Composición de la sangre
La sangre es tejido vivo formado por líquidos y sólidos.
La parte líquida, llamada plasma, contiene agua, sales y proteínas. Más de la mitad del
cuerpo es plasma.
Plasma. Se trata del componente líquido de la sangre en el que están suspendidas las siguientes
células sanguíneas:
La parte sólida de la sangre contiene glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Los glóbulos rojos (eritrocitos) suministran oxígeno desde los pulmones a los
tejidos y órganos. oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo.
Los glóbulos blancos (leucocitos) combaten las infecciones y son parte del sistema
inmunitario del cuerpo.
Ayudan a combatir infecciones y asisten al proceso inmunológico. Los tipos de glóbulos blancos
incluyen:
o Linfocitos
o Monocitos
o Eosinófilos
o Basófilos
o Neutrófilos
Las plaquetas ayudan a la coagulación de la sangre cuando sufre un corte o una herida.
La médula ósea, el material esponjoso dentro de los huesos, produce nuevas células
sanguíneas.
Las células de la sangre constantemente mueren y su cuerpo produce nuevas. Los
glóbulos rojos viven unos 120 días y las plaquetas viven cerca de seis. Algunos glóbulos
blancos de la sangre viven menos de un día, pero otros viven mucho más tiempo.
La sangre transporta hacia los tejidos del cuerpo:
Nutrientes
Electrólitos
Hormonas
Vitaminas
Anticuerpos
Calor
Oxígeno
Células inmunológicas (células que luchan contra las infecciones)
La sangre transporta desde los tejidos del cuerpo:
Desperdicios
Dióxido de carbono
Un recuento sanguíneo completo es un procedimiento mediante el cual se mide el tamaño, la
cantidad y la madurez de las diferentes células sanguíneas en un volumen específico de sangre.
Puede utilizarse para determinar muchas anomalías, ya sea en la producción o en la
destrucción de las células sanguíneas. Las variaciones de la cantidad, tamaño o madurez
normal de las células sanguíneas pueden indicar una infección o el proceso de una
enfermedad. A menudo, ante la presencia de una infección, el conteo de glóbulos blancos será
elevado. Muchas formas de cáncer pueden afectar a la producción de células sanguíneas de la
médula ósea.
Etapas de maduración de los eritrocitos:
Los eritrocitos de mamíferos adultos se originan por un proceso llamado eritropoyesis.
Esto ocurre en la médula ósea a partir de células madre precursoras. En el feto la
producción de glóbulos rojos se realiza en el bazo debido a la falta de hueso, y por
tanto de médula ósea. En adultos puede también haber eritropoyesis extramedular en
el hígado, bazo, nódulos linfáticos y región paravertebral, bajo ciertas circunstancias.
La eritropoyesis se da en unas estructuras celulares llamadas islas eritroblásticas,
compuestas de varios eritroblastos rodeando a un macrófago central El macrófago es
esencial para el proceso de diferenciación y además sintetiza ferritina, necesaria en el
eritroblasto para la síntesis de hemoglobina. La eritropoyesis consiste de dos fases: una
de proliferación en la que las células progenitoras crecen y proliferan, y otra de
diferenciación en la que la primera célula reconocible, los proeritroblastos, ya no
pueden dividirse.
La eritropoyesis comienza cuando una célula madre adulta mieloidea genera una célula
progenitora, Las células BFU-E son las primeras células comprometidas con el linaje de
los eritrocitos (linaje eritroide) y proliferan y se diferencian en una segunda célula
progenitora, la CFU-E . BFU-E son las que más proliferan, seguidas de las CFU-E.
Durante este periodo las células son dependientes de eritropoyetina. Las células CFU-E
dan lugar a los proeritroblastos, éstos a los eritroblastos, y los eritroblastos se
diferencian en eritrocitos maduros.
Todo este proceso conlleva muchos cambios morfológicos en la forma y el tamaño
celular, contenido y composición de hemoglobina, estructura y función de la
membrana plasmática, alteraciones nucleares, entre otros.
Los eritrocitos entran en el torrente sanguíneo como células diferenciadas y tienen una
vida media de 120-140 días en humanos (mueren unos 5 millones eritrocitos por
segundo)
Alteraciones morfológicas de la serie eritroide:
ALTERACIONES DEL TAMAÑO DE LOS HEMATÍES
Anisocitosis: cuando los hematíes muestran diferentes tamaños o diámetros en una
misma extensión se refiere la presencia de anisocitosis, que puede ser moderada o
severa. Su hallazgo es muy frecuente, inespecífico y constante en pacientes
transfundidos
Microcitosis: cuando se observa la presencia de hematíes de menor ( <6 ) y, por
tanto, menor VCM (< 80fL) se informa la presencia de microcitosis. Las causas más
frecuentes de microcitosis son la anemia ferropénica y las talasemias.
Macrocitosis: cuando existe un predominio de hematíes de mayor tamaño (8 - 11 mm)
y mayor VCM (>100 fL) se hace referencia al hallazgo de una macrocitosis. La
macrocitosis puede observarse en: 1) la anemia megaloblástica, 2) la anemia aplásica,
3) las anemias diseritropoyéticas congénitas o adquiridas con un aumento de la
eritropoyesis y 4) las hepatopatías crónicas.
ALTERACIONES EN LA FORMA DE LOS HEMATÍES
La variación en la forma de los hematíes se denomina poiquilocitosis. Las formas
eritrocitarias anómalas.
°ESFEROCITOS
Se denominan esferocitos a los hematíes de forma esférica que han perdido su palidez
central Son frecuentes en determinadas anemias hemolíticas congénitas (esferocitosis
hereditaria) o adquiridas (anemia hemolítica autoinmune).
°ELIPTOCITOS
Los eliptocitos son hematíes alargados de extremos casi simétricos y contorno regular.
Suelen verse en:
Las eliptocitosis, enfermedades en las que existe un defecto congénito de la
membrana eritrocitaria
La SP de pacientes con anemia ferropénica
°OVALOCITOS
Los ovalocitos son hematíes de forma ovalada que frecuentemente se observan en la
anemia megaloblástica.
°DACRIOCITOS
Los dacriocitos son hematíes con forma de lágrima debido a que presentan una
prolongación anómala. Su observación es frecuente en la mielofibrosis primaria, un
tipo de neoplasia mieloproliferativa.
°DIANOCITOS
Los dianocitos son hematíes con un exceso de superficie, que se pone de manifiesto
por la presentación de un área central de mayor contenido hemoglobínico, lo que le
confiere un aspecto parecido a una diana.
Los dianocitos se observan preferentemente en:
las talasemias
la anemia ferropénica
las hepatopatías crónicas en las que se produce un aumento del colesterol y
fosfolípidos de la membrana eritrocitaria.
°ESTOMATOCITOS
Los estomatocitos son eritrocitos con exceso de agua, lo que se manifiesta por la
presentación de una región en forma de boca en el la zona central del hematíe. Pueden
verse en las anemias hemolíticas, especialmente en las estomatocitosis congénitas.
Con menor frecuencia pueden observarse también en el alcoholismo.
°ESQUISTOCITOS
Se denominan esquistocitos a los hematíes fragmentados, que pueden presentar
formas muy variadas. Son hematíes de tamaño muy pequeño (2-3) mm, que se forman
habitualmente por fragmentación mecánica. Son frecuentes en la anemia hemolítica.
Hemoglobina:
La hemoglobina es una proteína de los glóbulos rojos que se encarga de llevar oxígeno
de los pulmones al resto del cuerpo.
Su función en la sangre es de suma importancia, ya que el transporte de oxígeno a
través de la sangre debe realizarse indefectiblemente unido a la hemoglobina (es
mínima la cantidad de oxígeno disuelta en la sangre), por lo que el transporte de
oxígeno desde los pulmones a todas las células del organismo va a depender de la
hemoglobina.
También es la hemoglobina quien traslada el dióxido de carbono desde los órganos y
tejidos hasta los pulmones.
La hemoglobina tiene una función muy importante en el transporte de oxígeno, por lo
que es de suma importancia mantener unos niveles estables. Unos niveles bajos de
hemoglobina se relacionan con un bajo recuento de glóbulos rojos (muchas veces por
falta de hierro), y en función de su valor puede considerarse una anemia, con todas las
consecuencias que sobre la salud y la funcionalidad trae consigo.
Por otra parte, unos niveles demasiado altos de hemoglobina tampoco son buenos ya
que aumenta la viscosidad de la sangre y podría aumentar el riesgo de trombosis con el
grave riesgo que puede conllevar.
El mantenimiento de unos niveles de hemoglobina normales precisa de una
alimentación equilibrada y de hábitos saludables, pero hemorragias ocultas o en
ocasiones déficits alimentarios o exceso de ejercicio físico, pueden dar lugar a una
caída de los valores de hemoglobina con la instauración de una anemia.