RECOMENDACIONES DE SIEMBRA
Si nos hemos propuesto realizar un cultivo debemos tener
en cuenta las distintas técnicas para llevar a cabo la
siembra. Las siembras que realizamos en almácigos nos
ofrecen numerosas ventajas ya que evitamos que el terreno
esté mucho tiempo ocupado con el cultivo, podemos
defender a las plantas del frío o del calor y obtener
primicias. A su vez nos permite regar fácilmente durante
gran parte de su desarrollo, como así también la economía
en el uso de semillas. ¿Cómo se construye y prepara un
almácigo? Los almácigos pueden ser hechos al aire libre o
bien resguardados y se construyen comunmente con tablas
o ladrillos y cubiertos con chapas, lonas, tablas, etc.. Las
paredes de los almácigos conviene que tengan una altura de
40 cm. en uno de los lados y 30 cm. en el otro, en esta
forma al colocar las tapas, éstas tendrán una inclinación de 10 cm., lo que le permite que el agua de lluvia corra
fácilmente.
El ancho del almácigo, es conveniente que no pase de 1 m., de esta manera podremos trabajar cómodamente. En
cuanto a la longitud, depende de la cantidad de semillas que queremos sembrar. Es muy importante que los almácigos
estén orientados al Norte, para resguardarlos de los vientos fríos del Sur. Si nuestro propósito es obtener plantas más
vigorosas y acelerar el desarrollo de las mismas se ha de preparar la cama caliente. Para ello se efectúa una excavación
de 50 cm., se rellena con cardo o cualquier otra planta suculenta y estiércol, lo apisonamos hasta que quede una capa
de 25 cm.
Luego le agregamos una capa de tierra de 20 cm., y por último, se riega. Antes de sembrar, debemos esperar 10 días
para no hacerlo cuando el stiércol y el cardo estén en plena fermentación. No debemos olvidar regar con frecuencia
después de la siembra, destapando los almácigos de día, especialmente cuando hay sol. Cuando las plantas que
cultivamos poseen dos hojas verdaderas se procede al repique, que consiste en separar unas de otras para el mejor
desarrollo. Posteriormente se efectúa el trasplante colocándola en el lugar definitivo.
Se procede de la siguiente forma: 1. Regar abundantemente para poder sacar las plantas con facilidad. 2. Elegir las
plantas más robustas y sanas eliminando las débiles y enfermas. 3. Una vez sacadas las plantas, conviene envolverlas
en una arpillera húmeda y plantarlas cuanto antes. 4. Elegir un día nublado, con poco viento y trasplantar al atardecer.
5. Regar inmediatamente después de haber plantado. 6. Tener como reserva en el almácigo un buen número de plantas
para poder reponer las fallas del cultivo. 7. Apisonar bien la tierra sobre las raíces. Otra posibilidad de realizar la
siembra es la de asiento; éstas se hacen directamente en el lugar defini-tivo y las plantas permanecen por lo tanto
donde han nacido. Antes de sembrar debe-mos tener en cuenta que la tierra esté bien preparada, especialmente
cuando la semilla es pequeña, para facilitar el desarrollo de las plántulas y evitar que no puedan salir a causa de algún
cascote. Luego con un zapín o palo punteagudo, hacemos pequeños surcos, en los cuales echaremos la semilla.
También puede sembrarse con el plantador haciendo hoyos, donde se enterrará la semilla o al voleo, esparciéndola a
mano. Cuanto más grande es la semilla, más profunda se enterrará. Así los porotos por ejemplo, tienen que estar a una
profundidad de 6 a 8 cm. y la lechuga a 1/2 cm. Lo expuesto corresponde para quienes poseen suficiente terreno para
trabajar con comodidad. Si carece de estas ventajas puede ser reemplazado por bandejas, ej. de polietileno alta
densidad, que sustituye a las construcciones de madera y cemento antes indicadas.
Recomendaciones para quienes deseen tener una huerta familiar: El tamaño de la huerta estará en relación con la
cantidad de verduras que se desee obtener, teniendo en cuenta que en general, para la producción de hojas (lechuga,
escarola), se necesita disponer de mayor superficie que cuando se trata de producir frutos, tales como, tomates,
berenjenas, pimientos, etc.. Para la obtención de zapallos, melones, sandías habrá que contar con un espacio más
amplio, porque las plantas se extienden por el suelo y necesitan estar bien distanciadas. Conviene establecer por
anticipado el plan de siembra para todo el año, determinando las hortalizas que se cultivarán en reemplazo de las
primeras, cuando haya terminado su cosecha, a fin de aprovechar bien el terreno y tener producción todo el año. A
continuación mencionamos las semillas de hortalizas, florales, enredaderas y trepadoras que pueden ser sembradas
durante los meses de diciembre y enero.
HORTALIZAS: Acedera, Acelga, Achicoria italiana,Achicoria (Radicha de raíz), Achicorias (Radichetas finas de cortar),
Achicoria (Radicheta) hoja ancha, Albahaca, Apios para cabeza, Apios para verdeo, Apio Nabo, Berros, Borrajas, Brócoli
calabrés de cortar, Cardos, Cebollas para verdeo, Col Negro Romano, Coliflor de Nápoles tardío, Escarolas Ancha y
Crespa, Espinaca, Hinojos, Lechugas: Batavia - Criolla de Verano - Gigante Verano - Morada de las 4 estaciones -
Romana blanca- Grand Rapids de cortar. Maíz dulce, Melones, Oruga (Rúcula), Papas (Tubérculo), Pepinos, Perejil,
Pimientos, Porotos y Chauchas, Puerros, Rabanitos, Remolachas, Repollos Blancos Brunswick Invernizo - Blanco de las
4 estaciones. Repollos Crespos: Cabeza de Hierro -Invernizo - Vertus, Repollo colorado, Repollito de Bruselas, Sandías,
Tomates, Zanahorias, Zapallos y Zapallitos.
FLORES: Agerato (Ageratum), Amaranto (Amaranthus), Balsamina (Brincos), Bella de día (Tricolor), Bella de Noche,
Capuchina (Taco de Reina), Celosía Plumosa (Penacho), Copetes (Tagetes), Cosmos, Dahlias - Gonfrena (Siempreviva)
y Globosa, Heliotropo, Mimosa (Sensitiva), Mirasol (Girasol), Portulaca (Flor de Seda), Resedá Zinnia (Flor de papel).
ENREDADERAS Y TREPADORAS Campanilla (Ipomea) Capuchina (Taco de Reina) Cobea, Dama de Noche Dolichos
(Chaucha Japonesa) Dolichos de Cuba o de Metro, Luffa (Esponja vegetal) Mate, Zapallitos de Adorno.