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Salvación y Seguridad Eterna

El documento describe una gran emergencia que se avecina para la humanidad debido a las profecías de Jesús sobre los últimos días. Jesús predijo guerras, hambrunas, enfermedades y grandes problemas que indicarían el comienzo de la "gran tribulación", un desastre sin precedentes. Actualmente se están cumpliendo estas profecías, incluida la aparición de una "abominación desoladora" que privará de libertades a los pueblos. Esto muestra que se acerca una emergencia sin igual y que solo hay un lugar seguro

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Salvación y Seguridad Eterna

El documento describe una gran emergencia que se avecina para la humanidad debido a las profecías de Jesús sobre los últimos días. Jesús predijo guerras, hambrunas, enfermedades y grandes problemas que indicarían el comienzo de la "gran tribulación", un desastre sin precedentes. Actualmente se están cumpliendo estas profecías, incluida la aparición de una "abominación desoladora" que privará de libertades a los pueblos. Esto muestra que se acerca una emergencia sin igual y que solo hay un lugar seguro

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SALVACION

Indicando la provisión de Dios


para proteger al hombre
del d e s a s t r e
dándole
salvación
para vida eterna
en completa felicidad

Libro de texto para los Jonadab


Por
J. F. RUTHERFORD
Autor de

ENEMIGOS RIQUEZAS CREACION

PROFECIA GOBIERNO

y otros libros

Edición de 3,000,000

"Salvation"
Spanisli

Publicado por la
WATCHTOWER
BIBLE AND TRACT SOCIETY, INC.
Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia
Brooklyn, N. Y., U. S. A.

También mi
Londres, Toronto, México, Buenos Aires,
Berna, Copenhague, y en varios pafses.

DERECHOS RESERVADOS, 1 0 3 9 , POR J . F . RUTHIÍRKORD

Made in the United States of America


Hecho en los Estados Unidos de América
SALVACION
CAPITULO I

EMERGENCIA
EL TREN E X P R E S O , re-
pleto de pasajeros, corría a
una velocidad de cien millas
por hora. Tenía que cruzar
el río sobre un puente que
hacía una curva muy pro-
nunciada de manera que la
gente en la plataforma tra-
sera del tren podía ver la
máquina. Inmediatamente al
salir del túnel el tren entraba
al puente. Dos hombres que
viajaban en la plataforma
trasera del carro de observación seriamente
discutían acerca de las angustiosas condicio-
nes porque atraviesa el mundo y expresaban
la esperanza de que pudieran hallarse los me-
dios a fin de impedir otra guerra mundial. El
alarmante grito del silbato de la máquina y la
repentina aplicación de los frenos de emergen-
cia llamó su atención, y con gran asombro se
dieron cuenta de que un tramo del puente, al
otro extremo, se incendiaba y caía al río. En-
tendieron que se hallaban frente a un gran pe-
ligro. Era una verdadera emergencia. ¿Podría
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pararse el tren a tiempo y salvar a los muchos


pasajeros que se hallaban a bordo?
Hoy en día todas las naciones se hallan presa
del temor. En muchas naciones hay angustia
y confusión internas. Estas condiciones se to-
man como pretexto por los factores gobernantes
para una aplicación de impuestos sin precedente
y para orgiásticamente gastar los fondos públi-
cos. Se ha hecho la amenaza de derrumbar el
séptimo poder mundial y eso en gran manera
atemoriza a los que gobiernan. Los dictadores
ponen en peligro a todas las naciones, y ya casi
todas las libertades de la gente han desapare-
cido. En estos modernos tiempos se da princi-
pio a las guerras sin una formal declaración y
con toda verdad puede decirse que se halla in-
quieta la cabeza de los gobernantes. Temiendo
un ataque de alguna dirección, cada nación hace
enormes preparaciones bélicas, y esto suminis-
tra excusa adicional para privar a la gente de
sus libertades. La opinión de muchos es que un
conflicto armado implicando a todas las nacio-
nes está a las puertas, y por tanto todas ellas
activamente se esfuerzan por fortificarse con-
tra esa emergencia. ¿Hay alguna vía de escape
que conduzca a un lugar de seguridad? Sola-
mente los que creen, entienden y confían en Dios
y en su Palabra saben lo que pronto acontecerá.
La imparcial consideración de lo que sigue ca-
pacitará a toda persona de buena voluntad a
ver y plenamente apreciar bi única vía de escape.

LA MAS GRANDE TRIBULACION


La palabra "salvación" significa liberación de
inminente desastre, así como hallar refugio en
15 M E R G E N C I A 11

un lugar de completa seguridad. Por cuanto la


más grande tribulación de todos los siglos está
por acontecer y se halla a las puertas, una emer-
gencia sin precedente confronta a todos los pue-
blos de la tierra. Hay ciertas reglas universa-
les que son inmutables y que ponen de mani-
fiesto la causa del inminente desastre y que
indican el único medio de escape y seguridad.
El familiarizarse con esas reglas resultará en
beneficio de aquellos que les presten atención.
Tanto la historia profana como la sagrada su-
ministran abundante evidencia de que hace 4,000
años aproximadamente el mundo fué presa del
abrumador desastre del diluvio y que solo pocas
personas fueron salvadas. Desde entonces, de
vez en cuando, otras emergencias han surgido;
pero la mayor de todas ellas está por venir, y
concerniente a esa emergencia la evidencia es
indisputable. Los que ahora con mente impar-
cial examinen y pesen esa evidencia se darán
cuenta de que es preciso inmediatamente dar
los pasos necesarios a fin de escapar al único
lugar de seguridad.
Toda persona de buena voluntad que desea
el establecimiento de la justicia, inmediatamente
reconoce que el gran Creador es el todopode-
roso Dios, quien solo es Jeliová, y que la Biblia
es un sagrado registro de la verdad, que el Dios
Todopoderoso ha mandado que se haga para
ayuda de los que aman lo que es recto. Las ci-
tas que en este libro se presentan son del sa-
grado registro, y el lector puede examinar los
textos de las Escrituras para confirmar lo con-
tenido en este libro. Jesús de Nazaret, el Hijo
del Dios Todopoderoso, vino al mundo con el
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expreso propósito de proclamar la verdad.


(Juan 18:37) Dió testimonio con respecto a
las universales e inmutables reglas de Dios an-
teriormente mencionadas, las cuales toda per-
sona debería aprender para su propio beneficio.
Dió a saber la causa de los desastres que acon-
tecen a los individuos y a las naciones, y con
toda claridad indicó la única vía de escape ha-
cia la seguridad y completa salvación. Hizo men-
ción del diluvio de los días de Noé y dijo que
las mismas inicuas condiciones que prevalecie-
ron inmediatamente antes del diluvio otra vez
existirían en la tierra, lo cual probaría que el
más grande de todos los desastres pronto acon-
tecería.
Jesús es el más grande de todos los profetas.
(Hechos 3:22,23) Todas las profecías dichas
por él irremisiblemente tienen que realizarse
por cuanto es el portavoz del Dios Todopode-
roso que habla de los propósitos de Jehová, y
esos propósitos nunca dejan de llevarse a cabo.
(Isaías 46:11; 55:11) Cuando observamos las
condiciones por que atraviesa el mundo y acerca
de las cuales Jesús profetizó, y nos damos cuen-
ta de los bien conocidos hechos físicos que tan
perfectamente se ajustan a la profecía, enton-
ces estamos seguros de que es tiempo para el
cumplimiento de la profecía, y que esos acon-
tecimientos son en cumplimiento de ella. Jesús
profetizó con respecto a las condiciones que
ahora existen en la tierra, las cuales inmedia-
tamente preceden y conducen al más grande de
todos los desastres que han ocurrido en el mun-
do. Predijo la Guerra Mundial, la cual comenzó
en 1914 y repentinamente terminó en 1918. Ex-
E M E R G E N C I A 13

plicó que esa guerra iría acompañada y pronta-


mente seguida de hambre, peste, y grandes dis-
turbios en la tierra, y eso sería el principio de
dolores inmediatamente precediendo' al gran de-
sastre que pronto sobrevendrá al mundo. (Ma-
teo 2 4 : 7 ) Profetizó que después de la "guerra
en el cielo" muchos ayes vendrían sobre las na-
ciones (Apocalipsis 12: 7-12); y los hechos mues-
tran el cumplimiento de esa profecía. Predijo
que después de la Guerra Mundial, sus fieles
seguidores, los testigos de Jehová, tendrían que
ir a la gente y hablarle acerca de las causas de
estos disturbios e informarle de una manera en-
fática que el reino de los cielos ha llegado. Esa
profecía se halla en curso de cumplimiento.
Profetizó que "la abominación desoladora"
aparecería en la tierra, y las Escrituras clara-
mente indican que esa abominación es la com-
binación o esfuerzo combinado de los elementos
religioso, político y comercial para gobernar
arbitrariamente a los pueblos de la tierra, pri-
varlos de sus libertades y reducirlos a la escla-
vitud. Esta profecía está ahora en curso de cum-
plimiento; y en conexión con esto, para benefi-
cio de toda persona de buena voluntad, Jesús
añadió, 'cuando viereis aquella abominación de-
soladora estar en el lugar que no debe, entonces
huid a las montañas,' es decir, a la organiza-
ción de Dios, el único lugar de seguridad. ( Mar-
cos 13:14) ¿Y por qué huir entonces? Jesús
contesta: "Porque habrá entonces grande tri-
bulación, cual no ha habido desde el principio
del mundo hasta ahora, ni nunca más habrá."
(Mateo 24:21) "Y los muertos por Jehová en
aquel día estarán tendidos de cabo a cabo de la
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tierra: no serán llorados, ni recogidos, ni en-


terrados, sino que serán como el estiércol sobre
la haz del campo." (Jeremías 25: 33) Estas pro-
fecías, ahora en curso de cumplimiento, mues-
tran que es inminente una emergencia como
nunca antes ha confrontado al mundo.
Con estas revelaciones de verdad proceden-
tes de la Palabra de Jehová, la gente de buena
voluntad, como los pasajeros del tren expreso
anteriormente mencionado repentinamente sa-
liendo de las tinieblas del túnel, está ahora sa-
liendo de las tinieblas acerca de las cuales el
profeta de Dios escribió: "Pues he aquí que ti-
nieblas cubrirán la tierra, y densas tinieblas las
naciones." (Isaías 62: 2) Nunca hubo un tiempo
en la historia del inundo en que hubiera tan
grande ignorancia con respecto a los propósi-
tos de Dios como se presentan en la Biblia, par-
ticularmente entre los religionistas. La gente de
buena voluntad hacia Dios comienza a entrar
a la luz de un nuevo día, y siendo iluminada,
ve ante ella la gran emergencia. Ve las enfure-
cidas aguas del río (simbólicamente represen-
tando a la gente) precipitándose para ser tra-
gadas por el mar, es decir, las turbulentas e
incontrolables condiciones que se hallan a las
puertas. Tiene una visión de la más grande ca-
tástrofe que se ha conocido, en tanto que la de-
más gente que no es de buena voluntad, se
halla totalmente ignorante de lo que se avecina.
El diluvio de los días de Noé fué un cuadro pro-
fético que prefiguró este tiempo y concerniente
al cual Jesús dijo: "Y como aconteció en los días
de Noé, así también será en los días del Hijo del
hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban
EMERGENCIA 15

en matrimonio, hasta el día en que entró Noé


en el arca; y vino el diluvio, y los destruyó a
todos."—Lucas 17:26,27.
¿Cuál será el resultado para los que no son
de buena voluntad? y cuál es la posible vía de
escape? El mundo se halla frente a frente con
la emergencia antes mencionada. Lo que ha de
hacerse que se haga rápidamente, y solo las
personas de buena voluntad hacia Jehová Dios
prestarán atención a la amonestación y con toda
diligencia darán los pasos que conducen al úni-
co lugar de seguridad.

CAUSA
Jehová es el Dios de amor; lo cual significa
que él es completamente altruista y nada hace
para beneficio propio. Es el Dios de justicia,
y todo acto suyo es justo y recto. (1 Juan 4 : 8 ;
Salmos 19:7-9; 89:14) Posee ilimitado poder,
y por eso es el Dios Todopoderoso. Por supuesto
que tiene poder para impedir la amenazada des-
trucción. ¿Por qué el Dios de justicia y amor
permite que tan terrible desastre sobrevenga a
los pueblos y naciones de la tierra? Es necesa-
rio el conocimiento de los hechos, a fin de que
se pueda apreciar la verdadera contestación,
siendo esa la razón por la cual se da cabida a
un breve relato de los indisputables hechos ta-
les como se presentan en la historia sagrada.
Las profecías que desde hace mucho tiempo se
registraron en la Biblia, y los hechos en cone-
xión con ellas, y particularmente los hechos físi-
cos que han acontecido en estos días, se hallan
registrados con el propósito de suministrar in-
formación a las personas de buena voluntad, a
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fin de que puedan aprovecharse de la oportuni-


dad que hay de huir al lugar de seguridad. Por
tanto, se hace la siguiente declaración:
Dios creó la tierra para el hombre, luego creó
al hombre y a la mujer perfectos y los puso en la
tierra para que la habitasen. (Isaías 45:12,18)
A la perfecta pareja humana Dios dió el man-
dato, "Sed fecundos y multiplicaos y henchid la
tierra." (Génesis 1 : 2 8 ) Dios constituyó a Luci-
fer, una criatura espiritual, como superinten-
dente del mundo, incluso el hombre perfecto.
(Ezequiel 28:14,15) Toda la creación en los
cielos y en la tierra daban honra a Jehová Dios,
lo cual era muy apropiado, por cuanto toda
criatura debe el privilegio de la vida al Dios
Todopoderoso. La excepción a esta regla era
Lucifer, quien comenzó a codiciar aquello a lo
cual no tenía derecho, es decir, el honor y ala-
banza que legítimamente pertenecían al todopo-
deroso Dios. Lucifer se rebeló contra Dios, pro-
curando ser igual a él, y a esta rebelión apartó
de la senda de la justicia tanto a ángeles como
a criaturas humanas, Adán hallándose impli-
cado en ella. Luego Dios cambió el nombre de
Lucifer por los de Satanás, que significa "ad-
versario"; Dragón, que significa "devorador";
Serpiente, que significa "engañador"; y Diablo,
que significa "calumniador". Desde entonces el
gran rebelde ha sido conocido con los cuatro
nombres de Dragón, Satanás, Antigua Serpien-
te, y el Diablo. (Apocalipsis 2 0 : 2 ) El Diablo
luego desafió a Dios a que pusiera en la tierra
hombres que le fueran fieles y leales, y al mis-
mo tiempo Satanás declaró que podría hacer
que todos los hombres maldijeran a Dios en su
EMERGENCIA 17

cara. (Job 2: 4-6) Ese inicuo desafío del Diablo


lazo que surgiera el punto de quién es supremo.
Si Satanás pudiera hacer que todos los hombres
maldijeran a Dios, probaría que él era a lo me-
nos igual a Jehová Dios, si no superior a él.
Dios llamaría la atención de toda la creación
para que escuchara y viera la prueba, a fin de
que no quedara la menor duda con respecto a
quién es supremo. Jehová había sentenciado a
muerte a Satanás, pero en vez de destruirlo in-
mediatamente, pospuso la ejecución de ese juicio
y aceptó el desafío de Satanás a fin de darle
plena oportunidad para probar su jactancioso
desafío. Por tanto, Dios dijo al inicuo: "Y por
esta causa te he permitido permanecer, para
mostrarte mi poder." (Exodo 9:16, Leeser)
Vemos pues que Dios anunció su propósito de
dar a Satanás el rebelde una plena oportuni-
dad para probar su desafío y que al debido
tiempo llegaría el día de la final liquidación,
y que cuando ese día llegara, Dios haría que
su nombre fuera proclamado por toda la tierra
para luego exhibir su poder supremo en contra
de su adversario el Diablo.
Adán y Eva, a causa del pecado de rebelión,
también fueron sentenciados a muerte, pero Dios
les permitió vivir por algún tiempo a fin de que
engendraran hijos. Les era imposible cumplir el
mandato divino de llenar la tierra con gente
justa, por cuanto eran pecadores; pero podían
ejercer la función de reproducir su propia es-
pecie, aun siendo imperfectos. Todos sus hijos,
por tanto, nacieron en pecado y fueron forma-
dos en iniquidad, siendo esa la razón por la cual
al debido tiempo tendrían que morir. (Salmo
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5 1 : 5 ; Romanos 5 : 1 2 ) Dando énfasis al pnnto


de supremacía Dios dió su palabra de promesa
de que al debido tiempo enviaría al mundo un
Salvador que comprara a la raza humana o des-
cendencia de Adán y que él proveería los medios
para que los de esa manera comprados pudie-
ran ser salvos y recibieran la vida eterna. Eso
significaría que todos los descendientes de Adán
que escaparan y fueran salvos tendrían que cum-
plir con las reglas de Jehová y mantener su in-
tegridad hacia Dios, y que todos los que así lo
hicieran serían una vindicación del nombre de
Jehová; lo cual en sí mismo probaría que Sata-
nás es mentiroso.
Al debido tiempo Dios envió a su amado Hijo
al mundo. Nació Jesús, es decir, fué hecho carne,
y vivió entre la gente en la tierra. "Y el Verbo
se hizo carne, y habitó entre nosotros (y vimos
su gloria, gloria como del Unigénito del Padre,)
lleno de gracia y de verdad." (Juan 1:14) En
este texto se llama a Jesús "El Verbo", por
cuanto en su existencia prehumana era el porta-
voz de Jehová Dios. Cuando el hombre Jesiís
cumplió los treinta años de edad Dios lo ungió
como el Rey de su prometido reino. Inmediata-
mente Satanás procuró destruir a Jesús; pero
en eso fracasó. (Mateo 4:3-10) Jesús entonces
comenzó a declarar el propósito de su venida
al mundo y a hablar a la gente de y concerniente
al reino que Dios establecería. En su primera
pública aparición, Jesús dijo a la gente: "¡ Arre-
pentios ; porque el reino de los cielos se ha acer-
cado." (Mateo 4 : 1 7 ) Luego fué ungido para ser
R e y ; y en verdad "el reino", o sea el G obernante
que reinaría había "llegado". Por tres años y
EMERGENCIA 19

medio contados desde esa ocasión, continuó ha-


blando a la gente acerca del reino de Dios como
la esperanza de la humanidad, y durante todo
ese tiempo fué cruel e inicuamente opuesto por
Satanás y los religionistas de aquel tiempo, cu-
yos líderes eran los "fariseos". Se acusó a Jesús
de sedición y traición porque continuaba anun-
ciando la venida del reino de Dios. Cuando se
hallaba ante el gobernador romano, acusado de
traición, se le hizo específicamente la pregunta:
'¿Eres Rey?' Y la contestación de Jesús fué:
"Tú dices que soy rey. Yo para esto nací, y a
este intento vine al mundo." (Juan 18:37) De
esa manera continuó consistentemente procla-
mando el propósito de Dios con respecto al
establecimiento de Su reino, aun hasta el tiem-
po en que fué colgado en el madero.
Dios no quitó a Satanás la superintendencia
del mundo, sino le permitió continuar en ese
puesto a fin de que tuviera la oportunidad de
llevar a cabo su inicuo desafío, si le era posible.
Desde entonces y cuando Jesús se hallaba en
la tierra, Satanás era el invisible príncipe o
superintendente del mundo, y Jesús se refirió
a Satanás como "el príncipe de este mundo".
(Juan 12:31; 14:30) Satanás bien sabía que
si Dios establecía un reino en la tierra, con
Cristo Jesús como el Rey e invisible superin-
tendente, su gobierno (el de Satanás) desapare-
cería y su ejecución tomaría lugar. Satanás, por
tanto, determinó procurar lo posible por hacer
fracasar el propósito de Dios. El reino de los
cielos, con Cristo Jesús como Rey, es el mortal
enemigo de Satanás y sus aliados. En tanto que
Jesús se hallaba en la tierra el Diablo y sus
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agentes religiosos continuamente procuraron


quitarle la vida, y finalmente tuvieron éxito en
malévolamente condenarlo por traición y col-
garlo en un madero. Dios toleró que Jesús fuera
muerto de esa manera, sabiendo que lo levanta-
ría de entre los muertos como criatura espiri-
tual y lo colocaría a la cabeza de su reino, lo
cual se llevaría a cabo al debido tiempo y para
su propia gloria.
Jesús dijo a sus discípulos que se iría y reci-
biría el reino y que luego volvería para tomarlos
consigo mismo y asociarlos en su reino. (Juan
14:1-3; Lucas 33:28-30) A los tres días de ser
colgado en el madero, Dios levantó a Jesús de
la muerte y lo revistió con plena autoridad en
el cielo y en la tierra; y a los cuarenta días as-
cendió al cielo, siendo entonces el Rey del mun-
do, el Gobernante debidamente ungido y comi-
sionado, cuyo es el derecho de gobernar. (Mateo
28:18; Filipenses 2: 9-11; Hechos 2: 32-36) Des-
de entonces los fieles apóstoles de Jesucristo
continuaron esperando su segunda venida y su
reino, acerca del cual les había informado, di-
ciéndoles que se establecería al final del mundo
de Satanás.
Igualmente todos los verdaderos seguidores
de Cristo Jesús por siglos han esperado la ve-
nida de ese reino bajo el Señor Jesucristo. Tan
profundamente interesados en la venida de su
reino se hallaban los apóstoles que poco antes
de su muerte hicieron a Jesús la siguiente pre-
gunta: "¿Cuándo será esto? ¿y que señal [evi-
dencia] habrá de tu venida y del fin del siglo
[es decir, el fin del ininterrumpido dominio de
Satanás] V' (Mateo 24: 3) En contestación a esa
EMERGENCIA 21

pregunta Jesús dijo que la primera evidencia


discernible por los hombres sería la guerra mun-
dial, en la que nación se levantaría contra na-
ción y reino contra reino. Eso aconteció en
1914 E.C. Jesús dijo que esa guerra sería se-
guida por hambre, peste y terremotos; y toda
persona sabe que esas cosas acontecieron in-
mediatamente después de la Guerra Mundial.
Luego Jesús dijo a sus discípulos: 'Cuando
veáis la abominación desoladora estar en don-
de no debe [es decir, pretendiendo el derecho
y autoridad para gobernar al mundo], enton-
ces huid al reino.' (Mateo 24:15; Marcos 13:14)
Eso también ha acontecido en el tiempo pre-
sente, cuando pocos hombres llamados "dicta-
dores", y los grandes sistemas religiosos del
mundo juntos pretenden el derecho de gober-
nar y regimentar a la gente, coartándole sus
libertades, así como de dominar al mundo en
lugar de Cristo el Rey. Además Jesiís dijo que
grandes ayes sobrevendrían a los pueblos de
la tierra a causa de las actividades del Diablo
para impedir el propósito de Jehová. (Apoca-
lipsis 12:12) Todo el mundo experimenta ahora
ayes como nunca los ha experimentado en otros
tiempos, y esos ayes han ido aumento desde la
Guerra Mundial.
Como prueba adicional de su invisible presen-
cia y del fin del ininterrumpido dominio de Sata-
nás, Jesús dijo: " Y habrá . . . sobre la tierra
angustia de naciones, perplejas además, a causa
de los bramidos del mar y la agitación de las
ondas [es decir, los pueblos de la tierra, los
elementos radicales enardecidos a causa de las
presentes condiciones, causando mucho males-
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t a r ] ; desfalleciendo los hombres de temor, y en


expectación de las cosas que han de venir sobre
la tierra habitada."—Lucas 21: 25, 2G.
Exactamente esas son las condiciones que ac-
tualmente prevalecen en la tierra, y toda per-
sona observadora se da cuenta de ello. Durante
todo el tiempo en que las condiciones existentes
antes mencionadas, evidenciando su presencia
y el fin del ininterrumpido dominio de Satanás,
Jesús declara y manda: "Y este evangelio del
reino será predicado en todo el mundo habitado,
para testimonio a todas las naciones, y enton-
ces vendrá el fin."—Mateo 24:14.
Se deduce que todos aquellos que aman a
Dios y a Cristo tienen que obedecer este man-
damiento. En obediencia a ese mandamiento una
pequeña compañía de cristianos compuesta de
hombres y mujeres conocidos con el nombre de
"testigos de Jehová" lian estado yendo y hasta
la presente van por todas partes anunciando
las buenas nuevas del reino de Dios. Esta pro-
clamación del evangelio tiene que continuar has-
ta que la gran amenazante emergencia llegue a
su punto culminante; y una vez que esta procla-
mación de las buenas nuevas del reino se haya
completado, ¿qué seguirá? "Porque habrá en-
tonces grande tribulación, cual nunca ha habido
desde el principio del mundo hasta ahora, ni
nunca más habrá."—Mateo 24:21.
Esa grande tribulación es la batalla del Arina-
gedón, a la cual también se le llama "la batalla
del gran día del Dios Todopoderoso". (Apoca-
lipsis 16:14-16) Es la batalla del Dios Todopo-
deroso por cuanto en ella finalmente se decidirá
el punto en cuestión con respecto a quién es su-
EMERGENCIA 23

premo y si Dios puede o no llevar a cabo su


anunciado propósito. Esa gran batalla resultará
en la completa destrucción de todo vestigio de
la organización de Satanás y sus apoyadores.
Al tiempo de la ascención de Jesús a las al-
turas ya era el Rey con todo poder y autori-
dad para gobernar, pero no era entonces el de-
bido tiempo de Dios para que comenzara su
dominio como Rey. Dios se propuso permitir
a Satanás que tuviera la plena oportunidad
para probar, si era posible, su inicuo desafío.
Por consiguiente, concerniente a Cristo Jesús
el Rey está escrito: "Jehová dijo a mi Señor:
¡ Siéntate a mi diestra, hasta tanto que ponga
a tus enemigos por tarima de tus pies!"—Sal-
mo 110:1.
Jesiís tenía que esperar hasta el debido tiem-
po de Jehová para hacer uso de su poder, des-
truyendo el dominio de Satanás y estableciendo
su propio justo y completo dominio en la tierra.
(Hebreos 10:12,13) Ese tiempo de espera ter-
minó en 1914, y entonces Dios envió a Jesu-
cristo a dominar en tanto que el enemigo Sa-
tanás se hallaba todavía ejerciendo su poder.
(Salmo 110: 2-6) Cuando ese período de espera
terminó, en 1914, y Cristo Jesús fué enviado a
ejercer su poder real como el gran Oficial Eje-
cutivo de Jehová, las Escrituras dicen: "¡ Has
tomado tu gran poder y has reinado! Y airá-
ronse las naciones [comenzó la Guerra Mun-
dial], y lia venido tu ira [de Dios]." (Apoca-
lipsis 11:17,18) La ira de Dios fué expresada
contra Satanás en ese tiempo, y Cristo Jesús
como Oficial Ejecutivo de Jehová arrojó del
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cielo a Satanás y a sus ángeles inicuos.—Apo-


calipsis 12:1-9.
Uios expresará su ira de una manera com-
pleta contra Satanás y su organización en la
batalla del Armagedón. Paró la expresión de
su ira en 1918, pero será reasumida en la ba-
talla del Armagedón. Entre tanto y antes y has-
ta el tiempo de la gran batalla Dios hará que
su nombre sea proclamado en toda la tierra,
como anticipadamente lo declaró, y el mensaje
que manda que se dé pone de manifiesto a Sa-
tanás y a sus agentes terrenos; a ese mensaje
se le llama la "obra extraña" de Dios. Esa obra
consiste en que Dios envía a sus testigos para
que amonesten a la gente con respecto al inmi-
nente desastre que está por sobrevenir al mun-
do. Hace que su testigos digan a la gente que
la religión es una de las tretas de Satanás para
cegarla y apartarla de Dios; que el propósito
de Dios es que en breve destruirá a todas las
agencias de Satanás en medio de la más grande
tribulación que jamás se ha conocido en el mun-
do, y por lo tanto hace que sus testigos amo-
nesten a la gente acerca del inminente desastre.
Esta tarea llamada la "obra extraña" de Dios
está ahora en progreso. Por consiguiente, esta-
mos en el tiempo de la mayor emergencia, cuan-
do se amonesta a la gente con respecto a lo que
tiene que acontecer. Dios no actúa sin dar la de-
bida información y amonestación. Ordenó a Noé
que diera una amonestación semejante antes del
diluvio, y ahora manda a sus testigos, particu-
larmente a las naciones que se denominan la
"Cristiandad", y les dice, "les amonestarás de
mi parte". (Ezequiel 3 3 : 7 ) Envía a sus testi-
E M E U C, E N C I A 25

gos a que informen a la gente, y especialmente


a los líderes religiosos, que Satanás es el gran
enemigo de Dios y del hombre, que los guías
religiosos forman parte de la organización de
Satanás, y que todos ellos serán destruidos a
menos que abandonen la organización de Sata-
nás y huyan a la organización de Jehová. Esta
amonestación parece a los religionistas como
una cosa muy extraña, y esa es la razón por
la cual se le llama la "obra extraña" de Dios;
y Jehová anuncia que cuando esta obra haya
terminado inmediatamente seguirá "su acto ex-
traño", el cual es la batalla del gran día del Dios
Todopoderoso, la cual destruirá la organización
de Satanás y a todos los que se adhieran a ella
y le den su apoyo.—Isaías 28: 21.
Una vez más es apropiado que consideremos
el texto que Jehová hizo que se registrara y que
se dirige a Satanás: 'Por esta causa he permi-
tido que permanezcas, para mostrarte mi poder,
y para que mi nombre sea proclamado por toda
la tierra.' (Exodo 9: 1G, Leeser) Por esta razón
los testigos de Jehová, en obediencia a los man-
damientos de Dios van por todo el mundo pro-
clamando el nombre de Jehová como el Todo-
poderoso y Supremo. La amonestación se hace
resonar antes del gran desastre, el cual con toda
seguridad vendrá sobre Satanás y su organiza-
ción y los hará desaparecer de sobre la faz de
la tierra, a fin de que el mundo se halle limpio
y listo para el reino de Cristo Jesús que domi-
nará eternamente en justicia y paz.
Sería imposible que la justicia prevaleciera
en la tierra en tanto que Satanás y sus aliados
continuaran ejerciendo su poder sobre la gente.
•'58
S A L V A C I O N

Y esa es la razón por la cual Jehová Dios pone


ñn a la organización de Satanás. Con toda se-
guridad, Satanás y sus fuerzas harán resisten-
cia hasta el mismo fin. A eso se debe la necesi-
dad de la gran batalla del Armagedón, la cual
será la más grande tribulación que jamás ha
sobrevenido al mundo, por cuanto entonces todo
lo que se halle en oposición a Dios será comple-
tamente destruido. Hasta la presente la gran
mayoría de la gente ha sido cegada por Sata-
nás, induciéndola sus agentes a que se vuelvan
contra Dios; y por lo tanto los guías ciegos y
la gente ciega que continúan en ceguedad irán
a la destrucción como Jehová lo ha declarado.
Las multitudes que serán destruidas en la ba-
talla del Armagedón serán tan numerosas que
los sobrevivientes no bastarán para enterrarlas.
(Jeremías 25: 33) Esa destrucción será tan com-
pleta que será la última, como Jesús lo declaró,
y nunca más habrá otro desastre semejante,
porque, como está escrito, "no se levantará la
aflicción segunda vez."—Nahum 1: 9.
Toda la evidencia, tanto de la Biblia como
de los hechos físicos bien conocidos por toda
persona observadora, abrumadoramente prue-
ban que la batalla del Armagedón es inminente
y está muy próxima. Por lo tanto, la amonesta-
ción tiene que darse, y en efecto se da. Por con-
siguiente, el mundo se ludia confrontado con
la más grande emergencia que jamás ha exis-
tido, y es tan vitalmente necesario que todos
los sobrevivientes sean amonestados que hace
pesar esa obligación sobre los que conocen su
verdad para que la digan a otros; y esa es la
razón por la cual la publicación va en progreso
EMERGENCIA 27

en medio de gran oposición de parte de los reli-


gionistas. (Ezequiel 33:4-19) La batalla del
Ármagedón será peleada por Jesucristo y sus
huestes celestiales, por un lado, contra el Dia-
blo y sus fuerzas, tanto visibles como invisibles,
por el otro lado. Esa batalla será la expresión
de la ira de Dios contra toda iniquidad. Miles
de millones de gente pueblan actualmente la
tierra, y naturalmente se pregunta, ¿Hay sal-
vación para ellos? ¿Hay un lugar de refugio,
seguridad y salvación de la inminente y terrible
ira del Dios Todopoderoso?

USTED PUEDE SER "PUESTO A CUBIERTO"


En los días de Noé el Diablo había hecho ini-
cua a la gente, y Dios declaró su propósito de
destruir a toda carne por medio del diluvio de
aguas que pronto seguiría. (Génesis 6:1-20) Por
muchos años Noé, por mandato de Dios, pro-
clamó entre la gente la amonestación con res-
pecto al inminente diluvio. Noé fué uno de los
testigos de Jehová, un "predicador de justicia".
(2 Pedro 2 : 5 ) Con excepción de la familia de
Noé la gente no hizo aprecio de la amonesta-
ción, y cuando llegó el diluvio todos fueron des-
truidos y solamente Noé y su familia inme-
diata, en total ocho personas, escaparon y fue-
ron salvados. ¿Cómo fueron salvados? Por man-
dato de Jehová, Noé había construido un arca,
y cuando vino el diluvio esa arca flotaba sobre
las aguas. En el arca Noé y su familia fueron
puestos a cubierto de la ira de Dios expresada
por medio del gran diluvio. Aquel gran desas-
tre que sobrevino al mundo proieticamente pre-
figuró la batalla del Armagedón. La devastación
•'58
S A L V A C I O N

causada por el diluvio es un modelo o cuadro de


lo que el Armagedón acarreará a todo el mundo.
Nótese ahora la provisión de Dios para prote-
ger a algunos de su ira expresada durante el
Armagedón, librándolos y pasándolos a la se-
guridad y la salvación.
Ninguna persona que en el tiempo actual se
dedica a Jehová Dios y su reino es deseada por
el Diablo ni por alguno de sus agentes o repre-
sentantes en la tierra. Es cosa bien sabida que
todos los que entusiastamente proclaman el nom-
bre de Jehová Dios y su reino son objeto de la
expresada ira de Satanás y sus agentes religio-
sos en particular. A las personas que desean la
justicia, que manifiestan el deseo de escapar, y
que por lo tanto son de buena voluntad hacia
Dios y su reino, Jehová dirige las siguientes
palabras: "¡Recogeos, y quedaos en reclusión,
oh nación no deseada [por el Diablo y su tur-
ba de religionistas y aliados]!" (Sofonías 2 : 1 ,
V.A.I.) Esas personas de buena voluntad son
amonestadas a que se recojan; significando que
deben separarse de los sistemas políticos y reli-
giosos y organizaciones semejantes, los cuales
honran al hombre y deshonran a Dios; y que,
a causa de amar la justicia, tienen que mante-
nerse separados de la injusticia. Las personas
de buena voluntad hacia Dios automáticamente
se atraerán mutuamente, y serán diligentes en
buscar a Jehová para aprender sus caminos y
lo que Jehová requiere de ellas, a fin de que
puedan hallar el lugar de seguridad. ¿Cuándo
deben esas personas de buena voluntad sepa-
rarse de las inicuas organizaciones del mundo,
recojerse, y permanecer de parte de Dios y de
EMERGENCIA 29

su Rey, Cristo Jesús? La Palabra de Jehová


contesta: "Antes que tenga efecto el decreto,
(el día pasa como la paja arrebatada por el
viento,) antes que venga sobre vosotros la ar-
diente indignación de Jehová; antes que os ven-
ga el día de la ira de Jehová."—Sofonías 2: 2.
El acto de buscar a Jehová y por ende bus-
car el lugar de seguridad, no puede ser demo-
rado hasta que el Armagedón se desate sobre
el mundo, porque entonces sería muy tarde para
huir al lugar de seguridad. El Señor Jesús se
refiere a ese tiempo de tribulación comparán-
dolo con el invierno, y con respecto a la gente,
dice: "Orad, pues, que no sea vuestra huida en
invierno." (Mateo 24:20) El día de la ira de
Dios expresada en el Armagedón es el 'invierno',
durante el cual vendrá sobre el mundo tan gran-
de tribulación como nunca se ha conocido. Si no
es usted puesto entonces a cubierto de esa te-
rrible y destructiva catástrofe, será muy tarde
para hallar el lugar de protección y salvación.
¿Qué, pues, hará uno para hallar el lugar de
seguridad? Tiene que huir a Jehová Dios y
Cristo Jesús, a quienes Jesús hizo referencia
compai'ándolos a "las montañas", las cuales re-
presentan el reino de Dios bajo Cristo. El pro-
feta de Jehová antes citado contesta la pregunta
en las siguientes palabras: "Buscad a Jehová,
todos los mansos de la tierra, los que habéis
obrado lo que es justo; buscad la justicia, bus-
cad la mansedumbre; puede ser que os pongáis
a cubierto en el día de la ira de Jehová."—So-
fonías 2 : 3 .
Para ayuda y beneficio, Jehová ahora pone
ante las personas de buena voluntad una visión
•'58
S A L V A C I O N

mental del terrible e inminente desastre del


Armagedón y les aconseja que sigan la regla
que él da a fin de que puedan escapar. Solo los
mansos prestarán atención a la amonestación y
actuarán inmediatamente. Los mansos son aque-
llos que tienen el deseo de conocer la verdad y
que son diligentes para conseguir ese fin, sin
importarles quién les llame la atención a la ver-
dad. Por mandato de Jehová Dios, sus fieles
testigos llaman la atención al mensaje de la
verdad como se presenta en las Escrituras, y
llevan a la gente los medios y oportunidad para
obtener el entendimiento del propósito de Dios.
Los mansos se aprovecharán de esa oportuni-
dad para aprender, como está escrito: "Bonda-
doso y recto es Jehová; por tanto dirigirá a los
pecadores en el camino: encaminará a los hu-
mildes en la justicia; enseñará a los humildes
su camino."—Salmo 25: 8, 9.
A esos mansos, Jehová dice: "Buscad la jus-
ticia"; lo cual significa procurar conocer la pro-
visión de Dios para la salvación del inminente
desastre; y conocer su camino significa conocer
el camino recto. Todos los caminos de Dios son
rectos y justos: "Jehová es justo en todos sus
caminos, y bondadoso en todas sus obras." (Sal-
mo 145:17) Uno que desea la justicia tiene que
ser diligente para aprender lo que se halla con-
tenido en la Palabra de Dios, por cuanto eso
constituye su segura y perfecta guía: "¡ Tú eres
justo, oh Jehová, y recto en tus juicios! Tus
testimonios que nos has encargado son justicia
y verdad exactísimas." (Salmo 119:137,138)
"Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz a
mi camino." (Salmo 119:105) Las personas sin-
EMERGENCIA 31

ciiras, honradas, mansas y de buena voluntad


hacía Dios, pronuncian la oración que está es-
crita en la Palabra de Dios para beneficio de
ellas: "¡Hazme conocer tus caminos, oh Jehová;
enséñame tus sendas! ¡Encamíname en tu ver-
dad, y enséñame; porque tú eres el Dios de
mi salvación; en ti espero todo el día!"—Sal-
mo 25:4, 5.
Para "buscar la mansedumbre", como Dios
la ha mandado, tiene uno que en todo tiempo
ser diligente para aprender lo que Dios por me-
dio de Cristo Jesús enseña a la gente. Uno que
es sabio en su propio concepto no es manso.
Mansos son los que se hallan ansiosos y dis-
puestos aprender lo que el gran Dios Todopo-
deroso desea que hagan, y esto lo pueden saber
únicamente estando alerta para buscar lo que
se halla escrito en la Biblia y prontamente ob-
tener un entendimiento de ello. Jehová está aho-
ra aclarando el significado de las Escrituras
por medio del acontecimiento de los hechos físi-
cos en cumplimiento de la Palabra profética.
De esa manera Dios está mostrando su amorosa
bondad para todo aquel que desea la justicia.
El propósito de lo que sigue en este libro es ca-
pacitar el sincero estudiante de la Palabra de
Dios para adquirir el conocimiento y entendi-
miento del propósito del Altísimo; y los mansos
aprenderán el justo camino de Dios y gozosa-
mente obedecerán la Palabra de verdad de Dios
tal como se les revela. Los que de esa manera
buscan la justicia y la mansedumbre, cuentan con
la promesa de Jehová como se halla registrada
en el texto anteriormente citado: "Puede ser que
os pongáis a cubierto en el día de la ira de Je-
•'58
S A L V A C I O N

hová." Los que obtienen la aprobación de Dios


recibirán sus bendiciones siendo conducidos al
lugar de seguridad y completo refugio y apren-
derán el camino que conduce a la eterna salva-
ción. Los que de esa manera buscan el camino
recto son los que desean conocer las Escrituras,
las cuales fueron registradas para beneficio de
ellos. Por tanto, el consejo que se les da, es:
"Estudia para mostrarte aprobado de Dios."
—2 Timoteo 2:15, V.A.l.
CAPITULO II

PARA VIDA

s
ALVACION de un desastre inminente es
una cosa; salvación para vida es otra cosa.
El gran enemigo del hombre es la muerte.
La principal bendición para el hombre consiste
en recibir vida eterna en condiciones de paz,
felicidad y prosperidad. Obtener salvación de
la muerte quiere decir adquirir la vida eterna.
La salvación de la ira de Dios expresada en el
Armagedón no significará necesariamente que
lodos los sobrevivientes eventualmente serán
salvados de la muerte y vivirán eternamente.
Jehová Dios ha hecho reglas claras e inmuta-
bles, las cuales necesariamente tienen que ser
obedecidas a fin de obtener la vida eterna. Los
que escapen el desastre del Armagedón entra-
rán entonces en el camino que conduce a la vida
eterna. Aprender los mandamientos de Dios, te-
ner fe y ser obediente, serán condiciones abso-
lutamente necesarias de parte de todos los que
sean salvados para vida eterna.
A fin de obtener la aprobación de Dios, la
criatura tiene que agradarle. "Pero sin fe es
imposible agradar a Dios; porque es preciso
que el que viene a Dios, crea que existe, y que
se ha constituido remunerador de los que le
buscan. Por fe Noé, habiendo sido amonestado
por Dios respecto de las cosas que no se veían
todavía, movido de reverente temor, preparó un
•'58
S A L V A C I O N

arca para la salvación de sn casa; por medio


de la cual fe suya, condenó al mundo, y vino
a ser heredero de la justicia que es conforme
a la fe."—-Hebreos 11: 6, 7.
Noé y sus hijos escaparon el desastre del di-
luvio, pero de esas ocho personas solo se men-
ciona a Noé como recibiendo la final aproba-
ción de Dios. (Hebreos 11:7,13,39) Moisés y
una multitud de israelitas fueron salvados de
las aguas del Mar Rojo, las cuales destruyeron
a los egipcios (Hebreos 1 1 : 2 9 ) ; pero solo po-
cos de esos israelitas más tarde se mencionan
por el Señor como aprobados de él. Eso no sig-
nifica necesariamente que ninguno de los de-
más recibirá vida eterna, pero el punto a que
se quiere dar énfasis es que todos los que reci-
birán salvación para vida tienen que ser apro-
bados por el Dios Todopoderoso. Por consi-
guiente, es necesario que la criatura humana
aprenda lo que Dios requiere de ella y luego
obedezca las reglas establecidas por Dios. "Dios
no hace acepción de personas," y no muestra
parcialidad alguna hacia nadie. (Hechos 10: 34;
Santiago 3 : 1 7 ) Toda persona es igual ante Dios,
y de todos se requiere que obedezcan las reglas
fijadas por Dios. Todos deben tener fe y ejer-
cerla continuamente. La palabra "fe" significa
tener conocimiento del propósito de Dios como
se presenta en su Palabra, la Biblia, y luego
confiar en la Palabra de verdad de Dios como
allí se da a conocer.
Las organizaciones religiosas, y particular-
mente los líderes de ellas, inducen a la gente
a creer que tienen que unirse a algún sistema
u organización religiosos, a los cuales llaman
PARA VIDA 35

"una iglesia"; y los líderes o clérigos preten-


den que el hecho de unirse a una de esas or-
ganizaciones constituye la salvación. Esa pre-
tensión de los clérigos es enteramente falsa, por
cuanto esas organizaciones no tienen la apro-
bación de Dios. Al contrario, esas organizacio-
nes religiosas principalmente enseñan doctri-
nas de hombres, las cuales ciegan a la gente
con respecto a la verdad del propósito de Dios
como se presenta en su Palabra, y esas ense-
ñanzas de hombres invalidan los mandamientos
de Dios, siendo por esa razón en exceso perju-
diciales para la gente.—Mateo 15: 6-9.
Hay centenares de organizaciones religiosas
en el mundo, y todas ellas difieren con respecto
a las doctrinas que sostienen y enseñan. Mu-
chas personas dirán, 'no importa a qué organi-
zación religiosa se una, porque todas ellas van
por el mismo camino, y si se halla mentalmente
satisfecho que va por el camino recto, eso es
todo lo necesario para tener garantizada la sal-
vación.' Esa doctrina es extremadamente des-
carriadora, y el hecho de seguirla significa final-
mente la destrucción. "El camino del necio es
acertado a sus propios ojos; pero el que escu-
cha el consejo es sabio." (Proverbios 12:15)
"Camino hay que al hombre le parece recto,
cuyo fin son caminos de muerte." (Proverbios
14:12) Seguir las enseñanzas o tradiciones de
los hombres, por consiguiente, conduce a la des-
trucción. La persona que pasa por alto la Pala-
bra de Dios y sigue el camino trazado por el
hombre se designa como un insensato en la Pa-
labra de Dios. Por su curso de acción muestra
que no tiene fe en Dios y por eso se halla regis-
•'58
S A L V A C I O N

trado en las Escrituras: "El insensato ha dicho


en su corazón [es decir, el móvil que dirige su
curso de acción], ¡No hay Dios!" (Salmo 14; 1)
El hombre sabio es aquel que diligentemente
aprende el camino de Dios como se indica en la
Biblia y luego fiel y entusiastamente sigue ese
camino: "Oiga también el sabio, para que au-
mente su caudal, y el entendido para que adquie-
ra consejos sabios." (Proverbios 1: 5) "Da al sa-
bio instrucción, y será aun más sabio; enseña al
justo y aumentará su saber." (Proverbios 9 : 9 )
"El sabio de corazón recibirá preceptos; mas el
tonto locuaz caerá." (Proverbios 10:8) "El que
anda con los sabios será sabio; mas el compa-
ñero de los insensatos será destruido." (Pro-
verbios 13:20) "Confía en Jehová con todo tu
corazón, y no apoyes en tu mismo entendimien-
to: tenle presente en todos tus caminos, y éi
dirigirá tus senderos." (Proverbios 3 : 5 , 6 ) El
camino de Dios es justo: "En la senda de la
justicia está la vida, y en camino de su sen-
dero no hay muerte."—Proverbios 12: 28.
La palabra "religión", por consiguiente, apro-
piadamente se define como la creencia en y la
práctica de una forma de adoración a un poder
superior, creencia y práctica que se basan en
las enseñanzas de hombres pasadas de genera-
ción a generación por medio de la tradición, y
el cual sistema de creencia o enseñanza es indu-
cido y presentado por el adversario de Dios,
el Diablo, a fin de alejar a la gente de Dios.
Por esta razón la religión constituye un lazo
del Diablo.
El Cristianismo es exactamente lo opuesto de
religión. El nombre "Cristianismo" se deriva de
PAUA VIDA 37

Cristo Jesús, quien en todo tiempo obedece los


mandamientos del Dios Todopoderoso. Cristo
Jesús es, por consiguiente, el principio de los
cristianos. La palabra "Cristianismo" significa
conocer lo que Dios ha presentado en su Pala-
bra manifestando su propósito, y plenamente
obedecer los mandamientos de Dios en todo
tiempo. El seguir la guía de la religión signi-
fica muerte eterna. Seguir a Cristo Jesús sig-
nifica vida eterna. (Juan 1 7 : 3 ) Con el cono-
cimiento de la verdad se presenta a la criatura
humana la muerte y la vida. Para tener vida,
es preciso abandonar la religión y sinceramente
seguir la dirección de Cristo Jesús.

AUTOR DE SALVACION
"La salvación es de Jehová." (Salmo 3 : 8 )
Ningún hombre u organización humana puede
dar salvación a otros. Las organizaciones reli-
giosas, y particularmente los dirigentes de ellas,
pretenden salvar almas o dar salvación a los
hombres; pero tal pretensión es del todo falsa.
Jehová Dios es el Creador y Dador de vida, y
ninguna criatura puede obtener vida de otra
criatura. Dios creó al hombre perfecto y le dió
vida. (Génesis 2 : 7 ) Dios ha hecho provisión
para que los pecadores sean salvos de la muerte
y tengan vida. La doctrina que enseña que el
hombre tiene vida inherente y que su alma es
inmortal, o que no puede morir, es tan falsa
como el Diablo mismo, siendo el resultado de
su primera mentira. La doctrina de la inmor-
talidad inherente de las almas humanas fué la
mentira de Satanás, el Diablo, dicha primera-
mente a Eva, y que causó la muerte de la pri-
•'58 S A L V A C I O N

mera pareja humana, Adán y Eva. (Génesis


3 : 4 ) Todo humano es un alma, es decir, una
criatura que vivo y que respira. No posee un
alma separada y distinta del cuerpo; sino el
cuerpo de carne y el aliento de las criaturas vi-
vientes, juntos, constituyen el alma. Cuando es-
tos elementos se apartan el alma deja de existir.
Si el alma humana fuera inmortal no podría mo-
rir; pero está claramente registrado en la Pa-
labra de Dios: "El alma que pecare, esa es la
que morirá." (Ezequiel 18:4) "¿Cuál es el hom-
bre que vivirá y no vera la muerte? ¿quién li-
brará su alma del poder del sepulcro?" (Salmo
89: 48) Cuando una persona muere está comple-
tamente muerta, sin conocimiento, inconsciente.
No se halla consciente en ninguna parte y pol-
lo tanto la doctrina del "purgatorio" y del "tor-
mento eterno", "en donde la gente se halla su-
friendo castigo consciente," es absolutamente
falsa e inicua, siendo su autor el Diablo y te-
niendo por mira engañar a la gente: "Porque
los vivos saben que han de morir, pero los muer-
tos nada saben ya, ni tienen aquí más galardón,
porque ya se echado al olvido la memoria de
ellos." "Todo cuanto hallare que hacer tu mano,
hazlo con tus fuerzas; porque no hay obra, ni
empresa, ni ciencia, ni sabiduría en el sepulcro
adonde vas."—Eclesiastés 9: 5, 10.
¿Por qué mueren las criaturas humanas? Por-
que el primer hombre, Adán, voluntariamente
pecó uniéndose al Diablo en rebelión contra Je-
hová Dios. Toda la raza humana brotó de Adán;
y por cuanto Adán se hizo pecador antes que
él y Eva engendraran hijos, naturalmente se
deduce que toda la especie humana ha nacido
L' A U A V 1 1) A 39

imperfecta y por ende pecadora por herencia.


"¡He aquí, en iniquidad nací yo, y en pecado
me concibió mi madre!" (Salmo 5 1 : 5 ) "Por
tanto, de la manera que por medio de un solo
hombre entró el pecado en el rrmndo, y por me-
dio del pecado la muerte, y así la muerte pasó
a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."
(Romanos 5:12) A menos que el Todopoderoso
hiciera provisión para salvar a los hombres de
la muerte, con el tiempo toda la raza humana
perecería. Unicamente Dios podría proveer la
salvación para el hombre, y por eso está escrito:
"La salvación es de Jehová." (Salmo 3 : 8 ) Por
consiguiente, es fácil ver la razón por la cual
se halla registrado en la Biblia que el hombre
que no cree en la existencia de Dios es un in-
sensato, y su actitud de rehusar prestar aten-
ción a Dios y obedecerle lo coloca en la cate-
goría de los insensatos.

ALTRUISTA
Dios no tiene obligación de proveer salvación
para el hombre, porque todos los hombres son
por naturaleza pecadores. La salvación del pe-
cador no acarrearía ningún provecho para Je-
hová Dios. Podría muy bien crear una nueva
raza humana y por medio de ella probar que
Satanás es mentiroso y que Jehová es supremo.
Pero le plugo hacerlo de otra manera. Está es-
crito: "Dios es amor" (Juan 4 : 1 6 ) ; lo cual sig-
nifica que él es por completo altruista. Por com-
pleto obrando altruístamente, Jehová Dios ha
hecho provisión para salvar al hombre de Ja
muerte. Por eso está escrito: "Porque de tal
manera amó Dios al mundo, que dió a su Hijo
•'58
S A L V A C I O N

unigénito, para que todo aquel que cree en él,


no perezca, mas tenga vida eterna." (Juan 3: 1G)
K1 texto anterior absolutamente no apoya la doc-
trina de la redención o salvación universales.
La doctrina de la redención y salvación univer-
sales es un ardid de Satanás para impedir que
la gente conozca el único medio de salvación
para vida. La salvación es únicamente para quie-
nes creen en el Señor Jesucristo, como dice el
texto anteriormente citado: 'El que cree en él
no perecerá.' Se deduce, pues, que los que no
creen en el Señor, perecerán. "Porque el sala-
rio del pecado es muerte; mas el don gratuito
de Dios es vida eterna, por medio de Cristo
Jesús Señor nuestro." (Romanos G:'23) Por
cuanto la vida es un don de Dios, nadie más
puede darla.
Nadie puede recibir un don a menos que pri-
meramente tenga conocimiento de que ese don
se le ofrece, teniendo luego que ser diligente
en aceptar lo que se le ofrece, a fin de que el
don sea completado. Todo aquello que se forcé
a ser aceptado contrariamente a la voluntad de
la persona de ninguna manera puede conside-
rarse como un don. Cuando se ofrece algún don
a una persona, no llega a ser efectivo a menos
que sea aceptado bajo las condiciones con que
se ofrece. (Romanos 5 : 1 8 ) En las Escrituras
se hace referencia a Jesucristo bajo el símbolo
de "la Piedra", sobre la cual se fundará la gran
organización del reino de Jehová, y suministra
vida a todos los que reciben salvación para vida.
Por eso está escrito: "Esta es la piedra que fué
desechada de vosotros los edificadores, la cual
ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ninguno
PARA VIDA 41

hay salvación; porque no hay otro nombre de-


bajo del cielo, dado a los hombres, por medio
del cual podamos ser salvos."—Hechos 4:11,12.
El nombre Jesús significa "Jehová es salva-
ción"; es decir, Jesús es conducto o medio por
<|uien Jehová Dios ha provisto salvación al hom-
bre para vida, y esa salvación se concede bajo
las condiciones que Dios altruístamente provee.
Al nacer el niño Jesiís Dios anunció a sus tes-
tigos el siguiente mensaje: "Porque hoy, en la
ciudad de David, os ha nacido un Salvador,
el cual es Cristo, el Señor." (Lucas 2 : 1 1 ) ¿De
qué manera viene Jesucristo a ser el Salvador
de la raza humana?

COMPRA
Jesucristo viene a ser el dueño de la raza
humana por derecho de compra. El precio de
compra es la sangre del hombre Jesús derra-
mada hasta la muerte conforme a la voluntad
de Jehová Dios su Padre. (Isaías 53:10,12)
Jesús voluntariamente se sometió a la muerte,
a fin de poder comprar la raza humana, y con-
cerniente a esto, dijo: "Por esto el Padre me
ama, por cuanto yo pongo mi vida para vol-
verla a tomar. Nadie me la quita, sino que la
pongo de mí mismo. Poder tengo para volverla
a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre."
—Juan 10:17,18.
Jesús "fué muerto en cuanto a la carne [es
decir, como una criatura humana perfecta], pero
vivificado por el espíritu [es decir, por el po-
der del Gran Espíritu, Jehová Dios]". (1 Pedro
3:18, V A.l ) Dios levantó a Jesús de la muerte,
y desde entonces vive eternamente. (Hechos 2:
•'58
S A L V A C I O N

31,32; Apocalipsis 1:18) Jesús, como está es-


crito, "fué hecho carne [es decir, criatura hu-
mana], y habitó entre nosotros [hombres], co-
mo la afirma Juan el apóstol de Cristo Jesús.
(Juan 1:14) Los ángeles son criaturas espiri-
tuales, y los hombres son criaturas humanas
inferiores a los ángeles. Concerniente a Jesús
está escrito: "Vemos a Jesús coronado de glo-
ria y honra, a causa de la pasión de la muerte;
es decir, a aquel que por un poco fué hecho in-
ferior a los ángeles, para que por la gracia de
Dios gustase la muerte por todos." (Hebreos
2 : 9 ) "Y siendo hallado en condición como hom-
bre, humillóse a sí mismo, haciéndose obediente,
hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual
Dios también le ha ensalzado soberanamente,
y le ha dado nombre que es sobre todo nombre;
para que, en el nombre de Jesús, toda rodilla
se doble, tanto de lo celestial, como de lo terre-
nal y de lo infernal; y toda lengua confiese que
Jesucristo es SEÑOR para gloria de Dios Padre."
—Filipenses 2: 8-11.
Durante tres años y medio Jesús sufrió la
contradicción de los pecadores y fué continua-
mente perseguido por ellos, y bajo estas adver-
sas condiciones mantuvo su integridad hacia
Dios. Esta escrito concerniente a Jesús: "Aun-
que era Hijo, aprendió la obediencia por las
cosas que padeció; y habiendo sido hecho per-
fecto, vino a ser autor de eterna salvación a to-
dos los que le obedecen."—Hebreos 5: 8, 9.
Concerniente al precio de rescate por medio
del cual la raza humana fué comprada, está
escrito: "Sabiendo que fuisteis redimidos de
vuestra vana manera de vivir, que vuestros
I' A Ií A VIDA 43

padres os legaron, no con cosas corruptibles,


como plata y oro, sino con la preciosa sangre,
la de Cristo, como de un cordero sin defecto e
inmaculado." (1 Pedro 1:18,19) La sangre de
Jesús provee el precio de rescate para el hom-
bre. La filosofía del sacrificio de rescate será
considerada más detalladamente en un subsi-
guiente capítulo. Aquí se suministra la prueba
de que por derecho de compra Jesús es el dueño
de la humanidad, revestido con plena autoridad
para ministrar salvación de la muerte a las cria-
turas humanas que cumplan con lo que la ley
de Dios requiere. Jehová Dios es el Gran Sal-
vador, por cuanto 'la salvación pertenece a Dios',
y Dios ha constituido a Cristo Jesús como "au-
tor de eterna salvación", es decir, Oficial Eje-
cutivo de Dios, que suministra salvación para
vida a la humanidad conforme a la voluntad
de Dios.—Romanos 5 : 1 8 ; 6: 23.

SALVACION ¿PARA QUIENES?


¿Es la salvación para todos, ya sea que la
deseen o no? No, la salvación no es para quie-
nes no la desean. Obsérvense detenidamente
las palabras del texto: Jesús "vino a ser au-
tor de eterna salvación a todos los que le obe-
decen". (Hebreos 5 : 9 ) La salvación se concede
al hombre conforme a términos y condiciones
específicos que Dios ha anunciado en su Pala-
bra, siendo una de esas condiciones que, "todo
aquel que cree en él [Cristo Jesús], no perezca,
mas tenga vida eterna." (Juan 3 : 1 6 ) Dios en-
vió a Jesús al mundo "para que el mundo sea
salvo por medio de él". (Juan 3 : 1 7 ) Hay espe-
cíficas condiciones relativas a la provisión para
•'58
S A L V A C I O N

la salvación las cuales hay que cumplir. La pro-


visión de Dios para la salvación del hombre, de
ninguna manera podría significar que era una
salvación compulsoria, sino que esa salvación
sería para los que creyeran, por cuanto la pro-
mesa se hace a los que creen, a fin de que no
perezcan. Perecer significa dejar por completo
de existir. El amor de Dios hace provisión para
la salvación del hombre, y por lo tanto la sal-
vación es para quien desea ser salvo. Por cuanto
la salvación es el don gratuito de Dios por me-
dio de Jesucristo (Romanos (5:23), se deduce
que ningún hombre imperfecto podría salvar a
la raza humana para vida. La vida es un don
gratuito de Dios, y los que cumplan con los tér-
minos de ese don lo disfrutarán en abundancia.
La salvación no es provista para todos. La
criatura inteligente que voluntaria y delibera-
damente se constituye en adversaria de Jehová
Dios ciertamente que no recibirá la salvación
para vida como un don gratuito de Dios. Luci-
fer el Diablo es un voluntario y deliberado ene-
migo de Dios, y su fin será la destrucción. (Isaí-
as 14:19; Ezequiel 28:19) Adán fué creado un
hombre perfecto. Toda la creación de Dios es
perfecta. (Deuteronomio 3 2 : 4 ) Adán, siendo
perfecto, era inteligente, y fué plenamente in-
formado con respecto a la ley de Dios y a la
pena por la violación de ella.
Satanás el adversario de Dios engañó a Eva
y la indujo a pecar, pero "Adán no fué enga-
ñado". Voluntariamente se unió al Diablo en la
rebelión, y por lo tanto fué un pecador volun-
tario y deliberado. (1 Timoteo 2 : 1 4 ) Adán te-
PARA VIDA 45

nía el privilegio de obtener vida eterna bajo el


requisito de obediencia a Dios. Habiendo sido
debidamente informado de que la voluntaria
violación de la ley de Dios la acarrearía la
muerte y significaría el fin de la vida, delibe-
radamente prefirió la muerte. Por consiguiente,
no hay razón para arribar a la conclusión de
que habiendo obrado así podría después ser re-
dimido y salvado para vida. Dios sentenció a
Adán a muerte; y Dios no cambia. (Malaquías
3 : 6 ) Dios dirigió a Adán las siguientes pala-
bras : "Con el sudor de tu rostro comerás el pan
liasta que vuelvas a la tierra de donde fuiste
tomado; porque polvo eres, y al polvo tornarás."
(Génesis 2 : 7 ; 3 : 1 9 ) Ese juicio es final y no se
baila sujeto a cambio. Es eterno. Dios senten-
ció a Adán a muerte en tanto que se hallaba
todavía en el Edén, pero pospuso por algún
tiempo la ejecución de ese juicio, conforme a
su propio sabio propósito. Al debido tiempo
de Dios, Adán murió. (Génesis 5 : 5 ) Ninguna
promesa se halla en las Escrituras indicando
que en algún tiempo se efectuaría la redención,
resurrección y salvación de Adán. Adán tuvo
una justa prueba para la vida y por completo
fracasó. Si Dios proveyera una segunda prueba
ti oportunidad para Adán, eso equivaldría a una
negación de la justicia de su propio juicio pro-
nunciado contra Adán. Eso es una imposibilidad
para con Dios; como está escrito: "No puede
negarse a sí mismo." (2 Timoteo 2 : 1 3 ) "Dios
no es hombre para que mienta, ni hijo de Adán
para que mude de propósito. ¿Ha dicho él, y
acaso no lo hará? ¿o ha hablado, y dejará de
cumplir su palabra?"—-Números 23:19.
•'58
S A L V A C I O N

Pero con la descendencia de Adán el asunto


es por completo diferente. Antes de que Adán
pecara, él y su esposa Eva no habían hecho uso
del poder y función de engendrar hijos. Parece
que Dios pospuso la completa ejecución de su
juicio de muerte contra el hombre, a fin de que
Adán y Eva tuvieran hijos, lo cual hicieron.
(Génesis 4 : 1 , 2, 25; 5: 3-8) Al tiempo en que el
juicio fué decretado contra Adán, sus hijos, no
habiendo nacido todavía, no se hallaban a prue-
ba para vida, y por lo tanto no fueron senten-
ciados a muerte. Sin embargo, al nacer, se ha-
llaban bajo condenación a causa de heredada
imperfección. La imperfecta pareja, Adán y
Eva, hallándose bajo condenación, no podrían
engendrar hijos perfectos. Todos los hijos de
Adán, por consiguiente, fueron concebidos en
pecado y formados en iniquidad, por cuanto
Adán y Eva eran pecadores y se hallaban bajo
la pena de muerte cuando sus hijos fueron con-
cebidos. Esos hijos nada habían hecho antes o
después de su nacimiento que los hiciera ser
considerados como pecadores, y ciertamente que
nada podrían haber hecho hacia ese fin. Su con-
cepción y nacimiento se efectuaron sin conoci-
miento ni consentimiento de ellos. Vinieron a
ser pecadores por herencia; lo cual es cierto con
respecto a todo niño que ha nacido en la tierra,
con la línica excepción de Jesús. Sobre este pun-
to de pecado heredado, la Escritura es clara,
positiva e indisputable. "Por tanto, de la ma-
nera que por medio de un solo hombre entró
el pecado en el mundo, y por medio del pecado
la muerte, y así la muerte pasó por todos los
hombres, por cuanto todos pecaron." "Sin em-
1» A n A VID A 47

hurgo de lo cual, reinó la muerte desde Adarn


hasta Moisés, aun sobre los que no habían pe-
cado conforme a la semejanza [a la manera
en que Adán pecó] de aquella transgresión de
Adam; quien es tipo de aquel que había de ve-
nir."—Romanos 5:12,14.
Moisés fué tipo de Cristo Jesiis, el gran Sal-
vador que salva al hombre de la muerte. Es-
tando los hijos de Adán sentenciados a muerte,
y, por consiguiente, hallándose bajo condena-
ción, irremisiblemente tenían que morir y vol-
ver al polvo, por cuanto Dios no podría apro-
bar a criaturas imperfectas ni permitirles que
vivieran. (Habacuc 1:13) Dios consistentemente
podría tener misericordia de todos aquellos que
no eran voluntarios ni deliberados pecadores u
opositores contra Jehová Dios. Jehová dió én-
fasis a esta regla fija suya en la declaración
de su ley dada a los israelitas por medio de
Moisés, en la cual está escrito: "Aquel que ha
desechado la ley de Moisés, por el testimonio
de dos o tres testigos muere sin misericordia
alguna." (Hebreos 10:28; Deuteronomio 17:
2-7) Toda la raza humana, habiendo nacido
pecadora y hallándose bajo condenación, for-
zosamente tendría que morir, a menos que se
hiciera una provisión por medio de la cual se
le suministrara vida; y Dios, el dador de vida,
no está obligado a proveer salvación. Por otra
parte, "Dios es amor," y en ejercicio de su al-
truismo podía mostrar y en efecto ha mostrado
consistentemente su misericordia para con la
raza humana proveyéndole salvación por medio
de Cristo. La misericordia es la amorosa bon-
dad extendida por Jehová para aquellos que se
•'58
S A L V A C I O N

liallan bajo condenación (justamente) y suje-


tos a la destrucción. ¿De qué manera ha mos-
trado Dios su misericordia hacia la humanidad?
Proveyendo redención y salvación por medio
de Jesucristo.—Juan 3:16,17.
¿Para ser justo tendría Dios que manifestar
su misericordia hacia toda criatura, sin excep-
ción alguna? No. Los voluntarios y delibera-
dos opositores de Dios no aceptarían esa mise-
ricordia aun cuando se les extendiera; y cierta-
mente que Dios no extendería su misericordia
a tales opositores, y en efecto no la extiende.
Además, la misericordia no es resultado del ejer-
cicio de la justicia, sino de la amorosa bondad
cuando ese atributo se pone en funcionamiento
de acuerdo con la justicia. "Así como está es-
crito: Amé a Jacob, mas a Esaú le aborrecí."
—Romanos 9:13.
Jacob fué fiel y obediente a Dios. Su hermano
Esaú despreció la bondad de Dios y murió sin
misericordia. (Hebreos 12:16,17) Dios preco-
noció que Jacob sería fiel; y por eso lo usó para
hacer un cuadro de la clase de personas que re-
ciben la misericordia de Dios y continúan fieles
y obedientes a él. Dios también preconoció que
Esaú, a causa de su egoísmo, se constituiría en
enemigo suyo; y en efecto así lo hizo, de manera
que Dios hizo con él un cuadro profético de aque-
lla clase de personas que rehusan seguir siendo
fieles y obedientes a Jehová. ¿.Hubo alguna in-
justicia de parte de Jehová al obrar de esa ma-
nera? ¿Hay injusticia de parte de Dios? No
la hay. Concerniente a esto, las Escrituras di-
cen: "¿Qué pues diremos? ¿Hay acaso injusti-
cia por parte de Dios ? ¡ No se diga nunca! Pues
PARA VIDA 49

< I mismo dice a Moisés: Tendré misericordia de


quien tenga misericordia, y tendré compasión
• le quien tenga compasión."—Romanos 9:14-16.
La regla de acción de Jehová, o sea su ley,
es inmutable. (Malaquías 3 : 6 ) Su misericordia
es pura con todos aquellos que cumplen con sus
reglas fijas. El fin de los inicuos e infieles se
indica en las siguientes palabras: "Jehová guar-
da a todos los que le aman; pero destruirá a to-
dos los inicuos."—Salmo 145:20.
La persona que comienza a temer a Dios va
adquiriendo sabiduría. El temor a Jehová sig-
nifica odiar todo lo malo y amar lo recto. (Pro-
verbios 8 : 1 3 ) El temor a Jehová es el princi-
pio de la sabiduría y del conocimiento. (Salmo
111:10; Proverbios 1 : 7 ) Por consiguiente, la
persona que teme a Dios, dentro del significado
de las Escrituras, comienza a adquirir algún co-
nocimiento y a caminar por el camino recto, el
cual es el camino de la sabiduría. "He aquí, el
ojo de Jehová está sobre los que le temen, sobre
los que esperan en su misericordia." (Salmo
33:18) ¿Qué regla de Dios, pues, debe seguir
la criatui 'clj ci fin de obtener misericordia de
parte de Dios? La regla establecida por las
Escrituras es, fe en Dios y en Cristo jesús y
obediencia a los mandamientos de Jehová. Ese
es el camino que conduce a la vida, por cuanto
ese es el camino recto y porque los mandamien-
los de Dios son rectos y justos: "Tu justicia es
justicia eterna, y tu ley es la verdad." (Salmo
119:142) Por lo tanto, en la Biblia se halla es-
crito : "Pero sin fe es imposible agradarle [a
Dios]." (Hebreos 11: 6) La misericordia de Je-
hová Dios hacia los pecadores por herencia se
•'58
S A L V A C I O N

concede solamente a los que creen en Dios y en


Cristo Jesris; como está escrito: "El Padre ama
al Hijo, y lia puesto todas las cosas en su mano.
El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas
el que no obedece al Hijo, no verá la vida, sino
que la ira de Dios permanece sobre él."—Juan
3:35,36.
El precio de compra de la raza humana es
la preciosa sangre de Cristo Jesús, derramada
hasta la muerte por tantos como crean y obedez-
can los mandamientos de Jehová. No hay excep-
ción a esa regla divina. Los que reciban el bene-
ficio de esa regla y que continúen fieles y obe-
dientes recibirán salvación para vida eterna.

¿QUIENES HAN MOSTRADO FE?


¿Puede Dios poner en la tierra hombres que,
sometidos a la más severa prueba bajo la mano
de Satanás, mantengan su integridad y perma-
nezcan verdaderos y fieles a Jehová Dios? Ese
fué el punto que surgió por medio del inicuo de-
safío de Satanás. (Job 2:1-6) El hecho de que
una persona deje de mantener su integridad
hacia Dios significa la muerte, "eterna destruc-
ción." El mantener Ja integridad hacia Dios sig-
nifica vida. Es preciso tener presente en todo
tiempo el desafío del Diablo a fin de entender
y apreciar el significado de la salvación para
vida. Si se concediera salvación al hombre sin
ser probado, no quedaría oportunidad para pro-
bar adecuadamente el asunto ni definir el punto
en cuestión.
Necesariamente se deduce que debería darse
a Satanás libre oportunidad para probar al
hombre. Y por cuanto las criaturas humanas
P A It A VXD A 51

imperfectas son incapaces para competir por sí


: olas con Satanás, era necesario que tuvieran
ayuda. Dios lia provisto esa ayuda necesaria
para ser suministrada por medio de Cristo Je-
sús; pero la persona (pie recibe esa ayuda tiene
que hacer algo de su parte a fin de recibirla.
Lo que exije Dios es que el hombre crea en la
existencia del Todopoderoso Dios, cuyo nombre
es Jehová; siendo ese el primer paso hacia re-
cibir la ayuda mencionada. Tiene que creer que
Jehová Dios es supremo, "y que se ha consti-
tuido remunerador de los que le buscan," y que
él es quien ha provisto salvación para el hom-
bre por medio de Jesucristo. Si alguien dice,
'No creo que hay un Todopoderoso Dios que
es remunerador de los que diligentemente le
buscan,' esa persona no tiene fe, no puede agra-
dar a Dios y no recibirá la ayuda provista por
medio de Cristo Jesús. (Hebreos 1 1 : 6 ) O si
esa persona dice, 'Haciendo lo que es recto a
mis propios ojos y continuando de esa manera,
seré salvo,' también eso indica que no tiene fe,
110 podrá recibir la ayuda provista y se coloca
en la clase de insensatos. (Proverbios 12:15)
Igualmente, la persona que pone su confianza
en lo que el sentimiento le dicta carece de en-
tendimiento. Tener 1'e es el primer paso esen-
cial para agradar a Dios; como está escrito en
la Biblia: "Por manera que la fe viene por el
oír, y el oír es por medio de la palabra de Dios."
(Romanos 10:17) Eso quiere decir que uno tie-
ne que guiarse por la Palabra de Dios, y no por
el sentimiento o por lo que otra persona le diga.
(Salmo 119:105) Luego surge la pregunta, du-
rante los muchos siglos que han pasado ¿quié-
•'58
S A L V A C I O N

nes han creído? "¿Quién ha creído a nuestro


mensaje? ¿ y a quién lia sido revelado el brazo
de Jehová?"—Isaías 53:1.
Al sentenciar a los rebeldes en el Edén, Dios
anunció su propósito de producir una Simiente
por medio de su organización universal, la cual
con el tiempo destruiría a "aquella antigua ser-
piente", Satanás el Diablo, juntamente con to-
dos sus aliados. Más tarde prometió que por
medio de esa Simiente bendiciría a la raza hu-
mana. (Génesis 3 : 1 5 ; 12: 3) Las Escrituras pre-
sentan abrumadora prueba de que esa Simiente
prometida es Cristo Jesús, el Señor y Salvador,
y Rey que gobernará al mundo en justicia por
mandato del Todopoderoso, Jehová Dios. (Cála-
tas 3 : 1 6 ; Filipenses 2: 9-11; Isaías 3 2 : 1 ) Algu-
nas personas han tenido plena fe y confianza en
esa promesa hecha por el Todopoderoso Dios,
como los hechos y las Escrituras claramente lo
muestran.
Las personas individualmente son de poca im-
portancia, pero clases de personas son presenta-
das con mayor prominencia por la Palabra de
Jehová Dios, y es importante que uno pertenez-
ca a una de esas clases. Jehová ha establecido
las reglas que tienen que ver con cada una de
esas clases, y a su debido tiempo los que cum-
plen con sus reglas hallan un lugar en alguna
de las clases que él ha provisto.
Abel es el primero que se menciona en las
Escrituras como teniendo fe en Dios. (Génesis
4 : 4 ; Hebreos 11:4) Luego, en el capítulo once
de Hebreos, sigue una lista de personas en la
cual se cuentan Enoc, Noé, Abraham, Sara,
Isaac, Jacob, Moisés y otros, y todas esas per-
PA KA VIDA 53

nonas pertenecen a nna clase a la cual se da el


calificativo de fieles, considerándoseles justas
por razón de su fe en Dios y por la obedien-
cia a sus mandamientos. Está escrito acerca de
esas personas "esperaban la ciudad [ciudad sien-
do un símbolo de un gobierno o reino] que tiene
cimientos; cuyo arquitecto y hacedor es Dios".
Aquellas personas vivieron en un mundo de ini-
quidad, se hallaban rodeadas por siervos del
Diablo, pero bajo aquellas adversas condicio-
nes tuvieron fe en Jehová Dios y en su promesa
de establecer un justo gobierno que suministra-
ría vida y las consiguientes bendiciones a los
que sirven y obedecen a Dios. Creyeron en la
promesa de Dios de que enviaría al Mesías o
Cristo para salvar, gobernar y bendecir, pero
no supieron exactamente la manera en que se
llevaría a cabo esa gran tarea, por cuanto Dios
110 la reveló. Aquellos fieles fueron sometidos
a las pruebas más severas, pero ninguna de ellas
pudo quitarles su fe en Dios. El Diablo se en-
cargó de todos aquellos fieles fueran sometidos
a toda clase de indignidades, y el registro de
la Palabra de Dios concerniente a ellos dice que
'tuvieron pruebas de crueles burlas, azotes, ca-
denas, cárceles; fueron apedreados y aserrados;
de los cuales el mundo 110 era digno'. (Hebreos
capítulo 11) Aquellas personas, a causa (le su
fe, fidelidad y obediencia, forman o constituyen
una clase de fieles, "justos," y serán perfeccio-
nadas al debido tiempo de Dios. Desde Abel
hasta Juan el Bautista esa clase de personas
fueron probadas, mantuvieron su integridad ha-
cia Dios y fueron aprobadas por él; y concer-
niente a ellas está escrito: "Y éstos todos, des-
•'58
S A L V A C I O N

pués de habérseles dado buen testimonio a causa


de su fe, con todo no recibieron la promesa, ha-
biendo Dios provisto para nosotros alguna cosa
mejor; para que ellos ne fuesen perfeccionados
aparte de nosotros."—Hebreos 11: 39, 40.
¿Por qué esta clase de personas terminó con
Juan el Bautista? y ¿por qué no fueron perfec-
cionadas ni se les dió vida eterna al tiempo de
ser aprobadas por Dios? Juan el Bautista vivió
cuando Jesús se hallaba en la tierra, habiendo
solo seis meses de diferencia en las edades de
ellos. Juan fué el último de los profetas que pre-
cedieron a la venida del gran Profeta de Dios,
Jesucristo. Murió antes de que el precio de res-
cate fuera pagado. Fué el precursor, y, por gra-
cia de Dios, fué constituido en anunciador de
Jesús cuando le vió venir, diciendo, "He aquí
el Cordero de Dios, que quita el pecado del
mundo."—Juan 1: 29.
Con la venida de Jesús se formó otra clase
en el arreglo de Jehová Dios. Como de primera
importancia, Jesús vino como el portavoz del
Todopoderoso Dios, el Vindicador de su santo
nombre. El tiempo de los otros profetas se ha-
bía cumplido, con referencia a Jesús y los pro-
fetas, incluso Juan, éste último dijo: "Le con-
viene a él crecer, mas a mí menguar." (Juan
3: 30) Jesús seleccionó a doce hombres de entre
los israelitas, el pueblo en pacto con Dios, les
dió instrucción especial, y todos ellos, excepto
uno, permanecieron verdaderos y fieles al Señor
Jesús. Más tarde Pablo fué constituido en dis-
cípulo y apóstol de Jesucristo. Cristo Jesús es
el principio, la cabeza y el jefe de la organiza-
ción capital de Dios llamada Sión. Los fieles
PARA VIDA 55

apóstoles y todos los que son hechos miembros


de la organización capital de Dios son los otros
de la clase "escogida". El apóstol Pablo es uno
de la clase escogida; y siendo informado por
Jehová que Cristo Jesús y los miembros de su
casa real primeramente tendrían que ser esco-
gidos y perfeccionados por Jehová, para llevar
a cabo sus propósitos, Pablo, refiriéndose a los
fieles mencionados en el capítulo once de He-
breos, escribió lo siguiente: "Habiendo Dios pro-
visto para nosotros alguna cosa mejor; para que
ellos no fuesen perfeccionados aparte de noso-
tros"; es decir, la compañía o clase escogida pri-
meramente tendría que ser perfeccionada y con-
gregada en torno de Cristo Jesús antes de que
los fieles de la antigüedad fueran perfecciona-
dos y obtuvieran vida eterna. Ese es el propó-
sito de Dios, el cual está llevando a cabo.

PARA EL NOMBRE DE .JEHOVA


La clase "escogida" de Jehová Dios es Cristo
Jesús, la Cabeza de ella, y los miembros de "su
cuerpo", los cuales constituyen la iglesia de
Dios. (Efesios 1:22,23) Por cuanto Cristo Je-
sús es el Principal y Vindicador del nombre
y palabra de Jehová, tenía que haber sido pues-
to a prueba y mantener su integridad hacia
Dios. Todo concienzudo estudiante de la Bi-
blia conoce bien lo registrado con respecto a
la cruel persecución hecha a Jesús a manos e
instancia de los religionistas agentes del Diablo.
(Mateo capítulo veintitrés; Juan 8:42-44) Des-
de el momento de su unción hasta que su cuerpo
se hallaba colgado en el madero, Jesús sufrió
56 S A L V A C I O N

toda clase de contradicción por los pecadores


y cruel persecución de parte de los enemigos
de Dios. Todo esto se hizo a instancias del Dia-
blo, siendo los guías religiosos sus principales
instrumentos para ello. A causa de su fidelidad
hasta la muerte y por cuanto plena y completa-
mente mantuvo su integridad hacia Jehová Dios
hasta el fin, el Todopoderoso Dios levantó a Je-
sús de la muerte y lo constituyó en liey del mun-
do, en "Autor de eterna salvación" y lo exaltó
al más alto lugar en el universo. (Hebreos 5 : 9 ;
Filipenses 2:9-11) Todo verdadero seguidor de
Cristo Jesús igualmente tiene que sufrir toda
clase de persecución e indignidades de parte de
los enemigos de Dios, siendo esos visibles ene-
migos los religionistas que llevan a cabo la per-
secución de los verdaderos cristianos. Recono-
ciendo la necesidad de esa severa prueba para
los verdaderos seguidores de Cristo Jesús, el
apóstol escribió: "Porque a esto mismo fuisteis
llamados; porque Cristo también sufrió por vos-
otros, dejándoos ejemplo, para que sigáis en sus
pisadas." (1 Pedro 2 : 2 1 ) En apoyo de lo an-
terior el apóstol Pablo añade su testimonio:
"Ahora me regocijo en mis padecimientos por
vuestra causa, y estoy cumpliendo de mi parte
lo que falta aun de los padecimientos de Cristo,
en mi carne, por causa de su cuerpo, que es la
iglesia."—Colosenses 1: 24.
Concerniente a la necesidad de que toda esta
clase sea puesta a prueba, está escrito: "Fiel
es este dicho: Porque si morimos con él, vivi-
remos también con él; si sufrimos, también rei-
naremos con él: si le negáremos a él, él también
nos negará a nosotros." (2 Timoteo 2:11,12)
I'AKA VIDA 57

Todo miembro del cuerpo de Cristo tiene que,


bajo la prueba, mantener su integridad hacia
Dios; y a esa clase, en tanto que sufre la prue-
ba, Jesús dice: "No temas las cosas que vas a
sufrir. He aquí el diablo va ha echar a algunos
de vosotros en la cárcel, para que seáis proba-
dos; y tendréis una tribulación de diez días. Sé
l'iel hasta la muerte, y yo te daré la corona de
la vida." (Apocalipsis 2 : 1 0 ) Cristo Jesús es "el
testigo fiel y verdadero" de Jehová. (Apocalip-
sis 3 : 1 4 ) Como Jesús declaró, él vino al mundo
a dar testimonio de la verdad; y todo miembro
de su cuerpo, es decir, la clase escogida, igual-
mente tiene que dar testimonio a la verdad con-
cerniente al nombre y reino de Jehová Dios.
—Juan 18:37; Isaías 43:10-12.
La principal doctrina contenida en la Biblia
es la que se relaciona con la vindicación del nom-
bre de Jehová. El reino de Dios bajo Cristo es
el instrumento usado por Jehová para llevar a
cabo la vindicación de su nombre, debiéndese a
ese hecho la importancia del reino. Cristo Jesús
es el Rey y 'Cabeza del cuerpo, que es su iglesia',
y todos los miembros de ella son reyes y sacer-
dotes de Cristo. (Efesios 1:17-23) Juan, a quien
el Señor dió La Revelación y la comisión para
registrar el Apocalipsis, escribió: "Y de Jesu-
cristo, que es el fiel testigo, el primogénito de
entre los muertos, y el soberano de los reyes de
la tierra. A Aquel que nos ama, y nos ha lavado
de nuestros pecados en su misma sangre, y nos
ha constituido reyes y sacerdotes para el Dios
y Padre suyo, a él sea la gloria y el dominio
por los siglos de los siglos. Amén."—Apocalip-
sis 1: 5, G.
•'58 S A L V A C I O N

Jehová Dios hizo nn pacto con Cristo Jesús


al efecto de que Jesús sería el Rey y dominaría
al mundo; y concerniente a esto, Jesús dijo a
sus fieles discípulos: "Vosotros empero sois los
que habéis permanecido conmigo en mis tenta-
ciones: y yo os señalo un reino, así como mi
Padre me lo ha señalado a mí; para que comáis
y bebáis a mi mesa, en mi reino, y os sentéis
sobre tronos, juzgando las doce tribus de Israel."
—Lucas 22:28-30.
El Diablo en todo tiempo lia procurado des-
truir a toda persona que ha sido llamada y de-
signada a un lugar en el reino, teniendo por
mira probar su inicuo desafío, y Jehová le ha
permitido toda libertad para atribular a los que
ha llamado para que hallándose bajo la prueba
tengan la oportunidad de mantener su integri-
dad hacia él. Esa es la verdadera razón por la
cual Dios permite a los agentes del Diablo, los
religionistas, que persigan a los testigos de Je-
hová, los fieles seguidores de Cristo Jesús, quie-
nes son perseguidos a causa de dar testimonio
al nombre de Dios y a su reino.

"o vE j A s"
A Cristo Jesús también se le designa como
"el Buen Pastor", y se refiere a sus fieles se-
guidores quienes son constituidos en miembros
de "su cuerpo" o familia oficial como a "ovejas",
a las cuales guía, enseña, protege y sustenta.
Su relación a los miembros de su cuerpo se ilus-
tra por medio de la relación que existe entre el
pastor y un rebaño de ovejas. Las ovejas cono-
cen la voz del pastor, y le obedecen. Concer-
niente a esas criaturas llamadas "ovejas" y que
L' A K A VI D A 59
tienen la "llamada celestial", a fin de ser cons-
tituidos miembros del reino, Jesús dijo: "Yo
soy la puerta: por mí si alguno entrare, será
salvo, y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El
ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y des-
truir: yo he venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pas-
tor: el buen pastor su vida da por las ovejas."
"Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas,
y mis ovejas me conocen a mí, así yo también
conozco al Padre; y pongo mi vida por mis ove-
jas."—Juan 10:9-11,14,15.
Los que son seleccionados y que finalmente
son hechos miembros de la clase del reino tie-
nen que voluntaria y gozosamente dedicarse ex-
clusivamente a Dios y a su reino bajo Cristo.
Para ellos el reino es de suprema importancia,
aun mayor que la vida misma; y por eso Jesús
les dice: "No os afanéis por vuestra vida," sino
antes dedicaos exclusivamente a los intereses
del reino y el Señor cuidará de vuestros inte-
reses. Luego Jesús añade: "Así que no andéis
buscando qué hayáis de comer, o qué hayáis de
beber, ni seáis de ánimo dudoso. Porque las na-
ciones del mundo buscan ansiosamente todas
estas cosas: y vuestro Padre sabe que tenéis
necesidad de estas cosas. Antes bien, buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia; y
estas cosas os serán dadas por añadidura."—
Lucas 12:29-31.
Estos fieles seguidores de Cristo Jesús con-
sideran el reino como de suprema importancia.
Gozosamente reconocen a Jehová Dios y a Cris-
to Jesús como "las Potestades Superiores", a
las cuales tienen que "estar sujetos". (Roma-
•'58
S A L V A C I O N

nos 1 3 : 1 ) Por consiguiente cuando la ley de


las naciones entra en conflicto con la ley de
Dios, los fieles seguidores de Cristo Jesús, si-
guiendo el ejemplo de los apóstoles, "obedecen
a Dios antes que a los hombres." (Hechos 5: 29)
Tienen completa fe en Dios y en Cristo Jesús,
su Rey y Vindicador. Nótese ahora que esos
fieles no deben temer lo que los hombres o los
demonios pudieran hacerles, por cuanto confían

lil Buen Pastor


I> A B A V I L> A Cl

exclusivamente en la supremacía del Dios Todo-


poderoso. El número de esa clase del reino se
limita a 144,000 (Apocalipsis 7 : 4 - 8 ; 14:1-3), y
ese número es muy pequeño al compararse son
los miles de millones de criaturas humanas que
pueblan la tierra. Jesús se refiere a ellos de la
manera siguiente: "No temáis, manada pequeña,
porque al Padre le place daros el reino."—Lu-
cas 12:32.
Comparativamente, ha transcurrido un largo
período de tiempo para seleccionar la manada
pequeña o clase del reino. En tanto que la selec-
ción comenzó feon los fieles apóstoles de Cristo
Jesús, otros en el Pentecostés comenzaron a ser
llamados a esa clase. Todos ellos primeramente
tienen que buscar al Señor y voluntariamente
dedicarse a Dios y a Cristo. Más tarde el Señor
reveló a los apóstoles que el propósito de Jehová
es seleccionar o tomar de entre las naciones "un
pueblo para su nombre". (Hechos 15:14) Los
<pie de esa manera son seleccionados o tomados,
y que fielmente sirven a Dios y mantienen su
integridad hacia él, son verdaderos cristianos,
por cuanto siguen las huellas de Cristo Jesús
en obediencia a los mandamientos de Jehová.
El propósito de Dios al tomar "un pueblo para
su nombre" es que sean sus testigos; es decir,
testigos de Jehová que lleven el testimonio a
otros, anunciándoles el nombre de Dios y de su
reino. Durante los 1900 años pasados muchas
personas han profesado ser cristianas, pero solo
un pequeño número de ellas se han probado fie-
les bajo la prueba. Ahora ha llegado el tiempo
en que Cristo Jesús, el Rey, ha sido colocado
en su trono y se halla presente conduciendo en
•'58
S A L V A C I O N

la tierra la "obra extraña" de Dios, la cual con-


siste en la proclamación hecha en todas las na-
ciones al electo de que la religión es del Diablo,
es un fraude, una trampa y un ráquet, y de que
cristianos son los que por completo se hallan
dedicados a Dios y a Cristo a quienes tienen
que obedecer; que es el propósito de Dios en
breve destruir la entera organización de Sata-
nás, y que esto se hará en la batalla del gran
día del Dios Todopoderoso llamada el "Arma-
gedón" ; y que el único lugar de seguridad y sal-
vación se halla en la organización de Dios bajo
Cristo Jesús.
Nótese otra vez que, en sustancia, Jehová dijo
a Satanás: 'Te he permitido permanecer en pie,
a fin de que mi nombre sea proclamado por toda
la tierra y también para mostrarte mi poder.'
(Exodo 9:16) El día del Armagedón está muy
próximo, cuando Jehová expresará su ira y
mostrará su gran poder a Satanás y a todas
sus fuerzas. Por tanto, inmediatamente antes
de esa gran batalla, los testigos de Jehová, o
fieles seguidores de Cristo Jesús que se hallan
en la tierra, tienen la obligación de llevar a la
gente el testimonio concerniente al nombre de
Jehová, de su Rey y su reino. Estas personas
que fielmente obedecen los mandamientos de
Dios son designados en las Escrituras como
"el resto de su simiente", significando los últi-
mos hijos de la electa organización de Dios que
se hallan en la tierra. (Isaías 54:13) Son los
últimos de la clase llamada que tiene que dar
testimonio al nombre de Jeliová Dios, tarea
que tienen que hacer hasta el tiempo del Arma-
gedón. A causa de que esas personas de la clase
r A KA VIDA 63

l icl llamada "el resto" dan testimonio como se


les lia mandado, el Diablo, cuyo nombre es aquel
.•intiguo "Dragón", trata de destruirlas; por eso
está escrito: "Y airóse el dragón contra la mu-
jer, y se fué para hacer guerra contra el re-
siduo de su simiente, los que guardan los man-
damientos de Dios, y tienen el testimonio de
.) esús."—Apocalipsis 12:17.
Esa es la razón por la cual los testigos de
Jehová son tan cruelmente perseguidos en to-
das partes del mundo, y también el motivo por
cl cual los principales perseguidores de estos
fieles siervos de Dios son los religionistas, con-
ducidos por la Jerarquía Católico-Romana. Los
religionistas llevan a cabo esa persecución por-
que son los principales instrumentos del Diablo
en la tierra. Satanás y sus agentes esperan des-
truir el resto de la pequeña manada del Señor
llamados "testigos de Jehová"; pero Jehová y el
Rey, Cristo Jesús, les darán completa protec-
ción, y por lo tanto estos fieles cristianos, cono-
cidos como "el resto" o "pequeño rebaño" de
ovejas, continúan llevando a cabo fielmente su
tarea en medio de gran persecución, y al hacerlo
así mantienen su integridad hacia Dios bajo la
prueba.
Y en estos últimos días el Señor revela al resto
([ue hay otra clase que son sus "compañeros".
Inmediatamente después de hablar con respecto
a sus ovejas que oyen y obedecen su voz, las
cuales forman el "pequeño rebaño", Jesús aña-
dió las siguientes palabras: "Y otras ovejas ten-
go que no son de este redil: a éstas también
tengo que traer, y oirán mi voz; y habrá un
solo rebaño, y un solo pastor."—Juan 10:16.
•'58
•'58 S A L V A C I O N

El Señor está ahora congregando en torno de


sí a sus "otras ovejas", por cuanto es el debido
tiempo para ello. A éstas se las llama también
"ovejas" porque son personas de buena volun-
tad hacia Dios, su Rey y su reino. Desean co-
nocer y hacer lo que es justo, siendo esa la ra-
zón por la cual buscan al Señor, por cuanto los
caminos de Jehová son siempre justos. Los que
forman las "otras ovejas" del Señor no están
limitados a número determinado, se les llama
la "grande muchedumbre", salen "de entre to-
das las naciones, y las tribus, y los pueblos, y
las lenguas", se regocijan y con gozo reconocen
que la salvación pertenece a Jehová y es sumi-
nistrada por medio de Cristo Jesús, el Rey.
(Apocalipsis 7 : 9 , 1 0 ) Maravillosamente el Se-
ñor ha manifestado su amorosa bondad hacia
la "grande muchedumbre", como se verá en el
siguiente capítulo.
CAPITULO III

GRANDE MUCHEDUMBRE
A "grande muchedumbre" constituye otra
L clase de pequeños favorecidos de Jehová
que reciben recompensa a causa de su fi-
delidad y obediencia. Á medida que se entienden
las Escrituras, mostrando la grande muchedum-
bre, aumenta la apreciación de uno con respecto
a la amante bondad de Dios. El hecho de que
.Jesús habla de la grande muchedumbre como
sus "otras ovejas" es evidencia del amor del
Señor hacia ellas y del cuidado con que ha he-
cho provisión para ellas. Luego añade: "Y oirán
mi voz"; significando que prestarán atención a
lo que él dice. Ningún individuo está predesti-
nado a ser de la grande muchedumbre, pero el
Señor abre el camino, y los que diligentemente
le buscan hallan ese camino.
Una persona de buena voluntad hacia Dios
tiene un sincero deseo de ser enseñada y guiada
en el camino recto. Por consiguiente, como lo
expresa el salmista, se dirige a Jehová Dios en
las siguientes palabras: "¡Hazme conocer tus
caminos, oh Jehová; enséñame tus sendas! ¡ En-
camíname en tu verdad, y enséñame: porque tú
eres el Dios de mi salvación; a ti espero todo
el día!"—Salmo 25:4,5.
Jehová, en su amorosa bondad, hace toda ne-
cesaria provisión para contestar la anterior ora-
ción; por eso está escrito: "Bondadoso y recto
65
10 G
S A L V A C I O N

es Jehová; por tanto dirigirá a los pecadores


en el camino." (Salmo 25: 8) Ser humilde signi-
fica ser enseñable, es decir, estar dispuesto a
que otros le enseñen. Quien reconoce a Jehová
Dios como supremo está ansioso de conocer su
camino, y a esa persona Jehová dice: "Encami-
nará a los humildes en la justicia; enseñará a
los humildes su camino. Todas las sendas de
Jehová son misericordia y fidelidad, para los
que guardan su pacto y sus testimonios." (Sal-
mo 25: 9,10) La Biblia es la Palabra de Dios,
la cual ha provisto para instrucción de los hu-
mildes en el camino de la justicia; y hace esto
para que el hombre de Dios pueda estar plena-
mente equipado para su servicio. (2 Timoteo
3:16,17) Por tanto, la persona de buena volun-
tad reconocerá a la Biblia como la Palabra del
Todopoderoso Dios, y la aceptará como la apro-
piada y verdadera guía: "Lámpara es a mis pies
tu palabra, y luz a mi camino."—Salmo 119:105.

MODELOS
Dios usó tanto a personas como a cosas inani-
madas para hacer modelos, tipos y cuadros por
medio de los cuales enseña a los mansos o hu-
mildes y los guía en el camino que deben seguir.
Las Escrituras presentan esos modelos especial-
mente para ayuda de los que desean aprender.
Por más de diez y ocho siglos Dios tuvo tratos
con los israelitas, y con ese pueblo hizo que
acontecieran cosas por medio de las cuales hizo
tipos o modelos para guía de su pueblo que ac-
tualmente se halla en la tierra; como está escri-
to : "Y estas cosas les sucedieran a ellos típica-
mente, y fueron escritas para admonición de
GltANDB MUCHEDUMBRE 67

nosotros, a quienes ha llegado el fin de los si-


glos."—! Corintios 10:11.
Por consiguiente, vemos que esos "ejemplos",
llamados de otra manera "tipos", tienen que ser
entendidos por el pueblo de Dios que se halla
en la tierra al fin del mundo en que nos en-
contramos; y los que busquen el conocimiento,
aprenderán. No habría ningún propósito en ha-
cer tipos a menos que éstos fueran entendidos
en algún tiempo; y ahora estamos en ese tiempo.
Un tipo es una imagen o representación de algo
que tiene su verificativo en un tiempo futuro.
Un antitipo es la realidad de la cosa que el tipo
representa. Al tipo apropiadamente se le puede
llamar una "sombra"; al antitipo, la "realidad".
El tipo es también un modelo que sirve de guía
en la ejecución de la obra. Por ejemplo, concer-
niente a los que servían como sacerdotes entre
los israelitas, está escrito: "Los cuales sirven
lo que es la mera representación y sombra de
las cosas celestiales; así como Moisés fué amo-
nestado por Dios cuando iba a construir el Ta-
bernáculo; pues, mira, le dice, que hagas todas
las cosas conforme al diseño que te fué mos-
trado en el monte." (Hebreos 8 : 5 ; Exodo 25: 40)
Otro ejemplo es aquel en que Jesús es llamado
"el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo"; el cordero pascual ofrecido como sa-
crificio por los sacerdotes de Israel era tipo
del Señor Jesús.—Exodo 12:1-29; 2 Crónicas
30:15-17.
La palabra modelo apropiadamente puede
aplicarse a cualquier cosa designada par ser-
vir de guía y por medio de la cual el hombre
•'58
S A L V A C I O N

sea enseñado a andar por el camino recto. El


tabernáculo fué edificado en el desierto confor-
me al modelo que Dios reveló a Moisés cuando
se hallaba en el monte: "Y me harán un San-
tuario, para que habite yo en medio de ellos.
Conforme a todo lo que yo te muestro, a saber,
el diseño de la Habitación y el diseño de todos
sus utensilios, así lo harás."—Exodo 25: 8, 9.
En tiempos pasados Dios usó cosas anima-
das e inanimadas para hacer cuadros proféti-
cos o dramas, indicando simbólicamente de esa
manera los medios para congregar a la grande
muchedumbre, la cual constituye las "otras ove-
jas" y que recibirán la salvación que les dará
vida eterna para servir a Dios y a su Rey. Mu-
chas personas consideran la parte de la Biblia
que por largo tiempo se ha llamado "El Anti-
guo Testamento" como simples declaraciones
históricas de sucesos que acontecieron hace
muchos años. En esto yerran en gran mane-
ra. Todo lo que ha sido registrado en las
Santas Escrituras es para ayuda do los que se
hallan dedicados a Jehová Dios, a fin de que
puedan conocer el camino recto y sean conso-
lados teniendo plena seguridad del propósito
de Dios para concederles salvación, acompaña-
da de abundantes bendiciones. (Romanos 15: 4)
La Biblia es un gran tesoro inagotable de ver-
dad, y feliz el hombre que obtiene conocimiento
y entendimiento de ella. Con el fin de ayudar a
las personas de buena voluntad hacia Dios, se
llama ahora la atención a algunos modelos dra-
mas o cuadros proféticos que se registraron en
la Biblia desde hace mucho tiempo.
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 69,r>

CLASE .TONADAB
Dios creó la tierra para el hombre, y tam-
bién creó al hombre para que viviera en la tie-
i ra y disfrutara de la plenitud de ella, y con
permiso del Todopoderoso Dios el hombre per-
fecto, al debido tiempo, gozará de ese gran fa-
vor y bendición. (Isaías 4 5 : 1 2 , 1 8 ; Salmo 24:1)
I ios que escapen la terrible tribulación y des-
11'acción que acaecerán en el Armagedón, y que
después de eso tengan las bendiciones de Jehová
en la tierra, constituirán la "grande muchedum-
bre", es decir, las "otras ovejas", las cuales el
Señor congrega en su rebaño. Hay muchos cua-
dros simbólicos o proféticos registrados en la
Biblia prediciendo la grande muchedumbre, los
cuales a continuación se consideran.
La Biblia menciona a un hombre cuyo nom-
bre era Jelionadab, algunas veces llamado Jona-
dab; y los que han de formar la grande muche-
dumbre algunas veces se menciona bajo el sím-
bolo de "Jonadab". Los israelitas, o judíos, eran
cl pueblo del pacto de Dios, y como tal tuvo ex-
clusivos tratos con ellos durante un período de
más de diez y ocho siglos. (Amos 3: 2) Jonadab
(ira hijo de Recab, el cineo, y descendiente de
Abraham por su esposa Cetura. (1 Crónicas
1:32,33; 2 : 5 5 ) El nombre Jonadab significa
"Jehová es generoso", evidentemente refirién-
dose al hecho de que Jehová mostró gran favor
liacia Jonadab, porque creía en Dios y rechazó
las insinuaciones que tenían por objeto hacerlo
caer en la religiosa trampa del Diablo. En tanto
(pie muchas naciones practicaban la religión del
Diablo, los descendientes de Recab y Jonadab
rehusaron tener algo que ver con la religión.
10 G
S A L V A C I O N

(Exodo 3 : 1 ; Jueces 1 : 1 6 ; 4 : 1 1 ; 5: 24) La posi-


ción de esos descendientes positiva e inaltera-
blemente era contra el Baalismo, religión prac-
ticada por muchas naciones, y en cuya trampa
o lazo cayeron los israelitas.
Los descendientes de Jonadab eran conocidos
como "la casa de los Recabitas". Eran una gente
honrada y sincera que en todo tiempo se hallaba
de parte de lo que es justo y rehusaba contem-
porizar con los malhechores. Cuando hacían un
trato lo cumplían fielmente. Guardaban su pa-
labra. Dios habló a su profeta Jeremías, alta-
mente recomendando a "la casa de los Recabitas"
a causa de su sinceridad, honradez y fidelidad
en cumplir un pacto que habían hecho: "Enton-
ces a la casa de los Recabitas dijo Jeremías:
Así dice Jehová de los Ejércitos, el Dios de
Israel: Por cuanto habéis obedecido el manda-
miento de Jonadab vuestro padre, y habéis
guardado todos sus encargos, obrando de acuer-
do con todo lo que él os prescribió; por tanto,
así dice Jehová de los Ejércitos, el Dios de Is-
rael: A Jonadab hijo de Recab no le faltará
nunca hijo que esté delante de mi presencia."
—Jeremías 35:18,19.
Eran gente de buena voluntad hacia Dios, y
amaban la justicia, siendo esa la razón por la
cual Dios los usó para hacer un modelo o cua-
dro de la gente de buena voluntad que en el
tiempo actual procura aprender la provisión
de Jehová para la humanidad, que ama la jus-
ticia y que muestra su amor hacia Dios cuando
llega a conocerle.
Dios mandó a Elíseo que ungiera a Jehú para
desempeñar una tarea específica entre los israe-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 71,r>

litas para la vindicación del nombre de Jehová.


.Ichú era capitán del ejército durante el reinado
del inicuo rey Acab y su esposa Jezabel, quie-
nes practicaban la diabólica religión llamada
llaalismo y que fué cuadro de la religión mo-
derna y de los sistemas religiosos comúnmente
Humados "Cristiandad" o "la religión cristiana".
Jehú desempeñando su deber y comisión repre-
sentó a Jesucristo, el gran Ejecutor y Vindica-
dor del nombre de Jehová, y también a los fieles
seguidores de Cristo Jesús, particularmente al
"resto", contando desde 1919 en adelante. El en-
cuentro de Jehú y Jonadab, y lo que en ese en-
cuentro tuvo lugar, forma un cuadro o drama
profético, modelo o tipo de la relación que la
gente de buena voluntad en el tiempo actual tie-
ne con Cristo Jesús y los miembros de su cuer-
po ; y por tanto, ese cuadro profético fué hecho
y registrado para beneficio especial de los que
¡diora se hallan en la tierra. (Véase La Torre
dd Vigía, ediciones de octubre a diciembre de
1932, bajo el título "El Ejecutor de Jehová".)
Desempeñando la comisión que se le había en-
comendado, Jehú primeramente ejecutó a cierto
número de diabólicos religionistas que apoya-
ban al rey Acab y que estaban en contra de Dios
y de Jehú, y luego procedió a ejecutar más de
esa misma clase infiel. En el camino vió a Jona-
dab, quien no era israelita, viniendo a su en-
cuentro. Esta parte del cuadro profético mues-
tra a la gente de buena voluntad, pero que no
pertenece al resto o "pequeño rebaño", buscando
al Señor con la esperanza de hallar un lugar de
refugio y salvación. Jehú paró su carro y habló
a Jonadab; y concerniente a esto las Escrituras
10 G
S A L V A C I O N

dicen: " Y pasando de allí adelante, halló a Jona-


dab hijo de Recab, que venía al encuentro de
él; y le saludó, y dijo: ¿Es tu corazón recto,
como mi corazón lo para con tu corazón ? Y res-
pondió Jonadab: ¡Lo es, y lo es! ¡dame tu
mano! El pues le dió la mano, y le subió con-
sigo en el carro. Entonces Jehú le dijo: Ven
conmigo, y verás mi celo por Jehová. De ma-
nera que le hicieron caminar con él en el carro."
—2 Reyes 10:15,16.
El corazón es el asiento de las afecciones y
móviles que dirigen el curso de acción de la
persona. Si un hombre es de buen corazón, in-
clinado hacia lo justo, entonces su curso de ac-
ción será en armonía con ese corazón o móvil.
Si alguien cree en Dios y Cristo Jesús y desea
conocer lo que es justo, entonces correctamente
puede decirse que es una persona de buena vo-
luntad hacia Dios. Cuando Jehú habló a Jona-
dab, diciendo: '¿Es tu corazón como el mío?'
claramente quiso decir: "¿Apruebas mi curso
de acción, que es en contra del Diablo y sus
engañosas tretas religiosas, y está tu corazón
dedicado a Jehová Dios T Cuando Jonadab con-
testó que él era del mismo corazón o móvil que
impelía a Jehú a tomar un justo curso de acción
contra los religionistas, Jehú dió a Jonadab la
mano y lo subió al carro, indicando de esa ma-
nera que el Señor Jesús ofrece protección a la
clase Jonadab y la invita a buscar protección
en o bajo su organización, siendo el carro sím-
bolo de la organización de Jehová. Jonadab fué
tomado en la carroza con Jehú y fué con él, lo
cual muestra que la clase Jonadab viene a ser
compañera y anda junta con los ungidos segui-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 73,r>

dores de Cristo Jesiís, el resto, los testigos de


Jehová en la tierra. Al invitar Jehú a Jonadab
ii que fuera con él, le dijo: "Ven . . . y verás
mi celo por Jehová." Eso quiso decir que Jehú
<;ra enérgico y entusiasta en el cumplimiento
de los mandatos de Jehová, e invitaba a Jona-
dab a desplegar un celo semejante; lo cual mues-
I ra que la clase Jonadab tiene que exhibir ener-
gía y entusiasmo en su devoción y servicio a
Dios, su Iley y su reino. Concerniente al Señor

Jonadab sube ¡il curro de Jehú


10 G
S A L V A C I O N

Jesús, está escrito: "Porque el celo de tu Casa


me ha consumido, y los vituperios de los que te
vituperaban cayeron sobre mí."—Salmo 69: 9.
Así como Jehú en su celo representó al Señor,
igualmente vemos que el Señor Jesús en todo
tiempo fué celoso en el cumplimiento de la co-
misión que le fué confiada por Jehová. El Dia-
blo, y particularmente sus agentes religiosos,
en todo tiempo han reprochado el nombre de
Jehová Dios; y cuando Cristo Jesús vino a la
tierra los vituperios dirigidos a Jehová caye-
ron sobre Jesús, y de esa manera Jesús sufrió
gran reproche a manos de los religiosos agen-
tes del Diablo. Todos los verdaderos seguidores
de Cristo Jesús han sufrido esa misma clase
de vituperios.—Romanos 15: 3.
Los que de esa manera se asocian con la clase
electa también tienen que ser vituperados. Eso
quiere decir que los que forman la gran muche-
dumbre son en el tiempo actual reprochados pol-
los religionistas, y esta oposición presenta a los
Jonadab la oportunidad de probar su devoción
al Señor y mantener su integridad hacia Jehová.
Tienen que ser sometidos a la prueba y dedi-
carse con todo lo suyo a Dios y su reino, y de
ninguna manera a hombre alguno u organiza-
ción humana. La clase Jonadab tiene que ejer-
cer la misma fe y obediencia que se requieren
de la clase del "siervo electo", el "pequeño re-
baño". (Isaías 4 2 : 1 ) Esta es la razón por la
cual ahora venios que el resto ungido, es decir,
la pequeña manada en la tierra, los testigos de
Jehová, y los de la clase Jonadab tienen que
ser y en efecto son compañeros de servicio, mar-
chando juntos en paz y armonía, sirviendo a
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 75,r>

Dios y a su reino. (Salmo 122) En toda parte


de las Escrituras en que aparezca el nombre
.lonadab se entiende que se refiere a los hom-
bres y mujeres en la tierra que son de buena
voluntad hacia Dios, su Rey y su reino.

SOBREVIVIENTES DEL DILUVIO


Otro cuadro profético, que es de peculiar in-
terés para la clase Jonadab en el tiempo actual,
es el que tiene que ver con las personas que so-
brevivieron al diluvio. El gran diluvio del tiem-
po de Noé fué típico, es decir, fué un modelo o
símbolo de mayores cosas por venir. Dios des-
truyó "el mundo de entonces" por medio de un
diluvio, y aquel diluvio representó al Armage-
dón, por medio del cual el presente mundo ini-
cuo en breve será destruido. (2 Pedro 3:5-7)
Los únicos sobrevivientes del diluvio fueron Noé
y las criaturas que con él se hallaban en el arca.
(Génesis 7 : 22, 23) En ese cuadro Noé prefiguró
o representó a Cristo Jesiis, el amado Hijo de
Dios. Noé era "pregonero de justicia" y por lo
tanto un testigo al nombre y majestad de Jehová
Dios. (2 Pedro 2: 5) Los hijos de Noé y las es-
posas de ellos creeyeron en lo que Noé les anun-
ciaba, y manifestaron esa creencia entrando en
el arca con Noé y permaneciendo en ella hasta
terminar el diluvio, siendo esa la manera en que
hallaron protección y seguridad en cl arca, la
cual representó la organización de Dios. Ha-
llando refugio en el arca, los hijos de Noé y las
esposas de ellos representaron a los que hallan
refugio en la organización de Dios en el tiempo
presente. Los hijos de Noé y sus esposas siendo
pasados a través del diluvio forman un cuadro
•'58 S A L V A C I O N

profético prediciendo que una clase de personas


de buena voluntad, llamada también "clase Jona-
dab", u "otras ovejas" del Señor, que buscan la
justicia y la mansedumbre, a causa de su fe y
obediencia serán pasadas a través del terrible
Armagedón, y, siendo fieles, formarán la "gran-
de muchedumbre". Los altos críticos, que a sí
mismos se dan el nombre de predicadores, cléri-
gos y doctores en divinidad, excluyen el relato
del diluvio; mostrando de esa manera que ab-
solutamente carecen de fe en Dios y son ene-
migos de él. Jesús enfáticamente aprobó la exis-
tencia del diluvio y mostró que era un tipo de
la futura destrucción del mundo.

EL ESCAPE DE LOT
Otro cuadro profético relacionado con la gente
de buena voluntad que halla refugio en el Señor,
cuadro que fué hecho desde hace muchos siglos,
es el que tiene que ver con Lot y su escape de
Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran practi-
cantes de la religión del Diablo y eran extrema-
damente inicuos. (Génesis 13:13) Lot era sobri-
no de Abraham y moraba en la llanura cerca de
Sodoma. A causa de la gran iniquidad que exis-
tía en Sodoma, Dios envió sus representantes a
Sodoma para destruirla. En su camino aquellos
representantes de Jehová informaron a Abra-
ham el propósito de Dios. Abraham, teniendo
en cuenta a su sobrino Lot, quien se hallaba su-
jeto a destrucción a menos que fuera protegido,
vehementemente rogó a Jehová Dios que Sodo-
ma fuera librada de la destrucción con tal de
que cierto número de personas justas fueran
halladas en aquella ciudad. Dios dijo a Abra-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 77,r>

liam que no destruiría a Sodoma con tal de que


diez personas justas fueran halladas en la ciu-
dad. (Génesis 18:20-33) Pero ese número no
pudo ser hallado. Solamente Lot y su familia
tenían fe en Dios, y su familia consistía de su
esposa y sus dos hijas. Jehová mostró su mise-
ricordia para con Lot, su esposa y sus dos hi-
jas, e hizo que fueran conducidos fuera del lu-
gar de destrucción: "Entonces Jehová llovió so-
bre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de
parte de Jehová desde los cielos; y destruyó
aquellas ciudades, y toda la Vega, y todos los
habitantes de las ciudades, y todos los produc-
tos de la tierra."—Génesis 19: 24, 25.
Los ángeles del Señor aparecieron como hom-
bres y como representantes suyos condujeron a
Lot y sil familia fuera de Sodoma antes de que
cl fuego destructor lloviera sobre la ciudad. Los
ángeles los amonestaron con respecto a lo que
deberían hacer: "Y sucedió que como los hubie-
sen sacado fuera, les dijo: ¡ Escapa por tu vida;
no mires tras ti, ni te pares en toda la Vega;
escapa a la montaña, no sea que perezcas!"—
Génesis 19:17.
En este cuadro profético Lot y su familia re-
presentaron o prefiguraron a las personas de
buena voluntad que escuchan la amonestación
concerniente a la gran destrucción que vendrá
sobre el mundo en el Armagedón, amonestación
que actualmente es dada en todo el mundo pol-
los testigos de Jehová. Ciertamente que la des-
trucción de Sodoma representó el Armagedón,
y que Sodoma particularmente prefiguró aque-
lla parte de la organización de Satanás llamada
la "Cristiandad"; y eso se prueba por lo que
10 G
S A L V A C I O N

está escrito con respecto a los sistemas reli-


giosos llamados la "Cristiandad": 'Aquella gran
ciudad [organización] llamada Sodoma, en don-
de Cristo fué colgado.' (Apocalipsis 1 1 : 8 ) Las
naciones que se conocen con el nombre de la
"Cristiandad" en estos últimos tiempos lian ve-
nido a ser extremadamente inicuas, y esos prac-
ticantes religiosos son los que persiguen a los
testigos de Jehová porque están de parte de
Dios y de su reino e insisten en obedecer a Dios
y a Cristo Jesús por medio de la proclamación
del mensaje del reino. Cristo Jesús considera
la persecución hecha a sus fieles seguidores
como si a él mismo se le hiciera. (Mateo 25:
32-46) Las condiciones que existían dentro y
en los alderredores de Sodoma exactamente se
ajustan a las condiciones que actualmente exis-
ten en la "Cristiandad". Jesús, refiriéndose a
las condiciones que prevalecerían en la tierra
al tiempo de su segunda venida, o sea en el
tiempo presente, las asemeja a Sodoma, pro-
liando adicionalmente de esa manera que la
destrucción de Sodoma fué un tipo o prefiguró
lo que acontecerá a la "Cristiandad" en el Arma-
gedón. "De igual manera también como acon-
teció en los días de Lot: comían, bebían, com-
praban, vendían, plantaban, edificaban; mas el
día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azu-
fre del cielo, y los destruyó a todos. De la misma
manera sucederá en el día en que el Hijo del
hombre sea revelado."—Lucas 17: 28-30.
Los hechos actuales concluyentcmente prue-
ban que por toda la "Cristiandad" los hombres
que funcionan los sistemas religiosos son mo-
vidos por el egoísmo y por medio de esos sis-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 79,r>

lemas religiosos llevan a cabo el fraude más


lerrible y por completo pasan por alto la amo-
nestación que Dios hace que se dé en presencia
de ellos concerniente a la proximidad del Arma-
gedón. De manera que con toda claridad puede
verse que la profecía del Señor Jesús está en
curso de cumplimiento.
En el cuadro de Lot huyendo de Sodoma se
da énfasis no solo a la fe, sino también a la obe-
diencia. Los ángeles del Señor, al conducir a Lot
y su familia fuera de Sodoma antes de comen-
zar la destrucción, los amonestaron en las si-
guientes palabras: "¡ Escapa por tu vida; no mi-
res tras ti." "Entonces Jehová llovió solare So-
doma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte
de Jehová desde los cielos; y destruyó aquellas
ciudades, y toda la Vega, y todos los habitan-
tes de las ciudades, y todos los productos de la
tierra. Mas la mujer de Lot miró tras él hacia
atrás; y se convirtió en pilar de sal." (Génesis
19:24-26) La mujer de Lot por completo des-
preció la amonestación de los representantes de
Jehová, y el hecho de haber mirado hacia atrás
fué un acto de desobediencia, y el resultado fué
convertirse en un ]jilar de sal como monumento
de su desobediencia, y en sustencia, claramente
parece significar: "Cuando uno se compromete
a obedecer al Jehová, tiene que continuar en
l'e y fiel obediencia a los mandamientos ele Dios.
La obediencia a Jehová tiene que ser continua
e incondicional." "Pero Jesús le dijo: Ninguno
(pie pusiera la mano en el arado y mirare atrás,
es apto para el reino de Dios."—Lucas 9: 62.
Describiendo Jesús las condiciones que pre-
valecerían en la tierra al tiempo del Armage-
10 G
S A L V A C I O N

don, dijo: "En aquel día, el que estuviere sobre


el terrado, y sus efectos en la casa, no descienda
para llevárselos; y asimismo el que estuviere en
el campo, no vuelva atrás. Acordaos de la mujer
de Lot."—Lucas 17: 31, 32.
De esa manera Jesús dió énfasis a la impor-
tancia de la obediencia. Tanto Lot como su fa-
milia recibieron la amonestación de huir, y en
efecto huyeron antes de la destrucción de Sodo-
ma y Gomorra; e igualmente los que forman la
grande muchedumbre reciben la amonestación
para huir, y tienen que huir hacia el reino de
Jehová antes que principie el Armagedón y tie-
nen que permanecer bajo la protección del Señor
hasta que el fuego del Armagedón haya sido por
completo extinguido. Estas cosas están registra-
das como un modelo o guía para los que se com-
prometen a servir a Jehová.

CIUDADES DE KEFUGIO
Moisés se hallaba al frente de los israelitas
en su viaje de Egipto a la tierra prometida.
Cuando se hallaban en las llanuras de Moab,
y antes de entrar a Palestina, Dios anunció por
medio de Moisés su provisión para la temporial
protección de los israelitas y extranjeros entre
ellos que accidentalmente cometieran homicidio,
por yerro y sin malicia. (Véase Números, ca-
pítulo 35; considerado detalladamente en La
Torre del Vigía de diciembre 1934 y enero de
1935.) Moisés fué tipo de Cristo Jesús. (Hechos
3 : 2 2 , 2 3 ) Lo cual quiere decir que las declara-
ciones proféticas de Moisés se cumplen con lo
que el Señor Jesús hace. Jehová Dios mandó a
Moisés que anunciara a los israelitas que había
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 81,r>

hecho provisión de tres ciudades de refugio al


rste del Jordán, y tres ciudades de refugio al
(Kiste del Jordán. Moisés dió esta información
n los israelitas poco antes de que entraran a
(¡anaán, o Palestina, y esto claramente muestra
que el cumplimiento del cuadro profético se re-
laciona de una manera particular a la segunda
venida del Señor Jesucristo y su reino, así como
lo que ocurre poco antes del Armagedón. Una
ciudad es símbolo de una organización, y por
consiguiente las ciudades de refugio simboliza-
ron o prefiguraron la organización de Dios bajo
cl Mayor Moisés, Cristo Jesús. El antitipo de
las ciudades de refugio es la organización bajo
cl Señor Jesucristo, quien es la Cabeza de la
organización capital de Dios.
La provisión de la ley de Dios era que si al-
guien daba muerte a otro por odio y con ma-
licia, el homicida tenía que morir. Si el homi-
cidio se cometía sin malicia o enemistad, siendo
por acídente o por yerro, entonces el homicida,
para su propia protección, podía huir a una de
las ciudades de refugio y tener allí protección
y seguridad en tanto que permaneciera dentro
de la ciudad: "Mas si por cualquiera causa el
homicida saliere fuera del recinto de la ciudad
de refugio a donde haya huido, y el vengador
de la sangre le hallare fuera del recinto de su
ciudad de refugio, y el vengador de la sangre
matare al homicida, no incurrirá en delito de
sangre; porque el homicida debía permanecer
en la ciudad de refugio hasta la muerte del su-
mo sacerdote; mas después de la muerte del
sumo sacerdote, podrá volver el homicida a la
tierra de su posesión."—Números 35: 26-28.
10 G
S A L V A C I O N

Las seis ciudades fueron establecidas para


conveniencia del pueblo de Israel que se ha-
llaba en ambos lados del Jordán. Aquellas ciu-
dades de refugio simbólicamente representaron
la protección que la gente de buena voluntad
recibirá al huir de la organización de Satanás
a Cristo y su organización, y que permanece
allí hasta que el Armagedón haya terminado.
En caso de que el homicida, usando un arma
mortífera, diera muerte a alguien a causa de
odio, enemistad o malicia, no podía obtener el
beneficio de las ciudades de refugio, sino que
el vengador de la sangre podía matarlo tan
pronto como lo encontrara. Uno que actúa con
malicia manifiesta mala condición de corazón,
es decir, un móvil malo, y el hecho de que ta-
les personas no recibían el beneficio de las ciu-
dades de refugio, y además el hecho de que si
una persona daba muerte a otra por yerro o
repentinamente, sin enemistad, podía tener el
beneficio de la ciudad de refugio, muestran que
las ciudades de refugio antitípicamente aplican
solamente a las personas de buena voluntad ha-
cia Dios, y que tienen un sincero deseo de hacer
lo que es justo, y que han sido forzadas a una
posición indeseable a causa de circunstancias
que no pueden controlar. Tales personas son
de buena voluntad y las que, si son fieles, for-
marán la "grande muchedumbre".
La vida humana no puede ser tomada al ar-
bitrio de cualquier persona, sino solamente de
acuerdo con la ley de Dios. Quien asuma auto-
ridad para dar muerte a otro es un homicida.
El pacto eterno de Dios, el cual fué declarado
a Noé, da énfasis a la santidad de la vida. (Géne-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 83,r>

sis 9:1-6) Se hace provisión para la ejecución


<le los homicidas bajo ciertas condiciones; y na-
die puede dar muerte a otro impunemente cuan-
do el homicidio se ha cometido contrariamente
a la ley de Dios. En cl tiempo actual, como los
hechos concluyentcmente lo muestran, todas las
naciones de la tierra han quebrantado el pacto
eterno, causando desenfrenada y maliciosamente
la muerte de muchas criaturas humanas. lias na-
ciones han hecho esto en guerras de conquista
y por otros medios de opresión y de matanza,
en los que muchas criaturas humanas han pere-
cido. Los políticos y los traficantes han fomen-
tado y llevado a cabo muchas guerras, y el clero
de las organizaciones religiosas han santificado
esas guerras y pretendido bendecir a los que se
ocupan en matar a otros. Particularmente du-
rante la Guerra Mundial, todo regimiento tenía
sus clérigos, quienes, cuando se hallaban en sus
cabales, pretendían bendecir a los que iban al
campo de batalla. Los sistemas religiosos igual-
mente aprueban la guerra cuando parece popu-
lar hacerlo así. La guerra de Italia contra Abi-
sinia y la guerra de España llevada a cabo por
los rebeldes contra el gobierno contó con la ple-
na aprobación, cooperación y apoyo de la or-
ganización religiosa de la Jerarquía Católico-
Romana.
No es necesario probarlo, por cuanto la in-
formación es general, que los líderes de las or-
ganizaciones religiosas aprueban, apoyan y co-
operan en sangrientas guerras, cuyo resultado
es la matanza de muchas criaturas humanas, y
de esa manera los guías religiosas son cómpli-
ces en el crimen de violar el pacto eterno. Todas
10 G
S A L V A C I O N

las naciónos están incluidas en esta condenación


del Señor; lo cual se afirma por lo siguiente:
"He aquí que Jehová vaciará la tierra, y la de-
jará desierta, y cual vaso, la volverá boca abajo,
y dispersará sus habitantes. La tierra será en-
teramente vaciada y completamente saqueada;
porque Jehová ha hablado esta palabra. La tie-
rra se pone de luto y se marchita, y el mundo
desfallece y se marchita; desfallece la gente en-
cumbrada de la tierra. La tierra también es pro-
fanada bajo sus habitantes; porque traspasaron
la ley, cambiaron el estatuto, y quebrantaron el
pacto eterno. Por tanto la maldición ha devo-
rado la tierra, y los que habitan en ella son cul-
pables: por tanto son abrasados los habitantes
de la tierra, y pocos hombres son dejados en
ella." (Isaías 24:1, 3-6) El Armagedón esta cer-
ca, y Dios declara que todos los matadores vo-
luntariosos y deliberados perecerán en él.
Por toda parte hay muchos individuos que
han sido forzados a ir a la guerra y que han
sido descarriados por los líderes religiosos, in-
formándoles que Dios les ha encomendado el
deber de matar. Estos jóvenes, siendo forzados
a ir a la guerra por los poderes dominantes, y
no teniendo conocimiento de la ley de Dios y
su provisión para salvación, han luchado en las
guerras y dado muerte sin darse cuenta de toda
la responsabilidad; y éstos, por la gracia de
Dios, tienen el beneficio de las antitípicas ciu-
dades de refugio. Las personas que después de
saber lo que Dios requiere y luego creen en él
y en Cristo Jesús, y que buscan perdón por me-
dio del mérito de su sangre, y que huyen a la
organización de Dios bajo Cristo, podrán ha-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 85,r>

llar refugio y protección hasta que el Armage-


dón haya pasado. Hay muchos otros que se ha-
llan bajo la influencia de las organizaciones re-
ligiosas y los líderes de ellas, y estos líderes
religiosos les han dicho que es correcto dar
muerte a ciertas personas, y, dando crédito a
los guías religiosos, han llevado a cabo la per-
secución contra los verdaderos seguidores de
Cristo Jesús, consintiendo aun en la muerte de
ellos. Saulo de Tarso fué un notable ejemplo
de esto. Era un ardiente religionista, fariseo
de fariseos, y cuando aquel fiel seguidor de
Cristo Jesús, Esteban, fué malévolamente con-
victo y apedreado a muerte, Saulo de Tarso se
hallaba presente y consentía en su muerte. (He-
chos 7: 58, 59) Después el Señor reveló a Saulo
la verdad y Saulo vino a ser cristiano; luego
el Señor le cambió el nombre, y después fué
conocido como Pablo y constituido apóstol de
Jesucristo y testigo especial del reino. Su pro-
pio testimonio muestra la marcada diferencia
entre un religionista y un cristiano.—Gálatas
1:13-16; Hechos 26:5,9-17.
Durante la Guerra Mundial muchos jóvenes
fueron forzados a enlistarse en el ejército para
ir a la guerra. Diariamente veían a clérigos re-
ligiosos baladroneando, algunas veces borrachos
y otras no. Observaban la duplicidad de esos
clérigos, que en todo tiempo se mezclaban con
los soldados en la retaguardia; y cuando la
guerra terminó, muchos de estos soldados que
regresaron se dieron cuenta de que la religión
es un lazo del Diablo y que la Palabra de Dios
es la verdad, y entonces entendieron lo que vie-
ron hacer a los religionistas durante la guerra.
10 G
S A L V A C I O N

Aquellos jóvenes de buena voluntad y amable


corazón deseaban conocer y hacer lo justo, de
modo que cuando entraron en contacto con la
verdad presentada en las publicaciones de Dios,
comenzaron a buscar a Jehová, a fin de hallarlo
y conocer la provisión hecha por él para pro-
tección y salvación. Esas son personas de buena
voluntad hacia Dios.
Desde la venida del Señor Jesús y la procla-
mación de su reino por sus fieles seguidores,
los líderes religiosos han llevado a cabo gran
persecución contra los testigos de Jehová. Se-
creta y malévolamente han inducido a los ofi-
ciales políticos y policíacos, así como a otros
del "escuadrón de fuerza bruta", para que arres-
ten, persigan y encarcelen a muchos fieles cris-
tianos que proclaman la verdad que desenmas-
cara al diabólico sistema religioso. Muchos de
estos fieles cristianos, hombres y mujeres, han
sido cruelmente golpeados, y algunos de ellos
matados, siendo los guías religiosos, particular-
mente los clérigos, los principales instrumentos
e instigadores de esa persecución y homicidio.
Otras personas conectadas con las instituciones
religiosas han sido descarriadas y mal aconse-
jadas por los clérigos y han participado en ma-
lévolo maltrato contra los testigos de Jehová,
pero después, dándose cuenta de que los testi-
gos de Jehová son fieles siervos del Señor, y
siendo de buena voluntad hacia Dios, se han
puesto de parte de Jehová, han tratado bonda-
dosamente a los testigos de Jehová y han huido
a la antitípica ciudad de Dios y allí lian hallado
refugio. Continuando en esa condición y obede-
ciendo al Señor, hallarán protección y seguridad
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 87,r>

hasta el Armagedón, y, manteniendo su integri-


dad hacia Dios, serán hechos miembros de la
grande muchedumbre.
"El vengador de la sangre" mencionado en
las Escrituras (Números 35:19) representó al
Señor Jesucristo, el Ejecutor de Jehová, que
lleva a cabo los mandamientos de Jehová y que
en el Armagedón dará muerte a todos los ene-
migos de Dios. Si esas personas de buena vo-
luntad muestran su fe en Dios y en Cristo Jesús,
así como su obediencia, huyendo hacia Jehová
antes del Armagedón y luego continúan bus-
cando la justicia y la mansedumbre y sirven a
Jehová como se les ha mandado, entonces serán
libradas de la grande devastación que será efec-
tuada en el Armagedón. Por consiguiente, las
ciudades de refugio, así como los que hallaban
protección en ellas, proféticamente representan
el lugar de refugio para la gente de buena vo-
luntad que continúa en fe y fidelidad y después
formará la grande muchedumbre. Cuando una
persona de recta condición de corazón entiende
<pie desde hace muchos siglos el Señor Dios hizo
provisión para las personas de buena voluntad
ya descritas, su corazón responde al Señor en
amor y devoción.

R AHA B
Rahab de Jericó, y los miembros de su fa-
milia, fueron protagonistas en uno de los dra-
mas proféticos de Jehová, prefigurando y pre-
diciendo a la grande muchedumbre; y esa es la
razón por la cual el relato de la Biblia concer-
niente a Rahab es de peculiar interés para la
clase Jonadab o gente de buena voluntad en el
10 G
S A L V A C I O N

tiempo actual. La parte desempeñada por Rahab


también dió énfasis a la importancia de la fe y
la obediencia. El hecho de que es un drama pro-
fético dirigido por Jehová Dios es prueba de
que en algún tiempo futuro tiene que tener su
pleno cumplimiento. Raliab era ramera, pero el
hecho de que Jehová la usó para hacer este cua-
dro profético muestra que uno de mala repu-
tación puede buscar a Jehová y hallarle y adqui-
rir un lugar de seguridad y protección durante
la inminente tribulación del Armagedón, la cual
está muy próxima.
Moisés murió, y Jehová Dios dió a «Josué el
mando de los israelitas. La marcha de los israe-
litas a través del desierto casi había terminado
y era tiempo para que entraran en la tierra pro-
metida que entonces llevaba el nombre de Ca-
naán. El nombre Josué significa "Jehová sal-
vará". Fué tipo de Jesucristo, cuyo nombre sig-
nifica lo mismo, Joshua siendo la palabra he-
brea y Jesús la manera griega de pronunciar
el mismo nombre. (Hechos 7 : 4 5 ; Hebreos 4 : 8 ,
margen) El tiempo del principio del cumpli-
miento de este drama profético, como plena-
mente lo muestran los indisputables hechos co-
nocidos a los cristianos como verdaderos fué
como por el año de 1918 (E.C.), tiempo en que
Cristo Jesús, el mayor Josué, vino al templo
de Jehová. (Véase La Torre del Vigía, junio
de 1939.)
Jehová mandó a Josué que condujera a los
israelitas a través del rió Jordán. Antes de co-
menzar la marcha hacia el Jordán Josué envió
a dos hombres de confianza para espiar a Jericó,
ciudad que representó a las organizaciones reli-
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 89,r>

giosas que Jehová se propone destruir. Estos


dos hombres fueron a Jericó para obtener in-
formación y llevarla a Josué. " Y entraron en
casa de cierta mujer ramera, llamada Rahab, y
posaron allí." (Jueces 2 : 1 ) Dios podía haber
actuado contra Jericó, sin primeramente man-
dar los espías; pero la gente de aquella ciudad
había tenido noticias de los israelitas y de las
grandes cosas que Dios había hecho por ellos,
y ahora era el momento oportuno para que los
habitantes de Jericó mostraran su actitud ha-
cia Dios y su pueblo en pacto, Israel. Además,
Jehová discernió una mujer en Jericó que tenía
fe y esperanza en Dios basada en lo que había
oído acerca de lo que él había hecho por los is-
raelitas, y se le dió la oportunidad de manifes-
tar su fe. La fe y obediencia de ella la condu-
jeron a la salvación en tanto que otros habi-
tantes de Jericó fueron destruidos. La ciudad
de Jericó y sus alrededores mostraban que era
un cuadro de las naciones que en el tiempo ac-
tual forman la "Cristiandad", que practican la
religión y están en contra del Cristianismo. Los
dos hombres que fueron como espías represen-
taron a los testigos de Jehová, que son comi-
sionados para investigar a la "Cristiandad" en
donde proclaman el nombre y reino de Dios, lo
cual hacen inmediatamente antes de la batalla
del gran día del Dios Todopoderoso.
A pesar de todo lo que los líderes religiosos
han dicho y tengan que decir con respecto a los
dos espías que entraron en la casa de la ramera
y se alojaron allí, podemos estar absolutamente
seguros de que Jehová los mandó allí para lle-
var a cabo sus propósitos. No hay razón para
10 G
S A L V A C I O N

criticar a esos dos hombres. En lo que a Rahab


respecta, parece que fué usada en el cuadro para
mostrar que personas de menor reputación que
otras, es decir, las que pertenecen a la clase co-
mún, se hallan en una condición mental y de
corazón mejor y un deseo mucho mayor de jus-
ticia que los que se consideran como de mayor
reputación, que se sienten satisfechos de sí mis-
mos, que son santimonios y que practican la re-
ligión. Jesús no tuvo buena reputación entre los
religionistas judíos, pero "la gente le oía con
gusto". (Marcos 12: 37) Muchas jóvenes han si-
do engañadas por altos dignatarios religiosos y
forzadas a seguir un curso de conducta en ex-
tremo humillante para ellas. Algunas jóvenes se
han hallado en esa infortunada posición aun te-
niendo un gran deseo de justicia, y esa clase de
gente es mucho más suceptible de escuchar el
mensaje del reino de Dios que los hombres y
mujeres de alta reputación entre otros. Hoy en
día los religionistas, y particularmente los líde-
res del sistema católico-romano, la Jerarquía,
deliberadamente se esfuerzan por manchar el
nombre y reputación de los verdaderos cristia-
nos. Hacen esto en completo desdén al mensaje
del Rey y del reino y de la amonestación que
ese mensaje les da. La gente honrada y sincera
prestará atención al mensaje de verdad que se
les lleva, sin reparar en el instrumento que para
ello se usa.
La casa de Rahab se hallaba situada en el
muro de Jericó, lo cual parece sugerir que no
tenía contacto con la sociedad de la ciudad. A
la caída de la ciudad, su casa se hallaría en una
posición muy peligrosa y únicamente el Señor
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE 91,r>

Dios podría salvar a ella y su familia. Su con-


dición es muy parecida a la de la gente de buena
voluntad, llamada también "clase Jonadab" en
el tiempo actual. Solamente la provisión de Dios
puede salvarla en el Armagedón. Los oficiales
policíacos de la ciudad de Jericó, a instigación
de grandes líderes religiosos, se dirigieron a la
casa de Rahab con el fin de arrestar a los dos
hombres o extranjeros que habían entrado en
ella. Igualmente en el tiempo actual los líderes
religiosos inducen al elemento oficial, a la poli-
cía o escuadrón de fuerza bruta, a que arresten
a los testigos de Jehová que llevau de casa en
casa el testimonio del reino de Dios en obedien-
cia a su mandamiento. Rahab mostró fe en Dios
al esconder a los espías y luego ayudarles a es-
capar. Si los hombres hubieran sido hallados
en la casa de ella, indudablemente se le habría
dado muerte por escudar a espías. Pero ella
creía que su salvación dependía enteramente del
Todopoderoso Dios, y se portó de acuerdo con
esa creencia. Rehusó ceder a los enemigos de
Dios; y en esto prefiguró a la gente de buena
voluntad que en el tiempo presente escuda a los
fieles testigos de Jehová y rehusan ceder y con-
temporizar con la policía. Iioy en día la clase
Jonadab o gente de buena voluntad, que forma
la grande muchedumbre, se dan cuenta del justo
curso de los testigos de J ehová y hacen sus me-
jores esfuerzos por ayudar a esos testigos del
Señor, en vez de ceder a las demandas del clero
para perjudicarlos.
Después de que los oficiales se retiraron de
la casa de Rahab y fueron en busca de los dos
espías, Rahab subió al terrado, en donde había
10 G
S A L V A C I O N

escondido a los dos hombres, para conferenciar


con ellos: "Y antes que los hombres se hubiesen
acostado, ella subió a donde ellos estaban, sobre
el terrado, y les dijo: Yo sé que Jehová os ha
dado esta tierra, y que el terror de vuestro nom-
bre ha caído sobre nosotros, y que ya han des-
mayado los habitantes del país a causa de vos-
otros. Porque hemos oído decir cómo Jehová
secó las aguas del Mar Rojo delante de vosotros,
cuando salisteis de Egipto; y lo que hicisteis a
los reyes de los Amorreos, que estaban en la
otra parte del Jordán, a Sebón y a Og, a quie-
nes destruísteis completamente. Y como lo hu-
bimos oído, se nos derritió el corazón y no ha
quedado ya aliento en hombre alguno a causa
de vosotros; porque Jehová vuestro Dios, él solo
es Dios arriba en el cielo, y abajo sobre la tie-
rra."—Josué 2:8-11.
Nótese este hecho: que Rahab allí reconoció
a Jehová Dios como el Ser supremo. Creía en
la caída de Jericó, y deseaba ser librada de aquel
desastre, y también deseaba ser salva. Luego
Rahab y los dos hombres entraron en acuerdo
solemne. Ella prometió guardar en secreto la
misión y presencia de ellos y cooperar con ellos
en su trabajo; y los hombres, en el nombre de
Dios, prometieron proteger a Rahab y a los
miembros de su familia cuando la ciudad fuera
destruida. Aquellos dos hombres en aquella oca-
sión representaron al Señor al hacer ese acuer-
do, el cual el Señor Dios respetó y cuidó de q;:e
se cumpliera. Luego Rahab descolgó a los hom-
bres con una cuerda escarlata, acordando antes
que, una vez que los israelitas hubieren entrado
en la tierra "atarás este cordón de hilo escar-
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

Eos espías escapan (le Jericó

lata para contraseña en la ventana por donde


nos descolgaste; y reunirás contigo dentro de
la casa a tu padre, y a tu madre, y a tus her-
manos, . . . Y será así, que la sangre de todo
aquel que saliere de las puertas de tu casa afue-
ra, será sobre su propia cabeza, y nosotros se-
remos sin culpa; pero en cuanto a todo lo que
estuviere contigo dentro de la casa, su sangre
10 G
S A L V A C I O N

recaerá sobre nuestra cabeza, si mano alguna le


tocare." (Josué 2:12-20) Este cuadro profético
muestra que los que lian de formar la grande
muchedumbre tienen que temer a Dios y tener
fe en él, tienen que hacer un pacto para hacer
la voluntad de Dios y luego fielmente obedecer
sus mandamientos.
La cuerda de liilo escarlata por medio de la
cual los hombres escaparon, que Rahab después
colgó por fuera de la ventana como una señal,
simbólicamente representó la derramada sangre
de Cristo Jesús, en la cual toda persona tiene
que confiar para ser salva. Los que pertenecen
a la clase celestial tienen que confiar en la pre-
ciosa sangre de Cristo Jesús como medio para
obtener vida. Igualmente la grande muchedum-
bre tiene que tener fe y confianza en la derra-
mada sangre de Cristo Jesús, en la cual 'lavan
sus ropas', identificándose de esa manera como
siervos de Dios; y luego tienen que tomar su
posición de parte de Dios y de su reino y fiel-
mente permanecer allí. Se requirió de Rahab,
bajo los términos del contrato, que internara en
su casa a los miembros de su familia, indicando
esa parte del cuadro que la clase Jonadab que
forma la grande muchedumbre, tiene que ser
activa en llevar a otros el mensaje del reino, a
fin de que puedan hallar un lugar de seguridad
y refugio en la organización de Dios antes del
Armagedón. Se requirió de todo miembro de la
familia de Rahab que permaneciera en la casa
durante el sitio de Jericó, y cualquiera de ellos
que saliera a la calle durante ese sitio perdería
la protección. Esto está en exacta armonía con
los requisitos que tenían que llenar los que huían
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE

a la ciudad de refugio. Todos tienen que per-


manecer bajo la protección del Señor y su or-
ganización antes, durante y hasta el final de
la tribulación que vendrá sobre el mundo en el
Armagedón. Si Rahab y sus familiares obede-
cían y eran fieles a los requisitos que se les
impusieron, su salvación quedaba garantizada
cuando la ciudad de Jericó fuera destruida.
Esta parte del cuadro marca el camino para
los que forman la grande muchedumbre, indi-
cándoles que tienen que huir a la organización
de Jehová, continuar en ella buscando la jus-
ticia y la mansedumbre y fielmente cooperar
con los testigos de Jehová en dar el testimonio
al nombre y reino del Dios Todopoderoso. El
acuerdo hecho, y que fielmente fué cumplido
por los dos hombres hacia Rahab y sus fami-
liares, muestra que la relación entre el resto
de testigos de Jehová y las "otras ovejas" del
Señor, la clase Jonadab, tiene que ser de ayuda
y protección mutuas, y cuidando de los propios
intereses como siervos del Señor. Tienen que
ser verdaderos compañeros, morar juntos y tra-
bajar juntos en paz.—Salmo 112.
Poco después de que los dos espías volvieron
al campo de Israel al otro lado del Jordán, co-
menzó el sitio de Jericó. Al séptimo día del sitio,
y a una señal dada, cayeron los muros de Jericó,
quedando solo aquella parte en que la casa de
Rahab se hallaba situada. Josué, como represen-
tante de Jehová, se encargó de que el acuerdo
habido entre los dos espías y Rahab fuera fiel-
mente cumplido. Envió a los mismos dos hom-
bres y trajeron vivos a Rahab y a su familia.
(Josué 6:20-25) Rahab había fielmente cuín-
10 G
S A L V A C I O N

plido su parte del acuerdo hecho con los repre-


sentantes de Josué y Jehová. Juntó a sus fami-
liares en su casa, en donde permanecieron como
se les había mandado. Había mantenido la cuer-
da escarlata colgando fuera de la ventana. Había
mostrado su fe y obediciencia, y Jehová la re-
compensó. (Santiago 2 : 2 5 ) Jehová hizo que la
fe y obediencia de ella fueran honorablemente
mencionadas en siglos futuros, hallándose regis-
trado: "Por fe cayeron los muros de Jericó,
después que se hubo dado vuelta alrededor de
ellos siete días. Por fe Rahab, la ramera, no
pereció con los que rehusaron creer; pues ella
acogió a los espías con paz."—Hebreos 11: 30, 31.
Este drama profético se hizo hace mucho,
conservándose su registro, y su significado aho-
ra se da a conocer con el propósito de ayudar
y beneficiar a los vivientes en la tierra que aman
a Dios y a su Rey, y de una manera particular
en el tiempo actual para los que formarán la
grande muchedumbre.

GABAONITAS
La tierra de Canaán estaba habitada por los
enemigos de Dios, y la mayoría de ellos cons-
piraron para pelear contra Josué, excepto los
gabaonitas, quienes mostraron su fe en el Dios
de Israel. Los combinados enemigos en Canaán
representaron a los religionistas y sus aliados
en la tierra que ahora se llama la "Cristiandad",
los cuales conspiran para destruir a los fieles
seguidores de Cristo Jesús e impedir que sean
nación, nación escogida de Dios. (Salmo 8 3 : 4 )
Los gabaonitas eran gente de buena voluntad
y representaron a la gente de buena voluntad
José ve nueve medio hermanos que regresan con Benjamín
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10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE

que en el tiempo actual se halla entre las de la


"Cristiandad" y que desea justicia y salvación.
Los gabaonitas habían oído lo que Josué y su
ejército habían hecho a Jericó y a Ai, y temían
a Josué y al Dios que él adoraba. Esto muestra
que "el temor a Jehová es el principio de la sabi-
duría". Los gabaonitas enviaron embajadores a
Josué a fin de hallar con él protección y salva-
ción. (Véase Josué nueve; considerado detalla-
damente en La Torre del Vigía para el mes de
marzo de 1937.) La batalla peleada por Josué en
Gabaón, indudablemente fué un cuadro del gran
día del Dios Todopoderoso, llamada "Armage-
dón" ; porque en Isaías 28: 21 está escrito: "Por-
que Jehová se levantará como en el monte Pera-
sim, y se indignará como en el valle de Gabaón;
para hacer su obra, su obra extraña, para eje-
cutar su acto, su acto extraño."
El acto, "el acto extraño" de Jehová mencio-
nado en el texto anterior, es la batalla del Arma-
gedón. Los gabaonitas no permanecieron apar-
tados esperando que la batalla diera principio
antes de dar los pasos necesarios para su pro-
pia preservación. Esto muestra que en el tiempo
actual la gente de buena voluntad hacia Dios no
debe esperar hasta que comience el Armagedón,
para buscar a Jehová, sino que tienen que actuar
inmediatamente al darse cuenta de la palabra
de verdad presentada en las Escrituras y dar
los pasos necesarios indicados por el Señor, a
fin de que puedan obtener protección y salva-
ción. Los embajadores de los gabaonitas, diri-
giéndose a Josué, le dijeron que venían a él a
causa del nombre de Dios a quien él servía:
"A lo que ellos respondieron: De una tierra muy
10 G
S A L V A C I O N

lejana han venido tus siervos, a causa del nom-


bre de Jehová tu Dios. Porque oímos su fama,
y todo lo que hizo en Egipto." "Y ellos respon-
dieron a Josué, diciendo: Lo hicimos así por-
que fuéles dado a tus siervos aviso seguro de
cómo Jehová vuestro Dios había mandado a su
siervo Moisés que os diese toda la tierra, y que
destruyese a todos los habitantes del país de-
lante de vosotros: de manera que temimos mu-
cho por nuestras vidas, con motivo de vosotros;
y por tanto hemos hecho esto. Y ahora, henos
aquí en tu mano; como bueno y recto te pare-
ciere hacer con nosotros, hazlo así." "Pero los
constituyó Josué en aquel día leñadores y agua-
dores para el servicio de la congregación y del
altar de Jehová, hasta el día de hoy, en el lugar
que él hubiere de escoger."-Josué 9: 9, 24, 25, 27.
Estos gabaonitas que se unieron a Israel en
su servicio bajo el mando de Josué profética-
mente prefiguran a la gente de buena voluntad
que se une a los testigos de Jehová en el tiempo
actual y sirven a Jehová Dios bajo el mando
del Mayor Josué, Cristo Jesús.
Los reyes de las varias provincias de Canaán
oyeron que los gabaonitas se habían asociado
con Josué y formaron una combinación de todas
sus fuerzas para pelear contra los gabaonitas.
(Josué 10: 2-5) Esta parte del drama profético
muestra cómo los religionistas se combinan para
destruir a la clase Jonadab en el tiempo pre-
sente, porque ha buscado a Jehová y se asocia
con el resto de Jehová. De manera que, sabiendo
que las combinadas fuerzas de los cananeos
marchaban contra ellos, los hombres de Gabaón
enviaron a Josué, diciendo: "Sube . . . presto,
10,r>
CHANDE MUCHEDUMBRE

y danos socoi'ro." De esa manera se predijo que


las personas de bnena voluntad en el presente
tiempo de gran angustia, ruegan a Cristo Jesús,
el Mayor Josué que los salve de las abomina-
ciones cometidas en la "Cristiandad", así como
de los asaltos que contra ellas llevan a cabo los
religionistas, por cuanto todos los sistemas reli-
giosos persiguen a esas personas de buena vo-
luntad. Josué inmediatamente respondió al lla-
mado, y de noche dirigió su ejército hacia la
ciudad de Gabaón. Esto muestra que la tarea
en beneficio de la grande muchedumbre tiene
que hacerse con toda diligencia, cuando la noche
cubre a todas las gentes de la tierra que están
contra Dios. El confederado enemigo había si-
tiado a la ciudad de Gabaón, cuando Josué llegó
al lugar de los acontecimientos. La negativa de
los gabaonitas para rendirse al enemigo mues-
tra que los que se declaran de parte de Jehová
tienen que permanecer firmes de su lado a des-
pecho de toda oposición. La clase Jonadab en
el tiempo presente se da cuenta de la mucha
oposición contra la que tiene que luchar, y esto
en gran manera la fortalece para seguir como
el Señor manda.
Al llegar a Gabaón con su ejército, Josué in-
mediatamente atacó al enemigo: "Y dijo Jehová
a Josué: No tengas temor de ellos, porque en
tu mano los he entregado; no podrá parar hom-
bre de ellos delante de tu rostro. Y vino Josué
sobre ellos de repente; habiendo subido toda la
noche desde Gilgal. Y Jehová los llenó de cons-
ternación delante de Israel, de modo que los
hirió con grande estrago en Gabaón, y los per-
siguió camino de la subida de Bet-horón, y los
10 G
S A L V A C I O N

hirió hasta Azeca y hasta Maceda." — Josué


10:8-10.
Lo anterior es evidencia adicional de que la
batalla de Gabaón fué un cuadro de la batalla
del Armagedón. Jehová peleó la batalla del pue-
blo de su pacto y obtuvo la victoria para honra
de su nombre. "Y sucedió que como ellos iban
huyendo delante de Israel, en la bajada de Bet-
horón, Jehová arrojó sobre ellos grandes pie-
dras desde el cielo, hasta que llegaron a Azeca,
de manera que murieron; fueron más los muer-
tos por las piedras de granizo, que aquellos que
los hijos de Israel mataron a espada. Entonces
habló Josué a Jehová en el día en que Jehová
entregó a los Amorreos delante de los hijos de
Israel, y dijo a vista de Israel: ¡ Sol, detente
en Gabaón, y tú, oh Luna, en el Valle de Ayalón!
Y se detuvo el sol, y la luna se paró, hasta que
la nación se hubo vengado de sus enemigos. ¿No
está escrito en el libro de Jaserf Paróse pues
el sol en medio del cielo, y no se apresuró a ba-
jar como por espacio de un día entero. Y nunca
hubo otro día semejante, ni antes ni después
de él, atendiendo Jehová a la voz de un hom-
bre ; porque Jehová peleaba por Israel."—Josué
10:11-14.
Los gabaonitas fueron librados y salvados
de la destrucción que sobre ellos el enemigo
combinado se había propuesto llevar a cabo, lo
cual indica que las personas de buena volun-
tad, la clase Jonadab, que formarán la grande
muchedumbre y que son puestos bajo el Señor
Jesús, el Mayor Moisés, serán salvadas en la
batalla del Armagedón y serán incorporadas
a la grande muchedumbre de sobrevivientes.
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

JOSE Y SUS HERMANOS


Todo niño que ha asistido a la Escuela Do-
minical sabe algo acerca de José y sus herma-
nos. Los maestros religiosos mucho han dicho
con respecto a esa "historia bíblica", como ellos
la llaman; pero nada han entendido acerca de
ella. La han considerado como un simple hecho
histórico. Y nadie podía entenderla sino hasta
el debido tiempo de Dios para ser entendida
por aquellos que se hallan dedicados a él. Ha
llegado el tiempo para que la gente de buena
voluntad hacia Dios vea y entienda que Dios
usó a José y a sus diez hermanos para hacer
un maravilloso cuadro profético que muestra
la relación de la grande muchedumbre para con
el Señor Jesucristo, a quien José representó.
Ese gran drama profético constituye evidencia
corroborativa adicional mostrando que "conoci-
das son a Dios desde el siglo todas las cosas".
—Hechos 15:18, V.V.
Tanto estos hechos proféticos como las Escri-
turas, deberían bastar para que toda persona
sincera tuviera gran fe en el Dios Todopode-
roso. Y esa fe sería especial ayuda, como en
efecto lo será, para toda persona de buena vo-
luntad en el tiempo actual. El espacio solo nos
permite hacer un breve relato de ese gran dra-
ma profético. En La Torre del Vigía de julio
a septiembre de 1937, se hallará una detallada
consideración de este asunto. La relación bí-
blica se halla en Génesis, capítulos 37-49, in-
clusive. En ese drama profético Jacob repre-
sentó a Jehová Dios; Raquel, su esposa, a la
organización de Dios; José, a Cristo Jesús; y
José junto con Benjamín, representaron a la
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S A L V A C I O N

casa real de Jehová Dios, conocida con el nom-


bre de Sión; en tanto que los diez medio her-
manos de José representaron a la gente que se
halla en las organizaciones religiosas, que pri-
mero envidian y maltratan a los fieles seguido-
res de Cristo Jesús, y en la última parte del
drama esos mismos diez medio hermanos re-
presentan a las personas de buena voluntad
que, al darse cuenta de la verdad, con gusto
se dedican a Jehová; y, por tanto, desde ese
tiempo en adelante representan a la grande
muchedumbre, las "otras ovejas" del Señor.
Brevemente, el registro bíblico es: José era
un joven pastor que fielmente cuidaba de los
rebaños de su padre. Jacob, su padre, envió a
José a una distante población para investigar
la condición de sus rebaños que los medio her-
manos de José apacentaban. En esto José re-
presentó a Cristo Jesús, el amado Hijo de Je-
hová Dios, a quien Jehová envió a la tierra
para encargarse de los intereses del rebaño que
se había apartado de él. Los medio hermanos
de José lo odiaban porque era el favorito de
su padre; y cuando lo vieron venir conspiraron
para matarlo. Igualmente cuando Jesús vino
a la tierra y comenzó su ministerio, el Diablo
puso en la mente de los líderes religiosos ju-
díos la idea de dar muerte a Jesús, y por tanto
conspiraron para matarlo. Los medio herma-
nos de José luego conspiraron entre sí para
disponer de José, lo vendieron como esclavo,
fué llevado a Egipto en donde vino a ser es-
clavo de Potifar, un oficial del rey. En Egipto
José desempeñó papeles en el gran drama pro-
fético registrado, representando a Cristo Jesús
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

y a los fieles miembros del "cuerpo de Cristo",


y particularmente al resto de ese cuerpo que
ahora se halla en la tierra. La esposa de Potifar
procuró seducir a José, y, fracasando en eso,
lo acusó de asalto criminal. Esa mujer repre-
sentó a la organización religiosa de Satanás que
se esfuerza por seducir a los fieles seguidores
de Cristo Jesús y por hacerlos que tengan ilíci-
tas relaciones con ella, lo cual es fornicación
espiritual o idolatría, conforme al significado
de las Escrituras.—Santiago 4: 4.
Al ser acusado José de este crimen fué puesto
en prisión. Después de hallarse en la cárcel como
por dos años, Faraón el rey tuvo un sueño, y
se le informó que el prisionero José podría in-
terpretárselo. José fué llevado ante Faraón y
le interpretó el sueño. En recompensa de eso
Faraón hizo a José gobernante de todo Egipto,
con un puesto de autoridad segundo al del rey.
Faraón y José eran entonces las "potestades
superiores" terrenas, y en este punto del drama
representaron a Jehová Dios y a Cristo Jesús,
las "potestades superiores" del mundo.
Una gran hambre vino sobre el mundo: "De
manera que hubo hambre sobre toda la haz de
Ja tierra." "Pero en toda la tierra de Egipto
había pan," lo cual se debía a que José antici-
padamente había hecho los arreglos necesarios
para comprar y guardar el grano por un período
de siete años. Esta parte del cuadro profético
comenzó a cumplirse de una manera particular
después de la Guerra Mundial, cuando las ins-
tituciones religiosas abandonaron al Señor y
abiertamente se pusieron de parte de Satanás
y su organización, no habiendo, por lo tanto,
•'58
S A L V A C I O N

verdad en ellas; y se predice por el profeta de


Jehová en las siguientes palabras: "He aquí
que vienen días, dice Jehová el Señor, en que
enviaré hambre sobre la tierra; no hambre de
pan, ni escasez de agua, sino de oír las palabras
de Jehová."—Amos 8:11.
Esa hambre por falta de entendimiento de la
Palabra de Dios, debido a la infidelidad de las
organizaciones religiosas, se ha extendido por
todo el mundo, pero en la organización de Dios,
es decir, su fiel pueblo en la tierra, hay abun-
dancia de alimento espiritual y Jehová conti-
nuamente suministra este "alimento a su tiem-
po". Esto constituye absoluta prueba bíblica de
que el cumplimiento de la profecía concerniente
a José y sus hermanos está ahora verificándose,
y el entendimiento de esa profecía se revela para
beneficio de la clase Jonadab que formará la
grande muchedumbre. El Señor Jesucristo es
el Mayor José, quien alimenta a las personas
que le buscan. Sus fieles siervos llevan el ali-
mento a la hambrienta gente que constituye las
"otras ovejas" del Señor. Ahora la gente de
buena voluntad hacia Dios no halla ningiín ali-
mento espiritual en las organizaciones religio-
sas, y, hallándose hambrienta y sedienta de jus-
ticia, busca a Cristo Jesús, el Mayor Moisés,
y él la alimenta. Le manda la verdad de la mesa
de su Padre por instrumentalidad de los fieles
testigos de Jehová que se hallan en la tierra
en el tiempo actual. Gente de todo el mundo fué
a José para conseguir alimento, por cuanto allí
era el único lugar en donde hallar qué comer.
La imparcialidad de Jehová hacia la grande
muchedumbre se muestra en este cuadro, por
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

cuanto en otros lugares las Escrituras decla-


ran que esa gente viene de 'todas las naciones,
tribus, pueblos y lenguas' y están delante del
trono de Jehová y claman: "Atribuyase la sal-
vación a nuestro Dios, que está sentado en el
trono, y al Cordero [Cristo Jesús]." Concer-
niente a los que con diligencia buscan a Jehová,
adicionalmente está escrito: "Ya no tendrán
inás hambre, ni tendrán ya más sed; . . . Por-
que el Cordero [Cristo Jesús], que está en me-
dio, delante del trono, los pastoreará, y los guia-
rá a fuentes de agua de vida; y limpiará Dios
de los ojos de ellos toda lágrima."—Apocalip-
sis 7:9-17.
A causa del hambre Jacob envió a sus hijos,
los medio hermanos de José, a Egipto a com-
prar alimento. (Génesis 42:1-5) Fueron lleva-
dos ante José, pero no lo reconocieron, por
cuanto muchos años habían pasado desde que
lo vendieron para Egipto y creían que había
muerto. Una vez más fueron a Egipto por ali-
mento, a instancias del padre de ellos. José
detuvo a Simeón como rehén hasta el regreso
de ellos. En esta ocasión los nueve medio her-
manos trajeron a Benjamín, el menor y com-
pleto hermano de José; y cuando llegaron con
Benjamín, Simeón fué puesto en libertad y ellos
estuvieron delante de José, pero ninguno de
ellos descubrió su identidad. Por mandato de
José una vez más fueron cargados de alimento
y partieron para Canaán. La copa de plata de
.losé había sido escondida en el saco de uno de
(dios, y José mandó su oficial trás ellos para
interceptarlos, acusándolos de robo; y al exa-
minarlos, la copa fué hallada en el saco de Ben-
•'58
S A L V A C I O N

jamín. Esa fué una prueba para los hermanos


de José. Benjamín en este punto representó a
los testigos de Jehová, una parte del resto que
en años recientes han sido acusados de críme-
nes que nunca han cometido, siendo por tanto
enteramente inocentes, habiendo permitido Dios
ese maltrato como una prueba, a fin de que
manifiesten su integridad. El arresto de estos
testigos de Jehová también ha sido una prueba
para la clase Jonadab, u "otras ovejas", quie-
nes, viendo a los testigos malévolamente acu-
sados, voluntariamente vienen a ser compañe-
ros de los testigos de Jehová y sufren junta-
mente con ellos.—Hebreos 10: 33.
El acto de esconder la copa en el saco de
Benjamín, así como el arresto subsiguiente, fue-
ron parte del cuadro profético que conforme
al propósito de Dios se cumpliría al debido tiem-
po, y que está en curso de cumplimiento a fin
de llevar a cabo sus propósitos de enseñar a los
mansos el camino de la justicia. José dió su fallo
en el asunto, sosteniendo que Benjamín sería su
esclavo y que por consiguiente tendría que per-
manecer con él en Egipto. Esta decisión de José
causó gran dolor a los diez medio hermanos, y
Judá, actuando como el portavoz de ellos, pro-
nunció un discurso apasionado, suplicando por
su hermano menor Benjamín, así como su an-
ciano padre Jacob, quien sufriría en gran ma-
nera la ausencia de Benjamín. En este punto
los diez medio hermanos muestran que habían
experimentado un cambio de corazón hacia José
y el padre de ellos.
Judá fué quien había propuesto la venta de
José a Egipto, venta y deportación que prefi-
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

guraron la enemistad de los religionistas hacia


el Señor y hacia sus fieles seguidores. Judá en-
tonces pidió permiso para hablar, y evidente-
mente actuó como portavoz por todos. Repitió
los hechos delante de José. Dijo que un hijo
había sido separado de su padre y se suponía
que era muerto, y que su padre había puesto
todo su amor en el hijo menor Benjamín, y que
si Benjamín no regresaba su padre moriría de
dolor. Hizo una elocuente y conmovedora sú-
plica al efecto de que Benjamín volviese y que
él, Judá, quedaría como esclavo en Egipto en
lugar de él. El fervor con que Judá presentó
el caso delante de José probó que aquellos diez
hombres de buena voluntad hacia Jacob y tam-
bién hacia Benjamín (y que todavía no reco-
nocían que se hallaban frente a José, evidente-
mente suponiendo que era muerto), sentían gran
dolor por el mal que le habían hecho. Esta gran-
de prueba sobre ellos manifiesta un completo
cambio de corazón; y en tanto que, sin duda,
interiormente sufrían gran remordimiento por
el trato que dieron a José en años pasados, se
sentían dispuestos para hacer las reparaciones
posibles. Valerosamente se enfrentaron a esta
prueba y demostraron su buena voluntad. (Gé-
nesis 44:14-34) ¿Y cuál fué la predicción de
esta prueba en el drama profético? Con toda
claridad identificó y predijo una clase de per-
sonas que en un tiempo eran contrarias a los
consagrados espirituales hijos de Dios, los her-
manos de Cristo Jesús; pero que, habiéndose
familiarizado con las condiciones de su propia
situación, mostraron una profunda contrición
de corazón y un sincero deseo de hacer el bien
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S A L V A C I O N

a todos los que aman al Señor. Examinando


ahora los hechos vemos que la persecución vino
sobre los hermanos de Cristo, particularmente
en 1918, y esta persecución fué hecha a instiga-
ción de los religionistas. Eso afectó los cora-
zones de muchos, llenándolos de enemistad con-
tra el pueblo de Jehová, es decir, los del fiel
resto original. Pero más tarde, cuando esas per-
sonas tuvieron un entendimiento más claro de
su situación y del propósito de Dios hacia ellos,
experimentaron un cambio de corazón y mos-
traron la apropiada condición de corazón para
ser congregados por el Señor como sus "otras
ovejas" en el rebaño de Jehová. De esa manera
el Señor muestra que toda la clase de "otras
ovejas" tiene que ser de buena voluntad hacia
Jehová, representado por Jacob, y hacia Cristo
Jesús, representado por José, y también hacia
el resto, representado por José y Benjamín,
antes de ser congregada en la organización de
Jehová.
El fiel resto de testigos de Jehová ha sufrido
mucha persecución a manos de los líderes reli-
giosos, y aun continúa sufriendo, lo cual permite
Dios como una prueba para su pueblo. Tam-
bién permite que las "otras ovejas" vean sufrir
a los testigos de Jehová y que participen de
ese sufrimiento, a fin de que su buena voluntad
hacia Dios sea demostrada. Eso se hace nece-
sario para prueba de la fe y obediencia de todo
aquel que ama a Jehová y a Cristo Jesús. A
medida que la severidad de la persecución de
los testigos de Jehová ha aumentado, las "otras
ovejas" del Señor han manifestado su voluntad
de ser compañeros de los que sufren por causa
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

de la justicia, y de esa manera lian mostrado


su fe en Dios y en Cristo Jesús, así como su
disposición para fielmente obedecer al Señor a
despecho de toda oposición.
Ilabía llegado el tiempo para que José se
diera a conocer a sus hermanos, mandó que
todos salieran de delante de su presencia, ex-
cepto sus hermanos: "Y no se quedó ninguno
con José cuando él se dió a conocer a sus her-
manos." (Génesis 4 5 : 1 ) ¿No es esta una grá-
fica sugestión al efecto de solo la gente de buena
voluntad hacia Dios, que presta atención al men-
saje del reino y reconoce y acepta a Cristo Jesús
como el Salvador del mundo y se vuelve a él,
será salvada, y que todos los demás perecerán
en el cataclismo del Armagedón? Sin duda que
los hermanos de José manifestaron gran temor
cuando reconocieron al hermano a quien habían
vendido a Egipto; y José, viendo esto, les dijo:
"Ahora pues, no os aflijáis, ni os enojéis contra
vosotros mismos por haberme vendido acá; que
para preservar vida me envió Dios delante de
vosotros."—Génesis 45: 5.
Al hacer eso, José no mostró ningún resenti-
miento ; no se enorgulleció a causa de la humilla-
ción de sus hermanos; no se avergonzó de lla-
marlos hermanos; no sintió odio o mala volun-
tad a causa de lo que le habían hecho; sino, al
contrario, manifestó amante consideración por
su bienestar, reconociendo la bondad, y la to-
dopoderosa mano de Dios en todo lo que había
acontecido. Reconoció que había sufrido a ma-
nos de sus descarriados hermanos, pero para
bien de ellos. Cuando José se identificó con sus
hermanos, el hermano menor, Benjamín, se ha-
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S A L V A C I O N

liaba presente, y José se dió a conocer a todos


ellos al misino tiempo; lo cual indica que todos
los que se hallan del lado de Señor, ya sean de
la clase celestial y de la clase terrena, tienen
que permanecer en unidad.
José luego manifestó que este entero drama
profético había sido dirigido por Jehová, a fin
de que al debido tiempo la gente fuera ilumi-
minada con respecto a su provisión para obte-
ner vida eterna. "Así que 110 fuisteis vosotros
quienes me enviasteis acá, sino Dios; y él me
ha puesto por padre de Faraón, y por señor
de toda su casa, y por gobernador de toda la
tierra de Egipto. Daos prisa en ir a mi padre,
y decidle: Así dice tu hijo José: Me ha puesto
Dios por señor de todo el Egipto; ven a mí, no
te tardes."—Génesis 45: 8, 9.
En el cumplimiento de este cuadro profético,
Jehová envió a Cristo Jesús al mundo para sal-
varlo. Lo envió al templo "para preservar vida".
Ha constituido a Cristo Jesús en "Padre Eter-
no" para beneficio de todos los súlxlitos del
reino, y le ha hecho Señor y Cabeza de su casa
real, así como legítimo Gobernante del mundo.
(Isaías 9 : 6 , 7 ) Su reino es la única esperanza
del mundo, y en el nombre de Cristo Jesús y
su reino esperarán las naciones. (Mateo 13: 21)
No hay otra esperanza, por cuanto es la pro-
visión de Dios, y esa provisión es del todo ade-
cuada y completa. Desde que el Señor ha reve-
lado las anteriores verdades tanto al resto como
a las "otras ovejas", todos ellos disciernen con
mayor claridad la aplicación de las palabras pro-
féticas dichas por José, las cuales se cumplen
en el Mayor José: "Y haced saber . . . toda mi
CHANDE MUCHEDUMBRE 111,r>

gloria en Egipto, con todo lo que habéis visto;


apresuraos pues para traer a mi padre acá."
Tanto el resto como la gente de buena volun-
tad en el tiempo actual se dan cuenta de la
gloria de Cristo Jesús en todo el mundo. El
lenguaje de la profecía en este punto claramente
muestra que ei resto y las "otras ovejas" tienen
la obligación de escuchar y 'apresurarse', y anun-
ciar a todos, a medida que la oportunidad se
presente, a fin de que conozcan la bondadosa
provisión de Dios para la salvación de toda per-
sona obediente.—Versículo 13.
José informó a sus hermanos que todavía
quedaban cinco años de hambre y que debe-
rían apresurarse y decirlo a su padre, y que
todos ellos, incluso su padre y toda la familia,
deberían venir a Egipto para estar junto a José,
el gobernador, "no sea que perezcas de pobreza,
tú y tu casa y todo lo tuyo." (Génesis 45: 8-11)
Esto muestra que al tiempo de la identificación
del Mayor José, representado por José, queda
todavía mucho trabajo que hacer bajo la direc-
ción del Señor Jesús y por medio de su resto
en la tierra en beneficio de los que han de vivir
en la tierra.
En 1931 fué revelada al fiel resto la existen-
cia de una clase a la cual hay que alimentar.
Pero en ese tiempo la "grande muchedumbre"
como tal, no fué discernida. El hecho de que
José mandó llamar a la entera casa de Jacob,
incluso las familias de sus medios hermanos,
indicó que después de 1931, cuando la existen-
cia de una clase terrena fué revelada al resto,
éste tenía la obligación de seguir alimentando
a esa clase, los acosados por el hambre. Esto
•'58
S A L V A C I O N

es exactamente lo que ha pasado y que va en


progreso. Desde 1931 el resto ha apreciado la
verdad de que tiene la obligación de ir por toda
la "Cristiandad" y dar información a todos los
que desean la justicia; pero es interesante notar
en este punto que no fué sino hasta el 31 de mayo
de 1935, en la convención de Washington (D. C.,
E. U. A.), que la "grande muchedumbre", como
tal, fué identificada y dada a conocer a la clase
ungida. Desde entonces en adelante se ha es-
tado haciendo un especial esfuerzo organizado,
el cual continúa con aumentado celo, en bene-
ficio de la grande muchedumbre, a fin de lla-
marle la atención a las verdades contenidas en
la Palabra de Dios; y esto se lleva a cabo en
tanto que el Señor mismo congrega a la grande
muchedumbre en el redil, en donde recibirá abun-
dante alimento.

INVITACION
La noticia, "¡Han venido los hermanos de
José!" pronto se extendió por todo Egipto, ha-
biéndo llegado también a oídos de Faraón, que
la acogió con placer. Faraón ahora aparece en
el drama, y en este lugar en particular repre-
senta a Jehová Dios: "Y dijo Faraón a José:
Di a tus hermanos: Haced esto: Cargad vues-
tras bestias y andad; id a la tierra de Canaán,
y tomad vuestro padre y vuestras familias, y
venid a mí; que yo os daré lo mejor de la tierra
de Egipto, y comeréis de la grosura de la tie-
rra. Puesto que ha sido mandado, haced esto:
Tomaos de la tierra de Egipto carros para vues-
tros niños y para vuestras mujeres; traed tam-
bién a vuestro padre y venid. Y no se os dé nada
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

de vuestros ajuares; porque lo mejor de toda la


tierra de Egipto es vuestro."—Génesis 45:17-20.
Igualmente Jehová Dios se ha complacido en
el trabajo de Cristo Jesiís, el Mayor José, que
en el templo ha manifestado su identidad y ver-
dadera relación hacia el resto y las "otras ove-
jas"; y el Señor confirma la amorosa invitación
hecha a la gente de buena voluntad, diciendo:
' Vengan, y tomen del agua de la vida de balde.'
•—Apocalipsis 22:17.
José, representando a Cristo Jesús, luego
mandó a Benjamín y a sus diez medio herma-
nos que extendieran la bondadosa invitación a
otros de la familia, los cuales fueron invitados
a subir a Egipto. Cristo Jesús, el Mayor José,
hace que la verdad sea presentada y es quien
junta a la grande muchedumbre en el redil de
Jehová; por eso Jesús dice: "Y otras ovejas
tengo que no son de este redil: a éstas también
tengo que traer, y oirán mi voz; y habrá un solo
rebaño, y un solo pastor."—Juan 10:16.
La clase Benjamín, el resto, participa en esta
tarea llevando el mensaje de la bondadosa invi-
tación a las "otras ovejas", y cuando éstas escu-
chan ese mensaje tienen también el privilegio
y deber de decir, como José dijo: "Ven . . . no
te tardes." Esto prueba que las "otras ovejas",
que forman la grande muchedumbre, tienen que
tomar parte en la tarea de llevar el testimonio
del reino a otros, a fin de que puedan huir al
lugar de seguridad, en donde serán alimenta-
dos por el Mayor José.—Apocalipsis 7:16.
Los tratos subsiguientes de José con los egip-
cios ponen de manifiesto las grandes responsa-
bilidades y requisitos impuestos a las "otras
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ovejas" en el tiempo presente, es decir, a los


que formarán la grande muchedumbre. Tienen
que plena y absolutamente consagrarse al Señor,
obedeciendo fielmente sus mandamientos y ocu-
pándose gozosamente en su servicio. Los que en
el tiempo actual son de las "otras ovejas" del
Señor, tienen que, juntamente con el resto, lle-
var con regocijo el mensaje de vida, el cual Dios
ha provisto, y dar testimonio al mundo ago-
biado por el hambre, a fin de que todos los que
así lo deseen conozcan el camino de la vida y
huyan al lugar de refugio. Todavía hay más
que el Señor añadirá a la grande muchedum-
bre antes del Armagedón.
Así como el hambre continuaba en Egipto y
los países de alderredor, igualmente en el tiem-
po actual cl hambre espiritual agobia a todo el
mundo: "Y no había pan en todo el país, porque
arreciaba mucho el hambre; y desfallecía la tie-
rra de Egipto, y asimismo la tierra de Canaán,
a causa del hambre." (Génesis 47:13) Habían
pasado dos años de hambre cuando Jacob y su
casa llegaron a Egipto. Asumiendo que algu-
nos de los egipcios habían prestado atención a
lo dicho por José en la interpretación del sueño
de Faraón, así como su consejo de almacenar
víveres, ese almacenamiento de grano induda-
blemente al final de dos años habría desapare-
cido y los egipcios se verían obligados a recurrir
al gobierno en busca de alimento. Precisamente
se vieron forzados a hacer eso, a fin de vivir.
Igualmente ahora las "otras ovejas", que se ha-
llan en el mundo, tendrán que venir a la orga-
nización de Jehová, representada por el resto
de Dios en la tierra, para conocer el camino que
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

conduce a la vida, obteniendo y alimentándose


del alimento que Jehová ha preparado y alma-
cenado para ellas. Esto tienen que hacer antes
del Armagedón.
Nótese ahora el marcado contraste entre la
actuación de José y la actuación de los "pro-
yectistas del Nuevo Trato Democrático" de hoy
en día. Estos modernos sabios, en vez de con-
servar el alimento cuando era abundante, redu-
jeron el abastecimiento limitando las siembras
y por ende las cosechas y por medio de la cruel
destrucción de animales, lo cual hiceron a fin
de subir el precio de los comestibles. La falacia
de su conducta está ahora siendo experimen-
tada por el pueblo americano. José no estaba
interesado en la continua alza de los precios del
alimento, sino en el bienestar de la gente. Cuan-
do el hambre aumentó en la tierra José no subió
el precio del comestible ni permitió que se ex-
plotara a la gente.
Los modernos "proyectistas", encabezados por
uno a quien la Prensa llama "Franklin Déficit",
110 hacen provisión para el almacenemiento de
comestibles para el pueblo americano, sino to-
dos ellos participan en la especulación y conti-
nuo manipuleo del abastecimiento alimenticio,
elevando los precios y causando mucho sufri-
miento a la gente. Parece extraño que las masas
sean tan indiferentes y tan faltas de sentido
común y rehusen prestar atención a lo dicho por
la Palabra de Dios, y continúen confiando en las
tretas de hombres egoístas, las cuales absoluta-
mente no pueden traerles ningún alivio. En me-
dio de la angustia en que la gente se halla, los
comerciales religionistas arengan a quienes los
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escuchan y les dicen que la escacez de alimen-


tos y las tolvaneras que asolan sus terrenos, los
calores que destruyen sus cosechas, así como las
plagas que participan en esta destrucción, todo
esto, ha sobrevenido a la gente como juicio de
Dios por su negligencia en apoyar a las organi-
zaciones religiosas. El acusar a Jehová como
responsable de estas calamidades que han sobre-
venido a la gente es una malévola mentira y una
difamación de su santo nombre. Las Escrituras
claramente indican que el Diablo es el autor de
los presentes sufrimientos de la gente, y que
está haciendo esfuerzos desesperados por difa-
mar el nombre de Dios y por apartar a la gente
de él. (Apocalipsis 12:12) Esto adicionalmente
prueba que el clero (jue recurre a toda clase de
inicuas maquinaciones, acusando a Dios como
responsable de estas calamidades, no representa
a Dios sino al Diablo. Grandes, por consiguiente,
son el privilegio y la responsabilidad impuestos
sobre los que han recibido el conocimiento de
la verdad de dar a conocer ese vivificante y for-
talecedor alimento espiritual a las hambrientas
almas que desean conocer el camino que conduce
a la vida. La verdad es la única consolación y
ayuda para la gente.
Los egipcios tenían mucho ganado, dinero
y tierras, y disfrutaban de libertad personal.
José no estableció un sistema de exigua ayu-
da que redujera a todos a la pobreza, sino ven-
dió el sustento a los egipcios, primero por su
dinero; el cual depositó en el tesoro de Fa-
raón. No permitió que ambiciosos cambistas ob-
tuvieran ganancia a expensas de la gente. Cuan-
do se les acabó el dinero, entonces vendió maíz
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

a los egipcios por su ganado; y luego José les


compró todas sus tierras, pagándoles con maíz*;
luego la gente le dijo: "Cómpranos a nosotros
y a nuestra tierra por pan"; lo cual hizo José.
(Génesis 47:14-20) De esa manera Faraón vino
a ser el único legítimo dueño de todo lo que ha-
bía en Egipto, y los habitantes vineron a ser
"siervos de Faraón"; siendo esto conforme a la
voluntad de la gente, "así viviremos y no mori-
remos." La vida es el don de Dios por medio
de Jesucristo; y esto no quiere decir que el
hombre puede comprar su vida de Dios. Quiere
decir que a fin de que la grande muchedumbre
sobreviva en el Armagedón y obtenga vida de
Dios por medio de Cristo Jesús, tiene que cum-
plir plenamente con los requisitos impuestos
por Dios, los cuales son que todos los hombres
plenamente, sin reserva alguna y absolutamente
se consagren a Dios y a su fiel servicio, y reco-
nozcan y sirvan a su Rey, Cristo Jesús. Nada
hay que puedan reservarse. Nada de lo que pue-
dan dar en manera alguna puede compensar
por el don gratuito de vida y todas sus acom-
pañantes bendiciones, por cuanto todo lo que
el hombre tiene pertenece a Jehová. "De Jehová
es la tierra y cuanto ella contiene." (Salmo 24:1)
Tienen que manifestar su completa disposición
para servir a Dios y a Cristo Jesús, y deben
servir de día y de noche, es decir, en todo tiempo.
(Apocalipsis 7 : 1 5 ) Cristo Jesús, como gran ofi-
cial Agente del "Rey de la Eternidad", ha com-
prado a la entera raza humana, y la vida será
dada únicamente a los que cumplen con lo que
exije Jehová, y para esos la vida es un don gra-
tuito por medio de Cristo Jesús.
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S A L V A C I O N

Para su propio beneficio, la gente fué con-


gregada en las ciudades: "Y al pueblo hizo pa-
sar a las ciudades, del un confín de Egipto hasta
el otro confín." (Génesis 47:21) De un modo
semejante, Cristo Jesiís en el tiempo actual jun-
ta a sus "otras ovejas" y las congrega en la
organización de Jehová, representada por una
ciudad, y en esas "ciudades" hallan refugio, y
en ningún otro lugar. Esto exactamente corres-
ponde con las ciudades de refugio que Jehová
proveyó para la gente en tiempos de Moisés.
(Deuteronomio 19:1-6) La tierra de los sacer-
dotes no fué vendida: "Solamente las tierras
de los sacerdotes no adquirió; porque los sacer-
dotes tenían ración prescrita de parte de Fa-
raón, y comían la ración prescrita que les daba
Faraón; por eso no vendieron sus tierras."—
Génesis 47: 22.
Eso no constituyó un acto de distinción con-
trario a la gente y en favor del clero, como al-
gunos pretenden. Aun antes del hambre los sa-
cerdotes de Egipto recibían ayuda del gobierno,
y esa provisión permaneció sin alterarse du-
rante el período del hambre. Los sacerdotes no
tenían necesidad de vender sus tierras. Previa-
mente se había arreglado que ellos recibieran
su sustento del rey. Aquellos sacerdotes o prín-
cipes de Egipto, juntamente con José, eran sier-
vos del rey, y, en el drama, aparece un cuadro
del gran "siervo" "electo", del cual Cristo es la
Cabeza, juntamente con el resto en la tierra, que
son "sus pies". (Isaías 52: 7) Estos en el tiempo
actual son "coherederos con Cristo" Jesús y per-
tenecen a "los mansos" que "heredan la tierra"
con Cristo Jesús. (Mateo 5 : 5 ; Romanos 8:16,
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

17) Ellos, por consiguiente, se hallan en posi-


ción diferente a la de las "otras ovejas", la gran-
de muchedumbre, aun cuando todos ellos tienen
<1 lie recibir vida de Jehová por medio de Cristo
J esús.
Los hombres siempre han trabajado y siem-
pre trabajarán. "Si alguno no quiere trabajar,
tampoco coma." (2 Tesalonicenses 3:10) El ocio-
so es abominación a los ojos de Dios y es con-
siderado como un desperdiciador. (Proverbios
19:15; 31: 27; Ezequiel 16: 49) En beneficio de
la grande muchedumbre y de su vida futura, el
Señor provee la manera de que no se hallen ocio-
sos, sino que sirvan continuamente. (Apocalip-
sis 7 : 1 5 ) "Y no sois dueños de vosotros mismos;
porque fuisteis comprados a gran precio; glori-
ficad pues a Dios." (1 Corintios 6:19, 20) José
no estableció una ración para el pueblo, la cual
una vez recibida lo capacitaría para estar ocio-
so. (Génesis 47: 23) Al contrario, la gente tenía
que trabajar, y no constituirse en una carga a
causa de su ociosidad. Se le dió semilla y se
le mandó que la sembrara en la tierra con-
fiando en Jehová para la cosecha.
Se hizo un arreglo liberal para la gente: "Y
será que en la siega, daréis la quinta parte a
Faraón, y las otras cuatro partes serán vues-
tras, para sembrar los campos, y para vuestra
manutención y la de los que están en vuestras
casas, y como alimento para vuestros niños."
(Génesis 47: 24) Teniendo en cuenta que la tie-
rra 110 era de ellos, ese era un arreglo muy ge-
neroso. Un requisito semejante es impuesto so-
bre la grande muchedumbre, como profética-
mente se muestra en Zacarías 14:16-18. Lo que
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se exije do la grande muchedumbre es justo y


razonable, y 'no es gravoso'. (1 Juan 5: 3) Cristo
Jesús, conforme a la voluntad de Dios, coloca
a todos los miembros de la grande muchedum-
bre en una igual posición delante de Jehová y
requiere de todos ellos que rindan fiel servicio
a Dios, sin ir más allá de sus fuerzas. Los egip-
cios apreciaron ese arreglo, así como la grande
muchedumbre reconocerá y estará contenta con
el arreglo que Jehová ha hecho para ella: " A lo
cual ellos dijeron: ¡La vida nos has dado; ha-
llemos gracia en los ojos de mi Señor; y sere-
mos siervos de Faraón!"—Génesis 47:25.
Preconociendo Dios desde el principio lo que
acontecería, hizo éste y otros cuadros proféticos
para ayuda de las "otras ovejas", las cuales en
este tiempo de gran angustia están siendo jun-
tadas por el Buen Pastor, Cristo Jesús. Estos
cuadros presentados a la gente de buena volun-
tad son modelos que le muestran el curso que
debe tomar a fin de recibir la protección y sal-
vación que Jehová ha provisto para los que lo
aman y le sirven.

AMANTE DE DAVID
Jehová Dios en su amorosa bondad ha pro-
visto muchos otros cuadros proféticos para be-
neficio de los que le aman, y entre ellos se cuenta
el que tiene que ver con el gran amigo de David.
El rey David recibió la aprobación de Dios, quien
dijo: "David [es] hombre según mi corazón."
(Hechos 13:22; Salmo 89:20) David era dili-
gente en obedecer los mandamientos de Dios.
Fué tipo de Cristo Jesús, el amado Hijo de Dios.
La Biblia contiene un hermoso drama profético
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

en el cual David es uno de los protagonistas y


se representan los fieles miembros de la casa
real de Jehová, juntamente con las "otras ove-
jas" del Señor, las cuales formarán la grande
muchedumbre. Es un registro de la íntima rela-
ción que existió entre David y Jonatán. (Véase
I Samuel, capítulos 17 y 18; La Torre del Vigía,
marzo de 1939.)
Los israelitas eran el pueblo del pacto de Je-
hová y se hallaban bajo el mando de Dios. Pero
los israelitas egoístamente pidieron un rey. Esta
actuación era incorrecta; pero Dios les permi-
tió tener un rey. Saúl fué escogido y ungido como
rey. Saúl no obedeció los mandamientos de Dios,
y por eso fué rechazado. La degeneración de
Saúl se debió a su falta de fe y de obediencia.
Jehová Dios, por medio de su profeta Samuel,
le dijo: "¿Acaso tiene Jehová tanta complacen-
cia en holocaustos y sacrificios, como en obede-
cer la voz de Jehová1? He aquí, el obedecer es
mejor que sacrificios, y el escuchar que el cebo
de los carneros. Porque la rebeldía es como el
pecado de sortilegio, y la obstinación, como la
idolatría y el culto a imágenes. ¡ Por cuanto tú
has desellado la palabra de Jehová, él también
te ha desechado a ti, para que no seas rey!"
(1 Samuel 15:22,23) Vemos pues que la regla
divina claramente indica que la rebelión contra
Dios es como el pecado de sortilegio, es decir,
servicio a los demonios; y que la obstinación es
iniquidad e idolatría. Esto da énfasis al hecho
de que todas las religiones son del Diablo, por
cuanto son contrarias a los mandamientos de
Dios.
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S A L V A C I O N

Al principio de su reinado Saúl tenía un hijo


que mandaba una división del ejército; y ese
hijo era Jonatán. David, el hijo menor de Jessé,
era un joven pastor que residía con su padre
en Belén. Después de rechazar a Saiíl, Dios un-
gió a David como rey de Israel. David en ese
tiempo era un muchacho, y, aun cuando ungido
en ese entonces, 110 comenzó su reinado sino has-
ta algún tiempo más tarde. A continuación se
presentan los protagonistas del drama profé-
tico, así como las cosas representadas por ellos:
Saúl, a causa de su infidelidad, desempeñó
el papel del clero infiel y demás religionistas
que han pretendido ser seguidores de Cristo
Jesús, pero que por razones egoístas se han he-
cho infieles y se han rebelado, voluntariamente
desobedeciendo los mandamientos de Dios. Ade-
más, representó a los que habiéndose consagra-
do para hacer la voluntad de Dios y habiendo
principiado a seguir las huellas de Cristo Jesiís,
se hacen infieles y se rebelan a causa de su pro-
pio egoísmo. Todas esas personas, representa-
das por Saiíl, forman lo que las Escrituras lla-
man "el hombre de pecado", "el hijo de perdi-
ción."—2 Tesalonicenses 2: 3.
El rey David en el drama representó a Cristo
Jesús, incluso los fieles miembros de su cuerpo,
todos los cuales constituyen la casa real de Je-
hová. Jonatán primero desempeñó un papel re-
presentando a los fieles de la antigüedad que
de una manera particular se mencionan en el
capítulo once de Hebreos; y en la segunda parte
del drama representó a los "hombres de buena
voluntad", las "otras ovejas" del Señor en el
tiempo presente, las cuales formarán la grande
CHANDE MUCHEDUMBRE 10,r>

muchedumbre. Los filisteos representaron la or-


ganización del Diablo compuesta de los diferen-
tes elementos contrarios a Dios, a Cristo Jesús
y a su reino.
Jonatán y David no eran jóvenes de la misma
edad, como han enseñado los maestros de Escue-
la Dominical, porque Jonatán era mucho mayor
((ue David. La primera vez que se encontraron
fué después de que David había sido ungido
como rey de Israel, y Jonatán en ese tiempo
era ya un hombre de edad madura que se ha-
llaba al mando de una división del ejército. A
lo menos era como veinticinco o treinta años
mayor que David. Solamente se discuten las
partes del drama profético que tienen que ver
con el encuentro de Jonatán y David y que mues-
tran la relación del uno para con el otro, mani-
festando la relación de la clase Jonadab hacia
el Señor Jesús y los fieles miembros de cuerpo.
Jonatán tenía más de cincuenta años cuando
fué muerto y antes de que David comenzara su
reinado; lo cual sugiere que la parte desempe-
ñada por Jonatán al principio del drama repre-
sentó a los fieles de la antigüedad que vivieron
en la tierra y sirvieron a Jehová Dios antes de
la venida de Cristo Jesús al mundo.
Los filisteos habían venido a pelear contra
Saúl y su ejército. Los dos ejércitos se halla-
ban en lados opuestos del valle que dividía a
dos montañas. (1 Samuel 17:1-3) Un monstruo-
so gigante llamado Goliat se hallaba en el ejér-
cito de los filisteos y fué presentado para pe-
lear contra alguno escogido por Saúl. Goliat era
de monstruoso tamaño, depravado y extremada-
mente inicuo. Representó a los poderes dictato-
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S A L V A C I O N

riales o totalitarios del tiempo actual que se han


apoderado del control do algunas naciones, que
baladronean, oprimen y privan a la gente de
sus libertades.
I foy en día la abrumadora evidencia muestra
que los dictadores políticos y la Jerarquía Ca-
tólico-Romana, el principal sistema religioso del
mundo, laboran juntos, formando el lado polí-
tico los prominentes gobernantes, en tanto que
la Jerarquía Católico-Romana actúa como con-
sejera espiritual y de esa manera forma parte
del gobierno totalitario. Mussolini domina a Ita-
lia con mano de hierro. Al principio de su go-
bierno era ateo, más tarde se hizo católico, se
alió con el papa, y desde entonces el Vaticano,
incluso, por supuesto, toda la Jerarquía, lia dado
su apoyo a Mussolini en su cruel manifestación
de poder en España, su cruel ataque y destruc-
ción de Abisinia, y su iniquidad cometida en
otros lugares. Igualmente Ilítler es un cruel dic-
tador de Alemania, y tanto él como el papa han
convenido en ayudarse mutuamente, de manera
que son íntimos colaboradores; y la Jerarquía
Católico-Romana apoya a Ilítler y a su crueldad
ejercida contra la gente temerosa de Dios en
Alemania, así como a su cruel asalto contra
Austria, Checoeslovaquia y demás gente. Los
hechos muestran (pie Dios, por medio de este
drama profético, predijo que los presentes dic-
tadores políticos y los religionistas colaborarían
para formar la "abominación desoladora", pre-
tendiendo el derecho de gobernar el mundo en
lugar de Cristo Jesús. (Mateo 24:15,16; Daniel
11:31; 12:11) Siendo la religión el principal
instrumento del Diablo para cegar a la gente,
CHANDE MUCHEDUMBRE 125,r>

el papado (es decir, el papa y los miembros de


la Jerarquía) es usado por el Diablo como con-
sejero espiritual de los dictadores políticos, sus
aliados. Goliat representó a la entera combina-
ción que baladronea, maltrata y amenaza des-
truir a las naciones y pueblos que rehusan so-
meterse a ella.

Jonatán entabla amistad con David


10 g
S A L V A C I O N

Goliat continuó baladroneando a los israeli-


tas, todos los cuales se hallaban tan asustados
que ninguno del ejército de Saúl se atrevía a en-
frentarse con Goliat. David, habiendo sido en-
viado por su padre para llevar cosas a sus her-
manos que se hallaban en el ejército de Saúl,
apareció en la escena cuando Goliat hacia su
desafío contra los israelitas. (1 Samuel 17: 4-23)
Aun siendo un jovenzuelo comparado con los de-
más israelitas, David sintió justa indignación
contra el fanfarrón Goliat y dijo a los que se
hallaban cerca de él: '¿Quién es este filisteo in-
circunciso para que desafíe de esa manera al
ejército de Jehová f David luego ofreció pelear
con Goliat, y avanzó al combate armado sola-
mente con su honda y unas piedras. "David en-
tonces respondió al filisteo: ¡Tú vienes contra
mí con espada, y con lanza, y con venablo: yo
empero voy contra ti en el nombre de Jehová
de los Ejércitos, el Dios de los escuadrones de
Israel, a quien tú has desafiado! Hoy te entre-
gará Jehová en mi mano, y te heriré, y quitaré
tu cabeza de sobre ti; y daré los cadáveres del
ejército de los filisteos en este mismo día a las
aves del cielo, y a las fieras de la tierra; para
que sepa toda la tierra que hay Dios en Israel.
Y para que sepa toda esta asamblea, que no por
espada, ni por lanza, salva Jehová: ¡porque de
Jehová es la batalla, y él os entregará en nues-
tra mano!"—1 Samuel 17:45-47.
En este punto David representó al Señor Je-
sús, quien lucha contra los combinados enemi-
gos de Dios y los destruye para la vindicación
del nombre de Jehová. En aquel combate Dios
dió la victoria a David, y el monstruo Goliat
CHANDE MUCHEDUMBRE 127,r>

quedó muerto con su cráneo reventado por una


(le las piedras de David. Jonatán se hallaba pre-
sente y fué testigo ocular de la pelea. Inmediata-
mente reconoció que David era el favorecido del
todopoderoso Dios. Saúl, el rey, siendo impre-
sionado por el combate, inmediatamente llamó
a David y conversó con él. Jonatán estaba cerca
y escuchó la conversación, y en ijarticular lo que
David había dicho a Saúl. (1 Samuel 17: 57, 58)
"Y aconteció que como él acabase de hablar con
Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con el
alma de David; y le amó Jonatán como a su
misma alma. Y tomóle Saúl en aquel día, y no
le permitió volver más a casa de su padre. E hizo
Jonatán pacto de amistad con David; porque le
amaba como a su misma alma. Y quitóse Jo-
natán el manto que vestía, y lo dió a David, con
sus ropas, hasta su espada, y su arco, y su ta-
halí."—! Samuel 18:1-4.
Este fué el principio de la cordial devoción de
Jonatán hacia David. 101 amor de Jonatán para
David no era por razones egoístas, id tampoco
era la clase de amor que existe entre personas
de sexos opuestos. Jonatán vió que David era
justo y que peleaba por una causa justa, y ama-
ba a David por su justo proceder, es decir, por
su completa devoción al Todopoderoso Dios. Jo-
natán en esta parte del drama representó a las
personas de buena voluntad que han estado aso-
ciadas con los sistemas religiosos, representa-
dos por Saúl, y que al darse cuenta de la reli-
gión es una trampa del Diablo, inmediatamente
se apartan de ella. Jonatán era un hombre de
buena voluntad, y, deseando lo que es recto y
justo, su corazón inmediatamente se ligó con el
10 g
S A L V A C I O N

de David. Igualmente en el tiempo actual, cuan-


do la gente que se halla prisionera en las orga-
nizaciones religiosas se da cuenta de que los
fieles seguidores de Cristo Jesús valientemente
luchan por causa de la justicia al proclamar la
verdad contra el Diablo y sus aliados y engran-
decen el nombre de Jehová Dios, las personas
de buena voluntad aman a los testigos de Jehová,
como Jonatán amó a David, y les dan su apoyo
y cooperación. Jonatán, por consiguiente, en este
punto claramente representó a las "otras ovejas"
del Señor que forman la grande muchedumbre.

AMOR MUTUO
Hay amor mutuo que fluye de una persona a
la otra cuando ambas aman la justicia y odian
la iniquidad. Sus corazones se unen en una causa
justa. Eso constituye una altruista devoción ha-
cia lo justo. Cuando esa clase de amor existe
entre dos personas, ninguna de ellas considera
a la otra desde el punto de vista de la carne,
sino mira al corazón y a su exterior devoción
hacia la justicia.
Esa era la clase de amor que Jonatán sentía
hacia David; y David correspondía a ese amor.
(1 Samuel 20:4-1) Era un amor mutuo, porque
ambos se hallaban dedicados a la justicia y ha-
cían lo que era recto como siervos de Jehová;
y de esa manera representaron a aquellas clases
de personas, es decir, al resto y a los Jonadab,
clases que se hallan dedicadas a Jehová Dios y
que por esa razón sienten manifiesto amor mu-
tuo la una para con la otra. Jonatán manifestó
su amor hacia David ayudándole, y al debido
tiempo David como rey expresó su amor hacia
CHANDE MUCHEDUMBRE 129,r>

.lonatán por medio de su bondad hacia su hijo.


(2 Samuel 9 : 1 ; 21.: 7) Jehová amó tanto a Jona-
tán como a David, por cuanto ambos se esforza-
ban por hacer lo que es justo; y en armonía con
esto, está escrito: "El ama la justicia y la recti-
tud." (Salmo 3 3 : 5 ) El amor de Dios hacia la
clase Jonatán, las "otras ovejas", se manifiesta
por medio de su provisión hecha en su ley para
el "extranjero". (Deuteronomio 10:17-19) Cris-
to Jesús, el Mayor David, ama a la clase Jona-
tán por cuanto constituye sus "otras ovejas" y
es la voluntad de su Padre que las junte en un
solo redil. (Juan 10:11,16) El ungido resto en
la tierra, siendo "los pies" de Cristo Jesús, tam-
bién deben amar a la clase Jonatán; y en efecto
la aman, y prueban ese amor por medio de su
diligencia en llevarle el mensaje de la verdad,
ayudándole de esa manera a entender el propó-
sito de Dios. Lo anterior es adicionalmente re-
presentado por la visión del profeta Ezequie!
concerniente al varón vestido de lino con un tin-
tero a su lado y que pone una marca en la frente
de los que buscan la justicia, es decir, que les
da un inteligente entendimiento de la verdad.
(Ezequiel 9:1-11) El verdadero amor entre el
resto y la clase Jonatán, por consiguiente, mues-
tra que deben permanecer firmemente en uni-
dad, siendo compañeros de servicio y hallándose
dedicados a Jehová y a los intereses de su reino
y por ende a los mutuos intereses.

PACTO
Un pacto es un acuerdo solemne entre dos o
más personas para hacer lo expresado en los
términos del acuerdo. Estando sus corazones
10 g
s a l v a c i o n

de acuerdo con la justicia, Jehová Dios pondría


en la mente de Jonatán y de David el que hice-
ran un solemne pacto de amor mutuo y apoyo
para ambos. Por eso está escrito: " E hizo [(lite-
ralmente) cortó] Jonatán pacto de amistad con
David; porque le amaba como a su misma alma."
(I Samuel 18: 3) Evidentemente lo primero que
hicieron fué ofrecer un sacrificio animal, cor-
tando o haciendo de esa manera un acuerdo so-
lemne sobre el cuerpo del animal muerto, indi-
cando que se ayudarían mutuamente. El pacto
no significaría que aquellos dos hombres se ama-
rían mutuamente con fines egoístas; sino que su
amor mutuo era a causa de que ambos seguían
un curso recto, y el pacto hecho los obligaría a
tratar justamente el uno con el otro, evitando
envidia, crítica y contiendas familiares. Los he-
chos muestran que en efecto ese fué lo que hi-
cieron, como claramente lo indican las palabras
de David dirigidas a Jonatán. (1 Samuel 20: 8)
Jonatán inmediatamente discernió que David
era el escogido de Dios y que tenía que amar-
lo y apoyarlo fielmente. Este reconocimiento de
la superioridad de David lo mostró Jonatán dan-
do a David su manto, su espada y su arco. "Y
quitóse Jonatán el manto que vestía, y lo dió a
David, con sus ropas, hasta su espada, y su arco,
y su tahalí."—1 Samuel 18:4.
Saúl tenía cuatro hijos, y Jonatán fué el único
que hizo un pacto con David. Esto claramente
indica que los que constituyen las "otras ovejas"
del Señor, muchos de ellos, han estado asocia-
dos con los religionistas, pero solo aquellos que
tienen el espíritu de Jonatán entran en pacto
para servir al Señor, y por consiguiente se apar-
CHANDE MUCHEDUMBRE 131,r>

tan de los religionistas y se dedican a la clase


David. Por tanto, Jonatán representa a la "gran-
de muchedumbre" que sirve a Jehová y a su
reino.
Igualmente la clase Jonatán tiene que hacer
pacto con Cristo Jesús, el Mayor David, repre-
sentante de Jehová Dios. Tiene que reconocer
a Cristo Jesús como una de las "potestades su-
periores" y Bey ungido de Jehová, y que Jehová
es el Poder Supremo, y que esa es la razón por
la cual Jehová y Cristo Jesús son las "potesta-
des superiores". (Romanos 1 3 : 1 ) Cristo Jesús
es el gran Cimiento puesto por Jehová y la Prin-
cipal Piedra Angular de Sión, la casa real de
Dios. (Isaías 8 : 1 4 , 1 5 ; 28:10) La clase Jonatán
no "tropieza" sobre la gran Piedra, sino gozosa-
mente la acepta como provista por Jehová para
cabeza de su organización capital. Todos los reli-
gionistas tropiezan sobre esa Piedra y son que-
brantados. El pacto hecho entre Jonatán y David
no representó al pacto de la ley que Jehová hizo
con la nación de Israel (Exodo 19:1-5), ni fué
parte de ese pacto, ni tampoco fué parte del
"nuevo pacto" hecho con Israel espiritual (Jere-
mías 31:31-34); sino fué un acuerdo solemne
que ligaba la clase Jonatán a la organización de
Jehová, sobre la cual Cristo Jesús, el Mayor
David, es Cabeza y de la cual el resto en la
tierra forma parte. El pacto indica el lazo de
compañerismo entre los dos. Jonatán, donando
sus ropas y su equipo de guerra a David, rinde
honores reales a David, reconociéndolo como su-
perior. Igualmente las "otras ovejas", los que
forman la grande muchedumbre, en el tiempo
actual se presentan ellos mismos y su equipo a
10 g
S A L V A C I O N

disposición de Cristo Jesús para servicio de Dios


y dan plena cooperación en el servicio que se
lleva a cabo bajo la dirección de Cristo Jesús.
Los hechos presentes muestran que la clase
Jonatán u "otras ovejas" en efecto hacen lo an-
teriormente dicho.
La gente respetaba a David mucho más que
a Saúl. (1 Samuel 18: 6-9) Igualmente en el tiem-
po actual el resto es más respetado por la gente
sincera que los religionistas. Toda persona sin-
cera sabe que la religión y los religionistas lle-
van a cabo un raquet y son, por consiguiente,
raqueteros; y también se da cuenta de que los
testigos de Jehová honesta y sinceramente pro-
claman el mensaje de verdad de Dios. Jonatán
amaba más a David que a Saúl, porque sabía que
David era favorecido de Dios y que David re-
presentaba una causa justa. Iioy día la clase
Jonatán ama al resto, "los pies" de Cristo Jesús,
mucho más que a los religionistas, porque sabe
que el resto en la tierra representa al legítimo
Gobernante, Cristo Jesús. El distanciamiento
entre la clase Jonatán y la clase Saúl continúa
en aumento. Todos los que están de parte de
Cristo el Rey deben permanecer en unidad, mos-
trando amor los unos hacia los otros y sirviendo
en armonía, y al hacerlo así necesariamente tie-
nen que oponer a la clase Saúl, y por ende a
los religionistas.
Saúl procuró incitar e inducir a Jonatán a que
matara a David, pero Jonatán rehusó unirse a
esa conspiración. (1 Samuel 1 9 : 1 ) Jonatán lla-
mó la atención a Saúl a la "obra extraña" de jus-
ticia que Jehová estaba haciendo por medio de
David, y citó este hecho para mostrar que Je-
(i KAN DE M UOH EDUM1Í RE 133

liová favorecía a David. (1 Samuel 19: 4, 5) De


igual manera la clase Jonatán de lioy día defien-
de ante el clero la tarea de los testigos de Jehová
y vigorosamente protesta contra los actos del
clero en la persecución de los testigos de Jehová,
y rehusa unirse con el clero en sus malévolas
maquinaciones contra esos testigos. La clase Jo-
mitán, u "otras ovejas" del Señor, ven y apre-
cian la "obra extraña" de Dios en la cual se per-
mite a los testigos de Jehová tomar parte, y sabe
que eso constituye evidencia de que el favor de
Dios es con el resto o clase David. Por consi-
guiente, la clase Jonatán ayuda a los testigos
de Jehová, así como Jonatán ayudó a David. Lo
anterior adicionalmente se corrobora en la pa-
rábola de las "ovejas" y de las "cabras". (Mateo
25: 31-46) Jonatán nunca aprobó el odio de Saúl
contra David. Igualmente en el tiempo actual la
clase Jonatán u "otras ovejas", manifiesta la
misma actitud y protesta contra la persecución
de los testigos de Jehová.
Saúl procuró matar a Jonatán porque mos-
traba interés en David. (1 Samuel 20:33) Sa-
biendo que Saíil había conspirado para dar
muerte a David, Jonatán amonestó a David con
respecto al inminente peligro tirando saetas co-
mo habían convenido, arrojando las saetas como
medio de comunicación y amonestación. (1 Sa-
muel 20:18-41) En la actualidad la clase Jona-
tán procura escudar a los testigos de Jehová y
de esa manera los amonesta con respecto al pe-
ligro inminente. Jonatán de esa manera usó sus
saetas, y la clase Jonatán del tiempo presente
\isa su equipo de guerra en ayuda de los testigos
de Jehová, mostrando de esa manera su amor
10 g
S A L V A C I O N

mutuo y que ambas clases se hallan dedicadas


a la justicia. La antitípica clase David, los testi-
gos de Jehová, por algún tiempo han procurado
interesar a la clase Saúl, los religionistas, en el
mensaje del reino de Dios, y en esta tarca la
gente de buena voluntad ha cooperado, pero a
causa del egoísta y cruel corazón de los religio-
nistas, poco o casi ningún progreso se ha hecho.
Esto muestra que no hay posibilidad de que los
líderes religiosos se arrepientan y se vuelvan a
Dios y su iley, y de que sea por más tiempo ne-
cesario que las clases Jonatán y David hagan
esfuerzos adicionales en beneficio de ellos. Los
de la clase Saúl se hallan determinados en des-
truir a los testigos de Jehová y la tarea que lle-
van a cabo, así como Saúl se hallaba resuelto a
dar muerte a David y lo perseguía de lugar en
lugar. La guerra va en progreso, y el resto del
pueblo de Dios en la tierra, en obediencia a los
mandamientos de Jehová, tiene que avanzar y
participar en la lucha, fielmente dando testimo-
nio concerniente al reino de Dios.
El cuadro profético que hemos examinado cla-
ramente indica que desde el principio Jehová
Dios se propuso tener una clase de hombres
fieles asociados con Cristo Jesús y su reino
y una clase fiel de personas en la tierra que
recibirá vida por medio del antitípico David,
y que en estos últimos días de angustia sobre
el mundo el resto de la primera clase, y los de
la segunda, anduvieran juntos, sirviendo jun-
tos, proclamando el nombre y reino de Dios, y
que finalmente todos estos sean de un solo redil
de obedientes bajo Cristo Jesús.
CHANDE MUCHEDUMBRE 135, r >

LOS ISRAELITAS VINIENDO A D A V I D


Después de la muerte de Saúl, David reinó
como rey de Judá por siete años y medio, y más
tarde las otras tribus de Israel vinieron a David
y lo ungieron como rey de ellas. "Entonces vi-
nieron todas las tribus de Israel a David en
Hebrón, y le hablaron, diciendo: ¡ He aquí que
hueso tuyo y carne tuya somos nosotros!" "Vi-
nieron pues todos los ancianos de Israel al rey
en Hebrón, y el rey David celebró pacto con
ellos en Hebrón, delante de Jehová; y ellos un-
gieron a David por rey sobre Israel." (2 Samuel
5 : 1 , 3 ) (Véase también 1 Crónicas capítulos 11
y 12.) Los israelitas que vinieron a David, como
queda indicado, representaron a las personas de
buena voluntad que en el tiempo presente vie-
nen al Mayor David, Cristo Jesús, después de
que comienza a reinar, y que le rinden sumisión
y devoción. Representaron a las "otras ovejas"
que forman la grande muchedumbre, la cual el
Señor actualmente está juntando en torno de sí.

E X T R A N JE ROS
Unicamente los israelitas eran el pueblo del
pacto de Dios. (Amos 3: 2) Toda la demás gente
eran "extranjeros", y de esa manera se les lla-
maba. Se les mencionaba como gentiles, dando
a entender que no eran judíos o israelitas. Dios
no rechazó ni aun a los extranjeros que lo bus-
caban y que cumplían con su ley, aun cuando
no se hallaban en pacto con él. (Exodo 12:48;
20:10) Hobab, el cineo, era cuñado de Moisés;
y cuando Moisés al mando de los israelitas co-
menzó el viaje a Ja tierra de Canaán, invitó a
Hobab, el cineo a que lo acompañara, diciendo:
10 g
S A L V A C I O N

"Ven con nosotros y te haremos bien." (Núme-


ros 10:29) Los cineos viajaron con los israeli-
tas y eran extranjeros en lo concerniente al
pacto de Dios. (Jueces 1 : 1 6 ; 4 : 1 1 ) Se requería
de los extranjeros que viajaban con los israe-
litas, el pueblo del pacto de Dios, que obedecie-
ran la ley de Dios. (Levítico 16:29; 18: 26; 19:
33,34) Moisés, recordando a los israelitas la
bondad de Dios, les dijo: "Que hace justicia al
huérfano y a la viuda, y ama al extranjero, dán-
dole pan y vestido. Habéis pues de amar al ex-
tranjero, porque extranjeros fuisteis vosotros en
la tierra de Egipto."—Deuteronomio 10:18,19.
Cuando los israelitas se hallaban congrega-
dos en Moab para escuchar el discurso final de
Moisés, los extranjeros también se hallaban en
ese lugar para recibir la admonición dada por
Moisés por mandato de Jehová. (Deuteronomio
29:10,11) Los extranjeros que viajaban con los
israelitas, el pueblo del pacto de Dios, y que
adoraban y obedecían a Dios, representan a los
que en el tiempo actual son de buena voluntad
hacia Dios y su pueblo, y que formarán la gran-
de muchedumbre, si continúan fieles y obedi-
entes.

EDIFICADORES DEL TEMPLO


Por mandato de Jehová Dios Salomón edi-
ficó el templo en Jerusalem, una "Casa al Nom-
bre de Jehová mi Dios". (1 Reyes 5 : 5 ) Hiram
de Tiro amaba a David, el padre de Salomón,
y envió siervos a Salomón para inquirir de él
en qué podría ayudarle. Salomón indicó a Hiram
que sus siervos podían preparar material para
el templo: "Y así Hiram daba a Salomón ma-
CHANDE MUCHEDUMBRE 137, r >

doras de cedro, y maderas de abeto, cuantas éste


quería."—! Reyes 5:10.
El rey Hiram envió siervos para que traba-
jaran con Salomón. "Hiram también, rey de Tiro,
envió a sus siervos a Salomón, cuando supo que
le habían ungido por rey en lugar de su padre:
porque Hiram había siempre sido muy afecto
a David." "De suerte que Jehová dió a Salomón
sabiduría, como se lo había prometido; y había
paz entre Hiram y Salomón; e hicieron los dos
un pacto." " Y los albañiles de Salomón y los de
Hiram, y los aparejadores, cortaron y apareja-
ron la madera y la cantería para construir la
casa." (1 Reyes 5 : 1 , 1 2 , 1 8 ; 2 Crónicas 2: 3-10)
Además otros extranjeros o prosélitos fueron
traídos para el servicio: "Y Salomón numeró
todos los extranjeros que había en el país de
Israel, después de la numeración que había he-
cho David su padre [mostrando que la gente que
no era de la tierra de Israel no estaba nume-
rada] ; y se hallaron ciento cincuenta y tres mil
seiscientos. E hizo de ellos [extranjeros o pro-
sélitos] setenta mil peones de carga, y ochenta
mil que labrasen piedras y maderas en las mon-
tañas; y tres mil seiscientos sobrestantes para
dirigir los trabajos de la gente." (2 Crónicas
2:17,18) Esto corresponde con la oportunidad
que en el tiempo presente se da a la clase Jona-
dab para tomar parte en la tarea de testimonio.
—Apocalipsis 22:17.
La edificación del templo por Salomón co-
menzó en 1035 A.C., y siete años y seis meses
después el templo se hallaba terminado y de-
dicado. (1 Reyes 6 : 1 , 3 7 , 3 8 ) Salomón fué tipo
de Cristo Jesús, el edificador del antitípico o
10 g
S A L V A C I O N

real templo de Dios, la edificación del cual co-


menzó en 1918; y los siete años y medio después
de esa fecha, es decir, en 1925, corresponden a
la terminación del templo. Los extranjeros que
ayudaron a Salomón a edificar el templo repre-
sentaron a la gente de buena voluntad u "otras
ovejas" del Señor.
En la dedicación del templo, el rey Salomón
oró, y en su oración se referió al "extranjero"
como viniendo apropiadamente al templo a cau-
sa del gran nombre de Jehová. (Véase 2 Cróni-
cas 6 : 3 2 , 3 3 ; 1 Reyes 8:41-43.) Aquellos "ex-
tranjeros" prefiguraron a las "otras ovejas" del
Señor, o sea la clase Jonadab, o gente de buena
voluntad, que entra a formar la "grande muche-
dumbre". Nótense ahora los hechos que indican
el principio de la revelación que Dios hace al
resto de su pueblo con respecto a la grande
muchedumbre.
En el "año undécimo" después de 1914, o sea
siete años después de la venida del Señor Jesús
al templo en 1918 para comenzar la edificación
del templo, es decir, en 1925, el consagrado pue-
blo de Dios se reunió en convención en India-
nápolis, Indiana, E. U. A., y el 29 de agosto de
1925 aquella asamblea del pueblo de Dios adoptó
una resolución titulada "Mensaje de Esperanza",
la cual fué la primera y la única de una serie
de siete resoluciones adoptadas en un período de
siete años que fué dirigida "A Toda la Gente
de Buena Voluntad". En conexión con esto nó-
tese que la grande muchedumbre (Apocalipsis
7 : 9 , 1 0 ) , siendo gente de buena voluntad, se
unió con el resto ungido de Dios de la compa-
ñía del templo para celebrar la gran fiesta anti-
GRANDE MUCHEDUMBRE m

típica de los tabernáculos. Por consiguiente, es


interesante notar que la celebración de catorce
días, de la fiesta y dedicación del edificio, por el
rey Salomón, en el séptimo mes judío corres-
pondiente a 1028 A.C., abarca no solamente el
día judío de la expiación (en el día décimo) sino
también la entera fiesta de siete días de los ta-
bernáculos (desde el día 15 hasta el 21, inclu-
sive) con sus enramadas y fiestas en el templo,
y con palmas siendo ondeadas por la gente.
Después de la fiesta y dedicación, el rey Salo-
món terminó el templo en el octavo mes judío,
lo cual corresponde con noviembre de 1925. La
mencionada resolución, el "Mensaje de Esperan-
za", dirigido como era " A Toda la Gente de
Buena Voluntad", comenzó a distribuirse por
millones de ejemplares por todo el mundo el
sábado 31 de octubre de 1925, y se continuó dis-
tribuyendo por algún tiempo después, y de esa
manera el "Mensaje de Esperanza" se dió a la
"gente de buena voluntad". ¿ Dirigió Jehová este
asunto ? ¡ Ciertamente que sí!

SERVIDORES EN EL TEMPLO
Otro cuadro profético de las "otras ovejas"
del Señor que formarán la grande muchedum-
bre es el que tiene que ver con los netineos que
servían en el templo. Cuando el resto de los
isrealitas fueron de Babilonia a Jerusalem para
reedificar al templo, se asignaron netineos para
ayudarles y servir con ellos. Los netineos no
eran israelitas, pero al servir juntamente con
los israelitas por completo se apartaban de las
naciones que no eran israelitas, tomando lados
con el pueblo del pacto de Dios. (Esdras 2:1-70;
10 g
S A L V A C I O N

8 : 2 0 ; Nehemías 10:1,28,29) La palabra neti-


neos significa "dados". Eran siervos que asis-
tían en el servicio del templo. En esto prefigu-
raron a las "otras ovejas" del Señor que forman
la grande muchedumbre. El nombre "netineos"
apropiadamente se aplica a cualesquier ayudan-
tes procedentes de alguna nación y que se dedi-
can al servicio del Todopoderoso Dios. (Véase
La Torre del Vigía, 1937, página 30, párrafos
31-34.)

LA REINA DE SARA
El rey Salomón poseía mucho poder y gran-
des riquezas y ocupaba un puesto de gloria, y
en ésto fué tipo de Cristo Jesús, el Rey entro-
nizado y que es el "Mayor Salomón". (Mateo
12: 42) La reina de Sabá era de Arabia del Sur.
Oyó acerca de la gloria, riquezas y sabiduría
del Rey Salomón, e hizo un largo viaje acom-
pañada de su servidumbre, para tener un cono-
cimiento personal acerca de lo que había oído.
"Y cuando la reina de Sabá oyó la fama de Salo-
món, con relación al nombre de Jehová, vino a
probarle con preguntas difíciles. Ella vino pues
a Jerusalem con séquito muy grande, con came-
llos que traían especias aromáticas, y oro mu-
chísimo, y piedras preciosas. De manera que ella
vino a Salomón, y trató con él de todo lo que
había en su corazón. Y le respondió Salomón a
todas sus preguntas: no hubo cosa escondida
al rey, ni cosa a la cual no le respondiese. Y
cuando hubo visto la reina de Sabá toda la sa-
biduría de Salomón, y la casa que había edifi-
cado, y la provisión de su mesa, y cómo se sus-
tentaban sus siervos, y la asistencia de sus mi-
G It A N DIO M UCHEDUfilK 1110 141

nistros y sus trajes, y sus coperos, y la subida


por donde él pasaba a la Casa de Jehová, no
quedó en ella más aliento; y dijo al rey Salomón:
¡ Verdad fué lo que oí decir en mi tierra respecto
a tus hechos, y de tu sabiduría! mas yo no creía
lo dicho hasta tanto que yo misma he venido,
y lo han visto mis ojos; ¡y he aquí que no se
me había contado ni siquiera la mitad! exceden
tu sabiduría y tu prosperidad a la fama que yo
había oído." "¡Bendito sea Jehová tu Dios, el
cual se ha complacido en ti para ponerte sobre
el trono de Israel! En el amor perdurable de
Jehová hacia Israel, él te ha constituido rey,
para ejecutar juicio y justicia. Y ella dió al rey
ciento y veinte talentos de oro, y especias aro-
máticas en muy grande abundancia, y piedras
preciosas; nunca más vino tanta abundancia de
especias aromáticas como las que la reina de
Sabá dió al rey Salomón."-]. Reyes 10:1-7, 9,10.
Eso fué un cuadro de la gente de buena volun-
tad hacia Jehová Dios que recibe algún conoci-
miento de Dios y Cristo Jesús en su gloria y se
dirige para buscar y servir al Señor y que da
todo lo que tiene, es decir su plena sustancia y
apoyo, al rey Cristo Jesús y su reino, y que
desde entonces toma parte en el avance de los
intereses del reino.

MARINEROS CON .TONAS


Jehová Dios mandó a su profeta Jonás que
fuera a Nínive, la cual era una ciudad muy ini-
cua, para predicar y amonestar a sus habitantes
acerca de la inminente destrucción que vendría
sobre ella. Nínive representó a las organizacio-
nes religiosas del mundo, y particularmente a la
10 g
S A L V A C I O N

"Cristiandad". En vez de obedecer los manda-


mientos de Dios, Jonás procuró huir a Tarsis,
una ciudad de España, y para ello se dirigió a
Joppe y allí abordó una nave que iba para Tar-
sis. (Véase el libro de Jonás, considerado en
La Torre del Vigía de agosto y septiembre do
1938.)
Se levantó una gran tormenta, y la nave en
que Jonás navegaba se hallaba próxima a nau-
fragar. Los marineros de la nave se atemoriza-
ron en gran manera. Se hizo un esfuerzo por
determinar quién de los que iban en la nave
era culpable por aquella situación, haciendo que
aquella tormenta los azotara; y para ello se arro-
jaron suertes: "Y cayó la suerte sobre Jonás."
Al ser interrogado, Jonás dijo a los marineros
que Dios le había mandado ir a Nínive, pero que
él había desobedecido ese mandato, siendo la tor-
menta el resultado de esa desobediencia; y sien-
do él culpable, pidió que lo arrojaran al mar.
Pero en vez de arrojarlo a la mar, "los hombres
remaban, para volver a tierra," pero no pudie-
ron conseguirlo. Hasta ese tiempo parece que los
marineros no habían conocido al Todopoderoso
Dios; pero oyendo do Jonás que Jehová Dios lo
había mandado y que Jonás era siervo de él, y
110 queriendo hacer nada malo o derramar san-
gre inocente arrojando a Jonás a la mar, co-
menzaron a orar a Dios. "Entonces ellos clama-
ron a Jehová, y dijeron: ¡Olí Jehová! ¡rogá-
rnoste no perezcamos nosotros por la vida de
este hombre, y no hagas recaer sobre nosotros
sangre inocente! Pues que tú, oh Jehová, has
hecho del modo que te agrada." (Jonás 1:14)
De esa manera los marineros comenzaron a mos-
CHANDE MUCHEDUMBRE 143, r >

trar que eran de buena voluntad hacia Dios y


tenían fe en él. Jonás fué arrojado al mar. "En-
tonces aquellos hombres temieron a Jehová en
gran manera, y ofrecieron sacrificios a Jehová,
o hicieron votos." (Jonás 1:16) Los marineros
de esa nave fueron tipo de la gente de buena
voluntad u "otras ovejas" del Señor en el tiempo
presente, que, continuando fieles, formarán la
grande muchedumbre.

NINIVITAS
Por supuesto que Jonás habría perecido en
la mar si Dios no hubiera efectuado un gran mi-
lagro en beneficio de él: "Jehová empero tenía
prevenido un gran pez para que tragara a Jonás :
y estuvo Jonás en las entrañas del pez tres días
y tres noches." (Jonás 1:17) Dios hizo que aquel
pez arrojara a Jonás en la costa de Nínive, y de
nuevo Jehová mandó a Jonás que fuera a Nínive
y proclamara el mensaje que le había mandado.
Aquí Jonás representa a los consagrados que se
hallan en pacto para hacer la voluntad de Dios
y que son comisionados y enviados a proclamar
"este evangelio del reino" en todo el mundo "por
testimonio". (Mateo 24:14) Jonás entonces obe-
deció a Jehová y fué a Nínive e hizo la procla-
mación como se le había mandado, diciendo a
la gente que dentro de poco tiempo Jehová Dios
destruiría la ciudad. Los ninivitas dieron oídos
a la amonestación: "Y los hombres de Nínive
creyeron a Dios; y publicaron ayuno, y se vis-
tieron de saco, desde el mayor hasta el menor."
—Jonás 3: 5.
Aquellos ninivitas arrepentidos representaron
a la gente de buena voluntad hacia Dios que hoy
10 g
S A L V A C I O N

en día se halla en la "Cristiandad", que muestra


fe en Dios y en Cristo Jesús, y que lo buscan y
hacen su voluntad. El cuadro profético de Jonás
y los habitantes de Nínive comenzó a cumplirse
después de 1914, y particularmente después de
1918. Desde 1918 los testigos de Jehová conti-
nuamente han estado proclamando "este evan-
gelio del reino" en toda la "Cristiandad" y mu-
chas personas de buena voluntad han prestado
atención, en tanto que un número mayor ha re-

Alilagrosa salvación
CHANDE MUCHEDUMBRE 145,r>

chazado la verdad. El clero, los guías religiosos,


y sus íntimos asociados de la "Cristiandad" fue-
ron prefigurados por los líderes religiosos de
los israelitas en el tiempo en que Jesús estuvo
en la tierra, cuando esos religionistas rehusa-
ron escuchar la amonestación de Dios dada por
hoca de Cristo Jesús. En esto los religionistas
judíos representaron a los inicuos e impeniten-
tes de la organización de la "Cristiandad". El
Señor Jesús hizo un vivido contraste entre el
pueblo de Israel, que se hallaba en pacto para
hacer la voluntad de Dios y los arrepentidos
ninivitas que no habían hecho ese pacto, por me-
dio de las siguientes palabras: "Los hombres de
Nínive se levantarán en juicio contra esta gene-
ración, y la condenarán; porque ellos se arrepin-
tieron a la predicación de Jonás; y he aquí uno
mayor que Jonás en este lugar."—Mateo 12:41.
Entre los religionistas que en el tiempo pre-
sente se hallan en la "Cristiandad", y que han
estado asociados con las organizaciones religio-
sas, hay muchas personas de buena voluntad
que han sido mantenidas en ignorancia dé Dios
y su propósito. Esas personas de buena volun-
tad fueron representadas por los arrepentidos
ninivitas. Escuchando el mensaje del reino que
los testigos de Jehová les llevan, esas personas
de buena voluntad temen a Jehová y se vuelven
a él. Los arrepentidos de Nínive, por tanto, re-
presentan a las "otras ovejas" del Señor, todas
las cuales al saber del Señor y su reino tienen
que arrepentirse, es decir, tienen que cambiar
su curso de acción, separarse de las instituciones
religiosas y seguir y obedecer los mandamientos
de Cristo Jesús, el gran Vindicador de Jehová.
10 G S A L V A C I O N

"NAVIOS"
Otro cuadro profético registrado en las Escri-
turas y que predice a las "otras ovejas" del Se-
ñor que formarán la grande muchedumbre es el
que se encuentra en el Salino 107. Cuando Jonás
procuró huir a Tarsis tomó pasaje en una nave
cuya tripulación no era israelita, pero que más
tarde se dió cuenta de Dios y su propósito. Estos
hombres bajaban a la mar en navios. En la pro-
fecía está escrito: "Los que bajan al mar en
navios, traficando sobre las grandes aguas; ellos
ven las obras de Jehová, y sus maravillas en el
mar profundo."—Salmo 107: 23, 24.
Los marineros que aquí se mencionan repre-
sentan a las personas de buena voluntad que for-
man la grande muchedumbre. Simbólicamente
la "mar" significa a los pueblos de la tierra ale-
jados de Dios y que sostienen y apoyan la orga-
nización comercial de Satanás. Los navios son
embarcaciones que llevan gente sobre el mal-
para comerciar. Muchas buenas personas se ocu-
pan en traficar sobre los mares, y estas "muchas
aguas" o mares simbólicamente representan a
la gente alejada de Dios. (Jeremías 51:13; Apo-
calipsis 17:15) Los testigos de Jehová al man-
dato del Señor llevan el mensaje del reino a la
gente representada por el mar, y aquellos "ma-
rineros", que trabajan en el mar, escuchan el
mensaje del reino. Ha llegado el tiempo para
que "los que bajan al mar en los navios" tengan
la oportunidad de escuchar el mensaje del reino,
y, siendo de buena voluntad, escuchen y vean de
Dios "las maravillas en el mar profundo". Co-
mienzan a tener una apreciación de sus mara-
villosas provisiones para la salvación de la hu-
CHANDE MUCHEDUMBRE 147, r >

inanidad. Claman a Dios, y él los escucha y les


muestra su misericordia (Salmo 107: 28-30); y,
continuando así en busca de la justicia y de la
mansedumbre, como Jehová lo manda, formarán
parte de la grande muchedumbre, y de esa ma-
nera "los que bajan al mar en navios" son cua-
dro de esa clase del pueblo del Señor.

"ABOMINACIONES" EN LA "CRISTIANDAD"
En el capítulo nueve de Ezequiel se registra
un cuadro profético de las "abominaciones" o
iniquidad que se comete en la "Cristiandad"
en el tiempo presente. Ese cuadro simbólico o
profético muestra a seis hombres, cada uno de
los cuales va armado con un instrumento de des-
truir, listos para destruir la ciudad, es decir, la
organización llamada la "Cristiandad". La ciu-
dad de Jerusalem es la que se menciona en el
cuadro, y simbólicamente representa la organi-
zación que lleva el nombre de la "Cristiandad",
la cual pretende servir a Dios pero de hecho sir-
ve al Diablo. Entre aquellos seis hombres se ha-
lla uno "vestido de lino blanco, con un tintero
de escribano ceñido a sus lomos". Ese varón re-
presenta a los testigos de Jehová o fieles segui-
dores de Cristo Jesús que forman el resto del
Señor en la tierra; en tanto que los seis varones
armados representan a las invisibles huestes de
Jehová que destruirán a la "Cristiandad" en el
Armagedón. En el cuadro profético Dios manda
al varón vestido de lino blanco con el tintero
ceñido a sus lomos que pase por la ciudad, di-
ciendo, "pon una marca sobre la frente de los
hombres que gimen y se angustian a causa de
las abominaciones que se hacen en medio de
10 g
S A L V A C I O N

ella"; antitípicamente indicando las abomina-


ciones que se cometen en la "Cristiandad".
Esta parte del cuadro muestra que los tes-
tigos de Jehová, el pequeño rebaño o resto, tie-
nen que ir por toda la "Cristiandad" y declarar
el mensaje do Dios concerniente a su nombre
y su reino; y, al hacerlo así, ponen "una marca
en la frente" de las personas que desean cono-
cer la verdad concerniente al propósito de Je-
hová. La frente representa el asiento de la inte-
ligencia y antitípicamente significa que las per-
sonas de buena voluntad hacia Dios reciben el
conocimiento de la verdad de Dios y obedecen.
En el tiempo presente hay en la "Cristiandad"
muchas personas de buena voluntad que han
estado asociadas a los sistemas religiosos por
cuanto no conocen algo mejor. Observan que se
cometen muchas abominaciones por los religio-
nistas que son contrarias a la Palabra de Dios.
Por ejemplo, ven que los guías religiosos o clé-
rigos se mezclan en la corrompida política del
mundo, así como en muchas inescrupulosas e in-
justas maquinaciones, enseñanzas y prácticas.
Miran al clero y lo escuchan proclamar falsas
doctrinas, recurriendo a la mentira y al engaño
para llevar a cabo su raquet por medio del cual
roba a la gente. Por ejemplo, la Jerarquía Cató-
lico-Romana en el tiempo actual actúa en pleno
acuerdo con los dictadores en un esfuerzo por
dominar arbitrariamente al mundo y despojar
a la gente de sus libertades. Fomenta y lleva a
cabo inicuas guerras y toda clase de crueles ma-
quinaciones que causan mucho perjuicio a la
gente y difaman el nombre de Dios. La Jerar-
quía enseña falsas doctrinas como el "purgato-
CHANDE MUCHEDUMBRE 149, r >

rio", lugar a donde la persona después de muerta


va a sufrir tormento consciente, y que los sacer-
dotes por medio de oraciones pueden aliviar el
tormento de los muertos que se supone están
conscientes en ese lugar; y esta falsedad se usa
para extorsionar a los parientes de la persona
muerta. Viendo la comisión de estas abomina-
ciones, las personas sinceras aprisionadas en las
instituciones religiosas claman al Señor. Siendo
de buena voluntad hacia Dios desean conocerle
y andar sus justos caminos, y el Señor las escu-
cha y les manda el mensaje de verdad por medio
de sus fieles siervos. Cuando estas personás de
buena voluntad se dan cuenta de Dios, de su Rey
y de su reino, en realidad se vuelvan a él y le
sirven, lo mismo que a su liey. Por consiguiente,
es claro que los que gimen y se angustian a causa
de las abominaciones cometidas en la "Cristian-
dad", y que reciben la verdad y obedecen al Se-
ñor, son las "otras ovejas", que, continuando
desde entonces fieles, formarán la grande mu-
chedumbre.

A M I G A B Ij E E SCLAVO
Jehová envió a su fiel profeta Jeremías a que
amonestara a Jerusalem con respecto a su in-
minente destrucción, y en esto Jeremías repre-
sentó a los testigos de Jehová, los cuales son
enviados a amonestar a la "Cristiandad", la an-
titípica Jerusalem, acerca de su inminente des-
trucción en el Armagedón. A causa de su fideli-
dad en declarar el mensaje de Jehová, Jeremías
fué arrojado en prisión a instancias de los reli-
gionistas. Estando en esa inmunda prisión apa-
reció un amigo.
10 g
S A L V A C I O N

Jehová de una manera maravillosa y sencilla


ha hecho cuadros de aquellos que confían en él
y no en los poderes mundanos. En la casa del
rey Sedequías se hallaba un etíope, cuyo nombre
era Ebed-melec. Ese nombre significa "siervo"
o "esclavo". Era eunuco. (Jeremías 3 8 : 7 ) No
era israelita; y esto se confirma por el hecho
de que había sido esterilizado y convertido en
eunuco, lo cual era contrario a la ley de Israel.
En realidad era un prisionero de la infiel Jeru-
salem, siendo persona de confianza e inofensivo,
y que tenía acceso general a la casa del rey para
servirle. De ninguna manera simpatizaba con los
hechos de crueldad de la reinante casa de Jeru-
salem, y por tanto prefiguró a una clase que se
halla sujeta a la "Cristiandad" y que por ningún
concepto simpatiza con los duros y crueles méto-
dos empleados por la "Cristiandad". Siendo es-
clavo, este etíope no podía seguir el consejo de
Jeremías e irse a los caldeos. Se dió cuenta de
la gran injusticia hecha a Jeremías. Tenía fe en
el Dios de Jeremías. Por consiguiente, repre-
sentó a las "otras ovejas" del Señor Jesús, y
por esa razón fué tipo de la misma clase de
personas representadas por Jonadab. (2 Reyes
10:15-23) Como etíope, simbolizó al pecador na-
tural que desea conocer a Dios. Había oído de
los propósitos de Dios por medio de la predica-
ción de Jeremías. Esto está en armonía con las
palabras del salmista: "Etiopía, con vehemente
deseo, extenderá su mano hacia Dios."—Salmo
68:31.
151 rey se hallaba sentado en la puerta de Ben-
jamín, probablemente teniendo allí audiencia, y
entonces fué cuando Ebed-melec, el etíope, tuvo
CHANDE MUCHEDUMBRE 151,r>

lu oportunidad de públicamente acercarse al rey


y hablarle en plena corte. Con esto el etíope re-
presentó a las personas, aparte de Israel espiri-
tual, que se ponen de parte de Jehová Dios y
hablan en favor de los testigos de Jehová. Co-
rrespondientemente, a principios de 1919, y en
lauto que los representantes de la organización
del Señor se hallaban en la cárcel, muchos mi-
llares de personas de buena voluntad hacia Dios
y su pueblo con gusto firmaron una petición al
gobierno, al efecto de que a los servidores de
la Sociedad se les diera una audiencia y se les
pusiera en libertad. (Véase The Watchtoiver,
1919, página 101.) Esto también representa a
los prisioneros de Babilonia, aparte de los un-
gidos, saliendo de ella y manifestando sus sim-
patías por los que servían a Jehová Dios.—
Isaías 4-9:9.
Acercándose al rey, Ebed-melec el etíope se
dirigió a él, diciendo: "Oh rey, señor mío, muy
mal han hecho estos hombres con todo lo que
acaban de hacer con el profeta Jeremías, a quien
han echado en la cisterna: y él se muere en el
lugar en donde está, a causa del hambre; por-
que no hay pan en la ciudad." (Jeremías 39: 9)
El rey escuchó lo que le dijo y luego mandó al
etíope que tomara treinta hombres que le ayu-
daran a sacar a Jeremías de la cisterna. (Jere-
mías 38:10) Lo anterior corresponde con la
puesta en libertad del pueblo de Dios que se
hallaba en prisión. El etíope, con los demás hom-
bres, procedió a efectuar los arreglos necesarios
a fin de sacar a Jeremías de la cisterna de la
manera más conveniente para causarle el menor
daño posible. (Jeremías 38:11,12) Esto mués-
10 G S A L V A C I O N

Iibed-melee libra a Jeremías


CHANDE MUCHEDUMBRE 153,r>

l;ra que antitípicamente los fieles seguidores de


Cristo Jesús fueron puestos en prisión, y fueron
visitados por personas de buena voluntad, las
cuales son encomiadas por el Señor Jesús en
las siguientes palabras: "Estuve en la cárcel, y
acudisteis a mí." (Mateo 25: 36) El etíope mos-
tró mucha bondad hacia Jeremías al poner tra-
pos bajo sus brazos para levantarlo y sacarlo
de su prisión. El clero había hecho exactamente
lo contrario cuando arrojaron en prisión a los
siervos de Jehová. Al portarse de esta manera
para con el siervo de Jehová, el etíope probable-
mente recordaba las palabras del salmista, como
se registran en Los Salmos capítulos 142, 102,
y 69. Los de buena voluntad sacaron de la cárcel
a los siervos del Señor, y de esa manera "Jehová
suelta a los aprisionados".—Salmo 146: 7.
Ni los religionistas, ni los políticos sacaron
de la cisterna a los siervos del Señor. Ningún
esfuerzo se hizo para ello sino hasta que la
gente de buena voluntad presentó una urgente
petición a los oficiales públicos. Estos represen-
taron a la clase Jonadab u "otras ovejas" que
mostraron simpatía por los fieles siervos de Dios
y sus intereses, a quienes Jehová soltó de la pri-
sión en 19.19. Esta libertad se refiere a todos
aquellos que eran fieles, algunos de los cuales
literalmente se hallaban en la cárcel, y otros que
se hallaban restringidos. "Y sacaron a Jeremías
con las sogas, alzándole de la cisterna; y perma-
neció Jeremías en el patio de la cárcel." (Jere-
mías 38:13) Desde que fueron puesto en liber-
tad hasta la presente, los testigos de Jehová han
estado bajo vigilancia por los factores gober-
nantes, y particularmente a instancias del clero,
10 g
S A L V A C I O N

quien acrecienta sus esfuerzos por limitar y cir-


cunscribir la libertad y actividad de los fieles
siervos de Jehová. Los testigos de Dios siguen
adelante sin importarles esa vigilancia y restric-
ción. Jeremías estuvo en el patio de la cárcel
hasta la toma de Jerusalem, lo cual prefiguró
la vigilancia a que se halla sujeto el pueblo de
Dios en el tiempo actual. Pero ¿paralizó eso la
tarea de testificar al nombre de Jehová? ¡De
ninguna manera!—Jeremías 39:15-18.

APOYADORES DE MARDOQUEO
Otro cuadro notable que se relaciona con las
"otras ovejas" del Señor, es: Mardoqueo, un
judío, juntamente con muchos otros, se hallaba
cautivo en Babilonia. Se llevó a su prima Ha-
dassah, llamada también Ester. Ciro el persa
derrocó a Babilonia y dió libertad a los cautivos
judíos. Ciro fué succedido por Asuero. Mardo-
queo y Ester residían en Susán, siendo aquella
ciudad la residencia del rey. Asuero el rey no
sabía que Mardoqueo y Ester eran judíos sino
hasta después que Ester vino a ser reina. Hamán
era agagueo, contra quienes Jehová había pro-
nunciado juicio adverso. (1 Samuel 1 5 : 2 , 3 , 8 )
Hamán so hallaba en un puesto importante bajo
el rey. (Ester 3 : 1 ) Mardoqueo, siendo un judío
fiel y leal a Jehová, rehusó inclinarse ante Ha-
mán como se requería que otra gente lo hiciera.
Mardoqueo insistió en obedecer a Jehová y no
a los hombres. Fué como los que rehusan salu-
dar banderas o aclamar a los caudillos del tiem-
po presente. Hallándose enojado, Hamán formó
una conspiración para dar muerte a Mardoqueo;
y esa conspiración incluía a todos los judíos den-
GUANÍ>e muchedumbre 155

tro de la jurisdicción del rey, y, por supuesto,


incluía a Ester la reina. El rey, a instancias de
Hamán, y sin saber que la reina estaba inclui-
da, firmó un decreto para destruir a todos los
judíos.—Ester 3: 4-15.
La duplicidad y conspiración de Hamán se
pusieron a consideración del rey, quien ordenó
que Hamán fuera ahorcado; lo cual en efecto
se cumplió. (Ester 7 : 1 0 ) Conforme a la ley de
los persas, cuando un decreto era firmado por
el rey no podía revocarse; por consiguiente lo
decretado por el rey para dar muerte a los ju-
díos estaba en pie. Sin embargo, para estorbar
ese decreto el rey expidió otro haciendo provi-
sión para la defensa de los judíos: "Que había
concedido el rey a los judíos, que en cada ciu-
dad se juntasen y se pusiesen bajo la defensa
de sus vidas, destruyendo, matando y extermi-
nando toda la fuerza armada del pueblo o pro-
vincia que les acometiese, incluso los niños y las
mujeres; y que saqueasen sus bienes." (Ester
8:11) Se fijó el día para la lucha: "Y en cada
una de las provincias, y en cada una de las ciu-
dades, donde quiera que llegaba la orden del rey
y su edicto, tuvieron los judíos regocijo y ale-
gría, banquete y día bueno. Y muchos de entre
los pueblos de la tierra se hicieron judíos; por-
que el temor de los judíos había caído sobre
ellos." (Ester 8 : 1 7 ) "Pues se juntaron los ju-
díos en sus ciudades, por todas las provincias
del rey Asuero, para echar mano sobre todos
los que procuraban su daño; y ninguno pudo
mantenerse en pie delante de ellos; porque el
temor de ellos había caído sobre todos los pue-
blos. Y todos los príncipes de las provincias,
10 g
S A L V A C I O N

y los sátrapas, y los gobernadores, y cuantos


manejaban los negocios del rey, favorecían a los
judíos; por cuanto el temor de Mardoqueo había
caído sobre ellos." (Ester 9: 2, 3) Muchos de los
habitantes del imperio persa, viendo que Dios
era con los judíos, tuvieron temor de él, y por
tanto aquellos persas se hicieron judíos, y para
ello tuvieron que manifestar su fe en Dios y con-
venir en quedar ligados por la ley de Dios. Aque-
llos persas, por consiguiente, que voluntaria-
mente se hicieron judíos antes de que comen-
zara la batalla entre los judíos y la turba de
Hamán representaron a la gente de buena vo-
luntad que en el tiempo actual se aparta de los
religionistas y se pone de parte de Dios y su
Rey, Cristo Jesús, y que lo hacen antes de la
batalla del gran día del Dios Todopoderoso. De
esa manera una vez más se manifiesta la amo-
rosa bondad de Dios hacia los que formarán
la grande muchedumbre. (Para mayores deta-
lles véase el libro Preservation, páginas 9-168.)

VIRGENES COMPAÑERAS

En la profecía que se registra en el Salmo 45


se halla una descripción de la asamblea de la
familia real de Jehová en el palacio del Rey
de la Eternidad. Tanto el "pequeño rebaño"
como sus "compañeros", las "otras ovejas", se
muestran en ese cuadro profético: "Gloriosa-
mente ataviada la hija del rey espera adentro:
de brocado de oro es su vestidura. Con vesti-
dos bordados será conducida al Rey; vírgenes
compañeras suyas, serán traídas a ti."—Salmo
45:13,14.
CHANDE MUCHEDUMBRE 157, r >

El principio del cumplimiento de este cuadro


profético fué a la venida del Señor Jesús al tem-
plo de Jehová, cuando juntó en torno de sí a sus
fieles seguidores, incluso el resto.—2 Tesaloni-
ses 2 : 1 .
Una "virgen" es una persona completamente
separada de la organización de Satanás y por
completo dedicada a Dios, y esta clase no se li-
mita a los engendrados del espíritu. Habiéndose
puesto abierta y completamente de parte de
Jehová y su organización, y confiando absolu-
tamente en la derramada sangre de Cristo Je-
sús, y dedicándose sin egoísmo al Señor, esas
personas son castas, y no corrompen su pureza
o virginidad contemporizando con la organiza-
ción del Diablo. Dice el profeta: 'Las vírgenes
compañeras suyas que la siguen [a la esposa]
son manifestadas/ Primeramente la clase de la
esposa es congregada en la casa real; y luego,
por invitación del Señor, prefigurada por Jehú
invitando a Jonadab a subir al carro, otros se
asocian con la casa real del Señor. Eso quiere
decir que van con la clase de la esposa y la si-
guen a dondequiera que va, la cual es ahora
representada por el resto en la tierra.
Este cuadro profético, por consiguiente, mues-
tra a la hija del Rey de la Eternidad, la cual es
la esposa de Cristo, cl ungido Rey de Jehová,
y que las compañeras que la siguen son los que
van a formar la grande muchedumbre.

MONTAÑA DE JEHOVA
En las Escrituras la palabra montaña se. usa
como símbolo del reino de Jehová Dios, con
Cristo Jesús como Jefe y Cabeza de ese reino.
10 g
S A L V A C I O N

La "montaña de la casa de Jehová" es la exal-


tada familia real, la cual consiste de Cristo Je-
sús y su esposa. En la profecía está escrito: "Y
acontecerá que en los postreros días, el monte
de la Casa de Jehová será establecido como ca-
beza de los demás montes, y será ensalzado so-
bre los collados; y, como ríos, fluirán a 61 todas
las naciones." (Isaías 2 : 2 ) Los pueblos de las
naciones que obtengan salvación tienen que ve-
nir a la casa de Jehová para adorar allí; es de-
cir, tienen que creer en Jehová Dios y adorarle,
así con también al Señor Jesucristo, su princi-
pal instrumento. (Filipenses 2:10,11) Estamos
en "los últimos días", y la gente de buena vo-
luntad está saliendo de todas las naciones, en
busca del Señor. "Pues caminarán muchos pue-
blos diciendo: ¡Venid, y subamos al monte de
Jehová, a la Casa del Dios de Jacob! y él nos
enseñará en cuanto a sus caminos, y nosotros
andaremos en sus senderos; porque de Sión sal-
drá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová."
(Isaías 2 : 3 ) Esta profecía predice las "otras
ovejas" del Señor siendo juntadas en torno de
él, las cuales, si continúan fieles, formarán la
grande muchedumbre. Ahora buscan al Señor a
fin de hallar protección y salvación.

LOS PRISIONEROS Y LAS ISLAS


Otros cuadros proféticos manifiestan la gran-
de muchedumbre que viene a servir a Jehová y
su liey, en los cuales se halla simbolizada por
"prisioneros", "las islas lejanas," y los hijos
de Sión. Cuando los israelitas se hallaban cau-
tivos en Babilonia, otros que no eran judíos,
pero que se asociaban con los judíos y eran ama-
CHANDE MUCHEDUMBRE 159,r>

bles para con olios, representaron a la grande


muchedumbre.
El "siervo electo" de Jehová es Cristo Jesús.
(Isaías 4 2 : 1 ; Mateo 12:17,18) Jehová, diri-
giéndose al "siervo electo", como se registra
en la profecía, dice: "Diciendo a los presos:
¡Salid! y a los que están en tinieblas: ¡Mani-
festaos! Pacerán al lado de los caminos, y so-
bre todos los cerros serán sus pastos." (Isaías
49: 9) La palabra prisioneros usada en esta pro-
fecía, estando en plural, se refiere a más de uno.
Estos prisioneros son las muchas personas que
han sido tenidas en restricción por las organi-
zaciones religiosas de Satanás, las cuales se de-
signan con el término Babilonia. Los "prisio-
neros" son aquellas personas de buena voluntad
hacia Dios, que, a causa de ser mantenidas en
ignorancia, están en "tinieblas"; pero al debido
tiempo esas personas escuchan el evangelio del
reino y vienen a la luz. Con respecto a los que
escuchan y prestan atención y continúan fieles
sirviendo al Señor, éste dice: "Pacerán al lado
de los caminos, y sobre todos los cerros elevados
serán sus pastos"; los "cerros elevados" signifi-
can las alturas del reino. No se hallan por más
tiempo en tinieblas, ni tampoco tienen hambre
de alimento espiritual, sino que son conducidos
y alimentados por Dios y su buen Pastor, Cristo
Jesús: "No tendrán hambre ni tendrán sed, y
no los herirá calor rii sol; porque Aquel que
tiene de ellos compasión, los conducirá, y junto
a los manaderos de agua los guiará."—Isaías
49:10; Apocalipsis 7:16,17.
Por causa de su nombre Jehová salva a los
que sincera y diligentemente le buscan. A ellos
10 g
S A L V A C I O N

les trae salvación por medio de su siervo electo,


Cristo Jesús. A esta clase habla por medio de
su gran Profeta. Cristo Jesús, el gran Profeta,
so representa aquí como hablando a esa clase
y para ello se usa el símbolo "islas" para re-
presentarla. "¡ Escuchadme, oh islas; y atended,
oh pueblos lejanos!" (Isaías 49:11) Las "islas"
aquí mencionadas representan a los que buscan
al Señor y desean un justo gobierno. Existen
gigantescos poderes marítimos comerciales que
trafican egoísticamente. También hay legítimos
negociantes en el mundo que ignorantemente han
sido apoyadores de la organización del Diablo
y que sinceramente no van de acuerdo con la
iniquidad de esa organización, siendo éstos com-
parados a islas, y esas "islas esperarán su ley".
(Isaías 4 2 : 4 ) Recibiendo algún conocimiento
del propósito de Dios, y teniendo fe en Dios
y en Cristo Jesús, estos sinceros y legítimos
negociantes descritos como islas se vuelven al
Señor, y concerniente a ellos está escrito: "Cer-
cana está mi justicia, y ha salido ya mi salva-
ción, y mi brazo juzgará los pueblos; las tierras
lejanas [islas] me esperarán, y en mi brazo con-
fiarán." (Isaías 5 1 : 5 ; 6 0 : 9 ) A esas personas
honradas y sinceras Jehová envía sus testigos
con su mensaje concerniente a su Rey y su reino.
(Isaías 66:19) Estas islas finalmente formarán
la grande muchedumbre, con respecto a la cual
está escrito: "¡Alégrese la muchedumbre de las
islas!" (Salmo 9 7 : 1 ) Esto quiere decir que la
grande muchedumbre se regocija al saber del
reino de Dios y de la oportunidad que tiene para
recibir salvación. El profeta declara que los sim-
bolizados por el término islas al debido tiempo
G HAN 1)E MUCHEDUMBRE 161

adorarán y cooperarán en el servicio del Altísi-


mo bajo su Rey, Cristo Jesús, diciendo: "Y los
hombres le adorarán a él cada cual desde su lu-
gar, inclusas todas las islas de las naciones."
—Sofonías 2:11.

DIEZ HOMBRES
En lenguaje simbólico la profecía de Dios des-
cribe a diez hombres que se asen de la falda de
otro: "Además, muchos pueblos y poderosas na-
ciones vendrán a buscar a Jehová de los Ejér-
citos en Jerusalem, y a implorar el favor de
Jehová. Así dice Jehová de los Ejércitos: En
aquellos días sucederá que diez hombres de to-
das las naciones se asirán, sí, se asirán de la
falda del manto de un judío, diciendo: ¡ Iremos
con vosotros, porque hemos oído decir que con
vosotros está Dios !"—Zacarías 8: 22, 23.
La palabra "diez" representa lo completo en
las cosas pertenecientes a la tierra. La palabra
"judío" en este texto se deriva de la palabra
"Judá" y significa "uno que alaba a Jehová",
refiriéndose especialmente a Cristo Jesús, "el
León de la tribu de Judá" y Rey de todos los
que le siguen y sirven a Jehová Dios. Sus fieles
seguidores que todavía se hallan en la tierra
son llamados "sus pies". (Isaías 5 2 : 7 , 8 ) Por
consiguiente la palabra "judío" se refiere a Cris-
to Jesús y a los fieles miembros de su cuerpo,
los testigos de Jehová en la tierra. En esta pro-
fecía se muestran dos compañías íntimamente
ligadas como compañeros, es decir, la clase del
'siervo electo', el resto; y sus compañeros, la
clase Jonadab u "otras ovejas" del Señor, las
cuales formarán la grande muchedumbre.
10 G S A L V A C I O N

La profecía antes citada muestra a la grande


muchedumbre viniendo de todas partes de la tie-
rra, diciendo uno al otro: "¡Vayamos con em-
peño a implorar el favor de Jehová, y a bus-
car a Jehová de los Ejércitos !" (Zacarías 8: 21)
Hacen esto en el día de Jehová, es decir, en el
tiempo presente después de la venida del Señor
Jesús al templo. Luego el profeta añade que
"diez hombres", significando a toda la gente de
buena voluntad que formará la grande muche-
dumbre, "se asirán de la falda del manto de un
Judío," dando a entender que se asirán de Cristo
Jesús. Puesto que la falda cuelga hasta cerca
de los pies, el "Judío" en este punto también
representa al resto de fieles testigos de Jehová
que son "los pies" de Cristo. (Isaías 5 2 : 7 ) Vi-
niendo para asociarse con el resto, la clase Jona-
dab u "otras ovejas" del Señor dicen: "¡ Iremos
con vosotros, porque hemos oído decir que con
vosotros está Dios!" Abiertamente se declaran
de parte de Dios, de su Rey y de su reino. Se
inclinan y doblan su rodilla ante el Señor Jesu-
cristo y le alaban. Se asen del Señor, y manifies-
tan su sincera devoción hacia Dios y Cristo Je-
sús el Rey. No se avergüenzan de públicamente
declararse de parte de Cristo y Jehová. No va-
cilan, sino se deleitan en asociarse con el resto
de testigos de Jehová. En este cuadro profético
el resto toma la delantera, y las "otras ovejas"
representadas por los "diez", lo siguen, y todos
juntos sirven a Jehová. Todos estos dedican su
sustancia, energía y su todo al Rey de Jehová
y su reino, sirviendo fielmente para gloria de él.
CHANDE MUCHEDUMBRE 163, r >

" L A FIESTA DE LA SIEGA"


Jehová mandó a los .judíos que guardaran la
Tiesta de siete días en el mes séptimo 'cuando
recogían los frutos de la tierra', a lo cual se lla-
maba "la fiesta de la siega". (Exodo 23:16; Le-
vítico 23: 39) (Véase La Torre del Vigía, octu-
bre de 1936.) Se le llama en las Escrituras "la
fiesta de Jehová", y prefiguró una fiesta de re-
gocijo en la vindicación del nombre de Jehová.
Siendo la fiesta de la "siega", su cumplimiento
antitípico se verifica en el tiempo en que el Se-
ñor Jesús junta a sus escogidos en el templo
para luego congregar en torno de sí a sus "otras
ovejas" que formarán la grande muchedumbre.
De manera que la fiesta de la siega representó
la congregación de la grande muchedumbre, fies-
ta que ahora está en curso de cumplimiento.
Fué en la fiesta de la siega, o "fiesta de las
enramadas", cuando Jesús mostró la clara dis-
tinción entre los religionistas, que están de parte
del Diablo, y los de sincero corazón, que toma-
ron el lado de Jesús. (Juan 8:43,44) Los reli-
giosos judíos no solo rechazaron a Jesús, sino
procuraron matarlo. Mucha gente creía en él,
y Jesús les aseguró que si continuaban en la
verdad serían verdaderamente libres. (Juan 8:
31, 32, 36) Asociándose con la fiesta de la siega
(Juan 7: 2,14), Jesús concluyentcmente prueba
que él cumplió el tipo en miniatura y que su cum-
plimiento completo comienza en tanto que sus
"pies" se hallan en la tierra durante el tiempo
en que éstos son congregados por el Señor en
el templo. Jesús, como Oficial de su Padre, en
la última fiesta de las enramadas, denodada-
mente exclamó ante el pueblo, diciendo: "Si al-
10 g
S A L V A C I O N

guno tiene sed, venga a mí, y beba." (Juan 7:


2,14) De manera que ahora el Señor Jesús se
halla en el templo, y a los que serán sus "otras
ovejas", dice: "Jehová empero está en su santo
Templo: ¡ guarde silencio delante de él toda la
tierra!"—Habacuc 2:20.
En la fiesta de la siega se requería que la
gente morara en enramadas, es decir, en mora-
das temporarias. Simbólicamente esto significa
que la gente que es congregada al Señor, es de-
cir, el pequeño rebaño y las "otras ovejas", no
son de este mundo inicuo sobre el cual domina
Satanás, sino del reino de Dios bajo Cristo y
temporariamente habitan en la condición del
presente mundo, esperando el establecimiento
del reino. No se inclinan ante los hombres ni
ante las cosas hechas por los hombres y ni los
adoran, sino su sumisión, adoración y devoción
son enteramente a Jehová Dios y a su reino.
Reconocen que Jehová Dios y Cristo Jesús son
las "potestades superiores", y rehusan contem-
porizar con cualquier parte de la organización
de Satanás.

ACLAMANDO A JESUS EL REY


Poco antes de ser colgado, Jesús entró a Jeru-
salem montado en un asno, presentándose a los
judíos como Rey, según Dios lo había predicho
por medio de su profeta. (Zacarías 9 : 9 ; Mateo
2 1 : 5 ) Grandes multitudes lo aclamaban, onde-
ando palmas y diciendo: "¡ Bendito el que viene
en el nombre de [Jehová]." (Mateo 21: 8, 9; Sal-
mo 118: 26) Este fué otro cuadro profético pre-
diciendo la venida de Cristo Jesús como Rey,
tiempo en que juntaría a sus "otras ovejas", las
167,r>
GRANDE MUCHEDUMBRE m

cuales forman la grande muchedumbre, la que


se muestra corno ondeando palmas, prorrum-
piendo en alabanzas a Jehová Dios y a Cristo
Jesús y atribuyendo a ellos toda salvación y pro-
tección.—Apocalipsis 7 : 9 .

OTROS CUADROS
En la profecía de Sofonías anteriomente con-
siderada, aparece una clase de personas que se
junta y que no es deseada por los mundanos.
Éstos se asocian con el resto de Jehová, y bus-
can la justicia y la mansedumbre; son las "otras
ovejas" del Señor, las cuales, si continúan fieles,
formarán la grande muchedumbre. Estos son los
que tienen la promesa de ser protegidos por
Jehová en el Armagedón. Jesús específicamente
predice a sus "otras ovejas" aparte de los elec-
tos miembros de su cuerpo, las cuales tienen
que ser juntadas y que son las que forman la
grande muchedumbre: " Y otras ovejas tengo
que 110 son de este redil: a éstas también tengo
que traer, y oirán mi voz; y habrá un solo re-
baño, y un solo pastor."—Juan 10:16.
Los fieles de la antigüedad, entre quienes se
cuentan Abraham, Isaac y Jacob, se describen
como viviendo eternamente con el Señor en la
tierra, y con respecto a esto, Jesús dijo: "Y os
digo que muchos vendrán del Oriente, y del
Occidente, y se sentarán a la mesa con Abra-
ham, Isaac y Jacob, en el reino de los cielos."
Las multitudes aquí mencionadas por el Se-
ñor como viniendo de todas partes de la tierra
a sentarse con los fieles antes mencionados pre-
dicen a las "otras ovejas" del Señor que forman
la grande muchedumbre; y esto se registra para
10 g
S A L V A C I O N

consuelo de los que en el tiempo presente aman


a Dios y a Cristo Jesús.—Mateo 8:11.
ADORADORES
El tabernáculo construido en el desierto por
hombres bajo el mandato de Jehová tenía solo
un patio al cual solo en tiempos determinados
la gente tenía acceso. (Levítico 1:1-9) Lo mis-
mo es cierto con referencia al templo de Jeru-
salem. Al profeta de Dios Ezequiel se le dió una
visión del templo, u organización, en donde se
congregaran todos los que adorarán a Jehová
durante el reino de Cristo. En esa visión se
muestran multitudes en el "atrio exterior", el
cual se hallaba ocupado por sacerdotes y la
gente en general que adora a Jehová Dios; y
este es otro cuadro profético de la grande mu-
chedumbre congregada delante del trono ado-
rando a Dios y a su Rey.—Ezequiel 4 0 : 1 7 ; 40: o,
9, 21-24.
"BUENA VOLUNTAD"

Por medio de sus fieles profetas Jehová pre-


dijo el nacimiento de un niño que sería el Sal-
vador y Rey del mundo, sobre cuyo hombro des-
cansaría el gobierno y paz eternos. (Isaías 9:
6,7) Llegó el tiempo del comienzo del cumpli-
miento de esa gran profecía. Con relación a la
parte de la profecía concerniente al nacimiento
de Jesús, el registro indica que a humildes pas-
tores, cuidando sus rebaños en el campo, so les
permitió ser testigos de Jehová, y concerniente
a ellos está escrito: "Y un ángel del Señor se
puso junto a ellos, y la gloria del Señor brilló
en derredor de ellos; y temieron con gran temor.
CHANDE MUCHEDUMBRE 167, r >

I 'ero el ángel les dijo: ¡ No temáis! pues, he aquí,


os traigo nuevas de gran gozo, el cual será para
todo el pueblo de Dios; porque hoy, en la ciudad
de David, os ha nacido un Salvador, el cual es
('risto, el Señor."—Lucas 2: 9-11.
Inmediatamente después de ese anuncio hecho
a los pastores apareció una hueste angelical que
alababa a Dios, diciendo: "¡Gloria en las altu-
ras a Dios! y en la tierra paz, entre los hombres
de buena voluntad." (Lucas 2:14, RótherJiam)
Aquí, conforme a Rótlierham, el texto está co-
rrectamente traducido. La promesa se hace sola-
mente a "los hombres de buena voluntad", a fin
de que vivan juntos en paz en la tierra. En las
Escrituras se hace referencia a los hombres de
buena voluntad como a los que formarán la gran-
de muchedumbre.

"OVEJAS Y CABRAS"
En el año de 1914 el Señor Jesús fué entro-
nizado como rey del mundo. (Mateo 24:3-14)
Tres años y medio después Cristo Jesús el Rey
apareció en el templo de Jehová para congre-
gar en torno de sí a sus fieles seguidores y los
comisionó y envió a 'proclamar este evangelio
del reino'; de esa manera se marca el principio
del juicio de las nacibnes por el Señor, concer-
niente a lo cual está escrito: "Y delante de él
serán juntadas todas las naciones; y apartará
a los hombres unos de otros, como el pastor
aparta las ovejas de las cabras: y pondrá las
ove jas a su derecha y las cabras a la izquierda."
Mateo 25: 32, 33.
Lo anterior específicamente identifica a dos
clases de personas. Una clase, siendo extrema-
10 g
S A L V A C I O N

(lamente egoísta y que oprime y persigue a los


que sirven a Dios, se designa con el símbolo
de "cabras". La otra clase, siendo bondadosa
hacia el pueblo de Dios y amante de la justicia,
es designada como "ovejas". Esta última clase
es buena y hace bien a los que sirven a Jehová
como testigos suyos. Esas personas de buena
voluntad son las "otras ovejas" del Señor, a las
cuales congrega en torno de sí, y que, si conti-
núan fíeles, forman la grande muchedumbre.
La declaración de Cristo Jesús, el gran Profeta,
concerniente a estas dos clases, marca un vivido
contraste entre los ultraegoístas y crueles y las
personas de buena voluntad. Esa profecía está
ahora en curso de cumplimiento, y ha estado
desde la venida del Señor al templo. Durante
ese tiempo los fieles seguidores de Cristo Jesús,
los testigos de Jehová, lian ido por todas partes
en obediencia al mandamiento del Señor, anun-
ciando a la gente que el reino ele los cielos ha
llegado y que el único medio de obtener salva-
ción y bendiciones eternas es poniéndose de
parte de Cristo Jesús el Rey y obedeciéndole
con toda fidelidad. Al mismo tiempo, en obedien-
cia a los mandamientos del Señor, estos testigos
amonestan con respecto al inminente desastre
que sobrevendrá al mundo en el Armagedón.
Por consiguiente estamos en tiempo de gran
emergencia, por cuanto el Armagedón está a
las puertas.
Todas las naciones, y en particular los go-
bernantes de ellas, ven que algo terrible está
por acontecer en el mundo, y no sabiendo lo
que es, ni teniendo fe en Dios ni en su Palabra,
esos gobernantes se apresuran hacia la Jerar-
CHANDE MUCHEDUMBRE 171,r>

quía Católico-Romana, y en particular al papa,


en busca de consejo, a fin de obtener algún con-
suelo y calmar sus temores. En tiempos recien-
tes se da particular énfasis a esto por el hecho
de que varios gobernantes de las naciones dic-
tatoriales hacen peregrinaciones a Roma o la
Ciudad del Vaticano. La Jerarquía Católico-
Romana de Autoridad constituye los principa-
les religionistas de la tierra, y esa Jerarquía
es el peor enemigo de los testigos de Jehová,
porque esos testigos del Señor anuncian el reino
de Dios bajo Cristo. La Jerarquía de Autori-
dad egoísta y malévolamente pretende que el
Papado dominará al mundo como parte espiri-
tual de los gobiernos arbitrarios. Por consi-
guiente, esa organización religiosa es el prin-
cipal representante del Diablo en la tierra. El
Diablo usa a la Jerarquía y a sus aliados para
perseguir al Señor y abatir su reino, así como
a todos los que apoyan ese reino. Es bien sa-
bido por todos que la Jerarquía Católico-Ro-
mana y sus aliados cruelmente persiguen y opo-
nen a los verdaderos seguidores de Cristo Jesús
que son testigos de Jehová y de su reino. A esas
organizaciones religiosas y perseguidoras el Se-
ñor Jesús designa como "cabras", y con respecto
a eso usa las siguientes palabras: "Porque tuve
hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y
no me disteis de beber. Entonces él les respon-
derá, diciendo: En verdad os digo, que en cuan-
to no lo hicisteis a uno de los más pequeños de
éstos, ni a mí lo hicisteis." (Mateo 25:42,45)
De esa manera Jesús declara que cualquier cosa
que se haga a sus fieles seguidores lo considera
10 g
S A L V A C I O N

como si a 61 fuera hecho, y toma cuenta de ello


de la manera correspondiente.
La gente de buena voluntad que se halla en
la tierra desea que se haga justicia, y rehusa
tener algo que ver con la persecución que se hace
a los testigos de Jehová. Mucha de esa gente
se halla bajo la Jerarquía Católico-Romana por-
que durante mucho tiempo ha estado asociada
con esa organización religiosa. Viendo la injus-
ticia cometida por la Jerarquía contra los tes-
tigos de Jehová, esas personas de buena volun-
tad hacia el Señor se apartan de la organización
político-religiosa y buscan al Señor y le sirven.
Observan las iniquidades cometidas; y viendo
que los testigos de Jehová son inofensivos y que
hacen bien a la gente como Dios les ha mandado,
llevando el mensaje de consolación a las ham-
brientas almas, esas personas de buena volun-
tad, ya sean católicas, protestantes, o sin nin-
guna religión, aprovechan la oportunidad de ha-
cer bien a los verdaderos seguidores de Cristo
Jesús, los testigos de Jehová. Cuando los del
fiel resto van a esas personas, los tratan bon-
dadosamente y les ayudan en sus necesidades,
y el Señor las designa bajo el símbolo de "ove-
jas", y les dice, en esta parábola profética que
ahora está en curso de cumplimiento: "Porque
tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed,
y me disteis de beber; fui extranjero, y me hos-
pedasteis ; desnudo, y me vestísteis; enfermo, y
me visitasteis; estuve en la cárcel, y acudisteis
a mí. Entonces le responderán los justos, dicien-
do: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te
sustentamos; o sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos extranjero, y te hospedamos;
CHANDE MUCHEDUMBRE 171,r>

o desnudo, y te vestimos? ¿O cuándo te vimos


enfermo, o en la cárcel y acudimos a til Y res-
pondiendo el Rey, les dirá: En verdad os digo,
(pie en cuanto lo hicisteis a uno de los más pe-
queños de estos mis hermanos, a mí lo hicisteis."
(Mateo 25:35-40) En el Armagedón el destino
de las "cabras" será la destrucción, en tanto que
el de la clase de "ovejas" será protección y sal-
vación de parte del Señor.

IDENTIFICADOS
A Juan, el fiel siervo del Señor Jesucristo,
se le dió una visión de lo concerniente al reino
de Dios. Cristo Jesús mostró a Juan lo que acon-
tecería, y Juan hizo un registro de ello, al cual
se le llama Revelación, o Apocalipsis. (Véase
Apocalipsis 1:1-3.) Aquí Juan, el fiel testigo
del Señor, representó a los fieles seguidores de
Cristo Jesús, a quienes se les llama "el resto"
de la clase electa en tanto que se hallan en la
tierra. Esa visión del Señor manifestó a Juan
que "el cuerpo de Cristo" se compone de Cristo
Jesús, la Cabeza, y 144,000 fieles y verdaderos
seguidores. (Apocalipsis 7 : 4 - 8 ; 14:1-3) A esos
miembros el Señor comenzó a congregar en tor-
no de él a su venida al templo en 1918. Luego
la visión mostró a Juan que muchos otros vie-
nen al Señor, y, sabiendo que esos no son de
la clase del "siervo electo", pregunta quiénes
son. Se le informa que ese es un cuadro de la
"grande muchedumbre", la cual de esa manera
queda identificada. Nótese qué bien corresponde
esta visión con los cuadros que Jehová desde
hace mucho tiempo hizo que se registraran en
su Palabra con respecto a la grande muchedum-
10 g
S A L V A C I O N

bre a la cual Juan se refiere: "Después de esto


miré, y he aquí una grande muchedumbre, de
entre todas las naciones, y las tribus, y los pue-
blos, y las lenguas, que estaban de pie ante el
trono y delante del Cordero, revestidos de ropas
blancas, y teniendo palmas en sus manos."—
Apocalipsis 7:9.
Nótese que la grande muchedumbre sale de
todas las naciones y pueblos, y tribus, y lenguas,
siendo pocos comparados con la totalidad de los
habitantes de todas las naciones. Son de buena
voluntad hacia Dios, y se dan cuenta de que la
religión es producto del Diablo, y usada por él
para engañar y alejar a la gente de Jehová y
su reino. Se dan cuenta de que la salvación no
podría venirles al asociarse con alguna orga-
nización religiosa, porque 'la salvación perte-
nece a Jehová Dios'. Estos fieles se vuelven a
Dios y su Rey y les sirven. Se identifican sim-
bólicamente como estando revestidos de ropas
blancas, mostrando que aman lo que es puro,
y justo. También son representados simbólica-
mente como teniendo palmas en sus manos, las
que baten en tanto que aclaman al Señor, y di-
cen : 'Aclamamos a Cristo el Rey y Vindicador
de Jehová.' (Apocalipsis 7 : 1 0 ) Toda la crea-
ción que ama y sirve a Dios se une al canto de
alabanza a su nombre. (Apocalipsis 7:11,12)
Esa simbólica visión muestra que la clase del
"siervo electo" no podría identificar a la grande
muchedumbre sino hasta después de la venida
del Señor al templo y de ser iluminada por él,
es decir, en el tiempo en que la iglesia llega a
la plena unidad en Cristo. (Efesios 4 : 1 2 , 1 3 )
Fué en el año de 1935 cuando a la clase del "sier-
GRANDE MUCHEDUMBRE m

vo electo" de Dios en la tierra por primera vez


se le permitió identificar a la grande muche-
dumbre, en cumplimiento de lo que se halla re-
gistrado en las Escrituras: "Y respondió uno
de los ancianos, diciéndome: Estos que están
revestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de
dónde han venido? Y yo le dije: Señor, tú lo
sabes. Y él me dijo: Estos son los que salen
de la grande tribulación, y lavaron sus ropas,
y las emblanquecieron en la sangre del Cor-
dero. Por esto están delante del trono de Dios,
y le sirven día y noche en su templo: y el que
está sentado en el trono extenderá su taberná-
culo sobre ellos. Ya no tendrán más hambre, ni
tendrán ya más sed; ni los herirá el sol, ni calor
alguno: porque el Cordero, que está en medio,
delante del trono, los pastoreará, y los guiará
a fuentes de agua de vida; y limpiará Dios de
los ojos de ellos toda lágrima." (Apocalipsis
7:13,17) De esa manera la grande muchedum-
bre queda definitivamente identificada, y ahora
todos los que son de buena voluntad hacia Dios
y su Rey aprecian al privilegio de dedicarse a
Cristo el Rey y servirle continuamente para ala-
banza del Altísimo.

BONDADOSA INVITACION
Cristo Jesús es el Gran Espíritu, el Señor y
Cabeza y Rey de la organización capital de Jeho-
vá Dios. Se lialla ahora en el templo de Jehová,
templo que se compone de sus fieles ungidos y
verdaderos seguidores. (1 Corintios 3 : 1 6 ; 2 Co-
rintios 6 : 1 6 ) Es el Esposo y los fieles miem-
bres de su cuerpo son su esposa. A éstos, Cristo
Jesús, por mandato de su Padre, ha iluminado
10 g
S A L V A C I O N

en el templo y les manda como siervos suyos y


del Altísimo, a que avancen los intereses del
reino. Su mandato para ellos, es: 'Este evan-
gelio del reino será proclamado en todo el mun-
do por testimonio antes de que llegue el fin.'
Todos los miembros que forman la clase de la
esposa tienen que estar en unidad con Cristo
Jesús, el Esposo, y todos ellos están plena y
completamente dedicados a su reino. Ha llega-
do el tiempo para proclamar la bondadosa invi-
tación del Señor a toda persona de buena vo-
luntad, a fin de que se dé cuenta del mensaje
de salvación; por eso está escrito: "Y el Espí-
ritu y la esposa dicen: ¡ Ven! y el que tiene sed,
¡venga! ¡ y el que quiera, tome del agua de la
vida, de balde!"—Apocalipsis 22:17.
Las "otras ovejas" del Señor, la clase Jona-
dab, la gente de buena voluntad, saltan a la vista
de una manera prominente. Han buido a la 'ciu-
dad de refugio', al Señor Jesús y su organiza-
ción capital, y por ese se hace referencia a ellas
como a 'aquellos que escuchan'. "Y el que oye,
diga: ¡Ven!" Este es un específico y directo
mandamiento dado a las "otras ovejas", la clase
Jonadab, que lleven el grato mensaje del reino
juntamente con el resto de testigos de Jehová,
diligentemente anunciándolo a toda persona que
tenga oído para oír y diciéndole, "¡Ven!" De
manera que el resto que ahora se halla en la
tierra y los que formarán la grande muchedum-
bre, la clase Jonadab, son compañeros en el ser-
vicio del Señor.
Tanto la prueba bíblica como los bien cono-
cidos hechos físicos en corroboración de ella
prueban fuera de toda duda que 'la salvación
CHANDE MUCHEDUMBRE 175,r>

pertenece a Jehová' y que él muestra su mise-


ricordia hacia la raza humana y ofrece protec-
ción, seguridad y salvación a los que cumplen
con sus reglas fijas. A fin de que la fe de todos
sea fortalecida, Jehová ha manifestado su amo-
rosa bondad hacia todos los de buena voluntad
haciendo muchos cuadros proféticos que predi-
cen su propósito de juntar no solo al pequeño
rebaño, sino también a las "otras ovejas" del
Señor, lo cual será para alabanza y vindicación
de su nombre. Ahora todo miembro pertenecien-
te a las "otras ovejas" y que ha huido al Señor
en busca de protección y salvación tiene que ser
diligente en obedecer sus mandamientos, y por
consiguiente, tiene que 'buscar la justicia y la
mansedumbre'; lo cual quiere decir que tiene que
estudiar para manifestarse aprobado de Dios y
servirle. Desde entonces tiene que rendir devo-
ción, sustancia y servicio a Dios y su reino. El
seguro fundamento para la protección y salva-
ción eternas debería ser inmediata y diligente-
mente buscado por toda persona de buena vo-
luntad, y esa oportunidad está ante todos los
que aman la justicia.
CAPITULO IV

EL RESCATE
EÍIOVA DIOS es el Salvador de los hom-

I bres, y él ha provisto y revelado al hombre


J la segura base para la esperanza de salva-
ción : "Porque nadie puede poner otro funda-
mento, fuera del que está ya puesto, el cual es
Jesucristo." (1 Corintios 3:11) "Esta es la pie-
dra que fué desechada de vosotros los edifica-
dores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay
otro nombre debajo del cielo, dado a los hom-
bres, en el cual podamos ser salvos."—Hechos
4:11,12.
¿Por qué puso Dios el fundamento para la
salvación de los pecadores1? Para la vindicación
de su santo nombre. El desafío de Satanás hizo
que el nombre de Dios quedara en tela de juicio.
Los hombres imperfectos, una vez libertados de
su incapacidad heredada, y probando luego su
integridad hacia Dios, constituyen una vindica-
ción al nombre de Jehová y una completa refu-
tación y desaprobación al desafío de Satanás.
El juicio decretado contra Adán fué justo. Debe
permanecer eternamente. Los descendientes de
Adán son pecadores a causa del pecado here-
dado. Dios podría consistentemente hacer que
otro comprara a la simiente de Adán; y los que
ejercieran fe en Dios y en el comprador, que
fueran obedientes y que luego mantuvieran su
176
EL UESCATE 177

integridad hacia Dios serían una vindicación


del nombre de Dios. Dios tuvo misericordia ha-
cia el pecador y la manifestó colocando el fun-
damento para la salvación del hombre. ¿Cómo
se colocó el fundamento para la salvación del
hombre? Se colocó permitiendo al hombre Jesús
dar el precio requerido para la compra de la
humanidad, es decir, los descendientes de Adán,
y pagar ese precio para la liberación de la es-
clavitud en que esos descendientes se hallaban.
¿Cuál es el precio requerido para la compra
de la humanidad? La vida de una criatura hu-
mana perfecta. La ley de Dios requería vida por
vida. (Deuteronomio 19: 21) Adán era una hom-
bre perfecto cuando voluntaria y deliberada-
mente pecó en violación de la ley de Dios, y la
ley de Dios requería la pérdida de la vida de
esa perfecta criatura humana. (Génesis 2:17)
Ni más ni menos podría requerirse para com-
prar la simiente de Adán, sino únicamente una
vida perfecta. La vida de un ángel no podría
suministrar el perfecto precio, porque un ángel
es superior al hombre. A causa de que todos
los descendientes de Adán son imperfectos por
herencia, ninguno de ellos podría dar el precio
de compra. (Salmo 4 9 : 7 ) Todos los hombres,
siendo imperfectos, podrían vivir solo por un
poco de tiempo y luego morirían eternamente,
a menos de que Dios hiciera la provisión para
que tuviera vida. ¿Qué se ha hecho para librar
al hombre de la muerte y darle salvación para
vida?
La contestación a la pregunta anterior se ha-
lla en las Escrituras, y es: "Mas vemos a Jesús
coronado de gloria y honra, a causa de la pa-
10 g
S A L V A C I O N

sión de la muerte; es decir, a aquel que por un


poco fué hecho menor que los ángeles, para que
por la gracia de Dios gustase la muerte por to-
dos." (Hebreos 2 : 9 ) Por cuanto Jesús en todo
tiempo hace la voluntad de Dios, debe de haber
habido entendimiento entre Dios y su amado
Hijo con el fin de que Jesús se hiciera hombre,
"menor que los ángeles," y sufriera la muerte,
probando de esa manera su fidelidad hacia Dios
aun muriendo de una manera ignominiosa, y
por medio de su muerte también proveer el pre-
cio de compra para la salvación del hombre de
la muerte. El nombre original del Hijo era Do-
gos, y desde el principio el Logos estaba con
Dios, por su mandato llevó a cabo su propósito.
Era el portavoz de Jehová Dios. Era un espí-
ritu. Por medio del milagroso poder del Todo-
poderoso Dios una virgen concibió y dió a luz
el niño Jesús. (Mateo 1:18-23) Está escrito que
desde el principio el Hijo, "el Verbo," o Logos,
era "con Dios", y por medio de él fueron crea-
das todas las cosas.—Juan 1:1-3, Diacjlott.
Llegada la hora para dar principio a la colo-
cación del fundamento para la salvación del
hombre Dios hizo que el Logos se hiciera hom-
bre. "Y el Logos se hizo carne, y habitó entre
nosotros, y contemplamos su gloria, una gloria
como la de un Unigénito procedente del Padre,
lleno de favor y de verdad." (Juan 1:14, Dia-
</lott) "Pero habiendo llegado la plenitud del
tiempo, Dios envió a su hijo, habiendo sido dado
a luz por una mujer, nacido bajo la ley." (Cála-
tas 4 : 4 , Diaglott) "Y el niño crecía, y se iba
fortaleciendo en espíritu, llenándose de sabidu-
E L It E S C A T E 179

ría: y la gracia de Dios era sobre él."—Lucas


2:40.
Cuando el hombre Jesús llegó a la edad de
treinta años se presentó a Dios e hizo un pleno
y completo pacto para hacer la voluntad de
Dios, lo cual simbolizó por medio de su inmer-
sión en el río Jordán. (Lucas 3:21-23; Salmo
4 0 : 7 , 8 ; Mateo 3:16,17) Jesús era entonces
un hombre perfecto y llenaba todos los requi-
sitos necesarios para suministrar el precio de
compra por el pecador. ¿Hubo un acuerdo en-
tre Jesús y su Padre, Jehová Dios, al efecto de
que él, Jesíís, el hombre, muriera? "Como el
Padre me conoce a mí, así también yo conozco
al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Por
esto el Padre me ama, por cuanto yo pongo mi
vida para volverla a tomar. Nadie me la quita,
sino que la pongo de mí mismo. Poder tengo
para ponerla, y poder tengo para volverla a
tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre."
—Juan 10:15,17,18.
Es cosa clara que desde el principio se con-
vino entre el Padre y el Hijo que Jesús se hi-
ciera hombre, que sufriera contradicción, indig-
nidades y reproche sobre su nombre, que pro-
bara su integridad hacia Dios, muriera como
pecador, y, probando su fidelidad, fuera resu-
citado de la muerte y tuviera vida otra vez, lo
cual significaría que por medio de su muerte
no perdería la vida o el derecho a ella, como fué
el caso con Adán. Jesús dió su vida y volvió a
recibir vida en pleno acuerdo con el manda-
miento que había recibido de Jehová Dios, man-
damiento que Jesús plenamente aceptó y obede-
ció. Habiendo cumplido ese acuerdo, Dios levan-
10 g
S A L V A C I O N

tó a Jesús de la muerte y le dió vida en el plano


espiritual.—1 Pedro 15: 3,4, 20.
Jesiís, no habiendo perdido su derecho a la
vida humana, todavía poseía ese derecho cuan-
do fué levantado de la muerte; y ese derecho
a la vida humana constituye el precio de com-
pra por el pecador. Cuando Dios levantó a Jesús
de la muerte lo invistió de toda potestad en los
cielos y en la tierra; es decir, Dios constituyó
a Jesucristo en su Oficial Ejecutivo, plenamente
equipado con todo el poder y autoridad necesa-
rios para poner en funcionamiento el propósito
de Jehová, tanto en los cielos como en la tierra.
(Mateo 28:18; Filipenses 2:9-11) Cuando Je-
sús fué exaltado a los cielos presentó a Dios en
el cielo el valor de su vida humana; y ese valor,
que era exactamente igual al que Adán había
perdido, fué recibido por Jehová Dios como la
ofrenda de Jesús por el pecado, es decir, como
el precio de compra ofrecido y presentado por
Jesús en beneficio de los pecadores. Dios hizo
que este se mostrara típicamente o en cuadros
por medio del sacrificio hecho en el tabernáculo
en el desierto. (Véase Levítico capítulo 16.) En
el típico día de expiación el cuadro se hacía de
la siguiente manera:
Un novillo sin mácula ni defecto alguno, el
cual representaba al hombre'Jesús, era traído
al tabernáculo en donde se le daba muerte, re-
presentando a la tierra el patio del tabernáculo.
La sangre del novillo, representando la sangre
de Jesús, la cual fué derramada como una ofren-
da por el pecado (Isaías 53:10), era llevada por
el sacerdote típico al Santísimo del taberná-
culo y la rociaba en el Propiciatorio. (Levíti-
E b n E SCA T E 181

co 16:14) El Lugar Santísimo del tabernáculo


representaba al cielo, en donde Cristo Jesús
presentó y ofreció el valor, su derecho a la vida
humana, como precio de compra por la simiente
<le Adán. (Hebreos 9:3-25) El sacrificio ofre-
cido en el tabernáculo en el desierto una vez al
año en el típico día de la expiación prefiguró
o representó la tarea de Jesús al ofrecerse a sí
misino, es decir, su vida humana, como precio
de compra por el hombre. Concerniente al tipo,
o cuadro, está escrito: "Estando estas cosas dis-
puestas de esta manera, en el primer taberná-
culo entraban los sacerdotes continuamente, en
cumplimiento del culto de Dios; mas en el se-
gundo [el más santo de todos, el Santísimo, re-
presentando al cielo], el sumo sacerdote, él solo,
una vez al año; y eso no sin sangre, la cual ofre-
cía por sí mismo, y por los errores del pueblo."
"Fué pues necesario que las representaciones
de las cosas celestiales fuesen purificadas con
estos sacrificios, pero las mismas cosas celes-
tiales, con mejores sacrificios que éstos. Por-
que no entró Cristo en un lugar santo hecho
(le mano, cpie es una mera representación del
verdadero, sino en el cielo mismo, para presen-
tarse ahora delante de Dios por nosotros. Ni
tampoco fué necesario que se ofreciera a sí mis-
mo muchas veces, como el sumo sacerdote entra
en el Lugar Santo año por año con sangre aje-
na ; de otra suerte le hubiera sido necesario pa-
decer muchas veces desde la fundación del mun-
do: mas ahora, una sola vez en la consumación
de los siglos, él ha sido manifestado para efec-
tuar la destrucción del pecado, por medio del
sacrificio de sí mismo."—Hebreos 9: 6, 7, 23-26.
10 g
S A L V A C I O N

Vemos pues que Cristo Jesús, el gran Sumo


Sacerdote de Dios, la criatura espiritual, al apa-
recer en el cielo, presentó y ofreció a Jehová el
valor que poseía, es decir, su derecho a la vida
humana, como precio de compra por el hombre,
y esta ofrenda fué aceptada por Jehová, vi-
niendo a ser Cristo Jesús el dueño de todos
los descendientes de Adán que voluntariamente
cumplan con las reglas de Jehová relacionadas
con la salvación. De esa manera Jehová colocó
el fundamento en Cristo Jesús para la salvación
del hombre, y no hay otro medio posible de sal-
vación.
La derramada sangre del hombre Jesús es el
precio de rescate para el hombre. Como Dios
declara en su ley: "Porque la vida de la carne
en la sangre está: . . . su sangre lo mismo es
que su vida." (Levítico 17:11,14) La sangre del
hombre Jesús es el valor, por medio del cual
rescató a los pecadores. Las palabras rescate,
redimir, redimido, redención a menudo se usan
en la Biblia, pero no en todo caso tienen el mis-
mo significado. La parte de la Biblia escrita
por los inspirados seguidores de Cristo Jesús
y que por mucho tiempo ha sido comúnmente
llamada "Nuevo Testamento" se traduce del
griego y en nuestras versiones diferentes pa-
labras griegas se traducen rescate. Teniendo en
cuenta que comparativamente pocas personas
leen el griego, será provechoso llamar aquí la
atención a las diferentes palabras griegas que
se traducen rescate, lo cual capacitará al estu-
diante para tener un mejor entendimiento de
este asunto. Una reconocida autoridad es Park-
hurst. El Léxico Griego e Inglés de Parkhurst,
E I, KE SCA T E 183

con respecto a "ransom", "rescate," dice: "Anti-


lytron que se deriva de anli [significando] en
retorno, o correspondencia; y lytron, un rescate.
—Un rescate, precio de redención, o más bien un
correspondiente rescate. 'Apropiadamente signi-
fica un precio por medio del cual los cautivos
son redimidos del enemigo; y esa clase de inter-
cambio en que la vida de uno es redimida con la
vida de otro.' [Hyperius] De manera que Aris-
tóteles usa el verbo antilytro'o por redimir vida
por vida."
La palabra anti'lytron aparece una sola vez
en las Escrituras, en el siguiente texto: "Quien
se dió a sí mismo como rescate en beneficio de
todos [a quienes Dios desea salvar (versícu-
lo 4 ) ] , el testimonio en sus propias sazones;
para lo cual yo fui constituido apóstol." (1 Ti-
moteo 2:4-7, Emphatic Diaglolt) Según Park-
Jiurst: "Quien se dió a sí mismo como un corres-
pondiente rescate."
Este texto no dice y significa que Adán fué
o es rescatado, sino que la humana perfección
en un tiempo poseída por el perfecto Adán (la
cual humana perfección implicaba el derecho a
la vida, y tanto la vida como el derecho a ella
fueron perdidos a causa de la voluntaria deso-
bediencia de Adán) es comprada o rescatada
para la simiente de Adán, a la cual se le impi-
dió recibir esa vida y el derecho a ella a causa
del pecado de Adán. Todo descendiente de Adán
que acepte la provisión de Dios para su compra,
y que cumpla con las reglas fijas de Dios con-
cernientes a lo mismo, tiene el privilegio de reci-
bir el beneficio del precio de rescate. Por me-
dio de su propia sangre Jesiís rescató o compró
10 g
S A L V A C I O N

vida y el derecho a la vida humaría para los


descendientes de Adán que son salvados. El co-
rrecto significado del texto citado, es: Que Dios
desea que todos los hombres sean salvos y ven-
gan a un exacto conocimiento de la verdad y que
cumplan con sus provisiones fijas e inmutables.
"Esto es bueno y acepto delante de Dios nues-
tro Salvador; el cual quiere que todos los hom-
bres sean salvos [aprovechando el precio de res-
cate, porque Dios es imparcial], y [luego] que
vengan al conocimiento [exacto] de la verdad
[a fin de que puedan andar por el camino recto].
Pues para todos hay un solo Dios, y un solo me-
dianero entre Dios y los hombres, el hombre
Cristo Jesús; quien se dió a sí mismo en rescate
por todos [todos los que han de ser salvos]; de
lo cual el testimonio había de darse a sus pro-
pias sazones." (1 Timoteo 2: 3-6) Esta es la bon-
dadosa provisión que Dios ha hecho para la sal-
vación del hombre, concerniente a lo cual el após-
tol añade: "Para lo cual yo he sido constituido
predicador y apóstol."
El hombre Jesús, por voluntad de Dios su
Padre, convirtió su perfección y derecho a la
vida humana en un valor de suficiente poder
recuperativo para comprar todo el derecho que
Adán había perdido para sí y para su descen-
dencia a causa de su pecado. Eso no quiere de-
cir que Adán fué comprado, sino que todo dere-
cho que Adán en un tiempo poseía fué compra-
do. No fué la voluntad de Dios al enviar a Jesús
a la tierra que diera su vida como precio de res-
cate y que luego quedara eternamente sin exis-
tencia en lugar de Adán, a fin de que Adán y
su simiente pudieran vivir eternamente; sino
Ií ti K HSCA T B

que el hombre Jesús pusiera su vida humana y


la volviera a tomar, como dijo Jesús: "Por esto
el Padre me ama, por cuanto yo pongo mi vida
para volverla a tomar. . . . Este mandamiento
recibí de mi Padre." (Juan 10:17,18) Jesús vol-
vió a recibir vida y existencia, no en el plano
humano, sino en el plano espiritual. Al mismo
tiempo poseía el derecho a la vida humana, por
cuanto no había perdido ese derecho. Dios le-
vantó a Jesús de la muerte como criatura espi-
ritual ; y, poseyendo Jesús todavía el derecho a
la vida humana, ese valor fué pagado a Jehová
Dios como el precio requerido, y de esa manera
vino a ser dueño de la simiente de Adán, la cual
al debido tiempo se aprovecharía del valor de
ese precio de rescate. De ese modo Jesús podría
libertar a la descendencia de Adán de la escla-
vitud del pecado y de la muerte, la cual había
recaído sobre ella a causa del pecado de Adán,
y por medio de la cual le había sido negado el
derecho a la vida. Eso quiere decir que el sacri-
ficio de rescate sería para beneficio de la parte
de la simiente de Adán que se hiciera acreedora
a ese beneficio; y por "acreedora" se entiende
obedecer las reglas fijas de Dios.
Por ejemplo, Abel se hizo acreedor y tuvo la
aprobación de Dios, pero no pudo recibir la vida
y el derecho a ella sino hasta que el precio de
rescate fuera pagado y aceptado por Jehová.
Habiendo sido asesinado mucho antes de cine el
precio de rescate fuera pagado, tuvo que espe-
rar hasta el debido tiempo de Dios para ser
despertado de la muerte y recibir el pleno y com-
pleto beneficio de ese precio de rescate. Cuando
Jesús pagó el valor de su perfecta vida humana,
10 g
188 S A L V A C I O N

luego, por razón del derecho de compra, vino a


ser dueño de la raza humana obediente. No vino a
ser substituto de Adán en la muerte, sino a com-
prar a la simiente de Adán, pagando un valor
exactamente igual al que Adán había perdido;
por consiguiente, la vida del hombre Jesús, la
cual entregó, es un precio exactamente corres-
pondiente a la vida del perfecto Adán. Jesús
compró el derecho a la vida para la obediente
descendencia de Adán, y tiene el privilegio de
administrarla conforme a la voluntad de Dios;
como está escrito: 'La vida es el don de Dios
por medio de Jesucristo nuestro Señor.' (Ro-
manos 6 : 2 3 ) ¿Quién es el que determina quié-
nes de los descendientes de Adán son dignos de
la vida? El Señor Jesucristo, quien achia con
plena autoridad procedente de Jehová Dios.
Cristo Jesús es "el Padre Eterno", o "Dador
de Vida". ( Isaías 9: 6) Como padre, tiene poder
y autoridad para resucitar a los que han muerto
y para dar vida a tantos cuantos sea su deseo,
conforme a la voluntad de Jehová Dios. Unica-
mente a los que son de esa manera rescatados
podría Cristo Jesús legalmente dar vicia, y a
nadie más; y por cuanto Adán perdió el derecho
por toda la raza humana, solamente puede Cris-
to Jesús dar vida a los que cumplen con los re-
quisitos prescritos por Jehová.

"PARA TODOS"
¿No es el precio de rescate de Jesús para
eterno beneficio de todos? ¿No prueba el texto
de 1. Timoteo antes citado que Jesús dió su vida
en rescate por todos? y ¿no es eso garantía de
que toda la raza humana debe recibir el pleno
E L lt I i S C A T E 187

beneficio del sacrificio de rescate o precio de


rescate? No; esa conclusión no es correcta. Al-
gunos de la raza humana, simiente de Adán,
son voluntariamente inicuos, y esos no pueden
ser ni son beneficiados por el rescate. Si cum-
plen con las reglas de Dios concernientes al res-
cate pueden llegar a ser justos, recibiendo en
ese caso el beneficio del precio del rescate. Con-
cerniente a esto Jesús dijo: "Según le has dado
poder sobre toda carne, para que a todos aque-
llos que le has dado, les dé vida eterna. Y esta
es la vida eterna, que te conozcan a ti, solo Dios
verdadero y a Jesucristo a quien tú enviaste."
—Juan 17:2,3.
Las personas que rehusan conocer a Dios y
a Cristo Jesús no pueden recibir vida. Muchas
personas a quienes se ha presentado la verdad
y mostrado la provisión de Dios para vida y sal-
vación, desprecian esa verdad y en sustancia
dicen: "No me interesa. Estoy satisfecho con lo
que tengo." No hay razón para esperar que Adán
reciba la vida, porque voluntaria y deliberada-
mente pecó; ni tampoco hay razón para esperar
que ninguno de su simiente que voluntariamente
rehuse escuchar y se niegue a aceptar la pro-
visión de Dios, reciba la vida. El dar a Adán el
beneficio del sacrificio del rescate significaría
que el juicio de Dios contra él no era justo; pero
las Escrituras claramente dicen que 'la justicia
es el asiento del trono de Dios'. (Salmo 89:14)
El dar el beneficio del sacrificio de rescate a
la simiente de Adán que desprecia la provisión
hecha por Dios sería absolutamente inconsis-
tente con el propósito de Dios expresado en las
Escrituras. El texto de 1 Timoteo antes citado
188 S A L V A C I O N

muestra que "Dios no hace acepción de perso-


nas" (Hechos 10: 34), y por consiguiente el res-
cate es para beneficio de todos los que se con-
forman a la voluntad o ley de Dios; y por cuanto
solo hay un solo Dios Todopoderoso, cuyo nom-
bre es Jehová, hay un solo mediador entre Dios
y los hombres, el hombre Jesús, que dió su vida
en rescate por todos, es decir, por supuesto,
como ya se ha indicado, todos los que Dios de-
sea que sean salvos y que cumplan con los re-
quisitos que él ha fijado. Absolutamente no hay
autoridad para decir que el sacrificio de rescate
automáticamente funciona en beneficio de todos.
Las palabras comprar, comprado, compra y
redimir se traducen de la palabra griega ago-
razo (derivada de la palabra agora, que signi-
fica "la plaza" o "mercado", y ageiro, que signi-
fica "juntar", como sucede en la plaza o mercado
de la población). De manera que agorazo literal-
mente significa ir al mercado y por tanto com-
prar o redimir lo que allí se vende. Por ejem-
plo : los esclavos eran traídos y vendidos en el
mercado; concerniente a la cual la palabra ago-
razo es aplicada correctamente. Nótese un ejem-
plo del uso de esa palabra: "El reino de los cie-
los es semejante a un tesoro escondido en un
campo; el que un hombre halló, y lo encubrió,
y por el gozo de su hallazgo, va, y vende todo
cuanto tiene, y compra aquel campo."—Mateo
13:44.
Muchos que han procurado interpretar las
Escrituras han dicho que la palabra campo,
usada en el texto anterior, simboliza la entera
raza humana, tanto los inicuos como los demás.
Ciertamente que esa interpretación es incorrec-
E 11 E S C A T 10 189

ta. Nótese: que las Escrituras dicen "el reino


de los cielos es semejante", etc. Es el reino de
los cielos lo que se compra, y ciertamente que
la entera raza humana no es el reino de los cie-
los. Ni tampoco el reino de los cielos se halla
escondido entre los pliegues de la entera y pe-
cadora familia humana. El reino de los cielos
es el tesoro escondido, y eso es lo que se com-
pra. Es el tesoro dentro de la organización uni-
versal de Dios lo que es santo y de ninguna ma-
nera pecaminoso. El "reino de los cielos" es
el misterio escondido. (Efesios 1:20-23; 5 : 3 2 )
"Es decir, el misterio que ha estado oculto a
los siglos y a las generaciones, pero que ahora
ha sido manifestado a sus santos." (Colosenses
1 : 26) Cristo Jesús, rindiendo completa obedien-
cia a la voluntad de su Padre, vino a ser here-
dero de todas las cosas, incluso el misterio es-
condido, o sea el reino de los cielos. (Hebreos
1 : 2 ; Romanos 8:16,17) Dios dió a saber a Cris-
to Jesús su propósito de tener una organización
capital, es decir, un gobierno, "el reino de los
cielos," el cual por muchos siglos fué un miste-
rio que ha sido escondido de todos los demás
de la creación de Dios hasta su debido tiempo
para revelarlo. Cuando Jesús supo esto, vendió
todo lo que tenía para venir a ser heredero y
cabeza de ese reino. No fué su vida humana dada
en rescate de la humanidad lo que compró esa
propiedad del reino de los cielos; sino el rendi-
miento de su todo, incluso su vida humana, a
fin de mantener su integridad y fidelidad hacia
Dios bajo la más severa prueba, la cual culminó
en una muerte ignominiosa; todo lo cual dió por
ese campo, su tesoro escondido. El sufrimiento
190 S A L V A C I O N

de Jesús nada tuvo que ver con el precio de


compra de la humanidad, sino por medio del
sufrimiento aprendió la obediencia, probando
de esa manera su integridad y fidelidad, y así
vino a ser heredero de eterna salvación y del
reino.—Hebreos 5: 8, í).
La misma palabra griega, agoraso, se traduce
"compró" en el siguiente texto: "Además, el rei-
no de los cielos es semejante a un mercader que
buscaba perlas finas; el cual habiendo hallado
una sola perla de gran precio, fué, y vendió todo
cuanto tenía, y la compró." (Mateo 13:45,46)
Esto tiene el mismo significado que la parábola
mencionada en los versículos veintitrés y veinti-
cuatro del mismo capítulo. Esas dos parábolas
incluyen a los miembros del cuerpo de Cristo,
por cuanto forman parte del reino de los cielos.
Si la compra mencionada en los textos anterio-
res concerniente al reino de los cielos se refi-
riera al precio de rescate, los miembros del cuer-
po no tendrían parte en ello, por cuanto no
tienen parte alguna en la compra de la raza
humana. El hecho de que los miembros del cuer-
po de Cristo tienen parte en el reino está fuera
de toda duda. (Romanos 8 : 1 6 , 1 7 ; Apocalipsis
1 : 6 ; 2 0 : 4 ) Los que fielmente siguen a Cristo
Jesús y vienen a formar parte del reino de los
cielos son primeramente comprados con la pre-
ciosa sangre de Cristo Jesús antes de que pue-
dan comenzar el camino que los conduce a for-
mar parte del reino. (1 Pedro 1:18,19) "¿Acaso
no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Es-
píritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis
de Dios? Y no sois dueños de vosotros mismos;
porque fuisteis comprados a gran precio; glo-
EL ItESCATE 191

rificad pues a Dios con vuestro cuerpo, . . . "


(L Corintios 6 : 1 9 , 2 0 ; el resto de las palabras
del versículo veinte son espúreas. Véase el Dia-
(jlott.) Este texto se refiere a los ungidos cris-
tianos como siendo comprados. Este texto do
ninguna manera podría significar que los com-
prados son todos los miembros de la raza hu-
mana, inicuos y demás, y que todos ellos son
automáticamente comprados. ¿Se compraría un
esclavo y se le daría libertad si rehusara obe-
decer a su amo? Nótese que en el convenio he-
cho entre José en Egipto y la gente la gente pri-
mero tuvo que venir a José y pedir ser com-
prada antes de que José la pudiera comprar
para Faraón. Este es un cuadro de la compra
de redención de aquellos miembros de la raza
humana que vienen a Cristo para ser compra-
dos. (Génesis 47:19-23) Los que vienen a ser
miembros del cuerpo de Cristo primero vienen
a Cristo Jesús y convienen en hacer la volun-
tad de él y de su Padre. Entonces su precio
de compra les aplica, y vienen a ser de él y no
pertenecen por más tiempo a sí mismos'? Vie-
nen a ser siervos de él, y por consiguiente están
obligados a hacer su voluntad y a obedecer sus
mandamientos. No son comprados en contra de
su voluntad, porque desearon ser comprados.
La regla de Dios es la misma en todo tiempo.
Ya sea que la persona sea llamada por el
Señor y se le conceda la vida o ya sea que su
esperanza de vida sea en la tierra, el procedi-
miento de compra es exactamente el mismo. El
siguiente texto se dirige a los que forman el
pequeño rebaño: "Porque el que fué llamado en
el Señor, siendo siervo [del hombre], liberto es
192 S A L V A C I O N

del Señor: de la misma manera también, el que


l'ué llamado siendo libre, siervo es de Cristo
[es decir, siervo o esclavo de Cristo]. Habéis
sido comprados a gran precio; no seáis voso-
tros siervos de los hombres." (1 Corintios 7 :
22, 23) Estos no fueron llamados sino hasta que
primero se rindieron en consagración para ha-
cer la voluntad de Dios, y entonces la compra
o precio de rescate fué aplicado a ellos, fueron
comprados y el Señor vino a ser dueño de ellos.
Siendo aceptados en el Señor, vinieron a ser
siervos de él, por cuanto voluntariamente con-
vinieron en ser comprados bajo los términos
del Señor. Se lian vendido al Rey. — 1 Reyes
21: 20, 25.
Los inicuos no son comprados: "Empero ha-
bía además falsos profetas [en Israel] en me-
dio del pueblo, así como también habrá falsos
maestros en medio de vosotros [entre los que
son cristianos], los cuales introducirán herejías
destructoras, renegando aun del Soberano que
los rescató, y trayendo sobre sí mismos apre-
surada destrucción." (2 Pedro 2 : 1 ) Los tales
primero fueron comprados, pero después se hi-
cieron inicuos, negando al Señor y el valor de
la sangre por medio de la cual fueron compra-
dos ; y para los tales no hay salvación, como cla-
ramente se muestra en las Escrituras. (Véase
Hebreos 0: 4-10; 10:26-29.)
Las Escrituras hacen referencia a los madu-
ros y fieles cristianos como a "ancianos" que son
comprados y redimidos: "Y cantaban [los vein-
ticuatro ancianos nombrados como miembros del
cuerpo de Cristo] un cántico nuevo, diciendo:
¡ Digno eres tú [Cristo Jesús] de tomar el libro,
E L RE SCAT E 193

y de abrir los sellos; porque fuiste inmolado, y


lias adquirido para Dios con tu sangre, hombres
de toda tribu, y lengua, y pueblo y nación."—
Apocalipsis 5 : 9 .
El texto anterior no podría aplicarse a los ini-
cuos, porque ellos no son redimidos para Dios.
El lenguaje de este texto de una manera conclu-
yente muestra que nadie es automáticamente
redimido, por cuanto los ancianos fueron redi-
midos, como se dijo, "de toda tribu."
Los miembros del cuerpo de Cristo son los
rescatados y redimidos, como se dijo, a que se
refiere el siguiente texto: "Y cantaban como
si fuese un cántico nuevo delante del trono, y
delante de los seres vivientes y de los ancianos:
y nadie podía aprender aquel cántico, sino aque-
llos ciento cuarenta y cuatro mil, que fueron
rescatados de sobre la tierra. Estos son los que
no fueron amancillados con mujeres: porque
son vírgenes. Estos son los que siguen al Cor-
dero por doquiera que vaya. Estos fueron res-
catados de entre los hombres, como primicias
para Dios y para el Cordero." — Apocalipsis
14:3, 4.
El hecho de que éstos fueron "rescatados de
entre los hombres" muestra que no todos los
hombres fueron rescatados automáticamente.
Los miembros del cuerpo de Cristo, aquí men-
cionados, primero se consagraron para hacer
la voluntad de Dios, y luego pidieron ser com-
prados. El propósito y la provisión de Dios es
para la redención de la humanidad sin parcia-
lidad, pero todos los que son redimidos pri-
mero tienen que tener fe en Dios y en Cristo
Jesxis, y luego consagrarse por completo jiara
394 S A L V A C I O N

hacer la voluntad de Dios. Esta regla de Dios


aplica a todos. Además, estos miembros del
cuerpo de Cristo son las "primicias" para Dios
y para Cristo; lo cual prueba que habrá otros
que tendrán el privilegio de ser comprados y
que aprovecharán ese privilegio voluntariamen-
te ejerciendo fe en Dios y en Cristo por medio
de su plena consagración para hacer la volun-
tad de Dios.

"EXAGORAZO"
Otra palabra griega, exagorazo, la cual es más
fuerte y enfática que agorazo, significa "com-
prar o redimir de; comprar por completo, liber-
tar o librar", y aplica tanto a la redención de
criaturas como a comprar de vuelta o redimir
tiempo y criaturas. Nótese Calatas 3 : 1 3 , 1 4 :
"Cristo empero nos redimió de la maldición de la
ley, cuando fué hecho maldición por nosotros;
(pues está escrito: Maldito es todo aquel que
es colgado en madero,) para que sobre las na-
ciones viniese la bendición de Abraham [como
a la simiente de Abraham], en Jesucristo; para
que así recibiésemos nosotros la promesa del
Espíritu por medio de la fe."
Los desobedientes e involuntariosos judíos no
fueron redimidos de la maldición de la ley, ni
tampoco los rebeldes gentiles fueron redimidos
de la maldición o esclavitud del pecado. Este
texto dice: "Para que así recibiésemos nosotros
la promesa del Espíritu por medio de la f e " ;
lo cual muestra que los que son cristianos vo-
luntariamente creen en Jesucristo y siguen sus
huellas. Todos los demás judíos permanecen ba-
jo la maldición de la ley. Además, está escrito:
10 r, liESC A T B 195

"Mas cuando vino la plenitud del tiempo, envió


Dios a su Hijo, hecho de mujer, hecho bajo la
ley, para redimir a los que estaban bajo la ley,
para que recibiésemos la adopción de hijos."
(Gálatas 4 : 4 , 5 ) Conforme a este texto, única-
mente los judíos que 'recibieron la adopción de
hijos' son los que fueron redimidos. Lo anterior
es plenamente corroborado por las Escrituras:
"A los suyos vino [Jesús]; y los suyos no le re-
cibieron. Mas a todos cuantos le recibieron, es a
saber a los que creen en su nombre, les ha dado
el privilegio de ser hechos hijos de Dios; los
cuales fueron engendrados, no de sangre, ni do
la voluntad de la carne, ni de la voluntad del
hombre, sino de Dios."—Juan 1:11-13.
Se deduce que los que no creyeron no fueron
comprados, y que los que creyeron y se dedica-
ron a Cristo son "comprados del todo". La mis-
ma palabra griega, en su aplicación a redimir el
tiempo, se usa en el siguiente texto: "Redimien-
do el tiempo, porque los días son malos."—
Efesios 5:16, V.V.
El verbo griego lyo, que simplemente signi-
fica "desatar", es la base o raíz de las palabras
griegas que se traducen "redimir" y "redimi-
dos" en los siguientes textos: "Mas nosotros es-
perábamos que él era el que había de redimir
[lytro'o] a Israel. Empero, y además de todo
esto, este es el tercer día desde que acontecie-
ron todas estas cosas." (Lucas 24: 21) "Sabien-
do que fuisteis [los elegidos] redimidos [(grie-
go) lytro o] de vuestra vana manera de vivir,
que vuestros padres os legaron, no con cosas
corruptibles, como plata y oro, sino con pre-
196 S A L V A C I O N

ciosa sangre, la de Cristo, como de un cordero


sin defecto e inmaculado."—1 Pedro 1:18,19.
Este último texto es dirigido a los que ha-
bían huido de la organización de Satanás y se
habían dedicado a Dios por medio de Cristo
Jesús. La palabra griega lytrosis, que significa
rescatar o "redención" por medio de pagar un
precio, se usa en el siguiente texto: "¡Bendito
sea el Señor Dios de Israel! porque ha visitado
a su pueblo y obrado su redención." (Lucas
1:68) Nótese que tínicamente se incluye a los
que son del Señor. Además, en Lucas 2:36-38
se hace mención Tínicamente de aquellos que
"esperaban la redención" por medio de Uno que
Jehová había prometido. En Hebreos 9 : 1 2 está
escrito: "Por la virtud de su propia sangre [la
de Cristo], entró una vez y para siempre en el
lugar santo, habiendo ya hallado eterna reden-
ción." Aquí el apóstol no se clasifica con la en-
tera raza humana, sino habla de "nosotros"
( 9 : 2 4 ) que hemos huido a Cristo y con gozo
nos hemos consagrado para hacer la voluntad
de Dios.
La palabra apolytrosis, que significa "soltarse
de", particularmente el acto de desatar; "la re-
dención; el acto de poner en libertad por pago
de un precio de rescate; el hecho de rescatar,"
se traduce "redención" y "liberación", como apa-
recen en el siguiente texto: "Mas en comenzan-
do a suceder estas cosas, erguios y alzad vues-
tras cabezas; porque vuestra redención [(I)ia-
glott) liberación] se va acercando." (Lucas 21:
28) La redención a que aquí se hace referencia
es la clase de liberación experimentada por los
israelitas cuando fueron libertados de Egipto
EL ItESCA T E 197

(Exodo G: 6; 15:13; Salmo 106: 9-11); también


como la experimentada por los fieles seguido-
res de Cristo Jesús al ser soltados de la orga-
nización de Satanás, es decir, de Babilonia. Des-
pués de 1918 el fiel resto de la simiente de la
organización de Jehová fueron soltados o liber-
tados de la organización de Satanás por el ejer-
cicio del poder del Señor. (Salmo 107: 2, 3; Isaí-
as 52:9-11; Jeremías 31:10-12) "Justicia divi-
na, alcanzada por medio de la fe en Jesucristo,
para todos los que creen (porque no hay dis-
tinción alguna; pues todos han pecado y están
privados de la gloria de Dios), siendo justifi-
cados sin merecimiento alguno, por su gracia,
mediante la redención que tienen en Cristo Je-
sús." (Romanos 3: 22-24) En el texto anterior
la redención se aplica únicamente a los que tiene
fe y creen, lo cual resulta en la justificación de
esos creyentes, los cuales son libertados de la
esclavitud, y a nadie más.
En el siguiente textí) la misma palabra griega
se traduce "redención": " Y no solamente ellas
[la gente de buena voluntad, las 'otras ovejas'
del Señor], mas también nosotros mismos, que
tenemos las primicias del Espíritu, nosotros
también gemimos dentro de nosotros mismos,
esperando la adopción, es a saber, la redención
de nuestro cuerpo." (Romanos 8:23, V.V.) En
este texto "nuestro cuerpo", del cual Cristo Je-
sús es la Cabeza, y el que incluye al Cristo com-
pleto : Jesús, la Cabeza, y los 144,000 miem-
bros de su cuerpo, son los que experimentan
la redención o liberación. La visible manifesta-
ción de esta redención es por medio de la libe-
ración de los fieles en la tierra de su esclavitud
198 S A L V A C I O N

en la organización de Satanás, en donde habían


estado cautivos y prisioneros hasta 1918, tiempo
en que el Señor vino al templo y congregó a los
fieles en él. Una vez más solo aquellos que están
en Cristo Jesús se consideran en el siguiente
texto: "Mas de él procede el que seáis vosotros
en Cristo Jesús; el cual por parte de Dios nos
ha sido hecho sabiduría, y justicia, y santifi-
cación, y redención." (1 Corintios 1 : 3 0 ) Cier-
tamente que esto no aplica a quienes desprecian
la provisión de Dios por medio de Cristo Jesús.
En Efesios 1: 7,14 se usa la misma palabra :
"En quien tenemos redención por medio de su
sangre, la redención de nuestros pecados, según
las riquezas de su gracia." "El cual es las arras
de nuestra herencia, hasta la redención de la
posesión adquirida, para loor de su gloria." En
el versículo catorce las palabras "posesión ad-
quirida" son traducción de la palabra peripoie-
sis, que es la misma usada en 1 Pedro 2: 9, texto
que describe al "pueblo de posesión exclusiva".
La "posesión adquirida" que se menciona en el
texto citado es el cuerpo de Cristo, y nada más.
En Efesios 1: 7,14 la "redención" se limita a los
que solicitan de Dios la sangre de Cristo como
el único medio de salvación, que reciben el per-
dón de sus pecados y que luego reciben "las
arras" (un pago, para atar el contrato) del es-
píritu. Cuando la organización de Satanás sea
destruida esa "posesión adquirida" experimen-
tará completa liberación.
También leemos en Colosenses 1 : 1 4 : "En
quien tenemos redención, por medio de su san-
gre, la remisión de nuestros pecados." La "re-
dención" aquí mencionada a nadie se aplica au-
E L RE SCA T E 199

temáticamente, sino únicamente a los que pri-


mero voluntariamente la buscan y la piden. Es
lo suficiente amplia para abarcar a toda per-
sona que viene a Dios con el deseo de salvación.
En Hebreos 11:35 la misma palabra griega
se traduce "libertad" (F.M.), pero Young la tra-
duce "redención". "Mujeres lmbo que recibieron
por resurrección a sus hijos muertos; y otros
fueron muertos a palos, no admitiendo la liber-
tad, para alcanzar otra resurrección mejor." Los
fieles de la antigüedad rehusaron aceptar cual-
quier redención que libertara de la tortura y
cuyo precio fuera contemporizar con la organi-
zación o agentes del Diablo. Cuando aquellos
fieles sean levantados de la muerte, con rego-
cijo e inteligentemente aceptarán la redención
por medio de Cristo Jesús. Manifestaron fe en
Dios y en su promesa de enviar al Mesías, y
mantuvieron su integridad.
La palabra griega lytron, que significa "algo
con qué desatar", es decir, un "precio" de re-
dención, se traduce "rescate" en el siguiente
texto: "Y el que quisiere ser el primero entre
vosotros, sea vuestro siervo: así como el Hijo del
hombre no vino para ser servido, sino para ser-
vir, y para dar su vida en rescate por muchos."
(Mateo 20:27,28) La palabra lytron que aquí
se usa va seguida por la preposición anti, que
significa en vez de, correspondiente a, o en be-
neficio de, siendo este último significado el que
la traduce más correctamente. Esto es lo con-
trario de la palabra compuesta anti-lytron que
se usa en 1 Timoteo 2:6. En Mateo 20:28 el
anti no podría significar "exacto correspondien-
te" en precio, porque la sangre de Jesús no fué
200 S A L V A C I O N

exactamente correspondiente a los "muchos",


sino "en beneficio de" los muchos. La ley de
Dios registrada en Deuteronomio 19:21 mues-
tra que la vida que compra tiene que ser exacto
correspondiente a la que fué perdida; y por
consiguiente, la vida de Jesús tenía que ser
equivalente a la que Jesús rescata para los
muchos.
El mismo asunto se declara correctamente en
Marcos 10: 44,45: "Y el que quisiere hacerse el
primero entre vosotros, sea el siervo de todos.
Porque aun el Hijo del hombre no vino para
ser servido, sino para servir, y para dar su vida
en rescate por [lytron anli] muchos." Jesiís dió
su vida en rescate para beneficio de muchos,
para los cuales compró la vida plena y com-
pleta, con el derecho a ella, es decir, para tan-
tos como cumplan con las fijas reglas de Dios
concernientes a la salvación. Ciertamente que
Jesús no vino para salvar y dar vida a los vo-
luntariamente inicuos. Es cierto, como está es-
crito en Romanos 5: 8,10, que Cristo murió por
nosotros aun siendo pecadores o enemigos. "Mas
Dios encarece su amor hacia nosotros, en esto,
en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros." "Pues si cuando éramos enemigos,
fuimos reconciliados con Dios por medio de la
muerte de su Hijo, mucho más, siendo reconci-
liados, seremos salvos por su vida." Las perso-
nas a que se hace referencia con la palabra "nos-
otros" en los textos citados no incluyen a todos,
sino solo a los que son "llamados a ser santos".
—Romanos 1: 7.
La epístola de 1 Timoteo se dirige a Timoteo,
quien fué comisionado y enviado para instruir
EL ItESCATE 201

a las personas que ya se habían consagrado


para hacer la voluntad de Dios, entre las cua-
les se incluyen, por supuesto, a los que son sa-
cados del mundo para el nombre de Jehová. El
resumen de la inspirada declaración del após-
tol, es: Dios no hace acepción de personas, sino
se complace en que 'todos los hombres sean sal-
vos, y vengan al conocimiento de la verdad, por
cuanto hay un solo Dios y un solo mediador en-
tre Dios y los hombres, el cual es Cristo Jesús,
quien se dió a sí mismo como rescate en bene-
ficio de muchos'; dando a entender, por su-
puesto, todos los que buscan al Señor. Eviden-
temente el significado de lo anterior es que
Cristo Jesús es el Mediador de todos los que
primero hacen un pacto para hacer la volun-
tad de Dios. De todos los textos anteriormente
citados se desprende que el sacrificio del res-
cate de Jesús a nadie aplica automáticamente,
ya sea que la persona lo acepte o no, sino íinica-
mente a aquellos que primeramente buscan la
justicia y creen que Dios es el Todopoderoso,
que Cristo Jesíis es el medio de salvación, y
que luego voluntariamente convienen en hacer
la voluntad de Dios. Sin Cristo Jesíis, el Me-
diador, nadie puede ser reconciliado con Dios.
Jesús ha comprado la raza humana con su pro-
pia sangre, y solamente libra de la incapacidad
del pecado a los que voluntariamente desean
ser libertados y salvados.
Dios ha mostrado su misericordia a los peca-
dores, la simiente de Adán, siendo ese el resul-
tado de su amorosa bondad. Por eso la Escri-
tura dice: "Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que dió a su Hijo unigénito, para que
202 S A L V A C I O N

todo aquel que cree en él, no perezca, mas tenga


vida eterna." (Juan 3 : 1 6 ) Solamente los que
creen en él son rescatados de perecer: "Porque
Dios no envió a su Hijo al mundo para conde-
nar al mundo, sino para que el mundo sea salvo
por medio de él." (Versículo 17) Esta manifes-
tación de la misericordia de Dios es que los hom-
bres "sean salvos", y no que tienen que ser sal-
vos ya sea que quieran o no, ya sea que crean
o que no croan.
Sin el sacrificio del rescate nadie podría ser
salvo, por cuanto es pecador por herencia, y so-
bre todos los pecadores "la ira de Dios", es de-
cir, la justa condenación de Dios, recae a causa
de la imperfección resultante del pecado. Dios
no puede aprobar nada imperfecto. No por el
ejercicio de su justicia, sino por el ejercicio de
su amorosa bondad, Dios hace provisión a fin
de que Jesús compre a todos aquellos que mues-
tran fe en él y en Cristo, los cuales serán bene-
ficiados siendo libertados de la esclavitud del
pecado y dándoseles la oportunidad de mante-
ner su integridad hacia Dios, haciendo lo cual
recibirán salvación para vida por medio de Cris-
to Jesús. Pero ciertamente que todos los que
rehusen creer no podrán tener salvación. Si pu-
dieran, entonces eso significaría que las condi-
ciones de creer nada valdrían. Por eso con toda
claridad se registra en las Escrituras: "El Padre
ama al Hijo, y ha puesto todas las cosas en su
mano. El que cree en el Hijo, tiene vida eterna;
mas el que no obedece al Hijo, no verá la vida,
sino que la ira de Dios permanece sobre él."—
Juan 3: 35, 36.
E L It H S C A T 13 203

No hay vía de escape del justo castigo de


muerte eterna excepto por medio del mérito de
Cristo Jesús aplicado al hombre y aceptado por
él. Por consiguiente, la doctrina de cun rescate
para todos sin importar la creencia' absoluta-
mente carece de autoridad bíblica.
El precio de rescate es el valor o precio pro-
visto para la compra de la humanidad, y ese
precio exactamente corresponde a lo que el per-
fecto Adán perdió para sí y para toda su des-
cendencia.
La ofrenda por el pecado es la presentación
de y el pago a Jehová de ese valor o precio de
compra. Jesús murió en la tierra. Su sangre fué
derramada como precio de rescate. Dios levantó
a Jesús de la muerte como criatura espiritual y
lo exaltó al cielo, plenamente investido con todo
poder y autoridad para llevar a cabo el propó-
sito de Dios. Cristo Jesús, el Divino, en los cie-
los, presentó a Jehová Dios la prenda de valor,
es decir, su derecho a la vida humana, como una
ofrenda por el pecado. Esa es la ofrenda por
el pecado. El acto de rescatar incluye tanto la
provisión del precio de compra como la presen-
tación y pago de ese precio de compra. La en-
tera tarea de proveer el valor y pagarlo es
desempeñada por Cristo Jesús conforme a la
voluntad de Dios. Se deduce, por tanto, que
Cristo Jesíis únicamente, aparte de los miem-
bros de su cuerpo, llevó a cabo el acto de res-
catar a la humanidad.
El cuadro profético hecho en el típico día de
la expiación con los sacrificios hechos en el ta-
bernáculo en el desierto plenamente corrobora
la anterior conclusión. El novillo, que era tipo
204 s a l v a c i o n

del hombre Jesús, era traído al atrio del taber-


náculo y allí era sacrificado, lo cual indicaba
que Jesús sería sacrificado en la tierra. El sumo
sacerdote de Israel, en el tipo, tomaba la sangre
del novillo y la llevaba al "lugar santísimo", co-
rrespondiendo con el cielo, y allí la rociaba, lo
cual representaba la vida del sacrificado hom-
bre, Cristo Jesús. En cumplimiento de esa parte
del cuadro, Cristo Jesús, el gran Sumo Sacer-
dote, ascendió al cielo mismo y presentó y pagó
el valor, es decir, su dercho a la vida humana,
a Dios. En el tipo la sangre era rociada siete
veces por el sacerdote en el propiciatorio. "Sie-
te," siendo símbolo de lo completo en lo celes-
tial, muestra que la sangre fué rociada en el
cielo de una manera completa por el Señor mis-
mo, es decir, que Cristo Jesús de una manera
plena y completo pagó el precio de compra por
la raza humana. (Véase Levítico capítulo 16.)
El sumo sacerdote en el tipo entraba solo en el
Lugar Santísimo, y a nadie se le permitía ir
con él.
Nótese ahora el siguiente texto: "Pero en el
segundo [el lugar santísimo], el sumo sacerdote
únicamente, una vez al año, no sin sangre, la
cual ofrece en beneficio de sí mismo, y por los
pecados e ignorancia del pueblo." (Hebreos 9: 7,
Diaglott) "Y no ha de haber hombre alguno en
el Tabernáculo de Reunión cuando él entrare
para hacer expiación dentro del Santuario, has-
ta que salga: así hará expiación por sí mismo
y por su casa [la ungida clase sacerdotal en el
tipo], y por toda Asamblea de Israel." (Levítico
16:17) Igualmente en el antitipo Cristo Jesús,
el gran Sumo Sacerdote, presentó el valor de
13 L K E S C A T 15 205

Presentando el sacrificio

su vida humana, el precio de compra, en bene-


ficio de la casa real, la cual Dios selecciona, y
también por los pecados del pueblo.—Hebreos
9:17, 24.
Repetidas veces se ha dicho que la iglesia, es
decir, los glorificados miembros del cuerpo de
Cristo, en virtud de su sacrificio, tienen parte
en la ofrenda por el pecado; y en apoyo de esa
teoría se cita el siguiente texto: "Después de-
gollará el macho cabrío por la ofrenda por el
pecado, que es para el pueblo; y traerá su san-
gre dentro del velo, y hará con su sangre lo
206 S A L V A C I O N

mismo que hizo con la sangre del novillo, ro-


dándola sobre el Propiciatorio y delante del
Propiciatorio."—Levítico 16:15.
Ni el anterior, ni ningún otro texto apoya la
conclusión de que los miembros del cuerpo de
Cristo tienen parte en la ofrenda por el pecado.
La sangre derramada del hombre Jesús es lo
único de valor, el precio de compra, el cual es
presentado y pagado como una ofrenda por el
pecado. Se preguntará, ¿entonces qué significa
en ei tipo el sacrificio del macho de cabrío de
Jehová y el rociamiento de su sangre en bene-
ficio de la humanidad como parte de la ofrenda
por el pecado? Es cierto que la sangre del ma-
cho de cabrío de Jehová era llevada al Lugar
Santo lo mismo que la del novillo. En el tipo el
macho de cabrío no se sacrificaba a sí mismo,
sino el sacerdote hacía el sacrificio. En el anti-
tipo ningún hombre se sacrifica a sí mismo, sino
el Señor Jesús, el gran Sumo Sacerdote, hace
el sacrificio. El significado del sacrificio y ro-
ciamiento de la sangre del macho de cabrío de
Jehová evidentemente es: Que toda criatura
humana que es llamada a la "vocación celes-
tial" tiene que llevar los reproches que cayeron
sobre Cristo Jesús, teniendo por lo tanto que
sufrir con él y morir con él como una condición
precedente a reinar con él en el cielo. En apoyo
de esto se citan las siguientes inspiradas pala-
bras del apóstol: "Ahora me regocijo en mis
padecimientos por vuestra causa, y estoy cum-
pliendo de mi parte lo que falta aún de los pa-
decimientos de Cristo, en mi carne, por causa
de su cuerpo, que es la iglesia." (Colosenses
1 : 2 4 ) "Fiel es este dicho: Porque si morimos
E L R E SCA T E 207

con él, viviremos también con él; si sufrimos,


también reinaremos con él: si le negáremos a él,
él también nos negará a nosotros." (2 Timoteo
2:11,12) "Porque a esto mismo fuiesteis lla-
mados ; pues que Cristo también sufrió por vos-
otros, dejándoos ejemplo, para que sigáis en sus
pisadas." (1 Pedro 2 : 2 1 ) En el tipo el macho
cabrío del Señor "representó a los que son en-
gendrados del espíritu y que por consiguiente
como criaturas humanas tienen que morir, sien-
do fieles hasta la muerte, a fin de que puedan
participar con Cristo Jesús en su reino, disfru-
tando del más elevado elemento de la vida y
reinando con él: "No temas las cosas que has
a sufrir. lie aquí, el Diablo va ha echar a algu-
nos de vosotros a la cárcel, para que seáis pro-
bados; y tendréis tribulación de diez días. Sé
fiel hasta la muerte, y yo te dará la corona de
la vida." (Apocalipsis 2 : 1 0 ) "Y vivieron y rei-
naron con Cristo mil años."—Apocalipsis 20:4.
Lo siguiente no puede contradecirse con éxito:
Que Dios ha provisto salvación por medio de su
Hijo, Cristo Jesús; que la sangre del hombre
Jesús derramada en el Calvario es el precio de
compra por el pecador, precio que compró todo
el derecho que Adán perdió para su simiente;
que ese precio de compra fué presentado en el
cielo y pagado a Dios como una ofrenda por el
pecado en beneficio de todos aquellos que crean
en el Señor Jesucristo; que eso fué hecho y lle-
vado a cabo por Cristo Jesús en obediencia a
la voluntad de Dios; que Cristo Jesús, habiendo
pagado el precio de rescate, es el dueño de la
humanidad, y todos los que creen y obedecen
reciben el beneficio de ese pago; que la vida
208 S A L V A C I O N

eterna es el don de Jehová Dios por medio de


Jesucristo nuestro Señor, porque la salvación
pertenece a Jehová y Cristo Jesús es el medio
para suministrarla; que no hay otro medio de
obtener vida; y que ningún hombre puede dar
vida ni recibir vida eterna a menos que crea
en Dios y en Cristo Jesús y pida salvación ha-
ciendo un pacto incondicional para hacer la vo-
luntad de Dios.
La clase de religionistas conocidos con el nom-
bre de "altos críticos" no creen en la doctrina
bíblica concerniente al sacrificio de rescate. Con-
vienen en que Jesús fué un buen y gran hom-
bre, pero que su muerte en el madero significa
nada más que la de cualquier otro hombre en
lo que a la compra de la raza humana concierne.
Siendo voluntariamente ignorantes de las provi-
siones de Dios para la salvación del hombre,
esos "altos críticos" son sabios en su propio
concepto y ciegos a la verdad. (Romanos 11: 25;
.1.2:16) "¿Ves un hombre sabio en su propio
concepto? más esperanza hay de un insensato
que de él." (Proverbios 26:12) El hombre que
desea salvación para vida tiene que conocer la
provisión de Dios para la salvación, por cuanto
no hay otro modo de ser salvo.
El revelado propósito de Jehová es primero
rescatar y libertar a la iglesia, os decir, a los
que constituyen los miembros del cuerpo de
Cristo en su reino. Segundo, después de que
la selección de los escogidos haya llegado a su
número completo, sigue la tarea del Señor que
consiste en juntar y libertar a sus "otras ove-
jas", tarea que ahora va en progreso. Mucho
antes de la venida de Cristo Jesús a la tierra
E L lt I i S C A T E 209

como hombre, Dios, por boca de sus profetas,


habló acerca de la salvación para la humanidad
que creyera en él y le obedeciera. Este asunto
es de tan vital importancia para los creyentes
que sería provechoso considerar detalladamente
los dichos proféticos escritos antes de que el pre-
cio de rescate fuera de hecho provisto, o sea la
parte de las Sagradas Escrituras que por largo
tiempo ha sido designada con el nombre de
"Antiguo Testamento".
La palabra "rescate" se deriva de la latina
"redemptio". De manera que las palabras res-
cate y redimir tienen relación, lo cual también
es cierto en las Sagradas Escrituras. Por cuanto
la palabra rescate se usa en nuestros estudios,
veamos la definición que un lexicógrafo da de
ella: "Rescate," como nombre, significa "acto
de rescatar; una redención o liberación de un
cautivo por medio de pago o consideración. El
dinero, precio, o consideración pagados y de-
mandados por la redención de una persona o
personas capturadas; un pago que pone en liber-
tad, una pena, o una pérdida. Uno que o aquello
que rescata o redime". Como verbo: "Redimir
de cautividad, esclavitud, castigo, o cosa seme-
jante, pagando un precio; pagar por la libertad
de la esclavitud. Libertar, como del pecado, su
pena, o cosa semejante; ser el redentor de."
La definición de la palabra redimir es: "Re-
cobrar posesión por medio del pago de un precio
estipulado; comprar. Rescatar, liberar, o librar
de cautividad, o de cualquier obligación o deuda
de sufrimiento o pérdida, por medio del pago
de un precio o rescate. Recobrar o volver a ob-
tener, como propiedad hipotecada, por medio
210 S A L V A C I O N

del cumplimiento de una obligación, como por


el pago de lo que pueda deberse. Librar; liber-
tar; reclamar."
En el original de las Sagradas Escrituras
varias palabras hebreas se traducen por las
palabras "rescate", "redimir," "redimido," "li-
bertar," y semejantes palabras a las anterior-
mente usadas. Por ejemplo, las palabras hebreas
khopher y pidhion se traducen "rescate". Las pa-
labras hebreas gaal y pahdah se traducen "res-
cate" y "redimir". Debe haber algún sencillo
significado radical para cada una de estas pa-
labras hebreas, adaptándolo para su uso en to-
das las varias conexiones; es decir, en cuanto
a la idea de libertar o librar. A continuación
se dan algunos ejemplos.
La palabra hebrea gaal, traducida "rescató",
se usa por primera vez en las Escrituras en
Génesis 48:16 en conexión con Jacob: "El ángel
que me rescató." El Señor dió mandato a Moi-
sés : "Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy
J e h o v á , . . . os redimiré [no con sacrificios, sino]
con brazo extendido." (Exodo 6 : 6 ) Después de
cruzar el Mar Rojo, Moisés dijo a Jehová: "Con-
duces en tu misericordia a este pueblo que redi-
miste." (Exodo 15:13) En los siguientes textos
la misma palabra hebrea se traduce "redimiste":
"¡ Acuérdate de tu Congregación que adquiriste
de antiguo tiempo, que redimiste como la por-
ción de tu herencia; de este Monte Sión, donde
has habitado!" (Salmo 7 4 : 2 ) "Redimiste con
brazo potente a tu pueblo, los hijos de Jacob
y de José." (Salmo 77:15) Las palabras pro-
féticas del salmo, que a continuación se citan,
se refieren a Jesús nuestro Redentor: "¡Acér-
EL ItESCATE 211

cate a mi alma; redímela! ¡líbrame a causa de


mis enemigos!" (Salmo 69:18) Jesús es el de-
bidamente comisionado Rey de Jehová, y con-
cerniente a él está escrito: Oh Dios, enco-
mienda tus juicios al Rey [Cristo Jesús], y tu
justicia al Hijo del Rey [Jehová, el Rey de la
Eternidad]." "Tendrá piedad del desvalido y del
menesteroso, y salvará las almas de los menes-
terosos. Redimirá su alma del engaño y de la
violencia, y la sangre de ellos será preciosa a
sus ojos." (Salmo 72:1,13,14) Igualmente la
misma palabra aparece en los siguientes textos:
"¡ Bendice, oh alma mía, a Jehová, y todas mis
entrañas bendigan su santo nombre! Que res-
cata tu vida de la sepultura; que te corona de
misericordia y compasiones." (Salmo 103:1,4)
"¡ Díganlo así los redimidos de Jehová [el resto
redimido de la organización de Satanás], a quie-
nes él ha redimido del poder del adversario."
(Salmo 107:2,3) "Escuchad el oráculo de Je-
hová, oh naciones, anunciadlo también a las islas
lejanas, y decid: El que esparció a Israel [Israel
espiritual en 1918], le recogerá [sus favorecidos
y fieles desde 1919 en adelante], le guardará,
como el pastor a su grey. Porque Jehová ha
rescatado a Jacob, y le ha redimido de mano
de uno más fuerte que él. Vendrán pues, y can-
tarán sobre la cumbre de Sión: fluirán como
un río hacia la beneficencia de Jehová."—Jere-
mías 31:10-12.
"Jacob" simbólicamente representa al pueblo
ungido de Jehová que se halla en la tierra, y al
cual dice: "Mas ahora dice Jehová que te creó,
oh Jacob, el que te formó, oh Israel: No temas;
porque yo te he redimido; te he llamado por tu
212 S A L V A C I O N

nombre; tú eres mío. Vosotros sois mis testigos,


dice Jehová, y mi Siervo, a quien he escogido;
para que sepáis, y me creáis, y entendías que yo
soy."—Isaías 43:1,10.
Entre otros textos en los cuales la palabra
hebrea gaal se traduce "redimido" está la si-
guiente: "¡Cantad, oh cielos, porque Jehová ha
hecho esto! ¡ prorrumpid en aclamaciones, oh
partes inferiores de la tierra! ¡ romped en ala-
banzas, oh montañas, oh selva y todo árbol que
hay en ella; porque Jehová ha redimido a Jacob
[el pueblo escogido de Dios], y se glorificará
en Israel! Así dice Jehová, tu Redentor, y el
que te formó desde el seno materno: Yo soy Je-
hová, Creador de todas las cosas, el que da ex-
pansión a los cielos por sí solo, el que extiende
la tierra, sin que haya nadie conmigo." (Isaías
44: 23, 24) Igualmente se lee en el versículo seis
del mismo capítulo: "Así dice Jehová, el rey de
Israel, y su Redentor, Jehová de los Ejércitos:
Yo soy el Primero y yo el Ultimo; y fuera de
mí no hay Dios." (Isaías 4 4 : 6 ) Fué en el año
de 1919 que Jehová libertó a la antitípica clase
"Jacob" su fiel resto, de la organización de Sata-
nás, y lo trajo al reino, juntándolo en el templo.
Un uso semejante de la palabra "redimido"
aparece en el siguiente texto: "¡ Sacúdete el pol-
vo, ponte en pie! ¡ siéntate sobre tu trono, oh
Jerusalem! ¡ Suéltate las ataduras de tu cuello,
oh cautiva hija de Sión! Porque así dice Je-
liová: Por nada fuisteis vendidos, y sin dinero
seréis redimidos." (Isaías 5 2 : 2 , 3 ) Nótese que
estos fueron redimidos sin precio de compra.
El resto ha sido libertado o redimido de la or-
ganización de Satanás y estará completamente
E L R E S C A T E 215

libre de ella cuando el Señor en el Armagedón


destruya todo lo perteneciente a esa organiza-
ción, y entonces todos los sobrevivientes verán
la salvación de Jehová en beneficio de su pue-
blo. El resto ungido de Dios ha sido libertado
de la organización de Satanás desde que reco-
noció que Jehová y Cristo Jesús son las "potes-
tades superiores". Todavía se halla rodeado y
opuesto por la organización de Satanás, sin em-
bargo, y será completamente libertado de ella
en el Armagedón. Isaías 52: 9,10: "¡ Prorrum-
pid en regocijos, cantad juntas, oh ruinas de
Jerusalem! porque Jehová tiene compasión de
su pueblo, y ha redimido a Jerusalem. Jehová
lia desnudado su santo brazo, a la vista de to-
das las naciones; y todos los fines de la tierra
verán la salvación de nuestro Dios."
Una vez más se muestra al resto como redi-
mido y libertado en el siguiente texto: "¡ Salid
de Babilonia, huid de los caldeos! con voz de
cántico anunciad, sí, haced saber esto; haced
salir las nuevas hasta los fines de la tierra; de-
cid : ¡ Jehová ha redimido a su siervo Jacob!"
—Isaías 48:20.
Los fieles se muestran como redimidos en el
siguiente texto: "Porque el día de la venganza
estaba en mi corazón, y el año de mis redimidos
había llegado." (Isaías 6 3 : 4 ) Eso no tiene que
ver con el precio de rescate, sino con la libera-
ción del pueblo de Dios al tiempo en que eje-
cuta su ira contra el enemigo.
En el siguiente texto se muestra un contraste
entre los que habiendo sido iluminados se hi-
cieron infieles y se designan con el símbolo de
"Efraim", y los que permanecen fieles y verda-
214 S A L V A C I O N

deros al Señor y que nacen en Sión, siendo por


tanto hijos de Sión, la organización de Dios:
"La iniquidad de Efraim esta atada en un lío,
y su pecado esta guardado en depósito. Dolores,
como los de la que da a luz, vendrán sobre 61
[significando a los infieles que forman la clase
del 'siervo malo']: es un hijo no sabio [siendo
iluminado toma luego un curso incorrecto]; por-
que ya ha tiempo que no debiera detenerse al
punto mismo de nacer [es decir, otros hijos de
Sión, comenzando en el año de 1918 a la venida
del Señor Jesús al templo, cuando comenzó a
juntarlos en el templo]. ¡Del poder del sepulcro
los rescataré [(Hebreo) pahdah: soltar] [los
fieles que nacen en Sión y que son hijos de ella
son rescatados desde 1918] ¿dónde están tus
plagas, oh muerte? ¿dónde está tu destrucción,
oh sepulcro? Cambio de propósito sera escon-
dido de mi vista." (Oseas 13:12-14) En vez de
que este texto se refiera al rescate de la simiente
de Adán por medio de la preciosa sangre de Je-
sús, aplica a la "nueva creación". (2 Corintios
5:17, Diaglott) Corroborando esta conclusión
de que los redimidos aquí mencionados son los
fieles traídos a la organización de Dios, el após-
tol cita de este mismo texto: "¿Dónde está, oh
muerte tu aguijón? ¿dónde está, oh sepulcro tu
victoria?" (1 Corintios 15:55) Estos ungidos
de Dios fueron redimidos de la muerte al tiem-
po de ser justificados por Jehová, después de
su consagración. La redención profetizada por
Oseas en el texto citado, sin embargo, se veri-
rica después de que los engendrados del espí-
ritu prueban su fidelidad y mantienen su in-
E I, Ii E S G A T E 215

tegridad hacia Dios y son congregados en el


templo.
Este texto no podría apropiadamente apli-
carse a la compra de la entera raza humana
por medio de la derramada sangre de Cristo
Jesús, por cuanto nos damos cuenta do que el
lenguaje del texto se refiere únicamente a los
que han sido justificados y engendrados del
espíritu. (Juan 3 : 3 , 5 ) Los redimidos son en-
tregados al reino al ser consagrados en el tem-
plo. En 1918 aproximadamente Satanás procuró
destruir a los consagrados. La clase "Efraim"
vino a ser el "siervo malo" (Mateo 24:48-51),
y Dios no permitió que esa clase permaneciera
en Sión por largo tiempo; y en cuanto a estos
fieles, fueron libertados o rescatados del poder
del adversario, quien esperaba ponerlos en la
tumba y destruirlos por medio de la muerte. El
año de 1914 marcó el tiempo en que Cristo Jesús
tomó su poder para reinar, para lo cual fué en-
viado por Jehová. La guerra comenzó en el cielo
y también en la tierra. (Apocalipsis 12:7-12)
Eso marcó "el principio de dolores" en la tierra
(Mateo 2 4 : 7 , 8 ) , y desde entonces hasta 1919
los engendrados del espíritu de Dios se halla-
ron muy angustiados; y en el año de 1919 el
Señor redimió y libertó a los fieles de la orga-
nización de Satanás y de esa manera impidió
al enemigo que prevaleciera contra ellos. Nótese
además el siguiente texto que confirma la an-
terior conclusión: "¡ Retuércete y sufre angustia,
oh hija de Sión, como mujer que está de parto!
porque ahora saldrás de la ciudad y habitarás
en el campo, e irás hasta Babilonia; allí serás
316 S A L V A C I O N

libertada; allí te redimirá Jehová de mano de


tus enemigos."—Miqueas 4:10.
Por medio de su profeta Jehová habla de
una "calzada", llamada "calzada de Santidad",
en donde los purificados del Señor tienen que
andar. (Isaías 35: 8-10) Antes de la venida del
Señor al templo en 1918 los fieles se vieron for-
zados a mezclarse con la organización de Sata-
nás y creían que los gobernantes de este inicuo
mundo eran las "potestades superiores" (Roma-
nos 1 3 : 1 ) . Cuando el Señor reveló a sus fieles
su organización capital y la relación que tenían
hacia ella, entonces discernieron el verdadero
significado de la "calzada" e inmediatamente co-
menzaron a andar por ella. Todos los justos de-
ben andar por ella. El resto tiene que tomar la
delantera en la calzada a fin de enseñar a otros
que buscan el camino de la justicia, para que
sepan la manera de venir a Dios y Cristo Jesús.
A los "inmundos" no se les permite entrar en
esa calzada. ¿Quiénes entrarán y andarán en
esa calzada? Los "redimidos" del Señor; como
está escrito: "Ningún león estará allí, ni bestia
feroz subirá por él, ni será allí bailada; mas los
redimidos andarán allí."—Isaías 35: 9.
Este último texto identifica a los redimidos.
En los siguientes textos se manifiesta que los
consagrados de Dios y dedicados a él son los
redimidos y que Jehová Dios es el redentor de
los que le son fieles, pero no de los incrédulos
o inicuos. En apoyo de lo dicho nótense los si-
guientes textos: Isaías 4 1 : 1 4 ; Isaías 4 3 : 1 4 ;
Isaías 4 4 : 6 , 2 4 ; Isaías 4 7 : 4 ; Isaías 48:17,20;
Isaías 49: 7, 26; Isaías 63:16; Jeremías 50:
33, 34.
E L lt I i S C A T E 217

Jehová Dios es el Redentor de Sión: "Por-


que marido tuyo es tu Hacedor, Jehová de los
Ejércitos es su nombre; y tu Redentor es el
Santo de Israel: Dios de toda la tierra será
llamado. En un acceso pasajero de ira, te es-
condí momentáneamente mi rostro; pero con
compasiones eternas tendré misericordia de ti,
ílice Jehová, Redentor tuyo."—Isaías 54:5,8.
Los redimidos de una manera plena son traí-
dos a la organización capital de Dios: "El Re-
dentor vendrá a Sión, es decir a los que vuel-
ven de la transgresión de Jacob, dice Jehová."
(Isaías 59:20; G0:1G) Job representa única-
mente a los que se hallan por completo dedi-
cados a Dios, y como tal usa las siguientes pa-
labras : "Pues yo sé que mi Redentor vive, y que
en lo venidero ha de levantarse sobre la tierra."
(Job 19: 25) Este texto muestra que la reden-
ción o liberación se verifica en los últimos días
cuando Jehová liberta a su pueblo ungido de la
inicua organización de Satanás, particularmente
del elemento religioso, el cual Satanás usa para
oponerlos, reprocharlos y perseguirlos. "Porque
su Defensor [redentor] es fuerte; el cual defen-
derá contra ti la causa de ellos."—Proverbios
23:11.
En ninguno de los textos anteriormente ci-
tados se hace mención directa de un precio o
pago redentivo. El claro significado que todos
esos textos tienen es de liberación, libertad, re-
cobro de mano del enemigo, es decir, la orga-
nización de Satanás, incluso sus agentes que
oponen y persiguen al ungido pueblo de Dios.
A nadie de los que forman la organización ene-
miga se hace alusión como siendo redimido, sino
218 s a l v a c i o n

al contrario, en todo caso se habla de reden-


ción de mano del enemigo. Jehová, actuando por
medio de su Oficial Ejecutivo, Cristo .Jesús, es
quien lleva a cabo esa liberación de mano del
enemigo. La misma palabra hebrea gaal se tra-
duce "redimir" y "redimido", y se usa en cone-
xión con un precio de compra, en los siguientes
textos: "Cuando se empobreciere tu hermano,
y vendiera algo de su posesión, vendrá su re-
dentor, el pariente suyo más cercano, y redi-
mirá lo que hubiere vendido su hermano. Y si
el hombre no tuviere redentor, pero su propia
mano adquiriere medios, y hallare lo suficiente
para rescatarlo, haga entonces el cómputo de
los años después de su venta, y devuelva lo so-
brante al hombre a quien lo vendió; y así vuelva
a él su posesión. . . . Y si no fuere redimida
dentro del espacio de un año entero, la casa que
estuviere en ciudad murada quedará establecida
para siempre como propiedad de aquel que la
compró, durante sus generaciones: no saldrá de
su poder en el jubileo. . . . Asimismo será con
lo que deba redimir cualquiera de los levitas;
pues la casa vendida, con la ciudad de su pose-
sión, saldrá del poder del comprador en el ju-
bileo; porque las casas de las ciudades de los
levitas son su posesión en medio de los hijos
de Israel . . . Después de vendido le quedará
el derecho de redención: uno de sus hermanos
deberá redimirle; o si no, su tío, o el hijo de
su tío debe redimirle; o algún pariente cercano
suyo, de su linaje, debe redimirle; o si su pro-
pia mano hubiere adquirido medios, redímase a
sí mismo. Y hará cómputo con aquel que la com-
pró, desde el año en que se vendió a él hasta
221
E L lt I i S C A T E

el año del jubileo; y será dividido el dinero de


su venta según el número de los años que re-
sidió; y se hará con él conforme al tiempo de
un criado asalariado." (Levítico 25:25-50) En
los siguientes textos nótese que era preciso que
el redentor añadiera un quinto al precio en que
el sacerdote valuaba la cosa redimida.—Levít-
tico 27:13,15,19, 20, 27, 28, 31, 33.
En los textos anteriores cl uso de la palabra
hebrea gaal es semejante a la que se usa en el
libro de Rut, la cual según la traducción de
Young dice: "Y Noemí dijo a su nuera: 'Ben-
dito es él [Booz] de Jehová, que no lia aban-
donado su bondad para con los vivientes y los
muertos'; y Noemí le dijo [a R u t ] : 'El hom-
bre es nuestro pariente; es nuestro redentor.'"
(Rut 2 : 2 0 ) En algunas versiones de la Biblia
se usa la palabra "pariente" en los siguientes
textos, pero siendo gaal la palabra hebrea ori-
ginal, la traducción correcta es "redentor", como
la usa la Versión Moderna. De manera que en
los siguientes textos, Rut 3: 9,12,13; Rut 4 : 1 ,
3, 4, 6, 8,14, debe sustituirse la palabra pariente
por redentor, en las versiones que usen la pri-
mera (como en la Versión Valora). Una seme-
jante transacción se registra en Jeremías 32: 7-9,
y también allí debe usarse la palabra redención.
En el cumplimiento del cuadro hecho por Rut y
Booz, la clase representada por Rut es el resto
de Jehová traído al Señor, después de su venida
al templo, por medio de Cristo Jesús, el Mayor
Booz, quien aplica el mérito de su rescate desde
1922, comprándolo, a fin de que fuera justifi-
cado y aceptado como parte de la organización
220 s a l v a c i o n

real; y que luego es traído a su rebaño y hecho


miembro del "cuerpo de Cristo".
CIUDADES DE ItEFUGIO
La misma palabra hebrea gaal se usa en co-
nexión con las ciudades de refugio y la venganza
de la sangre del asesinado. En tal caso se re-
quiere que algo sea pagado que sea igual a lo
perdido, es decir, una vida por una vida, la mis-
ma regla que era aplicada en Deuteronomio
19:21, en donde está escrito: "No le compade-
cerá tu o j o : exíjase vida por vida, ojo por ojo,
diente por diente, mano por mano, pie por pie."
Con referencia a las ciudades de refugio uno
que daba muerte a un homicida se le llamaba
"el vengador [o redentor] de sangre". En los
siguientes textos la Versión Autorizada Inglesa
traduce la palabra hebrea gaal "vengador", pero
Young traduce la misma palabra "redentor":
Números 35:12,19, 21, 25, 27. Esa redención de
la sangre, en cada caso, no se refiere a la re-
dención comprada con sangre en el Calvario,
sino al pago en la misma clase, es decir, una
retribución dada a los mortales enemigos del
Señor en la batalla del Armagedón, la cual es
pagada por el antitípico Vengador o Redentor,
Cristo Jesús, como una compensación de la san-
gre que fué derramada por los enemigos del
Señor. En otras palabras, el Vengador o Re-
dentor, Cristo Jesús, liquida las cuentas con
los enemigos de Jehová en la batalla del Arma-
gedón.
Uno que por yerro y sin enemistad ni mali-
cia había dado muerte a otro, podía escapar del
vengador o redentor de la sangre huyendo a
E I, 11 E S O A T E 221

la ciudad de refugio y permaneciendo en ella


hasta la muerte del sumo sacerdote; es decir,
antitípicamente tiene que huir a la organización
de Dios bajo Cristo y permanecer bajo la ex-
piatoria sangre de Cristo Jesús, confiando en
esa derramada sangre como medio de protec-
ción y salvación. Los que en el tiempo presente
por yerro han violado la ley de Dios contra su
pueblo pueden ser redimidos de la destrucción
por medio de la sangre del gran Sumo Sacer-
dote, Cristo Jesús. En este cuadro, la destruc-
ción del enemigo de Dios en el Armagedón se
prefigura como un precio redentivo por los que
han sido muertos por los inicuos. Cristo Jesús,
el gran Sumo Sacerdote y Oficial Ejecutivo de
Jehová, por medio de su valioso sacrificio, pro-
vee redención para los que huyen a él en busca
de refugio, y él es ejecutor de los que perma-
necen en el campo del enemigo y que a causa
de su iniquidad sufren destrucción a fin de ba-
lancear la iniquidad hecha por ellos al Señor
y a su pueblo. En ambos casos existe una libe-
ración por medio de una liquidación o pena por
el pecado.
El precio redentivo provisto en el Calvario
fué para los que tienen fe y obedecen los man-
damientos del Señor. La redención en el Arma-
gedón castiga a los que lo merecen, es decir, a
los que han causado daño intencional o de otra
manera. Los que de esa manera han causado
daño o cometido violencia contra los pequeños
de Dios han contraído deuda a causa de su ini-
quidad, y forzosamente tienen que pagar y pa-
garán en el Armagedón con sus vidas. No pue-
den pagar la deuda al perjudicado, por cuanto
222 S A L V A C I O N

éste se halla muerto, pero tienen que pagar al


pariente mas próximo en carne y sangre. Así
como el homicida es un deudor, igualmente tie-
ne que dársele muerte por el pariente más cer-
cano del muerto, "el redentor," el cual quita la
deuda dando muerte al homicida. Nótese aho-
ra las palabras de Dios concernientes a la
"Cristiandad" y a todas las naciones que vo-
luntariamente han violado el pacto eterno. La
cuenta tiene que ser liquidada con todos éstos,
y por eso el Señor dice: "La tierra será entera-
mente vaciada y completamente saqueada; por-
que Jehová ha hablado esta palabra. La tierra
se pone de luto y se marchita; desfallece la gente
encumbrada de la tierra. La tierra también es
profanada bajo sus habitantes; porque traspa-
saron la ley, cambiaron el estatuto, y quebran-
taron el pacto eterno."—Isaías 24: 3-5.
En el caso del homicida por yerro, la vida no
se le quita, pero en el tipo es cubierto y prote-
gido por el sumo sacerdote, y en el antitipo
por el gran Sumo Sacerdote, Cristo Jesús, quien
hace expiación por los que huyen a Cristo. En
el tipo, el intencional, voluntarioso y deliberado
homicida, de ninguna otra manera podía saldar
su deuda, sino con su propia vida la cual le era
quitada por el vengador o redentor. Esto es lo
que hace a los inicuos el gran Redentor en el
Armagedón. Lo dicho muy bien representa y
predice el hecho de que la sacrificada vida del
hombre Jesús no expía o rescata a los volun-
tarios inicuos que desprecian la provisión que
Dios ha hecho para la salvación. Los que bajo
tales condiciones de voluntaria iniquidad mue-
ran en el Armagedón nunca tendrán redención.
E L I t E S C A T E 223

(Números 35:30-33) Todos los textos bíblicos


en que la palabra hebrea gaal se usa prueban
que en ningún caso los inicuos son redimidos,
sino que solo los pobres y necesitados del Señor
son redimidos. Por "pobres y necesitados" se
da a entender aquellos que se dan cuenta de
su propia incapacidad para salvarse y que de-
sean ser salvos, que ejercen fe en Dios y en
Cristo Jesús, y que recurren a Cristo Jesús
para ser salvados o redimidos. Todos los ini-
cuos que rehusan aceptar la provisión de Dios
para la salvación permanecen bajo la condena-
ción resultante del pecado de Adán: "Se vol-
verán los inicuos al infierno, y todas las na-
ciones que se olvidan de Dios."—Salmo 9:17.

CUBRIR
La palabra hebrea khopher también se tra-
duce "rescate". Se deriva de la palabra hebrea
khaphar, la cual significa "cubrir". Aparece por
primera vez en la Biblia en Génesis G: 14, cuan-
do Dios dijo a Noé: "Haz para ti un arca de ma-
dera de ciprés; harás aposentos en el arca, y la
calafatearás por dentro y por fuera con brea
[khopher]." Esta misma palabra da a entender
el cargo o precio que cubre concerniente al due-
ño de un buey que ha dado muerte en el si-
guiente texto: "Pero si el buey hubiere sido
acorneador anteriormente, y se le hubiere no-
tificado al dueño, y él no le hubiera encerrado,
de modo que matare a hombre o mujer, el buey
será apedreado, mas el dueño también sera
muerto [por voluntaria negligencia en no pres-
tar atención a la noticia dada]. Si le fuera im-
puesto [al dueño] rescate [khopher; un precio
¿48 S A L V A C I O N

para cubrir el daño; según Young: una expia-


ción], pagará por la redención de su vida con-
forme a todo lo que le fuere impuesto."—Exodo
21:29, 30.
Se ve que el pago de un rescate de dinero era
permitido únicamente porque el dueño del buey
no era homicida deliberado y directo, sino la
causa indirecta de la muerte debido a su negli-
gencia y se tomaba en pago dinero de expiación.
Después de que se hacía el censo de los israe-
litas, se pagaba un rescate, como se indica en
el siguiente texto: "Cuando formares el censo
de los hijos de Israel, de aquellos que han de
ser empadronados, entonces cada uno de ellos
pagará el rescate [(Hebreo) khopher] de su
vida a Jehová cuando fueren empadronados,
para que no haya plaga entre ellos al contarlos.
Esto es lo que ha de dar todo aquel que fuere
incluido entre los empadronados: la mitad de
un siclo, conforme al siclo de Santuario (veinte
geras son un siclo); medio siclo por ofrenda a
Jehová."—Exodo 30:12,13.
Ciertamente que el rescate mencionado en el
texto anterior no es "un precio correspondien-
te". lia Versión de los Setenta traduce la pala-
bra hebrea por la griega lytron, la cual equivale
a "rescate". Esto muestra que la palabra "res-
cate" en sí mismo no en todo caso significa un
precio correspondiente; sino que Cristo Jesús,
es decir, su preciosa sangre, fué y tenía que ser
un precio correspondiente por cuanto eso era
necesario para comprar para la simiente de
Adán aquello que Adán había perdido.
En el siguiente texto en que la palabra "res-
cate" aparece se traduce la palabra hebrea liho-
EL ItESCA T E 225

pher, la cual ha sido impropiamente aplicada a


la humanidad en general: "Si hubiere entonces
junto a él, un mensajero, algiín intérprete, uno
escogido entre mil, para hacer presente al hom-
bre lo que es su deber; entonces se compadece
de él, y dice: ¡ Líbrale de descender al hoyo; yo
he hallado el rescate! [una expiación ( Y o u n g ) ]
El ha redimido mi alma, para que no pasase al
hoyo; y mi vida ve ya la luz."—Job 33: 23, 24, 28.
En este cuadro profético Job representa a
los fieles seguidores de Cristo Jesús, y el res-
cate que cubre se halla en la abogacía de Cristo
Jesús, que en la escritura se llama Mensajero
o Intérprete. En el año de 1918 la antitípica
clase Job, los fieles seguidores de Cristo Jesús
a quienes Job representó, se hallaban en gran
angustia a causa de la opresión del enemigo.
En ese año el Señor Jesús vino al templo de
Jehová Dios. El espíritu santo que había sido
el guía del pueblo de Dios, habiendo desempe-
ñado sus funciones, fué retirado, y el Señor
Jesiís mismo, estando presente, representó a su
pueblo y abogó por él ante Jehová Dios, es decir,
por aquellos que habían sido presa de la angus-
tia a causa de no cumplir con la obligación de
proclamar la verdad. Esa clase se presenta en
Isaías como clamando a Dios y éste escuchán-
dola y libertándola. (Isaías 6 : 6 , 7 ; 1 2 : 1 ) Los
fieles que de esa manera clamaron a Jehová fue-
ron los que hallaron un rescate que cubre, en la
abogacía de Cristo Jesús. Ciertamente que esto
no aplicó a la clase del "siervo malo". Solamente
el fiel resto fué rescatado de caer en el hoyo,
por cuanto para él había un precio que cubría.
Hasta la presente el texto citado ha sido apli-
226 S A L V A C I O N

cado como un texto de "restitución", es decir, a


la 'gente que será restaurada durante el reinado
de Cristo'. Pero esa aplicación no es correcta.
Los fieles fueron los que hallaron una expiación
o liberación por medio de su Abogado, Cristo
Jesús.

EXCLUIDOS
Las Escrituras plenamente muestran que hay
quienes son excluidos de los benéficos resul-
tados del rescate. El contexto indica que los ca-
sos de los no rescatados aparecen antes del
Armagedón y hasta el Armagedón, pero no des-
pués del Armagedón y durante el reino de mil
años del Rey, Cristo Jesús. La provisión hecha
con relación a la ciudad de refugio se halla en
punto de prueba, mostrando que Dios por me-
dio de este cuadro profético prediciendo que hay
aquellos por quienes puede hacerse expiación.
El texto relacionado con este asunto dice: "Y
no aceptaréis rescate [expiación (según la tra-
ducción de Young)] por la vida del homicida
que es digno de muerte; sino que será muerto
irremisiblemente. Y no aceptaréis rescate [ex-
piación] por aquel que ha huido de la ciudad
de refugio, para que vuelva a vivir en su país,
hasta que muera el sumo sacerdote."—Números
35:31,32.
Ni aun la expiación del gran Sumo Sacerdote,
Cristo Jesús, podría cubrir al obstinado, volun-
tarioso y deliberado homicida. También los que
aceptan el mérito expiatorio del pecado provisto
por el gran Sumo Sacerdote antes del Armage-
dón y que se salen de su protección no pueden
tener ninguna esperanza de salvación en el Ar-
BL RESCAT E

magedón ni después de él, ni durante el reino


de Cristo. El profeta Samuel aplica esta misma
regla, como se registra en 1 Samuel 12: 3: "H e-
me aquí; testificad contra mí delante de Jehová
y delante de su ungido, cíiyo buey he tomado,
o cúyo asno he tomado, o a quién he hecho ex-
torsión, o a quién he oprimido, o de cuya mano
he admitido un regalo para cegar mis ojos con
él; y se lo devolveré." Se ve pues que algunos
se hallan completamente excluidos del beneficio
del sacrificio de rescate.
El siervo de Dios Eliú, en el cuadro relativo
a Job, habló con autoridad anunciando la regla
fija de Dios, cuando dijo: "Pero tú cumples el
juicio del inicuo; el juicio y la justicia echan
mano de ti. Por cuanto hay ira, ten cuidado que
él no te lleve con un golpe suyo; luego no te po-
drá librar un gran rescate [expiación (Young)]."
(Job 36:17,18) Hombres de gran riqueza, ya
sea en dinero, posición, influencia y honor entre
los hombres, tales como el exaltado clero o sus
ricos "mayorales de su rebaño", se creen a sí
mismos favorecidos de Dios y de Ci'isto y con-
fían para su seguridad en su riqueza, honor y
posición. Pero ¿cuál es el resultado de eso según
las Escrituras? "Los que confían en su hacienda
y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
ninguno de ellos podrá en manera alguna redi-
mir al hermano, ni dar a Dios su propio rescate
[expiación (Young)] (porque la redención de
su alma es costosa, y no se logrará jamás:) que
viva en adelante para siempre, y no vea corrup-
ción." (Salmo 49:6-9) Tales hombres mueren
como bestias brutas, por cuanto no son mejores
que la bestia: "El hombre que está en honra y
228 S A L V A C I O N

no entiende, es semejante a las bestias que pe-


recen."—Salmo 49:20.
Nótese el siguiente texto: "Porque los celos
[envidia] son la furia del marido; el cual 110 per-
donará en el día de la venganza. No hará caso
[Cristo Jesús, el gran Sumo Sacerdote] de nin-
gún rescate [expiación (Young)]; ni se dará por
satisfecho, aun cuando ofrecieres muchos rega-
los [de sacerdotes humanos o clérigos o inter-
mediarios, ya sea que se paguen por el 'purga-
torio', oraciones y demás]."-Proverbios 6:34,35.
Ni tampoco pueden hacer provisión para la
compra de su vida tirando su oro en las calles.
Su liberación de ninguna manera puede ser com-
prada por ellos. Las riquezas del hombre no pue-
den rescatarlo: "Los hay que se enriquecen, mas
nada tienen; hay otros que se hacen pobres, y
tienen grandes riquezas. Las riquezas del hom-
bre son el rescate [que el culpable pagaría] de
su vida [lo cual reprende Jehová]; mas el pobre
[del Señor, el que es pobre en su propia estima-
ción, confiando únicamente en el Señor] no oye
las amenazas."—Proverbios 13: 7, 8.
El inicuo viene a ser el rescate del justo en
ciertas condiciones. ¿Y cómo? "Rescate [expia-
ción (Young)] para el justo es el inicuo; y en
vez de los rectos, padecerá el prevaricador."
(Proverbios 21:18) Este texto aplica en el Ar-
magedón. En la expresión de la ira de Jehová
por medio de Cristo Jesús en ese tiempo los
inicuos y los transgresores recibirán la muerte
como precio de la libertad de los rectos, a fin
de que los justos y los rectos sean librados del
abuso y opresión a que los tienen sujetos los
inicuos y voluntarios transgresores. Por medio
EL ItESCATE 229

<le su muerte los inicuos y voluntarios transgre-


sores rescatan a los justos. La razón es que los
inicuos y transgresorcs no desean someterse a
ningún otro arreglo para la libertad de los jus-
tos y Jehová pone en vigor este remedio en con-
tra de ellos. En apoyo de lo dicho, nótese Isaías
43:1, 3, 4: "Mas ahora, dice Jehová que te creó,
oh Jacob, y el que te formó, oh Israel: No te-
mas; por que yo te he redimido; te he llamado
por tu nombre; tú eres mío. Porque yo soy Je-
hová tu Dios, el Santo de Israel, Salvador tuyo:
yo di a Egipto por tu rescate [expiación], y a
Etiopía y a Sabá en lugar de tí. Desde que fuiste
precioso en mi vista, has sido honorable, y yo
te he amado; por tanto daré hombres [los ini-
cuos] en lugar de ti, y pueblos [los transgreso-
res] por tu vida."
Los religiosos israelitas conspiraron para ma-
tar a Jeremías, el fiel siervo y profeta de Dios.
Igualmente los religionistas del tiempo presente
y sus aliados conspiran para matar a los testi-
gos de Jehová, de quienes Jeremías fué tipo,
ejemplo o modelo. Por mandato del Señor, el
profeta de Dios registra el propósito de Jehová
concerniente a los tales: "Porque cavaron [los
conspiradores religiosos] hoyo para prender-
me [los ungidos de Dios], y escondieron lazos
[trampas puestas por el clero y sus religiosos
aliados contra los testigos de Jehová] para mis
pies [los 'pies' de Cristo Jesús, los últimos miem-
bros en la tierra]. Mas tú sabes, oh Jehová, todo
su propósito contra mí para hacerme morir: ¡ no
perdones su iniquidad, y su pecado [no cubras
la iniquidad de ellos (Young)], y su pecado no
sea borrado de tu vista; antes sean hechos tro-
230 S A L V A C I O N

pezar [en el Armagedón] delante de tí; trata


con ellos en el tiempo de tu ira!" (Jeremías
18: 22, 23) Esto muestra que esos conspiradores
no obtienen el beneficio del sacrificio del res-
cate ni en el Armagedón ni después de él.
Los hijos de Eli, el sumo sacerdote de Israel
en Silo, eran inicuos; y esos inicuos hijos pre-
figuraron al "hombre de pecado", compuesto del
"siervo malo", los religiosos perseguidores del
pueblo de Dios, y aliados, concerniente a los
cuales está escrito: "Pues yo le he dicho que
castigaré a su casa perpetuamente, con motivo
de la iniquidad de que él tenía conocimiento,
cuando sus hijos iban atrayendo sobre sí mal-
dición, y él no los refrenó. Y por tanto he jura-
do acerca de la casa de Eli, que nunca jamás
será expiada la iniquidad de la casa de Eli, ni
con sacrificios ni con ofrendas vegetales." (1 Sa-
muel 3:13,14) Lo que aconteció a Silo repre-
senta lo que pronto acontecerá a los religionis-
tas de la "Cristiandad", y esto se muestra por
Jeremías 7 : 1 4 : "Por tanto haré con esta Casa
que es llamada de mi nombre (en la que vosotros
estáis confiados), y al lugar que os di a vosotros
y a vuestros padres, así como hice en Silo."
Las Escrituras que dejaron los apóstoles bajo
inspiración plenamente corroboran esta conclu-
sión, que no hay rescate para los inicuos volun-
tarios que intencionalmente persiguen a otros a
causa de su fidelidad, devoción y servicio al
Señor. (Hebreos 6: 4-6) "Porque si pecamos vo-
luntariamente, después de recibir el conocimien-
to de la verdad, ya no nos queda sacrificio por
los pecados; sino cierta horrenda expectación
de juicio, y un ardor de fuego, que devorará a
E I. Ií E S C A T E 231

los adversarios. Aquel que ha desechado la ley


de Moisés, por el testimonio de dos o tres tes-
tigos muere sin misericordia alguna: ¿de cuánto
más severo castigo, pensáis, que será tenido por
digno aquel que ha hollado bajo sus pies al Hijo
de Dios, y ha estimado como inmunda la sangre
del pacto con que había sido consagrado al ser-
vicio de Dios, y ha hecho ultraje al espíritu de
gracia ?"—Hebreos 10: 26-29.

PRIMOGENITOS
La palabra hebrea pahdah se traduce "res-
cate". Significa "poner en libertad; desatar; res-
catar". Esta palabra se usa en Exodo 13:13,15,
en donde se traduce "redimir". Jehová dijo a
Moisés: "Pero todo primerizo de asno lo redi-
mirás con un cordero; y si no le redimieres, que-
brarás su cerviz: mas todo primogénito de hom-
bre, de entre tus hijos, redimirás. Y aconteció
que cuando Faraón se negó obstinadamente a
dejarnos ir, Jehová mató a todo primogénito
en la tierra de Egipto, desde el primogénito del
hombre hasta el primogénito de la bestia; por
lo mismo yo sacrifico a Jehová todo primer
nacido, siendo macho, mas a todo primogénito
de mis hijos redimo." Lo anterior muestra que
el primogénito original de Israel en Egipto era
redimido de la muerte a manos del ángel des-
tructor de Jehová aun cuando no se diera un
"precio correspondiente".
Refiriéndonos una vez más al dueño del buey
que mataba un hombre y que era responsable
de ello, está escrito: "Si le fuere impuesto res-
cate [es decir, al dueño del buey], pagará por
la redención do su vida [como pena] conforme
232 S A L V A C I O N

a todo lo que le fuere impuesto." (Exodo 21: 30)


En un caso como ese su redención es de la pena
de muerte; es decir, pagaba una cantidad de di-
nero en vez de pagar con su vida.
Nada hay en los cuadros típicos que prefigure
o prediga que Jehová provee rescate o redención
para toda criatura humana, incluso los inicuos;
y por consiguiente tiene que arribarse a la con-
clusión de que durante los mil años del reinado
de Cristo los voluntariamente inicuos no serán
despertados de la muerte. Nótese que antes de
la venida de Jesús el "rescate" o "redención"
de que se habla en las Escrituras aplicaba de la
siguiente manera: A Israel (Jacob) como se
muestra en Deuteronomio 7: 8; 13: 5; 21: 8; Sal-
mo 25: 22; 1 Crónicas 17: 21; aplicado a "tu
herencia" (Deuteronomio 9: 26); aplicado a Da-
vid, fuera de la adversidad y angustia (2 Samuel
4: 9; 1 Reyes 1: 29); aplicado a "mi alma" (Sal-
mo 4 9 : 1 5 ) ; a "su alma" (arrepentidos) (Job
3 3 : 2 7 , 2 8 ) ; a Cristo Jesús (Salmo 69:18-20);
al resto, ya justificado por la fe en el precio de
rescate de Cristo Jesús, y ahora necesitando li-
beración del fuerte enemigo (Jeremías 15:21),
siendo este último texto el siguiente: "Pues te
libraré [al resto, representado por Jeremías]
de mano de los inicuos, y te redimiré [te he re-
dimido (Young)] de mano de los terribles."—
Jeremías 15:21.
Los siguientes textos aplican exclusivamente
a los que previamente han sido comprados con
la preciosa sangre de Cristo Jesús y que ahora
tienen la promesa de ser libertados del enemi-
go: Isaías 35:10; Isaías 51:11; Isaías 1 : 2 7 ;
Jeremías 31:11,12; Oseas 13:14. "Los llamaré
E L R E S CA T E 233

con nn silbido, y los juntaré [en el templo, es


decir, en Sión]; porque yo los he redimido [de
Babilonia, la organización de Satanás]; y se
multiplicarán como antes se multiplicaban."—
Zacarías 10:8.

TRAYENDOLOS D E LA TUMBA
Muchos han sostenido que las Escrituras ga-
rantizan que "todos tienen que ser levantados
de la muerte" a la vuelta de Cristo y durante
su reinado de mil años. (Estudios en las Escri-
turas [inglés], Tomo Cinco, páginas 478-486)
Esa conclusión carece de apoyo de la razón y de
la Biblia. Nadie recibirá el beneficio del sacri-
ficio de rescate que ha sido pagado a menos que
voluntariamente se aproveche de ese privilegio.
Es evidente, pues, que traería de la muerte úni-
camente a los que posiblemente se aprovecha-
ran del rescate al venir al conocimiento de la
verdad, por cuanto el rescate se provee sola-
mente para ellos, y no para quienes no desean
ser reformados y salvados. El don de Dios no
se forza sobre quienes no lo desean.
Téngase siempre presente que en la reden-
ción de la humanidad por la sangre de Cristo
Jesús el atributo de justicia no se halla impli-
cado. Si únicamente se invoca y aplica la divina
regla de justicia, entonces la entera raza hu-
mana tendría que perecer a causa de la imper-
fección del pecado. El atributo de amor es el
que se halla implicado. La misericordia es el
resultado del ejercicio de la amorosa bondad de
Dios. Desde el punto de vista de la justicia, Dios
no tiene obligación alguna de rescatar al peca-
dor, ni de extender su misericordia a toda cria-
234 S A L V A C I O N

tura ya sea que ésta busque o desee la miseri-


cordia o 110. Con los dos hijos de Isaac, Dios
hizo un cuadro profético mostrando su previsión
con respecto a dos clases de personas; una que
busca el camino de la justicia, y otra que sigue
exactamente el curso contrario. Está escrito:
"Así como está escrito: Amé a Jacob, mas a
Esaú le aborrecí." (Romanos 9 : 1 3 ) "Jacob" en
este caso representa a la clase que busca al Se-
ñor, que le halla y que fielmente le sirve; a los
tales ama Dios. "Esaú" representa a la clase
infiel, la cual no aprecia la bondadosa provi-
sión hecha por Dios para la humanidad. Dios
preconoció estas dos clases, y las predijo, por
cuanto para él todo es preconocido: "Conoci-
das son a Dios desde el siglo todas sus obras."
(Hechos 15:18, V.V.) Ciertamente que Dios pre-
conoció aquella clase de criaturas humanas que
despreciarían sus bendiciones de vida, así como
a la clase que gozosamente aceptaría su amo-
rosa provisión. Se deduce, pues, que los que no
desean conocer a Dios y a Cristo Jesús, ni reci-
bir las bendiciones de Dios por medio de Cristo
Jesús, no tendrán su misericordia, y Dios no
les tendrá compasión a la fuerza. ¿Podría argu-
mentarse que la justicia hacia todos requeriría
el que Dios forzase su misericordia sobre todos,
aun cuando anticipadamente supiera que tales
personas rechazaran su amorosa bondad? Cier-
tamente que no. La justicia es rectitud, y la
injusticia es iniquidad. El argumento presenta-
do por la inspirada Palabra de Dios, es: "¿Qué
pues diremos? ¿Hay acaso injusticia de parte
de Dios ? ¡ No se diga nunca! Pues él mismo dice
a Moisés: Tendré misericordia de quien tenga
EL ItESCATE 235

misericordia, y tendré compasión de quien tenga


compasión. Asi pues no es del que quiere, ni del
que corre, sino de Dios que tiene misericordia."
(Romanos 9:14-16) Este aserto se hace en co-
nexión con el desafío del Diablo hecho a Jehová
Dios, y de esa manera Dios manifiesta su pro-
pósito de extender su misericordia hacia aque-
llos que escuchan el testimonio y prueban su
integridad hacia Jehová. Sostener que por ser
Dios justo está obligado a tener misericordia
de todos, es absolutamente inconsistente e in-
correcto. El sostener que a causa de la justicia
está obligado a dar a toda criatura el beneficio
de la salvación por medio del sacrificio de res-
cate, es incorrecto, y por completo carece de
apoyo de la razón o de las Escrituras. El soste-
ner que Dios está obligado a salvar a todos los
hombres, a fin de probar plenamente su supre-
macía, es del todo incorrecto y no cuenta con
el apoyo de ninguna autoridad.
El desafío del Diablo hizo surgir el punto en
cuestión con respecto a la capacidad de Dios
para poner en la tierra hombres que le fueran
fieles bajo la prueba impuesta por el Diablo.
Concerniente a ese desafío, la abundante evi-
dencia muestra que Dios ha probado que Sata-
nás es mentiroso y que la supremacía de él es
un hecho indisputable, por cuanto muchas per-
sonas a través de los siglos y hasta el tiempo
actual han mantenido su integridad hacia Dios.
En el Armagedón Dios destruirá todo aquello
que Satanás ha formado para oponer a Dios,
y de esa manera definitivamente establecerá su
propia supremacía. Por consiguiente, toda per-
sona qiie voluntariamente aproveche el bonda-
236 S A L V A C I O N

doso don de Jehová será bendecida con vida, y


tendrá la oportunidad de probar que el inicuo
desafío de Satanás es una difamación al nom-
bre y Palabra de Dios, y que Satanás es menti-
roso y Dios es verdadero. Los hombres se han
metido en grandes dificultades con respecto al
rescate, razonando sobre la teoría de que en eso
se halla implicado el asunto de la justicia.
Cuando Dios sentenció a Adán a la muerte,
la justicia requería que Adán pex-diera la vida.
Cuando Adán volvió al polvo de donde fué to-
mado, la justicia quedó por completo satisfecha.
La justicia en todo tiempo ha estado satisfecha
puesto que, en lo que Adán concierne, toda su
descendencia justamente y por herencia ha es-
tado bajo condenación, pero, no hallándose di-
rectamente bajo juicio, Dios podría consistente-
mente extender su misericordia hacia ella. No
se trataba de satisfacer la justicia por medio
de la muerte de otro hombre perfecto, y la muer-
te de Jesús no tuvo por objetivo la satisfacción
de la justicia. Si Jehová aceptara la perfecta
vida de Cristo Jesús como satisfacción de la
justicia, eso significaría que el juicio contra
Adán no estaba satisfecho o que la sangro de-
rramada por Jesús fué una doble satisfacción;
lo cual sería absolutamente inconsistente e im-
posible de parte de Dios.
Examinemos ahora el asunto desde el punto
de vista del amor: Dios altruístamente proveyó,
e indudablemente Jesús convino con Jehová en
hacerse hombre y dar su perfecta vida huma-
na como un equivalente a lo que la simiente
de Adán tenía derecho y habría recibido de él.
Cuando ese equivalente, es decir, la perfecta
E 1„ II Ií S G A T E 237

vida humana de Jesús y el derecho a ella, es


presentado a Jehová Dios en el cielo, consti-
tuye y constituyó el precio de compra de todos
los derechos que la simiente de Adán había per-
dido a causa del pecado de su progenitor. Por
consiguiente, el hecho de que Cristo Jesús re-
cibió vida en el plano espiritual, y habiendo pa-
gado su derecho a la vida como criatura huma-
na lo hizo dueño de todos los descendientes de
Adán que cumplieran con los siguientes requi-
sitos de Dios: tener fe en Dios y en Cristo Je-
sús, y observar las reglas subsecuentemente he-
chas para el gobierno de todos los que van por
el camino de la 1'e. El sacrificio de rescate del
Señor Jesucristo es el precio que exactamente
corresponde a lo que Adán perdió, pero 110 es
un sustituto por Adán, ni se hizo con el fin de
satisfacer la justicia, sino como un precio de
compra. Jehová Dios constituye a Jesús en
"Padre Eterno", es decir, en uno que suminis-
tra vida eterna. ¿ Pero cuál es la condición 1 La
gente tiene que cumplir con los requisitos pues-
tos por Dios. (Isaías 9: 6) Por eso está escrito
que 'la vida es el don de Dios por medio de Jesu-
cristo nuestro Señor'. (Romanos 6: 23) Un don
110 puede ponerse en operación a menos que haya
armonía mental entre el que lo da y el que lo
recibe. En otras palabras, la oferta debe hacer-
se, y aquel a quien se le ofrece voluntariamente
tiene que aceptarla. Por consiguiente, el don no
puede darse a quien rehusa aceptarlo. Esa es
la razón por la cual el sacrificio de rescate es
en beneficio únicamente de los que lo solicitan
y desean recibirlo.
238 S A L V A C I O N

Como se registra en las Escrituras, todos los


hombres se hallan bajo condenación, lo cual re-
sultaría en la completa extinción de la raza hu-
mana por medio de la muerte a menos de que se
proveyera para la redención. (Romanos 5 : 1 2 )
Dios bondadosamente ha provisto y colocado
ante la humanidad la vía de escape de la muerte
y por ende la manera de obtener vida eterna.
La gente tiene que escoger entre permanecer
bajo la condenación que justamente pesa sobre
ella y aprovecharse de la amante bondad y mi-
sericordia de Dios, buscando y voluntariamente
aceptando la amorosa provisión de salvación por
medio de la cual se obtiene vida. La vía de es-
cape de la muerte y el camino que conduce a la
vida eterna son por medio de Cristo Jesús. Dios
lo ha colocado como el fundamento, y no hay
otro camino ni otro nombre por medio del cual
el hombre pueda recibir la vida. Solamente los
que crean que Dios ha hecho esa provisión y
que Cristo Jesús es el medio de salvación pue-
den posiblemente ser salvos. Durante los siglos
pasados muchos han sido puestos frente a frente
con la provisión de Dios para vida y voluntaria
y deliberadamente han despreciado la misma.
Han muerto en sus pecados, permaneciendo so-
bre ellos la condenación. No es razonablemente
posible que Dios los vuelva a la vida y les dé
otra oportunidad para que rechacen su bonda-
dosa oferta de vida.
Lo dicho no es en lo más mínimo contrario ni
fuera de armonía con la declaración bíblica he-
cha por Juan el Bautista concerniente a Jesús:
"He aquí el Cordero de Dios, que quita el pe-
cado del mundo." (Juan 1:29) Esta enfática
El, RESCATE 239

declaración no significa que Jesús quita el pe-


cado de todo el mundo que rehusa aprovechar
la oportunidad y que voluntariamente escoge el
camino de la iniquidad, lo cual significa abso-
luta nraerte. En tiempos pasados ha habido y
actualmente hay muchas personas de esa clase.
Las palabras de Jesús con respecto a este asun-
to son muy enfáticas: "Porque no envió Dios
a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por medio de
él. Quien cree en él, no es condenado; mas el
que 110 cree, ha sido ya condenado; por cuanto
110 ha creído en el nombre del Hijo Unigénito
de Dios."—Juan 3:16,18.
Cuando Jesús se hallaba en la tierra vigoro-
samente condenó a los fariseos y a sus religio-
sos aliados, diciéndoles que eran hijos del Diablo
y dignos de muerte. El sostener que el sacrificio
de rescate aplicaría a tales opositores del Señor
y de su reino sería tanto como negar la sinceri-
dad y verdad de la condenación de Jesús de
aquellos inicuos. La amorosa bondad y miseri-
cordia de Jehová se extiende a todos los que
voluntariamente creen en Dios y su amado Hijo
Cristo Jesús y fielmente les sirven: "¡ Quien sea
sabio, observe estas cosas; y consideren todos
la misericordia de Jehová!"—Salmo 107: 43.
Hay una clase de clérigos en toda la "Cris-
tiandad", sabia en su propio concepto, que adop-
ta las palabras del obispo de Bírmingham, quien
dice: "La historia del pecado y caída de Adán,
y la redención por medio de Cristo Jesús es tra-
dición popular." Esos hombres se conocen con
el nombre de "altos críticos" y niegan que hay
valor alguno en la derramada sangre de Jesús.
240 S A L V A C I O N

Tienen una oportunidad para conocer la provi-


sión de Dios para la salvación, pero voluntaria y
deliberadamente la esquivan y conducen a otros
al error. Esos altos críticos se presentan ante
la gente como predicadores de justicia. A sí mis-
mos se llaman "doctores en divinidad", "clé-
rigos," "obispos," y otros títulos resonantes. Son
religionistas y líderes de las organizaciones reli-
giosas. Han sustituido la Palabra de Dios con
doctrinas humanas, y de esa manera han inva-
lidado la Palabra de Dios. (Mateo 15:6-9) La
gente tiene que escoger entre seguir a estos lí-
deres humanos de organizaciones formadas por
hombres o aceptar la Palabra de Jehová Dios
y del Señor Jesucristo. Seguir a los religionis-
tas que de esa manera niegan la Palabra de Dios,
por consiguiente, significa que todos los que así
lo hagan, permanecerán bajo la condenación que
les sobrevino por herencia, y se hallan sujetos
a la ira de Dios. El desatender a estos munda-
nos sabios y prestar plena atención a la Palabra
y consejo de Jehová Dios y de su Hijo, Cristo
Jesús, es tanto como hallar la vida. Las Escri-
turas dan mucho énfasis a este punto: "El que
cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que
no obedece al Hijo, no verá la vida, sino que
la ira de Dios permanece sobre él." (Juan 3: 36)
Hallándose todos por herencia bajo condena-
ción, y habiendo Dios provisto la manera de
salir de esa condenación, no hay otro modo de
hacerlo, y por eso Jesús dice: "Y esta es la vida
eterna, que te conozcan a ti, solo Dios verda-
dero, y a Jesucristo a quien tú enviaste." (Juan
17: 3) Ciertamente, pues, que toda persona que
10 L RE SCAT E 211

tenga el deseo de vivir ansiosamente procurará


conocer lo que Dios requiere de ella a ñn des
que reciba la vida eterna.
CAPITULO V

REQUISITOS
n p O D A persona sensata desea vivir. ¡Vida
I eterna en un estado de paz y felicidad
perfectas! ¿qué más pudiera uno desear?
lía llegado el tiempo para que toda persona
sincera viva eternamente en la tierra si es que
cumple con los requisitos de Dios. Desde el
Armagedón en adelante el reino de Dios ten-
drá el pleno control de la tierra. Concerniente
al beneficio obtenido por las criaturas huma-
nas obedientes, está escrito: "Y limpiará [Dios]
toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte
no será más; ni habrá más gemido, ni clamor,
ni dolor; porque las cosas de antes han pasado
ya." (Apocalipsis 21:4) La raza humana ha
sido afligida con enfermedad, dolor y muerte
por tan largo período de tiempo que para mu-
chos es muy difícil creer que las presentes con-
diciones cambiarán. Que todos se cercioren a
sí mismos con respecto a este asunto poniendo
diligencia en conocer la verdad. En el arreglo
de Dios para todo hay un tiempo determinado;
y ahora estamos en el tiempo en que la gente
de buena voluntad puede conocer el camino que
conduce a la vida eterna.—Salmo 16:11.
En los capítulos anteriores se presentaron
los hechos indisputables probando que la muerte
es el resultado del pecado, que viene a todos
los hombres por herencia; que a Jehová Dios
242
REQUISITOS 243

pertenece la salvación; que la más grande crisis


de todas las edades lia llegado, cuando todos
los inicuos serán destruidos en el Armagedón
y cuando todos los que buscan la justicia y la
mansedumbre pueden ser pasados con vida a
través de ese desastre; que la salvación de la
muerte, y la vida eterna en felicidad, se hallan
al alcance de los obedientes; y que, por consi-
guiente, una gran emergencia confronta ahora
a los que formarán la "grande muchedumbre".
A fin de obtener vida uno tiene que conformarse
a los requisitos de Dios. ¿Qué es lo que revelan
las Escrituras con respecto a lo que Dios re-
quiero del hombre1?

p E
Todos los que deseen recibir el bondadoso
don de la vida tienen que agradar a Dios. La
fe es el primer requisito. "Pero sin fe es im-
posible agradarle; porque es preciso que el que
viene a Dios, crea (pie existe, y que se ha cons-
tituido remunerador de los que lo buscan." (He-
breos 11 : G) Eso quiere decir que los que de-
seen vivir, primeramente tienen que creer que
Dios es el Todopoderoso, cuyo nombre es Je-
hová, que él es el Supremo, y que es remune-
rador de los que diligentemente le buscan. Su
deseo es estar en armonía con el Todopoderoso
Dios, cuya provisión para vida es por medio
de Cristo Jesús. Por eso Jesús dice: "Yo soy
el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene
a [Dios] el Padre sino por mí." (Juan 14: G)
"Y ésta es la vida eterna, que te conozcan a ti,
solo Dios verdadero, y a Jesucristo a quien tú
enviaste." (Juan 1 7 : 3 ) Jesús compra a todo
244 S A L V A C I O N

miembro de la raza humana que solicita ser


comprado, y, siendo comprado, es decir, reci-
biendo el beneficio del precio de rescate pagado
por el hombre, viene a ser siervo del Señor,
siendo esa la razón por la cual Jesús dice: "Si
alguno me sirve, sígame." (Juan 1.2:26) El
primer requisito, por consiguiente, es creer en
Dios, el Todopoderoso, creer en el Señor Jesu-
cristo como el Redentor del hombre o compra-
dor, y luego seguir a Jesús. El hombre prueba
su creencia por medio del curso que sigue.

CONSAGRACION
El siguiente requisito que hay que cumplir es
hacer la voluntad del Todopoderoso Dios, por
cuanto eso es lo que Jesús en todo tiempo hace;
como está escrito: "Luego ha dicho [Jesús]:
He aquí que vengo para hacer, oh Dios, tu vo-
luntad, (quita lo primero para establecer lo
segundo)." (Hebreos 10:9) "Me complazco en
hacer tu voluntad, oh Dios mío, y tu ley está
en medio de mi corazón." (Salmo 4 0 : 8 ) El
hombre imperfecto es egoísta y desea hacer
su propia voluntad; pero, habiendo creído en
Dios y en Cristo Jesús, ese hombre entonces
tiene que voluntariamente someter su propia
voluntad egoísta, conviniendo en hacer lo que
sea la voluntad de Dios con respecto a él. Eso
significa consagración del hombre para servir
a Jehová por medio de Cristo Jesús; y esa con-
sagración tiene que ser incondicional, es decir,
la persona tiene que gozosamente hacer a un
lado su propia voluntad egoísta, así como sus
propios caminos, y diligentemente procurar co-
nocer y hacer la voluntad de Jehová Dios. ¿Cuál,
XI K Q U 1 S l T O S 245

pues, es la voluntad de Dios concerniente a las


"otras ovejas" del Señor que formarán la gran-
de muchedumbre? Tienen que juntarse al Señor.
(Sofonías 2 : 1 ) Esas personas se hallan directa
o indirectamente en o bajo la influencia de la
organización religiosa de Satanás, cuyo nombre
es "Babilonia"; y toda persona de buena volun-
tad tiene que abandonar esa organización. Como
se muestra por la típica ciudad de refugio, la
persona de buena voluntad tiene que huir a
Cristo, a la organización de Dios, y refugiarse
en ella hasta que la crisis o emergencia del
Armagedón haya pasado. Esa persona tiene
que reconocer a Cristo Jesús como el "pan de
vida"; y así como los egipcios pidieron a José
que los comprara, a fin de no morir, igualmente
en el tiempo actual las "otras ovejas" del Señor,
que formarán la grande muchedumbre, tienen
que pedir a Cristo Jesús, el Mayor José, que
las compre y las alimente con el "pan de vicia"
a fin de que no mueran. Tienen que entender
que el reino de Dios bajo Cristo es la única vía
de escape de la crisis, así como el único lugar
de protección y salvación. Las instituciones re-
ligiosas son lazos a los cuales Satanás atrae
a la gente y la entrampa; y el que desee vivir
tiene que evitar esos lazos y entregarse por
completo en posesión a Cristo Jesús para su
protección.
La persona que cree que Jehová Dios es su-
premo y que Cristo Jesús es el Oficial Ejecu-
tivo de Jehová, gran Sumo Sacerdote y Rey,
así como Redentor del hombre, está, por consi-
guiente, ansiosa por conocer y hacer la volun-
tad de Dios. El creer no significa un simple
¿48 S A L V A C I O N

concepto mental del hecho de que Dios es su-


premo y de que Cristo Jesús es el Redentor,
sino significa reconocer esos hechos y actuar
en conformidad: "Que si confesares con tu boca
al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que
Dios le resucitó de entre los muertos, serás
salvo: porque con el corazón se cree para al-
canzar justicia, y con la boca se hace confesión
para salvación. Porque dice la Escritura: Todo
aquel que creyere en él, ño será avergonzado/'
—Romanos 10:9-11.
Huir de la organización de Satanás y buscar
refugio bajo la organización de Cristo significa
que quien así lo hace reconoce al Señor Jesu-
cristo y le pide que lo acepte. No se avergüenza
de confesar delante de otros su plena confianza
en Dios y en Cristo Jesús; de manera que hace
saber a otros su posición de parte de Dios y de
Cristo y que voluntariamente ha convenido en
hacer la voluntad de Dios. El corazón es el
asiento del móvil; y, por consiguiente, cuando
una persona cree en el Señor, es movida a dar
a conocer a otros que ha huido hacia Cristo
Jesús, que se ha puesto de parte del Señor y
que ha convenido en hacer la voluntad de Dios.
Busca protección de mano de Cristo Jesús e
invoca al Señor por protección y salvación:
"Todo aquel que invocare el nombre del Señor
será salvo." (Romanos 10:13) Siendo aceptada
por el Señor y puesta bajo su protección, esa
persona se halla en línea para ser librada de
la devastación en el Armagedón. Dios siempre
está en lo correcto, y el hombre que se guía
por la voluntad de Dios en todo tiempo se ha-
lla en el camino recto. La voluntad de Dios es
It E Q U I S I T O S 247

su expresada y perfecta ley concerniente a los


hombres: "La ley de Jehová es perfecta, que
convierte el alma; el testimonio de Jehová es
fiel, que hace sabio al simple; los preceptos
de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
el mandamiento de Jehová es claro, que alum-
bra los ojos." (Salmo 19: 7, 8) "Tus testimonios
que nos has encargado son justicia y verdad
exactísimas. Tu palabra es sumamente pura,
y tu siervo la ama. Tu justicia es una justicia
eterna, y tu ley es la verdad."—Salmo 119:138,
140,142.

SANTIFICACION
El siguiente paso necesario que hay que dar
es el de la santificación. El apropiado entendi-
miento de la palabra "santificación" y "santifi-
cado" es muy esencial, a fin de que uno pueda
apreciar su relación hacia Dios. Primeramente
se presentan las definiciones dadas por los mun-
danos lexicógrafos:
"Santificación: El acto de santificar; ser san-
tificado.
"Santificado: Hecho santo.
"Mojigatería: Apariencia de santidad; devo-
ción asumida o hipócrita."
Por las anteriores definiciones puede verse
que hay una verdadera santificación y una san-
tificación asumida.
Las Escrituras dan las correctas definiciones.
En las Escrituras las palabras "santificación",
"santificar," "santificado," corresponden con la
palabra "santo" y se derivan de la misma raíz
griega. Dios dijo a los israelitas, a quienes ha-
bía escogido para ser su pueblo típico y con
48 S A L V A C I O N

quienes había hecho un pacto: "Porque yo soy


Jehová vuestro Dios; por lo mismo os santifi-
caréis, y seréis hombres santos, porque yo soy
santo." (Levítico 11:44) El inspirado apóstol
cita las siguientes palabras: "Como hijos obe-
dientes, no conformándoos con vuestras concu-
piscencias de antes, en el tiempo de vuestra
ignorancia. Porque está escrito: Habéis de ser
santos, porque yo soy santo." (1 Pedro 1:14,16)
Dios es santo, porque se halla dedicado exclu-
sivamente a la justicia, y por tanto es entera,
plena y absolutamente justo o "santo". El Dia-
blo se halla absolutamente dedicado a la ini-
quidad, lo cual es lo contrario de la justicia.
A los que se han puesto de parte de Dios se
les hace la siguiente amonestación: "Sino con-
forme es santo aquel que os ha llamado, sed
también vosotros santos, en toda vuestra ma-
nera de vivir."—1 Pedro 1:15.
Hay personas que profesan estar de parte
de Dios pero que de hecho se hallan de parte
del enemigo de Dios, el Diablo. A esas personas
apropiadamente se les llama mojigatas, o hi-
pócritamente santas, por cuanto tienen una apa-
riencia externa de ser una cosa, cuando en reali-
dad son lo contrario. Los religionistas son moji-
gatos, pero el verdadero cristiano es santificado
y santo, por cuanto el cristiano está entera-
mente de parte de Dios. La religión engendra
la mojigatería. "Cristianismo" implica santifi-
cación. Los religiosos líderes de Israel, los fa-
riseos, tenían apariencia exterior de santidad,
cuando en realidad eran hipócritas, como les
dijo Jesús. Concerniente a los líderes religiosos,
los fariseos, Jesús dijo a la gente: "Pero no
REQUISITOS 2 7.'i

hagáis conforme a sus obras. . . . Porque atan


cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen
sobre los hombros de los hombres; pero ellos
mismos no quieren moverlas con un dedo suyo.
Empero todas sus obras las hacen para ser vis-
tos por los hombres; porque ensanchan sus fi-
lacterias, y extienden las franjas de sus vesti-
dos, y aman el primer asiento en las cenas, y
las primeras sillas en las sinogogas, y las salu-
taciones en las plazas, y ser llamados por los
hombres, Rabbí. . . . Y a nadie llaméis padre
vuestro en la tierra; porque uno solo es vues-
tro Padre, el cual está en los cielos."—Mateo
23:3-9.
Luego Jesús, dirigiéndose a los líderes reli-
giosos que por medio de sus tradiciones habían
invalidado la Palabra de Dios, dijo: " ¡ A y de
vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! por-
que limpiáis lo exterior de la copa y. del plato,
mientras que por dentro están llenos de rapaci-
dad y exceso." "Así también vosotros a la ver-
dad por fuera os mostráis justos a los hom-
bres; mas por dentro estáis llenos de hipocresía
e iniquidad." (Mateo 23:25,28) Una semejante
condición de mojigatería se observa actualmente
entre los líderes religiosos.
La palabra "santificado" aplicada conforme
a las Escrituras, significa estar completamente
dedicado a Dios y a su reino, siendo de esa ma-
nera santo, como Dios y Cristo Jesús son san-
tos. El Señor está entera y completamente de-
dicado a la justicia; como está escrito: "¡ Tú
eres justo, oh Jehová, y recto en tus juicios!
Tu justicia es una justicia eterna, y tu ley es
la verdad." (Salmo 119:137,142) Ser justo sig-
250 s a l v a c i o n

niñea ser recto: "Los preceptos de Jehová son


rectos, que alegran el corazón; el mandamiento
de Jehová es claro, que alumbra los ojos." (Sal-
mo 19:8) "Porque justo es Jehová, y ama la
justicia; el hombre recto mirará su rostro."
(Salmo 11:7) "Tu justicia es como las gran-
des montañas, tus juicios son un abismo pro-
fundo." (Salmo 36:6) "Tu justicia también,
oh Dios, alcanza hasta los altos cielos; tú has
hecho cosas grandes; ¡oh Dios! ¿quién como
tú?" (Salmo 71:19) "Su obra es noble y majes-
tuosa, y su justicia permanece para siempre."
(Salmo 111: 3) El Señor Jesús es como su Pa-
dre Jehová; es decir, enteramente justo. Acerca
de él está escrito: "Has amado la justicia y abo-
rrecido la maldad; por tanto Dios, tu Dios, te
ha ungido con unción de alegría sobre tus com-
pañeros." (Salmo 45: 7) Cristo Jesús es el gran
Juez y Rey, quien dominará y gobernará en
justicia. (Isaías 3 2 : 1 ; Salmo 96:13; Hechos
17:31) Jehová Dios es santo: "¡Ensalzad a
Jehová nuestro Dios, y encorvaos ante su santo
monte! porque Jehová, nuestro Dios, es santo."
(Salmo 9 9 : 9 ) "Jehová es justo en todos sus
caminos, y bondadoso en todas sus obras." (Sal-
mo 145:17) Concerniente ai Señor Jesús está
escrito: "Santo, inocente, inmaculado, apartado
de los pecadores."—Hebreos 7: 26.
Cristo Jesús es la Cabeza de la "nación san-
ta", es decir, el reino de Dios, el cual se halla
exclusivamente dedicado a la justicia y a llevar
a cabo el propósito de Jehová. (1 Pedro 2:1-10)
Toda criatura que agrada a Dios y recibe su
aprobación tiene que ser santa, es decir, tiene
que sin reservas dedicarse a Dios y su reino,
It E Q U I S I T O S 251

el cual es justo. Por consiguiente, todos y cada


uno de los que forman esa clase tienen que ser
santificados. Eso no quiere decir que la persona
es perfecta en la carne, sino que su devoción
de corazón sin reservas está de parte del Señor.
Los fieles de la antigüedad, contando desde Abel
hasta Juan el Bautista, incluso los santos pro-
fetas, no eran perfectos en su organismo o car-
ne, sino que completamente se dedicaron a Je-
hová Dios, siendo esa la razón por la cual el
invisible poder de Dios, su santo espíritu, los
guió en el camino recto, y escribieron de una
manera correspondiente. (2 Pedro 1 : 2 1 ) El
resumen de este asunto es que toda criatura
que recibe la aprobación de Dios y que se le
concede vida eterna, tiene que ser santa: es
decir, plenamente, sin compromisos ni reserva
alguna dedicada a lo que es recto y justo; sien-
do, por consiguiente, santificada. Los que se
ponen de parte de Dios, de su Rey y su Reino,
desde entonces tienen que dedicarse por com-
pleto a Dios y su reino, evitando toda contem-
porización con este mundo, que es la organi-
zación del Diablo.
"Santificación" es el acto de santificar. La
persona que ha convenido en hacer la voluntad
de Dios y ha tomado su posición declarándose
de parte de Dios y de su reino tiene luego que
llevar a cabo el acto de su santificación, lo cual
significa que se dedica a la tarea de cumplir
con su pacto de hacer la voluntad de Dios. No
es suficiente hacer el pacto, sino también es
preciso cumplirlo. El relato bíblico concerniente
a "la casa de los recabitas", es decir, de los
Jonadab, es un ejemplo notable. Aquellos hom-
s a l v a c i o n

bres solemnemente habían convenido en no be-


ber vino y vivir en tiendas de campaña. No ha-
bía mal alguno en beber una moderada canti-
dad de vino ni en vivir en casas, pero se habían
comprometido a no hacerlo, y para ellos lo im-
portante era cumplir con el compromiso que
habían contraído. Con toda fidelidad cumplie-
ron lo pactado, y a causa de ese hecho, Dios
dijo concerniente a ellos: " A Jonadab hijo de
Recab no le faltará [es decir, no dejará de
tener] nunca hijo que esté delante de mi pre-
sencia." (Jeremías 35:19) El fiel cumplimiento
del pacto es lo que Dios aprueba. Ser santifi-
cado, por consiguiente, significa que la persona
que ha convenido en hacer la voluntad de Dios
cumpla fielmente con ese compromiso, y pol-
lo tanto se aparte y se dedique por completo a
todo aquello que es recto y justo. La persona
que emprende la tarea de hacer la voluntad de
Dios es puesta por el Señor a que haga esa ta-
rea y mantenga su integridad hacia Dios.
¿Cómo se santifica una persona? Jesús con-
testa esa pregunta en las siguientes j)alabras,
dirigidas a Jehová: "Santifícalos con la ver-
dad: tu palabra es la verdad." (Juan 17:17)
Por consiguiente, es imposible que cualquier
clase de ceremonia religiosa santifique a uno
para con Dios. La santificación se verifica úni-
camente entre el individuo, que se ha compro-
metido a hacer la voluntad de Dios, y el Señor,
quien pone en acción a la persona para que
cumpla su compromiso. La persona tiene que
saber cuál es la voluntad de Dios hacia él:
"Porque esta es la voluntad de Dios, es a sa-
ber, vuestra santificación: que os abstengáis
it e q u i s i t o s 253

de la fornicación." (1 Tesalonicenses 4 : 3 ) En
este texto la palabra "fornicación" significa ilí-
cita relación, ya sea entre individuos o entre
cristianos y el mundo. El que se ha comprome-
tido a hacer la voluntad de Dios tiene prohibido
mezclarse o comprometerse con el mundo, o sea
la organización del Diablo, pues el hacerlo así
significa una ilícita relación, la cual se describe
como fornicación o adulterio. "¡Almas adúlte-
ras ! ¿no sabéis acaso que la amistad del mundo
es enemistad contra Dios?"—Santiago 4: 4.
Satanás es dios o invisible gobernante de
este inicuo mundo, el cual será destruido en
el Armagedón. (2 Corintios 4 : 4 ; Juan 12:31;
14:30) El consagrado y santificado tiene que
estar por completo de parte de Dios y de su
reino y plenamente contra el Diablo y su orga-
nización. El santificado tiene que 'procurar con
diligencia presentarse aprobado ante Dios', y
no avergonzarse ni dar excusas por hacer la
obra que Dios le ha mandado que haga. (2 Ti-
moteo 2 : 1 5 ) El Señor ha provisto las Escri-
turas para ayuda, consuelo y esperanza de los
que se han puesto de parte de Dios, y en estos
últimos días se las da a entender y hace que
se circulen publicaciones entre la gente para
ayudarle a obtener ese entendimiento. Con ese
fin se organizan estudios de la Palabra de Dios,
a fin de que los que se han comprometido a
hacer la voluntad de Dios conozcan el camino
recto.
Las "otras ovejas" del Señor, las cuales él
está ahora juntando, huyen de la organización
de Satanás y buscan refugio en la organiza-
ción del Señor, y, tomando de esa manera su
S A L V A C I O N

posición de parte del Señor, no pueden perma-


necer ociosas ni indiferentes. Como los "extran-
jeros" entre los israelitas tuvieron que obede-
cer la ley que Dios había dado a Israel, igual-
mente ahora la clase Jonadab, o sean las "otras
ovejas" tienen que obedecer. (Exodo 12:48,49)
Las "otras ovejas", que formarán la grande mu-
chedumbre, han venido a ser los "compañeros"
de los testigos de Jehová en la tierra, y la mis-
ma ley de Dios es la regla de acción para ambos.
Tienen que estar activos haciendo lo que la ley
de Dios manda que se haga.

COSAS REQUERIDAS
Jehová ha indicado a sus testigos, el resto,
y a las "otras ovejas", que se han consagrado
y santificado a Dios, lo que requiere de ellos,
y por lo tanto les dice: "El te ha dicho, oh
hombre, lo que es bueno, ¿y qué es lo que
Jehová pide de ti, sino hacer justicia, y amar
la misericordia, y andar humildemente con tu
Dios?"—Miqueas 6 : 8 .
"Hacer la justicia" significa hacer lo que es
recto y justo. A las "otras ovejas" específica-
mente se les manda que "busquen la justicia",
y por consiguiente tienen que ser diligentes en
conocer qué es justicia a la vista de Dios. Je-
hová trata justamente con todos, y con nadie
comete injusticia. Hacer justicia, por tanto, sig-
nifica conocer a Dios y su camino, y andar en
ese camino y obrar justamente para con todos;
evitando todo aquello que es injusto hacia el
prójimo. "¡ Abre tu boca, juzga con justicia, y
defiende la causa del pobre y del menesteroso!"
(Proverbios 3 1 : 9 ) El pobre y el menesteroso
It E Q U I S I T O S 255

son particularmente los que buscan al Señor y


que por tanto muestran un sincero deseo de co-
nocer la verdad. Concerniente a los que son
aprobados de Dios está escrito: "Aquel que
anda en justicias y habla rectitudes, que re-
chaza con desprecio la ganancia de opresiones,
que sacude sus manos de contacto con los sobor-
nos, que tapa sus oídos para no oír propuestas
sanguinarias, que cierra sus ojos para no ver
el mal." (Isaías 33:15) "Porque ha sido mani-
festada la gracia de Dios, la cual trae salvación
a todos los hombres, instruyéndonos a fin de
que renunciando a la impiedad y a los deseos
mundanos, vivamos sobria y justa y piadosa-
mente, en este siglo presente."—Tito 2 : 1 1 , 1 2 ;
2 Corintios 4 : 1 , 2 ; 2 Corintios 7:1.
El que ha hecho un pacto para hacer la vo-
luntad de Dios tiene que cumplir fielmente ese
pacto, para lo cual se requiere justicia y recti-
tud. Eso es de primera importancia; como está
escrito: "En la senda de la justicia está la vida,
y en el camino de su sendero no hay muerte."
(Proverbios 12:28) "Jehová . . . ama a aquel
que sigue la justicia." (Proverbios 1 5 : 9 ) Toda
persona que verdaderamente se halla de parte
de Dios y su Rey tiene un sincero deseo de ha-
cer bien a todos los que deseen aceptar lo que
es bueno: "Así pues, según tengamos oportuni-
dad, obremos lo que es bueno para con todos,
mayormente para los que son de la familia de
la fe." (Gálatas 6 : 1 0 ) Ese es el curso recto que
seguir. "No niegues el bien a quienes se les debe,
estando en el poder de tu mano hacerlo." (Pro-
verbios 3 : 2 7 ) Todo acto de injusticia es ini-
quidad, o es ilegal, por cuanto es contrario al
256 s a l v a c i o n

mandamiento de Dios. Los que se hallan bajo


el control de Satanás cometen injusticia hacia
otros. Los que están de parte de Dios y su Rey
toman exactamente el curso contrario, y por
consiguiente hacen lo (pie es justo hacia otros.
No es el deber o siquiera el privilegio de los
que se hallan de parte de Dios demandar jus-
ticia de otros, pero igualmente tienen que obrar
lo que es justo hacia otros. El que obra injusta-
mente con otros será debidamente recompen-
sado conforme a la voluntad de Dios.
Dios requiere que los que se hallan de parte
de él amen la misericordia. "Amor" es la per-
fecta expresión del altruismo. "Misericordia"
es el resultado de la amorosá bondad ejercitada
hacia otro que justamente no tiene derecho a
ella. "Amar la misericordia," por consiguiente,
significa hacer bien a otros sin egoísmo, aun
cuando esos otros no tengan derecho a ser ob-
jeto de esa bondad: "¿Quién es un Dios seme-
jante a ti, que perdona la iniquidad, y pasa por
alto la transgresión del resto de su herencia?
no retiene para siempre su ira, porque se de-
leita en la misericordia."—Miqueas 7:18.
Cuando Jehová Dios envió a su amado Hijo
a la tierra para salvar al hombre de perecer,
de esa manera mostró gran misericordia hacia
el hombre. Todos los hombres, siendo imper-
fectos a causa del pecado por herencia, cierta-
mente tendrían que perecer; pero en el ejercicio
de su altruismo y amorosa bondad Dios mues-
tra su misericordia hacia aquellos que creen
en el Señor Jesucristo y de esa manera los salva
de perecer. (Juan 3:16,17) "Dios es amor."
(1 Juan 4 : 8 ) Por tanto es completamente al-
it e q u i s i t o s 257

truísta. "Porque tú, Señor, eres bueno y per-


donador, y grande en misericordia a todos los
que te invocan. Mas tú, Señor, eres Dios com-
pasivo y benigno, lento en iras, y grande en
misericordia y verdad." (Salmo 86:5,15) La
persona que oprime a otra, y particularmente
al pobre, por cuanto tiene el poder de hacerlo
así, no es misericordiosa y es por consiguiente
un reproche al nombre de Jehová. (Proverbios
14:31) El hombre que ama la misericordia se
deleita en mostrar bondad hacia otro, y eso sin
esperanza ni expectación de ganancia personal
o pecuniaria. Si el que ha obrado mal muestra
un espíritu contrito, entonces es el privilegio
del otro, que ha sido la víctima del malhechor,
mostrar misericordia hacia el malhechor. En-
señando a sus discípulos el curso recto y apro-
piado, Jesús dijo: "Bienaventurados los que tie-
nen hambre y sed de justicia; porque ellos se-
rán saciados. Bienaventurados los misericordio-
sos; porque ellos alcanzarán misericordia."—
Mateo 5 : 6 , 7 .

CON DIOS
Otra cosa que Dios requiere del hombre es,
"andar humildemente con tu Dios." Eso signi-
fica seguir el curso marcado por Dios para los
que han pactado hacer su voluntad. 'Andar con
Dios' significa ir por el camino por donde Dios
va, el cual es en todo tiempo justo. ¿ Cómo puede
el débil hombre conocer el camino de Dios? El
hombre determina la voluntad y el camino de
Dios informándose de la verdad que se halla
registrada en la Biblia, y de esa manera es
guiado en el camino recto: "Lámpara es a mis
258 S A L V A C I O N

pies tu palabra, y luz a mi camino." (Salmo


119:105) "Encaminará a los humildes en la
justicia; enseñará a los humildes su camino."
(Salmo 2 5 : 9 ) Las facultades de raciocinio del
hombre imperfecto son necesariamente imper-
fectas, y por eso inadvertidamente toma el ca-
mino contrario; lo cual a menudo es el resul-
tado de ceder a su propio proceso de razona-
miento. Por eso está escrito: "Confía en Jehová
con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio
entendimiento: tenle presente en todos tus ca-
minos, y el dirigirá tus senderos." (Proverbios
3 : 5 , 6 ) Sin el conocimiento de lo que Dios ha
puesto en su Palabra nadie puede conocer el
camino de Dios. Las instituciones religiosas
han impedido que la gente tenga la Biblia y
de esa manera la han inducido a confiar en lo
que los sacerdotes o clérigos le dicen que haga.
El resultado ha sido que muchas personas sin-
ceras están totalmente ignorantes de cuál es
la voluntad de Dios y de su recto camino. Ahora
Dios llama la atención de la gente a la Biblia
y al significado de ella, a fin de que pueda co-í
nocer el camino recto, pero el clero lucha por-
que la gente no obtenga este conocimiento. Dios
manda ahora a sus fieles testigos que lleven a
la gente la explicación de su Palabi•a, ci fin de
que se dé cuenta del camino que conduce a la
salvación. Los que aceptan ese favor de mano
del Señor y que se dedican al estudio de su Pa-
labra, se regocijan y gozosamente dicen: "¡ Oh
cuanto amo tu ley! todo el día es ella mi medi-
tación. Tus mandamientos me han hecho más
sabio que mis enemigos; porque son eterna-
mente míos. Entiendo más que todos mis maes-
It E Q U I S I T O S 259

tros; porque tus testimonios han sido mi medi-


tación. ¡ Cuán dulces a mi paladar son tus di-
chos ; más dulces que la miel a mi boca! Por
medio de tus preceptos he adquirido entendi-
miento; por tanto aborrezco todo sendero fal-
so." (Salmo 119: 97-99,103,104) Nunca antes
había sido tan vitalmente necesario para la
gente conocer la ley de Dios como en el tiem-
po presente, por cuanto el Señor ahora está
juntando a sus "otras ovejas", las cuales tienen
que ser enseñables, buscando la justicia a fin
de escapar la emergencia y desastre del Arma-
gedón.

OBEDIENCIA
Dios requiere la obediencia a sus mandamien-
tos de parte de toda persona que conviene en
hacer su voluntad. El obedecer resulta en reci-
bir salvación para vida. El desobedecer redunda
en destrucción. El Señor Jesíis ejemplificó el
camino de obediencia que toda criatura que ha
de recibir la vida eterna tiene que seguir. La
desobediencia es rebelión en contra de Dios y
es el pecado imperdonable. Lucifer desobedeció
rebelándose contra Dios. Su fin será completa
destrucción. (Ezequiel 28:19) Muchos líderes
religiosos a sabiendas y voluntariamente deso-
bedecen a Dios, y su destino será el mismo de
Lucifer. Jesiís fué plenamente obediente a toda
ley de Dios, y vive para siempre y ocupa el se-
gundo lugar después de Jehová. Bajo la prueba
más severa, Jesús se manifestó del todo obe-
diente. A causa de su plena obediencia recibió
el mayor honor concedido a toda otra criatura.
En conexión con esto se establece la regla de
260 S A L V A C I O N

que toda criatura que ha de recibir vida eter-


na tiene que ser plenamente obediente a Dios:
"Aunque era Hijo, aprendió la obediencia por
las cosas que padeció; y habiendo sido hecho
perfecto, vino a ser autor de eterna salvación
a todos los que le obedecen."—Hebreos 5: 8, 9.
Por cuanto Dios ha encomendado en manos
de Jesús pleno poder y autoridad para cumplir
su propósito, toda criatura que viva tiene que
obedecer a Cristo Jesús. Por consiguiente, 'an-
dar con Dios' significa gozosamente someterse
a su voluntad y seguir con fidelidad el curso
que Jesús ha marcado. Las "otras ovejas" del
Señor tienen que rendir plena obediencia a Je-
hová. En todo ejemplo que se cita en las Escri-
turas se ve que la voluntaria desobediencia con-
duce al desobediente a la destrucción. No puede
darse demasiado énfasis a la importancia de
la obediencia a Dios. Por esta razón la persona
que realmente se halla dedicada a Dios en todo
tiempo será diligente en obedecerle más bien
que a los hombres.

TEMOR
Satanás el Diablo es el gran adversario de
Dios y también el peor enemigo del hombre.
Satanás usa fraudulentos y engañosos medios
para entrampar a la gente. La religión es uno
de las principales maneras para hacerla caer
en su lazo. Satanás es el autor de la religión,
los hombres son constituidos maestros religio-
sos, y el Diablo los usa para inyectar temor en
la mente de otros a fin de hacerlos caer en el
lazo de la religión. Los maestros religiosos ate-
morizan con el "tormento eterno" a los que re-
It E Q U I S I T O S 261

husan obedecer las enseñanzas del sistema reli-


gioso. Enseñan que todos los imperfectos tienen
que estar por un tiempo en cl "purgatorio", la
duración en él puede ser larga o corta en pro-
porción a la capacidad de los deudos del muerto
de pagar al sacerdote para que lo saque de ese
lugar. Tanto el "tormento eterno" como el "pur-
gatorio" son inventos del Diablo y son promul-
gados por representantes suyos en la tierra, y
ambos son medios de engaño y difamación al
nombre de Dios.
El temor, pues, es el medio principal para
atraer a la gente a estas organizaciones reli-
giosas. Las Escrituras plenamente desaprue-
ban las doctrinas del "tormento eterno" y del
"purgatorio". Muchas personas sinceras temen
desobedecer los mandamientos de los sacerdo-
tes o clérigos de las organizaciones religiosas.
Ese temor al hombre es el medio de poner lazo
a la gente; como está escrito: "El temor del
hombre trae un lazo." (Proverbios 29:25) La
religión, siendo invento del Diablo, aleja a la
gente de Dios. Desde hace mucho tiempo se
amonestó a la gente con respecto a que la reli-
gión la haría caer en un lazo, y en todo tiempo
así ha sido: "Así has de destruir a todas las
naciones que Jehová tu Dios te va a entregar;
no las perdonará tu ojo, para que no sirvas a
sus dioses; pues esto te sería causa de ruina.
Las esculturas de sus dioses quemarás a fuego:
no codiciarás la plata y el oro que hubiere sobre
ellas, ni lo tomarás para ti, no sea que te sirva
de lazo; porque esto es una abominación para
Jehová tu Dios."—Deuteronomio 7:16, 25; Jue-
ces 2 : 3 .
262 S A L V A C I O N

Para proteger al hombre contra los lazos del


Diablo, haciéndoles que teman a otras criatu-
ras, Dios manda a los que pactan hacer su vo-
luntad que le teman a él, pero no a la criatura.
Luego Dios declara el significado del temor ha-
cia él: "El temor de Jehová es aborrecer la
maldad; el orgullo, y la soberbia y el camino
malo, y la boca engañosa yo aborrezco." (Pro-
verbios 8 : 1 3 ) El Diablo es el principal inicuo,
y por consiguiente el camino del Diablo y sus
agentes es inicuo, y toda persona justa debe
odiar esa iniquidad, y en efecto todos los que
se hallan de parte de Dios y su reino odian la
iniquidad. La ley de Dios es recta, y la persona
sabia teme tomar un curso contrario a la ley
de Dios. Cuando viene al conocimiento de Dios
teme desobedecerle. Por consiguiente, el temor
a Dios es el principio de la sabiduría. (Pro-
verbios 1 : 7 ; 9 : 1 0 ) El temor de Dios es una
verdadera protección para todos los que han
pactado hacer su voluntad. El profeta, bajo ins-
piración de Dios, pregunta: "¿De dónde pues
viene la sabiduría, y cuál es el lugar de la inte-
ligencia?" Y al hombre dice: " ¡ l í e aquí que el
temor del Señor es la Sabiduría, y el apartarse
del mal la inteligencia!"—Job 28:20,28.
Los gobernantes de las naciones de la tierra
son movidos por temor del hombre y del poder
de procedencia humana. Los líderes mundanos
se hallan en las condiciones particularmente
mencionadas por el Señor: "Desfalleciendo los
hombres de temor, y en expectativa de las cosas
que ven venir sobre la tierra habitada." (Lucas
21: 26) El temor fué el móvil que indujo a los
hombres a formar la Liga de Naciones; y por
R E QIMS1TOS 263

tanto actuaron bajo la dirección de Satanás.


"Dios amonestó a su pueblo a que nada tuviera
que ver con esa confederación de naciones, sino
que le temieran a él; y su promesa para ellos
es que les será un santuario. (Isaías 8:12,13)
La Liga de Naciones ha fracasado en lo que
a establecer la paz respecta, pero ha cumplido
el propósito del Diablo.
El Diablo puso un lazo para coger a la gente,
y de esa Liga de Naciones han surgido los go-
biernos totalitarios, esto es, el total poder con-
solidado en un dictador; y actualmente todas
las naciones van con dirección a ese lazo. Los
líderes políticos de la tierra se hallan presa del
temor, y, deseando la seguridad procedente de
algún poder, han sido inducidos por el Diablo
y sus inicuos ángeles a creer que pueden hallar
esa consolación por medio de la Jerarquía Papal.
Por consiguiente, los líderes políticos de las na-
ciones visitan y mandan embajadores a la Ciu-
dad del Vaticano y allí toman consejo de los
líderes religiosos y de esa manera el Diablo
hace caer por completo a los líderes políticos
en su trampa. En esto los líderes políticos si-
guen el mismo camino que el rey Saúl siguió
después que Dios la había rechazado. Se dirigió
a la pitonisa de Endor, representante del Dia-
blo, y esa hechicera habló como médium de los
inicuos espíritus. Aconsejó mal a Saúl. (1 Sa-
muel 28:7-25) Igualmente en el tiempo actual
los mundanos gobernantes se apresuran a con-
sultar a la Jerarquía Católico-Romana, en par-
ticular al papa, y de esa fuente reciben mal
consejo, como pronto se darán cuenta en el
Armagedón. Tanto los líderes políticos como
264 S A L V A C I O N

los religiosos están cegados y se hallan en la


misma clase mencionada por el Señor cuando
dijo que "ambos caerán en el hoyo", signifi-
cando la destrucción. (Lucas 6 : 3 9 ) Los gober-
nantes de las naciones saben que los testigos
de Jehová proclaman los hechos concernientes
al próximo desastre del Armagedón. No les
place la amonestación de Dios, porque son ma-
las noticias para ellos. Por consiguiente, volun-
tariamente se unen con los religionistas en la
persecución contra los testigos de Jehová, y a
causa del temor que los agobia apresuradamente
recurren al papa, esperando encontrar consola-
ción. Exactamente como Dios lo predijo por me-
dio de sus profetas, estos inundamos gobernan-
tes forman ligas y edifican ciudades fuertes,
esperando de esa manera protegerse a sí mis-
mos. Colocan al estado como superior a Dios
y aun persiguen a los niñitos para forzarlos a
que reconozcan al estado como superior a Dios,
y el Diablo los induce a usar esta actitud corno
medio de persecución contra los verdaderos tes-
tigos de Jehová.

"POTESTADES SUPERIORES"
¿No se manda a toda persona que obedezca
a las "potestades superiores"? y ¿no son los
gobernantes de las varias naciones las "potes-
tades superiores"? Todos los que han pactado
hacer la voluntad de Dios tienen que obedecer
y someterse a las "potestades superiores"; como
está escrito: "Sométase toda persona a las po-
testades superiores; porque no hay potestad
que no sea de Dios, y las que hay, ordenadas
son por Dios. El que resiste pues a la potestad,
It E Q U I S I T O S 265

resiste a la ordenación de Dios; y los que resis-


ten recibirán para sí condenación."—Romanos
13:1, 2.
Pero las "potestades superiores" mencionadas
en el texto anterior no son los reyes y dictado-
res y presidentes o demás políticos gobernantes
de la nación, ni tampoco los líderes religiosos
forman parte de las "potestades superiores".
Ninguno de ellos representa a Dios ni a Cristo
Jesús, sino, al contrario, se hallan bajo el con-
trol de Satanás, el invisible gobernante de este
mundo. (2 Corintios 4 : 4 ) Instruyendo adicio-
nalmente a los que conocerían el camino recto,
las Escrituras dicen: "Porque los gobernantes
no son de temer a la obra buena, sino a la mala.
¿Quieres pues no tener que temer de la potes-
tad ? obra lo que es bueno, y tendrás de ella ala-
banza; porque es ministro de Dios para bien
tuyo. Mas si hicieres lo que es malo, teme; por-
que no en vano lleva la espada: porque es mi-
nistro de Dios, vengador suyo, para ejecutar
ira sobre aquel que obra mal."-Romanos 13: 3, 4.
Toda persona se da cuenta de que los gober-
nantes de este mundo son malos y hacen cosas
malas, y en vez de ayudar a las buenas obras,
persiguen a los que hacen el bien. Esto mues-
tra que no son las "potestades superiores" men-
cionadas en las Escrituras. ¿Quiénes, pues, son
las "potestades superiores"? Jehová Dios es su-
premo, y Cristo Jesús es su Principal Oficial,
a quien ha encomendado todo poder y autori-
dad para ejecutar su propósito; y por consi-
guiente, las "potestades superiores" son Jehová
Dios y Cristo Jesús. (Mateo 28:18) El texto
anteriormente citado concerniente a las "potes-
266 s a l v a c i o n

tades superiores" se dirige en particular a los


que han pactado hacer la voluntad de Dios y
a quienes Dios ha aceptado y llamado a su or-
ganización. (Romanos 1: 7) Dios no se halla en
tratos con los gobernantes de este mundo, ni
los ha autorizado como representantes suyos.
Concerniente a las "potestades superiores"
anteriormente mencionadas, únicamente da ins-
trucción a los que se hallan de parte del reino
y les muestra que Cristo es "ministro de Dios"
y "vengador para ejecutar ira [de Dios] sobre
aquel que obra mal". Cristo Jesús es el "Rey
como supremo" en la organización de Dios, y
así se le considera en los siguientes textos:
"Sujetaos a toda institución humana, por causa
del Señor; ya sea al rey, como supremo, o a los
gobernadores, como enviados por éste para cas-
tigo de los malhechores, y para alabanza de los
que hacen bien." (1 Pedro 2:13,14) La palabra
"gobernadores" en el texto anterior, quiere de-
cir los apóstoles de Jesucristo, a quienes se les
confirió especial autoridad en la organización
del Señor. El siguiente texto se refiere exclu-
sivamente a la organización de Dios: "Obedeced
a los que tienen el gobierno de vosotros, y so-
meteos a ellos; porque velan por vuestras al-
mas, como los que han de dar cuenta a Dios;
a fin de que lo hagan con gozo, y no con pesa-
dumbre; porque esto os sería desventajoso."
(Hebreos 13:17) El texto anterior absoluta-
mente no tiene referencia a las organizaciones
mundanas. Ciertamente que inicuos hombres
como Hítler, Mussolini y Stalin, todos los cua-
les se hallan contra Dios y Cristo Jesús, no
"velan por vuestras almas", sino al contrario
It E Q U I S I T O S 267

procuran destruir a los que se hallan de parte


de Cristo el Señor. En el texto citado (1 Pedro
2 : 1 3 ) , las palabras "toda institución humana"
se limitan única y exclusivamente a los que
están de parte del Señor en su organización.
Cuando el Señor envió a los apóstoles a esta-
blecer congregaciones cristianas les confirió la
autoridad para hacer ciertas "ordenanzas" o
reglas, y por consiguiente los fieles apóstoles
eran "gobernadores" en la organización del Se-
ñor, y las reglas promulgadas por ellos tienen
que ser obedecidas, y se hallan registradas en
las Escrituras. (Para un detallado examen con-
cerniente a las "Potestades Superiores" véase
La Torre del Vigía de noviembre de 1929, pá-
gina 115.)

IMAGENES, HOMBRES, BANDERAS


¿Tiene el cristiano la obligación de obedecer
las leyes del país en done vive? Sí; a no ser
que la ley del país esté directamente opuesta
a la ley de Dios. Por ejemplo, se requiere el pago
de contribuciones para los gastos legítimos del
estado. Jesús dijo: "Pagad, pues, a César [César
símbolo del estado] lo que es de César; y a Dios
lo que es de Dios." (Mateo 22:18-21) Siguiendo
esa regla anunciada por el Señor, el cristiano
debería obedecer toda ley del estado que no
esté en conflicto con la ley de Dios; pero cuando
en obediencia a la ley del estado el cristiano se
vea forzado a violar la ley de Dios, entonces
la ley de Dios debe obedecerse antes que la ley
del hombre o del estado.
Un estado o gobierno en que todas las acti-
vidades de la gente se hallan controladas por
268 S A L V A C I O N

un dictador, se llama un "estado o gobierno to-


talitario". Bajo tales condiciones la gente es
regimentada u organizada en clases, de manera
que todos sus privilegios individuales son deter-
minados por el estado, si es que cuenta con al-
gunos privilegios. Alemania es un ejemplo de
esa clase de gobierno dictatorial. En ese país
se requiere de la gente que rinda un saludo es-
pecial y exclame "¡ Ileil llítler!", lo cual signi-
fica que la "Salvación y protección proceden
de Hítler". Una persona que ha pactado hacer
la voluntad del Todopoderoso Dios no podría
obedecer esa ley del estado o gobierno alemán
que requiere dar un saludo específico y la re-
petición de las palabras antes mencionadas, por
cuanto el hacerlo así sería una violación al man-
dato específico de Dios, registrado en Exodo
20:2-5. "La salvación pertenece a Jehová," no
a ningún hombre, y el cristiano que niegue esto
y obedezca al estado primeramente que a Dios,
toma un curso que lo conduce directamente a
la segura destrucción.
Una imagen, conforme a la definición dada
por las Escrituras, es una "representación, fi-
gura, símbolo; esto es, algo que se pone en
lugar de otro". La definición dada por Webster
es: "Algo que representa a otro; un símbolo;
una representación." La palabra "inclinarse",
segtin lo indicado por las Escrituras, quiere de-
cir hacer reverencia, sumisión; adorar. El pro-
pósito del Diablo es hacer que la humanidad
vitupere el nombre de Dios, a fin de conducirla
a la destrucción. Para especial protección de
los que han pactado hacer la voluntad de Dios,
el Altísimo da el siguiente mandamiento: "No
REQUISITOS 2 7.'i

tendrás otros dioses delante de mí. No harás


para ti escultura, ni semejanza alguna de lo que
esté arriba en el cielo, ni de lo que esté abajo
en la tierra, ni de lo que esté en las aguas de-
bajo de la tierra: no te inclinarás a ellas ni les
darás culto; porque yo soy Jehová tu Dios; Dios
celoso, que visito la iniquidad de los padres so-
bre los hijos, hasta la tercera y cuarta genera-
ción de los que me odian."—Exodo 20: 3-5.
El saludo rendido a un gobernante dictatorial,
como el anteriormente mencionado, así como la
inclinación ante una imagen para adorarla, atri-
buye a lo que esa imagen representa la cualidad
de protección y salvación, y es por lo tanto una
directa violación a la ley de Dios; y siendo ese
el caso, una persona dedicada a Jehová no puede
obedecer y de hecho no obedecerá una ley de
un gobierno que requiera la violación de la ley
de Dios.
Los israelitas habían pactado hacer la volun-
tad de Dios, y eran su pueblo típico. Satanás
había establecido la religión entre las naciones
y se esforzó por alejar de Dios a los israelitas
por medio de la religión. El fiel siervo y pro-
feta del Todopoderoso Dios pronunció las si-
guientes palabras: "Esforzaos pues mucho para
guardar y cumplir todo lo escrito en el Libro
de la Ley de Moisés, sin desviaros de ello ni a
la derecha ni a la izquierda; para que nada ten-
gáis que hacer con estas naciones que quedan
entre vosotros; ni tampoco hagáis mención del
nombre de sus dioses, ni juréis por ellos, ni les
sirváis, ni os postréis ante ellos; sino que a
Jehová vuestro Dios os adheriréis, como habéis
hecho hasta este día." (Josué 23:0-8) A este
270 s a l v a c i o n

mandamiento de Jehová de no postrarse ante


nada que represente al Diablo se le dió énfasis,
y todos los que siguen al Señor tienen que obe-
decer a Dios y no al hombre.
En el principio Lucifer fué designado como
el invisible superintendente del hombre, y cuan-
do se rebeló fué cambiado su nombre a los de
"Satanás" y "Diablo" (Ezequiel 28:13-15; Isaí-
as 14:12-15), pero no le fué quitado el poder
de controlar a la raza humana. Por consiguiente,
Satanás es el "dios" o invisible gobernante del
mundo inicuo, como las Escrituras claramente
lo indican. (Juan 12:31; 14:30; 2 Corintios
4 : 4 ; Salmo 110:1,6) Tanto estos textos como
los liechos físicos muestran con toda claridad
que las naciones del mundo están bajo el com-
pleto control de Satanás. (Santiago 4 : 4; 1 Juan
5 : 1 9 ) Las banderas de las diferentes naciones
representan al gobierno y lo que el gobierno
sostiene. La ley de la nación o gobierno que
forcé al hijo de Dios a saludar a la bandera
nacional forza a la persona a saludar al Diablo
como el invisible dios de ella. El cristiano, por
consiguiente, tiene que escoger entre ceder al
enemigo o permanecer fiel y verdadero al Todo-
poderoso Dios. Nadie por un solo momento
puede dudar el hecho de que el gobierno de
Hítler es contrario a Jehová Dios. Ningún cris-
tiano podría saludar la swastika alemana sin
violar la ley de Dios.
Pero ¿es una violación de la ley de Dios el
que un cristiano o persona que ha pactado ha-
cer la voluntad de Dios salude la bandera ame-
ricana'? Ciertamente que sí, por cuanto de esa
manera la salvación y protección se atribuyen
It E Q U I S I T O S 271

a la nación, cuando en realidad la protección y


salvación para el cristiano proceden del Señor.
La bandera en sí misma no constituye ningún
mal. Sin embargo, es símbolo del poder domi-
nante o gobierno contrario a Jehová Dios y
su reino bajo Cristo. Ni un solo oficial del go-
bierno americano se halla de parte del gobierno
de Dios bajo Cristo Jesús. El hijo de Dios, que
ha hecho un solemne pacto de estar en armonía
con Jehová y su reino, tiene que confiar única-
mente en el reino de Jehová para su protección
y salvación. Saludando la bandera de un go-
bierno mundano repudia su pacto hecho con
Jehová; y eso significa su destrucción, por cuan-
to de esa manera se convierte en un 'violador
del pacto' y es digno de muerte. — Romanos
1:31, 32.
Preguntas de verdadera importancia son:
¿Tiene el cristiano que temer las cosas re-
presentadas por los gobiernos de este mundo?
o ¿tiene que temer a Jehová Dios y a su reino
bajo Cristo? Si los jueces de las cortes en reali-
dad entendieran lo que significa el temor a Je-
hová Dios y su reino y estar completamente de
parte de Dios y su reino, y si desearan estar
de parte de Dios y de su reino, inmediatamente
renunciarían sus puestos en esas cortes mun-
danas y plenamente declararían su adhesión al
reino de Jehová.
Los jueces de las cortes cuyas decisiones han
sido en favor del saludo forzado a la bandera
quizás sinceramente han estado en la creencia
de que la bandera representa la justicia; pero
los hechos muestran exactamente lo contrario.
El reino de Dios ha llegado, Cristo Jesús se
2 7 2 S A L V A C I O N

halla presente, ha tomado su poder y ha co


menzado su reino en tanto que Satanás toda"
vía tiene el control de la tierra Toda" las na"
sTreto V o t Í e r r a G S t á n c » contra de Dios y
persoL est7d^llgUlente' ? ÍmPosible ™
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entienden lo que es ofi-o
significa el remo de Dios. El verdadero cris
üano sabe que no puede estar de parte d 0 Dios
eVqueT t í e n T e s t ¿ " e aturdo
on que su protección y salvación proceden do
os gobiernos de este mundo. El saludar a la
bandera de la nación es tanto como dec r «Atri
buyo a lo que la bandera significa y Zvesenta
mi protección, mi bienestar y mi salvación " Fs
^ P o s i b l e que el hijo de Dios d i g a e s o y a mfs
n o tiempo permanezca fiel a liios, por cuanto
por l a ' b Z d S Í 6 q U G , e l g ° b Í e r a o representado
del Armafedl y q
uei Armagedón
en la Italia
U e el Señor destruirá todo
vestigio de la organización de Satanás Por con
siguiente, ese gobierno mundano representado"
por a bandera no podría servir de p r o t e S f o
y salvación para uno que sirve a Dios Pe™
¿significa la bandera de los Estados Unidos
para quienes la saludan más que un simple r e s !
peto hacia el gobierno bajo el cual viven? Sí-
significa mucho más que eso. Si ese saludo sen'
ci lamente significara: «Por medio del saludo
a la bandera manifiesto que obedeceré toda ley
del país que no sea contraria a la ley de D i o s "
REQUISITOS 2 7.'i

entonces toda persona podría saludarla sin re-


serva. Con respecto a lo que la bandera en rea-
lidad significa, que hablen las autoridades mun-
danas :
"La bandera, como la cruz, es sagrada. Mu-
chas personas usan las palabras 'Etiqueta de
la Bandera'. Esta expresión es muy débil, muy
superficial, tiene resabios de cortesía de reu-
nión. Las reglas y regulaciones relativas a la
actitud humana hacia las normas nacionales
usan palabras fuertes y expresivas, tales como,
'Servicio a la Bandera,' 'Respeto a la Bandera,'
'Reverencia a la Bandera,' 'Devoción hacia la
Bandera.' " — Encyclopedia Americana, Volu-
men 11, página 316.
Continuando la definición, los colores se de-
finen como sigue: "El Blanco significa la Pu-
reza e Inocencia; el Rojo, Vigor y Valor; el
Azul significa Vigilancia, Perseverancia y Jus-
ticia." Otra autoridad dice: "Los Estados Uni-
dos fueron colonizados por amantes de la liber-
tad. Los Estados Unidos esperan de todos los
que vienen aquí que amen, reverencien y de-
fiendan la bandera que los protege. Es el em-
blema de la gente libre."—Manual de Informa-
ción, Sociedad Nacional de las Hijas de la Revo-
lución Americana.
Si la bandera es símbolo de la gente libre,
entonces el forzar a una persona a saludarla
contradice esa pretensión. Si un hombre es libre,
tiene la libertad para creer en la Palabra de
Dios. Pero si las cortes pueden decir que la
Palabra de Dios no significa para el hombre
sincero lo que conscientemente cree que signi-
fica, entonces ese hombre no es libre para usa»
274 S A L V A C I O N

su propio criterio o entendimiento con respecto


a la Palabra de Dios.
¿No tiene el estado cl completo poder para
forzar a sus ciudadanos a que obedezcan toda
ley por él expedida? Enfáticamente, No. Si un
gobierno expide una ley que está en directa
oposicición a la ley de Dios, la persona que ha
pactado hacer la voluntad de Dios no puede
apropiadamente obedecer esa ley, y sin duda
que apropiadamente no podría ser forzada a
violar la ley de Dios. Jehová Dios es supremo,
y su ley es superior a toda ley de cualquier na-
ción y de todas las naciones de la tierra. Ese
punto surgió y fué determinado desde hace mu-
chos siglos, conforme a la voluntad de Dios.
El mundano gobierno llamado "Babilonia" tuvo
como prisioneros a muchos israelitas que ha-
bían sido llevados cautivos de Palestina. Babi-
lonia expidió una ley que mandaba a todo el
pueblo postrarse ante una imagen al darse cierta
señal. Tres israelitas que se hallaban por com-
pleto dedicados a Dios, habiendo hecho un pacto
con él, rehusaron postrarse ante esa imagen.
Se les informó que esa actitud les acarreraría
el ser arrojados en un horno ardiendo; a lo
cual respondieron al rey: "¡ No hemos menester
responderte sobre este asunto! ¡ l i e aquí que
existe nuestro Dios, a quien nosotros servimos;
él tiene poder para librarnos del horno ardiendo
en fuego; y de tu mano, oh rey, nos librará!
Y aunque no, séate conocido, oh rey, que a tus
dioses 110 daremos culto, ni adoraremos la ima-
gen de oro que tú has hecho levantar."—Daniel
3:16-18.
It E Q U I S I T O S 275

Aquellos hombres fueron atados y arrojados


en el horno ardiendo con fuego, pero Dios re-
compensó la fe de ellos y los libró del horno ar-
diente, sin que siquiera el olor del fuego pasara
por sus vestidos. De esa manera demostró Dios
que su ley es muy superior a la ley humana y
que los que la obedecen recibirán salvación y
los que la violan serán destruidos. Los hombres
que arrojaron a los tres fieles en el horno fue-
ron destruidos. Los fieles fueron preservados
vivos. (Véase Daniel 3:15-28.)
Un ejemplo adicional mostrando la voluntad
del Todopoderoso Dios en este asunto y el curso
apropiado que deben tomar los que han pactado
hacer la voluntad de Dios, es el que sigue: Los
apóstoles de Jesucristo fueron arrestados y pre-
sentados ante las cortes por predicar el evan-
gelio con respecto a Jesucristo, y los jueces de
esas cortes los amenazaron con duro castigo si no
dejaban de predicar; y la respuesta de los após-
toles fué: "¡Juzgad vosotros si es justo delante
de Dios escucharos a vosotros más bien que a
Dios!" (Hechos 4 : 1 9 ; 5: 29) El hijo de Dios no
tiene alternativa. No puede contemporizar y vi-
vir. Su salvación depende de su plena, completa
y fiel obedeciencia a Dios.

"NO LOS TEMAIS '*


En Alemania muchas personas son aprisio-
nadas y algunas han sido muertas por rehusar
el saludo a la swastika y decir "¡ Heil Ilítler!"
Prefirieron la muerte por causa de la justicia
(por cuanto estaban seguros de que el Señor
los resucitaría, si hacían lo que era recto) en
vez de la destrucción, de la cual no hay resu-
276 S A L V A C I O N

Rehusando adorar al Diablo

rrección. Si una ley americana requiriera que


todos saludaran la bandera, ¿no sería mejor sa-
ludarla que ser encarcelado o muerto 1 Cada per-
sona tiene que contestar individualmente esa
pregunta. El acto de saludar la bandera no es
una ofensa; pero el que lia pactado hacer la
voluntad de Dios, y luego actúa en desobedien-
cia a esa voluntad, comete un yerro que lo con-
ducirá a la destrucción. Los que deseen saludar
banderas que lo hagan, pero los que han pactado
servir a Jehová tienen que obedecerle si es que
requisitos

desean obtener vida. Puede ser que el estado


encarcele y aun dé muerte a quienes desobedez-
can sus leyes concernientes al saludo de la ban-
dera, pero los que mueran por causa de su fe
y obediencia hacia Dios tienen la seguridad de
resucitar, en tanto que los que mueran a manos
del Ejecutor de Dios, siendo infieles a Dios, no
podrán resucitar. El estado solamente puede
dar muerte a la persona, pero carece del poder
para dar vida. Unicamente Dios tiene el poder
para resucitar. Por eso Jesús dijo: "Y seréis
odiados de todos por causa de mi nombre [por
vuestra fidelidad hacia el Señor]; . . . Y no te-
máis a los que matan el cuerpo, pero el alma
[cl derecho a la vida] no la pueden matar; te-
med más bien a aquel que puede destruir así el
alma como el cuerpo en el infierno [Gehenna;
la completa destrucción de la cual no hay re-
surrección]." (Mateo 1.0:22,28) El desobedecer
a Dios es pecado, y la paga del pecado es muer-
te; pero el obedecer a Dios por medio del fiel
cumplimiento del pacto que uno ha hecho sig-
nifica vida eterna. (Romanos 6:23) Por consi-
guiente, es infinitamente mejor sufrir por causa
de la justicia que desobedecer y perderlo todo.
(1 Pedro 4:13,16) Por muchos siglos hombres
fieles han sufrido a causa de su completa de-
voción a Dios, y esos hombres cuentan con la
seguridad de la eterna aprobación y bendición
de Dios. Los verdaderos seguidores de Cristo
Jesús, por consiguiente, obedecen a Dios en todo
tiempo, y conforme a esa obediencia ciertamente
que no harán mal alguno a sus prójimos.
¿Por qué se hacen tan desesperados esfuerzos
en estos "últimos días" para forzar a la gente,
378 s a l v a c i o n

y en particular a los alumnos de las escuelas,


a saludar a la bandera y a cantar cánticos "pa-
trióticos"1? Las Escrituras contestan que esta-
mos en tiempos peligrosos, en días malos, cuan-
do el Diablo desesperadamente se esfuerza por
alejar a la gente de Dios, sabiendo que le queda
poco tiempo. (Apocalipsis 12:12; 2 Timoteo
3:1-5) Por más de 150 años el pueblo ameri-
cano no fué forzado a saludar la bandera, pero
ahora en estos días de peligro Satanás se halla
determinado a abatir toda obediencia de los
hombres hacia el Todopoderoso Dios, a fin de
conducirlos a la destrucción. El dominio tota-
litario o dictatorial es maquinación del Diablo
hacia la consecución de ese fin, y el saludo for-
zado a la bandera es uno de los medios usados
por ese dominio dictatorial para abatir el valor
de la gente, regimentarla y controlarla. Los lí-
deres religiosos, y particularmente el clero del
sistema católico-romano, inyectan el temor en
las mentes de la gente y la forzan a obedecer a
los gobernantes políticos. El clero, los políticos
y sus aliados, por medio del temor, hacen caer
a la gente en el lazo del Diablo. "El temor del
hombre trae un lazo; más el que confía en Je-
hová será puesto en alto."—Proverbios 29:25.
Hay dos señores: Jehová Dios, el Señor de
todos los que desean la justicia; y el Diablo,
quien domina a los que están en contra de Dios.
"Nadie puede servir a dos señores, porque o
aborrecerá al uno y amará al otro, o será adicto
al uno y despreciará al otro. No podéis servir a
Dios y al dinero." (Mateo 6: 24) La regla, pues,
(pie debería seguirse, es: Obedecer toda ley del
estado que se halle en armonía con la ley de
requisitos

Dios, por cuanto eso es recto. Si confía en Je-


hová Dios y su reino, en todo tiempo obedezca
sus leyes, por cuanto él es supremo.

ANUNCIANDO E L REINO

La obligación que la ley de Dios impone a los


hombres debería cumplirse voluntaria y gozosa-
mente. Jesús dijo: "Me complazco en hacer tu
voluntad, oh Dios mío, y tu ley está en medio
de mi corazón." (Salmo 4 0 : 8 ) Esa es la regla
que los seguidores de Cristo Jesús tienen que
obedecer, y de esa manera se deleitan en hacer
la voluntad de Dios. Los "extranjeros" entre
el pueblo típico de Dios representaron a los
Jonadab del tiempo actual, las "otras ovejas"
del Señor que se hallan en la tierra. Se reque-
ría de los extranjeros que obedecieran la ley
que Dios había dado a los israelitas. La misma
regla aplica a la clase Jonadab, las "otras ove-
jas" del tiempo presente. El Señor manda, en
Mateo 24:14, que este evangelio del reino sea
proclamado en todas las naciones. Los Jonadab,
esto es, las "otras ovejas", tienen la obligación
de obedecer este mandamiento del Señor. En
Apocalipsis 22:17 la clase Jonadab u "otras
ovejas", es la que escucha el mensaje del Señor,
y el resto, los testigos de Jehová, son los que
reciben el mandato de decir a la demás gen-
te "¡ Ven!" a adquirir conocimiento acerca de
Dios y de su reino. Por consiguiente, es la obli-
gación de las "otras ovejas" del Señor, los "com-
pañeros" del resto, llevar el mensaje del reino
a la gente e informarle con respecto al propó-
sito de Dios de vindicar su nombre en el Arma-
280 S A L V A C I O N

gedón y conceder salvación y vida a todos los


que obedezcan sus mandamientos.
La clase Jonadab u "otras ovejas" se ha de-
clarado de parte de Jehová y su reino. Por
tanto, es su privilegio y obligación apoyar ple-
namente el reino de Dios, lo cual significa dar
su tiempo, su energía, su dinero, su todo, en
pro de los intereses del reino. Ciertamente que
el Señor no necesita el apoyo de ninguna cria-
tura; pero los que voluntariamente apoyan su
reino muestran su devoción hacia él. Después
de proveer las cosas materiales necesarias para
uno mismo y para los que de uno dependen,
entonces si se está en pacto para hacer la vo-
luntad de Dios, es su privilegio y deber usar
sus medios para el adelanto de los intereses
del reino del Señor.
El ha mandado a su pueblo que lleve al mun-
do el mensaje de amonestación. Ha provisto li-
bros, revistas, fonógrafos y demás medios para
la proclamación del evangelio del reino, y de
esa manera el Señor ha hecho posible para cada
uno que lo ama de tener parte en anunciar al
liey y al reino. Es el privilegio y obligación
de la clase Jonadab, o sean los que formarán
la grande muchedumbre, el aprovechar toda
oportunidad para testificar ante otros lo con-
cerniente al reino. Tanto los religionistas como
sus políticos aliados procurarán impedir que las
"otras ovejas" del Señor escuchen el mensaje
de la verdad o se ocupen en la proclamación del
mensaje del reino; pero que ninguno de ellos
tenga temor a hombre ni a demonio. Que con
gozo obedezcan al Señor, y vivirán.
It E Q U I S I T O S 281

BAUTISMO
¿Se requiere de todos los que han pactado
hacer la voluntad de Dios el que sean bautiza-
dos? Sí; por cuanto el bautismo o inmersión
en agua es un símbolo de testimonio exterior
al efecto de que la persona inmergida ha some-
tido su voluntad egoísta a la voluntad de Dios.
A los tales Dios da protección. La inmersión
simbólicamente significa: 'Me pongo entera-
mente bajo el mandato del Todopoderoso Dios,
y por su gracia liaré su voluntad.' A los tales
Dios suministra su guía y protección. Antes
de comenzar su tarea, Jesús se presentó a Juan
para ser bautizado, y Juan objetó, pero Jesús
le respondió: "Consiente ahora; porque así
nos conviene cumplir toda justicia." (Mateo
3:15-17) Jesús entonces fué bautizado; y cuan-
do salió del agua, Dios dió una demostración
exterior de haberlo aceptado.
Los que entraron en el arca con Noé de esa
manera mostraron que pactaban hacer la volun-
tad de Dios como Noé se las había presentado.
Fueron bautizados a Noé y de esa manera fue-
ron salvos en el diluvio. 1 Pedro 3: 20, 21: "Los
cuales en otro tiempo fueron incorregibles, cuan-
do esperaba la larga paciencia de Dios, en los
días de Noé, mientras se preparaba el arca, en
la cual unas pocas almas, es decir, ocho, fue-
ron salvadas, pasando por medio del agua; la
cual era tipo del bautismo que ahora nos salva
a nosotros también (no el quitársenos la inmun-
dicia de la carne, sino el obtener respuesta de
una buena conciencia para con Dios), por medio
de la resurrección de Jesucristo."
2 S A L V A C I O N

Cuando los israelitas salieron de Egipto bajo


el mando de Moisés, todos ellos pactaron obe-
diencia a Moisés como representante de Dios;
y Moisés era tipo de Cristo. Siguieron a Moisés
por tierra seca a través del Mar Rojo, lo cual
se efectuó por milagro de Dios. De esa manera
fueron escondidos y sumergidos en la nube y
en el mar. "Porque no quiero que ignoréis, her-
manos, que nuestros padres todos estaban de-
bajo de la nube, y todos pasaron por en medio
del mar; y todos fueron bautizados a Moisés
en la nube y en el mar." (1 Corintios 1 0 : 1 , 2 )
Cuando Juan cl Bautista se presentó como re-
presentante del Señor mandó a los israelitas
que se arrepintieran de sus pecados cometidos
contra el pacto de la ley y fueran bautizados.
(Mateo 3:1-11) Los que se arrepintieron y fue-
ron bautizados de esa manera dieron testimonio
de su cambio de curso de acción y de que no
eran por más tiempo guiados por su propio ego-
ísmo, sino que gozosamente deseaban someterse
a la voluntad de Dios. Los que no habían vio-
lado el pacto de la ley, sino que habían perma-
necido fieles a Dios no tuvieron que ser bauti-
zados.
El bautismo, por consiguiente, simbólica y
exteriormente da testimonio del pacto que se
hace para hacer la voluntad do Dios. En el cua-
dro concerniente a las ciudades de refugio se
muestra a las "otras ovejas" del Señor huyen-
do a la organización del Señor, manifestando de
esa manera su pacto de someterse a la voluntad
de Dios. De ese modo son escondidos o sumer-
gidos en o a la, organización del Señor. Los que
siguieron a Moisés a través de las aguas del
It E Q U I S I T O S 283

Mar Rojo y bajo la nube fueron así "bautiza-


dos a Moisés" en el mar y en la nube, siendo
de esa manera protegidos de la expresión de la
ira de Dios contra los egipcios, que represen-
taron la organización del Diablo. Igualmente
los que siguieron a Noé en el arca y permane-
cieron en ella fueron escondidos y sumergidos
y de esa manera bautizados a Noé. Tanto Moisés
como Noé representaron Al Cristo, la real or-
ganización de Jehová Dios. Por tanto, aun los
Jonadab en el tiempo presente son bautizados
al Mayor Noé, Cristo Jesús. Poniéndose bajo la
protección de la organización de Cristo Jesús,
las "otras ovejas" hallan abrigo, y si permane-
cen en ella buscando la justicia y la mansedum-
bre, obedientes en todo tiempo al Señor, cuen-
tan con la promesa de ser libradas de la ira de
Dios en el Armagedón. Cierto que la clase Jona-
dab no se considera como perteneciente a la
organización capital, pero su protección y se-
guridad proceden de Jehová Dios por medio
(le su organización de la cual Cristo Jesús es
la Cabeza. Así como el Mar Rojo acarreó des-
trucción a los representantes del Diablo, que
perseguían a los israelitas, y éstos tuvieron
protección por hallarse bautizados a Moisés,
igualmente las aguas del diluvio destruyeron
a los que vituperaban a Dios y oponían a Noé,
y el arca suministró protección y seguridad
del desastre ocasionado por el diluvio. Aquel
bautismo, que proveía seguridad y salvación
para algunos y destrucción para otros, es al
que se refirió Juan en sus palabras dichas a
los que iban a él para ser bautizados: "El
[Cristo] que viene después de mí, . . . os bau-
84 S A L V A C I O N

tizará con Espíritu Santo y fuego." (Mateo 3:


11,12) El bautismo de "fuego" evidentemente
se refiere al fuego del Armagedón, y esa in-
mersión será la destrucción de toda la organi-
zación del Diablo, y protección para todos los
que busquen refugio en la organización de Je-
hová. Ese "fuego" será un tiempo de tribula-
ción que jamás el mundo ha conocido; y nunca
ocurrirá otra vez, porque completamente des-
truirá la iniquidad. Se requiere el bautismo por-
que es un acto de obediencia; y todos los que
agraden a Jehová tienen que ser obedientes.

MEMORIAL
Inmediatamente antes de ser colgado en el
madero, Jesús instituyó el Memorial de su muer-
te. ¿ Es necesario y apropiado que las "otras ove-
jas" del Señor, esto es, la clase Jonadab, parti-
pen de los emblemas del Memorial? No; eso
no se requiere de ellos, y en efecto, es muy im-
propio que los que formarán la grande muche-
dumbre participen de los emblemas del Memo-
rial, por la siguiente razón: Dios hizo un pacto
con su amado Hijo, Cristo Jesús, para el reino.
Jesús tenía que morir como hombre, ser levan-
tado de la muerte en espíritu, ascender al ciclo
y allí recibir la autoridad del reino. Es la vo-
luntad de Dios que Jesús tenga como asociados
suyos en el reino a 144,000 personas tomadas
de la tierra. Esos fieles tienen que morir como
criaturas humanas, ser levantados de la muerte,
y ser constituidos miembros de la organización
real de Jehová. Tienen que seguir las huellas
de Jesús.
It E Q U I S I T O S 285

A sus fieles discípulos Jesús dijo: "Vosotros


empero sois los que habéis permanecido con-
migo en mis tentaciones: y yo os señalo un
reino, así como mi Padre me lo ha señalado a
mí; para que comáis y bebáis a mi mesa en el
reino, y os sentéis sobre tronos, juzgando a las
doce tribus de Israel." (Lucas 22: 28-30) Inme-
diatamente antes de esta declaración hecha por
él, Jesús tomó el pan y lo rompió, lo cual sim-
bolizó su cuerpo; tomó una copa de vino, el cual
representó su sangre, e invitó a sus fieles dis-
cípulos a tomarla. (Mateo 26: 26-29) El pan re-
presentó el quebrantado cuerpo del Señor, y el
vino su sangre derramada; y el acto de invitar
a sus discípulos a participar de ella significó
que los invitaba a participar de su muerte, a
fin de que pudieran también participar con él
en el reino. Los que esperan participar con
Cristo en su reino celestial, por consiguiente,
tienen que celebrar el Memorial, testificando
de esa manera su pacto de morir con Cristo,
a fin de que puedan vivir con él.—2 Timoteo
2:11,12.
En el tiempo presente, desde la venida del
Señor Jesús al templo, esos fieles toman la copa
del vino nuevo de gozo, por cuanto ha llegado
el tiempo para la vindicación del nombre de
Jehová; lo cual los llena de gozo. (Mateo 26: 29)
Así como los israelitas fueron escondidos, escu-
dados y protegidos a causa de su bautismo a
Moisés, igualmente los que son bautizados a la
muerte de Cristo son escondidos con él; como
está escrito: "Porque ya moristeis, y vuestra
vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando
Cristo, el cual es nuestra vida, sea manifestado,
286 s a l v a c i o n

entonces vosotros también seréis manifestados


juntamente con él en gloria." (Colosenses 3: 3, 4)
Los miembros del cuerpo de Cristo, por consi-
guiente, tienen que ser "bautizados en Cristo,
en su muerte", lo cual es por completo dife-
rente de la inmersión en agua y nada tiene que
ver con ella.-—Romanos 6: 3-5.
Los que forman la grande muchedumbre no
morirán como criaturas humanas ni serán re-
sucitados como criaturas espirituales. No son
llamados a la vocación celestial, y por eso no
forman parte del reino. Se les concede vida en
la tierra bajo el Rey y el reino. No son bauti-
zados a la muerte de Cristo. Si las "otras ove-
jas" o grande muchedumbre participaran del
vino del Memorial, el cual simboliza la sangre
de Cristo, en efecto dirían: "Hemos pactado
morir con Cristo Jesús, y sabemos que tene-
mos que morir con él." Vemos pues que es im-
propio el que ellos participen de los emblemas
del Memorial.

PACTO ETERNO
El diluvio había terminado, y al mandato- de
Dios Noé y su familia salieron del arca. Aque-
llas ocho personas eran entonces las únicas cria-
turas humanas que habían en la tierra. Dios en-
tonces hizo saber a Noé su pacto concerniente
a la santidad de la vida, al cual se le dió cl
nombre de "el pacto eterno". Las condiciones
de ese pacto aplican a toda criatura viviente,
y permanecerán eternamente. Es un pacto uni-
lateral, por cuanto es una solemne y enfática
declaración de parte de Jehová concerniente a
su propósito; y nunca lo cambiará, sino que cum-
it e q u i s i t o s 287

plirá las condiciones en él fijadas sin importarle


lo que las criaturas hagan con respecto a ello.
Ese pacto, revelando la santidad de la vida, es
una adicional vindicación del nombre de Jehová.
Dios es la "Fuente de la vida". (Salmo 36:9)
Da vida, y la quita. Ninguna criatura apropia-
damente puede quitar la vida a menos que no
sea estrictamente de acuerdo con la ley de Dios.
El pacto es con y aplica al hombre, a la bestia
y a las aves. (Génesis 9 : 1 2 ) A fin de que toda
criatura tuviera una prueba tangible de ese
pacto Dios hizo aparecer el arco en la nube; y
cuando uno mira el arco iris, forzosamente tie-
ne que recordar el pacto eterno de Dios concer-
niente a la santidad de la vida.
Las condiciones del pacto eterno se hallan
fijadas en las siguientes palabras: "Y sea el
temor y el pavor de vosotros sobre todo animal
de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, y
sobre todo lo que se arrastra sobre el suelo, y
sobre todo pez en la mar: en vuestra mano son
entregados. Todo lo que se mueve y vive, os
será de alimento; así como las verdes plantas,
os lo doy todo. Pero de la carne con su vida,
que es su sangre, no comeréis. Y ciertamente
pediré cuenta de vuestra sangre, la sangre de
vuestras vidas; de mano de todo animal pediré
cuenta de ella, y de mano de todo hombre; de
mano de cada hermano del hombre pediré cuen-
ta de la vida del hombre. El que derramare la
sangre del hombre, por el hombre será derra-
mada su sangre; porque a la imagen de Dios
hizo Jehová al hombre."-—Génesis 9:2-6.
288 S A L V A C I O N

VIDA HUMANA
Ningún hombre puede dar vida, y por consi-
guiente nadie tiene derecho a quitarla a menos
que sea estrictamente de acuerdo con la ley de
Dios concerniente a ella. El mandato dado por
el Todopoderoso Dios al hombre, es, "¡No ma-
tarás !" (Exodo 20:13) Este mandato no contra-
dice a Génesis 9 : 6 : "El que derramare la san-
gre del hombre, por el hombre será derramada
su sangre; porque a imagen de Dios hizo Jehová
al hombre." Si alguien comete un asesinato, será
castigado por ese crimen, y el ejecutor del ho-
micida no puede designarse a sí mismo, sino
tiene que actuar como representante de Dios.
Las palabras del texto anterior, "porque a ima-
gen de Dios hizo Jehová al hombre," no se re-
fieren a la creación de Adán, sino quieren decir
que el ejecutor del homicida actúa como repre-
sentante de Dios y con autoridad por él dele-
gada, actuando por consiguiente a la imagen
de Dios. Noé era justo ante los ojos de Dios a
causa de su fe y obediencia, y la comisión que
Dios le dió fué que ejecutara al que voluntaria-
mente diere muerte a otro.—Exodo 21:12-24;
Levítico 24:16-21.
A continuación se citan algunos ejemplos.
Moisés, como representante de Jehová Dios,
entregó la ley de Dios a los israelitas, a quie-
nes, concerniente a los habitantes de la tierra
de Canaán, dijo: "Y cuando Jehová tu Dios las
hubiere entregado delante de ti y tú las hubieres
herido, las destruirás del todo; no harás con
ellas pacto alguno, ni les tendrás piedad. Y no
contraerás matrimonio con ellas; ni darás tu
hija a su hijo, ni tomarás su hija para tu hijo;
"Llenad la Tierra" Página 334
it e q u i s i t o s 289

porque apartarán a tus hijos de en pos de mí,


para que sirvan a otros dioses; y así se encen-
derá la ira de Jehová contra ti, y te destruirá
muy en breve." (Deuteronomio 7: 2-4) ¿Por qué
debería darse muerte a aquella gente? Porque
era opositora de Dios y era sierva del Diablo
y se ocupaba en perseguir al pueblo escogido
de Dios. Por eso Jehová escogió a Josué y de-
más con él como ejecutores de aquellos enemi-
gos del Altísimo. Por cuarenta años condujo
Dios al pueblo de Israel por mano de Moisés
en su viaje de Egipto a la tierra de Canaán,
la tierra prometida. En el camino, los amale-
citas, sin causa ni excusa, asaltaron a los israe-
litas y comenzaron a destruirlos, procurando
impedirles el que entraran a la tierra prome-
tida. (Exodo 17:8-14) Los canaanitas se halla-
ban en la tierra prometida cuando los israeli-
tas llegaron a ella, y se esforzaron por impe-
dirles la entrada. Los canaanitas eran enemigos
de Dios y peleaban en contra de su pueblo. La
ejecución de los canaanitas por Josué y su ejér-
cito fué en armonía con el mandato de Dios,
por cuanto los cananeos eran enemigos de Dios
y practicaban la religión del Diablo. La única
excepción entre aquella gente fueron los gabao-
nitas, quienes voluntariamente buscaron a Jo-
sué, manifestaron su fe en Dios, y pidieron a
Josué que los protegiera. En esto los gabaonitas
representaron a la grande muchedumbre, la cual
huye al Mayor Josué, Cristo Jesús, y le pide
protección y salvación.
Los cananeos que pelearon contra el pueblo
escogido de Dios representaron a las naciones
y pueblos de la tierra que en el tiempo actual
290 s a l v a c i o n

practican la religión del Diablo, oponen a Dios,


e inicuamente persiguen a su pueblo escogido,
y de esa manera se constituyen en jurados ene-
migos de Dios. En el Armagedón, el Señor Jesu-
cristo, como Ejecutor de Jehová, castigará y
completamente destruirá a todos los enemigos
de Dios. (Salmo 2 1 : 8 ) Hoy en día los repre-
sentantes de Satanás, y en particular los reli-
gionistas, lian formado conspiración para des-
truir a todo aquel que se ha dedicado a Dios
y su reino. El propósito de ellos es el impedir
que el pueblo en pacto con Dios entre al reino
y obtenga las bendiciones de Jehová. En esto
fueron representados por los cananeos. (Salmo
2 : 2 - 9 ; Salmo 83:2-18) La destrucción de los
enemigos de Dios constituye una vindicación
de su nombre. El es la fuente de la vida, y a
los que voluntariamente le oponen les quita la
poca vida con que cuentan. Por eso está escrito
en la Palabra de Dios: 'Hay un tiempo fijo
para todo debajo del cielo; tiempo para matar,
y tiempo para sanar.' (Eclesiastés 3:1-3) Dios
determina el tiempo y ocasión para quitar la
vida, y por eso está escrito: "Mía [de Jehová]
es la venganza [vindicación] y la retribución."
(Deuteronomio 32:35) "No os venguéis, ama-
dos míos, sino dad lugar a la ira de Dios; pues
que escrito está: ¡ Mía es la venganza; yo daré
la recompensa! dice el Señor."—Romanos 12:19.

GUERRA
Dos hombres se retan a un duelo, y uno de
ellos perece. En la mayoría de los países la ley
declara que el hombre que da muerte a su anta-
gonista en un duelo es reo de homicidio. Cuando
It E Q U I S I T O S 291

dos naciones se declaran la guerra, o dan prin-


cipio a una guerra sin previa notificación, y se
requiere de los ciudadanos de cada nación res-
pectivamente que vayan al campo de batalla
y maten, realmente no hay diferencia con res-
pecto al duelo peleado por dos hombres. En
ambos casos se viola el "pacto eterno". Cuando
una nación lleva a cabo una guerra de conquista
en contra de otra, a fin de obtener mayor terri-
torio o demás cosas de valor material, ese acto
constituye una violación al pacto eterno. Si un
pueblo es atacado por invasores y los ataca-
dos se defienden a sí mismos y a sus familias,
y en esa defensa quitan a algunos la vida, tal
acto no constituye una violación al pacto eterno,
por cuanto el malhechor es el agresor. (Exodo
22: 2) Cuando una nación se lanza a la guerra
con fines comerciales y los hombres voluntaria-
mente se aprestan a la lucha, y en efecto van
y luchan, y matan, eso es una violación al pacto
eterno, por cuanto quitan la vida sin autoridad
de Jehová. Por cuanto un cristiano ha pactado
hacer la voluntad de Dios apropiadamente re-
husa matar, teniendo en cuenta que eso consti-
tuye una violación al pacto eterno. Por esta ra-
zón los que se han dedicado por completo a Dios
y a su reino rehusan ir a la guerra contra sus
prójimos, por cuanto prefieren obedecer a Dios
y sufrir a manos de los gobiernos terrenales
antes que desobedecer a Dios y sufrir completa
destrucción. Debe tenerse en cuenta que la ley
de Dios es suprema, hallándose muy por en-
cima de las leyes hechas y por hacerse por los
gobiernos terrenales.
292 S A L V A C I O N

Todas las naciones de la "Cristiandad", como


es muy bien sabido, han violado el pacto eterno.
A continuación se cita un ejemplo moderno:
Con el fin de ensanchar su territorio nacional
y de satisfacer la ambición de un dictador, Italia
se lanzó a la guerra contra Abisinia, en la cual
muchos perecieron. En España hombres polí-
ticos ambiciosos se rebelaron contra el gobierno
establecido, causando la muerte de muchas cria-
turas humanas. Tanto la masacre de Abisinia
como la guerra en España han sido aprobadas
por la principal organización religiosa, esto es,
por la Jerarquía Católico-Romana, y no solo
aprobada sino fomentada y pecuniariamente
ayudada, a pesar de ser una guerra injusta.
El sistema papal, por consiguiente, es culpable
de violar el pacto eterno con referencia tanto
a Abisinia como a España. La misma regla
aplica a Alemania y a su asalto sobre Austria
y Checoeslovaquia. Hoy día las naciones de la
tierra están en condiciones de iniquidad y de
dolor. Concerniente a todas esas naciones Dios
declara: "La tierra también es profanada bajo
sus habitantes; porque traspasaron la ley, cam-
biaron el estatuto, y quebrantaron el pacto eter-
no." (Isaías 2 4 : 5 ) El castigo vendrá sobre to-
das esas naciones por quebrantar el pacto eter-
no, como Dios adicionalmente dice: "Por tanto
la maldición ha devorado la tierra, y los que
habitan en ella son culpables: por tanto son
abrasados los habitantes de la tierra, y pocos
hombres son dejados en ella."—Isaías 24: 6.
Los que componen la grande muchedumbre
deben ahora saber cuál es la voluntad de Dios
concerniente a la vida y a la santidad de ella,
It E Q U I S I T O S 393

y al hacerlo tener cuidado de no violar el pacto


eterno. Enfáticamente Dios declara que él es la
tínica fuente de la vida. Ninguna criatura tiene
derecho para quitar la vida por su propia vo-
luntad, y con el fin de castigar a otro, sin vio-
lar el pacto eterno. Lucifer fué constituido su-
perintendente del hombre. Se rebeló contra Dios
y condujo al hombre a la muerte, y esa es la
razón por la cual enfáticamente se le designa
como homicida. (Juan 8: 44) Finalmente el Dia-
blo será completamente destruido, juntamente
con todas las personas que voluntariamente lo
han seguido en la violación del pacto eterno.

BESTIAS
Dios creó las bestias del campo, las aves del
cielo y los peces del mar y les dió vida. (Géne-
sis 1: 25) La vida de tales criaturas apropiada-
mente solo puede quitarse conforme a lo pro-
visto por la ley de Dios. Los animales del campo
y las aves se hallan incluidos en el pacto eterno.
'Estableceré mi pacto contigo, y con toda cria-
tura viviente que está contigo, las aves, el ga-
nado y la bestia.' (Génesis 9 : 9 , 1 0 ) Noé intro-
dujo tantos animales en el arca cuantos fueron
necesarios para reproducir su propia especie.
Cuando Noé sacó esos animales del arca y los
puso en libertad rápidamente se esparcirían por
toda la tierra y a causa de su gran aumento
pondrían en peligro la vida de Noé y su fami-
lia. Tanto para la protección del hombre como
de la bestia, Dios dijo a Noé: "Y sea el temor
y el pavor de vosotros sobre todo animal de
la tierra, y sobre toda ave de los cielos, y sobre
todo lo que se arrastra sobre el suelo, y sobre
294 S A L V A C I O N

todo pez del mar: en vuestra mano son entre-


gados."—Génesis 9: 2.
El temor y pavor que los animales sentían
por el hombre los hicieron que se alejaran de
él y no lo molestaran. En su ley Dios hizo la
provisión de que el hombre podría servirse de
tantos animales cuantos fueran necesarios para
su alimentación, pudiendo para ello darles muer-
te. (Génesis 9:3-5) Si alguien necesitaba un
animal para su alimento se le permitía ma-
tarlo, pero con la condición de que derramaría
en la tierra su sangre, para no comerla, por
cuanto la vida está en la sangre y el comer la
sangre es una violación del pacto eterno. La
ley que Dios dió al pueblo de Israel por me-
dio de Moisés plenamente apoya esta conclu-
sión. En esa ley Dios especificó lo que los caza-
dores deberían hacer, mostrando también en
ella que nadie estaba justificado para cazar
animales o aves por sport, emoción o aventura:
"Asimismo cualquier hombre de la casa de Is-
rael, o de los extranjeros que moran en medio
de ellos, que cogiere caza de animal o de ave
que es lícito comer, derramará su sangre y la
cubrirá con tierra. Porque es la vida de toda
carne; su sangre lo mismo es que su vida. Israel:
No comeréis sangre de ninguna carne; porque la
vida de toda carne es su sangre; todo aquel que
la comiere será destruido."—Levítico 17:13,14.
Evidentemente se deduce que el Diablo es
quien induce a los hombres a quebrantar el
pacto eterno a fin de alejar de Dios a la hu-
manidad. Siendo Satanás rebelde, igualmente
induce a la humanidad a que sea rebelde. El
hijo de Noé, Cam, engendró un hijo a quien
It E Q U I S I T O S 295

llamó Cus. Nimrod fué hijo de Cus. Nimrod se


hizo rebelde y quebrantador del pacto eterno.
Por cuanto Nimrod es la figura más promi-
nente de los tiempos primitivos como violador
del pacto eterno, se hace mención de él en las
Escrituras. (Génesis 10:8-10) Era un alevoso
matador de animales y de aves.
El primer cazador que se menciona en las
Escrituras es Nimrod. La matanza de animales
llevada a cabo por Nimrod fué en desafío a la
ley de Dios y a instancias de Satanás con el
fin de desafiar y vituperar el nombre de Jehová.
No es bíblicamente correcto decir, como muchos
críticos lo han dicho: "El pecado de Nimrod y
de la gente que lo siguió no incluye la desor-
denada matanza de animales, y las Escrituras
guardan silencio sobre el asunto; y el pecado
de Nimrod consistió solamente en adorar a la
criatura antes que el Creador." Concerniente a
Nimrod se halla registrado en las Escrituras:
"Cus engendró también a Nimrod; éste fué el
primero que se hizo poderoso en la tierra. El
era poderoso cazador delante de Jehová; por
lo cual se suele decir: Como Nimrod, poderoso
cazador delante de Jehová." (Génesis 1 0 : 8 , 9 )
Si Nimrod hubiera sido un sencillo cazador para
obtener el necesario alimento, no hubiera hecho
que la gente lo aclamara como poderoso caza-
dor "delante de Jehová".
La palabra "delante" que se usa en este texto,
como generalmente se usa en el tiempo actual
no da la idea apropiada. El correcto significado
de ella, sin embargo, suministra la clase que
pone de manifiesto la clase de hombre que era
Nimrod, y muestra que era un voluntaxáoso y
296 S A L V A C I O N

deliberado pecador, consistiendo uno de sus


grandes pecados el matar animales en viola-
ción al pacto eterno. Otras traducciones de este
texto, así como la definición de la palabra "de-
lante" aclararán este asunto. La palabra "de-
lante" significa "contra" (Jehová) (Versión de
los Setenta [ L X X ] ) ; "en desafío de" (Jehová)
(Fausset's Éncycl.); "en oposición a, en desafío
de" (Jehová). (The Companión Bible) Una nota
del apéndice No. 28 de The Companion Bible
sobre este asunto dice:
"Nimrod persuadió a la humanidad a no atri-
buir su felicidad a Dios, sino a pensar que su
propia excelencia era la fuente de ella. Y rápida-
mente convirtió las cosas en una tiranía, pen-
sando en que no había otra manera de alejar
a los hombres del temor de Dios que haciéndo-
los confiar en su propio poder.
"El Targum de Jonatán dice: 'Desde la fun-
dación del mundo nunca se halló uno semejante
a Nimrod, poderoso en la caza, y rebelde en
contra del Señor.'
"El Targum de Jerusalem dice: 'Fué pode-
roso en la caza y en iniquidad delante del Señor,
por cuanto era cazador de los hijos de los hom-
bres, a quienes les decía, "j Apartaos del juicio
del Señor, y adherios al juicio de Nimrod!" Por
lo tanto se dice: "Como Nimrod (es) el fuerte,
poderoso en la caza, y en iniquidad delante."'
"La paráfrasis caldea de 1 Crónicas 1:10
dice: 'Cus engendró a Nimrod, que comenzó a
prevalecer en iniquidad, porque derramaba san-
gre inocente, y se rebeló contra Jehová.'
"Nimrod fué el fundador de Babilonia, la cual
[simbolizó la organización de Satanás y ] par-
It E Q U I S I T O S 297

ticipó de su carácter, siendo la gran antagonista


de la Verdad de Dios y del Pueblo de Dios.
"No podemos dejar de notar, en Nimrod, el
primer esfuerzo de Satanás por levantar un
gobernante universal de los hombres."
El nombre Nimrod significa "el rebelde" o
"el que gobierna en rebelión". (Véase el libro
Profecía, páginas 134,136,137; véase también
Riquezas, páginas 91 [párrafo 1], 95 [pár. 1],
161 [pár. 2].) "La preposición traducida "de-
lante" significa "en contra del Señor". Nimrod
era un matador de hombres y de bestias. En-
trenaba a los hombres en la fatiga, a fin de que
con éxito pudieran luchar contra las fieras y
los hombres. Sus proezas en la caza deben ha-
ber coexistido con valor en la batalla. La caza
y el heroísmo de la antigüedad especial y na-
turalmente se asociaban.'-McClintock & Strong's
Cyclopedia, Volume VII, page 109.
"El nombre Nimrod significa 'el domador del
leopardo'. Este nombre parece implicar que así
como Nimrod ganó fama por medio de domar
al caballo y de esa manera usarlo en la caza,
igualmente su fama como cazador se basaba en
haber descubierto la manera de hacer que el
leopardo le fuera útil en la caza de los demás
animales."—Hislop's The Two Bábylons, pages
24, 44.
Nimrod era religionista. Se hizo de gran re-
nombre entre la gente debido a su desordenada
matanza de animales salvajes, y de esa manera
indujo a los crédulos a considerarlo como un
dios. El organizó la religión, la practicó, e hizo
que la gente la practicara, todo lo cual tendía
a apartar a la gente de Jehová. Nimrod fué
298 S A L V A C I O N

el visible instrumento del Diablo para llevar a


cabo su jactancioso desafío hecho a Jehová, al
efecto de que pondría a todos los hombres con-
tra Dios. Nimrod daba muerte a los animales
de las selvas para hacer alarde de sus proezas
e impresionar a la gente con su grandeza con
el fin de recibir adulación, a fin de controlarla
y atraerla y usarla para satisfacer sus deseos
egoístas de llevar a cabo guerras de conquista.
Su desordenada matanza de animales salvajes
no podría haber sido simplemente para alimen-
tarse y en armonía con la ley de Dios y los tér-
minos del pacto eterno, sino en desafío a Dios
y con el propósito de voluntaria y malévola-
mente quebrantar el pacto eterno.
El ejemplo puesto por Nimrod ha influido
desde entonces sobre los hombres de todas las
naciones. Son hechos indisputables que la clase
de hombres que emprenden la caza de anima-
les salvajes y de aves con el único fin de satis-
facer sus emociones y placeres egoístas que de
ello se derivan son también hombres que em-
prenden y se deleitan en el entrenamiento mi-
litar y en la prosecución de guerras, abogando
por la guerra, siendo también en gran manera
religionistas, dados al formalismo y a la ala-
banza y adulación de hombres, todo lo cual se
hace en directa oposición de y en desafío a la
ley de Dios, lo cual es, por consiguiente, pecado.
De manera que con toda evidencia se com-
prueba que el pecado de Nimrod y sus apoya-
dores incluía la desordenada matanza de ani-
males salvajes, juntamente con la prosecución
de guerras de conquista y la matanza de hom-
bres ; también la exaltación de hombres y hacer
It E Q U I S I T O S 299

que la gente adorara a esos hombres; y tam-


bién la organización de cuerpos políticos para
gobernar y llevar a cabo el comercio y de esa
manera injustamente obtener ganancia perso-
nal. El propósito de todo eso fué y todavía es
llamar la atención de la gente a personas de
supuesta clase superior y de esa manera ale-
jar a las masas del servicio y devoción al Todo-
poderoso Dios. La entera maquinación es del
Diablo, sacada a luz y puesta en operación para
cumplir su inicuo desafío lanazado a Dios al
efecto de que haría que toda criatura humana
le maldijera en su cara. A fin de exaltarse a
sí mismo, Nimrod inicuamente quebrantó el
pacto eterno desordenadamente dando muerte
a hombres y animales, engañando de esa ma-
nera a la gente crédula y llegando a ser un pro-
verbio el que él era un grande y poderoso; como
está escrito: "El fué el primero que se hizo po-
deroso en la tierra." (1 Crónicas 1:10) "Era
un poderoso cazador [matador] en desafío a
Jehová." (Génesis 10:8,9, Septuaginta) Una
vez que se hizo de renombre estableció un rei-
no ; "fué el principio de su reino Babilonia," lo
cual fué en desafío a Jehová. (Versículo 10)
Desde el tiempo de Nimrod todas las naciones
se han embriagado con el vino de Babilonia,
esto es, la inicua doctrina de la organización
de Satanás, y por tanto han practicado la desor-
denada matanza de hombres y de animales, y
cruelmente perseguido a los que verdaderamen-
te sirven a Dios y su reino. Concerniente a esto
está escrito: "Porque la violencia hecha al Lí-
bano te cubrirá, y la destrucción de las bestias
que aquella violencia aterraba."—Habacuc 2:17.
300 S A L V A C I O N

El pueblo de Dios, tanto el resto como la


clase Jonadab, se hallan especialmente intere-
sados en estas verdades, por cuanto ponen de
manifiesto los medios y maneras usados por
Satanás para alejar a la gente de Dios. Los
que han pactado hacer la voluntad de Dios, a
causa del aumento de luz, se hallan en extremo
ansiosos de conocer la manera de conformarse
a la voluntad de Dios, no solo en una cosa, sino
en todas las cosas. Tienen un ardiente deseo de
honrar el nombre de Dios y de mostrar su amor
hacia él por medio del diligente cumplimiento
de sus mandamientos. La clase Jonadab espe-
cialmente, siéndole mandado que busque la jus-
ticia y la mansedumbre, tiene ahora que ser dili-
gente y aprender lo que es recto. Entendiendo
por medio de las Escrituras que la caza de bes-
tias y aves por sport es malo, a causa de que
de esa manera se viola el pacto eterno, evitarán
todo eso y rehusarán tener algo que ver con el
llamado "sport" de cazar simplemente por el
placer que se experimenta con dar muerte a
bestias y aves. Dios castigará a toda nación
que ha violado su pacto eterno, lo cual implica
todas las naciones. Los que se han consagrado
para hacer la voluntad de Dios tienen excesivo
deseo de evitar todo aquello que tan solo tenga
una tendencia a violar la expresada voluntad
de Dios. Si la gente necesita alimento, y anima-
les "limpios" pueden obtenerse con ese fin y es
en armonía con la voluntad de Dios el que se
mate a esos animales limpios y se coma la carne
de ellos; pero ninguno que en realidad se halle
consagrado al Señor practicará la caza de ani-
It E QUISITOS 301

males simplemente por la emoción que produce


el "sport".

El dictador

PROTECCION
Dios ha provisto protección para los que le
aman y le sirven. Las personas que salieron
del arca, incluso Noé, fueron solo ocho, siendo
302 S A L V A C I O N

las únicas criaturas humanas entonces en exis-


tencia. Había numerosos animales que Noé sacó
del arca, los cuales inmediatamente vagarían
por la tierra y se multiplicarían. Para protec-
ción del hombre Dios puso temor y pavor en la
mente de aquellos animales; como está escrito:
"Y sea el temor y pavor de vosotros sobre todo
animal de la tierra, y sobre toda ave de los cie-
los, y sobre todo lo que se arrastra sobre el
suelo, y sobre todo pez del mar: en vuestra
mano son entregados."—Génesis 9: 2.
Lo anterior ciertamente significa que cuando
los hombres se acercaran a las bestias salvajes,
éstas, temiendo y teniendo pavor del hombre,
correrían y se escaparían de él, lo cual también
era protección para ellas, y particularmente
para el hombre. Unos cuantos hombres no po-
drían protegerse contra un gran número de
bestias salvajes. El temor que éstas tenían al
hombre era protección para él.
El Diablo puso en la mente de su agente Nim-
rod la idea de perseguir a las bestias y darles
muerte. Cuando éstas procuraban escapar de
Nimrod él las perseguía y las mataba. Entrenó
a otros hombres para que hicieran lo mismo.
Daba muerte a aquellas bestias con el línico fin
de mostrar sus proezas y en desafío a Dios.
En defensa propia, y para su propia seguri-
dad, muchos animales de las selvas se hicieron
feroces y aprendieron a atacar al hombre. De
esa manera el Diablo, actuando por medio de
Nimrod, hizo que las bestias de las selvas se
liiceran feroces. Si el mandamiento de Dios se
hubiera obedecido, sin duda que el león, el oso,
el tigre, y demás animales salvajes nunca se
It E Q U I S I T O S 303

habrían hecho feroces, ni fueran un peligro para


el hombre. Desde tiempos de Nimrod todos los
llamados "deportistas" han cazado fieras, les
han puesto emboscadas, las han perseguido, y
brutalmente matado, de manera que los animales
de las selvas y las aves del cielo han venido a
ser mortales enemigos del hombre, por cuanto
los cazadores se han convertido en mortales ene-
migos de ellos. Injustamente los hombres han
ido a las selvas y entrampado fieras, cambián-
dolas de sus naturales habitaciones y poniéndo-
las en prisiones, tales como parques zoológicos,
e infligiéndoles de esa manera cruel castigo, y
la excusa que por ese curso de acción han dado
es que lo han hecho para satisfacer la curiosi-
dad y fantasía de la gente. Jehová Dios nunca
aprisionó a las bestias salvajes en parques zoo-
lógicos, sino, al contrario, hizo provisión para
salvarles la vida durante el diluvio, y después
del diluvio las protegió incluyéndolas en el pacto
eterno. La violación del pacto eterno concer-
niente al hombre y a la bestia ha causado gran
dolor y sufrimiento a ambos. Dios proveyó las
selvas para morada de las bestias salvajes, y
los hombres no tienen excusa alguna para cam-
biarlas y ponerlas en prisión, ni tampoco tienen
derecho alguno para darles muerte cruelmente
y sin ninguna restricción.
El ejemplo comercial de Nimrod también fué
en violación a la ley de Dios. Siguiendo ese ejem-
plo, desde entonces los hombres voluntariamente
lian matado animales para comerciar con sus
pieles o huesos. La gran manada de búfalos que
en un tiempo llenaba las llanuras de los Esta-
dos Unidos ha sido despiadamente extermina-
304 S A L V A C I O N

da con fines comerciales. El elefante, qne ha-


bitada las selvas de la India y otros lugares,
ha corrido la misma suerte, a fin de comerciar
con el marfil de sus colmillos. Estas cosas ori-
ginaron con el Diablo, y el propósito ha sido
apartar a la gente de Dios. Dios ha suminis-
trado los medios para que el hombre se prote-
giera a sí mismo y también para que los ani-
males fueran protegidos, pero hombres crueles,
siguiendo la dirección del Diablo, han desviado
a la gente del curso recto.
Con el fin de proveer vestidos para Adán y
Eva, Jehová mandó que se usaran pieles de ani-
males. (Génesis 3: 21) En la construcción del ta-
bernáculo se usaron "pieles de antílope". (Exodo
26:14, Strong's) También se registra que cier-
tas pieles se usaban también para vestidos entre
los israelitas. (Números 31:20) Por supuesto
que era necesario matar animales para quitar-
les las pieles y usarlas como vestido. Los textos
anteriores, por consiguiente, parecerían plena-
mente justificar a uno para matar animales y
quitarles las pieles para vestido. En donde-
quiera que esas pieles sean necesarias para
ese fin, el quitar la vida a los animales para
llenar esa necesidad no constituye una viola-
ción al pacto eterno. Ni el quitar la vida de
esa manera se limitaría a la persona que usara
esas pieles, sino apropiadamente podría hacerlo
para suministrarlas a otro. En algunos lugares
se tienen terrenos cercados y en ellos pacen ve-
nados, y cuando éstos, en ciertas estaciones del
año, se hallan en buenas condiciones, se les mata
para alimento y sus pieles son usadas para otros
fines necesarios al hombre. Esto no constituye
It E Q U I S I T O S 305

una violación del pacto eterno, por cuanto clara-


mente parece estar dentro de los límites de la
ley de Dios.
PARA ALIMENTO
El hombre puede legalmente matar y comer
carne de animales, aves y peces, pero la sangre
de ellos no debe comerla. Los israelitas eran el
pueblo en pacto con Jehová, a quienes usó para
hacer tipos y sombras de mayores cosas por
venir. Los estatutos o leyes que Dios dió a los
israelitas aplicaron tínicamente a ellos, por
cuanto eran el pueblo en pacto con él. En el
capítulo once de Levítico la ley de Dios espe-
cifica qué animales eran limpios y podían co-
mer los israelitas. Entre los animales inmun-
dos mencionados se halla el cerdo: " Y el cerdo;
pues aunque es de pezuña, teniendo la pata di-
vidida en dos uñas, no rumia: será inmundo
para vosotros."—Levítico 11: 7.
Nótese el énfasis dado en el texto anterior
a las palabras "para vosotros". Un estatuto
semejante gobernaba la comida de la liebre.
( 1 1 : 6 ) La conclusión sería que esos animales
no eran inmundos para todas las criaturas hu-
manas, debido al uso de las palabras "para
vosotros". Otras gentes generalmente comen
carne de cerdo y de liebre. Tocino y jamón
constituyen el alimento de mucha gente. No
es una violación del pacto eterno el comer tal
alimento. El pacto eterno, aplicando a la hu-
manidad en general, concerniente a la comida
de carne, dice: "Todo lo que se mueve y vive,
os servirá de alimento; así como las verdes
plantas, os lo doy todo."—Génesis 9: 3.
306 S A L V A C I O N

Esa provisión de la ley de Dios fué hecha


antes del pacto de la ley con Israel, y perma-
nece para siempre. El pacto de Dios con Israel
fué hecho con el específico propósito de man-
tener a aquella gente en orden y bajo protec-
ción hasta la venida de Cristo Jesús. (Calatas
3:19) Cuando Cristo Jesús vino, la nación de
Israel pereció. (Romanos 10:4) Cristo Jesús
cumplió el pacto de la ley y le puso fin: "Bo-
rrando . . . la cédula escrita en forma de de-
cretos . . . la quitó de en medio, clavándola en
su cruz [madero]." (Colosenses 2:14) Por lo
dicho en el texto que a continuación se cita, se
verá que el comer cerdo, por ejemplo, no es una
violación del pacto eterno en lo que los cristia-
nos y la "grande muchedumbre" concierne: "Na-
die pues os juzgue en cuanto a cuestión de co-
mida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o
novilunio, o sábado: las cuales cosas son una
sombra de las que habían de venir, pero el
cuerpo es de Cristo."—Colosenses 2:16,17.
A fin de que las personas sinceras no su-
frieran a causa de confusión con respecto a las
cosas de comer, el inspirado escritor adicional-
mente dijo: "Empero el Espíritu dice expresa-
mente, que en tiempos venideros algunos se
apartarán de la fe, prestando atención a es-
píritus seductores, y a enseñanzas de demo-
nios ; . . . vedando el casarse, y mandando abs-
tenerse de las viandas que creó Dios, para ser
recibidas con acciones de gracias por los cre-
yentes, y los que conocen la verdad. Porque
todo lo que ha creado Dios es bueno, y nada
hay que deba desecharse, si se recibe con ac-
ciones de gracias; porque es santificado por me-
It E Q U I S I T O S 307

dio de la palabra de Dios y por la oración."


(1 Timoteo 4 : 1 , 3 - 5 ) (Véase también Efesios
2:15,16.) Los términos del pacto de la ley ju-
daica que prohibían comer cerdos, conejos o
liebres no aplican a los cristianos o demás en
el tiempo actual. Ilay ciertos animales que na-
die desea comer, tales como zorrillas. El pacto
eterno, que aplica a toda la humanidad, espe-
cíficamente prohibe el comer sangre de ani-
males; se da la razón: porque la vida en la
sangre está. En Levítico 22:8 está escrito:
"Cosa mortecina, o despedazada por fieras, no
ha de comer, contaminándose con ella. Yo Je-
hová." Evidentemente esta ley aplicaría a toda
persona, y a todos los animales que morían,
como allí se indica, por cuanto la sangre del
animal no es derramada, sino que permanece
en la carne, y por consiguiente eso la hace ile-
gal. En conexión con esto nótese el consejo de
los apóstoles a los cristianos y demás en cuanto
a lo que deberían hacer y comer: "Por cuanto
hemos sabido que ciertas personas que han sa-
lido de entre vosotros, os han turbado con pa-
labras, subvertiendo vuestras almas, a quienes
nosotros no dimos autorización. Porque ha pa-
recido bien al Espíritu Santo y a nosotros, no
imponeros mayor carga que estas cosas nece-
sarias : Absteneos de lo sacrificado a los ídolos,
y de la sangre, y de lo ahogado, y de la forni-
cación ; absteniéndoos de las cuales cosas haréis
bien. Dios os guarde."—Hechos 15: 24, 28, 29.
La regla en vigor concerniente a quitar la
vida a los animales puede resumirse en las si-
guientes palabras: Pueden matarse animales
para alimento, pero no debe comerse la sangre.
15 28
S A L V A C I O N

Quien sale con sn escopeta y deliberadamente


mata animales simplemente por "sport" viola
cl pacto eterno. Por consiguiente, es ilegal el
que un cristiano o un Jonadab mate bestias,
animales o peces por "sport".

SACRIFICIO
Dios mandó a los israelitas que sacrificaran
ciertos animales limpios, y el darles muerte con
ese objeto, por supuesto, era lícito. (Exodo
1.2:5-7) De esa manera Dios predijo que la
sangre de sacrificio de Cristo Jesús expiaría
los pecados de la gente.
El sacrificio de esos animales no podía ser
hecho por todos, y la víctima no podía ser ofre-
cida por todos. El sacrificio tenía que ser lle-
vado y ofrecido de la manera apropiada como
la había prescrito Jehová: "Y habló Jehová a
Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos
y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es
lo que Jehová ha mandado, diciendo: Cualquier
hombre de la casa de Israel que degollare vaca
u oveja o cabra dentro del campamento, o que
la degollare fuera del campamento, y no la tra-
jere a la entrada del Tabernáculo de Reunión,
para presentar la oblación a Jehová delante de
la Habitación de Jehová, sangre le será impu-
tada al tal hombre; ha derramado sangre [de
un animal sin ningún fin válido] ilícitamente,
y aquel hombre será cortado de en medio de su
pueblo: se ordena esto a fin de que los hijos
de Israel traigan sus sacrificios que sacrifican
sobre la haz del campo, y los presenten a Je-
hová, a la entrada del Tabernáculo de Reunión,
al sacerdote, y los ofrezcan como sacrificios
R E Q U I S I T O S 30!)

pacíficos a Jehová." "Porque la vida de la carne


en la sangre está, la cual os he dado para hacer
expiación en el altar por vuestras almas; por-
que la sangre, en virtud de ser la vida, es la
que hace expiación. Por lo mismo he dicho a
los hijos de Israel: Ninguna persona de entre
vosotros ha de comer carne; ni tampoco el ex-
tranjero que mora en medio de vosotros ha de
comer sangre."—Levítico 17:1-5,11,12.
Repetidas veces Dios da énfasis a esta ver-
dad, esto es, a que la vida pertenece exclusiva-
mente a él, y por tanto no puede apropiadamente
quitarse la vida en desobediencia a la ley de Dios.
Prediciendo su propósito de redimir a la raza
humana por medio de la sangre de sacrificio de
su Primogénito, Jesucristo, Dios mandó que los
primogénitos de los animales adecuados para
sacrificio fueran sacrificados a Jehová: "Todo
primerizo, siendo macho, que naciere en tu va-
cada y en tu rebaño, lo santificarás a Jehová tu
Dios: . . . Delante de Jehová tu Dios los come-
rás de año en año, en el lugar que escogiere
Jehová, til y tu casa."—Deuteronomio 15:19, 20.
Los primerizos de los animales no aceptables
eran redimidos con un cordero, esto es, un ani-
mal apropiado para sacrificio. Si el primogé-
nito no era redimido conforme a lo prescrito
por la ley, entonces era apropiado y legal darle
muerte: "Apartarás para Jehová todos los pri-
mer nacidos; también los primerizos que tuvie-
res, nacidos de tus animales, siendo machos, se-
rán para Jehová: pero todo primerizo de asno
lo redimirás con un cordero; y si no le redimie-
res, quebrarás su cerviz: más todo primogénito
de hombre, de entre tus hijos, redimirás." (Exo-
15 28
S A L V A C I O N

do 13:12,13) "Todo primer nacido de tus hijos


es mío; asimismo todo primerizo de tu ganado,
que fuere macho, sea de vaca o de oveja. Mas
el primerizo de asno redimirás con oveja; y si
no le redimieres, quebrarás su cerviz. Todo pri-
mogénito de tus hijos redimirás. Y ninguno ha
de presentarse delante de mí con las manos va-
cías." (Exodo 34:19,20) Lo anterior muestra
que los animales tienen que ser tratados o usa-
dos conforme a la ley de Dios y todo trata-
miento que se les dé contrariamente a su ley
es un pecado. Desde el sacrificio de Jesús, el
antitipo, no hay más necesidad de sacrificar
animales.

D E S T R U C T O It E S
Puede darse muerte a animales bajo otras
circunstancias de las que se hallan bajo los tér-
minos del pacto. Por ejemplo: Animales que
causan daño a otros o que matan a criaturas
humanas pueden ser muertos (Exodo 21 : 28);
o, si ese animal destruye la propiedad de uno,
sería apropiado darle muerte, sin que eso fuera
una violación al pacto eterno. "Cogednos las
zorras, las zorrillas que asuelan las viñas; por-
que nuestras viñas están en cierne." (Cantares
2 : 1 5 ) De esa manera se fija la regla de que
los animales que destruyen el alimento y pro-
piedad del hombre pueden ser muertos. Los
animales o aves que son cogidos destruyendo
cosechas del agricultor y jardinero pueden ser
muertos; y esto es para protección del hombre,
y no constituye una violación del pacto eterno.
Igualmente Dios ha fijado un valor a la vida
de las bestias del campo y de las salvas. Sus
30!)
REQUISITOS

vidas pertenecen a Jehová y no deben ser caza-


das ni matadas sin ninguna restricción. La per-
secución de bestias salvajes y la desordenada
matanza de ellas están enteramente fuera de
armonía con el mandamiento de Dios dado al
hombre: 'Ten dominio sobre la bestia del campo
y las aves del cielo.' (Génesis 1:28) Que está
en armonía con la voluntad de Dios el cazar
animales y aves para alimento se expresa por
su ley (Levítico 17:13; Génesis 2 7 : 3 - 5 ) ; pero
solo su carne debe comerse, y no su sangre;
lo cual prueba que el matar animales solo por
"sport" o por la emoción que eso proporciona
es del todo incorrecto e inapropiado.

ESTUDIO
La oración de toda persona de buena volun-
tad hacia Dios es: "¡ Enséñame un criterio sano
y el saber; porque en tus mandamientos he creí-
do." (Salmo 119:G6) Los hombres del mundo
buscan el dinero y el poder que ese dinero les
proporciona. El hombre que es sabio toma el
curso que Dios le ha indicado: "Recibid mi ins-
trucción, y no la plata; la ciencia también antes
que el oro bien escogido." (Proverbios 8 : 1 0 )
El consejo del fiel apóstol es: "Procura con di-
ligencia presentarte ante Dios como ministro
aprobado." (2 Timoteo 2 : 1 5 ) Las insensateces
de los "altos críticos", que piensan manifestar
su propia grandeza, no constituyen "conoci-
miento", dentro del significado de las Escri-
turas. La religión y la práctica de ella ha man-
tenido a la gente en la ignorancia con respecto
al propósito de Dios y por consiguiente está
desprovista de verdadero conocimiento. El fin
15 28
S A L V A C I O N

de la religión lia llegado, y todos los que de-


sean la justicia serán diligentes en aprender
la verdad, y los tales buscarán el conocimiento
que la Palabra de Dios imparte. Las personas
de buena voluntad prontamente abandonarán
la religión y buscarán el conocimiento contenido
en la Palabra de Dios relativa a él, a su Rey
y a su reino. Cuando Dios les manda que bus-
quen la justicia y la mansedumbre, quiere decir
que deberían estar ansiosos de aprender con
toda diligencia lo que es recto; y la información
necesaria para eso se halla únicamente en las
Escrituras. Las personas de buena voluntad
que constituyen la grande muchedumbre serán
diligentes en aprender lo concerniente al reino.
Como los fieles de la antigüedad, todas las per-
sonas de buena voluntad en el tiempo actual
desean un gobierno de justicia y de paz. A ellas
el Señor dice: "¡ Ahora pues, oh hijos, escuchad-
me! porque felices son los que guardan mis
caminos. ¡Oíd la instrucción, y sed sabios; no
la desechéis! ¡Bienaventurado el hombre que
me escucha, velando diariamente mis umbra-
les, aguardando a los postes de mis puertas!
porque los que me hallan, hallan la vida, y al-
canzarán el favor de parte de Jehová."—Pro-
verbios 8:32-35.
CAPITULO VI

EL GOBIERNO DE DIOS
L GOBIERNO do Jehová Dios es de su-
E prema importancia para los que buscan el
camino de la vida. Por medio de su go-
bierno o reino Jehová vindicará su nombre y
establecerá paz eterna en el universo, y nunca
más se levantará la aflicción. (Nahum 1 : 9 ) En
todo tiempo las personas sinceras han deseado
esa clase de gobierno y han tenido un vago co-
nocimiento de su venida. Ahora el reino o go-
bierno de Dios ha llegado, y toda persona de
buena voluntad hacia él estará ansiosa de saber
acerca de ese gobierno. El gobierno de Jehová
Dios es una teocracia por hallarse bajo la in-
mediata dirección y administración del Todo-
poderoso Dios. Es un gobierno justo, por cuanto
todos los caminos de Jehová son justos y rectos.
Jehová es supremo; y todos los que tienen parte
en su gobierno tienen que estar en plena armo-
nía con él obedeciendo gozosamente sus mand-
mientos.
Después de la rebelión, el primer rayo de es-
peranza puesto delante del hombre fué una vaga
promesa de Dios con respeto al establecimiento
de un justo gobierno en la tierra. Abel tuvo fe
y esperanza en ese futuro gobierno. Igualmente
Enoc, Noé, Abraham, y algunos otros desearon
ese gobierno y por medio de la fe esperaron
en él. (Hebreos 11:1-16) Con los descendientes
313
15 28
S A L V A C I O N

de Abraham Dios estableció una teocracia típica.


Usó a los israelitas para hacer cuadros proíe-
ticos con respecto a la venida del verdadero
gobierno teocrático. Moisés, Aarón, Josué y
Samuel fueron en la tierra representantes del
gobierno teocrático. Cuando los judíos pidie-
ron a un hombre como rey desagradaron a Dios,
y concerniente a eso está escrito: "Y Jehová
respondió a Samuel: Oye la voz del pueblo en
todo cuanto te dijeren; porque no te han dese-
chado a ti, sino a mí me han desechado, para
que yo no reine sobre ellos. Conforme a todas
las obras que han hecho desde el día en que los
hice subir de Egipto hasta este día, dejándome
a mí y sirviendo a otros dioses, así también van
haciendo contigo."—1 Samuel 8 : 7 , 8 .
La religión, creada por el Diablo, fué la causa
de que los judíos rechazaran a Dios como Rey.
Querían ser como la demás gente. A causa de
su infidelidad, Saúl fué rechazado por el Señor.
Dios luego constituyó a David como rey de Is-
rael ; y David fué tipo de Cristo Jesús, el Ama-
do de Jehová, el verdadero Rey del mundo bajo
Jehová, el "Rey de la Eternidad".—Jeremías
10:10.
El último rey típico de Israel fué Sedequías,
el infiel e inicuo. Fué derrocado, y Dios declaró
que el reino no sería "más, hasta que venga
Aquel cuyo es el derecho, y a El se lo daré".
(Ezequiel 21:27) Desde entonces el Diablo si-
guió como el invisible señor de la nación, go-
bernando inicuamente sin interrupción por to-
lerancia de Dios, a fin de que tuviera plena
oportunidad para llevar a cabo su jactancioso
desafío. El expresado propósito de Dios es es-
EL GOBIERNO L>E DIOS 315

tablecer un mundo justo, y concerniente a eso,


dijo: "Porque voy a crear nuevos cielos y una
tierra nueva, y las cosas anteriores no serán re-
cordadas, ni vendrán al pensamiento. Mas ale-
graos vosotros, y regocijaos hasta la eternidad
en lo que voy a crear; pues he aquí que voy a
crear a Jerusalem, que sea un regocijo, y su
pueblo, un gozo." (Isaías 65:17,18) La pala-
bra "Jerusalem", como se usa en el texto ante-
rior, se refiere a su gran antitípico gobierno
de justicia, y la profecía que aquí se cita se
halla casi completamente cumplida. Todos los
santos profetas de Dios profetizaron concer-
niente a la restauración de todas las cosas per-
tenecientes al reino, y todas esas profecías tie-
nen que cumplirse. (Hechos 3:20,21) El pro-
feta de Dios escribió prediciendo el nacimiento
del Rey y de su justo y glorioso reinado. "Por-
que un Niño nos ha nacido, un Hijo nos es dado;
y el dominio estará sobre su hombro; y se le
darán por nombres suyos: Maravilloso, Con-
sejero, Poderoso Dios, Padre del siglo eterno,
Príncipe de Paz. Del aumento de su dominio
y ele su paz no habrá fin; se sentará sobre el
trono de David y sobre su reino, para estable-
cerlo, y para sustentarlo con juicio y justicia,
desde ahora y para siempre. ¡ El celo de Jehová
de los ejércitos hará esto!" (Isaías 9: 6, 7) Esa
profecía tiene que ser completamente cumplida.

SU NACIMIENTO
Aproximadamente cuatro mil años después
de la rebelión en el Edén Jesiís nació en Betlile-
hem. Allí comenzó a tener su cumplimiento la
profecía de Isaías anteriormente citada. Enton-
15 28 S A L V A C I O N

ees y en ese lugar los mensajeros de Dios de-


clararon : "¡ Gloria a Dios en las alturas! y en
la tierra paz, entre los hombres de buena vo-
luntad." (Lucas 2:14, Iiótherliam) Ahora puede
verse con toda claridad que el nacimiento del
niño Jesús el debido tiempo será 'gloria al Todo-
poderoso Dios' a todas las criaturas que obten-
ga la vida, y que por medio de él y de su go-
bierno la paz será eterna y una bendición para
todos los hombres de buena voluntad, y para
nadie más. El texto citado anteriormente y tra-
ducido por Rótherham da énfasis al hecho de
que la paz en la tierra es para los hombres de
buena voluntad únicamente. ¿Qué razón habría
para que el reino de Jehová Dios bajo Cristo
fuera una eterna bendición y gozo para los que
no son de buena voluntad hacia él? Todos los
enemigos de Dios perecerán eternamente, y por
consiguiente para ellos el reino nada significa.
(Salmo 2 1 : 8 ; 37:20) Después del Armagedón
nunca jamás existirá Satanás ni su inicuo do-
minio. También para siempre desaparecerán sus
religiosos agentes y sus organizaciones. Enton-
ces la memoria de esos inicuos habrá perecido
para siempre; como está escrito: "La memoria
del justo será bendita; pero el nombre de los
inicuos se podrirá." (Proverbios 1 0 : 7 ; Isaías
26:14) Ahora la gente de buena voluntad hacia
Dios y su reino tiene razón para regocijarse,
y debería regocijarse, por cuanto el tiempo de
completa liberación y paz eternas se aproxima.
Esa es la razón por la cual Dios en el tiempo
presente está aclarando su propósito a los que
desean un justo gobierno.
EL GOBIERNO L>E DIOS 317

Al tiempo de su bautismo, Jesús fué ungido


como Rey. (Mateo 3 : 1 6 ; Juan 18:37) Su pri-
mera pública proclamación fué: "El reino de
los cielos se ha acercado." Enseñó a las per-
sonas de buena voluntad a que oraran a Dios:
"Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como
en el cielo, así también en la tierra." (Mateo
6 : 1 0 ) Por cuanto fué y es el Rey bajo el inme-
diato mando del todopoderoso Teócrata, Jehová,
ese Amado, Jesús, fué colgado por los religio-
sos agentes de Satanás. Tenían la esperanza de
destruirlo, pero Dios les frustró sus esfuerzos
levantando a Jesús de la muerte y exaltándolo
al puesto más elevado del universo. Cristo Je-
sús es el "heredero de todas las cosas", y es
"la exacta expresión" de su Padre Jehová; y
concerniente a su amado Hijo Dios manda que
'le adoren todos los ángeles'. (Hebreos 1 : 6 )
Además Jehová manda que 'toda rodilla se do-
ble ante él [Cristo], y toda lengua confiese que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios'.
—Filipenses 2:10,11.

ESTERA
Aun cuando plenamente revestido con poder
y autoridad como Rey cuando ascendió al cielo,
Jesús el Rey tenía que esperar para comenzar
su reinado hasta que Jehová seleccionara los
miembros de la real organización, y cuando eso
se cumpliera el enemigo sería abatido. Satanás
continuó su inicuo curso sin interrupción, sien-
do esa la razón por la cual está escrito: "Jehová
dijo a mi Señor: ¡siéntate a mi diestra, hasta
tanto que ponga a tus enemigos por escabel de
tus pies!" (Salmo 110:1) "Empero éste, el sa-
15 28
S A L V A C I O N

cerdote nuestro, cuando hubo ofrecido un solo


sacrificio por los pecados para siempre, se sentó
a la diestra de Dios, desde entonces en adelante
esperando, hasta que sus enemigos sean puestos
debajo de sus pies." (Hebreos 10:12,13) Los
que estarán asociados con Cristo Jesús en su
reino tienen primero que ser seleccionados, te-
niendo que probar su integridad bajo la prueba.
Esos fieles son admitidos en el pacto para el
reino. (Lucas 22:28-30) Después de la vuelta
de Cristo Jesús y su reino, los fieles son "cons-
tituidos reyes y sacerdotes para Dios", a fin
de reinar con Cristo Jesíís. (Apocalipsis 1 : 6 ;
5 : 1 0 ) Así como el reino típico se componía de
doce tribus de Israel, igualmente en el antitipo
los asociados con Cristo Jesíís son de doce fa-
milias o tribus, todos formando una sola fami-
lia y todos juntos constituyendo los 144,000.
(Apocalipsis 7 : 4 ) El favorecido grupo de cria-
turas que forman "el cuerpo de Cristo", los un-
gidos, tienen, todas y cada uno de ellos, que ser
puestos a prueba, demostrarse fieles y verda-
deros, ser bautizados a la muerte de Cristo, y
experimentar el cambio de resurrección de hu-
manos a espirituales, y estar eternamente con
Cristo Jesús en su reino-Romanos 6: 3-5; 1 Co-
rintios 15: 51-55; Apocalipsis 20: 4.
El período de "espera", conforme a la volun-
tad de Dios, fué aproximadamente de 1900 años,
durante los cuales se llevó a cabo la selección
de los miembros del cuerpo de Cristo, y el cam-
bio por medio de resurrección del resto de los
144,000 pronto se verificará. Los electos que
murieron en Cristo han sido ya resucitados.
(1 Tesalonicenses 4:15-17; 2 Timoteo 4 : 1 ) El
EL GOBIERNO L>E DIOS 319

período de espera terminó en 1914 E.C., y el


Rey ha asumido su alto puesto bajo el mando
de Jehová, el gran Teócrata. "Enviará Jehová
desde Sión la vara de su poder [diciendo]:
"¡ Domina tú en medio de tus enemigos! Tu
pueblo se presentará como ofrendas volunta-
rias en el día de tu poder, ataviados con los
adornos de la santidad: como el rocío que cae
del seno del alba, así te será tu valiente juven-
tud." (Salmo 1 1 0 : 2 : 3 ) "Diciendo: Te damos
gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, que eres
y que eras, por cuanto has tomado tu gran po-
der y has reinado. Y airáronse las naciones, y
ha venido ya tu ira, y el tiempo de los muertos
para ser juzgados, y el tiempo de dar su galar-
dón a tus siervos los profetas, y a los santos,
y a los pequeños y a los grandes, y de destruir
a los que destruyen la tierra." — Apocalipsis
11:17,18.
La primera tarea del entronizado Rey fué
arrojar al rebelde Satanás, y por consiguiente
la "guerra en el cielo" comenzó en 1914. (Apo-
calipsis 12:1-17) La batalla del Armagedón de-
finitivamente dispondrá de todos los que opon-
gan a Cristo el Rey, y allí tendrá su fin el do-
minio de Satanás.

EL REINO
El reino de los cielos consiste de Cristo Jesiís,
la Cabeza de la organización capital de Dios lla-
mada Sión, juntamente con 144,000 asociados,
los cuales se designan como reyes y sacerdotes
para Dios y Cristo. El número será ni más ni
menos que 144,000 miembros. El reino es crea-
ción de Jehová Dios, y sobre todos ellos él es
15 28
S A L V A C I O N

supremo. El es el grande y todopoderoso Teó-


crata. El Rey, Cristo Jesús, de una manera
plena y completa ejecutará el propósito de Je-
hová. El reino o gobierno de paz es LA Teocracia.

P R I N C I P E S
En todo tiempo desde que el Diablo desafió
a Jehová Dios, éste ha tenido en la tierra al-
gunos siervos fieles y verdaderos. Entre ellos
se cuentan Abel, Enoc, Noé, Abraham, Jacob,
José, Moisés, y otros. (Hebreos capítulo 11)
Incluidos en ese número se hallan todos los fie-
les profetas de Dios desde Samuel hasta Juan
el Bautista. Esos hombres tuvieron fe en Dios
y en su promesa de establecer un gobierno de
paz, y por completo se dedicaron a Dios, rehu-
sando toda contemporización con el mundo u
organización de Satanás. Ninguno de ellos en
ningún tiempo podrá ser miembro del reino ce-
lestial o gobierno de Jehová, por la sencilla
razón de que todos ellos murieron antes de que
el sacrificio de rescate fuera provisto y pagado.
Aquellos fieles de la antigüedad, fieles y ver-
daderos a Dios, por mucho tiempo han sido con-
siderados y referidos como "nuestros padres".
(Salmos 39:1.2; 22:4) Aquellos verdaderos y
fieles hombres de la antigüedad hablaron a sus
hijos acerca de Dios y de la fe de ellos en sus
promesas. "Con nuestros oídos, olí Dios, hemos
oído, (nuestros padres nos lo han contado), la
obra que hiciste en sus días en los antiguos
tiempos." (Salmo 4 4 : 1 ) Aquellos hombres son
presentados en las Escrituras como ejemplos de
fe y verdadera devoción. (Hebreos 1 2 : 1 ) Sien-
do fieles, recibieron de Dios un "buen testimo-
EL GOBIERNO L>E DIOS 321

nio". Son testigos al nombre y majestad del


Todopoderoso Dios, y él los aprobó, y concer-
niente a ellos el inspirado apóstol, que es un
miembro del reino, escribió: "Conforme a la
fe murieron todos éstos, no habiendo recibido
aún las promesas; pero las vieron y las salu-
daron desde lejos, y confesaron que eran extran-
jeros y transeúntes sobre la tierra." "Y éstos
todos, después de habérseles dado buen testi-
monio a causa de su fe, con todo no recibieron
la promesa, habiendo Dios provisto para nos-
otros alguna cosa mejor; para que ellos no fue-
sen perfeccionados aparte de nosotros." (He-
breos 11:13, 29, 40) El apóstol Pablo habló tam-
bién de sí mismo al decir "nosotros", y sabía que
no podía ser perfeccionado sino hasta la venida
de Cristo Jesús, el Rey de gloria (2 Timoteo
4 : 8 ) ; y por consiguiente, los fieles de la anti-
güedad no podían ser perfeccionados sino hasta
el establecimiento del reino. Es evidente, pues,
desde el punto de vista de las Escrituras, que
estos hombres serán traídos de la muerte como
hombres "perfectos". ¿Cuál, pues, será el lugar
que ellos ocuparán en el arreglo de Jehová y
bajo su gobierno teocrático?
El reino o gobierno de Jehová es espiritual;
y por consiguiente invisible a los ojos humanos.
Dios tuvo representantes visibles durante su rei-
no típico, e igualmente tendrá sus representan-
tes en la tierra durante [Link] de Cristo el
Rey de gloria; y esos visibles representantes,
actuando con autoridad, serán los fieles de la
antigüedad que se mencionan en el capítulo once
de Hebreos y que por muchos siglos han sido
designados en las Escrituras como "nuestros
15 28
S A L V A C I O N

padres", y concerniente a ellos está escrito: "En


lugar de tus padres serán tus Lijos: los estable-
cerás como príncipes en toda la tierra."-—Sal-
mo 45:16.
El Rey, Cristo Jesús, es el gobernante, y los
representantes terrenos del gran Gobernante
son llamados "príncipes", los cuales represen-
tarán al reino en la tierra; y concerniente a lo
cual está escrito: "He aquí que para hacer jus-
ticia reinará un Rey, y príncipes gobernarán
para ejecutar juicio." (I saías 3 2 : 1 ) Además,
las Escrituras dicen: "Porque de Sión [la or-
ganización capital de Dios, de la cual Cristo
Jesús es la Cabeza] saldrá la ley, y de Jeru-
salem la palabra de Jehová." (Isaías 2 : 3 ) Como
Samuel el profeta, bajo el reino típico, anduvo
en medio del pueblo entregándoles los manda-
mientos de Jehová, igualmente bajo el reino de
Cristo los fieles de la antigüedad, los príncipes
de la tierra, irán entre la gente dirigiéndola
conforme a los mandamientos del Señor. Ese
es el gobierno teocrático en funcionamiento.

VIENE PRONTO
La abundancia de la evidencia bíblica junta-
mente con los hechos físicos que han acontecido
en cumplimiento de la profecía, concluyentc-
mente prueban que el tiempo para la batalla
del gran día del Dios Todopoderoso está muy
próximo y que en esa batalla todos los enemi-
gos de Dios serán destruidos y la tierra lim-
piada de la iniquidad, en preparación para el
establecimiento de la justicia. Los asuntos de
la tierra entonces estarán bajo el completo con-
trol de Cristo Jesús; y los fieles de la antigüe-
EL GOBIERNO L>E DIOS 323

dad antes mencionados, resucitados como criatu-


ras perfectas, actuarán en la tierra como repre-
sentantes del gobierno teocrático. La evidencia
abundantemente también muestra que los fieles
de la antigüedad volverán a la vida al principio
del Armagedón. Las Escrituras muestran con
absoluta seguridad que algunos del resto se ha-
llarán en la tierra cuando esos fieles aparezcan,
y ciertamente que los que forman la grande
muchedumbre también estarán en la tierra, y
todos ellos juntos darán la bienvenida a los
príncipes de la tierra.

BETII-SARIM
En San Diego, California, E. U. A., hay un
pequeño terreno, en el cual, en el año de 1929,
se edificó una casa que se conoce como Beth-
Sarim. Las palabras hebreas Beth Sarim signi-
fican "Casa de Príncipes"; y el propósito de
adquirir esa propiedad y edificar esa casa fué
el de que hubiera una prueba tangible de que
en efecto hay en la tierra quienes firmemente
creen en Dios y en Cristo Jesús y en su reino,
creyendo también que los fieles de la antigüe-
dad pronto serán resucitados por el Señor, es-
tarán en la tierra, y tomarán a su cargo los
asuntos visibles de ella. El título de propiedad
de Beth-Sarim está a nombre de la W A T C H
T O W E R B I B L E & T R A C T S O C I E T Y como deposita-
ría, para ser usada por el presidente de la So-
ciedad y sus asistentes por lo pronto, pero des-
pués teniendo que estar para siempre a dispo-
sición de los mencionados príncipes de la tierra.
Ciertamente que entonces todas las cosas de la
tierra pertenecerán al Señor, y ni el Señor ni
15 28 S A L V A C I O N

los príncipes necesitan que otros les edifiquen


casas; pero le pareció bien y agradable a Dios
que la mencionada casa fuera construida como
testimonio al nombre de Jehová y en muestra
de fe en sus anunciados propósitos. La casa ha
servido corno testimonio a muchas personas por
toda la tierra, y aun cuando los incrédulas se
han burlado y hablado despreciativamente acer-
ca de ella, sin embargo allí permanece como un
testimonio al nombre de Jehová; y si cuando
los príncipes vuelvan algunos de ellos ocupan
la propiedad, eso será una confirmación de la
í'e y esperanza que indujeron la construcción
de Beth-Sarim.

GUANIJE MUCIIEDUMI!ItE
El gobierno teocrático, esto es, el reino celes-
tial, la casa real, se compone exclusivamente de
Cristo Jesús y 144,000 miembros con él; y sobre
EL GOBIERNO L>E DIOS 325

todos ellos se halla Jehová Dios. Jehová pre-


determinó el número de la casa real, pero no
fijó el número de los que constituirán las "otras
ovejas" del Señor. Por consiguiente al número
colectivamente se le llama "grande muchedum-
bre, que nadie podía contar" (Apocalipsis 7 : 9 ) ;
o dicho en otras palabras, la grande muchedum-
bre sin número específico. La grande muche-
dumbre no será parte del gobierno teocrático
o reino celestial, sino que se hallará eterna-
mente en la tierra y funcionará bajo la inme-
diata dirección del Señor. Los miembros de la
grande muchedumbre tienen que mantener su
integridad hacia Jehová Dios y de esa manera
tendrán parte en la vindicación de su nombre.
El Señor bondadosamente ha revelado en su
Palabra cuáles serán a lo menos algunas de las
funciones de la grande muchedumbre, y esto cau-
sa ahora mucho regocijo.
CAPITULO VII

PRIVILEGIOS
ABIENDO J E H O V A expresado su pro-
H pósito de hacer una cosa, ciertamente que
lo cumplirá. "No solo lo he dicho, sino
que lo sacaré a luz; he trazado el plan y lo voy
a hacer." (Isaías 46:11) Así será la palabra
que sale de mi boca: no volverá a mí sin fruto,
sino que efectuará lo que yo quiero, y prospe-
rará en aquello a que yo la envié." (Isaías 55:11)
El propósito de Jehová al crear la tierra se es-
pecifica en las siguientes palabras: "Yo hice la
tierra y creé al hombre sobre ella; yo, sí, mis
mismas manos extendieron los cielos ; y doy mis
órdenes a toda la hueste de ellos." "Porque así
dice Jehová, Creador de los cielos (él solo es
Dios), el que formó la tierra y la hizo, el cual
la estableció; (no en vano la creó, sino que para
ser habitada la f o r m ó ) : ¡ Yo soy Jehová, y no
hay otro Dios!" (Isaías 45:12,18) Dios creó la
tierra. (Génesis 1 : 1 ) Los textos anteriores prue-
ban que Dios creó la tierra para ser habitada
eternamente por el hombre. Esta conclusión es
adicionalinente corroborada por el mandato que
Jehová dió a Adán y a Eva: "Y los bendijo Dios;
y les dijo Dios: Sed fecundos y multiplicaos y
henchid [llenad] la tierra y sojuzgadla; y tened
dominio sobre los peces del mar, y sobre las
aves del cielo, y sobre todos los animales que
se mueven sobre la tierra." (Génesis 1 : 2 8 ) El
328
P II I V I L E G I O S 327

mandato de Jehová, "Sed fecundos, y multipli-


caos y henchid [(Rótherham) llenad] la tierra,"
se refiere aquí como el "mandato divino".
Adán se unió al Diablo en la rebelión, y por
esa razón se hizo pecador, y ni él ni Eva pu-
dieron cumplir el mandato divino. El propósito
de Dios, sin embargo, no puede fracasar a causa
de la perversión del hombre. Adán era justo
cuando se le dió el mandato divino. Todos los
descendientes de Adán nacieron pecadores, y
por esa razón ninguno de ellos puede cumplir
el mandato divino a menos de que primera-
mente sean justificados. (Romanos 5 : 1 2 ; Sal-
mo 5 1 : 5 ) Actualmente la tierra está llena de
injusticia y de inicuas personas. La clase del
reino no puede llevar a cabo el divino mandato
de poblar la tierra, por cuanto se compone ex-
clusivamente de criaturas espirituales. Si los
millones de personas que han vivido y muerto
fueran levantados de la muerte y 'restaurados
a la perfección humana', eso no cumpliría el
mandato divino, por cuanto ese mandato tiene
que cumplirse por gente justa bajo el directo
mando del Señor. Si 'la restitución del hombre'
fuera el propósito de Dios, lo cual no es, eso
podría cumplirse únicamente por el Señor Jesu-
cristo, y por consiguiente no constituiría un
cumplimiento del mandato divino. Como el man-
dato de Dios fué dado, asimismo tiene que cum-
plirse; pero ¿cómo y por quiénes? Primera-
mente se da una contestación abstracta y a con-
tinuación sigue la prueba de ella:
A la "grande muchedumbre" se le concederá
el privilegio de cumplir el mandato divino de
multiplicarse y llenar la tierra. La grande mu-
15 28 S A L V A C I O N

chedumbre se compone de las "otras ovejas"


del Señor, a las cuales trae a su redil y les da
vida eterna en la tierra. Los que forman la
grande muchedumbre son las personas de bue-
na voluntad que en el tiempo presente están
siendo juntadas para el Señor. Éstas son jus-
tificadas por el Señor a causa de su fe y obe-
diencia; tendrán vida eterna en la tierra, y se
hallarán bajo el mando y control inmediatos
del gobierno teocrático.

PARA INSTRUCCION
Los registros hechos en la Biblia fueron por
inspiración de Dios, y fueron escritos por sus
fieles siervos, los profetas y los apóstoles, para
instrucción do la gente de buena voluntad en
el camino de la justicia, a fin de que esté del
todo equipada para toda buena obra. Esto apli-
ca tanto al resto ungido como a sus "compañe-
ros", la grande muchedumbre. (2 Timoteo 3:
16,1.7) Registrados en la Biblia se hallan mu-
chos cuadros proféticos hechos por mandato de
Jehová Dios y escritos en lenguage que no pu-
diera entenderse sino hasta el fin del mundo
de Satanás, tiempo en que ahora nos encontra-
mos. (1 Corintios 10:11) Ha llegado el tiempo
en que Dios da a conocer y entender esos cua-
dros proféticos para ayuda, consuelo y espe-
ranza de toda persona que se dedica a él y a
su reino. (Romanos 1 5 : 4 ) Entre esos cuadros
proféticos se halla el que tiene que ver con el
gran diluvio, los hechos que ocasionaron esa
catástrofe, y lo que con ello tuvieron que ver
Noé y su familia; todo lo cual de una manera
1» R I V 1 h E O I O S 329

directa está relacionado con el mandato divino


de llenar la tierra.
Muchos de los ángeles asociados con Lucero
se le unieron en la rebelión, los cuales, junta-
mente con él, desde entonces se han ocupado
en un tarea grandemente inicua. El Diablo bien
sabía que Dios había mandado a Adán que se
multiplicara y llenara la tierra, y con ese cono-
cimiento se puso a impedir el propósito de Dios.
Antes de los días de Noé así como en tiempo
de él los ángeles se materializaban tomando
la forma humana. Algunos ángeles que no se
habían unido a Satanás en su rebelión pero que
cedieron a su seductora influencia fueron sobre-
cogidos e inducidos a tomar esposas de entre
las hijas de los hombres, lo cual resultó en la
presencia de una raza de gigantes en la tierra.
Evidentemente el propósito de Satanás y de sus
inicuos asociados en esto fué el de burlarse de
Dios y de llenar la tierra de una raza superior
a la ordinara de hombres y que estuviera en
contra de Dios. Como resultado, en los días
de Noé el Diablo y sus inicuos ángeles corrom-
pieron a "los hijos de Dios [ángeles materiali-
zados]", los cuales tomaron esposas de entre
las hijas de los hombres y produjeron en la
tierra una raza de gente conocida como los
Gibborim, toda la cual era extremadamente
inicua; siendo esa la razón por la cual está
escrito que "estaba la tierra llena de violen-
cia". (Génesis 6 : 1 1 ) "Y vió Jehová que era mu-
cha la maldad del hombre en la tierra, y que
toda imaginación de los pensamientos de su co-
razón era solamente mala todos los días." "Y
dijo Jehová: Raeré al hombre que he creado
15 28
S A L V A C I O N

do sobre la faz de la tierra; desde el hombre


hasta la bestia, hasta el reptil, y hasta el ave
de los cielos, porque me pesa el haberlos hecho."
"Mas Noé halló gracia en los ojos de Jehová."
"Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha
llegado delante de mí; porque la tierra está
llena de violencia a causa de ellos, y he aquí
que voy a destruirlos juntamente con la tierra.
Haz para ti un arca de madera de ciprés; ha-
rás aposentos en el arca, y la calafatearás por
dentro y por fuera con brea."—Génesis 6: 5, 7,
8,13,14.

E L CUADIIO PROPETICO
Habiéndose propuesto Jehová Dios destruir
la tierra, mandó a Noé que construyera un arca,
en la cual pusiera a su familia y ciertos anima-
les. El arca fué tipo de la organización de Dios
bajo Cristo. El nombre del padre de Noé era
"Lamec", que significa "poderoso"; y Lamec
desempeñó un papel representando a Jehová,
en tanto que Noé representó a Cristo Jesús, el
amado Hijo de Dios. Al nacer su hijo, Lamec
"le nombró Noé, diciendo: Este [hijo] nos ha
de consolar respecto de nuestra labor y del tra-
bajo de nuestras manos." (Génesis 5:28,29)
El nombre Noé significa "Descanso; consuelo".
El registro concerniente a Noé indica que des-
pués del diluvio ofreció un sacrificio a Dios:
"Y olió Jehová el olor grato [olor de descanso],
y dijo Jehová en su corazón: No volveré más
a maldecir la tierra por causa del hombre."
(Génesis 8 : 2 1 ) Lamec pronunció la profecía
600 años antes del diluvio. "Y fueron todos los
días de Lamec setecientos setenta y siete años
PRIVILEGIOS 331

L777] y murió." (Génesis 5:30,31) El número


siete es símbolo de lo completo en las cosas ce-
lestiales, o de lo completo en el cielo; y el hecho
de que aparecen tres sietes indica la eternidad
de Jehová. "¡ Y desde la eternidad hasta la eter-
nidad, tú eres Dios!"—Salmo 90: 2.
A causa de su fe y obediencia a Dios Noé fué
contado como justo. Amonestó a la gente de
aquel entonces con respecto al inminente de-
sastre del diluvio. Era "pregonero de justicia"
y continuamente dió testimonio al nombre de
Jehová Dios. (2 Pedro 2 : 5 ; Hebreos 11:7)
Después de que Noé había cumplido 500 años
de edad nacieron sus tres hijos. (Génesis 5: 32;
6: 9,10) En el drama profético relativo al dilu-
vio aquellos tres hijos desempeñaron el papel
que representó a las "otras ovejas" del Señor,
que componen la grande muchedumbre; en tan-
to que Noé representó a Cristo Jesíís, quien es
"el Padre Eterno", quien da vida a todos los
obedientes. (Isaías 9 : 6 ) Los hijos de Noé na-
cieron poco antes del diluvio; e igualmente las
"otras ovejas" del Señor que forman la grande
muchedumbre son manifestadas poco antes del
Armagedón, el cual es el antitipo del diluvio.
Los hijos de Noé nacieron poco antes del fin
del inicuo "mundo de entonces", y ahora las
"otras ovejas" también son dadas a luz al final
del presento mundo inicuo. Así como Noé era
anciano cuando sus hijos nacieron, igualmente
transcurrió un largo tiempo desde el nacimiento
del niño Jesús hasta la manifestación de sus
"otras ovejas". Los hechos que en la actuali-
dad han acontecido indican que el diluvio y todo
lo relacionado con aquella catástrofe constitu-
15 28
S A L V A C I O N

yeron una representación del propósito de Dios


con respecto al presente mundo inicuo que será
destruido en el Armagedón.
En obediencia al mandamiento de Dios Noé
construyó el arca, la cual fué la provisión he-
cha por Dios para la protección y salvación de
Noé y su familia de la devastación del diluvio:
"Pues yo, he aquí que voy a traer un diluvio
de aguas sobre la tierra, para destruir debajo
del cielo toda carne que tiene en sí aliento de
vida; todo lo que está en la tierra morirá. Mas
yo estableceré mi pacto contigo, y entrarás en
el arca tú, y tus hijos, y tu mujer, y las muje-
res de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive,
dos de cada clase traerás dentro del arca para
conservarles la vida contigo; macho y hembra
serán." "Y lo hizo Noé; según todo lo que Dios
le mandó, así lo hizo. Y dijo Jehová a Noé:
Entra tú y toda tu casa en el arca, porque te
he visto a ti justo delante de mí en esta gene-
ración."—Génesis 6:17-19, 22; 7 : 1 .
La maquinación de Satanás consistía en co-
rromper a toda la creación en la tierra y de
esa manera ocasionar la destrucción de toda
la humanidad, lo cual se esforzó en hacer para
llevar a cabo su inicuo desafío. ¡ El Diablo fra-
casó! El resultado del diluvio fué la destruc-
ción de toda carne, excepto Noé y su familia,
la salvación de los cuales significó una derrota
para la maquinación de Satanás y una vindi-
cación para el nombre de Jehová. Lo anterior
claramente indica que el propósito primario fué
la vindicación del nombre y palabra de Jehová.
Además, el propósito fué limpiar la tierra de
la iniquidad y preservar únicamente a los jus-
1» 11 1 V I L E G I O S 333

tos, esto es, a Noé y su familia, a quienes Dios


contó como justos por razón de su fe y obedien-
cia. Aquello fué un cuadro del resultado del
Armagedón, o sea la gran batalla que limpiará
la tierra de todos los inicuos y pasará con vida
solo a los justos, esto es, a los que Dios reputa
como justos a causa de su fe y obediencia, los
cuales serán también una vindicación del nom-
bre de Jehová.
Dios declara que su propósito al proveer el
arca fué mantener vivos a los justos. (Génesis
6 : 1 8 ; 7 : 3 ) Noé y los miembros de su familia
fueron contados justos a la vista de Dios a causa
de su fe y obediencia. Habiendo terminado el
diluvio, los ocupantes del arca salieron de ella.
"Y habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú,
y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus
hijos contigo. De manera que salió Noé, y con
él sus hijos y su mujer y las mujeres de sus
hijos. Entonces edificó Noé un altar a Jehová,
y tomó de todo animal limpio, y de toda ave
limpia, y ofreció holocaustos sobre el altar. Y
olió Jehová el olor grato."—Génesis 8:15,16,
18, 20, 21.
En aquel tiempo Noé y sus hijos y sus espo-
sas, ocho personas por todas, eran las únicas
criaturas humanas vivas, y todas ellas eran
consideradas como justas ante los ojos de Je-
hová. Ciertamente que Jehová no comisionaría
a personas injustas para que llenaran la tie-
rra por mandato de él. Inmediatamente después
del diluvio Dios repitió el mandamiento al justo
Noé y a su familia de "sed fecundos y multipli-
caos y henchid [llenad] la tierra". En esta parte
del cuadro profético Noé representó a Cristo
15 28 S A L V A C I O N

Jesús, "el Padre Eterno," que da vida conforme


a la voluntad del Todopoderoso Dios (Isaías
9 : 6 ; Romanos 6 : 2 3 ) , y también a los miem-
bros del cuerpo de Cristo, quienes estarán aso-
ciados con Cristo Jesús en la tarea de regene-
ración. (Lucas 22: 28-30; Mateo 19: 28) Al cum-
plir el mandato de llenar la tierra bajo la di-
rección de Cristo Jesús ciertamente que cria-
turas humanas tienen que usarse para engen-
drar hijos, y por consiguiente los hijos de Noé
y sus esposas representaron a las "otras ove-
jas" del Señor, las cuales forman la grande mu-
chedumbre. Inmediatamente al salir del arca
Noé y sus hijos recibieron este mandamiento
de Jehová: "Y bendijo Dios a Noé y a sus hijos,
y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos y hen-
chid la tierra." (Génesis 9 : 1 ) Lo anterior es
prueba concluyente de que los hijos de Noé re-
presentaron a las criaturas humanas que ten-
drán el privilegio de cumplir el mandato divino
de multiplicarse y llenar la tierra. El hecho de
que el diluvio y las circunstancias que lo rodea-
ron así como Noé y su familia fueron típicos,
formando un cuadro profético, adicionalmente
se corrobora por las siguientes palabras de Je-
sús: "Y como aconteció en los días de Noé, así
también será en los días del Hijo del hombre.
Comían, bebían, se casaban y se daban en ma-
trimonio, hasta el día en que entró Noé en el
arca; y vino el diluvio, y los destruyó a todos.
De la misma manera sucederá en el día en
que el Hijo del hombre sea revelado."—Lucas
17: 26, 27, 30.
El Señor Jesús será revelado a toda carne en
la tierra en y por medio de la ira de Jehová en
PRIVILEGIOS 335

el Armagedón, el cual está muy próximo, y con-


cerniente a lo cual está escrito: "Y a vosotros
que sois afligidos, y daros descanso juntamente
con nosotros, en el tiempo de la revelación del
Señor Jesús, desde el cielo, con sus poderosos
ángeles, en llamas de fuego, tomando venganza
en los que no conocen a Dios y en los que no
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús:
los cuales sufrirán el castigo de eterna perdi-
ción, procedente de la presencia del Señor y de
la gloria de su poder."—2 Tesalonicenses 1: 7-9.
Así como el final del diluvio no indicó la ter-
minación del cuadro profético, igualmente el
final del Armagedón no completa el cumpli-
miento de ese cuadro profético, sino que las
cosas mencionadas en la profecía tienen que
cumplirse en seguida del Armagedón. El he-
cho de que el mandato divino fué dado inme-
diatamente después del diluvio prueba que el
principio del cumplimiento del mandato seguirá
inmediatamente a la batalla del Armagedón. 151
mandato divino fué dado primeramente a Adán
y después reiterado a Noé y sus hijos, y en nin-
guna otra parte de las Escrituras se vuelve a
repetir; y en ambos casos mencionados se dió
a hombres justos a la vista de Dios. Una vez
que haya terminado la batalla del Armagedón,
los que forman la grande muchedumbre serán
las únicas criaturas humanas en la tierra, aparte
de algunos del resto del cuerpo de Cristo y de
los "príncipes" de la tierra. ¿Producirá el resto,
esto es, los miembros del cuerpo de Cristo, hijos
en cumplimiento del mandato divino 1 Lo que
Noé hizo nos capacitará para arribar a la co-
rrecta conclusión, teniendo en cuenta que Noé
15 28
S A L V A C I O N

representó a El Cristo; y los que sus hijos hi-


cieron también es apropiado para considera-
ción al determinar la correcta respuesta a esta
pregunta.
Noé vivió 349 años después de haber salido
del arca. El registro no indica que Noé haya
engendrado hijos después del diluvio. Si hu-
biera engendrado hijos entonces la raza hu-
mana tendría más de tres divisiones primarias,
esto es, la de Sem, la de Jafet y la de Cam.
La Biblia indica únicamente estas tres divisio-
nes de la raza humana. (Génesis 10:1-32) Con-
cerniente a los patriarcas desde Adán hasta el
padre de Noé, Lamec, el registro de la Biblia
es al efecto de que, después de que cada una
había engendrado al siguiente en la línea ge-
nealógica, 'engendraba hijos e hijas/ (Génesis
5:3-30) El registro de la Biblia concerniente
a Noé y sus hijos, es "Y era Noé de edad de
quinientos años; y engendró Noé a Sem, a Cam
y a Jafet." (Génesis 5: 32) No hay ningún otro
registro en la Biblia indicando que haya engen-
drado otros hijos aparte de los anteriormente
mencionados, ya sea antes o después del dilu-
vio y después de haberse dado el mandato di-
vino de "ilenar la tierra". En cuanto a los tres
hijos do Noé, los nombres de sus hijos y de sus
nietos, nacidos después del diluvio y de la repe-
tición del mandato divino, se presentan en el
registro en número de setenta personas. (Géne-
sis 10: .1-32) Absolutamente nada hay en el re-
gistro indicando que a estos tres hijos de Noé
les hayan nacido hijos antes del diluvio, ni tam-
poco que Noé haya engendrado hijos después
del diluvio. Esta es la razón por la cual el man-
P K I V i L E G IOS 337

dato divino de "multiplicaos y henchid la tierra"


no aplica a los engendrados del espíritu, esto es,
al resto, sino que los representados por Noé,
los fieles que heredan el reino con Cristo, están
incluidos en y asociados con Cristo Jesús, "el
Padre Eterno," quien da vida a todos los que
han de recibirla después del Armagedón, incluso
los que serán levantados de la muerte.
Teniendo en cuenta que el mandato divino
fué dado únicamente a hombres justos o a los
que fueron contados como justos por el Señor,
y que la grande muchedumbre que sobrevive
al Armagedón serán los únicos de la raza hu-
mana que habitarán la tierra, y que los de la
grande muchedumbre serán contados como jus-
tos por el Señor a causa de su fe y obediencia,
¿110 es razonable y bíblico arribar a la conclu-
sión de que los miembros de la grande muche-
dumbre cumplirán el mandato divino conforme
a la voluntad de Dios bajo el inmediato mando
y dirección de Cristo? Surge pues la pregunta,
Puesto que el Señor está ahora juntando a las
"otras ovejas", las cuales formarán la grande
muchedumbre, ¿debería ésta comenzar desde
ahora a casarse y a engendrar hijos en cum-
plimiento del mandato divino? La contestación
es en la negativa; lo cual es plenamente apo-
yado por las Escrituras. Los hijos de Noé y sus
esposas no engendraron hijos durante el dilu-
vio. No hay evidencia alguna de que se hayan
tomado niños en el arca. Solo ocho personas
salieron del arca, y eso es prueba concluyente
de que los hijos de Noé no engendraron hijos
antes o durante el diluvio. (Génesis 7 : 1 3 ; 8 : 1 6 )
En el cuadro profético se muestra que ningu-
:iio S A L V A C I O N

nos hijos nacieron a los hijos de Noé y sus es-


posas sino hasta después del diluvio, habiendo
nacido el primero que se menciona dos años
después del diluvio. (Génesis 11:10) El após-
tol Pedro, por inspiración del santo espíritu,
corrobora esto, diciendo: "El arca, en la cual
unas pocas almas, es decir, ocho, fueron salva-
das, pasando por medio del agua." La conclu-
sión, por consiguiente, parece inevitable de que
el comienzo del cumplimiento del mandato di-
vino es después del Armagedón. En apoyo de
esta conclusión se citan las palabras de Jesús
relativas al Armagedón: "Mas ¡ ay de las que
estén encinta, y de las que críen, en aquellos
días!" (Mateo 24:19) Jesús amonestó a los que
serían salvos de los destructivos resultados del
Armagedón a que huyeran al reino ahora, por-
que será muy tarde para huir una vez que el
Armagedón haya comenzado; y también les amo-
nestó a que no llevaran mucha carga al huir.
—Mateo 24:16-21.
El Señor Jesucristo es el gran Oficial Eje-
cutivo de Jehová Dios, y todo lo que haya que
hacer en el reino tiene que ser hecho por él o
bajo su inmediata dirección. La razón para ello
se presenta claramente en las Escrituras. El
perfecto hombre Adán lo perdió todo. Jesús
vino a ser el dueño de todo lo perdido por
Adán. Cristo Jesús es el "heredero de todas
las cosas". (Hebreos 1 : 2 ; Romanos 8 : 1 7 ) El
es el "autor de eterna salvación" y el que minis-
tra vida. (Hebreos 5 : 9 ; Romanos 6: 23) El cum -
plimiento del mandato divino tiene que ser bajo
la inmediata dirección de Cristo Jesús. Sus
"otras ovejas", la grande muchedumbre, tienen
PRIVILEGIOS 339

que ser usadas conforme a la voluntad de su


Padre. El mandato divino tiene que cumplirse
en la tierra por agentes humanos que se hallen
en plena armonía con Cristo Jesús. La grande
muchedumbre será la única en la tierra al ter-
minar el Armagedón que podría hacer esto.
El hecho de que Jesús regenerará a la huma-
nidad por medio de sus agentes terrenales se
corrobora por las siguientes palabras: "Y Jesús
les dijo: En verdad os digo, que vosotros que
habéis seguido, cuando en la regeneración el
Hijo del hombre se siente sobre el trono de
su gloria, vosotros también os sentaréis sobre
doce tronos, juzgando a las doce tribus de Is-
rael."—Mateo 19:28.
lia grande muchedumbre, como lo muestran
las Escrituras, sirve "delante del trono de Dios"
(Apocalipsis 7 : 1 5 ) ; lo cual quiere decir que
sirve bajo el directo mando del Señor Jesu-
cristo. El cuadro profético claramente muestra
que la familia de Noé, sus hijos y las mujeres
de sus hijos, se refieren a la grande muchedum-
bre; y puesto que el mandato les fué dado a
ellos en el tipo de que se multiplicaran y llena-
ran la tierra, se deduce que la grande muche-
dumbre, bajo la dirección de Cristo Jesús, será
usada con ese propósito. Los miembros del cuer-
po de Cristo son agentes de Jehová Dios para
cumplir el propósito de Jehová al delegarles
ciertas cosas que hacer. La grande muchedum-
bre es "compañera" del cuerpo de Cristo y
agente del Cristo para llevar a cabo la tarea
a ella asignada. El cuadro profético, apoyado
por otros textos bíblicos, muestra que la grande
muchedumbre será usada por el Señor para po-
:iio S A L V A C I O N

ner en funcionamiento el mandato divino de


multiplicarse y llenar la tierra. Ese será un
gran privilegio concedido a las "otras ovejas".
NUEVA TIERHA
Desde la rebelión en el Edén la tierra ha
estado bajo maldición. (Génesis 3 : 1 7 ) Satanás
ha dominado la tierra en iniquidad, y hombres
injustos han sido sus agentes activos en ese
dominio. Pero esas condiciones no continuarán
eternamente así, por cuanto Dios ha dado su
Palabra que el inicuo será cortado, lo cual será
seguido por la "nueva tierra". Dios dió su en-
fática palabra de promesa de que crearía nue-
vos cielos y nueva tierra: "Porque ¡ contemplad-
me! creando nuevos ciclos y una nueva tierra,
y los anteriores no serán mencionados, ni ven-
drán al pensamiento." (Isaías 65:17, Róther-
ham) El apóstol Pedro creyó y fielmente sirvió
a Dios y a Cristo. Fué el inspirado testigo del
Señor, y bajo inspiración del espíritu de Dios
y con positiva autoridad, escribió: "Empero con-
forme a su promesa, nosotros esperamos nuevos
cielos y una nueva tierra, en los cuales habita
la justicia."—2 Pedro 3:13.
Los "cielos" significan el poder invisible a los
ojos humanos. Satanás por largo tiempo ha sido
el invisible gobernante de este mundo. (2 Corin-
tios 4: 4) Los nuevos cielos consisten de El Cris-
to, Cabeza y cuerpo, servidos por los santos
ángeles del cielo. La inicua tierra ha sido domi-
nada por injustos hombres. La "nueva tierra"
consistirá de hombres justos que, en el pasado,
mantuvieron su integridad hacia Dios y que se-
rán resucitados como hombres perfectos y cons-
r K I V l L l i U I Ü S 34.1

tituídos príncipes de la tierra para gobernar en


justicia. (Salmo 4 5 : 1 6 ; Isaías 3 2 : 1 ) Asociada
con estos príncipes estará una grande muche-
dumbre. Toda criatura que obtenga vida eterna
en la tierra tiene que ser justificada, y el justo
nunca morirá. (Mateo 25: 46) Los nuevos cielos
y la nueva tierra juntos constituyen el mundo
justo, al cual se refiere el inspirado escritor
como al "mundo habitado que está por venir",
"las edades del siglo de los siglos." (Hebreos
2 : 5 ; 6 : 5 ; Efesios 3:21.) En cumplimiento de
su promesa, Dios ha creado los cielos nuevos
que consisten de Cristo, como se dijo anterior-
mente, y ha entronizado a Cristo para gober-
nar; y las Escrituras muestran que inmediata-
mente después <1<4 Armagedón Cristo procederá
a poner la nueva tierra en funcionamiento. En-
tonces será cuando la grande muchedumbre co-
menzará a cumplir el profético mandato divino
de multiplicarse y llenar la tierra con hijos jus-
tos. Dios llenará la tierra únicamente con cria-
turas justas. Aparte de la gran multitud pare-
ce no haber otras agencias humanas para cum-
plir este propósito. Evidentemente las "otras
ovejas" del Señor, que forman la grande mu
chedumbre, son traídas a la existencia para ser
usadas por el Señor. Toda la evidencia bíblica
juntamente con los hechos físicos indican que
la grande muchedumbre será la agencia terrena
que cumplirá el mandato divino de llenar la
tierra.
Así como el diluvio, que fué típico, limpió la
tierra de la iniquidad y solo dejó con vida a
ocho personas, igualmente la batalla del gran
día del Dios Todopoderoso limpiará la tierra
s a l v a c i o n

de los inicuos y comparativamente pocos sobre-


vivirán. "Y los muertos por Jehová en aquel día
estarán tendidos do cabo a cabo de la tierra:
no serán llorados, ni recogidos, ni enterrados,
sino que serán como estiércol sobre la haz del
campo." (Jeremías 25:33) El Armagedón lim-
piará la tierra de la injusticia, y después los
vivientes tendrán que estar de parte de Dios y
su Rey. Las Escrituras parecen mostrar con
toda claridad que los sobrevivientes del Arma-
gedón serán aquellos Jonadab que de hoy en
adelante 'buscan la justicia y la mansedumbre'
y que forman la grande muchedumbre. (Apoca-
lipsis 7:9-15) Juntamente con los fieles profe-
tas y siervos de .Dios, que mantuvieron su in-
tegridad hacia él antes de la primera venida de
Cristo Jesús, éstos vivirán eternamente en la
tierra. El completo número de ellos indudable-
mente será de algunos millones, un pequeño
número comparado con la gran masa de la hu-
manidad que ahora puebla la tierra. Pero no
hay necesidad de aterrorizarse por la gran des-
trucción mundial en el Armagedón. Ciertamente
que el día de la ira de Jehová terminará con la
victoriosa guerra de Cristo contra Satanás y
luego se hallará en la tierra un número de per-
sonas mucho mayor de las que sobrevieron al
diluvio en tiempo de Noé. Y el hecho de que una
gran multitud de personas mantiene su integri-
dad hacia Dios y es pasada a través del Arma-
gedón concluyentcmente desaprueba y nulifica
el inicuo desafío de Satanás y será una vindi-
cación al nombre y palabra de Jehová. El poder
de Dios es ilimitado, y nada hay que pueda im-
perdirle el cumplir su mandato de "llenar la
PRIVILEGIOS 343

tierra". Una vez purificada de la iniquidad, la


tierra se hallará en condiciones para la ejecu-
ción del mandato divino en armonía con la vo-
luntad de Todopoderoso Dios. Solo ocho perso-
nas sobrevivieron al diluvio; y ahora, después
de muchos siglos, período muy corto en lo que
a Dios concierne, la tierra está llena con cria-
turas cuya mayoría se ha puesto de parte de
la violencia y de la iniquidad. Si pocos millo-
nes de personas sobreviven al Armagedón y se
dedican por completo a Dios y su Rey, Cristo
Jesús, ¿qué podrán hacer esos pocos millones
bajo la dirección de Cristo Jesús hacia el cum-
plimiento de 'llenar la tierra' en unos cuantos
siglos? No está revelado cuánto tiempo será
necesario para llenar la tierra, pero parece evi-
dente que se necesitarán los completos mil años
para cumplir el mandato divino.

CONCEBIDOS EN JUSTICIA
Después del Armagedón todos los degenera-
dos e inicuos habrán muerto, y ni ellos ni el
Diablo podrán corromper ni influir en los hi-
jos de la grande muchedumbre. El reino del
Señor, puesto entonces en funcionamiento, sig-
nificará vida eterna para todos los obedientes.
Por consiguiente, los hijos de la grande muche-
dumbre serán concebidos en justicia y para vida.
Cristo Jesús cumplirá lo que Lucero dejó de
hacer, y hombres y mujeres justas desempeña-
rán las funciones que el pecador no pudo desem-
peñar, y el mandato de Dios de multiplicarse y
llenar la tierra será cumplido en justicia. Eso
constituirá una vindicación al nombre y pala-
bra de Jehová. Era la voluntad de Dios que la
S A L V A C I O N

primera perfecta pareja humana, Adán y Eva,


se multiplicara, y por consiguiente tiene que
ser en armonía con la voluntad de él que los
hombres y mujeres a quienes el Señor reputa
como justos y que formarán la grande muche-
dumbre se casarán y darán a luz hijos. El con-
sejo dado en 1 Corintios 7 no aplicó al perfecto
Adán, y tampoco aplicará a la grande muche-
dumbre, la cual cumplirá el mandato que Adán
dejó de cumplir, a causa de su desobediencia. Ni
tampoco el consejo dado en 1 Timoteo 5:11,14
aplicaría a la grande muchedumbre.
LOS NIÑOS NO MOUIKAN
La regeneración de la raza humana será un
tiempo de gozo y deleite. Será un tiempo de
completa paz y gran regocijo. Será una verda-
dera satisfacción para los padres el criar a sus
hijos y enseñarles la justicia bajo condiciones
justas. Los padres están ansiosos de que sus
hijos tengan vida. Los niños que nazcan a la
grande muchedumbre no morirán como tales.
Si murieran como niños no habría ningún pro-
pósito en su nacimiento, por cuanto es el tiempo
de Dios para llenar la tierra con justas criatu-
ras vivientes. Por cuanto el padre de la raza
humana (Adán) pecó, todos los niños han na-
cido pecadores, heredando la imperfección y
condenación, y por consiguiente muchos han
muerto a causa de la iniquidad de Adán. (Ro-
manos 5 : 1 2 ) Jesús ha comprado a la raza hu-
mana; y habiendo recibido la grande muche-
dumbre el pleno beneficio del sacrificio de res-
cate y estando comisionada por el Señor para
llenar la tierra, sus hijos no heredarán la muerte
P !í I V I I. E O I O S 34.")

que lia heredado la raza humana debido al pe-


cado de Adán. Los hijos de la grande muche-
dumbre serán concebidos en justicia y nacerán
para vida, si son obedientes al Señor. Los que
después mueran morirán debido a su propio mal
hacer; como está escrito: "Cada uno morirá por
su propia iniquidad," y no a causa del pecado
heredado. (Jeremías 31: 29, 30; Ezequiel 18:17)
Se deduce, pues, que los infantes, no siendo su-
ficientemente responsables sino hasta su creci-
miento, no morirían como tales, sino que el Se-
ñor dará a cada uno de ellos una inteligente,
plena y justa oportunidad para probar su devo-
ción a Dios y a la justicia.
Concerniente a la grande muchedumbre está
escrito: "Porque el Cordero [Cristo Jesús], que
está en medio, delante del trono, los pastoreará,
y los guiará a fuentes de agua de vida; y lim-
piará Dios de los ojos de ellos toda lágrima."
(Apocalipsis 7 : 1 7 ) Si los hijos de la grande
muchedumbre murieran como niños de brazos,
ciertamente que sus padres verterían lágrimas
de amargura. Pero es el caso que no habrá de-
rrame de lágrimas. Al reino de los cielos sim-
bólicamente se le llama "la santa ciudad, [la]
nueva Jerusalem", la cual gobierna al mundo
en justicia y que es el lugar de habitación de
Dios y por medio de la cual ministra bendicio-
nes a la gente, y concerniente a la cual está es-
crito : "Y limpiará toda lágrima de los ojos de
ellos; y la muerte no será más; ni habrá más
gemido, ni clamor, ni dolor, porque las cosas
de antes han pasado ya." (Apocalipsis 21:4)
La razón por la cual el dolor, el clamor y el su-
346 S A L V A C I O N

frimiento dejarán de existir claramente se en-


tiende al considerar los textos que siguen.
"Jerusalem" es nombre que aplica a la orga-
nización universal de Jehová, "Sión" es nombre
de la organización capital que ejecuta la volun-
tad de Dios sobre todos. "Jerusalem," por con-
siguiente, incluye a las "otras ovejas" del Señor
al ser juntadas en el redil del Señor. (Juan
1.0:16) Ya los "nuevos cielos" están en funcio-
namiento. Nótense ahora las proféticas palabras
de Jehová: "¡Miradme! creando nuevos cielos
y una tierra nueva, y los anteriores no serán
mencionados, ni vendrán al pensamiento. Rego-
cijaos y alegraos en gran manera para siem-
pre en lo que estoy por crear, porque, ¡mirad-
me! creando a Jerusalem de manera que sea un
gran regocijo, y su pueblo, un gozo; por consi-
guiente yo también me regocijaré en Jerusalem,
y gozaréme en mi pueblo, y no se oirá más en
ella voz de lloro ni voz de clamor: no habrá de
allí en adelante niño de pocos días, ni anciano
que no haya cumplido en número de sus días;
sino que el niño morirá siendo de cien años, y
el pecador de cien años será maldito." (Isaías
65:17-20, Rótherham) Lo anterior muestra que
la grande muchedumbre comienza a multipli-
carse y sus hijos le son un gozo. Los padres
sabrán cómo alimentar apropiadamente a sus
niños y cómo instruirlos en el camino de la jus-
ticia, a fin de que puedan llegar a la madurez
sin enfermarse, sin sufrir y sin morir; y esa
es la razón por la cual está escrito:
"No habrá de allí en adelante niño de pocos
días, ni anciano que no haya cumplido el nú-
mero de sus días"; lo cual claramente muestra
PRIVILEGIOS 347

que los niños llegarán a la madurez y a la edad


de plena responsabilidad individual. ¿Cuál, pues,
es el significado de las palabras del texto, "Sino
que el niño morirá siendo de cien años, y el pe-
cador de cien años será maldito"! El número
diez es simbólico de lo completo en las cosas
pertenecientes a la tierra. El múltiple de diez
veces diez, o sean cien, por consiguiente, se re-
feriría a la plena y completa oportunidad dada
a cada uno de los hijos de la grande muche-
dumbre para probar su integridad al Señor.
Los 'cien años', por tanto, no se referirían a
que literalmente toda persona tendría que te-
ner un juicio de cien años, sino que cada uno
tendrá plena oportunidad para probar su inte-
gridad hacia Dios. Probando de esa manera su
integridad, y por consiguiente, siendo justifica-
dos, vivirán eternamente; pero los que no prue-
ben su integridad y sean voluntarios pecadores
morirán como malditos. Ya sea que fueran cien
o quinientos años los que para eso se ocuparan,
no haría ninguna diferencia, el hecho es que du-
rante ese período de tiempo la persona sería
joven, juzgándola por los (pie nunca morirán.
Por consiguiente, teniendo "un joven" plena
oportunidad y constituyéndose un voluntario
violador de la ley de Dios, perecería, debido
a su propia iniquidad y por eso sería maldito.
Nadie lloraría a causa de la muerte del volun-
tario pecador. Ni aun los padres llorarían, por
cuanto el dolor por los tales significaría que
quién los lamentara no estaría en plena armo-
nía con Dios, sus propósitos y su reino. Dios
ha mandado que quienes se hallan plenamente
dedicados a él que no se lamenten a causa de
15 28
S A L V A C I O N

la muerte del inicuo voluntario. (Véase Ezequiel


24:16,17.)Por consiguiente, en la organización
de Dios, "no se oirá más en ella [Jerusalem]
voz de lloro ni voz de clamor."
Los hijos nacidos a la grande muchedumbre
son simiente de los benditos del Señor, y esos
obedientes hijos serán bendecidos. "No traba-
jarán en vano, ni darán a luz hijos para terror,
porque la simiente de los benditos de [Jehová]
serán, y su descendencia juntamente con ellos."
(Isaías 65:23, Rótherham) El reino, una vez
en pleno funcionamiento, traerá bendiciones a
todos los obedientes, y en él nada se permitirá
que cause dolor u ofen S£t cl los dedicados al
Señor.—Isaías 65: 25.
Judas Iscariote, el que traicionó al Señor
Jesús, era pecador voluntario, y nadie lamentó
su muerte; lo cual ilustra y da énfasis a la ver-
dad de que nadie se lamentará de ninguno que
baya tenido plena oportunidad de conocer y obe-
decer al Señor y que luego deliberadamente
opone a Dios y a su reino. El reino de Dios es
un gran gozo para todos los que aman el esta-
blecimiento de ese reino y que se someten a sus
leyes. Es el reino lo que vindica el nombre de
Jehová, siendo esta la razón por la cual todos
los que se hallan en la organización de Dios o
bajo ella se regocijan. Durante todo el tiempo
en que Satanás ha fungido como el dios de este
inicuo mundo, el dolor, el sufrimiento y la muer-
te han afligido a la humanidad. Bajo el reino de
Cristo cesará el lloro, y el gozo tomará su lu-
gar, y al debido tiempo la muerte misma será
destruida. (1 Corintios 15:26) Por medio de
la fe el ungido resto ahora ve y aprecia lo que
PRIVILEGIOS 349

el reino de Dios significa para todos los obe-


dientes ; y dándose cuenta de que el Señor Jesús
lia sido entronizado, ha tomado su poder y co-
menzado a gobernar, en gran manera se rego-
cija. (Apocalipsis 12:12) Las "otras ovejas", que
ahora están siendo congregados a él, por medio
de la fe disciernen el reino y las bendiciones que
acarreará a su descendiencia, y con gran rego-
cijo aclaman a Jehová y al Señor Jesús. (Apo-
calipsis 7 : 9 , 1 0 ) Cuando la grande muchedum-
bre desempeñe sus funciones y privilegios bajo
el reino, su gozo será completo. El apreciar en
el tiempo presente la gran verdad de que se le
permitirá dar a luz hijos que eternamente vi-
virán en la tierra, para gloria de Dios, les llena
el corazón de regocijo.

OBLIGACIONES PERSONALES
El tiempo designado en las Escrituras como
"los últimos días" ha llegado. Es tiempo de
gran emergencia e inminente desastre. La gran
mayoría de los habitantes de la tierra son in-
justos, y entre ella se incluye a la mayoría de
los niños. Las "otras ovejas" del Señor que
ahora están siendo juntadas a él tienen sobre
ellas responsabilidades a las cuales deben dar
detenida consideración. Hay miembros de la
clase Jonadab que se hallan completamente de-
dicados a Dios y su reino, muchos de los cuales
tienen hijos. ¿Qué es lo que deben esperar con-
cerniente a ellos? Esos padres tienen la obli-
gación de enseñar a sus hijos la verdad concer-
niente a Jehová y su reino bajo Cristo y de esa
manera conducirlos a 'buscar la justicia y la
mansedumbre', a fin de que les aplique la divina
15 28
S A L V A C I O N

promesa: "Buscad la justicia, buscad la man-


sedumbre; puede ser que os pongáis a cubierto
en el día de la ira de Jehová." (Sofonías 2 : 3 )
Los niños que han nacido antes del Armagedón
han venido al mundo en tanto que la inicua y
opresiva organización de Satanás afecta las vi-
das de todos los habitantes de la tierra, y solo
hay un medio para que esos niños hallen segu-
ridad y protección, lo mismo que otros, esto es,
por medio de la dedicación a Dios y a su reino,
hallando refugio en la organización de Jehová
bajo Cristo. Deben procurar conocer la verdad
y conformarse a la expresa voluntad de Dios.
Por consiguiente, los Jonadab deberían atender
a que sus hijos sean propiamente enseñados a
fin de que tengan la oportunidad de colocarse
plenamente bajo la protección del reino de Dios.
Por lo dicho puede verse que no hay manda-
miento razonable o bíblico al efecto de que se
den a luz hijos inmediatamente antes del Arma-
gedón, tiempo en el cual nos encontramos. En
caso de que nazcan hijos es la obligación de sus
padres el instruirlos apropiadamente concer-
niente al Señor y su reino hasta que lleguen
a la edad en que puedan inteligente y libre-
mente ejercer su voluntad y cargar con su pro-
pia responsabilidad. Aun cuando no es obliga-
ción de los consagrados el instruir a niños que
no les pertenecen, sin embargo debería ayudarse
y alentarse a todos los niños que acompañan a
sus padres y padrastros o a quienes les son ami-
gables y que desean concurrir y en efecto con-
curren a las reuniones de estudio juntamente
con los adultos en busca de la justicia y la man-
sedumbre. Tal ayuda y aliento puede suminis-
PRIVILEGIOS 351

trarse manteniendo a los niños quietamente sen-


tados en las reuniones de estudio escuchando
las instrucciones que allí se dan.
En la "fiesta de las Semanas" se permitía
concurrir a ella a otros que no eran israelitas,
concerniente a lo cual Dios dió mandamiento,
diciendo: "Y te regocijarás delante de Jehová
tu Dios, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y
tu sierva, y el levita que reside dentro de tus
puertas, juntamente con el extranjero y el huér-
fano y la viuda que habitan en medio de ti, en
el lugar que escogiere Jehová tu Dios, para ha-
cer que habite allí su nombre." (Deuteronomio
16:11) En la "fiesta de las Enramadas", cuan-
do su pueblo se congregaba en el templo, Jehová
mandaba: "Congregarás el pueblo, los hombres
y las mujeres, y los niños, y el extranjero que
habita dentro de tus puertas, para que oigan y
aprendan, y así teman a Jehová vuestro Dios,
y guarden las palabras de esta ley para cum-
plirlas."—Deuteronomio 31:12.
Las reuniones separadas a las cuales se les
llama "escuelas dominicales", en las cuales se
imparte instrucción a los niños de diferentes
edades, no son bíblicas. Los niños deben acom-
pañar a sus padres al lugar de estudio de la
Palabra de Dios, al lugar de adoración; y cuan-
do otros niños vayan con ellos a fin de apren-
der, debe atenderse a que se sienten quietamente
y presten atención a lo que se estudia, para que
obtengan conocimiento.
Algunos de los del resto ungido tienen hijos
y suponiendo que les hayan nacido más desde
la venida del Señor Jesús al templo ¿cuál es la
posición de esos niños? y ¿cuál será la relación
15 28
S A L V A C I O N

de ellos al divino mandato concerniente a lle-


nar la tierra? Aun cuando claramente aparece
desde el punto de vista de las Escrituras que
el divino mandato de "llenad la tierra" no aplica
el resto ungido, sin embargo en el curso general
de los sucesos algunos de éstos en efecto se mul-
tiplican en el tiempo actual y dan a luz hijos.
El deber que en ese caso tienen los ungidos es
dar la debida atención a que sus hijos sean de-
bidamente instruidos con respecto a Jehová Dios
y su reino bajo Cristo Jesús. Las mismas leyes
del país demandan que los padres cuiden de la
educación de sus hijos. La ley de Dios ha colo-
cado sobre los padres una responsabilidad mu-
cho mayor. Desde que el niño tiene la edad su-
ficiente para entender y ser enseñado, el padre
debería tratar de que cada día reciba alguna
instrucción concerniente a Dios y su reino. Esta
es una obligación impuesta por Dios a ellos.
Los niños que de esa apropiada manera son
instruidos hasta llegar a la edad de responsa-
bilidad individual estarán equipados para es-
coger entre servir a Dios y su reino, y al ha-
cerlo así, y si contimian buscando la justicia
y la mansedumbre, indudablemente que forma-
rán parte de la "grande muchedumbre", las
"otras ovejas", que serán protegidas, y pasa-
das con seguridad a través del Armagedón,
así como los hijos de Noé fueron pasados a
través del diluvio al hallarse bajo la protec-
ción del arca.
Muchos niños, a causa del día malo y del po-
der ejercido por el malo y sus secuaces, se des-
arrollan en iniquidad, rehusan ser instruidos
en la justicia, y continúan en la iniquidad. ¿.Cuál
PRIVILEGIOS 353

es la posición de esos niños, y qué protección


tendrán en el Armagedón? y, si es que la tiene,
¿cuál será su relación al divino mandato rela-
tivo a llenar la tierra? No hay más que un me-
dio de salvación, el (aial es la fe en la derra-
mada sangre do Cristo Jesús y la obediencia
a los mandamientos del Señor. "El que no obe-
dece al Hijo, no verá la vida, sino que la ira
de Dios permanece sobre él." (Juan 3 : 3 6 ) La
fe en Dios y en Cristo Jesús es un asunto; y
los que inteligentemente rehusen creer y servir
a Dios y a Cristo Jesús no son librados de la
ira de Dios, la cual está contra toda la descen-
dencia de Adán. I'll mandamiento de Jehová a
su ejecutor, mandamiento que aplica en el Arma-
gedón, es: "¡ Al anciano, al joven, a la doncella,
V a los niños, y a las mujeres, matadlos, hasta
exterminarlos! mas no os lleguéis a ninguno en
quien esté la marca." (lOzequiel 9 : 6 ) Siendo el
diluvio tipo del Armagedón, parece que en el
antitipo, esto es, en el Armagedón, Dios no hace
excepción: no favorece a los que rehusan creer
en él y obedecer sus mandamientos.
¿Se hallan los hijos de la, clase Jonadab bajo
la provisión redenI iva hecha por medio del sa-
crificio de Cristo Jesús? Sí; los que nazcan a
los Jonadab antes del Armagedón, así como to-
dos los levantados de la muerto, necesariamente
se hallan bajo la divina provisión de redención.
Siendo imperfectos los padres terrenos, esa im-
perfección es transmitida a su descendencia.
También todos los hijos de los Jonadab naci-
dos después del Armagedón tienen que perte-
necer a Cristo por razón del precio redentivo
pagado, y todos los que han de vivir tienen que
15 28
S A L V A C I O N

recibir la vida de ese gran Dador de Vida, "el


Padre Eterno," Cristo Jesús, quien administra
ese don. (Isaías 9 : 6 ; Romanos 6: 23) El sacri-
ficio de rescate, necesariamente, pues, tiene que
aplicar a todos los que obtengan vida eterna.
¿Impediría el cumplimiento del divino man-
dato de "llenad la tierra", llevado a cabo por
la grande muchedumbre, la resurrección de los
muertos? No; de ninguna manera. Indudable-
mente muchos de la simiente de Adán antes y
después del diluvio murieron ignorantes de la
provisión redentiva de Dios por medio del sa-
crificio de Cristo Jesús, y el testimonio de las
Escrituras concluyentcmente prueba que los ta-
les tienen que ser traídos de la tumba al debido
tiempo de Dios, a fin de que tengan la opor-
tunidad de aprovechar el sacrificio y el reino.
Esto significaría, sin embargo, que ellos nada
tendrían que ver con 'multiplicarse y llenar la
tierra'.

RESURRECCION
La resurrección de los fieles comenzó a la
venida del Señor Jesús al templo y a la edifi-
cación de Sión. (Salmo 102:16; 2 Timoteo 4 : 1 ,
7,8; 1 Tesalonicenses 4:14-17) Los que tienen
parte en la "primera resurrección" son miem-
bros del cuerpo de Cristo. (Apocalipsis 20:6)
Los fieles de la antigüedad, que serán hechos
príncipes en la tierra, tienen una "mejor resu-
rrección" que los de la resurrección general y
son los que siguen en la resurrección del cuerpo
de Cristo. (Hebreos 11:15-39) Las Escrituras
no declaran el tiempo específico de la resurrec-
ción general de los que han muerto sin la opor-
PRIVILEGIOS 355

trinidad de conocer al Señor. La razonable con-


clusión es que el mandato divino de "llenad la
tierra" habrá progresado mucho antes de que
haya comenzado la resurrección general. Antes
de que alguien pueda ser contado como justo
tiene que ejercer fe en Dios y en su reino, así
como probar su integridad. Los despertados de
la muerte no pueden considerarse como que han
tenido fe en Dios ni mantenido su integridad
hacia él, y por tanto nada tendrían que ver con
cumplir el divino mandato.
¿No serán todos los muertos despertados a
la resurrección? y ¿no se garantiza eso por las
palabras de Jesús (Juan 5: 28, 29): "No os ma-
ravilléis de esto; porque viene el tiempo en que
todos los que están en los sepulcros oirán su voz,
y saldrán; los que hicieron bien, para resurrec-
ción de vida, y los que hicieron mal, para resu-
rrección [por juicio (F./?.^l.)]"? Las Escritu-
ras no apoyan esa conclusión. No parece haber
razón alguna o prueba bíblica de que Dios resu-
citaría a los voluntariamente inicuos.

LOS INICUOS
Judas Iscariote, los fariseos y los escribas,
así como los demás inicuos murieron y sin duda
fueron enterrados, pero ¿ se incluye a esos hom-
bres entre los mencionados por Jesús en sus
palabras "los que están en los sepulcros"? La
palabra que en este texto se traduce "sepulcros"
es mnemeion, y significa "monumento en re-
cuerdo de los muertos". (Strong's Concordance)
Los incluidos en el significado de esa palabra
son tenidos en la memoria de Dios. ¿ Tiene Dios
memoria de los inicuos, esto es, de los que deli-
15 28
S A L V A C I O N

beradaincnte se unieron al Diablo y pelearon


en contra de la justicia, y traicionaron, opusie-
ron y persiguieron a los siervos de Dios por cum-
plir fielmente con la voluntad de él? La con-
testación a esa pregunta se halla en el siguiente
texto: "La memoria del justo será bendita; pero
el nombre de los inicuos se podrirá." (Prover-
bios 10:7) Ciertamente que Dios no tendría en
su memoria a esas criaturas, ni a los religio-
nistas que no solamente han rehusado oír y
obedecer la Palabra de Dios, sino que lo han
opuesto a él y a sus siervos. Deben ser incluí-
dos en la clase cuyo nombre y memoria se po-
drirán. ¿Quiénes, pues, oirán la voz del Señor
y saldrán? Solamente los que se hallan "en los
sepulcros", esto es, en la memoria de Dios. Los
religionistas judíos blasfemaron el nombre de
Dios, y sus contrapartes continúan haciendo lo
mismo en el tiempo actual. Pretendiendo repre-
sentar al Señor, han blasfemado en contra de
la luz; asumiendo ser iguales a Dios, cuando
de hecho se hallan dedicados al Diablo, y Jesús
dice que no serán perdonados-Mateo 12: 24-32;
Marcos 3: 29, 30.
En Hechos 17:31 está escrito: "Por cuanto
él ha determinado un día en que juzgará al mun-
do con justicia por un varón a quien él ha desig-
nado; de lo cual ha dado certeza [fe, margen]
a todos los hombres, levantándole de entre los
muertos." Conforme a la traducción de Iióther-
Jiam el texto anterior es: "Ofreciendo fe a todos
por medio del levantamiento de él [Jesús] de
entre los muertos." La "oferta de fe" no quiere
decir que todos la aceptarán. Ciertamente que
personas como Judas Iscariote, los escribas y
1' Xt X V X L l í G 1 O S 357

los fariseos, que opusieron y ocasionaron la


muerte de Jesús, así como los altos críticos del
tiempo presento y demás religionistas que en
la actualidad deliberadamente rehusan tener fe
en Cristo Jesús y Jehová Dios, no reciben y en
efecto no recibirán la 'oferta de fe'. Si después
de que Dios levantó a Jesús de entre los muer-
tos los líderes religiosos no tuvieron fe, sino que
inicuamente opusieron la verdad sobornando a
los guaxxlas para que mintieran sobre el asunto,
ciertamente que de ninguna manera aceptarían
el ofrecimiento de fe si fueran traídos de la
muerte. Jesús habló una parábola concerniente
a los que rehusaron tener fe, en la cual usó las
siguientes palabras: "Si no oyen a Moisés y a
los profetas, tampoco se dejarán persuadir, aun
cuando alguno se levantara de entre los muer-
tos." (Lucas 16: 30, 31) Por consiguiente, la con-
clusión tiene que ser que Hechos 17: 31 no in-
cluye a los inicuos fuera de recobro y que mu-
rieron en esa condición. Desde 1918 estamos en
el día de juicio, en que el Señor se halla en su
asiento de juicio, dividiendo a la gente, sepa-
rando las "cabras" de las "ovejas"; y si las "ca-
bras" rehusan ahora oír la Palabra de Dios y
ponerse de parte del Señor Jesucristo, y rehu-
san tener fe en su reino, como lo indican los
hechos, ¿qué más podría hacerse por ellos si el
Señor los trajese de la tumba y les diese una
"segunda oportunidad"?
El Señor Jesús dice que estas cabras van
al eterno "cortamiento" o destrucción (Mateo
25:46, Diaglott), y sus palabras constituyen
prueba concluyente de que los que pertenecen
a esa clase reciben la ejecución o juicio final y
15 28
S A L V A C I O N

no serán despertados de la muerte. El Señor


designa a los modernos inicuos como "cabras",
y el argumento anteriormente presentado es que
esas "cabras" no serán traídas de la muerte.
¿Es contradicha esa conclusión por la siguiente
declaración de Jesús: "Los hombres de Nínive
se levantarán en el juicio con esta generación,
y la condenarán; porque ellos se arrepintieron
a la predicación de Jonás; y he aquí uno mayor
que Jonás en este lugar"? (Mateo 12:4.1) El
claro significado del texto citado muestra que
estas palabras de Jesús 110 contradicen la an-
terior conclusión concerniente a las "cabras".
El contexto de él muestra que Jesús se refirió
específicamente a los escribas y fariseos (ver-
sículo 38) clase que, pasando por alto el manda-
miento de Dios, practicaban la religión y eran
los principales responsables de que aquella ge-
neración fuera "perversa y adulterina", esto es,
de que se hubiera mezclado con la religiosa or-
ganización del Diablo. En otra ocasión dijo a
los mismos escribas y fariseos: "¡Serpientes,
raza de víboras! ¿cómo escaparéis la condena-
ción del infierno [Gehenna, destrucción]?" (Ma-
teo 23:33) No es probable que esa generación
de "serpientes" se contará entre la generación
que se levantará con los ninivitas en el período
de juicio de mil años, así como tampoco las
"cabras" del tiempo presente serán desperta-
das de la muerte. Nótense las siguientes pala-
bras de Jesús: "Los hombres de Nínive [los
que oyeron la palabra de Dios por boca de Jonás
el profeta y se arrepintieron] se levantarán en
el juicio con esta generación." Las anteriores
palabras de Jesús no aplican necesariamente a
PRIVILEGIOS 359

los escribas y fariseos, que no solo pasaron por


alto la Palabra de Dios sino que deliberadamente
pecaron en contra de la luz de ella. No solo ha-
bían rechazado la Palabra de Dios, sino que
habían sido instrumentos usados para mante-
ner en ignorancia a otros de esa generación.
Concerniente a la misma clase reproba de es-
cribas y fariseos, Jesús dijo: "Mas el que blas-
femare contra el Espíritu Santo no tiene perdón
jamás, sino que queda sujeto a eterna condena-
ción."—Marcos 3: 29.
Aquellos religionistas tenían las palabras del
profeta de Dios prediciendo la venida de Cristo,
y era obligación de ellos el leerlas y darlas a
conocer a otros, en particular lo concerniente
a la venida del Mesías. Y Cristo Jesús, el Me-
sías, había venido, lo habían visto y oído hablar,
y deliberadamente lo habían rechazado y acu-
sado de tener demonio. Aquellos religionistas
tuvieron toda oportunidad y sin embargo re-
chazaron la provisión que Dios había hecho
para la humanidad; rechazaron el favor de Dios
y aun fueron más allá, impidiendo a otros que
recibieran el mensaje de salvación. ¿Qué razón
hay para que sean traídos de la muerte? Los
líderes religiosos del tiempo presente se hallan
exactamente en la misma clase y en la misma
condición. Han profesado ser siervos de Dios,
tienen su Palabra, pretenden enseñarla, y sin
embargo rechazan la provisión que Dios ha he-
cho para la salvación y hacen todo lo que está
a su alcance para impedir que la gente oiga y
entienda la Palabra de Dios y conozca lo con-
cerniente a su reino bajo Cristo Jesús, que es
el único medio de salvación. Las Escrituras cía-
S A L V A C I O N

l amente enseñan que para esas "cabras" no hay


vida futura.
El siguiente dicho de Jesús también debería
considerarse en este punto: "Y cualquiera que
no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, al
salir de aquella casa o ciudad, sacudid contra
ellos el polvo de vuestros pies. En verdad os
digo, que será más llevadera la condena de la
tierra de Sodoma y de Gomorra en el día del
juicio, que la de aquella ciudad. (Mateo 10:
14,15) Nótense también las palabras de Jesús
concernientes a los habitantes de ciertas ciuda-
des judías: "¡ Ay de ti, Corazín! ¡ ay de ti, Beth-
saida! porque si en Tiro y en Sidón se hubieran
hecho los milagros que han sido hechos en vos-
otras, ya ha mucho que se hubieran arrepentido
en cilicio y ceniza. Pero os digo que será más
llevadera la condena de Tiro y Sidón en el día
del juicio, que la de vosotras." (Mateo 11: 21, 22)
Jesús en este caso no hablaba a individuos, sino
a la entera población de las ciudades judías, las
cuales habían recibido una mejor oportunidad
para conocer al Señor y hacer su voluntad que
la que habían tenido las ciudades paganas, y
sin embargo habían rechazado o pasado por
alto el mensaje que se les daba. Por esta razón,
pues, sería menos tolerable para los habitantes
de las ciudades judías que para los de las ciu-
dades paganas. El clero judío había enseñado
falsas doctrinas a la gente de las ciudades ju-
días, haciéndola que siguiera y obedeciera las
tradiciones y enseñanzas de los hombres, en
tanto que los habitantes de las ciudades paga-
nas no habían tenido la oportunidad de escu-
char y creer en la verdad. Ciertamente que in-
P R I V I L E G I O S 361

dividuos como Judas Iscariote no tendrán re-


surrección, en tanto que algunos otros de la ciu-
dad en donde Judas residía serán despertados
de la muerte. Tanto Judas como el clero eran
culpables de actos inicuos en contra de la luz,
y el Señor había pronunciado el juicio final con-
tra ellos. Aquellos judíos que habían cedido a
la influencia del clero tendrían mayores dificul-
tades en el tiempo de juicio que la gente de las
ciudades paganas, en tanto que los voluntarios
malhechores pecando en contra de la luz nunca
más tendrían una oportunidad. El apóstol pa-
rece referirse a la misma clase de gente al es-
cribir a Timoteo las siguientes palabras: "Los
pecados do algunos hombres son abiertamente
evidentes, conduciendo al juicio; mas a algunos
les vienen detrás; de igual manera las buenas
obras son abiertamente evidentes, y las que son
de otra manera no pueden ocultarse." (1 Timo-
teo 5: 24, 25, Rótlierliam) En otras palabras,
la decisión final no tiene que esperarse hasta
el día de juicio, sino que los pecados de los tales
son manifiestos y deliberados, y el juicio final
fué pronunciado de antemano contra los malhe-
chores deliberados. En vía de comparación está
escrito: "Las buenas obras de algunos son ma-
nifiestas de antemano" (Versión Autorizada);
y por tanto el destino de los tales so ha fijado
desde antes del día de juicio. De manera que
podemos ver que el juicio final concerniente a
los inicuos y los buenos puede ser determinado
antes del día de juicio. Esa es la razón por la
cual con toda propiedad Pablo escribió concer-
niente a sí mismo: "He peleado la buena pelea,
be acabado la carrera, he guardado la f e ; de
S A L V A C I O N

ahora en adelante me está reservada la corona


de justicia, que me dará el Señor, el justo Juez,
en aquel día; y no solo a mí, sino a todos los que
aman su aparecimiento." (2 Timoteo 4: 7, 8) Esa
misma prueba se registra en 2 Tesalonicenses
1: 4, 5. Si el final y adverso juicio contra los vo-
luntariamente inicuos es determinado antes de
la muerte, no habría razón para que fueran des-
pertados de la muerte; y el peso de la evidencia
bíblica es al efecto de que no serán resucitados.
Puede objetarse diciendo que las palabras de
Pedro contradicen esta conclusión: "Sabe el Se-
ñor librar de la tentación a los piadosos, y guar-
dar a los injustos, para sufrir castigo, en el día
del juicio." (2 Pedro 2: 9) Sin embargo, no debe
entenderse que todos los "injustos" tienen que
ser despertados de la muerte al final de los mil
años. En los versículos cuatro y cinco específi-
camente menciona a los "ángeles" inicuos que
están "guardados para el juicio"; en los versí-
culos seis y siete habla de las inicuas Sodoma
y Gomorra 'reducidas a cenizas', esto es, des-
truidas, lo cual fueron 'ejemplos para los que
después vivieran impíamente'; y muestran la
manera en que serán destruidos. En los versí-
culos 10-22 describe una clase que será comple-
tamente destruida en el día de juicio, esto es,
desde 1.918 en adelante, la cual incluye a la clase
engendrada del espíritu que se torna inicua, y
aquellos que también han conocido el reino de
Dios y luego lo desprecian, todos los cuales son
injustos y tienen que ser castigados al tiempo
en que el piadoso "resto" y las "otras ovejas"
escapan. Esa clase voluntariamente inicua to-
davía existe e incluye las "cabras" que serán
PRIVILEGIOS 3

castigadas en este día de juicio con eterno "cor-


tamiento". (Mateo 25:46, Diaglott) Los "injus-
tos" mencionados en Hechos 24:15 son los in-
justos por razón del pecado hererado y se in-
cluyen en la clase mencionada por Pedro.
Concerniente a la resurrección está escrito
(Lucas 2 0 : 3 7 , 3 8 ) : "Empero el que los muer-
tos hayan de resucitar, Moisés mismo lo mani -
festó en el pasaje acerca de la zarza, cuando
llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac,
y Dios de Jacob. Dios no es Dios de muertos,
sino de vivos; porque para con él todos ellos
viven." Esto apoya la conclusión de que el juicio
final está determinado por el Señor, con res-
pecto a algunos, antes o al tiempo de la muerte;
y con respecto a los que han mantenido su inte-
gridad hacia Dios, el juicio es que vivirán, y de
esa manera Dios habla de tales cosas venide-
ras como si ya hubieran pasado, y de los que
han muerto como si vivieran.—Romanos 4:17.
El hecho de que Abraham, Isaac y Jacob man-
tuvieron su integridad hacia Dios y recibieron
su aprobación, y que serán perfeccionados y vi-
virán, se garantiza por medio de la sencilla de-
claración de la Palabra del Señor, registrada
en Hebreos once. Ese mismo pasaje bíblico dice
de otros que sufrieron gran aflicción a fin de
tener una "resurrección mejor" (11:35), y les
fué "dado buen testimonio a causa de su fe"
( 1 1 : 3 9 ) ; y por esa razón apropiadamente se
dice de ellos de antemano que 'vivieron para
Dios'. Dios los puso a prueba y los aprobó y los
contó como dignos de resucitar de entre los
muertos. Están en la memoria de él, y su pro-
pósito es levantarlos y darles vida; por tanto,
15 28
S A L V A C I O N

como se registra en Romanos 4:17, habla de


los hechos como si ya hubieran pasado, y por
consiguiente él es el Dios de Abraham, Isaac
y Jacob. Por tanto, las palabras del texto de
Lucas 20: 38, al efecto de que "para con él, to-
dos viven", se refieren únicamente a los que
ha recibido la aprobación de Dios al hallarse
viviendo en la tierra. Ese texto absolutamente
no se refiere a los inicuos voluntarios, como
Judas, los fariseos, y los líderes religiosos del
tiempo actual que pelean contra Dios y su reino.
El argumento de Jesús que allí se registra tuvo
por objeto probar, como en efecto probó, que
habrá una resurrección de los que han sido fie-
les a Dios y mantenido su integridad hacia él.
Los saduceos no creían en la resurrección. Jesús
probó que la resurrección es un hecho.
Otro texto que merece considerarse en cone-
xión con esto, es: "Se volverán los inicuos al
infierno, y todas las naciones que se olvidan de
Dios." (Salmo 9:17) Se ha contendido por al-
gunos que este texto de Salmos quiere decir
que los desordenados serán traídos de la tumba
durante el milenario reino de Cristo, finalmente
juzgados, y luego vueltos al infierno. (Véase
Estudios en las Escrituras [en inglés], Tomo 5,
página 361.) Pero el contexto no apoya esa con-
clusión; ni tampoco el texto significa nada de
eso. La palabra hebrea shuwb se traduce aquí
"volverán". El Diccionario Hebreo de Strong,
concerniente a esta palabra, dice que es "una
raíz primitiva" cuyo significado es "volver la
espalda (por tanto, alejarse); transitivo o in-
transitivo, literal y figurativamente". La pala-
bra, por consiguiente, significa 'alejado de Dios,
PRIVILEGIOS 365

de su favor y de sus bendiciones', del mismo


modo o manera en que las "cabras" son aleja-
das de Dios y enviadas a la destrucción. Esto
adicionalmente se prueba por el contexto de
Salmo 9:17. El versículo tres de este Salmo se
refiere al Armagedón, y dice: "Por haber sido
mis enemigos vueltos atrás [(Hebreo) shuwb],
caen y perecen ante su presencia." En el Arma-
gedón la "presencia" de Jehová se manifiesta
por medio de su fiel Mariscal de Campo, Cristo
Jesús; y allí los enemigos de Dios, presentando
batalla al Señor, serán "vueltos atrás" en de-
rrota y "perecerán". En consideración adicional
de este Salmo, nótese que el versículo cuatro
dice: "Porque has mantenido [sostenido] mi de-
recho y mi causa; estás sentado en el trono juz-
gando con justicia." Las palabras usadas aquí
(versículo 4), "mi derecho y mi causa," signi-
fican el derecho y causa de Cristo Jesús, el le-
gítimo Rey del mundo. Cuando se luche en el
Armagedón, el Señor por completo derrotará
al enemigo y Jehová mantendrá su derecho y
su causa al cumplir ese hecho. Luego el versí-
culo cinco dice: "Has reprendido naciones, has
destruido al inicuo; has borrado el nombre de
ellos para siempre jamás." Esto muestra cuál
será el fin de los inicuos y que la memoria de
ellos perecerá, por cuanto está escrito, en el
versículo seis: "En cuanto al enemigo, se han
acabado para siempre sus asolamientos; y sus
ciudades, tú las derribaste; ha perecido su me-
moria con ellas." El siguiente versículo mues-
tra que el Señor permanece eternamente y que
antes de su juicio del mundo en justicia limpia
para siempre a los inicuos, lo cual hace en el
15 28
S A L V A C I O N

Armagedón. "Empero Jehová se sentará, como


rey, eternamente; para juicio ha aparejado su
trono. Y él mismo juzgará al mundo con justi-
cia; juzgará a las naciones con equidad."—Sal-
mo 9 : 7 , 8.
En esa contienda no todos hallarán refugio,
sino solamente los oprimidos que buscan la man-
sedumbre y la justicia. Los versículos nueve y
diez constituyen prueba adicional. Con respecto
a que los opresores encontrarán su fin cuando
son vueltos atrás en el Armagedón, nótese lo
siguiente: "¡Iludiéronse los gentiles en el hoyo
que hicieron; en la red que escondieron fué co-
gido su pie!" (Versículo 15) Colocan una red
para el pueblo de Dios, pero ellos caen en ella
y son destruidos en el Armagedón: "Jehová se
ha hecho conocer en el juicio que ejecutó; en la
obra de sus mismas manos fué enredado el ini-
cuo." (Versículo 16) Luego sigue el otro texto:
"Se volverán los inicuos [esto es, los que opo-
nen la 'obra extraña' de Dios y son destruidos
por su 'acto extraño'] al infierno, y todas las
naciones que se olvidan de Dios." (Versículo 17)
Perecen en la batalla del gran día del Dios Todo-
poderoso después de que han asaltado al fiel
pueblo de Dios. En sus planes para gobernar
al mundo, como los formados en el tiempo ac-
tual por la Jerarquía Católico-Romana en com-
binación con el Fascismo, por completo pasan
por alto a Dios, y de esa manera constituyen
"todas las naciones que se olvidan de Dios".
Hoy en día los elementos políticos, comercia-
les y religiosos jactanciosamente proclaman la
grandeza del hombre y aplauden los hechos de
los hombres y llaman la atención a los progre-
PRIVILEGIOS 367

sos del hombre, y con la peor clase de presun-


ción, dicen: "Podemos establecer en la tierra
una condición que será satisfactoria para to-
dos." El dominio totalitario o poder dictatorial
se levanta con gran sonido de trompetas. Ha
tenido éxito en apoderarse de muchos países y
marcha adelante con la determinación de con-
quistar al mundo entero. Ese movimiento está
apoyado por la poderosa organización religiosa,
la Jerarquía Católico-Romana y sus apoyado-
res. Ahora la necesitada y pobre gente es regi-
mentada, despojada de sus derechos, y olvida-
da ; y en conexión con la vuelta de estos inicuos
opresores al infierno, Dios, por boca del sal-
mista, dice: "Porque el pobre no será olvidado
para siempre, ni la esperanza de los afligidos
perecerá perpetuamente." (Versículo 18) Por
tanto, el profeta David, representando al pue-
blo de Dios, ora: "¡Levántate, oh Jehová; no
prevalezca el hombre mortal; sean juzgadas
las naciones delante de ti! ¡ Pon espanto en
ellos, oh Jehová! ¡conozcan las naciones que
ellos son míseros mortales! (Pausa)."—Versí-
culos 19, 20.
Durante el tiempo de la resurrección no ha-
brá "naciones" para ser "vueltas" o enviadas
al infierno, por cuanto esas naciones serán des-
truidas en el Armagedón. De manera que pode-
mos ver que la 'vuelta de los inicuos al infierno'
se lleva a cabo destruyéndolos en la batalla del
Armagedón, y no significa la vuelta de ellos a
la sepultura de la cual se supone que vuelven
durante el reino milenario de Cristo. Evidente-
mente la conclusión en los Estudios en las Es-
crituras, Tomo 5, página 301 [en inglés], con-
15 28
S A L V A C I O N

cerniente a la vuelta de los inicuos al infierno


es incorrecta.
ORDEN DE LA RESURRECCION
Conforme a las Escrituras parece que el or-
den de la resurrección es como sigue: Los fie-
les apóstoles y otros semejantes a ellos que han
muerto en la fe esperando la venida del Señor,
"al tiempo de su aparecimiento y de su reino"
(2 Timoteo 4 : 1 , 8; 1 Tesalonicenses 4 : 1 6 ) ; los
que serán "mudados, en un momento, en un
abrir de ojos", en la segunda venida del Señor
(1 Corintios 1 5 : 5 1 , 5 2 ) ; los fieles de la anti-
güedad que tienen una "resurrección mejor"
(Hebreos 11:35), entre los cuales puede ser
que se incluyan los fieles Jonadab que mue-
ran inmediatamente antes o durante el Arma-
gedón (Jonatán, que sucumbió en la batalla de
Gilboa, representó a los tales). Luego la resu-
rrección general, esto es, todos los que han
muerto sin la oportunidad de probar su inte-
gridad y que serán despertados para que ten-
gan esa oportunidad en el reino de Cristo. Es-
tos, sin embargo, parece que nada tienen que
ver con llenar la tierra conforme al divino man-
dato, por cuanto primeramente tienen que ser
justificados.
El ladrón que fué colgado cuando Jesús fué
colgado indudablemente será despertado de la
muerte con la oportunidad de probar su inte-
gridad. En contestación a la pregunta del la-
drón, Jesús dijo: "¿Estarás conmigo en el pa-
raíso?" (Lucas 23: 43) Estas palabras de Jesús
sugieren que en la paraíso en la tierra estará
en existencia antes de que el ladrón sea desper-
privilegios 369

tado de la muerte, para luego tener la oportu-


nidad de probar si se halla de parte de Jesús,
el Rey, o no. Dios plantó el jardín en el Edén,
haciéndolo un paraíso, y luego creó al hombre
y lo puso en el Edén. (Génesis 2 : 8 , 1 5 ) Eso
aparece como fijando el orden de la creación
concerniente al hombre y al paraíso. Y siendo
eso así, parece probable que el llenar la tierra
habrá progresado y el paraíso habrá sido es-
tablecido en la tierra antes de la resurrección
general.
Está escrito: "Ha de haber resurrección así
de justos como de injustos." (Hechos 24:15)
Los "injustos" que aquí se mencionan no se re-
fieren a los inicuos terrenos, sino a los que no
han tenido oportunidad de ser justificados por
medio de la fe y la obediencia. Todos ellos tie-
nen que probar su integridad antes de recibir
la vida. Siendo traídos de la tumba en el reino
de Cristo tendrán esa oportunidad.
En Apocalipsis 2 0 : 5 está escrito: "Los de-
más de los muertos no tornaron a vivir hasta
que fueron acabados los mil años." Aun cuando
la autenticidad de este texto ha sido puesta en
tela de juicio, sin embargo el peso de la auto-
ridad indica que es auténtico. "Los demás de
los muertos" mencionados en este texto, por
consiguiente, incluiría a los que no tienen vida
sino hasta que pasan la prueba al final del
reino de mil años. En ese tiempo, como lo in-
dican las Escrituras, habrá sido completamente
cumplido y el paraíso plenamente establecido
en la tierra. Puesto que hombres justos tienen
que desempeñar las funciones requeridas por
el mandato divino, necesariamente se deduce
15 28
s a l v a c i o n

que los participantes en la resurrección gene-


ral no tendrían parte en el cumplimiento de
ese mandato. Los participantes en la resurrec-
ción general y que mantengan su integridad
entrarán al "mundo venidero" y "sin fin".

RESURRECCION Y MATRIMONIO
¿Contraerán matrimonio los que son desper-
tados de la muerte durante la resurrección ge-
neral y tendrán parte en el cumplimiento del
mandato divino? Las Escrituras claramente
muestran que no, por cuanto ese mandato se
da solo a los justos al tiempo en que principia
su cumplimiento. Los saduceos negaban la resu-
rrección de los muertos y procuraban entram-
par a Jesús por medio de sutiles preguntas, y
con ese propósito le hicieron una pregunta que
tenía que ver con el levirato, lo cual ellos no
entendían. (Una explicación de la ley de levi-
rato aparece en el libro Jehová, páginas 288-
292.) Los saduceos presentaron el caso hipo-
tético de una mujer que contrajo matrimonio
con un hombre, el cual tenía hermanos, y su
primer esposo murió, y luego en orden regu-
lar tomó por esposos a los otros seis hermanos,
de manera que tuvo por esposos a los siete her-
manos. La pregunta que hicieron a Jesús fué:
'¿Esposa de cuál de los siete será en la resu-
rrección, por cuanto todos ellos la tuvieron?'
(Lucas 2ü: 27-33) No tuvieron éxito en entram-
par a Jesús: "Y Jesús les dijo: Los hijos de
este siglo se casan, y se dan en. matrimonio:
pero los que serán tenidos por dignos de alcan-
zar aquel siglo venidero, y la resurrección de
entre los muertos, ni se casan, ni se dan en ma-
PRIVILEGIOS 371

trimonio; porque no pueden ya más morir; pues


que son iguales a los ángeles, y son hijos de
Dios, siendo hijos de la resurrección."—Lucas
20:34-36.
Los saduceos no tenían fe en Jesús como el
Mesías. No entendían las Escrituras por cuanto
no creían en ellas. La presunción debe ser que
la pregunta hecha por ellos tenía referencia a
los que habían muerto durante el tiempo en
que el pacto de la ley se hallaba en vigor y que
ignoraban el propósito de Dios; y por tanto,
como Jesús, le dijo, no entendían el poder de
Dios. (Mateo 22:25-30) La contestación de Je-
sús no tendría referencia alguna a la grande
muchedumbre que sobrevive al Armagedón, y
que tendrá el privilegio de cumplir el mandato
divino. Los que forman la grande muchedum-
bre no son "hijos de la resurrección", por cuan-
to prueban su integridad en la tierra antes del
Armagedón.
Debe darse la debida consideración a todas
las palabras de Jesús contenidas en su contes-
tación. Entre otras cosas, concerniente a los que
son resucitados bajo las circunstancias mencio-
nadas, dijo: "Serán tenidos por dignos de al-
canzar aquel siglo venidero, y la resurrección
de entre los muertos." ¿Qué siglo, o mundo?
La contestación de las Escrituras es, 'el mundo
venidero,' 'en el cual habita la justicia' (2 Pedro
3 : 1 3 ) ; al 'mundo sin fin' (Efesios 3 : 2 1 ) ; 'el
mundo sin fin' (Isaías 4 5 : 1 7 ) ; la tierra hecha
'gloriosa' durante el reino de Cristo (Isaías
60:13), 'el estrado de los pies' de Jehová (Isaías
6 6 : 1 ) , la tierra hecha un paraíso durante el
reino de mil años de Cristo Jesús. Los que sean
:iio
S A L V A C I O N

contados como dignos de alcanzar ese mundo


"ni se casan, ni se dan en matrimonio". El man-
dato divino para ese tiempo se habrá completa-
mente cumplido. No habrá más necesidad de
matrimonio. Los que sean favorablemente juz-
gados y aprobados por el Señor 110 morirán,
como lo dijo Jesús. ¿Cómo podrían ser "iguales
a los ángeles"? En que no puede dárseles muer-
te sin la aprobación de Dios, sino que eterna-
mente disfrutarán de la provisión de vida por
haber probado su fidelidad e integridad. Todos
y cada uno de ellos serán resucitados como in-
dividuos e individualmente juzgados. Serán traí-
dos a la vida, y el curso de acción tomado por
ellos determinará su fidelidad, y, si continúan
fieles, vivirán eternamente, como viven los án-
geles aun cuando no son inmortales. Serán traí-
dos de la tumba y recibirán vida procedente de
Dios por medio de Cristo, y, como los ángeles,
110 tendrán ningunos lazos matrimoniales. Los
lazos matrimoniales que hayan tenido antes de
morir quedaron disueltos con la muerte. El di-
vino mandato de "llenad la tierra", una vez cum-
plido, 110 dará lugar a la continuación del ma-
trimonio. Juntamente con los demás, tienen que
ser probados.

PnU ERA FINA L


La palabra de Jehová manifiesta que habrá
una prueba final que será aplicada a las cria-
turas terrenales. "Y cuando fueren acabados
los mil años, Satanás será desatado de su pri-
sión, y saldrá para extraviar a las naciones que
están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog
y Magog, a fin de congregarlos para la guerra:
P II I V I I, li G I O S 3 r¿
cuyo número es como las arenas de la mar. Y
subieron sobre la anchura de la tierra, y cer-
caron el campamento de los santos en derre-
dor, y la ciudad amada: y bajó fuego del cielo,
y los devoró."—Apocalipsis 20: 7-9.
Aparece que esa prueba será aplicada a toda
criatura en la tierra y pondrá de manifiesto
quiénes son fieles y verdaderos, esto es, "los
santos," y quiénes vivirán eternamente; y tam-
bién se mostrará quiénes se habrán dejado en-
gañar del Diablo e irán a la destrucción. El
Diablo en ese tiempo verá 'la tierra llena' con
criaturas humanas justas en obediencia al di-
vino mandato, lo cual probará que Satanás es
mentiroso; y él mismo se dará cuenta de ello.
"Los santos," esto es, los que mantienen su in-
tegridad hacia Dios y que reciben vida eterna,
serán una vindicación al nombre y palabra de
Jehová. Ciertamente que la descendencia de la
"grande muchedumbre" será probada de esta
manera, así como los engendrados del espíritu
son ahora probados de una manera semejante,
y a los cuales se les dirigen las siguientes pa-
labras : "Cuidado, no sea que haya quien os lleve
cautivos, por medio de su filosofía y vana argu-
cia, según las tradiciones de los hombres, se-
gún los rudimentos mundanos de la ley, y no
según Cristo." (Colosenses 2: 8) ¿Caerán en esa
prueba algunos de los descendientes de la justa
grande muchedumbre? Eso es enteramente pro-
bable. Los niños y demás que han muerto en
ignorancia de la bondadosa provisión de Dios
y que serán despertados de la muerte y juzga-
dos ciertamente tendrán (jue ser sometidos a esa
prueba antes de ser "tenidos por dignos de al-
15 28
S A L V A C I O N

canzar aquel siglo" 'sin fin', y seguramente que


muchos de ellos serán engañados; y concer-
niente a los que de entre ellos se vuelvan al
Diablo, está escrito: "Fuego bajó del cielo, y
los devoró [indicando muchos; lo cual necesa-
riamente incluirá a todos los engañados que se
unan al Diablo]." (Apocalipsis 20: 9) Los habi-
tantes de "Gog y Magog" ( 2 0 : 8 ) , y el Diablo
mismo, serán destruidos, y la memoria de esos
inicuos eternamente dejará de existir.— Apo-
calipsis 20:10,14.

DESTINO
¿Cuál fué el destino de aquel tren cargado
de pasajeros que rápidamente corría sobre el
puente en llamas? ¿Fueron salvados algunos
de ellos? ¡Les fué imposible escapar! Los que
dejaron el tren en la estación anterior escapa-
ron y fueron salvos. Igualmente en el tiempo
actual, todas las naciones y pueblos de la tierra
se hallan frente a frente con la más grande de
todas las emergencias. Se les está amonestando
conforme al mandato de Dios y diciéndoseles
que el desastre del Armagedón está a las puer-
tas. Pero, comparativamente hablando, solo un
reducido número presta oído a la amonestación,
y los que así lo hacen están abandonando la
organización del mundo que controla Satanás,
y buscan refugio bajo el reino de Dios. Tales
personas continuando desde entonces fieles es-
caparán del Armagedón, serán protegidas con-
tra esa catástrofe, y serán salvadas.
Una vez terminado el Armagedón, el justo
dominio prevalecerá en todas partes de la tie-
rra, y gradualmente ésta será convertida en un
PRIVILEGIOS 370

edénico paraíso, por cnanto esa es la promesa


hecha por el Todopoderoso Dios, el que formó
la tierra para ser habitada por gente justa.
Gradualmente la tierra sera llenada con gente
justa que será una vindicación al nombre y pa-
labra de Jehová, el Altísimo.
Habiendo sido amonestados, cada persona tie-
ne que escoger el curso que ha de tomar, ya sea
el camino de eterna destrucción, o el camino de
eterna salvación que para los obedientes a Je-
hová, el Altísimo Dios, por medio de Jesucristo,
el amado Hijo
del " R E Y DE LA ETERNIDAD".
SALVACION —
¿en dónde la obtendrá?
¿en el cielo? ¿o en la tierra?
¿Qué significará el dejar de obtenerla?
¿ E n dónde puede ahora encontrar salvación?
¿ Cuáles son los requisitos en ambos casos ? ¿ Por
qué ninguna organización religiosa en la tierra
puede conducirlo a la salvación en ninguna parte,
sino al contrario a perderla? Nada podría ser
de más vital importancia para usted que la co-
rrecta contestación a estas preguntas.
Las bíblicas y por consiguiente correctas y
fidedignas contestaciones a estas preguntas se
encontrarán por medio del estudio de la Biblia
c o n a y u d a d e l o s l i b r o s del JUEZ HUTHERFORD,
escritos durante un período de veinte años de
intenso minucioso examen bíblico y repletos con
pruebas y verdades de las Escrituras. Los títulos
son los siguientes:
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dorados y alto relieves, más de 330 páginas, y
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Melchor Oeainpo 71, México, D. F. En los demás
países diríjase a la sucursal correspondiente.]
/ ALT O ! es la señal para usted
a n t e s del A R M A G E D O N
¡ La organización del mundo avanza rápida-
mente hacia su destrucción en el Armagedón!
A B A N D O N E L A A H O R A M I S M O , antes de
que sea muy tarde.
Para que entienda claramente lo que está por
venir y sepa cómo E S C A P A R del destino que
espera al resto del mundo, lea los siguientes fo-
lletos, escritos por el Juez Rútherford. Todavía
queda algo de tiempo en este "día de salvación".

E N F R E N T E N S E A LOS HECHOS
¿QUE COSA ES LA VERDAL)?
ESCG. RIQUEZAS O RUINA
LO QUE USTED NECESITA
LAS LLAVES D E L CIELO
FASCISMO O L I B E R T A D
HOGAR Y F E L I C I D A D INTOLERANCIA
¿QUE ES INFIERNO? SALUD Y VIDA
LA GUERRA F I N A L DESCUBIERTA
ESCAPE A L REINO ARMAGEDON
¿QUIEN ES DIOS? PROTECCION
GOBIERNO Y l'AZ LIBERTAD
AMONESTACION ANGELES

Cada uno de ellos contiene 64 páginas de vital


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riados temas, muchos de ellos mundialmente
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lesquiera trece de ellos; 25c de dólar por seis;
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la Biblia, Riquezas se considera como el mejor libro
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Riquezas! También lo indicará el camino seguro
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Belgium, 66 I l u e d e l ' I n t e n d a n t , Brussels
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Estonia, S u u r T a r t u - M a a n t e e 72-3, Tallinn
Flnland, V a i n a m o i s e n k a t u 27, Helsinki
France, 129 F a u b o u r g P o i s s o n n i e r e , París IX
Greece, L o m b a r d o u 44, Athens
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Jamaica, B.W.I., 151 I í i n g S t . , Kingston
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West Africa, 7 1 B r o a d S t . , B o x 695, Lagos, Nigeria
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