¿Que es la radiactividad?
La radiactividad es un fenómeno que se produce de manera espontánea en núcleos de átomos
inestables emitiendo, mediante su desintegración en otro estable, gran cantidad de energía en
forma de radiaciones ionizantes. El ritmo de emisión y el tipo y energía de las radiaciones emitidas
son característicos de cada elemento radiactivo.
Las radiaciones ionizantes generadas en la desintegración radiactivas pueden ser de tres tipos:
alfa, es un flujo de partículas positivas constituido por dos protones y dos neutrones.
beta, es un flujo de electrones producido por la desintegración de neutrones en los núcleos
radiactivos.
gamma, es un flujo de ondas electromagnéticas de alta energía si proviene de la reestruccturación
del núcleo o de mucha energía si proviene de la reestructuración de capas profundas del átomo
(rayos X).
La penetración de la radiación alfa en la materia es muy baja, pudiendo ser detenida por una
simple hoja de papel. La radiación beta es más penetrante, necesitándose unos milímetros de
espesor de aluminio o metacrilato. Por el contrario, la radiación gamma es muy penetrante por lo
que se hacen necesarios espesores importantes de plomo u hormigón para absorberla.
La radioactividad es el proceso mediante el cual ciertos átomos emiten partículas subatómicas o
energía debido a cambios en sus núcleos. Aunque la radioactividad tiene aplicaciones útiles en la
medicina, la investigación y la generación de energía, también presenta desventajas significativas,
especialmente en el ámbito geopolítico. Aquí hay algunas de las desventajas más destacadas:
Armas nucleares: La radioactividad se utiliza en la fabricación de armas nucleares, que
representan una amenaza seria para la seguridad global. La proliferación de armas
nucleares aumenta las tensiones geopolíticas y puede conducir a conflictos
internacionales.
Accidentes nucleares: Los accidentes en instalaciones nucleares pueden liberar grandes
cantidades de sustancias radioactivas al medio ambiente. Estos eventos, como el desastre
de Chernóbil en 1986 y el accidente de Fukushima en 2011, tienen consecuencias
devastadoras para la salud humana y el medio ambiente, y pueden generar tensiones
entre países afectados.
Residuos nucleares: La gestión de los residuos nucleares es un desafío significativo. Los
desechos radioactivos deben ser almacenados de manera segura durante miles de años
para evitar la contaminación del medio ambiente. La ubicación y gestión de los depósitos
de residuos nucleares a menudo generan conflictos entre comunidades locales y
gobiernos.
Efectos en la salud humana: La exposición a la radiación ionizante puede causar daños en
los tejidos vivos y aumentar el riesgo de enfermedades como el cáncer. Los efectos a corto
plazo incluyen síntomas como náuseas, debilidad y pérdida de cabello, mientras que la
exposición a largo plazo puede tener consecuencias más graves.
Desigualdad geopolítica: El acceso a la tecnología nuclear puede generar desigualdades
geopolíticas. Los países que poseen armas nucleares pueden ejercer influencia y tener
ventajas estratégicas sobre aquellos que no las tienen, lo que puede afectar las relaciones
internacionales y contribuir a conflictos regionales.
Desconfianza internacional: La falta de transparencia en los programas nucleares de
algunos países puede generar desconfianza a nivel internacional. Los desacuerdos sobre el
desarrollo de tecnología nuclear con fines pacíficos pueden llevar a tensiones geopolíticas
y conflictos diplomáticos.
Impacto en la salud global: La radiación liberada durante eventos nucleares o pruebas de
armas nucleares puede tener consecuencias para la salud global. La exposición a la
radiación puede causar enfermedades, afectar a generaciones futuras y aumentar las
preocupaciones sobre la seguridad de los alimentos y el agua en áreas afectadas.
En resumen, la radioactividad presenta desventajas significativas en el ámbito geopolítico, desde la
amenaza de armas nucleares hasta los riesgos asociados con accidentes nucleares y la gestión de
residuos. La cooperación internacional y la regulación efectiva son fundamentales para mitigar
estos riesgos y promover un uso seguro y responsable de la tecnología nuclear.
Accidentes nucleares
Accidente de tokaimura: El accidente nuclear de Tokaimura fue un incidente grave que
ocurrió el 30 de septiembre de 1999 en una planta de procesamiento de combustible
nuclear ubicada en Tokaimura, Japón. Esta planta, conocida como la planta de conversión
de uranio y plutonio de JCO Co., estaba involucrada en la producción de combustible para
reactores nucleares.
El accidente fue causado por una serie de errores humanos durante un experimento no
autorizado para mezclar uranio altamente enriquecido con ácido nítrico. El personal de la
planta añadió una cantidad excesiva de uranio a un tanque, superando significativamente
la cantidad segura permitida. Como resultado, se produjo una reacción nuclear no
controlada, generando una liberación de radiación al entorno.
Accidente de Fukushima: El accidente nuclear de Fukushima fue un desastre nuclear
ocurrido el 11 de marzo de 2011 en la planta nuclear de Fukushima Daiichi, situada en la
costa noreste de Japón. El evento fue desencadenado por un potente terremoto seguido
de un tsunami, ambos de magnitudes excepcionales.
El terremoto, de magnitud 9.0, fue uno de los más fuertes registrados en la historia de
Japón y generó un tsunami con olas que alcanzaron alturas significativas. El tsunami afectó
gravemente a la planta de Fukushima Daiichi, dañando los sistemas de refrigeración de los
reactores nucleares y las piscinas de almacenamiento de combustible gastado.
Las consecuencias principales del accidente de Fukushima incluyeron:
Fusión nuclear: Tres de los seis reactores de la planta sufrieron fusión nuclear parcial
debido a la pérdida de la capacidad de refrigeración. La liberación de productos radiactivos
al entorno resultó en la evacuación de miles de personas de las áreas circundantes.
Contaminación radiactiva: Hubo una liberación significativa de materiales radiactivos al
aire y al océano. Esto generó preocupaciones sobre la contaminación radiactiva en el agua,
los alimentos y el suelo, así como sobre la salud a largo plazo de las personas expuestas.
Evacuaciones: Más de 150,000 personas fueron evacuadas de las áreas cercanas a la
planta. Muchas de estas personas no han podido regresar a sus hogares debido a la
persistente amenaza de la radiación.
Impacto internacional: El accidente tuvo un impacto significativo a nivel internacional,
generando un renovado debate sobre la seguridad nuclear y la dependencia de la energía
nuclear. Varios países reconsideraron sus políticas nucleares y realizaron revisiones de
seguridad en sus propias instalaciones nucleares.