CLASIFICACION
Se considera bienes, cosas públicas a aquella que formando parte del patrimonio
estatal son utilizados por la administración y se clasifican por la forma en que
pueden ser utilizados y por su origen.
Uso común: corresponde por igual a todos los ciudadanos General: no
concurren circunstancias singulares Especial: concurren circunstancias
especiales
Uso privativo: ocupación de una porción del dominio público excluyendo su
utilización por los demás interesados.
Uso normal: conforme con el destino principal del dominio público.
Uso anormal: no conforme con el destino principal del dominio público.
En cuanto a la utilización de los bienes destinados al servicio público, teniendo en
cuenta que estos bienes no son utilizados directamente por los particulares sino a
través del servicio elaborado sobre ellos, se reducirá a las relaciones del usuario
con el prestador del servicio, como, por ejemplo, la utilización o concesión de
servicio regular de transporte de viajeros de carretera. Respecto a la utilización de
los bienes destinados al uso público, como hemos señalado responde a varias
clasificaciones. La distinción entre uso normal y anormal responde a una
clasificación por la relación del uso con el fin a que está destinado el bien. Así, uso
normal será conforme al destino natural del bien, como por ejemplo pasear por
una acera, y uso anormal cuando la utilización del bien se separa del destino
natural del mismo, como un quiosco en la acera.
Bienes públicos de uso común
En la actualidad el dominio público se entiende como el poder que tiene la
población y el Estado sobre determinados bienes. Se considera que los bienes del
dominio público son para el uso común directo e indirecto de los habitantes.
Es el uso común propiamente dicho y se suele definir por la doctrina como el que
puede ser realizado por cualquier ciudadano como tal sin que requiera una
cualificación especial y sin más título que su pertenencia a la comunidad, e incluso
a veces sin este requisito, pues no es necesario ni ser nacional.
Uso común directo cuando todos los habitantes pueden hacer uso de los bienes
del estado, bajo ciertas condiciones legales o reglamentarias, que permiten su
mantenimiento, aseguran su existencia y uso racional. Esas limitaciones de orden
público en el uso común se imponen por la necesidad de evitar el deterioro o
pérdida del bien público. Así por ejemplo hay restricciones de circulación, horario,
pago de tarifas etc.
Uso común indirecto Cuando los habitantes no pueden utilizar los bienes del
estado, pero lo hacen en su nombre los funcionarios y trabajadores públicos, para
realizar las actividades oficiales.
En consecuencia, el uso común, consiste en la facultad que tienen las personas
de usar los bienes públicos o estatales, ajustándose a las normas legales ordinaria
o reglamentarias. Teniendo las características siguientes:
• Es impersonal o abstracto: Pues pertenece a toda la población considerada
como una totalidad o generalidad, potencialmente usuaria del bien público.
• Es libre: Pues ejerce cuando se desea o necesita, bajo ciertas normas
legales y reglamentarias indispensables para lograr su uso racional y
protección.
• Es gratuito: Pues su utilización no reporta ganancias y cuando se cobrar
tasas por el uso, estas se invierten en su protección, mantenimiento
remodelación y modernización.
• Es igualitario: Porque lo puede usar toda la población en similares
condiciones y oportunidades.
• Es por tiempo indefinido: Pues su utilización no está sometida a
condiciones temporales, salvo los horarios establecidos legal o
reglamentariamente o las suspensiones necesarias para mantenimiento o
por razones de seguridad.
• Es imprescriptible: Porque trata de un derecho permanente que únicamente
puede terminar, cuando el bien desaparece o porque pasa a propiedad
particular.
Régimen legal
Como se estableció, los bienes se encuentran regulados en las siguientes leyes:
Constitución Política de la República de Guatemala:
Artículo 121: -Bienes del Estado. Son bienes del Estado: a) Los de dominio público;
b) Las aguas de la zona marítima que ciñe las costas de su territorio, los lagos, ríos
navegables y sus riberas, los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límite internacional
de la República, las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento hidroeléctrico, las
aguas subterráneas y otras que sean susceptibles de regulación por la ley y las aguas no
aprovechadas por particulares en la extensión y término que fije la ley;
c) Los que constituyen el patrimonio del Estado, incluyendo los del municipio y de las
entidades descentralizadas o autónomas;
d) La zona marítimo terrestre, la plataforma continental y el espacio aéreo, en la extensión
y forma que determinen las leyes o los tratados internacionales ratificados por Guatemala;
e) El subsuelo, los yacimientos de hidrocarburos y los minerales, así como cualesquiera
otras substancias orgánicas o inorgánicas del subsuelo; f) Los monumentos y las reliquias
arqueológicas;
g) Los ingresos fiscales y municipales, así como los de carácter privado que las leyes
asignen a las entidades descentralizadas y autónomas; y
h) Las frecuencias radioeléctricas.
Artículo 122: Reservas territoriales del Estado. El Estado se reserva el dominio de una
faja terrestre de tres kilómetros a lo largo de los océanos, contados a partir de la línea
superior de las mareas; de doscientos metros alrededor de las orillas de los lagos; de cien
metros a cada lado de las riberas de los ríos navegables; de cincuenta metros alrededor
de las fuentes y manantiales donde nazcan las aguas que surtan a las poblaciones.
Se exceptúan de las expresadas reservas:
a) Los inmuebles situados en zonas urbanas; y
b) Los bienes sobre los que existen derechos inscritos en el Registro de la Propiedad, con
anterioridad al primero de marzo de mil novecientos cincuenta y seis.
Artículo 124: Enajenación de los bienes nacionales. Los bienes nacionales sólo podrán
ser enajenados en la forma que determine la ley, la cual fijará las limitaciones y
formalidades a que deba sujetarse la operación y sus objetivos fiscales. Las entidades
descentralizadas o autónomas, se regirán por lo que dispongan sus leyes y reglamentos.
Artículo 142: De la soberanía y el territorio. El Estado ejerce plena soberanía, sobre:
a) El territorio nacional integrado por su suelo, subsuelo, aguas interiores, el mar territorial
en la extensión que fija la ley y el espacio aéreo que se extiende sobre los mismos;
b) La zona contigua del mar adyacente al mar territorial, para el ejercicio de determinadas
actividades reconocidas por el derecho internacional; y
c) Los recursos naturales y vivos del lecho y subsuelo marinos y los existentes en las
aguas adyacentes a las costas fuera del mar territorial, que constituyen la zona
económica exclusiva, en la extensión que fija la ley, conforme la práctica internacional.
Código Civil, Decreto Ley 106:
Artículo 443: - Cosas apropiables. - Pueden ser objeto de apropiación todas las cosas que
no estén excluidas del comercio por su naturaleza o por disposición de la ley.
Artículo 456: Dominio de los bienes. Los bienes son del dominio del poder público o de
propiedad de los particulares.
Artículo 457: Bienes del dominio público. Los bienes del dominio del poder público
pertenecen al Estado o a los municipios y se dividen en bienes de uso público común y de
uso especial.
Artículo 458: Bienes nacionales de uso común. Son bienes nacionales de uso público
común: 1o.- Las calles, parques, plazas, caminos y puentes que no sean de propiedad
privada; 2o.- Los puertos, muelles, embarcaderos y demás obras de aprovechamiento
general, construidos o adquiridos por el Estado o las municipalidades; 3o.- Las aguas de
la zona marítima territorial en la extensión y términos que fije la ley respectiva; los lagos y
ríos navegables y flotables y sus riberas; los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límite
al territorio nacional; las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento industrial, en
la forma que establece la ley de la materia; y las aguas no aprovechadas por particulares;
y 4o.- La zona marítimo-terrestre de la República, la plataforma continental, el espacio
aéreo y la estratósfera en la extensión y forma que determina la ley.
Artículo 459: Bienes nacionales de uso no común. Son bienes nacionales de uso no
común: 1o.- Los que están destinados al servicio del Estado, de las municipalidades y de
las entidades estatales descentralizadas, y los demás que constituyen su patrimonio; 2o.-
Los de uso público, cuando dejen de serlo de hecho o por virtud de una ley; 3o.- Los
ingresos fiscales y municipales; 4o.- El subsuelo, los yacimientos de hidrocarburos y los
minerales antes de ser extraídos, así como cualquiera otra substancia orgánica o
inorgánica del subsuelo; 5o.- Los terrenos baldíos y las tierras que no sean de propiedad
privada; 6o.- Los que habiendo sido de propiedad particular queden vacantes, y los que
adquieran el Estado o las municipalidades por cualquier título legal; 7o.- Los excesos de
propiedades rústicas o urbanas, de conformidad con la ley; y 8o.- Los monumentos y las
reliquias arqueológicas.
Artículo 461: Aprovechamiento de bienes nacionales. Los bienes de uso común son
inalienables e imprescriptibles. Pueden aprovecharse de ellos todos los habitantes, con
las restricciones establecidas por la ley, pero para aprovechamientos especiales se
necesita concesión otorgada con los requisitos que establecen las leyes respectivas.
Artículo 462: Los bienes que constituyen el patrimonio del Estado, de los municipios y de
las entidades estatales descentralizadas están sujetos a las leyes especiales y
subsidiariamente a lo dispuesto en este código.
ADQUISICIÓN Y DISPOSICIÓN DE BIENES DEL ESTADO
1.10.1 Enajenación y transferencia de bienes del Estado. En el caso de enajenación y
transferencia de bienes inmuebles, muebles o materiales propiedad del Estado, así como
para la venta de bienes muebles o materiales se seguirá el procedimiento de la subasta
pública (Artículos 89 al 98 de la Ley de Contrataciones del Estado). En principio, la
Administración Pública podrá enajenar y disponer de sus bienes al igual que un particular,
pero debido a los intereses públicos que persigue, hay reglas administrativas especiales
que se superponen a las reglas civiles.
1.10.2 De Bienes muebles e inmuebles Para el caso de la enajenación de muebles e
inmuebles propiedad del Estado, o de sus entidades autónomas y descentralizadas,
deberá emitirse un Acuerdo Gubernativo por conducto del ministerio o ministerios que
correspondan.
Si se trata de bienes del Estado. O un Acuerdo de la autoridad máxima de la entidad
autónoma o descentralizada de que se trate por cuyo medio: - Se deberá describir en
detalle los bienes cuya enajenación se llevará a cabo, incluyendo sus datos registrales
con base en la certificación correspondiente. - Se dispondrá, si se juzga necesario, la
práctica de uno o más avalúos por valuador autorizado.
No obstante, lo anterior, el avalúo será obligatorio cuando el procedimiento de
enajenación requiera de la determinación de una base mínima a partir de la cual deban
presentarse las ofertas respectivas. En este caso, podrá disponerse que de no
presentarse ofertas que cubran la base ésta podrá reducirse con arreglo a una fórmula
preestablecida en propio acuerdo.
Se determinará las bases del procedimiento de oferta y subasta pública u otro mecanismo
análogo, incluyendo los medios de publicación de la oferta y las garantías tales como
depósitos o fianzas, necesarios para participar. - Se podrá acordar si se juzga
conveniente a los intereses del Estado de la entidad enajenante, la contratación de
personas naturales o jurídicas especializadas en la intermediación con bienes muebles o
inmuebles para que se hagan cargo de la ejecución del procedimiento de oferta y subasta
pública u otros mecanismos análogo sujeto, en todo caso, a las normas y condiciones
cuyas bases se deberán determinar en el Acuerdo respectivo, como se dispone en el
numeral anterior y, - Se juzga conveniente a los intereses del Estado o de la entidad
correspondiente, se podrá disponer la contratación de intermediarios de prestigio
internacional de modo que la oferta y subasta pública u otro mecanismo análogo,
promueve a nivel internacional, cumpliéndose, en todo caso, con las bases generales que
rijan la enajenación.
El acuerdo de enajenación de bienes muebles e inmuebles que se emita por la autoridad
máxima de cualquier entidad autónoma o descentralizada, deberá presentarse al
Organismo Ejecutivo para su ratificación mediante acuerdo dictado en Consejo de
ministros o, por el contrario, para su improbación. El acuerdo de ratificación, podrá incluir
modificaciones de los dispuesto en el acuerdo que se presente por la entidad que se
propone realizar la enajenación, de manera que sus términos y preceptos se adecuen a la
política general del Estado. (Artículo 90 de la Ley de Contrataciones del Estado,
reformado por el decreto 20-97 del Congreso de la República de Guatemala)
Procedimiento para la enajenación y transferencia de bienes del estado
1.11.1 Concesiones Se entiende por concesiones, la facultad que el Estado otorga a
particulares, para que por su cuenta y riesgo construya, produzcan, instalen, mejores,
conserven y administren una obra, bien o servicio público bajo el control de la entidad
concedente con o sin ocupación de bienes públicos, a cambio de una remuneración que
el particular cobre a los usuarios de la obra, bien o servicio. (Artículo 95 de la Ley de
contrataciones del Estado, reformado por el Decreto 20-97 del Congreso de la República
de ctualmen).
“Son actualmente mínimas del Estado las siguientes: 1. Obtener los derechos de los
servicios concesionados. 2. Rescatar el servicio por causa de utilidad pública tales como
servicio deficiente, aumento desmedido de precios o por fuerza mayor o caso fortuito. 3.
Revisar las tarifas y velar por que sean ellas las que se cobre. 4. Supervisar la actualidad
de la concesión hasta su vencimiento”. Le queda prohibido al Estado dar concesiones de
servicios en los que actualmente se obtengan utilidades. “La concesión finalizará por las
causas siguientes: 1. Cumplimiento del plazo. 2. Por rescisión en los casos que se
establecen en el contrato respectivo 3. Por revocación por acuerdo gubernativo”. (Artículo
95 de la Ley de Contrataciones del Estado, reformado por el Decreto 20-97 del Congreso
de la República de Guatemala).
En la ley se establecen una serie de cláusulas que en forma obligatoria debe contener el
contrato administrativo dentro del Artículo 97 de la Ley de Contrataciones del Estado. El
procedimiento se encuentra regulado en los Artículo 63 al 70 del Reglamento de la Ley de
Contrataciones del Estado. 1.11.2 Arrendamiento Se encuentra regulado lo relativo al
arrendamiento dentro del artículo 44 de la Ley de Contrataciones del Estado, se establece
en el mismo que no será obligatoria la licitación pero se ajustarán a la cotización o al
procedimiento determinado de la ley o su reglamento. El arrendamiento con o sin opción
de compra de inmuebles, maquinarias y equipo dentro o fuera del territorio nacional
conforme al procedimiento determinado en el Reglamento de la Ley de Contrataciones del
Estado. El arrendamiento de inmuebles, maquinarias y equipo podra efectuarse siempre
que el organismo, dependencia o entidad interesada careciere de ellos, los tuviere en
cantidad insuficiente. Para el efecto, la dependencia o unidad intersada deberá verificar la
necesidad y conveniencia de la contratación, a precios razonables en relación a los
existentes en el mercado, y con estos se les presenta a la autoridad administrativa
superior, si lo considera procedente, para la realización del contrato respectivo, sin
perjuicios de poder aplicar el procedemiento de la cotización, a criterio de la autoridad.
BIENES DEL DOMINIO PUBLICO
Como elementos de ese patrimonio se destacan los siguientes:
El conjunto de bienes inmuebles y muebles tangibles e intangibles.
Los primeros se les identifica como bienes raíces rústicos o urbanos, de uso
común, destinados a un servicio público o de propiedad privada del Estado, como
el suelo y las construcciones adheridas al mismo, es decir, terrenos, casas,
edificios, etcétera; los segundos, como su nombre lo indica son aquellos que se
pueden mover de un lugar a otro como el mobiliario y equipo de las oficinas
públicas, vehículos, maquinaria, herramienta de trabajo, etcétera, y pueden estar
destinados a prestar un servicio público o estar catalogados como del dominio
privado del Estado. Son tangibles los que se pueden tocar o medir o pesar; y los
intangibles son todos aquellos que no se pueden tocar, como el espacio aéreo, los
derechos sobre patentes y marcas, etcétera.
Se clasifican en bienes del dominio público y privado.
En el primer supuesto, y como rasgos distintivos, se trata de bienes que son
inalienables, imprescriptibles e inembargables, como pueden ser los de uso
común, los destinados a un servicio público y los de dominio directo de la nación.
En el segundo caso, existen los bienes inmuebles y muebles del Estado, que
tienen una situación jurídica similar a la propiedad de los particulares, ya que
pueden venderse, rentarse, dominarse o permutarse, y por ello son susceptibles
de la mayoría de contratos regulados por el derecho civil.
Los ingresos del Estado por vías de derecho público y privado.
Los ingresos por vías de derecho público son aquellos que decreta el Estado
como entidad soberana para cumplir sus funciones de orden público y de interés
social conocidos como impuestos, derechos contribuciones de mejoras,
aprovechamientos, empréstitos, emisión de bonos de deuda pública y de moneda
de curso legal y van enfocados a cubrir el gasto público o el presupuesto de
egresos. El entero de los citados rubros, se puede exigir en forma coactiva en
caso de incumplimiento de los contribuyentes para no entorpecer la marcha de la
administración pública. Los ingresos por vías de derecho privado, son el resultado
de actividades mercantiles o empresariales del Estado, por medio de sus
organismos descentralizados, empresas públicas o de participación estatal o por el
uso, explotación o enajenación de sus bienes del dominio privado, por bonos,
intereses a su favor, etc., en donde el obtener utilidades, ganancias o capitales se
incrementa su patrimonio, para hacerle frente al gasto público, este tipo de
ingresos se les conoce en el derecho fiscal como productos.
Los derechos sobre patentes, marcas industriales y comerciales o derecho de
autor.
Su destino, uso o aprovechamiento es de orden público e interés social. “Quiere
decir que el patrimonio del Estado debe ser para beneficio de todo el pueblo, con
el objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, lograr el
desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la
población urbana y rural.”