EL ARTÍCULO
Es un modificador directo del sustantivo. No tiene significación propia, pero se considera como una clase de
palabra aparte. Su función es adjetiva. A diferencia del adjetivo, siempre antecede al sustantivo. Tiene formas
diferentes para género y número, y formas flexionadas para el número.
Por ejemplo: El artículo neutro acompaña adjetivos: lo bueno, lo malo, lo increíble.
Cuando el artículo “EL” se une a las preposiciones: “a” y “de” forma contracciones:
A+ EL = AL
DE+EL= DEL
La muchacha se acercó con las manos extendidas.
Las noticias se propagaron por todo el pueblo.
La arena me quemaba los pies.
ARTÍCULO MASCULINO FEMENINO NEUTRO
SINGULAR EL LA LO
PLURAL LOS LAS
LA PREPOSICIÓN
La función sintáctica de las preposiciones es subordinar palabras o construcciones a un núcleo sustantivo,
adjetivo, adverbial, e incluso a otras clases de palabras.
El modificador indirecto de un sustantivo está encabezado por una preposición.
Un circunstancial puede estar encabezado por una preposición.
Morfológicamente, la preposición es una palabra invariable.
También funcionan como preposiciones algunas construcciones, como: En medio de, por medio de,
acerca de, junto a, a causa de, delante de, por encima de, a fin de.
Son: A- ANTE-BAJO-CABE-CON-CONTRA-DE-DESDE-EN-ENTRE-HACIA-HASTA-PARA-
POR-SEGÚN-SIN –SOBRE- TRAS- MEDIANTE-DURANTE.
La preposición DE: Algunos verbos y adjetivos llevan la preposición “de”:
Estar convencido de… Está convencido de que hizo lo correcto. Está convencido de su amor.
Olvidarse de… Nos olvidamos de hacer las tareas.
Acordarse de…Se acordaron de invitarlos.
Darse cuenta de… Me di cuenta de mi error.
Estar seguro de… Está seguro de su amistad. Está seguro de lo que hace.
Tener noticias de… Tuvo noticias de su amigo. Tuvo noticias de que habían llegado bien.
El dequeísmo es colocar la preposición “de” delante de una proposición encabezada por “Que”
cuando no es requerido.
Este uso incorrecto es frecuente con los verbos decir, comentar, explicar, etc. Por ejemplo: Es
correcto: “Me dijo que me quedara tranquila”.
Es incorrecto: “Me dijo de que me quedara tranquila”.
Es correcto: “Le comenté que nos habíamos mudado”.
Es incorrecto: “Le comenté de que nos habíamos mudado”.
LA CONJUNCIÓN
Su función es enlazar elementos de igual valor sintáctico, como sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios.
Por ejemplo: “ El nuevo compañero era simpático y divertido”.
“Ni jugaba ni dejaba jugar”.
*COPULATIVAS: Unen palabras o construcciones: Y, E, (delante de “i” o “hie” o “hi”), NI, QUE
(prácticamente no se usa). Por ejemplo “Llora y se ríe”.
*DISYUNTIVAS: Expresan, al unir los elementos oracionales, opción o exclusión: O, U.
*ADVERSATIVAS: Muestran una oposición entre los elementos que coordinan: PERO, MAS, SIN
EMBARGO, SINO, AUNQUE. Por ejemplo: “Inteligente pero inconstante”.
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*CONSECUTIVAS: POR LO TANTO, ASÍ QUE, LUEGO, CONQUE. Por ejemplo: “Llueve, por lo tanto, es
mejor que nos quedemos en casa”.
LA INTERJECCIÓN
Es una clase de palabra o construcción que no cumple ninguna función dentro de la oración. Tiene un
contenido semántico intenso, ya que, expresa estados de ánimo y sentimientos.
Son palabras con una gran carga expresiva. No cumplen ninguna función y generalmente constituyen una
oración en sí mismas.
CLASES DE INTERJECCIONES:
*APELATIVAS: Sirven para llamar la atención:
¡Eh!, ¡Che!, ¡Pss!, ¡Chist!, ¡Ey!, ¡Oiga!.
*EXPRESIVAS:
De admiración: ¡Ah!, ¡Oh!
De dolor: ¡Uy!, ¡Oh!, ¡Ay!.
Saludo: ¡Hola!, ¡Buenas!.
De sorpresa: ¿Eh?, ¿Qué?, ¡Epa!, ¡Vaya!
De duda o desprecio: ¡Bah!, ¡Ajá! ¡Al diablo!
De impaciencia: ¡Caramba!, ¡Caray!
De advertencia y exhortación: ¡Ojo!, ¡Ojito!, ¡Cuidado!, ¡Por Dios!
De aliento: ¡Dale!, ¡Vamos!, ¡Adelante!
De desagrado: ¡Aj!, ¡Puaj!, ¡Puf!.
De cansancio: ¡Uf!
De aprobación: ¡Claro!, ¡Por supuesto!.
De admiración: ¡Alalá!, ¡Epa!
*REPRESENTATIVAS: Imitan ruidos o sonidos. A menudo son verdaderas onomatopeyas: ¡Plaf!, ¡Brum!,
¡Zas!, ¡Crash!, ¡Track!, ¡Boing!.
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