Harry
Temas abordados
Harry
Temas abordados
DESIGUALDAD SOCIOREGIONAL
Y POLÍTICAS PÚBLICAS EN TAMAULIPAS
Héctor Alberto FERNÁNDEZ MORALES,
Eder Jesús NODA RAMÍREZ y Carlos HINOJOSA CANTÚ
Universidad Autónoma de Tamaulipas, México
RESUMEN
Esta investigación describe, analiza y discute la problemática de
la desigualdad en los municipios de Tamaulipas, México, desde una
perspectiva regional, y no solamente enfocada en la concentración
del ingreso. Es decir, incorpora mayores elementos sociales, económi-
cos y nanciero-políticos que de nen una desigualdad estructural-
espacial orientada a la articulación de las políticas social, económica
y scal, las cuales se han planteado como tres vectores estructurantes
del desarrollo municipal, pero que no han tenido una fuerte articu-
lación entre sí.
En ese sentido, los resultados obtenidos a través de la realización
de clusters jerárquicos que identi can a los municipios con mayores
similitudes estructurales en cuanto a sus asimetrías socio-regionales,
están orientados a re exionar, por un lado, sobre las políticas locales
y, por otro, para continuar con el debate y el análisis de la desigual-
dad social en el ámbito local.
Palabras clave: desigualdad regional, Tamaulipas, desarrollo
municipal, políticas públicas.
SOCIO-REGIONAL INEQUALITY
AND PUBLIC POLICIES IN TAMAULIPAS
ABSTRACT
This research describes, analyzes, and discusses the problem of
inequality in the municipalities of Tamaulipas, Mexico, from a re-
gional perspective, and not just from income. It incorporates major
social, economic, nancial, and political elements that de ne the
structured-space of inequality, particularly, in the articulation of
social, economic, and scal policies. These three have been de ned as
structural vectors of development in the municipalities but they lack
of a strong management.
191
FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
In that sense, the results gathered through the creation of hierar- 1.6% de 2010 a 2014, señalando que tanto a nivel nacional como estatal
chical clusters, in order to identify the municipalities with greater la caída de los ingresos tuvo repercusiones generalizadas.
structural similarities at a social level, are intended to re ect on the
local policies, and to continue with the debate and analysis of social
inequality at the local level. De acuerdo con Piketty (2014), la desigualdad imperante en
el capitalismo se debe a que las tasas de ganancia son mayores que
Keywords: Regional inequality, Tamaulipas, municipal deve- el crecimiento económico, lo cual le permite a un pequeño estrato de
lopment, public policy.
la población tener más beneficios que el resto (r>g). Durante el siglo
XX, la concentración de la riqueza ha sido de manera patrimonial o
hereditaria, es decir, es un sistema acumulativo de rentas sostenido
INTRODUCCIÓN por oligarquías mundiales. Esto es un círculo vicioso donde parece
192 193
FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
In that sense, the results gathered through the creation of hierar- 1.6% de 2010 a 2014, señalando que tanto a nivel nacional como estatal
chical clusters, in order to identify the municipalities with greater la caída de los ingresos tuvo repercusiones generalizadas.
structural similarities at a social level, are intended to re ect on the
local policies, and to continue with the debate and analysis of social
inequality at the local level. De acuerdo con Piketty (2014), la desigualdad imperante en
el capitalismo se debe a que las tasas de ganancia son mayores que
Keywords: Regional inequality, Tamaulipas, municipal deve- el crecimiento económico, lo cual le permite a un pequeño estrato de
lopment, public policy.
la población tener más beneficios que el resto (r>g). Durante el siglo
XX, la concentración de la riqueza ha sido de manera patrimonial o
hereditaria, es decir, es un sistema acumulativo de rentas sostenido
INTRODUCCIÓN por oligarquías mundiales. Esto es un círculo vicioso donde parece
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
histórico de desarrollo económico en el estado, el cual se ha dado de Para los países menos desarrollados, el amplio ejército indus-
forma desigual a nivel local. trial de reserva y el propio atraso tecnológico, son factores fundamen-
tales de la estática de la movilidad social. Es decir, mientras existe
Pikey (2014) puntualiza, en una discusión académica, que se una estructura de nida por las oligarquías regionales que buscan
ha pasado por alto considerar desde la economía política el tema de la intercambiar bienes y servicios con las regiones más desarrolladas
desigualdad, la cual no es un fenómeno espontáneo de las relaciones (competitividad y comercio internacional), el mercado laboral estará
sociales productivas, sino es consecuencia de la conformación de un supeditado a infravalorar el trabajo menos capacitado, lo que reper-
capitalismo patrimonial. En ese sentido, el debate de la desigualdad cute en una presión que conserva los salarios bajos y, por lo tanto, en
regional no sólo es exclusivo de la economía, sino que también invo- bajos ingresos en la mayor parte de la población.
lucra a las ciencias sociales en su conjunto, puesto que su transversa-
lidad analítica traslada la discusión a múltiples aristas consecuentes, Por otro lado, la ruta de la modernización en América Lati-
como la exclusión o la pobreza, fenómenos multidimensionales estu- na fue el progresivo traslado de la actividad económica al sistema
diados por la sociología y la antropología, principalmente. urbano y, con ello, la localización de la industria y de servicios, los
cuales constituyeron núcleos dominantes en el proceso de desarrollo
desigual que se dio en la segunda mitad del siglo XX en la relación
DESIGUALDAD, DESARROLLO REGIONAL
campo-ciudad. Factores como la migración forzada y el crecimiento
Y POLÍTICAS PÚBLICAS
de la mancha urbana hacia las periferias de las metrópolis, intensi -
E n un primer escenario, Sunkel (1970) explica que las des- caron las relaciones de acumulación y des-acumulación en los territo-
igualdades regionales son originadas en las contradicciones del co- rios: por una parte los centros dominantes aglomeraban la actividad
mercio internacional, el cambio tecnológico, la urbanización de la económica (polos de desarrollo) y, por otro lado, los polos excluidos
economía y la sociedad, y la competencia monopolística. En los países se quedaban sin fuerzas productivas, dado que surgió una movilidad
con menos desarrollo de sus fuerzas productivas, los bajos ingresos, a los centros con mayores factores productivos.
el desempleo y el subempleo en un vasto número de la población,
son elementos constitutivos de las condiciones precarias de vida. Sin embargo, la movilización forzada ante el abandono del
Desde esta perspectiva, los desequilibrios del capitalismo mundial se campo no introdujo mano de obra especializada, sino una masa mar-
encuentran en una relación de dependencia con los países poco desa- ginal que no disponía de elementos su cientes para integrarse a las
rrollados, que tienen mayores desventajas en cuanto al desarrollo de actividades competitivas del mercado urbano, lo cual fue rezagando
sus propias fuerzas productivas. las formas de sobrevivencia de la población.
Lo anterior signi ca ventajas y desventajas para las naciones Si bien en Europa –como señala Lacoste (1980)– en el siglo
en el proceso de desarrollo económico, pero no signi ca que, a nivel XIX las rentas nacionales crecieron más que la población, lo cual ele-
interno, no se reproduzcan desigualdades. Pikey (2014) describe vó las condiciones de vida de los habitantes, la América latina colo-
que en el caso de Estados Unidos de América (EUA), los niveles de nializada pasaba por un proceso de explotación laboral más agudo,
desigualdad entre los grupos menos favorecidos y más favorecidos siendo los grupos más favorecidos aquellos que estaban relaciona-
(oligarquía norteamericana) son muy distantes en cuanto al ingreso. dos con el poder central europeo. Mientras el crecimiento económico
En el caso latinoamericano, las estructuras socioeconómicas también en el viejo continente fue de corta duración, el sistema colonializado
cuentan con una polarización de la riqueza y segregación de la distri- latinoamericano fue un periodo de larga duración, en términos de
bución del ingreso en un entorno de pobreza y exclusión social. Braudel (Lacoste, 1976).
194 195
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histórico de desarrollo económico en el estado, el cual se ha dado de Para los países menos desarrollados, el amplio ejército indus-
forma desigual a nivel local. trial de reserva y el propio atraso tecnológico, son factores fundamen-
tales de la estática de la movilidad social. Es decir, mientras existe
Pikey (2014) puntualiza, en una discusión académica, que se una estructura de nida por las oligarquías regionales que buscan
ha pasado por alto considerar desde la economía política el tema de la intercambiar bienes y servicios con las regiones más desarrolladas
desigualdad, la cual no es un fenómeno espontáneo de las relaciones (competitividad y comercio internacional), el mercado laboral estará
sociales productivas, sino es consecuencia de la conformación de un supeditado a infravalorar el trabajo menos capacitado, lo que reper-
capitalismo patrimonial. En ese sentido, el debate de la desigualdad cute en una presión que conserva los salarios bajos y, por lo tanto, en
regional no sólo es exclusivo de la economía, sino que también invo- bajos ingresos en la mayor parte de la población.
lucra a las ciencias sociales en su conjunto, puesto que su transversa-
lidad analítica traslada la discusión a múltiples aristas consecuentes, Por otro lado, la ruta de la modernización en América Lati-
como la exclusión o la pobreza, fenómenos multidimensionales estu- na fue el progresivo traslado de la actividad económica al sistema
diados por la sociología y la antropología, principalmente. urbano y, con ello, la localización de la industria y de servicios, los
cuales constituyeron núcleos dominantes en el proceso de desarrollo
desigual que se dio en la segunda mitad del siglo XX en la relación
DESIGUALDAD, DESARROLLO REGIONAL
campo-ciudad. Factores como la migración forzada y el crecimiento
Y POLÍTICAS PÚBLICAS
de la mancha urbana hacia las periferias de las metrópolis, intensi -
E n un primer escenario, Sunkel (1970) explica que las des- caron las relaciones de acumulación y des-acumulación en los territo-
igualdades regionales son originadas en las contradicciones del co- rios: por una parte los centros dominantes aglomeraban la actividad
mercio internacional, el cambio tecnológico, la urbanización de la económica (polos de desarrollo) y, por otro lado, los polos excluidos
economía y la sociedad, y la competencia monopolística. En los países se quedaban sin fuerzas productivas, dado que surgió una movilidad
con menos desarrollo de sus fuerzas productivas, los bajos ingresos, a los centros con mayores factores productivos.
el desempleo y el subempleo en un vasto número de la población,
son elementos constitutivos de las condiciones precarias de vida. Sin embargo, la movilización forzada ante el abandono del
Desde esta perspectiva, los desequilibrios del capitalismo mundial se campo no introdujo mano de obra especializada, sino una masa mar-
encuentran en una relación de dependencia con los países poco desa- ginal que no disponía de elementos su cientes para integrarse a las
rrollados, que tienen mayores desventajas en cuanto al desarrollo de actividades competitivas del mercado urbano, lo cual fue rezagando
sus propias fuerzas productivas. las formas de sobrevivencia de la población.
Lo anterior signi ca ventajas y desventajas para las naciones Si bien en Europa –como señala Lacoste (1980)– en el siglo
en el proceso de desarrollo económico, pero no signi ca que, a nivel XIX las rentas nacionales crecieron más que la población, lo cual ele-
interno, no se reproduzcan desigualdades. Pikey (2014) describe vó las condiciones de vida de los habitantes, la América latina colo-
que en el caso de Estados Unidos de América (EUA), los niveles de nializada pasaba por un proceso de explotación laboral más agudo,
desigualdad entre los grupos menos favorecidos y más favorecidos siendo los grupos más favorecidos aquellos que estaban relaciona-
(oligarquía norteamericana) son muy distantes en cuanto al ingreso. dos con el poder central europeo. Mientras el crecimiento económico
En el caso latinoamericano, las estructuras socioeconómicas también en el viejo continente fue de corta duración, el sistema colonializado
cuentan con una polarización de la riqueza y segregación de la distri- latinoamericano fue un periodo de larga duración, en términos de
bución del ingreso en un entorno de pobreza y exclusión social. Braudel (Lacoste, 1976).
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
Con base en lo anterior, el desarrollo económico en la región Continuando con las desigualdades internas, las problemá-
latinoamericana atendió a una lógica de subordinación y dependen- ticas socio-productivas pasan a formar parte de un ámbito micro-re-
cia, como explicó en su momento la escuela desarrollista, por lo que gional, es decir, al interior de las regiones más o menos desarrolladas
es necesario comprender su propio contexto para explicar las formas del país. La interacción del capital local que genera ventajas compe-
de desigualdad actuales. titivas, eslabonamientos productivos, especialización y tecnología,
establecen micro-núcleos dominantes que bien pueden expandir el
En México, el Estado ha sido fundamental para la construc- reforzamiento de la riqueza en relación con otras regiones, tanto na-
ción de la riqueza, dado que a partir de sus reformas o intervención, cionales como internacionales. Así por ejemplo, la localización de in-
ha bene ciado a ciertos grupos sociales a lo largo de su historia mo- dustrias importantes en un municipio atrae una cadena de valor, no
derna. En la posrevolución, la reforma agraria, la expropiación pe- sólo de envergadura local, sino también internacional, así como un
trolera y la politización de los gremios obreros y sociales formula- posicionamiento importante en la concentración de la riqueza en los
ron la ecuación central que dio sonomía a la nación actual. Así, por grupos industriales que la conforman.
ejemplo, la ejidización de la tierra para la producción campesina y el
proyecto de industrialización renovaron la estructura productiva del Castaingts (2007) menciona que sólo en los países con mayor
país. desarrollo existe un diamante de la producción, donde de acuerdo
con Porter, convergen factores de la producción avanzados como el
En el periodo de Sustitución de Importaciones (SI), se forma- del capital humano, los sistemas de comunicación y el desarrollo tec-
ron las nuevas clases empresariales y, con ello, el manejo de la activi- nológico, lo cual genera –en teoría– una dinámica de competencia
dad económica del país, que en ese entonces proponía la protección entre regiones-corporaciones. Por otra parte, en los países con meno-
del mercado interno a través de políticas proteccionistas. González res reforzamientos de la riqueza local existen tres tipos de regiones,
(2009) explica que, derivado de las crisis sociales y políticas durante según el desarrollo de sus fuerzas productivas: diamantosas, jade y
la década de los setenta, así como las reformas políticas del Estado, carbón, de mayor a menor desarrollo.
la recon guración de las estructuras políticas y económicas en el país
permitió la incorporación del neoliberalismo y, con ello, el inicio de Mencionar esta clasi cación es importante para analizar la
la neo democratización nacional, lo que reformuló el discurso político desigualdad local, dado que implica el reconocimiento de espacios
del desarrollo. mejor posicionados que otros, cuyas dinámicas sociales y económi-
cas son diferentes entre sí. Por ejemplo, en el norte y sur del estado
Los estados al interior de la República Mexicana pasaron por de Tamaulipas, la región fronteriza y huasteca concentran la mayor
una trayectoria gradual en la evolución de sus estructuras socio-pro- actividad industrial y de servicios, cuya infraestructura cuenta con
ductivas, continuando con la constante asimetría de mayor desarrollo mejores condiciones que favorecen a la población (obra pública, in-
en las fuerzas productivas e infraestructura en la zona norte del país, gresos, empleo, etc.), en contraparte con otras regiones como “Alta
a diferencia de la zona sur, donde se mantienen regímenes de propie- del Poniente” o “Cuarto Distrito”, cuyos niveles de desarrollo social
dad similares a los latifundios, pero en un contexto de modernización y productivo son precarios.
y urbanización. Asimismo, la localización de las carencias sociales y
la pobreza es más notoria en los espacios sureños, a diferencia del En ese sentido, la micro-espacialización de la desigualdad,
desarrollo industrial moderno del centro-norte. Esta primera des- para el caso de las regiones más competitivas, se traslada al entorno
igualdad regional es importante porque también implica una mayor metropolitano, donde los niveles de exclusión pueden ser incluso si-
movilidad migratoria, en búsqueda de mejores opciones de vida. milares que en entornos menos desarrollados.
196 197
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Con base en lo anterior, el desarrollo económico en la región Continuando con las desigualdades internas, las problemá-
latinoamericana atendió a una lógica de subordinación y dependen- ticas socio-productivas pasan a formar parte de un ámbito micro-re-
cia, como explicó en su momento la escuela desarrollista, por lo que gional, es decir, al interior de las regiones más o menos desarrolladas
es necesario comprender su propio contexto para explicar las formas del país. La interacción del capital local que genera ventajas compe-
de desigualdad actuales. titivas, eslabonamientos productivos, especialización y tecnología,
establecen micro-núcleos dominantes que bien pueden expandir el
En México, el Estado ha sido fundamental para la construc- reforzamiento de la riqueza en relación con otras regiones, tanto na-
ción de la riqueza, dado que a partir de sus reformas o intervención, cionales como internacionales. Así por ejemplo, la localización de in-
ha bene ciado a ciertos grupos sociales a lo largo de su historia mo- dustrias importantes en un municipio atrae una cadena de valor, no
derna. En la posrevolución, la reforma agraria, la expropiación pe- sólo de envergadura local, sino también internacional, así como un
trolera y la politización de los gremios obreros y sociales formula- posicionamiento importante en la concentración de la riqueza en los
ron la ecuación central que dio sonomía a la nación actual. Así, por grupos industriales que la conforman.
ejemplo, la ejidización de la tierra para la producción campesina y el
proyecto de industrialización renovaron la estructura productiva del Castaingts (2007) menciona que sólo en los países con mayor
país. desarrollo existe un diamante de la producción, donde de acuerdo
con Porter, convergen factores de la producción avanzados como el
En el periodo de Sustitución de Importaciones (SI), se forma- del capital humano, los sistemas de comunicación y el desarrollo tec-
ron las nuevas clases empresariales y, con ello, el manejo de la activi- nológico, lo cual genera –en teoría– una dinámica de competencia
dad económica del país, que en ese entonces proponía la protección entre regiones-corporaciones. Por otra parte, en los países con meno-
del mercado interno a través de políticas proteccionistas. González res reforzamientos de la riqueza local existen tres tipos de regiones,
(2009) explica que, derivado de las crisis sociales y políticas durante según el desarrollo de sus fuerzas productivas: diamantosas, jade y
la década de los setenta, así como las reformas políticas del Estado, carbón, de mayor a menor desarrollo.
la recon guración de las estructuras políticas y económicas en el país
permitió la incorporación del neoliberalismo y, con ello, el inicio de Mencionar esta clasi cación es importante para analizar la
la neo democratización nacional, lo que reformuló el discurso político desigualdad local, dado que implica el reconocimiento de espacios
del desarrollo. mejor posicionados que otros, cuyas dinámicas sociales y económi-
cas son diferentes entre sí. Por ejemplo, en el norte y sur del estado
Los estados al interior de la República Mexicana pasaron por de Tamaulipas, la región fronteriza y huasteca concentran la mayor
una trayectoria gradual en la evolución de sus estructuras socio-pro- actividad industrial y de servicios, cuya infraestructura cuenta con
ductivas, continuando con la constante asimetría de mayor desarrollo mejores condiciones que favorecen a la población (obra pública, in-
en las fuerzas productivas e infraestructura en la zona norte del país, gresos, empleo, etc.), en contraparte con otras regiones como “Alta
a diferencia de la zona sur, donde se mantienen regímenes de propie- del Poniente” o “Cuarto Distrito”, cuyos niveles de desarrollo social
dad similares a los latifundios, pero en un contexto de modernización y productivo son precarios.
y urbanización. Asimismo, la localización de las carencias sociales y
la pobreza es más notoria en los espacios sureños, a diferencia del En ese sentido, la micro-espacialización de la desigualdad,
desarrollo industrial moderno del centro-norte. Esta primera des- para el caso de las regiones más competitivas, se traslada al entorno
igualdad regional es importante porque también implica una mayor metropolitano, donde los niveles de exclusión pueden ser incluso si-
movilidad migratoria, en búsqueda de mejores opciones de vida. milares que en entornos menos desarrollados.
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La cuestión se trata de la convergencia socio-productiva de política, lo que viene a devengar un enfoque político-democrático de
las regiones; en otras palabras, el equilibrio parcial en donde un espa- la igualdad: a cada necesidad-libertad corresponde una política como
cio pueda mantener condiciones igualitarias con otro, aunque tengan eje regulador de la distribución de los bienes justos.
diferencias sustanciales en cuanto a la actividad económica. Lo an-
terior incorpora al debate de la desigualdad el tema de los derechos Sin embargo, Sen (1995) cuestiona los medios que Rawls
sociales-civiles y la participación del Estado, para regular la concen- comprende en función con la distribución de bienes para alcanzar
tración de ventajas en una región, y las que se deriven al interior de a la libertad como n; su principal argumento está centrado en las
ella. capacidades. Puede haber una igualdad de derechos –ingresos, aso-
ciación, voto– entre dos personas, pero si una persona, por ejemplo,
Si bien –como explican Murphy et al. (2002) y García (1986)– es minusválida o presenta limitaciones en sus capacidades, no podrá
la desigualdad es entendida en relación con el acceso de los bienes disfrutar de sus bienes como una persona con sus capacidades desa-
y activos, o a la concentración de la riqueza, y no es exclusiva de la rrolladas. En el caso de los ciudadanos menos favorecidos (sujetos
producción, lo cual sugiere que la desigualdad es un fenómeno de políticos), aspectos cualitativos como sexo, salud, esperanza de vida,
“formas” dadas en un proceso de desarrollo social y económico asi- calidad educativa, son elementos relacionados con sus capacidades.
métrico. Las diferencias sustanciales entre los múltiples grupos que
conforman la población constituyen un corpus estructural derivado Entonces, desde la perspectiva ética de Sen, son las capacida-
de una desigualdad sistémica, como la desigualdad laboral, política, des las que deben sustentar los medios igualitarios de las libertades.
económica, de sexo, etc., lo que da lugar a poner en la mesa de la dis- La justicia tomaría la noción del derecho como necesidad, para pasar
cusión el tema de los derechos. a la del derecho como capacidad: a cada necesidad-capacidad/liber-
tad corresponde una política de distribución justa.
Para Rawls (2006), todos somos iguales, en el sentido que el
individuo cuenta con las elecciones de elegir, existiendo un velo de la En este sentido, si la desigualdad comprende desde el acceso
ignorancia común, por lo que tal elección está orientada a los nes del a bienes, entonces éstos implican una justa distribución correspon-
individuo. Como el individuo es capaz de discriminar racionalmen- diente a las capacidades en un marco institucional de los derechos,
te, entonces su libertad es una capacidad manifestada en diferentes de ahí que las políticas públicas jueguen un papel importante entre
objetos. las condiciones socio-productivas y políticas del desarrollo, las cuales
son traducidas a los bienes sociales que garantizan la satisfacción de
Cada individuo tiene un derecho igual al esquema de liber- las necesidades y el desarrollo de las capacidades.
tades básicas similar a los esquemas de otros; por lo tanto, a cada
libertad corresponde una necesidad básica (Noda y Carballo, 2015); La idea central es conjuntar las condiciones económicas de
la justicia opera como una distribución de bienes contingentes y en la los territorios con los niveles de vida de la población, dado que re-
resolución de las desigualdades económicas y sociales (la justa igual- presentan un binomio a considerar para el desarrollo regional. Ex-
dad de oportunidades): a más justicia, menor desigualdad social. tendiendo estos supuestos al ámbito del espacio, son las capacidades
territoriales las que también están circunscritas en la lógica de la justi-
El supuesto rawlsiano de la justicia implica que los espacios cia y la distribución de bienes. Si bien existe una estructura global de
menos favorecidos, caracterizados por sus condiciones sociales dete- las desigualdades, es en las relaciones inter-regionales donde surgen
rioradas, la falta de una infraestructura social su ciente y del acceso a las principales asimetrías a lo largo de la historia.
la salud, así como la pobreza acumulativa que deriva en el hambre y
la desnutrición, adopta un sentido teórico de la organización social y
198 199
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La cuestión se trata de la convergencia socio-productiva de política, lo que viene a devengar un enfoque político-democrático de
las regiones; en otras palabras, el equilibrio parcial en donde un espa- la igualdad: a cada necesidad-libertad corresponde una política como
cio pueda mantener condiciones igualitarias con otro, aunque tengan eje regulador de la distribución de los bienes justos.
diferencias sustanciales en cuanto a la actividad económica. Lo an-
terior incorpora al debate de la desigualdad el tema de los derechos Sin embargo, Sen (1995) cuestiona los medios que Rawls
sociales-civiles y la participación del Estado, para regular la concen- comprende en función con la distribución de bienes para alcanzar
tración de ventajas en una región, y las que se deriven al interior de a la libertad como n; su principal argumento está centrado en las
ella. capacidades. Puede haber una igualdad de derechos –ingresos, aso-
ciación, voto– entre dos personas, pero si una persona, por ejemplo,
Si bien –como explican Murphy et al. (2002) y García (1986)– es minusválida o presenta limitaciones en sus capacidades, no podrá
la desigualdad es entendida en relación con el acceso de los bienes disfrutar de sus bienes como una persona con sus capacidades desa-
y activos, o a la concentración de la riqueza, y no es exclusiva de la rrolladas. En el caso de los ciudadanos menos favorecidos (sujetos
producción, lo cual sugiere que la desigualdad es un fenómeno de políticos), aspectos cualitativos como sexo, salud, esperanza de vida,
“formas” dadas en un proceso de desarrollo social y económico asi- calidad educativa, son elementos relacionados con sus capacidades.
métrico. Las diferencias sustanciales entre los múltiples grupos que
conforman la población constituyen un corpus estructural derivado Entonces, desde la perspectiva ética de Sen, son las capacida-
de una desigualdad sistémica, como la desigualdad laboral, política, des las que deben sustentar los medios igualitarios de las libertades.
económica, de sexo, etc., lo que da lugar a poner en la mesa de la dis- La justicia tomaría la noción del derecho como necesidad, para pasar
cusión el tema de los derechos. a la del derecho como capacidad: a cada necesidad-capacidad/liber-
tad corresponde una política de distribución justa.
Para Rawls (2006), todos somos iguales, en el sentido que el
individuo cuenta con las elecciones de elegir, existiendo un velo de la En este sentido, si la desigualdad comprende desde el acceso
ignorancia común, por lo que tal elección está orientada a los nes del a bienes, entonces éstos implican una justa distribución correspon-
individuo. Como el individuo es capaz de discriminar racionalmen- diente a las capacidades en un marco institucional de los derechos,
te, entonces su libertad es una capacidad manifestada en diferentes de ahí que las políticas públicas jueguen un papel importante entre
objetos. las condiciones socio-productivas y políticas del desarrollo, las cuales
son traducidas a los bienes sociales que garantizan la satisfacción de
Cada individuo tiene un derecho igual al esquema de liber- las necesidades y el desarrollo de las capacidades.
tades básicas similar a los esquemas de otros; por lo tanto, a cada
libertad corresponde una necesidad básica (Noda y Carballo, 2015); La idea central es conjuntar las condiciones económicas de
la justicia opera como una distribución de bienes contingentes y en la los territorios con los niveles de vida de la población, dado que re-
resolución de las desigualdades económicas y sociales (la justa igual- presentan un binomio a considerar para el desarrollo regional. Ex-
dad de oportunidades): a más justicia, menor desigualdad social. tendiendo estos supuestos al ámbito del espacio, son las capacidades
territoriales las que también están circunscritas en la lógica de la justi-
El supuesto rawlsiano de la justicia implica que los espacios cia y la distribución de bienes. Si bien existe una estructura global de
menos favorecidos, caracterizados por sus condiciones sociales dete- las desigualdades, es en las relaciones inter-regionales donde surgen
rioradas, la falta de una infraestructura social su ciente y del acceso a las principales asimetrías a lo largo de la historia.
la salud, así como la pobreza acumulativa que deriva en el hambre y
la desnutrición, adopta un sentido teórico de la organización social y
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por medio de la elaboración de los clusters jerárquicos; es decir, re- Cuadro 2. Ingreso corriente
con gura la división política del territorio por una geografía social (precios constantes del 2010) por deciles.
de las desigualdades. Deciles Hogares Ingreso Promedio
Ingreso 925,339 30,988,275,807 33,489
En este sentido, se pretende mostrar una realidad interestatal corriente
variante, según sea la regionalización de las dimensiones. Por ejem- I 92,533 594,589,455 6,426
plo: los municipios más favorecidos localizados al norte y sur del es- II 92,533 991,874,268 10,719
tado no constituyen precisamente condiciones óptimas de igualdad; III 92,533 1,297,439,414 14,021
en otras palabras, pueden presentar asimetrías en las condiciones de IV 92,533 1,648,721,513 17,818
la vivienda, similares a otros municipios. V 92,533 2,018,953,675 21,819
VI 92,533 2,473,830,329 26,735
VII 92,533 3,005,756,090 32,483
DISCUSIÓN Y RESULTADOS
VIII 92,533 3,775,761,793 40,804
L a desigualdad por ingresos en el estado de Tamaulipas re- IX 92,533 5,205,713,652 56,258
presentada por un coe ciente de Gini de 0.422 (CG), se ha mantenido X 92,542 9,975,635,620 107,796
por debajo del promedio nacional con un CG de 0.449. Ocupa el lugar CG 0.422
28 en un orden de mayor a menor desigualdad, posicionándolo como Fuente: ENIGH, 2010.
uno de los estados de más equitativa distribución de la riqueza, sólo
superado por Tlaxcala, Morelos, Colima y Guanajuato.
202 203
FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
por medio de la elaboración de los clusters jerárquicos; es decir, re- Cuadro 2. Ingreso corriente
con gura la división política del territorio por una geografía social (precios constantes del 2010) por deciles.
de las desigualdades. Deciles Hogares Ingreso Promedio
Ingreso 925,339 30,988,275,807 33,489
En este sentido, se pretende mostrar una realidad interestatal corriente
variante, según sea la regionalización de las dimensiones. Por ejem- I 92,533 594,589,455 6,426
plo: los municipios más favorecidos localizados al norte y sur del es- II 92,533 991,874,268 10,719
tado no constituyen precisamente condiciones óptimas de igualdad; III 92,533 1,297,439,414 14,021
en otras palabras, pueden presentar asimetrías en las condiciones de IV 92,533 1,648,721,513 17,818
la vivienda, similares a otros municipios. V 92,533 2,018,953,675 21,819
VI 92,533 2,473,830,329 26,735
VII 92,533 3,005,756,090 32,483
DISCUSIÓN Y RESULTADOS
VIII 92,533 3,775,761,793 40,804
L a desigualdad por ingresos en el estado de Tamaulipas re- IX 92,533 5,205,713,652 56,258
presentada por un coe ciente de Gini de 0.422 (CG), se ha mantenido X 92,542 9,975,635,620 107,796
por debajo del promedio nacional con un CG de 0.449. Ocupa el lugar CG 0.422
28 en un orden de mayor a menor desigualdad, posicionándolo como Fuente: ENIGH, 2010.
uno de los estados de más equitativa distribución de la riqueza, sólo
superado por Tlaxcala, Morelos, Colima y Guanajuato.
202 203
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Este grupo está conformado por cinco variables explicadas A pesar de existir políticas públicas para el acceso a la salud
en función de las carencias de vivienda; las distancias entre variables universal, la realidad regional señala que el 22.7% del promedio de la
dieron como resultado el mapa de la gura presentada. En la entidad población de la Región 1 –la que aglomera el mayor número de mu-
hay un avance importante en el desarrollo de la infraestructura de la nicipios– no cuenta con acceso a los servicios de salud. Es decir, no
vivienda en términos generales; la región puede dar cuenta de ello. son derechohabientes ni siquiera en el programa de Seguro Popular.
Sin embargo, se mantiene una problemática importante en la infraes- Por otra parte, la problemática de acceso a la salud se traslada en el
tructura del agua potable y el hacinamiento; este último indicador ámbito urbano; en los municipios con menor población como Miqui-
señala una equivalencia de rezagos: todos los municipios mantienen huana (Región 5), Jaumave y San Nicolás (Región 4), la cobertura de
importantes niveles de hacinamiento. Si comparamos el mejoramien- salud es menor.
to de la infraestructura de la vivienda, lo cual implica el desarrollo de
las capacidades territoriales con el índice de viviendas particulares Una situación particular manifestada en las desigualdades
alquiladas, se observa –aunado a los ujos migratorios– un incremen- regionales es que hay un número signi cativo de la población mayor
to del mercado de la vivienda. En las regiones con mejor infraestruc- de 12 años con alguna limitación en la realización de sus actividades.
tura de vivienda, como la número 1, en un 10% son alquiladas. En este sentido, los conglomerados municipales cuentan con simila-
res condiciones en el indicador mencionado, lo cual indica, de mane-
Después del vencimiento del ejido en el proceso de regulari- ra directa, una obstaculización del desarrollo de las capacidades de
zación de tierras desde la década de los ochenta, ha surgido una ma- la población, la cual también es estructurante en la dinámica regional
yor competencia por la adquisición de vivienda, que a su vez parte del estado.
del aumento en el grado de urbanización de los municipios.
208 209
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Este grupo está conformado por cinco variables explicadas A pesar de existir políticas públicas para el acceso a la salud
en función de las carencias de vivienda; las distancias entre variables universal, la realidad regional señala que el 22.7% del promedio de la
dieron como resultado el mapa de la gura presentada. En la entidad población de la Región 1 –la que aglomera el mayor número de mu-
hay un avance importante en el desarrollo de la infraestructura de la nicipios– no cuenta con acceso a los servicios de salud. Es decir, no
vivienda en términos generales; la región puede dar cuenta de ello. son derechohabientes ni siquiera en el programa de Seguro Popular.
Sin embargo, se mantiene una problemática importante en la infraes- Por otra parte, la problemática de acceso a la salud se traslada en el
tructura del agua potable y el hacinamiento; este último indicador ámbito urbano; en los municipios con menor población como Miqui-
señala una equivalencia de rezagos: todos los municipios mantienen huana (Región 5), Jaumave y San Nicolás (Región 4), la cobertura de
importantes niveles de hacinamiento. Si comparamos el mejoramien- salud es menor.
to de la infraestructura de la vivienda, lo cual implica el desarrollo de
las capacidades territoriales con el índice de viviendas particulares Una situación particular manifestada en las desigualdades
alquiladas, se observa –aunado a los ujos migratorios– un incremen- regionales es que hay un número signi cativo de la población mayor
to del mercado de la vivienda. En las regiones con mejor infraestruc- de 12 años con alguna limitación en la realización de sus actividades.
tura de vivienda, como la número 1, en un 10% son alquiladas. En este sentido, los conglomerados municipales cuentan con simila-
res condiciones en el indicador mencionado, lo cual indica, de mane-
Después del vencimiento del ejido en el proceso de regulari- ra directa, una obstaculización del desarrollo de las capacidades de
zación de tierras desde la década de los ochenta, ha surgido una ma- la población, la cual también es estructurante en la dinámica regional
yor competencia por la adquisición de vivienda, que a su vez parte del estado.
del aumento en el grado de urbanización de los municipios.
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
En la última aglomeración se tomó en cuenta sólo la variable La desigualdad nanciera no está dada en términos de canti-
de transferencias federales, para observar particularmente aquellos dades recibidas de los recursos públicos, sino en las capacidades que
territorios más vulnerables en cuanto a la dotación de recursos pú- tienen los municipios para equilibrar sus propios ingresos. Para ello
blicos nancieros, y que, por sus pocas capacidades productivas e necesitan contar con una estructura productiva dinámica y equitati-
institucionales, no cuentan con una base recaudatoria su ciente para va, lo cual no existe en la mayoría de los municipios de básicamente
cubrir sus necesidades sociales básicas. características rurales; pero por otro lado, sí hay una constante des-
212 213
FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
En la última aglomeración se tomó en cuenta sólo la variable La desigualdad nanciera no está dada en términos de canti-
de transferencias federales, para observar particularmente aquellos dades recibidas de los recursos públicos, sino en las capacidades que
territorios más vulnerables en cuanto a la dotación de recursos pú- tienen los municipios para equilibrar sus propios ingresos. Para ello
blicos nancieros, y que, por sus pocas capacidades productivas e necesitan contar con una estructura productiva dinámica y equitati-
institucionales, no cuentan con una base recaudatoria su ciente para va, lo cual no existe en la mayoría de los municipios de básicamente
cubrir sus necesidades sociales básicas. características rurales; pero por otro lado, sí hay una constante des-
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
igualdad del ingreso. En otras palabras, existen grupos sociales que regional, implica una mayor atención en las estrategias de conver-
desde sus municipios se bene cian de la renta local. gencia por medio de la articulación de la política social, económica y
scal, para establecer una distribución más equitativa de los bienes y,
Aquí hay una cuestión compleja de analizar. En los munici- con ello, generar una oferta regional de oportunidades para alcanzar
pios con menor población y productividad su gasto depende de las la igualdad en condiciones.
transferencias federales, pero existe una desigualdad de ingresos en
términos intermunicipales, implicando la falta de mecanismos sca- En este análisis pudo observarse, por medio del ejercicio de
les locales de justa distribución que aumente la base scal por con- aglomeración según ocho dimensiones de análisis mencionadas ut
cepto del patrimonio a los de mayor ingreso. Ello, dado que, a nivel supra, que la desigualdad regional no es estática al tema de los ingre-
federal, la recaudación tributaria está enfocada más a los pequeños sos, ni sólo al análisis de la convergencia de la producción y el creci-
contribuyentes por medio del Impuesto al Valor Agregado (IVA), re- miento económico. Sino, más bien, es un tema en un nivel anterior a
percutiendo básicamente en los niveles de precios de los productos y, ese plano analítico, dado que se analiza con qué recursos humanos,
por supuesto, de la canasta básica. políticos, sociales y económicos cuentan los municipios, lo cual incide
en las relaciones interestatales.
Por último, si bien municipios más urbanizados y con mayor
presencia productiva, mantienen una brecha muy distante en rela- La desigualdad socio-regional consta de un proceso histórico
ción con el resto de los municipios, su margen recaudatorio no está en de acumulación y des-acumulación del capital, por la propia forma-
igualdad de condición a la riqueza regional, 15% o 17% de ingresos ción de núcleos dominantes del desarrollo, generalmente municipios
propios no son su cientes para solventar el gasto local, ni impulsar el altamente urbanizados y con una dinámica industrial y de servicios
desarrollo municipal, y continúan dependiendo de las transferencias que son polos de atracción del trabajo. Esta base productiva, que es
federales. importante para entender las dinámicas regionales, también debe
considerar las condiciones en las que se encuentran las múltiples re-
En este sentido, los esfuerzos de planes metropolitanos po- laciones económicas y sociales per se asimétricas.
nen un mayor atención al tema de los servicios y obra pública, que
si bien importa dotar de infraestructura a los municipios principal- Los resultados arrojaron que la entidad presenta desigual-
mente conurbados, no existen estrategias de solidaridad scal para dades muy remarcadas en prácticamente todas las variables sociales
aumentar la base recaudatoria y destinar el gasto federalizado a sec- mencionadas (educación, salud, vivienda, acceso a tecnologías de la
tores más estratégicos que ofrezcan un mayor desarrollo de las capa- información, condiciones sociales básicas), pero a su vez cuenta –en
cidades/libertades de la población. términos bajos– con un capital humano signi cativo, el cual debe au-
mentar y ser más aprovechado para también incrementar el valor de
los bienes y servicios y, por lo tanto, los ingresos. Esto implica una
CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES política de trabajo, educativa y de ciencia-tecnología conjunta, enca-
minada a impulsar la solidaridad regional del conocimiento.
L a desigualdad por ingresos es un parámetro importante
de análisis en la estructura social de Tamaulipas; no obstante, la re- Por otro lado, las políticas social, económica y scal no de-
producción de la desigualdad en las relaciones intermunicipales está ben estar separadas, dado que es multinivel, están superpuestas en
más enfocada al tema de la justicia y la libertad, por lo tanto a los un continuo proceso de desarrollo del capital regional. Regresando a
derechos y al desarrollo de las capacidades humanas. En este senti- Pikey, incrementar la base recaudatoria para abatir la desigualdad
do, incorporar mayores elementos al debate de la desigualdad socio- del capital regional al patrimonio, es funcional siempre y cuando se
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
igualdad del ingreso. En otras palabras, existen grupos sociales que regional, implica una mayor atención en las estrategias de conver-
desde sus municipios se bene cian de la renta local. gencia por medio de la articulación de la política social, económica y
scal, para establecer una distribución más equitativa de los bienes y,
Aquí hay una cuestión compleja de analizar. En los munici- con ello, generar una oferta regional de oportunidades para alcanzar
pios con menor población y productividad su gasto depende de las la igualdad en condiciones.
transferencias federales, pero existe una desigualdad de ingresos en
términos intermunicipales, implicando la falta de mecanismos sca- En este análisis pudo observarse, por medio del ejercicio de
les locales de justa distribución que aumente la base scal por con- aglomeración según ocho dimensiones de análisis mencionadas ut
cepto del patrimonio a los de mayor ingreso. Ello, dado que, a nivel supra, que la desigualdad regional no es estática al tema de los ingre-
federal, la recaudación tributaria está enfocada más a los pequeños sos, ni sólo al análisis de la convergencia de la producción y el creci-
contribuyentes por medio del Impuesto al Valor Agregado (IVA), re- miento económico. Sino, más bien, es un tema en un nivel anterior a
percutiendo básicamente en los niveles de precios de los productos y, ese plano analítico, dado que se analiza con qué recursos humanos,
por supuesto, de la canasta básica. políticos, sociales y económicos cuentan los municipios, lo cual incide
en las relaciones interestatales.
Por último, si bien municipios más urbanizados y con mayor
presencia productiva, mantienen una brecha muy distante en rela- La desigualdad socio-regional consta de un proceso histórico
ción con el resto de los municipios, su margen recaudatorio no está en de acumulación y des-acumulación del capital, por la propia forma-
igualdad de condición a la riqueza regional, 15% o 17% de ingresos ción de núcleos dominantes del desarrollo, generalmente municipios
propios no son su cientes para solventar el gasto local, ni impulsar el altamente urbanizados y con una dinámica industrial y de servicios
desarrollo municipal, y continúan dependiendo de las transferencias que son polos de atracción del trabajo. Esta base productiva, que es
federales. importante para entender las dinámicas regionales, también debe
considerar las condiciones en las que se encuentran las múltiples re-
En este sentido, los esfuerzos de planes metropolitanos po- laciones económicas y sociales per se asimétricas.
nen un mayor atención al tema de los servicios y obra pública, que
si bien importa dotar de infraestructura a los municipios principal- Los resultados arrojaron que la entidad presenta desigual-
mente conurbados, no existen estrategias de solidaridad scal para dades muy remarcadas en prácticamente todas las variables sociales
aumentar la base recaudatoria y destinar el gasto federalizado a sec- mencionadas (educación, salud, vivienda, acceso a tecnologías de la
tores más estratégicos que ofrezcan un mayor desarrollo de las capa- información, condiciones sociales básicas), pero a su vez cuenta –en
cidades/libertades de la población. términos bajos– con un capital humano signi cativo, el cual debe au-
mentar y ser más aprovechado para también incrementar el valor de
los bienes y servicios y, por lo tanto, los ingresos. Esto implica una
CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES política de trabajo, educativa y de ciencia-tecnología conjunta, enca-
minada a impulsar la solidaridad regional del conocimiento.
L a desigualdad por ingresos es un parámetro importante
de análisis en la estructura social de Tamaulipas; no obstante, la re- Por otro lado, las políticas social, económica y scal no de-
producción de la desigualdad en las relaciones intermunicipales está ben estar separadas, dado que es multinivel, están superpuestas en
más enfocada al tema de la justicia y la libertad, por lo tanto a los un continuo proceso de desarrollo del capital regional. Regresando a
derechos y al desarrollo de las capacidades humanas. En este senti- Pikey, incrementar la base recaudatoria para abatir la desigualdad
do, incorporar mayores elementos al debate de la desigualdad socio- del capital regional al patrimonio, es funcional siempre y cuando se
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
establezcan estrategias de solidaridad intermunicipal, que garanticen GARCÍA, A. (1986). La desigualdad económica, primera edi-
también el desarrollo pleno de las capacidades humanas. ción, México, El Colegio de México.
GONZÁLEZ, F. (2009). Historia de México 2: Del por rismo
En la actual estructura scal estatal no hay restricciones para al neoliberalismo, México, Ediciones Quinto Sol.
el consumo de lujo o la adquisición de bienes no productivos; tampo- INEGI (2010). Sistema de Finanzas Públicas Estatales y Muni-
co existe un inventario patrimonial de los deciles con mayor ingreso, cipales, 2010, consultado el 08 de agosto del 2015,
un tema que corresponde puntualizar urgentemente a las adminis- en línea: hp://[Link]/sistemas/olap/
traciones locales, las cuales –en las últimas décadas– han estado go- Proyectos/bd/continuas/finanzaspublicas/FP-
bernadas –para el caso de los municipios más urbanizados– por una [Link]?s=est&c=11289&proy=e pem_fmun
élite empresarial dominante, que no corresponde al mejoramiento de ________ (2010). Censo de Población y Vivienda del 2010, con-
las capacidades institucionales de los municipios. sultado el 05 de agosto del 2015, en línea: hp://
[Link]/est/contenidos/proyectos/
ccpv/cpv2010/[Link]
________ (2010). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de
NOTAS los Hogares para el 2010, consultado el 05 de agosto
1 Para elaborar el análisis de este documento, fueron utilizados datos del 2015, en línea: hp://[Link]/est/
de 2010, dado que la mayoría de la información se tomó del censo de
población y vivienda de ese año. contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regula-
res/enigh/[Link]
2 Ingreso corriente total per cápita (ICTPC) mensual. Promedio por mu- LACOSTE, Y. (1980). Geografía del subdesarrollo, tercera
nicipio, México, 2010 (a pesos de agosto de 2010).
edición, España, Ariel.
3 El capital humano en este artículo es entendido como la población es- MURPHY, D. et al. (2002), La cabeza de Jano. La desigualdad
pecializada o que cuenta con educación superior, lo cual incrementa social en Oaxaca, primera edición, México, Fondo
el valor de la productividad.
Editorial IEEPO.
NODA, E. y SÁNCHEZ, A. (2015). “Ciudadanía: un con-
cepto en construcción entre el liberalismo y el
BIBLIOGRAFÍA comunitarismo”, Inclusiones, vol. 2, núm. 2, pp.
CASTAINGTS, J. (2007). “Microregiones y relaciones 111-129.
económicas internacionales”, en J.L. Calva (ed.), PIKETTY, T. (2014). El capital del siglo XXI, México, Fondo
Agenda para el desarrollo: Políticas de desarrollo re- de Cultura Económica.
gional, vol. 13, México, Porrúa/UNAM, pp. 34-56. RAWLS, J. (2006). Teoría de la justicia, segunda edición, sex-
CONEVAL (2015). Informe de los resultados de la medición ta reimpresión, México, Fondo de Cultura Econó-
de la pobreza 2014, Comunicado de Prensa, en línea: mica.
[Link] SEN, A. (1995). Nuevo examen de la desigualdad, Madrid,
ments/Comunicado005_Medicion_pobreza_2014. Alianza Editorial.
pdf. SUNKEL, O. (1970). “Desarrollo, subdesarrollo, depen-
________ (2010). Estadísticas sobre pobreza a nivel municipio dencia, marginación y desigualdades espaciales:
del 2010, en línea: hp://[Link]/ hacia un enfoque totalizante”, Eure, 1(1), pp. 13-
Medicion/MP/Paginas/Medicion-de-la-pobreza- 49.
[Link]
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Desigualdad socioregional y políticas públicas...
establezcan estrategias de solidaridad intermunicipal, que garanticen GARCÍA, A. (1986). La desigualdad económica, primera edi-
también el desarrollo pleno de las capacidades humanas. ción, México, El Colegio de México.
GONZÁLEZ, F. (2009). Historia de México 2: Del por rismo
En la actual estructura scal estatal no hay restricciones para al neoliberalismo, México, Ediciones Quinto Sol.
el consumo de lujo o la adquisición de bienes no productivos; tampo- INEGI (2010). Sistema de Finanzas Públicas Estatales y Muni-
co existe un inventario patrimonial de los deciles con mayor ingreso, cipales, 2010, consultado el 08 de agosto del 2015,
un tema que corresponde puntualizar urgentemente a las adminis- en línea: hp://[Link]/sistemas/olap/
traciones locales, las cuales –en las últimas décadas– han estado go- Proyectos/bd/continuas/finanzaspublicas/FP-
bernadas –para el caso de los municipios más urbanizados– por una [Link]?s=est&c=11289&proy=e pem_fmun
élite empresarial dominante, que no corresponde al mejoramiento de ________ (2010). Censo de Población y Vivienda del 2010, con-
las capacidades institucionales de los municipios. sultado el 05 de agosto del 2015, en línea: hp://
[Link]/est/contenidos/proyectos/
ccpv/cpv2010/[Link]
________ (2010). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de
NOTAS los Hogares para el 2010, consultado el 05 de agosto
1 Para elaborar el análisis de este documento, fueron utilizados datos del 2015, en línea: hp://[Link]/est/
de 2010, dado que la mayoría de la información se tomó del censo de
población y vivienda de ese año. contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regula-
res/enigh/[Link]
2 Ingreso corriente total per cápita (ICTPC) mensual. Promedio por mu- LACOSTE, Y. (1980). Geografía del subdesarrollo, tercera
nicipio, México, 2010 (a pesos de agosto de 2010).
edición, España, Ariel.
3 El capital humano en este artículo es entendido como la población es- MURPHY, D. et al. (2002), La cabeza de Jano. La desigualdad
pecializada o que cuenta con educación superior, lo cual incrementa social en Oaxaca, primera edición, México, Fondo
el valor de la productividad.
Editorial IEEPO.
NODA, E. y SÁNCHEZ, A. (2015). “Ciudadanía: un con-
cepto en construcción entre el liberalismo y el
BIBLIOGRAFÍA comunitarismo”, Inclusiones, vol. 2, núm. 2, pp.
CASTAINGTS, J. (2007). “Microregiones y relaciones 111-129.
económicas internacionales”, en J.L. Calva (ed.), PIKETTY, T. (2014). El capital del siglo XXI, México, Fondo
Agenda para el desarrollo: Políticas de desarrollo re- de Cultura Económica.
gional, vol. 13, México, Porrúa/UNAM, pp. 34-56. RAWLS, J. (2006). Teoría de la justicia, segunda edición, sex-
CONEVAL (2015). Informe de los resultados de la medición ta reimpresión, México, Fondo de Cultura Econó-
de la pobreza 2014, Comunicado de Prensa, en línea: mica.
[Link] SEN, A. (1995). Nuevo examen de la desigualdad, Madrid,
ments/Comunicado005_Medicion_pobreza_2014. Alianza Editorial.
pdf. SUNKEL, O. (1970). “Desarrollo, subdesarrollo, depen-
________ (2010). Estadísticas sobre pobreza a nivel municipio dencia, marginación y desigualdades espaciales:
del 2010, en línea: hp://[Link]/ hacia un enfoque totalizante”, Eure, 1(1), pp. 13-
Medicion/MP/Paginas/Medicion-de-la-pobreza- 49.
[Link]
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FERNÁNDEZ M., H.A.; NODA R., E.J. e HINOJOSA C., C. Revista Internacional
Green practicesde
in Ciencias
logistics and
Sociales
supplyychain
Humanidades
management...
SOCIOTAM
Vol. XXVI, N. 1 (2016) pp. 219-237.
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La relación entre desigualdad social y política pública radica en que las políticas públicas deben apuntar a equilibrar las desigualdades entre los municipios más y menos desarrollados. En los municipios menos desarrollados, a pesar del acceso a ciertos servicios y políticas públicas, la desigualdad sigue siendo más aguda debido a las diferencias en el acceso a servicios básicos y oportunidades económicas. En municipios más desarrollados, aún con ciertas ventajas productivas, persisten niveles significativos de pobreza y falta de equidad en la distribución del ingreso .
La distribución desigual de capital humano afecta la estructura socioeconómica de las regiones al implicar que ciertos municipios, como Altamira o Matamoros, posean mayor potencial productivo pero están enfrentados con una subocupación local y desigualdad de ingresos económicos, mientras que otros municipios carecen de suficiente capital humano cualificado, limitando sus capacidades de desarrollo y reforzando desigualdades internas y regionales en las oportunidades de empleo y crecimiento económico .
El papel del Estado en la regulación de desigualdades entre regiones competitivas es crucial, ya que debe intervenir para asegurar un equilibrio socio-productivo, garantizando condiciones igualitarias entre las regiones a pesar de las diferencias económicas. Esto implica no solo una redistribución de recursos y ventajas, sino también asegurar el acceso igualitario a derechos sociales-civiles, como explica la teoría de justicia de Rawls .
Las regiones clasificadas como "diamantosas" son aquellas con desarrollo económico más avanzado, caracterizadas por la convergencia de factores de producción avanzados como el capital humano, sistemas de comunicación, y desarrollo tecnológico. Las regiones "jade" tienen un desarrollo intermedio, mientras que las regiones "carbón" presentan el menor desarrollo económico y un bajo reforzamiento de la riqueza local .
Las desigualdades regionales se originan principalmente debido a las contradicciones del comercio internacional, el cambio tecnológico, la urbanización de la economía y la sociedad, y la competencia monopolística, según lo explicado por Sunkel (1970). Estas desigualdades son perpetuadas por la estructura socioeconómica de las regiones, donde hay diferencias significativas en educación, vivienda, acceso a tecnología, y condiciones socioeconómicas básicas, lo que implica una falta de desarrollo equitativo entre diferentes regiones. Estas desigualdades son un fenómeno multidimensional que ha sido analizado por Piketty en términos del capitalismo patrimonial .
Las diferencias en el desarrollo económico entre las regiones norte y sur de Tamaulipas se deben principalmente a la mayor actividad industrial y de servicios en la región fronteriza y huasteca del norte, con mejor infraestructura. En contraste, regiones como la "Alta del Poniente" o el "Cuarto Distrito" presentan un desarrollo social y productivo más precario, afectando la movilidad y oportunidades socioeconómicas de sus habitantes .
El nivel educativo está estrechamente relacionado con el acceso al mercado laboral en las regiones estudiadas. Localidades con mayor capital humano cualificado, como Altamira y Matamoros, enfrentan una subocupación debido a la escasa integración de mano de obra local altamente capacitada. Al mismo tiempo, existen grandes rezagos educativos en otras regiones, como Bustamante y Miquihuana, donde la falta de educación limita el desarrollo económico y mantiene alta la desigualdad en el acceso al mercado de trabajo .
Las políticas de importación y reforma agraria han contribuido al desarrollo estructural del país mediante la renovación de la estructura productiva a través de la ejidización de la tierra y el proyecto de industrialización, lo que permitió el desarrollo de nuevas clases empresariales y el manejo de actividad económica interna por políticas proteccionistas, especialmente durante el periodo de Sustitución de Importaciones (SI).
La urbanización de ciertos municipios, aunque apunta a un desarrollo industrial y de servicios avanzado, no elimina las desigualdades persistentes. En municipios urbanizados con ventajas productivas, las condiciones de pobreza siguen siendo comparables a las de territorios menos desarrollados debido a la inequidad en la distribución del ingreso y a que un gran sector de la población aún enfrenta problemas significativos de alimentación y pobreza, lo que sugiere que la urbanización no siempre se traduce en una vida económica equitativa ni en una mejor distribución de recursos .
El acceso a la tecnología de la información tiene un impacto significativo en la desigualdad regional. La falta de acceso a internet y computadoras en la mayoría de los municipios se traduce en oportunidades limitadas y habilidades restringidas para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Aunque hay lugares que ofrecen cierta cobertura tecnológica, no se iguala la disponibilidad tecnológica necesaria para reducir estas desigualdades. Este déficit empeora las disparidades en capacidades laborales y económicas entre los municipios .