Tema 3.
Aportaciones a la
psicología de la salud
UNIDAD 2.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CONCEPTO DE CONDUCTA ANORMAL
Introducción
La psicopatología es la disciplina científica que estudia el origen, el
curso y las manifestaciones de los procesos no normales de la mente y
la conducta humana que dificultan el desarrollo de un sujeto en su
quehacer cotidiano, y que por lo tanto pueden influir en su falta de
salud.
Nos podemos referir a trastornos en la atención como el TDAH,
trastornos en el aprendizaje como el trastorno de la lectura, o
trastornos de ansiedad como el trastorno de estrés post traumático,
pero también a trastornos alimentarios como la anorexia nerviosa,
trastornos relacionados con sustancias adictivas como el alcoholismo,
o trastornos de la personalidad como el trastorno histriónico.
Introducción
En la aparición y mantenimiento de una condición de psicopatología no
debe plantearse la dicotomía biología vs psicología, sino que ambas
perspectivas son complementarias y necesarias para su comprensión.
Las causas de una psicopatología pueden ser derivadas de factores
biológicos (Ej. lesión cerebral o desequilibrio entre neurotransmisores),
de factores psicológicos (Ej. deprivación afectiva, vivencia de situaciones
traumáticas), o sociales (Ej. problemas familiares o laborales, pobreza),
a lo que debemos añadir el efecto modulador de las influencias
ambientales.
Incluso cuando la causa sea orgánica ello no implica que se descarten
factores psicológicos y sociales tanto en el origen de la psicopatología
como en su mantenimiento.
Introducción
La psicopatología ocupa un segmento importante en las áreas de la psiquiatría y
la psicología clínica, aunque también puede ser objeto de interés de otras
especialidades médicas como la neurología.
Desde estas áreas profesionales se estudia el origen y cómo se manifiestan y
desarrollan los cuadros clínicos, y se elaboran los diagnósticos, y se prescriben y
controlan los tratamientos.
Asimismo, se planifican actuaciones relativas a la prevención. A menudo las
herramientas y los tratamientos difieren en función de si el profesional que
trata al individuo es médico o psicólogo clínico, tanto por sus competencias
profesionales como por su currículo académico.
Criterios de normalidad
Recordamos que se ha definido la psicopatología en relación a procesos no
normales de la mente y la conducta humana.
Se considera que un proceso o una conducta son no normales cuando suponen
una exageración, por exceso o por defecto, de una conducta o rasgo presente
en la sociedad en general, con la consideración de que ningún criterio es
suficiente por sí solo para definir que una actividad mental, un
comportamiento, o un sentimiento sean no normales o patológicos.
Además, para considerar la presencia de una psicopatología ésta debe ser un
obstáculo para el desarrollo del individuo, es decir, debe tener una connotación
negativa para el sujeto, y ninguna utilidad (ganancia) estratégica en el plano
cognitivo, social, afectivo-emocional, biológico o conductual.
Criterios de normalidad
Ejemplo práctico 1:
Un CI=150 (coeficiente intelectual) en la escala de Wechsler es no
normal, pero no tiene por qué tener una connotación negativa (valor
medio normal CI=100) ni ser un obstáculo para el desarrollo del
individuo.
Sin embargo, un CI=50 es no normal y sí que supondrá seguramente
un obstáculo para el desarrollo del individuo puesto que implica un
retraso mental moderado que puede afectar a sus habilidades
académicas, relacionales, etc.
Criterios de normalidad
Ejemplo práctico 2
Que un individuo sea pulcro y meticuloso puede considerarse
como una aptitud, pero si el individuo no puede vivir sin lavarse
las manos continuamente o sin un orden absoluto en casa
(trastorno obsesivo compulsivo, TOC), su actitud se considera
patológica y posiblemente le acarree problemas en sus relaciones
familiares, sociales o laborales.
Criterios de normalidad
Desde la psicología se suele entender que normalidad y
anormalidad son dos extremos de un continuo, en una
concepción dimensional o cualitativa, sin embargo, a efectos
prácticos se suele recurrir a clasificaciones categoriales que sí
establecen una discontinuidad entre las dos condiciones, como
veremos más adelante. Al no existir acuerdo unánime para la
definición de anormalidad.
Criterios de normalidad
Trastorno mental
Se considera que un trastorno mental es un patrón de
comportamiento o psicológico, o un grupo de síntomas
con significación clínica que suelen interferir en la
actividad del individuo o le causan malestar.
La existencia de un trastorno mental supone la presencia
de sufrimiento físico o emocional, de deterioro o
reducción de habilidades en el funcionamiento, el riesgo
para uno mismo o para otros, y/o una conducta social o
culturalmente inaceptable.
En la etiología de los trastornos se acepta que pueden
participar, conjuntamente o no, factores predisponentes,
precipitantes, mantenedores o inhibidores.
Trastorno mental
En este sentido es interesante conocer,
aunque sea muy someramente lo que se
conoce como modelo diátesis estrés,
reformulado bajo la forma de un modelo
estrés-vulnerabilidad-factores protectores,
que asume que la conducta se explica como
resultado de factores innatos y adquiridos, y
que los individuos tienen una predisposición
(diátesis) o vulnerabilidad hacia el desarrollo
de un trastorno mental.
Trastorno mental
El estrés aumentaría el riesgo de ocurrencia, de
modo que puede actuar como factor
desencadenante de un trastorno: cuando la
vulnerabilidad genética es muy elevada, niveles
relativamente bajos de estrés pueden
desencadenar el trastorno, mientras que, si la
vulnerabilidad genética es muy baja, el trastorno
no se desarrollaría a menos que los niveles de
estrés a los que esté sometido el individuo fueran
muy elevados.
Salud mental
La presencia de un trastorno mental no comporta
necesariamente la ausencia de salud mental: el
insomnio primario, la enuresis o la tartamudez se
catalogan como trastornos y son un ejemplo de
ello.
La OMS define la salud mental como el estado de
bienestar en el que el individuo es consciente de
sus propias capacidades, puede afrontar las
tensiones normales de la vida, puede trabajar de
forma productiva y fructífera, y es capaz de
contribuir a su comunidad.
Salud mental
Por lo tanto, permite el desarrollo óptimo del
individuo en los planos físico, intelectual, afectivo
y social, sin perturbar el desarrollo de sus
semejantes.
Cuando se trata de diagnosticar el grado de salud
mental de un individuo se deben evaluar aspectos
como la percepción de la realidad, la autonomía
funcional, las estrategias de manejo y
afrontamiento del estrés, etc.
Modelos en Psicopatología
Como se ha mencionado en temas previos, existen
diversas concepciones teóricas relativas a la
psicopatología (las causas, la definición de conducta
anormal, el interés de la investigación, la interpretación
de los resultados, el tratamiento…).
A continuación solamente revisaremos los rasgos más
relevantes de los modelos biológico, conductual y
cognitivo, a sabiendas que existen muchos otros
enfoques pero que más que modelos con un paradigma
innovador suelen gestarse como alternativa crítica o
complementaria hacia estos tres (p.e. sería el caso de
las perspectivas psicodinámica o humanista):
MODELO BIOLÓGICO
o El trastorno mental se concibe como una
enfermedad, la causa es somática como en cualquier
otra enfermedad física.
o Las alteraciones en el plano psicológico son debidas
Modelos en a una alteración estructural o funcional del cerebro
(anomalías bioquímicas, genéticas, neurológicas…).
Psicopatología o Se contempla que en grupos familiares puede existir
una predisposición genética hacia un trastorno, y se
habla de grupos de riesgo.
o Se utiliza el término enfermedad mental como
recurso explicativo para comprender desde la
etiología del trastorno hasta la validez del
pronóstico.
MODELO BIOLÓGICO
o Para el registro de datos se utilizan esencialmente
pruebas objetivas, y se realiza una historia clínica de
enfermedades, contemplando también la
predisposición al estrés. Se recurre a los términos
signo (indicador objetivo), síntoma (indicador
subjetivo) y síndrome (conjunto de signos y
Modelos en síntomas= cuadro clínico).
Psicopatología o Recurre a una clasificación categorial de los
trastornos mentales asumiendo una discontinuidad
entre normalidad y anormalidad.
o El tratamiento recurre habitualmente a la
farmacología y la neurocirugía para compensar la
anomalía orgánica, aunque a veces también a la
terapia conductual (modificación de la conducta).
MODELO CONDUCTUAL
o Rechaza el concepto de enfermedad somática.
o Defiende que muchos trastornos (p.e. trastornos
Modelos en afectivos o del estado de ánimo) están altamente
Psicopatología influidos por factores ambientales, y que la
conducta anormal es el resultado de hábitos
desadaptativos adquiridos por procesos de
aprendizaje por condicionamiento.
MODELO CONDUCTUAL
o Propone una clasificación dimensional de los
trastornos al entender que entre conducta normal
y no normal existen diferencias cualitativas y no
Modelos en cuantitativas.
Psicopatología o Actualmente está muy vinculado al modelo
cognitivo.
o El tratamiento se basa en las técnicas de
modificación de conducta.
MODELO COGNITIVO
o Define la salud mental en base a tres parámetros
relacionados entre sí: la habilidad para adaptarse al
medio físico o social, la búsqueda de novedad y
renovación, y el sentimiento de autonomía funcional.
o La ausencia de salud mental se atribuye a una
Modelos en representación deformada de la realidad, y a
estrategias conductuales o de afrontamiento
Psicopatología inadecuadas.
o Más que referirse a conductas anormales o trastornos
mentales, se refiere a conductas o experiencias menos
comunes (criterio estadístico de normalidad), y se
ocupa de las alteraciones en el funcionamiento de los
procesos de la atención, la percepción, la memoria o
las emociones.
MODELO COGNITIVO
o Los datos se registran mediante informes,
Modelos en cuestionarios, etc.
Psicopatología o Existe una gran variedad de psicoterapias
cognitivas o cognitivo-conductuales: terapia
racional emotiva, terapia cognitiva, etc.
Sistemas de clasificación y diagnóstico
Aunque es muy controvertido el tema de si es necesario
realizar una clasificación, y en caso afirmativo, cómo debe
realizarse, lo cierto es que tanto en el ámbito de la psiquiatría
como de la psicología se utilizan habitualmente dos sistemas
categoriales de indudable utilidad:
El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales,
de la asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V), y el capítulo
V de Trastornos mentales y del comportamiento de la
Clasificación estadística internacional de enfermedades y otros
problemas de salud, publicada por la OMS (CIE-10).
Sistemas de clasificación y diagnóstico
VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS SISTEMAS CATEGORIALES EN PSICOP ATOLOGÍA:
Sistemas de clasificación y diagnóstico
Dos características comunes a los sistemas clasificatorios
mencionados son:
que los criterios diagnósticos se organizan en un sistema
politéctico, es decir, no es necesario que un individuo cumpla
con todos los requisitos de clasificación sino con un número
determinado de ellos,
y que la descripción y definición de las categorías
diagnósticas ha sido elaborada por consenso por grupos de
expertos de todo el mundo.
Sistemas de clasificación y diagnóstico
a) DSM-V. Es un sistema de clasificación horizontal o multiaxial, estructurado en
5 ejes principales. Contiene criterios de inclusión y exclusión para definir las
categorías diagnósticas, que además de facilitar el diagnóstico del paciente
contribuyen en la decisión del tratamiento adecuado y a la previsión de un
pronóstico.
Sistemas de clasificación y diagnóstico
b) CIE-10. Es un sistema de clasificación de organización jerárquica o
vertical, que proporciona descripciones clínicas y pautas para el
diagnóstico de cada trastorno mental. Contiene 10 categorías principales y
una de trastornos mentales inespecíficos.
Sistemas de clasificación y diagnóstico
b) CIE-10