CAPITULO IV
4. Sistema de valoración en Aduana.
Al término de la Ronda de Tokio en 1979, las Partes aprobaron entre otros
instrumentos, el Acuerdo Relativo a la Aplicación del Artículo VII del GATT o también
llamado Código de Valoración. Al concluír la Ronda de Uruguay de 1994 este Código fue
sustituído por un instrumento denominado de igual forma.25 Este Código fue aplicado por
más de ochenta países. México lo suscribió y ratificó el 25 de Abril de 1988 y solicitó un
plazo de cinco años para su aplicación, con reservas en las aduanas del país. Antes de que
expirara dicho plazo, la Ley Aduanera de esa época incorporó los principios del Código a la
base gravable de las importaciones mexicanas. Con fecha 1 de enero de 1997, la Nueva Ley
Aduanera, concluye la integración plena del Acuerdo de Valoración sin reservas de ningún
tipo.26
Los países signatarios del Acuerdo expresaron su deseo de fomentar la consecución de
los objetivos del GATT de 1994. Reconocieron la importancia que tiene lo dispuesto por el
artículo VII del GATT y consecuentemente, se dieron a la tarea de elaborar normas para su
aplicación con el objeto de conseguir una mayor uniformidad y certidumbre, reconociendo la
necesidad de que exista un sistema equitativo, armonizado y neutro de valoración en aduana
para las mercancías, que tenga como objetivo fundamental excluir la utilización de valores
arbitrarios o ficticios. Además se reconoció como universalmente válido que la determinación
25
En lo sucesivo se le denominara “Acuerdo de Valoración” para diferenciarlo del Código de Valoración al cual
abroga.
26
WITKER, Jorge. Introducción a la valoración aduanera de las mercancías. Editorial McGraw Hill, México,
1998. p.40.
36
de este valor, sea en la medida de lo posible, su valor de transacción y que debe basarse en
criterios sencillos y equitativos de aplicación general.27
A continuación presento los aspectos generales de la valoración en aduana contenidos
en el artículo VII del GATT y en el Acuerdo de Valoración relativos al aforo aduanero. En el
apartado siguiente abordaré la regulación específica que al respecto contempla la Ley
Aduanera armonizada con las disposiciones internacionales.
4.1. Aspectos generales.
El artículo VII del GATT establece los principios generales a los que deben de ajustarse
los sistemas de valoración en aduana de los países contratantes, a saber:28
1. Las partes contratantes reconocen la validez de los principios generales de valoración
establecidos en el artículo VII del GATT.
2. Las partes contratantes se comprometen a aplicar dichos principios con respecto a
todos los productos sujetos a derechos de aduana o a otras cargas o restricciones
impuestas a la importación y a la exportación basados en el valor o fijados de
algún modo en relación con éste. 29
3. Las partes contratantes se comprometen a que cada vez que otra parte contratante lo
solicite, examinarán, ateniéndose a dichos principios, la aplicación de cualquiera de
sus leyes o reglamentos relativos al valor en aduana.
27
MARTINEZ VERA, Rogelio. Op.Cit. p.255.
28
Tomados del Artículo VII del GATT de 1947.
29
Las negritas son propias para destacar la importancia de lo aludido.
37
4. Las partes contratantes podrán pedir a las otras partes contratantes que les informen
acerca de las medidas que hayan adoptado en cumplimiento de las disposiciones de
este artículo.
5. El valor en aduana de las mercancías importadas debería basarse en el valor real de la
mercancía importada a la que se aplique el derecho o de una mercancía similar y no
en el valor de una mercancía de origen nacional, ni en valores arbitrarios o
ficticios.30
6. El "valor real" debería ser el precio al que, en tiempo y lugar determinados por la
legislación del país importador, las mercancías importadas u otras similares son
vendidas u ofrecidas para la venta en el curso de operaciones comerciales normales
efectuadas en condiciones de libre competencia. En la medida en que el precio de
dichas mercancías o mercancías similares dependa de la cantidad comprendida en una
transacción dada, el precio que haya de tenerse en cuenta debería referirse
uniformemente a: i) cantidades comparables, o ii) cantidades no menos favorables
para importadores que aquellas en que se haya vendido el mayor volumen de estas
mercancías en el comercio entre el país de exportación y el de importación. Está en
conformidad con el artículo VII presumir que el "valor real" puede estar representado
por el precio en factura, al que se agregarán todos los elementos correspondientes a
gastos legítimos no incluidos en dicho precio y que constituyan efectivamente
elementos del "valor real", así como todo descuento anormal, o cualquier otra
reducción anormal, calculado sobre el precio corriente de competencia.
30
Las negritas son propias, con la finalidad de destacar su importancia para el presente trabajo.
38
7. Cuando sea imposible determinar el valor real de conformidad con lo dispuesto en el
numeral que antecede, el valor en aduana debería basarse en el equivalente
comprobable que se aproxime más a dicho valor.31
8. En el valor en aduana de todo producto importado no debería computarse ningún
impuesto interior aplicable en el país de origen o de exportación del cual haya sido
exonerado el producto importado o cuyo importe haya sido o habrá de ser
reembolsado.
9. Los criterios y los métodos para determinar el valor de los productos sujetos a derechos
de aduana o a otras cargas o restricciones basados en el valor o fijados de algún modo
en relación con éste, deberían ser constantes y dárseles suficiente publicidad para
permitir a los comerciantes calcular, con un grado razonable de exactitud, el valor en
aduana.
A continuación se hace mención de aquello que se encuentra contenido en el
Acuerdo de Valoración y en otros instrumentos jurídicos relevantes para nuestro tema de
estudio. También se hace correlación entre lo dispuesto por el Acuerdo de Valoración y la
Ley Aduanera, dejando la explicación cabal de dichas disposiciones específicas (que
componen el sistema de valoración en aduana) para el apartado siguiente, a saber:
El Artículo 22 del Acuerdo establece que cada Miembro se asegurará de que, a más
tardar en la fecha de aplicación de las disposiciones del Acuerdo para él, sus leyes,
reglamentos y procedimientos administrativos estén en conformidad con las disposiciones del
31
Idem.
39
Acuerdo. Como se mencionó con antelación, México integra sin reservas las disposiciones
del Acuerdo el 1 de Enero de 1997.
El Artículo 1, primer apartado y 8 del Acuerdo establecen el método principal de
valoración en aduana y los ajustes pertinentes a este valor respectivamente. Estas normas se
encuentran armonizadas con lo dispuesto por los Artículos 64, 65, 66 y 67 de la Ley
Aduanera.
En su segundo apartado, el Artículo 1 dispone con respecto al procedimiento a seguir
en caso de que exista vinculación entre el exportador y el importador. Estas normas se
encuentran armonizadas con respecto a lo que establecen los Artículos 68, 69 y 70 de la Ley
Aduanera.
Los Artículos 2 al 6 del Acuerdo establecen los lineamientos para determinar el valor
en aduana a través de los métodos secundarios, ante la imposibilidad de determinarlos
conforme al método principal. Estas disposiciones se encuentran armonizadas con respecto a
lo que establecen los Artículos 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77 y 78 de la Ley Aduanera.
El Artículo 7, primer apartado del Acuerdo de Valoración establece que si el valor en
aduana de las mercancías importadas no puede determinarse con arreglo a lo dispuesto en los
artículos 1 a 6 (método principal y secundarios), dicho valor se determinará según criterios
razonables, compatibles con los principios y las disposiciones generales del Acuerdo y el
artículo VII del GATT de 1994, sobre la base de los datos disponibles en el país de
importación.
40
El segundo apartado establece la prohibición expresa de que el valor en aduana sea
determinado por: inciso f) valores en aduana mínimos y; g) valores arbitrarios o
ficticios.32
El Artículo 11 establece el derecho de recurso otorgado al importador por la
legislación interna de cada miembro, para el caso de dificultades en la determinación del
valor en aduana. Este recurso debe de estar exento de sanción para el importador o para
cualquiera sujeto al pago de derechos.
Otro aspecto importante se plantea en al Anexo III, punto 2 del Acuerdo de Valoración,
que permite a los países en desarrollo que normalmente determinan el valor de las mercancías
sobre la base de valores mínimos oficialmente establecidos, formular una reserva que les
permita mantener esos valores, de manera limitada y transitoria, en las condiciones que
acuerden los Miembros.
Complementariamente en la Ronda de Uruguay, los países miembros se pronunciaron y
emitieron la Decisión relativa a los casos en que las administraciones de aduanas tengan
motivos para dudar de la veracidad o exactitud del valor declarado, que establece que cuando
le haya sido presentada una declaración y la administración de aduanas tenga motivos para
dudar de la veracidad o exactitud de los datos o documentos presentados como prueba de esa
declaración, la administración de aduanas podrá pedir al importador que proporcione una
explicación complementaria, así como documentos u otras pruebas, de que el valor declarado
representa la cantidad total efectivamente pagada o por pagar por las mercancías importadas,
ajustadas de conformidad por el artículo 8 (ajustes al método principal). Si una vez recibida la
información complementaria, o a falta de respuesta, la administración de aduanas tiene aun
32
Idem.
41
dudas razonables acerca de la veracidad o exactitud del valor declarado, podrá decidir,
teniendo en cuenta las disposiciones del Artículo 11 (derecho de recurso), que el valor en
aduana de las mercancías importadas no se puede determinar con arreglo a las disposiciones
del Artículo 1 (método principal de valoración). Antes de adoptar una decisión definitiva, la
administración de aduanas comunicara al importador, por escrito, si le fuera solicitado, sus
motivos para dudar de la veracidad o exactitud de los datos o documentos presentados y le
dará una oportunidad razonable para responder. Una vez adoptada la decisión definitiva, la
administración de aduanas la comunicara por escrito al importador, indicando los motivos
que la inspiran.
Lo que se infiere de la anterior Decisión, es que cuando la administración tributaria
tenga elementos para dudar de la veracidad o exactitud del valor declarado por el importador,
es decir, presunción de sobrevaluación o subvaluación, la administración de aduanas podrá
únicamente declarar, que el valor en aduana de las mercancías importadas no se puede
determinar con arreglo a las disposiciones del Artículo 1 (64 de la Ley Aduanera que es el
método principal de valoración) y tal como lo establecen los artículos 2 al 6 del Acuerdo de
Valoración (Artículo 71 de la Ley Aduanera), el procedimiento a seguir cuando no sea
posible determinar la base gravable conforme al valor de transacción, es proceder a
determinarlo a través de los métodos secundarios de valoración. Es decir, que la existencia de
métodos secundarios de valoración responde a la posibilidad de no poder determinar con
grado de certidumbre la base gravable a través del método principal y como será posible
observar, aquellos son suficientes para que la administración de aduanas evidencie
irregularidades y determine con grado de certidumbre el precio pagado por las mercancías y
el monto de las contribuciones a pagar. Como se expuso con anterioridad, el Artículo VII del
42
GATT establece que en caso de que no se puedan determinar con respecto a estos métodos,
dicho valor se determinará según criterios razonables, compatibles con los principios y las
disposiciones generales del Acuerdo y el Artículo VII del GATT de 1994, sobre la base de
los datos disponibles en el país de importación.
Debido a que desde el inicio de la aplicación practica del Acuerdo de Valoración, se
suscitó en varios países el problema de la aceptación o rechazo de un precio inferior a los
precios corrientes del mercado para productos idénticos, el Comité técnico al que se sometió
el problema resolvió en la opinión consultiva 2.1, la cual sostiene que el mero hecho de que
un precio sea inferior a los precios corrientes del mercado de productos idénticos, no es razón
suficiente para rechazarlo, a efectos del Artículo 1 del Acuerdo, sin perjuicio, desde luego, de
lo dispuesto en el Articulo 1733 del mismo ordenamiento.34
Además, siguiendo el mismo sentido complementario, el Comité de Valoración en
Aduana establecido en el Acuerdo de Valoración se pronunció por adoptar la Decisión sobre
los textos relativos a los valores mínimos, que establece en su primer apartado que en caso de
que un país en desarrollo formule una reserva con objeto de mantener los valores mínimos
oficialmente establecidos conforme a lo estipulado en el párrafo 2 del Anexo III y adujese
razones suficientes, el Comité acogerá favorablemente la petición de reserva. Cuando se
admita dicha reserva se tendrán plenamente en cuenta, para fijar las condiciones a que se hace
referencia en el párrafo 2 del Anexo III, las necesidades de desarrollo, financieras y
comerciales del país en desarrollo de que se trate.
33
Este artículo establece la facultad de la aduana para investigar la veracidad o exactitud de cualquier
información, documento o declaración, presentados a efecto de la valoración en aduana.
34
WITKER, Jorge. Op. Cit. p. 24.
43
Dicha disposición permisiva de reserva no aplica para México, ya que no se encuentra
contemplado dentro de la lista35 de los “países menos desarrollados” (LDC por sus siglas en
ingles) emitida por la ONU. Además, como se expuso con antelación, se ha armonizado el
sistema de valoración interno con lo dispuesto por el Acuerdo de Valoración, haciendo de
éste el sistema ordinario de valoración y excluyéndolo de la posibilidad de reserva.
4.2. Aspectos específicos.
A continuación se presenta el sistema de valoración en aduana establecido por la Ley
Aduanera y que se encuentra armonizado en su totalidad con las disposiciones que al respecto
establece el Artículo 7 del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1947
y con lo dispuesto por el Acuerdo relativo a la Aplicación del Artículo VII del Acuerdo
General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 expuestos con anterioridad, a saber:
La base gravable del impuesto general de importación es el valor en aduana de las
mercancías, dicho valor equivale al valor de transacción de las mismas, que a su vez está
compuesto por el precio pagado por las mercancías (que se define como el pago total que por
las mercancías importadas haya efectuado o vaya a efectuar el importador de manera directa
o indirecta al vendedor o en beneficio de éste) y por el importe de lo que en la doctrina se ha
denominado “ajustes” que comprenden: a) los cargos señalados en el Artículo 65 de la Ley
Aduanera en la medida que corran a cargo del importador y no estén incluidos en el precio
pagado y; b) La exclusión de los conceptos enumerados en el Artículo 66 de la misma Ley,
siempre que se desglosen o especifiquen en forma separada del precio pagado. Este sistema
es el denominado “principal” para la valoración en aduana y se seguirá siempre que las
35
http://www.un.org/special-rep/ohrlls/ldc/list.htm
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mercancías se vendan para ser exportadas a territorio nacional por compra efectuada por el
importador y concurran las circunstancias establecidas en el Artículo 67 de la Ley Aduanera.
En caso de que no se den las condiciones anteriores, la base gravable se determinara a través
de la aplicación en orden sucesivo y por exclusión de los métodos secundarios de valoración
contemplados por el Artículo 71 de la Ley Aduanera, a saber:
1. Valor de transacción de mercancías idénticas (Artículo 72 de la Ley Aduanera):
Método secundario que consiste en determinar la base gravable a través del valor de
transacción de mercancías idénticas a las que son objeto de valoración, siempre que
hayan sido importadas en el mismo momento que estas últimas o en un momento
aproximado, vendidas al mismo nivel comercial y en cantidades semejantes. En caso
de que no existan ventas en tales condiciones, se permite fijar el valor de transacción
a través de mercancías idénticas vendidas a un nivel comercial diferente o en
cantidades diferentes haciendo los ajustes necesarios sobre la base de datos
comprobados que demuestren que son razonables y exactos.
2. Valor de transacción de mercancías similares (Artículo 73 de la Ley Aduanera):
Método secundario que consiste en determinar la base gravable a través del valor de
transacción de mercancías similares a las que son objeto de valoración, siempre que
hayan sido importadas en el mismo momento que estas últimas o en un momento
aproximado, vendidas al mismo nivel comercial y en cantidades semejantes. En caso
de que no existan ventas en tales condiciones, se permite fijar el valor de transacción
a través de mercancías similares vendidas a un nivel comercial diferente o en
cantidades diferentes haciendo los ajustes necesarios sobre la base de datos
comprobados que demuestren que son razonables y exactos.
45
3. Valor de precio unitario de venta (Artículo 74 de la Ley Aduanera): Método secundario
también denominado sustractivo-deductivo,36 que consiste en determinar la base
gravable basado en el precio unitario en que se venden las mercancías sujetas a
valoración, mercancías idénticas o similares a ellas en el mismo estado en que son
importadas durante el mismo periodo o en un momento aproximado, a personas que
no estén vinculadas con los vendedores de las mercancías y haciendo las deducciones
contenidas en el Artículo 75 de la Ley Aduanera. En el supuesto de que no se vendan
dentro del país las mercancías importadas ni otras idénticas o similares en el estado en
que son importadas, se tomará en cuenta el valor después de su transformación,
vendidas a personas del territorio nacional que no tengan vinculación con el
vendedor, teniendo en cuenta el valor añadido en la transformación y haciendo las
deducciones del artículo 75 antes señalado. Para ser aplicable este valor de
transacción, la venta debe haberse efectuado antes de transcurridos noventa días desde
la fecha de importación.
4. Valor reconstruído de las mercancías importadas (Artículo 77 de la Ley Aduanera):
Método secundario que consiste en determinar la base gravable a través de la suma de
los siguientes elementos:
a. El costo o valor de los materiales y de la fabricación u otras operaciones
efectuadas para producir las mercancías importadas, determinado con base en
la contabilidad comercial del productor, siempre que dicha contabilidad se
mantenga conforme a los principios de contabilidad generalmente aceptados,
36
WITKER, Jorge. Op. Cit. p.65.
46
aplicables en el país de producción. Dicho costo o valor comprende lo
siguiente:
i. El costo y gastos de envase y embalaje a que se refieren los incisos b)
y c) de la fracción I del artículo 65 de la Ley Aduanera.
ii. El valor debidamente repartido de las herramientas, moldes, artículos
análogos y materiales consumidos en la producción de las mercancías
a que se refieren los incisos a) a c) de la fracción II, del artículo 65 de
la Ley Aduanera, siempre que el importador de manera directa o
indirecta los haya suministrado para su utilización en la producción de
las mercancías importadas.
iii. El valor debidamente repartido de los trabajos de ingeniería, creación
y perfeccionamiento, a los que se refiere el inciso d), fracción II del
artículo 65 de la Ley Aduanera, en la medida que corran a cargo del
productor.
b. Una cantidad global por concepto de beneficios y gastos generales, igual a la
que normalmente se adiciona tratándose de ventas de mercancías de la misma
especie o clase que las mercancías sujetas a valoración, efectuadas por
productores del país de exportación en operaciones de exportación a territorio
nacional. Dichos gastos generales deberán comprender los costos directos e
indirectos de producción y venta de las mercancías para la exportación, que
sean distintos de los señalados en el inciso anterior.
c. Los gastos de transporte, seguros y gastos conexos a que se hace referencia en
el inciso d), fracción I del artículo 65 de la Ley Aduanera.
47
d. Para los efectos de este método de valoración, se entiende por mercancías de
la misma especie o clase, las mercancías pertenecientes a un grupo o gama de
mercancías producidas por una rama de producción determinada o por un
sector de la mismas.
5. En caso de no poderse determinar la base gravable a través de los métodos anteriores,
se aplicarán los mismos métodos secundarios con mayor flexibilidad, conforme a
criterios razonables y compatibles con los principios y disposiciones legales, teniendo
como base los datos disponibles en el territorio nacional (Artículo 78 de la Ley
Aduanera).
Como es posible observar, el procedimiento a seguir en caso de no poder determinar
con grado de certidumbre el valor en aduana por medio del método principal, es el
determinarlo a través de los métodos secundarios, que en caso de no ser efectivos se deberán
aplicar de manera más flexible. Por lo tanto, el método principal en adición de seis métodos
secundarios aplicables en dos rondas, resultan suficientes para determinar con grado de
certidumbre el valor de transacción, la base gravable y el precio pagado o por pagar de las
mercancías a importar y por lo tanto, las contribuciones y cuotas compensatorias aplicables a
dichos productos. Sin embargo, se prevé para los casos en que estos métodos sean
insuficientes para determinar la base gravable, la utilización de criterios razonables,
compatibles con los principios y las disposiciones generales del Acuerdo de Valoración y el
artículo VII del GATT de 1994, sobre la base de los datos disponibles en el país de
importación.
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