DIARIO ANATOMICO
Anatomía I
Edgar Julian Candamil Baños.
PARA RELFEXIONAR:
¿Quién escribió el pensamiento celebre anterior?
El sujeto de estudio de un médico es necesariamente el paciente, y su primer campo de
observación es el hospital. Pero si la observación clínica le enseña a conocer la forma y el
curso de las enfermedades, no puede ser suficiente para hacerle comprender su naturaleza;
para este fin debe penetrar en el cuerpo para encontrar cuál de las partes internas se
lesionan en sus funciones. Es por eso que la disección de cadáveres y el estudio
microscópico de las enfermedades pronto se agregaron a la observación clínica. Pero hoy
en día estos diversos métodos ya no son suficientes; debemos impulsar más la investigación
y, al analizar los fenómenos elementales de los cuerpos orgánicos, debemos comparar lo
normal con los estados anormales.
Mostramos en otros lugares cuán incapaz es la anatomía sola para tener en cuenta el
fenomenoma vital, y vimos que debemos agregar el estudio de todas las condiciones
fisicoquímicas que aportan elementos necesarios para las manifestaciones normales o
patológicas de la vida. Esta simple sugerencia ya nos hace sentir que el laboratorio de un
fisiólogo-médico debe ser el más complicado de todos los laboratorios, porque tiene que
experimentar con fenómenos de la vida que son los más complejos de todos los fenómenos
naturales.
1. ¿Quién escribió el pensamiento celebre anterior?
El pensamiento anterior fue escrito por Claude Bernard, fue un biólogo teórico,
médico y fisiólogo francés y fundador de la medicina experimental, entre sus
aportaciones a la medicina, destaca su estudio del síndrome de Claude Bernard-
Horner, el cual fue elegido para la Academia Francesa en 1868 y galardonado con la
Medalla Copley en 1876.
¿Qué piensa usted de esta reflexión?
Como médicos, muchas veces nos enfocamos y nos limitamos únicamente en lo que
se ve en un hospital y en un paciente, sin embargo, si realmente se viera más allá, es
decir, lo complicado, curioso e interesante que es el cuerpo humano,
comprenderíamos mucho más los misterios del cuerpo y las maravillas de la
naturaleza que esta “nos oculta”. Para ello no solo debemos conformarnos con lo
que se aprende y se conoce, si no también a impulsarnos a conocer e investigar más
allá de lo que quizás se desconoce, intentar comprender muchos mas esos misterios
que por sí sola una materia o un área no pueden. Por lo tanto, como médicos
debemos tener más vocación a investigar y salir de ese conformismo de lo que ya se
conoce, para así, salir, explorar y conocer más de esos misterios ocultos que nos
tiene la naturaleza en la medicina.
2. El origen del vocabulario anatómico….
El “hueso avispa” se localiza en el esqueleto humano formando una cavidad muy
importante. Fue denominado así por los anatomistas del siglo XVIII.
¿Cuál es ese hueso?
EL hueso del cual se menciona aquí se llama ESCAFOIDES.
¿Qué otro nombre recibe según la etimología griega y qué discusión se ha generado
por siglos sobre su denominación?
Etimología: Desde hace ya varios siglos se discute si esfenoidal (spenoidale) del
(griego sphén = cuña) no se debe a una falta de ortografía, escribiendo sphenoidale,
en lugar de sphecoidale (griego spéx = avispa), ya que el hueso con sus cuatro alas
nos recuerda más a esta que a una cuña. Por lo anterior, algunos anatomistas
llamaron a este hueso, ya en el siglo XVIII, como el “hueso avispa”. Debido al
griego sphecoidés que es igual a “avispoide” y que fue utilizado ya en la antigüedad
para personas con talle esbelto, es decir, “talle de avispa”.
3. Insuficiencia venosa:
Leer e investigar sobre INSUFICIENCIA VENOSA Y ULCERAS VENOSA
Realizar una reseña del tema
La insuficiencia venosa crónica (IVC) es un estado en el que el retorno venoso se halla
dificultado, especialmente en la bipedestación, y en el que la sangre venosa fluye en el
sentido opuesto a la normalidad (desde el sistema venoso profundo al superficial) (1). Es la
enfermedad vascular más frecuente, con una prevalencia que podría oscilar entre el 9,9% en
hombres y el 21,6% en mujeres, según dos estudios transversales españoles (2).
Las complicaciones que con más frecuencia se pueden observar en la IVC son de dos tipos:
las vasculares y cutáneas. En las vasculares se encuentran: hemorragia, tromboflebitis
superficial, trombosis venosa profunda, linfangitis y en las cutáneas: pigmentación
(dermatitis ocre), eccema várico, hipodermitis, celulitis y úlcera flebostática venosa. (3) .
A nivel fisiológico, tenemos que el sistema venoso es un sistema de capacitancia con la
función de transportar la sangre sin oxígeno de vuelta al corazón. El flujo de sangre se hace
únicamente en una dirección, a través de tres sistemas de venas, distintos anatómica y
funcionalmente, que son: el superficial, el profundo y el comunicante o perforante, a través
del cual se produce la comunicación entre los otros dos. Las venas de estos tres sistemas
poseen innumerables válvulas que orientan el flujo sanguíneo en un único sentido, de las
venas del sistema superficial hacia el sistema profundo, e impiden el reflujo de este durante
la relajación de la musculatura de las piernas. (4,5,6). De manera normal la función
fisiológica depende de la integridad anatómica de las venas, de la competencia del sistema
valvular y del buen funcionamiento de la bomba periférica (1,4,7). Cuando existe un fallo
de este mecanismo se desencadena la hipertensión venosa al moverse, llevando a una
acumulación excesiva de líquido y de fibrógeno en el tejido subcutáneo, originándose el
edema, la lipodermatoesclerosis y, finalmente, la ulceración
La insuficiencia venosa crónicas es la causa más común de ulceras, de 14 De acuerdo con
Aguiar, la IVC es responsable por el 75% de las úlceras de pierna. Las demás son
provocadas por enfermedad arterial obstructiva periférica, neuropatía periférica,
enfermedades infectocontagiosas, reumatológicas, hematológicas y tumores (8).
Las ulceras son lesiones crónicas asociadas a hipertensión venosa de los miembros
inferiores y corresponden a un porcentaje que varía, aproximadamente, entre el 80 y el 90%
de las úlceras que aparecen en esa localización y configuran, en todo el mundo, un
problema grave, con considerable impacto socioeconómico como pérdida de días de
trabajo, jubilación anticipada, gastos terapéuticos prolongados, además de restringir las
actividades de la vida diaria (9,10,11) este proceso patológico crónico, genera una
importante demanda en los servicios hospitalarios, debido a su duración, de acuerdo a un
estudio realizado se obtuvo que la duración media del proceso es de 30 semanas, siendo
tratadas en centros de salud el 50,4% y el resto mediante visitas domiciliarias. Existen
muchas opciones terapéuticas tópicas, sistémicas y quirúrgicas, pocas de ellas probadas
estadísticamente (12). Entre las quirúrgicas la aplicación de injertos estimula la promoción
del tejido de granulación desde el fondo de la úlcera y de los bordes (13,14).
Referencias bibliográficas:
1. Aguiar ET, Pinto LJ, Figueiredo MA, Savino NS. Úlcera de Insuficiência Venosa
Crônica. Diretrizes sobre Diagnóstico, Prevenção e Tratamento da Sociedade
Brasileira de Angiologia e Cirurgia Vascular (SBACV). J Vasc Br
2005;4(Supl.2):S195-200.
2. Bergonse FN, Rivitti EA. Avaliação da circulação arterial pela medida do índice
tornozelo/braço em doentes de úlcera venosa crônica. Na. Bras. Dermatol. v.81 n.2
Rio de Janeiro mar/abr 2006.
3. Bitsh M, Saunte DM, Lohmann M, et al. Standardised method of surgical treatment
of chronic leg ulcers. Scan J Plast Reconstr Surg Hand Surg 2005;39:162-169.
4. Cullum N, Nelson EA, Fletcher AW, Sheldon TA. Compresión para las úlceras
venosas de las piernas (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane
Plus, 2008 Número 2.
5. Desidério VL, Lopes RGA, Dadalti P. Estudo evolutivo de úlceras venosas e mal
perfurante planter após tratamento tópico com a associação de sulfadiazina de prata
e nitrato de cério. Revista de angiologia e cirurgia vascular. Volume 10-2001.
Número 4
6. Figueiredo M. Úlcera Venosa. Revista Virtual de Medicina. Volume 1 – Número 9
– Ano III (Jan/Fev/Mar de 2000). Disponível em: www.medonline.com.br
7. França LHG, Tavares V. Insuficiência Venosa Crônica. Uma atualização. J Vasc Br
2003; 2(4): 318-28
8. Gesto-Castromil R, Grupo DETECT-IVC, García JJ. Encuesta epidemiológica
realizada en España sobre la prevalencia asistencial de la insuficiencia venosa
crónica en atención primaria. Estudio DETECT-IVC. Angiología 2001; 53: 249-60
9. Guimarães PCM, Leão PP, Neto BM, Aguiar ET, Miyake H, Miyake RK.
Correlação clínico bacteriológica na úlcera de estase venosa. Revista de Angiologia
e Cirurgia Vascular. Volume 4 – 1995, n 4. 9.
10. Izquierdo JM. Estudio epidemiológico transversal de la insuficiencia venosa
periférica y sus factores de riesgo en la Comunidad Autónoma del País Vasco
(1988). Base de datos de Tesis Doctorales (TESEO). Disponible en URL:
http://www.mcu.es/cgi-bin/TESEO/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=TSEO&
DOCN=000021921 (consulta: abril, 2004).
11. Manejo de las úlceras vasculares en la extremidad inferior. Informes de Evaluación.
Osteba. Departamento de Sanidad del País Vasco
12. Rodrigo JA, Villa R. Insuficiencia venosa crónica. Guías Clínicas 2002; 2 (21).
Disponible en URL: http://www.fisterra.com/guias2/venas.htm (consulta: abril,
2004).
13. Yamada BFA, Santos VLCG. Insuficiência Venosa Crônica. 2005
14. Yamada BFA. Úlceras Venosas. In: Jorge AS, Dantas SRPE. Abordagem
Multiprofissional do tratamento de Feridas. São Paulo:Atheneu; 2003. p 247-59.