La presente monografía aborda un tema que ha dado mucho que hablar durante los
últimos años, tiene como objetivo fundamento explicar el riesgo de extinción de las
tortugas marinas en México, para conocer los detalles de desaparición; pues el hombre
ha modificado el equilibrio de este ecosistema, con las repercusiones de las tortugas,
así mismo el ambiente donde viven.
Este es un problema a nivel mundial en la actualidad puesto que la taza de extinción de
no solo las tortugas sino los demás es de diez a cien veces superior a épocas pasadas.
Nuestro trabajo busca concientizar a todas las personas que les llegue esta información
de preservar esta especie, mostrando acciones que nos ayude a tener el equilibrio con
nuestro ecosistema.
En muchos países se hace tráfico ilegal de sus caparazones como decorativo o sus
carne y huevos para manjares.
El peligro de extinción de tortugas marinas con el resultado de la alta contaminación en
mares- pues en las bolsas, latas y plásticos quedan atrapadas provocando su muerte.
El cambio climático también es parte de este problema.
La extinción.
Actualmente la UICN es la autoridad mundial en cuanto al estado de los animales, así
como medidas para protegerlos.
La UICN utiliza categorías y criterios preestablecidos que tienen la intención de ser un
sistema fácil de la compresión para clasificar las especies de tortuga que están en más
alto riesgo de extinción.
Esta es una lista con algunos de los nombres de las tortugas que están en peligro de
extinción.
Tortuga verde (Chelonia mydas)
Tortuga bastarda, cotorra o lora
Tortuga laud o baula
Tortuga boba o caguama
Tortuga golfina
Tortuga de caja rayada
Tortuga cuatro cenegas
Tortuga caparazón blando
Dentro de las especies amenazadas de extinción hay dos categorías, En Peligro y
Vulnerable.: Una especie se considera En Peligro de Extinción cuando enfrenta un
riesgo muy alto de extinción en la Región. Incluye las categorías UICN (2001) En
Peligro Crítico (CR) y En Peligro (EN).
La degradación y perdida de su hábitat.
Las tortugas marinas dependen de las playas para desovar. El desarrollo costero
descontrolado, el tráfico de vehículos en las playas y otras actividades humanas han
destruido o perturbado directamente las playas de anidación de las tortugas marinas en
todo el mundo. Por ejemplo, las luces de las carreteras y los edificios desorientan a las
crías alejándolas del mar, y el tráfico de vehículos en las playas compacta la arena,
haciendo imposible que las tortugas hembra caven sus nidos. Las zonas de
alimentación de las tortugas, como los arrecifes de coral y las praderas marinas, se ven
dañadas y destruidas por las actividades en tierra, incluyendo la sedimentación
procedente del desmonte de la tierra y la escorrentía de nutrientes provenientes de las
actividades agrícolas. También se ha descubierto que los proyectos de restauración de
playas para proteger los edificios costeros son perjudiciales, mediante el dragado y el
relleno de arena.
Todas las etapas de la vida de una tortuga marina se ven afectadas por las condiciones
ambientales, como la temperatura e incluso el sexo de las crías. Las temperaturas
inusualmente cálidas causadas por el cambio climático están alterando las
proporciones normales, resultando en un menor número de crías macho.
Las temperaturas más cálidas de la superficie del mar también pueden provocar la
pérdida de importantes zonas de alimentación para las tortugas marinas, mientras que
las tormentas cada vez más severas y el aumento del nivel del mar pueden destruir
playas clave para la anidación o dañar los nidos.
La degradación y pérdida del hábitat de las tortugas marinas es un problema grave que
enfrentan estas especies en todo el mundo. Este proceso se debe a una combinación
de factores humanos y naturales que afectan los ecosistemas costeros y marinos
donde las tortugas marinas viven y se reproducen.
1. Urbanización costera: El crecimiento de las poblaciones humanas en áreas costeras
conlleva a la urbanización y la construcción de infraestructuras que alteran los hábitats
naturales de las tortugas marinas, como la destrucción de playas y la eliminación de
vegetación costera.
2. Desarrollo turístico: Las actividades turísticas pueden causar daños significativos a
los hábitats de las tortugas marinas, incluyendo la construcción de hoteles y complejos
turísticos en zonas de anidación, la contaminación por desechos y el tráfico de
embarcaciones en áreas sensibles.
3. Contaminación: La contaminación del agua y las playas por desechos sólidos,
plásticos, productos químicos y aguas residuales afecta negativamente a las tortugas
marinas y sus hábitats. Ingerir plásticos y quedar atrapadas en desechos puede tener
consecuencias fatales para estas especies.
4. Cambio climático: El cambio climático está causando un aumento en la temperatura
del agua, la acidificación de los océanos y el aumento del nivel del mar, lo que afecta
los hábitats marinos y las áreas de anidación de las tortugas marinas.
5. Pérdida de hábitat alimentario: La degradación de arrecifes de coral y la desaparición
de pastos marinos, que son hábitats fundamentales para muchas especies de tortugas
marinas, reducen las fuentes de alimento disponibles y afectan su supervivencia.
La conservación de las tortugas marinas requiere esfuerzos integrales para proteger y
restaurar sus hábitats naturales, así como la implementación de medidas para reducir
la contaminación y mitigar los efectos del cambio climático en los ecosistemas marinos.
Relación del problema
Estos reptiles han surcado los mares durante cien millones de años. La actividad
humana ha puesto a las tortugas marinas al límite de la extinción al cazarlas por su
carne, piel, caparazón o huevos, y ahora también por el cambio climático.
Ahora el cambio climático también representa una amenaza y ha puesto en peligro de
extinción a seis de las siete especies de tortugas marinas. El sexo de las crías de estos
animales depende de la temperatura de la arena en la que ponen los huevos: la arena
más caliente provoca el aumento de la proporción de crías hembra. Por tanto, el
cambio climático es el culpable de una crisis en las proporciones de sexos de las
tortugas marinas.
Sin embargo, ésta no es la única consecuencia del cambio climático para las tortugas.
Además, el aumento de eventos climáticos extremos, como huracanes y ciclones
tropicales, podría poner en peligro su hábitat, inundando sus nidos y erosionando las
playas.
Igualmente, a medida que sube el nivel del mar, se reduce su hábitat y los lugares de
desove. Si ya es difícil para las tortugas encontrar playas que se adapten a las
condiciones necesarias para poner sus huevos, debido al aumento de la construcción,
la subida del nivel del mar complica todavía más las cosas. En el Mediterráneo esta
situación será especialmente vulnerable: el primer estudio realizado en 2019 sobre el
impacto del cambio climático en esta región alertó sobre la delicada situación de este
ecosistema, que a este ritmo verá aumentada su temperatura hasta 5 grados y el nivel
del mar un metro en menos de un siglo.
Por otra parte, el aumento de la temperatura puede provocar cambios en las corrientes
de los océanos, algo que preocupa especialmente en el Canal de Mozambique. Así, las
tortugas podrían tener que cambiar sus migraciones y lugares de desove -
habitualmente volvían al lugar en el que nacieron -, encontrando lugares que podrían
no ser ideales para su supervivencia y desarrollo.
Algunas formas de mitigar las consecuencias incluyen la modificación del diseño de las
redes para evitar que queden atrapadas o su iluminación a partir de barras luminosas.
Sin embargo, casi lo más importante, según los expertos, es educar e informar a los
pescadores sobre la necesidad de evitar que caigan en sus redes tortugas marinas.
Además, debido a que la producción de plásticos sigue aumentando de forma
exponencial y más de 8000 millones termina cada año en el mar, los animales marinos
lo consumen en mayor o menor medida.
A pesar de los avances tecnológicos, todavía queda mucho por descubrir sobre esta
especie, sobre todo en lo relacionado con los movimientos de las crías, que son
demasiado pequeñas como para colocar transmisores convencionales en sus
caparazones. Para los científicos sería fundamental para saber en qué momento las
crías pasan de dejarse llevar por las corrientes marinas a convertirse en nadadores
activos.
Todas estas investigaciones buscan averiguar si las tortugas serán capaces de
adaptarse con la celeridad necesaria a los cambios que se prevén para las próximas
décadas en los océanos. Para algunos, hay esperanza, al menos en el caso de las
tortugas verdes, que ya han superado varias crisis climáticas en el pasado y han
demostrado una gran capacidad de adaptación.
En conclusión, las tortugas marinas en peligro de extinción en México enfrentan
desafíos graves, agravados por el cambio climático que afecta sus hábitats y ciclos de
vida. La acidificación de los océanos, aumento de temperaturas y cambios en patrones
de anidación impactan directamente en estas especies. Para evitar problemas futuros,
se requiere una acción integral, incluyendo medidas de conservación, regulación
pesquera sostenible y esfuerzos globales para abordar el cambio climático. La
conciencia y participación activa en la preservación de los ecosistemas marinos son
cruciales para garantizar la supervivencia de las tortugas marinas y la salud de nuestro
planeta.