PULSIÓN
En “Tres ensayos de una teoría sexual” de 1905 es el primer texto donde aparece el concepto de
pulsión.
En ese texto se pregunta sobre el papel de la sexualidad humana en la vida anímica normal y
patológica, es decir, los síntomas.
Tesis central del texto que también menciona en el caso Dora: Los síntomas son la practica sexual
de los enfermos.
Una nueva dimensión del síntoma, que es el síntoma como satisfacción. El síntoma no solo es una
verdad a ser descifrada, no solo es una formación de compromiso, no solo es un retorno de lo
reprimido, sino que también es una satisfacción sexual sustitutiva.
ANTECEDENTES de esta dimensión económica: El factor cuantitativo de la hipótesis auxiliar, la
fuente independiente de desprendimiento de displacer, lo compulsivo como resto de la primera
experiencia de dolor.
Definiciones de pulsión:
Concepto fronterizo entre lo psíquico y lo somático.
Freud la define como concepto límite. Y esto lo tenemos que entender de dos modos distintos:
-Este concepto límite Delgado lo toma para poder extraer otras consecuencias. Concepto límite
quiere decir también que la pulsión traza un límite. La pulsión traza un límite epistémico entre el
psicoanálisis y otras disciplinas. Es un concepto límite en el sentido epistemológico y que lo que va
a hacer entonces es determinar, marcar un territorio. Es un límite que marca que hasta ahí es
psicoanálisis. En este punto, la pulsión va a funcionar como un axioma, como una construcción,
una convención que funda un campo y que va a permitir todo un desarrollo.
-A la vez, la pulsión nombra otro límite, algo fronterizo entre lo somático y lo psíquico. Es decir,
que la pulsión es un límite entre el organismo y el cuerpo.
Representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma.
Medida de la exigencia de trabajo que es impuesta a lo anímico a consecuencia de su trabazón con
lo corporal.
La pulsión no pertenece ni al ámbito psíquico enteramente, ni enteramente a lo corporal. Sino que
se encuentra en ese límite. Corresponde a esa trabazón, a esa bisagra entre lo psíquico y lo
corporal. Y representa a los estímulos que provienen del interior del cuerpo en lo psíquico. En este
sentido se diferencia del estímulo externo. Diferencia entre la pulsión como estímulo que proviene
del interior del cuerpo y el estímulo externo. La característica de fuerza constante de la pulsión y la
imposibilidad de huida. A diferencia del estímulo externo del cual se puede huir y que funciona
momentáneamente.
ELEMENTOS DE LA PULSIÓN
-empuje/esfuerzo: factor motor. Es una fuerza constante. Porque la pulsión nunca se satisface
completamente.
-objeto
-fuente: Esa parte del cuerpo de la cual partió la pulsión. Zonas erógenas.
-meta: satisfacción. La satisfacción se produce mediante el placer de órgano. Pero es importante
aclarar que es imposible que la pulsión se satisfaga plenamente. Siempre va a haber una diferencia
entre lo que se busca como placer y lo que se obtiene. No hay satisfacción plena de la pulsión. Esto
va a dar cuenta de que el concepto de pulsión introduce un nombre de lo imposible. Imposible de
la satisfacción plena. No está en el objeto, sino en la fuente.
La pulsión parte de su fuente que es una zona erógena. Hace su circuito alrededor de un objeto. Es
decir, que el objeto le sirve para hacer ese recorrido. Y se satisface en la misma parte del cuerpo
del cual partió. Es por eso que Freud dice que la pulsión o la sexualidad humana es autoerótica. La
pulsión sexual es autoerótica.
Respecto del objeto, ya dijimos que era lo más variable. Es algo que sirve para que la pulsión
parcial haga su recorrido. El objeto de la pulsión no está predeterminado. Hay una diferencia entre
el objeto de la pulsión y el objeto para el instinto, en donde hay una programación respecto a la
reproducción, que esta predeterminado.
Pero al mismo tiempo, dice que el objeto se fija. Esto lo conectamos con el texto “La represión”.
Vimos como la represión primaria implica dos movimientos: No solamente el representante
irrecuperable caído en el fondo, sino también la fijación de la pulsión a un objeto. Esta fijación de
la pulsión a un objeto implica que la pulsión empieza a tener cierta adherencia, cierta fijación,
cierto circuito repetitivo, inercial, respecto a determinada modalidad de satisfacción: oral, anal,
etc. En el texto la represión dice que va a ser fundamental para el resultado que tenga el síntoma
neurótico. O sea, allí donde se produce una fijación, va a determinar la modalidad del síntoma
neurótico. Es en el período de la sexualidad infantil que el objeto de la pulsión, que no está
predeterminado se fija. Se fija contingentemente, azarosamente. Este encuentro va a tener el
valor de un acontecimiento. Una vez que se fija va a marcar el modo singular de satisfacción
pulsional para cada sujeto.
DUALISMOS PULSIONALES
Antes de formular su primer dualismo, Freud ya había ordenado su producción conceptual en
términos de conflicto. Recuerden el conflicto entre el yo y la representación inconciliable. Freud
necesita construir lo particular de la sexualidad humana en términos dualistas en conflictos, es
decir, que los dualismos pulsionales se van a plantear siempre en términos de conflicto. Un
conflicto entre dos.
A lo largo del desarrollo de su doctrina Freud va a formular tres modelos pulsionales:
-PULSIONES DEL YO O DE AUTOCONSERVACIÓN VS PULSIONES SEXUALES
Este dualismo da cuenta de un conflicto entre el yo y la sexualidad. Este dualismo le va a permitir a
Freud comprender el conflicto psíquico en el campo de la psiconeurosis. Entonces, va a estar en
correspondencia con el primer modelo de la defensa, es decir, la represión que parte del yo contra
la sexualidad. Es decir, hay una correlación entre el primer dualismo pulsional y el modelo de la
defensa.
Tomemos como soporte para situar esto “La perturbación psicógena de la visión según el
psicoanálisis” (1910). Este es un ejemplo paradigmático. Aquí podemos situar claramente el modo
en el que Freud va a articular el primer dualismo pulsional con la operación de la defensa. en este
texto nos ofrece un ejemplo paradigmático del conflicto pulsional. Este ejemplo se trata de una
ceguera en la que no hay ningún trastorno orgánico para que se produzca. Ustedes saben que el
sujeto necesita poder ver para poder manejarse en el mundo, para no llevarse encima los objetos
del mundo. Pero esa misma zona puede estar afectada sexualmente porque con los ojos también
pueden verse los encantos del objeto amoroso. En tanto ese objeto está marcado por una
prohibición el sujeto puede quedar ciego. Es decir, no ver, aunque no tenga ningún trastorno
orgánico. Entonces, puede no ver justamente porque está la dimensión pulsional que se pone en
juego como satisfacción, lo que hace que el resultado sintomático sea una salida. Vemos como un
órgano, en este caso los ojos, va a quedar al servicio de dos amos:
-Por un lado, al servicio de las pulsiones del yo para que el sujeto pueda desplazarse en el mundo.
-Por otro lado, responde a las pulsiones sexuales y entonces puede producirse una ceguera
neurótica.
El modo en el que se va a poner en juego la prohibición y la represión de ese deseo es la ceguera
histérica. Entonces, en la ceguera como ceguera histérica, un órgano que no tiene ningún
problema orgánico va a padecer una afectación, un no funcionamiento. Entonces podemos ver
claramente que la ceguera histérica es testimonio de un conflicto pulsional. El conflicto entre las
pulsiones del yo o de autoconservación y las pulsiones sexuales. El síntoma es el resultado de ese
juego de fuerzas.
Freud habla de pulsiones de autoconservación o del yo y de pulsiones sexuales. Y pareciera
entonces que las pulsiones del yo o de autoconservación están al servicio de conservar el
organismo. En verdad no se trata de esto, en verdad las pulsiones del yo o de autoconservación
están al servicio de tratar de garantizar la unidad del yo, la unidad del individuo. Están al servicio
de mantener una imagen purificada de uno mismo. Es como cuando decimos yo soy así. La ilusión
de creer que somos de determinada manera. Creo que sé lo que soy. Es una mirada de completud.
En cambio, las pulsiones sexuales dirán que esa unificación, es decir, yo soy así, es imaginario. Es
engañosa. Es decir, que las pulsiones sexuales desgarran esa pretendida unidad. Develan, revelan
la fractura del yo soy así.
Entonces, volviendo al ejemplo paradigmático, la ceguera histérica revela un deseo prohibido. Las
pulsiones sexuales revelan la división, la escisión, es decir, que no hay ninguna unidad del yo. La
pulsión sexual va a fracturar al sujeto, lo va a dividir. Va a mostrar al sujeto como fracturado, como
dividido. Va a revelar que el yo no es un yo unificado.
Este ejemplo nos permite situar con claridad el cuerpo de la histeria. Quiere decir que el cuerpo de
la histeria como un cuerpo pulsional. Es un cuerpo que da cuenta de cómo surge un síntoma a
partir de un conflicto. El cuerpo no es un dato original, no es un cuerpo unificado. La histeria dirá
claramente que el cuerpo está fragmentado, porque tenemos un cuerpo, y no un organismo,
podemos tener síntomas. Nueva conceptualización del cuerpo ligada a la satisfacción.
-LIBIDO DEL YO VS LIBIDO DE OBJETO
Nuevo concepto: Narcisismo: complemento libidinal del yo. Ubica al yo sexuado. A diferencia del
primer dualismo, la sexualidad y el yo ya no van a ser antagónicos.
Freud ubica que el narcisismo es una colocación de la libido en el yo. Pero además el narcisismo
sería un momento dentro del desarrollo libidinal que implicaría la constitución del yo como objeto
total unificado, como imagen del cuerpo propio unificado, que iría desde el autoerotismo hacia la
elección de objeto. Ese desarrollo libidinal lo ubica en tres momentos: autoerotismo, narcisismo,
elección de objeto.
Narcisismo que es estructurarte, a un narcisismo que se da en todo sujeto, a un narcisismo que
forma parte de la constitución del sujeto. No está presente desde el comienzo en el individuo una
unidad comparable al yo, se va a conformar como una imagen unificada, sino que el yo tiene que
ser desarrollado, algo tiene que agregarse al autoerotismo, una nueva acción psíquica dice para
que el narcisismo se constituya. El narcisismo como organización que no está dada desde el
origen. Esto es lo que posibilita al niño otorgar una investidura libidinal a los objetos.
Reformulación de la teoría de la libido
Hay una única libido que, o bien inviste al yo o bien inviste al objeto. Y que hay una relación
proporcional entre una investidura y la otra justamente porque es única, porque es una sola.
Entonces, esa única libido que es, podríamos decir así para Freud, un quantum, una cantidad x, va
a ser quitada de un lado para ser colocada en el otro.
Entonces, en esa lógica de más y menos es que Freud va a plantear, como los máximos ejemplos
de lo que serían:
-toda la libido puesta en el yo la fantasía de fin del mundo del paranoico
-toda la libido puesta en el objeto en relación con el enamoramiento, es decir, casi toda la libido
pasa a la idealización del objeto amoroso.
No toda la libido pasa a los objetos, hay un resto que nunca sale del yo. En este sentido, ste
segundo modelo pulsional está articulado a la segunda teoría del yo, ordenado por el concepto de
libido. Es un yo libidinizado. Ya no puede sostener lo sexual por fuera del yo. En contraposición con
la primera teoría del yo, como el campo de representaciones.
Clínica diferencial/Nosología
Neurosis de transferencia: El destino de la libido sustraída de los objetos se va a dirigir en la
neurosis a la fantasía cuando haya un conflicto. Y esta posibilidad de la neurosis es la que le va a
permitir el fenómeno de la transferencia analítica. Freud dice no es que la libido revertida en el yo
sea lo específicamente patológico. Lo que es esencialmente patológico es la imposibilidad de la
libido de volver a los objetos en estas patologías narcisistas. Es muy distinto el caso en que un
proceso muy violento obliga a retirar la libido de los objetos hacia el yo. De este modo, explica que
habría un proceso distinto en las patologías narcisistas. No dice exactamente cuál es. Pero se trata
en todo caso, del estancamiento libidinal en el yo lo que es esencialmente patológico. Y algunos de
los fenómenos propios de estas patologías son intentos de restitución de la libido hacia los
objetos. Por ejemplo, el delirio podría dar cuenta de un intento restitutivo de la libido hacia los
objetos.
Neurosis narcisistas: El destino de la libido sustraída de los objetos se va a dirigir al yo.
Produciendo en la paranoia, por ejemplo, un delirio de grandeza.
-PULSIÓN DE VIDA VS PULSIÓN DE MUERTE
La clínica comienza a exigirle a Freud un ordenamiento conceptual diferente, es decir, en la
práctica comienza a aparecer distintos elementos que son discordantes con todo el ordenamiento
conceptual que venía manteniendo hasta el momento. Sobre todo, en relación a que el aparato
psíquico estaba ordenado por un principio de placer. Freud plantea que no se trata de desechar
aquello que no entra en el ordenamiento conceptual, sino que de lo que se trata es de incluirlo.
Para ello tiene que trabajar sobre un nuevo principio económico para el aparato psíquico.
Los dualismos, tal como los venía trabajando, quedan subsumidos en la pulsión de vida. Y lo que
define ahora es la pulsión de muerte como una tendencia mucho más originaria. Nunca se
presentan solas o puras, siempre tienen algún modo de ligadura. Los términos freudianos que van
a aparecer mucho en estos textos son mezcla y desmezcla pulsional. El máximo punto de
desmezcla o el mínimo punto de mezcla es lo que Freud va a llamar masoquismo erógeno o
masoquismo primario.
Vemos como a partir de los sueños traumáticos, de este juego del FORT DA y la repetición en
transferencia, Freud ubica esa imposibilidad de tramitar el exceso de algo que excede a la
producción del inconsciente mismo, entonces estas cuestiones lo llevan a Freud a tener que hacer
otro ordenamiento conceptual para poder dar respuesta a este real que se aparece en la clínica.
Entonces modifica la teoría pulsional.
Ubica lo que llamaba la libido del yo y la libido de objeto del mismo lado y lo nombra como la
pulsión de vida. En referencia al EROS platónico. A la tendencia a la unión. Que si es una tendencia
da cuenta de imposibilidad de esa completud, es decir que, de ese objeto predeterminado para la
pulsión hay una imposibilidad.
Formula la pulsión de muerte como la pulsión más originaria en la cual habría una tendencia del
ser vivo a volver a lo inorgánico. Es decir, que todo ser vivo buscaría volver a lo inorgánico, a la
muerte.
Y la pulsión de vida justamente lo que hace es retrasar esa tendencia.
La pulsión de muerte es un supuesto necesario, que tiende al retorno a lo inanimado. Lo más
rápido posible.
En cambio, el EROS, la pulsión de vida, lo que hace es molestar ese discurso inmediato, el retorno
a lo inanimado, perturbando, encarrilando y postergando ese retorno. La tarea de la libido es
volver inocua esa pulsión destructora y lo logra desviándola, en buena parte, hacia los objetos del
mundo exterior que la define como la pulsión de destrucción, la pulsión de apoderamiento. Pero
hay un resto que permanece en el interior del organismo y que se liga a la pulsión de vida. Ese es
el soporte de esa satisfacción en el dolor propio y ajeno.
La existencia de una pulsión más originaria que la pulsión de vida fundamenta que el aparato
psíquico no este gobernando por el principio de placer, sino que hay un más allá del principio de
placer que gobierna al aparato psíquico. Por eso, en los sueños traumáticos, se vuelve una y otra
vez a la escena del trauma. Por eso, se puede jugar solamente al FORT. Y por eso se repiten en
transferencia los fragmentos de vida que siempre fueron penosos.
Es decir, que hay un más allá del principio del placer que regula al aparato psíquico.
Como expresión de esa ligadura, de esa fusión entre la pulsión de vida y la pulsión de muerte,
tenemos el masoquismo. Recordemos que, no hay pulsión de vida y pulsión de muerte en estado
puro, sino que hay una mezcla y desmezcla de ellas. Efecto, consecuencia, expresión de esa
ligadura, de esa fusión tenemos el masoquismo erógeno o el masoquismo primario. Esto es un
cambio a lo que él venía sosteniendo. Cuando trabajamos el texto de “Pulsiones y destinos de
pulsión”, cuando veíamos los destinos de pulsión junto con el trastorno hacia lo contrario, con la
represión y sublimación, ubicábamos que el masoquismo era el sadismo vuelto hacia la propia
persona, es decir, que ubicábamos al masoquismo como secundario. Esto es un cambio, porque
ahora va a decir que el masoquismo erógeno no es secundario, sino que es primario y que es
constitutivo del aparato psíquico. Es decir, que no habría aparato psíquico sino existiera esta
ligadura primordial. Lo primario entonces es el placer en el dolor contra sí mismo. Es decir, que el
ser humano tiene una satisfacción en el dolor contra sí mismo y que esto es primario.
Freud sostiene que tenemos que suponer que en el origen de la constitución del sujeto hay una
expulsión de grandes cantidades de pulsión de muerte. Pero que ese resto no expulsado se liga
con la pulsión de vida y que ésta primera ligadura es el fundamento del MASOQUISMO ERÓGENO.
Y fundamento también de los otros dos tipos de masoquismo: del masoquismo femenino y del
masoquismo moral. Ambos, tanto el masoquismo femenino como el masoquismo moral, que se
desprenden del masoquismo erógeno son modos de satisfacción y al mismo tiempo son
respuestas frente al encuentro con la castración estructural. Saben que los sujetos nada quieren
saber de la castración estructural porque eso genera angustia, con lo cual damos respuestas
neuróticas. El masoquismo femenino, el masoquismo moral son modos de respuestas frente a esa
castración estructural.