Vicente Quirarte
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El niño Jorge López Páez cumple 100 años
La Palabra y el Hombre. Revista de la Universidad Veracruzana
Número 60, abril-junio 2022, pp. 13-15.
ISSN:01855727
Xalapa, Veracruz, México
*Fotografías de interiores: Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo
La Palabra y el Hombre. Revista de la Universidad Veracruzana
Lic. Benigno de Nogueira Iriarte Núm. 7, Col. Centro, C.P. 91 000
Xalapa, Veracruz, México
Tel. 8 42 17 00 / ext. 17 820
El niño JORGE LÓPEZ PÁEZ
cumple 100 años
Vicente Quirarte
Llega un momento en desastre, espacio donde nacen las Hemos dejado de concebir al
la vida cuando el tiem- contradicciones, en la infancia es niño dentro de rígidas definicio-
po nos alcanza… Quiero más abierta la oposición entre rea- nes maniqueas y hemos procura-
decir que a partir de tal lidad y deseo, pues en esta etapa el do, en cambio, ver en él a un ser
edad nos vemos sujetos al niño no sabe conscientemente que humano capaz de experimentar
tiempo y obligados a con- la realidad es un laberinto de espe- todas las emociones, aunque de
tar con él, como si una jos donde el cordel de Ariadna ya manera distinta a como lo hace
colérica visión con espa- no existe. un adulto. No es fortuito que Sig-
da centelleante nos arro- En su libro La infancia y la vida mund Freud haya escrito sus en-
jara del paraíso primero, familiar en el antiguo régimen, Phi- sayos sobre la sexualidad infantil
donde todos los hombres lippe Ariès estudia los modos en antes de que las vanguardias prac-
una vez han vivido libres que a partir del siglo xviii el niño ticaran la escritura automática y
del aguijón de la muerte. adquiere existencia como ser con ensalzaran la figura del niño por
¡Años de niñez en que la características propias y no como su capacidad para crear sin la in-
muerte no existe! Un día, un pequeño adulto. tervención censora del raciocinio,
unas horas son enton- El niño adquiere carta de ciu- como puede verse en el cuadro
ces cifra de la eternidad. dadanía con la Revolución fran- donde Salvador Dalí se autorre-
¿Cuántos siglos caben en cesa. El Emilio de Jean-Jacques trata como andrógino levantando
las horas de un niño? Rousseau significó un cambio en una sábana de agua para mirar de-
el paradigma para la sociedad que bajo su identidad sexual.
Luis Cernuda, “El tiem- pretendía ver al niño como un ani- De los grandes exploradores
po”, Ocnos mal inferior al que era necesario que han escrito con mayúscula el
castigar y domesticar. Rousseau nombre del niño que fueron, del
vio en el niño la personificación de niño que siempre fueron y que no
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l niño es una isla inexplorada la pureza original con la que todo dejaron de ser, un sitio de honor co-
poco a poco descubierta por individuo nace, pureza que será rresponde al escritor Jorge López
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su habitante único; empren- posteriormente modelada –para Páez, cuyo centenario de nacimien-
de caminatas por selvas que, bien o para mal– por la sociedad to estamos recordando en este 2022.
no obstante su paso, perma- en la que se desarrolle. Derivadas Cuando le solicité a Víctor Balva-
necen intactas; desciende por ca- del pensamiento de Rousseau, nera una fotografía de Jorge López
ñadas donde los ríos quiebran su surgieron numerosas categoriza- Páez, me envió una imagen hecha en
cauce y lo recobran; cruza territo- ciones donde el niño tampoco es- la niñez del personaje, pues se tra-
rios donde la sed o la lluvia apare- tuvo a salvo de nuevas etiquetas. taba de ilustrar el libro País llama-
cen sin conjuro. Nada advierte la Las actitudes eran polares: quien do infancia con las fotografías de los
proximidad del tigre y nada garan- pensaba que el niño era la personi- escritores cuando eran niños. En la
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tiza que el sueño bajo las estrellas ficación del ángel y quien veía en fotografía, Jorge luce con el aplo-
sea el último. Germen del futuro él el futuro del mal. mo y la belleza que caracterizaron
toda su búsqueda. En la imagen no él se registran las principales ca- do Peña, su superioridad en todo
parece haber sitio para la nostalgia racterísticas del estilo del autor: y la indudable autoridad femenina
ni la tristeza: todo es futuro, prome- la manera en que logra transmitir que otorga la edad y el hecho de ser
sa, sensación de bienestar. El niño las vivencias infantiles sobre todo mujer en un espacio dominado en
acompañado de su sarape exhala a partir de las sensaciones olfati- apariencia por hombres. Sus pocos
felicidad y plenitud. La imagen de vas y visuales. La tierra nativa es años lo obligan a crecer y madurar
Jorge oculta al igual que otros ál- un protagonista fundamental de con prisa, como cuando descubre:
bumes familiares la historia verda- su obra, como la novela centra-
dera, esa que se gesta en el ámbito da en la guerra cristera, Los cerros ¿Por qué tendrían que pregun-
privado donde el niño se encuentra azules, que le mereció en 1993 el tarle a uno por qué lloras y si
a merced de sus propias pasiones y premio Xavier Villaurrutia. uno decía la verdad la encon-
de aquellas que aprende en sus mo- El pesimismo del escritor que traban tonta y descabellada
delos más próximos. evoca su infancia es patente cuan- y luego se quedaba uno en la
Oriundo de Huatusco, Ve- do señala: “El día con sus terrores inseguridad y el abandono? De
racruz, Jorge López Páez (1922- iba a principiar”. En su “Oración solo pensarlo me sentía más
2017) se graduó como abogado en del 9 de febrero”, Alfonso Reyes desesperado y más solo me
la Facultad de Derecho de la unam advierte esa sensación de los años fui al patio a ver lo que se ve
e hizo estudios en la Facultad de Fi- verdes posteriormente desarro- en los patios en momentos de
losofía y Letras de la misma institu- llada por López Páez: “Llegué de abandono: los insectos, cómo
ción. A lo largo de este año habrá noche. Me acosté y dormí. Al des- crecen los duraznos y cómo el
varios actos para recordar a nues- pertar a la mañana siguiente… ya gallo no se cansa de subirse en
tro gran Jorge. Uno de ellos tendrá tenía en el alma un vago resabio de las gallinas.
lugar precisamente en la Facultad tristeza, como si me costara un es-
de Filosofía y Letras de la Univer- fuerzo volver a empezar la vida en Más adelante el niño descubre la
sidad. Fue su voluntad que la meda- el nuevo día. Entonces el mecanis- existencia de la vida como un bar-
lla de oro otorgada por el gobierno mo ya montado funcionó solo, en co a punto de hundirse; en un velo-
mexicano con motivo de la obten- busca de mi equilibrio”. Equilibrio. rio se da cuenta de la fugacidad de
ción del Premio Nacional de Artes Es la palabra clave para entender la existencia y de pronto descubre
y Literatura fuera depositada en ese el futuro del protagonista. El poe- el deseo, que aún no tiene nombre
espacio. No olvidemos que fue la ta Charles Baudelaire escribió que y es, llanamente, deseo:
propia Facultad quien propuso la la poesía es la infancia recuperada
candidatura de uno de sus profe- a voluntad y es la misión del escri- Temeroso de romper el si-
sores que, además, era respetado tor mantenerse fiel a esa premisa, lencio me fui de puntillas al
por ser un gran escritor. es decir, nunca olvidar al niño que traspatio. Al abrir la puerta
Desde sus primeros libros, Ló- fuimos pero mantener sus enseñan- me asaltó el olor tibio de la
pez Páez emprendió una explora- zas y no su soledad. Curarse de ella, majada, caliente como alien-
ción de la niñez, como queda claro pero llevarla como un arma secre- to. Volví a sentir el ambiente
en los tres cuentos que integran Los ta en el alma. El reto es aún mayor inusitado de mayo en noviem-
mástiles, aparecido en 1955 en la cuando descubrimos que el adul- bre. Las moscas estaban en to-
colección Los Presentes. En 1992 to es incapaz de recuperar plena- das partes. Oí el ruido de una
recibió el Premio Internacional de mente ese difícil equilibrio que lo bandeja, lo seguí y junto al
Cuento de La Palabra y el Hombre. mantiene entre la vida y la muerte. tanque me encontré a Prisca
Obtuvo una beca de la fundación De los seres existentes en la tierra, que lavaba su larga cabellera.
Guggenheim y publicó casi veinte el creador es el que mejor acepta Cuando comenzó a secarse la
ABRIL-JUNIO
títulos. Otros libros de cuentos su- y goza las vivencias pero también pude oler junto con el caliente
yos son Doña Herlinda y su hijo y quien tiene una proclividad a atraer olor de la majada, lo fresco y
otros hijos y Lolita toca ese vals. sobre sí el desastre, ser un pararra- perfumado de su cabello.
Aunque Mi hermano Carlos yos de iluminaciones y desastres.
es una novela más fina y acabada, López Páez puede hacer suyas las Sin embargo, un gran consuelo le
donde se desarrolla el tema del palabras del poeta Eugenio Florit: queda al niño narrador, al mismo
niño que enfrenta el mundo y sus “Soy feliz escribiendo cosas tris- tiempo su arma secreta: la ima-
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múltiples realidades, para él des- tes”. El protagonista de El solitario ginación que le permite crear un
conocidas, su novela clásica lleva Atlántico debe enfrentar la otredad
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mundo propio e inexpugnable. En
por título El solitario Atlántico. En manifiesta en los vecinos de apelli- La historia interminable, Michael
Archivo personal de Jorge López Páez, reproducido con autorización de Víctor Balvanera
Ende afirma que la visión del niño libro visionario e inagotable de placables tiburones. Ahí esta-
es la única capaz de recobrar el rei- Herman Melville donde todos rían lanzándome en arponazos
no de Fantasía, en su caso escrita somos Ismael y en la inmensidad el “alcahuete”, el “alcahuete”.
sin artículo y con mayúscula. Ade- del océano, real o imaginario, nos Ahí estaba viéndome ante mi
más de revitalizar el cuento para forjamos y descubrimos. La últi- madre, como no me había vis-
niños, Ende ha hecho una hermo- ma página del libro es reveladora to antes. De repente, subí a mi
sa parábola sobre la capacidad ge- de la pasión que caracterizó la vida barca y miré a la popa: no ha-
nerativa de la escritura a través de de Jorge López Páez. Con sus pala- bía nadie a pesar del cielo azul,
la participación del lector que, al bras terminan las mías y recomien- todo el mar estaba encrespado
igual que el protagonista Bastián za la historia interminable: “ciegamente me lancé como
Baltasar Bux, la justifica y, final- destino en el solitario Atlánti-
mente, salva el relato y la conse- El cielo azul, lejano el mar y sin co”. LPyH
cución de la historia. embargo cercándome. Se me
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Jorge López Páez es uno de acabaron las lágrimas. Busqué
los más reconocidos narradores un refugio, y no encontré uno Vicente Quirarte es poeta, narrador
mexicanos. Por sus años de ejerci- solo. Ahí estaba yo en el muro y ensayista. Ha recibido varios reco-
cio, pertenece a la Generación del cerca de la indiferente piñano- nocimientos, como el Premio Sergio
Medio Siglo. Obtuvo, entre varios na. Me pareció estar a la orilla Magaña 2000, el Premio Iberoameri-
otros galardones, el Premio Ma- del mar: las olas mordían mis cano de Poesía Ramón López Velarde
zatlán de Literatura. La novela El pies. Todo era un mar. Todo era 2011, y el Premio Universidad Nacio-
solitario Atlántico debe su título a un mar. Un mar infinito. Me fi- nal 2012, en la categoría de Creación
un fragmento de Moby Dick, ese guré a los Aragones como im- Artística y Extensión de la Cultura.
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