100% encontró este documento útil (1 voto)
268 vistas82 páginas

Nutricion Fertilizacion SPN

Este documento provee una revisión de literatura sobre nutrición y fertilización en el mango con el objetivo de ayudar a los productores a establecer programas de fertilización adecuados. Se discuten análisis de suelo, recomendaciones generales de fertilización, análisis foliar, extracciones de nutrientes, papel de macronutrientes y micronutrientes, momento de aplicación y fertilización orgánica. Se concluye que debido a las múltiples variables involucradas, las recomendaciones deben ser específicas

Cargado por

leyder madrid
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
268 vistas82 páginas

Nutricion Fertilizacion SPN

Este documento provee una revisión de literatura sobre nutrición y fertilización en el mango con el objetivo de ayudar a los productores a establecer programas de fertilización adecuados. Se discuten análisis de suelo, recomendaciones generales de fertilización, análisis foliar, extracciones de nutrientes, papel de macronutrientes y micronutrientes, momento de aplicación y fertilización orgánica. Se concluye que debido a las múltiples variables involucradas, las recomendaciones deben ser específicas

Cargado por

leyder madrid
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

NUTRICIÓN Y FERTILIZACIÓN EN EL MANGO: REVISIÓN DE

LITERATURA
Víctor Galán Saúco. Consultor en Fruticultura Tropical
Correo electrónico: vgalan46@[Link] - Teléfono: 34- 660331460

Índice de contenidos
Resumen ejecutivo 2
Introducción 3
Resumen de entrevistas sobre abonado del mango 4
Análisis de suelo 4
Recomendaciones generales para la fertilización del mango 5
Análisis foliar 10
Revisión general 10
Técnicas de muestreo 12
Interpretación del análisis foliar 14
Extracciones de nutrientes 17
Papel de nutrientes específicos y formas de aplicación de los mismos 18
Introducción 18
Macronutrientes 20
Micronutrientes 27
Momento de aplicación de fertilizantes 30
Fertiirrigación 33
Fertilización orgánica 34
Posibilidades para el establecimiento de futuros proyectos
de investigación en nutrición y fertilización del mango 35
Resumen de hallazgos, discusión general y conclusión 36
Bibliografía 38
Anejo 1. Lista de personas entrevistadas 49
Anejo 2. Encuesta sobre nutrición y abonado del mango 54
Anejo 3. Análisis de suelo reportados en la encuesta 59
Anejo 4. Programas de abonado en diferentes países 65
Anejo 5. Análisis foliar. Resultados extraídos de la encuesta. 67
Anejo 6. Diferencias en el contenido de nutrientes en diferentes
emplazamientos y según la fase fenológica 71
Anejo 7. Influencia de las relaciones de nutrientes en el mango 73
Anejo 8. Extracciones de nutrientes (kg/ha) por tonelada de producción 76
Anejo 9. Aplicación de nutrientes y fenología 78
Anejo 10. Modo de aplicación de fertilizantes 79
Anejo 11. Investigaciones en curso y/o interés en nutrición del mango 81

1
Resumen ejecutivo
El objetivo fundamental de este informe consiste en proporcionar una ayuda para
que los productores de mango puedan establecer un programa correcto de abonado para
su plantación por medio de una revisión de bibliografía complementada con las respuestas
a una encuesta sobre abonado y nutrición del mango enviada a productores e
investigadores de mango de los principales países productores y de la información
recabada de las principales compañías productoras de fertilizantes.
El establecimiento de dicho programa debe comenzar por la realización de un
análisis de suelo antes de la plantación que indique las características fisicoquímicas del
suelo donde el mango se va a cultivar y que nos sirva de base para realizar un abonado
inicial y las enmiendas necesarias. En el apartado de Análisis de suelo se indican tanto
los valores apropiados para los nutrientes en el suelo como las recomendaciones generales
al respecto. En el apartado Recomendaciones generales para el abonado del mango se
reseñan algunos ejemplos de tipo general de programas de mango recomendados en
diferentes países que pueden ser de utilidad tanto para los primeros años de una plantación
como para árboles adultos en pequeñas explotaciones sin acceso a laboratorios de análisis.
Como se indica en este estudio, a pesar de sus limitaciones, el análisis foliar es la
herramienta más útil para el establecimiento de un programa adecuado de abonado del
mango realizándose en el apartado Análisis foliar una revisión de los valores
recomendados por diferentes autores, así como una discusión sobre las técnicas de
muestreo e interpretación de dicho análisis, tanto en base a los valores individuales de
nutrientes como de las relaciones cuantitativas entre los mismos. Como se señala en el
apartado Extracciones de nutrientes, la reposición de las pérdidas de macro y
micronutrientes debidas a la producción de fruta, frutos caídos, hojas y ramas eliminadas
por la poda, así como aquellos perdidos por lixiviación, volatilización, fijación al suelo y
escorrentía es esencial para un apropiado programa de fertilización. Queda claro en esta
revisión la existencia de importantes diferencias dependiendo de los cultivares y
emplazamientos (condiciones climáticas y de suelo, particularmente temperatura),
prácticas culturales y edad del árbol, por lo que se indica que las cantidades de nutrientes
extraídas deben ser obtenidas para cada plantación y cultivar. Se aporta también en el
Anejo 4 de este informe un ejemplo del uso de las extracciones de cosecha para el
establecimiento de un programa de abonado.
Se revisa, a su vez, el papel de los macro y micronutrientes, su efecto en
momentos diferentes del ciclo fenológico del mango y el momento más adecuado de
aplicación de los nutrientes concluyendo que la mayoría de los macronutrientes, y
particularmente el nitrógeno deben ser aplicados, directamente al suelo o través de
fertiirrigación mayormente inmediatamente tras la recolección, excepto las aplicaciones
foliares de nitrógeno para provocar la floración, y que la mayoría de los micronutrientes,
por contra, deben ser preferentemente aplicados durante la floración por medio de
aspersión foliar. salvo el hierro que debe aplicarse regularmente en forma quelatada vía
fertiirrigación.
Se señala también que los experimentos realizados en este cultivo comparando las
fuentes orgánicas e inorgánicas de fertilizantes no han mostrado diferencias claras en
relación a la absorción de nutrientes ni en cuanto al rendimiento. y que los fertilizantes
orgánicos se aplican directamente al suelo o, en algunos casos, también por fertiirrigación.
Se concluye que dadas las numerosas variables que influyen sobre la nutrición y
fertilización del mango resulta imposible formular recomendaciones de tipo general para

2
el establecimiento de un programa de abonado que debe ser hecho para cada plantación
particular e incluso para cada cultivar en cada plantación en base a una interpretación
correcta de los análisis de suelo y foliares y de las extracciones de cosecha esperadas. En
este informe se proporcionan las directrices a seguir para realizar dicha interpretación que
pueden servir a los productores de mango para obtener la máxima productividad derivada
de un programa de abonado adecuado para este cultivo.

Introducción
Fertilización y nutrición no son conceptos idénticos. La fertilización, también
llamada en español abonado, consiste en proporcionar a las plantas los fertilizantes
previamente seleccionados, mientras que por nutrición se entiende el proceso por el que
la planta absorbe del medio en el que se cultiva los nutrientes presentes en los fertilizantes
aportados para su crecimiento y desarrollo. Por ello, para una correcta planificación de
un programa de abonado es más importante saber qué nutrientes debemos aplicar que
determinar que fertilizantes debemos aportar, En consecuencia, para obtener una buena
nutrición de un cultivo es necesario no solo conocer su demanda de nutrientes, el
momento idóneo de aplicación de los abonos y el contenido en nutrientes de los mismos
sino también los factores que influyen en la correcta asimilación de estos nutrientes tales
como las consideraciones climáticas, el tipo de suelo, la calidad del agua de riego y el
sistema de riego. Debido a estas consideraciones no puede definirse una forma general
para diseñar un programa de abonado del mango, pero, a través de la revisión de
bibliografía realizada en este informe complementada con las respuestas a una encuesta
en abonado y nutrición del mango enviada a productores e investigadores de mango de
los principales países productores de mango y la información recabada de las principales
compañías productoras de fertilizantes, esperamos servir de ayuda para que los
productores de mango puedan establecer un programa correcto de abonado para su
plantación. Varios libros recientemente publicados sobre el cultivo del mango (Carvalho
Genú and de Queiroz Pinto, 2002; Litz, 2009; Galán Saúco, 2008; Galán Saúco y Lu,
2017) han dedicado algunos capítulos a la nutrición y abonado el mango que nos
servirán como base inicial para esta revisión de literatura.
La demanda en nutrientes del mango, al igual que en otros cultivos frutales
depende de factores como el genotipo (patón y cultivar), tipo de suelo, clima, pérdidas
por lixiviación, sistema de riego, calidad del agua de riego, estado sanitario de la planta,
fase fenológica y cosecha esperada. El estudio de los efectos de diferentes nutrientes sobre
la producción y calidad de la fruta de mango es complicado debido a la interacción de
diferentes parámetros (i.e. tipo y pH del suelo, cultivar, calidad del agua, clima, etc) que
influyen en el resultado final de cualquier experimento sobre abonado del mango (Levin,
2017). La respuesta a las aplicaciones de fertilizantes depende también de numerosos
factores tales como tipo y dosis de fertilizantes, condiciones climáticas y de suelo, patrón
y cultivar (Whiley, 1984; Cull, 1991 et passim). Por todas estas consideraciones, las
recomendaciones sobre abonado tienen que hacerse necesariamente para cada plantación
en particular, lo que explica que, a pesar de la importancia señalada por numerosos
autores del abonado del mango para la obtención de la mejor producción comercial, no
se haya indicado en la literatura científica recomendaciones precisas para una estrategia
específica de abonado para el mango válida para diferentes condiciones de cultivo. En
consecuencia, la determinación de las necesidades de nutrientes del mango de cara a la
obtención de rendimientos económicos resulta un difícil pero muy importante reto.

3
Resumen de las entrevistas sobre abonado del mango
Con el objetivo de obtener información actualizada sobre la práctica del abonado
con magnesio en mango y sus efectos sobre el cultivo en diferentes países se entrevistó a
47 personas, incluyendo investigadores, productores y/o asociaciones de productores de
30 de los principales países productores del mundo (Anexo 1) por medio del envío, en
primera instancia por email, de una encuesta sobre este tema (Anexo 2), manteniendo
posteriores contactos personales o telefónicos en aquellos casos en que fueron necesarios.
La selección de los contactos se basó principalmente en el conocimiento adquirido por el
autor a través de los trabajos previos realizados por el autor sobre la influencia de patrones
de mango en aspectos cuantitativos y cualitativos de la producción de mangos y sobre el
papel del magnesio en el cultivo del mango para el National Mango Board (Galán Saúco,
2016, 2018a). Los principales resultados de estas entrevistas se resumen en los anexos 3-
11.
También se envió un email a las 11 principales compañías de fertilizantes del
mundo (Roy, 2015) en demanda de cualquier información relevante que pudieran
proporcionar sobre abonado del mango. De entre ellas solo Yara, K+S y Haifa aportaron
información valiosa para este informe que será comentada a lo largo de este trabajo.

Análisis de suelo
La aplicación de diferentes cantidades de fertilizantes sin un análisis previo del
suelo es una práctica común en muchas plantaciones de mango. De hecho, en gran parte
de las respuestas procedentes de distintos países a la encuesta de abonado del mango no
se indica la utilización de un análisis de suelo usado para sus programas de abonado
(Véase Anexo 3). Sin embargo, pese a que un análisis de suelo indica solamente la
presencia de un nutriente en el suelo y no la cantidad del mismo que puede ser absorbido
por la planta, el establecimiento de un programa de abonado para una plantación de
mango debería comenzar por un análisis de suelo previo a la plantación que nos indique
las características físico-químicas del suelo donde se va a establecer la plantación. Este
análisis proporciona una información básica para conocer el pH del suelo, su contenido
en materia orgánica y su contenido en nutrientes, aunque, por razones obvias, el contenido
en nutrientes como N y K, fácilmente perdidos por lixiviación no sean de gran valor.
Por lo expuesto anteriormente, un análisis de suelo es necesario particularmente
para realizar un abonado inicial y aplicar las enmiendas necesarias que nos permitan
preparar el suelo para la plantación. Este servirá también de base, junto al análisis foliar,
para determinar un programa racional de abonado.
El mango se adapta bien a diferentes tipos de suelos (Majunder and Sharma, 1985;
Kostermans y Bompard, 1993 et passim), pudiéndose cultivar sin problemas en suelos
con valores de pH entre 5,5 y 7,0 e incluso puede cultivarse tanto en suelos muy arenosos
con bajo contenido en materia orgánica (0.3%), baja capacidad de cambio catiónico (7-
13 mmol/100g de suelo), como en suelos calcáreos (>38% CaCO3) con pH de 8,7 (Whiley
y Schaffers, 1997), siempre que se usen patrones adecuados y se efectuén las necesarias
correcciones de las deficiencias de hierro y cinc (Gazit, 1970; Kadman y Gazit, 1984).
Como ejemplo de un suelo adecuado para mangos en Sudáfrica se recomienda un valor
de pH entre 6,0 y7,2, un mínimo contenido de Ca de 200 ppm, un valor de 2,5 a 5,0 para
la relación Ca+Mg:K, un contenido de potasio entre 80 y 120 ppm y un contenido
mínimo de Fósforo de 20 ppm (Mostert y Abercrombie, 1998).
Los valores de los análisis de suelo reportados en la encuesta enviada a los
diferentes países difieren mucho entre ellos indicando valores diferentes según el tipo de

4
suelo, cultivares, y posiblemente métodos de extracción (véase Anexo 3), pero como un
indicativo de los valores considerados apropiados para un suelo destinado al cultivo del
mango pueden verse en la tabla 1 los valores dados en Australia por el Queensland
Department of Agriculture and Fisheries (QDAF, 2015).

Tabla 1. Valores apropiados para un suelo destinado a la plantación de mangos (QDAF,


2015
pH 5.5-7.0
C Orgánico 1-2%
CE <0.2 (dSm)
N <10 mg/kg
P 60-80 mg/kg
K 0.25-0.40 meq/100g
Ca 3-5 meq/100g
Mg 0.75-1.25 meq/100g
S >12 mg/kg
Na <1.0 meq/100g
Cl <2.50 mg/kg
B 1-2 mg/kg
Zn 2-15 mg/kg
Mn 4-50 mg/kg
Fe 4-100 mg/kg
Cu 0.3-10 mg/kg
Cambio catiónico ≈5
% Na >1%
%K 5%
% Ca 65-80 %
% Mg 15-20 %
Además de la realización de un análisis de suelo previo a la plantación es
recomendable realizar análisis de suelo anualmente para conocer así la reserva potencial
de nutriente y, como ya indicamos anteriormente, determinar conjuntamente con los
análisis foliares las dosis de fertilizantes a aplicar.

Recomendaciones generales para la fertilización del mango


Durante los primeros años de una plantación de mangos es útil y frecuente abonar
de acuerdo a programas generales de abonado basados en experiencias previas del lugar
o de otros países, pero, el modo más racional de abonar los mangos, una vez que las
plantas entren en producción, es a través de un análisis foliar que compare el contenido
de nutrientes con estándares previamente establecidos. El conocimiento de los datos de
extracción de nutrientes por kg producido es también de gran ayuda para establecer un
programa de abonado que permita obtener el mayor rendimiento de una plantación de
mangos.
Los siguientes ejemplos de programas generales de abonado recomendados para
el cultivo del mango en diversos países pueden ser útiles no solo para los primeros años
de una plantación, sino también para árboles adultos en pequeñas plantaciones sin acceso
a datos de análisis foliar.
1. Florida
Suelos cálcareos y arenosos: Cantidades recomendadas para aplicación al suelo, salvo
especificación diferente, que pueden ser reducidas o incluso suprimidas si los niveles

5
foliares son apr0. Las cantidades a portar deben ser gradualmente aumentadas conforme
el árbol crece (Crane, 2019).
- Árboles jóvenes:
Nitrógeno: 113-227 g/árbol de un abono conteniendo 6 a 10% de nitrógeno (mejor
una mezcla de fertilizantes con el 25 - 50% del nitrógeno en forma
orgánica) aplicado cada 8 semanas durante la estación de crecimiento.
Estas cantidades deben ser menores en suelos con alto contenido en humus
Fósforo: Abonar regularmente con fertilizantes conteniendo entre 3 y 10% de
fosfatos durante los primeros 4 años. Las aplicaciones periódicas al suelo
pueden hacerse conjuntamente con las aportaciones nitrogenadas.
Potasio: 113-227 g/árbol de K2O/ha (de un abono con 6 - 10% de potasio) cada 4
a 8 semanas durante la estación de crecimiento.
Magnesio: Aportarlo en una mezcla de fertilizante junto al N, P y Ka una dosis
equivalente al 25-50% de la dosis para K2O.
Calcio: No recomendado, salvo si el análisis foliar indicase una deficiencia de este
elemento.
- Árboles adultos:
Nitrógeno: 22-35 kg de nitrógeno/ha-año repartidos en 2 a 4 aplicaciones al suelo
con el mismo tipo de abono que en los árboles jóvenes.
Fósforo: Puede no ser necesario.
Potasio: 57-113 kg de K2O/ha y año repartidos en 2 a 4 aplicaciones al suelo.
Magnesio: Aplicarlo en forma granulada en una mezcla de fertilizante junto al N,
P y K ([Link]. 6-6-6-3) o mejor por aspersión foliar a la dosis de 1,4-2,3 kg de nitrato
o sulfato de magnesio mezclado en 380-950 litros de agua.

2. Sudáfrica
Programa general (Anon., 1975):
Edad del Nitrato Amónico Cálcico Superfosfato Cálcico Cloruro potásico
árbol (años) (kg/árbol y año) (kg/árbol y año) (kg/árbol y año)
1 0.25 0.50 —
2-3 0.50 1.00 —
4-5 1.00 2.00 0.50
6-7 1.50 2.25 0.75
8-9 2.00 2.25 1.25
>10 2.50 2.25 1.50

Recomendación específica para el cultivar Sensation (Stassen and Janse van Vauren,
1997a):
Las dosis de N, K y Ca pueden ser calculadas como 6g de cada elemento por kg de
producción o como 11g/cm de la circunferencia del tronco
(medida a 80 mm sobre el punto de injerto).
Las dosis de P y Mg pueden ser calculadas como 0,8 g de cada elemento por kg de
producción o como 1,5 g/cm de la circunferencia del tronco.
Recomendaciones para las aspersiones foliares de microelementos (Tomlinsom and
Smith, 1998):
— Boro.- 300 g Solubor /100 l de agua
— Cobre.- 200 g Oxicloruro de cobre /100 l de agua
— Manganeso.- 200 g sulfato de manganeso /100 l de agua
— Cinc.- 200 g Óxído de cinc / o 150 ml Nitrozinc en 100 l de agua.

6
3. Australia (Anon., 1999)
Árboles jóvenes:
Años tras Momento de Cantidad de
plantación aplicación abono/árbol (NPK
15-4-11)
1 Cada 6 semanas 30-60g
2 Cada 6 semanas 30-60g
3 Diciembre (*) o tras 500g y
la cosecha 500g yeso
Marzo Idem
4 Diciembre o tras la 750g y
cosecha 1,000g yeso
Marzo Idem
(*) Recuerde que Australia está en el hemisferio Sur

Ärboles adultos:
1-3 m de  copa 2-6 m de  copa 4-8 m  copa
‘Keitt’ ‘Kent’, ‘Keitt’, ‘KP’, ‘Haden’,
‘Palmer’ ‘R2E2’
‘KP’, ‘R2E2’
Tras la cosecha
NPK 12-2-13 350-650 g (*) 650-2.000 g 2,000-2.700g
4 semanas después
Yeso 1-2 Kg 2-3 kg 3-4 kg
Sulfato de magnesio 500g 500g 500g
Solubor
Antes de la floración
NPK 12-2-13
Yeso 100-350g 350-1.000g 1.000-1.300 g
Boron foliar 2-3 kg 3-4 kg 4-5 kg
1% 1% 1%
En la brotación Foliar
Nitrato potásico
Solubor 1% 1% 1%
Sulfato potásico 10g 20g 40g
500g 1kg 2kg
 = diámetro; KP = Kensington Pride.
(*) Las cantidades menores deben aplicarse en árboles con una cosecha pequeña o en
suelos fértiles y las cantidades mayores para árboles con una gran producción o en
suelos arenosos o después de una fuerte precipitación que removerá los nutrientes del
suelo

- Recomendaciones de microelementos
1% Aspersión foliar de sulfato de cinc (Littlemore et al., 1991)
25 g/árbol de Borax aplicado al suelo tras la floración y cuajado (Campbell and
Mohr, 1991).

7
4. Israel (Crane et al., 1997)
Árboles adultos: Aplicación anual (kg/ha)
N K2 O P2O5 Obsevaciones
150-200 100-120 20-30 Parar o reducir estas aplicaciones 3 meses antes de la
recolección
Árboles jóvenes:
Aplicación continuada a través del riego durante todo el año de N-P-K en la misma
proporció que para los árboles adultos (12-2-8). La dosis recomendada de N es 20-40
ppm, con cantidades proporcionales de P and K
- Aplicaciones de microelementos para evitar estados carenciales en suelos alcalinos:
Aplicación en primavera de 100-200 g/árbol (suelos ligeros-pesados de Sequestrene a
través del sistema de riego y una aplicación foliar de sulfato de cinc al 1% o aspersiones
foliares de sulfato de hierro (0,2%), nitrato de hierro (0,3%) o Wuxal (2%) con el
adherente Titron X-100 al 0,025% (Gazit, 1970. Se recomiendan cuatro aplicaciones
durante el verano en el momento de la aparición de nuevas brotaciones tras la recolección
(Kadman y Gazit, 1984).
5. México (Crane et al., 1997)

Edad del árbol (años) Fertilizante Dosis (kg/árbol y año) Zona Geográfica
1-4 N-P-K 0.2/0.1/0.1 Golfo de México
5-10 N-P-K 0.4/0.2/0.4 Golfo de México
11-15 N-P-K 0.6/0.3/0.6 Golfo de México
16-20 N-P-K 0.8/0.4/0.8 Golfo de México
>20 N-P-K 1.0/0.5/1.0 Golfo de México
1-5 N-P-K 0.4/0.2/0.2 Pacífico Sur
>5 N-P-K 0.7/0.7/0.7 Pacífico Sur
1-4 N-P-K 0.4/0.2/0.4 Pacífico Norte
5-10 N-P-K 1.3/0.55/0.85 Pacífico Norte
10-15 N-P-K 2.8/0.9/1.8 Pacífico Norte

6. Brasil (Alburquerque et al. (1998) citado por Coelho y Borges, 2004)


Cantidades de N, P2O5 yK2O recomendadas:
Como se indica a continuación se recomienda aplicar durante la fase juvenil
(plantación hasta los 2ª años de edad) hasta 500 g de N, 40-160 g de P2O5 y 20-100 g de
K2O por planta del contenido en suelo de K y P. Las cantidades a aplicar durante la fase
productiva varían en función del contenido foliar de N y del contenido en suelo de K y P.
Valores recomendados de N, P2O5 and K2O en función del análisis s desuelo de P and K
Fase N P en suelo P2O5 K en suelo K2O
3 3)
(g/planta) (mg/dm ) (g/planta) (cmolc/dm (g/planta)
Plantación -- <10 150 <0,16 100
Plantación -- 10-20 120 0,16-0,30 80
Plantación -- 21-40 90 0,31-0,45 40
Plantación -- >40 60 >0,45 20
Crecimiento 500 <10 160 <0,16 100
Crecimiento 500 10-20 120 0,16-0,30 80
Crecimiento 500 21-40 80 0,31-0,45 40
Crecimiento 500 >40 40 >0,45 20

8
7. Pakistán (Bibi, 2018)
Necesidades de fertilizantes de árboles grandes productivos (7,7 x 9,6m ancho-alto)
Elemento o abono Cantidad/ Momento de aplicación
(árbol y año)
Nitrógeno 2 kg Inmediatamente tras la recolección (1.5 kg)
En floración (500g)
Fósforo 3 kg Inmediatamente tras la recolección (3 kg)
Potasio 2 kg Inmediatamente tras la recolección (1 kg)
Durante el desarrollo del fruto (1 kg)
Estiércol de granja 100 kg Inmediatamente tras la recolección (100 kg)
Sulfato de cinc 250 g En floración la totalidad
Sulfato de cobre 75 g En floración la totalidad
Sulfato ferroso 250 g En floración la totalidad
Sulfato de manganeso 150 g En floración la totalidad
Ácido Bórico 75 g En floración la totalidad
Nota..- Macronutrientes y estiércol al suelo, Micronutrientes por aspersión foliar

Durante el desarrollo del fruto:


K – 1,0 kg

8. Filipinas (Mango Production Guide, sin fecha)


Árboles jóvenes:
1. Un año de edad – 100g/planta de urea (aplicaciones repartidas al comienzo y al final
de la estación lluviosa) o 20g de estiércol +100 g de urea por planta. El fertilizante debe
colocarse alrededor del tronco en un surco estrecho construido al efecto
3. Dos años de edad - 200 g de urea/plata (aplicaciones partidas) o 500 g de estiércol+
200 g de urea.
4. Tres años de edad - 300 g/planta de triple 14 (aplicaciones partidas) o 1-2 kg de estiércol
+ 300 g de triple 14/planta.
5. Cuatro años de edad – 400 - 500 g triple 14 (aplicaciones partidas) o 2-3 kg de estiércol
+ 400 - 500g de urea/plata.
Árboles adultos:
Cantidades recomendadas para árboles en producción en ausencia de análisis de suelo y
foliares.
Edad del árbol (años) Cantidad de abono por árbol
5-6 0,5-1 kg Triple 14 o 3-4 kg estiércol + 0.5-1kg Triple14
7-8 2 kg Triple 14 or 4-5 kg estiércol + 2 kg of Triple 14
9-10 3 kg Triple 14 or 5-6 kg estiércol + 3 kg Triple 14
11-15 5 kg Triple 14 or 5-6 kg estiércol +10 kg Triple14
16-20 6-7 kg Triple 14 +12 kg estiércol
>20 10 kg Triple 14 +10 kg estiércol

Momento de aplicación: Aplicar el total al comienzo de la estación lluviosa o bien


repartido, la mitad al comienzo de los días lluviosos y la otra mitad poco antes del final
de la estación lluviosa.

9
Se recomienda también la aplicación de fertilizantes foliares durante la floración como
suplemento para un óptimo crecimiento. Se utilizan tanto diversos abonos foliares
conteniendo NPK así como elementos tales como calcio, magnesio, boro y cinc.
9. Correcciones de deficiencias en el suelo en diferentes
Las deficiencias de hierro y cinc en suelos alcalinos son comunes en suelos en
algunos climas subtropicales tales como en Israel o en las Islas Canarias (Galán Saúco,
2008) y se corrigen generalmente con aportaciones de quelatos de hierro o de zinc sulfato
de cinc en la forma que se indicó anteriormente en el caso de Israel. De acuerdo con la
respuesta señalada en la encuesta de nutrición dada pro Puerto Rico para evitar estas
deficiencias es deseable tener un contenido foliar de 200 ppm de Fe y 75 ppm de Zn.
Otras deficiencias que son frecuentes en suelos alcalinos son las de manganeso y boro.
Esta última puede corregirse fácilmente por medio de una aspersión foliar de ácido bórico
al 0,2 – 0,3 % aplicada ligeramente antes de la floración lo que, a su vez. favorece la
aparición de un mayor número de flores hermafroditas, usualmente asociadas a este
elemento, (Silva et al., 2002).

Análisis foliar
Revisión general
El análisis foliar es la herramienta más útil para el establecimiento correcto de un
plan de abonado. Sin embargo, dado que las concentraciones foliares de nutrientes varían
no solo según cultivares sino también dependiendo de diferentes factores relacionados
tanto con la hoja muestreada (edad, posición, orientación) como con la fase fenológica se
encuentran diferencias en cuanto a los niveles señalados por diferentes autores como
apropiados para el mango (véase tabla 2). Por ello, estos valores deben ser solo tomados
como indicativos ya que pueden variar según el lugar, tipo de suelo y cultivar. De hecho,
en Sudáfrica, por ejemplo (véase tabla 3) los valores recomendados para algunos
cultivares son mayores o menores que la mayoría de los valores indicados y lo mismo
puede verse en las recomendaciones de Australia para el contenido foliar de N (véase
tabla 4). También se han publicado recomendaciones sobre niveles óptimos de nutrientes
en hoja dependiendo del tipo de suelo (véase tabla 5). Pese a estas diferencias, de forma
general los valores publicados por Quaggio (1996) (véase tabla 6) como resumen de las
diferentes referencias bibliográficas que indican los rangos apropiados para el contenido
foliar en nutrientes del mango en diversos cultivares y emplazamientos nos permiten
utilizar estos datos para obtener recomendaciones generales para un programa de abonado
del mango basado en el análisis foliar.
Pese al gran valor del análisis foliar, los resultados de la encueta de nutrición
muestran que algunos países como India, Israel, Filipinas o Tailandia no señalan el uso
del análisis foliar como principal herramienta para establecer un programa de abonado,
prefiriendo otras como el análisis, de suelo, las extracciones de nutrientes o las
recomendaciones tradicionales como base para el mismo (véase Anejo 4). Con pocas
excepciones, la mayoría de los países que utilizan el análisis foliar como herramienta
principal para establecer sus planes de abonado señalan valores para las concentraciones
de nutrientes en hoja similares a los señalados por Quaggio en 1996 (véase tabla 5). Entre
las escasas excepciones importantes son las de Taiwán que señala valores más elevados
de N y K, Tailandia con valores más altos para el contenido foliar de Mn, Costa de Marfil,
con menores valores de Mg y Ca y México que señal valores menores de calcio (véase

10
Anejo 5). Una posible explicación para el caso de Taiwán, Tailandia y Costa de Marfil
podría radicar en el hecho de utilizarse en dichos países cultivares diferentes a aquellos
de origen en Florida cultivados en diferentes países de Latinoamérica. La discrepancia en
el caso de México se podría deberse al hecho de que los datos reportados en la encuesta
son valores experimentales lejos de los normalmente recomendados en aquel país
(Medina Méndez et al., 2014). Valores similares a los señalados por Quaggio son también
utilizados por la compañía de fertilizantes Yara (sin fecha) como rango adecuado de
macro y micronutrientes con la única excepción notable para el Mn (60-500) y el Zn (50-
119) con valores más altos para el límite superior del rango en línea con los indicados por
otros autores (véase tabla 2). Los valores señalados por la compañía de fertilizantes Haifa
(sin fecha) para árboles muy productivos pueden también ser de gran valor para el
establecimiento de un programa de abonado del mango (véase tabla 7)

Tabla 2. Niveles de nutrientes señalados como adecuados para el mango.


Elemento Florida Florida India India India Brasil Aust. SA. SA.
(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9)
N (%) 1,54 1,0-1,5 1,00 1,23 1,18 1,2- 1,0-1,5 1,25-1,40c 1,0-1,2
1,4 1,25-1,50d
P (%) 0,05 0,08 - 0,10 0,06 0,08 0,1 - 0,08- 0,09-0,11 0,1-0,2
0,175 0,25 0.175
K (%) 0,97 0,3-0,8 0,50 0,54 0,52 1,0 - 0,3-1,2 0,8-1,0 0,8-1,2
1,2
Ca (%) 0,91 3,0-5,0 1,50 1,71 3,0-3,5a 2,0-2,8 2,0-3,3
3,5-5,0b
Mg (%) 0,26 0,15- 0,15 0,91 0,3 - 0,2-0,4 0,2-0,35 0,2-0,3
0,40 0,6
S (%) 0,50 0,12 0,2-0,4 0,1-0,2
Fe(ppm) 171 50-100 70-100 120-900
Mn(ppm) 66 60-500 60-200 175-450
Zn (ppm) 25 20-150 20-100 30-75
Cu (ppm) 12 10-20 10-20 9-18
B (ppm) 70-200 30-100 40-80
Mo (ppm) 0,3-0,6
(1) Smith y Scudder (1991); (2) Young y Koo (1969); (3) Kumar y Nauriyal (1977);
(4) Bhargawa y Ghadha(1988); (5) Biswas et al., (1987); (6) Hiroce (1983;
(7) Reuter y Robinson (1986); (8) Tomlimsom y Smith (1998); =0sthuiyse (1998)
Aust. =Australia; SA. = Sudáfrica(a) Suelos ácidos;
b = Suelos alcalinos; c = Árboles jóvenes; d = Árboles adultos (>10 años)

Tabla 3. Niveles de nutrientes recomendados en Sudáfrica para dos cultivares diferentes (Mckenzie, 1995)
Cultivar Nitrógeno (%) Potasio (%) Calcio (%)
Kent 1,16 – 1,45 0,39 – 0,87 1,18 – 2,17
Sensation 0,78 – 1,00 0,27 – 0,85 1,55 – 2,07

Table 4. Niveles foliares de N sugeridos para diferentes cultivares en Australia (Anon., 2017.)
Cultivar Nivel foliar óptimo para nitrógeno (%)
Kensington Pride 1,1 – 1,3
R2E2 1,3 – 1,4
Honey Gold 1,3 – 1,4
Calypso 1,0 – 1,5
Keitt 1,0 – 1,2
Otros –Cultivars asiáticos 1,2 – 1,4

11
Tabla 5. Rango de nutrientes para hojas sanas de mango en diferentes suelos de Florida (Crane,
2019).
Elemento Unidad Suelo cálcico Suelo ácido Suelo humífero
N % 1,0-1,5 1,0-1,8 1,4
P % 0,09-0,18 0,08-0,19 0,11
K % 0,5-1,0 0,5-1,1 0,9
Ca % 3,0-5,0 2,0-3,5 2,8
Mg % 0,15-0,47 0,25-0,38 0,17
B ppm 24-54 12 17
Fe ppm 38-120 51 59
Mn ppm 92-182 77 80
Zn ppm 101-119 79 84
Cu ppm 28-35 43 28

Table 6. Rango de valores deficiente, apropiado y excesivo para el contenido foliar de nutrientes
en mangos (Quaggio, 1996).
Nutrient Deficiente (1) Apropriado (2) Excesivo (3)
N (%) < 0,8 1,2-1,4 > 1,6
P (%) < 0,05 0,08-0,16 > 0,25
K (%) < 0,25 0,5-1,0 > 1,2
Ca (%) < 1,5 (*) 2,0-3,5 > 5,0
Mg (%) < 0,1 0.25-0.5 > 0,8
S (%) <0,05 0,08-0,18 > 0,25
B (ppm) < 10 50-100 > 150
Zn (ppm) < 10 20-40 > 100
Mn (ppm) < 10 50-100 No determinado
Fe (ppm) < 15 50-200 No determinado
Cu (ppm) <5 10-50 No determinado
Cl (ppm) No determinado 100-900 1.600
(1) Valores por debajo de los que se han señalado síntomas carenciales o desórdenes fisiológicos.
(2) Valores obtenidos en huertos de mango sanos y muy productivos con frutos de buena calidad.
(3) Valores obtenidos en casos de toxicidad observada o potencial.
(*) Sin síntomas de deficiencia, pero en huertos en que se ha observado frutos de mala calidad.

Tabla 7. Niveles de nutrientes encontrados en árboles muy productivos de mango (%) (Haifa, sin
fecha)
Cultivar N P2O5 K2O
Kent, Smith 1,28 0,119 0,5
Dashehari 1,33
Haden 1,29 0,134 0,59
Niveles deseables 1,32 0,12 0,5

Técnicas de muestreo. -
La gran mayoría de los investigadores indican que las hojas más apropiadas para
determinar el estado nutricional de un árbol de mango son las hojas maduras procedentes
del último flujo de crecimiento tomadas uniformemente de todas las direcciones y alturas
del árbol. Estos brotes están generalmente próximos al momento de la floración, momento
en que los contenidos de nutrientes están más estabilizados (Silva et al., 2002). No

12
obstante, existen algunas diferencias en cuanto al momento fenológico más apropiado
para el muestreo. Así, en Australia se recomienda la toma de muestra de hojas dos veces
al año, una en postcosecha y la otra 1-2 meses antes de la floración (QDAF, 2015). Por el
contrario, en los subtrópicos y también en algunos países latinoamericanos as hojas se
muestrean solo al final de la floración (Galán Saúco, 2008; Anon., 2009), aunque
Oosthuyse (1997 a y b) en Sudáfrica pone en duda la idoneidad de este momento ya que
debido al rápido crecimiento que los frutos experimentan en ese momento se producen
fluctuaciones importantes del contenido de nutrientes en las hojas. De acuerdo con
ensayos efectuados en Hainan, China, los contenidos foliares de N, P y K y también los
de Ca, Mg, S, Fe, Mn, Cu, Zn y B no siguen la misma pauta variando de forma distinta
para cada nutriente a lo largo de las diferentes fases del ciclo de crecimiento del mango,
siendo además variables según el emplazamiento (Xiao-Tian et al, 2013; Ningning et al.,
2010).
Un claro ejemplo de la variación en el contenido foliar de nutrientes puede
observarse en la información enviada desde India como respuesta a la citada encuesta de
nutrición (véase Anejo 6). Los recientes trabajos efectuados en Nayarit, México también
indican que el periodo en el que la concentración de nutrientes presenta la menor
variación cambia según el cultivar definiendo el periodo apropiado para el muestro foliar
(ALSP) dependiendo del flujo vegetativo que se considere, primavera (SpVF), verano
(SuVF) u otoño (AVF). En ‘Ataulfo’, el ALSP para las brotaciones SpVF y SuVF fue
entre 9 y 11 y 3,3 a 5,3 meses de edad de la hoja, respectivamente; en ‘Kent’ este periodo
fue entre 8 y 10,5 para SpVF y 3,2 a 5,0 meses para SuVF y en a‘Tommy Atkins’ este
correspondió a hojas entre 8,7 a 12,2 meses de edad para SpVF y entre 8,6 y 9, 4 meses
de edad para AVF. La absorción de nutrientes por los tejidos de la planta también resulta
afectada por las condiciones ambientales (véase tabla 8). El resultado de estos estudios
obliga obviamente a la obtención de información específica para cada cultivar y
emplazamiento y complica la interpretación del análisis foliar.
Debe tenerse cuidado en las plantaciones donde se apliquen nitratos pares inducir
la floración, en cuyo caso deben tomarse las muestras antes de la aplicación de los mismos
para evitar las lógicas alteraciones de los niveles de nutrientes provocadas por estas
aplicaciones. Este problema no ocurre en los subtrópicos ya que, debido a la inducción
por bajas temperaturas no se necesita aplicar nitratos para conseguir la floración. También
hay algunas discrepancias en relación a la posición de la hoja a muestrear dentro del brote.
Chadha et al, (1980) en la india recomienda el muestreo de hojas de la mitad del brote,
mientras que Abercrombie (1998) en Sudáfrica prefiere el uso de las hojas más bajas del
brote y en Australia se recomienda el muestreo de la 3ª o 4ª hoja por debajo del ápice
(Catchpole y Bally, 1995; Meurant et al., 1997; QDAF, 2015).
Table 8. Factores ambientales que afectan a la absorción de nutrientes en el mango (Huete y
Arias, 2007)
Factor ambiental Disminuye la concentración en tejido de los
elementos indicados
Suelos ácidos N P Ca Mg Mn Mo
Suelos alcalinos P K Mn Zn B
Suelos con baja cantidad de materia orgánica Zn B Cu S
Sequía N Mn B
Suelos compactados N P K Ca Mg Mn Mo Zn B Cu S Fe
Enfermedades N Mg
Alta intensidad lumínica B

13
Normalmente se toman 4-5 hojas por árbol procedentes de 10-20 árboles adultos
por ha bien distribuidos en la plantación, pero según indican Koo y Young, (1972) puede
bastar con 4-5 árboles y un total de 20-30 hojas. Las muestras no deben tomarse de brotes
enfermos ni de aquellos con un estado fenológico diferente del resto de la copa. Esto
último es de especial relevancia en climas tropicales donde pueden ocurrir fenómenos de
erratismo y como además pueden obtenerse distintos resultados según la estación (Rajput
et al., 1985), el muestreo, o los muestreos si se hacen más de uno al año, debe siempre
realizarse en las mismas épocas del año en cada plantación.
Interpretación del análisis foliar
Aunque los contenidos de nutrientes en hojas encontrados en el análisis foliar se
usan de forma generalizada para el establecimiento de un programa de abonado en
muchas plantaciones de mangos, algunos investigadores indican que no siempre hay una
buena correlación entre estos niveles y el rendimiento y que el balance y las relaciones
cuantitativas entre nutrientes son de mayor valor que los niveles de cada nutriente en
particular (Stassen et al., 1997a and b). De hecho, muchas de las respuestas recibidas de
la encuesta de nutrición indican la importancia de estas relaciones (véase anejo 7). Una
de la más mencionadas es la relación N/Ca. Un alto contenido en N y un bajo nivel de
Ca favorece la incidencia de la descomposición interna de la fruta, reduce la vida de
anaquel y puede afectar negativamente la calidad de la fruta reduciendo el contenido en
azúcar y el color, causando además una madurez heterogénea. Para estar en el lado seguro
en la respuesta de D. J. Silva (Universidad Federal del Valle de San Francisco, Brazil) se
recomienda mantener el valor de N/Ca inferior a 0,5 para los cultivares de Florida lo que
coincide con lo señalado en la encuesta de Egipto para diferentes cultivares y también
con lo señalado por Cracknell Torres et al. (2003). Una influencia positiva de la relación
Mg/B sobre el cuajado se señala en la encuesta de Taiwán. En la encuesta de Guatemala
también se indica una influencia positiva de las relaciones Ca/N, Ca/K, N/Mg sobre la
inducción floral. En la encuesta de Costa Rica se señalan los siguientes valores óptimos
para algunas relaciones entre nutrientes: Ca +Mg/K = 10-40; Ca/Mg = 2-5; Ca/K = 5-25;
Mg/K = 2,5-15, mientras que en la de Colombia se indican como valores adecuados los
siguientes: Ca/Mg = 3-6; Ca/K = 15-30; Mg/K = 010-15, (Ca+ Mg)/K = 5-15 que difieren
algo de los indicados en el caso de Costa Rica.
Un método alternativo para interpretar el análisis foliar es el uso del Sistema
Integrado de Diagnóstico y Recomendaciones - DRIS (Diagnosis and Recommendations
Integrated System) – que evalúa el estado nutricional en base al equilibrio entre nutrientes.
El sistema DRIS trata de las relaciones entre las concentraciones de nutrientes en vez de
considerar los valores individuales de los mismos. Este sistema también proporciona un
medio de identificación simultanea de desequilibrios, deficiencias y excesos de nutrientes
clasificándolos en orden de importancia (Walworth and Summer 1986). Oosthuyse. (2000
b and c), a su vez, señala que los niveles adecuados de nutrientes para mangos no solo
deben establecerse para cada cultivar y emplazamiento sino que también deben
establecerse separadamente las correlaciones entre estos niveles y sus deseados efectos
sobre diversos fenómenos como la mejora de la floración, cuajado, resistencia a
enfermedades, contenido en sólidos solubles totales y otros aspectos importantes para el
mango para así poder realizar ajustes específicos en el programa de abonado de cara a
obtener el objetivo deseado. Sin embargo, Bally (2009) indica que los resultados del uso
de este sistema en mangos no siempre han tenido como resultado un aumento del

14
rendimiento y de hecho se ha señalado también que las normas DRIS varían en función
del cultivar y del emplazamiento, no siendo totalmente independientes de la edad del
tejido muestreado (Raj and Rao, 2006). Raghupathy et al (2004) en un trabajo en la India
con los cultivares Alphonso y Totapuri encontró ‘que es imposible diagnosticar el
desequilibrio de un nutriente de forma aislada puesto que un gran número de ellos
aumentan o disminuyen conjuntamente su concentración. Hundal et al (2005) estudiando
el estado nutricional de los árboles de mango en diferentes plantaciones del área
submontañosa del Punjab estableció los rangos de suficiencia de nutrientes en base al
sistema DRIS (tabla 9), aunque no indicó para qué cultivares. Los valores reportados por
este último autor no difieren mucho, particularmente para algunos nutrientes de los
valores estándar (tabla 9).

Tabla 9. Comparación entre los valores estándar y los rangos de suficiencia de nutrientes
derivados del Sistema DRIS.
Elemento Rango de suficiencia derivados del Rango estándar
sistema DRIS (Hundal et al., 2005) (Reuter y Robinson
(1986)
N (%) 0,92-1,37 1.0-1,8
P (%) 0,08-0,16 0,08-0,18
K (%) 0,21-0,44 0.30-1.20
Ca (%) 1,71-3,47 3.0-5,0
Mg (%) 0.15-0.37 0,20-0,40
S (%) 0,09-0,19 -
Zn (ppm) 11-19 20-150
Cu (ppm) 1-6 10-20
Fe (ppm) 63-227 70-220
Mn (ppm) 87-223 60-500
B (ppm) 16-44 50-100
Pinto (2002), citado por Silva et al, (2012) en Brasil estableció, a través del cálculo
del Índice de Balance Nutricional (IBN) y la interpretación de los índices DRIS
establecidos para cada huerto por el Método de Respuesta Potencial a la fertilización
(Wadt,1996), las normas DRIS sobre la secuencia de limitación de elementos que pueden
observarse en la tabla 10.

Table 10: Normas DRIS sobre la secuencia de limitaciones a deficiencias o exceso de nutrientes
Huerto Secuencia de limitaciones a Secuencia de limitaciones a
deficiencias de nutrientes excesos de nutrientes
Alta productividad Mg>Cu=k=Fe>Ca=B>Mn=ZN=P Fe>K=Mg=Cu=Zn>Ca=B>Mn>N
=P
Baja productividad B>Cu=Zn>Ca>N>Fe>Mn>P>K= Fe>P>Cu>Zn>Mn=K>B>Mg>N>
Mg Ca

Los resultados más relevantes obtenidos por medio del Sistema DRIS derivan de
la aplicación de las consideraciones sobre el nutriente más limitante. En un experimento
realizado por Bhupal y Rao (2006), la productividad media en todas las condiciones
evaluadas aumentó en plantaciones jóvenes de mango, siendo un 20% mayor cuando se

15
aportó el nutriente más limitante, con una respuesta promedio del 45% para el cinc y del
32% para el Ca. En árboles adultos de mango el aumento de la productividad media fue
también mayor del 20% para la mayoría de los nutrientes evaluados llegando al 34 % para
el Ca y al 33% para el N.
Las recomendaciones para la fertilización basadas en la determinación del estado
nutricional obtenido a partir de índices DRIS han tomado cada vez más importancia como
un medio de conocer la respuesta potencial a un fertilizante. La cuantificación en base a
este criterio de los nutrientes recomendables varía en función de la productividad y del
estado nutricional determinado por el sistema DRIS en conjunción con la disponibilidad
de nutrientes en el suelo. Las recomendaciones actuales para un abonado con N, P2O5 y
K2O en Kg/ha en el caso de una situación nutricional equilibrada en función del
rendimiento, contenido foliar de N y disponibilidad de P y K en el suelo han sido
determinadas por Silva et al., (2004) y pueden verse en la tabla 11. El mismo autor, en
una reciente publicación (Silva et al. 2012), adaptando datos de su trabajo anterior Silva
et al, (2004) resume también las recomendaciones de nitrógeno, fósforo y potasio en
Kg/ha para ‘Tommy Atkins’ en Brasil en función de la disponibilidad de nutrientes en el
suelo, del rendimiento del huerto y del estado nutricional determinado por el sistema
DRIS en 5 clases: gran deficiencia, moderada deficiencia, nutrición equilibrada, exceso
moderado y exceso del elemento considerado. Según comunicación personal en 2019
del mismo autor EMBRAPA continúa realizando en la actualidad estudios sobre la
fertilización en mango basados en el sistema DRIS para diferentes cultivares y nutrientes,
pero al momento de escribir este informe aún no han sido publicados.
Tabla 11. Cantidades recomendadas de N, P2O5 (*) y K2O in Kg/ha en función del
rendimiento y contenido foliar (Silva et al (2004).

Rendimiento N foliar (g/kg-1) P (suelo) (mg dm-3) K (suelo) (cmol dm-3)


esperado <12 12-14 14-16 <10 10-20 21-40 >0,16 0,16-0,3 0,3-0,45
(t/ha) >16 >40 >0,45
<10 30 20 10 0 20 15 8 0 30 20 10 0
10-15 45 30 15 0 30 20 10 0 50 30 15 0
15-20 60 40 20 0 45 30 15 0 80 40 20 0
20-30 75 50 25 0 65 45 20 0 120 60 30 0
30-40 90 60 30 0 85 60 30 0 160 80 45 0
40-50 105 70 35 0 110 75 40 0 200 120 60 0
>50 120 60 40 0 150 100 50 0 250 150 75 0
(*) Los autores recomiendan el uso de superfosfato de calcio para incorporar mayores
cantidades de calcio a las plantas, pero también indican que ello puede también
conseguirse aplicando nitrato cálcico para inducir la floración.

En relación a los restantes nutrientes la mejor recomendación es la de ajustar el


programa de abonado de forma tal que los niveles foliares de los mismos se mantengan
cercanos a los niveles óptimos estándar evitando cualquier descenso notable de los
mismos.
En resumen, el uso del sistema a DRIS permite evaluar el estado nutricional de
una plantación comparando los valores del análisis foliar de un elemento con los valores
de los restantes elementos. Por medio de este sistema es posible determinar que nutrientes

16
está en exceso o en deficiencia. Cuando un nutriente está en exceso/deficiencia, su
relación con otros nutrientes presenta una desviación positiva/negativa. Los nutrientes
que no presentan una gran deficiencia muestran menores valores negativos y, por el
contrario, aquellos que están en gran exceso muestran mayores valores positivos. La suma
de todas las desviaciones de un nutriente dado en relación con los restantes constituye el
índice DRIS de este nutriente. La suma de todos los índices de los nutrientes,
independientemente de sus valores positivos o negativos constituye el Índice de
Equilibrio Nutricional NBI – (Nutritional Balance Index) – y cuanto menor/mayor sea el
NBI mejor nutrida está la planta y mayor/menor es su potencial de producción.
El principal problema para el uso del sistema DRIS consiste en la necesidad de
realizar un gran número de análisis foliares representativos de plantaciones de gran
productividad y del gran número de cálculos necesarios para realizar una interpretación
correcta de los mismos lo que no está al alcance de muchos productores de mangos,
especialmente en el caso de pequeñas plantaciones. Probablemente por ello, el único país,
aparte de Brasil, que en las encuestas realizadas para este estudio menciona el uso del
sistema DRIS, es Indonesia.

Extracciones de nutrientes
El mango extrae no solo importantes cantidades de nitrógeno, potasio, calcio y
magnesio y también pequeñas cantidades de otros elementos. Por ello es necesario
conocer las cantidades de estos nutrientes extraído por kg de producción para establecer
un programa de abonado adecuado durante la fase de producción. Esto no es una tarea
muy fácil ya que los resultados indicados en literatura reflejan importantes diferencias en
las extracciones de nutrientes dependiendo de los cultivares y del emplazamiento
(condiciones de suelo y de clima, particularmente de temperatura), prácticas culturales y
edad de los árboles (Catchpoole y Bally 1995, Silva et al. 2002, Stassen et al. 1997; Fallas
et al., 2010). Un ejemplo de estas variaciones puede verse en la tabla 12.

Tabla 12.- Extracciones de nutrientes en mango por ton of fruta fresca producida
Nutriente/Cv Haden Haden T.A Extrema Carlota Jinhung(*) T.A Keitt
(1) (2) (1) (2) (2) (3) (4) (4)
N (Kg) 0,86 1,22 2,01 1,18 1,45 5,46 1,07 1,06
P (Kg) 0,17 0,26 0,47 0,17 0,18 0.,57 0,20 0,12
K (Kg) 1,84 1,81 1,43 1,84 2,30 4,62 1,54 1,59
Ca (Kg) 1,17 0,15 1,25 0,15 0,15 2,69 0,29 0,14
Mg (Kg) 0.52 0,17 1,09 0,19 0,17 0,40 0,19 0,15
S (Kg) 0,17 0,17 0,17 0,33 0,07 0,09
Mn (g) 23,6 23,0 14,3 3,8 4,3 400 3,5 2,1
B (g) 2,13 0,90 3,62 0,80 0,80 7,20 0,7 1,6
Zn (g) 5,63 1,30 5,30 1,50 1,50 9,43 1,20 0,97
Cu (g) 8,63 1,50 8,0 1,50 1,50 2.90 1,10 0,90
Fe (g) 3,26 3,40 10,12 3.,90 3,40 51,62 8,50 2,50
País Venez. Brasil Venez. Brasil Brasil China México México
(1) Laborem et al., 1979.
(2) Hiroce et al., (1977)
(3) Ninging et al, 2011
(4) Fallas et al., 2010
(*) Incluye. Fruta cosechada (50,70%), hojas de la poda (22,31%), flores y pedúnculos (17,17%), ramas de
la poda (8,64%) y frutos caídos (1,26%).
T.A. = Tommy Atkins; Venez. = Venezuela

17
Es interesante tener en cuenta que el contenido de calcio de los frutos de
plantaciones efectuadas en Venezuela en suelos alcalinos ricos en calcio es mucho más
elevado que el de los huertos de Brasil lo que es de especial relevancia dado que la
incidencia de la descomposición interna reportada en Venezuela es menor que la indicada
en Brasil (Quaggio, 1996, cited by Silva, et al., 2002). Las diferencias en la extracción de
nutrientes entre Sensation’ en Sudáfrica (Stassen et al, 1997a) y ‘Kensington’ en Australia
(Catchpole y Bally (1995) indican también el diferente comportamiento de distintos
cultivares al respecto. Los principales nutrientes extraídos por ‘Sensation’ fueron Ca y K,
mientras que en el caso de ‘Kensington’ hubo una mayor extracción de N y K y luego Ca.
Es también de interés observar que, según estudios realizados en Sudáfrica con el cultivar
Sensation (Stassen et al, 2000), el contenido de los frutos en nitrógeno, magnesio y calcio
disminuye con la edad de la planta, si bien esta disminución es más acentuada en el caso
del calcio, lo que puede tener una clara influencia en la susceptibilidad a la
descomposición interna de la fruta, aunque este tema no ha sido estudiado para otros
cultivare y/o emplazamientos. Los resultados de la encuesta efectuada para este informe
también indican grandes variaciones en cuanto a las extracciones de cosecha (véase Anejo
8).
Como puede observarse en la tabla 12 al comparar las extracciones efectuadas por
una planta de mango, las extracciones de nutrientes no dependen solo de la producción
de fruta, sino también de los frutos caídos y, especialmente, de las hojas y ramas cortadas
durante la poda. Ello explica que las recomendaciones dadas por Cruz-Barron et al.,
(2013) para las necesidades en macronutrientes del mango ‘Ataulfo’ en Kg/ton de fruta
cosechada manejado con podas anuales o bianuales (N, 4.19; P, 0.79; K, 7,19; Ca, 3,67;
Mg, 0,93) sean mucho mayores que los macronutrientes extraídos por los frutos (N, 1,42;
P, 0,27; K, 2,90; Ca, 0,60; Mg, 0,45).
Es también importante tener en cuenta la existencia de otras pérdidas de
nutrientes, que varían de lugar a lugar según las condiciones ambientales pero que, como
se indica en Australia (QDAF, 2015), 30-50% de N puede perderse por lixiviación, 50-
100% de P por fijación al suelo, 20-30% de K y Mg por lixiviación, 5-20% de Ca y S
por erosión del suelo o por escorrentía y hasta un 60% de B también por lixiviación.
A tenor de todo lo expuesto en esta sección, resulta evidente que no pueden darse
reglas generales para determinar las extracciones de nutrientes en mango y que estas
deben ser determinadas para cada plantación y cultivar. Pese a ello, en el anexo 4 se da
un ejemplo, en base a lo indicado en la encuesta de Filipinas del uso de las extracciones
de cosecha para el establecimiento de un programa de abonado del mango.

Papel de los distintos nutrientes en el mango y modos de aplicación de los mismos


Introducción
La acción de los diferentes nutrientes sobre el aumento del rendimiento en mango
y en numerosos otros cultivos ha sido ampliamente documentada por distintos autores,
pero, como principal fuente de información para esta sección, utilizaremos la excelente
revisión efectuada por Bally (2009) complementada con las recientes recomendaciones
indicadas en Australia por el Departamento de Agricultura y Pesca de Queensland
(QDAF, 2015). Pero una rápida visión del papel de los diferentes nutrientes en las
diferentes fases del ciclo del mango se expone en la tabla 13 en base a una recopilación
de estas funciones efectuadas por la compañía de fertilizantes Yara.

18
Aunque según QDAF (2015) los 4 nutrientes más críticos para el mango son N,
K, Ca and B, seguiremos en este informe la clásica división en macro y micronutrientes.

Tabla 13.- Acción de los nutrientes a lo largo del ciclo fenológico del mango (fuente: Yara, sin fecha)
Elemento Crecimiento Floración Desarrollo del fruto Poscosecha
vegetativo a
prefloración
N Reactiva y Mantiene el En pequeñas Para fabricar las
promueve un crecimiento de cantidades reservas
rápido la planta y conjuntamente con necesarias para el
crecimiento de maximiza la altas dosis de K para nuevo crecimiento
nuevos tejidos. floración mantener el
crecimiento
K Reactiva y Para obtener una Para fabricar las
promueve un Buena calidad de la reservas
rápido fruta necesarias para el
crecimiento de nuevo crecimiento
nuevos tejidos
Ca Aumenta el Maximiza el Para ayudar a Para revitalizar el
crecimiento de cuajado y un mejorar la enraizado y
raíces y hojas crecimiento consistencia calidad asegurar una
proporcionando vigoroso de los y vida comercial del buena
una buena base nuevos tejidos fruto disponibilidad del
para obtener un mismo para la
elevado siguiente estación
rendimiento
P Aumenta el Para favorecer Para revitalizar el
crecimiento de una Buena enraizado y
raíces y hojas floración asegurar una
proporcionando buena
una buena base disponibilidad del
para obtener un mismo para la
elevado siguiente estación
rendimiento
Mg Aumenta la Para un sano
producción de crecimiento de la
clorofila y un hoja
buen crecimiento
foliar
B Para maximizar Para mantener
la floración el crecimiento y
desarrollo de
flores y un buen
cuajado
Zn Para maximizar Para mantener
la floración el crecimiento y
desarrollo de
flores y un buen
cuajado
Fe Para asegurar la Para mantener
brotación y el crecimiento y
crecimiento de desarrollo de
los brotes flores y un buen
vegetativos cuajado
Otros Para asegurar la
micronutrients brotación y
crecimiento de
los brotes
vegetativos

19
Macronutrientes
Nitrógeno.-
Al igual que para muchos otros cultivos, el nitrógeno es el elemento más
importante para el mango debido a su influenciasen el crecimiento vegetativo, floración,
rendimiento y calidad de la fruta y, se conoce desde hace mucho tiempo que su
concentración en los tejidos de la planta influye notablemente sobre la concentración y
acción de otros nutrientes. El N es el componente fundamental de la molécula de 22 de
los 23 aminoácidos existentes constituyendo por ello parte de casi todas las proteínas. El
N es también el principal componente de la clorofila, teniendo por ello una influencia
directa en la fotosíntesis. El N es absorbido por las raíces preferentemente como NO3-,
pero también en forma NH4+, e incluso puede ser absorbido por las hojas como amonio
(NH3), urea y aminoácidos. El nitrógeno es lixiviado fácilmente por exceso de riego y
lluvia, especialmente en suelos arenosos o de bajo contenido en materia orgánica.
El efecto positivo del N en el abonado del mango fue claramente indicado en
Florida por Young et al., (1962) al observar que los mangos creciendo en suelos
profundos, ácidos y arenosos aumentaban notablemente su rendimiento tras fuertes
aportaciones de nitrógeno y posteriormente (Young y Koo, 1974) en otro experimento en
suelo arenosos que los cultivares Parvin y Kent mostraron un aumento significativo de su
rendimiento durante el promedio de 4 años tras triplicar las cantidades de nitrógeno y
potasio aportadas. También encontraron en este experimento una buena correlación entre
los tratamientos aplicados y las concentraciones de N y K, observando que los niveles
foliares de estos elementos disminuían tras una abundante cosecha.
Los síntomas típicos de la deficiencia de nitrógeno, amarilleamiento general que
ocasiona pérdida de vigor y ralentización del crecimiento no son diferentes en el caso del
mango de los de otras muchas plantas. El amarilleamiento de las hojas viejas precede al
de las hojas más jóvenes debido a la movilidad del nitrógeno. A medida que la deficiencia
aumenta la totalidad de la hoja e incluso las nerviaciones amarillean. Rara vez se ha
observado en mangos una toxicidad directa por exceso de N, pero las elevadas
concentraciones de este elemento causan la aparición de un color verde oscuro en las
hojas y un vigor excesivo en detrito de la floración y del rendimiento (Tiwari y Rajput,
1976; Scholefield et al, 1986, Nguyen et al., 2004 et passim) y contribuye a la aparición
de problemas de descomposición interna de la fruta (Galán Saúco, 2009).
La principal acción del nitrógeno en el mango es la estimulación de la brotación
vegetativa y de la floración, aunque cuando el contenido foliar de N es elevado se
favorezca el crecimiento vegetativo sobre la floración, También se ha descrito su efecto
sobre el aumento del cuajado y retención de fruta, aumento del peso de fruta y del
rendimiento (varios autores citados por Bally, 2009). Si bien aportaciones elevadas de
nitrógeno pueden también disminuir el efecto del quemado de la fruta por el sol pueden
también afectar negativamente la calidad de la fruta ocasionando no solo la reducción del
brillo y la vivacidad del color amarillo de la epidermis del fruto maduro, así como reducir
el porcentaje y la intensidad de la chapa de color rojo y, especialmente si se aplica en
cantidades excesivas durante la fase de floración a cosecha puede aumentar la sensibilidad
a la aparición de la antracnosis durante la maduración (Bally et al, 2009). Debe también
mencionarse el hecho de que en la respuesta de Sri Lanka a la encuesta sobre abonado del
mango se indica que la aplicación de abonos ricos en N hace al fruto más sensible a daños
por plagas y enfermedades lo que está en línea con lo indicado desde la isla de la Reunión
acerca de que los árboles con un alto contenido de nitrógeno en hoja son generalmente

20
más susceptibles al ataque de cochinillas (Ceroplastes sp). En una de las respuestas de
Brasil a la encuesta de abonado del mango (D. J. Silva de la Universidad Federal del Valle
de San Francisco) se indica la necesidad de un equilibrio de la relación N/B ya que un
exceso de N puede dificultar la absorción de B (véase Anejo 5).
Aunque generalmente se acepta como óptimo el contenido foliar de N entre 1,0 y
1,5 % (Robinson et al., 1997), es mejor, especialmente para cultivares sensibles a la
descomposición interna mantener este valor inferior a 1,25 (Galán Saúco, 2009). Crane
et al., (2009) en Florida señala además que los contenidos foliares mayores de 1,5%,
pueden dar como resultado una floración muy escasa o inexistente y que es recomendable
el uso de fertilizantes con bajo contenido en N para evitar un crecimiento excesivo y
reducir los problemas de descomposición interna.
La acción del N en la estimulación de la floración es de especial relevancia para
el cultivo del mango. Es un hecho bien conocido, indicado por numerosos autores
(Mosqueda Vázquez and de los Santos, 1981; Núñez Elisea, 1986, 1988; Medina
Urrutia,1994 et passim), que las aplicaciones de 2-4 aspersiones foliares de NO3K (1-
10%), (NO3)2 Ca (2-4%), NO3NH4 (1-2%) o tiourea (0,5%) cada 10-14 días pueden
estimular la floración de brotes maduros en árboles receptivos, siempre que la inducción
floral de los terminales se haya previamente producido, En el caso de que la inducción no
hubiera ocurrido solo se producirían brotes vegetativos ya que el efecto del anión NO3
consiste en estimular la iniciación del brote (vegetativo o floral y no determinar la
morfogénesis de las yemas (Davenport, 2009). También se ha indicado que la aportación
de nitrato potásico al suelo durante la fase de inducción floral aumenta tanto el porcentaje
de brotes florales como la intensidad de la floración (Bondad and Linsangan, 1979;
Sergent et al., 1989; Goguey, 1993b). Al respecto es interesante destacar que, en ausencia
de bajas temperaturas que pudieran estimular la floración, se recomienda actualmente en
Nayarit, México un práctica cultural para inducir la floración en terminales maduros de
mango consistente en 2 aportaciones al suelo, espaciadas 15-20 días, de 3-7 kg
(dependiendo del tamaño del árbol) de fosfonitrato o nitrato de amonio distribuido en
5-6 hoyos situados dentro del 50-75% de la zona de proyección de la copa, seguidos por
un fuerte riego (Espinosa et al..2006). Los autores de este trabajo recomiendan
complementar esta práctica con aplicaciones adicionales de fósforo, potasio y
microelementos, apuntando la hipótesis de que cuando el fertilizante se disuelve en el
suelo puede originarse una reducción de la temperatura del suelo que pudiera generar un
estímulo similar para la inducción floral que el ocasionado por bajas temperaturas
ambientales.
Otra aplicación interesante sobre el cuajado y el rendimiento de la aportación de
fertilizantes conteniendo N and K ha sido señalada por Oosthuyse, (1996). Según ensayos
realizados en Sudáfrica las aspersiones foliares de Multi-K (13-0-46) al 2% o 4%
aplicadas bien una sola vez en plena floración o 1 ó 2 veces durante la floración, la primera
en el momento en que la inflorescencia comienza su desarrollo y la 2ª en plena floración,
aumentan la retención de fruta sin disminución del tamaño de los frutos en el cultivar
Tommy Atkins. En el caso de ‘Haden’ una sola aplicación al 4% de Multi-K fue el
tratamiento más efectivo para aumentar la retención de fruta, pero en este cultivar si se
produjo una disminución del tamaño de la fruta, pero también un aumento del
rendimiento. Como resultado de estas experiencias las aspersiones foliares de Multi-K
durante la floración a los árboles de los cultivares Tommy Atkins, Haden y Kent es ahora
una práctica común en Sudáfrica (Haifa, sin fecha).
21
La aplicación de abonos nitrogenados aumenta la absorción de otros nutrientes,
aunque si fuera excesiva o se aplicara en un momento inapropiado puede tener efectos
negativos. Entre estos efectos negativos se encuentran el dirigir la translocación del Ca a
las hojas en detrimento de la absorción por los frutos cuando se aplica durante el cuajado
o la reducción del contenido de K y provocar un crecimiento foliar excesivo cuando se
aplica en precosecha. En los casos de aplicación excesiva da lugar a la producción de
frutos más blandos y verdes o con menor chapa en la madurez y más sensibles a
pudriciones de postcosecha o a descomposición de la fruta (QDAF, 2015).
El nitrógeno se aplica mejor por medio de abonos disueltos en agua de riego bien
A través de sistemas de goteo o microaspersión. Los fertilizantes de N más comunes son,
nitrato potásico, nitrato cálcico, nitrato amónico, urea y sulfato amónico. En los suelos
calcáreos de Florida las aplicaciones de urea al suelo no son efectivas y pueden dañar a
las raíces, pudiendo además producirse importantes pérdidas de nitrógeno a la atmósfera
en forma de amonio, (Crane, 2019). En suelos con un contenido en arcilla >20% deben
evitarse las aportaciones excesivas de nitrato amónico, prefiriendo en su lugar la
aportación de fertilizantes conteniendo NO3- ya que la absorción y fijación de NH4+ por
el complejo de cambio del suelo puede llevar a una pérdida posterior de la disponibilidad
del N durante la fase de crecimiento del fruto, lo que es perjudicial para la calidad del
fruto tanto en cuanto al color externo como en cuanto a la incidencia de la descomposición
interna.

Fósforo
El fósforo es parte de muchas moléculas importantes tales como DNA, RNA y de
las involucradas en los procesos de respiración, fotosíntesis, y de muchas otras funciones
esenciales para el crecimiento la planta. Este elemento está generalmente asociado a la
producción de raíces y al vigor de las ramas y es importante para el desarrollo de la semilla
y del fruto. Aunque no se han publicado trabajos sobre la acción directa del fósforo en el
mango, se ha indicado que la aportación de fósforo en combinación con N and K aumenta
el rendimiento (Samra y Arora, 1997). El papel de este elemento en los procesos
reproductivos ha sido puesto de relieve de forma habitual en numerosos cultivos y
particularmente en mangos (Singh, 1959; Singh, 1969), indicando Narwadkar y Pandey
(1988) que la aplicación de fósforo durante los primeros momentos del cuajado es útil
para reducir la alternancia ya que podría promover la aparición de nuevas brotaciones en
primavera que luego podrían ser forzadas a florecer por medio de los tratamientos
químicos usuales.
El fósforo está generalmente más disponible para las plantas en suelos con Ph 6-
7, siendo muy móvil en la planta pero no en el suelo. Tanto la deficiencia como la
toxicidad raramente se observan en el mango, pero varios autores citados por Bally (2009)
describen los síntomas de deficiencia en el mango que aparecen inicialmente en las hojas
viejas como el desarrollo de una coloración rojo-púrpura iniciada en el envés de las hojas,
que se extiende luego a la totalidad de la hoja e incluso a las venas causando la rigidez de
las hojas. La deficiencia de este elemento también restringe el desarrollo de las raíces y
la absorción de agua y nutrientes reduciendo también el rendimiento y el tamaño del árbol
y de los frutos (Stassen et al, (1999); Silva et al., 2002).

22
Excepto en los suelos muy pobres, no se aplican generalmente abonos fosforados
en el mango, aunque alguno de los abonos normalmente utilizados en las plantaciones de
mango contiene fósforo.

Potasio
El potasio juega un importante papel en la expansión y desarrollo de las gruesas
paredes celulares que aumentan la resistencia a plagas y enfermedades. Una de sus
funciones más importantes es la de mantener la fuerza iónica del citoplasma (Leigh y
Wyn Jones, 1984). También regula absorción de agua y la pérdida de la misma a través
de las estomas, contribuyendo sustancialmente a la regulación del balance hídrico en la
planta (Salisbury y Ross. 1992). El potasio se absorbe de la solución del suelo como K+
y su concentración es menor en suelos arenosos, altamente lavados y también en suelos
ácidos y otros con baja capacidad de cambio catiónico (varios autores citados por Bally,
2009). La influencia del K en el rendimiento del mango varía también según los cultivares
como se indica en el citado trabajo de Young and Koo (1974) que señala que los
rendimientos más altos en el cultivar Parvin se obtuvieron con las mayores dosis de N y
K, pero que las dosis de potasio no tenían ningún efecto significativo en el caso del
cultivar Kent.
Debe tenerse cuidado con la aplicación de fertilizantes ricos en Ca y Mg porque
ellos compiten con el K en los lugares de intercambio catiónico reduciendo la
disponibilidad de este nutriente (Tong Kwee y Khay Chong 1985). Aunque se ha señalado
que el potasio influye en la calidad del fruto en muchos cultivos (Marschner, 1995) no
hay muchos estudios al respecto para el mango, excepto el de Shinde et al (2006) que
encontraron una positiva relación entre el aumento de la fertilización potásica y el peso
del fruto, valoración organoléptica, ácido ascórbico, sabor, color y vida de anaquel,
disminuyendo también las pérdidas de peso del fruto y la incidencia de la descomposición
interna. Debe destacarse, no obstante que en muchas de las encuestas de los descintos
países indican una influencia positiva del abonado potásico con el aumento del
rendimiento y calidad de la fruta (véase Anejo 5). También se ha señalado que la
aplicación durante la floración de sulfato monopotásico a la dosis de 0,5-1,0 % retarda
(Oosthuyse, 2000a) o incluso suprime (Reuveni et al., 1998. QDAF, 2015) el desarrollo
del oidio en mango, reduciendo en consecuencia los costes derivados de su control, pero
no resulta claro si esta acción se debe al P o al K.
El K es un elemento muy móvil tanto en la planta como en el suelo. La toxicidad
por exceso de K es muy rara en el mango, Sus síntomas de deficiencia se detectan primero
en las hojas maduras en las que se observa un rizado de los bordes de las hojas y una
clorosis de sus márgenes seguida, en casos más severos, por la muerte de las mismas.
Generalmente los síntomas se manifiestan primeramente en los árboles afectados por una
reducción de la longitud de los brotes y la producción de frutos de menor tamaño y menor
vida de anaquel. Los síntomas típicos de la deficiencia de potasio aparecen usualmente
tras la estación seca o en suelos deficientemente regados (Tong Kwee and Khay Chong
1985; Silva et al., 2002).
Las aplicaciones de potasio deben ser más frecuentes en suelos ligeros donde este
elemento es fácilmente lavado. Los fertilizantes más usados para el abonado del mango
son el cloruro potásico (también llamado muriato de potasio), el nitrato potásico y el
sulfato potásico, prefiriéndose generalmente este último a causa de su neutralidad de pH
y de la sensibilidad del mango a la clorosis. En los suelos áridos es mejor aplicar nitrato

23
potásico en lugar de cloruro potásico o sulfato para satisfacer la demanda de potasio del
mango y reducir la salinidad (Oosthuyse, 2006).
No se ha definido una práctica estándar de abonado para el mango que varía de un
lugar a otro dependiendo también de los cultivares y patrones, pero como ejemplo
indicaremos que un trabajo reciente de Cavalcante et al (2016) indica que 225 g∙plant-1
de KCl a través de fertiirrigación es recomendable para la producción del mango ‘Palmer
‘en el valle del Río San Francisco.
Muchos autores (Sergent y Leal, 1989; Oosthuyse, 1997, Shinde et al, 2006 et
passim) señalan que el nitrato potásico aplicado al 2-4% antes y durante la floración
aumenta la inducción floral, el cuajado y la retención de fruta (véase también el apartado
sobre el papel del nitrógeno).

Calcio. -
La mayor contribución de este nutriente es la de dar estabilidad a las membranas
celulares que protegen a las células de toxinas y patógenos. El calcio retarda también el
envejecimiento de los tejidos y aumenta la vida comercial de muchos frutos (Kirkby y
Pilbeam, 1984; Ferguson, 1984). El mantenimiento del nivel foliar de calcio ≥2,5% es
esencial para reducir la incidencia de la descomposición interna en el mango (Galán
Saúco, 2009), pero su acción está claramente ligada a la concentración foliar de nitrógeno
(véase lo anteriormente sobre el papel del nitrógeno), existiendo un a positiva correlación
entre la relación Ca /N y la incidencia de la descomposición interna (CracknelL Torres et
al, 2003). Si bien se ha indicado que la presencia de cantidades adecuadas de Ca en el
fruto es importante para aumentar su firmeza, su calidad interna y su vida comercial
(QDAF, 2015), los informes sobre una acción beneficiosa del Ca en la postcosecha del
mango no son concluyentes (varios autores citados por Bally, 2009). Muchas de las
respuestas de las encuestas efectuadas también indican un efecto positivo del Ca y de la
relación Ca/N en el aumento de la calidad y vida comercial de la fruta, e incluso en varias
de estas encuestas se indica una influencia positiva de la relación Ca /N sobre el aumento
de la inducción floral, del cuajado y del rendimiento, así como de la tolerancia a
condiciones de baja temperatura y a plagas y enfermedades (Véase Anejo 5).
Así como se ha indicado en el párrafo anterior que la deficiencia de Ca está
directamente relacionada con la incidencia de la descomposición interna, probablemente
causada por la degeneración de las membranas celulares (Burdon et al., 1991), la
toxicidad por exceso de este elemento no se ha descrito como tal para el mango, si bien
su exceso puede crear problemas con la absorción de otros nutrientes como P, K, Mg,
Zn, B y Cu, por lo que debe evitarse la aplicación de cantidades excesivas de abonos
conteniendo este nutriente (Silva et al, 2002).
Aunque el calcio se necesita durante todo el año, los dos momentos más
importantes para la absorción de Ca por el sistema radical son durante la brotación
vegetativa inmediatamente posterior a la recolección y en los estados iniciales de
crecimiento del fruto. Dado que el Ca no se transloca fácilmente a través del floema, no
es fácilmente transportado dentro del árbol, siendo difícil su llegada al fruto desde el suelo
o desde las hojas lo que explica que las aspersiones foliares de este elemento no sean
eficaces. La absorción de este elemento del suelo por las raíces jóvenes es mejor en suelos
húmedos y su eficacia depende del tamaño de las partículas, cuanto más finas mejor. Para
mejorar la toma de Ca del suelo por la planta se recomienda la utilización de
formulaciones líquidas durante la floración y primeros momentos de desarrollo del fruto
24
(QDAF, 2015). La dolomita, el yeso, el carbonato de calcio y el nitrato de calcio son los
abonos recomendados como fuente de Ca en Florida (Crane et al., 2009). En Brasil se
recomienda la incorporación en superficie de yeso a la dosis de 0,5 t/ha para suelos
arenosos y de 2,5 t/ha para suelos arcillosos (Genú y Pinto, 2002), aunque la
incorporación de yeso a la dosis de 280g/m2 a una profundidad de 30 cm, también antes
de la plantación, se ha recomendado como eficaz para reducir la incidencia de la
descomposición interna en suelos de bajo pH (≈3,7) y muy pobre contenido en Ca (Pinto
et al., 1994).

Magnesio. -
Un estudio reciente realizado por el autor para el National Mango Board (Galán
Saúco, 2018) permite comentar el efecto de este nutriente en mayor profundidad que el
de otros macronutrientes. El principal papel del Mg es la regulación de más de 300
enzimas. El magnesio tiene además la función esencial de actuar como un elemento
agregante de las unidades de ribosomas, un proceso necesario para la síntesis de proteínas.
Una nutrición adecuada en magnesio aumenta a su vez el crecimiento y la superficie
radicular ayudando a la absorción de agua y nutrientes, afectando además a la absorción
de otros cationes como el calcio y el potasio. El Mg parece tener también una función
protectora similar a la del Ca para mantener la integridad de los tejidos y proporcionar
protección frente a condiciones ambientales adversas. La deficiencia de Mg es un
desorden común en muchos cultivos y afecta a la productividad y calidad, ocurriendo
particularmente en suelos ácidos o sobre abonados con Ca y/o K. La deficiencia de Mg
puede también ocurrir bajo condiciones de estrés hídrico del suelo, incluso en aquellos en
que el contenido de Mg disponible sea el adecuado. De acuerdo con Marchal (1991 existe
un claro antagonismo entre el Ca y el Mg, señalando que un alto contenido de Mg en el
suelo y en la planta reduce la absorción del Ca pero no la del K.
Las primeras indicaciones de la deficiencia de Mg en muchas especies consisten
en un deterioro de la partición de carbohidratos dando lugar a la acumulación de almidón
y al reforzamiento de la actividad antioxidante, previo a sus efectos notables en la
actividad fotosintética. La absorción de Mg+2 puede verse notablemente reducida por
otros cationes como K+, NH4+ e incluso H+, esto es por un pH bajo, declinando
notablemente la absorción de Mg a valores de pH menores de 5,4. Los síntomas de
deficiencia de Mg ocurren primero en las hojas más viejas, progresando sistemáticamente
hacia las hojas más jóvenes. De hecho, debido a la buena movilidad de este elemento las
plantas movilizan el Mg de las hojas viejas a las hojas más jóvenes. La deficiencia de
Mg puede confundirse con la de K y sus síntomas típicos son una clorosis de hojas que
comienza en los bordes y progresa entre las venas hacia el interior de la hoja, pero
permaneciendo de color verde el área adyacente a las venas central y primarias. Las áreas
afectadas entre las venas pueden volverse blancas, desarrollando posteriormente manchas
necróticas en las zonas blanquecinas. No hay evidencia disponible acerca de un efecto
directo de un exceso de Mg sobre el metabolismo de la planta.
La conclusión del citado estudio para le NMB acerca de la acción del magnesio
en mango indica que una apropiada fertilización con este elemento tiene los siguientes
efectos en la producción del mango:
1) Mejora del rendimiento. y crecimiento general de la planta.
2) Un efecto sobre el color de la piel, positivo o negativo dependiendo del cultivar
causando fenómenos de reverdecimiento en algunos de ellos. Dentro de límites

25
razonables no parecen existir problemas para ‘Tommy Atkins’ o ‘Keitt’, cuyo
color puede incluso verse mejorado.
3) Aumento del tamaño del fruto, contenido en azúcar y Vitamina C, no
suficientemente probado para distintos cultivares y emplazamientos.
4) Un efecto variable sobre la descomposición interna (IFB), positivo o negativo,
dependiendo probablemente de la interacción con otros elementos,
fundamentalmente con el Ca
5) Mejora de la tolerancia de los árboles a la elevada radiación solar
6) Un impacto beneficioso sobre la tolerancia al frío.
7) Un efecto positivo sobre la reducción del problema del quemado de la piel
durante el proceso de tratamiento hidrotérmico (HWT).
Aunque no ha habido experimentos al respecto para el mango, un adecuado
contenido de Mg en otros cultivos, bien equilibrado con otros elementos minerales tiene
un claro impacto en la resistencia a enfermedades.
Sin embargo, a pesar del efecto beneficioso de aumentar la fertilización con Mg
es difícil hacer recomendaciones precisas sobre los niveles apropiados para este
elemento debido a los siguientes hechos:
1) La existencia de una clara interacción cultivar/medio ambiente,
particularmente en lo que respecta al tipo de suelo.
2) La fuerte interacción de la absorción del Mg principalmente con K+ y Ca+2,
pero también con N y otros elementos, lo que explica que no sea posible tampoco
establecer un rango preciso para las relaciones Ca/Mg y K/Mg, que también
dependen del tipo de suelo.
En cualquier caso, es recomendable mantener el nivel foliar del Mg entre 0,25
y 1,0 % y no pueden hacerse claras recomendaciones acerca del nivel de Mg en suelo
que depende mucho del tipo de suelo.

Azufre. -
La disponibilidad de azufre en cantidades importantes es necesaria pare el buen
desarrollo de los árboles debido a su papel como componente esencial de algunos
aminoácidos que forman las proteínas fotosintéticas y también como componente de
distintas enzimas que están involucradas en la síntesis y descomposición de ácidos
grasos (Salysbury y Ross, 1992). El azufre presenta gran movilidad en el suelo, pero
no en la planta. La mayoría del azufre se encuentra presente en los suelos como
componente de la materia orgánica (Marschner, 1995) y es fácilmente lavado de los
suelos (Bally, 2009). Sin embargo, la deficiencia de azufre no es habitual en el cultivo
del mango ya que este elemento forma parte de numerosos fertilizantes, fungicidas y
pesticidas. Además, en lugares como Florida se aplica azufre 1 o 2 veces por año para
controlar el oidio.
Los síntomas de deficiencia de este elemento se manifiestan como machas
necróticas que aparecen en los haces vasculares y en la lámina foliar que aparecen en
una hoja de color verde muy intenso y que dan lugar a una prematura defoliación (Smith
y Scudder, 1951). Los mangos tienen una gran tolerancia para la presencia de azufre en
el suelo y en la atmósfera sin que se hayan descrito síntomas específicos de toxicidad
para este cultivo. El azufre presenta una gran movilidad en el suelo, pero no es móvil
dentro de la planta y su papel en el crecimiento del árbol y en la calidad de la fruta no
se entiende muy bien, aunque se ha señalado que los bajos niveles de este elemento
limitan la absorción de nitrógeno (QDAF,2015).

26
Micronutrientes
Estos microelementos se aplican generalmente por aspersión foliar,
especialmente en los suelos calcáreos en los que las aplicaciones al suelo no son eficaces
debido a su alto contenido en Ca y elevado pH. Aunque pueden ser aplicados de forma
individual existen numerosas formulaciones comerciales de uso habitual en mangos
conteniendo Mn, Zn, Cu, Mo, S y B. Aunque las aspersiones de micronutrientes
generalmente aumentan el rendimiento (Young y Sauls, 1979.; Ghosh et al., 1995) la
absorción de nutrientes por los brotes maduros y por el fruto en desarrollo es casi nula
por lo que las aspersiones foliares de nutrientes deben ser aplicadas solamente a los brotes
jóvenes o a las inflorescencias en desarrollo.

Boro. -
Este elemento juega importante papel en la síntesis de ácidos nucleicos y
proteínas y de su papel en el transporte de carbohidratos (Salisbury y Ross, 1992; Gupta
et al., 1985), El boro es también necesario para los procesos de nuevos crecimientos y,
juega un papel esencial en los procesos de germinación del polen y crecimiento del tubo
polínico por lo que es un nutriente crucial para la floración y el cuajado del mango.
El boro es absorbido por las raíces principalmente como ácido bórico no
desintegrado. Los suelos arenosos ligeros derivados de rocas graníticas tienen la menor
concentración de este elemento, siendo también escaso su contenido en suelos altamente
lavados con elevado pH y alto contenido en Ca (varios autores citados por Bally, 2009).
De acuerdo con la información proporcionada por la compañía de fertilizantes (K+S
(Kumar, sin fecha) el boro es el único micronutriente que se pierde por lixiviación. Como
consecuencia de la pasiva captación de B por el xilema las condiciones de elevada
humedad reducen la absorción de este elemento desde la solución del suelo. El Boro es
además uno de los micronutrientes de menor movilidad dentro de la plana tanto que da
lugar a que su suministro a la planta del mango deba hacerse de forma continua.
La deficiencia de boro, cuyos síntomas han sido claramente descritos por Bally
(2009), causa una pobre floración y una reducción del cuajado. Se manifiesta por hojas
distorsionadas con agujeros rodeados por un halo verde-ligero y márgenes irregulares.
Otros síntomas de esta deficiencia son la pérdida de la dominancia apical y el
engrosamiento de los entrenudos, el rajado de la corteza y la gomosis, los frutos
deformados con bultos y el rajado de frutos con una decoloración marrón del mesocarpo.
Una alta concentración de N puede incluso empeorar esta deficiencia (Ram et al., 1989;
Raja et al., 2005). También se ha indicado que el límite entre deficiencia y toxicidad del
B es muy reducido (QDAF, 2015) lo que explica que en muchos huertos de mango se
produzcan fenómenos de toxicidad de B por la excesiva aplicación de fertilizantes
conteniendo este elemento. Los síntomas típicos de toxicidad del B consisten en la
aparición de manchas oscuras coalescentes en los bordes de las hojas, que en casos
severos dan lugar a una necrosis de los márgenes de la hoja.
La influencia del B en el rendimiento, calidad y vida comercial de la fruta ha sido
claramente demostrada en numerosos trabajos. Así, de acuerdo con un experimento en
Pakistán con el cultivar Sufaid Chaunsa (Ahmad et al., 2018a), las aplicaciones de
sacarosa o citrato de potasio son igualmente efectivas en relación al aumento del
rendimiento cuando se aplican conjuntamente con el ácido bórico, señalando que la
aplicación foliar de ácido bórico (0,2%) + sacaros (10%) origina un aumento del
rendimiento (19%), de los sólidos solubles totales (29%) y una reducción de la acidez del

27
fruto (37%). A su vez, también recomiendan la aplicación foliar de citrato potásico
(0,4%) + ácido bórico (0,2%) para mejorar la vida comercial del mango. Estos autores
también encontraron que las aspersiones foliares de sacarosa (10%) + ácido bórico
(0,2%), aplicadas en el estado de prefloración y en el momento que los frutos alcanzan el
tamaño de una canica son de gran eficacia para una mejora significativa del cuajado y del
contenido en, sólidos solubles totales (SST) así como una reducción de la acidez. En otro
experimento también realizado en Pakistán (Bibi et al., 2019) con el cultivar Summer
Bahisht Chaunsa se observó que la efectividad de las aplicaciones foliares de KNO3
(1.0%) + BA (0.2%) en prefloración aumentaban la calidad y el rendimiento. También se
ha indicado que un gran desequilibrio de nutrientes, y especialmente la deficiencia de B
podría ser la causa de la aparición de la descomposición interna del mango (Ma et al,
2018). Kumar (sin fecha) también menciona la influencia del Boro en el cultivo del mango
indicando que las aplicaciones al suelo cada 2 años de bórax a la dosis de 150 g/árbol
reduce la incidencia de la pulpa gelatinosa del 40–60 % a un 10 %, mejorando también el
tamaño y el color de la fruta.
En la encuesta de China continental se indica la importancia de un contenido
adecuado de B para la reducción de la descomposición interna (IFB) y en la de Ecuador
también se señala que un aumento del B disminuye la incidencia del problema de ‘Corte
negro’ (un problema muy relacionado con la IFB). Otros países también señalan la
importancia del B en los procesos de inducción floral, polinización y cuajado, así como
en la vida comercial y en el aumento del rendimiento (véase anejo 5).
Los fertilizantes conteniendo boro más usados en mango son el borato sódico
(bórax o solubor), el ácido bórico, el borato de calcio y el borato sódico cálcico. De
acuerdo con la revisión bibliográfica de Bally (2009) tanto las aplicaciones de boro al
suelo como foliares aumentan el rendimiento y la calidad de fruta del mango, pero la
respuesta varía según cultivares. De hecho, se ha señalado que las aplicaciones al suelo
de 20-25g/m2 de bórax (11%) durante la estación húmeda de verano fueron eficaces para
el control de los síntomas de gomosis típicos de la deficiencia de boro, pero su efecto y
el tiempo de respuesta era variable según cultivares (Nartvaranant et al., 2002). Pese a
que, como se ha indicado, la respuesta del mango a la aplicación al suelo de abonos con
boro es variable según cultivares se ha indicado que un contenido foliar de 27 ppm es
satisfactorio para los cultivares Haden 2hH, Tommy Atkins, Winter y Van Dyke siendo
10 ppm un valor crítico para la mayoría de ellos (Rosseto et al., 2000). También se ha
señalado que las aplicaciones foliares de boro en los estados de prefloración y floración
(Dutta, 2004; Coetzer et al., 1991) son más eficaces que la aplicación al suelo. Tanto
Silva et al. (2002) como Oldoni et al., (2018) en Brasil consideran que las aspersiones
foliares de ácido bórico al 0,2-0,3 % son la fuente más apropiada para incorporar B al
mango. Sin embargo, también se ha señalado que las aplicaciones foliares deben hacerse
solo sobre los tejidos blandos durante la floración ya que la absorción a través de las hojas
es muy pobre (QDAF, 2015). Pese a lo expuesto hay autores que recomiendan la
aplicación combinada de B y Zn al suelo como la práctica más eficiente para mitigar las
deficiencias minerales y aumentar el rendimiento del mango, prefiriendo esta práctica a
cualquier otro tratamiento individual o conjunto foliar y/o de suelo (Ahmad, 2018b).

Zinc
Entre otras funciones este elemento es esencial para la síntesis de proteínas y
hormonas, para la fotosíntesis (Salysbury y Ross, 1992; Marschner, 1995; Weir y
Cresswell, 1995) y para la regulación hídrica (QDAF, 2015). Debido a su rápida

28
absorción por las hojas, el Zn es generalmente aplicado por vía foliar, no
recomendándose en la mayoría de los casos su aportación al suelo. Varios autores
citados por Bally (2009) indican que las aspersiones foliares de diferentes fertilizantes
conteniendo Zn, aumentan el rendimiento y la calidad de la fruta de mango, aunque solo
en las encuestas de Pakistán y Sudáfrica se indica un efecto positivo del Zn sobre la
inducción floral, polinización cuajado y rendimiento (véase Anejo 5).
El Zn es importante para la expansión foliar y su deficiencia es fácilmente
reconocible por la aparición de una roseta de hojas gruesas y no totalmente expandidas
que no alcanzan su tamaño normal y que generalmente están dobladas en uno de las dos
partes del limbo. Frecuentemente se denomina en inglés a esta deficiencia como ‘little
leaf’ (hoja pequeña) y está asociada generalmente en los suelos de elevado pH a una
deficiencia de hierro. La deficiencia de Zn resulta agravada en los casos de excesiva
aplicación de calcio o fosfatos (Rhuele y Ledin, 1955). La toxicidad por exceso de este
elemento no se ha descrito para el caso del mango.
El sulfato de zinc es el fertilizante más comúnmente empleado para corregir las
deficiencias de este elemento (Galán Saúco, 2008; Silva et al., 2002). La dosis
recomendada en Israel para las aplicaciones foliares de SO 4 Zn es del 1%,
preferentemente aplicada en primavera (Gazit, 1970) mientras que en Florida en suelos
de elevado pH se recomienda una dosis de 0,9-1,8 kg de sulfato de zinc en 378-945
litros de agua, bien aplicado aisladamente o en combinación con otros microelementos
(Crane,2019). La información proporcionada por K+S (Kumar, sin fecha) para corregir
esta deficiencia consiste en realizar 2 aspersiones de ZnSO4 a la dosis de 3 g/L de agua,
una antes de la floración y la otra coincidiendo con el cuajado,

Hierro. -
El hierro es un componente de la clorofila y de varias enzimas y, al igual que el
Zn, juega un papel en la regulación hídrica de la planta. Aunque el Fe se absorbe
fácilmente por las hojas, se aplica normalmente en forma quelatada, particularmente en
suelos alcalinos, bien a través del sistema de goteo o en forma de zanjas en el suelo
(Galán Saúco, 2008). Las dos formulaciones que han sido efectivas para este cultivo
son la Fe-EDDHA y el Fe-EDDTA, la primera para suelos calcáreos o de elevado pH y
la segunda para suelos ácidos. Cuando estos quelatos se apliquen en zanjas en el suelo
es preciso regar abundantemente antes y después de su aplicación para facilitar el
movimiento del quelato de hierro dentro de la zona radicular (Crane, 2019).
La deficiencia de hierro se muestra primero en las hojas jóvenes que se vuelven
de color amarillo desarrollando síntomas típicos de clorosis que, a medida que la
deficiencia avanza, se extienden por la totalidad de la hoja causando una posterior
necrosis y la formación de terminales compactos muy característicos que quedan sin
desarrollarse.

Manganeso. -
Este elemento actúa como cofactor de muchas enzimas y juega un papel esencial
para la biosíntesis de proteínas, carbohidratos y lípidos, Como activador del proceso
oxidativo juega un importante papel en los procesos de la fotosíntesis y de la respiración
(Marschner 1995). Aunque el efecto directo del Mn en mango no ha sido estudiado,
Schaffer (1994) indica que los nutrientes más eficientes en los huertos de mango con
árboles mostrando el problema conocido en inglés como ‘tree decline’ son el Mn, el Fe

29
o una combinación de ambos. De los países encuestados solo Brasil indica una
influencia positiva del Mn sobre la calidad de la fruta (véase Anejo 5).
La deficiencia de Mn afecta a las hojas de cualquier edad. Sus síntomas se
manifiestan más frecuentemente en suelos de elevado pH y se inician como ligeras
necrosis intervenales en hojas jóvenes e inmaduras que posteriormente coalescen en
manchas necróticas y terminan por caer. Estos síntomas pueden confundirse con los de
la deficiencia de Fe, pero en el caso del Mn las áreas del limbo alejadas de las venas
permanecen verdes. Los síntomas de deficiencia de este elemento se han observado
también en plantas jóvenes o en brotes nuevos de plantas adultas sobreabonadas con N
que muestran terminales de tamaño reducido perdiendo sus hojas y mostrando una típica
forma de ‘S’. La deficiencia de Mn puede verse agravada por las excesivas aplicaciones
de Ca y fosfatos (Rhuele y Ledin, 1955). La necrosis puede iniciarse en el ápice de la
hoja extendiéndose hacia el resto de la hoja (Smith and Scudder,1951; Agarwala, 1988).
De acuerdo con las observaciones realizadas en Florida (Crane,2019) las
aplicaciones de manganeso a suelos neutros o ácidos son efectivas, pero no sucede lo
mismo en suelos calcáreos. En estos últimos suelos se recomienda las aplicaciones
foliares de 1.4-2.3 kg de sulfato de manganeso en 378-945 litros de agua, bien solas o
mezcladas con otros microelementos. Kumar (sin fecha) indica que la deficiencia de Mn
es frecuente en árboles viejos en suelos de alto pH y que el uso de tortas líquidas de neem
o las aspersiones foliares al 0,5% de sulfato de manganeso pueden aumentar el tamaño de
los frutos y reducir la alternancia. Debe, no obstante mencionarse que muchos de los
fungicidas cúpricos habitualmente usados en muchos huertos de mango contienen Mn
y satisfacen suficientemente las necesidades de este elemento.

Molibdeno. -
Este elemento es necesario para una buena absorción y asimilación de N y
también para una buena absorción de, K Ca y Fe y su deficiencia afecta al crecimiento
y rendimiento. El molibdeno no es móvil en el interior de la planta y las hojas nuevas
requieren un suministro constante del mismo durante su desarrollo. Sin embargo, se
necesita solo en muy pequeñas cantidades y si está en exceso reduce la disponibilidad
del Fe. El. molibdeno forma parte usualmente de muchas mezclas de micronutrientes
aplicadas por aspersión foliar al mango. Pese a ello Crane (2019) recomienda en Florida
la aplicación foliar de70 g de molibdato de sodio disueltos en 378 litros en los casos en
que se sospeche una deficiencia de este elemento.

Cobre. -
El cobre es necesario para la activación de varias enzimas y para la regulación de
la fotosíntesis y ayuda también a la producción de lignina y al reforzamiento de las
paredes celulares.
Los ensayos realizados en mango muestran una pequeña influencia positiva de
este elemento en el aumento del rendimiento y también un aumento de la relación
azúcar:acidez del fruto (Yara, undated). Como se ha indicado anteriormente muchos de
los fungicidas usados para el mango contienen Cu por lo que su deficiencia no es
frecuente en las plantaciones de mango.

Momento para la aplicación de fertilizantes


El modo más racional de aplicar los nutrientes, tal como fuñe señalado por Cull
(1987) es en base al ciclo fenológico. De forma general Huete and Arias (2007)

30
recomiendan aportar el 50% de todos los macroelementos requeridos inmediatamente tras
la recolección y el resto durante el cuajado y los microelementos en 3 momentos, 40%
tras la poda, 30% 2 meses más tarde y el restante 30%, 4 meses tras la poda. También
recomiendan que, si fuera posible se aplicaran todos los microelementos durante la
estación lluviosa. No se han publicado muchas otras recomendaciones generales al
respecto, pero es de especial importancia la programación de la aportación de N dado su
papel especifico en relación al crecimiento vegetativo y la floración (véase Sección Papel
específico de los nutrientes en el mango). Teóricamente pueden considerarse mínimas
las necesidades de N durante el periodo de latencia que precede a la floración porque
podrían estimular la brotación vegetativa en detrimento de la floración pero no es lo
mismo en los trópicos, en ausencia de temperaturas por debajo de 20º C, que en los
subtrópicos, donde las temperaturas normales del invierno son suficientemente bajas para
inducir la floración, y la aportaciones de nitrógeno ayudan al crecimiento vegetativo sin
que se vea afectada la floración. Sin embargo, en los trópicos puede ser necesario una
posterior aplicación de nitratos para provocar la floración en los brotes maduros
(Davenport, 2009). Una adecuada aplicación de nitrógeno tanto durante la fase de rápido
desarrollo del fruto (Samra et al., 1977; Guzmán Estrada et al., 1997) como
inmediatamente antes de la recolección para permitir un rápido reemplazamiento de los
carbohidratos consumidos durante el desarrollo del fruto ha mostrado su eficacia para un
aumento del rendimiento (Robberts y Wolstenholme, 1993). Precisamente estos últimos
autores (Wolstenholme y Robberts, 1991), y también Oosthuyse, (1997), recomiendan la
aplicación de nitrato de potasio al 2-4% durante la fase de crecimiento del fruto. Se ha
indicado también que las aspersiones foliares con urea al 2-4% durante la floración
aumentan el rendimiento (Whiley, 1984). Debe, sin embargo, tenerse especial cuidado de
no pasarse con la fertilización N cerca del momento de la cosecha no solo porque algunos
cultivares como ‘Kent’ y ‘Keitt’ no desarrollan buen color cuando el contenido en N es
elevado (McKenzie, 1993), sino especialmente para evitar el problema ya comentado de
la descomposición interna de la fruta (IFB) debido al desequilibro entre Ca y N. De
hecho, como se ha indicado anteriormente hay un consenso generalizado acerca de que el
mantenimiento de un nivel de N en hoja inferior al 1,2% y un nivel foliar de Ca mayor
del 2,5% se minimiza el número de frutos afectados por IFB (Galán Saúco, 2009). Se
recomienda, a su vez, aumentar la aplicación de N inmediatamente tras la recolección
para estimular el crecimiento vegetativo.
Silva et al., (2002) en Brasil solo indican que el fósforo debe ser aplicado antes de
la floración y que el mejor momento para aplicar Ca es durante la aparición del flujo
vegetativo inmediatamente posterior a la recolección. Los mismos autores no especifican
el mejor momento para aplicar otros nutrientes salvo en el caso del boro, señalando que
éste debe ser aportado durante el periodo de emisión de nuevos flujos vegetativos o
durante la floración. Sin embargo, otros autores (Singh, 1960; Robberts et al., 1988;
Goguey, 1993) señalan que como el boro solo es demandado durante la floración por lo
que debe ser aplicado por vía foliar durante el estado de crecimiento vegetativo y antes
de que la floración comience.
Una información más completa es la aportada por Stassen et al., (1997b) para
Sudáfrica que indica lo siguiente:
Nitrógeno.- Los mejores momentos para su aplicación son el comienzo de la
primavera (fases de cuajado y rápido desarrollo del fruto), inmediatamente tras la
cosecha y en otoño durante la fase de crecimiento vegetativo.
31
Fósforo.- En el caso de que el análisis foliar mostrara una deficiencia de este
elemento se recomienda incorporar el fósforo en invierno y primavera, esto es
durante el periodo de crecimiento de las raíces (fase de crecimiento vegetativo) y
al comienzo de la fase de floración y rápido crecimiento del fruto.
Potasio.- Es mejor aplicar este elemento durante la floración para satisfacer la
elevada demanda de este nutriente durante la fase de crecimiento del fruto .
El boro, el azufre y el magnesio deben ser incorporados antes de la floración y el
resto de micronutrientes durante la misma.
Las recomendaciones para Australia (QDAF, 2015) para los 4 nutrientes más
importantes para el mango son las siguientes:
Nitrógeno: 60-70% en el momento de la brotación, 20-30% al final del periodo de
dormancia anterior a la floración y el 10% (si se necesitara) en la fase de desarrollo
del fruto.
Potasio: 20%, en el momento de la brotación, 20% en la floración y 60%. en la
fase de desarrollo del fruto.
Calcio: 50% en el momento de la brotación, 20% al comienzo de la floración y
30%en el cuajado.
Boro: 20% en el momento de la brotación, 40% en la floración y and 20% en la
fase de desarrollo del fruto.
Según recomendaciones previas de este mismo país (Anon.,1999) los otros
micronutrientes deben aplicarse por aspersión foliar en el momento de la aparición de la
brotación vegetativa, con la excepción del magnesio cuyo mejor momento de aplicación
es tras la cosecha, durante el estado vegetativo y/o inmediatamente antes de la brotación.
Las recomendaciones para la aplicación de aspersiones foliares de
microelementos varían mucho según países y emplazamientos. Por ejemplo, en Costa
Rica, Ríos y Corella (1999) recomiendan la aplicación de un fertilizante foliar específico
con la siguiente composición: quelato de calcio 1L/ha más un quelato complejo (Mg
5,8%, Fe 0.5%, Cu 0,12%, Zn 4,2%, B 2,5% and Mo 0,02%) e debe aplicarse en cuatro
momentos: el primero durante la fase de crecimiento vegetativo (mayo-junio), el segundo
durante la fase de prefloración (octubre), el tercero en la floración (diciembre- enero) y
el cuarto durante la fase de llenado del fruto (febrero - marzo).
En el caso de Filipinas donde los fertilizantes principales se aplican a través del
suelo de acuerdo con la estación (véase sección Recomendaciones Generales para
lafertilización del mango), las aportaciones de abonos foliares con microelementos se
aplican en 4 momentos, la primera y la segunda aplicación, muy necesarias para el
aumento de la longitud de la panícula y preparación de un buen cuajado deben realizarse
14 a 18 y 22 a 25 días respectivamente tras la inducción floral. La tercera, debe aplicarse
entre 35 y 40 días tras la inducción floral para favorecer el cuajado y la retención mientras
que la cuarta aplicación debe aplicarse entre 50 a 55 días tras la inducción para favorecer
el crecimiento de la fruta.
En Pakistán (Bibi, 2018) se recomienda aplicar los abonos según el siguiente
esquema:
Inmediatamente tras la recolección: 60-70% del N. 80-100% del P, 50% del K y
50% de los micronutrientes (B, Zn, Fe, Mn, Cu)
En la floración: 30-40% del N, 0-20% del P 50% del K y el 50% de los
micronutrientes (B, Zn, Fe, Mn, Cu).

32
No obstante, todas las consideraciones anteriores, resulta evidente que en las
plantaciones sin riego el momento de aplicar los abonos al suelo debe coincidir con el
comienzo de la estación lluviosa para poder incorporar a la planta la máxima cantidad de
nutrientes requeridos para la floración, fructificación y crecimiento vegetativo.
Los resultados de la encuesta realizada (véase Anejo 9) indican que prácticamente
en todos los países los fertilizantes se aplican de acuerdo al calendario fenológico, pero
solo unos pocos dan información precisa y, como en el caso de la revisión bibliográfica
existen claras diferencias en sus recomendaciones. Israel, por ejemplo, señala que la
mayoría de los nutrientes se aplican tras la cosecha, Omán dice que se debe evitar la
aplicación de abonos durante a floración, mientras que Japón señala que los fertilizantes
se aplican tres veces al año en los siguientes estados: post-floración/cuajado, desarrollo
del fruto y postcosecha (antes de la poda). En la encuesta de México se indica que ellos
incorporan N, P; K y Ca al suelo al final de la recolección para estimular el crecimiento
y posteriormente aportan más abonos conteniendo N y K, así como microelementos al
comienzo de la floración y durante el cuajado, aplicando también K, Ca e incluso Mg
durante la fase de crecimiento del fruto. En la isla de La Reunión los nutrientes se aplican
tras la cosecha para favorecer el crecimiento vegetativo, durante la floración para
favorecer el cuajado y tras el cuajado para favorecer el crecimiento del fruto, pero en este
último momento no se aporta N a fin de evitar el efecto negativo de este nutriente en la
calidad y maduración del fruto. La respuesta de Pakistán coincide prácticamente con las
recomendaciones indicadas en la revisión bibliográfica anteriormente comentada, (Bibi,
2018), excepto en que se indica que el boro debe aplicarse antes de la floración y el zinc
solamente a los nuevos brotes vegetativos
Digamos finalmente que la compañía de fertilizantes K+S (Kumar, sin fecha)
indica las siguientes recomendaciones para la India en cuanto al tiempo de aplicación
de nutrientes :
Huertos con riego. Aportar todo el estiércol de granja y 50 % de N, P y K tras la
recolección y el restante N, P y K cuando el fruto tenga un tamaño de un guisante.
Huertos no regados. Aportar todo el estiércol de granja y 50 % de N, P y K al
comienzo de la estación del monzón y el restante N, P y K al final de dicha estación.

Fertiirrigación
En las plantaciones modernas de mango en las que se ha generalizado el uso del
riego localizado (microaspersión o goteo) se incorporan los macronutrientes por
fertiirrigación, esto es disueltos en el agua de riego, lo que tiene un valor especial en
suelos con baja capacidad de cambio ≤ 2meq, tales como los suelos arenosos con bajo
contenido de materia orgánica y pH ≤ 6 que poseen una baja capacidad de retención de
agua y nutrientes y un bajo potencial tampón. Otra ventaja adicional para el goteo, es que
la aplicación de los abonos en combinación con el riego cuando se utiliza el acolchado
con plástico es la mejor conservación de la humedad del suelo en la zona de crecimiento
radical, aumentando la masa radicular, al tiempo que se regula la temperatura,
disminuyendo la variación de la misma, se mejora la fertilidad del suelo y se contribuye
a controlar la erosión y las malas hierbas. La práctica del mulching, experimentos
realizados en Australia con el cultivar Kensington (Dickinson et al., 2019) indican que
esta práctica puede además de aumentar el tamaño del fruto y el rendimiento contribuir
también a la retención del carbono orgánico del suelo.
Los abonos más comúnmente usados en fertiirrigación son sulfato de amónico,
urea, ácido fosfórico, nitrato potásico y sulfato potásico (Crane et al., 2009). Debe tenerse

33
especial cuidado al preparar las mezclas de fertilizantes para la fertiirrigación para evitar
precipitaciones que podrían bloquear el sistema de riego. Para evitar este problema
Vásquez Hernández et al., (2011) recomiendan el uso de dos tanques diferentes, el
primero conteniendo fertilizantes sin Ca como urea, nitrato amónico, sulfato potásico,
ácido fosfórico, sulfato de magnesio y micronutrientes quelatados, y el otro tanque
solamente fertilizantes sin fosfatos o sulfatos como urea, nitratos de amonio, calcio y
magnesio y ácido fosfórico. Generalmente, el único micronutriente aportado en la
fertiirrigación es el hierro, normalmente aplicado en forma quelatada en pequeñas dosis
en cada riego, aplicándose los restantes micronutrientes por aspersión foliar.
Las dosis de fertilizantes varían según emplazamientos dependiendo del tipo de
suelo, calidad el agua y material vegetal (cultivar y patrón). Se afirma generalmente y
algunos experimentos así lo prueban que la fertiirrigación promueve un uso más eficiente
de nutrientes que el abonado en superficie de la misma cantidad de fertilizante. Esto se
explica ya que los fertilizantes líquidos usados en fertiirrigación se ponen en contacto
directo con las raíces lo que resulta en una más rápida absorción de nutrientes y en una
menor pérdida por lixiviación. Existen numerosos ejemplos de este mayor beneficio que
se refleja en un mayor peso de la fruta, número de frutos por árbol, calidad del fruto y
rendimiento (Panwar et al., 2007; Prasittikhet et al., 2000; Kumar, sin fecha). Un ejemplo
de la aplicación de macronutrientes a través de la fertiirrigación tal y como recomienda
la compañía K+S para las zonas productoras de mango del sur de la India puede verse en
la tabla 14.
Como puede verse en las respuestas a las encuesta de nutrición de mango (véase
Anejo 10), la aportación de fertilizantes a través de la fertiirrigación es una práctica
común en muchos de los países y, a pesar de que en la respuesta de varios países asiáticos
no se indica su uso, la fertiirrigación es un sistema comúnmente usada en muchas de las
plantaciones visitadas por el autor de este informe en India, Malaysia, Indonesia,
Tailandia, Filipinas, Omán y Australia y prácticamente en la mayoría de las modernas
plantaciones de mango en casi todo el mundo. Señalemos también que los
microelementos se aplican generalmente a través de aspersiones foliares y los fertilizantes
orgánicos directamente al suelo e incluso en algunos casos a través de la fertiirrigación

Table 14.- Recomendaciones para la aplicación de macronutrientes para las zonas


productoras de mango del sur de La India de acuerdo a lo indicado por la compañía K+S
(Kumar, sin fecha). (*)
Elemento Inmediatamente Prefloración Floración - Desarrollo del
tras la poda cuajado fruto
N (%) 25 40 20 15
P (%) 40 30 20 10
K (%) 25 20 25 30
(*) El riego y, por ello, también la fertiirrigación se debe suprimir en diciembre para
favorecer la aparición de la floración en enero.

Fertilización orgánica
Los resultados de varios experimentos realizados en México (Medina Urrutia,
2011; Peralta-Antonio et al. (2014, 2015) no han mostrado claras diferencias de
rendimiento entre plantaciones de mango abonadas por sistema convencional con abonos
químicos y otras abonadas con fertilización orgánica.). Incluso en uno de ellos ( Peralta-
34
Antonio et al. 2015) en el que se comparaba la aportación de vermicompost, bocashi y
estiércol de pollo a las dosis de 5 y 10 t ha-1 (equivalente a 7,5 y 15 kg arbol-1) y 2 dosis
minerales: 230-0-300 g de NPK árbol -1 y 230-0-0 g de NPK árbol-1 y un tratamiento
control en los cultivares Ataulfo, Tommy Atkins y ‘Manila Cotaxtla 2’ (‘MC2’) no se
detectaron diferencias en la absorción de la mayoría de los nutrientes entre las fuentes
orgánica y química. Sin embargo, como se puso de manifiesto en este mismo experimento
las plantas fueron capaces de extraer nutrientes también directamente del suelo por lo que
no se pudieron derivar claras consecuencias del mismo. Esta carencia de diferencias
apreciables entre los resultados del abonado orgánico explica el hecho de que tanto en
México como en otras partes del mundo la nutrición orgánica se realice en base a una
diversidad de formulaciones locales preparadas por los agricultores usando los recursos
naturales y como resultado de su propia experiencia acumulada por lo que no pueden
darse recomendaciones de tipo general. Sin embargo, los fertilizantes más usados en el
cultivo orgánico del mango son: compost, vermicompost, biofertilizantes, estiércol de
pollo y de otros animales, residuos vegetales y cultivos de cobertera. Los biofertilizantes,
en especial, constituyen una clara alternativa para incorporar una importante cantidad de
nitrógeno atmosférico permitiendo también aumentar la disponibilidad de fósforo desde
las raíces (Medina-Urrutia et al. 2011; Iyer, 2004; Guzmán-Estrada, 2004). Debe, no
obstante, indicarse que en la respuesta a la encuesta de nutrición recibida de la empresa
Dominus desde Perú se indica que un exceso de materia orgánica en el suelo puede causar
una deficiencia de cobre (véase Anejo 7).
Es interesante también mencionar el interés potencial del uso como enmienda del
suelo de Biochar, un derivado carbonado estable producido a partir de biomasa vegetal
y/o animal, que se recomienda como enmienda del suelo especialmente para suelos ácidos
pobres en nutrientes (Sohi et al., 2009), con el objetivo de compensar las emisiones
antropogénicas de carbono, a la par que mejorar las condiciones del suelo y el crecimiento
de la planta. Aunque aún existen pocas experiencias con respecto a su uso en el cultivo
del mango, pero la aportación a un medio de enraizado conteniendo una mezcla de suelo,
arena y Biochar a la dosis de [Link] mejoró el porcentaje de germinación y el vigor de las
plántulas (Jasmitha et al, 2018). Sin embargo, por el momento, aun no se ha estudiado la
interacción del Biochar con otros fertilizantes, ni su efecto en la biota del suelo y por ello
debe investigarse más sobre el uso del Biochar antes de recomendarlo para el cultivo del
mango. De hecho, Pakistán es el único país que menciona interés acerca del impacto del
fósforo y el Biochar en el crecimiento de plantas jóvenes de mango (véase Anejo 11).
Debe por último indicarse como recomendación general para evitar una posible
contaminación la conveniencia de colocar tanto el estiércol como las pilas de compost
lejos de los cursos de agua, así como de reducir la fertilización orgánico cerca del
momento de la recolección.

Posibilidades de futuros proyectos de investigación sobre nutrición y fertilización


del mango
En el momento de escribir este informe no existe ningún proyecto cooperativo de
investigación entre países sobre la nutrición y fertilización del mango, pero muchos
países, particularmente Brasil, Perú, India, Pakistán y Vietnam están realizando diversos
experimentos sobre distintos aspectos de la fertilización del mango. Muchos de los países
consultados indican también el interés de la investigación en diferentes temas
relacionados con la nutrición del mango y la gran mayoría de ellos indican su
disponibilidad para realizar proyectos cooperativos sobre nutrición del mango siempre

35
que existan los fondos necesarios para su realización, aunque la diversidad de temas
mencionados por los diversos países (véase Anejo 11) haría difícil probablemente la
realización de futuros proyectos cooperativos al respecto

Resumen de hallazgos, discusión general y conclusión


Debido a los numerosos factores que influyen sobre la nutrición y fertilización del
mango (principalmente consideraciones climáticas, tipo de suelo, calidad del agua de
riego, cultivar y patrón, interacciones entre nutrientes, estado fenológico y producción
esperada), no puede establecerse una fórmula de abonado estándar que sirva para diseñar
un programa de abonado de validez general y debiendo este establecerse, en
consecuencia, para cada plantación en particular. El establecimiento de dicho programa
debe comenzar por la realización de un análisis de suelo antes de la plantación que indique
las características fisicoquímicas del suelo donde el mango se va a cultivar y que nos sirva
de base para realizar un abonado inicial y las enmiendas necesarias. La realización
periódica de análisis de suelo al menos una vez al año será de gran utilidad para observar
la evolución de los nutrientes en el suelo lo que junto con el análisis foliar nos sirva de
orientación para determinar el tipo y la dosis de abonos a aportar a la plantación. En el
apartado de Análisis de suelo se indican tanto los valores apropiados para los nutrientes
en el suelo como las recomendaciones generales al respecto.
En el apartado Recomendaciones generales para la fertilización del mango se
reseñan algunos ejemplos de tipo general de programas de mango recomendados en
diferentes países que pueden ser de utilidad tanto para los primeros años de una plantación
como para árboles adultos en pequeñas explotaciones sin acceso a laboratorios de análisis.
A pesar de que el contenido de nutrientes en hoja varía no solo entre cultivares
sino también dependiendo de diversos factores relacionados con la propia hoja (edad,
posición, orientación), con el tipo de suelo y con el estado fenológico el análisis foliar es
la herramienta más útil para el establecimiento de un programa adecuado de abonado del
mango. En el apartado Análisis foliar se realiza una revisión de los valores recomendados
por diferentes autores, así como una discusión sobre las técnicas de muestreo. Pero, como
también se reseña en dicho apartado, la mayoría de los países que están usando el análisis
foliar como principal herramienta para el establecimiento de sus programas de abonado
indican como adecuados niveles de nutrientes en hoja dentro del rango de los
recomendados por Quaggio en 1996 (véase tabla 5). Sin embargo, no hay siempre una
buena correlación entre un nutriente en particular y el rendimiento por lo que resulta de
mayor valor el balance y las relaciones cuantitativas entre nutrientes. Lo importante de
estas relaciones y especialmente de la relación N/Ca que debe permanecer por debajo de
0,5 para la obtención de fruta de buena calidad y mayor vida comercial se discute en el
subapartado Interpretación del análisis foliar. Un método alternativo comentado en dicho
subapartado para interpretar el análisis foliar evaluando el estado nutricional según el
equilibrio entre nutrientes es el Sistema Integrado de Diagnóstico y Recomendaciones -
DRIS (Diagnosis and Recommendations Integrated System). De acuerdo con los
resultados de la encuesta sobre nutrición Brasil, India e Indonesia son los países en los
que este sistema es más usado. Este sistema tiene, sin embargo, algunos problemas ya que
las normas DRIS varían también entre cultivares y entre emplazamientos y no son
totalmente independientes de la edad del tejido muestreado, en especial, dado el gran
número de análisis foliares y cálculos necesarios para una interpretación correcta que no

36
resultan siempre posibles de realizar para muchas plantaciones, sobre todo para las de
pequeño tamaño. Este último problema es menor, especialmente en Brasil, donde esta
compañía tiene su sede, por la existencia de una compañía llamada ‘Nutrição de Plantas
Ciência e Tecnologia (NPCT)’ ([Link] recientemente creada por ex.
directores y miembros del International Plant Nutrition Institute (IPNI) que ofrece a
cualquier plantación de mango de cualquier país sus servicios a unos costes razonables
para la correcta interpretación y uso de las normas DRIS.
Como se indica en el apartado Extracciones de nutrientes, la reposición de las
pérdidas de macro y micronutrientes debido a la producción de fruta, frutos caídos, hojas
y ramas eliminadas por la poda, así como aquellos perdidos por lixiviación, volatilización,
fijación al suelo y escorrentía es esencial para un apropiado programa de fertilización.
Queda también claro en esta revisión la existencia de importantes diferencias de los
valores de esta extracción dependiendo de los cultivares y emplazamientos (condiciones
climáticas y de suelo, particularmente temperatura), prácticas culturales y edad del árbol.
Como consecuencia, las cantidades de nutrientes extraídas deben ser obtenidas para cada
plantación y cultivar. No obstante, como también se indica en este apartado, un ejemplo
del uso de las extracciones de cosecha para el establecimiento de un programa de abonado
puede verse en el Anejo 4.
El papel de los macro y micronutrientes y su efecto en momentos diferentes del
ciclo fenológico del mango se revisa en el apartado Papel de nutrientes específicos y
formas de aplicación de los mismos. La casi totalidad de los trabajos revisados indican
que el modo más racional de aplicar los nutrientes es teniendo en cuenta el ciclo
fenológico y, de hecho, prácticamente todas las respuestas a nuestra encuesta recibidas
de los diferentes países indican que la incorporación de abonos se efectúa en base a
dicho ciclo, pero solo unas pocas dan información precisa y, como en el caso de la revisión
bibliográfica, hay grandes diferencias entre ellas (véase el apartado Momento de
aplicación de fertilizantes). Por ello, resulta difícil extraer conclusiones claras al
respecto, pero parece evidente que la mayoría de los macronutrientes, y particularmente
el Nitrógeno deben ser aplicados inmediatamente tras la recolección para estimular el
nuevo crecimiento vegetativo, parando su aportación al final del invierno para favorecer
el estrés necesario para la inducción floral (aplicando luego nitratos si así fueran
requeridos para conseguir la floración). La aportación de nitrógeno debe ser también
reducida o incluso debe pararse su incorporación durante la fase de crecimiento del fruto,
en la que es también importante incorporar Ca, Mg y K para evitar los problemas de
descomposición interna de la fruta y mejorar su calidad y vida comercial. La mayoría de
los micronutrientes, por contra, deben ser preferentemente aplicados durante la floración
por medio de aspersión foliar.
La mayoría de los macronutrientes, y también el hierro, se aplican en las
plantaciones modernas de mango incorporados al agua de riego (fertiirrigación) mientras
que el resto de los micronutrientes como ya indicamos se aportan por aspersión foliar y
los fertilizantes orgánicos directamente al suelo o, en algunos casos, también por
fertiirrigación. Los efectos beneficiosos de la incorporación de nutrientes a través del
sistema de riego se ven incrementados cuando se practica también el mulchíng o
acolchado. Como se comentó en el apartado Fertiirrigación, los beneficios de la
aportación de abonos a través del sistema de riego derivan del hecho de que los
fertilizantes líquidos usados en este sistema se colocan en contacto directo con el sistema
radical lo que resulta en una mayor absorción de nutrientes y una disminución de las
37
pérdidas por lixiviación y los derivados del mulching, aparte de los normalmente
asociados con esta práctica, tales como un mejor control de la humedad y temperatura del
suelo, debido a la captura del carbono orgánico del suelo, de importancia esto último para
la lucha contra el calentamiento global
Dada la demanda creciente de productos orgánicos el abonado orgánico está
tomando un gran interés para el cultivo del mango. Los experimentos realizados en este
cultivo comparando las fuentes orgánicas e inorgánicas de fertilizantes no han mostrado
diferencias claras en relación a la absorción de nutrientes ni en cuanto al rendimiento.
Aunque, como se indica en el apartado Fertilización orgánica, los fertilizantes más
utilizados en el cultivo orgánico del mango son el compost, el vermicompost, los
biofertilizantes, el estiércol de gallina o de otros animales, los residuos vegetales y los
cultivos de cobertura, los fertilizantes orgánicos usados en este cultivo se escogen
generalmente según una variedad de formulaciones locales y no pueden darse
recomendaciones de tipo general.
La gran variabilidad de intereses en diferentes temas de la nutrición del mango
expresada por los distintos países consultados hace muy difícil la posibilidad de
realización de futuros ensayos cooperativos sobre nutrición y abonado del mango, pero
alguno de los ensayos en curso en estos países puede proporcionar nuevos hallazgos a
corto y medio plazo acerca de la nutrición y fertilización de este cultivo (véase apartado
Posibilidades para el establecimiento de futuros proyectos de investigación en
nutrición y fertilización de mangos
Como conclusión, puede decirse que las numerosas variables que influyen sobre
la nutrición y fertilización del mango comentadas en este estudio hacen imposible obtener
recomendaciones de tipo general para el establecimiento de un programa de abonado que
debe ser hecho para cada plantación particular e incluso para cada cultivar en cada
plantación en base a una interpretación correcta de los análisis de suelo y foliares y de las
extracciones de cosecha esperadas. En esta revisión se proporcionan las directrices a
seguir para realizar dicha interpretación que pueden servir a los productores de mango
para obtener la máxima productividad derivada de un programa de abonado adecuado
para este cultivo.

Bibliografía

Abercrombie, R.A. 1998. Leaf and soil analysis. En: de Villiers, E.A. (ed.). The cultivation of
mangoes. Institute for Tropical and Subtropical Crops. ARC. LNR. Nelspruit. Sudáfrica: 104-107.
Agarwal, S.C., Nautiyal, B.D., Chaterjee, C. y Sharma, C.P. !988. Manganese, Zinc and
boron deficiency in mangoes. Scientia Horticulturae, 35:99-107.
Ahmad, I., Bibi, F., Bakhsh, A.D., Ullah, H., Danish, S. y Asif-ur-Rehman. 2018.
Assessment of various levels of potassium citrate and sucrose along with boric
acid on quality and yield of Sufaid Chaunsa. International Journal of Biosciences.
13 (1): 188-195, [Link]
Ahmad, I., Bibi, F., Ullah, H. y Munir, T.M. 2018 b. Mango Fruit Yield and Critical
Quality Parameters Respond to Foliar and Soil Applications of Zinc and Boron.
Plants 2018, 7, 97; doi:10.3390/plants7040097
Anon 1999. Mango Information Kit. Queensland Department of Primary Industries
Anon. 1975. Seasonal guide for subtropical fruits. Citrus and Subtropical Fruits Research
Institute. Inf. Bull., 36: 5.

38
Anon. 2009. Recomendaciones prácticas para la fertilización del cultivo de mango.
FHIA - La Lima, Cortés, Honduras, C.A. • Hoja Técnica No. 3 •August, 2009.
Anon. [Link] crop nutrition. A guide for Australian mango growers.
[Link]
collection/2017/1/27/understanding-crop-nutrition-a-guide-for-australian-
mango-growers. Downloaded 16/08/2019
Bally, I.S.E. 2009. Crop Production: Mineral Nutrition. En: Litz, R.E (ed.). The Mango,
Botany, Production and Uses. 2nd edition- CAB International. Wallingford. U.K.:
404-431.
Bally, I.S.E., Hofman, P.J., Irving, D.E., Coates, L.M. y Dann, E.K..2009. The Effects of
Nitrogen on Postharvest Disease in Mango (Mangifera Indica L. 'Keitt'). Acta
Hort. 820. 365-370.
Bandopadhyay, B. 2009. Effect of organic and inorganic nutrients on improving
flowering. Acta Horticulturae 820:371-380.
Bibi, F. 2018. Mango Nutrition: A presentation made at "Mango Seminar", 20th February,
2018, Mango Research Institute, Multan, Pakistán.
Bibi, F., Ahmad, I., Bakhsh, A., Kiran, S., Danish,S., Ullah, H. and Asif-ur-Rehman.
2019. Effect of Foliar Application of Boron with Calcium and Potassium on
Quality and Yield of Mango cv. Summer Bahisht (SB) Chaunsa. Open
Agriculture, 4:98-106.
Bondad, N.D. and Linsangan, E. 1979. Flowering in mango induced with potassium
nitrate. HorstScience, 14: 527-528.
Bhargava, B.S. y Chadha, K.L. 1988. Leaf nutrient guide for fruit and plantation crops.
Fertilizer News, 33: 21-29.
Bhupal Raj, G. y Prasad Rao, A. 2006. Identification of Yield‐Limiting Nutrients in
Mango through DRIS Indices. Communications in Soil Science and Plant
Analysis, 37:11-12, 1761-1774, DOI: 10.1080/00103620600710587
Biswas, P.P., Joshie, O.P. y Rajput, M.S. 1987. Establishment of critical leaf nutrient
concentrations of mango cultivar Dashehari based on soil test. Journal of the
Indian Society of Soil Sciences, 35: 331-334.
Burdon, J.N., Moore, K.G. y Wainwright, H. 1991. Mineral distribution in mango fruit
susceptible to the physiological disorder soft -nose. Scientia Horticulturae, 48:
329-336.
Burdon, J.N., Moore, K.G. y Wainwright, H. 1992. A preliminary observation of the
mango disorder soft-nose in mango fruit. Acta Horticulturae, 296: 15-22.
Campbell, T. y Mohr, M. 1991. Fertilizer for mangoes. Mango Care Newsletter, 2:6-7.
Catchpoole, D.W y Bally, I.S.E. 1995. Nutrition of mango trees: a study of the
relationships between applied fertiliser leaf elemental composition and tree
performance (flowering and fruit yield). In: Mango 2000. Proceedings of
Marketing Seminar and Production Workshop. Townsville. Queensland.
Conference and Workshop Series QC 95006): 91 – 104.
Cavalcante, I.H.L, Lima, A.M.N., Carneiro, M.A., Rodriguez, M.S., y Silva, R. L. 2016.
Potassium doses on fruit production and nutrition of mango (Mangifera indica L.)
cv. Palmer. Rev. Fac. Agron. (LUZ). 2016, 33: 418-432. October-December.
Coelho, E.F. y. Borges, A.L. 2004. Irrigation and Fertirrigation of Mango. Acta
Horticulturae, 645: 119-128.
Coetzer, L.A., Robbertse, P-J. y de Wet, E. 1991. The influence of boron application on
fruit production and cold storage of mangoes. South African Mango growers
Association Yearbook,11: 29-31.

39
Cull, B.W. 1987. A whole plant approach to productivity research for mango. Mango –
A review. Prensley, R.T. y Tucker, G. (ed.). Commonwealth Science Council.
London.
Cull, B.W: 1991. Mango crop management. Acta Horticulturae, 291: 154-173.
Cracknell Torres, A., Cid Ballarín, M.C., Socorro Monzón, A.R., Fernández Galván, D.,
Rosell García, P. y Galán Saúco, V. 2003. Effects of nitrogen and calcium supply
on the incidence of internal fruit breakdown in ‘Tommy Atkins’ mangoes
(Mangifera indica L.) grown in a soilless system. Acta Horticulturae, 645, 387-
394.
Crane, J.H. 2019. Fertilizer Recommendations for Florida Mangos Mango Plant
Nutrition and Leaf Analysis. (c://ext/factsheets/mango/mango fertilizer recs
revised [Link]).
Crane, J.H.; Bally, I.S.E.; Mosqueda Vázquez, R.V. y Tomer, E. 1997. Crop production.
En: The Mango, Botany, Production and Uses. CAB International. Wallingford.
U.K.: 203-256.
Crane, J. H., Salazar-García, S. Lin, T.S., de Queiroz Pinto, A.C. y Shu, Z.H. 2009.
Chapter 13. Crop Production: management. En: Litz, R. E.(ed.). The Mango,
Botany, Production and Uses. 2nd edition- CAB International. Wallingford. U.K.:
432-483.
Cruz-Barrón, V., Bugarín-Montoya, R., Alejo-Santiago, G., Luna-Esquivel, G. y Juárez-
López, P. 2014. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas 5 (2): 229-239.
Chadha, K.L., Samra, J.S. y Thakur, R.S. 1980. Standardisation of leaf sampling.
technique for mineral composition of leaves of mango cultivar ‘Chausa’. Scientia
Horticulturae, 13: 323-329.
Davenport, T.L. 2009. Reproductive Biology. In: Litz, R.E. (ed.) The Mango, Botany,
Production and Uses. 2nd edition- CAB International. Wallingford. U.K.: 97-169.
De Carvalho, P.J. y de Queiros Pinto. A.C. (Eds.). 2002. A Cultura da Mangueira.
Embrapa Informaçao Tecnológica. Brasilia. 452 pp.
Deewan, N., Lertpanit, K. y Popan, A. 2015. Comparison of soil properties and physical
structure in Good Agricultural Practice (GAP) and conventional mango orchards
at Pongtalong Sub-district, Pak Chong District, Nakhon Ratchasima Province.
King Mongkut's Agricultural Journal: 33(2):1-8. (in Thai).
Dickinson, G.R., O’Farrell, P.J., Ridgway, K.J., Bally, I.S.E., Masters, B., Nelson, P. y
Patisson, A. 2019. Nitrogen and carbon management in Australian mango
orchards to improve productivity and reduce greenhouse gas emissions. Acta
Horticulturae 1244: 49-60.
Dutta, P. 2004. Effect of foliar boron application on panicle growth, fruit retention and
physio-chemical characters of mango cv. Himsagar. Indian Journal of Horticuture
61:265-266.
Espinosa A.J., Arías S.J.F., Rico P.H.R., Miranda S.M.A., Javier M.J., López A.A.,
Vargas G.E. y Teniente, O.R. 2006. Manejo y protección de la floración para
cosecha temprana de mango cv Haden en Michoacán, México. Publicación
Científica No. 1. INIFAP-CIRPAC-Campo Experimental Valle de Apatzingán,
México. 46p.
Fallas, R., Bertsch, F., Miranda, E. y Henríquez, C. 2010. Análisis de Crecimiento y
Absorción de Nutrimentos de Frutos de Mango, cultivares Tommy Atkins y Keith.
Agronomía Costarricense 34(1): 1-15.
Ferguson, I.B.1984. Calcium in plant senescence and fruit ripening. Plant Cell and
Environment 7: 477-489.
Galán Saúco, V. 2008. El Cultivo del Mango (2nd ed.). MundiPrensa. Madrid. 340 pp.

40
Galán Saúco, V. 2009. Physiological disorders. En: Litz, R.E. (ed.). The Mango, Botany,
Production and Uses. 2nd edition- CAB International. Wallingford. U.K.: 303-316.
Galán Saúco, V. 2016. Mango Rootstocks. Literature Review and Interviews.
[Link]
Galán Saúco, V. 2018a. Magnesium fertilization in mango.
[Link]
Galán Saúco, V. y Lu, P. (eds). 2017. Achieving sustainable cultivation of mangoes
Burleigh Dodds Science Publishing, Cambridge, UK. 549 pp.
Gazit, S. 1970. C. Mango, 3. Nutritional Problems. In: The Division of Subtropical
Horticulture. The Volcani Institute of Agricultural Research, 1960-1969: 101-104.
Genú, P.J.C. y Pinto, A. C. Q. A cultura da mangueira. Brasília: Embrapa Informação
Tecnológica, 2002. 454p.
Goguey, T. 1993a. Principales causes de la faible productivité du manguier (Mangifera
indica L.). En: Journées FLHOR vergers tropicaux, CIRAD-FLHOR Montpellier:
111.
Goguey, T. 1993b. Study of the effect of three flower-inducting substances on ‘Kent’ and
‘Zill’ mangoes- Acta Horticulturae, 341, 216-224.
Gupta, U.C., Jame, Y.W., Campbell, C.A., Leyshon,A:J. y Nicholaichuk, W. 1985. Boron
toxicity and deficiency: a review: Canadian Journal of Soil Science 65: 318-409.
Guzman-Estrada, C. 2004. Evaluation of a biofertilizer, clearing and fruit bagging in
mango Kent. Acta Horiculturae. 645:217-221.
Guzmán Estrada, C.; Mosqueda Vázquez, R. y Alcalde-Blanco, S. 1997. Content and
extraction of several nutrients by mango fruits of Manila cultivar. Acta
Horticulturae, 455: 465-471.
Haifa, Undated. Mango fertilizer: a fertilization program for mango trees.
[Link]
trees. Downloaded 15/07/2019
Hiroce, R., Piza Júnior, C.T., Kakuta, I. y Scalopi, E.J. 1986. Teor des nutrientes das
folhas de mangueira do Estado de Sao Paulo, Brazil. En Anais Congresso
Brasileiro. De Fruticultura, 8 Brasilia, DF. Brasilia, SBF: 371-379.
Huete, M. and Salvador, S. 2007. Manual para la Producción de Mango. Proyecto de
Diversificación Económica Rural. USAID-RED.
Hundal, H.S., Singh, D. Y Brar, J.S. 2005. Diagnosis and Recommendation Integrated
System for Monitoring Nutrient Status of Mango Trees in Submountainous Area
of Punjab, India. Communications in Soil Science and Plant Analysis, 36: 2085–
2099.
Isarangkool Na Ayutthaya, S., R. Taepongsorat, A. Dongsansuk y Techawongsatian,S.
2006. Growth and development and nitrogen, phosphorus, and potassium quantity
in leaves of ‘Mahachanok’ mango after planting in 1 to 2 years. Agricultural
Science Journal 37(6 special): 513-516. (in Thai).
Iyer, C.P.A. [Link] Mango Under Organic System. Acta Horticulturae, 645: 71-
84.
Jasmitha, B.G., Honnabyraiah, M.K. Anil Kumar S., Swamy G.S.K., Patil SV y Jayappa
J. 2018. Effect of enriched biochar on growth of mango seedlings in nursery.
International Journal of Chemical Studies; 6(6): 415-417.
Kadman, A. y Gazit, S. 1984. The problem of iron deficiency in mango trees and
experiments to cure it in Israel. Journal of Plant Nutrition, 7: 283-290.
Kirkby, E.A. y Pilbeam, D.J. 1984. Calcium as a plant nutrient. Plant Cell and
Environment, 7:397-405.

41
Koo, R.C.J. y Young, T.W. 1972. Effects of age and position on mineral composition of
mango leaves. J. Amer. Soc. Hort. Sci., 97(6): 792-794.
Kostermans, A.J.G.H. y Bompard, J.M. 1993. The mangoes, their Botany, Nomenclature,
Horticulture and Utilization. Academic Press. London. 233 pp.
Kumar, N. Mango in India. Maximising yield and quality through adequate cultivation
and nutrient management. Sulphate of Potash Information Board.
[Link].
Kumar, S. y Nauriyal, J.P. 1977. Nutritional studies on mango – tentative leaf analysis
standards. Indian Journal of Horticulture, 34: 100-106.
Laborem, G.E., Avilán, L.R. y Figueroa, M. 1979. Extracción de nutrientes por una
cosecha de mango (Mangifera indica L.). Agron. Trop., 29 (1): 3-15.
Leigh, R.A. y Wyn Jones, R.G. 1984. A hypothesis relating critical potassium
concentrations for growth to the distribution and functions of this ion in the plant
cell. New Phytologist 97:1-13.
Levin, A. 2017. Ch. 10 Improving fertilizer and water-use efficiency in mango
cultivation. En Achieving sustainable cultivation of mangoes (Galán Saúco, V.
and Lu, P. (eds.) Burleigh Dodds Science Publishing, Cambridge, UK: 269-312.
Littlemore, J.; Winston, E.C.; Howitt, C.J.; O’Farell, P. y Wiffen, D.C. 1991. Improved
methods for zinc and boron applications to mango (Mangifera indica L.) cv.
Kensington Pride in the Mareeba-Dimbulah district of North Queensland.
Australian Journal of Experimental Agriculture, 31: 117-121.
Litz, R.E. [Link] Mango, Botany, Production and Uses. 2nd edition- CAB
International. Wallingford. U.K.
Mango Production Guide. Undated. Department of Agriculture. Bureau of Plant industry,
Manila. Th ePhilippines. [Link] Downloaded 15/11/2019
Ma, X., Yao, Q., Ma, H., Wu, H., Zhou, Y. y Wanga, S: 2018. Relationship between
Internal Breakdown and Mineral Nutrition in the flesh of ‘Keitt’ mango. Acta
Horticultura, 1217: 351-355.
Marchal. J. 1991. Détermination des besoins en engrais du manguier dans le Nord de la
Côte d’Ivoire. Bilan mineral du manguier cultivar Amélie. Rapport d’étude
IRFA/CIRAD, 19 avril 1991. CIRAD Montpellier. 20 p.
McKenzie, C.B. 1995. Field survey method for determining mango leaf norms. South
African Mango Growers’ Association Yearbook, 15: 48-53.
Majunder, P.K. y Sharma, D.K. 1985. Mango. In: Bose, T.K. and Mitra, S.K. (eds.).
Fruits: Tropical and Subtropical. Naya Prokash. Calcuta: 1-62.
Marschner, H. 1995. Mineral Nutrition of Higher plants. 2ª edn. Academic Press. London.
McKenzie, C.B. 1993. The background skin colours of exported mango fruit in relation
to tree nitrogen status. South African Mango Growers’ Association Yearbook, 14:
20-28.
McKenzie, C.B. 1995. Field survey method for determining mango leaf norms. South
African Mango Growers’ Association Yearbook, 15: 48-53.
Medina-Méndez, J., Volke-Halle, V., Cortés-Flores, J. I., Galvis-Spínola, A., González-
Ríos. J. y Santiago-Cruz, J. 2014. Estado Nutrimental y Producción de Fruto de
Mango (Mangifera indica L.), cv. Tommy Atkins en Suelos Luvisoles del Estado
de Campeche, México. Chapingo Serie Horticultura 20(3): 253-268.
Medina Urrutia, V.M. 1994. Poda and aspersión de nitrato de amonio para adelantar la
cosecha de mango en Colima. 11º Congreso Latinoamericano de Genética y XV
Congreso de Fitogenética Memorias. Sociedad Mejicana de Fitogenética A.C.:
209.

42
Medina-Urrutia, V. M., Vázquez-García, M. y Virgen-Calleros, G. 2011. Organic Mango
Production in Mexico: Status of Orchard Management. Acta Horticulturae 894:
255-263.
Meurant, N.; Holmes, R.; MacLeod, N.; Fullelove, G., Bally., I.S.E: y Kernot, I. 1998.
Mango Information Kit. Agrilink Series Quensland Department of Primary
Industries. Nambour. Australia.
Mosqueda-Vázquez, R. y. de los Santos de la Rosa, F. 1981. Aspersiones de nitrato de
potasio para adelantar e inducir la floración del mango cv. Manila en México.
Proceedings of the Tropical Region of the American Society for Horticultural
Science, 25: 311-316.
Mostert, P.G. y, Abercrombie, R.A. 1998. Soil requirements and soil preparation. In: E.A.
de Villiers (ed.). The Cultivation of Mangoes. Institute for Tropical and
Subtropical Crops ACR. LNR.: 19-26.
Narwadkar, P.R. y Pandey, R.M. 1989. Studies on the Phosphorous translocation in
Mango with special reference to alternate bearing. Acta Horticulturae. 231: 440-
447.
Nartvaranant, P., Subharabandhu, S. y Whiley, AW. 2002. Effect of soil boron appication
on gummosis and leaf boron content of mango (Mangifera indica L) cvs. Khieo
Sawoei and Nan Dok Mai. Acta Horticulturae. 575: 875-879.
Nguyen, H., Hofman,P., Holmes, R., Bally, I.S.E., Stubbins,B. y McConchie, R. 2004.
Effect of nitrogen on the skin colour and other quality attributes of ripe
‘Kensington Pride’ mango (Mangifera indica L.) fruit. Journal of Horticultural
Science and Biotechnology 79(2). DOI: 10.1080/14620316.2004.11511749.
Ningning, C., Dian, L., Zhiq,i L., Heli, H. y Xi, Y. 2010. Research on the Rules of
Nutrition Content in Jinhuang Mango Leaves in Hainan. Chinese Agricultural
Science Bulletin 26(8): 305-309. In Chinese with English abstract.
Ningning,[Link], L., Heli, H., Xi, Y., Jie, X y Jianming, L. 2011. Research on the Annual
Accumulation of Dry Matter and Nutrient in ‘Jinhuang’ Mango in Hainan.
ChineseAgricultural Science Bulletin 27(22):243-246. In Chinese with English
abstract.
Núñez-Elisea, R. 1986. Producción temprana de mango ‘Haden’ y ‘Manila’ con
aspersiones de nitrato de potasio. Secretaría de Agricultura y Recursos
Hidráulicos (SARH). Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y
Agropecuarias. Centro Estatal de Investigaciones Forestales y Agropecuarias.
Campo Agrícola Experimental de Tecomán. Tecomán. Colima. México. Folleto
para productores, 8: 9 pp.
Núñez-Elisea, R. 1988. Nitrato de amonio: nueva alternativa para adelantar la floración y
cosecha del mango. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH).
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias. Centro Estatal
de Investigaciones Forestales y Agropecuarias. Campo Agrícola Experimental de
Tecomán. Colima. México. Desplegable para productores, 8: 1 p.
Oldoni, F.C.A, Lima, A.M.N., Cavalcante, I.H.L., de Sousa, K. dos S.M., Carneiro, M.A.
y de Carvalho, I.R.B. 2018, Rev. Bras. Frutic. Jaboticabal, 2018, 40 (3): (e-622).
DOI: [Link] /10.1590/0100-29452018622.
Oosthuyse, S.A. 1997a. Effect of KNO3 sprays to flowering mango trees on fruit
retention, fruit size and fruit quality. Acta Horticulturae 455: 359-366.
Oosthuyse, S.A. 1997b. relationship between leaf nutrient concentration and cropping on
fruit quality in mango. South African Mango Growers’Association Yearbook 17:
1-15.

43
Oosthuyse, S.A. 1998. Effect of fertiliser applications to the soil after harvest on leaf
nutrient concentrations in mango. S.A. Mango Growers Assoc. Yearbook 18:10-
14.
Oosthuyse, S.A, 2000 a. Cost reduction of powdery mildew control in mango with mono
potassium phosphate. Acta Horticulturae 509:719-723.
Oosthuyse, S.A, 2000 a. Determinations of Optimum Leaf Nutrient Concentrations
Norms for a number of mango cultivars. South African Mango Growers’
Association Yearbook 19 20: 8-13
Oosthuyse, S.A. 2000 b. Use of the Remedial Measures Techniques to enhance Fruit
Quality in Mango. South African Mango Growers’ Association Yearbook 19-20:
27-29.
Oosthuyse, S.A, 2006. CropKit. Special Plant Nutrition Guide. Mango. SQM Europe N.
V. Belgium. [Link]
Panwar, R. Singh, S.K., Singh, C.P. y Singh, P.K. 2007. Mango fruit yield and quality
improvement through fertigation along with mulch. Indian Journal of Agricultural
Sciences 77 (10): 680-684.
Peralta-Antonio, Rebolledo-Martínez, N.A., Becerril-Román, A.E., Jaén-Contreras, D. y
del Ángel-Pérez, A.L. 2014. Response to organic fertilization in mango cultivars:
Manila, Tommy Atkins and Ataulfo. J. Soil Sci. Plant Nutr 14 (3) Epub 02-Ago-
2014. [Link]
Peralta-Antonio, N., Becerril-Román, A., Rebolledo-Martínez, A. y Jaén-Contreras. D.
2015. Estado nutricional foliar de tres cultivares de mango fertilizados con
abonos orgánicos. Idesia (online) 33 (3): 65-72.
[Link]
Pinto, P.A. da C. Avaliação do estado nutricional da mangueira Tommy Atkins pelo DRIS
e da qualidade pós-colheita de frutos no Submédio São Francisco. 2002. 124p.
Dissertação (Doutorado) - Universidade Federal de Visçosa, Visç[Link].
Pinto, A. C, de Q., Ramos, V.H.V., Junqueira, N.V., Lobato, E. y de Souza, D. M. 1994.
Relaçao Ca/N nas folhas e seu efeito na produçao e qualidade da manga ‘Tommy
Atkins’ sob condiçoes de Cerrados. Abstract Congresso Brasileiro de Fruticultura
13, Salvador, Bahía. Brazil: 763
Prakash, K., Vijayakumar, R.M., Balamohan, T.N. y Sundhar Singh, S.D. 2015. Effect of
Drip Irrigation Regimes and Fertigation Levels on Yield and Quality of Mango
Cultivar ‘Alphonso’ under Ultra High-Density Planting. Acta Horticulturae 1066:
147-150.
Prasittikhet, D., Ruencharoen, S., Hinthao, U. y Luksanawimol, P. 2000. Preliminary
study of Fertigation of Khiew Sawoey Mango. Acta Horticulturae 509:315-320.
QDAF. [Link] for Fruit – Nutrition management in mangoes. AMIA. Part 1 – General
Mango Nutrition and Part 2 – Designing a mango fertiliser program.
[Link]/resource-collection/food-for-fruit-nutrition.
Quaggio, J.A. Adubação e calagem para a mangueira e qualidade dos frutos. In: São José,
A.R.; Souza, I.V.B.; Martins Filho, J.; Morais, O.M. (ed.) Manga, tecnologia de
produção e mercado. Vitória da Conquista: DBZ/UESB, 1996. p.106-135.
Radanachaless, T. y Tiyayon, C. 2017. Good Agricultural Practices for Mango,
Community Version 2, Chiang Mai Mango Growers Group Community
Enterprise. 2nd edition. Center for Agricultural Resource System Research,
Faculty of Agriculture, Chiang Mai University. 93 p. (in Thai).

44
Raghupathi, H.B., Reddy, Y.T.N, Kurian Reju, M. y Bhargava, B.S. 2004. Diagnosis of
Nutrient Imbalance in Mango by DRIS and PCA Approaches. Journal of Plant
Nutrition, 27:7, 1131-1148.
Rajput, M.S., Chadha, K.L. y Thakur, R.S. 1985. Standardization of leaf sample size for
nutrient analysis in mango. Indian Journal of Horticulture, 42: 210-212.
Raj, G.P. y Rao, A.P.2006. Identification of Yield-Limiting Nutrients in Mango through
DRIS Indices. Communications in Soil Science and Plant Analysis, 37: 1761–
1774.
Raja, M.E., Kumar, S: C: A. y Raju, S.Y. 2005. Boron deficiency in mango (Mangifera
indica L.) a cause delineation study in acidic soils of Maharashtra. India. Soil
Science and Plant Nutrition 51:751-754.
Ram, S., Bist, I.D. y Sirohi, S.C. 1989. Internal fruit necrosis of mango and its control.
Acta Horticulturae 231: 805-813.
Reuter, D.J. y Robinson,J. B. 1986. Plant Analysis – an Interpretation Manual. Iakarta
Press. Melbourne.
Reuveni, M. Harpaz, M. y Reuveni, R. 1998. Integrated control of powdery mildew on
field grown mango tress by foliar sprays of mono-potassium phosphate fertilizer,
sterol inhibiter fungicides and the strobilurin kresosym-methyl. European Journal
of Plant Pathology 104: 853-860.
Rhuele, G.D. y Ledin, R.B. 1955. Manga growing in Florida. Florida Agriculture
Experiment Station. Bull 574.
Ríos, R. y Corella, F. 1999. Manejo de la nutrición y fertilización del mango en Costa
Rica. Conferencia 83. Xl Congreso Nacional Agronómico / III Congreso
Nacional de Suelos: 277-290.
.[Link]/congreso_agronomico_xi/a50-6907-III_277.pdf Downloaded
at 05/08/2019
Robbert, J.P. y Wolstenholme, B.N. 1993. Phenological cycles and seasonal carbohydrate
fluctuations of three mango cultivars: An update on current research in the
Nkwalini Valley, Natal. South African Mango Growers’ Association Yearbook,
13: 2-10.
Robbert, J.P., De Wet, E. y Coetzer, L.A. 1988. The influence of temperature and boron
on pollen tube growth in mango. South African Mango Growers’ Association
Yearbook, 8: 4-6.
Rosssetto, C.I., Furlani, P.R., Bortoleto, N., Quaggio, J.A. y Igue, T. 2000. Differential
response of mango varieties to boron. Acta Horticulturae 509. 259-264.
Salazar-García, S., Medina-Torres, R., Ibarra Estrada, M. E., & González-Valdivia, J.
(2018). Appropriate leaf sampling period for nutrient diagnosis in three mango
cultivars. Revista Chapingo Serie Horticultura, 24(3), 167-179. doi:
10.5154/[Link].2017.09.035
Salisbury, F B. y Ross, C.W. 1992. Plant Physiology. Watdsworth. Belmont. California.
Samra, J.S. y Arora, Y.K.1997. Mineral nutrition. In Litz, R.E. (ed.). The Mango, Botany,
Production and Uses. CAB International. Wallingford. U.K: 175-201.
Samra, J.S.; Thakur, R.S. y Chadha, K.L. 1977. Effect of foliar application of urea on
yield and yield parameters of mango. Indian Journal of Horticulture, 234 (1): 26-
29.
Santasup, C. 2013. Nutrient Management. p. 227-238. In Radanachaless, T., Kampuan,
W. and Jaroenkit, T. Mango: Production and Postharvest Technology. Postharvest
Technology Innovation Center, Office of the Higher Education Commission,
Chiang Mai. (in Thai).

45
Schaffer, B.; Larson, K.D.; Snyder, G.H. y Sánchez, C.A. 1988. Identification of mineral
deficiencies associated with mango decline by DRIS. HortScience, 23: 617-619.
Schaffer, B.; Whiley, A. W. y. Crane, J.H. 1994. Mango. En: Schaffer, B. and Andersen.
P. (eds.). Handbook of Environmental Physiology of Fruit Crops. Library of
Congress. United States of America: 165-198.
Scholefield, P.B., Oag, D.R. y Sedgley, M, 1986. The relationship between vegetative
and reproductive development in the mango in Northern Australia. Australian
Journal of Agricultural Research 37:425-433.
Sen, P.K., Roy, P.K. and De, B.N. 1947. Hunger signs on mango: Indian Journal of
Horticulture 5: 35-44.
Sergent, E. y Leal, F. 1989. Flowering induction in mango (Mangifera indica, L.) with
KNO3. Revista de la Facultad de Agronomía. Universidad central de Venezuela
16:17-32.
Sergent, E.,Ferrari, D. y Leal, F.1996. Effects potassium nitrate and paclobutrazol on
flowering induction and yield of mango (Mangifera indica L.) cv. Haden. Acta
Horticulturae 455:180-187.
Shinde, A. K., Dabke, D: J., Jadhav, B.B., Landalkar, M.P. y Burondkar, M.M. 2006.
Effect of dose and source of potassium on yield and quality of Alphonso mango
(Mangifera indica L.). Indian Journal of Agricultural Science 76: 213-217.
Silva, D. J.; Pereira, J. R.; Mouco, M.A. do C., Albuquerque, J.A. de; Raij, B, Silva, C.
A. 2004. Nutrição mineral e adubação da mangueira em condições irrigadas.
Petrolina: Embrapa Semi-Árido. 13 p. (Embrapa Semi-Árido, Circular Técnica,
77).
Silva, D. J., Quaggio. J. A. ,Pinto, P. A. da C.; Pinto, A.C. de Q.y Magalhaes. A: F. de J.
2002. Capítulo 10. Nutriçao e Adubaçao. En: Genú, P. J. C. y Pinto. A. C. Q:
(eds.) . A Cultura da Mangueira. Embrapa Informaçao Tecnológica. Brasilia: 191-
222.
Silva, D. J., Wadt, P.G.S. y Mouco, M.A. do C. 2012. Diagnose foliar da cultura da manga
En: Prado, R., de M, (ed.). Nutriçao de plantas: diagnose foliar em frutiferas.
Jaboticabal. UNESp. Facultade de CiEncias Agrárias e Veterinárias. Zh.12:311-
342.
Singh, L. B. 1959. Biennial bearing in mango related to the ehemieal cornposition of
shoots. Hort. Adv., 3 : 50-75.
Singh, L.B. 1960. The mango, botany, cultivation and utilisation. World Crops Books.
Interscience Publishers. Nueva York: 438 p.
Singh, R. 1969. Biennial bearing in mango (Mangifera indica L.). Studies on apical
dominanee, flowering and fruit growth. Ph.D. thesis, IARI, New Delhi.
Smith, P.F. y Scudder, J.R. 1951. Some studies of mineral deficiency symptoms in
mango. Proceedings of the Florida State Horticultural Society, 64: 243-248.
Sohi, S., Loez-Capel, E., Krull, E. y Bol, R. 2009. Biochar’s roles in soil and climate
change: A review of research needs”. CSIRO Land and Water Science Report
05/09, 64pp.
Stanley, R. G. y Lichtenberg, E.A. 1963. The effect of various boron compounds on in
vitro germination of pollen. Physiologia Plantarum 16:337-346.
Stassen, P.J.C.; Janse Van Vuaren y Davie, J.S. 1997a. Macroelements in mango trees.
Requirements Guidelines. South African Mango Growers’ Association Yearbook,
17: 20-24.
Stassen, P.J.C., Janse Van Vuaren y Davie, J.S. 1997c. Uptake, distribution and
requirements of macro elements in Sensation mango. South African Mango
Growers’ Association Yearbook 17: 16-19.

46
Stassen, P.J.C., Mostert, P.G. y Smith, B.L. 1999. Mango tree nutrition. A crop
perspective. Neltropika Bulletin 303:41-51.
Stassen, P.J.C.; Grove, H.G. y Davie. J.S. 2000. Macroelements in mango trees. Acta
Horticulturae,509(1): 365-374.
Suktamrong, A., O. Surayapan, P. Laksanawimol, J. Prasitket, R. Khamlert y Fuangchan,
S. 2002. Plant nutrition management for mango yield increase and quality control.
Final report. The Thailand Research Fund (TRF), Bangkok. 282 p. (in Thai).
Tiwari, J.P. y Rajpit, C.B.S. 1975. Significance of nitrogen on the gr0wth, flowering and
Fruiting of mango cultivars. Acta Horticulturae, 57:29-36.
Tomlinsom, I.R. y Smith, B.L. 1998. Principles of liming and fertilization. En: E.A. de
Villiers (Ed.). The cultivation of Mangoes. Institute for Tropical and Subtropical
Crops. Nelspruit. South Africa: 91-103.
Tong Kwee. L. y Khay Chong, K. 1985. Diseases and Disorders of Mango in Malaysia.
Tropical Press SDN. BHD. Kuala Lumpur. Malaysia
Tongumpai, P., Charnwichit, S., Srisuchon, S., Subhadrabandhu, S. y Ogata, R. 1997.
Effect of thiourea on terminal bud break of mango. Acta Horticulturae, 455:71-
75.
Vásquez Hernández, A., Meneses Márquez, I. y Cabrera Mireles. H. 2011. Nutrición en
Mango. En Memoria IV Jornada de transferencia de tecnología en el cultivo del
mango. Fundación Produce Sinaloa, A.C: 43-56.
Vincenot D., 2003. Elaboration et développement d’un programme de lutte intégrée en
vergers d’agrumes et de manguiers à l’île de La Réunion. Mémoire de fin d’étude
d’ingénieur, Ecole Nationale Supérieure Agronomique de Montpellier, France, 67
p. + annexes.
Vincenot D. (ed) y Normand F. (ed) 2009. Guide de production intégrée de mangues à La
Réunion. CIRAD et Chambre d’Agriculture de la Réunion, Saint-Pierre, Ile de la
Réunion, 122 p.
Wolstenholme, B.N. y Robbert, J.P. 1991. Some horticultural aspects of the mango yield.
Problems and opportunities for research. South African Mango Growers’
Association Yearbook, 11: 11-16.
Wadt, P.G.S. 1996. Os métodos da chance matemática e do sistema integrado de diagnose
e recomendação (DRIS) na avaliação nutricional de plantios de eucalipto. 1996.
99p. Dissertação (Doutorado) - Universidade Federal de Viçosa, Viçosa.
Walworth, J.L y Sumner, M.E. The diagnosis and recommendation integrated system
(DRIS). Adv. Soil Sci., 6, 149–188.
Whiley, A.W. 1984. Crop Management – A review. Proceedings First Australian Mango
Research Workshop. Cairns. Queensland. 26-30 November 1984: 186-195.
Whiley, A.W. y Schaffers, B. 1997. Stress Physiology. En: Litz, R.E. (ed.). The Mango,
Botany, Production and Uses. CAB International. Wallingford. UK.: 147-176.
Xiao- Tian, L., Dian, L., Hua-dong,L. y Zheng, Y. 2013, The rules of nutrition
contend of N P K in Tainong mango. China Academic Journal Electronic
publishing office ([Link] doi: 10. 11838/sfsc. 20130613. In Chinese
with English abstract.
Yara. Undated. Tropical Fruit Tree Plant Master. [Link]. Downloaded
25/05/2018.
Young, T.W. y Koo, R.C.J. 1969. Mineral composition of Florida mango leaves.
Proceedings of the Florida State Horticultural Society, 82: 324-328.
Young, T.W. Koo, R.C.J. y Miner, J.T. 1962). Effects of Nitrogen, Potassium and
Calcium Fertilization on Kent Mangos on Deep, Acid, Sandy Soil. Florida State
Horticultural Society: 364-371.

47
Young, T.W. y Koo, R.C.J. 1974. Increasing mango yield of ‘Parvin’ and ‘Kent’ mangoes
on Lakewoods sands by increased nitrogen and potassium fertilisation.
Proceedings of the Florida State Horticultural Society. 87: 380-384.
Young, T.W. y Sauls, J.W. 1979. The mango industry in Florida. Florida Cooperative
Extension Service Bull, 189: 70 pp.

48
ANEJO 1. LISTA DE PERSONAS ENTREVISTADAS (incluye no solo a aquellas que han
contestado a la encuesta sino también otras que han aportado información valiosa para este
informe)

Australia
Joanne Tilbrook
Plant Industries Development
Department of Primary Industry and Resources
[Link]@[Link]
Teléfono: +61 8 89992306
[Link].a

Brasil
Francisco Pinheiro Lima Neto
EMBRAPA Semiárido
[Link]@[Link]
Teléfono (oficina y móvil): +55 (87) 3866-3600 | + 55 (74) 3617-7117
+ 55 (74) 9-9121-9227

Davi José Silva


EMBRAPA Semiárido
[Link]@[Link]
Teléfono (oficina y móvil): +55.87.3866.3644

Altamir Guilherme Martins


Finobrasa Agroindustrial S/A
altamir@[Link]
Teléfono (oficina y móvil): +55 84 3335 22 16 y +55 84 99138 42 93

Italo Herbert Lucena Cavalcante


Federal University of São Francisco Valley
[Link]@[Link]
Teléfono (oficina y móvil): +55 87 21014865 / +55 87 996798734

Colombia
Diego Miranda Lasprilla
Universidad Nacional de Colombia
(dmirandal@[Link])
Teléfono (oficina) 57-1-3165000 (ext. 19051) móvil 57-1-3166259668.

Costa de Marfil
Achille Aimé N'da Adopo.
National Agronomic Research Center (CNRA)
(Achille_adopo@[Link])
Teléfonos: oficina = 00 (225) 36 86 09 71 y móvil= 00 (225) 07 09 02 60/02 00 86 46

Costa Rica
Jimmy Roberto Gamboa Porras
Consultor privado y jubilado del Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología
Agropecuaria (INTA)
jimgamp@[Link]
Teléfono móvil: 506-83769773; casa: 506-22754816.

Chile
Consultor privado

49
Jorge Alache González.
(j-alache@[Link])
Teléfono oficina 56-58-2214500 móvl: 56-999056617

China
Hongxia Wu
South Subtropical Crops Research Institute Guangdong Province
(whx1106@[Link])
Teléfono +86 0759-2859312

Repuública Dominican a
Carlos José Jiménez
Ministerio de Agricultura
carlosjimenez21033@[Link]
Teléfono (oficina y móvil) (1) 809-547-3888 ext 080/809-714-3832

Egipto
Adel Ahmed Aboul-Saud
Horticulture Research Institute. Cairo
adelaboelsoaud@[Link]

Ecuador
Diego F. Salvador. G.
Manager of plantings from Durexporta Mango Group
(dsalvador@[Link])
Teléfonos (oficina y móvil): 593-999401420/593-993735685

España
Pedro Modesto Hernández Delgado. Departamento de Fruticultura Tropical. Instituto Canario de
Investigaciones. Islas Canarias
(pmherdel@[Link]) (pmdelgado@[Link])
Teléfono 34 922923307

José Jorge González Fernández/Ignacio Hormaza Urroz


IHSM La Mayora, CSic. Málaga
ihormaza@[Link]

Francia
Frédéric Normand
CIRAD. Reunion Island
normand@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil) (+262) 262969364 / (+262) 692201882

Filipinas
Pablito M. Magdalita
Institute of Crop Science, UPLB
pabsmagdalita@[Link]
Teléfono 639217648938

Guatemala
.Carmelino García / Alan Pérez
Departamento de Fruticultura y Agroindustria –DEFRUTA-Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Alimentación –MAGA. Suchitepéquez
alanmangos@[Link]

50
Teléfono (móvil) 32140541

Santos Marroquin
Comunidad Agraria La Verde. Chmpanico. Retalhuleu
Teléfono 41841951

Salvin Yac
Finca El Mango.
Comunidad Agraria El Mango. Chmpanico. Retalhuleu
Teléfono :49432427

India
P. M. Haldankar
Secretary General & Director of Research
Balasaheb Sawant Konkan Krishi Vidyapeeth, Dapoli
dorbskkv@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil) 02358-282417/ 9421809721

Indonesia
Sri Yuliati
Indonesian Tropical Fruit Research Institute
sriyuliati_balitbu@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): +62 755-20137/+62 82169924559

Israel
Micky Noy.
Ministry of agriculture. Extension Service. Israel.
mazorknoy@[Link]
Teléfono972-506241605

Nurit ben Hagai


Director of the Soil Laboratory for the North East of Israel
nuritgamla@[Link]

Japón
Chitose Honsho
University of Miyazaki
chitose@[Link]

México
Víctor Manuel Medina Urrutia. CUCBA-Universidad de Guadalajara
(muv20099@[Link]) (vmmedinau@[Link])
Teléfonos (oficina y móvil):: +52-3337771150 ext.33128/3316054252

Samuel Salazar
INIFAP. Nayarit
samuelsalazar@[Link]
[Link]@[Link]

Omán
Rashid Al Yahyai
Sultan Qaboos University

51
alyahyai@[Link]
Teléfono +968-24141201

Pakistán

Aman Ullah Malik


Director, Institute of Horticultural Sciences
University of Agriculture, Faisalabad
malikaman1@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): +92-41-9200161-69/2941/2944

Hameed Ullah
Director Mango Research Institute, Multan
mrimultan@[Link]
Teléfono 92-614423535

Perú

Angel Gamarra Condori


PROMANGO
angeldiga@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): +51 073 311054 +51 969686129

Fernando Ché Hidalgo


Dominus SAC
fche@[Link]
Teléfono +51 945131092

Portugal
Luís Dantas
Centro de Experimentação de Fruticultura das Quebradas. Madaira
[Link]@[Link]
Teléfono +351 291 761211

Puerto Rico
Yair Aron
Martex Farms
yairaron@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): 1-787-845-4909/1-787-385-8901

Sri Lanka
H.M.S. Heenkenda
Secretario addicional jubilado (Agriculture Technology) to the Ministry of Agriculture
subhahkn@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): 0094812420890; Mobile: 0094714455690

Sudáfrica
Pieter Buys
Nyalani Estates (Pty) Ltd. / South African Mango Growers Association.
buyspb@[Link]
Teléfono: +27 82 577 6431

Steve Oosthuyse

52
Hort Reeaarch SA
hortres@[Link]

Tailandia
Daruni Naphrom/Chantalak Tiyayon
Department of Plant and Soil Sciences. Faculty of Agriculture, Chiang Mai University
dnaphrom@[Link]/ chantalak@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): 66-53-944-040-1 66-85-036-5649

Taiwán
Chang, Chin-Hsing
Institution: Tainan District Agricultural Improvement Station
cschang@[Link]
Teléfono: oficina +886-6-5912901; móvil +886-933299047

USA
Jonathan H. Crane
University of Florida, IFAS, Tropical Research and Education Center
jhcr@[Link]
Teléfonos (oficina y móvil): 786-217-9271, 786-255-5878

Vietnam
Tran Van Hau.
College of Agriculture and Applied Biology, Can Tho University
tvhau@[Link]
Teléfono móvil: 84918 240259

53
ANEJO 2. ENCUESTA SOBBRE NUTRICIÓN y FERTILIZACIÓN DEL MANGO
Nombre:
Centro de trabajo:
País:
Dirección postal: Teléfonos (oficina y móvil):
1) ¿Cómo establece usted un PROGRAMA DE ABONADO para una plantación de
mangos?
A) Basado en análisis de suelo
B) Basado en análisis foliar
C) Basado en ambos
D) En base a extracciones de cosecha
E) Teniendo en cuenta A), B) y C)
F) Siguiendo recomendaciones tradicionales en su país
G) Siguiendo recomendaciones generales de la bibliografía de otros países
H) Por algún otro medio
2) EXTRACCIONES DE COSECHA
Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene por favor la siguiente
tabla. Si dispone del dato indique el cultivar, patrón y tipo de suelo al que se refieren
estos valores. Si estos valores están publicados indique pf. la cita bibliográfica y/o
envíeme pf .la publicación
Elemento Extracciones de cosecha por
tonelada producida (kg/ha)
(*)

Ca

Mg

Fe

Cu

Mn

Zn

(*) Puede indicarlo en otras unidades ([Link]. ton/acre)


3) ANÄLISIS DE SUELO
Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene por favor la siguiente
tabla. Si dispone del dato indique el cultivar, patrón y tipo de suelo al que se refieren
estos valores. Si estos valores están publicados indique pf. la cita bibliográfica y/o
envíeme .la publicación

54
Elemento Nivel en suelo (mg/kg) (*)
Bajo Medio Alto

Ca

Mg

Fe

Cu

Mn

Zn

(*) Puede indicarlo en otras unidades (p. ej. % o cmol/kg)


Indique también la técnica de extracción

4) ANÄLISIS FOLIAR
Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene pf. la siguiente tabla. Si
dispone del dato indique el cultivar, patrón y tipo de suelo al que se refieren estos
valores. Si están publicados indique la cita y/o envíeme pf. la publicación.
Elemento Nivel foliar (%) (*)
Mínimo Apropiado Alto

Ca

Mg

Fe

Cu

Mn

Zn

55
(*) Puede indicarlo en otras unidades (p. ej. ppm). Indique pf. si los valores son para
árboles jóvenes o adultos y cuáles son sus normas y estación de muestreo.
5) Si en su zona/país existe un programa de abonado recomendado de forma general
para una plantación de mangos detállelo pf. a continuación, y/o indique la cita
bibliográfica y/o envíeme la publicación
6) ¿Cómo aportan uds. los nutrientes al mango?
A) Vía foliar
B) Al suelo
C) A través de fertiirrigación
D) Por vía foliar y al suelo
E) Por vía foliar y a través de fertiirrigación
7) Digan pf. Si tienen en cuenta el estado fenológico a la hora de aplicar los nutrientes
8) Digan pf. si han encontrado relación directa entre la aplicación de un nutriente o abono
o la relación entre los mismos ([Link]. Ca/N) sobre:
A) Aumento del rendimiento
B) Inducción de la floración
C) Cuajado del fruto
D) Calidad de la fruta (tamaño, forma, contenido en azúcar o acidez…)
E) Tolerancia al frío.
F) Tolerancia a la descomposición interna
G) Tolerancia a plagas y enfermedades (Indique a cuáles por favor)
H) Vida de anaquel
I) Alguna otra influencia
9) Sí Tiene Ud, información específica no publicada sobe valores de las relaciones Ca/N,
Ca/K, Mg/K, o cualquier otra relación entre nutrientes consideradas idóneas para mangos
en suelo o en hoja le agardecería que me la hiciera saber,. Si está publicada indique pf. la
cita bibliográfica y/o enví[Link] publicación.
10) Utiliza ud. abonos químicos, orgánicos o ambos. Por favor indique cuáles y si los aporta
por vía foliar o al suelo bien directamente o a través de fertiriego.
11) Indique por favor si tiene Ud. alguna publicación (científica, de extensión u otra) y/ o
conferencia o power point específica sobre fertilización en mangos en su país. Si está agradecería
me la enviaran por email o me indicaran si no la referencia para poderla obtener.
12) Si trabaja en un Centro de Investigación (público o privado) o Universidad, conteste por favor
a las siguientes preguntas
A) Indique, por favor, si está trabajando en alguna investigación sobre abonado
en el cultivo del mango o incluso sobre otro frutal. Caso positivo
especifíquela por favor
B) Díganos, por favor, si está Ud. o alguien de su institución interesado en
alguna línea de investigación sobre fertilización en mango. Por favor
especifíquela.
C) Díganos si está interesado en ensayos futuros de cooperación sobre
fertilización del mango
13) Añada algún otro comentario que desee

56
ANEJO 3. ANÁLISIS DE SUELO INDICADOS EN LA ENCUESTA

Pregunta: Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene por favor la siguiente
tabla. Si dispone del dato indique el cultivar, patrón y tipo de suelo al que se refieren estos
valores. Si estos valores están publicados indique pf. la cita bibliográfica y/o envíeme pf .la
publicación

Elemento Nivel en suelo (mg/kg) (*)


Bajo Adecudo Alto
N
P
K
Ca
Mg
Fe
Cu
Mn
Zn
B
(*) Puede indicarlo en otras unidades (p. ej. % o cmol/kg). Indique también la
técnica de extracción

Respuesta:
Ninguna información: Francia (Isla de la Reunión), España (Málaga e Islas Canarias),
Israel, Sri Lanka, Omán, Chile, Puerto Rico, Florida, Costa de Marfil, Guatemala, Japón,
Colombia, India
Información de los países
México.- Cultivares Ataulfo, Manila y Tommy Atkins, sobre patrón criollo
poliembriónico en un suelo de pH 6,5

Elemento Nivel en suelo (experimental)


(mg/kg)
Bajo
N 17,1
P 18,4
K 303,1
Ca 2568,2
Mg 461,8
Fe 23,1
Cu 1,6
Mn 15,3
Zn 1,5
B

57
Brasil.-
Universidade Federal do Vale do São Francisco
Elemento Nivel ensuelo
Adecuado
N <10
P 60-80
K 0,25-0,4 meq/100 g
Ca 3 - 5 meq/100 g
Mg 0,75 – 1,25 meg/100 g
Fe 4 - 100 mg/kg
Cu 0.3 – 10 mg/kg
Mn 4 – 50 mg/kg
Zn 2 – 15 mg/kg
B 1 - 2 mg/kg

EMBRAPA
Elemento Nivel en suelo (mg/kg)
Bajo Adecuado Alto
N
P < 10 10-40 > 40
K < 62 62-175 > 175
Ca <400..........................> 1000
Mg < 96..........................> 180
Fe <8 19-30 > 45
Cu 0,3 0,8-1,2 1,8
Mn 2,0 6,0-8,0........12,0
Zn 0,4 1,0-1,5 2,2
B 0,15 0,36-0,60 0,90

Finobrasa Agroindustrial S.A


Element Nivel en suelo
Bajo Adecuado Alto
N - - -
P – ppm <10 10 – 20 >20
K – mmolc/dc³ <30 30 – 60 >60
Ca – mmolc/dc³ <10 10 – 20 >20
Mg – mmolc/dc³ < 3 3–5 >5
Fe – ppm <20 20 – 80 >80
Cu
Mn – ppm <1 1–2 >2
Zn – ppm <5 5–8 >8
B - - -

58
Ecuador.-

Elemento Nivel en suelo


Bajo Adecuado Alto
N (ppm) < 20 20-40 >40
P (ppm) <10 10-20 >20
K) (meq/100ml) <0.2 0.2-0.4 >0.4
Ca(meq/100ml) <4 4-8 >8
Mg(meq/100ml) <1 1-2 >3
Fe (ppm) < 20 20-40 >40
Cu (ppm) <1.1 1-4 >4
Mn (ppm) <5 5-15 >15
Zn (ppm) >3 2-7 >7
B (ppm) 0.2 0,5-1 >0,49
Cl (ppm) >17 17-34 >33
Al (meq/100ml) <0,51 0,51-1,5 >1,5
Na >0,31 0,31-1,0 >1,0
(meq/100ml)
OM (Organic <3,1 3,1- 5,0 >5,0
matter)
(meq/100ml)

Perú.-
(Dominus)
Elemento Nivel en suelo
Bajo Adecuado Alto
N 1,15%
P 26,1 mg/Kg
K 172,56 ppm
Ca 78%
Mg 20%
Fe 62,1 ppm
Cu 13,2 ppm
Mn 6,1 ppm
Zn 16,4 ppm
B 0,3 ppm

(Promango)
Elemento Nivel en suelo
Bajo Medio Alto
N% 0.01
P ppm 9
K ppm 173
Ca meq 6.23
Mg meq 1.3
Fe
Cu
Mn
Zn
B

59
República Dominicana.-

Elemento Nivel en suelo (mg/kg)


Bajo Medio Alto
N (M.O.) 1,24
P 0,3
K 0,05
Ca 70,3
Mg 28
Fe 0,9
Cu 0,7
Mn 0,7
Zn 0,3
B

Costa Rica.-
Las determinaciones de K, P, Mn, Cu, Zn Fe fueron hechas con el método Olsen
modificado (Olsen EDTA) 1:10.
Las determinaciones de Al, Ca y Mg y la acidez extractable fueron hechas con el extracto
de solución de KCl 1N, 1:10. El valor del pH fue medido ag 1:2.5
Las determinaciones de S y B fueron hechas con con un extracto de Ca(H2PO4)2 en H2O
en una proporción de 1:2,5. La determinación de N con el método de quemado de Dumas

Elemento Nivel en suelo


Bajo Adecuado Alto
N 0,2-0,3%
P 11-20 mg/l
K 0,21-0,40 Cm(+)/l
Ca 4-20 Cm(+)/l
Mg 1-10 Cm(+)/l
Fe 10-50 Mg/l
Cu 1-20 Mg/l
Mn 5-20 Mg/l
Zn 3-15 Mg/l
B 0,8 ppm

China (continental).-

Elemento Nivel en suelo (mg/kg)


Bajo Adecuado Alto
N 14,85 57,81 102,39
P 3,71 11,98 32,03
K 20,50 72,42 141,50
Ca 30.69 143,60 253,30
Mg 4,55 9,85 20,20
Fe 6,32 26,39 59.95
Cu 0,31 1,25 3,64
Mn 12,44 46,89 99,89
Zn 0,21 2,27 5,35
B 132,0 350,35 596,00

60
China (Taiwán).-
Elemento Nivel en suelo (mg/kg)

N -
P 20~100
K 80~180
Ca 570~1145
Mg 48~97
Fe -
Cu < 20
Mn -
Zn <50
B -

Vietnam.-

Elemento Nivel en suelo

Ntotal Bajo rendimiento: 0,11%


Medio: 0,13%
Alto: 0,22%
Muy alto: 0,29%
P2O5total Bajo rendimiento: 0,20%
Medio: 0,17%
Alto: 0,14%
Muy alto: 0,18%
P2O5 Bajo rendimiento: 6,85 b mg/100 g
cambiaible Medio: 7,11
Alto: 7,73
Muy alto: 13,63
Ktotal Bajo rendimiento: 1,54%
Medio: 1,46%
Alto: 1,59%
Muy alto: 1,63%
Ca Bajo rendimiento:10,32 meq/100 g
cambiable Medio: 9,52
Alto:11,44
Muy alto: 15,24
Mg Bajo rendimiento 3,45 meq/100 g
cmbiable Medio 4,41
Alto:4,71
Muy alto 5,85-

61
Tailandia.-
Datos de Deewan y Popan. (2015). Las muestras fueron recogidas a 0-30 cm de
profundidad en huertos cultivados según las normas GAP. La técnica de extracción
utilizada es la del método descrito en Soil Sciences Staff. 1998. Elementary Soil Sciences,
9tª edition. Faculty of Agriculture, Kasetsart University, Bangkok. (en Thai)

Elemento Nivel en suelo (mg/kg)


Bajo Adecuado Alto
Edad de la planta de mango
4-6 años 7-12 años 13-16 años
N - - -
P 3,15 3,04 1,45
K 28.7 2,.0 38,0
Ca 988,0 2189,0 1729,0
Mg 278,0 221,0 443,0
Fe 6,68 16,3 1,.5
Cu - - -
Mn 5,83 47,7 58.3
Zn 0.14 0,07 0,13
B - - -

Indonesia.-
Ultisol deSitubondo, Este de Java

Elemento Método Nivel en suelo


N (%) Kjeldhal 0,15 (bajo)
P (%) Olsen 1,6 (bajo)
K (%) Morgan 1,67 (bajo)
Ca (cmol/kg) NH4-acetato 1 N pH 7 20,99 (adecuado)
Mg (cmol/kg) NH4-acetato 1 N pH 7 6,31 (adecuado)
Fe (mg/kg) DTPA 14,31 (alto)
Cu (mg/kg) DTPA 1,8 (alto)
Mn(mg/kg) DTPA 33 (alto)

Zn (mg/kg) DTPA 1,0 (adecuado)

B (mg/kg) DTPA 0,6(adecuado)

62
Pakistán
Elemento Nivel en suelo (mg/kg)
bajo Adecuado Alto
N (Orgánica < 0,86 1,29 >1,29
Materia %)
Walkey-
Black
P (NaHCO3 <8 8-15 > 15
Method)
K(NH4OAc) <100 100-150 >150
Ca -
Mg -
Fe (DTPA) <4,5 >4,5
Cu (DTPA) <0,2 0,2-0,5 >0,2
Mn (DTPA) <1,0 1,0-2,0 >2,0
Zn (DTPA) <0,5 0,5-1,0 >1,0
B (HCl) <0,45 0,45-1,0 >1,0

Sudáfrica.-
Condiciones ideales de suelo
Elemento Nivel en suelo
Bajo Adecuado Alto
N (M.O.)
P (ppm) 30-60
K (%) 7.5-9
Ca (%) 65-70
Mg (%) 15-20
Fe (ppm) 10-20
Cu (ppm) 1-2
Mn (ppm) 6-10
Zn (ppm) 4-10
B (ppm) 0.5-2
Na <1
S (ppm) <20

Capacidad de cambio catiónico (CEC) según tipo


de suelo en c mol//kg:
Tipo de suelo CEC
Arena 1.5-7
Limo 8-25
Suelo con high clay% 20-60
Arcilla caolinita 5-15
Arcilla iolita 15-40
Arcilla monmorillonita 40-120
Húmico 100-400

63
Madeira (Portugal)

Elemento Nivel en suelo


Bajo Adecuado Alto
N
P 183 ppm
K 936 ppm
Ca 18,4 meq/100g
Mg 8,1 meq/100g
Fe 150 ppm
Cu 8 ppm
Mn 260 ppm
Zn 10 ppm
B 0,7 ppm

Egipto
Elemento Nivel en suelo
Bajo Adecuado Alto
N (%) <1 1-.1,5 2,3-5
P (ppm) <20 20-30 >40
K (ppm) 50-100 100-150 >300
Ca (ppm) <1000 1000-1500 >2000
Fe (ppm) <3.5 3,5-5,5 >7,5
Cu (ppm) <0,5 0,5-1,0 >1,5
Mn (ppm) <1 1.1,5 >30
Zn (ppm) <0,5 0,5-1,0 >1,5
B (ppm) 0,25 0,25-0,50 >1,25

64
ANEJO 4. PROGRAMAS DE ABONADO EN DIFERENTES PAÍSES
Pregunta ¿Cómo establece usted un PROGRAMA DE ABONADO para una plantación de
mangos?
A) Basado en análisis de suelo
B) Basado en análisis foliar
C) Basado en ambos
D) En base a extracciones de cosecha
E) Teniendo en cuenta A), B) y C)
F) Siguiendo recomendaciones tradicionales en su país
G) Siguiendo recomendaciones generales de la bibliografía de otros
países
H) Por algún otro medio
Respuesta:
Basado en análisis de suelo:
Sri Lanka, Madeira, Tailandia, Guatemala, Japón, Israel
Basado en análisis foliar
Málaga
Basado en ambos
Indonesia, México, Florida, Pakistán, República Dominicana, Costa de
Marfil, Sudáfrica, Taiwán, Puerto Rico, Costa Rica, Vietnam, Egipto,
Australia, Perú, Colombia. Brasil, Ecuador, Guatemala, Islas Canarias
Basado en las extracciones de cosecha
Costa Rica, Tailandia, Filipinas (1)
Teniendo en cuenta A), B) y D)
Costa Rica, Vietnam, Egipto. Australia, Perú. Colombia, Brasil. Ecuador,
Filipinas
Siguiendo las recomendaciones tradicionales de su país,
Puerto Rico, Francia (Islan de la Reunión), Israel, Tailandia, India,
Guatemala, Florida, Costa de Marfil, Japón, Taiwán, Filipinas
Siguiendo las recomendaciones de literatura
Costa Rica, Omán, Florida, Chile, China, Filipinas
De otra manera
Israel y Brasil (rendimiento esperado), Costa de Marfil (color y calidad de la
pulpa)
(1) Abonado basado en las extracciones de cosecha para mango ‘Carabao’ (extraído de una
conferencia del Dr. Calixto Protacio en Fisiología de cultivo aplicad a la producción de fruta
fuera de estación)
Frutos de ‘Carabao’ conteniendo 0,3 – 0,15 – 3,0 kg de NPK / ton
A) Extracción de nutrientes /ha
• Si el rendimiento es 6 tons/ ha, multiplique lo anterior por 6=1,8- 0,9- 18 kg deNPK extraído
por ha.
• Si el rendimiento es 10 tons/ha, multiplique lo anterior por 10 = 3,0 – 1,5 – 30 kg de NPK
extraído por ha.
B) Cantidad de fertilizante necesario por árbol:
Divida las cifras anteriores por el número de árboles por ha
• Si hay 100 árboles por ha, = ,03 N - ,015 P – 0,3 K equivalente a
65 g urea – 70 g superfosfato- 500 g muriato de potasio/árbol
• Si su rendimiento es de t30 tons/ha, entonces hay que multiplicar por 3

65
Para árboles grandes:
• Si su densidad de plantación es 25 árboles /ha (a 20x20 m), entonces se necesitan las
siguientes cantidades de abonos:
= 260 g urea + 280 g superfosfato + 2,000 g muriato de potasio/árbol
(Estas son también las cantidades a aplicar cuando un árbol produce 400kg de fruta)

66
ANEJO 5. ANÁLISIS FOLIAR. RESULTADOS EXTRAÍDOS DE LA ENCUESTA.
Pregunta
Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene la siguiente tabla. Si lo
sabe indique el cultivar, patrón y tipo de suelo para estos valores. Si estos estuvieran
publicados indique por favor la cita bibliográfica y/o envíeme la publicación

Elemento Nivel foliar (%) (*)


Mínimo Apropiado Alto
N
P
K
Ca
Mg
Fe
Cu
Mn
Zn
B
(*) Puede indicarlo en otras unidades (p. ej. ppm). Indique pf. si los valores son
para árboles jóvenes o en plena producción y cuáles son sus normas y estación de
muestreo.
Respuesta:
No indicaron información: Madeira, Israel, Costa Rica, Sri Lanka, Omán, Japón. Indonesia,
Guatemala, Chile, China. Algunos países como Sudáfrica solo indicaron análisis puntuales de
alguna plantación en particular y no se incluyen aquí

Costa de Marfil.-

Elemeno Concentración foliar (% del elemento en materia seca)


Mínimo Adecuado Alto
N 0,75 – 1,40
P 0,1 – 0,17
K 0,61 – 1,19
Ca 1,03 – 1,77
Mg 0,09 – 0,22
Fe 0,24 – 0,26
Cu 0,0056 – 0,009
Mn 0,017 – 0,037
Zn 0,002 – 0,006
B 0,00056 – 0,00085

Datos de MARCHAL. (1991). Cv. Amelie, árboles de 5 años de edad recolectada l afrurta en abril
de 1990, producción = 22.2 kg/árbol/ en el 5ª año (año de la 1ª producción importante) lo que a
la densidad habitual en Costa de Marfil de 100 árboles/ha supuso 2,222 kg / ha. Los análisis se
llevaron a cabo en noviembre de 1990 (antes de la floración).

67
Tabla 1. Contenido foliar de nutrients para diferentes países latinoamericanos y España
(Valores en % for N; P, K, Ca y Mg y en ppm para Fe, Cu, Mn, Zn and B salvo
especificación en contra

Brasil Brazil. Mex Perú Perú Ec.. PR RD


(1) (2) Brasi (4) (5) (6) (7) Adec
Adec. Mín. l Adec Min.
Adec. (3)
High Min
Max
Adec
N 1,2–1,4 <0,8 <1 1,25- 1,1 1-1,2 1,2- 1,4 1,28
1,2-,.6 1,4 1,39 Min. 1,6
>1,8 >1,6

P 0,08- <0,05 - 0,08 0,12 0,1- 1.25 0.10


0,16 0,08-0,15 0,12 Adec. 0,25
>0.25 -
K 0,5-1.0 <0,25 - 0,84- 0,8 ,.17 0,4- 0,6 0,88
0,6-1,00 1,2 1,45 Max. 1.2
>1.20 -
Ca 2 – 3,5 <1,5 - 0,62- 0,91 4,1 2-5 2,5 2,54
2,2-3,5 3,5 0,72 Max.
>5,0 -
Mg 0,25– <1 - 0,07- 0,51 0,2 0,2- 0,25 0,30
0,5 2-4 0,3 0,10 Adec. 0,5
>8 -
Fe 5 – 20 <15 <85 68,6- 142 74 50- 68
10-200 85- 117. Min. 200
120
>150

Cu <5 - 15,0- 7 7 10- 10


20-45 30 19,4 Adec 50
>100 -

Mn 5 – 10 <10 <150 71,7- 92 16,5 50- 100 96


50-100 600 8,.0 Max. 250
>800

Zn 2–4 <10 <60 24,1- 34 22 20- 75 22


30-60 80 33,5 Min. 50
>100 >100
B > 250 10 <60 143 134 25- 50 44,3
40-70 80 Adec 100
>150 >100

Abreviaturas. Mala= Málaga (España); Ec. = Ecuador; PR = Puerto rico; RD = República Dominicana
Adec = Adecuado; Min = Mínimo; Max= Máximo;
(1). Universidad Federal del Valle del Río e do San Francisco . Se trata de valores generales, pero hay diferencias
dependiendo de cultivares y fases fenológicas
2) [Link] para árboles en plena producción para todos los cutivares
(3) Finobrasa Agroindustrial S.A
(4) Universidad de Guadalajara. Una información detallada para el análisis foliar de diferentes áreas de producción de
mangos en México puede verse en [Link]
(5) Promango;
(6) Dominus. Muestras de hojas de 5-6 meses de edad tomadas uniformemente del os 4 puntos cardinales del tercio
medio de la copa
(7) 1,4% of N en las condiciones de Puerto Rico tiene buenos resultados y 2,5% de Ca se recomienda para un abuna
calidad interna y mayor vida comercial La mayoría de los suelos tiene un pH de 7-8, y en esas condiciones el Ca no es
un problema. Les gustaría tener árboles con 200 ppm de Fe y 75 ppm de Zn. La deficiencia de estos dos elementos
influye sobre el estado vegetativo. El mejor modo de corregirlos es su aplicación en forma de quelatos a través del agua
de riego

68
Tailandia.-
Elemento Concentración en hoja
‘Namdokmai’ ‘Mahachanok’
N 1,22-1,46 % 1,04-1,46 %
P 0,23-0,38 % 0,11-0,22 %
K 0,62-0,91 % 0,88-1,25 %
Ca 1,47-2,19 % N/A
Mg 0,30-0,37 % N/A
Fe 48,3-124,9 mg/kg N/A
Cu 4,14-8,96 mg/kg N/A
Mn 211-379 mg/kg N/A
Zn 14,7-3,.4 mg/kg N/A
B 18,8-42,9 mg/kg N/A
Parte de la Hojas de 3 a 4 meses de edad, 4ª Hojas maduras de un
planta hoja por debajo del ápice del brote,, 3 hojs por planta
brote, 8 hojas por planta alrededor
de toda la copa de 15 plantas (1-
2años de edad)
Referencia Suktamrong et al. (2002) Israngkoon na Ayuthaya
et al. (2006)

Taiwán.-
Element0 Concentración en hoja (%)
Adecuado Alto
N 2,2~2,58 >3,5
P 0,12~0,18 >0,3
K 1,4~1,7 >,.3
Ca 2,5~4,5 >6,0
Mg 0,26~0,5 >1,0
Fe 60~120 >250
Cu 5~16 >50
Mn 25~200 >300
Zn 25~100 >200
B 25~150 >200

Egipto.-

Elemento Concentración foliar (%)


Mínimo Adecuado Alto
N 0,7-0,99 1-1,5 >1,5
P 0,05-0,07 0,08-0,25 >0,25
K 0,25-0,39 0,41-0,9 >0,9
Ca 1,0-1,99 2,0-5,0 >5,0
Mg 0,15-0,19 0,2-0,5 >0,5
Fe 25-49 50-250 >250
Cu 5-6 7-50 >50
Mn 25-49 50-250 >250
Zn 15-18 20-200 >200
B 20-24 25- 150 > 150

69
Vietnam.-
Elemento Concentracioón en hoja (%)
N Rendimientos: bajo: 0,66%b
Medio: 0,64%b
Alto: 1,49%a
Muy alto: 2,0%a
P 0,2
0,3
0,21
0,19
K 0,68
0,78
0,62
0,74
Ca 1,45
1,27
3,21
4,68
Mg 0,14c
0,13d
0,24b
0,35a
India.- Los datos de concentración foliar de nutrientes para diferentes estados de crecimiento en
diferentes lugares pueden verse en el anejo 6.

Isla de la Reunión. -

Elemeno Concentración en hoja


Mínimo Alto
N (% Materia 1,06 2,32
seca, MS)
P (% MS) 0,10 0,31
K (% MS) 0,42 1,29
Ca (% MS) 1,15 3,38
Mg (% MS) 0,18 0,46
Fe (ppm) 58 224
Cu (ppm) 4 33
Mn (ppm) 65 95
Zn (ppm) 13 42
Datos de Vincenot (2003). Estudio del estado nutricional de 26 plantaciones de mango no
abonadas de más de 10 años de edad llevado a cabo en la Isla de la Reunión en 2000. Se trataba
de suelos ferralíticos, generalmente ácidos con pH entre 3,5 y 7,5. Cultivares. ‘Cogshall’ y ‘José.
Hojas de 6 meses de edad del crecimiento terminal (4 hojas por planta, 10 árboles en cada
plantación). No se indica la época de muestreo. Se concluyó que el estado nutricional de los
árboles era satisfactorio y que no hacía falta abonar las plantaciones

70
ANEJO 6. DIFERENCIAS EN EL CONTENIDO DE NUTRIENTES EN DIFERENTES
EMPLAZAMIENTOS Y SEGÚN LA FASE FENOLÓGICA

India.-. concentración foliar de nutrientes para diferentes estados de


crecimiento en diferentes lugares y según la fase fenológica.
1. L-1 Distrito Ratnagiri. Maharastra. Tipo de suelo. Laterítico
Elemenot Prefloración Plena floración Fruto tamaño Recolección
de un huevo
N (total) (%) 1,37 0,82 1,43 1,06
(1,00-1,62) (067-1,06) (0,95-1,93 (0,75-1,51)
P (total) (%) 0,15 0,10 0.,10 0,14
(0,12-0,25) (0,06-0,15) (0,06-0,13) (0,11-0,24)
K (total) (%) 0,33 0,37 0,43 0,41
(0,18-0,55) (0,28-0,49) (0,27- 0,85) (0,12-0,61)

Ca (%) 1,37 1,43 1,53 1,22


(0,84-2,00) (1,04-1,88) (1,20-2,24) (0,68-1,60)
Mg (%) 1,62 0,94 0,75 0,74
(O,62-2,56) (0,21-0,95) (0,31-1,14) (0,21-1,33)
S (total) (%) 0,52 0,61 0,66 0,65
(0,31-0.,4) (0,33-0,88) (0,39-0,75) (0,44-1,00)
Fe(total) (ppm) 246,47 297,35 392.64 235,83
(140,1-333,2) (105,0-408,1) (124,8- 645,3) (165,5-362,1)
Mn (total) (ppm) 452,58 480,98 464,37 437,37
(215,9-579,8) (292,4-628,7) (118,0-643,8) (297,8-582,0)
Zn (total) (ppm) 23,93 17,99 24,38 15,83
(13,1-52,5) (90-22,2) (18.7-25.5) (12,5-18,2)
Cu(total) (ppm) 16,65 19,07 28,72 37,50
(8,3-31,1) (13,1-23,6) (19,9-69,1) (21,8-59, 8)

2. L-2 Distrito Ratnagiri. Maharastra. Tipo de suelo. Laterítico


Element Prefloración Plena floración Fruto tamaño Recolección
de un huevo
N (total) (%) 1,14 0,83 1,18 0,88
(1,00- 1,26) (0,67-1,12) (0,92-1,37) (0,53-1,23)
P (total) (%) 0,16 0,14 0,12 0,15
(0,13-0,19) (0.09-0.20) (0,09-0,17) (0,12-0,18)
K (total) (%) 0,43 0,49 0,52 0,43
(0,32-0,62) (0,22-0,65) (0,31-0,79) (0,34-0,85)
Ca (%) 1,66 1,87 1,91 2,04
(,.00-2,16) (1,56-2,20) (1,44-2,60) (1.12-2,64)
Mg (%) 1,47 0,83 0,53 0,47
0,20-2,15) (0,29-,.41) (0,12-0,85) (007-121)
S (total) (%) 0,65 0,70 0,75 0,71
(0,56-0,84) (0,51. 1,36) (0.49-0.91) (0,54-0,88)
Fe(total) (ppm) 202,57 306,34 294,69 312,40
(172,1-263,1) (235,2-372,2) (200,4- 443,1) (108,9-622,3)
Mn (total) (ppm) 392,51 433,46 45,.69 429,43
(245,7-478,7) (367,8-508,3) (322,1-643,8) (267,1-560,1
Zn (total) (ppm) 2,.04 30,41 21,43 15,19
(19,2-26,4) (20,7-95,3 (16,4-25,1) (10,5-20,2)
Cu(total) (ppm) 20,31 24,01 9,64 15,19
(15,1-2,85) (18,2-42,1) (6,8-14,5) (17,8-34,5)

71
3. L-3 Distrito Ratnagiri. Maharastra. Tipo de suelo. Laterítico
Element Prefloración Plena floración Fruto tamaño Recolección
de un huevo
N (total) (%) 1,10 0,89 1,53 1,12
(0,78- 1,28) (0,67-1,12) (1,34-1,87) (0,78-1,68)

P (total) (%) 0,17 0,15 0,14 0,15


(0,13-0,20) (0,05-0,20) (0,10-0,15) (0,12-0,19)

K (total) (%) 0,43 0,50 0,49 0,32


(0,31-0,77) (0,24-0,67) (0,29-0,69) (0,19-0,58)

Ca (%) 1,87 1,76 2,02 1,89


(1,12-3,16) (0,64-2,48 (1,56-2,36) (1,28-2,64)
Mg (%) 0,94 0,67 0,72 0,39
(0,28-1,52) (0,31-0,99) (0,19- 1,14) (0,09-0,85)
S (total) (%) 0,43 0,49 0,67 0,55
(0,28-0,61) (0,31-0,66) (0,49-0,87) (0,47-0,65)
Fe(total) (ppm) 210,13 268,35 311,97 237,63
(127,2-244,9) (183,3-497.2) (212,5- 563,5) (202,3-314,3)
Mn (total) (ppm) 471,82 536.15 560,86 484,05
(361,3-478,7) (367.8-508,3) (462,3-643,8) (292,4-638,4)

Zn (total) (ppm) 23,1 24,04 22.,19 14,6


(176-30,0) (16.5-37.9) (16,6-34,1) (8,2-28,2)
Cu(total) (ppm) 20,98 198 11,0 95,0
(15,4-30,8) (16,6-23,3) (8,4-11,9) (63,1-119,1)

4.. L-4 Distrito Ratnagiri. Maharastra. Tipo de suelo. Laterítico

Element Prefloración Plena floración Fruto tamaño Recolección


de un huevo
N (total) (%) 1,15 0,88 1,65 1,34
(0,78-1,37) (0,67- 1,09) (1,44-1,87) (0,86-1,93)
P (total) (%) 0,18 0,17 0,15 0,16
(0,13-0,24) (0,10-0,22) (0,11-0,19) (0,12-0,18)
K (total) (%) 0,33 0,47 0,49 0,29
(0,27-0,47) (0,32-0,62) (0,34-0,71) (0,14-0,44)
Ca (%) 1,55 1,55 1,84 1,49
(1,24-1,96) (1,32-2,12) (1,24-2,20) (0,80-2,32)
Mg (%) 1,41 0,70 0,71 0,52
(0,62-2,22) (0,51. 1,36) (0,12-1,33) (0,2-1,14)
S (total) (%) 0,43 0,57 0,70 0,47
(0,27-0,55) (0,37-0,87) (0,61-0,97) (0,34-0,64)
Fe(total) (ppm) 286,84 284,33 485,22 295,85
(50,4-412,9) (204,5-338,3) (328,4- 890,8) (220,6-464,9)
Mn (total) (ppm) 315,34 391,17 379,23 328,04
(208,8-378,4) (315,8-530,9) (297,6-473,7) (179,2-428,0)
Zn (total) (ppm) 39,1 30,71 26,33 19,05
(15,7-62,5) (25,7-36,9) (17,7-38,8) (13,7-24,6)
Cu(total) (ppm) 27,95 23,67 16,07 91,65
(19,5-37,5) (20,6-25,5) (10,0-20,0) (75,8-108,7)

72
Anejo 7. Influencia de las relaciones de nutrientes en el mango
Pregunta 1:
Digan pf. si han encontrado relación directa entre la aplicación de un nutriente o
abono o la relación entre los mismos ([Link]. Ca/N) sobre:
A) Aumento del rendimiento
B) Inducción de la floración
C) Cuajado del fruto
D) Calidad de la fruta (tamaño, forma, contenido en azúcar o acidez…)
E) Tolerancia al frío.
F) Tolerancia a la descomposición interna
G) Tolerancia a plagas y enfermedades (Indique a cuáles por favor)
H) Vida de anaquel
I) Alguna otra influencia

Respuesta:
A) Aumento del rendimiento. Madeira, Costa Rica, Sri Lanka, Vietnam, Tailandia,
Brasil (4), Costa de Marfil, Taiwán, Egipto (6). India, Indonesia, México (8),
Colombia, Chile, Puerto Rico (12), Pakistán (13), Filipinas
B) Inducción floral (**): Sri Lanka (2), Vietnam, Omán (3), Tailandia, Brasil (4),
Egipto (6), India, Guatemala, México (8), Colombia, República Dominicana,
Pakistán (13), Filipinas
C) Cuajado: Sri Lanka (2), Tailandia, Brasil, Taiwán (5), México (8), Colombia,
Sudáfrica (10), Pakistán (13), Filipinas
D) Calidad de fruta (tamaño, forma, contenido en azúcar o acidez…): Isla de la
Reunión (1), Tailandia, Brasil (4), Costa de Marfil, Taiwán, China (continental),
Egipto (6), México (8), Colombia, Puerto Rico, Pakistán (13), Filipinas
E) Tolerancia al frío, Brasil (4), Costa de Marfil, Chile, Sudáfrica (10)
F) Tolerancia a la descomposición interna (Ca/N) (*), España (Málaga e Islas
Canarias), Israel, Sri Lanka; Tailandia, Brasil, Ivory Coast, Peru, Colombia, Ecuador
(9), Chile, Puerto Rico,
G) Tolerancia a plagas y enfermedades: Isla de la Reunión (1), Sri Lanka (2), Brasil
(4)
H) Vida de anaquel: Israel, Sri Lanka (2), Brazil (4), Costa de Marfil, Taiwán (5),
Egipto (6), Guatemala (7), Puerto Rico, China (11), Pakistán (13)
I) Alguna otra influencia
J) Sin información: Japón

(*) Cuanto mayor la relación menor la incidencia de la descomposición interna (IFB)


(**) Esto está normalmente relacionado con el nivel foliar de N. Si excesivo favorece
el crecimiento vegetativo en lugar de la floración o con la aplicación de nitratos para
favorecer la floración.
(1) Un elevado contenido en N y bajo en Ca afecta generalmente a la calidad de la
fruta (bajo contenido en azúcar, al color y a la madurez. En el cultivar José se produce
una maduración heterogénea: un costado madura antes que el otro, y en el cultivar
Cogshall el ápice madura antes que le resto del fruto. Además, los árboles con alto
contenido en Nitrógeno son más susceptibles al ataque de las cochinillas (Ceroplastes
sp).

73
(2) La aplicación de un fertilizante rico en K antes de la floración favorece la
inducción floral y la aportación de B favorece el cuajado. La aplicación de un
fertilizante rico en N hace que el flujo sea más sensible al ataque de plagas y
enfermedades. La aspersión de Calcimore-Plus aumenta la vida de anaquel. La
aportación de Ca al suelo es efectiva solo a largo plazo
(3) Se recomienda la aportación de potasio en otoño para favorecer la floración
(4) La aplicación de un fertilizante de potasio aumenta el rendimiento. Un bajo
contenido foliar en N favorece la inducción floral. Las relaciones N/Ca y N/B
influyen en la calidad del fruto y las aportaciones de K, Mg y Mn están, a su vez,
positivamente relacionadas con la calidad de la fruta. Un alto contenido de Mg mejora
la tolerancia al frío. Un bajo nivel foliar de Mn favorece la incidencia de la
malformación. Se mejora la vida de anaquel con un alto contenido de Ca. De acuerdo
con Quaggio (1996), la relación N/Ca no debe superar el valor de 0.5 para los
cultivares de Florida (Tommy Atkins, Kent, Palmer...) porque si fuera mayor
favorecería la incidencia de IFB, Se recomienda un equilibrio de la relación entre B
y N pues un exceso de N dificulta la absorción del B, pero no se señal un límite
específico.
(5) Influencia positiva de la relación Mg/B ratio sobre el cuajado. Influencia positiva
de la relación Ca/N sobre la vida comercial.

(6) La aplicación de NO3K en el momento de la plena floración aumenta el


rendimiento y la calidad de la fruta. La aplicación de (NO3)2Ca (2%) favorece la
floración. Un nivel adecuado de B mejora la vida de anaquel.
(7) las relaciones Ca/N, Ca/K, N/Mg influyen positivamente sobre la inducción
floral y la relación Ca/K sobre el aumento de la vida de anaquel.
(8) Varias combinaciones de nitrógeno y potasio estimulan una floración más
temprana, La aplicación de N, K y microelementos favorece el cuajado. La aplicación
de K, Ca y Mg durante la fructificación puede aumentar el rendimiento y la calidad
de la fruta.
(9) Además de la influencia de la relación Ca/N un aumento del B reduce el problema
del ‘Corte negro’.
(10) El Zn y el B juegan un importante papel en la polinización y en el cuajado. Los
niveles de K y Ca son importantes para una buena calidad interna.
(11) Un gran desequilibrio entre los nutrientes, especialmente la deficiencia de B
puede ser la causa de la descomposición interna
(12) El N aumenta el crecimiento vegetativo, la floración y el rendimiento, pero en
exceso reduce la calidad interna, el color y la vida de anaquel. 1.4% de N y 2.5% Ca
es lo adecuado para la calidad de la fruta y para una buena vida de anaquel
(13) El N, P, K, Zn y el B tienen un impacto positivo en el aumento del rendimiento.
El Zn y el B tienen un impacto positivo en el aumento de la inducción floral y en el
cuajado. El K y el Ca tienen un impacto positivo en el aumento de la calidad y de la
vida de anaquel

Pregunta 2. Indique por favor sí Tiene Ud. información específica no publicada sobe valores de
las relaciones Ca/N, Ca/K, Mg/K, o cualquier otra relación entre nutrientes consideradas idóneas
para mangos en suelo o en hoja.
Respuesta
Ninguna información aportada: Madeira, Isla de la Reunión, España (Málaga e Islas Canarias,
Japón, Taiwán, Tailandia, Vietnam, Guatemala, México, Pakistán, India, Puerto Rico, Ecuador,
Chile, República Dominicana, Florida, Sudáfrica.

74
Costa Rica.
Consideran como óptimos los siguientes valores:
Ca +Mg /K: 10-40
Ca/Mg: 2-5.
Ca/K: 5-25.
Mg/K: 2.5-15

Costa de Marfil
Claro antagonismo entre Ca y Mg. Un alto contenido de Ca en el suelo y en la planta
puede reducir la absorción de Mg, pero no afecta a la absorción de potasio (Marchal,1991)
Perú (Dominus S.A.C).
Un exceso de materia orgánica en el suelo puede causar deficiencia de cobre.
Egipto
La relación N/Ca debe ser <0.5
China (continental)
Indican que existe una relación entre la descomposición interna y la nutrición mineral
para el mango 'Keitt'
Colombia

Relationes Ca/Mg Ca/K Mg/K (Ca+Mg)/K


Catiónica
Nivel adecuado 3.00-6.00 15.00-30.00 10.00-15.00 30.00-40.00

75
ANEJO 8. EXTRACCIONES DE NUTRIENTES (KG/HA) POR TONELADA
PRODUCIDA

Pregunta

Si tiene datos no publicados para su zona de cultivo rellene la siguiente tabla. Si


dispone del dato indique el cv, patrón y tipo de suelo.

Elemento Extracciones de cosecha


por ton. producida (kg/ha)
(*)
N

Ca

Mg

Fe

Cu

Mn

Zn

(*) Puede indicarlo en otras unidades ([Link] ton/acre)


Respuesta:

Ninguna información aportada:

Isla de la Reunión, España (Málaga e Islas Canarias),


Sri Lanka, Vietnam, Omán, Madeira, Japón, India,
Guatemala, Indonesia, Florida, Sudáfrica,
China (continental y Taiwán), Puerto Rico,
República Dominicana, Costa de Marfil (*)

(*) Datos publicados en MARCHAL (1991).

76
Table 1. Extarcciones de nutientes en diferentes países
Israel Costa Pak. Brasil México (3) Eg.. Thai Ecua Perú Colombia Ciosta Filip
Rica (1) (2) (**) (4) (5) de
Marfil
(6)
N 25 24,62 64 1,02/1,0 4,19/1,28 44 5.78 4,25 6,75 100-105 50,12- 0,3
66,28
P 5 1,99 16 0,14/0,13 0,79/0,18 8 0,86 0,89 81,5 12-15 42,72- 0,15
54,91
K 40 16,99 70 1,7/2,0 7,19/1,97 60 5,56 5,75 70 100-110 42,72- 3
54,51
Ca 3,56 0,5/0,25 3,67/0,18 12 7,65 46,8 50-55 90,06-
103,95
Mg 1,62 0.17/0.12 0,03/0,18 4 1,37 21,8 80-90 7,27-
12,93
Fe 50 0,45 /0,001 /0,004 0,42 0,4 10-13 16,15-
27,28
Cu 0,02 0,5/0,001 /0,001 0,46 1,75 12-15 0,38-
0,80
Mn 0,05 0,87/1,8 /0,003 0,42 0,9 25-30 1,03-
3,02
Zn 0,03 /2,7 /0,001 0,47 0,9 10-12 0,27-
0,52
B 0,03 0.66,1.2 /0,008 0,48 1,5 2-3 0,056-
0.068
(1) Tommy Atkins.; (2) Primer valor Cv Palmer; 2º valor cultivar no indicado, (3) Cv. Ataulfo: Primer valor en
Veracruz; 2nd valor en Sinaloa. También puede encontrarse una información detallada sobre extracción de
nutrientes en distintas zonas productoras de mango en México [Link] (4) Cv.
Kent, sobre patrón criollo de Cholucanas en suelo areno-limo-arcilloso; (5) Cultivares Tommy Atkins y Keitt
en zonas cálidas con temperaturas promedio de 27ºC
Espacios en blanco = datos no disponibles.
Abreviaturas de países: Pakistán (Pak); Egipto (Eg); Tailandia (Tai); Filipinas (Fhilip)
(**) Datos de Suktamrong et al., (2002) citados por Santasup (2013)

77
ANEJO 9. APLICACIÓN DE NUTRIENTES Y FENOLOGÍA

Pregunta: Digan pf. si tienen en cuenta el estado fenológico a la hora de aplicar los
nutrientes

Respuesta
Si: Isla de la Reunión (1), España (Málaga e Islas Canarias), Israel (2), Costa Rica, Sri Lanka,
Vietnam, Omán (3), Japón (4), Florida, Pakistán, Perú, Guatemala, Indonesia, Ecuador,
Sudáfrica Chile, Puerto Rico, República Dominicana, Taiwán, México (5), Tailandia, Costa
de Marfil, (6), Madeira, Brasil, India, Egipto, Filipinas

(1) Los nutrientes se aplican tras la cosecha (enero -febrero) para favorecer el crecimiento
vegetativo, durante la floración (julio to septiembre), para favorecer el cuajado y tras el
cuajado para favorecer el crecimiento del fruto (no se aplica nitrógeno y si solo potasio en
esta fase para evitar sus efectos negativos sobre la calidad de la fruta y sobre la maduración).
(2) La mayoría de los nutrientes se aplican tras la cosecha.
(3) Solo se evit aportar fertilizantes durante la floración.
(4) . Los abonos se aportan tres veces al año en post floración/cuajado, durante el desarrollo
del fruto y en postcosecha (antes de la poda).
(5) El N, P; K y el Ca se incorporan al suelo al final de la recolección para estimular el
crecimiento vegetativo. Al comienzo de la floración y durante el cuajado se abona con
distintas formulaciones de N, K y microelementos, aportándose K, Ca and Mg durante el
crecimiento del fruto.
(6) Consideran importante tanto el momento como el fraccionamiento del abonado pero son
flexibles en función de la estación lluviosa en los huertos no regados (véase la tabla siguiente)
Fraccionamiento del abonado anual de los distintos nutrientes en%
Elemento Porcentaje del abonado Forma of aplicación Momento de absorción
anual
Nitrógeno 50 Al suelo Tras la cosecha
Nitrógeno 30 Al suelo En floración
Nitrógeno 20 Al suelo Durante el cuajado
Potasio 50 Al suelo Tras la cosecha
Potasio 50 Al suelo En floración
Fósforo 100 Al suelo Antes de la estación lluviosa
Boro 100 Aspersión foliar Antes de la floración
Zinc 100 Aspersión foliar Al comienzo de las
brotaciones vegetativas j

No: China (continental)

78
ANEJO 10. MODO DE APLICACIÓN DE FERTILIZANTES
Pregunta:

¿Utiliza ud. abonos químicos, orgánicos o ambos? Por favor indique cuáles y si los aporta
por vía foliar o al suelo bien directamente o a través de fertiriego.

Respuesta

(A) Por aspersión foliar (salvo especificación esto se refiere a


microelementos):
Isla de la Reunión (2), Costa Rica (5). Sri Lanka (6), Brasil (8), China,
Tailandia (9), Puerto Rico (10), Costa Rica, República Dominicana,
Pakistán, Chile (14), Sudáfrica, Perú (16), Florida (17), México., India,
Filipinas (23)
(B) Al suelo
Madeira (1) Isla de la Reunión (2), España (Málaga (3), Islas Canarias (4)),
Sri Lanka (6), Vietnam, Omán (7), Brasil (8), Taiwán; China (continental),
Tailandia (9), Costa Rica, Pakistán (11), Guatemala (12), Ecuador (13).
Chile (14), Colombia (15), Sudáfrica, Indonesia, Florida (17), Japón (18),
México (19). India (20), Egipto (21), Filipinas (23)
(C) Por fertiirrigación
Isla de la Reunión (2), España (Málaga (3), Islas Canarias (4)), Sri Lanka
(6), Brasil (8), Puerto Rico (10), República Dominicana. Ecuador (13),
Sudáfrica, Perú (16), Florida (17), México, India (22), Filipinas (23)

(1) Madeira usa Dix 10, Fenix y fertilizantes orgánicos con una equivalencia 9-2.5-3
más microelementos y ácidos húmicos y fúlvicos
(2) Raramente aplican aspersiones foliares salvo para micronutrientes. Las aplicaciones
al suelo es la forma más común de aportar fertilizantes. Generalmente se abona con
fertilizantes químicos, salvo en huertos orgánicos e los que solo se aportan abonos
orgánicos. Los abonos más utilizados contienen NPK con una equivalencia (15-12-24),
pero recomiendan mejor el uso de fertilizantes con uno solo de estos 3 elementos, tales
como urea, superfosfato y sulfato de potasio para un mejor ajuste de la cantidad a aplicar
de cada elemento. Se usan diferentes tipos de fertilizantes orgánicos preparados a base
de material vegetal o animal. Solo unos pocos productores utilizan fertiirrigación
empleando abonos solubles como el sulfato de potasio o la urea.
(3) Se aplican a través del sistema de riego los siguientes abonos; Nitratos de Potasio
y de amonio fosfato monoamónico, sulfato de potasio, quelato de hierro, calcio complex
y ácidos fúlvicos y húmicos. Solamente el sulfato de cinc se aplica directamente al suelo
cerca de los emisores de goteo
(4) Los abonos químicos y orgánicos a través del sistema de riego, pero los orgánicos
también directamente al suelo.
(5) Aspersiones foliares solamente de microelementos si fuera necesario Ellos usan
fertilizantes químicos conteniendo NPK y también B y otros microelementos. en
algunos cases. También abonan con K-Mag (sulfato de potasio y magnesio) y nitrato
potásico, carbonato calcico y dolomita como enmienda cuando el suelo lo requiere. Se
utilizan también abonos orgánicos cuando estos están disponibles, pero hay dificultades
para obtenerlos por lo que no se usan mucho
(6) Por aspersión foliar: Fertilizantes químicos e inorgánicos. Al suelo Fertilizantes
químicos e inorgánicos Por fertiirrigación: Fertilizantes químicos.
(7) Tanto fertilizantes orgánicos como químicos.

79
(8) Orgánicos al suelo, Los fertilizantes químicos (microelementos, S and K), bien sl
suelo por fertiirrigación, por aspersión foliar o también al suelo.
(9) Los fertilizantes químicos por aspersión foliar o también al suelo. Los orgánicos al
suelo.
(10) Aspersiones foliares de microelementos. Vía fertiirrigación Sulfato amónico,
nitrato potásico y ácido fosfórico.
(11) EL estiércol fresco y la materia orgánica madura (estiércol de ganado, de pollo y
de ave se incorporan directamente al suelo
(12) Solo usan fertilizantes químicos generalmente de tipo complejo tales como 15-15-
15, 20-20-20, 12-18-12, 0-46-0, o18-46-0.
(13) Los fertilizantes orgánicos (compost vegetal o animal) directamente al suelo. Los
fertilizantes químicos tales como los nitratos, sulfatos y fosfato monoamónico también
al suelo o por fertiirrigación.
(14) Al suelo: Urea, fosfato monoamónico, nitrato potásico, nitrato cálcico, nitrato de
magnesio. ácidos húmicos y fúlvicos, aminoácidos y quelatos de hierro.
Foliar: Además de microelementos, nitrato potásico para la inducción floral después de
la eliminación de la primera floración, extractos de algas y ocasionalmente nitrato
cálcico u otra fuente de calcio.
(15) Químicos: Urea, sulfato potásico, nitrato potásico, nitrato cálcico, microelementos,
fosfato diamónico, (10-30-10)
Orgánicos: Solo estiércol de pollo descompuesto
(16) Por fertiirrigación: Nitrato amónico, nitrato cálcico, ácido fosfórico, ácido bórico,
sulfato potásico, sulfato de magnesio, sulfato cúprico y quelatos de, Zn, Fe y Mn.
Foliar. Los mismos que por fertiirrigación más nitrato potásico cristalizado para inducir
floración.
(17) Por aspersión foliar: Soluciones líquidas de muchos nutrientes previamente
mezclados disueltos en agua
Al suelo: Fertilizantes químicos, combinaciones de fertilizantes químicos y orgánicos
([Link]., lodo compostado), estiércol de pollo compostado, quelato de hierro (EDDHA) en
zanjas.
Por fertiirrigación: Quelato de hierro (EDDHA).
(18) Principalmente fertilizantes químicos pero algunos productores también incorporan
abonos orgánicos.
(19) Tanto fertilizantes químicos como orgánicos tales como vermicompost 5-10 t ha–1;
Bokashi 5-10 t ha–1, 5 estiércol de pollo a 10 t ha–1.
(20) Tanto fertilizantes químicos como orgánicos.
(21) Solo orgánicos.
(22) No indicado en la respuesta a la encuesta, pero sí en la información de la compañía
de fertilizantes K+S.
(23) KNO3 por aspersión foliar, Urea, superfosfato y muriato de potasio al suelo. Varios
fertilizantes por fertiirrigación mezclados con paclobutrazol.

80
Anejo 11. Investigaciones en curso y/o interés en nutrición del mango
Pregunta: Si trabaja en un Centro de Investigación (público o privado) o Universidad,
conteste por favor a las siguientes preguntas:
A) Indique, por favor, si está trabajando en alguna investigación sobre
abonado en el cultivo del mango o incluso sobre otro frutal. Caso positivo
especifíquela por favor
B) Díganos, por favor, si está Ud. o alguien de su institución interesado en
alguna línea de investigación sobre fertilización en mango. Por favor
especifíquela.
C) Díganos si está interesado en ensayos futuros de cooperación sobre
fertilización del mango
Respuesta

A) Perú (Dominus): Ensayos para evaluar el efecto de distintas aspersiones foliares


sobre el aumento del color externo de los frutos, consistencia y firmeza de la pulpa,
uniformidad de la maduración y tamaño del fruto, protección contra el golpe de sol
(sunburn), maduración de los brotes e inducción floral.
Indonesia: Manejo de fertilizantes orgánicos e inorgánicos basado en análisis de suelo
y foliar.
Brasil
(Universidad Federal del Valle de San Francisco). Influencia del Ca, B y N en mango.
(EMBRAPA). Uso del sistema DRIS para una mejor o fertilización del mango.
Pakistán: Impacto del Boro sobre el cuajado y retención de fruta. Impacto del fósforo
y Biochar sobre el crecimiento de árboles jóvenes e impacto de la fertilización
orgánica en mango
Israel: Abonado del mango.
Vietnam: Experimentos en campo sobre abonado del mango.
India: Experimentos en curso:
1. Efecto del manejo integrado de nutrientes en relación con los biofertilizantes
sobre el rendimiento y la calidad del mango
[Link] sobre nutrición del mango en diferentes emplazamientos.
3. Evaluación de la dinámica de sustratos sobre el manejo de la nutrición
integrada en mango (IPNM).
4. Programas de Fertiirrigación para la producción de fruta de calidad.
5. Desarrollo de un paquete tecnológico para la producción orgánico
6. Programas de fertilización para plantaciones a gran densidad
7. Efecto de los micronutrientes sobre el rendimiento y la calidad de la fruta.

B) Perú (Dominus): Cambios en la concentración y demanda de nutrientes durante


todas las fases fenológicas.
Indonesia: Manejo apropiado de la fertiirrigación en plantaciones a gran densidad.
Guatemala: Relación ente la fertilización y la aparición de ‘mango niño’ (aborto de
embrión).
Costa de Marfil: Efecto de la fertilización sobre el rendimiento y la calidad de la fruta.
Florida: Use of más tipos de materiales “orgánicos” y otros productos mejorantes y
metodología de la aplicación de FE por aspersión foliar.
Tailandia: Efecto de la fertilización sobre la calidad de la fruta
México (Universidad de Guadalajara): Efecto de de la fertiirrigación en plantaciones
a gran densidad.

81
Brasil:
(Universidad Federal del Valle de San Francisco);
Bioestimulatción, Poda y nutrición en relación con el fasis.
(EMBRAPA). Relación entre nutrientes y estado nutricional.
Pakistán: Biofortificación de mangos con Fe, Zn y Vitamina A. Relaciones entre
nutrientes y calidad de la fruta.
Portugal (isla de la Madera). elación N/Ca.
Costa Rica. Relación entre extracciones de nutriente y necesidad total de la planta
durante un ciclo productivo.
Vietnam: Correlación entre la concentración de nutrientes en suelo, hojas y frutos, y
el rendimiento. Efecto de las cantidades de N, P y K sobre el rendimiento y calidad.
Evaluación del sistema DRIS para plantas de diferente edad.
Colombia: Nutrición e inducción floral.

C) Sï: Perú (Dominus), Indonesia, Guatemala, Ivory Costa de Marfil, Florida,


Tailandia, México, Sudáfrica, Brasil, Pakistán. Portugal, España, Omán. India,
Colombia, Filipinas.

D) No: Francia (CIRAD).

82

También podría gustarte