Título “EXTINSION DE LA OBLIGACION TRIBUTARIA”
Alumno CRISTIAN
RAMON ANTONIO MENA DORADO
NELLY ARUQUIPA VEGA
CANDELARIA
MARIBEL
Fecha 04/09/2023
Carrera Auditoria
Asignatura Derecho Financiero
Grupo B
Docente Lic. Marco Antonio Rodriguez Camacho
Periodo 02/2023
Académico
Subsede La Paz
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EXTINSION DE LA OBLIGACION TRIBUTARIA
¿Qué es la obligación tributaria?
La obligación tributaria constituye un vínculo de carácter personal, aunque su cumplimiento se
asegure mediante garantía real o con privilegios especiales.
¿Cómo se cancela la obligación tributaria?
La obligación tributaria se extingue por los 5 medios que son:
1) Pago.
Nos encontramos con el modo más lógico de extinción de la deuda tributaria. Si la obligación
tributaria principal es el pago de la cuota, resulta evidente que cualquier otro modo de extinción
(condonación, prescripción...) no es el perseguido por el legislador cuando define el presupuesto
de hecho que va a constituir el hecho imponible como medidor de la capacidad económica del
obligado tributario.
Plazos para el pago de la deuda tributaria. Distinguiremos los diferentes supuestos que contempla
el artículo 62 de la LGT:
a) Deberán abonarse en el plazo contemplado en su propia normativa las deudas resultantes de
autoliquidaciones.
b) Las deudas resultantes de liquidaciones practicadas por la Administración se ingresarán de
acuerdo con la fecha en que se produzca la notificación.
Si la notificación de la liquidación se realiza entre los días 1 y 15 de cada mes, desde la
fecha de recepción de la notificación hasta el día 20 del mes posterior o, si éste no fuera
hábil, hasta el inmediato hábil siguiente.
Si la notificación de la liquidación se realiza entre los días 16 y último de cada mes, desde
la fecha de recepción de la notificación hasta el día 5 del segundo mes posterior o, si éste
no fuera hábil, hasta el inmediato hábil siguiente.
c) El pago en periodo voluntario de las deudas de notificación colectiva y periódica que no tengan
establecido otro plazo en sus normas reguladoras deberá efectuarse en el periodo comprendido
entre el día 1 de septiembre y el 20 de noviembre o, si éste no fuera hábil, hasta el inmediato hábil
siguiente. La Administración Tributaria competente podrá modificar el plazo señalado en el párrafo
anterior siempre que dicho plazo no sea inferior a dos meses.
d) Las deudas que deban abonarse mediante efectos timbrados se pagarán en el momento de la
realización del hecho imponible, si no se dispone otro plazo en su normativa específica.
e) Las deudas que se exijan en periodo ejecutivo, y una vez notificada la providencia de apremio,
deberán ingresarse en los siguientes plazos:
Si la notificación de la providencia se realiza entre los días 1 y 15 de cada mes, desde la
fecha de recepción de la notificación hasta el día 20 de dicho mes o, si éste no fuera hábil,
hasta el inmediato hábil siguiente.
Si la notificación de la providencia se realiza entre los días 16 y último de cada mes, desde
la fecha de recepción de la notificación hasta el día 5 del mes siguiente o, si éste no fuera
hábil, hasta el inmediato hábil siguiente.
Aplazamiento y fraccionamiento. Aunque generalmente se alude a ambas figuras de forma
conjunta, son diferentes la una de la otra. El fraccionamiento supone un aplazamiento con la
especialidad de realizarse el pago en varios plazos y que necesariamente va a obligar a realizar
pagos parciales, a diferencia del aplazamiento, el cual supone un diferimiento en el momento del
pago, pero referido al importe total de la deuda. Esta materia se encuentra regulada en el artículo
65 de la LGT.
Los efectos de la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento son los siguientes:
Si la deuda está en periodo voluntario de pago, la consecuencia es que no se iniciará el
periodo ejecutivo.
Si la deuda está en vía ejecutiva, el procedimiento no se suspende, si bien se podrán
paralizar las actuaciones tendentes a la enajenación de los bienes embargados.
La LGT regula exhaustivamente la necesidad de aportar garantía para la concesión de
fraccionamiento o aplazamiento en el pago de la deuda tributaria.
2) Compensación.
La LGT admite la posibilidad de que las deudas tributarias se extingan total o parcialmente
por compensación, ya sea ésta de oficio o a instancia del obligado tributario.
Compensación de oficio. Serán compensables de oficio las deudas que se encuentren en
periodo ejecutivo. La posibilidad de compensar de oficio deudas en periodo voluntario estará
condicionada a la concurrencia de determinadas circunstancias. También es posible la
compensación de oficio de las deudas que tengan con el Estado comunidades autónomas,
entidades locales y demás entidades de derecho público.
Compensación a instancia del obligado tributario. El obligado tributario podrá solicitar la
compensación de las deudas tributarias que se encuentren tanto en periodo voluntario de
pago como en periodo ejecutivo. La presentación de una solicitud de compensación en
periodo voluntario impide el inicio del periodo ejecutivo de la deuda concurrente con el crédito
ofrecido, si bien ello no obsta para que se produzca el devengo del interés de demora que
pueda proceder, en su caso, hasta la fecha de reconocimiento del crédito.
3) Condonación.
En líneas generales, este modo de extinción de las obligaciones está reñido con el principio, básico
en nuestra materia, de la indisponibilidad por parte de la Administración de los créditos tributarios
de que es acreedora. Sin embargo, en casos excepcionales, la necesidad de condonar la deuda
tributaria puede venir impuesta por exigencias insoslayables de justicia.
4) Insolvencia del Deudor.
Como es sabido, la imposibilidad de la prestación como modo de extinción de la obligación no es
aplicable a las obligaciones genéricas. De aquí que la obligación tributaria no pueda extinguirse por
esta causa, al menos tal y como ésta aparece regulada en el Código Civil.
El artículo 76 de la LGT dice que "las deudas tributarias que no hayan podido hacerse efectivas en
los respectivos procedimientos de recaudación por insolvencia probada, total o parcial, de los
obligados tributarios se darán de baja en cuentas en la cuantía procedente, mediante la
declaración del crédito como incobrable, total o parcial, en tanto no se rehabiliten dentro del plazo
de prescripción de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 173 de esta Ley".
Del citado artículo se desprende:
Lo que se declara incobrable es el crédito, no a la persona o entidad obligada al pago.
La declaración como incobrable de un crédito tributario puede ser total o parcial.
La declaración como incobrable de un crédito implica que se declaren fallidos a todos y
cada uno de los obligados al pago.
5) La Prescripcion.
La prescripción de la obligación tributaria se regula en los artículos 66 a 70 de la LGT,
estableciéndose que prescriben a los cuatro años:
El derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna
liquidación.
El derecho de la Administración para exigir el pago de las deudas tributarias liquidadas y
autoliquidadas.
El derecho a solicitar las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las
devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.
El derecho a obtener las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las
devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.
El plazo de prescripción comenzará a contarse en los distintos casos antes citados
conforme a las reglas establecidas en el artículo 67 de la LGT.