El gato con botas
Había una vez un viejo molinero que al morir heredó a sus hijos aquello que poseía.
El hijo mayor recibió como herencia el molino, el segundo hermano recibió el asno y
al menor le tocó el gato.
Triste por su suerte, el más pequeño de los hijos se lamentaba de poseer tan solo
un gato. En esas estaba, quejándose por su suerte, cuando escuchó que alguien le
hablaba: “Oye, tú, deja de llorar, y mejor consígueme un par de buenas botas”. “Un
gato que habla debe ser un gato astuto”, fue lo que pensó el joven, así que atendió
la demanda del gato y fue en busca de las dichosas botas.
Mientras esperaba sus botas, el gato se puso a cazar conejos. Y una vez que tuvo
puestas las botas que le consiguió el joven, le llevó los animales cazados al rey.
“Estos conejos se los envía mi señor, el marqués de Carabás”, le dijo el gato a este
rey. ¿Por qué dijo “marqués de Carabás”? Porque fue el primer nombre que se le
ocurrió al gato. Cada día, el animal le llevaba las presas cazadas al rey en nombre
del tal marqués de Carabás.
Un día, el gato se enteró que el rey iba a salir de paseo con su hija y urdió un plan.
Le pidió a su amo que se metiera al río a nadar y que él haría el resto. Cuando la
carroza del rey pasó cerca del río, el gato empezó a gritar: “¡El marqués de Carabás
se ahoga! ¡Ayuda, ayuda!”
El rey, que escuchó al gato, pidió a sus guardias que lo salvaran. El animal se
acercó al rey para contarle que mientras nadaba, unos ladrones se habían llevado la
ropa del marqués. Al escuchar que se trataba del marqués de Carabás, aquel que le
había mandado conejos y demás animales cazados, el rey, para agradecer los
regalos, mandó que le trajeran finos trajes a este marqués. Con tales trajes, el hijo
del molinero parecía todo un noble y la princesa al verlo así, se enamoró de él. El
gato tramó un par de ocurrencias más para hacer parecer que su amo era muy rico.
El rey cayó en su trampa y le dio la mano de su hija.
El hijo del molinero se casó con la princesa, fue muy feliz y nunca más volvió a ser
pobre gracias a la astucia de este peculiar gato, que también vivió con todas
comodidades el resto de sus vidas, porque los gatos tienen siete vidas.
¿Te parece que el gato hubiera podido convencer al rey si no hubiera tenido
sus botas?
¿Por qué era tan importante que el gato tuviera estas botas?
¿Por qué crees que se eligió un gato para esta historia?
Si encontraras un gato que hablara, ¿qué le pedirías?
¿Consideras que la princesa se hubiera enamorado del hijo del molinero de
haberlo conocido con sus pobres ropajes? ¿Por qué?
Pedro y el lobo
Hace poco más de 80 años, a un músico llamado Serguéi Prokófiev le propusieron
que compusiera una sinfonía para niños. Con música, este compositor ruso contó la
historia de Pedro, un joven que vive con su abuelo en las montañas.
Los peligros de un bosque son muchos, por eso el abuelo no se cansaba de
advertirle a su nieto que debía estar adentro de la casa. Pero Pedro era muy
inquieto y le gustaba salir a jugar al estanque donde vivían un pato y un pajarito, que
eran sus amigos. El día que su abuelo lo encontró fuera de casa, se enfureció y de
inmediato lo metió a la casa.
Un día, Pedro se encontraba acompañado de su gato viendo a través de la ventana
cómo el pato y el pajarito discutían en el estanque. De pronto vio cómo un lobo salía
de entre los árboles, daba un brinco y en un segundo se engullía al pato. No
contento con haberse comido al pato, el lobo intentaba atrapar al pajarito también.
Pedro, resuelto a salvarlo, fue por una cuerda, se subió al muro de barda y de ahí
brincó a una rama cercana. Trepado en el árbol, ató la cuerda y preparó una trampa
para el lobo. Una vez hecho el nudo, chifló al pajarito para que pasara por el centro
del círculo de la cuerda. El ave entendió la señal e hizo lo indicado. El lobo lo siguió,
pero cuando quiso cruzar por el aro, Pedro jaló la cuerda y lo enlazó. Así fue como
este jovencito, atrapó al temible lobo del bosque.
¿Quién era Serguéi Prokófiev?
¿Tenía razón el abuelo en no dejar que Pedro jugara en el bosque? ¿Por
qué?
¿Qué hubieras hecho tú, de haber estado en el lugar de Pedro?
¿Qué reacción crees que tuvo el abuelo cuando vio al lobo atado a la
cuerda?
Si Pedro y su abuelo vivieran en la ciudad en la época moderna, ¿de qué
tendrían que cuidarse?