República Bolivariana de Venezuela
Universidad Rómulo Gallegos
Programa de Medicina
Hígado:
Dra. Susan Olivo
Estudiantes:
Eleanny Rojas
Wilmer Torres
Gustavo Simons
Lisdee Bello
Nelson Sútil
Rosmar Romero
11/10/2023
Hígado:
Es un órgano metabólicamente complejo. Los hepatocitos (células paranquimatosas
del hígado) desempeñan las funciones metabólicas de este órgano.
El hígado es la glándula más grande del cuerpo humano y posee una diversidad de
funciones que se relacionan entre sí coma tales como la hematopoyéticas,
metabólicas, secretoras y excretoras entre otras.
El hígado es un órgano de color marrón rojizo oscuro con forma muy similar a un
triángulo y pesa un promedio de 1.4 kg en las mujeres y 1.8 kg en los hombres se
encuentra situado en la parte superior derecha de la cavidad abdominal debajo del
diafragma Y encima del estómago, el riñón derecho y los intestinos.
El hígado aparece en el ser humano como un órgano diferenciado, a partir de la cuarta
semana de embarazo tiene su origen en un divertículo del endodermo: la parte
superior origina al parénquima hepático y la inferior, el conducto y la vesícula biliar.
Cabe destacar que el hígado es uno de los órganos más importantes en cuanto a la
actividad metabólica del organismo punto regula la mayoría de los niveles de
sustancias químicas de la sangre y secreta una sustancia denominada bilis, qué ayuda
a transportar los desechos del hígado.
Los aspectos o rasgos normales son de 4,5 a 5 cm a la semana de edad, y a los 12
años los valores normales para niños son de 7 a 8 cm y para niñas de 6 a 6,5 CM en
una persona adulta tienen una medida de 26 cm de ancho y 15 cm de alto.
Estroma:
Es el tejido de sostén. El hígado está cubierto por una gruesa cápsula de tejido
conjuntivo denso que se llama cápsula de Glisson.
Cápsula de glison:
Es una capa fina de fibrosa (de colágeno) que recubre la superficie externa del hígado.
Está cubierta por una monocapa de células mesoteliales recubrimiento fibroso de
tejido conjuntivo que rodea Y contiene el parénquima del hígado presenta el hígado
para formar tabiques que lo dividen en lóbulos y lobulillos.
Tejido conectivo periportal:
Es una región específica de los bolillo hepático que se encuentra alrededor de la tríada
portal, histológicamente el tejido periportal Está compuesto por diferentes tipos de
células y estructuras que desempeñan funciones específicas en el hígado está
compuesto por hepatocito que son células principales del hígado canaliculos biliares
que son conductos entre los hepáticos y están involucrados en la secreción de virus
células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos de la criada portal y células de
Kupffer que son células especializadas del sistema inmunológico que se encuentran
en la pared de los sinuoides hepáticos.
Triada Portal:
Pequeña área triangular formada por tejido conjuntivo denso, cuyo seno se advierte:
una ramificación de la arteria hepática, una vena Porta y el sistema de vías biliares.
las estructuras de la tríada portal están separadas en su trayectoria extremapática
pero entran al lirio hepático envainados dentro de una capa engrosada de la
cápsula de Glisson.
Trama Reticular:
Es una estructura histológica que se encuentra en el tejido hepático y está compuesta
por células especializadas llamadas células de kupffer y celular estrelladas hepáticas.
Estas estructuras desempeñan funciones importantes en la eliminación de partículas
extrañas de la sangre como la síntesis de proteínas y La regulación del flujo
sanguíneo en el hígado.
Parénquima hepático:
Está formado por células hepáticas hepatocitos que se agrupan en placas o hileras los
cuales se anastomosan entre sí. los hepatocitos están dispuestos de tal manera que
constituyen una capa celular rodeada periféricamente por capilares sinusoids.
Lobulillo hepático:
El lobulillo hepático es la unidad estructural y funcional básica del hígado. Consiste en
una serie de células hepáticas dispuestas en forma de hexágonos, con una vena
central en el centro y radiando hacia afuera con placas de células hepáticas llamadas
hepatocitos. Estas placas están separadas por espacios llamados sinusoides, que son
vasos sanguíneos especializados que transportan la sangre desde la arteria hepática y
la vena porta hacia la vena central.
Cada lobulillo hepático tiene una estructura tridimensional compleja y está rodeado por
tejido conectivo llamado espacio portal, que contiene ramificaciones de las arterias
hepáticas, venas porta y conductos biliares. Además, los hepatocitos dentro del
lobulillo están organizados en láminas radiales que se extienden desde la vena central
hasta los sinusoides.
La función principal del lobulillo hepático es el procesamiento de nutrientes, toxinas y
productos metabólicos. Los hepatocitos dentro del lobulillo realizan funciones vitales
como la síntesis de proteínas, el almacenamiento de glucógeno, la desintoxicación de
sustancias nocivas y la producción de bilis.
En resumen, el lobulillo hepático es una estructura fundamental para el funcionamiento
adecuado del hígado y desempeña un papel crucial en numerosos procesos
metabólicos y detoxificación del organismo.
Laminas hepáticas:
Las láminas hepáticas son estructuras delgadas y planas que forman parte del tejido
hepático. El hígado está compuesto por miles de láminas hepáticas, las cuales están
dispuestas en forma de placas paralelas entre sí. Estas láminas están formadas por
células hepáticas llamadas hepatocitos, que se organizan en forma de cordones o
trabéculas.
Las láminas hepáticas son fundamentales para el funcionamiento del hígado, ya que
permiten la realización de diversas funciones, como la síntesis y almacenamiento de
nutrientes, la desintoxicación de sustancias nocivas, la producción de bilis y la
metabolización de medicamentos.
Además, las láminas hepáticas están atravesadas por vasos sanguíneos llamados
sinusoides hepáticos, los cuales permiten el intercambio de sustancias entre los
hepatocitos y la sangre. Estos sinusoides también están rodeados por células
especializadas llamadas células de Kupffer, que tienen un papel importante en la
eliminación de bacterias y partículas extrañas presentes en la sangre.
Capilares sinusoides:
Capilares sinusoides son un tipo especial de capilares que se encuentran en ciertos
órganos del cuerpo, como el hígado, el bazo y la médula ósea. Estos capilares tienen
una estructura única que les permite realizar funciones específicas en estos órganos.
Los capilares sinusoides tienen paredes muy delgadas y permeables, lo que facilita el
intercambio de sustancias entre la sangre y los tejidos circundantes. Además, su
diámetro es más grande que el de los capilares regulares, lo que permite el paso de
células sanguíneas y otras moléculas más grandes.
En el hígado, los capilares sinusoides permiten la filtración de productos de desecho y
toxinas del torrente sanguíneo, así como la absorción de nutrientes y medicamentos.
En el bazo, los capilares sinusoides ayudan en la eliminación de glóbulos rojos viejos y
dañados. En la médula ósea, los capilares sinusoides son importantes para la
producción y liberación de células sanguíneas.
En cuanto a los tipos celulares que se encuentran en los capilares sinusoides,
podemos mencionar:
1. Células endoteliales: Son las células que recubren internamente los capilares
sinusoides. Estas células tienen una estructura especializada con fenestraciones o
poros en su pared, lo que les permite un intercambio más eficiente de sustancias entre
la sangre y los tejidos circundantes.
2. Células de Kupffer: Son células especializadas del sistema inmunológico que se
encuentran en el hígado. Estas células están ubicadas dentro de los capilares
sinusoides hepáticos y tienen la función de eliminar bacterias, partículas extrañas y
células dañadas o envejecidas de la sangre.
3. Células estrelladas hepáticas: También conocidas como células de Ito, se
encuentran en el hígado y están asociadas con los capilares sinusoides hepáticos.
Estas células tienen una función importante en la regulación del flujo sanguíneo
hepático y también pueden almacenar vitamina A.
4. Macrófagos: Son células del sistema inmunológico que se encuentran en varios
tejidos del cuerpo, incluido el bazo. En los capilares sinusoides esplénicos, los
macrófagos juegan un papel crucial en la eliminación de glóbulos rojos viejos y otros
materiales extraños presentes en la sangre.
Espacios perisinisoidal:
Los espacios perisinusoidales del hígado, también conocidos como espacios de Disse,
son espacios microscópicos que se encuentran entre las células hepáticas
(hepatocitos) y los sinusoides hepáticos. Estos espacios están llenos de líquido y
contienen células especializadas llamadas células de Kupffer.
Los espacios perisinusoidales desempeñan varias funciones importantes en el hígado.
Actúan como un medio de comunicación entre los hepatocitos y los sinusoides
hepáticos, permitiendo el intercambio de nutrientes, metabolitos y productos de
desecho entre la sangre y las células hepáticas.
Secreción endocrina y exocrina del hepatocito:
El hepatocito es la célula principal del hígado y tiene una doble función en cuanto a la
secreción: endocrina y exocrina.
La secreción endocrina del hepatocito implica la producción y liberación de hormonas
en el torrente sanguíneo. El hígado produce varias hormonas importantes, como la
insulina-like growth factor 1 (IGF-1), que promueve el crecimiento y desarrollo de los
tejidos; la angiotensinógeno, que participa en la regulación de la presión arterial; y la
hepcidina, que regula los niveles de hierro en el organismo.
Por otro lado, la secreción exocrina del hepatocito se refiere a la producción y
liberación de sustancias hacia los conductos biliares. El hígado produce bilis, una
sustancia amarillo-verdosa que ayuda en la digestión de las grasas. La bilis se
almacena en la vesícula biliar y se libera al intestino delgado cuando se necesita para
emulsionar las grasas y facilitar su absorción.
En resumen, el hepatocito tiene una función endocrina al secretar hormonas hacia el
torrente sanguíneo y una función exocrina al secretar bilis hacia los conductos biliares.
Vías biliares intrahepaticas:
Las vías biliares intrahepáticas son un sistema de conductos que se encuentran dentro
del hígado y que transportan la bilis producida por las células hepáticas hacia los
conductos biliares extrahepáticos. Estas vías biliares están formadas por una red de
pequeños conductos llamados canalículos biliares, que se unen para formar conductos
más grandes conocidos como conductillos biliares.
Canaliculo bilio-capilar urtraestructurar:
El canalículo bilio-capilar es una estructura anatómica que se encuentra en el hígado.
Está formado por una red de pequeños conductos que conectan los canalículos
biliares, que transportan la bilis producida por los hepatocitos, con los capilares
sinusoidales, que son los vasos sanguíneos presentes en el hí[Link]
ultraestructura es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema biliar y
hepático.
Conductos de hering:
Los conductos de Hering, también conocidos como canalículos biliares, son pequeños
conductos que se encuentran en el hígado y conectan los hepatocitos (células del
hígado) con los conductos biliares más grandes. Estos conductos son parte del
sistema biliar y desempeñan un papel importante en la producción y transporte de la
bilis.
Los hepatocitos producen la bilis, que contiene sustancias como sales biliares,
colesterol y pigmentos biliares.
Conductos interlobulares:
Los conductos interlobulolilares del hígado son pequeños conductos biliares que se
encuentran entre los lobulillos hepáticos. Estos conductos se forman por la unión de
los canalículos biliares, que son las vías por donde fluye la bilis producida por los
hepatocitos.
Los conductos interlobulolilares se encargan de transportar la bilis desde los lobulillos
hepáticos hacia los conductos biliares más grandes, como el conducto hepático
común.
Vias Viliares Extrahepáticas:
Son los conductos que transportan la bilis desde la vesícula biliar hasta el intestino
delgado. Estas vías están compuestas por el conducto hepático común, el conducto
colédoco y el conducto pancreático.
La histología de las vías biliares extrahepáticas está compuesta por varias capas. La
capa más interna es la mucosa, que está formada por un epitelio cilíndrico simple y
células caliciformes que producen moco. Por encima de la mucosa se encuentra la
lámina propia, que contiene tejido conectivo laxo y vasos sanguíneos.
La capa submucosa se encuentra por encima de la lámina propia y está compuesta
por tejido conectivo denso. Esta capa contiene vasos sanguíneos más grandes y
glándulas mucosas que secretan moco.
La capa muscular se encuentra por encima de la capa submucosa y está formada por
dos capas de músculo liso. La capa muscular circular interna rodea el conducto y la
capa muscular longitudinal externa se encuentra por fuera de la capa circular.
La capa adventicia o serosa es la capa más externa de las vías biliares extrahepáticas
y está compuesta por tejido conectivo laxo y mesotelio.
En resumen, las vías biliares extrahepáticas están compuestas por una mucosa con
un epitelio cilíndrico simple y células caliciformes, una lámina propia con tejido
conectivo laxo, una submucosa con tejido conectivo denso, una capa muscular con
dos capas de músculo liso y una adventicia o serosa con tejido conectivo laxo y
mesotelio.
Canales Hepáticos mayor y común:
El canal hepático mayor, también conocido como conducto hepático común, es una
estructura que se encuentra en el sistema de vías biliares extrahepáticas. Es el
resultado de la unión del conducto hepático derecho y el conducto hepático izquierdo,
los cuales drenan la bilis producida por el hígado.
El canal hepático mayor tiene una longitud aproximada de 7-10 cm y un diámetro de
alrededor de 6-8 mm. Se origina en la unión de los dos conductos hepáticos y se dirige
hacia abajo y hacia la derecha. A medida que desciende, se une al conducto cístico,
formando el conducto colédoco.
El conducto colédoco continúa descendiendo y se une al conducto pancreático
principal en el duodeno, formando la ampolla de Vater. A través de esta ampolla, la
bilis y los jugos pancreáticos se liberan en el intestino delgado para ayudar en la
digestión de las grasas.
La histología del canal hepático mayor está compuesta por una capa interna de
epitelio cilíndrico simple, rodeada por una capa de tejido conectivo que contiene vasos
sanguíneos, vasos linfáticos y nervios. El epitelio cilíndrico simple es responsable de la
producción y secreción de la bilis.
En resumen, la histología del canal hepático mayor es importante para comprender su
función en la producción y secreción de la bilis, así como las enfermedades que
pueden afectar su estructura y función.
Canal Cístico:
El canal cístico es una estructura que se encuentra en el sistema de vías biliares y
conecta la vesícula biliar con el conducto colédoco. Su función principal es transportar
la bilis desde la vesícula biliar hacia el intestino delgado.
El canal cístico tiene una longitud aproximada de 4 cm y un diámetro de alrededor de
3-5 mm. Se origina en el cuello de la vesícula biliar y se dirige hacia abajo y hacia la
izquierda, uniéndose al conducto colédoco para formar la ampolla de Vater.
La histología del canal cístico está compuesta por una capa interna de epitelio
cilíndrico simple, rodeada por una capa de tejido conectivo que contiene vasos
sanguíneos, vasos linfáticos y nervios. El epitelio cilíndrico simple es responsable de la
producción y secreción de la bilis.
En conclusión, el canal cístico es una estructura importante en el sistema de vías
biliares que transporta la bilis desde la vesícula biliar hacia el intestino delgado. Su
histología y función están relacionadas con la producción y secreción de la bilis, así
como las enfermedades que pueden afectar su estructura y función.
Canal Colédoco:
Es otra estructura importante en el sistema de vías biliares. Es el conducto principal a
través del cual la bilis fluye desde la vesícula biliar y el hígado hacia el intestino
delgado.
El canal colédoco tiene una longitud aproximada de 8-10 cm y un diámetro de
alrededor de 6-8 mm. Se forma por la unión del conducto hepático común, que
proviene del hígado, y el conducto cístico, que proviene de la vesícula biliar.
La histología del canal colédoco es similar a la del canal cístico, con una capa interna
de epitelio cilíndrico simple rodeada por una capa de tejido conectivo que contiene
vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios. El epitelio cilíndrico simple también es
responsable de la producción y secreción de la bilis.
En resumen, el canal colédoco es el conducto principal a través del cual la bilis fluye
desde la vesícula biliar y el hígado hacia el intestino delgado. Su histología y función
están relacionadas con la producción y secreción de la bilis, así como las
enfermedades que pueden afectar su estructura y función.
Circulación Hepática:
Se refiere al estudio de la estructura y función de los tejidos y células que componen el
sistema circulatorio del hígado.
El hígado es un órgano vital que desempeña muchas funciones, incluida la filtración y
procesamiento de la sangre. La circulación hepática es única porque el hígado recibe
sangre de dos fuentes diferentes: la arteria hepática y la vena porta hepática.
La arteria hepática lleva sangre rica en oxígeno al hígado desde la arteria aorta. Esta
sangre se distribuye a través de las arterias hepáticas más pequeñas hacia los
hepatocitos, que son las células funcionales del hígado. Los hepatocitos utilizan el
oxígeno y los nutrientes presentes en la sangre para llevar a cabo sus funciones
metabólicas.
Por otro lado, la vena porta hepática lleva sangre desoxigenada y rica en nutrientes
desde los órganos digestivos hacia el hígado. Esta sangre pasa a través de los
sinusoides hepáticos, que son pequeños vasos sanguíneos ubicados entre los
hepatocitos. Los sinusoides hepáticos tienen una estructura única, con células
endoteliales fenestradas que permiten el intercambio de sustancias entre la sangre y
los hepatocitos.
Además de los hepatocitos y los sinusoides hepáticos, la circulación hepática también
incluye otros componentes, como las células de Kupffer, que son macrófagos
especializados en la eliminación de bacterias y partículas extrañas de la sangre, y las
células estrelladas hepáticas, que son células productoras de colágeno y otras
sustancias necesarias para la reparación del tejido hepático.
En resumen, la histología de la circulación hepática se caracteriza por la presencia de
hepatocitos, sinusoides hepáticos, células de Kupffer y células estrelladas hepáticas.
Estos componentes trabajan en conjunto para realizar funciones esenciales como el
metabolismo de nutrientes, la desintoxicación de sustancias nocivas y la producción de
proteínas y factores de coagulación.
Lobulillo Portal:
También conocido como lobulillo portal de rappaport es una unidad estructural
del hígado que se encuentra cerca de los espacios portales hepáticos. El lobulillo
portal se enfoca más en la estructura y organización de los espacios portales
hepáticos y los elementos vasculares y biliares asociados
El lobulillo portal está compuesto por una triada portal, que consiste en una
rama de la arteria hepática, una rama de la arteria portal y un conducto biliar. Estos
elementos se encuentran en estrecha relación y se distribuyen a lo largo de los
espacios portales hepáticos que son áreas donde inician la irrigación arterial, la
irrigación venosa y el drenaje biliar de los hepatocitos circundantes.
Lobulillo hepático:
Es la unidad básica del hígado y está compuesto por diferentes tipos de
células dispuestas en un patrón especifico.
Los acinos hepáticos:
Se refiere a una porción en forma de cuña dentro del con la vena centro
lobulillar en el centro, las arterias y los conductos biliares a sus lados, y los hepatocitos
alrededor de estos elementos vasculares
Los hepatocitos:
Son células principales del hígado y se distribuyen en placas que se extiende
radialmente desde la vena centro lobulillar hasta los límites del lobulillo hepático estas
placas de hepatocitos se denominan placas de hepatocitos trabeculares entre las
placas de hepatocitos se encuentran los sinusoides hepáticos que son capilares
vasculares porosos que permiten el intercambio de sustancia entre la sangre y los
hepatocitos.
Lobulillo hepático:
Los elementos histológicos del lobulillo hepático incluyen:
1. Células hepáticas (hepatocitos): Son las principales células funcionales del hígado y
desempeñan un papel clave en la síntesis y metabolismo de sustancias.
2. Sinusoides hepáticos: Son vasos sanguíneos de pared delgada que transportan la
sangre hacia la vena central. Están revestidos por células endoteliales fenestradas,
que permiten el intercambio de sustancias entre la sangre y los hepatocitos.
3. Células de Kupffer: Son macrófagos especializados en la eliminación de
microorganismos y partículas extrañas en la sangre que fluye a través del hígado. Se
encuentran entre las placas de células hepáticas.
4. Canalículos biliares: Son conductos que transportan la bilis producida por los
hepatocitos hacia los conductos biliares más grandes y finalmente hacia la vesícula
biliar y el intestino delgado.
Estos elementos trabajan en conjunto para llevar a cabo las funciones metabólicas y
de eliminación de toxinas del hígado.
Vena centrolobulillar:
La vena centro lobulillar es una estructura que se encuentra en el centro del lobulillo
hepático y tiene un papel importante en la circulación sanguínea del hígado. A
diferencia de los elementos histológicos mencionados anteriormente, la vena centro
lobulillar está compuesta principalmente por células endoteliales y células musculares
lisas.
● Las células endoteliales forman la capa interna de la vena centro lobulillar y
están especializadas en el intercambio de nutrientes y productos de desecho
entre la sangre y los hepatocitos. Estas células también tienen la capacidad de
regular el flujo sanguíneo y la presión dentro del lobulillo hepático.
● Las células musculares lisas se encuentran en la capa media de la vena centro
lobulillar y son responsables de la contracción y relajación de la vena para
regular el flujo sanguíneo. Estas células musculares lisas también contribuyen
a mantener la integridad estructural de la vena.
Láminas Hepáticas:
Los elementos histológicos de las láminas hepáticas incluyen los hepatocitos, los
sinusoides hepáticos y los conductos biliares.
● Hepatocitos: Son las células principales del hígado y constituyen la mayor parte
del parénquima hepático. Estas células son responsables de funciones
metabólicas importantes, como la síntesis de proteínas, el metabolismo de
lípidos y carbohidratos, y la desintoxicación de sustancias nocivas.
● Sinusoides hepáticos: Son vasos sanguíneos especializados que se
encuentran entre los hepatocitos. Estos sinusoides permiten la circulación de la
sangre a través del hígado y facilitan el intercambio de nutrientes, productos de
desecho y otras moléculas entre la sangre y los hepatocitos.
● Conductos biliares: Son estructuras tubulares que transportan la bilis producida
por los hepatocitos hacia los conductos biliares más grandes y finalmente hacia
la vesícula biliar o el intestino delgado. Los conductos biliares están revestidos
por células epiteliales especializadas en la secreción y transporte de la bilis.
Triada portal (espacio porto-biliar):
La triada portal es una estructura histológica que se encuentra en el lobulillo hepático y
está compuesta por tres elementos:
1. Vena porta: Es una vena que transporta la sangre rica en nutrientes desde los
órganos digestivos hacia el hígado. Esta sangre contiene los productos de la digestión
y es procesada en el hígado antes de ser distribuida al resto del cuerpo.
2. Arteria hepática: Es una arteria que transporta sangre oxigenada al hígado. Esta
arteria suministra oxígeno y nutrientes a las células hepáticas para su funcionamiento
adecuado.
3. Conducto biliar: Es un conducto que transporta la bilis producida por los hepatocitos
desde los canalículos biliares hacia los conductos biliares más grandes y finalmente
hacia la vesícula biliar y el intestino delgado. La bilis es importante para la digestión de
las grasas en el intestino.
La triada portal es fundamental para el suministro de sangre, oxígeno, nutrientes y
eliminación de productos de desecho del hígado, lo que permite su correcto
funcionamiento.