Tercera Epístola de Pablo a los Corintios
CARTA DE LA IGLESIA DE CORINTO A
PABLO
Esteban y los presbíteros que están con él,
Dafno, Ebulo, Teofilo y Xenon a Pablo,
hermano en el Señor.
iSaludos!
Dos hombres han venido a Corinto, Simón y Cleobio, que pervierten la fe de
muchos mediante palabras perniciosas a las que queremos responder.
Nunca habíamos escuchado tales cosas de tí o de los demás apóstoles.
Y puesto que creemos y queremos creer lo que tú y los demás apóstoles nos habéis
enseñado, El Señor nos ha mostrado su misericordia, pues hemos sabido que sigues con
vida, y queremos saber de ti nuevamente.
Porfavor,.escribenos o ven a visitarnos, ya que pensamos, por lo que ha sido revelado a
Teone, que el Señor te ha librado de la
mano del sin ley.
Lo que enseñan estos hombres es lo siguiente:
1. No debemos recurrir a los dichos de los profetas.
2. Dios no es todopoderoso.
3. No hay resurrección de la carne.
4. La Creación no es obra de Dios.
5. EI Señor no se manifestó en la carne.
6. El Señor no nació de María.
7. El mundo no pertenece a Dios sino a los Angeles.
Por tanto, hermano, te apremiamos a que
vengas hasta nosotros, para que la iglesia
aquí en Corinto pueda permanecer pura, y
la necedad de estos hombres sea
manifiesta
a todos.
Nos despedimos en el Señor
RESPUESTA DE PABLO A LOS CORINTIOS
Pablo, prisionero de Jesucristo, a los
hermanos que estan en Corinto.
iSaludos!
Puesto que me encuentro en prisiones, no me sorprende que las enseñanzas
del maligno ganen terreno con rapidez.
El Señor Jesús viene pronto, ya que está siendo rechazado por esos que falsean sus
palabras.
Desde el principio os he enseñado lo que yo mismo recibí de los otros
apóstoles que fueron antes que yo y estuvieron en compañía del Señor Jesucristo todo el
tiempo: Que nuestro Señor Jesús nació de María, de la simiente de David.
El Espíritu Santo descendió desde el cielo sobre ella por voluntad del Padre, a fin de que
pudiera venir a este mundo para redimir a toda carne a través de su propia carne,
y para levantarnos a nosotros, que somos carne, de entre los muertos, asi como el
mismo fue levantado como primicia nuestra.
Desde el momento que el hombre fue moldeado por el Padre y tuvo lugar su
caída, se busco la manera de volverlo a la vida para que mediante adopción
pudiera alcanzar la categoria de hijo.
El Dios Todopoderoso, que hizo el cielo y la tierra, envió primero sus
profetas a los judios, para que se volvieran de sus pecados; puesto que el habia
determinado como salvar a la casa de Israel, por tanto, envió una porción del
espiritu de Cristo a los profetas, quienes en numerosas ocasiones proclamaron el
culto verdadero y sin tacha a Dios.
Pero desde que el príncipe injusto quiso ser Dios, puso sobre ellos sus manos y les dio
muerte, de forma que toda carne humana se viera sometida a las pasiones.
Pero el Dios todopoderoso, que es justo, no quiso repudiar a su propia
creación, antes bien envió el Espíritu Santo a María la Galilea, que creía con todo su
corazón; y ella recibió el Espíritu en su vientre, para que Jesús pudiera entrar en el
mundo, a fin de que el maligno fuera vencido por la misma carne que mantenía
bajo servidumbre, y de ese modo se diera cuenta de que no era Dios.
Porque por medio de su propio cuerpo Jesucristo salvo a toda carne y la trajo a vida eterna
por medio de la fe, presentando un templo de justicia en su propio cuerpo, a través del
cual tenemos redención.
Esos hombres no son hijos de rectitud, sino hijos de ira, puesto que rechazan la
providencia de Dios, afirmando que el cielo y la tierra y todo lo que en ellos hay no son
obra del Padre; haciéndose con ello a si mismos hijos de la ira, puesto que tienen la fe
maldita de la serpiente.
Apartaos de ellos y huid de sus enseñanzas! Porque vosotros no sois hijos de
desobediencia sino de la iglesia más querida y amada.
Por esto es proclamado el
tiempo de la resurrección. Pero para estos que os enseñan que no hay resurrección de la
carne, no habrá resurrección, porque no creen en Aquel que fue levantado de entre los
muertos.
Vosotros, hombres de Corinto debéis saber que tales hombres no entienden de la siembra
del trigo o de otras simientes de como somos arrojados desnudos a la tierra y cuando
hayamos perecido debajo de la tierra y seamos levantados por la voluntad de Dios en
cuerpo seremos revestidos.
Porque el cuerpo no tan sólo será levantado sino también bendecido abundantemente.
Y considerad no tan sólo las simientes, sino también a los cuerpos más nobles.
Sabéis como Jonás, el hijo de Amitaí, cuando no quiso predicar a Nínive, sino que huyó,
fue tragado por una ballena; y después de tres días y tres noches, el Señor escuchó su
oración desde el infierno más profundo, y ninguna parte de su cuerpo se corrompió, ni tan
sólo uno de sus párpados.
Cuanto más no os levantará a vosotroS, hombres de poca fe, que habeis creido en Cristo
Jesus y en como el fue levantado? Y si cuando los hijos de Israel arrojaron un cadáver
sobre los huesos del profeta Elíseo, el cadáver resucitó, cuánto más no vais a resucitar
vosotros, que habeis sido arrojados sobre el cuerpo, los huesos y el espiritu del Señor, con
vuestra carne completa, en el día de la resurrección?.
Si tenéis alguna cosa más, no me causéis inquietud; porque tengo estos grilletes en mis
manos para ganar a Cristo, y sus marcas en mi cuerpo, a fin de que pueda alcanzar la
resurrección de los muertos.
Cualquiera que permanezca en las normas que ha recibido de los profetas y el santo
Evangelio, recibirá su recompensa y cuando resucite de los muertos obtendrá la vida
eterna.
Pero para todo aquel que se aparta de ella - hay el fuego para el y para todos aquellos que
le Siguen, puesto que Son hombres sin Dios, una generación de viboras; de estos, apartaos
en el poder del Señor.
Que la paz, la gracia y el amor sean con vosotros. Amén.
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