Morfología y Función de Células Normales
Morfología y Función de Células Normales
Las membranas celulares son bicapas fosfolipídicas y fluídicas que encierran a las células y sus organelas.
Las dos funciones principales de estas membranas son (1) servir como una barrera selectiva y (2) formar
una base estructural para las proteínas asociadas a membrana (enzimas y receptores) que determinan la
función celular. El término fluídico indica que proteínas y lípidos en la membrana no son inmóviles pero
que pueden viajar como parte de la red citocavitaria a través de toda la célula. Por ejemplo, las
proteínas transmembrana utilizadas como receptores de superficie son sintetizadas y ensambladas en el
RER, insertadas en membrana en el A. de Golgi y movidas (fluídico) a la superficie de la célula en la
membrana plasmática vía la red citocavitaria.
La membrana plasmática encierra a toda la célula, siendo la primera en estar en contacto con sustancias
dañinas como toxinas o microorganismos. Microvellosidades y cilios son áreas especializadas de la
membrana plasmática que se alteran durante la enfermedad. Las membranas plasmáticas separan el
interior de la células del medio externo, células vecinas y matriz extracelular. Las proteínas de superficie
como la fibronectina juegan un rol importante en las interacciones entre células y células con su matriz.
Las proteínas transmembrana imbuidas dentro de la bicapa de fosfolípidos sirven en múltiples funciones
estructurales, de transporte y enzimáticas; las interacciones receptores-ligandos son esenciales para
estas funciones. Los ligandos son moléculas de señalización (primeros mensajeros) que se unen a
receptores en la membrana plasmática (receptores de superficie celular), citoplasma (receptores
citoplasmáticos) o núcleo (receptores nucleares). Ligandos pueden estar asociados a células, como los
que se encuentran en la superficie de algunos microorganismos, o extracelulares, como hormonas,
factores de crecimiento, citoquinas, moléculas de reconocimiento celular o neurotransmisores.
Los receptores de superficie celular reciben e interpretan señales extracelulares (ligandos), estando
unidas a una proteína transmembrana. Cuando el ligando se une al receptor de superficie adecuado, se
producen cambios conformacionales en la proteína transmembrana y ocasionan un proceso conocido
como la transducción de señales y la activación (vía segundo mensajero) o inhibición del mecanismo
bioquímico del receptor. Esto se basa en que una molécula señalizadora se une a una proteína receptora
específica en la membrana plasmática para que un segundo mensajero transmita la señal al interior de
la célula y se desencadene una respuesta fisiológica. Existen cientos de receptores transmembrana de
glucoproteínas y lipoproteínas; cada tipo está relacionado a una vía bioquímica intracelular específica y
las células individuales contienen muchos receptores basados en su función determinada por su
genoma. Los receptores transmembrana son utilizados por microorganismos para invadir la célula,
iniciando un proceso que puede lastimar a la célula huésped.
Una proteína transmembrana específica está involucrada en la vía de señalización notch. La activación
de ligando de la señalización notch da lugar a la formación de un segundo mensajero citoplasmático que
penetra en el núcleo y modifica la expresión génica durante el desarrollo embrionario y la homeostasis.
Durante el desarrollo, la señalización notch permite a tipos específicos de células y tejidos a
desarrollarse, organizarse y crecer. Si un tipo específico de célula expresa una característica esencial
para el desarrollo de un tejido específico, los ligandos son liberados de la células esencial que unen a los
receptores notch en las células adyacentes. La transducción de señales y el sistema de segundos
mensajeros son activados, llevando a la inhibición de la división y desarrollo de las células espectadoras
afectadas. Este resultado permite que tipos específicos de células incrementen durante el desarrollo,
inhibiendo el desarrollo de otras células no esenciales. Las vías de señalización notch están involucradas
en el desarrollo de los tejidos nerviosos, sanguíneos, cardiovasculares, pancreáticos, mamarios, linfoides
tipo T, hematopoyético y otras; también cumplen un papel en animales adultos. Por ejemplo,
determinan si las células madre entéricas se diferencian en enterocitos de con funciones secretoras o de
absorción. Enfermedades que lesionan las células madre de la cripta (parvovirus) o directamente a los
enterocitos (coronavirus) afectan a la vía de señalización notch, llevando a una disminución en la
secreción y absorción de enterocitos.
Sistema de Segundo Mensajero: las células están en contacto directo con una gran cantidad de
moléculas extracelulares. Ejemplos de moléculas como primeros mensajeros incluyen ligandos
microbiales, hormonas, factores de crecimiento, neurotransmisores y xenobióticos. Las interacciones de
primeros mensajeros involucran la unión de un ligando a su receptor proteico transmembrana, que
luego activa al sistema de segundos mensajeros. Ejemplos de moléculas como segundos mensajeros
incluyen Calcio, adenosín monofosfato cíclico (AMPc), guanosín monofosfato cíclico (GMPc), inositol
trifosfato, diacilglicerol, ácido araquidónico y óxido nítrico (ON). El segundo mensajero inicia una
cascada de transducción de señales intracelular que estimula o altera una vía metabólica. Por lo tanto, el
sistema de segundos mensajeros traduce el primer mensajero de la membrana plasmática en acciones
específicas dentro de la célula y organelas para mantener la homeostasis o defender contra lesiones.
Citosol vs Citoplasma: citoplasma hace referencia a la porción visible con microscopio de luz que se
encuentra dentro de la membrana plasmática y afuera de la envoltura nuclear (citosol y organelas). El
citosol corresponde a la matriz citoplasmática o la porción gelatinosa del citoplasma que rodea a las
organelas. Este contine agua, iones disueltos y macromoléculas como proteínas.
2. Núcleo
Se puede observar con microcopia de luz gracias a su contenido de cromatina (complejo de ADN con
histonas), que se tiñe con hematoxilina. La cromatina no condensada se conoce como eucromatina y
esta dispersa por el núcleo para la producción activa de ARNm. La cromatina condensada se conoce
como heterocromatina y se acumula alrededor de la membrana nuclear interna en un estado inactivo. El
núcleo está rodeado por una membrana nuclear externa e interna, uniéndose en los complejos de poros
nucleares que permiten el transporte bidireccional entre el núcleo y citosol. La membrana nuclear
interna es más nuclear en su bioquímica y sirve para separar y mantener la composición bioquímica
característica del núcleo. La membrana nuclear externa se asemeja al RER con el cual continua
directamente. Esta diferenciación y acomodamiento es esencial para la traducción del material genético
(ADN y ARN) en productos genéticos (proteínas).
Nucléolo: el nucléolo es una estructura no encapsulada por una membrana dentro del núcleo,
formándose alrededor de los loci cromosómico de los genes del ARN ribosómico (ARNr) conocidos como
regiones organizadoras nucleolares (NORs). El nucléolo es el lugar de transcripción y procesamiento del
ARNr y de ensamblaje de las subunidades preribosomales. Consiste en ADN ribosomal, ARN y proteínas
ribosomales, incluyendo ARN polimerasas importadas del citosol.
3. Organelas
Retículo Endoplasmático Rugoso: corresponde a una red cisternas con forma de saco unidas a
membranas que se continúan con la membrana nuclear externa, permitiendo la comunicación de los
componente luminales del RER y la envoltura nuclear. Recibe su nombre a partir de la gran cantidad de
ribosomas que le dan un aspecto rugoso (ultraestructural) a la membrana, en contraste con el REL que
no presenta. Su función principal es la síntesis proteica. La traducción del ARNm (ensamblaje de
aminoácidos en péptidos) empieza en los ribosomas libres en el citosol. Cuando el péptido en desarrollo
es detectado por una partícula de reconocimiento de señales, la traducción es pausada hasta que el
complejo péptido-ARNm ribosómico se une a la superficie externa del RER. La formación de proteínas
continúa en la membrana o lumen del RER hasta que una peptidasa señal elimina el péptido señal,
momento en el que la proteína recién formada puede ser transportada al sitio intracelular o
extracelular, o al complejo de Golgi para su posterior procesamiento. Generalmente se requiere
microscopía electrónica de transmisión para visualizar el RER; sin embargo, las células que producen
abundante proteína y por lo tanto tienen abundante RER tienden a tener un citoplasma más basófilo
debido al abundante ácido nucleico (ARN) en los ribosomas.
Aparato de Golgi: corresponde a una serie de sacos membranosos aplanados con su cara interna (cis)
cerca al RER en una posición paranuclear. Las proteínas hechas en el RER son entregadas a la cara
interna o de entrada del aparato de Golgi por vesículas de transporte. A medida que las proteínas
atraviesan el aparto de Golgi, son procesadas (ejemplo glucosilación al añadir fracciones de CHO) y
empaquetadas en vesículas de secreción para ser liberadas a la cara externa (trans) del A. de Golgi hacia
el citosol, ya sea para ser utilizada por la célula (enzimas lisosomales) o para ser entregadas a la
membrana plasmática para su exportación. La microcopia electrónica de transmisión es necesaria para
ver al A. de Golgi, pero cuando está activo (por ejemplo, en el procesamiento de Ig) es lo
suficientemente grande para observarse una zona levemente acidófila o pálida de manera perinuclear,
como el que se describe en plasmocitos.
Retículo Endoplasmático Liso: es una red de túbulos membranosos sin ribosomas en su superficie. No
participa en la síntesis proteica, sino que sintetiza lípidos, esteroides y CHOs, así como metabolizar
sustancia exógenas (toxinas o drogas). Células con síntesis lipídica y metabolismo de drogas o toxinas
tienen un RER abundante, así como las células productoras de hormonas esteroideas (células
adrenocorticales, testiculares, ováricas). Dichas células exhiben un citoplasma vacuolado de color
levemente acidófilo.
Mitocondria: son organelas dinámicas que cambian forma a través de la fisión y fusión, movilizando
dentro de la célula. Pueden ser tan grandes como para verse con microscopia de luz, como en caballos
de carrera sumamente atléticos. La principal función de las mitocondrias es la formación de energía
(ATP) a través de la fosforilación oxidativa. Las mitocondrias están relacionadas con la apoptosis,
señalización, diferenciación y crecimiento celular. Contienen su propio genoma, que consiste en un ADN
circula que codifica ARNm y proteínas mitocondriales. Sin embargo, el núcleo posee la mayor parte de
genes que codifican las proteínas mitocondriales. Tienen una membrana interna y externa de
composición distintas. La membrana interna presenta pliegues que emiten crestas hacia la matriz
central de la mitocondria. Algunas proteínas estructurales y enzimas mitocondriales están hechas en los
ribosomas libres, siendo importados del citosol hacia el compartimiento mitocondrial adecuado
(membrana externa, espacio intermembranoso, membrana interna o matriz).
Bóvedas: son organelas en forma de barril (octagonales) que transportan moléculas de mayor tamaño
(ARNm o proteínas) entre el núcleo y otras localizaciones intracelulares.
Lisosomas y Peroxidasas: los lisosomas son vesículas membranosas que contiene enzimas (hidrolasas
acidas) que digieren la mayor parte de componentes químicos (ácidos nucleicos, CHO, proteínas y
lípidos) endógenos o exógenos. Las enzimas lisosomales se producen en ribosomas fijos en el RER, son
procesadas y empaquetadas en el A. de Golgi y luego son liberadas haca la superficie externa del mismo
para salir al citosol.
Las peroxidasas son vesículas membranosas que se especializan en la Beta oxidación de ácidos grasos,
así como la degradación vía catalasa del peróxido de hidrógeno producido. Los peroxisomas pueden
importar grandes complejos proteicos; su función depende de la comunicación con el A. de Golgi, las
mitocondrias y el citosol. Los peroxisomas se generan de novo por gemación a partir del RE, pero
también son capaces de replicarse por fisión. Las enzimas contenidas en los peroxisomas se sintetizan en
ribosomas libres en el citosol y luego se transportan a los peroxisomas.
Citoesqueleto: es una red estructural que regula la forma y movimiento intracelular, división y vías
bioquímicas. Consiste en tres componentes integrados unos con otros: microfilamentos de actina ( 6
nm) filamentos intermedios (10 nm) de diferentes tipos dependiendo de la célula y los microtúbulos
(25nm). Los microfilamentos facilitan la motilidad celular (movimiento ameboide para la quimiotaxis,
cilios, seudópodos); los filamentos intermedios le dan a la célula su fuerza física y forma, ayudándose
con complejos de unión; los microtúbulos mueves organelas y vesículas dentro del citosol, así como
cromosomas durante la división celular.
Injurias a tejidos y órganos empiezan en un nivel celular. Rudolf Virchow, conocido como el padre de la
patología celular, basó su estudio de células enfermas en la observación de alteraciones estructurales
(lesiones). Sin embargo, se dio cuenta que los cambios bioquímicos en la célula, que preceden la
aparición de lesiones, explican mejor las perturbaciones funcionales en células enfermas y que, en
algunos casos, eran los únicos cambios detectables. Por lo tanto, la patología siempre debe
correlacionar lesiones con bases bioquímicas y recordar que la célula puede ser dañada funcionalmente
(bioquímicamente) sin exhibir alteraciones morfológicas aparentes.
Simplistamente, las injurias celulares perturban la homeostasis celular. Las células son lesionadas por
numerosas y diversas causas (agente etiológico), desde extrínsecos o intrínsecos; sin embargo, todas
estas causas dañan a las células a través de uno o más de los cuatro mecanismos básicos.
1. Depleción de ATP
2. Permeabilización de membranas celulares
3. Disrupción de vías bioquímicas (especialmente la síntesis proteica)
4. Daño al ADN
Si bien hay agentes que pueden desencadenar un solo mecanismo, suele haber una interacción de los
cuatro mecanismos. Por ejemplo, cualquier causa de disminución en O2 y nutrientes, o que dañe a la
mitocondria directamente, va a disminuir la fosforilación oxidativa y causará una depleción de ATP,
inclusive en células con glucolisis anaeróbica. La depleción de ATP resulta en daño celular al causar un
fallo en enzimas dependientes de ATP, en especial las de la membrana celular (bombas de iones) que
controlan el volumen celular y balance electrolítico. Las mitocondrias producen ATP, pero son organelas
muy vulnerables. La lesión mitocondrial produce depleción de ATP e incrementa la permeabilidad de
membranas mitocondriales, llevando a una perdida de la homeostasis del calcio con activación de
enzimas (fosfolipasas, proteasas y endonucleasas), infligiendo daño en la mitocondria, membranas
celulares, (proteínas estructurales y enzimáticas) y ácidos nucleicos.
1. Adaptación
2. Degeneración
3. Muerte
Una célula puede adaptarse al estímulo o injuria subletal de manera positiva, incrementando la
eficiencia o productividad, o degenerarse con una disminución en su capacidad funcional. La respuesta a
injurias puede ser reversible, con eventual restauración del tejido, o una restauración normal de la
estructura y función celular; o puede ser irreversible con progresión de degeneración a muerte celular.
Daño irreparable al ADN puede resultar en una pausa permanente al crecimiento (senescencia), muerte
celular o transformación maligna. Las mitocondrias también desempeñan papeles importantes en la
adaptación, degeneración o muerte celular.
Picnosis
Cariorexis
Hinchazón celular y del RE Daño a la Cariolisis
Abultamientos de membrana membrana celular
Ausencia del
Cromatina aglomerada y organelas. núcleo
Acúmulo de lípidos Citoplasma
Figuras de mielina acidófilo
Las causas más comunes (agentes etiológicos) de lesión celular son las siguientes:
1. Deficiencia de O2: la hipoxia es una reducción en la cantidad de oxígeno, siendo la causa más
común e importante causa de lesión celular. Puede resultar por una mala oxigenación de la
sangre por falla cardiorrespiratoria, reducción de la perfusión vascular (isquemia), una reducción
del transporte de O2 por eritrocitos (anemia o toxicosis por monóxido de carbono) o inhibición
de enzimas respiratorias de la célula (toxicosis por cianuro).
2. Agentes Físicos: incluyen trauma mecánico, temperaturas extremas, radiación o choque
eléctrico. El trauma puede dañar directamente (ruptura o aplastamiento) o indirectamente por
disrupción de la irrigación sanguínea. Temperaturas altas pueden dañar vasos sanguíneos,
acelerar reacciones celulares o parar enzimas sensitivas a la temperatura, mientras que
temperaturas extremas desnaturalizan moléculas como las proteínas. Temperaturas bajas
causan vasoconstricción y limitan la irrigación, mientras que temperaturas extremas congelan
células con formación de cristales. Radiación ionizante ioniza átomos y moléculas, causando
daño directo a la membrana celular u organelas; también produce radicales libres que
reaccionan con componentes celulares como el ADN. La radiación ultravioleta rompe las
conexiones celulares al formar especies reactivas del oxígeno (ROS) o dañar al ADN por la
formación de dímeros de pirimidina. Las corrientes eléctricas producen calor y pueden producir
quemaduras. Dentro del organismo puede producir disrupciones del sistema nerviosos, cardio
respiratorio o neuromuscular.
3. Microorganismos Infecciosos: los agentes infecciosos pueden replicarse una vez que acceden al
organismo. Puede ser desde moléculas proteicas sin ácidos nucleicos (priones), virus, bacterias o
inclusive parásitos. El daño causado se ve exacerbado por las respuestas infecciosas e inmunes
contra el microorganismo.
4. Desbalance Nutricional: deficiencias, excesos o cualquier desbalance producen daño celular. Los
animales se pueden adaptar a deficiencias dietéticas en proteínas y calorías a través del
glucolisis, lipidosis y el catabolismo de la proteína muscular; pero la inanición lleva a la atrofia
celular. En contrate, un exceso puede sobrecargar a las células con glucógeno o lípidos, llevando
a la obesidad con disturbios metabólicos. Algunas deficiencias o desbalances en amino ácidos
esenciales, ácidos grasos, vitaminas o minerales pueden llevar a la degeneración muscular,
perdida de tamaño, aumentar la susceptibilidad a la enfermedad, cambios metabólicos y abrir la
entrada para muchas enfermedades.
5. Trastornos Genéticos: la cría de animales a llevado en una disminución de la diversidad genética
y ha incrementado la prevalencia de enfermedades hereditarias, así como la predisposición a
complejos metabólicos, neoplasias, enfermedades autoinmunes y un incremento en la
susceptibilidad contra infecciones. Por ejemplo, un solo haplotipo del factor de crecimiento
similar a la insulina-1 (IGF-1) es común en perros miniatura, pero ausente en razas gigantes; un
retrogen para el factor de crecimiento fibroblástico 4 (FGF4) está asociada a la conformación
condrodisplásica. Algunos fenotipos conformacionales se relacionan fuertemente a condiciones
patológicas (mutación la proteína morfogenética del hueso 3 (BMP3) esta relacionada al
fenotipo severo de braquicefalia en el Cavalier King Charles spaniels y grifones de Bruselas). Los
genes para las proteínas morfogenéticas del hueso también determinan el patrón de desarrollo
del cerebro y médula espinal, así que la conformación braquicefalia de estas razas se asocia a la
malformación de tipo Chiari del cerebelo y siringomielia de la médula espinal cervical.
6. Desequilibrio en la Carga de Trabajo: las células pueden compensar por un aumento en su
función al aumentar su tamaño (hipertrofia muscular) o el número de células (hiperplasia de la
corteza adrenal). Las células que no pueden hacer ninguna, se degeneran o mueren. Las células
que ya no sean necesarias o que no reciben estímulos del ejercicio físico, inervación, hormonas
o factores de crecimiento tienden a reducirse como ocurre en la atrofia muscular por desuso o
denervación.
7. Químicos, Drogas y Toxinas: alteran la homeostasis celular, como lo que ocurre con los agentes
farmacéuticos que la modifican dentro de límites tolerables. Los químicos son considerados
toxinas si alteran la homeostasis por encima de sus límites y no aportan beneficios
farmacéuticos. Muchos químicos son beneficiosos o terapéuticos en ciertas dosis y dañinos en
dosis más altas. Los químicos afectan células al unirse a receptores, inhibir o inducir enzimas,
producir radicales libres, incrementan la permeabilidad de membranas o dañan los
cromosomas. La susceptibilidad de las células a daño químico depende de muchos factores
como su capacidad mitótica y habilidad para metabolizar químicos.
8. Disfunción Inmune: la disfunción inmunológica puede provocar lesiones celulares, bien por una
falta de respuesta eficaz (inmunodeficiencia) a los agentes infecciosos u otros antígenos
extraños, bien por una respuesta excesiva (reacción alérgica o de hipersensibilidad) a un
antígeno extraño o una reacción inapropiada a los antígenos propios (enfermedad
autoinmunitaria).
9. Envejecimiento: las células envejecen por un daño acumulado a sus proteínas, lípidos o ácidos
nucleicos. Mucho del daño por envejecimiento se debe a especies reactivas del oxígeno (ROS),
alteraciones del ADN y senescencia celular. El daño acumulativo al ADN predispone a animales
viejos a desarrollar neoplasias. En células que se pueden replicar, los telómeros en los finales del
cromosoma se acortan con cada división, eventualmente causando que la célula deje de
dividirse. Muchas células cancerígenas tienen telomerasas activas que mantienen la longitud de
sus telómeros. En células con una baja capacidad regenerativa, como las neuronas, el acúmulo
de lipofuscina y otros productos metabólicos contribuye a su degeneración y muerte, llevando a
la atrofia cerebro cortical en cerebros envejecidos. Sin embargo, muchas de las lesiones
comunes de envejecimiento en animales geriátricos (hiperplasia nodular hepática, pancreática y
esplénica; granulomas de colesterol en plexos coroides del equino; placas hemosideróticas
esplénicas, adenomas de células C tiroideas en caballos) son descritas como hallazgos
incidentales.
La respuesta inicial de la célula a una lesión es una hinchazón o inflamación celular aguda. Si la
lesión no es demasiado grave ni demasiado prolongada, la célula puede recuperarse y volver a
su estructura y función normales. Por lo tanto, la hinchazón o inflamación celular aguda es,
hasta cierto punto, un cambio reversible.
El daño celular es clasificado como reversible cuando la célula dañada puede recuperar su
homeostasis y volver a su estado morfológicamente y funcionalmente normal. El edema o
hinchazón celular aguda es un cambio morfológico clásico en daño reversible; sin embargo,
también es un cambio temprano de daño celular irreversible. Sin importar la naturaleza de la
lesión inicial, la hipoxia en la causa final del edema celular agudo porque resulta en la depleción
del ATP. La célula hipóxica se hincha porque pierde el control del volumen al dañarse las
bombas dependientes de ATP en membranas. El edema celular agudo también puede ser una
respuesta directa al daño de la membrana celular por peroxidación de lípidos (especies reactivas
del oxígeno), ciertas toxinas, daño a los canales de iones o inserción de complejos
transmembrana formadores de poros. Debido a que el edema celular agudo es una respuesta
temprana común a daños reversibles e irreversibles, esta bien pensar en este cambio
morfológico como un marcador de daño celular potencialmente reversible. Las células,
dependiendo de sus capacidades reparativas o regenerativas, pueden recuperarse de lesiones
celulares potencialmente irreversibles; sin embargo, si el daño es severo o sostenido, el edema
celular agudo se vuelve el paso inicial en el proceso de muerte celular. Si la lesión no es tan
severa como para ser letal, la célula puede no morir, pero no recuperarse completamente.
Los mayores mecanismos de edema celular agudo son hipoxia (incluyendo isquemia) y el daño a la
membrana por peroxidación lipídica o por formación de poros líticos por la inserción de MAC de la vía
del complemento, o por citolisinas bacterianas. La respuesta celular depende del 1) tipo de célula
afectada y su susceptibilidad o resistencia a la hipoxia y daño membranal directo, así como a la 2)
naturaleza, severidad y duración del daño. Por ejemplo, las neuronas, cardiomiocitos, células
endoteliales y las células del túbulo proximal renal son susceptibles a la hipoxia, mientras que los
fibroblastos, adipocitos y otras células mesenquimales no tanto.
La respuesta al daño puede ser degenerativa, adaptativa o reversible, pero con lesiones persistentes y
severas, el edema celular agudo puede volverse irreversible y progresar a muerte celular.
Muerte Celular
La muerte de las células es un "valor añadido" esencial del desarrollo embrionario, la maduración fetal y
la homeostasis en poblaciones de células somáticas adultas. En estos ejemplos de muerte celular,
llamados muerte celular programada, las células no son necesarias y se remueven durante el desarrollo
y remodelamiento de tejido. Sin embargo, la muerte celular también es un punto de no retorno como
respuesta a un daño severo, siendo una forma patológica de muerte celular.
Muchos métodos de muerte celular regulada se han descubierto, existiendo interconectividad entre las
diferentes vías para la RCD y cada tipo imparte una apariencia necrótica o apoptótica a la célula muerta.
Los mayores tipos de RCD, categorizados por su mecanismo molecular son los siguientes:
1. Apoptosis Extrínseca o Intrínseca
2. Necroptosis
3. Necrosis mediada por la transición de permeabilidad mitocondrial (MPT)
4. Ferroptosis: desencadenada por peroxidación lipídica (inhibida por la glutatión peroxidasa 4),
dependiente del hierro, que cataliza la formación de ROS a través de la reacción de Fenton y le
da un aspecto necrótico a la célula.
5. Piroptosis: asociada a la pirexia e iniciada por la activación inflamatoria de la caspasa 1
6. Partanatos: iniciada por la poli (ADP-ribosa) polimerasa 1 (PARP1) en respuesta a daños graves
en el ADN, estrés oxidativo, hipoxia o hipoglucemia.
7. Muerte celular dependiente de lisosomas: RCD con permeabilización de la membrana y
liberación de catepsinas.
8. Autofagia dependiente de muerte celular
9. Entosis: visto en células epiteliales descamadas que son engullidas y sujetas a la autofagia por
células epiteliales vecinas u otras células no fagocíticas
10. Muerte celular inmunogénica: una forma de RCD que puede estimular una respuesta inmune
adaptativa.