UNIVERSIDAD TECNICA SUPERIOR DE XALAPA
MATERIA: INGENIERIA DE YACIMIENTOS
ALUMNO: MIGUEL ANGEL CHICO ARELLANO
PROFRA: M. EN I. MARLENE REYES VAZQUEZ
ACTIVIDAD 4. ENSAYO. APLICACION DE METODOS DE
RECUPERACION SECUNDARIA Y MEJORADA EN MEXICO
COATZACOALCOS, VERACRUZ A 13 DE ENERO DE 2024
INTRODUCCION
El concepto moderno de la administración de yacimientos petroleros en el
mundo, requiere primeramente de un conocimiento inicial de los volúmenes de
aceite y gas que se encuentran en el subsuelo, conocido como el volumen
original de aceite in-situ (OOIP, por sus siglas en inglés) o el volumen original
de gas in situ (OGIP, también por sus siglas en inglés) del yacimiento o
yacimientos que se pretenden explotar. Además de este valor, es necesario
conocer cuanto de ese volumen se puede estimar que podría considerarse
como reservas probadas.
Esto se debe determinar tan pronto como sea posible en la vida del
campo o yacimiento y desde luego, antes de tomar las decisiones importantes
de cómo se van a desarrollar y producir. Es decir, técnicamente se requiere
conocer estos valores que contiene un yacimiento y con ellos, poder diseñar
una estrategia de explotación, dependiendo de las características geológicas y
de ingeniería petrolera que tenga el campo.
La Ley de la CNH establece claramente como mandato a esta entidad
reguladora de exploración y producción de hidrocarburos, que se promueva el
incremento de dichos factores de recuperación, como una de las áreas de
oportunidad para aumentar las reservas probadas de hidrocarburos.
Entre los elementos que influyen en la recuperación final en yacimientos
de aceite y gas se encuentran los siguientes.
El valor o estimación del factor de recuperación de un yacimiento es
función del tiempo que tiene en producción, además se considera que es
función de varios parámetros del mismo yacimiento o campo, es también
función de la etapa de explotación en la que se encuentra y de las prácticas
operativas con las que se haya explotado el yacimiento o campo. También
tiene relación con la tecnología que se emplea para su explotación y
finalmente, influyen también los costos de producción y el precio del petróleo
para obtener el máximo valor del factor de recuperación.
Definiciones
La manera de calcular el factor de recuperación, que como ya se dijo es
función del tiempo que tiene en explotación un yacimiento, es la siguiente:
Factor de recuperación
(FR) a la fecha de cálculo,
en porcentaje = Producción acumulada de aceite o gas a esa fecha
Volumen original de aceite o gas en el yacimiento
Las unidades de la producción acumulada y del volumen original son
comúnmente barriles de petroleo crudo a condiciones de superficie (bpc).
En el caso de yacimientos de gas, se usa indistintamente millones de pies
cúbicos de gas (mmpc) o se convierte el gas a barriles de petróleo crudo
equivalente, ambos a condiciones de superficie.
En la industria petrolera, también es de uso común calcular el factor de
recuperación final o último esperado al término de la vida del yacimiento, el
cual se obtiene de la siguiente manera:
Factor de recuperación
final esperado (FRF), en
porcentaje = Producción acumulada final esperada de aceite o gas (Np o Gp final)
Volumen original de aceite o gas en el yacimiento
Las unidades son las mismas que se señalaron arriba.
La producción acumulada final esperada se obtiene de varias maneras,
dependiendo de los estándares de cada compañía o país. A continuación se
presentan las dos formas mas utilizadas:
a) Np o Gp, final = Producción acumulada a la fecha de cálculo +
Reservas Probadas
b) Np o Gp, final = Producción acumulada a la fecha de cálculo +
Reservas probadas + probables
En casos extremos, se ha encontrado que algunos países incluyen para
calcular la producción acumulada total esperada, las reservas posibles que
tienen estimadas.
Esto, no es la mejor práctica, ya que dichas reservas posibles pueden no
llegar a convertirse en reservas probadas y por tanto, sus FRF resultarán
optimistas.
1. Etapa de explotación del yacimiento de aceite y gas.
En la ingeniería de yacimientos, en general se considera que existen tres
etapas de explotación en la vida de los mismos:
Primaria. Esta etapa comienza desde el inicio de la explotación de un
campo o yacimiento y es aquella en la cual se aprovecha la energía natural
con la que cuenta el campo. En esta etapa se puede considerar el empleo
de tecnologías en el pozo como el uso de sistemas artificiales de
producción de varios tipos, el fracturamiento hidráulico de la formación, así
como en el área de perforación, el empleo de pozos horizontales y
multilaterales.
Secundaria. Durante esta etapa, el objetivo es inyectar al yacimiento
energía adicional, ya sea a través de inyección de agua o gas natural,
ambos procesos para mantenimiento de presión o como métodos de
desplazamiento de fluídos dentro del yacimiento. Durante esta etapa,
también se pueden emplear tecnologías como sistemas artificiales de
producción, fracturamiento hidráulico de la formación, pozos horizontales
y/o multilaterales.
Mejorada. Es en esta etapa, en la que para continuar la explotación de un
campo o yacimiento se requiere implantar otros métodos, para aumentar
los factores de recuperación de aceite y gas, como: Térmicos (inyección de
vapor o inyección de aire, para generar una combustión in-situ en el
yacimiento), químicos (como inyección de polímeros o surfactantes, para
reducir la tensión interfacial), o gases miscibles (como CO2, gases
enriquecidos, gases exhaustos o nitrógeno, este último como proceso
miscible o inmiscible).
Se tiene que reconocer que en el caso de algunos yacimientos, no es fácil
identificar estas tres etapas. Es más, en ciertos yacimientos se ha
encontrado que no existió la etapa primaria y fue necesario pasar a la
secundaria e incluso a la mejorada, sin haber ocurrido las anteriores. Un
buen ejemplo de estos casos es el de yacimientos de aceite muy pesado y
viscoso, que no pudieron ser producidos en su etapa primaria ni
secundaria y solo se obtuvo aceite de ellos a través de la inyección de
vapor, que se consideraría ya como la etapa de recuperación mejorada.
METODOS DE RECUPERACION SECUNDARIA
La industria petrolera en todas partes del mundo, incluido México, ha
determinado que uno de los elementos que afectan el factor de recuperación
de los yacimientos es la manera en la que se producen los mismos. Es decir,
el factor de recuperación final que se obtenga de un yacimiento dependerá en
una buena parte de la forma en que se ha explotado el yacimiento. Además,
de los ritmos de producción que se obtuvieron del mismo y de la manera en
que se aprovechó la energía natural que contenía el yacimiento, al momento
de descubrirlo.
Algunos ejemplos de estas prácticas operativas se pueden encontrar en
yacimientos de aceite bajosaturado, es decir, que su presión original estaba
arriba de la presión de saturación y que al ser producido y explotado, no se
pudo aprovechar esta situación, de manera que se produjo a ritmos muy
superiores a los que debería haber aportado aceite y gas y por tanto, eso
puede disminuir el factor de recuperación final.
Otro caso, que se encuentra en campos del mundo, es el de los
yacimientos con un casquete de gas, ya sea original o formado como
consecuencia de la explotación de un yacimiento de aceite bajosaturado, al ser
producido por debajo de la presión de saturación.
En estas situaciones, se ha observado que producir gas natural del
casquete de gas, temprano en la vida del yacimiento puede provocar una
disminución en los factores de recuperación final del mismo. Las mejores
prácticas en este caso, indican que hay que tratar de conservar la energía que
se encuentra en el casquete de gas, hasta muy tarde en la vida del yacimiento,
cuando verdaderamente ya se puede producir el gas contenido en el casquete.
El caso más común en la industria petrolera de prácticas operativas que
afectan el factor de recuperación final de los yacimientos, es el relacionado
con la falta de aplicación de métodos de recuperación secundaria o mejorada
a la explotación de los mismos.
Estos métodos, deben ser implantados en los yacimientos y campos no
muy tarde en su vida productiva, con el propósito de inyectar energía a los
mismos, antes de agotar casi totalmente la energia natural que contenían. Se
ha demostrado en muchos casos en el mundo, que la aplicación de métodos
de recuperación secundaria de manera tardía a los campos, ha sido uno de los
factores críticos para obtener menores recuperaciones finales de los mismos.
Muy pronto en la historia de la industria petrolera en el mundo, se
encontró que la inyección de gas natural o de agua a los yacimientos de aceite,
permitía obtener mayores producciones de los mismos. Así, desde los años de
1920, se inicia en la industria la inyección de agua o gas a los yacimientos, la
cual en esos tiempos era casi totalmente empírica; es decir, sin ninguna base
teórica, fuera de las observaciones en los pozos y campos, de que la
producción aumentaba al llevar a cabo estos procesos.
Sin embargo, rápidamente se desarrollaron modelos matemáticos primero
y después complejos modelos numéricos, para entender lo que ocurría en los
yacimientos al inyectarles agua o gas natural. Adicionalmente, se efectuaron
estudios utilizando núcleos en el laboratorio para el desplazamiento de aceite
por agua, los cuales permitieron entender los principios físicos involucrados en
estos procesos.
Se desarrollaron al mismo tiempo, diferentes formas para inyectar el agua
a los yacimientos. Hasta hoy, los más comunes han sido dos: Inyección
periférica y el uso de patrones de inyección.
Inyección periférica de agua.
En este caso, la inyección de agua se lleva a cabo de tres maneras
posibles: Muy cerca del contacto aceite y agua del yacimiento, en el límite
físico del mismo; es decir donde termina el yacimiento o directamente en el
acuífero.
En cualquiera de los tres casos, el objetivo es aumentar la producción en
los pozos productores para lograr incrementar la recuperación final de aceite y
gas del campo o yacimiento.
Este método de inyección periférica, si bien puede ser muy eficiente, la
realidad es que debido a las dimensiones que normalmente tiene el acuífero y
a las de la zona de aceite, regularmente se requieren inyectar grandes
volúmenes de agua, antes de tener un efecto en los pozos productores.
Además, si la inyección de agua se realiza muy tarde en la vida del yacimiento,
el volumen poroso depresionado que hay que llenar antes de tener efecto en la
presión del yacimiento, puede ser considerable. Algunos de los fracasos que la
industria petrolera ha sufrido en varias partes del mundo, al aplicar la inyección
de agua como método de recuperación secundaria, tienen que ver con lo
tardío que se puso en práctica este proceso para algunos campos.
Inyección de agua a través de patrones de inyección.
La industria encontró rápidamente que esta era una mejor manera de
inyectar energía a los yacimientos, a través de la inyección de agua y
obteniendo resultados más rápidos y al mismo tiempo mas rentables.
El objetivo en estos casos, es intercalar pozos inyectores con pozos
productores, de diversas maneras, entre las que se encuentran:
– Empuje por línea directa.
Se trata de colocar una línea de inyectores y una línea de pozos
productores y así desarrollar todo el campo. Cada pozo inyector tiene enfrente
un pozo productor.
– Empuje a través de un patrón de cinco pozos.
En este caso, se tiene un pozo productor rodeado de cuatro pozos
inyectores. El campo completo se desarrolla alrededor de este patrón de pozos.
Similar a este patrón de inyección pueden existir otros como de cuatro, siete o
nueve pozos.
– Empuje por línea de pozos perforados de manera escalonada
(staggered).
En esta situación se tiene una linea de pozos inyectores que no coincide
exactamente con una línea de pozos productores, sino que estos últimos están
desplazados la mitad de un espaciamiento. Es decir, cada pozo inyector queda
orientado de manera que inyecta a la mitad entre dos pozos productores.
La inyección de agua es el método de recuperación secundaria mas
común utilizado en el mundo, debido al bajo costo del agua, a su
disponibilidad y a su efectividad en desplazar el aceite dentro de los
yacimientos.
Normalmente, el incremento en el factor de recuperación en
yacimientos donde se ha empleado inyección de agua después de la
explotación primaria del campo, es del orden del 6 al 20%. Esta cifra puede
ser mayor, si el campo presenta características muy favorables desde el
punto de vista de su geología y de la relación de movilidad entre el aceite y
el agua.
Recuperación Mejorada en yacimientos de aceite y gas.
Después de la explotación de los yacimientos a través de la
recuperación primaria y de la recuperación secundaria, la industria petrolera
determinó que todavía había posibilidades de aumentar el factor final de
recuperación de los mismos, especialmente cuando ha habido precios altos
del petróleo. Para ello, se empezaron a aplicar métodos adicionales,
algunos de ellos muy sofisticados, para agregar energía a los campos. A
estos procesos inicialmente se les denominó como recuperación terciaria.
Con el paso de algunos años, se decidió que el nombre correcto era
recuperación mejorada, siendo así como se les designa a los procesos de
inyección que se aplican a los yacimientos o campos, después de su
explotación primaria y secundaria.
En general, el objetivo de estos métodos de recuperación mejorada es
disminuir la saturación residual de aceite que tiene todavía el yacimiento, y
que se encuentra en los poros de la formación retenida por las fuerzas
capilares y viscosas, que impiden que fluya hacia los pozos. En el caso de
yacimientos naturalmente fracturados, como muchos de los que tiene
México, el problema todavía es mayor, ya que la saturación residual de
aceite se encuentra preferencialmente en los bloques de matriz y la
interacción matriz-fractura es algo que todavía no se resuelve técnicamente,
por lo que los volúmenes de aceite remanentes que todavía existen en ese
tipo de yacimientos son considerables.
Se puede mencionar que en la etapa de recuperación mejorada se
emplean tecnologías y procesos diseñados para modificar las
características de los fluidos en el yacimiento o las propiedades petrofísicas
de la formación productora.
La recuperación mejorada implica la aplicación de varios tipos de
procesos, los que en general se pueden dividir en:
a. Procesos térmicos
b. Procesos de inyección de gases
c. Procesos químicos
La aplicación de cada uno de estos procesos en particular, depende de
las características propias del yacimiento al que se va a aplicar y que
incluyen: formación productora (tipo, porosidad, permeabilidad,
permeabilidades relativas y mojabilidad), tipo de aceite en el yacimiento,
relación agua-aceite y gas-aceite en la superficie, presión del yacimiento en
el momento de iniciar el proceso de recuperación mejorada y la profundidad
de la formación productora, principalmente.
Procesos Térmicos.
Dentro de estos procesos se incluye la inyección de agua caliente, la
inyección de vapor, ya sea cíclica o continua y la inyección de aire, para
generar una combustion in-situ dentro del yacimiento.
El más exitoso de estos tres ha sido hasta ahora la inyección de vapor,
la cual se ha aplicado a muchos campos de aceite pesado y viscoso a poca
profundidad.
Esto último, es una restricción importante para el empleo de la
inyección de vapor, ya que en campos muy profundos no es aplicable
debido a las pérdidas de temperatura entre la superficie y el fondo del pozo,
lo que impide que el vapor llegue como tal al intervalo que se va a inyectar,
ya que normalmente si el campo es muy profundo solo se logra inyectar
agua caliente o tibia, debido a dichas pérdidas de temperatura.
Existen yacimientos en varias partes del mundo, como en Estados
Unidos, donde muchos de los campos de aceite pesado y viscoso, solo se
han podido explotar a través de métodos térmicos, especialmente inyección
de vapor. De hecho, en algunos de esos yacimientos, prácticamente no se
pudo obtener ninguna recuperación primaria de aceite aprovechando la
energía original que contenían, ya que aunque tenían presión, las
características físicas de los hidrocarburos impedían que se movieran
dentro de los poros de la formación.
Procesos de inyección de gases.
En estos procesos se incluye la inyección de gas natural miscible o
inmiscible, la inyección de gases enriquecidos, la inyección de CO2, la de
nitrógeno y la inyección de gases de combustión (flue gas).
Los más exitosos de estos procesos son los relacionados con el CO2.
También en la inyección de gases hidrocarburos para conseguir
miscibilidad y la inyección de nitrógeno se han obtenido buenos resultados.
El proceso de inyección de CO2, es el otro proceso de recuperación
mejorada mas empleado en el mundo en la actualidad, ya que
técnicamente permite en muchos casos obtener miscibilidad con el aceite
en el yacimiento y si se dispone de volúmenes considerables de CO2, se
pueden llevar a cabo proyectos muy interesantes, con objeto de aumentar
la recuperación final de los yacimientos.
Procesos químicos.
En este grupo de procesos se incluye la inyección de polímeros, de
espumas y la de surfactantes.
En general, la aplicación de este tipo de procesos ha sido poco
aprovechada por la industria petrolera mundial, debido principalmente a los
altos costos de los químicos que se requieren para llevarla a cabo. De
hecho, solo recientemente que se han tenido altos precios del petróleo, se
ha regresado a pensar en la utilización de procesos químicos, en varios
campos alrededor del mundo.
Otros métodos de recuperación mejorada que ha tratado la industria
petrolera mundial, son aquellos mas bien relacionados con una
combinación de procesos, de los cuales se pueden mencionar algunos de
los mas utilizados:
- Inyección de surfactantes y vapor.
- Inyección de agua y gas
Factores de recuperación en México
El 20 de marzo de 2009, Petróleos Mexicanos presentó el reporte de
las reservas de hidrocarburos al 1° de enero de 2009. El 20 de mayo de
ese mismo año se creó la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), la
cual tiene entre sus atribuciones: “elevar el índice de recuperación y la
obtención del volumen máximo de petróleo crudo y de gas natural en el
largo plazo, en condiciones económicamente viables, de pozos, campos y
yacimientos abandonados, en proceso de abandono y en explotación”, de
acuerdo al inciso a) del Artículo 3º de la Ley de la CNH.
Con la finalidad de atender esta atribución, es indispensable realizar un
análisis para conocer la situación de los factores de recuperación de los
campos mexicanos. Con este objeto, se solicitó a Pemex Exploración y
Producción (PEP) la información correspondiente a los volúmenes
originales, reservas de hidrocarburos y producción acumulada de los
campos, la cual se utilizó para calcular las reservas de hidrocarburos de
México.
Con estos antecedentes, se puede comentar que la base de datos
contiene 713 campos distribuidos de la siguiente forma:
Con relación a los Activos la distribución es la siguiente:
De esta información, los campos se clasificaron en 321 campos de
aceite y 259 campos de gas. Además, se separaron los 29 campos
pertenecientes al Activo Terciario del Golfo (Chicontepec). Además, se
identificaron 133 campos sin producción acumulada y con diferentes niveles
de reservas probadas, probables y posibles. Estos últimos se analizarán
junto con PEMEX, para conocer los planes que se tengan para
desarrollarlos y ponerlos en producción.
Para calcular el factor de recuperación de los campos de aceite, se
obtuvo el cociente de la producción acumulada de crudo entre el volumen
original de crudo de cada campo en barriles, ambos a condiciones de
superficie. Para los campos de gas, se dividió la producción acumulada de
gas entre su correspondiente volumen original de gas en pies cúbicos,
también a condiciones de superficie.
Para calcular los factores de recuperación a nivel Nacional, por Región
y Activo se sumó la producción acumulada a nivel Nacional, de cada
Región y de cada Activo, dividiéndose entre la suma del volumen original
respectivo, tanto para campos de aceite como de gas.
Resultados obtenidos.
Haciendo un agregado de la información entregada por PEP, se
determinó que en México los campos de aceite cuentan con un volumen
original in-situ de 278,994.6 mmb y los campos de gas de 33,239.4 mmmpc,
distribuido de la siguiente forma:
Cabe mencionar que del volumen original in-situ correspondiente a la
Región Norte, 136,783.6 mmb corresponden al Activo Aceite Terciario del
Golfo.
Con respecto a la producción acumulada, en México se han producido
36,849.1 mmb de los campos de aceite y 18,199.1 mmmpc de los campos
de gas, d acuerdo a la distribución siguiente:
Con esta información al 1° de enero de 2009 a nivel nacional, el factor
de recuperación para los campos de aceite es de 13.2 por ciento y para los
campos de gas es de 54.8 por ciento. Sin tomar en cuenta el Activo Aceite
Terciario del Golfo el factor de recuperación para los campos de aceite del
país es 25.8 por ciento.
– Factores de recuperación por Región.
El factor de recuperación por Región para los campos de aceite, sin
tomar en cuenta el Activo Aceite Terciario del Golfo, es el siguiente:
En relación a los campos de gas, los resultados son los siguientes,
considerando que las regiones marinas no cuentan con campos de este
tipo:
– Factores de recuperación por Activo en campos de aceite.
A nivel de Activos, se observa que de los campos de aceite, Abkatún-
Pol-Chuc de la Región Marina Suroeste, es el que cuenta con el mayor
factor de recuperación con 37.5 por ciento, le siguen Cantarell con el 35.2
por ciento, Bellota-Jujo con el 24.7 por ciento, Cinco Presidentes con el
24.4 por ciento, Samaria-Luna con 23.7 por ciento y Muspac con 22.8 por
ciento. Los demás campos presentan factores de recuperación menores al
20 por ciento.
– Factores de recuperación por Activo en campos de gas.
En relación a los campos de gas se encontró que el Activo Macuspana
tiene un factor de recuperación de 75.8 por ciento, el Activo Veracruz tiene
51.7 por ciento, el Activo Burgos el 50.2 por ciento y el Activo Poza Rica-
Altamira 7.9 por ciento.
– Factores de recuperación para campos del Activo Cantarell.
Hasta hace poco tiempo, el Activo Cantarell fue el principal productor
de petróleo crudo en México. Dentro de éste, el campo Akal aporta el 80.9
por ciento del volumen original in-situ del Activo y tiene un factor de
recuperación de 39.9 por ciento.
El campo Nohoch tiene un factor de recuperación de 29.7 por ciento, el
campo Sihil 2.3 por ciento, el campo Balam 8.3 por ciento, el campo Ek 4.3
por ciento, el campo Ixtoc 16.1 por ciento y el campo Chac, 32.8%.
CONCLUSION
Los métodos de recuperación en México más utilizados son los de
inyección de agua, inyección de Nitrógeno e inyección de gas dulce
denominado gas BN (bombeo neumático).
Los efectos adversos de los métodos de inyección de agua es que al ir
declinando los campos, estos quedaron inundados de agua y ya los pozos
productores tienen más del 50% de agua sobre el aceite en la actualidad.
Y los efectos adversos en la inyección de Nitrógeno a los yacimientos
fue la contaminación del gas mezclado con el aceite ya que presentan
hasta 50% de Nitrógeno en el gas lo que lo hace poco redituable y no se
puede utilizar para el endulzamiento de gas y no puede ser utilizado como
gas combustible.
BIBLIOGRAFIA
DOCUMENTO TECNICO 1 (DT-1)
FACTORES DE RECUPERACIÓN DE ACEITE Y GAS EN MEXICO
COMISION NACIONAL DE HIDROCARBUROS (CNH)