Bogotá, 14 de octubre de 2023
LA DESINFORMACIÓN DE LA GUERRA GENOCIDA DE ISRAEL CONTRA EL
PUEBLO PALESTINO
Presidente de la Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI y
miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas-ACCE
Diego Otero Prada
Un crimen contra el derecho internacional humanitario
Estamos frente a un crimen de lesa humanidad de la limpieza racista de Israel
contra el pueblo palestino que ya lleva décadas, pero ahora están pensando
en la “solución final” como lo hizo Hitler con los judíos. Y en esto, están de
acuerdo los países anglosajones y varios europeos.
Como en el conflicto de Rusia contra la OTAN, en que se utiliza a Ucrania
como proxi, los medios occidentales están dedicados a desinformar y a
mentir groseramente sobre la guerra entre Israel y Hamas, uno de los grupos
que representa a los palestinos.
Las mentiras de los medios occidentales
Los medios occidentales, que de objetividad no tienen nada, financiados
por sus gobiernos y las corporaciones internacionales, incluyendo periódicos
supuestamente progresistas, como Liberation, Marienne, Mediapart, Le
Observateur, e incluso L´Humanité, periódico del partido comunista de
Francia, están llenos de falsas noticias y de mentiras burdas suministradas
por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania,
y, por supuesto, de la inteligencia israelí, que se encargan de retransmitir. Da
pena ver a medios ya mencionados de Francia y de otros países, que
muestran desprecio por los palestinos y mienten sobre Hamas, un
movimiento que cuenta con por lo menos 30 000 milicianos dedicados a
defender a los palestinos y a combatir a Israel, sometidos, como con Rusia, a
toda clase epítetos, mentiras, son los nuevos demonios, terroristas,
criminales, a los que hay que difuminar con fuego.
Gaza es un campo de concentración
Gaza es un campo de concentración, estilo gueto de los judíos en Varsovia,
cuyos habitantes se levantaron y fueron reprimidos brutalmente por las
hordas hitlerianas, como lo está haciendo hoy Israel, cuyo objetivo es acabar
con Gaza, con la aprobación del occidente imperial y colonialista. Putin acaba
de comparar la situación de Gaza con el asedio de los hitlerianos a
Leningrado.
El ministro de defensa israelí, un extremista de derecha, humillado por los
ataques de Hamas, ha llamado a los palestinos de “animales humanos”, una
expresión racista que, es como siempre muchos judíos e imperialistas
anglosajones y europeos la han utilizado contra el oriente, es decir, son carne
de cañón, que se justifica para exterminarlos, como lo han venido haciendo
desde 1948 y ahora preparan la solución final.
Estados Unidos ha enviado a la zona el portaviones más grande, el Gerald
Ford, acompañado de varias fragatas, en un espíritu brabucón, para asustar.
¿Para qué? ¿Para bombardear a quién, como lo hicieron con Belgrado? ¿Para
asustar a Irán, a Siria, a Hezbollah, a Yemen, a Irak, a Afganistán? ¿Para
bombardear a Gaza?
Las posiciones absurdas de los gobiernos del occidente imperial y
colonialista
Cómo será lo que ocurre de irreal, que el presidente halcón de los Estados
Unidos, el demente senil, Joe Biden, se atrevió a presentar como prueba de
las barbaridades de Hamas la supuesta matanza de 40 niños judíos
decapitados, según él, que es una total falsedad, un invento de un colono
israelita extremista, que se apropió de tierra de palestinos.
Y que decir del social demócrata neoliberal, el canciller Scholtz, uno de los
títeres europeos de los Estados Unidos, que anda calladito por la destrucción
del gasoducto Nord Stream II llevado a cabo por los Estados Unidos, que está
de acuerdo con el genocidio de los palestinos y que está enviando armas a
Israel. No es sorprendente lo de Alemania, siempre desde Prusia ha sido un
país militarista, agresivo, que ha dado lugar a dos guerras mundiales y
muchos conflictos dentro de Europa.
Colombia, otro ejemplo de desinformación
En Colombia ocurre lo mismo con el Espectador, cuyo director es acérrimo
enemigo de Putin y parece que de los palestinos. Pero lo que es realmente
grotesco es el medio Semana, cuyo accionista principal es el grupo judío de
los Gilinsky, con un director de extrema derecha, cuyo vocero, la seudo
periodista Vicky Dávila, pagada por el grupo, se dedica constantemente a
presentar todas las mentiras propagadas por la inteligencia israelí contra
Hamas y los palestinos.
La última portada del medio en que muestra al presidente Gustavo Petro
como un títere de Putin y del Ayatolá Jamenei es realmente grotesco, falso,
desinformador. Es una irresponsabilidad total. Esto no es periodismo. Esto es
un pasquín. Este es otro ejemplo del extremismo de derecha y del espíritu
irracional del grupo Gilinsky, que no expresa la opinión de todos los judíos, ya
que hay muchos de ellos progresistas y más objetivos, y que acusan de
extremista al primer ministro de Israel, el corrupto Netanyahu.
Me parece correcta la posición de presidente Gustavo Petro, pienso que
expresa una opinión muy generalizada en Colombia. Yo la comparto a pesar
de mis inquietudes sobre varios aspectos de su gobierno, como todo lo que
tiene que ver con el sector energético.
Luchar por la paz y contra el militarismo
Hay que parar esta locura, pero lo veo imposible, es tal el odio de los
sionistas hacia Hamas y los palestinos que esto parece una utopía. Hoy, como
nunca, se ve la necesidad de crear el estado de Palestina, un estado que debe
ser soberano y libre de interferencias. Si no se crea, la convivencia entre
estos dos pueblos dará a más confrontaciones, y en el mediano y largo plazo
Israel tiene todas las de perder. No puede enemistarse con miles de millones
de ciudadanos del mundo, con sus vecinos que cada vez van a ser más
poderosos en todo sentido. No pueden ir contra la historia. Deben evitar que
ocurra lo que les pasó con los romanos que fueron destruidos en el año 70 de
nuestra era cuando fueron derrotados en Jerusalén y en la batalla de
Masada. Ya Hamas demostró que Israel no es tan fuerte e invencible como se
pavoneaban. Fueron derrotados.
Paz es lo que se necesita, luchar por un mundo sin guerras, no dejarse
presionar por el complejo industrial militar que lo que quiere es guerras para
aumentar sus ganancias, a costa de miles de miles de muertos y de
destrucción de los países.