1.
Idealismo
El idealismo es un conjunto de corrientes filosóficas que han estado presentes a lo
largo de la historia de la filosofía. Su origen se puede remontar a Platón, pero su
desarrollo abarca buena parte del siglo XIX.
Los filósofos idealistas sostienen que la base de la realidad es el pensamiento y que
la materia es una producción de este. O, lo que es lo mismo, los objetos no existen
sin una mente que los haga posibles. Aquello que percibo son ideas de mi mente,
si no lo percibo no existe.
El idealismo ha tenido diferentes bifurcaciones que se conocen como: idealismo
objetivo, idealismo subjetivo, idealismo trascendental e idealismo alemán.
Representantes: Platón (objetivo), Hegel (objetivo), Descartes (subjetivo), Hegel
(subjetivo), Kant (trascendental), Scchelling (alemán).
2. Realismo
La corriente del realismo filosófico podría considerarse la antítesis del idealismo.
Este movimiento defiende la existencia de los objetos independientemente de la
conciencia que las observa. Las cosas subsisten al margen de si el ser humano las
percibe o no a través de los sentidos. Aunque atiende al pensamiento de filósofos
como Platón o Aristóteles, es en la Edad Media cuando se desarrolla.
Representantes: Aristóteles y Santo Tomás de Aquino.
3. Escepticismo
Esta corriente se fundamenta en la duda. Para los pensadores escépticos la razón y
los sentidos carecen de fiabilidad por lo que no existe nada que se pueda afirmar o
negar con firmeza. Así que, estos pensadores dudan de todo: de la validez de los
juicios, de la capacidad humana o de los valores externos. El escepticismo presenta
tres etapas, la primera surge en la antigüedad.
Representantes: Pirrón, Timón el Silógrafo y Sexto Empírico.
4. Dogmatismo
Esta corriente tiene lugar en los siglos VII y VI a. de. C. y se opone al idealismo y al
escepticismo. El dogmatismo se sustenta en la posibilidad de la razón humana en
conocer toda la verdad e interpretar la realidad. Para ello se fundamenta en la
aceptación de dogmas, sin aceptar cuestionamientos de los mismos. Un dogmático
confía ciegamente en la razón sin admitir sus límites.
Representantes: Tales de Mileto, Anaximandro, Anaximenes, Heráclito, Pitágoras y
Parménides.
5. Relativismo
Este movimiento filosófico se inicia en la antigua Grecia de la mano de los Sofistas.
El relativismo niega la existencia de verdades absolutas e independientes del
hombre. La verdad, al igual que defiende el subjetivismo, depende del individuo
que la experimenta y también de los diferentes factores externos que influyen en
el conocimiento.
El relativismo considera que todas las formas de conocer el mundo tienen la misma
validez.
Representantes: Protágoras y Pitágoras.
6. Subjetivismo
Esta doctrina filosófica surge en la antigüedad y toma como punto de partida al
individuo en tanto que sujeto congnoscente. El subjetivismo entiende que el
conocimiento depende de cada individuo, por tanto la verdad o la falsedad de los
juicios dependen del sujeto que conoce y juzga. Sin asumir verdades absolutas o
universales.
Representantes: Protágoras, Georgias de Leontinos (época antigua) y Nietzsche
(contemporánea).
7. Empirismo
Este movimiento filosófico surge paralelamente al Racionalismo. El empirismo se
fundamenta en la experiencia como origen de todo conocimiento. Para los
empiristas los límites del conocimiento se encuentran en la propia experiencia ya
sea externa o interna, fuera de ella solo existe la especulación.
El empirismo se puede remontar a los sofistas y epicúreos, sin embargo se
desarrolla en la modernidad.
Representantes: Locke y Hume.
8. Racionalismo
Esta doctrina filosófica se fundamenta en que la razón es el origen del
conocimiento, no la experiencia como defiende su corriente coetánea, el
empirismo. Es decir, solo podemos considerar como cierto aquello que parte del
propio entendimiento. El racionalismo surge en el siglo XVII de la mano de
Descartes, quien trató de buscar un saber verdadero elaborado desde la razón.
Representantes: Descartes, Leibniz y Spinoza.
9. Criticismo
Esta corriente la inicia Emmanuel Kant con su obra Crítica de la razón pura y parte,
en gran medida, para solucionar la dicotomía surgida entre el racionalismo y el
empirismo (razón y experiencia).
Con ella, el filósofo pretende fijar los límites del conocimiento. Esta doctrina busca
demostrar que el conocimiento parte de la experiencia pero que necesita de la
razón para poder completarse, de aquí la frase: “sin sensibilidad ningún objeto nos
sería dado y, sin entendimiento, ninguno sería pensado”.
En este sentido el criticismo da especial importancia al sujeto en el acto de conocer
frente al objeto, como si lo hacen el racionalismo y el empirismo. Para el criticismo
es el sujeto quien crea al objeto (realidad).
Representante: Emmanuel Kant.
10. Pragmatismo
Corriente filosófica que tiene lugar en Estados Unidos e Inglaterra y surge de la
mano de Sanders Peirc. Este movimiento pretende relacionar el significado de las
cosas con la evidencia. Para ello se limita a la experiencia sensible y deja a un lado
la metafísica.
Los pensadores pragmáticos entienden que no hay verdades absolutas y que el
conocimiento lo da la experiencia. El pragmatismo defiende como verdadero
aquello que es útil. Es decir, el criterio para juzgar la verdad se fundamenta en los
efectos prácticos.
Representantes: Charles Sanders Peirce, William James y John Dewe.
11. Historicismo
Es una corriente intelectual que surge de la mano del pensador Wilhelm Dilthey
según la cual la historia tiene un papel fundamental para comprender la naturaleza
humana y la sociedad. La historia es el punto de partida para entender cualquier
fenómeno social, cultural o político.
Representantes: Wilhelm Dilthey y Edmundo O'Gorman.
12. Fenomenología
La fenomenología abarca diferentes disciplinas. En el siglo XX surge como corriente
filosófica y su método parte de la no suposición de nada. Es decir, pretende describir
objetos o fenómenos de manera consciente, sin atenerse a presuposiciones o
preconceptos.
Representantes: Edmund Husserl, Jan Patocka y Martin Heidegger.
13. Existencialismo
Es una de las corrientes filosóficas más destacadas del siglo XX. Uno de los principios
básicos que sostienen los filósofos existencialistas es que “la existencia precede a
la esencia” y se centran fundamentalmente en el análisis de la condición humana.
El ser humano no tiene una condición firme, es decir, no hay una naturaleza que le
lleve a ser de una manera o de otra, el punto de partida es su existencia. Como no
tiene una naturaleza establecida, tiene la libertad de hacerse a sí mismo, puede
decidir en cada momento, así va construyendo su esencia. Son nuestros actos
quienes determinan quienes somos y el significado de nuestras vidas.
Representantes: Soren Kierkegaard, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul
Sartre y Henri Bergson.
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14. Positivismo
El positivismo es una corriente filosófica que surge para dar respuesta a los nuevos
cambios acaecidos con la Revolución Industrial y su mayor representante fue
Comte.
Esta doctrina se fundamenta en los hechos, en la experiencia y no en ideas
abstractas. Por ello defiende el papel de las ciencias naturales, cuyo método puede
ser trasladado al estudio de la sociedad.
Los filósofos positivistas atienden exclusivamente a hechos que pueden ser
comprobados cientificamente y a los resultados de la experiencia. Dejan a un lado
las afirmaciones abstractas y metafísicas.
Representantes: Auguste Comte, John Stuart Mill, Richard Avenarius y Heribert
Spencer.
15. Estructuralismo
Es uno de los movimientos teóricos más influyentes del siglo XX y surge en Francia
en las década de los 60.
El estructuralismo ha tenido gran repercusión en diferentes campos del
conocimiento, entre ellos la filosofía. Propone un método de análisis basado en el
estudio de la independencia e integración de las partes dentro de un todo. Consiste
en el estudio de las unidades mínimas que constituyen la estructura de los
fenómenos y de las relaciones que existen entre estas.
Representantes: Roland Barthes y Jean Baudrilland
16. Escolástica
Esta corriente surge y se desarrolla en Europa occidental entre el siglo XI y el XV. Los
pensadores escolásticos trataron de conciliar la razón y la fe, manteniendo a esta
última siempre por encima de la anterior. Con ello pretendían demostrar que no
hay incompatibilidad entre teología y filosofía.
Esta filosofía se enseñaba en las universidades durante la Edad Media y de ella
surgieron diferentes posturas:
Dialéctica: la fe debe ser demostrada y analizada por la razón.
Antidialéctica: la fe es la única fuente de sabiduría.
Posición intermedia: la fe y la razón son distintas, pero ambas convergen en la
verdad.
Representantes: San Anselmo de Canterbury, Santo Tomás de Aquino y Juan Duns
Escoto.
17. Cinismo
Esta filosofía fue fundada por Antístenes alrededor del año 400 a.de C. Se
caracteriza por su carácter ascético y busca encontrar la felicidad fuera de las cosas
efímeras como pueden ser el lujo o el poder. Para los pensadores cínicos, la
verdadera felicidad se encuentra fuera de las cosas fortuitas. Esta se consigue
mediante la virtud, llevando una vida simple y alejada de las convenciones sociales.
Representantes: Antístenes y Diógenes.
18. Epicureismo
Es una corriente filosófica iniciada por Epicuro de Samos (341-270 a.C.) que
considera que la sabiduría consiste en aprender a dominar bien los placeres con el
fin de no ser dominado por ellos.
En este sentido, el objetivo de las personas reside en alcanzar el bienestar a través
del cuerpo y de la mente para, de esta forma, lograr la “ausencia de turbación”
(ataraxia).
Representantes: Horacio, Lucrecio Caro, Metrodoro de Lápsaco (el joven) y Zenón
de Sidón.
19. Estoicismo
Esta corriente se centra en el ideal del ser humano, confía en un ser autárquico. La
sabiduría radica en la capacidad que tiene el ser para alcanzar la felicidad sin
necesitar nada ni a nadie. Aquel que consiga esto de forma autosuficiente, sin
necesitar bienes materiales, será más sabio.
El estoicismo tiene como fundador a Zenón de Citio, sin embargo, abarca tres
etapas distintas que se pueden dividir en: antiguo (siglos IV-II a. C.), medio (II a. C.)
y nuevo (durante el Imperio Romano).
Representantes: Zenón de Citio, Posidonio y Séneca.
20. Humanismo
El humanismo es un movimiento intelectual que se da en los siglos XIV y XV durante
el Renacimiento. La filosofía humanística se da en un periodo transitorio entre la
Edad Media y la Modernidad. Para los humanistas el ser humano es el centro de la
naturaleza, por ello pretenden comprender cómo actúa, sus pensamientos y
capacidades para dar un sentido racional a la vida. Este movimiento rescata y
estudia a los clásicos griegos y latinos y los toma como referencia.
Representantes: Leonardo Bruni, Marsilio Ficino y Erasmos de Rotterdam.