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Análisis del Homicidio en el CP

Este documento presenta un resumen de los conceptos clave relacionados con el delito de homicidio según el Código Penal español. Incluye secciones sobre el bien jurídico protegido (la vida humana), el objeto material (la persona viva), los sujetos activo y pasivo, la acción y el resultado requerido (la muerte efectiva de otra persona), el dolo como tipo subjetivo para el homicidio doloso, y la imprudencia para el homicidio imprudente. También discute cuestiones como la tipicidad, modalidades ag
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Análisis del Homicidio en el CP

Este documento presenta un resumen de los conceptos clave relacionados con el delito de homicidio según el Código Penal español. Incluye secciones sobre el bien jurídico protegido (la vida humana), el objeto material (la persona viva), los sujetos activo y pasivo, la acción y el resultado requerido (la muerte efectiva de otra persona), el dolo como tipo subjetivo para el homicidio doloso, y la imprudencia para el homicidio imprudente. También discute cuestiones como la tipicidad, modalidades ag
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INDICE

DEDICATORIA....................................................................................................2

INTRODUCCIÓN................................................................................................ 2

BIEN JURÍDICO Y OBJETO MATERIAL............................................................3

TIPICIDAD...........................................................................................................4

OBJETO MATERIAL:..........................................................................................5

Sujetos, activo y pasivo:......................................................................................5

Acción..................................................................................................................5

Resultado............................................................................................................ 6

DOLO.................................................................................................................. 6

La imprudencia en el homicidio:..........................................................................7

Imprudencia grave: art. 142.1 CP........................................................................8

Imprudencia menos grave: art. 142.2 CP............................................................9

Cuestiones específicas:...................................................................................... 9

Art. 138: 142:.....................................................................................................10

2. Modalidades agravadas................................................................................10

TENTATIVA.......................................................................................................11

El homicidio imprudente....................................................................................12

CONCLUSIONES..............................................................................................15
DEDICATORIA

Dedico el presente trabajo a mi madre, quien fue mi mayor apoyo en tiempos


de angustia. También quiero honrar a mi padre, que hizo de todo para que este
sueño se haga realidad. a la institución que nos da la oportunidad de
realizarnos para nuestro futuro.
INTRODUCCIÓN

La palabra «homicidio» se emplea en el Código penal en un sentido amplio


equivalente a la muerte de una persona por otra, comprendiendo todas sus
modalidades y variantes. nos encontramos varios artículos del CP que son
nucleares para el desarrollar el delito de homicidio. El art.138 cuyo tipo es
matar a otro; el art.142 cuyo tipo es causar la muerte por imprudencia grave.
En este caso tenemos un tipo objetivo que es común a ambas clases de
homicidio. Este delito de homicidio siguiendo el principio de tipifica con expresa
este contenido en dos artículos distintos. Este concepto no ha permanecido
intacto a lo largo del tiempo, se han ido produciendo variaciones del tipo; por
ejemplo, el asesinato ha cambiado mucho porque se ha producido un homicidio
calificado por un primer concepto de asesinato y otro anexionado a la prisión
permanente revisable. También se han producido cambios más antiguos como
la desaparición de múltiples delitos cualificados por el resultado y muy
particularmente existía el parricidio. Se ha producido una simplificación y hoy
en día el mapa de las infracciones relacionadas con el homicidio son: 138/142;
139/140; 144; y 143; 141 (formas preparatorias). La figura básica de estos
delitos es el homicidio y luego tenemos unos delitos que también contienen
homicidios que son los llamamos específicos: 572, 485, 605, 607.
BIEN JURÍDICO Y OBJETO MATERIAL

El bien jurídico que vulneramos con el delito de homicidio es la vida humana.


En el art. 15 CE (“Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y
moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o
tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo
que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra.” ) se
refleja una cuestión considerada con esta clase, considerando hacia quien va
dirigido ese todos, todo esto relacionado con el tema del aborto llegando a la
conclusión de quien es considerado persona.

Lo que es evidente es que la vida humana es la base de todos los demás


derechos. El bien jurídico se refiere a la vida humana independiente ya que
cuando es dependiente nos referimos al aborto. En los delitos contra la vida
humana independiente se tutela la vida desde el nacimiento hasta la muerte. El
momento en que comienza la vida humana independiente es discutido.

En ninguno de los tipos legales existentes relativos a los delitos contra la vida
humana independiente (homicidio, asesinato, inducción o cooperación al
suicidio) se ofrecen datos suficientes para resolver este problema, pues sólo se
refieren a la muerte de «otro», dejándose, por tanto, al intérprete un amplio
campo para determinar el alcance de este término.

Desde el punto de vista del Derecho penal vigente en España, la vida humana
independiente y, con ella, su destrucción como «homicidio» comienza desde el
momento del nacimiento, entendiendo por tal la total expulsión del claustro
materno, como recoge ahora expresamente el art. 30 CC. Éste es el único
criterio que permite distinguir con claridad uno y otro momento de la vida
humana, cualquier actuación delictiva contra la vida dependiente tiene que ser
calificada, todo lo más, como aborto o, en su caso, como lesiones al feto.

TIPICIDAD

La palabra «homicidio» se emplea en el Código penal en un sentido amplio


equivalente a la muerte de una persona por otra, comprendiendo todas sus
modalidades y variantes. Esto no quiere decir que todos los delitos tipificados
en este Título no sean más que derivaciones de un tipo básico de homicidio
(art. 138,1), carentes de autonomía propia. Desde luego, no tiene este carácter
la inducción y cooperación al suicidio (art. 143), pero tampoco el asesinato
(arts. 139 y 140) es una mera cualificación del homicidio, aunque tenga con él
un estrecho parentesco. Pero ahora nos referimos sólo al homicidio en sentido
estricto, tanto a su modalidad de comisión dolosa regulada en el art. 138, como
al correspondiente tipo imprudente del art. 142.

TIPO OBJETIVO

OBJETO MATERIAL:

el objeto material sobre el que recae directamente la acción y el sujeto pasivo


en el delito de homicidio, y en todos los delitos de este grupo, es la persona
viva físicamente considerada, mientras que el bien jurídico protegido es la vida
humana como valor ideal. El que no ha nacido todavía es el objeto material del
delito de aborto. Significa también que el suicidio no es un homicidio,
antiguamente si se castigaba a quien sobrevivía al intento de suicidio. Si el
suicidio no es típico, quien ayuda al suicida (principio de accesoriedad de la
participación). Si un hecho principal no es típico tampoco puede ser típico
participar en ese suicidio (ad minori, ad maius). De todas maneras esta
tipificado en el art. 143 del CP

Sujetos, activo y pasivo:

pueden serlo cualquier persona, sin más limitaciones que las que provienen del
concurso de leyes. Así, si el sujeto pasivo es el Rey o la Reina o algunas
personas ligadas a ellos, el delito aplicable es el previsto en el art. 485; si se
trata del Jefe de un Estado extranjero o persona especialmente protegida, el
art. 605; y si es como consecuencia de un delito de terrorismo, el art. 573 bis.

Acción:

la acción consiste en matar a otra persona. Caben las más diversas


modalidades y medios, siempre que no se empleen los previstos en el art. 139,
ya que entonces será de preferente aplicación el delito de asesinato. Es posible
la comisión por omisión, siempre que el sujeto activo tenga una posición de
garante fundada en un deber legal o contractual, o en la creación de un riesgo
para la vida mediante una acción u omisión precedente, que son las fuentes de
la posición de garante, es decir, del deber de evitar el resultado, que reconoce
expresamente el art. 11.

Resultado:

el resultado es la muerte efectiva de otra persona. Entre la acción de matar y el


resultado muerte debe mediar una relación de causalidad. Para el
establecimiento de la relación de causalidad es suficiente con atender a la
teoría de la equivalencia de las condiciones; si bien entendida no como
aplicación de la fórmula de la conditio sine qua non, sino en el sentido de que
es causa toda conducta que contribuye a la producción de un resultado desde
un punto de vista físico, lógico o natural. Tipo subjetivo: El tipo subjetivo
específico del delito de homicidio previsto en el art. 138,1 es el doloso,
tipificándose el homicidio imprudente en el art. 142. El llamado homicidio
preterintencional no es más que un subcaso del homicidio imprudente, al que
por su especial importancia dedicamos un epígrafe independiente.

DOLO

el dolo exige el conocimiento y la voluntad de realizar las circunstancias del tipo


objetivo, es decir, saber que se mata a otra persona y querer hacerlo. Basta
con el dolo eventual, o sea que es suficiente con que el autor haya previsto la
muerte de otra persona como una consecuencia muy probable de su acción y a
pesar de ello haya actuado.

El dolo se prueba mediante indicios (dolo ex re probatio). No se puede dar por


supuesto un hecho, hay que motivar las cosas. No se debe confundir la libre
apreciación de la prueba con una decisión arbitraria.

Importante son las amenazas previas, el arma, donde se produce la agresión,


por ejemplo, tórax o cabeza, las veces que se agrede a la persona; también
hay que tener en cuenta la personalidad del autor (si tiene antecedentes) y el
comportamiento posterior ya que no necesariamente nos indica que haya
arrepentimiento o también que no se había dado cuenta. QUE TIPO DE
ATAQUE ES Y DONDE VA DIRIGIDO.

Es irrelevante el error en la persona: igualmente será castigado quien creyendo


matar a B mata por equivocación a C. Pero si el tal C es una de las personas
comprendidas en los arts. 485 o 605 (Rey o Reina, Príncipe o Princesa de
Asturias, Jefe de Estado extranjero, etc.), el delito objetivamente cometido no
es ya un homicidio, sino uno de los previstos en dichos artículos.

Por el contrario, el error en el golpe (aberratio ictus) es siempre relevante. Si A


dispara contra B, pero por su mala puntería alcanza a C, habrá que castigar a
A por tentativa de homicidio en concurso con un homicidio o unas lesiones
imprudentes. El mismo tratamiento técnico que de la aberratio ictus podría
hacerse del llamado dolus generalis: el sujeto, tras haber estrangulado a su
víctima y en la creencia de que la ha matado, la tira por un precipicio para
ocultar su delito, siendo entonces cuando la víctima, que sólo estaba
desvanecida, muere despeñada.

Sin embargo, parece en este caso más justo apreciar un solo delito
consumado, pues, en definitiva, existe dolo de matar y la muerte se produce,
de un modo u otro, a consecuencia directa de la acción del sujeto, y a
diferencia de lo que sucede en la aberratio ictus no se pone en peligro ni se
lesiona a otra persona.

Pero sobre todo porque con la aplicación de las reglas del concurso se podría
castigar más levemente que apreciando un solo delito. La figura del dolus
generalis no es aplicable si, desde el principio, no hubo dolo de matar, sino
imprudencia, y la muerte se produjo al querer encubrir las consecuencias del
acto imprudente.

La imprudencia en el homicidio:

como en los demás delitos, constituye el límite mínimo para la imputación


subjetiva del resultado delictivo. Para que se dé esta forma de imputación del
delito se precisan tres elementos:

 La realización de una acción sin la diligencia debida, lesionando, por


tanto, el deber —tanto objetivo como subjetivo— de cuidado que es
necesario tener en cuenta en la ejecución de acciones, delictivas o no,
que previsiblemente pueden producir la muerte de alguien.
 La previsibilidad, objetiva y subjetiva, de la muerte constituye, en
consecuencia, también un elemento conceptual del homicidio
imprudente.
 La producción del resultado muerte en conexión causal y de imputación
objetiva con la acción imprudentemente realizada.

Generalmente, bastará la presencia de estos tres elementos para imputar el


homicidio imprudente en la forma prevista en el art. 142, que distingue el
homicidio causado por imprudencia grave del causado por imprudencia menos
grave. En ambos casos habrá tantos delitos de homicidio como resultados de
muerte se hayan producido, aunque los plurales resultados se deriven de una
sola acción imprudente.

Imprudencia grave: art. 142.1 CP.

El que por imprudencia grave causare la muerte de otro, será castigado, como
reo de homicidio imprudente, con la pena de prisión de uno a cuatro años.

Si el homicidio imprudente se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o


un ciclomotor, se impondrá asimismo la pena de privación del derecho a
conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a seis años.

Si el homicidio imprudente se hubiera cometido utilizando un arma de fuego, se


impondrá también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de
armas por tiempo de uno a seis años.

Si el homicidio se hubiera cometido por imprudencia profesional, se impondrá


además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión,
oficio o cargo por un período de tres a seis años.

Imprudencia menos grave: art. 142.2 CP.

El que por imprudencia menos grave causare la muerte de otro, será castigado
con la pena de multa de tres meses a dieciocho meses.

Si el homicidio se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o un


ciclomotor, se podrá imponer también la pena de privación del derecho a
conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres a dieciocho meses.

Si el homicidio se hubiera cometido utilizando un arma de fuego, se podrá


imponer también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas
por tiempo de tres a dieciocho meses.

El delito previsto en este apartado sólo será perseguible mediante denuncia de


la persona agraviada o de su representante legal.
Cuestiones específicas:

Límite mínimo: cuando hay un ser humano vivo ya nacido (remisión al aborto).
Hay un objeto material de un delito de homicidio cuando empiezan las labores
del parto, es decir cuando empiezan las contracciones expulsivas y a partir de
ese momento algo que le pase al feto es fruto de un homicidio.

Límite máximo: cuando la persona está muerta, sin embargo, hay muchos
casos debido a los avances de la medicina en donde nos encontramos en una
fase intermedia por ejemplo la respiración asistida, coma prolongado. En este
caso la norma que nos determina cuando uno está vivo o muerto será la
muerte encefálica regulada en la norma de extracción de órganos. Las reglas
sobre la determinación han cambiado recientemente (1999) y en el artículo del
real decreto del mismo año vienen las modificaciones. Admite las dos formas
de comprobación: muerte cerebral, cese de la actividad cerebral o
cardiovascular.

Que pasa cuando se produce una afectación que se produce sobre el feto y el
feto muere días más tarde de su nacimiento o se producen daños al feto, por
ejemplo, por administración de medicamentos a la madre (caso años 60,
talidomida. Problema grave porque cuando se producen las lesiones no hay un
objeto material, por eso se contemplan las lesiones al feto).

Formas de aparición:

Art. 138: 142:

delito de homicidio imprudente.

2. Modalidades agravadas.

En este apartado nos remitimos al artículo 138.2 en el que se contienen varios


tipos cualificados para el homicidio, que determinan la aplicación de la pena
superior en grado.

Art. 138 CP.

1. El que matare a otro será castigado, como reo de homicidio, con la pena de
prisión de diez a quince años.
2. Los hechos serán castigados con la pena superior en grado en los siguientes
casos:

a) cuando concurra en su comisión alguna de las circunstancias del apartado 1


del artículo 140

b) cuando los hechos sean además constitutivos de un delito de atentado del


artículo 550.

Tenemos una modalidad de homicidio agravado 138.2. como manera


cualificada tenemos que pase a ser un asesinato que puede ser en cuatro
circunstancias: el asesinato común, luego el asesinato agravado (ART. 140,
139). Una relación menos clara tiene el homicidio con el artículo 143, delito de
suicidio.

TENTATIVA

Lo determinante para que nos encontremos ante un homicidio en grado de


tentativa es la producción del resultado, es decir, la muerte de la víctima. Si la
víctima fallece, nos encontramos con el delito consumado. En otro caso, será
una tentativa.

Los delitos no aparecen de la nada sino que tienen un camino, una ejecución.
Y según esta ejecución sea más o menos perfecta, hablamos de delito
consumado o intentado, que es el que estamos viendo.

Pero en la fase previa a realizar ningún acto concreto tenemos que hablar de la
conspiración, la proposición o la provocación para cometer un delito, en este
caso de homicidio. La conspiración consiste en que dos o más personas se
ponen de acuerdo para cometer un homicidio y deciden ejecutarlo, es decir, lo
planifican. La proposición se da cuando una persona ha resuelto cometer un
homicidio e invita a otra u otras personas a participar en él. Y la provocación es
la incitación a la comisión del delito por un medio que facilite la publicidad o
ante una concurrencia de personas.

¿Qué tipos de homicidio se conocen en la ciencia penal?

En el mundo del Derecho Penal, se distinguen diversos tipos de homicidio:


doloso, imprudente y preterintencional.

El homicidio doloso

El homicidio puede ser doloso cuando se comete mediante una acción dolosa.
El dolo supone el conocimiento y la voluntad de matar a otro.
La jurisprudencia entiende que es suficiente con el que el autor supiera que
realizaba una acción que provocaba un peligro jurídicamente desaprobado que
afectaba a la vida humana de otra.

En otras palabras: el elemento principal en el homicidio doloso es la intención


de matar. Este requisito diferencia el delito de homicidio del delito de lesiones,
puesto que el autor de un delito de lesiones no pretende causar la muerte de
otro.

El homicidio imprudente

Si la acción que da lugar a la muerte es imprudente, estaremos ante un


homicidio imprudente. Eso ocurre cuando el autor infringe el deber objetivo y
subjetivo de cuidado que le era exigible. El homicidio imprudente puede ser
por imprudencia grave o menos grave.

El delito de homicidio por imprudencia grave puede cometerse utilizando un


vehículo a motor o ciclomotor, un arma de fuego o por imprudencia profesional
(por ejemplo, una negligencia médica). Todos estos delitos llevan penas
accesorias aparejadas: privación del derecho a conducir vehículos a motor y
ciclomotor, privación del derecho al porte o tenencia de armas e inhabilitación
especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo, respectivamente.
¿Puede castigarse un homicidio en grado de tentativa?

El homicidio también se puede cometer en grado de tentativa acabada e


inacabada. No obstante, esta figura penal ha sido objeto de polémica, ya que
en la práctica puede resultar complicado diferenciar entre un homicidio
intentado y unas lesiones consumadas. La distinción está en la intención del
autor (matar o lesionar).

Para ello, la jurisprudencia se basa en los siguientes criterios:

Los antecedentes del hecho.

La relación entre el sujeto activo y pasivo.

La ocasión elegida para cometer el delito.

El arma, medio o instrumento empleado.

La herida, lesión o zona del cuerpo que se ha atacado.

Si existe reiteración de golpes o insistencia en el ataque.

El estado de la víctima cuando termina la agresión.

¿Es lo mismo homicidio que asesinato?

Tanto el homicidio como el asesinato son delitos contra la vida humana que se
producen cuando una persona mata a otra. Sin embargo, son dos delitos
distintos, ya que el asesinato conlleva una mayor intesidad criminal, en cuanto
se produce con alevosía, ensañamiento o mediante precio, recompensa o
promesa.
Entre los homicidios calificados tenemos los ascendientes legítimos, así
lo establece el
art. 299 del código penal de la República Dominicana.

El matricidio: es la muerte a la madre, ennuestra legislación esta unido al


parricidio.

El filicidio: es la muerte propinada por el padre o la madre al hijo.

El uxoricidio: es la muerte dada a la esposa.

El fratricidio: es la muerte dada a un hermano.

El infanticidio: es la muerte dada al recién nacido. Art. 300 del código penal de
la República Dominicana.

El feticidio: es la muerte dada al feto animado, en nuestra legislación el crimen


de aborto se
sanciona como la interrupción voluntaria del fruto de concepción, perpetrado
por medios materiales oartificiales.
El asesinato: es el homicidio cometido con premeditación o acechanza. (art.
296 del código
penal de la República Dominicana).

El regicidio: es la muerte a un Rey.

El tiranicidio: es la muerte liberadora, dada a un tirano, la cual se considera


licita, pero sobre la cual nada dicen los textos.

Eutanasia: El término se deriva del griego "eu" (bien) y "thanatos" (muerte), y


significa "buena
muerte". es la muerte provocada por propia voluntad y sin sufrimiento físico, en
un enfermo incurable, a fin de evitarle una muerte dolorosa, y la práctica
consistente en administrar las drogas, fármacos u otras sustancias que alivien
el dolor, aunque con ello se abrevie su vida. Caen fuera de este concepto las
muertes causadas a enfermos ancianos, enfermos mentales, y otros, que se
estimarán simples homicidios e incluso asesinatos.

El Envenenamiento: según, el artículo 301 del Código Penal de la República


Dominicana, el atentado contra la vida de una persona, cometido por medio de
sustancias que puedan
producir la muerte con más o menos prontitud, se califica envenenamiento, sea
cual fuere la manera de administrar o emplear esas sustancias, y cuales quiera
que sea sus consecuencias.

CONCLUSIONES

Consideramos oportuno señalar que en nuestro país muchos homicidios no son


castigados por diferentes causas, entre estas tenemos: Los testigos por temor
al homicida y debido a la falta de protección del Estado, no se involucran dando
informaciones o participando como testigos. La población de los humildes que
son la
mayoría, no tienen los recursos necesarios para contratar un buen abogado
que lleve su caso. La policía con frecuencia en el proceso de detener el
homicida, lo mata y consideramos que la muerte no es castigo suficiente, ya
que el propósito del código
es recluir al criminal y que sufra esta y se arrepienta de su acción, incluso que
se regenera y vuelva a integrarse a la sociedad como persona útil, ya que
nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona. Después de haber
investigado de una forma
minuciosa todo lo relativo al homicidio, consideramos oportuno señalar que en
nuestro país muchos homicidios no son castigados por diferentes causas, entre
estas
tenemos:

1. Los testigos por temor al homicida y debido a la falta de protección del


Estado, no se involucran dando informaciones o participando como testigos.

2. La policía con frecuencia en el proceso de detener el homicida, lo mata y


consideramos que la muerte no es castigo suficiente, ya que el propósito del
código es recluir al criminal y que sufra esta y se arrepienta de su acción,
incluso que se regenere y vuelva a integrarse a la sociedad como persona útil,
ya que nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona.

BIBLIOGRAFÍA

1. Acosta, Juan Pablo; Potentini, TrajanoVidal. (2009). Código Penal de la


República Dominicana. Editora Dalis, Moca. Décimo Quinta
Edición.

2. Diccionario Jurídico Espasa. Nueva Edición. Espasa siglo XXI.


3. Pérez Méndez Artagnan. El Homicidio. Santo Domingo, Amigo del Hogar.
Segunda Edicion. 2004.

4. Peña, C. (2008). Metodologia Para el Analisis, Interpretación, Elaboración de


Obras y Temas de Investigación. Santiago, Republica Dominicana.
Editora Imprenta AMAN'S. Segunda Edición.

5. Read, Enrique. (2007). Normativa Procesal Penal. Direccion


de Comunicaciones del Poder Judicial. Editora Taíina. Santo Domingo. Tercera
Edición.

6. Victor Maximo Charles Dunlop. Curso De Derecho Penal Espacial. Libreria


Filantropica. Santo Domingo. 2001.

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