CONTRATO DE DEPÓSITO MERCANTIL
Concepto
El contrato de depósito mercantil es un negocio jurídico que se regula en el
Código de Comercio. En estos contratos, por lo general, una parte (depositario)
recibe de otra (depositante) un bien mueble concreto.
Normativa
Regulado en los artículos 303 al 310 del Código de Comercio.
Condiciones
Para que el depósito sea mercantil se requiere:
- Que el depositario, al menos, sea comerciante.
- Que las cosas depositadas sean objeto de comercio.
- Que el depósito constituya por sí una operación mercantil, o se haga
como causa o consecuencia de operaciones mercantiles.
El depósito quedará constituido mediante la entrega, al depositario, de la cosa
que constituya su objeto.
El depositario está obligado a conservar la cosa objeto del depósito según la
reciba, y a devolverla con sus aumentos, si los tuviere, cuando el depositante
se la pida.
Los depositarios de títulos, valores, efectos o documentos que devenguen
intereses, quedan obligados a realizar el cobro de estos en las épocas de sus
vencimientos, así como también a practicar cuantos actos sean necesarios
para que los efectos depositados conserven el valor y los derechos que les
correspondan con arreglo a disposiciones legales.
Partes del contrato
El depositario: el que recibe los bienes que son objeto de depósito.
Sus obligaciones son:
- Conservar la cosa objeto del depósito según la reciba.
- Devolver el objeto del depósito en el momento en que el
depositante se lo solicite.
El depositante: el que entrega los bienes que se van a depositar.
Al ser un contrato de naturaleza real, las obligaciones del depositante
son:
- Entregar la cosa que va a ser objeto de depósito.
- Pagar un precio al depositario por la guarda y custodia del bien
depositado.
En el caso de que el depósito haya generado unos gastos de
conservación al depósito o le hubiera producido algún tipo de perjuicio a
éste, el depositante tendrá la obligación de indemnizárselos.
Tipos de depósito mercantil
Lo que determina el tipo de contrato ante el que nos encontramos, es el objeto
depositado. Podemos diferenciar entre:
Depósito ordinario: la cosa objeto es un bien mueble.
Depósito especial: podemos diferenciar distintos tipos. Algunos son:
- Depósito cerrado: se entrega un recipiente o envoltorio en cuyo
interior se alojan las cosas a conservar.
- Depósito colectivo: varias personas entregan a un único
depositario distintas partidas de cosas genéricas de calidad
similar, autorizándolo para mezclarlas en depósito unitario.
- Depósito administrativo: relativo al depósito de títulos, valores,
efectos o documentos que devenguen de intereses. El depositario
queda obligado a realizar el cobro de éstos a su vencimiento.
Extinción del contrato
El depósito concluye cuando la cosa objeto de este es restituida al depositante.
La renuncia del depositario a continuar con el depósito supondrá, igualmente,
la extinción del contrato.
La pérdida o destrucción de la cosa pone también fin al contrato, sin perjuicio
de las responsabilidades que puedan derivar del acontecimiento.