CORROSION
La Corrosión es un término utilizado para describir el proceso de deterioro de materiales metálicos
(incluyendo tanto metales puros, como aleaciones de estos), mediante reacciones químicas y
electroquímicas. Para el caso del deterioro relacionado con otros tipos de materiales, como los
polímeros y cerámicos, se utiliza el término Degradación.
Estos materiales metálicos son obtenidos a través del procesamiento de minerales y menas, que
constituyen su estado natural, induciéndolos a un estado de mayor energía.
El fenómeno de la corrosión ocurre debido a que, con el tiempo, dichos materiales tratan de alcanzar su
estado natural, el cual constituye un estado energético de menor potencial, lo que les permite
estabilizarse termodinámicamente.
La mayoría de procesos de corrosión involucran reacciones de reducción-oxidación (reacciones
electroquímicas), donde para que se desarrollen estos procesos, es necesaria la existencia de tres
constituyentes, los cuales son:
Los electrodos (un ánodo y un cátodo).
Un electrolito, como medio conductor, que en la mayoría de casos corresponde de una
solución acuosa.
Una conexión eléctrica entre los electrodos.
En la siguiente figura podemos observar de forma representativa un esquema de estos elementos,
formando lo que se conocemos como una celda electroquímica. Recordando los temas anteriores, las
ecuaciones de las reacciones que ocurren en los electrodos son las siguientes:
En el ánodo: M → M+ + 1e¯ (Oxidación)
En el cátodo: M+ + 1e¯ → M (Reducción)
Ambas reacciones ocurren de forma simultánea. Como se observa en las ecuaciones, el ánodo cede
electrones al sistema cuando reacciona, aumentando su número de oxidación, cambiando de su estado
metálico base a cationes que se disuelven en el electrolito, siendo este el material que se sufre el
fenómeno de corrosión; mientras que, en el cátodo, los aniones metálicos absorben electrones,
disminuyendo su número de oxidación, por lo que cambian a su estado base.
El POTENCIAL ELECTROQUÍMICO define la susceptibilidad o la resistencia de un material metálico a la
corrosión, cuyo valor varia en dependencia de la composición del electrolito. Cuanto más positivo sea el
valor de dicho potencial, más noble (resistente) es el material. Mientras que en el caso contrario, cuanto
más negativo sea este, más reactivo es el material a la corrosión. La serie galvánica consiste es una tabla
donde se ubican diferentes tipos de materiales respecto al potencial electroquímico de estos.
Los productos que se forman a partir del proceso de corrosión, sobre la superficie del material, pueden
afectar de manera negativa o positiva, las propiedades del material, dependiendo de su naturaleza y las
condiciones que lo rodean. Para el caso del hierro (y otros metales), el producto que se forma se conoce
como herrumbre, y tiene una menor densidad que el metal base, lo que provoca que este se desprenda
de la superficie, facilitando que la corrosión continúe ocurriendo, consumiendo el material. Por otro
lado, para otros tipos de metales, como el aluminio, el níquel o el cromo, los productos de la corrosión
tienen una mayor densidad que el material base, formando un capa sólida y estable sobre la superficie
de este, evitando que la corrosión se extienda, protegiendo al material. Este proceso se conoce como
pasivación, fenómeno que brinda la denominación de inoxidable a un material como, por ejemplo, los
aceros inoxidables.
TIPOS DE CORROSION
1. Corrosión Generalizada (Uniforme)
La Corrosión Generalizada, también nombrada como Corrosión Uniforme, ocurre sobre toda la
superficie del material de forma homogénea, deteriorándolo completamente. Este tipo de
corrosión es el que mayor pérdida de material provoca, pero es relativamente fácil de predecir y
controlar, por lo que un accidente producido por este es de rara ocurrencia. Se puede observar
comúnmente en materiales, sobre todo en la industria de la construcción, a base de hierro no
aleado con metales inoxidables, como el níquel y el cromo.
La velocidad de corrosión para estos casos, es altamente influenciada por la existencia de
impurezas y fases distintas en el material, ya que estas inducen a una variación en la energía
potencial, formando electrodos a pequeña escala, propiciando el proceso de corrosión.
2. Corrosión Localizada
La Corrosión Localizada, al contrario de la corrosión uniforme, representa un mayor riesgo
potencial, debido a su difícil detectabilidad ya que se manifiesta en zonas específicas en el
material, determinadas tanto por la naturaleza del material, la geometría de este, y las
condiciones del medio al que se somete.
Corrosión Galvánica
La Corrosión Galvánica ocurre cuando existe una unión, física o eléctrica, entre metales
de diferente naturaleza, lo cuales, en la presencia de un electrolito, forman una celda
electroquímica, donde el material de menor potencial electroquímico es el que se
corroe.
Un factor de importante consideración es la relación de área de la zona de contacto
entre los materiales. Entre mayor sea la relación del ánodo respecto al cátodo, el
proceso de corrosión ocurre con mayor velocidad.
Corrosión por Fisuras
La Corrosión por Fisuras es similar a la corrosión galvánica, que se produce en zonas
estrechas donde la concentración de oxígeno es mucho menor que en el resto del
sistema, y cuyo efecto induce a que estas zonas de menor concentración de oxígeno
actúen como un ánodo, propiciando el proceso de corrosión, en las fisuras.
Corrosión por Picaduras (Pitting)
La Corrosión por Picadura, conocida también como Pitting se presenta en materiales
pasivados, debido a las características geométricas del sistema, existe una acumulación
de agentes oxidantes y un incremento del pH del medio, lo que propicia el deterioro de
la capa pasivada, permitiendo que la corrosión se desarrolle en éstas zonas puntuales.
Corrosión por Cavitación
La Corrosión por Cavitación ocurre en sistemas de transporte de líquidos, hechos de
materiales pasivados, donde por cambios de presión en el sistema, se producen flujos
turbulentos que forman burbujas de aire, las cuales implosionan contra el material del
sistema, deteriorando la capa de pasivación, facilitando el desarrollo del proceso de
corrosión, de forma similar a la corrosión por picaduras, cuya diferencia se observa, en
que el efecto de la cavitación es de mayor tamaño.
Corrosión microbiológica
La Corrosión Microbiológica, en realidad no es un tipo de corrosión en sí, sino que más
bien es un fenómeno que facilita el desarrollo de otros procesos de corrosión. Las
bacterias son los microorganismos más influyentes en este caso, por lo que también es
conocida como corrosión bacteriana y se produce en sistemas de transporte de líquido,
facilitando la corrosión por picaduras.
La naturaleza del líquido que se transporta en estos sistemas, propicia la acumulación y
reproducción de bacterias, las cuales se aglomeran, y propician las condiciones, como
variación en la concentración de sales y oxígeno, para que se desarrollen otros proceso
de corrosión como el pitting.
3. Corrosión Combinada con un Fenómeno Físico
Este tipo de corrosión también se puede incluir dentro de la clasificación de corrosión localizada,
pero la diferencia con estos es que se encuentran condicionados por la presencia de un
fenómeno físico, que funciona como iniciador del proceso de corrosión.
Corrosión – Erosión
Este tipo de corrosión se observa en sistema de transportes de fluidos hechos con
materiales pasivados, donde existen partículas de mayor dureza que la capa de
pasivación. Estas partículas al estar en movimiento, erosionan la capa pasivada,
permitiendo que el proceso de corrosión se desarrolle.
Corrosión – Tensión
Ocurre cuando en un material, sometido a esfuerzo de tensión, ya sea de forma interna
o externa, se forman pequeñas fisuras, que dan inicio al proceso de corrosión. El
material que permanece en ambos fenómenos, se deteriora con mayor rapidez, que si
estuviese bajo el efecto individual de cada uno, ya que la corrosión debilita el material,
lo cual permite que la tensión tenga mayor impacto, fracturando en mayor medida el
material, lo cual a su vez incita a que la corrosión se propague en un área mayor, y así,
sucesivamente.
Corrosión – Fatiga
Este proceso se desarrolla en materiales, sujetos a esfuerzos externos, similar al de
tensión, con la diferencia de que estos esfuerzos son cíclicos o fluctuantes. De igual
forma que con el proceso de tensión, el material se deteriora en mayor medida
mediante la combinación de los dos fenómenos, comparado a cada uno por separado
4. Otros tipos de Corrosión
También existen muchos tipos de corrosión que no caen dentro de las categorías anteriores.
Algunos de estos son, la desaleación, la corrosión filiforme y la oxidación.
Desaleación
La Desaleación es un proceso de corrosión que actúa sobre aleaciones metálicas, en
donde uno de los elementos, de mayor afinidad con el oxígeno, se separa de la aleación
y dejan una estructura porosa de pobres propiedades conformada por el resto de
constituyentes. El proceso se nombra alternativamente respecto al elemento que se
separa de la aleación como, por ejemplo, la Descincificación para el latón, aleación que
sufre comúnmente de este tipo de corrosión, en la cual se separa el zinc de la matriz
cobre.
Corrosión Filiforme
La Corrosión Filiforme se presenta en ambientes de alta humedad sobre materiales con
recubrimientos orgánicos (pinturas), los cuales al ser rayados, se induce el desarrollo de
la corrosión, que se propaga como filamentos delgados
Oxidación
La Oxidación es un tipo de corrosión que se desarrolla en procesos de alta temperatura,
en la presencia de algún gas oxidante, como el oxígeno, azufre y elementos halógenos.
Las reacciones relacionadas son meramente química al no existir un electrolito de por
medio, por lo que también se conoce como Corrosión Seca. Las moléculas del gas
oxidante reaccionan con el material involucrado, donde, por efecto de la temperatura,
el compuesto formado se difunde al interior del material, permitiendo que el proceso
continúe, fragilizando el material
FACTORES QUE INFLUYEN EL PROCESO DE CORROSIÓN
Existen muchos factores que influyen el proceso de corrosión, donde se debe de tomar en cuenta tanto
las características del material sobre el que incide y el medio que lo rodea. A continuación, se
mencionan algunos factores, considerados como los de mayor efecto sobre el proceso corrosivo.
Acidez de la Solución
El pH de una solución es una propiedad que define la cantidad de iones de hidrógeno libres en dicha
solución. Si el pH es menor a 7 (pH < 7) se dice que la solución es ácida. Esto significa que existe una
concentración relativamente alta de iones hidrógeno libres en la solución, los cuales son capaces de
recibir electrones para poder estabilizarse.
Debido a la capacidad de aceptar electrones, las soluciones ácidas son más corrosivas que las soluciones
tanto neutrales (pH = 7) como alcalinas (pH > 7), ya que permiten que la zona anódica reaccione en
mayor proporción, ya que se liberan electrones de tales reacciones.
Sales Disueltas
Las sales ácidas, al diluirse en la solución electrolítica, disminuyen su pH, acelerando el proceso de
corrosión por el efecto de acidez. Algunos ejemplos de sales ácidas son, el cloruro de aluminio, el
cloruro de hierro y el cloruro de amonio.
Por otro lado, las sales alcalinas, incrementan el pH de la solución electrolítica, por lo que en algunos
casos funcionan como inhibidores del proceso de corrosión. Ejemplos de estas sales son el fosfato
trisódico, tetraborato de sodio, silicato de sodio y el carbonato de sodio.
Capas Protectoras
La tendencia a la corrosión de un material se puede reducir con la existencia de capas que protejan su
superficie. Estas capas pueden ser aplicadas artificialmente, en forma de recubrimientos; o pueden
aparecer a través del fenómeno de pasividad, formándose capas de óxidos metálicos que impiden el
avance del proceso corrosivo.
Concentración de Oxígeno
La concentración de oxígeno en el medio electrolítico puede acelerar o retardar el proceso de corrosión,
dependiendo de la naturaleza del material. Para el caso de materiales ferrosos, al aumentar la
concentración de O2, aumenta la velocidad de corrosión pues el producto corrosivo no protege al
material. Mientras que para materiales pasivables, cuan mayor sea la concentración de O2, mayor
capacidad tendrá el material de formar la capa protectora que lo caracteriza.
Temperatura
La velocidad de corrosión tiende a aumentar al incrementar la temperatura, debido a que se acelera la
difusión del oxígeno del medio hacia el material afectado, inclusive a través de capas de pasivación,
fragilizando a este. Experimentalmente se ha demostrado que un aumento en la temperatura de 2 °C,
incrementa al doble la tasa de corrosión, aproximadamente. La temperatura, representa el factor más
importante para el desarrollo del proceso de corrosión por oxidación, como se mencionó con
anterioridad.
Velocidad de Flujo
En sistemas de transporte de fluidos, al aumentar la velocidad de flujo del medio, por lo general,
aumenta la tasa de corrosión, debido a que:
Permite a las sustancias corrosivas alcanzar y atacar zonas aún no afectadas.
Evita en cierta medida la formación y/o acumulación de capas resistentes a la corrosión
que protejan al material por efecto erosivo.
CONTROL DE LA CORROSIÓN
Debido a las implicaciones económicas, de seguridad y de conservación de materiales, que envuelven los
efectos negativos de los procesos de corrosión, actualmente se ha investigado y desarrollado diferentes
tipos de métodos para el control de este fenómeno, permitiendo proteger los materiales expuestos a
este.
La selección de un material resistente a la corrosión, siempre es el primer tipo de control que se debe
considerar. Esto en muchas ocasiones no es posible, ya que este es limitado por:
Las condiciones del medio circundante.
Las condiciones dimensionales y geométricas necesarias en el material en función de la
aplicación requerida.
Un costo económico elevado. Lo cual hace que la selección de un material resistente no sea
factible y/o posible, por lo que se deben considerar otros tipos de métodos para esto.
1. Inhibidores
Un Inhibidor es una sustancia química que, al añadirse al medio corrosivo, disminuye la
velocidad de corrosión. Existen varios tipos de estas sustancias; los más conocidos son los
Anódicos y Catódicos.
Inhibidores Anódicos (Pasivadores)
Los Inhibidores Anódicos, también llamados Pasivadores son sustancias oxidantes, por lo
general, inorgánicas, que aumentan el potencial electroquímico del material por
proteger, volviéndolo más noble.
Inhibidores Catódicos
Los Inhibidores Catódicos controlan el pH del medio corrosivo, que impide que las
reacciones de reducción ocurran, Estos evitan la reducción ya sea, de iones de
hidrógeno en moléculas de hidrógeno, en medios ácidos, o de oxígeno, en medios
alcalinos.
2. Recubrimientos Orgánicos
Los Recubrimientos Orgánicos son de sustancias a base de polímeros (pinturas), resistentes a la
degradación, que se emplean para recubrir el material por proteger. Estos actúan mediante ya
sea, de la formación de una barrera, que impide en gran medida la penetración de oxígeno y
agua, o de la inhibición del proceso de corrosión, al incrementar tanto la resistividad eléctrica
como la iónica, cortando el ciclo de corrosión.
3. Recubrimientos Metálicos
Consiste en recubrir el material a proteger con algún metal que tenga mayor resistencia a la
corrosión. Existen diferentes métodos para efectuar estos recubrimientos, y los más utilizados
son el Electroplating y el Galvanizado.
Electroplating
Es un proceso de protección en el que se utiliza una corriente eléctrica externa para
depositar un material con mayor resistencia a la corrosión sobre su superficie.
Galvanizado
El material por proteger se sumerge sobre un baño del metal de recubrimiento, el cual
tienen un mayor potencial electroquímico.
4. Recubrimientos No Metálicos
Trata sobre recubrir el material a proteger con el uso de un material no metálico, que impida el
proceso de corrosión. Existen diferentes métodos para efectuar estos recubrimientos. El más
utilizado es el anodisado. Este método se emplea en materiales pasivables, y consiste en el uso
de una corriente eléctrica sobre el material por proteger, de modo que el potencial
electroquímico del sistema induzca a un comportamiento anódico a dicho material, generando
el desarrollo de una capa de pasivación.
5. Protección Catódica
Radica en modificar relativamente el valor del potencial electroquímico del material por
proteger, haciendo que este material se comporte como un cátodo. Se emplea mayormente en
sistemas enterrados o inmersos en agua de mar. Existen 2 formas de realizar esto, mediante una
corriente impresa o un ánodo de sacrificio.
Ánodo de Sacrificio
Se conecta eléctricamente un material con menor potencial electroquímico, el cual se
comporta como el ánodo del sistema. Este ánodo protege al material, al ser degradado
por la corrosión en lugar de dicho material, por lo cual se conoce como un ánodo de
sacrificio.
Corriente Impresa
Es un proceso similar al de ánodo de sacrificio, cuya diferencia consiste en inyectar una
corriente externa al sistema debido a que, por sí solo, este sistema no generaría
suficiente corriente para poder formar la celda electroquímica, siendo ineficaz contra la
corrosión. La corriente impresa hace posible la protección del material en cuestión, al
promover las reacciones electroquímicas, empleando el ánodo de sacrificio.
6. Protección Anódica
Mucho menos conocida que el método de protección catódica, la protección anódica consiste
en disminuir el potencial electroquímico del material a proteger, a través de la inyección de una
corriente externa, volviéndolo más anódico, lo cual induce al material hacia un estado de
pasivación, formándose la capa pasivada que protege al material. Al mantener la corriente
externa, la capa de pasivación continúa en constante regeneración, evitando que se deteriore el
material. Solo puede ser empleado en algunos tipos de materiales, sobre todo los metales de
transición.