INSTITUTO POLITECNICO NACIONAL.
ESCUELA NACIONAL DE MEDICINA Y HOMEOPATIA.
Tema: Como dar malas noticias en medicina.
Unidad de Aprendizaje: Historia y filosofía de la Medicina.
Profesora: Gamez Arriola Lic. Paula.
Alumno: Castillo Hernández Gael.
Grupo: 1PM6.
CAPÍTULO 1: LA ANSIEDAD ANTE LA MUERTE. DECIR O NO DECIR LA
VERDAD. LAS MALAS NOTICIAS.
El texto aborda la comunicación y el manejo de la muerte en el ámbito de la salud,
centrándose en enfermedades graves como el cáncer. Se discuten las amenazas
y miedos que enfrentan los pacientes, así como la dificultad de los profesionales
de la salud para enfrentar la muerte y la enfermedad terminal. Se mencionan las
implicaciones emocionales y sociales de la enfermedad grave, así como los
temores y ansiedades que experimentan las personas que enfrentan una
enfermedad terminal o la muerte, incluyendo el miedo al dolor, a la pérdida de
autonomía, a la vergüenza, a la aniquilación. , al fracaso, entre otros. Se destaca
la importancia de la comunicación abierta sobre estos temores y la necesidad de
enfrentarlos de manera honesta.
El texto aborda la ansiedad ante la muerte y la dificultad de decir la verdad sobre
enfermedades como el cáncer, mencionando ejemplos históricos de
enfermedades tabú y la estigmatización asociada. También se discute la
propuesta de cambiar la nomenclatura del cáncer en casos de bajo riesgo para
evitar tratamientos innecesarios, así como la soledad y el estigma asociados al
cáncer y al sida. Se destaca la importancia de informar a los pacientes sobre su
enfermedad, considerando aspectos como la capacidad de comprensión, el
momento oportuno, el ambiente adecuado, evitar tecnicismos, manejar los
silencios y la comunicación no verbal, dosificar la información, dejar una puerta
abierta a la esperanza, y reforzar la relación médico-paciente.
Se menciona que en el pasado se ocultaba la situación de enfermedad a los
pacientes, pero ahora se aboga por la autonomía de los enfermos. Se discute
cómo la conciencia de la muerte determina la vida de una persona, y la
enfermedad provoca una crisis que lleva a la necesidad de buscar apoyo y crear
nuevas regulaciones para encontrar placer.
También se abordan temas como, el de las personas que enfrentan enfermedades
terminales o la muerte pueden experimentar miedos y ansiedades como el miedo
al dolor, la pérdida de autonomía, la vergüenza, la aniquilación y el fracaso.
El artículo enfatiza la importancia de la comunicación abierta para abordar estos
temores al resaltar el impacto de la falta de comunicación en los pacientes y sus
cuidadores. Analiza cómo la falta de comunicación puede provocar sentimientos
de alienación, miedo y ansiedad, y cómo puede contribuir a las implicaciones
emocionales y sociales de una enfermedad grave.
El documento también menciona que la comunicación abierta puede ayudar a los
pacientes a compartir sus inquietudes con sus familias y proveedores de atención
médica, lo que lleva a una mayor satisfacción con su atención médica y una mejor
comprensión de su condición y tratamiento. Además, el documento subraya la
importancia de ser honesto con los pacientes terminales, ya que les permite
prepararse para la muerte, concluir sus relaciones, abordar cuestiones prácticas
y ayudar a sus seres queridos a afrontar su fallecimiento.
También otro tema abordado fue el de los factores que se deben considerar a la
hora de comunicar a un paciente sobre su enfermedad, A la hora de informar a un
paciente sobre su enfermedad, el artículo sugiere considerar varios factores. Entre
ellas se incluyen evaluar la capacidad del paciente para comprender y adaptarse
a la enfermedad, proporcionar información cuando el paciente la solicita, crear un
entorno adecuado para la conversación, evitar la jerga técnica, gestionar los
silencios y la comunicación no verbal, dosificar adecuadamente la información,
justificar excepciones para no proporcionar información y estar atento a la
reacción del paciente. También enfatiza la necesidad de individualizar el proceso
de información del paciente, teniendo en cuenta sus características y valores, así
como sus conocimientos y deseos previos respecto a la información. La verdad
es fundamental en la comunicación, especialmente en situaciones delicadas como
el manejo de enfermedades graves y la comunicación de malas noticias a los
pacientes.
La honestidad y la transparencia en la comunicación médico-paciente son
fundamentales para el bienestar del paciente, permitiéndole tomar decisiones
informadas, preparar para su condición y concluir sus relaciones de vida de
manera significativa. Aunque la revelación de malas noticias puede ser difícil, la
verdad brinda a los pacientes la oportunidad de vivir como protagonistas de la
última fase de su vida, tomar decisiones importantes y hacer un equilibrio de su
propia vida. Además, la falta de sinceridad puede hacer que el paciente se sienta
más aislado y angustiado, por lo que decir la verdad es esencial para su bienestar
emocional y espiritual.