Juan Pablo Riquelme
Esludios breves sobre algosas
laterías del Antiguo Testamento
Santiago de Chile
IMPRENTA "EL ESFUERZO"
Eyzaguirre 1116
1935
Y o soy el pequeño folleto bíblico;
quiero ser tu compañero; llévame a tu
iglesia y preséntame a tus amigos.
ESTUDIOS BREVES SOBRE ALGUNAS MATERIAS
DEL ANTIGUO TESTAMENTO
1. Los detalles del acontecimiento del Diluvio.
2. El catálogo de los años desde Adán hasta Cristo.
3. La Ley y el Séptimo Día.
4. El calendario del pueblo de Israel.
5. El por qué los creyentes en Cristo guardamos el pri-
mer día de la semana.
Dedico este folleto a todos los fieles discípulos del
Señor, que, por algún motivo no hayan tenido oportuni.
dad de estudiar más a fondo las Escrituras.
Esta pequeña obrita va justificada con las Escritu-
ras y con 1?. historia escrita por hombres cristianos.
Santiago de Chile de 1935.
JUAN K RIQUELME A.
Diácono 1.' Iglesia Evangélica Bautista
EL DILUVIO
El motivo por qué Dios ordenó el Diluvio, fué por-
que los hijos de Dios tomaron por mujeres a las hijas
de los hombres, Gén. 6.»: 1 al 12.
Dios ordena a Noé que se haga una arca, que tenga
trescientos codos de largo y cincuenta de ancho y trein-
ta de alto, tendrá primer, segundo y tercer piso. Noé
se demora 120 años en hacer el arca. Gén. 6: 13 al 22.
Faltando 7 días para el Diluvio, Dios ordena a Noé que
entre él con sus tres hijos y sus mujeres y todos los
anímales y aves que ordenó Dios. Gén. 7: 1 al 10. En
el año 600 de la vida de Noé, en el nies segundo, a die-
cisiete días del mes, empezó el Diluvio; y llovió 40 días
y 40 noches, Gén. 7: 11 al 18. Prevalecieron las aguas 15
codos sobre ¡es montes más altos 150 días Gén. 7: Í9 al
24. Y acordóse Dios de Noé, e hizo pasar un viento, las
aguas empezaron a disminuir y a tornar sobre la tierra
en 150 días. Gén. 8: 1 al 3. Y reposó idel arca en el mes
séptimo, a los 17 días del mes, sobre los montes de Ar-
menia, Gén. 8: 4. En el mes décimo, las aguas siguieron
decreciendo. Se descubren las cabezas de los montes,
Gén. 8: 5. Después de cuarenta días, Noé envió el cuer-
vo a la tierra, pero no volvió; esperó siete días y envió
a la paloma, pero no encontró donde poner un pie; es-
peró siete díar y envió a la paloma, ya trajo una hoja
de olivo; esperó siete días, envió a la paloma, la cual
ya no volvió más, Gén. 8: 6 al 12. En el mes 1.» del año
601 de Noé, las aguas se enjugaron, Gén. 8: 13. En el
mes segundo, a los 27 días se secó la tierra, Gén. 8:14.
Ahora ya podemos comprendet mejor este aconte-
cimiento del Diluvio. A pesar que desde el capitulo 7
verso 11, hasta el cap. 8: v. 14, está muy claro cuántos
días pasaron desde el primer día del Diluvio hasta
cuando se secó la tierra, vamos a hacer, sin embargo,
otra aclaración.
El Diluvio empezó en el año 600 de la vida de Noé,
en el mes segundo, a diecisiete días del mes, Gén. 7:11.
Veamos lo que dice en seguida. Y sucedió que en el año
seiscientos uno de Noé y en el mes primero se enjuga-
ron las aguas. Y en el mes segundo, a los veintisiete días
del mes, se secó la tierra, Gén. 8.» 13.14. Entonces ya te-
nemos la aclaración segura. El Diluvio empezó el año
seiscientos de Noé, a 17 del mes segundo. Y lá tierra se
secó el año seiscientos uno de Noé, a los veintisiete días
del mes segundo. Está muy claro que pasaron 370 días.
Las familias de Noé, todos los animales, y las aves, Dios
ordena que salgan del arca.
Noé ofrece holocausto a Dios. Percibe Jehová olor
de suavidad. Y dijo Dios a Noé: "'todavía serán todos
los tiempos de la tierra, sementera y siega, el frío y el
calor, verano e invierno, día y noche, no cesarán", Gén.
8: 11 al 22.
Esto quiere decir que desde un principio los años
bíblicos han sido de doce meses. Y los meses de treinta
días, como lo veremos más adelante, cuando Dios le
dió un calendario a su pueblo. Y este calendario fué
arreglado por la Luna; y por este calendario, su pueblo
guardaba su día de reposo.
LOS PATRIARCAS
El Catálogo de los Patriarcas, desde Adán hasta
Cristo, son 75 Patriarcas, Lucas cap. 3.
Pero las Escrituras no nos dan la fecha del naci-
miento ni de muerte de todos los Patriarcas. Solamente
nos dan la fecha ide veintidós Patriarcas. La escritura
dice en qué fecha nacieron. Y cuántos años vivieron y
en qué fecha murieron. De los otros 53 Patriarcas, no
se encuentra fecha de nacimiento ni de muerte.
Nombre FechaAños Fecha A. de C.
que vi- en que
en que
nacieron vieron murieron
Adán . . .. 1 930 930 Gén. 5 3.5 4,376
Sett 130 912 1042 Gén. 5 6.8 4.246
Enos .. 235 905 1140 Gén. 5 9 11 4.141
Caimán ... 325 910 1235 Gén. 5 1 2 . 1 4 4.051
Malabel 395 895 1290 Gén. 5 15.17 3.981
Jared 460 962 1422 Gén. 5 18.20 3.916
Henoch 622 365 987 Gén. 5 21.23 3.754
Matusa'.em 687 969 1656 Gén. 5 25.27 3.689
Lamec 874 777 1651 Gén. 5 28.31 3.502
Noé 1056 950 2006 Gén. 5 32 cp.
9:28.29 3.320
Desde Adán hasta el Diluvio, año seiscientos de Noé,
Gén. 7:11, pasaron 1,656 años, porque Noé vivió 350
años después del Diluvio, Gén. 9: 28.29.
Nombre Fecha Años Fecha A. d e C .
en que que vi- en que
nacieron vieron murieron
Sem .. .. 1556 600 2156 Gén. 11 10.11 2820
Arfajad .. .. 1658 438 2096 Gén. 11 12.13 2718
Sale 1693 433 2126 Gén. 11 14.15 2683
Jeber . .. 1723 464 2187 Gén. 11 16.17 2653
Falege . ,. 1757 239 1996 Gén. 11 18.19 2619
Rcú 1787 239 2026 Gén. 11 20.21 2589
Sarug .. 1819 230 2049 Gén. 11 2 2 . 2 3 2557
Nacar .. .. 1849 148 1979 Gén. 11 2 4 . 2 5 2527
Tare .. .. .. 1878 205 2083 Gén. 11 26 y 32 2498
Abraham .. 1 9 4 8 175 2123 Gén. 21 : 5 cap.25 :7 2428
Isaac .. .. 2 0 4 8 180 2228 Gén. 25 26 cap.
3 5 : 28 2328
Jacob .. .. 2108 147 2255 Gén. 4 7 28 2268
Desde el Diluvio hasta la entrada de Israel a Egipto,
año 130 de Jacob, Gén. 47:7 al 10, pasaron 582 años,
porque Jacob vivió después que entró a Egipto 17 años,
Gén. 47:28.
De manera que todos los años que pasaron desde
Adán hasta la entrada de Israel a Egipto, fueron 2,238
años.
Sobre la base de estos años, llevaremos nuestro ca-
tálogo, y lo comprobaremos con las Escrituras y con la
Historia de autores cristianos.
EL PUEBLO DE ISRAEL EN EGIPTO
El plan de Dios de que su pueblo estuviera esclavo
en otra nación extraña: estaba ordenado por el mismo
Dios, desde los tiempos de Abraham. También le fué
dicho a Abraham que cuando se cumpliera la maldad de
la cuarta generación de los pueblos 'que estaban en Ca-
naán, entonces su pueblo de Israel sería libertado de su
esclavitud, Gén. 15: 13 al 21.
El plan de Dios fué también que su pueblo fuera sa.
bio y que fuera preparado en toda clase de sabiduría. Y
como Dios vió de que el pueblo más sabio e inteligen-
te en la mecánica, en astrología, en astronomía y en to-
da clase de sabiduría era Egipto, poi eso propuso que su
pueblo fuera como esclavo por algunos años: para que
aprendiera todaS estas cosas en dicho pueblo. Así, cuan-
do su pueblo saliera de allí, también estaría preparado
como los demás pueblos. Dios también lo hizo con el fin
de que cuando su pueblo tuviera esclavos, supiera tener-
les misericordia.
Todas las personas descendientes de Israel que en-
traron a Egipto íueron 70 personas; Gén.: 26.27.
Jacob tenía en ese tiempo, 130 años, Gén. Años A. dfc C.
47:7.9; murió Jacob 17 años después,
Gén. 47:28. El pueblo estuvo en Egip-
to 430. Ex. 12:41. 430 2.138
EL PUEBLO DE DIOS EN EL DESIERTO
Sacó Dios a su pueblo de Egipto, y lo llevó al mon-
te del Sinaí y en este monte le entregó sus leyes. El
plan de Dios fué que su pueblo entrara lo más pronto a
la tierra que le había prometido. La experiencia la te-
nemos a la vista. Porque una vez que ya Dios termina
de entregarle todas las leyes a su pueblo, ordena a Moi-
sés que hiciera el Tabernáculo. Ex. 25. Y terminó de ha-
cer el Tabernáculo como Dios le Ordenó. Ex. 39: 32 al 43.
En el año segundo de la salida de Egipto, Dios or-
denó que el Tabernáculo fuera levantado. Y la gloria
de Dios, se manifestó en el Tabernáculo. Ex. 40: 1 al 38.
Dios ordena el'censo de todos los hombres de vein-
te años arriba, número cap. 1: En el año segundo de la
— 10 —
salida de Egipto, se alzó la nube del Tabernáculo y el
pueblo se encaminó en dirección a la tierra prometida,
Número? cap. 10:11.
Dios le ordena a Moisés que se escoja doce hom-
bres de los príncipes de Israel para que reconozcan las
tierras de los enemigos. Números 13: 1 al 33.
Pero cuando volvieron de reconocer las tierras sólo
dos dijeron la verdad, los otros idiez por cobardía min-
tieron. Y por la mentira de los diez, Dios ordenó, que
andarían cuarenta años por el desierto, día por año, por-
que en reconocer las tierras se demoraron cuarenta días.
Núm. 14: 1 al 34. Dijo Dios: no entrarán a la tierra pro-
metida todos los de veinte años arriba, sacando a Ca-
ieb y a Josué. Númerb 14: 29.30.
Las partidas de los campamentos del pueblo de Is-
rael, desde Egipto hasta el Jordán, son cuarenta cam-
pamentos. Números 33: 1 al 56.
El tiempo que el pueblo anduvo en el desierto, des-
de Cades hasta el arroyo de Gared, fué de 38 años, en
que terminaron de morir todos los hombres de veinte
años arriba, como Dios habia ordenado. .Deut. 2:14. Y
todo el tiempo que anduvieron desde Egipto hasta el
Jordán fueron 40 años.
Años A. de C.
Deut. 29: 1 al 6 40 1,708
Por haberse sublevado contra Moisés, la tierra se
iragó a 250, con sus casas y sus haciendas. Números 16:
1 al 40.
Por haberse sublevado nuevamente contra Moisés,
murieron 14,600. Números 16: 41 al 50.
— 11 —
LA CONQUISTA EN CANAAN
Una vez muerto. Moisés, Dios ordenó a Josué que
empezara la conquista en Canaán, para que les repartie-
ra las tierras a su pueblo. Josué cumplió la orden de
Dios. Josué murió a la edad de 110 años. El pueblo
quedó obedeciendo a los ancianos por muchos años, Jo.
sué 24:31. Jueces 2:7. Después de la muerte de Josué,
de orden de Dios se hizo cargo Judas para que conti-
nuara la conquista. Jueces cap. 1.'. Después de la muer-
te de Judas, •ya el pueblo empezó a flaquear en la obe-
diencia ,a Dios. Dios envió un ángel para aconsejar y
para guiar a su pueblo. Dios en ese tiempo todavía no
le nombraba Jueces. Pero el pueblo no le obedeció al
ángel, sino que siguió en la idolatría. Jueces cap. 2: Co-
mo el pueblo siguió en la desobediencia, cayó prisione-
ro en poder de Misan por 8 años. Jueces 3: 1 al 8. El
pueblo siguió prisionero hasta el 1.» Juez. La Biblia no
nos da los datos de los anos que durara la conquista
pero el historiador Sr. Ira Maurice Price; que es un
cristiano, y un gran investigador, dice en la página 48
de su Historia, que duró 51 años. Pero tenemos otro au-
tor que nos da otro detalle: el Diccionario Bíblico, en la
página 739 nos dice que la conquista empezó el año
1,451 A. de Cristo y en la página 741, nos dice que fué
libertado el año 1,394, de manera que del año 1.451 al
año 1.394 pasaron 57 años. A. de C. 1.668.
Estos son todos los años que demorara la conquista
PERIODO DE LOS JUECES
En los tiempos que el pueblo no tenía Jueces, ya
fuera porque se morían o porque no se les nombraba Jue
ees, o por cualquier otro motivo, ellos hacían lo que que-
— 12 —
rían y como mejor les parecía. Jueces 17:6. Cap. 18:1.
Cap. 19:1. Cap. 21:85.
Parece que el plan de Dios ha sido siempre de no
ponerle Jueces ni Reyes a su pueblo, porque vemos que
cada vez que morían sus Jueces, no le nombraba otro
Juez, hasta cuando el pueblo caía prisionero en poder
de otra nación por su propia maldad. Cuando el pueblo
tenía Juez, su pueblo no cometía maldades, pero una vez
que moría su Juez, ya el pueblo empezaba a caer en
pecado. Esto quiere decir que nosotros tenemos que te-
ner un Juez Espiritual, porque teniendo un Juez perma-
nente, no haríamos ni caeríamos en tanta maldad.
Podemos ver que hasta aquí hemos daido un deta-
lle justificado con las Escrituras, y que en caso de muer-
te de un Juez no se nombraba otro hasta cuando el pue-
blo caía prisionero de otra nación. Parece que después
de la muerte de Moisés, los escritores sagrados no se
cuidaron de anotarnos las fechas de los diferentes acon-
tecimientos. Asi en el tiempo de la conquista, no seña-
laron ningún año.
En la época de los Jueces, no apuntaron los años
de la segun-da opresión. Tampoco apuntaron los años de
algunos Jueces; como lo veremos en la fabla siguiente.
— 13 —
TABLA DE LOS JUECES
Años A. de C
1) Juez Ataniel. Jueces 3.» 9 al 11 40 1.571
1.* opresión por los maovitas, cap. 3.» 4. 18 1.553
2) A. de C. cap. 3.» 15 y 30 80 1.473
2. ? opresión por los filisteos, no hay da-
tos 3.» 31.
3) Samgar, no hay datos, cap. 3.» 31.
3.' opresión por Jabin, cap. 4: 1 al 3 20 1.453
4) Débora, cap. 4.» 4. cap. 5:31 30 1.413
4.» opresión por Median, cap. 6.» 1 7 1.406
5) Gedeón, cap. 8.» 28» 40 1.366
6) Abimilec, cap. 8.» 22 3 1.363
7) Tola, cap. 10: 1 al 2 . 23 1.340
8) Jair, cap. 10: 3. 22 1.318
5.' opresión por los filisteos, cap. 10: 7-8 18 1.300
9) Josafat, cap. 12: 7. 6 1.294
10) Ibsan, cap. 12: 8. g. 7 1.287
11) Elon, cap. 12: 11 10 1.277
12) Abdon, cap. 12: 13.14 8 1.269
6.' opresión por los filisteos, cap. 13. 1 40 1.229
13) Satnsón, cap. 15: 20 20 1.209
14) Eli 1.» S. 4.» 18 40 1.169
7.* opresión por los filisteos. El pueblo
fué oprimido y el arca fué prisionera
en el mismo dia: 1.» Sem. 4: 10-11.
El arca estuvo prisionera 7 meses, 1 Sam. 6.» 1.
Después de este tiempo fué devuelta al pueblo de
Israel. 1.» Sam. 6: 21.
El arca estuvo 20 años guardada en casa de Abina.
dab. En Gabaa, 1.» Sam. 7: 1.2., desde que su pueblo fué
oprimido por el enemigo, clamaba a Dios. Dios ordenó a
Samuel que libertara a Israel, después de estar oprimida
21 años
— 14 —
Anos A. di i"
1.» Samuel 7: 1 al 3 21 1.148
Samuel libra a su pueblo, y recupera todas
las ciudades. 1.»- Sam. 7: 3 al 14.
15) Samuel, Juez. L» Sam. 7: 3 al 17 ... :.;. 25 1-.12:*
16) Joel, no hay datos, 1.» Sam. 8: 2.
17) Abias, no hay datos. l.« Sam. 8: 2
El total de los años de la época de los Jue-
ces, y las opresiones del pueblo son 488
Como podemos notar, son tres Jueces y el tiempo
de una opresión que no tenemos datos bíblicos ni hemos
hallado .de otras fuentes, que puedan dar algún deta-
lle de los años que pasaron en la'segunda opresión, o
de los tres Jueces de Israel. Sin embargo, podemos ha-
cernos unas preguntas: ¿cuántos años pasaron en la
segunda opresión, y en los tres Jueces. ¿Cuántos años se
perderán para nuestro catálogo? Podemos decir, con
toda seguridad, que la época de los Jueces, ha sido mu-
cho más de quinientos años. Pero tenemos que entender
que siempre habrá en este cálculo el vacío que señal?-
mos.
Del Juez Samuel no tenemos datos bíblicos de cuán-
tos año6 gobernó como Juez. Pero tenemos algunos da-
tos históricos. En las Biblias que tienen el catálogo de
los 4.004 años, encontramos en la 8.' página, del cap.
17: de 1.» de Samuel, la fecha do 1.120 años antes ds
Cristo, que Samuel fué nombrado Juez, i.? S. 7:3 al 17.
En la página del cap. 11: de l. ? S. encontramos la fe-
cha de 1.095 años antes de Cristo, que el Rey Saúl fué
nombrado Rey, 1.» S. 11:14.15. Entonces, aquí tenemos
cierta clave: Si Samuel fué nombrado Juez con la fecha
1.120. años A. ide Cristo, y Saúl fué nombrado Rey, con
fecha 1.095 años A. de Cristo, Diccionario Bíblico pág.
354, quiere decir que pasaron 25 años. Según la Histo-
— 15 —
ria, éstos fueron los años que gobernó como Juez. Pe-
ro tenemos que hácer una aclaración. Dice la palabra:
Y aconteció que ya Samuel se hizo viejo, puso a sus hi-
jos por Jueces sobre Israel. 1.» Sam. 8:1. Esto quiere de-
cir que ha gobernado más de 25 años, porque tenemos
que fijarnos que la Palabra y la biografía de sus reyes,
están diciendo que dejó de gobernar, porque ya era vie-
jo. 1.» Sam: 1. ¿Hay razón para afirmar lo que dice
la escritura? La respuesta la darán los teólogos.
EL PUEBLO RECLAMA QUE SE LE CONSTITUYA REY
El pueblo de Israel reclama a Samuel, que como ya
se ha puesto viejo, que le constituya Rey como tienen las
demás naciones.
Samuel se pone muy triste por esta petición, que
hace el pueblo. Y lo consulta con Dios. Dios le dice
a Samuel que le oiga a su pueblo: porque no lo han des-
preciado a él, si a Dios.
Le dice Dios a Samuel, que proteste primero, con-
tra ellos, (declarándoles el derecho del Rey que ha de
reinar sobre ellos. Samuel les declaró todas las cargas que
los Reyes ponen sobre sus vasallo?.
Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y le
repitió que ellos querían rey sobre ellos. 1.» Sam. 8: cap.
9; cp. 10. cp. 11.
Empezamos a ver la triste historia del Rey con su
pueblo. La Historia de los Reyes es toda una tragedia.
Termina con el último Rey Sedecías, que fué prisio-
nero por el Rey de Babilonia.
Así terminaron los Reyes de la tribu de Judá y de
Benjamín, como 595 años A. de J.
— 16 —
TABLA DE LOS REYES
Años A. de C.
Saúl 1.' Sam. 11: 14.15. Hechos 13: 20.21 40 1.083
Is-boret 2.? Sam. 2: 8 al 10 .... . 2 1.081
David 2.? Sam. 5: '4.5. 40 años 6 meses 40 1.041
Salomón 1.? Reyes 11:42 40 1.001
Roboam 1.? Reyes 14: 21 17 984
Abian 1.? Reyes 15: 1.2. 3 981
Asa 1.» Reyes 15: 9.10 41 940
Josafat 1.? Reyes 22: 42 .. .... 25 915
Joran 2.? Reyes 8: 16.17 8 907
Ocazia 2. ? Reyes 8: 26. 2 905
Atalia 2.? Reyes 11: 1 al 4 7 898
Joas 2* Reyes 11: 21. cap. .12: 1. .... 40 858
Amarías 2.' Reyes 14: 1.1. 29 824
Azaria 2. ? Reyes 1.2. ... . . 52 777
Joatán 2.? Reyes 15: 32.33 ^ 16 761
Achas 2.» Reyes 16: 1.2. 16 745
Ezequias 2.? Reyes 18: 1.2. 29 716
Manav 2.? Reyes 21: 1. 55 661
Amon 2.? Reyes 21: 19. 2 659
Jasia 2.? Reyes 22: 1. 31 628
Joachás 2.9 Reyes 23: 31, tres meses 617
Jesin 2.? Reyes 23: 36. 11 617
Joaquín 2.? Reyes 24: 8 tres meses • 606
Sidesio 2.' Reyes 24: 17.18, cautivo 11 606
Total 517
El Rey Sedecias fué prisionero como el año 595
Los Reyes de Judá, de una sola dinastía. Diccionario
Bíblico, pág. 553.
Ya podemos ver con más claridad, que a causa de
la desobediencia de los Reyes de Judá, su pueblo estuvo
— 17 —
70 años cautivo en Babilonia y la tierra reposó todo es-
te tiempo. 2.* de Edvas 36:20 al 23. Una vez que Dios
le ordenó al Rey Ciro que pusiera en libertad a su pue-
blo, Edras 1:1, Edras y Nehemías, se pusieron a la ca-
beza de él para que regresara a su tierra. Estos idos
hombres fueron los que sostuvieron y dirigieron al pueblo
después que fué libertado de Babilonia.
Años A. de C.
De la cautividad de Babilonia, 2.9 Edras
36: 21.23, hasta el decreto del Rey
Ciro. Edras 1: 1. 70 536
Del decreto del Rey Ciro, Edras 1 : 1 , has-
ta er Profeta Malaquías. Diccionario
Bíblico, pág. 754. Historia del Sr.
Maurice Ira Price, pág. 136, afirman
que pasaron 139 años 139 397
Igualmente afirman estas mismas Historias
que desde el profeta Malaquías hasta
Cristo, pasaron 397 años 397 397
Total de los años, desde Adán hasta Cristo 4.376
Estos son los años sugeridos en las Escrituras y en
las Historias de los investigadores cristianos. Fijémonos
debidamente que estos años son desde Adán adelante y
no comprenden el período inmenso o no anterior, es de-
cir, la creación.
Tengo que repetir de lo que hemos dicho antes,
que de algunos Jueces, y una etapa de opresión del pue-
blo, no se encuentran datos. Posible que perdamos mu-
chos años para nuestra cuenta.
— 18 —
períodos de los acontecimientos con las fechas de todos
sus años, comprobados con las Escrituras y con la
Historia del Sr. Ira Maurice Price y el Diccionario Bíblico
de W. W. Rand
Año» A. de C.
Desde Adán hasta el Diluvio 1656 2720
Desde Adán hasta la entrada a Egipt'
Egipto 2238 2138
Desde Adán hasta la ley 2668 1768
Desde Adán, hasta la conquista 2708 1668
Desde Adán, hasta los Jueces 2765 1611
Desde Adán, hasta los Reyes 3253 1123
Desde Adán hasta la cautividad 3770 606
Desde Adán, hasta la libertad del pueblo 3840 536
Desde Adán, hasta el Profeta Malaquias 3979 397
Desde Adán hasta Cristo 4376 000
Años que pasaron en cada acontecimelnto:
Desde Adán hasta el Diluvio 1656 2720
Desde el Diluvio, hasta la entrada a Egipto 582 2138
Desde Egipto, hasta la Ley 430 1708
Desde la Ley, hasta la Conquista 40 1668
Desde la Conquista, hasta los Jueces 57 1611
Desde los Jueces, hasta los Reyes .... .... 488 1123
Desde los Reyes, hasta la Cautividad 517 606
Desde la Cautividad, hasta la Libertad 70 536
Desde la Libertad, hasta Malaquias 139 397
Desde Malaquias, hasta Cristo 397 397
LA DIVISION DEL REINADO DEL PUEBLO DE DIOS
Daremos una pequeña aclaración de esta división.
La división empezó por el siguiente motivo: El Rey Sa-
lomón, no cumplió con lo que Dios le ordenó. Por este
motivo, Dios ordenó la división del Reino. Para com-
— 19 —
prender bien esta historia de Salomón, tenemos que ver
el cap. 11: de 1.» de Reyes. Y veremos cómo Dios or-
denó a Jerobam, por medio del profeta Ahias Silomta;
el profeta le sale al encuentro por el camino donde pa-
saba Jerobam, y le toma la capa y la hace doce pe-
dazos,, diciéadole que tome diez pedazos de su capa,
porque Dios ha ordenado que reinara sobre diez tribus.
1.» de Reyes, 11: 28 al 40.
En el cap. 12: de 1.? de Reyes, encontramos que
después de la muerte de Salomón, Roboam, que fué
Rey del pueblo de Dios, pronto tuvo que entregarle diez
tribus a Jerobam. 1.» de Reyes 12: 1 al 19. Roboam si-
gue la linea del Reinado de Judá. 1.» de Reyes 12: 20.
Encontramos también que por la desobediencia de
los Reyes de Israel, su pueblo, fué cautivo de otras na.
ciones. 2.<* de Reyes. 17: 1 al 41.
Asi terminó el Reinado de las diez "tribus del pue-
blo de Dios; como el año 743 A. de C.
— 20 —
Tabla de los Reyes de las diez tribus de Israel
No se encuentran en las Escrituras más datos de lo«
años que los dados a continuación:
Años A. de C.
Jaroboam 1.» R. 14:20 22 984
Nodat 1.» R. 15:25 2 962
Baora 1.» R. 15:33 24 960
Ela 1.» R. 16:8 2 93d
Sambi 1.» ft. 16:15 siete días 934
Amani'l.» R. 16:23 12 934
Acab 1.» R. 16:30 22 922
Acasio 1.» R. 22:52 2 900
Joran 2.? R. 3:1 12 898
Jeú 2.* R. 10:36 28 886
Joacas 2.? R. 13:1 17 858
Joas 2* R. 13:10 16 841
Jeroboam 2.» R. 14:23 41 825
Zacarías 2.' R. 15:8 seis meses .... 784
Sellum 2.? R. 15:13 un mes . 784
Manajens 2.? R. 15:17 10 784
Pekará 2 ? R. 15:23 2 774
Peka 2.' R. 15:27 20 772
Osea 2.? R. 17:1.6 9 752
Total 241
El Rey Osea fué prisionero como el año 743
Los Reyes de Israel fueron nueve dinastías. Diccio.
narip Bíblico, pág. 553.
— 21 —
MOISES Y LA LEY
Moisés saca a su pueblo de Egipto
Parten de Ramase 600.000 sin contar los niños. Ex.
12: 27 al 51. Parten de Sacot. Ex. 13: 20. Parten de Eta-
no Ex. 13: 20. Parten de Piohaibarat. Ex. 14: 1.2.
Parten de Mara, aquí Dios les da las primeras leyes.
Ex. 15: 23 al 25. Parten de Elim. Ex. 15: 26.27. Par-
ten de Sin. Ex. 16: 1. En este campamento, Dios les
da el maná. Y les ordena que en el séptimo día, no de-
ben cocinar, ni deben salir de su casa, ni deben pren-
der fuego, porque morirán apedreados. Ex. 16: 23 y 29.
Ex. 35: 1.3. número 15: 32 al 36.
Parten de Rafiadin. Ex. 17: 1. El tercer mes llegan
al Sinaí. Ex. 19:1.2. Dios "ordenó a Moisés, que el ter-
cer día, del tercer mes, después que salió de Egipto,
le entregara todas las leyes a su pueblo. Ex. 20: 10.11.
Como ya podemos ver, hasta aquí, Dios le ha entregado
sus leyes a su pueblo.
Tendríamos que hacer una pregunta, estas leyes que
Dios le dió a su pueblo, ¿son también para las demás
naciones? Todo lo que vamos a estudiar de la ley y del
séptimo día, lo justificaremos con las mismas Escrituras.
Si las leyes de Israel no son para las demás naciones,
quiere decir que los demás pueblos no tienen nada que
ver con el séptimo día.»
Veamos lo que le dice Dios a su pueblo, tocante a la
ley. Le dice: no había ninguna otra nación presente, en
el fuego, cuando Dios le entregó sus leyes a su pue-
blo. Dt. 4: 33 al 36. Sigue Dios diciéndoles, que con
su pueblo hace concierto y no con otra nación. Ex. 34:
10. Y por íin, que sus juicios y sus estatutos, no lo han
conocido las demás naciones. Salmo 147: 19.20.
— 22 —
Dios les dice expresamente: que los hijos de Israel,
guardarán el séptimo día. Ex. 31: 16.17. Es clara la
comprobación que la ley de Israel no la conocieron las
demás naciones. Y sobre el séptimo día les dice que los
hijos de Israel guardarán el séptimo día.
¿Es muy difícil comprender ésto?
Hay que fijarse que son las Escrituras, las que es-
tán dando su testimonio, no los hombres.
Quiero decirle a los hombres que pretenden obligar
a los demás a guardar el séptimo día, que las Escritu-
ras están diciendo que el pueblo de Israel no pudo cum-
plir la ley que le dió Dios. Y viendo Dios, que su pue-
blo no pudo cumplir la ley, ¿cómo podría ordenar a las
demás naciones que la cumplieran, si ni siquiera la co-
nocían? Esta pregunta necesita una respuesta más ex-
tensa, que pueda dejar conforme a los que no conocie-
ren las leyes de Israel.
LA LEY PARA EL EXTRANJERO
Ya hemos comprobado que la ley de Israel no ha
sido para las demás naciones. Haremos otra aclaración
para que veamos hasta la evidencia que la ley no fué
para las demás naciones.
Dios dijo a Moisés, para que le declare a su pue.
blo: "Todo extranjero que quiera pertenecer al pueblo
de Dios, deberá ser circuncidado y podrá comer de la
Pascua y la misma Ley de Israel, será para el extranjero
circuncidado". Ex. 12: 43 al 49.
Veamos lo que dice Pablo: "Todo hombre que se
circuncidare queda obligado a hacer toda la ley". Gal.
5: 3.
De manera que quedaremos muy convencidos con
la orden de Dios, la declaración de Moisés y la decla-
ración del Apóstol Pablo, que para guardar la ley teñe-
— 23
mos que ser circuncidados, y como nosotros no somos
circuncidados, no estamos obligados a guardar dicha
ley.
Nosotros los creyentes en Cristo, somos circunci-
dados por el Espíritu en el corazón. Filip. 3: 3. Colo-
censes 2: 8 al 11. Y por este motivo guardamos la ley
de la fe. Rom. 3: 27.28.
Creo que hemos dado una aclaración, que no queda
duda alguna de lo que se ha dicho y justificado con las
Escrituras, que las leyes de Israel no fueron para las de-
más naciones, porque ni las conocieron.
Los subditos de la ley no podrán justificar jamás
con el Antiguo, ni con el Nuevo Testamento, que la ley
de Israel fué para las demás naciones, y los creyentes en
Cristo, ya tenemos justificado con ambos Testamentos
que la ley ,de Israel no .fué para las demás naciones. Y
sr ya está comprobado, ¿por qué los de.la ley quieren
obligarnos que guardemos la ley? ¿Que no saben ellos
que es solamente una apariencia lo que hacen? ¿Que no
comprenden que les está pasando igual como al pueblo
de Israel? ¿Que no están viendo que no cumplen la ley?
Yo les aconsejo a los de la ley que hagan un estudio
verdadero como cristianos convertidos, y entonces no
juzgarán a otro por el cual Cristo murió. Rom. 14: 15.
El cristiano que juzga a otro cristiano por asuntos de la
ley, no es guardador de la ley, sino que se hace Juez; y
la palabra de Dios dice que El es el dueño de la ley, que
puede salvar o perder. ¿Quién eres tú que juzgas a otro?
Santiago 4: 11 y 12.
Veamos lo que dice Pablo tocante a la ley. "Mas
de las cuestiones de genealogía y necias de la ley, eví-
talas porque son sin provecho y vanas". Tito 3: 9.
Dios promete su ley de gracia para todas las nacio-
nes. Dios le dice a su siervo Abraham, que por la obe-
diencia de él serán benditas todas las naciones del mun-
— 24 —
do. Gén. 22: 1 al 18. Aquí ya estamos comprobando
con el Antiguo Testamento, que Dios nos ,da leyes de
bendición para todas las naciones.
Ahora seguiremos comprobando con el Nuevo Tes-
tamento, que Dios nos da la Ley de Gracia para todas las
naciones. Veamos lo que dice Pablo, que la Escritura
afirma que por la fe había de justificar a los Gentiles,
y que serían benditos por fe en el creyente Abraham.
Gal. 3: 8, 9.
Todos los que van por las obras de la ley están ba-
jo maldición porque no permanecen en todas las pala-
bras que están escritas en el libro de la ley. Gal. 3: 10.
Fijémonos muy bien en lo que dicen "estos textos,
aquí ya no se habla solamente del Decálogo, sino que
de todas las palabras que están escritas en el libro de la
ley. Deut. 27: 26. Santiago, 2: 10. Cristo nos redimió
de la maldición. Gal. 3: 13 y cap. 4: 5.
Ahora seguiremos justificando con las Escrituras
que los hombres ni ninguna carne, se justificará por las
obras de la ley, sino por la fe ide Jesucristo. Gal. 2: 15.16.
Pablo dice que si la justicia es por la ley, por demás mu-
rió Cristo: Gal. 2: 20.21. Si los que son de la ley, son
los herederos, vana es la fe y anulada la promesa. Rom.
4: 13.14. No pecamos porque no estamos bajo la ley
sino bajo la gracia. Rom. 6: 14.15. Ninguna condena-
ción hay para los que están en Cristo, los que no andan
conforme a la carne, sino conforme al espíritu. Rom.
8: 1 al 4.
Pablo dice que se recibe el espíritu por el -oír de la
fe y no por las obras de la ley. Gal. 3: 1 al 5. La ley
fué puesta por causa de las rebeliones hasta que vinie-
se la simiente a quien fué hecha la promesa, ordenada
aquella por los ángeles en manos de un mediador. Gal.
3: 19. Aquí tenemos la aclaración completa de la ley,
— 25 —
que la ley estaría dirigiendo a su pueblo mientras lle-
gaba la promesa en manos de Cristo. Gal. 3: 19.
La ley no es contra la promesa; la ley no puede
salvar. Gal. 3: 21. Antes que viniese la fe, estábamos
guardados bajo la ley, esperando aquella fe que había
de ser descubierta. Gal. 3: 23. De manera que la ley fué
nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que fuésemos
justificados por fe, mas, venida 1a ley, ya no estamos
bajo ayo, porque sois hijos de Dios por la fe en Cristo.
Gal. 3: 24 al 26. De manera que ya podemos entender
que ni su pueblo de Israel ni ninguna nación se encuen-
tra bajo la ley, sino bajo la gracia por la fe en Cristo.
Ahora vamos a dar una cita que aclara el cumplimiento
de las leyes. Pablo dice que el amor al prójimo es el
cumplimiento ,de la ley; hay que fijarse que estos textos
pertenecen al Decálogo. Rom. 13: 7 al 10.
De manera que aquí tenemos el cumplimiento de la
ley del Decálogo. Ex. 20: 1.17. Pablo dice que el amor
al prójimo cumple toda la ley. Gal. 5: 14. Y si cum-
plimos toda la ley con amar al prójimo, quiere decir tam-
bién que cumplimos el séptimo día.
Pablo agrega además que para el que hace la mise,
ricordia no hay ley que lo juzgue. Gal. 5: 22.23. San-
tiago dice: que el Juicio será para aquel que no hace
la misericordia y para aquel que hace misericordia no
hay juicio. Santiago 2: 13. Pablo es concluyente al de-
clarar, "vacíos sois de Cristo los que os justificáis por
la ley, de la gracia habéis caído". Gal. 5: 41.
LA LEY Y LA GRACIA
Veamos lo que dice la ley y lo que dice la gracia,
y veremos cuál de las dos tiene el poder para salvar. El
apóstol Pablo dice lo siguiente: "La ley empero entró
para que el pecado creciese; mas, cuando el pecado ere-
— 26 —
ció," sobrepujó la gracia, para que, de la manera que el
pecado reinó para muerte, así también la gracia reine
por la justicia para vida eterna por Jesucristo, Señor
Nuestro". Rom. 5: 20.21; 1.» Tim. 1: 14.
CRISTO DA A CONOCER LA GRACIA DE SALVACION
Veamos lo que les dijo Cristo a los que le oían.
De^de los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino
de los cielos se hace fuerza y los valientes lo arreba-
tan. La ley y los profetas, hasta Juan profetizaron.
Mat. 11: 12 y 13.
Una pregunta: ¿Por qué Cristo no les dijo que la ley
era la que podía salvar? Estamos viendo que aquí ter-
minó la ley de regir a su pueblo, pero vino la gracia y
la bendición para todas las naciones. Gén. 22: 18.
Tenemos otro texto que aclarar muy bien: lo que es
la ley y los profetas. He aquí el texto: "Así que, todas
las cosas que quisiérais que los hombres hiciesen con
vosotros, así también haced vosotros con ellos, por-
que ésta es la ley y los profetas". Mat. 7: 12. Esto
quiere decir que, si yo no quiero que nadie me haga
mal a mi, yo tampoco le haré mal a mi prójimo. Y con
esto cumplimos toda la ley. Y si amando al prójimo cum-
plimos toda la ley, quiere decir que también se cum-
ple el séptimo día.
CRISTO Y LOS APOSTOLES
Nosotros, los cristianos, sabemos que Cristo, antes
que saliera a su ministerio, él reposaba el séptimo día.
como también los apóstoles, pero una vez que Cristo se
juntó con ellos, ya no reposaron el séptimo día. Este
testimonio lo están dando las Escrituras, porque él sa-
naba toda clase de enfermedades el día de reposo. Cuan-
— 27 —
(lo se le preguntaba que por qué hacía estas cosas en
sábado, él contestaba que él quería misericordia y no sa
orificio. Contestaba también que él era señor del sá-
bado. Mat. 12: 1 al 8. Santiago, 4: 11.12.
EL CALENDARIO DEL POEHLO DE ISRAEL
Dios ordenó a su pueblo que se arreglara un calen-
dario para que pudiera guardar con orden el séptimo
día, como lo veremos en la tabla siguiente. Pero este
calendario se acabó. Osea 2: 11.
El calendario del pueblo de Israel, fue ordenado al
tiempo de salir de Egipto.
Dios ordena el orden y el nombre de los meses:
1.» mes Abib . . Ex. 12: 1.2. Abril 7.»
2.» mes Zif . . . 1.» Reyes 6: 1. Mayo 8>
3.o mes Sivan . . Ester 8: 9. Junio 9.»
4.» més Tamnuz. Ezequiel 8: 14. Julio 10.»
5.» mes Edras 7: 8 . 9 . Agosto 11
6." mes Elul . . . Nehemías 6: 15. Setiembre 12.'
7.» mes Elamin . 1.» Reyes 8: 2. Octubre 1.»
8.» mes Bul . . . 1." Reyes 6: 38. Noviembre 2.»
9.» mes Chisleu . Zacarías 7: 1. Diciembre 3.»
10.» mes Tedet . . Ester 2: 16. Enero 4.»
11.« mes Sebat . . Ester: 9 1. Febrero 5.»
12.» mes Adar . . Zacarías 1:7. Marzo
Como puede ver mi amigo lector, hemos encontra-
do el calendario del pueblo de Israel, y podemos ver tam-
bién que dicho calendario fué ordenado para que su pue-
blo pudiera guardar con todo orden el séptimo día.
Encontramos que Dios ordenó que los años fueran
de doce meses y que los meses fueran de treinta días.
Para que este calendario fuera bien arreglado, Dios or-
— 28 —
denó que los meses fueran por la luna. El primer día
de cada luna tocaban trompetas para celebrar la fiesta
de las Solemnidades. Esto se hacía todos los meses del
año en cada luna nueva; esta fiesta duraba un día.
Números 10: 10. Número 28: 11 al 14. Salmo 81: 1, 3 .
Dios ordenó que este calendario se acabaría. Osea 2: 11.
Este calendario tenía la fecha de la salida de Egipto.
E x . 12: 2 y debe haberse dejado de usar algunos años
antes de Cristo. Julio César con el astrónomo Sosíge-
nes, se pusieron de acuerdo para re.formar el Calenda-
rio; 46 años antes de Cristo, Diccionario Bíblico, pág.
757. Este calendario reformado tenía la fecha de la fun-
dación de Roma 753 años antes de Cristo. Diccionario
Bíblico, pág. 558.
Ahora queda que hacer una pregunta: ¿Por qué
Dios ordenó que se acabaría el Calendario de su pue-
blo? ¿Que no era bueno su calendario?
La respuesta la tenemos en el Sal. 118: 22 al 24*
Dice lo siguiente: "la piedra que desecharon los edifi-
cadores ha sido por cabeza del ángulo"; fijémonos bien
que así como una piedra es cabeza (fe un edificio, Cris-
to es cabeza de todo el mundo y siendo él cabeza de
todo, sus enseñanzas serán el único fundamento de las
naciones. El testimonio lo tenemos a la vista, porque
cuando los apóstoles fueron predicando el evangelio de
Salvación, decían ellos que Cristo era cabeza de todo
principiado y potestad y potencia y señorío. Y de todo
nombre que se nombra, no sólo en este siglo, más aún
en el venidero y sometió todas las cosas debajo de sus
pies y dióle por cabeza sobre todas las cosas a la Igle-
sia. La cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que hin
che todas las cosas en todo. Efesio 1: 17 al 23.
De parte de Jehová es esto: "Esíe es el día que hi-
zo Jehová, nos alegraremos y nos gozaremos en él"
Sal. 118: 23 al 24.
— 29 —
En estos dos últimos textos tenemos la palabra ofi-
cial, que nos alegraremos y nos gozaremos en este dia.
Este es el dia de gozo y de alegría, el que nos trae la re-
surrección del Señor, o sea el primer día de la semana.
Mat. 28: 1 al 6. Marcos 16: 1'al 6. Lucas 24: 1 al 6;
Jn. 20: 1.2. Sal. 118: 23.24. Ya hemos encontrado
la respuesta de el por qué Dios acabó con el calendario
de su pueblo. Ya sabemos que tué para que hubiera
un solo calendario y un solo dia de alegría para todas
las naciones.
Ya nosotros sabemos que los apóstoles, obedeciendo
a una orden de Cristo, que fueran por todo el mundo
predicando el evangelio y todo lo que El les enseñó. Los
apóstoles cumpliendo esta orden dijeron que Cristo, des-
de su nacimiento fué el primero en todo y todos sus
enemigos y potestades están bajo sus "pies.- Afirmaron
con poder del cielo que el que cree será salvo, mas, el
que no cree será condenado. Juan 3: 16 al 1&. Marcos
16: 15.16. Mateo 18: 18 al 20. Hechos 4: 11.12.
En el tiempo de los apóstoles, el Imperio Roma-
no era el más poderoso de las naciones del mundo, pe-
ro no porque fuera el más poderoso no dejó de recono-
cer que el Evangelio y la doctrina de los doce Apóstoles
eran superiores a su imperio y reconoció que con Cris-
to debía empezar un nuevo Calendario. Abandonó la fe-
cha de su calendario, que tenia la fecha de la fundación
de Roma, 753 años antes de Cristo y se ordenó que lle-
vara la fecha del nacimiento de Cristo.
Ya podemos ver cómo Dios ha venido ordenando
los tiempos conforme a la voluntad de él, y moldeando
la voluntad de todas las naciones. También podemos ver
que todos los hombres del mundo tienen que poner en
sus cartas y en todos sus documentos la fecha del ca-
lendario del nacimiento de Cristo y podemos ver tam-
bién que muchos hombres que no creen en Cristo, tienen
— 30 —
que poner igualmente en sus cartas y en sus documen-
tos la fecha del nacimiento de Cristo, porque asi está
escrito, que toda rodilla tendrá que doblarse delante de
Dios. Romanos 14: 11.
Una pregunta: ¿Hay alguna diferencia del calenda-
rio de Israel al calendario presente? Veamos si hay al-
guna diferencia. El calendario de Israel, que era por 1a
luna, tenía más o,menos 360 días por año. El calenda-
rio presente tiene 365 días por año. Y cada cuatro año*
tiene 366 días, porque es año bisiesto.
Una pregunta: con el calendario presente, ¿se puede
guardar el séptimo día con el mismo orden del calen-
dario de Israel? La razón está diciendo que por la di-
ferencia de días que hay entre los dos calendarios, no
se puede guiar con el mismo orden.
Para que se guarde con el orden que Dios ordenó,
tendrían que guardarlo por la luna, como Dio.s lo or-
denó a su pueblo en un principio.
Otra aclaración:
El pueblo de Israel cuando reposaba el séptimo día,
reposaba todo su pueblo el mismo día; pero ahora no
pasa así, porque cuando los de América reposan su din,
efi Europa están durmiendo. Y cuando en Europa re-
posan su día, en América están durmiendo. De mane-
ra que los que reposan el séptimo día, no podrán decir
ni asegurar que ellos están reposando el séptimo dia,
como Dios ha ordenado, porque la práctica lo está di-
ciendo que no es verdad.
LA RESURRECCION DE CRISTO.—POR QUE GUARDA-
MOS EL PRIMER DIA
Tocante a la resurrección de Cristo, hay muchos co-
mentarios. Algunos dicen que los apóstoles estaban con
la puerta cerrada por miedo de los Judíos; Juan 20: 19.
— 31 —
Yo entiendo que es un mandato de Cristo, porque la
palabra dice que Cristo ordenó que le avisasen a sus
hermanos que se vayan a Galilea; alli verían a Cristo.
Mat. 28: 9.10. Mar. 16: 5 . 7 . Ya-podemos ver que sí
los apóstoles lo esperaban en Galilea, era por manda-
to de El mismo.
Tenemos que notar otra cosa que cuando encon-
traba encerrado a los apóstoles, solamente les decía: paz
a vosotros, nunca les dijo el por qué, era que se reunían
el primer día de la semana, ni tampoco les dijo el por
qué no se reunían el séptimo día. Cristo no enseñó a
los apóstoles, ni los apóstoles enseñaron que se guar:
dara ningún día de la semana, ni ninguna fiesta en el
año.
Importantes acontecimientos ocurren el primer día
de la semana, desde el día de la resurrección, hasta el fin
del primer siglo.
1.» Buscan a Cristo. Mateo 28: 1.
2.o Un ángel mueve la piedra. Mateo 28: 2.
3.» Cristo resucitó. Mateo 28: 3 al 8.
4.« Se presenta Cristo a las mujeres. Mat. 28: 10.
5.» Se presenta Cristo a dos discípulos. Lucas 24: 13
al 32.
6.» Se presenta Cristo a Pedro. Lucas 24 : 34.
7.» Apareció a los diez apóstoles-. Lucas 24: 35 al 53.
8.» Ocho días después, l.er día de la semana. Jn. 2:
26 al 29.
9.» Pentecostés, primer día de la semana, 50 días des-
pués. Actos 2.
10. En los tiempos ide Pablo, partían el pan el pri.
mer día de la semana. Actos 20: 5 al 7.
11. Pablo ordena recoger la colecta el primer día de
la semana. 1.* Car. 16: 1.2.
12. El año 96, Juan tiene la visión del apocalipsis, en
el primer día de la semana. Revelación 1: 10.
— 32 —
Ya hemos comprobado con las Escrituras lo que ha
pasado durante el primer siglo, mientras vivían los após-
toles. Después de ellos, todos los millones de creyentes
en Cristo hemos venido guardando por idos mil años,
sus principios y reuniéndonos como sus discípulos en el
día de la resurrección, que fué el primer día de la se-
mana.
EL PENTECOSTES
En este acontecimiento, tenemos que meditar de una
manera muy cristiana; porque Cristc les dijo a sus após-
toles que él enviaría el Espíritu Santo para que les di-
jera todas las verdades. Juan 14: 16 al 18. Juan 14:
25. Juan 16: 13.14. Entonces tenemos que confiar en
este Consolador.
Pedro dice lo siguiente: como se ha cumplido el Pen-
tecostés, estaban todos reunidos y bajó el Espíritu San-
to sobre 120 personas, que fueron los fundadores de la
Iglesia de Cristo. En este acontecimiento habían herma-
nos como de catorce naciones, que fueron "testigos de
todo lo que pasó en aquel día.
Cristo les envió el Espíritu, como ya se los había
dicho, no muchos días antes. Cristo envió su Espíritu
Santo, en presencia de todos esos hombres de diferentes
pueblos, para que llevaran estos mensajes a sus hogares
y a sus amigos.
Este fué el plan de Dios que todas las naciones del
mundo conocieran su promesa del evangelio de salva-
ción para todas las naciones del mundo. Así le dijo Dios
a Abraham, que por la obediencia de él, serían bendi-
tas todas las naciones. Gén. 2: 18.
Una pregunta: ¿Por qué cuando Dios le entregó la
ley a su pueblo, en el Sinai, no había ninguna otra n a -
ción? La respuesta es muy sencilla: porque la ley del Si-
nai fué nada más que para Israel. Y la promesa fué
para todas las naciones.
— 33 —
DISENSIONES Y CONTIENDAS DE LOS HERMANOS
En los tiempos de los apóstoles, se levantaban al-
gunos diciendo que habia que ser circuncidado y guar-
,dar la ley para ser salvos. Entonces Pablo y Bernabé,
determinaron de subir a Jerusalem para arreglar este
asunto con los demás apóstoles. Esto pasó más o me-
nos como el año 50 de Cristo. Cuando celebraron esta
reunión, para definir esta contienda, de los que ense-
ñaban que había que guardar la ley, en esta gran asam-
blea estuvo el Espíritu Santo en medio de ellos.
Fijémonos bien lo que se acordó para los Gentiles
en este concilio.
Veamos lo que dijo Pedro: Levantándose Pedro, les
dijo: "Dios, que conoce los corazones, les dió el Espíritu
Santo también como a nosotros; ninguna diferencia hi-
zo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus co.
razones. ¿Por qué tentáis a Dios poniendo sobre la cer-
viz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nos-
otros hemos podido llevar? Antes, por la gracia del Se-
ñor Jesús, creemos que seremos salvos, como también
ellos". Actos 15: 7 al 11.
Veamos lo que dice Santiago: Santiago, dice que
ellos no han mandado a circuncidaros ni a guardar la
ley, que ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros,
no poner ninguna carga, solamente que se abstengan de
cosas sacrificadas a ídolos y de sangre, y ahogado, y
de fornicación. Si se guardan de ésto, bien haréis y pa-
saréis bien. Actos 15: 24 al 29.
Yo creo que ésta declaración de este concilio pue-
de servirles mucho a los creyentes en Cristo, para no
estar creyendo en ciertas cosas de la ley, que enseñan
algunos hombres.
Daremos otra aclaración más. Cristo mandó a pre-
dicar el Evangelio y no la ley, no mandó tampoco a per-
— 34 —
seguir ni a condenar al que no cree en la ley, solamen-
te les dijo, que el que creyere en el evangelio será sal-
vo, mas, el que no cree será condenado, Juan 3: 16 al
19; Marcos 16: 15.16; Mateo 28: 18 al 20. Fuera de Cris-
to no hay salvación, Actos 4: 11.12. Pero este mandato
de condenación depende de Dios, no de los hombres. Dio&
es dueño de la ley. Santiago 4: 11.12; Mateo 12: 5 al 8.
EL VELO
Moisés ponía un velo en su faz para que los hijos
de Israel no fijaran sus ojos en el fin de lo que debía
de ser abolido. Pero los sentidos de ellos, se embotaron,
porque hasta el día de hoy, les queda el mismo velo no
descubierto. Y aún hasta el día de hoy, el velo estó
puesto en sus corazones. Mas, cuando nos convirtamos a
Cristo, el velo se quitará y seremos transformados de glo-
ria en gloria. 2.? Cor.. 3: 12-18. Hay hombres que ocu-
pan el lugar del velo, porque cuanao ven que algún hom-
bre busca a Cristo como Salvador, ellos le dicen que si
no guardan el séptimo día, no podrán ser salvos. ¿Cómo
entender ésto? La palabra dice que al convertirse a
Cristo, el velo será quitado y sabremos que somos sal
vos. 2.? Corintio 3: 16.17.
LA LEY SANTA Y ESPIRITUAL
Dios les dio una ley santa y espiritual a su pueblo
de Israel. Rom. 7: 12 ál 14. Esta quiere decir si su ley
es santa, no admite gente que no la cumpla toda la ley.
Y todas las palabras que están en el libro de la ley.
Porque Pablo dice: maldito todo aquel que no cumple to-
das las palabras que están en el libro de la ley para
hacerlas. Gal. 3: 10; Santiago 2; 10; Deqt. 27 : 26.
— 35 —
Ya pocíemos ver que la ley de Dios es santa y por
ser santa es justa, Si la ley no se cumple enteramente
no hay salvación por la ley. Esto fué lo que le pasó al
pueblo de Dios, como no pudo cumplir toda ta ley, ca-
yó bajo maldición. Por este motivo, Pablo ¡dice que el
hombre no es justificado por la iey, sino por la fe de
Cristo. Gal. 2: 15.16. Al mismo tiempo dice Pablo: que
Cristo redimió a su pueblo que estaba bajo la maMi-
ción de la ley. Gal. 3: 13; Gal. 4: 5. Entonces es cla-
ro que para poder ser salvo por la ley, hay que cumplir
todas las palabras que están en el libro de la Ley. Y
como estas leyes no pudo cumplirlas ni el. pueblo judío
y como la iey es santa y justa, no perdona a nadie que no
la cumpla, sino que juzga y condena a quienquiera que se
someta a ella. Gal. 3: 10.
EL NUEVO PACTO DIO POR VIEJO AL PRIMERO
Aquí tenemos que fijarnos muy bien, porque el libro
de los Hebreos dice que el nuevo pacto dió por viejo al
primero. Hebreo 8: 3.
Sigue diciendo el libro de los Hebreos, que si el
sacerdocio es mudado, también será mudada la ley. He-
breos 7: 12. Sigue diciendo: que el mandamiento pre-
cedente se abroga por su flaqueza t inutilidad; Heb. 7:
18.19. Dice la Palabra: que si el primer pacto no hu-
biera tenido falta, no se habría dado lugar al segundo
pacto, Heb. 8:7.
Ya hemos visto y hemos oído lo que dice su palabra
•del viejo y del nuevo pacto. Ahora tendremos que ver y
oír lo que dijo Cristo de la Ley. Cristo predicaba a las
multitudes, en el sermón del monte, entre otras cosas,
que no habia venido a abrogar ni un tilde de la ley, si-
no que él había venido a cumplir la ley. Mateo 5: 17.18.
Una pregunta: Cristi» dice que él no ha abrogado
— 36 —
ni un tilde de la ley. Pablo dice que el nuevo pacto dió
por viejo al primero. ¿Cómo podemos entender lo que
dice Cristo y lo que dice Pablo en su palabra?
Lo que dice Cristo tiene que ser verdad, y lo que
dicen los apóstoles también tiene que ser verdad. La
ley fué puesta por causa de las rebeliones hasta que
viniese la simiente a quien fué hecha la promesa en ma-
nos de Cristo. Gal. 3: 19.
Ahora fijémonos muy bien, de lo que sigue diciendo
la Escritura: Empero, antes que viniese la fe, estábamos
guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que
había de ser descubierta. Gal. 3: 23.
Vamos atendiendo cuidadosamente a lo que el
Apóstol sigue declarando, porque aquí están las declara-
ciones más importantes, si estamos bajo la ley o esta-
mos bajo la gracia, por fe, el Apóstol dice: De mane-
ra que la ley nuestro ayo fué llevarnos a Cristo, para
que fuésemos justificados por fe. Mas, venida la fe, ya
no estamos bajo ayo, porque todos sois hijos de Cris-
to, por la fe en Cristo. Gal. 3: 24 al 26.
Con estas declaraciones que da el apóstol, ¿nos que.
da alguna duda si estamos bajo la ley o estamos b a j o
la gracia por fe en Cristo? La respuesta está a la puer-
ta, diciendo que no estamos bajo ayo, sino bajo la gra-
cia del Señor. Efesios 2: 8 . 9 .
¿PARA QUIEN HA QUEDADO LA LEY?
Vamos a dar la respuesta. Pablo dice que la ley f u ¿
puesta mientras llegaba Cristo. Gal. 3: 19. Pablo dics
que llegando Cristo no estamos baio la ley, sino bajo la
gracia. Gal. 3: 24 a 26. Entonces quiere decir que la
gracia ha quedado para los creyentes en Cristo y la ley
ha quedado para los desobedientes a su gracia, como lo
vamos a comprobar en seguida. Notemos bien, las Es-
— 37 —
crituras dicen que el hombre no es justificado por la
ley, sino por fe. Gal. 2: 15.16. Pablo dice que la ley
es buena, si alguno usa de ella legítimamente; sabiendo
ésto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los
injustos, y para los desobedientes, para los impíos y pe-
cadores, para los malos y profanos, para los parri-
cidas y matricidas, para los homicidas^ para los fornica
carios, para los sodomitas, para ios ladrones de hom-
bres, para los mentirosos y perjuros. .1.» Tim. 1: 8.10.
Con todos estos detalles que nos señalan las escri-
turas, encontramos la verdad de lo que dijo Cristo", quo
él no ha abrogado ni una tilde de la ley, porque la ley
quedaba para castigar a los desobedientes a su gracia.
También encontramos la verdad, de lo que dice Pablo,
que el nuevo pacto dió por viejo al primero, porque el
hombre no puede cumplir todas las leyes que están escri-
tas en el libro de la Ley. Gal. 3: 10.
Entonces ahora podemos decir con más confianza,
que la ley quedó invalidada para vivificar al hombre, es
decir, para salvar al hombre. Gal 3: 21.
Pero la ley ha quedado también tal como afirma
Cristo, Mal. 5:17.18; es decir, para castigar al hombre
desobediente a su gracia. 1.? Tim. 1:8 al 10.
LA LEY Y LA GRACIA
Fijémonos muy bien en lo que dice el Apóstol, to-
cante a la ley y a la gracia. Y veremos que la ley fué
puesta para el conocimiento del pecado, mas cuando el
pecado creció, sobrepujó la gracia; para que de la ma-
nera que el pecado reinó para muerte, así también la
gracia reina por la justicia para vida eterna por Jesu
cristo. Rom. 5: 20.21.
Sigue diciendo la Palabra, que la gracia del S#ñur
fué más abundante con la fe y amor del Señor. 1.» Tim.
— 38 —
1:-14. Y asi lo que era imposible a la ley, porque era
débil por la carne, Dios enviando a su hijo en semejan,
za de carne de pecado, condenó al pecado en la carne.
Rom. 8: 3.
Gracias debemos al Señor, por tener la seguridad •
que la gracia sobrepujó la ley, para que no tengan nin-
guna condenación los que están en Cristo, los que no
andan conforme a la carne, mas conforme al espíritu,
porque la ley del espíritu de vida en Cristo, nos ha li-
brado de la ley del pecado y de Li muerte.. Rom. 8:1.2.
La ley del conocimiento del pecado para los creyen-
tes en Cristo está en el Nuevo Testamento.
En estos mandamientos se ñor declaran, todos los
pecados que prohiben la entrada al Reino de Dios. l. ?
Cor. 6: 9 al 10; Gal. 5: 19 al 21; 1.» Tiin. 1: 8.10;
Apocalipsis 21: 8; Apoc. 22: 15, y Mat. 5: 20 al 28.
Debo decir que el Nuevo Testamento nos da a cono-
cer la salvación y la condenación. Queda entonces ex-
plicado cómo es que puede alcanzarse la salvación y
cómo llega la condenación. Sed perfecto como vuestro
Padre que está en lo cielos es perfecto. Mateo 5: 48.
EL SEPTIMO DIA PASO A SER REPOSO ESPIRITUAL
El capítulo 4 de los Hebreos, nos dice que ha que-
dado la promesa de entrar en su reposo. Fijémonos bien,
que la palabra no nos dice nada de un reposo del sép-
timo día, ni tampoco nos dice que vamos a entrar a un
reposo de tierra prometida, sino que nos dice muy claro,
que ha quedado la promesa de un reposo. Heb. 4: 1.
Busquemos qué reposo es éste. La Palabra sigue dicien-
do: que a nosotros también se nos ha predicado el evan-
gelio como a ellos, más a ellos no les aprovechó por-
que no mezclaron fe. Heb. 4: 2.
— 39 —
Lo que dice en este verso <2, tué que Moisés evan-
gelizó al pueblo de Israel en el desierto, diciéndole que
si obedecían a la ley de Dios entiarian a la tierra pro-
metida, pero como no obedecieron, murieron en el de-
sierto todos los de veinte años arriba, solamente entra-
ron los de veinte años a b a j o . Número 14: 28 al 34.
La Palabra nos sigue diciendo, que entremos en el
reposo los que hemos creído, es decir, los que hemos
creído en el Evangelio, pero al reposo de Cristo. He-
breos 4: 3 .
David dice que, si hoy oyéreis su evangelio, no e n .
durezcáis vuestros corazones. Heb. 4: 7.
Sigue diciendo la Palabra, que queda un reposo pa-
ra el pueblo de Dios. Heb. 4: 9 . Tenemos que entender
que todos los creyentes en Cristo son los que componen
el pueblo de Dios. Gén. 22: 18.
La palabra nos señala entonces el reposo espiritual.
Porque el que ha entrado en su reposo también é l - h a
reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Heb.
4: 10.
Ert este texto diez, tenemos toda la declaración del
reposo que se nos ofrece. La palabra nos quiere decir
que el que ha creído en Cristo ha entrado al mismo re-
poso que reposó Dios. Dios hizo el mundo en seis días
y reposó el séptimo día. Gén. 2: 1 al 3. Entonces, ya
podemos afirmar con más confianza por las explicacio-
nes del reposo que se nos ofrece que no es otro sino el
mismo reposo de Dios, Quiere decir entonces, que el sép-
timo día pasó a ser reposo espiritual.
Gracias podemos dar al Señor, que por haber creí-
do en el Señor Salvador, somos hiios de Dios y estamos
reposando el mismo reposo de Dios. Todavía se nos
ofrece un reposo y se nos aconseja que no caigamos en
desobediencia. Heb. 4: 11.
- 40 —
EL NOMBRE DE LOS DIAS
Todos los hombres que han pasado §u vista por las
Escrituras, tendrán que dar testimonio que Dios, cuartdo
hizo al mundo, no les puso nombre a los idías, solamen-
te ordenó que se contaran desde el primer día hasta el
séptimo día. Gén. 1: 1 al 31. Gén. 2: 1 al 3.
Más tarde, cuando Dios le entregó el calendario a
su pueblo, le entregó los doce meses, cada uno con su
nombre, pero los días siguieron contándose del 1 has-
ta el séptimo día, como se verá más adelante. Cuando
los apóstoles empezaron a escribir los evangelios, em-
pezaron a mencionar que Cristo resucitó el primer día
de la semana. Desde esta .fecha al séptimo día no se
nombra en el Nuevo .Testamento, por lo que se entieiv
de que hasta la resurrección de Cristo los días no eran
nombrados de otra manera. En el año 50 de Cristo, to-
davía se menciona el primer día de la semana. Actos
20: 5 al 7. 1.» de Cor. 16: 1.2. En el año 96 de Cristo,
cuando Juan escribió el Apocalipsis, se menciona por pri-
mera vez, el primer día de la semana por el día del Se-
ñor, Apocalipsis 1: 10. Este es el día del Señor. Sal.
118; 22 al 24. Se ideja ver desde esta fecha, que los días
se empiezan a contar por sus nombres. Pero tenemos que
advertir que los apóstoles no le pusieron nombre a los
días ni tampoco guardaron ningún día, ni 'tampoco or-
denaron ningún día de fiesta.
Pero los de la ley, nos acusan a nosotros que. so.
mos paganos, porque los romanos lo llamaron Domingo,
día del sol. Esta prueba no demuestra nada, porque no
sólo el domingo sino todos los días de la semana fueron
nombrados con referencia a. uno de sus dioses. Esto se
ve de manifiesto al repasar la lista de los (lías de la se-
mana. Lunes, día de la Luna; Martes; día de Marte;
Miércoles, día de Mercurio; Jueves, día de Júpiter; Vier-
— 41 —
nes, día de Venus; Sábado, día de Saturno; Domingo, día
del Sol.
Entonces los de la ley, si se aplican a ellos mismos el
argumento que hacen al acusarnos de paganos por guar-
dar el Domingo, tenldrán que convencerse del mismo pa-
ganismo y reconocerse observadores del día pagano,
nombrado asi en honor de Saturno.
Cuando Constantino decretó como obligatorio el des-
canso del Domingo, fué el 7 de Marzo del año 321 de la
era cristiana, cuando ya todos los cristianos lo guarda-
ban y hay que fijarse que este decreto ordenó solamente
a su Imperio, y no ordenó a ninguna otra nación, sin em-
bargo, los cristianos que estaban dentro o fuera del Im-
perio siguieron reposando el primer día de la semana, o
sea, el día del Señor, que venían guardando desde el día
de la resurrección de Cristo.
Acontecimientos desde el nacimiento de Jesús hasta el
fin del Primer Siglo
Año 1.» Nacimiento de Jesús y muerte de Herodés. Lu-
cas 2: 1.16.
Año 2.» Jesús vuelve de Egipto. Reinaba Archelao.
Mateo 2: 19.23.
Año 8.» Jesús visita a Jerusalém, a la edad de t2 años
Lucas 2: 41.52
Año 14. Auglisto César, es seguido de Tiberio.
Año 26. Pilatos gobernador de Judea. Lucas 3: 1.
Año 26. Juan el Bautista comienza su ministerio. Ma-
teo 3: 1.
Año 27. Jesús es bautizado por Juan. Mat. 3: 13
Año 30. Jesús crucificado bajo el poder de Pilatos.
Mat. 27.
Año 31. Ananía y Sáfira. mueren repentinamente. He.
chos: 5.
— 42 —
Año 35. Esteban muerto, y la Iglesia perseguida. He-
chos: 6.
Año 36. Conversión de Pablo. Hech. 9.
Año 37. Muere Tiberio, es seguido por Calígula.
Año 38. Conversión de los Gentiles. Hech. 10.
Año 41. Cayó Caligula es seguido por Claudio.
Año 42. Herodes Agripa, es Rey de Jndea.
Año 44. Santiago es muerto por Herodes.
Pedro librado por un ángel. Hech 12: 1.19.
Año 44. Herodes Muere en Cesárea.
Año 45. Primer viaje misionero de Pablo y Bernabé-
Hechos 13.
Año 48. Pablo y Bernabé, asisten al concilio de Jeru-
salém. Hech. 15.
Año 51 Segundo viaje de Pablo con Silas. Hech. 15:
38: 18.
Año 54. Claudio César es seguido por Nerón en Roma.
Año 54. Tercer viaje de Pablo a Jerusalém. Hech. 19.
Año 58. Cuarto viaje de Pablo a Jerusalém. Hechos
20: 21.
Año 61. Pablo llega a Roma como prisionero Hechos
21: 17. 28:16.
Año 65. Comienza la guerra en cumplimiento de la pro-
fecía de Cristo. Mateo 24: 16.20.
Año 67. El General Romano da facilidades a los cris-
tianos.
Año 68. Pablo sufre martirio en Roma, de orden de Ne-
rón. 2.? Timoteo 4: 6 . 7 .
Año 69. Vespasiano, es emperador por su ejército.
Año 7Q. Jerusalém es tomada por el general Tito, mu-
rieron un millón de judien y 97.000 fueron ven-
didos como esclavos.
Año 71. Jerusalém, su templo, es arrasado hasta los ci-
mientos.
Año 79. Muere Vespasiano y lo sucede Tito.
— 43 —
Herculano y Pompeya son destruidos por una
erupción del Vesubio.
Año 81 Muere Tito y le sucede Doiniciano.
Año 95 Juan es desterrado a la isla de Patsmos por
Domiciano. Rev. 1: 9.10.
Año 96 Juan escribe el Apocalipsis.
Año 96 A Domiciano le sucede Nerba.
Año 97 Juan librado del destierro, terminó el Canon
del Nuevo Testamento.
Añu 98 Muere Nerba y le sucede Trajano.
Año 100 Juan, el-último .superviviente de los apóstoles,
muere de cerca de cien años de edad.
TERMINARE
Terminaré este pequeño folleto, escribiendo algunas
citas que podrán estar más a mano cuando se necesiten:
Cuando Dios le entregó la ley a su pueblo, no había
ninguna otra nación presente. Dtut. 4: 33 al 36.
Dios hizo concierto con su pueblo y no con nin-
guna otra nación. Ex. 34: 10.
Dios ordena que el séptimo día lo reposará sólo su
pueblo. Ex. 31: 16.17.
El séptimo dia no se cocinará, ni saldrán de su ca-
sa. Ex. 16: 23 y 29.
El séptimo día, no prenderán fuego, porque morirán
Ex. 35: 1.3. Número 15: 32 a 36.
La ley de Israel, no la conocieron las demás nacio-
nes. Salni. 147: 19.20.
Cristo ordenó predicar el Evangelio y no la ley.
Marcos 16: 15.16. Mat. 28: 18.20. Hechos 15: 24.
El hombre no es justificado por la ley, sino por la
fe. Gal. 2: 15.16.
Si la justicia es por la ley, por demás murió Cris-
to. Gal. 2: 21.
— 44 —
Se recibe el espíritu por fe y no por ley. Gal. 3: 2 . 3 .
Los gentiles creyentes en Cristo, somos benditos en
Abraham. Gal. 3: 8 . 9 . Gén. 22: 18.
Todos los de la ley, están bajo maldición, porque no
cumplen todas las palabras del Libro de la ley. Gal. 3:
10. Sant. 2: 10.
Cristo nos redimió de la maldición.. Gal. 3: 13. Gal.
4: 4 . 5 .
Para el hombre arrepentido a Dios, no le estorba la
ley para su salvación. Gal. 3: 21.
La ley fué nuestro ayo para llevarnos a Cristo, pero
una vez venida la fe, ya no estamos bajo ayo. Gal. 3:
24 al 26.
No pecamos porque no estamos bajo la ley, sino
bajo la gracia. Rom. 6: 14.15.
Ninguna condenación hay para los que estamos en
Cristo. Rom. 8: 1.2.
La gracia sobrepujó sobre la ley, para salvar al hom-
bre. Rom. 5: 20.21.
Tenemos algunos textos en las Escrituras, que echan
por tierra a todo hombre que se aplica a ser sectarisía.
Los cristianos continuamente están viendo estos textos,
pero siempre estamos haciendo excepción de personas,
fijándonos en los defectos de otras denominaciones. Pero
si nos fijamos como cristianos en Cristo, debiéramos mi-
rarnos primero nosotros, y no criticaríamos a aquellos por
los cuales Cristo murió. Rom. 14: 15. Stgo. 1 : 9 .
Terminaré haciendo algunas preguntas a los que se
atreven a condenar a los creyentes en Cristo.
Los que decimos que somos salvos, ¿podemos decir
que no tenemos pecado? 1.? de Juan 1: 8.10.
El creyente en Cristo, ¿tiene poder para condenar a
otro que también cree en Cristo?
El que cree que será salvo por la ley, ¿tiene poder
para condenar a otro que no cree en la ley?
— 45 —
¿Es Dios el dueño de la ley c es el hombre?
Veamos las Escrituras. El que juzga a su hermano,
éste juzga a la ley, pero si juzgas a la ley, no eres guar-
dador de la ley, sino Juez. Uno es el dador de la ley, que
puede salvar y perder, ¿quién eres tú que juzgas a otrn?
Stgo. 4: 11.12.
Ya hemos encontrado la verdad, que el hombre no
tienen ningún derecho de condenar a otro por la ley, y el
que lo haga tendrá una responsabilidad muy grande de-
lante de Dios, porque la Escritura dice que Dios, es el
único que puede salvar o perder.
La ley ha quedado para los desobedientes a la gra-
cia de Cristo. 1.» Timoteo 1.: 8.10.
El origen de la ley y de la gracia. Agar simboliza
la ley'del Sinaí; la Jerusalém terrenal.
Sara simboliza la Jerusalém celestial, así es que nos-
otros somos como Isaac, hijos de la promesa. Gal. 4:
21 al 31.
Sigue el Señor ofreciendo la salvación gratuitamen-
te. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi pala-
bra y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna, no
vendrá a condenación. Mas pasó de muerte a vida. Juan
5: 24.
Cristo dice: yo soy la resurrección y la vida, el que
cree en él, aunque esté muerto, vivirá. Juan 11: 22 al 25.
Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y cre-
yeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo, porque todo aquel que invocare el nombre
del Señor, será salvo. Rom. 9: 9 al 13.
El que perdona a su hermano, será perdonado, mas
el que no perdona, no será perdonado. Mat. 6: 14, 15.
La unción del Señor os enseñará todas estas cosas, y
no tendréis necesidad que ninguno os enseñe. Juan 2: 27.
Ninguno enseñará a su prójimo que conozca al Se-
46 —
ñor, porque todos le conocerán y Dios no se acordará má»
de sus pecados. Heb. 8: 10 al 12. Juan 14: 26.
Dice la Palabra, que desde el dia que hemos creído
en Cristo, con arrepentimiento del corazón, seremos se-
llados con el Espíritu Santo. Efesios 1: 13.
Sigue diciendo el Señor, que no contristemos al Es -
píritu Santo, por él que hemos sido sellados para el dia
de la Redención, y que nos perdonemos los unos a los
otros, como Dios nos perdonó £n Cristo. Efes. 4: 30.32.
Seamos perfectos como Dios. Mat. 5: 48.
— FIN —