Diabetes
sábado, 6 de enero de 2024 18:15
• Definición.ÊLa diabetes mellitus (DM) es un trastorno que se caracteriza
por hiperglicemia crónica debido a falta de secreción de insulina, falla en su
acción o ambas alteraciones; por lo tanto la hiperglicemia sostenida en una
persona se puede deber a una alteración en la acción de la insulina, que
generalmente se acompaña de secreción disminuida, o sólo a falla en la
secreción. La DM se puede asociar a diversas complicaciones, que pueden ser
agudas (metabólicas o infecciosas) o crónicas y éstas a su vez pueden ser
micro o macrovasculares. Estas complicaciones son causa importante de
morbilidad, incapacidad y muerte.
• clasificación. La clasificación “etiológica” de la DM describe cuatro tipos según
las posibles causas que originan esta enfermedad: diabetes tipo 1 (DM1),
diabetes tipo 2 (DM2), diabetes gestacional (DG) y otros tipos de diabetes
(OD).
1. La DM1 se desarrolla como consecuencia de la destrucción de las células beta,
por lo que el individuo afectado debe recibir insulina como tratamiento de
sustitución hormonal.
2. La DM2 pasa por distintas etapas antes de que se llegue al diagnóstico; la
primera fase es la intolerancia a la glucosa o pre-diabetes. En la DM2 el
individuo no necesita aporte de insulina, pero podría llegar a necesitarla a lo
largo de su evolución.
3. En la DG, alrededor de 40% de las pacientes puede requerir administración de
insulina durante el trastorno.
4. Otros tipos específicos de diabetes pueden requerir administración de insulina
para el tratamiento
tipos etiológicos y etapas
• CriteriosÊdeÊnormalidad. Se considera dentro del rango normal a valores de
glicemia en ayunas entre 70 y 100 mg/dl y en situación postpandrial,
inferiores a 140 mg/dl con alimentación normal. Existe un estado intermedio
entre normal y diabetes: se considera diabetes a valores de glicemia
superiores a 126 mg/mL y entre 100 y 126 mg/dl en ayunas no se puede
hacer el diagnóstico; a este estado se le denomina intolerancia a la glucosa o
glicemia alterada en ayunas. La prueba de tolerancia a la glucosa implica
administrar 75 g de glucosa y esperar dos horas para tomar la muestra de
sangre; si el valor de glicemia en ese momento se encuentra entre 146 mg/dl
y 200 mg/dl, se habla de intolerancia a la glucosa. A ambas condiciones
intermedias se las agrupa dentro del término de prediabetes, condición que,
además del riesgo de desarrollar diabetes, se asocia a aumento del riesgo
cardiovascular.
LosÊcriteriosÊdiagnósticosÊdeÊDMÊsonÊlosÊsiguientes:
Glicemias al azar de 200 mg/dl o mayores, más síntomas
como poliuria o polifagia.
Glicemia en ayunas igual o mayor de 126 mg/dl .
Glicemia dos horas después de la ingesta de 75 g glucosa igual
o sobre 200 mg/dl.
Estos dos últimos exámenes se deben repetir sin que la
persona realice cambios en su alimentación.
La prueba de glicemia en ayunas tiene una variabilidad de 5%
a 6% y la glicemia post-carga, de 14%; por lo tanto una
persona puede estar dentro del rango diagnóstico de diabetes
en una prueba y no en la otra.
No restringir la alimentación los tres días previos al
examen.
ParaÊrealizarÊlaÊpruebaÊdeÊtoleranciaÊaÊlaÊglucosaÊseÊ
debeÊconsiderarÊlosÊsiguientesÊfactores:
Tomar la muestra a primera hora de la mañana tras 8 a
12 horas de ayuno, ya que los niveles de hormonas
regulatorias son muy distintos a esa hora y a mediodía.
Administrar 75 g de glucosa en 300 ml agua fría.
Tomar muestra de sangre venosa en ayunas y a las 2
horas postcarga.
Durante el tiempo de espera después de la carga de
glucosa el paciente debe permanecer en reposo.
A los menores de18 años se les administra 1,75 g de
glucosa por kilo de peso, con 75 g como máximo.
• DMÊtipoÊ1. se define como aquella enfermedad que se produce
debido a destrucción de las células beta del páncreas, lo que lleva a
deficiencia de insulina que puede ser leve al principio, pero
evoluciona rápidamente hacia la carencia absoluta de la hormona. En
el contexto mundial este tipo de diabetes tiene mucho menor
incidencia que la DM2, constituyendo entre 1% y 10% de la población
de diabéticos en el mundo. En Chile corresponde a 5% de la
población total de diabéticos. Cuando hay de base un fenómeno
autoinmune, lo que ocurre en la mayor parte de los casos, la entidad
se denomina DM1A; cuando no se encuentran anticuerpos en los
exámenes de laboratorio, es decir, no se detecta autoinmunidad, se
habla de DM1B.
La velocidad de destrucción de las células beta determina la
intensidad del cuadro clínico; si el cuadro se inicia a edad más
temprana, la intensidad será mayor. El síndrome diabético agudo
tiene una duración variable, entre 2 y 12 semanas aunque puede ser
mayor. En alrededor de 30% de los casos sigue una etapa de remisión
en que el paciente se mantiene estable y no necesita insulina o
requiere dosis muy bajas gracias a una mejoría del funcionamiento
de las escasas células beta que aún sobreviven, lo que disminuye la
glucotoxicidad. Posteriormente se produce una intensificación
gradual del trastorno. La mayoría de los pacientes con DM1 tienen
inestabilidad metabólica, es decir, presentan hipo e hiperglicemia
con mucha facilidad, aunque esto es variable y la sensibilidad a la
insulina es normal, con excepciones. Algunos pacientes con DM1 son
obesos antes de empezar el tratamiento o después de iniciarlo; por
otro lado, puede existir una tendencia genética que predispone a la
persona a presentar resistencia a la insulina u obesidad. El examen
físico habitualmente es normal, excepto cuando hay cetoacidosis
diabética grave. Ocasionalmente puede haber balanitis o
vulvovaginitis.
La susceptibilidad genética para desarrollar DM1 se asocia a los
antígenos de histocompatibilidad HLA, DR3, DR4, DQ beta y DQ alfa.
Sobre esta base genética actúan factores ambientales que favorecen
la expresión de la enfermedad y que pueden ser endógenos o
exógenos. Entre estos factores están: los autoanticuerpos virales, lo
que explica la relación entre epidemias virales y aparición de nuevos
casos de DM1; los hábitos alimentarios, como la lactancia artificial
que puede actuar como desencadenante de la aparición de DM1; el
estrés; el crecimiento acelerado que ocurre en la pubertad; y la
contaminación, que se invoca como posible causa del incremento del
número de nuevos casos en el último tiempo.
No es necesario medir los niveles de autoanticuerpos para efectuar
el diagnóstico de DM1, ya que éste está dado por el cuadro clínico y
la evolución, pero puede ser necesario hacerlo en casos de DM1 de
comienzo tardío. Los autoanticuerpos son marcadores, pero no
causantes de DM1 y sus títulos, frecuencias y evolución son
variables; pueden aparecer en población no afectada y en otros tipos
de diabetes. Los anticuerpos que se encuentran con mayor
frecuencia son ICA, anti GAD 65 y anti IA; entre 85 y 90% de los
pacientes con DMI tienen alguno o varios positivos. La asociación de
autoanticuerpos es el mejor predictor de DM1; los anti GAD
persisten por más tiempo. Los títulos pueden ser de utilidad en casos
específicos de duda diagnóstica. La prevalencia del anticuerpo anti
GAD varía en diferentes grupos: entre 55 y 85% de los pacientes con
DM1 son positivos para este anticuerpo en el momento del
diagnóstico; sólo 0,3 a 0,6 de los controles sanos; 3 a 4% de los
familiares en primer grado de pacientes DM1; 1 a 2% de los que
tienen enfermedades endocrinas autoinmunes; 10 a 15% de los DM2
y 10% de los pacientes con DG.
En la actualidad se sabe que el individuo presenta la DM1 cuando
90% de sus células beta han sido destruidas, pero esto evoluciona en
etapas y es posible detectar el proceso en forma temprana mediante
screening de glicemia, lo que permite iniciar un tratamiento precoz.
Si embargo, no se sabe cómo se produce el proceso de
autodestrucción de las células beta; tampoco se sabe qué lo inicia,
porqué una vez que parte no se puede detener ni porqué las células
beta no se regeneran. Las personas que no tienen DM poseen un
mecanismo de anti-apoptosis y regeneración de células beta que en
las personas diabéticas está detenido.
ASPECTOSÊIMPORTANTES:
-Aproximadamente del 5 al 10% de las personas que tienen diabetes tienen
el tipo 1.
-Por lo general, los síntomas de esta diabetes aparecen rápidamente.
Generalmente se diagnostica en niños, adolescentes y adultos jóvenes.
-Las personas que tienen diabetes tipo 1, deben recibir insulina todos los
días para sobrevivir. En la actualidad, nadie sabe cómo prevenir la diabetes
tipo 1.
• DMÊtipoÊ2. Es la más frecuente, habitualmente se diagnostica cuando
ya se ha producido una serie de trastornos que se podrían tratar si se
pesquisaran antes de que se presente la hiperglicemia. Dentro de
estos factores están: aumento del fibrinógeno; aumento del PAI-1;
aumento de la proteína C reactiva; aumento de la presión arterial;
aumento de los triglicéridos; disminución del colesterol HDL y
glicemia en rango intermedio. Estos factores son muy similares a los
que se encuentran en el síndrome metabólico. Cuando la persona
está en rango de prediabetes tiene riesgo macrovascular; cuando
aparece la hiperglicemia ya existe riesgo de enfermedades por daño
microvascular, como la retinopatía, la nefropatía y la neuropatía.
La DM2 tiene un componente genético muy importante que
alteraría la secreción de la insulina a través de regeneración
deficiente de las células beta, resistencia a la insulina o ambas. Si a lo
anterior se suman factores ambientales como obesidad,
sedentarismo, tabaquismo y estrés, entre otros, se presentará la
intolerancia a la glucosa o un estado prediabético y finalmente se
desarrollará la DM2.
Desarrollo de la DM tipo 2.
En la fisiopatología de la DM2 se conjugan varios defectos para
determinar finalmente la hiperglicemia. El primero de ellos es la
insulinorresistencia a nivel de hígado, músculo liso y tejido adiposo;
se habla de resistenciaÊperiféricaÊaÊlaÊinsulina a la que se
produce en el músculo estriado, donde disminuye la captación y
metabolismo de la glucosa; y de resistenciaÊcentralÊaÊlaÊ
insulina a la que se desarrolla en el hígado, donde aumenta la
producción de glucosa determinando la hiperglicemia de ayuno. Lo
anterior estimula la producción de insulina en las células beta, pero
cuando éstas no pueden producir la cantidad de hormona suficiente
para contrarrestar esta insulinorresistencia aparece la hiperglicemia,
que siempre indica a presencia de una falla, que puede ser relativa,
en la secreción de insulina. Otro defecto que favorece el desarrollo
de DM es la disminución del efecto de la incretina en conjunto con el
aumento de la secreción de glucagón en el período postpandrial, lo
que se ha podido comprobar sólo en algunos pacientes, porque la
producción y desaparición de estas sustancias es relativamente
rápida. Cuando la hiperglicemia se mantiene, aunque sea en nivel
moderado, se produce glicolipotoxicidad sobre la célula beta, lo que
altera la secreción de insulina y aumenta la resistencia a esta
hormona a nivel hepático y muscular; por lo tanto la falta de
tratamiento apropiado favorece la evolución progresiva de la
diabetes.
Fisiopatología de la diabetes tipo 2: un conjunto de defectos.
LaÊDMÊtipoÊ2ÊtieneÊlasÊsiguientesÊcaracterísticas:
-Insulinorresistencia y déficit relativo de secreción de insulina frente
al estímulo con glucosa. Los niveles de insulina de una persona con
DM2 pueden ser normales, pero son insuficientes para contrarrestar
la hiperglicemia y la insulinorresistencia.
-La DM2 se presenta en pacientes obesos o con aumento de grasa
abdominal, que puede ser intraabdominal o intravisceral.
-Existe una evolución subclínica en la mayoría de los casos.
-Estos pacientes son metabólicamente estables, pero pueden
debutar con complicaciones o con síndrome hipermolar nociotóxico
(SHONC), y excepcionalmente con cetoacidosis.
-Los pacientes no requieren insulina para sobrevivir.
-Actualmente están apareciendo casos de DM2 en niños y
adolescentes obesos.
ASPECTOSÊIMPORTANTES:
-Aproximadamente del 90 al 95% de las personas con diabetes tiene
la diabetes tipo 2.
-Es un proceso que evoluciona a lo largo de muchos años y
generalmente se diagnostica en los adultos.
-Es posible que no sienta ningún síntoma; por lo tanto, es importante
que se haga un análisis de sus niveles de azúcar en la sangre si está
en riesgo.
- La diabetes tipo 2 se puede prevenir o retrasar con cambios de
estilo de vida saludables.
• DMÊgestacional. es la diabetes que se diagnostica por primera vez
durante el embarazo (gestación). Al igual que con otros tipos de
diabetes, la diabetes gestacional afecta la forma en que las células
utilizan la glucosa. La diabetes gestacional causa un nivel alto de
glucosa sanguínea que puede afectar el embarazo y la salud del
bebé.
Si bien cualquier complicación del embarazo es preocupante, hay
buenas noticias. Durante el embarazo, Se puede ayudar a controlar la
diabetes gestacional con una alimentación saludable, ejercicio y, si es
necesario, con medicamentos.
Si se tiene diabetes gestacional durante el embarazo, por lo general,
los niveles de glucosa sanguínea vuelven a sus valores normales poco
después del parto. Sin embargo, es importante tomar en cuenta que
este tipo de DM puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes
tipo 2. Se necesitan realizar pruebas a menudo para detectar
cambios en la glucosa sanguínea.
Los investigadores siguen sin conocer el motivo por el cual algunas
mujeres desarrollan diabetes gestacional y otras no. El exceso de
peso antes del embarazo a menudo es un factor importante.
Por lo general, diversas hormonas trabajan para mantener los niveles
de glucosa sanguínea bajo control. Sin embargo, durante el
embarazo, los niveles hormonales cambian, lo que dificulta que el
cuerpo procese la glucosa sanguínea de manera eficiente. Esto hace
que aumente el nivel de glucosa sanguínea.
La mayor parte del tiempo, la diabetes gestacional no causa signos ni
síntomas perceptibles. El aumento de la sed y la micción más
frecuente son síntoma
¿Cuáles son sus causas? Los investigadores siguen sin conocer el
motivo por el cual algunas mujeres desarrollan diabetes gestacional y
otras no. El exceso de peso antes del embarazo a menudo es un
factor importante.
Por lo general, diversas hormonas trabajan para mantener los niveles
de glucosa sanguínea bajo control. Sin embargo, durante el
embarazo, los niveles hormonales cambian, lo que dificulta que el
cuerpo procese la glucosa sanguínea de manera eficiente. Esto hace
que aumente el nivel de glucosa sanguínea
FACTORESÊDEÊRIESGO. Algunos de los factores de riesgo de la
diabetes gestacional son:
-Sobrepeso u obesidad
-Falta de actividad física
-Prediabetes
-Diabetes gestacional en un embarazo previo
-Síndrome de ovario poliquístico
-Miembro de la familia inmediata con diabetes
-Parto previo de un bebé con un peso de más de 9 libras (4,1 kilos)
-Pertenencia a una determinada raza o etnia, como negra, hispana,
indígena americana o asiática americana
COMPLICACIONES. La diabetes gestacional que no se controla
cuidadosamente puede llevar a altos niveles de glucosa sanguínea. El
alto nivel de glucosa en la sangre puede causar problemas tanto para
la madre como para el bebe, incluida una mayor probabilidad de
necesitar una cirugía para el parto (cesárea
En caso de que la madre padezca de diabetes gestacional, el bebé
podría tener un mayor riesgo de lo siguiente:
Sobrepeso al nacer. Un nivel de glucosa sanguínea más alto que el
valor estándar puede hacer que el bebé crezca demasiado. Los bebés
muy grandes (los que pesan 9 libras [4 kg] o más) tienen más
probabilidades de quedar encajados en el conducto de parto, tener
lesiones de nacimiento o necesitar un parto por cesárea.
Nacimiento temprano (prematuro). Un nivel alto de glucosa
sanguínea puede aumentar el riesgo de tener un trabajo de parto
prematuro y dar a luz antes de la fecha prevista. También es posible
que se recomiende adelantar el parto porque el bebé es grande.
Dificultades respiratorias graves.
Obesidad y diabetes tipo 2 con el tiempo. Los bebés tienen un mayor
riesgo de tener obesidad y diabetes tipo 2 en el futuro.
Muerte fetal intraútero. La diabetes gestacional sin tratar puede
provocar la muerte del bebé antes o poco después del nacimiento.
Por otro lado, las complicaciones que puede afectar a la madre son
las siguientes:
Presión arterial alta y preeclampsia. La diabetes gestacional aumenta
el riesgo de tener presión arterial alta y preeclampsia, una
complicación grave del embarazo que provoca presión arterial alta y
otros síntomas que pueden poner en riesgo la vida de la madre y la
del bebé.
Tener un parto quirúrgico (cesárea). Si tienes diabetes gestacional, es
más probable que te hagan una cesárea.
Diabetes en el futuro. La diabetes gestacional, aumenta las
posibilidades de que se vuelva a desarrollar en un futuro embarazo
También tienes se tiene un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo
2 a medida que se envejece.
• ClínicaÊdeÊlaÊDMÊtipoÊ1ÊyÊtipoÊ2. Pueden pasar varios meses o años
antes de que se destruyan suficientes células beta y se noten los
síntomas de la diabetes tipo 1.
Los pacientes que poseen dicha enfermedad comparten una clínica
de síntomas muy conocidos y frecuentes en la población general, los
cuales son polidipsia, polifagia, poliuria, parestesias y debilidad.
Estos síntomas pueden aparecer en apenas unas semanas o unos
meses. Una vez que aparecen, pueden ser intensos:
-orinar con frecuencia
-sentir mucha sed
-tener mucha hambre aunque estés comiendo
-fatiga extrema
-vista borrosa
-cortes o moretones que tardan en sanar
-pérdida de peso, aunque estés comiendo más (tipo 1)
-hormigueo, dolor o entumecimiento en las manos o pies (tipo 2)
La detección y el tratamiento temprano pueden disminuir el riesgo
de desarrollar complicaciones de la diabetes.
Aunque existen muchas similitudes entre la diabetes tipo 1 y tipo 2,
la causa de cada una es muy diferente y por lo general, el
tratamiento también lo es. Algunas personas, especialmente los
adultos a los que se les acaba de diagnosticar diabetes tipo 1,
podrían tener síntomas similares a los de la diabetes tipo 2 y esta
superposición entre los tipos puede ser confusa.
Ahora bien, ¿Los síntomas pueden aparecer de repente? En las
personas con diabetes tipo 1, el inicio de los síntomas puede ser muy
repentino, mientras que en la diabetes tipo 2, tienden a aparecer de
manera más gradual y, a veces, no hay señales en absoluto.
Los síntomas a veces ocurren después de una enfermedad viral. En
algunos casos, una persona puede llegar al punto de tener
cetoacidosis diabética (CAD) antes de que se haga un diagnóstico de
diabetes tipo 1. La CAD ocurre cuando la glucosa (azúcar) en sangre
es peligrosamente alta y el cuerpo no puede llevar nutrientes a las
células debido a la ausencia de insulina. Luego, el cuerpo desintegra
los músculos y la grasa para tener energía, lo que provoca una
acumulación de cetonas en la sangre y la orina. Los síntomas de la
CAD incluyen un olor afrutado en el aliento, respiración pesada y
dificultosa y vómitos. Si no se trata, la CAD puede provocar letargo,
pérdida del conocimiento e incluso la muerte.
Algunas personas con diabetes tipo 1 tienen un período de “luna de
miel”, una breve remisión de los síntomas mientras el páncreas aún
secreta algo de insulina. La fase de luna de miel generalmente ocurre
después de que alguien ha comenzado a administrarse insulina. Una
luna de miel puede durar tan poco como una semana o incluso hasta
un año. Pero es importante saber que la ausencia de síntomas no
significa que la diabetes haya desaparecido. Con el tiempo, el
páncreas no podrá secretar insulina y, si no se trata, los síntomas
regresarán.
Síntomas de la aparición de diabetes tipo 1 en un bebé o un niño. Un
niño pequeño que orina con frecuencia, toma grandes cantidades de
agua, pierde peso, se cansa y enferma cada vez más es la imagen
clásica de un niño con diabetes tipo 1 de inicio reciente. Si un niño
que sabe ir al baño y se mantiene seco por la noche comienza a tener
accidentes y vuelve a mojar la cama, la diabetes podría ser la
culpable.
Aunque es fácil hacer el diagnóstico de diabetes en un niño midiendo
el nivel de glucosa en sangre en el consultorio del médico o en la sala
de emergencias, la parte difícil es reconocer los síntomas y saber
llevar al niño para que lo revisen. Concientizar sobre que los niños
pequeños, incluidos los bebés, pueden tener diabetes tipo 1 puede
ayudar a los padres a saber cuándo hacerles pruebas para saber si la
tienen.
A veces, los niños pueden tener cetoacidosis diabética (CAD) cuando
se les diagnostica diabetes. Cuando hay falta de insulina en el cuerpo,
el cuerpo puede acumular altos niveles de un ácido llamado cetonas.
La CAD es una emergencia médica que generalmente requiere
hospitalización y atención inmediata con insulina y líquidos
intravenosos. Después del diagnóstico y al comienzo del tratamiento,
algunos niños podrían pasar por una fase en la que parecen estar
produciendo suficiente insulina nuevamente. Esto se conoce
comúnmente como la “fase de luna de miel”. Podría parecer que la
diabetes se ha curado, pero con el tiempo se necesitarán dosis
adecuadas de insulina para mantener los niveles de glucosa en
sangre dentro del rango normal.
Síntomas de la aparición de diabetes tipo 1 en adultos. Cuando a un
adulto se le diagnostica diabetes, con frecuencia se le dice
erróneamente que tiene diabetes tipo 2. Esto se debe a que
posiblemente algunos médicos no comprenden que la diabetes tipo
1 puede comenzar a cualquier edad y en personas de todas las razas,
formas y tamaños. Las personas con diabetes tipo 1 que tienen
niveles elevados de glucosa en sangre y los factores de riesgo clásicos
de la diabetes tipo 2, como el sobrepeso o la inactividad física, con
frecuencia son mal diagnosticadas. También puede ser complicado
porque algunos adultos con diabetes tipo 1 de inicio reciente no se
sienten enfermos al principio. Su médico encuentra un nivel elevado
de glucosa en sangre en una visita de rutina e inicia un tratamiento
con dieta, ejercicio y medicamentos orales.
• DiagnosticoÊdeÊlaÊDMÊtipo1ÊyÊtipoÊ2. Entre las pruebas de diagnóstico
de la DM tipo1 se incluyen las siguientes:
Prueba de hemoglobina glucosilada A1c. Este análisis de sangre
muestra tu nivel promedio de glucosa sanguínea durante los últimos
2 a 3 meses. Mide la cantidad de glucosa sanguínea unida a la
proteína que transporta oxígeno en los glóbulos rojos (hemoglobina).
Cuanto más alto sea el nivel de glucosa sanguínea, mayor será la
cantidad de hemoglobina con azúcar unida. Un nivel de hemoglobina
glucosilada A1c de 6,5 % o superior en dos pruebas distintas significa
que tienes diabetes.
Examen aleatorio de glucosa sanguínea. Se tomará una muestra de
sangre en un horario al azar y se puede confirmar con pruebas
adicionales. Los valores de glucosa sanguínea se expresan en
miligramos por decilitro (mg/dl) o milimoles por litro (mmol/l). Sin
importar el momento en el que comiste por última vez, un nivel
aleatorio de glucosa sanguínea de 200 mg/dl (11,1 mmol/l) o mayor
indica la presencia de diabetes.
Examen de glucemia en ayunas. Se tomará una muestra de sangre
después de una noche sin comer (ayuno). Un nivel de glucosa
sanguínea en ayunas menor que 100 mg/dl (5,6 mmol/l) es
saludable. Un nivel de glucosa sanguínea en ayunas entre 100 y 125
mg/dl (5,6 a 6,9 mmol/l) se considera prediabetes. Si, en dos análisis
diferentes, el resultado es 126 mg/dl (7 mmol/l) o más, tienes
diabetes.
También se puede acudir a los análisis de sangre cuando se sospecha
de diabetes. Estos comprobarán la presencia de los anticuerpos que
son comunes en la diabetes tipo 1. Los análisis ayudan al proveedor
de atención médica a determinar si se trata de diabetes tipo 1 o tipo
2 cuando el diagnóstico no es seguro. La presencia de cetonas
(productos derivados de la descomposición de grasa) en la orina
también sugiere una diabetes tipo 1 en lugar de tipo 2.
Detección de DM2. En la DM1 no se justifica la detección. La DM2 se
debe buscar en todo individuo mayor de 45 años, sin importar la
causa de la consulta, mediante un examen de laboratorio de glucosa
en ayuno. También se debe buscar en individuos con IMC superior a
25 y que presenten alguno de los siguientes factores de riesgo:
sedentarismo, antecedentes de familiar de primer grado con DM,
antecedentes de macrosomía o DG, pertenecer a etnia de riesgo,
tener hipertensión arterial, HDL menor de 35, nivel de triglicéridos
mayor de 150, síndrome de ovario poliquístico (SOP), antecedentes
de prediabetes u otras condiciones asociadas a insulinorresistencia,
como la acantosis, presencia de enfermedad cardiovascular.
Desde el punto de Salud Pública la glucosa de ayuno tiene mejor
relación costo/efectividad, pero la prueba de tolerancia a la glucosa
puede detectar mayor porcentaje de casos; por ello, se recomienda
realizarla cuando existe asociación de múltiples factores y cuando la
glicemia de ayunas está alterada. Si el estudio resultó normal y sólo
hay un factor, se recomienda repetir cada tres años y esto se debe
hacer con mayor frecuencia en caso de que exista más de una factor
de riesgo o los resultados no hayan salido normales.
En los niños asintomáticos se debe realizar estudio si presentan
sobrepeso, definido como IMC en percentil 85 o superior para su
edad y sexo, o peso mayor de 120% del peso ideal, más dos de los
siguientes factores: historia familiar de DM en pariente de primer o
segundo grado; pertenecer a etnia de riesgo; presencia de signos
clínicos o factores asociados a insulinorresistencia como acantosis,
síndrome de ovario poliquístico, dislipidemia o haber sido pequeño
para la edad gestacional al nacimiento; o desarrollo de diabetes
gestacional en la madre durante la gestación del paciente. La
detección se debe iniciar a los 10 años de edad o antes si se presenta
la pubertad. Si el estudio sale normal, se debe reptir cada tres años.
• TratamientoÊparaÊDMÊtipoÊ1ÊyÊtipoÊ2.Ê
El tratamiento general de la diabetes tipo 1 requiere cambios en el
estilo de vida, incluyendo una dieta saludable y ejercicio. Las
personas con diabetes tipo 1 requieren inyecciones de insulina y
controles frecuentes de glucosa en sangre.
El tratamiento general de la diabetes tipo 2 también requiere
cambios en el estilo de vida, incluyendo pérdida de peso, dieta
saludable y ejercicio. Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden
mantener controlados los niveles de glucosa en sangre sólo con dieta
y ejercicio, pero la mayoría de los afectados requieren medicamentos
para reducir los niveles de glucosa en la sangre incluyendo, a veces,
insulina. Las personas que toman medicamentos para la diabetes
tipo 2 suelen necesitar controlarse la glucemia entre una y varias
veces al día.
Terapia de sustitución con insulina. Es necesario administrar un
tratamiento con insulina en todos los casos de diabetes de tipo 1 o,
de lo contrario, la persona afectada se pondrá muy enferma. Muchas
personas con diabetes tipo 2 también requieren insulina. Por lo
general, la insulina se inyecta debajo de la piel. Ciertas personas
también pueden utilizar insulina inhalada, aunque no es habitual. En
la actualidad, la insulina no puede ser administrada por vía oral
debido a que la insulina se destruye en el estómago. En la actualidad,
se están probando formas nuevas de administrar insulina que
puedan administrarse por vía oral.
La insulina se inyecta bajo la piel, por lo general, en la capa grasa del
brazo, del muslo o el abdomen. Existen jeringas pequeñas con agujas
muy finas que hacen que las inyecciones sean casi indoloras.
También existe otro dispositivo llamado bomba de insulina, que
impulsa de forma continua la insulina procedente de un depósito a
través de una pequeña cánula (un tubo hueco de plástico) que se
deja en la piel. La velocidad de administración de la insulina se puede
ajustar en función de la hora del día, de si la persona está haciendo
ejercicio o de otros parámetros. La persona afectada puede
administrarse dosis adicionales de insulina según lo necesite en
función de las comidas, o para corregir los niveles altos de glucemia.
La bomba imita la forma en que el organismo produce la insulina en
condiciones normales. En algunas personas que requieren más de
tres inyecciones por día, puede considerarse utilizar el tratamiento
mediante bomba de insulina. En algunos casos, la bomba ofrece un
grado de control adicional, pero en otros supone una molestia o
produce llagas en la zona donde se inserta la aguja.
También se dispone de sistemas híbridos de suministro de insulina.
Con estos sistemas (a veces denominado páncreas artificial), se
utiliza un algoritmo para calcular y administrar automáticamente los
valores de referencia de insulina a través de una bomba de insulina,
en función de la información administrada por un monitor de glucosa
que actúa de forma continuada. Sin embargo, este dispositivo no
elimina la necesidad de que la persona en cuestión controle su
glucemia en sangre y se administre insulina antes de las comidas.
La insulina inhalada se comercializa en un inhalador
(similar a un inhalador para el asma), y las personas
inhalan la insulina hacia el interior de los pulmones
para su absorción. La insulina inhalada funciona de
forma similar a la insulina de acción corta, y ha de
tomarse varias veces por día. Las personas también
pueden necesitar inyecciones de insulina de acción
prolongada. Mientras una persona está utilizando
insulina inhalada, los médicos deben comprobar su
función pulmonar cada 6 a 12 meses.
Los preparados de insulina son estables a temperatura
ambiente hasta 1 mes, lo que permite llevarlos
encima, incluso en el trabajo o en un viaje. No
obstante, esta insulina no debe exponerse a
temperaturas extremas y debe refrigerarse si se
almacena durante más de 1 mes.
Elección del tipo y la dosis de insulina
Elegir un tipo de insulina es complejo. El médico tiene en cuenta los siguientes factores
al decidir qué insulina es la más apropiada y qué cantidad de ésta debe administrarse:
-La respuesta del organismo a la insulina que produce
-Cuánto sube el nivel de glucosa en sangre después de las comidas
-Si se pueden usar otros medicamentos antihiperglucémicos en lugar de insulina
-La disposición y la capacidad de la persona afectada para controlar la glucemia y
ajustar la dosis de insulina
-La frecuencia con la que se esté dispuesto a inyectarse insulina
-La variedad de las actividades diarias
-La probabilidad de que una persona tenga síntomas de hipoglucemia (concentraciones
bajas de glucosa en sangre)
Algunas veces los médicos piden a las personas que combinen dos tipos de insulina
(insulina de acción rápida y la de acción intermedia) en una dosis matutina. Se puede
aplicar una segunda inyección de una insulina o de ambas en la cena o antes de
acostarse.
Algunas personas se administran la misma cantidad de insulina todos los días. Otras
personas, en especial las que sufren diabetes de tipo 1, necesitan ajustar la dosis de
insulina, en particular las dosis tomadas alrededor de las comidas, dependiendo de su
dieta, ejercicio y patrones de glucemia. Además, las necesidades de insulina cambian al
adelgazar o al engordar, o al sentir malestar psíquico o al padecer alguna enfermedad,
en particular, las infecciosas.
La complicación más frecuente del tratamiento con insulina son los niveles bajos de
glucemia (hipoglucemia). La hipoglucemia ocurre con mayor frecuencia en personas
que tratan de controlar estrictamente sus concentraciones de glucosa en sangre
(glucemia).
Reacciones del cuerpo antes el tratamiento de insulina:
-Anticuerpos de insulina. En muy pocas ocasiones, el cuerpo produce anticuerpos
contra la insulina inyectada, porque la insulina inyectada no es exactamente igual que
la insulina fabricada por el cuerpo. Estos anticuerpos interfieren en la actividad de
insulina, de modo que se requieren dosis muy altas.
-Reacción alérgica a la insulina. Las inyecciones de insulina pueden afectar a la piel y a
los tejidos subyacentes en el lugar de aplicación. Una reacción alérgica poco frecuente
consiste en dolor y ardor, seguidos de enrojecimiento, prurito y edema (hinchazón) en
torno al lugar de la inyección, durante varias horas. En contadas ocasiones, una persona
puede sufrir una reacción anafiláctica después de inyectarse insulina.
-Reacciones cutáneas a la insulina. Las inyecciones de insulina pueden producir
depósitos de grasa, que dan a la piel un aspecto grumoso, o destruir la grasa, lo que
ocasiona hendiduras en la piel. Aunque esta reacción cutánea no es una reacción
alérgica, puede disminuir la absorción de la insulina inyectada. Por tanto, para evitar
estos problemas es importante alternar los lugares en donde se aplica la inyección: por
ejemplo, utilizando el muslo un día, el abdomen al día siguiente y luego un brazo.