Química de Coordinación y Metales de Transición
Química de Coordinación y Metales de Transición
Tarea
IV. Elementos del bloque 𝒅 Problemas del capítulo 24
Herramientas: Química.La Ciencia central
Apuntes impresos, tabla (Química de Coordinación)
periódica y calculadora
1. Introducción
Muchos de los metales más importantes de la sociedad moderna son metales de
transición. Estos metales, que ocupan el bloque 𝑑 de la tabla periódica, incluye elementos
tan conocidos como el cromo, el hierro, el níquel y el cobre. En la figura IV.1 se muestran
los elementos de este bloque. La definición comúnmente aceptada de metal de transición
es un elemento que forma por lo menos un ion simple con un conjunto incompleto de los
electrones 𝑑 exteriores (aunque esta definición excluye a los elementos del grupo 12, dado
que generalmente en sus compuestos tienen estado de oxidación diferente de cero, se
pueden incluir).
3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Sc Ti V Cr Mn Fe Co Ni Cu Zn
Y Zr Nb Mo Tc Ru Rh Pd Ag Cd
Lu Hf Ta W Re Os Ir Pt Au Hg
Figura IV. 1. Metales de transición.
2. Complejos metálicos.
Casi nunca encontramos un ion de metal de transición “desnudo”; casi siempre el
ion está unido por enlaces covalentes a otros iones o moléculas que lo rodean. A estos
agrupamientos se les llama complejo metálico (o simplemente complejo). Los complejos
pueden ser neutros, catiónicos o aniónicos. Las moléculas o iones que rodean al ion
metálico en un complejo se conocen como ligandos. Cuando se forma un complejo, se dice
que los ligandos se coordinan al metal. Los ligandos son sustancias que tienen al menos un
par de electrones no compartido, por ejemplo:
Monóxido de carbono
Agua
Amoníaco Piridina
Fue el químico suizo Alfred Werner quien, durante una noche de insomnio en 1893
propuso una teoría que explicaba satisfactoriamente las observaciones de la tabla IV.1.
Como consecuencia de esto, Werner recibió el premio Nobel de Química en 1913 como
reconocimiento a su aportación, y se le reconoce ahora como el padre de la química de
coordinación.
Werner propuso que los metales no sólo tenían cierto valor de carga, si no también
un “poder de combinación” característico (es decir, había un número específico de ligandos
con los que el metal de transición se enlazaba). Ahora llamamos a esos dos números el
estado de oxidación del metal y el número de coordinación del metal. En el caso de los
complejos de la tabla IV.1, en todos los casos el cobalto tiene estado de oxidación +3, y
número de coordinación 6. La teoría de Werner aportaba una explicación sencilla y elegante
para los resultados observados. La teoría de Werner también explicaba por qué hay dos
formas claramente distintas para 𝐶𝑜𝐶𝑙3 ∙ 4𝑁𝐻3 .
Como ya mencionamos, los ligandos son sustancias que tiene pares de electrones
no compartidos, es decir, se pueden comportar como bases de Lewis, mientras que los iones
metálicos tienen orbitales 𝑑 vacíos, es decir, se pueden comportar como ácidos de Lewis.
Es decir, un complejo es un aducto ácido-base de Lewis, en donde el ion metálico y el
ligando comparten un par de electrones que originalmente pertenecían al ligando.
coordinarse simultáneamente a un ion metálico, por lo que ocupan dos o más sitios de
coordinación. A estas especies se les llama ligandos polidentados (bidentados, tridentados,
tetradentados, etc.). Por ejemplo, la etilendiamina (𝑒𝑛), el ion oxalato, la orto-fenantrolina
(𝑜 − 𝑓𝑒𝑛) o la bipiridina (𝑏𝑖𝑝𝑖) son ejemplos de ligandos bidentados, pues tienen dos
átomos con pares de electrones capaces de coordinarse a un metal (Figura IV.2).
Etilendiamina
(𝑒𝑛) Bipiridina
orto-fenantrolina
(𝑏𝑖𝑝𝑖)
(𝑜 − 𝑓𝑒𝑛)
Figura IV. 2. Estructura de algunos ligandos bidentados
Los complejos formados con la porfirina se llaman porfirinas y son una familia de
compuestos que desempeñan muchas funciones importantes en la naturaleza. Los más
importantes son la hemoporfirina y la clorofila, complejos de Fe(II) y Mg(II),
respectivamente.
Investigar las estructuras de la
hemoporfirina y la clorofila
4. Se usan prefijos griegos (𝑑𝑖 −, 𝑡𝑟𝑖 −, 𝑡𝑒𝑡𝑟𝑎 −, 𝑝𝑒𝑛𝑡𝑎 −, ℎ𝑒𝑥𝑎 −, etc.) para indicar
el número de cada clase de ligandos cuando está presenta más de uno. Pero si el
ligando ya contiene en su nombre un prefijo de este tipo (por ejemplo, la
etilendiamina), se usan otros prefijos (𝑏𝑖𝑠 −, 𝑡𝑟𝑖𝑠 −,
𝑡𝑒𝑡𝑟𝑎𝑘𝑖𝑠 −, 𝑝𝑒𝑛𝑡𝑎𝑘𝑖𝑠 −, ℎ𝑒𝑥𝑎𝑘𝑖𝑠 −, etc.) y el nombre del ligando se encierra
entre paréntesis.
5. Si el complejo es un anión, su nombre debe terminar en −𝑎𝑡𝑜.
6. Siempre se debe indicar el número de oxidación del metal, entre paréntesis con
números romanos en seguida del nombre del metal.
NOTA: Existe un sistema alternativo (Sistema Ewens-Bassett) en el cual en lugar de escribir
el estado de oxidación del metal (con número romano entre paréntesis) se escribe la carga
del ion (con números arábigos entre paréntesis).
Ejercicios.
1. Nombra los siguientes compuestos de coordinación.
a) b) c)
d) e) f)
Isómeros
(misma fórmula,
compuestos diferentes)
Isómeros Estereoisómeros
estructurales (enlaces idénticos,
(enlaces diferentes) diferente distribución)
a) Isómeros de enlace
La isomería de enlace es un tipo relativamente raro, aunque interesante, que se
presenta cuando un ligando en particular es capaz de coordinarse al metal de dos modos
diferentes. Por ejemplo, el ion nitrito, 𝑁𝑂2− se puede coordinar por medio del átomo de
nitrógeno o bien del átomo de oxígeno, como se muestra en la figura IV.6.
b) Rojo
a) Amarillo
“𝑛𝑖𝑡𝑟𝑖𝑡𝑜”
“𝑛𝑖𝑡𝑟𝑜”
Figura IV. 6. Isómeros de enlace del [𝐶𝑜(𝑁𝐻3 )5 (𝑁𝑂2 )]+2
[𝐶𝑟(𝐻2 𝑂)6 ]𝐶𝑙3 [𝐶𝑟(𝐻2 𝑂)5 𝐶𝑙]𝐶𝑙2 ∙ 𝐻2 𝑂 [𝐶𝑟(𝐻2 𝑂)4 𝐶𝑙2 ]𝐶𝑙 ∙ 2𝐻2 𝑂
Violeta Azul-verde Verde
En los dos compuestos verdes los iones cloruro han desplazado al ligando agua de
la esfera de coordinación, la cual ocupa un lugar en los intersticios de la red cristalina.
c) Isómeros geométricos
La estereoisometría es la forma más importante de isomería. Los estereoisómeros
tienen los mismos enlaces químicos, pero diferente disposición espacial. Por ejemplo, en el
complejo con geometría cuadrado-plana [𝑃𝑡(𝑁𝐻3 )2 𝐶𝑙2 ] los ligandos cloro pueden estar
adyacentes u opuestos uno al otro, como se ilustra en la figura IV.7. En este par de isómeros
los enlaces son los mismos, pero la disposición de los átomos es diferente.
a) 𝑐𝑖𝑠 b) 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠
Figura IV. 7. Isómeros geométricos a) 𝑐𝑖𝑠 y b) trans
llama de forma común el cisplatino) es eficaz en el tratamiento del cáncer testicular y de los
ovarios; en cambio el isómero trans no tiene ningún efecto terapéutico.
La isomería geométrica también es posible en complejos con otras geometrías,
cuando están presentes dos o más ligandos diferentes. Por ejemplo, para compuestos
octaédricos con la fórmula general 𝑀𝐴4 𝐵2 también es posible tener los isómeros cis y trans,
por ejemplo, para el ion 𝑡𝑒𝑡𝑟𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜𝑑𝑖𝑐𝑙𝑜𝑟𝑜𝑐𝑜𝑏𝑎𝑙𝑡𝑜(𝐼𝐼𝐼). Los compuestos octaédricos con
fórmula general con fórmula general 𝑀𝐴3 𝐵3 existen dos isómeros geométricos (Figura
IV.8).
a) facial b) meridional
Figura IV. 8. Isómeros geométricos a) fac y b) mer.
Una de las características de los isómeros ópticos es que hacen girar el plano de la
luz polarizada. Cuando se polariza la luz, el plano de la luz se mantiene constante (hay
muchas formas de hacerlo, por ejemplo, haciéndola pasar a través de una película
Polaroid®). Si la luz polarizada se hace pasar a través de una disolución que contiene un
isómero óptico, el plano de polarización gira ya sea a la derecha (en el sentido de las
manecillas del reloj) o a la izquierda (en el sentido contrario de las manecillas del reloj); en
la figura IV.10 se puede ver el efecto de una disolución ópticamente activa en el plano de
polarización de la luz polarizada en un plano.
Figura IV. 10. Efecto de una disolución ópticamente activa en el plano de polarización de la
luz polarizada en un plano.
Casi todas las propiedades físicas y químicas de un par de isómeros ópticos son
idénticas. Las propiedades de los dos isómeros diferirán sólo si se encuentran en un
ambiente quiral, es decir, un ambiente en el que existe un sentido de los izquierdo y lo
derecho. Por ejemplo, en presencia de una enzima quiral, puede ser que se catalice la
reacción de uno de los isómeros ópticos, en cambio, el otro isómero no reacciona. Como
consecuencia, un isómero óptico puede tener algún efecto fisiológico dentro del organismo,
en tanto que su enantiómero produce otro efecto diferente (o ninguno). Existen muchos
ejemplos de esto. En la tabla IV.3 se muestran algunos ejemplos de fármacos quirales.
Para que un compuesto tenga color, es necesario que absorba luz visible. Cuando
una sustancia absorbe radiación visible, el color que percibimos es la suma de los colores
restantes que un objeto refleja (o transmite, si es que está en disolución) y que incide en
nuestros ojos. Así, si un objeto absorbe todas las longitudes de onda de la luz visible (es
decir, todos los colores), no reflejará nada y, en consecuencia, lo veremos negro. Por el
contrario, si un objeto no absorbe luz visible, reflejará todos los colores y, en consecuencia
lo veremos blanco (o transparente, si se encuentra en disolución). Si una sustancia absorbe
sólo un color determinado, por ejemplo, el naranja, los reflejará todos excepto el naranja y
la veremos de color azul. El naranja y el azul son colores complementarios; la supresión del
color azul de la radiación visible hace que la luz se vea naranja, y viceversa. Los colores
complementarios se identifican con ayuda de una rueda cromática de pintor como la que
se muestra en la figura IV.12. Los colores complementarios aparecen en la rueda en cuñas
opuestas una a la otra.
Cuando un compuesto absorbe radiación visible, esta energía se usa en excitar a sus
electrones, es decir, pasan desde un orbital de baja energía (estado basal), hasta otro
orbital de energía más elevada (estado excitado). Para explicar esto, haremos uso de la
teoría de campo cristalino, la cual supone que la formación del complejo (cuando el ligando
dona un par de electrones al ion metálico central), es resultado de una fuerte atracción
electrostática entre el ion metálico positivo y los electrones de los ligandos. De esta forma,
el conjunto de ambos tiene menos energía que las “cargas” totales separadas.
Por ejemplo, para el caso de un complejo con geometría octaédrica, consideremos
a los ligandos como cargas puntuales negativas que repelen a los electrones de los orbitales
𝑑 del metal de transición. Podemos imaginar que los ligandos se aproximan a lo largo de los
ejes 𝑥, 𝑦 y 𝑧, como se muestra en la figura IV.13, donde también se muestra la orientación
de los cinco orbitales 𝑑.
Como resultado de la presencia de los seis ligandos a lo largo de los ejes cartesianos,
la energía de los dos orbitales que están alineados sobre los ejes (𝑑𝑧 2 y 𝑑𝑥 2 −𝑦 2 ) será más
alta que la de los tres orbitales que están entre los ejes ( 𝑑𝑥𝑦 , 𝑑𝑦𝑧 y 𝑑𝑥𝑧 ); la diferencia de
energía entre los dos conjuntos de orbitales 𝑑 se conoce como la energía de desdoblamiento
de campo cristalino (𝟏𝟎𝒅𝒒).
𝟏𝟎𝒅𝒒
𝑡2𝑔
𝐄
𝐴𝑢𝑚𝑒𝑛𝑡𝑎 10𝐷𝑞
Ligandos de
campo débil
𝐼 − < 𝐵𝑟 − < 𝐶𝑙 − < 𝐹 − < −𝑂𝐻 < 𝐶2 𝑂4−2 < 𝐻2 𝑂 <
< 𝑁𝐶𝑆 − < 𝑝𝑦 < 𝑁𝐻3 < 𝑒𝑛 < 𝑁𝑂− < 𝑃𝑃ℎ3 < 𝐶𝑁 − < 𝐶𝑂
Ligandos de
campo fuerte
Ejemplos/ejercicios:
1. El Cr forma 4 complejos: [𝐶𝑟𝐹6 ]−3 , [𝐶𝑟(𝐻2 𝑂)6 ]+3, [𝐶𝑟(𝑁𝐻3 )6 ]+3 y [𝐶𝑟(𝐶𝑁)6 ]−3
Uno es de color , otro Amarillo-Naranja, otro violeta y otro verde. Asigna cada
color a cada complejo.
2. .
3. .
3.2. Cromo
Aunque el 𝐶𝑟 +5 es carcinógeno cuando se ingiere o se absorbe a través de la piel,
requerimos pequeñas cantidades de 𝐶𝑟 +3 en la dieta. La insulina y el 𝐶𝑟 +3 regulan los
niveles de glucosa en la sangre. Una deficiencia de 𝐶𝑟 +3 puede causar diabetes.
El único compuesto de cromo que se ha aislado de los seres vivos y que presenta
actividad biológica es un complejo con un oligopéptido pequeño como ligando (extraído del
hígado de mamíferos). A este complejo recientemente se le ha llamado cromodulina. Aún
no se conoce la estructura de la cromodulina, pero algunos estudios espectroscópicos y
Figura IV. 15. Mecanismo propuesto para la intensificación de la actividad del receptor de
la insulina (IR) por la cromodulina, inducida por la insulina(I).
señal (es decir, cuando se reducen los niveles de insulina) se relaja la conformación del
receptor y la cromodulina es expulsada de la célula, y eliminada a través de la orina.
3.3. Molibdeno
Dimetilsulfóxido reductasa
Formiato deshidrogenasa
3.4. Tungsteno
Se conocen algunas enzimas de tungsteno, y estas se encuentran en ciertas
bacterias. En la mayor parte de los casos, las bacterias también poseen enzimas de
molibdeno. Sin embargo, hay algunas bacterias (las archaea hipertérmicas) que dependen
específicamente de enzimas de tungsteno para su funcionamiento. El centro metálico actúa
como un “sumidero” y fuente de electrones, puesto que el tungsteno puede oscilar entre
los estados de oxidación +4, +5 y +6. Como estas bacterias existen a altas temperaturas, se
cree que la enzima utiliza tungsteno en vez de molibdeno porque el enlace metal-ligando
es más fuerte, y esto permxite que la enzima funcione a altas temperaturas sin
desintegrarse.
3.5. Hierro
Los aspectos biológicos del hierro son tan numerosos que se han escrito libros
enteros del tema. Actualmente se conocen un gran número de proteínas de hierro, la mayor
parte de las cuales tienen identificada su función biológica; si bien éstas son muy diversas,
las más importantes son: a) transporte de oxígeno, b) transporte de electrones, c) catálisis
de reacciones redox y d) catálisis de reacciones no redox. Aquí con concentraremos en tres
tipos específicos de macromoléculas que contienen hierro: Hemoglobinas, ferritinas y
ferredoxinas.
a) Hemoglobinas
Como ya hemos mencionado, las porfirinas son una familia de compuestos
macrocíclicos que pueden actuar como ligandos tetradentados. Se conocen un gran número
de porfirinas tanto naturales como sintéticas. Cuando se coordinan a los metales de
transición, a los complejos resultantes se les denomina metaloporfirinas en las que el ion
metálico puede completar su esfera de coordinación con uno o dos ligandos axiales al
ligando porfirina. El hierro forma metaloporfirinas estables en sus dos estados de oxidación
comunes, 𝐹𝑒 +2 y 𝐹𝑒 +3 . A las proteínas que tienen como grupo prostético una porfirina de
hierro de les denomina hemoporfirinas. La hemoglobina y la mioglobina son por mucho las
hemoproteínas más importantes. En ambas, el centro activo es una porfirina de hierro (II)
tetracoordinada y de alto espín; un ligando nitrogenado de tipo imidazol proporciona el
único enlace con la proteína. La otra posición axial vacante es la que presenta la unión
reversible con la molécula de oxígeno (Figura IV.16).
Figura IV.18. Estructura de la mioglobina (la unidad hemo está enlazada a la proteína
mediante un ligando nitrogenado)
b) Ferritinas
Tanto las plantas como los animales necesitan almacenar hierro para usarlo en el
futuro. Con este fin se utilizan los miembros de una familia asombrosa de proteínas
denominadas ferritinas. Consisten de una coraza de aminoácidos enlazados (péptidos) que
rodean a un núcleo de oxohidrofosfato de hierro(III). Este núcleo es un cúmulo de iones
𝐹𝑒 +3 , iones óxido, iones hidróxido y iones fosfato. El núcleo es muy grande y contiene hasta
4,500 iones hierro. Con un recubrimiento hidrofílico, este agregado es soluble en agua y se
concentra en el bazo, el hígado y la médula ósea.
2S), cuboidales (3Fe-4S) u cubanos (4Fe-4S), como los ejemplos que se muestran en la figura
IV.19.
3.6. Cobalto
Hacia 1920 se empezó a constatar que inyecciones de extractos de hígado podían
favorecer la regeneración de glóbulos rojos en mamíferos enfermos de anemia perniciosa.
Fue hasta 1948 que se aisló el factor antianemia: a los cristales de color rojo oscuro
obtenidos se les llamó Vitamina 𝐵12. Este compuesto forma parte de una familia de
compuestos de 𝐶𝑜+3 denominadas cobalaminas, cuya estructura general se muestra en la
figura IV.20. Como se puede observar, el 𝐶𝑜+3 tiene coordinados cuatro nitrógenos de un
anillo macrocíclico llamado corrina, que ocupa el plano ecuatorial; las posiciones axiales se
completan con una unidad de 5,6-dimetilbenzilimidazol y con otro ligando X que varía de
un compuesto a otro.
Las proteínas 𝐵12 son las que contiene el grupo prostético 𝐵12 que interacciona con
las cadenas polipépticas a través de interacciones no covalentes. Se pueden clasificar en
tres grupos:
a) Proteínas de transporte 𝐵12
• Metionina sintasa
• Mutasas
• Ribonucleótido reductasas
c) Enzimas que utilizan coenzima𝐵12 • Deshidratasas (desaminasas)
• Ribonucleótido reductasas
3.7. Níquel
La biología del níquel muestra características comunes con el cobalto. Forma
metaloproteínas con una familia de macrociclos denominado F430. De forma general las
enzimas de níquel se pueden clasificar en cuatro grupos atendiendo a la naturaleza del
centro activo como a su función catalítica. En la tabla IV.5 se muestra esta clasificación.
Cabe resaltar que existe cierto paralelismo entre la química industrial y biológica del
níquel; así, dos de las reacciones incluidas en la tabla IV.5: hidrogenación y la carbonilación
de un grupo metilo (para producir grupos acilos), son ampliamente usadas en la industria.
En estos procesos industriales, se catalizan con compuestos de níquel. De hecho, la mejora
del conocimiento de la constitución y modos de acción del níquel (y en general de todos los
metales de transición) de los centros biológicos de níquel, ayuda al diseño y desarrollo de
catalizadores industriales para dichos procesos.
Hidrogenasa
CO deshidrogenasa/ACS
3.8. Cobre
El cobre es el tercer metal de transición más importante biológicamente después
del hierro y el zinc. Se requieren unos 5 mg en la dieta humana diaria. Una deficiencia de
este elemento incapacita al cuerpo para utilizar el hierro almacenado en el hígado. Los
síntomas más comunes asociados a deficiencia de cobre incluyen anemia, anormalidades
en los huesos y fracturas e incluso daño cerebral en casos de deficiencia aguda. Hay
numerosas proteínas de cobre en el mundo vivo y las más interesantes son las
hemocianinas. Estas moléculas son transportadoras de oxígeno comunes entre los
invertebrados: caracoles, langostas, pulpos, escorpiones y caracoles, por ejemplo.
Al mismo tiempo, un exceso de cobre es extremadamente venenoso, sobre todo
para los peces (por eso, nunca deben lanzarse monedas a estanques con peces para tener
“buena suerte”). Los seres humanos por lo regular excretan cualquier exceso, pero el
resultado de la acumulación de cobre en el hígado, los riñones y el cerebro puede ser un
defecto químico (genético). Esta enfermedad, el mal de Wilson, se puede tratar
administrando agentes quelatantes que permitan excretarlo sin peligro.
Aunque el número de proteínas que utilizan cobre como cofactor esencial no es
particularmente elevado, las funciones que realizan dichas metaloproteínas son
A diferencia de lo que ocurre con las proteínas de hierro, en las proteínas de cobre
este ion metálico siempre está unido a la cadena polipeptídica. Se ha identificado el cobre
en gran cantidad de metaloproteínas asociadas con diversos procesos biológicos,
principalmente relacionados con el transporte de electrones, catálisis redox y con el
transporte y activación de dioxígeno.
Normalmente suele encontrarse el Cu(II) coordinado a nitrógenos imidazólicos de
histidina y a azufres de cisteína y/o metionina formando diferentes centros activos
mononucleares, dinucleares, trinucleares y multinucleares con números de coordinación
variables desde cuatro hasta seis (estructura tetraédrica, plano cuadrada, bipirámide
trigonal, pirámide de base cuadrada y octaédrica), aunque también hay algunos casos
especiales de índices de coordinación tres. Estas proteínas se clasifican en los tres tipos cada
una con geometría distintiva y tipos de ligandos característicos, cuyas estructuras generales
se muestran en la figura IV.23.
Figura IV. 24. Estructura de la plastocianina y esfera de coordinación del centro metálico
Las metaloproteínas de cobre tipo III (hemocianinas) son proteínas de gran tamaño,
con múltiples subunidades que actúan como transportadoras de oxígeno en diversos
invertebrados, particularmente artrópodos y moluscos. En su forma desoxigenada
generalmente son incoloras, mientras que al oxigenarse, adquieren una coloración azul (es
decir, ¡si existe la sangre azul!). En la figura IV.25 se muestran ambas formas de la
hemocianina de un cangrejo (Limulus polyphemus). Esta proteína consta de 48 subunidades
agrupadas en 8 hexámeros. El sitio de unión del O2 está unido a tres histidinas presentando
una geometría trigonal. En la oxihemoglobina cada átomo de Cu(II) está coordinado a tres
histidinas y además un grupo peroxo actúa como puente entre ambos átomos de cobre con
una coordinación 𝜇 − 𝜂2 .
Figura IV. 26. Formación de placas de β-amiloide entre las células nerviosas
3.9. Zinc
Sólo el hierro es más importante que el zinc, desde el punto de vista bioquímico. Se
han identificado más de 200 enzimas de zinc, en los organismos vivos y determinado sus
funciones. Se conocen enzimas de zinc que desempeñan casi todos los tipos de funciones
enzimáticas posibles, pero la función más común es la hidrólisis; las hidrolasas que
contienen zinc son enzimas que catalizan la hidrólisis de enlaces 𝑃 − 𝑂 − 𝑃, 𝑃 − 𝑂 − 𝐶 y
𝐶 − 𝑂 − 𝐶. Con tal dependencia de las enzimas de zinc, es comprensible que éste sea uno
de los elementos más importantes en nuestra dieta (sin embargo, se ha estimado que hasta
la tercera parte de la gente en el mundo occidental sufre deficiencia de zinc, lo cual no pone
en peligro su vida, pero si contribuye a la fatiga, letargo y síntomas afines, así como menor
resistencia a las enfermedades).
Surge la pregunta de qué hace al ion zinc tan útil, considerando que no desempeña
una función redox. Las razones son varias:
1) El zinc está ampliamente disponible en el entorno
2) El ion zinc es un ácido de Lewis fuerte y justo así funciona en las enzimas.