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Exantemas Virales: Diagnóstico y Tratamiento

Este documento describe varias enfermedades exantemáticas virales, incluyendo el sarampión, eritema infeccioso, varicela, enfermedad boca-mano-pie, y exantema súbito. Todas estas enfermedades se caracterizan por erupciones cutáneas y tienen tratamientos de soporte similares que incluyen mantener la higiene, descanso, y administración de antitérmicos.
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Exantemas Virales: Diagnóstico y Tratamiento

Este documento describe varias enfermedades exantemáticas virales, incluyendo el sarampión, eritema infeccioso, varicela, enfermedad boca-mano-pie, y exantema súbito. Todas estas enfermedades se caracterizan por erupciones cutáneas y tienen tratamientos de soporte similares que incluyen mantener la higiene, descanso, y administración de antitérmicos.
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EXANTEMAS VIRALES

El diagnóstico de una enfermedad exantemática se realiza mediante la integración de diferentes


datos clínicos. Las características del exantema es la pieza fundamental sobre la que deben acoplarse
los antecedentes epidemiológicos, las manifestaciones clínicas acompañantes y los hallazgos
exploratorios. En la mayoría de los casos, no es necesario realizar exploraciones complementarias, el
diagnóstico es mayormente clínico, basado en la anamnesis y las características del exantema. El
tratamiento apunta a medidas de sostén, prevención de la sobreinfección de la piel y de las
complicaciones específicas de cada enfermedad.

Sarampión: está producido por un paramixovirus. Se transmite por contagio directo, desde 4 días
antes y hasta 5 días después de la desaparición del exantema, y tiene un periodo de incubación de
aproximadamente 10 días. Deja inmunidad de por vida.

El periodo prodrómico es de unos 4 días. Cursa con fiebre alta y cuadro catarral intenso con rinorrea,
conjuntivitis con fotofobia y tos seca. Se acompaña de eritema orofaríngeo y enantema
patognomónico, en forma de punteado blanquecino sobre la mucosa yugal hiperémica, conocido
como manchas de Koplik, que pueden visualizarse en el 50-80% de los casos y persistir hasta dos días
después de la aparición del exantema. La erupción exantemática máculo-papulosa morbiliforme es
de color rojo vinoso y confluente en algunas zonas. Comienza en la cara y se generaliza con una
progresión cráneo-caudal. Va cambiando hacia un color pardo, para desaparecer en 4-7 días, en el
mismo sentido que aparece, mediante una fina descamación furfurácea.

Pueden aparecer complicaciones como consecuencia de la propia infección vírica o por


sobreinfección bacteriana, como otitis media, laringotraqueobronquitis o neumonías.

Tratamiento: Medidas de sostén.

Pautas de alarma: Dificultad respiratoria, signos de infección en las lesiones, mal estado general.
Eritema infeccioso o megaloeritema: está causado por el parvovirus B19. Afecta especialmente a
niños en edad escolar, con máxima incidencia a finales del invierno y en primavera. Es contagioso
desde 5 días antes y hasta la aparición del exantema. Tiene un periodo de incubación entre 4-28 días.
Puede transmitirse por vía placentaria y se asocia con muerte fetal intrauterina.

Tiene un periodo prodrómico asintomático. El exantema, de carácter predominantemente


eritematoso, por lo que se reconoce también como megaloeritema, es la primera manifestación.
Evoluciona en tres fases. La inicial, que dura 2-3 días, se caracteriza por rubefacción facial, que afecta
a ambas mejillas, respetando la zona perioral, dando un aspecto de “doble bofetada”. En la segunda
fase, el exantema aparece también en las zonas de extensión de brazos, muslos y nalgas, respetando
palmas y plantas. Es característico el aspecto reticular y festoneado del exantema.

Tratamiento: Medidas de sostén.

Pautas de alarma: Dificultad respiratoria, signos de infección en las lesiones, mal estado general.
Varicela: es la manifestación clínica de la primoinfección por el virus de la varicela-zóster, que conduce
a una infección latente de por vida en las neuronas de los ganglios sensitivos.

Se transmite por contagio directo, que es posible desde 2 días antes de la aparición del exantema
hasta que alcanzan la fase de costra las últimas lesiones. El periodo de incubación dura entre 14 y 21
días, pero puede ser más corto en niños inmunodeprimidos. El periodo prodrómico es de 1-2 días, y
suele ser asintomático o cursar con fiebre, conjuntivitis o síntomas catarrales leves. El periodo
exantemático cursa con 2-3 brotes de lesiones que pasan sucesivamente por las fases de mácula,
pápula, vesícula y costra. Son características del exantema, su carácter pruriginoso, su comienzo en
cara y cuero cabelludo, su extensión posterior a tronco y extremidades y la coexistencia de elementos
en distinto estadio evolutivo. Con el exantema, puede coexistir enantema en la mucosa bucal y, más
rara vez, afectación de la córnea. En 5-7 días, todos los elementos suelen estar en fase de costra y al
caer dejan una zona pigmentada que después desaparece, salvo que se hubiese producido una
infección sobreañadida del exantema con afectación de la dermis, en cuyo caso puede persistir una
cicatriz permanente.

Las complicaciones de la varicela, que son más frecuentes en inmunodeficientes, son las infecciones
bacterianas de la piel, la ataxia cerebelosa, la meningoencefalitis, las infecciones pulmonares y
articulares, la trombopenia, la varicela hemorrágica, el síndrome de Reye y la pancitopenia. También,
es especialmente grave la varicela del recién nacido, cuando la madre la presenta 5 días antes o 2 días
después del parto, cursando con diseminación visceral y con una mortalidad que puede afectar hasta
el 30% de los casos. La reactivación de la infección latente origina el herpes zóster.

Tratamiento: Medidas de sostén.

Pautas de alarma: Dificultad respiratoria, signos de infección en las lesiones, mal estado general.

Enfermedad boca-mano-pie: es una enfermedad exantemática muy característica relacionada con la


infección por diferentes enterovirus y, en especial, con el Coxsackie A16. El contagio es respiratorio y
fecal-oral. Predomina en verano y otoño y tiene un periodo de incubación de 3-6 días. Es una
enfermedad casi siempre leve, con o sin febrícula, anorexia y síntomas catarrales o digestivos.
Aparecen vesículas en cavidad bucal que pueden ulcerarse. Se acompaña de lesiones vesículo-
pustulosas grisáceas de 3-7 mm, no pruriginosas, localizadas en las manos y los pies. La erupción se
resuelve en aproximadamente una semana y tiene buen pronóstico.

Las lesiones cutáneas suelen iniciarse como máculas eritematosas que rápidamente se necrosan en
su parte central, originando vesículas, ampollas, úlceras y costras hemorrágicas, que se localizan en la
cara, el tronco y las extremidades. El exantema se acompaña de afectación de dos o más superficies
mucosas, como los ojos, la cavidad bucal y la mucosa anogenital, respiratoria y digestiva. El dolor de
las úlceras mucosas es intenso; mientras que, las lesiones cutáneas son mínimamente molestas o
indoloras. Las lesiones aparecen en brotes y la curación completa puede tardar 4-6 semanas y dejar
secuelas derivadas de la cicatrización de las mucosas afectadas.

Tratamiento: Medidas de sostén.

Pautas de alarma: Rechazo al alimento, intolerancia oral, signos de infección en las lesiones, mal
estado general.
Exantema súbito o roséola infantil: está relacionado con los herpes virus humanos (VHS) 6 y 7. El VHS-
6 es responsable de la mayoría de los casos. Se transmite de forma esporádica y sin estacionalidad,
por contagio directo durante el periodo febril de la enfermedad. Tiene un periodo de incubación entre
7-15 días. Afecta especialmente a lactantes entre 6 meses y 2 años de edad.

El periodo prodrómico se caracteriza por fiebre elevada, superior a 38,5°C. La fiebre precede en 2-4
días la aparición del exantema máculo-papuloso, constituido por lesiones tenues rosadas de pequeño
tamaño y no confluentes que afectan, principalmente, al tronco y, ocasionalmente, a la cara y los
hombros. La evolución es benigna y desaparece en 1-2 días sin descamación. No se han descrito
complicaciones salvo convulsiones febriles.

Debido a que la localización, aspecto y duración del exantema son variables, no se considera un
aspecto diferencial de la enfermedad, respecto de otros exantemas víricos. La aparición súbita de la
erupción cutánea al remitir la fiebre, en un lactante con un cuadro febril de 3-4 días de evolución, es
la clave del diagnóstico clínico.

Tratamiento: Medidas de sostén.

Pautas de alarma: Convulsiones


Medidas de sostén:

 Mantener una buena higiene

 Vestimenta de algodón

 Descanso y baja intensidad de actividad

 Alimentación saludable y buena hidratación

 Antitermicos

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