Educación en Valores y su Impacto Social
Educación en Valores y su Impacto Social
Introducción
El ser humano por naturaleza es racional y va en busca de la verdad, se educa para
acceder a la verdad, para desarrollar sus habilidades y profundizar en los conocimientos
necesarios que le llevarán a interpretar los fenómenos que suceden en el mundo que le
rodea. John Dewey (1998) argumenta que la educación se deriva de la participación del
individuo en la conciencia social de la especie, siendo un proceso que empieza
inconscientemente, casi en el momento mismo del nacimiento y que modela sin cesar las
facultades del individuo, saturando su conciencia, formando sus hábitos, ejercitando sus
ideas y despertando sus sentimientos y emociones. La educación es una de las bases
para que el ser humano pueda convivir con la sociedad y los valores son parte
fundamental del hombre. Formar en valores no es exclusivo de la educación religiosa, los
valores se traducen en su actuar cotidiano frente a los dilemas y conceptos profundos
como la vida, el trabajo, la verdad, el amor, etc. y las instituciones educativas están
orientadas a formar en valores más allá de la formación en conocimientos formales y
rigurosos, y del desarrollo de habilidades y destrezas específicas. El ser humano vive una
constante evolución en todos los aspectos y uno de los cuales es su disposición a educar
y a ser educado, de ahí su concepción como Homo Educandus (Freire, 2007). Konrad-
Adenauer-Stiftung (2016), señala, que desde la dialéctica de Platón, en la que la
argumentación, asume la finalidad de la educación por alcanzar un estado ideal a través
de los valores. Asimismo, que Aristóteles en el proceso inductivo, señala que el recurso
del maestro es proporcionar al niño las experiencias necesarias para realizar un juicio
reflexivo para lograr la virtud moral por medio del hábito y Pestalozzi citado por Arango y
Batista (2015) argumenta que ninguna educación intelectual y artesanal es posible si
antes no han sido educados los sentimientos y Pierre Bourdieu citado por Francés (2005),
concibe la educación como un medio para transformar la estructura social y desde esta
perspectiva, la educación se encarga de transmitir en el ser humano valores y modelos
de conducta que le permitan participar en una sociedad determinada (RUEDES, 2010).
Fullat (1992) afirma que educar es transmitir civilización. Por otro lado, Moore (2007) dice
que la educación
es el medio en el que se convierte al animal-humano, en ser humano. La esencia del
hecho educativo es el hombre mismo en evolución constante y no sólo el concepto de
persona ha cambiado con el tiempo. También se han modificado estructuras sociales,
políticas, económicas, filosóficas y epistemológicas, se han introducido avances
científicos para cambiar estilos de vida, se han fusionado y separado regiones y países,
y con ello han surgido nuevas necesidades y problemáticas educativas. De ahí que el
mundo globalizado exija ahora un nuevo modelo de ser humano (Prida y Pardo, 2014).
Estas exigencias en primer lugar se orientan a las universidades e instituciones de
educación superior, en el que están incluidas las Escuelas Normales para Maestros,
luego éstas deben realizar cambios, ajustes e investigaciones que les permitan adaptar
sus procesos educativos bajo nuevos paradigmas pedagógicos, para dar respuestas más
concretas a un mundo tan cambiante, para una educación real basada en valores, se
debe tomar en cuenta las dos dimensiones , la dimensión social y la dimensión filosófica,
para la transversalidad de los valores en los procesos educativos tal como lo señalan los
Acuerdos 649, 650, 651 y 652 del Plan de Estudios para la Formación de Maestros de
Educación Primaria, para la Educación Preescolar, para la Educación Primaria
Intercultural Bilingüe y la Educación Preescolar Intercultural Bilingüe, respectivamente
(2012).
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Educación en Valores
2. Marco teórico
2.1. Valores y el proceso educativo
Moore (2007), señala que detrás de todo acto educativo existe una intención y una
corresponsabilidad entre profesor y alumnos para lograr las metas educativas, las cuales
contienen la orientación del modelo de hombre que se desea formar para construir una
ciudad, una sociedad o un mundo mejor, entonces ser educado o estar educado puede
implicar distintos aspectos, tales como poseer el mínimo de habilidades necesarias para
ocupar un lugar en la sociedad. Jean Piaget (RUEDES, 2010) define a la educación como
la acción de formar individuos capaces de tener una autonomía intelectual y moral, así,
se espera una educación moralmente aceptable, que aporte hombres moralmente
aceptables para mejorar las condiciones de la sociedad. Además de tomar en cuenta la
Formación Cívica, Moral y Ética, aunada a la necesidad latente de una educación para
la vida (a través del fomento y desarrollo de competencias). En este sentido, en el punto
7 de la Declaración de la XXI Conferencia Iberoamericana de Educación (2012) dice el
derecho a recibir una educación en valores, que incorpore el respeto a los derechos
humanos y a la formación democrática. Así como la incorporación en el sistema educativo
de una cultura de respeto, equilibrio y reconocimiento de los saberes ancestrales, todo
ello como garantía imprescindible de la transformación del Estado al servicio de los
ciudadanos, para la defensa de las leyes de la naturaleza y de la vida de los seres en su
conjunto y para el mayor desarrollo económico y social de los países. Los valores son
mecanismos sociales que se verbalizan y se actúan, éstos permiten a la persona adquirir
conciencia moral de sus decisiones y progresivamente alcanzar un desarrollo de vivencia
y principios que la constituyen. Las Teorías cognitivas del desarrollo moral, especialmente
la de Kohlberg (1981), son hoy la principal base psicológica para la elaboración y a la
vez, legitimación de los diseños curriculares para la enseñanza moral. Sus
investigaciones respecto a diversos niveles avalan su autoridad. Al respecto Kohlberg y
Turiel (1981:42), exponen: "...un campo educativo válido y legítimo es estimular el
desarrollo moral de todo niño, si es posible hasta el estadio sexto". Desde el aspecto
cognitivo, Kohlberg (1981) y desde
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la perspectiva de Dewey (2007), propone tres formas cualitativamente diferentes de
razonamiento moral: El nivel pre-moral o pre-convencional es aquel en el que la conducta
es motivada por los impulsos del medio social, con resultados para la moral, de acuerdo
con las consecuencias externas, reglas, leyes. En el segundo nivel o nivel convencional,
se actúa de acuerdo o en conformidad con el sistema de normas establecidas. Se da
gran importancia a las expectativas del individuo como miembro del grupo. El tercer nivel
o nivel post-convencional, llamado también de principios, es en el que se establecen
principios y valores morales, la conducta es guiada por el pensamiento del individuo que
juzga por sí mismo. No se aceptan las normas como en el nivel anterior. Que en la
educación, se refleja en el modelo educativo, como el conjunto de prácticas, métodos,
teorías y filosofías que una institución educativa (Joyce y Weil, 2002), en la que debe
incluir a los Valores, formal e informal, para organizar, evaluar y justificar sus procesos
de enseñanza-aprendizaje. Para intencionalizar, potencializar y operacionalizar los
valores en el proceso de Enseñanza-Aprendizaje se requiere, determinar los sistemas de
valores y sus contenidos en el diseño curricular (Joyce, Calhoum, y Hopkins, 1997), en
este caso de las Escuelas Normales para Maestros, y precisar los principios didácticos
que condicionan una manera específica de planificar, ejecutar y evaluar el proceso de
enseñanza-aprendizaje, que influyen en un nuevo tratamiento de las relaciones de los
componentes de la didáctica. Además es necesario hacerla explícita y sistematizarla en
la propia didáctica, de ahí que deban precisarse un conjunto de principios teórico-
metodológicos, para dicha educación comprometida, valorativa, reflexiva y en valores. La
educación en valores es un proceso sistémico, pluridimensional, intencional e integrado
que garantiza la formación y el desarrollo, el cual se concreta a través de lo curricular,
extracurricular y en toda la vida escolar del alumno (Prida y Pardo, 2014). La educación
en valores debe contribuir a que el proyecto de vida de un individuo se convierta en un
modelo sobre la base de aquellas orientaciones de la personalidad que definen el sentido
fundamental de su vida, como el conjunto de representaciones mentales sistematizadas
sobre cuya base se configuran las actitudes y disposiciones teóricas del individuo, y que
para ejercer una
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Educación en Valores
dirección autentica de la personalidad, este modelo debe tomar una forma determinada
en la actividad social del individuo y en las relaciones con las personas. Es decir, no sólo
en lo que el individuo quiere ser, sino en su disposición real y sus posibilidades internas
y externas de lograrlo y de darle una forma precisa (D’ Ángelo, 1996).
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nueva Educación Básica en México debe favorecer el desarrollo de competencias (Plan
Nacional de Desarrollo 2013-2018), el logro de los estándares curriculares y los
aprendizajes esperados a través de la Reforma Integral de la Educación Básica (2010) –
RIEB, en donde se define una competencia como la capacidad de responder a diferentes
situaciones; esto implica un saber – hacer (habilidades), con saber (conocimiento), así
como la valoración de las consecuencias de ese hacer (valores y ética) siendo un nuevo
atributo de la Educación Básica el ser un espacio capaz de brindar una oferta educativa
integral (Fortoul, 2014). Con fundamento en el derecho a recibir una educación en
valores, como se señala en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 , para fortalecer
las capacidades de los maestros para la enseñanza, la investigación, la difusión del
conocimiento y el uso de tecnología, y la elevación de la calidad educativa a través del
fortalecimiento de los valores éticos de los alumnos y transmisión de conocimientos y
habilidades para el trabajo, principalmente. Con una educación completa con las
habilidades para aprender, aplicar y desarrollar conocimientos, el aprecio por los valores
éticos, el civismo, la historia, el arte y la cultura, los idiomas y el deporte. Surge un modelo
educativo para aprender a vivir con ética y valores, el Modelo Formación en Valores ,
como un catalizador que resuelve de raíz el círculo vicioso del contexto actual, formando
a la niñez y la juventud en el análisis y la reflexión de los más diversos temas,
sustentados en los valores, la ética y el respeto a los derechos humanos, el amor a sí
mismo, a los demás, al país y al planeta (Exe, 2012). De igual forma, es un método para
aprender ética y valores en donde, utilizando el diálogo, se genera el análisis de los
puntos de vista o circunstancias que vive cada estudiante, con la intención de llevarlos
a la reflexión y conciencia del bien y el mal por medio del razonamiento. A partir de los
requerimientos que señala la RIEB (2010), para fortalecer la forma de enseñar, el modelo
emplea en su metodología y estructura actividades orientadas al desarrollo de
competencias, la formalización de los conocimientos, la evaluación, el análisis y la
reflexión. En ese sentido, se crean escenarios basados en los derechos humanos y el
respeto a la dignidad humana. Es así que cualquier niño o niña debe desarrollarse
intelectual,
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Educación en Valores
social, emocional y físicamente. Para ello, se requiere que los docentes desarrollen
empatía hacia las formas culturales y necesidades de los alumnos que pueden ser
distintas a sus concepciones. Con base en el Acuerdo 592, del acuerdo nacional para la
modernización de la educación básica, el Modelo Formación en Valores visualiza
conceptos de calidad educativa, la necesidad de resolver a fondo y de raíz los problemas
sociales que agobian al país, a la sociedad y a la niñez (Exe, 2012): 1. Incorpora temas
de relevancia social para favorecer aprendizajes relacionados con valores y actitudes sin
dejar de lado conocimientos y habilidades, 2. Renueva el pacto entre el estudiante, el
docente, la familia y la escuela para promover normas de convivencia, se reflexiona sobre
los derechos y las responsabilidades sociales, sobre el poder y la autoridad en la escuela
con la participación de la familia, 3. Fortalece la tutoría y la asesoría académica, 5. Toma
en cuenta los campos de formación para la Educación Básica (Lenguaje y comunicación,
Exploración y comprensión del mundo natural y social, y Desarrollo personal y para la
convivencia). Las competencias que se han desarrollado son las requeridas para la
Educación Básica y para el desarrollo a lo largo de la vida. Empezando con los docentes
para la transmisión adecuada con las niñas y los niños: 1. Competencias para el
aprendizaje permanente, 2. Competencias para el manejo de la información, 3.
Competencias para el manejo de situaciones, 4. Competencias para la convivencia y 5.
Competencias para la vida en sociedad. El modelo crea ambientes de aprendizaje que
incentivan la curiosidad, la imaginación, el gusto por el conocimiento, la creatividad, la
autonomía y el pensamiento crítico en las y los estudiantes, mediante la incorporación de
innovaciones educativas, con el análisis y reflexión de casos reales en temas de valores,
ética y educación cívica. Además de contribuir a la formación de una ciudadanía
democrática, promoviendo en la escuela formas de convivencia y de reflexión, acordes
con los principios y valores de la democracia y los derechos humanos; con el estudio y
desarrollo del compromiso individual para modificar una conducta que afecta a su entorno
escolar, familiar y social.
La teoría del desarrollo moral de Kohlberg (1981) y Dewey (1998), sirve de base para
construir un modelo didáctico de educación moral y ética en la formación en valores,
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con dos finalidades básicas: a) Estimular al niño y a la niña para alcanzar un estadio
moral superior al que se encuentra. Y b) Animar / incitar hacia una consistencia entre
juicio y actuación moral. Además, El Modelo Formación en Valores, establece dos
estrategias metodológicas: a) Discusión y diálogo sobre dilemas morales abiertos,
debidamente adaptados al nivel de grupo, cuya resolución pueda propiciar el role-taking
(ponerse en el lugar del otro, descentrarse), y con ello, el desarrollo moral y b) Un sistema
pedagógico escolar y organizativo (Comunidad escolar junta), con una estructura
organizativa democrática y participativa, como contexto de atmósfera moral, que posibilite
el desarrollo moral. Modelo Formación en Valores (Modelo Educativo para aprender a
vivir con ética y valores) visualiza conceptos de calidad educativa, la necesidad de
resolver a fondo y de raíz los problemas sociales que agobian al país, a la sociedad y a
nuestra niñez.
3. Metodología
El presente trabajo es el resultado de una investigación no experimental, cuantitativa
y explicativa. También es de carácter longitudinal y la muestra la componen 353 docentes
de educación básica (3º, 4o, 5º y 6º grado de primaria y del 3er grado de nivel secundaria),
seleccionados a conveniencia, en el estado de Puebla1. El objetivo de la investigación,
es analizar el grado de factibilidad para implementar el Modelo Formación en Valores en
los planes y programas de estudio en Educación Básica y en escuelas normales. El
alcance del presente, abarca en este caso, solo el análisis de comparación sobre los
avances, reflexiones y cambios de percepción que tenían los docentes, antes de
implementar el modelo (antes de julio 2012) y después de ello (diciembre 2013). Aunque
se tienen todos los datos y análisis de esta comparación de percepciones en los niños y
jóvenes, y en los padres de familia, por lo extenso de la investigación. Los
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Educación en Valores
constructos se determinaron con base en los modelos teóricos de Kohlberg y en los
elementos académicos del Modelo Formación en valores: i) Autoconocimiento (el valor
de conocerse y respetarse así mismo en su entorno) y ii) Necesidades y Valores (los
valores diarios con base en su contexto). El instrumento estuvo compuesto por 42 ítems
(del 1 al 5 para el perfil psicodemográfico, del 6 al 9 para autoconocimiento y del 10 al 22
para necesidades), el cual se aplicó de forma directa a los sujetos de educación básica
(ver Tabla 1).
4. Resultados
Además de una prueba piloto para la validación del instrumento (a 18 niños de educación
básica, 21 docentes y 19 padres de familia), se realizó el cálculo de consistencia interna
basado en el alfa de Cronbach en los constructos de los docentes, que permitió estimar
la fiabilidad del instrumento. El cual fue de 0.745 (determinada como buena),
correspondiendo a todos los elementos tipificados, en la primera etapa antes del Modelo.
En la segunda etapa, después de experimentar el Modelo, el cálculo
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de consistencia interna basado en el alfa de Cronbach en los constructos de los docentes,
fue de 0.975 (determinada como excelente), correspondiendo a todos los elementos
tipificados. La escala empleada fue de Likert, donde 1=Totalmente en desacuerdo y
5=Totalmente de acuerdo .
Con respecto al perfil de los sujetos, en este caso, docentes de educación básica de
4º, 5º y 6º grado de Primaria y del 3º grado de secundaria. La muestra estuvo compuesta
del 51% de hombres y el 49% de mujeres. De todos ellos el 65% estudiaron la licenciatura
en educación (primaria, especial o básica) y el resto, pertenece al programa anterior de
formación educativa (sin licenciatura), el 35%. Los primeros son relativamente jóvenes y
los últimos, son docentes con más de 20 años de experiencia. En este análisis, podemos
identificar la zona geográfica de donde imparten clases: el 15.3% a Acatlán de Osorio
(Izúcar de Matamoros), el 16.1% a Chignahuapan (Huauchinango), el 11.3% a Cholula
(Cholula), el 10.2% a la Ciudad de Puebla (Puebla), el 15.9% a Soltepec (Ciudad Serdán),
el 20.4% a Tecamachalco (Tehuacán) y el 10.8% a Zacapoaxtla (Teziutlán).
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Educación en Valores
A partir de vivir las experiencias en valores y reflexiones éticas que promueve el
Modelo Formación en Valores, los Docentes de Educación Básica en Puebla, mejoraron
su autoestima. Al pasar de una media de 1.89 a una media de 3.15, si bien, el último dato
se relaciona con la indiferencia hacia una vida con valores en el fortalecimiento de la
autoestima, como iniciadora del amor propio y la seguridad individual de los individuos.
Los docentes pasaron de ser negativos, a ser indiferentes. Se debe remarcar, que en la
prueba de 2012 existía una selección mínima de 1, la más baja. En la prueba de 2013 ya
ningún sujeto seleccionó 1, el nivel más bajo fue 3, lo que refleja un avance personal.
También, en el autoconocimiento de sus potencialidades, limitaciones y sobre todo el
sentido de vida que tienen los individuos, los docentes reforzaron este conocimiento
provocando un incremento en la seguridad propia, la cual debe repercutir en la seguridad
de los niños y jóvenes que educan y forman en las aulas. La media, en julio de 2012, es
de 2.6, con un rango de 1. Algo parecido, sucede con la Creencia, incremento la media
de 2.8 a 4.3, el rango de decisión del sujeto es de 1, sin problemas en la dispersión en
las percepciones.
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través del docente como agente de cambio y pivote en la formación de los alumnos, fue
relativamente mayor, en comparación de julio 2012 a diciembre de 2013. Todas las
variables pertenecientes a este constructo, sólo tuvieron un incremento relativo, ya que
tuvieron en promedio 1 punto más en relación al estado inicial. Los docentes de
educación básica del estado de Puebla, consideran que los valores ayudan a mejorar la
salud física de las personas. Cuidado personal, aseo y condiciones generales de la
vivienda, pasando de una media de (Salud) 3.22 en julio de 2012 a una media de 3.87
para diciembre de 2013 (después de un año de participar en el modelo formación en
valores). La posesión de bienes materiales, como valor, no tuvo cambio significante. La
media al inicio de esta investigación fue de 3.40, para la etapa final la media fue de 3.67,
sólo 27 décimas más. Lo que se puede interpretar, que la posesión de bienes materiales
no es significativa en la aplicación de los valores.
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Educación en Valores
El amor, como parte emocional del individuo, que va desde el amor a los padres como
el amor a la pareja, tuvo un cambio de 1 punto (de una media de 3.72 a una media de
4.51). Los valores también impactan en las relaciones de amistad, la lealtad y la
convivencia con los demás. Para el docente, esta relación de amistad es importante, la
media pasó de 3.11 a una media de 4.35. La libertad es fundamental para la seguridad y
fortalece de los individuos, es la clave para el desarrollo de una vida de convivencia, de
creatividad y de ser una persona con fácil movilidad en su propio contexto, la media de
esta variable pasó de 3.00 a 4.51. Otro aspecto fundamental en las personas, es el valor
de la seguridad, de sentirse resguardado desde sus emociones hasta su integridad física.
Para este caso, la media al inicio fue de 3.08, lo que significaba que para los docentes no
era importante el valor de la seguridad, después de participar en el modelo de formación
en valores, los docentes consideran y están de acuerdo (con una media de 4.51), en que
el valor de seguridad es importante en el desarrollo y formación de los alumnos. La
creatividad como valor, nos permite que tanto docentes como alumnos, desarrollen ideas
y que se sientan libres de crear basados en valores en beneficio para con y la sociedad.
Antes del modelo los docentes no estaban de acuerdo en ello (media de 2.85), después
lo consideraron importante (media de 4.51).
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menor y 4 como mayor (tanto antes como después del Modelo), lo que demuestra que no
totalmente están de acuerdo en el impacto de los valores de reconocimiento y la
pertenencia en el contexto educativo. El valor de la belleza, obtuvo una media de 3.50 en
julio de 2012 y para diciembre de 2013 la media fue de 4.35, lo que significa, que los
docentes consideran que el valor de la belleza es importante para que la imagen y el
arreglo sea complemento de una autoestima fuerte y coadyuve al fortalecimiento de la
seguridad en los alumnos (el valor de la estima tuvo una media de 3.41 al inicio y después
de 4.14). La trascendencia de un individuo se genera a través de fortalecer la pertenencia,
el reconocimiento y la estima. Lo que resulta directamente proporcional el efecto del
docente en el alumno para formar personas de bien (la media del valor de trascendencia,
al inicio fue de 3.39 y al final fue de 4.15 y el valor del bien común, la media al inicio fue
de 3.71 y al final de 4.15).
5. Conclusiones
La educación desde la concepción de su concepto y hasta su evolución como actividad
en la sociedad humana, ha tenido vaivenes, aciertos y desaciertos que van desde la
época histórica, influencia política, cultural, social, contexto económico, intereses
grupales e individuales de las personas que han representado a la educación en cualquier
de los enfoques antes descritos. Asimismo a la educación se le ha visto, y es, como una
herramienta poderosa para conquistar, aplacar grupos sociales, para acceso a mejores
niveles de vida y para el entendimiento de la vida misma en la interacción social y
evolución de los hombres. Por lo que la Formación en Valores debe iniciar en la educación
preescolar y debe culminar en la universidad, arraigando en el trayecto los fundamentos
de la ética y los valores, fortaleciéndose a lo largo de la vida. Que sin duda, detonará en
el cambio del ser humano, que se requiere para transformarse a sí mismo y en
consecuencia a su entorno: familia, sociedad, país y mundo. En una sociedad en crisis,
donde los preceptos éticos son trastocados por todos los sectores, formar en Valores
genera emprendedores y auténticos líderes que de forma inexorable, constante y sólida,
pero sin el desarrollo de las capacidades docentes para una buena
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