Ágata cornalina: brinda energía, vitalidad y es símbolo de curación.
Se utiliza para lograr
objetivos y proyectos ya que se la asocia a la creatividad y fuerza.
Amatista: es utilizada en momentos de relajación y meditación. Descarga la energía negativa y
trabaja sobre el tercer ojo. Favorece el estudio y la sabiduría.
Cuarzo Azul: es una piedra asociada al quinto chakra. Ideal para calmar y tranquilizar la mente
y el cuerpo. Favorece la comunicación y ayuda a relajar el cuerpo.
Cuarzo blanco: es símbolo de pureza, fuerza y nobleza. Se utiliza para meditar, hacer limpiezas
espirituales del cuerpo, el alma y la mente ya que ayuda a equilibrar las energías.
Cuarzo cristal: protegen de las energías negativas y malas vibras, alejándolas de las personas.
Asimismo, estos cristales brindan serenidad, paz y calma, por lo que proporcionan seguridad
emocional y mejoran la actitud en general.
Cuarzo rosa: se relaciona con el amor. Simboliza la pasión, la sensualidad, la paz y ternura.
Suele utilizarse para atraer el amor incondicional, el romance y mejorar las relaciones de
pareja, familia o amigos
Cuarzo verde: es una piedra suave, de armonía y renovación. Se considera una piedra de
bienestar y prosperidad. Proporciona equilibrio entre la mente y el cuerpo, aportando
estabilidad y calma emocional. Se utiliza en el chakra corazón para desbloquearlo y
estimularlo.
Jade chino: es símbolo de pureza y sabiduría. Se relaciona con el chakra corazón, el amor y la
armonía. Se considera un mineral que emite calma y proporciona limpieza y protección.
Jadeita: es símbolo de pureza y sabiduría. Se relaciona con el chakra corazón, el amor y la
armonía. Se considera un mineral que emite calma y proporciona limpieza y protección.
Obsidiana: es una piedra protectora que forma un escudo contra la negatividad, absorbiendo
las energías negativas del entorno. Espiritualmente revitaliza el alma y elimina bloqueos
energéticos y posibles tensiones. Estimula el crecimiento en todos los aspectos, animando a
explorar lo desconocido.
Ojo de tigre: da poder personal, integridad y capacidad de autoconfianza. Se encarga de alejar
las vibras negativas y atraer las positivas. Es un excelente amuleto para atraer riqueza y buena
suerte.
Pirita: emocionalmente alivia la ansiedad, depresión y frustración. Atrae el dinero y el
bienestar y estimula todo lo relacionado a las habilidades y la creatividad.
Rodonita: Materializa y concreta el poder del amor. Es una piedra que fomenta el perdón y la
reconciliación. Asienta la energía y equilibra el ying con el yang.
Shungita: neutraliza parte de los campos electromagnéticos producidos por los aparatos
eléctricos que nos rodean, actuando como un escudo y de esta forma también ayuda a
fortalecer y estabilizar la energía física, emocional y espiritual.
Turmalina: aporta poderes curativos. Es una piedra perceptiva, relajante, calmante y espiritual.
Promueve la meditación, la sabiduría y el misticismo. Es una gran protectora energética.
Obsidiana verde (grande): se le atribuye el significado de la reflexión, siendo también conocida
por ser la piedra de la espiritualidad y de la verdad, teniendo grandes beneficios en cuanto a la
parte espiritual de cada persona.
Berilo: eleva la inteligencia y promueve la creatividad. Eliminando el cansancio y aumentando
la vivacidad del espíritu, disolviendo los obstáculos que puedan surgir. Estimulará la fuerza en
la mente, cuerpo y espíritu para que superes los desafíos.
Jaspe Rojo: es una piedra asociada al 1º chakra, promueve el arraigo, la fuerza y la seguridad.
Suele ser indicada para energizar el cuerpo y aportarle vitalidad. Se considera una piedra de
limpieza y equilibrio. A nivel curativo se dice que ayuda a desintoxicar el sistema circulatorio.
Citrino: se asocia al 3º y 7º chakra. Representa la fuerza solar y está relacionado con la
creatividad y la prosperidad, con lo que suele usarse para activar y emprender ideas y
proyectos. Favorece la asimilación, tanto a nivel físico y nutritivo como a nivel emocional y
espiritual.
Onix negro: es una piedra negra protectora, que según la teoría, convierte las energías
negativas en positivas, ayudando a crecer la vitalidad humana. También se cree que ofrece una
gran resistencia a nivel mental, físico y espiritual.
Apatito (grande): se considera una piedra de apertura y comunicación. Suele usarse para
potenciar la expresión y la desenvoltura social. Le llaman la piedra de la sinceridad y de la
amistad. Favorece la creatividad y la motivación y ayuda a canalizar el enfado y la frustración.
Amazonita: se asocia al 4º y 5º chakra, en la zona del corazón y la garganta. Es una piedra
relajante, refrescante y amorosa. Ayuda a liberar de ataduras y bloqueos, y fomenta el
equilibrio emocional y la seguridad en uno mismo. Suele ser de ayuda en situaciones de
cambio o duelo.
Selenita: simboliza la pureza espiritual. Infunde paz profunda y se recomienda para la
meditación. Se considera una piedra para la expansión de la consciencia y para activar los
centros de energía superiores, como el chakra de la corona. Ayuda a calmar la mente y
favorece la claridad y la lucidez.
Jade fucsia (grande): se consideran un sanador suave que puede liberar al cuerpo de toxinas
Esto tiene un gran efecto sobre el sistema nervioso.
Jaspe cebra (grande): Potencia el poder de concentración y aporta estabilidad emocional. Está
indicada para curar fobias y miedos irracionales. Ayuda a preparar meditaciones profundas y
favorece el crecimiento personal. Se dice que ayuda a ganar determinación para alcanzar los
objetivos personales y a ser más honestos.
Granate: se le atribuye el poder de regenerarse y de liberarse de patrones negativos de
comportamiento, ayuda a combatir el desánimo, el fracaso, la tristeza y la estabilidad
emocional.
Rosa del desierto (grande): La rosa del desierto por sus propiedades relajantes y calmantes se
utiliza para equilibrar ambientes en el hogar, especialmente en el dormitorio o en el puesto de
trabajo. Ayuda en el tratamiento de la ansiedad y la depresión. Calma la ira, aportando dulzura
y fortaleza.
Jade violeta: es una piedra del despertar que no solo activa y sintoniza el cuerpo espiritual,
sino que promueve la claridad y la expansión de la mente. Aprovecha las energías
transdimensionales capaces de inducir la visión remota, la proyección astral y el contacto entre
reinos.
Jade turquesa: tiene una poderosa energía para proteger de las energías negativas y para
estimular la confianza, la comunicación, la seguridad en uno mismo y las energías positivas, al
estar estrechamente vinculada al chakra de la garganta.
Jade azul: Simboliza la paz y la reflexión. Aporta paciencia y serenidad interna. Es una piedra
para realizar un progreso lento pero continuo. Ayuda a las personas que se sienten agobiadas
por situaciones que escapan a su control.
Sodalita: tiene la capacidad de amplificar la intuición y abrir la percepción espiritual. Al
estimular el tercer ojo, la sodalita puede ayudar a mejorar la conexión con nuestro yo interior
y a tener una comprensión más profunda de la espiritualidad.
Las esoteritas son dijes programados e intencionados para atraer abundancia y prosperidad
que tiene un impacto a nivel físico, mental y emocional.