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Amparo Indirecto por Dilación Laboral

El resumen del documento en 3 oraciones o menos es: El documento presenta un caso sobre la dilación excesiva en un juicio laboral en el Estado de México. El Tribunal Colegiado determina que para evaluar la procedencia del amparo indirecto por dicha dilación, no debe tomarse en cuenta el plazo de 120 días naturales establecido en la legislación estatal, sino determinar si existe una abierta dilación o paralización total del procedimiento que afecte derechos sustantivos.
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Amparo Indirecto por Dilación Laboral

El resumen del documento en 3 oraciones o menos es: El documento presenta un caso sobre la dilación excesiva en un juicio laboral en el Estado de México. El Tribunal Colegiado determina que para evaluar la procedencia del amparo indirecto por dicha dilación, no debe tomarse en cuenta el plazo de 120 días naturales establecido en la legislación estatal, sino determinar si existe una abierta dilación o paralización total del procedimiento que afecte derechos sustantivos.
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GACETA

del Semanario Judicial


de la Federación
Creado por Decreto de 8 de diciembre de 1870

UNDÉCIMA ÉPOCA

Libro 30
Tomo V
Octubre de 2023

Tribunales Colegiados de Circuito


y Normativa, Acuerdos Relevantes y Otros
GACETA
del Semanario Judicial
de la Federación
La compilación y formación editorial de esta Gaceta
estuvieron a cargo de la Dirección General de la Coordinación
de Compilación y Sistematización de Tesis
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
GACETA
del Semanario Judicial
de la Federación
Creado por Decreto de 8 de diciembre de 1870

UNDÉCIMA ÉPOCA

Libro 30
Tomo V
Octubre de 2023

Tribunales Colegiados de Circuito


y Normativa, Acuerdos Relevantes y Otros
DIRECTORIO

Dirección General de la Coordinación


de Compilación y Sistematización de Tesis

Dr. José Zamora Grant


Encargado del Despacho
de la Dirección General
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

Ministra Norma Lucía Piña Hernández


Presidenta

PRIMERA SALA
Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo
Presidente

Ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá


Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena
Ministra Ana Margarita Ríos Farjat
Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea

SEGUNDA SALA
Ministro Alberto Pérez Dayán
Presidente

Ministro Luis María Aguilar Morales


Ministra Yasmín Esquivel Mossa
Ministro Javier Laynez Potisek
Ministra Loretta Ortiz Ahlf
Quinta Parte
TRIBUNALES COLEGIADOS
DE CIRCUITO
Sección Primera
JURISPRUDENCIA
Subsección 1
POR REITERACIÓN

DILACIÓN EXCESIVA EN MATERIA LABORAL. PARA DETERMINAR LA PRO­


CEDENCIA DEL AMPARO INDIRECTO EN SU CONTRA, NO DEBE ATENDER­
SE AL PLAZO DE 120 DÍAS NATURALES PREVISTO POR LA LEGISLACIÓN
BUROCRÁTICA DEL ESTADO DE MÉXICO.

QUEJA 165/2022. 27 DE ABRIL DE 2023. UNANIMIDAD DE


VOTOS. PONENTE: CASIMIRO BARRÓN TORRES. SECRETA­
RIA: MARCELA FLORES SERRANO.

CONSIDERANDO:

QUINTO.—Estudio. Previamente al análisis de los agravios es necesario


conocer algunos antecedentes que dieron origen al acuerdo impugnado, los que
se obtienen de las constancias que integran el juicio de amparo indirecto
********** que remitió en copia certificada el Juez de amparo al momento en que
rindió el informe materia del presente medio de impugnación; sobre todo de los
antecedentes que, bajo protesta de decir verdad, el quejoso narró en su demanda
de amparo indirecto y son los siguientes:

Antecedentes.

1. **********, presentó demanda laboral ante el Tribunal Estatal de Concilia­


ción y Arbitraje del Estado de México el nueve de marzo de dos mil veintidós,
en donde reclamó diversas prestaciones del **********, al que se le asignó el
ordinal **********.

2. A partir de la fecha antes citada (nueve de marzo de dos mil veintidós)


el tribunal responsable ha omitido pronunciarse respecto de la admisión de esa

4537
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

demanda, el emplazamien­to del demandado y señalar fecha para la audiencia


que contempla el ar­tícu­lo 229 de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos
del Estado y Municipios.

3. El apoderado del actor acudió ante la responsable el veintisiete de junio


de dos mil veintidós, a fin de solicitar informes sobre la radicación del expediente
y el inicio del procedimien­to, sin que a la fecha se haya radicado la misma,
siendo el estado procesal que guarda el juicio laboral.

4. Inconforme con aquella omisión, el actor promovió juicio de amparo indirecto,


del que por razón de turnó correspondió conocer al Juez Sexto de Distrito en
Materias de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México, con sede en esta
ciudad, quien por acuerdo de treinta de junio de dos mil veintidós determinó
de­secharla de plano, al estimar actualizada la causa de improcedencia prevista
en el ar­tícu­lo 61, fracción XXIII, en relación con el diverso 107, fracción V, ambos
de la Ley de Amparo, pues estimó que el acto reclamado no era de imposible
reparación porque no habían transcurrido los 120 días naturales que contempla
el ar­tícu­lo 204 A de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y
Municipios, a efecto de advertir una abierta demora del procedimien­to o su
paralización total. Éste es el acuerdo impugnado en el presente recurso.

Análisis de los agravios.

El quejoso expresa en sus agravios, que existe una abierta dilación en el


juicio laboral, al no haberse emitido pronunciamien­to respecto de la admisión de
la demanda laboral, el emplazamien­to al demandado y el señalamien­to de la
audiencia de ley, incumpliéndose así con los principios de impartición de justicia
pronta y expedita, por lo que es innegable que esta dilación provoca retraso en
el procedimien­to laboral, ocasionándole un perjuicio irreparable. El quejoso estima
aplicable la tesis aislada XVII.2o.C.T.4 K (10a.), de título y subtítulo: "JUICIO DE
AMPARO INDIRECTO. PROCEDE CONTRA LA OMISIÓN DE PROVEER SOBRE
LA PRESENTACIÓN DE UNA DEMANDA, AL INVOLUCRAR UN ACTO DE IMPO­
SIBLE REPARACIÓN QUE VIOLA EL DERECHO FUNDAMENTAL DE ACCESO A
LA JUSTICIA, EN SU VARIANTE DE TUTELA JURISDICCIONAL EFECTIVA.
(INAPLICABILIDAD DE LAS JURISPRUDENCIAS 2a./J. 48/2016 Y 2a./J. 33/2019)."

Lo así expuesto, suplido en su deficiente formulación como lo autoriza el


ar­tícu­lo 79, fracción V, de la Ley de Amparo, es fundado.

4538 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

En primer término, es necesario precisar que al resolver la contradicción de


tesis 325/2015, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
determinó lo siguiente:

1. Los actos de imposible reparación a que hace referencia el ar­tícu­lo 107,


fracción V, de la Ley de Amparo, son aquellos que afectan materialmente los
derechos sustantivos tutelados en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea Parte.

2. Sus consecuencias deben ser de tal gravedad que impidan en forma actual
el ejercicio de un derecho y no únicamente que produzcan una lesión jurídica
de naturaleza formal o adjetiva, que no necesariamente llegará a trascender al
resultado del fallo.

3. Por regla general, cuando un particular se duele exclusivamente de una


afectación cometida dentro de un procedimien­to jurisdiccional, aun cuando alegue
violaciones a los ar­tícu­los 8o., 14 y 17 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, los actos reclamados no pueden considerarse como de ejecu­
ción irreparable, sino como violaciones de carácter adjetivo, pues no se trata de
una "omisión" autónoma al procedimien­to, sino dentro del procedimien­to en el
que el quejoso es parte, en ese caso, el juicio de amparo será improcedente.

4. El juicio de amparo indirecto será procedente, por excepción, cuando el


Juez de amparo advierta del contenido de la propia demanda que existe una
abierta dilación del procedimien­to, o su paralización total, en ese caso el juicio
de garantías será procedente.

Dichas consideraciones dieron origen a la tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016


(10a.), de la Segunda Sala del Alto Tribunal, localizable en la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 30, mayo de 2016, Tomo II, página
1086, con número de registro digital: 2011580, de rubro y texto siguientes:

"AMPARO INDIRECTO. POR REGLA GENERAL, ES NOTORIAMENTE IM­


PROCEDENTE EL INTERPUESTO POR UNA DE LAS PARTES EN EL JUICIO
NATURAL, CONTRA LA OMISIÓN DE LA AUTORIDAD JURISDICCIONAL DE
ACORDAR PROMOCIONES O DE PROSEGUIR EN TIEMPO CON EL JUICIO, AL
TRATARSE DE UNA VIOLACIÓN INTRAPROCESAL QUE NO AFECTA DERE­
CHOS SUSTANTIVOS. De conformidad con la fracción V del ar­tícu­lo 107 de la

Sección Primera Jurisprudencia 4539


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Ley de Amparo, el amparo indirecto procede contra actos en juicio cuyos efectos
sean de imposible reparación; y para ser calificados como ‘irreparables’ deben
producir una afectación material a derechos sustantivos; es decir, sus conse­
cuencias deben impedir en forma actual el ejercicio de un derecho, y no única­
mente producir una lesión jurídica formal o adjetiva, que no necesariamente
llegará a trascender al resultado del fallo. Así, por regla general, cuando un
particular se duele exclusivamente de una afectación cometida dentro de
un procedimien­to jurisdiccional, aun cuando alegue violaciones a los ar­tícu­los
8o., 14 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los
actos reclamados no pueden considerarse como de ejecución irreparable, sino
como violaciones de carácter adjetivo, pues no se trata de una ‘omisión’ autó­
noma al procedimien­to, sino que se presenta justamente dentro de éste, como
la falta de respuesta a una petición expresa sobre el de­sahogo de pruebas o de
prosecución del trámite. Lo anterior, pese a que uno de los requisitos que carac­
teriza a los actos irreparables es la afectación que producen a derechos sustan­
tivos de forma directa, como lo puede ser la transgresión al ar­tícu­lo 8o.
constitucional; sin embargo, dicha afectación no se produce de forma indepen­
diente, sino dentro del procedimien­to en que el quejoso es parte, por lo que no
se actualiza el caso de excepción para acudir al juicio de amparo indirecto; de
ahí que el interpuesto contra actos de esta naturaleza es, por regla general,
notoriamente improcedente, a menos de que el Juez de amparo advierta del
contenido de la propia demanda que existe una abierta dilación del procedimien­
to o su paralización total, pues en ese caso el juicio será procedente."

Posteriormente, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación resolvió la diversa contradicción de tesis 294/2018, en la que precisó
la necesidad de determinar un lapso específico que debía transcurrir para estimar
actualizada la abierta dilación procesal o paralización del juicio a que se refiere la
tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.), por lo que concluyó lo que ense­
guida se sintetiza:

1. Dentro del juicio laboral existen múltiples plazos para que los órganos ju­
risdiccionales y servidores públicos que participan en ellos provean los diversos
trámites que la secuela procesal exija, así como numerosas razones para que
algunos de tales periodos no se observen a cabalidad, ya sea por la interposición
de recursos, la excesiva carga de trabajo, fuerza mayor o hecho fortuito, entre otros.

2. Por tanto, se estimó necesario instituir un plazo único a efecto de determinar


cuándo la autoridad jurisdiccional laboral ha incurrido en una demora que constituya

4540 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

una interrupción arbitraria del proceso, que actualice una violación autónoma que
justifique la promoción del amparo indirecto, es decir, que no se trate sólo de una
mera inobservancia de las normas que rigen el procedimien­to, sino de una auténtica
denegación de justicia, en cuanto a la obligación de impartir justicia en los plazos y
términos que fijen las leyes, de conformidad con el ar­tícu­lo 17 constitucional.

3. En ese tenor, el Alto Tribunal estimó que debía proporcionarse un estándar


mínimo objetivo que ofreciera seguridad jurídica a las partes en el juicio laboral;
por tanto, definió que la demanda de amparo sería procedente cuando hubiesen
transcurrido al menos 45 días naturales, contados a partir de la fecha en la que
concluyó el plazo legal sobre los actos respecto de los cuales debía realizar o
pronunciarse la responsable.

4. Por lo que tomó como parámetro el periodo máximo que el ar­tícu­lo 772
de la Ley Federal del Trabajo tolera como inactividad en el juicio natural.

Las anteriores consideraciones dieron origen a la tesis de jurisprudencia


2a./J. 33/2019 (10a.), emitida por la Segunda Sala del Alto Tribunal, consultable
en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 64,
marzo de 2019, Tomo II, página 1643, con número de registro digital: 2019400,
cuyo contenido es del tenor siguiente:

"AMPARO INDIRECTO. PROCEDE CONTRA LAS DILACIONES PRESUNTA­


MENTE EXCESIVAS DE LAS JUNTAS EN EL DICTADO DE PROVEÍDOS, LAUDOS
O EN LA REALIZACIÓN DE CUALQUIER OTRA DILIGENCIA, SI TRANSCURREN
MÁS DE 45 DÍAS NATURALES DESDE LA FECHA EN LA QUE CONCLUYÓ EL
PLAZO EN EL QUE LEGALMENTE DEBIERON PRONUNCIARSE O DILIGEN­
CIARSE LOS ACTOS PROCESALES RESPECTIVOS. La Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en su jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.), sostuvo
que, por regla general, el juicio de amparo indirecto es improcedente contra
dilaciones procesales, a menos que el Juez de amparo advierta del contenido
de la propia demanda que existe una abierta demora del procedimien­to o su
paralización total, pues en ese caso deberá darse cauce legal a la demanda,
aunque en principio se trate de violaciones de naturaleza adjetiva. Ahora bien,
si se toma en cuenta que resulta difícil fijar un lapso genérico de la duración de
la demora que pueda establecerse de manera uniforme e indiscutible, para
saber si se ha configurado o no una dilación excesiva que se traduzca en una

Sección Primera Jurisprudencia 4541


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

auténtica paralización del procedimien­to que haga procedente el juicio de amparo


indirecto, debe complementarse ese criterio –por lo que hace a la materia laboral–
a fin de proporcionar un estándar mínimo objetivo que ofrezca seguridad jurídica a
las partes en el juicio y, por ello, se determina que para efectos de la promoción
del juicio de amparo indirecto contra dilaciones presuntamente excesivas en el
dictado de proveídos, laudos o en la realización de cualquier otra diligencia, el juicio
de amparo procede cuando transcurren más de 45 días naturales, contados a
partir de la fecha en la que concluyó el plazo en que legalmente debieron pronun­
ciarse o realizarse los actos procesales respectivos, si se toma en cuenta que
es precisamente ese periodo el máximo que el ar­tícu­lo 772 de la Ley Federal del
Trabajo tolera para que el juicio permanezca inmóvil, cuando sea necesaria alguna
promoción del trabajador."

Así, de acuerdo con los argumentos hasta ahora vertidos, se pone de mani­
fiesto lo siguiente:

I) En la tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.), se estimó que el juicio


de amparo indirecto era procedente –por excepción– ante una abierta dilación
procesal, o la paralización del procedimien­to.

II) Más recientemente, se insiste, se emitió la tesis de jurisprudencia 2a./J.


33/2019 (10a.), misma que tuvo su origen en la necesidad de precisar un pará­
metro único para estimar actualizada una abierta dilación del procedimien­to o
su paralización total, por lo que se estatuyó el plazo de 45 días naturales.

Criterios jurisprudenciales que, a juicio de este Tribunal Colegiado de Cir­


cuito, son enteramente aplicables al caso concreto, aun cuando interpreten el
ar­tícu­lo 772 de la Ley Federal del Trabajo, y que la tramitación del asunto laboral
burocrático que dio lugar al juicio de amparo que originó el recurso de queja en
estudio, se regule conforme a las disposiciones de la Ley del Trabajo de los
Servidores Públicos del Estado y Municipios.

Ciertamente, al realizar una interpretación sistemática de los referidos cri­


terios interpretativos, es válido concluir que resultan atendibles, por aplicación
analógica en el caso particular, en estricta observación al derecho fundamental

4542 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

de acceso a la justicia reconocido por el ar­tícu­lo 17 de la Constitución Política de


los Estados Unidos Mexicanos, del que se advierte que "toda persona tiene
derecho a que se le administre justicia por tribunales que estarán expeditos para
impartirla en los plazos y términos que fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones
de manera pronta, completa e imparcial."

Aunado a que los ar­tícu­los 17 de la Constitución General y 25 de la Conven­


ción Americana sobre Derechos Humanos reconocen el derecho fundamental a
un plazo razonable como una subgarantía judicial del debido proceso, cuya
interpretación ha procurado agilizar el trámite y resolución de los procesos jurisdic­
cionales pues de conformidad con lo dispuesto por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en el caso Hilaire, Constantine y Benjamín y otros Vs. Trinidad
y Tobago, la "demora prolongada o la falta de razonabilidad en el plazo constituye,
en principio, por sí misma, una violación de garantías judiciales."1

Con base en lo anterior, se estima que un plazo razonable es aquel que


permite el de­sahogo del procedimien­to en un tiempo ligeramente superior al
que pudiera de­sarrollarse en condiciones normales.

Por tanto, para determinar si en un juicio laboral sustanciado conforme a


las reglas previstas de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado
y Municipios, se ha o no incurrido en una abierta dilación o una demora procesal
excesiva por parte de la autoridad responsable, no es posible considerar los
ciento veinte días que prevé dicha legislación burocrática en el ar­tícu­lo 204 A2
relativos a la caducidad de la instancia, como con de­sacierto lo hizo el Juez de
Distrito, ya que si la caducidad se actualiza como una consecuencia de la inactividad
procesal de las partes, no debe aplicarse en perjuicio de los promoventes.

Por tanto, si la omisión sobre la que versa el presente asunto es atribuible


al órgano jurisdiccional de origen, entonces resulta necesaria la aplicación del

1
Visible en https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articu­los/Seriec_94_esp.pdf
2
"Ar­tícu­lo 204 A. Operará la declaratoria de la caducidad de la instancia, cualquiera que sea el
estado del procedimien­to desde el primer auto que se dicte en el mismo hasta la emisión del laudo,
si transcurridos ciento veinte días contados a partir de la notificación de la última determinación del
tribunal o Sala no hubiere promoción que tienda a impulsar el procedimien­to por la parte actora,
siempre que esa promoción sea necesaria para la continuación del procedimien­to."

Sección Primera Jurisprudencia 4543


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

plazo de cuarenta y cinco días impuesto por el Máximo Tribunal Constitucional


de nuestra Nación, por ser acorde con el derecho fundamental al plazo razonable,
como subgarantía integrante del debido proceso y del derecho humano de acceso
a una justicia pronta y expedita, aunque la carga de trabajo de los tribunales
laborales supere –en ocasiones– los recursos humanos con que cuentan para
atender cada controversia.

Lo que justifica la aplicación analógica de los criterios jurisprudenciales


invocados en párrafos precedentes.

Sirve de apoyo a esta consideración la tesis aislada II.2o.T.33 L (11a.),


emitida por este Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Segundo
Circuito, pendiente de publicarse, de rubro y texto siguientes:

"DILACIÓN EXCESIVA. PARA DETERMINAR LA PROCEDENCIA DEL AMPARO


INDIRECTO EN SU CONTRA, NO DEBE ATENDERSE AL PLAZO DE 120 DÍAS
NATURALES PREVISTO POR LA LEGISLACIÓN BUROCRÁTICA DEL ESTADO
DE MÉXICO.

"Hechos: Un Juzgado de Distrito de­sechó una demanda de amparo promo­


vida contra la omisión de un tribunal burocrático de acordar oportunamente una
promoción, al estimar que no habían transcurrido más de 120 días naturales
desde la fecha en que se presentó el escrito, por considerar que ese plazo es
el tiempo máximo que el legislador local estableció en el ar­tícu­lo 204 A de la Ley
del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y Municipios, para que los
procedimien­tos burocráticos permanecieran inmóviles.

"Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que para


pronunciarse sobre la procedencia del amparo promovido contra una presunta
dilación en un procedimien­to laboral burocrático sustanciado conforme a la Ley
del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y Municipios, debe atenderse
únicamente a los lineamien­tos impuestos por la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en las jurisprudencias 2a./J. 48/2016 (10a.) y
2a./J. 33/2019 (10a.); y no a cualquier otra interpretación que resulte contraria al
derecho humano a la tutela jurisdiccional pronta y efectiva.

4544 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Justificación: Los ar­tícu­los 17 de la Constitución Federal y 25 de la Conven­


ción Americana sobre Derechos Humanos, reconocen el citado derecho funda­
mental que, entre las diversas subgarantías judiciales que contiene, comprende
el derecho fundamental al ‘plazo razonable’ como parte del debido proceso,
cuya interpretación ha procurado agilizar el trámite y resolución de los procesos
jurisdiccionales; pues de conformidad con lo dispuesto por la Corte Interameri­
cana de Derechos Humanos, en el caso Hilaire, Constantine y Benjamín y otros
Vs. Trinidad y Tobago, la ‘demora prolongada o la falta de razonabilidad en el
plazo constituye, en principio, por sí misma, una violación de garantías judicia­
les’. En ese tenor, una interpretación sistemática de los precedentes que dieron
origen a las jurisprudencias citadas en el párrafo anterior (contradicciones de
tesis 325/2015 y 294/2018), permite inferir que los parámetros proporcionados
por la Segunda Sala como un estándar mínimo objetivo que ofrezcan seguridad
jurídica para fijar la procedencia del amparo indirecto contra dilaciones excesivas
en los procedimien­tos laborales, no se limitaron al contenido del ar­tícu­lo 772 de
la Ley Federal del Trabajo, que tolera un plazo de 45 días naturales para que el
juicio permanezca inmóvil, sino en función de la discrecionalidad de los órganos
de amparo para ponderar en cada caso concreto, si se está en presencia o no de
una abierta dilación atribuible a la propia autoridad encargada de impartir justicia,
pues en este supuesto pudiera hablarse de una auténtica denegación de justi­
cia. Por ello, se determina que al juzgar la procedencia de la demanda constitu­
cional, los tribunales de amparo al recibirla, deben examinar: (i) la complejidad del
asunto; (ii) la actividad procesal de las partes; (iii) la conducta asumida por la
autoridad judicial; y, (iv) la afectación generada por la duración del procedimien­
to en la situación jurídica de la persona involucrada; para decidir si la omisión
reclamada se encuentra dentro de un plazo razonable y coherente con el dere­
cho a la tutela jurisdiccional efectiva."

Con esta idea en mente, debemos ahora reproducir el contenido del ar­tícu­lo
229 de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y Municipios,
que dispone lo siguiente:

"Ar­tícu­lo 229. El Tribunal o la Sala dentro de tres días siguientes a la pre­


sentación de la demanda, prevendrá al actor para que en el plazo de tres días
corrija su demanda por ser oscura e imprecisa, en caso de que no lo haga se
tendrá por ratificada. Asimismo, cuando el actor sea el servidor público o sus

Sección Primera Jurisprudencia 4545


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

beneficiarios podrá aclarar, modificar o enderezar la demanda por una sola vez
en un término de cinco días hábiles contados a partir de la presentación de la
demanda, para el caso de no hacerlo se le tendrá por perdido su derecho para
hacerlo valer con posterioridad. Admitida la demanda y el escrito de pruebas se
correrá traslado de ella a la parte demandada, así como de las pruebas, en un plazo
no mayor de cinco días hábiles, emplazándola para que la conteste dentro del
plazo de diez días hábiles contados a partir del día siguiente del emplazamien­to,
ésta deberá contener copia cotejada de la demanda y de los acuerdos que le
recayeron, apercibiéndolo que para el caso de no contestarla en el término seña­
lado se tendrá por contestada en sentido afirmativo, sin perjuicio de que en la
etapa de ofrecimien­to y admisión de pruebas ofrezca pruebas en contrario con
las que acredite que el actor no era servidor público, que no existió el despido
o que no son ciertos los hechos afirmados en la demanda.

"El Tribunal o la Sala dentro de los tres días hábiles siguientes que reciba
la contestación de demanda o hubiera transcurrido el término para contestarla,
dictará acuerdo en el que se señalará día y hora para la celebración de la audien­
cia de conciliación, ofrecimien­to y admisión de pruebas, la cual deberá realizarse
dentro de los diez días hábiles posteriores al acuerdo; apercibiéndolos de tenerlos
por inconformes con todo arreglo conciliatorio y por perdido el derecho de ofrecer
pruebas si no concurren a la audiencia.

"Durante la tramitación de los conflictos individuales y colectivos bastará la


presencia del Presidente del Tribunal o de la Sala o del auxiliar, quien llevará a
cabo la audiencia hasta su terminación y dictará las resoluciones que procedan,
salvo los laudos, caso en que citará a los integrantes del Tribunal o de la Sala
para dictar la resolución correspondiente."

De lo que se advierte que el referido ordenamien­to legal prevé que una vez
admitida la demanda y el escrito de pruebas, se correrá traslado al demandado
en un plazo no mayor a cinco días hábiles, y se le emplazará a juicio.

En consecuencia, para calificar como excesiva la omisión del órgano juris­


diccional responsable de emitir el acuerdo respectivo a esas demandas que
presenten las partes, deben transcurrir más de cuarenta y cinco días naturales
a partir de la fecha en que concluyó el plazo aludido en el párrafo anterior.

4546 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Bajo este panorama, en el caso particular, de la lectura íntegra de la demanda


de amparo indirecto se advierte que el acto reclamado, conforme al contenido del
ar­tícu­lo 74, fracción I, de la Ley de Amparo, consiste en la omisión del Tribunal
Estatal de Conciliación y Arbitraje del Estado de México de acordar la demanda
laboral que presentó el actor-quejoso el nueve de marzo de dos mil veintidós, la
que se radicó con el ordinal **********.

En tal virtud, el plazo de cuarenta y cinco días naturales a que se refiere la


tesis de jurisprudencia 2a./J. 33/2019 (10a.), de la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, feneció el treinta de abril dos mil veintidós, como
se evidencia en el cuadro que se inserta a continuación:

Marzo 2022
Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado
1 2 3 4 5
10

9 INICIA
PLAZO 11
6 7 8 PRESENTA DE 12
DEMANDA CINCO DÍA 2
LABORAL DÍAS

DÍA
DÍA11
17

CO­
14 15 16 MIENZA
18 19
13 EL
(2) (3)
DÍA 3 DÍA 4 DÍA 5 PLAZO
DE 45
DÍAS
(1)
20 21 22 23 24 25 26
(4) (5) (6) (7) (8) (9) (10)
27 28 29 30 31
(11) (12) (13) (14) (15)

Sección Primera Jurisprudencia 4547


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Abril 2022
1 2
(16) (17)
3 4 5 6 7 8 9
(18) (19) (20) (21) (22) (23) (24)

10 16
11 12 13 14 15
(25) (31)
(26) (27) (28) (29) (30)

17 18 19 20 21 22 23
(32) (33) (34) (35) (36) (37) (38)
30
(45)
24 25 26 27
(43) (44) FENECE
(39) (40) (41) (42)
PLAZO
DE LOS
45 DÍAS
Mayo 2022
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31
Junio 2022
Domin­
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4548 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

29

PRE­
27 28 SENTA­
30
(13) (14) CIÓN
DEMAN­
DA
AMPARO

Como se puede apreciar, si la justiciable, bajo protesta de decir verdad,


señaló que le acusaron recibo por la presentación de su demanda laboral el nueve
de marzo de dos mil veintidós, la autoridad responsable tenía hasta el dieciséis de
marzo de ese mismo año para dictar el acuerdo respectivo, sin que en autos
obre que así hubiese sucedido.

Motivo por el cual el plazo de cuarenta y cinco días naturales para conside­
rar excesiva la dilación de la responsable en emitir el proveído correspondiente,
transcurrió del diecisiete de marzo al treinta de abril de dos mil veintidós.

Por tanto, si la demanda de amparo se presentó el veintinueve de junio de


dos mil veintidós –tal como se advierte de la boleta de recibo de la Oficina de Corres­
pondencia Común de los Juzgados de Distrito en Materia de Amparo y Juicios
Federales en el Estado de México–, es inconcuso que se promovió después de
cuarenta y cinco días naturales a la fecha en que concluyó el plazo en que legal­
mente debió pronunciarse el acuerdo respectivo.

De ahí que, contrario a lo sostenido por el Juez de Distrito, el lapso acon­


tecido sí debe ser considerado como una abierta demora del procedimien­to
laboral que da lugar a la procedencia del juicio de amparo de que se trata, al
superar los cuarenta y cinco días naturales impuestos por la Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el citado criterio interpretativo.

En tal virtud, no debió de­secharse la demanda de amparo, al reclamar­


se una dilación excesiva que se traduce en una auténtica paralización del
procedimien­to laboral de origen, que hace procedente el juicio de amparo
indirecto.

Sección Primera Jurisprudencia 4549


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En esas condiciones, procede revocar el acuerdo dictado el treinta de junio


de dos mil veintidós por el Juez Sexto de Distrito en Materias de Amparo y Juicios
Federales en el Estado de México, a efecto de que, de no advertir causa diversa
de improcedencia, dicte otro en el que provea sobre la admisión de la demanda de
amparo.

Sirve de sustento la tesis de jurisprudencia 2a./J. 73/2014 (10a.), de la


Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en
la página 901, Libro 9, agosto de 2014, Tomo II, de la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Décima Época, con número de registro digital:
2007069.

"RECURSO DE QUEJA CONTRA EL AUTO QUE DE­SECHA UNA DEMANDA


DE AMPARO. DE SER FUNDADO, EL TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO
DEBE DEVOLVER LOS AUTOS AL JUEZ DE DISTRITO A EFECTO DE QUE SE
PRONUNCIE SOBRE LA ADMISIÓN Y, EN SU CASO, SOBRE LA MEDIDA CAU­
TELAR. El ar­tícu­lo 97, fracción I, inciso a), de la Ley de Amparo establece que
procede el recurso de queja en amparo indirecto contra las resoluciones
que de­sechen una demanda de amparo. Por su parte, el diverso 103 del mismo
ordenamien­to prevé que, en caso de resultar fundado el recurso, se dictará la
resolución que corresponda sin necesidad de reenvío, salvo que ésta implique
la reposición del procedimien­to. Así, del análisis relacionado de esas disposi­
ciones, tomando en consideración la naturaleza del recurso de queja en el
que no existe devolución de jurisdicción, cuando un Tribunal Colegiado de
Circuito declare fundado el recurso de queja contra el de­sechamien­to de una
demanda de amparo, éste dictará la resolución que corresponda, ordenando al
Juez de Distrito proveer lo conducente en relación con la admisión, en términos
de los ar­tícu­los 112 a 115 del propio ordenamien­to, lo que implica que no puede
asumir la jurisdicción que a éste corresponde."

Decisión.

Por las razones expuestas, lo que procede es declarar fundado el recurso


de queja.

4550 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Por lo expuesto y fundado y, con apoyo además en los ar­tícu­los 97, fracción
I, inciso a), 98, 99, 100 y 101 de la Ley de Amparo y 38, fracción III, de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se resuelve:

ÚNICO.—Es fundado el recurso de queja interpuesto por **********, contra


el acuerdo de treinta de junio de dos mil veintidós, dictado por el Juez Sexto de
Distrito en Materia de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México, con
residencia en Toluca, en el juicio de amparo indirecto **********.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución al Juez de Distrito, háganse


las anotaciones correspondientes en el libro de gobierno respectivo y, en
su oportunidad, archívese el expediente como asunto total y definitivamente
concluido.

Así lo resolvió este Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del


Segundo Circuito, por unanimidad de votos de los señores Magistrados: presi­
dente Raúl Valerio Ramírez, Casimiro Barrón Torres y Enrique Munguía Padilla,
siendo ponente el segundo de los nombrados.

En términos de lo previsto en los ar­tícu­los 11, fracción VI, 108, 113, 118
y demás aplicables en lo relativo de la Ley Federal de Transparencia y Acceso
a la Información Pública, en esta versión pública se suprime la información
considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en
esos supuestos normativos.

Nota: Las tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.), 2a./J. 33/2019 (10a.) y 2a./J.
73/2014 (10a.) citadas en esta sentencia, también aparecen publicadas en el
Semanario Judicial de la Federación de los viernes 6 de mayo de 2016 a las
10:06 horas, 1 de marzo de 2019 a las 10:04 horas y 8 de agosto de 2014 a
las 8:05 horas, respectivamente.

La parte conducente de las ejecutorias relativas a las contradicciones de tesis


325/2015 y 294/2018 citadas en esta sentencia, aparece publicada en el Sema­
nario Judicial de la Federación de los viernes 6 de mayo de 2016 a las 10:06
horas y 1 de marzo de 2019 a las 10:04 horas y en la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Décima Época, Libros 30, Tomo II, mayo de 2016,

Sección Primera Jurisprudencia 4551


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

página 1053 y 64, Tomo II, marzo de 2019, página 1621, con números de
registro digital: 26269 y 28374, respectivamente.

La tesis aislada II.2o.T.33 L (11a.) citada en esta sentencia, aparece publicada con
el rubro: "DILACIÓN EXCESIVA EN MATERIA LABORAL. PARA DETERMINAR
LA PROCEDENCIA DEL AMPARO INDIRECTO EN SU CONTRA, NO DEBE
ATENDERSE AL PLAZO DE 120 DÍAS NATURALES PREVISTO POR LA
LEGISLACIÓN BUROCRÁTICA DEL ESTADO DE MÉXICO.", en el Semanario
Judicial de la Federación del viernes 9 de junio de 2023 a las 10:15 horas y
en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Undécima Época,
Libro 26, Tomo VII, junio de 2023, página 6768, con número de registro digital:
2026634.

Esta sentencia se publicó el viernes 27 de octubre de 2023 a las 10:37 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

DILACIÓN EXCESIVA EN MATERIA LABORAL. PARA DETERMINAR LA


PROCEDENCIA DEL AMPARO INDIRECTO EN SU CONTRA, NO DEBE
ATENDERSE AL PLAZO DE 120 DÍAS NATURALES PREVISTO POR LA
LEGISLACIÓN BUROCRÁTICA DEL ESTADO DE MÉXICO.

Hechos: Un Juzgado de Distrito de­sechó una demanda de amparo promovida


contra la omisión del tribunal burocrático de acordar una promoción, al
estimar que no habían transcurrido más de 120 días naturales desde la
fecha en que se presentó el escrito, por ser ese plazo el tiempo máximo
que el legislador local estableció en el ar­tícu­lo 204 A de la Ley del Trabajo de
los Servidores Públicos del Estado y Municipios, para que los procedimien­tos
burocráticos permanezcan inmóviles.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que para


pronunciarse sobre la procedencia del amparo promovido contra una presunta
dilación excesiva en un procedimien­to laboral burocrático sustanciado conforme
a la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y Municipios, debe
atenderse únicamente a los lineamien­tos impuestos por la Segunda Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en las tesis de jurisprudencia
2a./J. 48/2016 (10a.) y 2a./J. 33/2019 (10a.), y no a cualquier otra interpre­
tación que resulte contraria al derecho humano a la tutela jurisdiccional

4552 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

pronta y efectiva, como la que derive en la aplicación del plazo de 120 días
previsto en el ordenamien­to mencionado.

Justificación: Los ar­tícu­los 17 de la Constitución General y 25 de la Con­


vención Americana sobre Derechos Humanos, reconocen el citado derecho
fundamental que, entre las diversas subgarantías judiciales que contiene,
comprende el derecho fundamental a un "plazo razonable" como parte del
debido proceso, cuya interpretación ha procurado agilizar el trámite y resolu­
ción de los procesos jurisdiccionales, pues de conformidad con lo dispuesto
por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Hilaire, Cons­
tantine y Benjamín y otros Vs. Trinidad y Tobago, la "demora prolongada o
la falta de razonabilidad en el plazo constituye, en principio, por sí misma,
una violación de garantías judiciales.". En ese tenor, de una interpretación
sistemática de los precedentes que dieron origen a las tesis de jurispru­
dencia citadas (contradicciones de tesis 325/2015 y 294/2018), se colige
que los parámetros proporcionados por la Segunda Sala como un estándar
mínimo objetivo que ofrezca seguridad jurídica para fijar la procedencia del
amparo indirecto contra dilaciones excesivas en los procedimien­tos labo­
rales, no se limitaron al contenido del ar­tícu­lo 772 de la Ley Federal del
Trabajo, que tolera un plazo de 45 días naturales para que el juicio permanezca
inmóvil, sino que aplican por analogía en función de la discrecionalidad de
los órganos de amparo para ponderar en cada caso concreto, si se está en
presencia o no de una abierta dilación atribuible a la propia autoridad encar­
gada de impartir justicia, pues en este supuesto pudiera hablarse de una
auténtica denegación de justicia.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO DEL SEGUNDO


CIRCUITO.
II.2o.T. J/6 L (11a.)

Queja 119/2022. María Teresa Mar­tínez Vilchis. 17 de noviembre de 2022. Unanimi­


dad de votos. Ponente: Enrique Munguía Padilla. Secretario: David Andrés
Mata Ríos.

Queja 196/2022. Jesica Núñez Torres. 24 de noviembre de 2022. Unanimidad


de votos. Ponente: Enrique Munguía Padilla. Secretaria: Verónica Córdoba
Viveros.

Sección Primera Jurisprudencia 4553


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Queja 180/2022. Gerardo Cruz Hernández. 15 de diciembre de 2022. Unanimidad


de votos. Ponente: Enrique Munguía Padilla. Secretaria: Verónica Córdoba
Viveros.

Queja 39/2023. Óscar Daniel Horta Sánchez. 30 de marzo de 2023. Unanimidad de


votos. Ponente: Enrique Munguía Padilla. Secretario: José Ángel Bravo
García.

Queja 165/2022. Miguel Ángel Soria Barbosa. 27 de abril de 2023. Unanimidad de


votos. Ponente: Casimiro Barrón Torres. Secretaria: Marcela Flores Serrano.

Nota: Las tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.) y 2a./J. 33/2019 (10a.), de
títulos y subtítulos: "AMPARO INDIRECTO. POR REGLA GENERAL, ES NOTO­
RIAMENTE IMPROCEDENTE EL INTERPUESTO POR UNA DE LAS PARTES
EN EL JUICIO NATURAL, CONTRA LA OMISIÓN DE LA AUTORIDAD JURIS­
DICCIONAL DE ACORDAR PROMOCIONES O DE PROSEGUIR EN TIEMPO
CON EL JUICIO, AL TRATARSE DE UNA VIOLACIÓN INTRAPROCESAL QUE
NO AFECTA DERECHOS SUSTANTIVOS." y "AMPARO INDIRECTO. PROCEDE
CONTRA LAS DILACIONES PRESUNTAMENTE EXCESIVAS DE LAS JUNTAS
EN EL DICTADO DE PROVEÍDOS, LAUDOS O EN LA REALIZACIÓN DE
CUALQUIER OTRA DILIGENCIA, SI TRANSCURREN MÁS DE 45 DÍAS NATU­
RALES DESDE LA FECHA EN LA QUE CONCLUYÓ EL PLAZO EN EL QUE
LEGALMENTE DEBIERON PRONUNCIARSE O DILIGENCIARSE LOS ACTOS
PROCESALES RESPECTIVOS." citadas, aparecen publicadas en el Semanario
Judicial de la Federación de los viernes 6 de mayo de 2016 a las 10:06 horas
y 1 de marzo de 2019 a las 10:04 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial
de la Federación, Décima Época, Libros 30, Tomo II, mayo de 2016, página
1086 y 64, Tomo II, marzo de 2019, página 1643, con números de registro
digital: 2011580 y 2019400, respectivamente.

La parte conducente de las sentencias relativas a las contradicciones de tesis


325/2015 y 294/2018 citadas, aparece publicada en el Semanario Judicial
de la Federación de los viernes 6 de mayo de 2016 a las 10:06 horas y 1 de
marzo de 2019 a las 10:04 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, Libros 30, Tomo II, mayo de 2016, página 1053 y
64, Tomo II, marzo de 2019, página 1621, con números de registro digital:
26269 y 28374, respectivamente.

Esta tesis se publicó el viernes 27 de octubre de 2023 a las 10:37 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 30 de octubre de 2023, para los efectos
previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.

4554 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

EXCEPCIÓN AL PRINCIPIO DE DEFINITIVIDAD EN EL JUICIO DE AMPARO.


SE ACTUALIZA CUANDO SE RECLAMA LA OMISIÓN DE PAGO DE UNA PEN­
SIÓN JUBILATORIA, AL EVIDENCIAR UNA CARENCIA DE FUNDAMENTACIÓN
QUE IMPIDE DESECHAR DE PLANO LA DEMANDA.

QUEJA 769/2022. 26 DE ENERO DE 2023. UNANIMIDAD DE


VOTOS. PONENTE: MÓNICA ALEJANDRA SOTO BUENO.
SECRE­­TARIO: JOSÉ REFUGIO GALLEGOS MORALES.

CONSIDERANDO:

SÉPTIMO.—Estudio.

En términos del artícu­lo 76 de la Ley de Amparo,4 este Tribunal Colegiado


examina en su conjunto los agravios:

El recurrente aduce, en síntesis, que la determinación del Juzgado de Dis­


trito es incorrecta, porque no advirtió que la omisión reclamada carece de fun­
damentación y que ello constituye un caso de excepción al principio de
definitividad.

La razón toral que estableció el Juez de Distrito en el acuerdo recurrido


para desechar la demanda de amparo, la hizo consistir en que previo a promover
el amparo indirecto, la parte quejosa debió agotar el juicio contencioso adminis­
trativo previsto en el artícu­lo 229 del Código de Procedimien­tos Administrativos
del Estado de México,5 en virtud de que a través de tal medio de impugnación
la omisión reclamada podría ser nulificada o revocada.

Ahora bien, el artícu­lo 113 de la Ley de Amparo establece lo siguiente:

4
"Artícu­lo 76. El órgano jurisdiccional, deberá corregir los errores u omisiones que advierta en la cita
de los preceptos constitucionales y legales que se estimen violados, y podrá examinar en su conjunto
los conceptos de violación y los agravios, así como los demás razonamien­tos de las partes, a fin de
resolver la cuestión efectivamente planteada, sin cambiar los hechos expuestos en la demanda."
5
"Artícu­lo 229. Procede el juicio contencioso administrativo en contra de:"

Sección Primera Jurisprudencia 4555


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"Artícu­lo 113. El órgano jurisdiccional que conozca del juicio de amparo


indirecto examinará el escrito de demanda y si existiera causa manifiesta e indu­
dable de improcedencia la desechará de plano."

De la transcripción que antecede se desprende que el Juez Federal está


facultado para desechar una demanda de amparo cuando advierta un motivo
mani­fiesto e indudable de improcedencia; luego, por manifiesto debe entenderse
lo que se observa en forma patente, notoria y absolutamente clara, y por indu­
dable, que se tiene la certeza y plena convicción de algún hecho, esto es, que
no puede ponerse en duda por lo claro, seguro y evidente que es.

En esos términos, la propia Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de


la Nación estableció que un motivo de improcedencia manifiesto e indudable es
aquel que no requiere mayor demostración, toda vez que se advierte en forma
patente y absolutamente clara de la lectura del escrito de demanda, de los escri­
tos aclaratorios o de los documentos que se anexan a esas promociones.

Además, expuso que se tiene la certeza y plena convicción de que la causa


de improcedencia de que se trata es operante en el caso concreto; de tal modo
que aun en el supuesto de admitirse la demanda de amparo y sustanciarse el
proce­dimien­to, no sería posible arribar a una convicción diversa, independiente­
mente de los elementos que pudieran allegar las partes.

De esta manera, mencionó que para advertir la notoria e indudable impro­


cedencia en un caso concreto debe atenderse al escrito de demanda y a los
anexos que se acompañen, y así considerarla probada sin lugar a dudas, ya sea
porque los hechos en que se apoya hayan sido manifestados claramente por el
promovente o en virtud de que estén acreditados con elementos de juicio indu­
bitables; de modo tal que los informes justificados que rindan las autoridades
responsables, los alegatos y las pruebas que éstas y las demás partes hagan
valer en el procedimien­to, no sean necesarios para configurar dicha improceden­
cia, ni tampoco puedan desvirtuar su contenido.

Señaló que estimar lo contrario implicaría dejar al promovente en estado de


indefensión, dado que a priori se le privaría de la oportunidad de allegar pruebas
al juicio que justificaran dicho requisito de procedibilidad.

4556 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Expuso que ante esta hipótesis debe admitirse la demanda constitucional,


porque el motivo aparente que en principio se advirtiera, aún no sería claro y
evidente como para desechar de plano la demanda de amparo, por ser suscep­
tible de desvirtuarse durante el lapso procesal que culmina con la audiencia
constitucional.

Las consideraciones anteriores encuentran fundamento, en lo esencial, en la


tesis 2a. LXXI/2002, emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Jus­
ticia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo XVI, julio de dos mil dos, página cuatrocientos
cuarenta y ocho, registro digital: 186605, y en la diversa tesis emitida por la
Primera Sala del Máximo Tribunal del País, publicada en el Semanario Judicial de
la Federación, Quinta Época, Tomo LIX, página dos mil ochenta, registro digital:
356116, del tenor siguiente:

"DEMANDA DE AMPARO. DE NO EXISTIR CAUSA DE IMPROCEDENCIA


NOTORIA E INDUDABLE, O TENER DUDA DE SU OPERANCIA, EL JUEZ DE
DISTRITO DEBE ADMITIRLA A TRÁMITE Y NO DESECHARLA DE PLANO. El Juez
de Distrito debe desechar una demanda de amparo cuando encuentre un motivo
manifiesto e indudable de improcedencia, debiendo entender por ‘manifiesto’ lo
que se advierte en forma patente, notoria y absolutamente clara y, por ‘induda­
ble’, que se tiene la certeza y plena convicción de algún hecho, esto es, que no
puede ponerse en duda por lo claro y evidente que es. En ese sentido, se con­
cluye que un motivo manifiesto e indudable de improcedencia es aquel que está
plenamente demostrado, toda vez que se ha advertido en forma patente y absolu­
tamente clara de la lectura del escrito de demanda, de los escritos aclaratorios
o de los documentos que se anexan a esas promociones, de manera que aun en
el supuesto de admitirse la demanda de amparo y sustanciarse el procedimien­to,
no sería posible arribar a una convicción diversa, independientemente de los
elementos que pudieran allegar las partes, esto es, para advertir la notoria e
indudable improcedencia en un caso concreto, debe atenderse al escrito de
demanda y a los anexos que se acompañen y así considerarla probada sin lugar
a dudas, ya sea porque los hechos en que se apoya hayan sido manifestados
claramente por el promovente o por virtud de que estén acreditados con elemen­
tos de juicio indubitables, de modo tal que los informes justificados que rindan
las autoridades responsables, los alegatos y las pruebas que éstas y las demás

Sección Primera Jurisprudencia 4557


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

partes hagan valer en el procedimien­to, no sean necesarios para configurar


dicha improcedencia ni tampoco puedan desvirtuar su contenido, por lo que de
no actualizarse esos requisitos, es decir, de no existir la causa de improcedencia
manifiesta e indudable o tener duda de su operancia, no debe ser desechada
la demanda, pues, de lo contrario, se estaría privando al quejoso de su derecho
a instar el juicio de garantías contra un acto que le causa perjuicio y, por ende,
debe admitirse a trámite la demanda de amparo a fin de estudiar debidamente
la cuestión planteada."

"IMPROCEDENCIA EN AMPARO, QUÉ DEBE ENTENDERSE POR MOTIVO


MANIFIESTO E INDUDABLE DE. El artícu­lo 145 de la Ley de Amparo no establece
en que casos los Jueces de Distrito deben estimar que existe motivo manifiesto
e indudable de improcedencia, que amerite que la demanda sea desechada de
plano, y la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, interpretando dicho
artícu­lo, ha resuelto que por motivo manifiesto e indudable de improcedencia, debe
repu­tarse aquel que, de la simple lectura de la demanda, aparezca compren­dido
en alguno de los casos de improcedencia que señala el artícu­lo 73 de la propia
ley, o bien, cuando el amparo, también por la simple lectura de la demanda, no
se encuentre comprendido en el artícu­lo 114 de la misma ley. Ahora bien, si el
tercero perjudicado alega que una demanda de amparo debió ser desechada
de plano, en virtud de que el mismo Juez de Distrito que le dio entrada, desechó
otra demanda de amparo, promovida por la misma parte agraviada, contra varios
actos, entre los cuales estaba comprendido el que en la nueva demanda se
reclama, se necesita tener a la vista esas demandas y conocer los motivos por
los que fue desechada la segunda, para establecer la comparación respectiva
y poder inferir que se trata de un caso análogo en el que legalmente había sido
procedente que fuera desechada; por tanto, la queja debe declararse infundada."

En ese sentido, es importante señalar que en el auto impugnado la Juez


Federal desechó la demanda al estimar que se actualizaba la causal prevista
en la fracción XX del artícu­lo 61 de la Ley de Amparo, toda vez que debió ago­
tarse el principio de definitividad, esto es, que previamente a la promoción del
juicio de amparo la parte recurrente debió agotar el juicio contencioso adminis­
trativo previsto en el artícu­lo 229 del Código de Procedimien­tos Administrativos
del Estado de México.

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Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

La causal de improcedencia prevista en el artícu­lo 61, fracción XX, de la


Ley de Amparo dice:

"Artícu­lo 61. El juicio de amparo es improcedente:

"...

"XX. Contra actos de autoridades distintas de los tribunales judiciales, admi­


nistrativos o del trabajo, que deban ser revisados de oficio, conforme a las leyes
que los rijan, o proceda contra ellos algún juicio, recurso o medio de defensa
legal por virtud del cual puedan ser modificados, revocados o nulificados, siempre
que conforme a las misma leyes se suspendan los efectos de dichos actos de
oficio o mediante la interposición del juicio, recurso o medio de defensa legal
que haga valer el quejoso, con los mismos alcances que los que prevé esta Ley
y sin exigir mayores requisitos que los que la misma consigna para conceder la
suspensión definitiva, ni plazo mayor que el que establece para el otorgamien­to de
la suspensión provisional, independientemente de que el acto en sí mismo consi­
derado sea o no susceptible de ser suspendido de acuerdo con esta Ley.

"No existe obligación de agotar tales recursos o medios de defensa, si el


acto reclamado carece de fundamentación, cuando sólo se aleguen violaciones
directas a la Constitución o cuando el recurso o medio de defensa se encuentre
previsto en un reglamento sin que la ley aplicable contemple su existencia.

"Si en el informe justificado la autoridad responsable señala la fundamen­


tación y motivación del acto reclamado, operará la excepción al principio de
definitividad contenida en el párrafo anterior."

Ahora bien, se debe precisar que la sola procedencia de un medio ordinario


de defensa contra el acto reclamado no constituye un motivo manifiesto e indu­
dable de improcedencia, sobre todo cuando se trata de determinar si se actua­
liza o no la excepción al principio de definitividad que involucre el examen
completo de la demanda de amparo.

En efecto, tratándose de una demanda contra actos de autoridades distin­


tas de los tribunales judiciales, administrativos o del trabajo, el principio de defi­
nitividad del juicio de amparo obliga a la parte quejosa a interponer, previamente
a su promoción, el juicio, recurso o medio de defensa por virtud del cual puedan

Sección Primera Jurisprudencia 4559


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

ser modificados, revocados o nulificados, siempre que conforme a las propias


leyes se suspendan los efectos de dichos actos de oficio o mediante la interpo­
sición del juicio, recurso o medio de defensa legal que haga valer la o el que­
joso, con los mismos alcances que los que prevé la Ley de Amparo y sin exigir
mayores requisitos que los que ésta consigna para conceder la suspensión
definitiva, ni plazo mayor que el que establece para el otorgamien­to de la sus­
pensión provisional, independientemente de que el acto en sí mismo considerado
sea o no susceptible de ser suspendido de acuerdo con la Ley de Amparo, pues
como ya se dijo, el juicio constitucional se concibió como un medio extraordinario
de impugnación, lo que significa que sólo procede en casos excepcionales.

Lo anterior, siempre que conforme a la ley del acto se suspendan los efectos
de dichos actos de oficio o a petición de parte, con los mismos alcances que
los que prevé la Ley de Amparo, sin exigir mayores requisitos que los que en ésta
se consignan, ni plazo mayor que el que establece para el otorgamien­to de la
suspensión provisional, independientemente de que el acto en sí mismo consi­
derado sea o no susceptible de ser suspendido de acuerdo con dicha ley.

Además, la propia fracción XX del artícu­lo 61 de la Ley de Amparo dispone


que no existe obligación de agotar tales recursos o medios de defensa cuando:

• El acto reclamado carece por completo de fundamentación.

• Sólo se aleguen violaciones directas a la Constitución.

• El recurso o medio de defensa esté previsto en un reglamento, sin que la


ley aplicable contemple su existencia.

• En el informe justificado la autoridad responsable señale la fundamentación


y motivación del acto reclamado.

Aunado a las excepciones previstas en la fracción en comento, existen


otras de tipo jurisprudencial,6 tales como:

6
Sirve de apoyo la jurisprudencia 2a./J. 57/2000, emitida por la Segunda Sala del Máximo Tribunal del
País, publicada en la página 106, Tomo XII, julio de 2000, registro digital: 191503, Novena Época

4560 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

• Actos que afecten a personas extrañas al juicio o al procedimien­to del


cual emanan.

• Leyes o disposiciones de observancia general, cuando se impugnan con


motivo del primer acto de aplicación.

Así, teniendo en cuenta lo antes señalado, es importante volver a destacar


que el quejoso demandó el amparo y protección de la Justicia de la Unión contra
el coordinador de Administración y Finanzas, el subdirector de Administración del
Sistema para el Retiro, el director de Prestaciones y el jefe del Departamento
de Pensiones, todos del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y
Municipios, por la omisión de pago de la pensión por jubilación, conforme al
dictamen **********.

Lo que de ser cierto pudiera ser suficiente para actualizar un caso de excep­
ción para no observar el principio de definitividad, por tratarse de una omisión
que como lo destaca el recurrente, constituiría una "ausencia de conducta, de una
falta de actuar de las responsables, de ejercer las funciones que por ley tiene
encomendadas, por lo tanto, al haber una falta de actuar de las responsables,
existe una carencia de fundamentación".

Máxime que en términos de la propia fracción XX del artícu­lo 61 de la


ley de la materia es necesario dar oportunidad a que la autoridad responsable
rinda su informe justificado y comprobar hasta entonces si se surte o no la excep­
ción al principio de definitividad contenida en el último párrafo de esa fracción.

Por lo que al no obrar en autos el informe justificado ni las constancias del


acto reclamado, no es factible advertir su contenido con la finalidad de verificar
de manera indudable la procedencia del juicio contencioso administrativo.

del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, de rubro: "RECURSOS ORDINARIOS QUE


PROCEDEN EN CONTRA DE ACTOS DE AUTORIDADES DISTINTAS DE LOS TRIBUNALES JUDI­
CIALES, ADMINISTRATIVOS O DEL TRABAJO. EL TERCERO EXTRAÑO AL PROCEDIMIENTO DEL
CUAL EMANA EL ACTO RECLAMADO, NO ESTÁ OBLIGADO A AGOTARLOS PREVIAMENTE A LA
INTERPOSICIÓN DEL JUICIO DE GARANTÍAS."

Sección Primera Jurisprudencia 4561


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Sirve de apoyo a lo anterior la tesis de la Segunda Sala de la honorable


Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en la página mil cuarenta y tres,
Tomo LXVIII del Semanario Judicial de la Federación, Quinta Época, registro
digital: 328203, que dice:

"DEMANDA DE AMPARO, LA POSIBILIDAD DE UN RECURSO, NO ES


OBSTÁCULO PARA ADMITIRLA. La existencia de un posible recurso contra los
actos reclamados, motivo de un juicio de garantías, no es óbice para admitir y
tra­mitar la demanda de amparo, sino que, por el contrario, es conveniente hacerlo,
a fin de estudiar debidamente la cuestión; sin perjuicio de que después se dicte
el sobreseimien­to que corresponda, si del resultado del estudio respectivo, apa­
rece realmente la existencia de alguna causa de improcedencia."

Asimismo, la tesis I.3o.A.6 K (10a.), publicada en la Gaceta del Semanario


Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 42, Tomo III, mayo de dos mil
diecisiete, página mil ochocientos setenta, emitida por el Tercer Tribunal Cole­
giado en Materia Administrativa del Primer Circuito, de rubro y texto siguientes:

"AMPARO INDIRECTO. LA SOLA POSIBILIDAD DE LA PROCEDENCIA DE


UN MEDIO ORDINARIO DE DEFENSA CONTRA EL ACTO RECLAMADO, NO
CONSTITUYE UNA CAUSA MANIFIESTA E INDUDABLE DE IMPROCEDENCIA.
La sola posibilidad de que proceda un medio ordinario de defensa contra el acto
reclamado, no constituye un motivo manifiesto e indudable de improcedencia
del amparo indirecto, con base en el principio de definitividad; sobre todo, cuando
aún no obran en autos las constancias que contengan el acto reclamado y las
demás que lo hayan originado. Ante tal circunstancia, el Juez de Distrito debe
admitir y tramitar la demanda, sin perjuicio de que, una vez que tenga las constan­
cias señaladas, verifique la actualización real de esa causa de improcedencia."

Es así que de forma alguna se actualiza el motivo manifiesto e indudable


de improcedencia considerado por el Juez constitucional.

Por lo que las circunstancias precisadas ponen en evidencia que en el caso


no se actualizan los supuestos de manifiesta e indudable improcedencia que

4562 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

exige el artícu­lo 113 de la Ley de Amparo para desechar la demanda, por lo


que procede darle trámite a fin de contar con los elementos necesarios que per­
mitan advertir con certeza la improcedencia o no del juicio; estimar lo contrario
implicaría dejar a la parte quejosa en estado de indefensión, dado que a priori
se le privaría de la oportunidad de allegar pruebas al sumario que justifiquen la
procedencia del juicio.

Por tanto, de conformidad con lo establecido por el artícu­lo 103 de la Ley


de Amparo, al haber resultado fundada la queja y atendiendo a la materia del
presente recurso, no corresponde a este órgano colegiado dictar el auto ini­
cial de la demanda de amparo en los términos previstos por el artícu­lo 1157 del
mismo ordenamien­to legal, porque esa actuación procesal debe llevarla a cabo
el órgano jurisdiccional que conoce del juicio de amparo indirecto, por ser a
quien corresponde la sustanciación de dicho juicio.

Esto es así, porque del contenido del primero de los artícu­los antes seña­
lados deriva que se prevén dos formas de proceder para el caso de que resulte
fundado el recurso de queja:

1) Dictar la resolución que corresponda sin necesidad de reenvío, siempre


que ésta no implique la reposición del procedimien­to; y,

2) Cuando la resolución implique la reposición del procedimien­to, en este


supuesto, quedará sin efecto la resolución recurrida y se ordenará al que la
hubiere emitido dictar otra, debiendo precisar los efectos concretos a que deba
sujetarse su cumplimien­to.

7
"Artícu­lo 115. De no existir prevención, o cumplida ésta, el órgano jurisdiccional admitirá la demanda;
señalará día y hora para la audiencia constitucional, que se celebrará dentro de los treinta días
siguientes; pedirá informe con justificación a las autoridades responsables, apercibiéndolas de
las consecuencias que implica su falta en términos del artícu­lo 117 de esta Ley; ordenará correr
traslado al tercero interesado; y, en su caso, tramitará el incidente de suspensión.
"Cuando a criterio del órgano jurisdiccional exista causa fundada y suficiente, la audiencia constitu­
cional podrá celebrarse en un plazo que no podrá exceder de otros treinta días."

Sección Primera Jurisprudencia 4563


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

De ahí que debe atenderse a la naturaleza y condiciones del caso concreto,


el cual consiste en un recurso de queja por medio del cual se determinó que no se
actualiza el supuesto que refiere el auto recurrido, por tanto, para efectos de la
resolución emitida en el recurso de queja que se analiza, el Juez de Distrito
deberá proveer lo conducente en relación con la demanda de amparo, en térmi­
nos de lo dispuesto en los artícu­los 112, 113, 114 y 115 del propio ordenamien­to,
sin que este Tribunal Colegiado asuma la jurisdicción que corresponde al Juez
Federal.

Se apoya todo lo anterior en la tesis 2a./J. 73/2014 (10a.), de la Segunda


Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,8 de rubro y texto siguientes:

"RECURSO DE QUEJA CONTRA EL AUTO QUE DESECHA UNA DE­


MANDA DE AMPARO. DE SER FUNDADO, EL TRIBUNAL COLEGIADO DE CIR­
CUITO DEBE DEVOLVER LOS AUTOS AL JUEZ DE DISTRITO A EFECTO DE
QUE SE PRONUNCIE SOBRE LA ADMISIÓN Y, EN SU CASO, SOBRE LA MEDIDA
CAUTELAR. El artícu­lo 97, fracción I, inciso a), de la Ley de Amparo establece
que procede el recurso de queja en amparo indirecto contra las resoluciones que
desechen una demanda de amparo. Por su parte, el diverso 103 del mismo
ordenamien­to prevé que, en caso de resultar fundado el recurso, se dictará la
resolución que corresponda sin necesidad de reenvío, salvo que ésta implique
la reposición del procedimien­to. Así, del análisis relacionado de esas disposi­
ciones, tomando en consideración la naturaleza del recurso de queja en el que
no existe devolución de jurisdicción, cuando un Tribunal Colegiado de Circuito
declare fundado el recurso de queja contra el desechamien­to de una demanda de
amparo, éste dictará la resolución que corresponda, ordenando al Juez de Dis­
trito proveer lo conducente en relación con la admisión, en términos de los artícu­
los 112 a 115 del propio ordenamien­to, lo que implica que no puede asumir la
jurisdicción que a éste corresponde."

Corolario de lo anterior, ante lo fundado de los argumentos de la parte recu­


rrente, lo procedente es declarar fundado el recurso de queja sujeto a estudio.

8
Consultable en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Tomo II, Libro 9,
agosto de dos mil catorce, página novecientos uno.

4564 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Por lo expuesto, fundado y con apoyo en los artícu­los 97, fracción I, inciso
a) y 98 a 103 de la Ley de Amparo, se resuelve:

ÚNICO.—Es fundado el recurso de queja.

Notifíquese; anótese en el libro de gobierno de este tribunal, con testimonio


de esta resolución, intégrese la presente resolución al expediente físico y elec­
trónico y, en su oportunidad, archívese el expediente como asunto concluido.

Así lo resolvió en sesión ordinaria virtual el Segundo Tribunal Colegiado en


Materia Administrativa del Segundo Circuito, por unanimidad de votos del Magis­
trado presidente Benjamín Rubio Chávez, del Magistrado Maurilio Gregorio
Saucedo Ruiz y de la licenciada Liliana Bueno Casales, secretaria en funciones
de Magistrada, con fundamento en el oficio CCJ/ST/6415/2022, de fecha vein­
ti­ocho de noviembre de dos mil veintidós, así como de conformidad con el artícu­lo
174 del Acuerdo General del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, que
reglamenta la Carrera Judicial, siendo ponente la última de los nombrados.

Con fundamento en el artícu­lo 188, párrafo primero, de la Ley de Amparo,


firman los integrantes de este Tribunal Colegiado ante el secretario de tribunal
que autoriza y da fe.

En términos de lo previsto en los artícu­los 113 de la Ley Federal de


Transparencia y Acceso a la Información Pública y 116 de la Ley General
de Trans­parencia y Acceso a la Información Pública, en esta versión pública se
suprime la información considerada legalmente como reservada o confiden­
cial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: Las tesis de jurisprudencia 2a./J. 73/2014 (10a.) y aislada I.3o.A.6 K (10a.)
citadas en esta sentencia, también aparecen publicadas en el Semanario
Judicial de la Federación de los viernes 8 de agosto de 2014 a las 8:05 horas
y 19 de mayo de 2017 a las 10:24 horas, con números de registro digital:
2007069 y 2014298, respectivamente.

Esta sentencia se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Sección Primera Jurisprudencia 4565


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

EXCEPCIÓN AL PRINCIPIO DE DEFINITIVIDAD EN EL JUICIO DE AM­


PARO. SE ACTUALIZA CUANDO SE RECLAMA LA OMISIÓN DE PAGO
DE UNA PENSIÓN JUBILATORIA, AL EVIDENCIAR UNA CARENCIA DE
FUNDAMENTACIÓN QUE IMPIDE DESECHAR DE PLANO LA DE­
MANDA.

Hechos: Una persona presentó demanda de amparo indirecto contra el Ins­


tituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), de
quien reclamó la omisión del pago de su pensión por jubilación que se deter­
minó en el dictamen respectivo. El Juez de Distrito desechó de plano la
demanda al estimar actualizada de forma manifiesta e indudable la causa de
improcedencia prevista en el artícu­lo 61, fracción XX, de la Ley de Amparo,
al considerar que debió agotar el juicio contencioso administrativo (principio
de definitividad).

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que la omi­


sión de pagar la pensión por jubilación se ubica en la excepción prevista
en el segundo párrafo de la fracción XX del artícu­lo 61 referido, al no exis­tir
obligación de agotar los recursos o medios de defensa cuando el acto
impugnado constituye una ausencia de conducta y falta de actuar de las
responsables para ejercer las funciones que por ley tiene encomenda­
das, lo que evidencia una carencia de fundamentación que impide desechar
de plano la demanda.

Justificación: Lo anterior, porque la fracción XX citada dispone que no existe


obligación de agotar los recursos o medios de defensa cuando: 1. El acto
reclamado carece de fundamentación. 2. Sólo se aleguen violaciones
direc­tas a la Constitución. 3. Aquéllos estén previstos en un reglamento sin
que la ley aplicable contemple su existencia. 4. En el informe justificado la
autoridad responsable señale la fundamentación y motivación del acto
recla­mado. Ello, sumado a las excepciones de tipo jurisprudencial, a
saber: 5. Actos que afectan a personas extrañas al juicio o al procedimien­to
del cual demandan, y 6. Leyes o disposiciones de observancia general,

4566 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

cuando se impugnan con motivo del primer acto de aplicación. En ese


contexto, si la quejosa demandó la protección federal contra la omisión
de pago de su pensión por jubilación por parte del instituto señalado, ello
es suficiente para actualizar un caso de excepción al principio de definitivi­
dad, porque la omisión impugnada constituye una ausencia de conducta
y falta de actuar de las responsables para ejercer las funciones que por
ley tiene encomendadas, lo que evidencia una carencia de fundamenta­
ción. Máxime que en términos de la propia fracción XX, es necesario dar
oportunidad a que la autoridad responsable rinda su informe justificado
para comprobar si se surte o no la excepción al principio de definitividad
contenida en el último párrafo de esa fracción. Por tanto, si al emitir el
acuerdo inicial no existe el informe justificado, ni las constancias del acto
reclamado, no es factible advertir y veri­ficar de manera indudable la pro­
cedencia del juicio contencioso administrativo.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL SEGUNDO


CIRCUITO.
II.2o.A. J/1 A (11a.)

Queja 769/2022. 26 de enero de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Mónica


Alejandra Soto Bueno. Secretario: José Refugio Gallegos Morales.

Queja 11/2023. 10 de marzo de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Adriana


Yolanda Vega Marroquín, secretaria de tribunal autorizada por el Consejo de
la Judicatura Federal para desempeñar las funciones de Magistrada. Secre­
taria: Liliana Bueno Casales.

Queja 107/2023. 9 de mayo de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Alberto Roldán


Olvera. Secretaria: Liliana Bueno Casales.

Queja 125/2023. 26 de mayo de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Isidro Emma­


nuel Muñoz Acevedo. Secretaria: Nancy Irán Zariñán Barrera.

Queja 246/2023. 29 de agosto de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Alberto


Roldán Olvera. Secretaria: Adriana Arreguín Hernández.

Esta tesis se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 16 de octubre de 2023, para los efectos
previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.

Sección Primera Jurisprudencia 4567


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO POR VIOLACIÓN AL DERECHO DE PETI­


CIÓN. DEBE DE­SESTIMARSE LA CAUSA MANIFIESTA E INDUDABLE DE
IMPROCEDENCIA FUNDADA EN QUE NO HA TRANSCURRIDO EL "BREVE
TÉRMINO" PARA QUE LA RESPONSABLE DÉ RESPUESTA AL QUEJOSO,
AL CONSTITUIR UNA CUESTIÓN SUPEDITADA A UN ANÁLISIS PORME­
NORIZADO DEL ASUNTO, QUE NO PUEDE DILUCIDARSE EN EL AUTO
INICIAL.

QUEJA 10/2023. 29 DE JUNIO DE 2023. UNANIMIDAD DE


VOTOS. PONENTE: PEDRO GUERRERO TREJO. SECRETARIO:
CARLOS JAVIER CARMONA HERNÁNDEZ.

CONSIDERANDO:

CUARTO.—Estudio.

En una parte del segundo agravio el recurrente expone que no son ape­
gados a derecho los argumentos vertidos por el Juez de Distrito, porque esta
etapa no constituye el momento procesal idóneo para arribar a la conclusión de
qué norma es la aplicable para establecer un plazo de respuesta al derecho
de petición en términos del ar­tícu­lo 8o. constitucional, sino que corresponde a
una decisión de fondo del asunto, cuando se cuente con los informes justificados
de las autoridades responsables, momento en el que podrán hacerse las inter­
pretaciones pertinentes con el propósito de conocer el plazo para dar respuesta
a una petición y de ahí desprender los alcances de los actos reclamados.

Ese argumento es fundado, por las razones siguientes:

En el auto recurrido el Juzgado de Distrito de­sechó la demanda de amparo,


estableciendo que se actualizaba la causa de improcedencia prevista en el ar­
tícu­lo 61, fracción XXIII, en relación con los ar­tícu­los 1o., 5o., fracciones I y II, de
la Ley de Amparo, ya que en el caso concreto no había transcurrido un "breve
término" para que la autoridad contestara la petición respectiva, porque a la
presentación de la demanda de amparo únicamente transcurrieron cuarenta y
dos días hábiles, por lo que no existía un término razonable y suficiente, por lo

4568 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

que no se le causaba materialmente una afectación real y actual a la esfera ju­


rídica de la parte quejosa.

Ahora, si bien es cierto que el ar­tícu­lo 113 de la Ley de Amparo establece


que el Juez de Distrito cuenta con atribuciones para de­sechar una demanda de
amparo cuando encuentre un motivo manifiesto e indudable de improcedencia,
también lo es que al analizarla no pueden involucrarse argumentos íntimamente
relacionados con el fondo del asunto, pues en ese caso, las consideraciones
sustentarían una decisión para negar el amparo y protección de la Justicia Fede­
ral, al estimarse que no es ilegal o inconstitucional el acto reclamado, pero no
podría soportar la improcedencia de éste, precisamente porque cuando se de­
termina que no procede el juicio de amparo, la materia de fondo no puede ser
analizada y, por tanto, queda excluida ante tal impedimento.

Es aplicable la jurisprudencia P./J. 135/2001, emitida por el Pleno de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la página 5, Tomo XV,
enero de 2002, Novena Época del Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, con número de registro digital: 187973, que establece:

"IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO. SI SE HACE VALER UNA


CAUSAL QUE INVOLUCRA EL ESTUDIO DE FONDO DEL ASUNTO, DEBERÁ
DE­SESTIMARSE. Las causales de improcedencia del juicio de garantías deben
ser claras e inobjetables, de lo que se desprende que si se hace valer una en la
que se involucre una argumentación íntimamente relacionada con el fondo del
negocio, debe de­sestimarse."

Por esa razón, este Tribunal Colegiado no comparte el criterio adoptado por
el a quo, ya que para sustentar la causa de improcedencia señalada en el
acuerdo recurrido, el Juzgado de Distrito realizó el estudio tanto de la existencia
como de la constitucionalidad del acto reclamado, al emitir consideraciones
sobre el fondo del negocio, esto es, analizó si había transcurrido el plazo que, a
su juicio, tiene la autoridad para dar contestación al escrito de petición del que­
joso, cuestiones que atañen netamente a la legalidad o constitucionalidad del
acto reclamado que, en su caso, apoyarían la negativa del amparo.

Sección Primera Jurisprudencia 4569


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En efecto, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en


su criterio correspondiente a la Sexta Época,9 estableció que la expresión "breve
término" a que se refiere el ar­tícu­lo 8o. constitucional es aquel en que racional­
mente puede estudiarse una petición y acordarse, criterio que reafirmó el Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al resolver la contradicción de tesis
49/2018, donde estableció que el concepto "breve término" a que se refiere la
Constitución Federal genera la necesidad de una eventual ponderación judicial
en cada caso concreto, que debe llevarse a cabo por el juzgador federal res­
pectivo que conoce y debe resolver el juicio de amparo en que, en su caso, se
reclama la violación al derecho humano de petición.

Tales consideraciones derivaron en la jurisprudencia P./J. 6/2019 (10a.),


consultable en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima
Época, Libro 63, febrero de 2019, Tomo I, página 7, registro digital: 2019190, de
rubro y texto siguientes:

"PETICIÓN. EL AR­TÍCULO 8o. DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS


ESTADOS UNIDOS MEXICANOS PUEDE INTERPRETARSE VÁLIDAMENTE Y DE
FORMA COMPLEMENTARIA CON EL AR­TÍCULO 7 DE LA CONSTITUCIÓN PO­
LÍTICA DEL ESTADO DE VERACRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE, PARA EX­
TRAER DE ÉSTE UN PARÁMETRO MÁXIMO A FIN DE QUE LAS AUTORIDADES
ESTATALES, MUNICIPALES Y LOS ORGANISMOS AUTÓNOMOS DE ESA EN­
TIDAD FEDERATIVA ATIENDAN AQUEL DERECHO HUMANO. El ar­tícu­lo 7 ci­
tado, que fija el plazo máximo de 45 días hábiles para que las autoridades del
Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, sus Municipios y los organismos
autónomos de esa entidad federativa den respuesta escrita, fundada y motivada
a las instancias que les sean elevadas en ejercicio del derecho de petición,
puede interpretarse válidamente y de forma complementaria con el ar­tícu­lo 8o.
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para extraer de
aquél un parámetro máximo a fin de que dichas autoridades atiendan el derecho
humano de petición, ya que la disposición estatal, mencionada, resulta ser una
norma emitida por una autoridad que tiene facultades legislativas, de naturaleza

9
Tesis aislada consultable en el Semanario Judicial de la Federación, Sexta Época, Volumen CXXIII,
Tercera Parte, página 39, registro digital: 268307.

4570 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

coincidente, además de que no afecta la esfera de competencia que correspon­


de a las autoridades de otro orden jurídico, y sin restringir ni suspender el dere­
cho de petición, pues generó –en principio y considerado en abstracto– un
beneficio, no un perjuicio para las personas, al acotar el margen temporal de
actuación de los entes obligados a observarla (hasta antes indefinido legisla­
tivamente) a un plazo máximo para que den respuesta, escrita, fundada y moti­
vada a las peticiones que se les formulen, lo que no implica un lineamien­to para
que se dé respuesta en los términos señalados hasta el término de ese plazo
máximo, el cual es un parámetro que constituye un límite formal y materialmente
legislativo, a la dilación mayor que puede tener una autoridad de los órdenes
sobre los que incide la previsión constitucional estatal en torno a la cual gira la
presente contradicción de tesis, pero no es equiparable al ‘breve término’ a que se
refiere el ar­tícu­lo 8o. de la Ley Fundamental. Esto es, pese a que válidamente
en el plano de legalidad sí pueda efectuarse la interpretación complementa­
ria de ambas normas constitucionales (federal y estatal), no puede equipararse
ese plazo máximo al concepto de ‘breve término’ de la Constitución Federal,
porque éste genera la necesidad de una eventual ponderación judicial en cada
caso concreto, que debe llevarse a cabo por el juzgador federal respectivo (de
primera o de segunda instancia) que conoce y debe resolver el juicio de amparo
en que, en su caso, se reclama la violación al derecho humano de petición,
destacándose que el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación rea­
firma que el concepto indicado es ‘aquel en que racionalmente puede estudiarse
una petición y acordarse’, sustentado por la Segunda Sala del Alto Tribunal
desde la Sexta Época del Semanario Judicial de la Federación."

Por tanto, la determinación sobre si se actualiza o no una violación al de­


recho de petición, en relación con el "breve término" que establece la Constitu­
ción Federal, constituye una cuestión que se encuentra supeditada a un análisis
más pormenorizado, que no se puede dilucidar en el acuerdo inicial del juicio
de amparo.

Es aplicable la tesis aislada XX.A.4 K (10a.), sustentada por este Tribunal


Colegiado en Materia Administrativa del Vigésimo Circuito, publicada en la página
2490, Libro 1, mayo de 2021, Tomo III, Undécima Época de la Gaceta del Sema­
nario Judicial de la Federación, registro digital: 2023076, que expone:

Sección Primera Jurisprudencia 4571


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO POR VIOLACIÓN AL DERECHO DE


PETICIÓN. DEBE DE­SESTIMARSE LA CAUSA MANIFIESTA E INDUDABLE DE IM­
PROCEDENCIA FUNDADA EN QUE NO HA TRANSCURRIDO EL ‘BREVE TÉR­
MINO’ PARA QUE LA RESPONSABLE DÉ RESPUESTA AL QUEJOSO, AL
CONSTITUIR UNA CUESTIÓN SUPEDITADA A UN ANÁLISIS PORMENORIZADO
DEL ASUNTO, QUE NO PUEDE DILUCIDARSE EN EL AUTO INICIAL. El Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de
tesis 49/2018, determinó que el concepto de ‘breve término’, previsto en el ar­
tícu­lo 8o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, genera
la necesidad de una eventual ponderación judicial en cada caso concreto; por
otra parte, en la jurisprudencia P./J. 135/2001, de rubro: ‘IMPROCEDENCIA DEL
JUICIO DE AMPARO. SI SE HACE VALER UNA CAUSAL QUE INVOLUCRA
EL ESTUDIO DE FONDO DEL ASUNTO, DEBERÁ DE­SESTIMARSE.’, estableció
que las causales de improcedencia del juicio de amparo deben ser claras e
inobjetables, por lo que si se hace valer una causa de improcedencia en la que
se involucre una argumentación íntimamente relacionada con el fondo del negocio,
debe de­sestimarse. En estas condiciones, la determinación sobre si ha trans­
currido el ‘breve término’ que establece el numeral citado, para que la respon­
sable dé respuesta a quien promovió juicio de amparo por violación al derecho
de petición, constituye una cuestión supeditada a un análisis pormenorizado del
asunto, que no puede dilucidarse en el auto inicial, sino que tiene que ver con
el fondo. Por tanto, la causa manifiesta e indudable de improcedencia fundada
en dicho motivo, debe de­sestimarse."

Consecuentemente, como el Juzgado de Distrito sustentó la causa de impro­


cedencia que fundó en el ar­tícu­lo 61, fracción XXIII, en relación con los ar­tícu­los 1o.,
5o., fracciones I y II, todos de la Ley de Amparo, incorporando cuestiones que
atañen al fondo del asunto, aquélla debe de­sestimarse.

Es aplicable la tesis emitida por la Tercera Sala de la Suprema Corte de


Justicia de la Nación, publicada en la página 4258, Tomo LXXIX, Quinta Época
del Semanario Judicial de la Federación, con número de registro digital: 350457,
que establece:

"DEMANDA DE AMPARO, ADMISIÓN O DE­SECHAMIENTO DE LA. Para ad­


mitir o de­sechar la demanda de garantías, no debe estudiarse la constitucionalidad

4572 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

del acto reclamado, ni hacerse consideraciones sobre el fondo del negocio, que
en su caso, apoyarían la negativa del amparo, sino únicamente debe analizarse
si se satisfacen o no los requisitos de legitimación procesal, y si no hay motivo
de indudable y manifiesta improcedencia."

En las relatadas condiciones, ante lo fundado del agravio expuesto, lo pro­


cedente es revocar el acuerdo recurrido y ordenar que se admita a trámite la de­
manda de que se trata, si no existiere algún motivo que amerite su prevención.

Al respecto, es aplicable la jurisprudencia 2a./J. 73/2014 (10a.), sustentada


por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en
el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro 9, agosto de 2014,
Tomo II, Décima Época, página 901, con número de registro digital: 2007069,
que es del tenor siguiente:

"RECURSO DE QUEJA CONTRA EL AUTO QUE DE­SECHA UNA DEMAN­


DA DE AMPARO. DE SER FUNDADO, EL TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO
DEBE DEVOLVER LOS AUTOS AL JUEZ DE DISTRITO A EFECTO DE QUE SE
PRONUNCIE SOBRE LA ADMISIÓN Y, EN SU CASO, SOBRE LA MEDIDA CAU­
TELAR. El ar­tícu­lo 97, fracción I, inciso a), de la Ley de Amparo establece que
procede el recurso de queja en amparo indirecto contra las resoluciones que de­
sechen una demanda de amparo. Por su parte, el diverso 103 del mismo
ordenamien­to prevé que, en caso de resultar fundado el recurso, se dictará la
resolución que corresponda sin necesidad de reenvío, salvo que ésta implique
la reposición del procedimien­to. Así, del análisis relacionado de esas disposi­
ciones, tomando en consideración la naturaleza del recurso de queja en el que
no existe devolución de jurisdicción, cuando un Tribunal Colegiado de Circuito
declare fundado el recurso de queja contra el de­sechamien­to de una demanda de
amparo, éste dictará la resolución que corresponda, ordenando al Juez de Dis­
trito proveer lo conducente en relación con la admisión, en términos de los
ar­tícu­los 112 a 115 del propio ordenamien­to, lo que implica que no puede asumir
la jurisdicción que a éste corresponde."

Este tribunal sostuvo un criterio similar en las sesiones de nueve de sep­


tiembre de dos mil veintiuno y dos de febrero de dos mil veintitrés, al resolver

Sección Primera Jurisprudencia 4573


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

por unanimidad de votos los recursos de queja 67/2021 y 186/2022, de la po­


nencia a cargo del Magistrado Pedro Guerrero Trejo.

Por lo expuesto y fundado se resuelve:

ÚNICO.—Es fundado el recurso de queja.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución, devuélvanse los autos


al juzgado de origen y, en su oportunidad, archívese este toca como asunto
concluido.

Así lo resolvió el Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Vigésimo


Circuito, por unanimidad de votos de los Magistrados Alejandro Jiménez López
(presidente), Pedro Guerrero Trejo y el secretario de tribunal en funciones de Ma­
gistrado licenciado Julio César González Soto, autorizado por la Comisión de
Carrera Judicial del Consejo de la Judicatura Federal, en sesión de catorce
de marzo de dos mil veintidós, comunicado mediante oficio CCJ/ST/0602/2022,
siendo ponente el segundo de los nombrados.

Firman electrónicamente los Magistrados y el secretario de tribunal en fun­


ciones de Magistrado que integran este tribunal ante el secretario de Acuerdos
que da fe.

Nota: Las tesis de jurisprudencia P./J. 6/2019 (10a.), 2a./J. 73/2014 (10a.) y aislada
XX.A.4 K (10a.) citadas en esta sentencia, también aparecen publicadas en
el Semanario Judicial de la Federación de los viernes 1 de febrero de 2019
a las 10:03 horas, 8 de agosto de 2014 a las 8:05 horas y 7 de mayo de 2021 a
las 10:12 horas, respectivamente.

La ejecutoria relativa a la contradicción de tesis 49/2018 citada en esta sentencia,


aparece publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Décima Época, Libro 67, Tomo I, junio de 2019, página 124, con número de
registro digital: 28813.

Esta sentencia se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

4574 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO POR VIOLACIÓN AL DERECHO DE


PETICIÓN. DEBE DE­SESTIMARSE LA CAUSA MANIFIESTA E INDU­
DABLE DE IMPROCEDENCIA FUNDADA EN QUE NO HA TRANSCURRIDO
EL "BREVE TÉRMINO" PARA QUE LA RESPONSABLE DÉ RESPUES­
TA AL QUEJOSO, AL CONSTITUIR UNA CUESTIÓN SUPEDITADA A
UN ANÁLISIS PORMENORIZADO DEL ASUNTO, QUE NO PUEDE DILU­
CIDARSE EN EL AUTO INICIAL.

Hechos: En una demanda de amparo indirecto se reclamó la falta de con­


testación a un escrito de petición. El Juez de Distrito estimó que se actua­
lizaba una causa manifiesta e indudable de improcedencia, por lo que la
de­sechó de plano, al considerar que no había transcurrido el breve término
para que la autoridad responsable emitiera la respuesta correspondiente.
En contra de esa decisión la parte quejosa interpuso recurso de queja.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito establece que el auto


inicial del juicio de amparo indirecto no es el momento procesal oportuno
para determinar si ha transcurrido el breve término para que la autoridad
responsable dé contestación a un escrito de petición, al constituir una cues­
tión supeditada a un análisis pormenorizado del asunto.

Justificación: Lo anterior, porque el Pleno de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, al resolver la contradicción de tesis 49/2018, determinó que
el concepto de "breve término" previsto en el ar­tícu­lo 8o. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, genera la necesidad de una
eventual ponderación judicial en cada caso concreto; por otra parte, en la
tesis de jurisprudencia P./J. 135/2001, de rubro: "IMPROCEDENCIA DEL
JUICIO DE AMPARO. SI SE HACE VALER UNA CAUSAL QUE INVOLUCRA
EL ESTUDIO DE FONDO DEL ASUNTO, DEBERÁ DE­SESTIMARSE.", esta­
bleció que las causales de improcedencia del juicio de amparo deben ser
claras e inobjetables, por lo que si se hace valer una causa de improce­
dencia en la que se involucre una argumentación íntimamente relacionada
con el fondo del negocio, debe de­sestimarse. En estas condiciones, la
determinación sobre si ha transcurrido el "breve término" que establece
el precepto citado, para que la responsable dé respuesta a quien promovió

Sección Primera Jurisprudencia 4575


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

juicio de amparo por violación al derecho de petición, constituye una cues­


tión supeditada a un análisis pormenorizado del asunto, que no puede di­
lucidarse en el auto inicial, sino que tiene que ver con el fondo. Por tanto, la
causa manifiesta e indudable de improcedencia fundada en dicho motivo,
debe de­sestimarse.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL VIGÉSIMO CIRCUITO.


XX.A. J/1 K (11a.)

Queja 70/2021. 7 de octubre de 2021. Unanimidad de votos. Ponente: Miguel


Moreno Camacho. Secretario: Julio César González Soto.

Queja 181/2022. 25 de agosto de 2022. Unanimidad de votos. Ponente: Julio César


González Soto, secretario de tribunal autorizado por la Comisión de Carrera
Judicial del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones
de Magistrado. Secretaria: Gabriela Mejía González.

Queja 186/2022. 2 de febrero de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Pedro Guerrero


Trejo. Secretario: Carlos Javier Carmona Hernández.

Queja 206/2023. 15 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Julio César


González Soto, secretario de tribunal autorizado por la Comisión de Carrera
Judicial del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones
de Magistrado. Secretaria: Gabriela Mejía González.

Queja 10/2023. 29 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Pedro Guerrero


Trejo. Secretario: Carlos Javier Carmona Hernández.

Nota: La sentencia relativa a la contradicción de tesis 49/2018 y la tesis de jurispru­


dencia P./J. 135/2001 citadas, aparecen publicadas en la Gaceta del Sema­
nario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 67, Tomo I, junio de
2019, página 124 y en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, Tomo XV, enero de 2002, página 5, con números de registro
digital: 28813 y 187973, respectivamente.

Esta tesis se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 16 de octubre de 2023, para los efectos
previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.

4576 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

ORDEN DE APREHENSIÓN EN EL SISTEMA PENAL ACUSATORIO. NO DEBE


EMITIRSE EN FORMA ESCRITA, SINO EXCLUSIVAMENTE EN AUDIENCIA
PRIVADA O POR EL SISTEMA INFORMÁTICO A QUE ALUDEN LOS PÁRRA­
FOS SEGUNDO Y QUINTO DEL AR­TÍCULO 143 DEL CÓDIGO NACIONAL DE
PROCEDIMIENTOS PENALES, GARANTIZANDO LA ORALIDAD FÍSICA O
VIRTUAL.

AMPARO EN REVISIÓN 167/2023. 22 DE SEPTIEMBRE DE


2023. UNANIMIDAD DE VOTOS. PONENTE: FIDEL QUIÑONES
RODRÍGUEZ. SECRETARIA: MARYLIN RAMÍREZ AVENDAÑO.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Sentencia del Primer Tribunal Colegiado en Ma­


terias Penal y Civil del Vigésimo Circuito, correspondiente a la sesión ordinaria
celebrada vía remota, de conformidad con el Acuerdo General del Pleno del
Consejo de la Judicatura Federal, que abroga los acuerdos de contingencia
por COVID-19 y reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones relativas a la
utilización de medios electrónicos y soluciones digitales como ejes rectores del
nuevo esquema de trabajo en las áreas administrativas y órganos jurisdiccio­
nales del propio Consejo, el veintidós de septiembre de dos mil veintitrés.

VISTOS los autos para resolver el recurso de revisión penal 167/2023; y,

RESULTANDO:

PRIMERO.—Por escrito presentado el doce de diciembre de dos mil veinti­


dós en la Oficina de Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito de Am­
paro y Juicios Federales en el Estado de Chiapas, con sede en Tuxtla Gutiérrez
y de los Juzgados de Distrito de Procesos Penales Federales y de Amparo en
Materia Penal en el Estado de Chiapas, con sede en Cintalapa de Figueroa,
Chiapas, ********** solicitó el amparo y protección de la Justicia Federal contra
las autoridades y actos que a continuación se transcriben:

"III. Autoridades responsables:

"Autoridad ordenadora:

Sección Primera Jurisprudencia 4577


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"Los ciudadanos Jueces de Primera Instancia del Juzgado de Control y


Tribunales de Enjuiciamien­to, Región Uno, del Distrito Judicial de Chiapa de
Corzo, Cintalapa y Tuxtla, con domicilio en el Rancho San José del Ejido Lázaro
Cárdenas, carretera internacional kilómetro uno, con residencia contigua al
CERSS número 14 ‘El Amate’ del Municipio de Cintalapa de Figueroa, Chiapas.

"2. Los ciudadanos Jueces de Primera Instancia del Juzgado de Control y


Tribunales de Enjuiciamien­to, Región Uno, para la Atención de Delitos No Graves
del Distrito Judicial de Chiapa de Corzo ‘El Canelo’, con domicilio en carretera
Chiapa de Corzo-Villa de Acala, km 6 Nucatili, Chiapa de Corzo, Chiapas.

"3. Los ciudadanos Jueces de Primera Instancia del Juzgado de Control y


Tribunales de Enjuiciamien­to del Distrito Judicial de Villaflores, con domicilio en
carretera Francisco Villa, con residencia contigua al CERSS número 8 ‘El Recreo’
del Municipio de Villaflores, Chiapas.

"Autoridades ejecutoras:

"1. Director general de la policía especializada, dependiente de la Fiscalía


General del Estado de Chiapas, adscrito a la Dirección del Sistema Penal Acu­
satorio, con domicilio en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

"2. Encargado y/o titular y/o gestor administrativo del Departamento de Eje­
cución de Órdenes de Aprehensión de la Dirección General de la Policía Espe­
cializada de la Fiscalía General del Estado, con residencia en la ciudad de Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas, con domicilio en libramien­to norte y rosa del oriente número
2010, El Bosque, C.P. 29049, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

"3. Encargado y/o titular de la Comandancia Regional Centro de la Policía


Especializada de la Fiscalía General del Estado, con residencia en Plaza Ángel
Albino Corzo s/n frente al parque, C.P. 29160, Chiapa de Corzo, Chiapas.

"4. Encargado y/o titular de la Comandancia Regional Fraylesca de la Poli­


cía Especializada de la Fiscalía General del Estado, con residencia en Villaflores,
Chiapas, con domicilio en calzada de los Maestros sin número, C.P. 30470,
Villaflores, Chiapas.

4578 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"IV. Acto Reclamado:

"De la ordenadora:

"La orden de búsqueda, aprehensión, presentación, citación, comparecen­


cia y la ejecución de todas las anteriores libradas en mi contra.

"De las ejecutoras:

"El propósito determinado de cumplir con el mandato señalado." (fojas 3 y


4 del juicio de amparo indirecto **********)

Adujo que se violaron en su perjuicio sus derechos constitucionales con­


sagrados en los ar­tícu­los 14, 16, 21, 103 y 107 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos. (foja 4)

SEGUNDO.—Correspondió conocer del asunto a la Juez Segundo de Dis­


trito de Procesos Penales Federales y de Amparo en Materia Penal en el Estado
de Chiapas, quien por auto de quince de diciembre de dos mil veintidós la re­
gistró bajo el expediente **********, y de­sechó la demanda en relación con el acto
reclamado consistente en la orden de citación; la admitió respecto de la orden
de aprehensión y su ejecución, tramitando el incidente de suspensión por sepa­
rado; asimismo, dio la intervención que corresponde al agente del Ministerio
Público de la Federación de su adscripción; solicitó el informe justificado a las
autoridades responsables; de igual forma, señaló fecha y hora para la celebra­
ción de la audiencia constitucional y, por último, se reservó proveer respecto del
tercero interesado hasta tanto obraran los informes justificados de las autorida­
des responsables. (fojas 7 a 12)

Por auto de veinte de diciembre de dos mil veintidós, la Juez de Distrito tuvo
por rendido el informe justificado de la autoridad responsable Juez de Control y
Tribunal de Enjuiciamien­to, Región Uno, con sede en Cintalapa de Figueroa,
Chiapas; asimismo, tuvo por recibida la documental que la autoridad respon­
sable adjuntó, consistente en la copia certificada de la causa penal **********,
de su índice; por otra parte, tuvo como terceros interesados a **********, en su
calidad de víctima, a su asesor jurídico **********, y a Exar Leivi Pérez Hernández,

Sección Primera Jurisprudencia 4579


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

en su carácter de fiscal del Ministerio Público adscrito a la Fiscalía de la Mujer,


Investigador 11, dependiente de la Fiscalía General del Estado de Chiapas (fojas
19 y 20), quienes fueron emplazados el veintitrés y veintiocho de diciembre de
dos mil veintidós. (fojas 42, 50 y 53, respectivamente)

Mediante acuerdo de veintiuno de diciembre del año próximo pasado, la


Juez de Distrito tuvo por rendido el informe justificado de la autoridad respon­
sable Juez Mixto de Primera Instancia del Distrito Judicial de Bochil, en funcio­
nes de Juez de Control, Región Uno, para la Atención de Delitos No Graves, con
sede en Chiapa de Corzo, Chiapas. (foja 25)

En proveído de veintidós de diciembre siguiente, la Juez acordó de recibido


los informes justificados rendidos por el jefe de grupo adscrito al Departamento
de Ejecución de Órdenes de Aprehensión de la Policía de Investigación, con
sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y el comandante regional Zona Centro de la
Policía de Investigación, con residencia en Chiapa de Corzo, Chiapas (foja 33)
y, por auto de veintitrés de diciembre posterior, se tuvo por recibido el informe
justificado rendido por la autoridad responsable, director jurídico, en ausencia
del director general de la Policía de Investigación, con sede en Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. (foja 37)

Por auto de diecinueve de enero de dos mil veintitrés, la Juez de Distrito


tuvo por rendidos los informes justificados de las autoridades responsables
Jueza de Control de la Región Tres, del Distrito Judicial de Villaflores, y del co­
mandante regional de la Zona Fraylesca, de la Dirección General de la Policía
de Investigación, ambos con sede en Villaflores, Chiapas. (foja 62)

En proveído de veinte de enero siguiente, se tuvo por presentado el escrito


signado por la víctima **********, por el cual revocó el cargo de asesor jurídico al
licenciado **********, y nombró a ********** (fojas 66 y 67), quien fue emplazado
a juicio el veintisiete de enero de la presente anualidad. (foja 75)

Mediante ocurso presentado de manera electrónica el quince de febrero


de dos mil veintitrés, la parte quejosa **********, por conducto de Abner Josué
Esquinca Morales, su autorizado, presentó alegatos. (fojas 79 y 80)

4580 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Previo los trámites legales, el quince de febrero de dos mil veintitrés, la


Juez de Distrito llevó a cabo la audiencia constitucional y dictó sentencia en
la que, por una parte, en relación con los actos reclamados a las autoridades
responsables Juez de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to, Región Uno, para la
Atención de Delitos No Graves, con sede en Chiapa de Corzo, Chiapas; coman­
dante regional Zona Centro de la Policía de Investigación; jefe de grupo adscrito
al Departamento de Ejecución de Órdenes de Aprehensión de la Policía de In­
vestigación, con residencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Juez de Control de
la Región Tres, del Distrito Judicial de Villaflores y Regional de la Zona Fraylesca
de la Dirección General de la Policía de Investigación, ambos con sede en
Villaflores, Chiapas, sobreseyó en el juicio de amparo por inexistencia de los
actos reclamados, de conformidad con la fracción IV del ar­tícu­lo 63 de la Ley
de Amparo y, en relación con los actos reclamados a las autoridades responsa­
bles Juez de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to de los Distritos Judiciales de
Chiapa, Cintalapa y Tuxtla, con sede en Cintalapa de Figueroa, Chiapas, y al
director jurídico de la Policía de Investigación, en ausencia del director gene­
ral, con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, consistente en la orden de aprehensión
dictada en contra del quejoso, el dieciocho de noviembre de dos mil veintidós,
en la causa penal **********, negó el juicio de garantías. (fojas 82 a la 108)

TERCERO.—Inconforme con la resolución anterior **********, por conducto


de **********, su autorizado, interpuso recurso de revisión del cual, por razón de
turno, tocó conocer a este órgano colegiado, el que por auto de presidencia
de diecinueve de abril de dos mil veintitrés, lo admitió y registró con el toca
167/2023; asimismo, se dejaron los autos a la vista de las partes para que ma­
nifestaran lo que a sus intereses legales conviniere, derecho que no ejercieron.
(fojas 12 y 13 del toca de revisión)

CUARTO.—Por acuerdo de presidencia de doce de julio de dos mil veinti­


trés, el Magistrado presidente de este tribunal precisó que por oficio digital
SEADS/1094/2023, la secretaria Ejecutiva de Adscripción del Consejo de la
Judicatura Federal, hizo del conocimien­to que de conformidad con el ar­tícu­lo
174, párrafo segundo, del Acuerdo General de Carrera Judicial, en congruencia
con el ar­tícu­lo 30 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en
relación con el numeral V.2.8. de los Lineamien­tos para integrar las listas de
personas habilitadas para sustituir a Magistradas y Magistrados de Circuito,

Sección Primera Jurisprudencia 4581


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Juezas y Jueces de Distrito, en casos de ausencias temporales superiores a


quince días y en casos de impedimento, por determinación aprobada del Pleno
del Consejo de la Judicatura Federal, en sesión ordinaria celebrada el veinti­
séis de abril del presente año, se de­signó a la licenciada Velia del Carmen López
Rivera, como secretaria en funciones de Magistrada, a este órgano colegiado,
en sustitución del Magistrado Víctor Manuel Méndez Cortés, con efecto a partir
del uno de mayo del año en curso.

Con base en lo anterior, el Magistrado presidente de este Tribunal Cole­


giado ordenó que se comunicara a las partes que la nueva integración de este
órgano colegiado quedaba de la siguiente manera: Magistrados, presidente
Fidel Quiñones Rodríguez y Jorge Mason Cal y Mayor, con la licenciada Velia del
Carmen López Rivera, secretaria de tribunal en funciones de Magistrada, para
que en el plazo de tres días a partir de su debida notificación, en términos del
numeral 297 del Código Federal de Procedimien­tos Civiles, de aplicación su­
pletoria a la Ley de Amparo, las partes realizaran las manifestaciones corres­
pondientes. Sin que dentro del plazo concedido alguna de las partes presentaran
escrito donde se planteara algún impedimento.

QUINTO.—Por acuerdo de diez de agosto siguiente, se ordenó turnar los


autos al Magistrado Fidel Quiñones Rodríguez para la formulación del proyecto
de resolución.

SEXTO.—El trece de septiembre de dos mil veintitrés, el presente asunto


fue listado electrónicamente mediante el portal del Consejo de la Judicatura
Federal, para verse en sesión ordinaria celebrada vía remota en la data que
aparece en la presente ejecutoria, de conformidad con el Acuerdo General del
Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, que abroga los acuerdos de contin­
gencia por COVID-19 y reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones rela­
tivas a la utilización de medios electrónicos y soluciones digitales del nuevo
esquema de trabajo; y,

CONSIDERANDO:

PRIMERO.—Este Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil del


Vigésimo Circuito es competente para conocer y resolver el presente recurso,

4582 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

de conformidad con lo dispuesto en los ar­tícu­los 81, fracción I, inciso e) y 84 de


la Ley de Amparo; 38, fracciones II y V, de la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación; Acuerdo 43/2015, del Pleno del Consejo de la Judicatura
Federal, relativo a la especialización y cambio de denominación de los Tribu­
nales Colegiados del Vigésimo Circuito, con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas;
a las reglas de turno, sistema de recepción y distribución de asuntos entre los
mencionados órganos colegiados, así como al cambio de denominación de la
actual Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados refe­
ridos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el trece de noviembre de
dos mil quince, relativo a la fecha de iniciación de funcionamien­to de este tribu­
nal; y ar­tícu­lo tercero, fracción XX, del reformado Acuerdo General 3/2013, del
Pleno del citado Consejo, relativo a la determinación del número y límites terri­
toriales de los Circuitos en que se divide la República Mexicana; y al número, a
la jurisdicción territorial y especialización por materia de los Tribunales Cole­
giados de Circuito y Tribunales Colegiados de Apelación y de los Juzgados de
Distrito; reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federa­
ción de quince de noviembre de dos mil veintidós; al tratarse de sentencia dictada
en audiencia constitucional de un juicio de amparo indirecto en materia penal,
dictada por un Juez de Distrito que reside dentro del ámbito territorial donde
ejerce jurisdicción este órgano colegiado.

SEGUNDO.—El recurso de revisión hecho valer por el quejoso **********,


por conducto de **********, su autorizado, fue interpuesto dentro del plazo de
diez días que establece el ar­tícu­lo 86 de la Ley de Amparo, en atención a lo
siguiente:

a) La resolución impugnada se notificó por lista a la parte quejosa el dieci­


séis de febrero de dos mil veintitrés. (foja 109 del juicio de amparo indirecto)

b) Surtió sus efectos el diecisiete de febrero siguiente, conforme a lo dis­


puesto por el ar­tícu­lo 31, fracción II, de la Ley de Amparo.1

1
"Ar­tícu­lo 31. Las notificaciones surtirán sus efectos conforme a las siguientes reglas:
"…
"II. Las demás, desde el día siguiente al de la notificación personal o al de la fijación y publicación
de la lista que se realice en los términos de la presente Ley. Tratándose de aquellos usuarios que

Sección Primera Jurisprudencia 4583


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

c) Como el dieciocho y el diecinueve de febrero fueron sábado y domingo y,


por ende, inhábiles, de conformidad con el numeral 19 de la Ley de Amparo; por
tanto, el plazo de diez días para impugnar la resolución recurrida transcurrió del
veinte de febrero al tres de marzo de dos mil veintitrés.

d) De dicho plazo deben descontarse el veinticinco y veintiséis de febrero,


por haber sido sábado y domingo, respectivamente y, por ende inhábiles, con­
forme al numeral antes citado.

e) El recurso se presentó el tres de marzo de dos mil veintitrés en la Oficialía


de Partes del Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales y de
Amparo en Materia Penal en el Estado de Chiapas, con residencia en Cintalapa
de Figueroa, Chiapas; por tanto, fue presentado oportunamente, esto es, el
último día del plazo legal.

TERCERO.—En la siguiente ejecutoria se realizará la cita de diversos crite­


rios aislados y jurisprudenciales en los que se interpreta la abrogada Ley de
Amparo, cuyo contenido no se opone a la legislación de amparo vigente a partir
del tres de abril de dos mil trece, ya que en tales tesis se interpretan disposiciones
jurídicas que son de similar contenido. Por tanto, su invocación no se contrapone
con el cuerpo normativo actual.

CUARTO.—Innecesaria transcripción de la sentencia recurrida. La senten­


cia impugnada, que obra a fojas ochenta y dos a la ciento ocho del juicio de
amparo indirecto **********, se tiene por reproducida como si fuera insertada
a la letra, toda vez que el ar­tícu­lo 74 de la Ley de Amparo no lo exige ni existe
precepto legal que obligue al juzgador de alzada a transcribirla; además, se
agrega copia certificada de la misma para constancia de su existencia y con­
tenido a este expediente.

Tiene aplicación al caso la tesis XVII.1o.C.T.30 K, sustentada por el Primer


Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Décimo Séptimo Circuito,

cuenten con Firma Electrónica, la notificación por lista surtirá sus efectos cuando llegado el tér­
mino al que se refiere la fracción II del ar­tícu­lo 30, no hubieren generado la constancia electrónica
que acredite la consulta de los archivos respectivos, debiendo asentar el actuario la razón corres­
pondiente; y"

4584 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

que se comparte, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su


Gaceta, Novena Época, Tomo XXIII, marzo de 2006, página 2115, con número
de registro digital: 175433, que establece:

"SENTENCIAS DE LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. AL EMI­


TIRLAS NO SE ENCUENTRAN OBLIGADOS A TRANSCRIBIR LA RESOLUCIÓN
RECURRIDA. El hecho de que en las sentencias que emitan los Tribunales
Colegiados de Circuito no se transcriba la resolución recurrida, no infringe dispo­
siciones de la Ley de Amparo, a la cual quedan sujetas sus actuaciones, pues
el ar­tícu­lo 77 de dicha legislación, que establece los requisitos que deben con­
tener las sentencias, no lo prevé así, ni existe precepto alguno que establezca
esa obligación; además, dicha omisión no deja en estado de indefensión al re­
currente, puesto que ese fallo obra en los autos y se toma en cuenta al resolver."

QUINTO.—Innecesaria transcripción de los agravios. No se transcriben los


agravios correspondientes, en tanto que no existe precepto legal alguno que
obligue a lo anterior, pues de la interpretación armónica de los ar­tícu­los 73, 74,
76 y 79 de la Ley de Amparo, se tiene que al dictar sentencia los Tribunales
Colegiados únicamente deben observar los principios de congruencia y exhaus­
tividad, así como los fundamentos legales en que se apoyen para confirmar
o revocar la sentencia impugnada y los puntos resolutivos con que deben ter­
minar, concretándose en ellos, con claridad y precisión, el acto o actos por los
que confirme, modifique o revoque la resolución recurrida y/o sobresea en el
juicio de amparo, así como corregir los errores que advierta en la cita de los
preceptos constitucionales y legales que se estimen violados.

En ese contexto, la falta de transcripción de los agravios no deja en estado


de indefensión a las partes, visto que al resolver la controversia planteada, el
tribunal debe efectuar el examen de los fundamentos y motivos en los que se
sustenta la resolución objeto de la revisión, conforme a los preceptos constitu­
cionales y legales aplicables, pero en relación con los conceptos de agravio
expresados, a menos de que se surta la suplencia de la queja deficiente.

Sirve de apoyo a lo anterior, la tesis de jurisprudencia 2a./J. 58/2010, de


la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXXI,

Sección Primera Jurisprudencia 4585


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

mayo de 2010, página 830, con número de registro digital: 164618, cuyos rubro
y texto son los siguientes:

"CONCEPTOS DE VIOLACIÓN O AGRAVIOS. PARA CUMPLIR CON LOS


PRINCIPIOS DE CONGRUENCIA Y EXHAUSTIVIDAD EN LAS SENTENCIAS DE
AMPARO ES INNECESARIA SU TRANSCRIPCIÓN. De los preceptos integrantes
del capítulo X ‘De las sentencias’, del título primero ‘Reglas generales’, del libro
primero ‘Del amparo en general’, de la Ley de Amparo, no se advierte como
obligación para el juzgador que transcriba los conceptos de violación o, en su
caso, los agravios, para cumplir con los principios de congruencia y exhaustivi­
dad en las sentencias, pues tales principios se satisfacen cuando precisa los
puntos sujetos a debate, derivados de la demanda de amparo o del escrito de
expresión de agravios, los estudia y les da respuesta, la cual debe estar vincu­
lada y corresponder a los planteamien­tos de legalidad o constitucionalidad efec­
tivamente planteados en el pliego correspondiente, sin introducir aspectos
distintos a los que conforman la litis. Sin embargo, no existe prohibición para
hacer tal transcripción, quedando al prudente arbitrio del juzgador realizarla
o no, atendiendo a las características especiales del caso, sin demérito de
que para satisfacer los principios de exhaustividad y congruencia se estudien
los planteamien­tos de legalidad o inconstitucionalidad que efectivamente se
hayan hecho valer."

SEXTO.—Resulta pertinente establecer que de conformidad con el ar­tícu­lo


20, apartado C, fracción V, párrafo primero, de la Constitución Federal, tomando
en consideración la naturaleza del delito (violación), este tribunal estima que
para evitar la identificación de la víctima debe suprimirse el nombre completo y
sustituirlo por las iniciales correspondientes, tanto de la víctima como de los
testigos protegidos.

Lo anterior, con la finalidad de evitar, en lo posible, mayor sufrimien­to y la


revictimización de esas personas, así como cualquier agresión o lesión a su inte­
gridad personal, como represalia por haber formulado denuncia depuesta en
contra del impu­tado.

Sirve de apoyo a lo anterior la tesis aislada XIX.1o.P.T.4 P (10a.), sustentada


por el Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y de Trabajo del Décimo

4586 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Noveno Circuito, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federa­


ción, Décima Época, Libro 11, Tomo III, octubre de 2014, página 2831, con
número de registro digital: 2007645, de rubro y texto siguientes:

"DERECHO AL RESGUARDO DE LA IDENTIDAD Y OTROS DATOS PERSO­


NALES. NO SÓLO ES INHERENTE A LAS VÍCTIMAS DE VIOLACIÓN, TRATA
DE PERSONAS, SECUESTRO O DELINCUENCIA ORGANIZADA, SINO QUE
TAMBIÉN COMPRENDE A LOS OFENDIDOS DE DELITOS COMETIDOS EN UN
CONTEXTO SIMILAR DE VIOLENCIA, POR LO QUE EL JUZGADOR ESTÁ OBLI­
GADO A PROTEGERLOS. De la interpretación funcional del ar­tícu­lo 20, apartado
C, fracción V, párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos se concluye que el Órgano Reformador de la Constitución instituyó
la obligación del Juez del proceso penal de resguardar la identidad y datos per­
sonales de las víctimas, no sólo de los delitos de violación, trata de personas,
secuestro y delincuencia organizada, pues aunque hizo esa especificación por
tratarse de ilícitos graves, añadió la posibilidad de que se preservaran también
respecto de los ofendidos de otros ilícitos cuando a juicio de la autoridad fuere
necesario, es decir, la protección que el Constituyente Permanente otorgó es
amplia y comprende a las víctimas de delitos cometidos en un contexto similar
de violencia. Ello es así, porque el Constituyente Permanente no quiso dejar
fuera de esa protección a las víctimas de otros delitos respecto de las que
también se pone en riesgo la vida e integridad física y moral. Por lo que, con la
finalidad de realizar la ponderación respectiva, es válido que los juzgadores,
acorde con las máximas de la experiencia, tomen en cuenta el contexto social
que rodea al hecho ilícito; y a efecto de sustentar sus determinaciones invoquen
hechos notorios sin necesidad de prueba, siempre que éstos sean parte de
un acontecer social en un tiempo y espacio determinados, debido a que aun
cuando su conocimien­to sea indirecto, deriva de la crítica colectiva admitida por
la generalidad como indiscutibles; circunstancia por la cual adquieren el carác­
ter de ciertos. Así, conforme a tales hechos obtenidos de la observación y la
experiencia social, el juzgador debe aplicar las ‘máximas de la experiencia’ que
se generan con un pensamien­to inductivo de conductas sociales que se mani­
fiestan regularmente y de las cuales se obtiene el conocimien­to de otras situa­
ciones. Consecuentemente, en las entidades en que se vive un contexto social de
violencia de­satada por pugnas entre grupos del crimen organizado, los Jueces
están obligados a ejercer la facultad otorgada en el citado ar­tícu­lo 20, apartado

Sección Primera Jurisprudencia 4587


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

C, fracción V, párrafo primero, constitucional, cuando se trate de proteger la


identidad de las víctimas del delito."

SÉPTIMO.—Deben quedar firmes los razonamien­tos expuestos en el consi­


derando tercero del fallo que se revisa, con base en los cuales la Juez de Distrito
sobreseyó en el juicio de amparo ante la inexistencia de los actos reclamados
al Juez de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to, Región Uno, para la Atención de
Delitos No Graves, con sede en Chiapa de Corzo, Chiapas; comandante regional
Zona Centro de la Policía de Investigación; jefe de grupo adscrito al Depar­
tamento de Ejecución de Órdenes de Aprehensión de la Policía de Investiga­
ción, todos con residencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Juez de Control de
la Región Tres del Distrito Judicial de Villaflores y Regional de la Zona Fraylesca
de la Dirección General de la Policía de Investigación, ambos con sede en
Villaflores, Chiapas, porque al rendir sus informes con justificación negaron su
existencia y, además, el primero de los mencionados señaló que no ha librado
orden de búsqueda, aprehensión, presentación o comparecencia en contra del
quejoso, sin que en el caso, tal como lo determinó la Juez Federal recurrida,
hubiera prueba en contrario que desvirtuara tal negativa.

Por tanto, ya que el recurrente únicamente impugna la parte relativa del fallo
constitucional que negó el amparo al quejoso, no así tal sobreseimien­to, se es­
tima que debe quedar firme el sobreseimien­to en el juicio de amparo indirecto,
en términos de la fracción IV del ar­tícu­lo 63 de la Ley de Amparo, precisamente
por la falta de impugnación a cargo de la parte procesal a la que causa perjuicio
dicha determinación, en este caso, al quejoso.

Es aplicable la jurisprudencia 1a./J. 62/2006, de la Primera Sala de la Su­


prema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXIV, septiembre de 2006, página
185, con número de registro digital: 174177, de rubro: "REVISIÓN EN AMPARO.
LAS CONSIDERACIONES NO IMPUGNADAS DE LA SENTENCIA DEBEN DE­
CLARARSE FIRMES."

OCTAVO.—Los agravios expuestos resultan fundados, suplidos en su de­


ficiencia técnica.

4588 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Suplencia de la queja deficiente.

El ar­tícu­lo 79, fracción III, inciso a), de la Ley de Amparo dispone:

"Ar­tícu­lo 79. La autoridad que conozca del juicio de amparo deberá suplir
la deficiencia de los conceptos de violación o agravios, en los casos siguientes:

"…

"III. En materia penal:

"a) En favor del inculpado o sentenciado; y."

Del precepto transcrito se obtiene que la autoridad que conozca del juicio
de amparo deberá suplir la deficiencia de los conceptos de violación o agravios,
en materia penal en favor del inculpado o sentenciado; por tanto, en el caso
concreto procede suplir la queja deficiente en favor de la parte quejosa, por
tratarse de un asunto en materia penal, donde el inconforme es el impu­tado.

Antecedentes de la sentencia recurrida.

Para una mejor comprensión del asunto es oportuno destacar sus antece­
dentes, los cuales se resumen de la siguiente manera:

1. Por oficio 00049/0098/2022, de nueve de marzo de dos mil veintidós,


emitido en la carpeta de investigación **********, la fiscal del Ministerio Público
adscrita a la Unidad de Investigación y Judicialización en Delitos Contra la Li­
bertad y Seguridad Sexual 11 de la Fiscalía General del Estado, con residencia en
esta ciudad, solicitó al Juez de Control de los Juzgados de Control y Tribunal
de Enjuiciamien­to para Delitos Graves, Región Uno, de los Distritos Judiciales de
Chiapa, Cintalapa y Tuxtla, con residencia en Cintalapa de Figueroa, Chiapas,
fijara fecha y hora para la celebración de la audiencia inicial en contra de
**********, por el delito de violación, en agravio de la pasivo **********. (fojas 1 y
2 de la causa penal)

Sección Primera Jurisprudencia 4589


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

2. Por auto de dieciséis de marzo siguiente, el Juez de Control registró la


causa penal **********; asimismo, señaló fecha y hora para la celebración de
la audiencia inicial, por lo que ordenó la citación del indiciado ********** para que
fuera escuchado en la audiencia citada. (fojas 4 y 5)

3. Previos diferimien­tos por incomparecencia del indiciado, en audiencia


de diecinueve de octubre de dos mil veintidós, el Juez de Control precisó que
el acusado ********** no había comparecido a la audiencia inicial, a pesar de
estar debidamente citado, por lo que dio por terminada la referida diligencia.
(foja 142)

4. Mediante oficio 00408/1712/2022, de diecisiete de noviembre de dos mil


veintidós, emitido en la carpeta de investigación **********, la fiscal del Ministerio
Público adscrita a la Unidad de Investigación y Judicialización en Delitos Contra
la Libertad y Seguridad Sexual 7, con residencia en esta ciudad, solicitó al Juez
de Control de los Juzgados de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to para Delitos
Graves, Región Uno, de los Distritos Judiciales de Chiapa, Cintalapa y Tuxtla,
con residencia en Cintalapa de Figueroa, Chiapas, que librara orden de apre­
hensión en contra de **********, por el delito de violación, en agravio de la pasivo
**********. (fojas 149 a la 159 de la carpeta de investigación)

5. Por auto de diecisiete de noviembre de dos mil veintidós, el Juez de


Control de los Juzgados de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to para Delitos
Graves, Región Uno, de los Distritos Judiciales de Chiapa, Cintalapa y Tuxtla,
con residencia en Cintalapa de Figueroa, Chiapas, tuvo por presentada la soli­
citud de orden de aprehensión, y determinó que en el término de veinticuatro
horas resolvería lo conducente por el medio electrónico correspondiente (foja
160), por lo que procedió al estudio de la orden de aprehensión solicitada por
el delito impu­tado al justiciable y, en resolución de dieciocho de noviembre
posterior, emitió por escrito el mandamien­to de captura respectivo. (fojas 162 a
la 175)

6. En contra de la anterior determinación, el ahora recurrente **********


promovió juicio de amparo indirecto, del que por razón de turno correspondió

4590 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

conocer a la Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales y de Am­


paro en Materia Penal en el Estado de Chiapas, con sede en Cintalapa de Fi­
gueroa, Chiapas, quien la admitió ordenando su registro bajo el expediente
**********, y dictó sentencia donde, por una parte, sobreseyó en el juicio de ga­
rantías y, por otra, negó la protección constitucional de la Justicia Federal soli­
citada. (fojas 82 a 108)

Ésta es la determinación sujeta a revisión en el presente recurso.

Análisis oficioso de la sentencia recurrida concerniente al acto recla­


mado relativo a la resolución de la orden de aprehensión que no se emitió
privilegiando la oralidad o a través del sistema informático.

Como ya quedó relatado, en la sentencia aquí recurrida se negó al quejoso


el amparo solicitado en contra de la orden de aprehensión reclamada.

Sin embargo, respetuosamente este Tribunal Colegiado no comparte la


decisión de la juzgadora federal, porque contra lo resuelto, el mandamien­to de
captura sí afecta los derechos humanos del quejoso recurrente; por ende, se re­
asume jurisdicción en términos del ar­tícu­lo 93, fracción V, de la Ley de Amparo,2
y se suple la deficiencia de los conceptos de violación a efecto de conceder la
protección constitucional, como se verá a continuación.

Ahora bien, el numeral 173, apartado B, fracción I, parte última, de la Ley


de Amparo establece:

"Ar­tícu­lo 173. En los juicios del orden penal se considerarán violadas las
leyes del procedimien­to con trascendencia a las defensas del quejoso, cuando:

2
"Ar­tícu­lo 93. Al conocer de los asuntos en revisión, el órgano jurisdiccional observará las reglas
siguientes:
"…
"V. Si quien recurre es el quejoso, examinará los demás agravios; si estima que son fundados, re­
vocará la sentencia recurrida y dictará la que corresponda."

Sección Primera Jurisprudencia 4591


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"…

"Apartado B. Sistema de justicia penal acusatorio y oral.

"I. Se de­sarrolle cualquier audiencia sin la presencia del órgano jurisdiccional


actuante o se practique diligencias en forma distinta a la prevenida por la ley."

El precepto refiere que en los juicios del orden penal se considerarán vio­
ladas las leyes del procedimien­to, con trascendencia a la defensa del quejoso
cuando, entre otros supuestos, se practiquen diligencias en forma distinta a la
prevenida por la ley, lo que en el caso se estima así sucedió, al considerarse que
se transgredieron las formalidades esenciales del procedimien­to en primera ins­
tancia, lo que amerita la reposición del mismo como se verá.

Ahora bien, del juicio de garantías se advierte que la orden de aprehensión


reclamada fue solicitada de forma escrita por la fiscal del Ministerio Público,
pidiendo que se fijara hora y fecha para la audiencia respectiva, y el Juez de
Control libró la orden de aprehensión en forma escrita el dieciocho de noviembre
de dos mil veintidós en contra del quejoso de referencia, por su probable res­
ponsabilidad en la comisión del hecho que la ley señala como delito de violación,
previsto en la normatividad referida y en agravio de la víctima **********; de tal ma­
nera que no fue emitida en audiencia oral y privada en presencia del fiscal que
peticionó dicha orden de captura, ni mediante el sistema informático relativo,
de conformidad con lo establecido en los preceptos 67, 142 y 143 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, que establecen lo siguiente:

En caso de la audiencia privada, dicho precepto establece:

"Ar­tícu­lo 67. Resoluciones judiciales.

"La autoridad judicial pronunciará sus resoluciones en forma de sentencias


y autos. Dictará sentencia para decidir en definitiva y poner término al pro­
cedimien­to y autos en todos los demás casos. Las resoluciones judiciales debe­
rán mencionar a la autoridad que resuelve, el lugar y la fecha en que se dictaron
y demás requisitos que este código prevea para cada caso.

4592 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Los autos y resoluciones del órgano jurisdiccional serán emitidos oralmen­


te y surtirán sus efectos a más tardar al día siguiente. Deberán constar por es­
crito, después de su emisión oral, los siguientes:

"…

II. Las órdenes de aprehensión y comparecencia;

"…

"En ningún caso, la resolución escrita deberá exceder el alcance de la


emitida oralmente, surtirá sus efectos inmediatamente y deberá dictarse de
forma inmediata a su emisión en forma oral, sin exceder de veinticuatro horas,
salvo disposición que establezca otro plazo.

"Las resoluciones de los tribunales colegiados se tomarán por mayoría de


votos. En el caso de que un Juez o Magistrado no esté de acuerdo con la deci­
sión adoptada por la mayoría, deberá emitir su voto particular y podrá hacerlo
en la propia audiencia, expresando sucintamente su opinión y deberá formular
dentro de los tres días siguientes la versión escrita de su voto para ser integrado
al fallo mayoritario."

"Ar­tícu­lo 142. Solicitud de las órdenes de comparecencia o de aprehensión.

"En la solicitud de orden de comparecencia o de aprehensión se hará una


relación de los hechos atribuidos al impu­tado, sustentada en forma precisa en
los registros correspondientes y se expondrán las razones por las que considera
que se actualizaron las exigencias señaladas en el ar­tícu­lo anterior.

"Las solicitudes se formularán por cualquier medio que garantice su auten­


ticidad, o en audiencia privada con el Juez de Control."

Y en caso de audiencia privada o por el sistema informático, el siguiente


numeral refiere:

Sección Primera Jurisprudencia 4593


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"Ar­tícu­lo 143. Resolución sobre solicitud de orden de aprehensión o


comparecencia.

"El Juez de Control resolverá la solicitud de orden de aprehensión o compa­


recencia en audiencia, o a través del sistema informático; en ambos casos con
la debida secrecía, y se pronunciará sobre cada uno de los elementos plan­
teados en la solicitud.

"En el primer supuesto, la solicitud deberá ser resuelta en la misma audien­


cia, que se fijará dentro de las veinticuatro horas a partir de la solicitud, exclusi­
vamente con la presencia del Ministerio Público.

"En el segundo supuesto, dentro de un plazo máximo de veinticuatro horas,


siguientes al momento en que se haya recibido la solicitud.

"En caso de que la solicitud de orden de aprehensión o comparecencia no


reúna alguno de los requisitos exigibles, el Juez de Control prevendrá en la
misma audiencia o por el sistema informático al Ministerio Público para que haga
las precisiones o aclaraciones correspondientes, ante lo cual el Juez de Control
podrá dar una clasificación jurídica distinta a los hechos que se planteen o a
la participación que tuvo el impu­tado en los mismos. No se concederá la orden
de aprehensión cuando el Juez de Control considere que los hechos que señale
el Ministerio Público en su solicitud resulten no constitutivos de delito.

"Si la resolución se registra por medios diversos al escrito, los puntos reso­
lutivos de la orden de aprehensión deberán transcribirse y entregarse al Minis­
terio Público."

De la interpretación armónica de los preceptos transcritos se establecen


esencialmente los requisitos y formalidades que deben observarse en la solicitud
y emisión de una orden de captura.

Asimismo, se establece que en el caso concreto, de conformidad con el


precepto 142, último párrafo, del ordenamien­to nacional adjetivo, la solicitud, en
el caso de la orden de aprehensión, se realizará por cualquier medio que garan­
tice su autenticidad, o en audiencia privada con el Juez de Control.

4594 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Ahora bien, la emisión de la orden de aprehensión es una resolución judi­


cial en la cual se decide si se libra o no orden de captura en contra del justiciable
del que se peticionó previamente su aprehensión; asimismo, la orden de apre­
hensión debe emitirse en dos formas, ya sea en audiencia oral privada o través
del sistema informático, conforme a los requisitos que prevé la normatividad
aludida, ambas formas con la debida secrecía.

Al respecto, la irregularidad detectada en la sentencia señalada como acto


reclamado, consiste en que la autoridad responsable no emitió el libramien­to de
la orden de aprehensión que solicitó la Fiscalía, de conformidad con lo estable­
cido en el numeral 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, que
claramente establece lo siguiente:

"Ar­tícu­lo 143. Resolución sobre solicitud de orden de aprehensión o


comparecencia.

"El Juez de Control resolverá la solicitud de orden de aprehensión o compa­


recencia en audiencia, o a través del sistema informático; en ambos casos con la
debida secrecía, y se pronunciará sobre cada uno de los elementos planteados
en la solicitud.

"En el primer supuesto, la solicitud deberá ser resuelta en la misma audien­


cia, que se fijará dentro de las veinticuatro horas a partir de la solicitud, exclusi­
vamente con la presencia del Ministerio Público.

"En el segundo supuesto, dentro de un plazo máximo de veinticuatro horas,


siguientes al momento en que se haya recibido la solicitud.

"En caso de que la solicitud de orden de aprehensión o comparecencia no


reúna alguno de los requisitos exigibles, el Juez de Control prevendrá en la
misma audiencia o por el sistema informático al Ministerio Público para que haga
las precisiones o aclaraciones correspondientes, ante lo cual el Juez de Control
podrá dar una clasificación jurídica distinta a los hechos que se planteen o a la
participación que tuvo el impu­tado en los mismos. No se concederá la orden de

Sección Primera Jurisprudencia 4595


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

aprehensión cuando el Juez de Control considere que los hechos que señale el
Ministerio Público en su solicitud resulten no constitutivos de delito.

"Si la resolución se registra por medios diversos al escrito, los puntos resolu­
tivos de la orden de aprehensión deberán transcribirse y entregarse al Ministerio
Público."

El referido precepto claramente establece que la resolución derivada de


la solicitud de orden de aprehensión o comparecencia, en la que debe impe­
rar la debida secrecía, en la que se pronunciarán sobre cada uno de los elemen­
tos planteados en la solicitud que previamente haya efectuado el fiscal (por
cualquier medio que garantice su autenticidad o en audiencia privada con el
Juez de Control), se podrá emitir de dos formas, esto es:

1. En audiencia privada, o

2. A través del sistema informático.

Cuando fuere en 1. Audiencia privada, la solicitud deberá ser resuelta en


la misma audiencia, que se fijará dentro de las veinticuatro horas a partir de la
solicitud, exclusivamente con la presencia del Ministerio Público.

Y cuando se efectúe 2. A través del sistema informático, dentro de un plazo


máximo de veinticuatro horas, siguientes al momento en que se haya recibido la
solicitud.

Con la precisión en ambos supuestos, de que en caso de que la solicitud


de orden de aprehensión o comparecencia no reúna alguno de los requisitos
exigibles, el Juez de Control prevendrá en la misma (1) audiencia o por el (2)
sistema informático al Ministerio Público para que haga las precisiones o acla­
raciones correspondientes, ante lo cual el a quo podrá dar una clasificación
jurídica distinta a los hechos que se planteen o a la participación que tuvo el
impu­tado en los mismos, con la precisión de que no se concederá la orden de
aprehensión cuando el juzgador considere que los hechos que señale el fiscal
en su solicitud resulten no constitutivos de delito, y que si la resolución se registra

4596 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

por medios diversos al escrito, los puntos resolutivos de la orden de aprehensión


deberán transcribirse y entregarse al Ministerio Público.

Ahora bien, para el mejor entendimien­to del asunto, se procederá a analizar


las dos formas de emisión de la resolución, en lo que aquí interesa, de la orden
de aprehensión, como son 1) en audiencia privada y 2) a través del sistema in­
formático, analizándose respectivamente, conforme a lo siguiente:

Audiencia privada.

Respecto de la audiencia privada, se establece que los ar­tícu­los 67 y 143


del Código Nacional de Procedimien­tos Penales señalan que debe pronunciar­
se audiencia para la emisión de la resolución correspondiente, con la acota­
ción este último precepto, que las órdenes de aprehensión y comparecencia
deberán emitirse en forma oral y surtirán sus efectos a más tardar al día si­
guiente de su emisión oral, debiendo constar por escrito.

Al respecto, previamente debe precisarse que el ar­tícu­lo 16 de la Cons­


titución Federal consagra un régimen general de libertades a favor de la per­
sona, entre las cuales está el derecho a la libertad personal, entendida como
una categoría específica equivalente a la libertad de movimien­to o libertad
deambulatoria.

Dicho precepto establece de forma limitativa los supuestos en que el Estado


puede generar afectaciones válidas a esta prerrogativa y bajo qué condiciones,
lo que guarda relación con el contenido del ar­tícu­lo 7, numeral 2, de la Conven­
ción Americana sobre Derechos Humanos,3 que prohíbe afectar el derecho a la
libertad personal, salvo por las condiciones y causas fijadas de antemano por
la Constitución.

3
"Ar­tícu­lo 7. Derecho a la libertad personal.
"1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal.
"2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones fijadas
de antemano por las Constituciones Políticas de los Estados Partes o por las leyes dictadas conforme
a ellas.
"3. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamien­to arbitrarios."

Sección Primera Jurisprudencia 4597


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

El ar­tícu­lo 16 constitucional prevé taxativamente los supuestos en los que


está autorizada la afectación a la libertad personal, en torno a la detención de una
persona, los cuales se reducen a la orden de aprehensión, flagrancia y caso
urgente.

De esta manera, por regla general, las detenciones deben estar precedidas
por una orden de aprehensión, mientras que las detenciones, en los casos de
flagrancia y urgencia, son excepcionales.

Así, la orden de aprehensión es considerada como una de las formas de


conducción del impu­tado al proceso penal, cuando el Ministerio Público advierta
necesidad de cautela; cuando la persona resista o evada la orden de compare­
cencia judicial y el delito que se le impute merezca pena privativa de libertad, y
cuando se incumpla con una medida cautelar.4

En ese tenor, la orden de aprehensión deriva de una investigación previa


por parte del Ministerio Público y para que pueda librarse debe cumplirse con
los siguientes requisitos:

- Debe existir denuncia o querella de un hecho que la ley señale como delito.

- Sancionado con pena privativa de la libertad.

- Obren datos que establezcan que se ha cometido ese hecho y que exista
la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión.

- Sea emitida por la autoridad judicial.

Por tanto, conforme al nuevo sistema de justicia penal, para el dictado de


una orden de aprehensión sólo se requieren datos que establezcan que se co­
metió un hecho señalado por la ley como delito y que exista la probabilidad de
que el indiciado lo cometió o participó en su comisión.

4
Así lo establece el ar­tícu­lo 141 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales.

4598 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Lo anterior, porque el objetivo de la solicitud del dictado de una orden de


aprehensión es poner al detenido a disposición del Juez de Control para que el
Ministerio Público formule impu­tación y exprese los datos de prueba, a fin de
que se dicte el auto de vinculación a proceso y se formalice la investigación.

Así, el Ministerio Público al solicitar el libramien­to de una orden de aprehen­


sión expondrá ante la autoridad judicial las razones que sustenten su pretensión,
en tanto que el Juez deberá resolver en audiencia privada o por el sistema infor­
mático lo conducente, debiendo pronunciarse sobre cada uno de los elementos
planteados en la solicitud.

En el primer punto en estudio, de que la emisión de la resolución fuera en


la audiencia privada a que alude el precepto 143 del ordenamien­to nacional
adjetivo, el Juez de Control de manera oral pronunciará, en su caso, la decisión
de aprehender a una persona para que sea llevada en presencia judicial, de­
biendo expresarse el fundamento legal y las razones por las que emitió la orden
de detención, generándose una constancia que dota de seguridad jurídica al
impu­tado para conocer las razones y el fundamento legal que tomó en cuenta
el Juez de Control para pronunciar su decisión, lo que queda asentado en la
videograbación en la que consta de manera íntegra y fidedigna el de­sarrollo de
la audiencia en la que se dictó la orden.

Que de conformidad con el primer párrafo del ar­tícu­lo 16 de la Constitución


Federal, reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Fede­
ración el quince de septiembre de dos mil diecisiete, el Constituyente determinó
que en los juicios y procedimien­tos seguidos en forma de juicio en los que se
establezca como regla la oralidad, como en el caso del proceso penal acusa­
torio y oral, basta que quede constancia del acto de molestia por cualquier
medio, no sólo por "escrito". Dicho precepto actualmente establece en su parte
conducente:

"Ar­tícu­lo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio,


papeles o posesiones, sino en virtud de mandamien­to escrito de la autoridad
competente, que funde y motive la causa legal del procedimien­to. En los juicios
y procedimien­tos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como
regla la oralidad, bastará con que quede constancia de ellos en cualquier medio
que dé certeza de su contenido y del cumplimien­to de lo previsto en este párrafo."

Sección Primera Jurisprudencia 4599


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En la exposición de motivos del referido decreto, se precisó que a efecto


de otorgar eficacia a los procesos jurisdiccionales y a los procedimien­tos se­
guidos en forma de juicio en las materias en las que rige el principio de oralidad,
se prevé que los actos de autoridad podrán emitirse verbalmente, siempre que
quede constancia de ellos en cualquier medio que dé certeza de su contenido
y de su fundamentación y motivación.

Precisándose que el Juez de Control no estará obligado a transcribir lo


acontecido en la audiencia en relación con la orden de aprehensión, tampoco a
emitir una resolución "por escrito", ya que en los procesos penales de corte
acusatorio existe una clara preeminencia del principio de oralidad, tanto para el
de­sarrollo de las actuaciones procesales como para la toma de decisiones por
parte del Juez de Control, tal como acontece con el dictado de la orden de
aprehensión en audiencia privada, lo que hace patente que no exista una razón
suficiente para estimar que, no obstante que en la toma de decisión el juzga­
dor exponga el fundamento y la motivación, posteriormente tenga que hacer
constar por escrito una diversa resolución de lo que aconteció en la audiencia,
pues ya existe la determinación correspondiente, en términos del ar­tícu­lo 16
constitucional.

Además, se cuenta con la herramienta tecnológica de la videograbación y


su almacenamien­to correspondiente, la que debe ser considerada como la cons­
tancia fidedigna en la que el impu­tado puede advertir el fundamento legal y los
motivos que tomó en consideración el juzgador para ordenar su detención.

No obstante lo anterior, para que se pueda llevar a cabo la ejecución de la


orden de aprehensión, es necesario que el Juez de Control proporcione a los
elementos aprehensores una constancia que contenga los puntos resolutivos de
la determinación que emitió de manera oral, así como copia del audio y video
de la audiencia relativa, que permitan a los elementos de seguridad identificar
plenamente al gobernado y que éste pueda imponerse adecuadamente de la
decisión que afecta su derecho a la libertad personal.

Efectivamente, tales requisitos mínimos que debe contener la aludida cons­


tancia, son el nombre y apellidos de la persona que se pretende detener, la que
deberá ser plenamente identificada por los aprehensores; que existe una causa
penal instruida por su probable participación en la comisión de un hecho que la

4600 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

ley señala como delito, previsto y sancionado en el ordenamien­to sustantivo


aplicable, así como el Juez de Control que pronunció la orden y la fecha en que
la expidió.

Con tales elementos se otorgará certeza y seguridad jurídicas al particular,


y se asegurará la prerrogativa de defensa contra una detención que no cumpla
con los requisitos constitucionales necesarios.

Las consideraciones que anteceden tienen sustento y origen en la ejecu­


toria dictada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
al resolver el amparo en revisión 1090/2017, en sesión de seis de junio de dos
mil dieciocho, fallo del cual derivó la tesis aislada 1a. XXVIII/2019 (10a.), publi­
cada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 65, Tomo I,
abril de 2019, página 789, con número de registro digital: 2019617, de rubro y
texto siguientes:

"ORDEN DE APREHENSIÓN. LA VIDEOGRABACIÓN DE LA AUDIENCIA


QUE LA CONTIENE EN LA QUE EL JUEZ DE CONTROL LA EMITIÓ, CONSTI­
TUYE EL REGISTRO EXIGIDO POR EL AR­TÍCULO 16 DE LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, PARA QUE EL IMPUTADO
CONOZCA LA FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN DE AQUEL ACTO DE MO­
LESTIA. Al ser la orden de detención, un acto dictado en la audiencia por el Juez
de Control, en el que deberá expresar el fundamento legal y las razones por las
que lo emitió, será innecesario que pronuncie una diversa resolución por escrito,
ya que la constancia que dota de seguridad jurídica al impu­tado para conocer
las razones y el fundamento que tomó en cuenta el juzgador para pronunciar su
decisión, es la videograbación del de­sarrollo de la audiencia. Máxime que de
conformidad con el ar­tícu­lo 16, párrafo primero, de la Constitución Federal,
reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el
15 de septiembre de 2017, el Constituyente determinó que en los juicios y
procedimien­tos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como regla
la oralidad, como es el proceso penal acusatorio y oral, bastará con que quede
constancia del acto de molestia por cualquier medio, no sólo por ‘escrito’."

Igualmente, de la citada ejecutoria derivó la tesis aislada 1a. XXIX/2019


(10a.), sustentada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima

Sección Primera Jurisprudencia 4601


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Época, Libro 65, Tomo I, abril de 2019, página 790, con número de registro di­
gital: 2019618, de rubro y texto siguientes:

"ORDEN DE APREHENSIÓN. REQUISITOS MÍNIMOS QUE DEBE CONTE­


NER LA CONSTANCIA EMITIDA POR EL JUEZ DE CONTROL PARA LOGRAR
SU EJECUCIÓN. La orden de aprehensión para su emisión, conforme al nuevo
sistema de justicia penal, requiere de datos que establezcan que se cometió un
hecho señalado por la ley como delito y que existe la probabilidad de que el
indiciado lo cometió o participó en su comisión, ya que el objetivo es poner
al detenido a disposición del Juez de Control para que el Ministerio Público
formule impu­tación y exprese los datos de prueba correspondientes, a fin de
que se dicte el auto de vinculación a proceso y se formalice la investigación. Así,
para que se pueda llevar a cabo la ejecución de la orden de detención, es ne­
cesario que el Juez de Control proporcione a los elementos aprehensores una
constancia que contenga los puntos resolutivos de la determinación que emitió
de manera oral, así como copia del audio y video de la audiencia relativa, que
les permita identificar plenamente al gobernado y que éste pueda imponerse
adecuadamente de la decisión que afecta su derecho a la libertad personal, por
tanto, los requisitos mínimos que debe contener la aludida constancia son los
siguientes: a) el nombre y apellidos de la persona que se pretende detener; b)
la causa penal instruida por su probable participación en la comisión de un
hecho que la ley señala como delito, previsto y sancionado en el ordenamien­to
sustantivo aplicable; c) el Juez de Control que la pronunció y d) la fecha en que
se expidió. Con tales elementos se otorgará certeza y seguridad jurídica al par­
ticular, y se asegurará la prerrogativa de defensa contra una detención que no
cumpla con la exigencia constitucional."

Asimismo, debe observarse también que el segundo párrafo del ar­tícu­lo


1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos5 exige que las

5
"Ar­tícu­lo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos
reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano
sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni
suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.
"Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución
y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la pro­
tección más amplia."

4602 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

normas relativas a los derechos humanos se interpreten de conformidad con la


propia normativa constitucional y con los tratados internacionales de los que
México es Parte, de forma que se favorezca ampliamente a las personas.

Lo anterior se traduce en la obligación de analizar el contenido y alcance de


esos derechos a partir del principio pro persona, en virtud del cual debe acu­
dirse a la norma más amplia, o a la interpretación más extensiva cuando se trata
de reconocer derechos protegidos.

Por tanto, de un análisis extensivo de los preceptos 67 y 143 del ordenamien­


to nacional referido, se estima que debe otorgarse una interpretación a dichos
preceptos de forma extensiva con matices pro persona, y al efecto se estima
que las órdenes de aprehensión deben emitirse en forma oral en audiencia
privada, con independencia de que después quede un registro de la misma, o
por el sistema informático aludido.

Ello es así, tomando en cuenta que lo que caracteriza al sistema penal


acusatorio es su oralidad, la cual es la herramienta a través de la cual debe
de­sarrollarse el proceso penal, para que las partes, de viva voz, expongan al
juzgador sus pretensiones, argumentaciones y pruebas en el de­sarrollo del pro­
ceso, y constituye uno de los ejes rectores del sistema, que se traduce en que
las actuaciones del proceso deberán de­sarrollarse a través de audiencias, sin
que lo anterior conlleve desconocer que dentro del proceso penal acusatorio
existen resoluciones cuya emisión y registro tendrá un tratamien­to distinto.

Asimismo, la preeminencia de la oralidad en los procedimien­tos de corte


acusatorio y oral se evidencia en los ar­tícu­los 44 y 52 del Código Nacional de
Procedimien­tos Penales, en los que se establece la oralidad como la forma pri­
mordial en que se de­sarrollarán las audiencias en el sistema penal acusatorio y
oral, privilegiando que no se reemplace la argumentación oral, al señalar lo
siguiente:

"Ar­tícu­lo 44. Oralidad de las actuaciones procesales.

"Las audiencias se de­sarrollarán de forma oral, pudiendo auxiliarse las par­


tes con documentos o con cualquier otro medio. En la práctica de las actuaciones

Sección Primera Jurisprudencia 4603


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

procesales se utilizarán los medios técnicos disponibles que permitan darle


mayor agilidad, exactitud y autenticidad a las mismas, sin perjuicio de conservar
registro de lo acontecido.

"El órgano jurisdiccional propiciará que las partes se abstengan de leer


documentos completos o apuntes de sus actuaciones que demuestren falta de
argumentación y desconocimien­to del asunto. Sólo se podrán leer registros
de la investigación para apoyo de memoria, así como para demostrar o superar
contradicciones; la parte interesada en dar lectura a algún documento o registro,
solicitará al juzgador que presida la audiencia, autorización para proceder a ello
indicando específicamente el motivo de su solicitud conforme lo establece este
ar­tícu­lo, sin que ello sea motivo de que se reemplace la argumentación oral."; y,

"Ar­tícu­lo 52. Disposiciones comunes.

"Los actos procedimentales que deban ser resueltos por el órgano jurisdic­
cional se llevarán a cabo mediante audiencias, salvo los casos de excepción
que prevea este código. Las cuestiones debatidas en una audiencia deberán ser
resueltas en ella."

De igual modo, debe destacarse que el principio de inmediación se en­


cuentra previsto en el ar­tícu­lo 20, fracción II, (sic) de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos,6 así como en el 9 del Código Nacional de Proce­
dimien­tos Penales,7 los cuales establecen que toda audiencia se de­sarrollará
íntegramente en presencia del órgano jurisdiccional, así como de las partes que

6
"Ar­tícu­lo. 20. El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los principios de publicidad,
contradicción, concentración, continuidad e inmediación.
"…
"II. Toda audiencia se de­sarrollará en presencia del Juez, sin que pueda delegar en ninguna persona
el de­sahogo y la valoración de las pruebas, la cual deberá realizarse de manera libre y lógica."
7
"Ar­tícu­lo 9. Principio de inmediación.
"Toda audiencia se de­sarrollará íntegramente en presencia del órgano jurisdiccional, así como
de las partes que deban de intervenir en la misma, con las excepciones previstas en este código.
En ningún caso, el órgano jurisdiccional podrá delegar en persona alguna la admisión, el de­sahogo
o la valoración de las pruebas, ni la emisión y explicación de la sentencia respectiva."

4604 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

deban de intervenir, y que en ningún caso podrá el Juez delegar en persona


alguna la admisión, el de­sahogo o la valoración de las pruebas, ni la emisión y
explicación de la resolución respectiva.

El citado principio puede traducirse en la necesidad de que el juzgador


esté presente en todas las audiencias, para apreciar personalmente la informa­
ción aportada por las partes y tener contacto directo con la fuente de prueba, a
fin de ponderarla bajo el método de la libre valoración, lo cual constituye una de
las formalidades esenciales del procedimien­to que establece el ar­tícu­lo 14,
párrafo segundo, de la Constitución Federal.

El principio constitucional de inmediación en el sistema de justicia penal


acusatorio y oral debe comprenderse como la actividad propia del juzgador
de presenciar de manera directa y personalísima la recepción o de­sahogo de
pruebas y de los alegatos de las partes, que le permita percibir, recibir y efectuar
la valoración de todo aquello que incida en el proceso.

De lo antes narrado se advierte que el sistema penal acusatorio tiene


como preeminencia la oralidad, habiéndose abandonado la práctica de la inte­
gración de un expediente escrito, adoptando una metodología de audiencias,
donde se lleven a cabo los actos procedimentales que debe resolver el órgano
jurisdiccional.

Por tanto, se estima que una de las formas de la resolución a la solicitud de


orden de aprehensión debe ser en audiencia privada con la presencia del fiscal
y del Juez de Control que corresponda, pues la preeminencia de este sistema
es su oralidad; máxime que el nacimien­to o punto de inicio de un proceso que se
le instruya a determinados justiciables es su oralidad.

Sin que se soslaye que el Juez de Control debió tomar en cuenta que en
términos del ar­tícu­lo 20 de la Carta Magna, entre los principios que rigen el
nuevo sistema del juicio penal acusatorio, están los de oralidad e inmediación,
que fueron abordados por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación en las jurisprudencias 1a./J. 55/2018 (10a.) y 1a./J. 54/2019 (10a.), donde

Sección Primera Jurisprudencia 4605


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

se de­sarrolló el contenido y los componentes del principio de inmediación,


propio del sistema penal acusatorio y oral, previsto en el ar­tícu­lo 20, apartado
A, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y
determinó que éste busca la corrección formal del proceso y, para colmarlo,
requiere la presencia del juzgador durante el de­sarrollo de la audiencia corres­
pondiente para que todos los elementos de prueba vertidos, útiles para decidir
sobre la cuestión planteada, sean presenciados sin mediaciones o intermedia­
rios; por tanto, se exige el contacto personal y directo del Juez con el o los su­
jetos interesados.

Por su parte, la videoconferencia, como método alternativo para el de­s­


ahogo de diligencias judiciales, es una herramienta tecnológica que permite la
transmisión en tiempo real de audio y video a distancia y mantiene comunicación
activa, percibiendo las imágenes y el sonido del interlocutor en el momento
propio que se producen, y su empleo en el proceso penal acusatorio está pre­
visto en el ar­tícu­lo 51 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales.

En lo conducente, es aplicable la jurisprudencia 1a./J. 55/2018 (10a.), de


la Primera Sala de Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en la Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 58, Tomo I, sep­
tiembre de 2018, página 725, con número de registro digital: 2018012, que
establece:

"PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN COMO REGLA PROCESAL. REQUIERE LA


NECESARIA PRESENCIA DEL JUEZ EN EL DE­SARROLLO DE LA AUDIENCIA.
En el procedimien­to penal acusatorio, adversarial y oral, el mecanismo institu­
cional que permite a los Jueces emitir sus decisiones es la realización de una
audiencia, en la cual las partes –cara a cara– presentan verbalmente sus argu­
mentos, la evidencia que apoya su posición y cuentan, además, con la oportu­
nidad de controvertir oralmente las afirmaciones de su contraparte. Acorde con
esa lógica operativa, el ar­tícu­lo 20, apartado A, fracción II, de la Constitución Polí­
tica de los Estados Unidos Mexicanos en vigor, dispone que ‘toda audiencia se
de­sarrollará en presencia del Juez’, lo que implica que el principio de inmedia­
ción en esta vertiente busca como objetivos: garantizar la corrección formal del

4606 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

proceso y velar por el debido respeto de los derechos de las partes, al asegurar
la presencia del Juez en las actuaciones judiciales, así como evitar una de las
prácticas más comunes que llevaron al agotamien­to del procedimien­to penal
tradicional, en el que la mayoría de las audiencias no se dirigían por un Juez,
sino que su realización se delegó al secretario del juzgado y, en esa misma
proporción, también se delegaron el de­sahogo y la valoración de las pruebas."

Asimismo, en lo conducente, es aplicable la jurisprudencia 1a./J. 54/2019


(10a.), de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible
en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 68, Tomo I, julio de
2019, página 184, con número de registro digital: 2020268, que establece:

"PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN COMO HERRAMIENTA METODOLÓGICA


PARA LA FORMACIÓN DE LA PRUEBA. EXIGE EL CONTACTO DIRECTO Y PER­
SONAL DEL JUEZ CON LOS SUJETOS Y EL OBJETO DEL PROCESO DURANTE
LA AUDIENCIA DE JUICIO. Del proceso legislativo que culminó con la instaura­
ción del Nuevo Sistema de Justicia Penal, se advierte que para el Poder Refor­
mador de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en vigor, el
principio de inmediación presupone que todos los elementos de prueba vertidos
en un proceso y que servirán para decidir sobre la responsabilidad penal de una
persona, deben ser presenciados sin mediaciones o intermediarios por el Juez
en una audiencia. Los alcances de dicho propósito implican reconocer que es en
la etapa de juicio donde la inmediación cobra plena aplicación, porque en esta
vertiente configura una herramienta metodológica para la formación de la prueba,
la cual exige el contacto directo y personal que el Juez debe tener con los su­
jetos y el objeto del proceso durante la realización de la audiencia de juicio,
porque de esa manera se coloca al Juez en las mejores condiciones posibles
para percibir –sin intermediarios– toda la información que surja de las prue­
bas personales, es decir, no sólo la de contenido verbal, sino que la inmediación
también lo ubica en óptimas condiciones para constatar una serie de elementos
que acompañan a las palabras del declarante, habilitados para transmitir y
recepcionar de mejor manera el mensaje que se quiere entregar, como el manejo
del tono, volumen o cadencia de la voz, pausas, titubeos, disposición del cuerpo,
dirección de la mirada, muecas o sonrojo, que la doctrina denomina componen­
tes paralingüísticos."

Sección Primera Jurisprudencia 4607


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Emisión de la orden de aprehensión a través del sistema informático. (2)

Ahora bien, otra de las formas para emitir la orden de captura, y no menos
importante que la primera, es por el sistema informático a que alude el precep­
to 143 del ordenamien­to nacional, al señalar que puede emitirse la orden de
aprehensión, ya sea en audiencia en esa misma diligencia, o por el sistema
informático, mediante el cual el Juez de Control prevendrá al fiscal para que
haga las precisiones o aclaraciones correspondientes, ante lo cual el juzgador
podrá dar una clasificación jurídica distinta a los hechos que se planteen o a la
participación que tuvo el impu­tado en los mismos.

Del precepto 143 aludido se evidencia con claridad que el legislador previó
dos formas de emisión de las órdenes de aprehensión, entre otras, al señalar
que puede ser mediante el sistema informático o en audiencia privada, como
ha quedado establecido, pues en dicho ar­tícu­lo se alude que, con independen­
cia de que en primer término señala que debe emitirse la resolución de la soli­
citud de orden de aprehensión que podrá ser en audiencia privada, esto es,
con la presencia física de las partes y de forma oral, seguidamente refiere que
también podrá emitirse a través del sistema informático.

Observándose que en ambos casos el Juez de Control, a fin de que pueda


realizar una correcta clasificación jurídica distinta a los hechos que se le llegaren
a plantear o en cuanto a la participación del impu­tado, prevendrá en la misma
audiencia o por el sistema informático al fiscal para que haga las precisiones
o aclaraciones correspondientes.

Con lo anterior se demuestra que tanto en audiencia privada, como por


el sistema informático aludido, en caso de duda del a quo ante la petición del
fiscal de la orden de captura, debe existir una interacción de comunicación, que
constituye flujo de información entre emisor y receptor, entre dos sujetos, que en
el caso serán, entre el Juez de Control y el fiscal.

Por tanto, para clarificar el segundo medio de emisión del libramien­to de la


orden de aprehensión, relativo al "sistema informático" que prevé el precepto 143
aludido, se establecerá: 1) lo que debe entenderse por éste; 2) qué comprende;

4608 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

y, 3) cómo se da ese diálogo o interacción entre la Fiscalía y el Juez de Control,


en torno a la emisión de la solicitud de orden de aprehensión.

Al respecto, en cuanto al primer punto, relativo a lo qué debe entenderse


por "sistema informático", para ello se hace necesario que este Tribunal Colegiado
acuda a realizar una investigación de diversas páginas electrónicas (aunque
no oficiales, dado que la información que clarificará lo relativo a dicho sistema no
fue localizada en ninguna de éstas), de las cuales se estimó que aclara lo an­
terior, la señalada en la liga electrónica https://www.alegsa.com.ar/Dic/sistema_
informatico.php#pt0, en la que se establece lo siguiente:

"Un sistema informático es un conjunto de partes o recursos formados por


el hardware, software y las personas que lo emplean, que se relacionan entre sí
para almacenar y procesar información con un objetivo en común.

"Son ejemplos de sistemas informáticos: sistema gestor de una biblioteca,


un sistema de contabilidad compu­tarizado, sistema de control de compras y
ventas en una empresa."

Ahora, respecto al segundo punto, concerniente a qué comprende dicho


sistema informático, se estima que lo que comprende un sistema informático son
tres recursos, que son físico, lógico y humano, al señalar lo siguiente:

"Recurso físico (o de hardware): compu­tadoras, impresoras, escáneres,


memorias, lectores de código de barras, estructura física de una red de compu­
tadoras, etcétera.

"Recurso lógico (o de software): Manuales de uso, sistema operativo, archi­


vos, documentos, aplicaciones, firmware, bases de datos, información de una
red de compu­tadoras, etcétera.

"Recurso humano: Son todas las personas que forman parte del sistema,
como los operadores del sistema, los técnicos que lo mantienen y los usuarios
finales."

Sección Primera Jurisprudencia 4609


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

A manera de ejemplo, se plasma la siguiente imagen para mayor enten­


dimien­to:

4610 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

De lo anterior se colige que un "sistema informático" debe ser entendido


como la implementación o utilización de avances tecnológicos que puedan
coadyuvar con el de­sarrollo de las actuaciones en el proceso penal, pues un sis­
tema de esa índole se estima como la introducción de la información mediante
un medio electrónico, para luego proceder al procesamien­to de los datos o in­
formación y, una vez recibidos estos datos, serán procesados y se emitirá una
información de salida o de respuesta.

Y en cuanto al tercer punto, relativo a cómo se da ese diálogo o interacción


entre la Fiscalía y el Juez de Control, como se ha dicho, el precepto 143 aludido
señala que tanto en audiencia privada o mediante el sistema informático, esto
es, haciendo uso los sujetos intervinientes, como serían el Juez y Fiscalía, de
una compu­tadora, con un programa o medio de intercomunicación, que sirva
para la emisión de las órdenes de aprehensión, el Juez de Control, a fin de que
pueda realizar una correcta clasificación jurídica distinta a los hechos que se le
llegaren a plantear o en cuanto a la participación del impu­tado, prevendrá en
la misma audiencia o por el sistema informático al fiscal para que haga las pre­
cisiones o aclaraciones correspondientes, de ser esto necesario, con lo que
se demuestra que tanto en audiencia pública, como por el sistema informático en
caso de duda ante la petición del fiscal de la orden de captura, debe existir una
interacción de comunicación entre el Juez de Control y el fiscal.

Con lo anterior han quedado establecidas las dos formas de emisión de la


solicitud de la orden de aprehensión, esto es, en audiencia privada o mediante
el sistema informático.

Es por ello que analizada de forma literal el precepto 143 del ordenamien­to
nacional aludido, del que se desprende que en audiencia privada y de forma
oral, o por el sistema informático, debe resolverse la solicitud de orden de
aprehensión.

Estimándose que la circunstancia de que la orden de aprehensión se re­


suelva en forma oral en audiencia privada, o mediante el sistema informático, en
la que en ambas formas deben existir vías de comunicación, como la intercomu­
nicación durante la emisión de la orden de aprehensión solicitada, definida ésta
por el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, como

Sección Primera Jurisprudencia 4611


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"la comunicación recíproca", dado que en ambas figuras se establece que si el


Juez requiere de alguna precisión o aclaración correspondiente le preguntará
al fiscal y éste a su vez le responderá, a fin de que el juzgador pueda dar una
clasificación jurídica distinta a los hechos planteados.

Ahora, como en ambas figuras de la audiencia privada o mediante el sis­


tema informático, debe existir intercomunicación entre el Juez de Control y la
Fiscalía que peticione una orden de captura, ello puede ser benéfico para los
justiciables, toda vez que como es bien conocido, una de las características de
las audiencias orales es que de peticionar el juzgador alguna aclaración o pre­
cisión, de conformidad con lo establecido en el numeral 143 de la codificación
referida, en caso de que la Fiscalía realice alguna omisión al momento de su
exposición ante el Juez de Control para peticionar la orden de aprehensión,
no debe consultar la carpeta de investigación, o bien, de existir alguna omisión en
la precisión o aclaración que le fuere requerida, pudiere beneficiar también a los
justiciables.

Pues al momento de que el a quo resuelva la petición de orden de aprehen­


sión, deberá hacerlo con base en las argumentaciones que formuló el órgano
técnico de investigación en la audiencia o por el sistema informático aludido,
pues en caso de emitirse por este último sistema, si bien el Juez se impondrá
del escrito de petición del fiscal; de ser el caso, al existir duda podrá solicitar las
aclaraciones o precisión respectivas; ello es así, porque en el sistema penal
acusatorio corresponde al Juez decidir a partir de los elementos argumentati­
vos y probatorios que aporte el fiscal para hacer valer sus pretensiones, que
en caso de su deficiencia técnica impactará en el resultado de su petición y
redundará en beneficio de los justiciables.

En esas condiciones y de la interpretación armónica extensiva de los pre­


ceptos transcritos, se desprende que la emisión de la orden de aprehensión
debe emitirse en audiencia privada o por el sistema informático relativo, conforme
a los requisitos antes señalados, debiendo la autoridad, en caso de que se rea­
lice en audiencia privada, almacenarla por los medios que estime pertinentes,
como puede ser en un disco versátil digital DVD, que en caso de promover un
juicio de garantías servirá a la autoridad de amparo como documental pública.

4612 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Es aplicable a lo anterior, la jurisprudencia 1a./J. 43/2013 (10a.), sostenida


por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en
el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XXIII,
Tomo 1, agosto de 2013, página 703, con número de registro digital: 2004362,
de rubro y texto siguientes:

"VIDEOGRABACIONES DE AUDIENCIAS CELEBRADAS EN PROCEDIMIEN­


TOS PENALES DE CORTE ACUSATORIO Y ORAL CONTENIDAS EN ARCHIVOS
INFORMÁTICOS ALMACENADOS EN UN DISCO VERSÁTIL DIGITAL (DVD).
SI LA AUTORIDAD RESPONSABLE LAS REMITE COMO ANEXO O SUSTENTO
DE SU INFORME JUSTIFICADO ADQUIEREN LA NATURALEZA JURÍDICA DE
PRUEBA DOCUMENTAL PÚBLICA, Y DEBEN TENERSE POR DE­SAHOGADAS
SIN NECESIDAD DE UNA AUDIENCIA ESPECIAL. En acatamien­to a los princi­
pios de oralidad y publicidad consagrados en el ar­tícu­lo 20, párrafo primero, de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, reformado mediante
decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de junio de 2008,
en los procesos penales de corte acusatorio es requisito que las audiencias
orales se registren en formatos de audio y video, para lo cual los órganos juris­
diccionales implementaron la figura del ‘expediente electrónico’, como disposi­
tivo de almacenamien­to de dicha información en soportes digitales para
preservar las constancias que los integran, cuya naturaleza jurídica procesal es
la de una prueba instrumental pública de actuaciones al tratarse de la simple
fijación o registro, por medios digitales o electrónicos, de los actos o diligencias
propios de la tramitación de una causa penal de corte acusatorio, máxime que,
en el momento procesal oportuno, los juzgadores deberán acudir a las constan­
cias o autos integradores de dichas causas penales almacenados en formato
digital para efectos de dictar sus respectivas sentencias. Ahora bien, cuando la
autoridad judicial penal señalada como responsable, en términos del ar­tícu­lo 149
de la Ley de Amparo, remite como anexo o sustento de su informe justificado la
videograbación de una audiencia oral y pública contenida en un disco versátil di­
gital (DVD), dicha probanza para efectos del juicio de amparo adquiere el
carácter de una prueba documental pública lato sensu, tendente a acreditar
la existencia del acto de autoridad reclamado y su constitucionalidad; por ende,
debe tenerse por de­sahogada por su propia y especial naturaleza sin necesidad
de celebrar una audiencia especial de reproducción de su contenido. Sin em­
bargo, para brindar certeza jurídica a las partes en relación con lo manifestado

Sección Primera Jurisprudencia 4613


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

por la autoridad responsable, el Juez de amparo debe darles vista con el con­
tenido del informe justificado que contenga dicha videograbación, a fin de que,
si lo estiman necesario, puedan consultar la información contenida en formato
digital y manifestar lo que a su derecho convenga."

O bien, si la emisión es por el sistema informático, de igual forma deberá


quedar justificado qué sistema se utilizó, pues como ejemplo se puede aludir
uno de los sistemas con el que cuenta la Fiscalía General de la República, de­
nominado JusticiaNet, o en caso de que en esta entidad, ante la autoridad local,
no exista algún sistema informático preestablecido como el antes referido, puede
utilizarse cualquier medio informático que cuenta con los tres componentes men­
cionados (recursos físico software, lógico hardware y humano).

Pues se estima que al establecer el Código Nacional de Procedimien­tos


Penales el uso del sistema informático, abrió un abanico de posibilidades para
cumplir con lo establecido con el numeral 143 del ordenamien­to nacional, en la
que debe cuidarse la seguridad jurídica de las partes intervinientes como es
el juzgador y Fiscalía, como emisores y receptores y viceversa, en su caso,
los cuales pueden entablar comunicación que tenga como fin el libramien­to de
la orden de aprehensión o no, previamente a haber agotado la etapa de aclara­
ciones o precisión referidas que, en su caso, pudieran ser solicitadas.

Ahora bien, en el presente caso, al emitir por escrito la orden de aprehen­


sión contra el quejoso, a petición de la fiscal del Ministerio Público adscrita a la
Unidad de Investigación y Judicialización en Delitos contra la Libertad y Segu­
ridad Sexual 7, con residencia en esta ciudad, adujo, en la parte que interesa,
y ante la dualidad de las dos figuras relativas a la audiencia privada o por el
sistema informático para resolver la solicitud de la orden de aprehensión, pidió
al juzgador que resolviera mediante audiencia para determinar la procedencia
de la orden de aprehensión, de conformidad con el numeral 143 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, como a continuación se transcribe:

"Asimismo, se le solicita señale fecha y hora para llevarse a cabo la audien­


cia privada para resolver la presente solicitud, o resuelva mediante el sistema
informático correspondiente, de conformidad con el ar­tícu­lo 143 del código pro­
cesal de la materia.

4614 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"…

"Primero. Se sirva resolver la procedencia de la orden de aprehensión soli­


citada por esta representación social dentro de las 24 horas siguientes a la re­
cepción del presente." (fojas 158 vuelta y 159 de la causa penal)

Al respecto, el Juez de Control responsable en el acuerdo de diecisiete de


noviembre de dos mil veintidós, tuvo por recibido el oficio 00408/1712/2022,
de la fiscal de referencia, mediante el cual solicitó la orden de aprehensión en
contra del justiciable y señaló en la parte conducente lo siguiente:

"En consecuencia, de conformidad con lo dispuesto en el ar­tícu­lo 142,


último párrafo, del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, en el término
de 24 veinticuatro horas hábiles se resolverá lo conducente por el medio elec­
trónico correspondiente." (foja 160 vuelta)

Empero, al resolver al respecto en el acto reclamado el Juez de Control


señaló:

"En términos del ar­tícu­lo 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Pe­
nales, este suscrito juzgador de control se pronuncia de manera escrita en el
plazo de 24 horas indicado en esa disposición, en atención a los lineamien­tos de
los ar­tícu­los 16, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y 141, fracción III, del Código Nacional de Procedimien­tos Pe­
nales." (foja 162)

De la parte transcrita puede advertirse que el Juez de Control responsable


determina que la solicitud de captura se resolverá por el "medio electrónico
correspondiente", aun cuando el órgano técnico de investigación pidió que se­
ñalara fecha y hora para la audiencia en la que se determinara la procedencia
del mandamien­to de captura, dado que el precepto 143 del ordenamien­to nacio­
nal alude a audiencia privada o por el sistema informático para resolver la soli­
citud de la orden de aprehensión.

De igual forma, también lo es que dicho precepto tampoco alude que la


resolución fuere por escrito, como se realizó en el presente caso y se advierte

Sección Primera Jurisprudencia 4615


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

de la causa penal de origen **********, del índice del juzgado responsable, con­
sistente en la orden de aprehensión de dieciocho de noviembre de dos mil
veintidós, la cual se tiene por reproducida como si fuera insertada a la letra;
además de que se encuentra inserta en las fojas ciento sesenta y dos a la ciento
setenta y cinco del expediente penal de origen, toda vez que el ar­tícu­lo 74 de la
Ley de Amparo no lo exige ni existe precepto legal que obligue al juzgador de
alzada a transcribirla; es aplicable la tesis XVII.1o.C.T.30 K, antes transcrita,
de rubro: "SENTENCIAS DE LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO.
AL EMITIRLAS NO SE ENCUENTRAN OBLIGADOS A TRANSCRIBIR LA RESO­
LUCIÓN RECURRIDA."

Orden de captura, la cual se emitió de forma escrita, no obstante que en la


foja ciento sesenta vuelta señaló "se resolverá lo conducente por el medio elec­
trónico correspondiente", dado que del fallo relativo refiere que de conformidad
con el ar­tícu­lo 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, se resuelve
por escrito el pedimento del fiscal del Ministerio Público, sin que se desprenda
que hubiere existido algún flujo de información entre el juzgador o fiscal para
determinar cómo lo hizo el primero, pues sólo se evidencia que esa determi­
nación fue emitida como antes se hacía en el sistema tradicional, esto es, por
escrito; menos aún y ante la posibilidad de resolver la solicitud de orden de
aprehensión mediante "audiencia privada o por el sistema informático", la res­
ponsable tampoco señaló por qué, en su caso, prescindiría de la celebración
de la audiencia oral, ni las causas específicas o circunstancias particulares por
las que estimó innecesaria la celebración de esa audiencia o, en su caso, por qué
no utilizó el sistema informático correspondiente.

Pues el sólo señalar que realizaría la emisión de la solicitud de orden de


aprehensión por escrito, como quedó asentado en el acto reclamado de diecio­
cho de noviembre de dos mil veintidós, al señalar: "en términos del ar­tícu­lo 143
del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, este suscrito juzgador de
control se pronuncia de manera escrita en el plazo de 24 horas indicado en esa
disposición" (foja 162 de la causa penal), no es suficiente para estimar que debía
omitirse su dictado mediante el sistema informático, o en audiencia privada de
forma oral, respecto a esto último, como se ha dicho, la cual no se ve mermada si
existe flujo de información entre el emisor y receptor, a través de un sistema in­
formático, pues si bien cuando se trata del libramien­to de la orden de captura,

4616 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

evidentemente no están las demás partes, como pudieran ser el justiciable, su


defensor, o la víctima y asesor jurídico, sólo la Fiscalía y el a quo y así se protege
la secrecía.

Empero, por esa circunstancia se estima que no es suficiente para pres­


cindir de la celebración, en caso de la audiencia, toda vez que el Juez de Control
resolverá conforme a lo expuesto por el fiscal, esto es, el sentido de la solicitud
de orden de aprehensión se basará principalmente en la forma en la que el fiscal
exponga los hechos atribuidos al impu­tado, sustentándolos en forma precisa en
los registros correspondientes, exponiendo las razones por las que considera
que se actualizaron las exigencias del ar­tícu­lo 141 del ordenamien­to nacional,8
lo cual, en su caso, pudiese ser benéfico para el impu­tado, en caso de omisión
por parte de la Fiscalía de precisiones o aclaraciones, ya sea de forma oral
en audiencia privada o mediante el sistema informático.

8
"Ar­tícu­lo 141. Citatorio, orden de comparecencia y aprehensión.
"Cuando se haya presentado denuncia o querella de un hecho que la ley señale como delito, el
Ministerio Público anuncie que obran en la carpeta de investigación datos que establezcan que se
ha cometido ese hecho y exista la probabilidad de que el impu­tado lo haya cometido o participado
en su comisión, el Juez de Control, a solicitud del Ministerio Público, podrá ordenar:
"I. Citatorio al impu­tado para la audiencia inicial;
"II. Orden de comparecencia, a través de la fuerza pública, en contra del impu­tado que habiendo
sido citado previamente a una audiencia no haya comparecido, sin justificación alguna, y
"III. Orden de aprehensión en contra de una persona cuando el Ministerio Público advierta que existe
la necesidad de cautela.
"En la clasificación jurídica que realice el Ministerio Público se especificará el tipo penal que se
atribuye, el grado de ejecución del hecho, la forma de intervención y la naturaleza dolosa o culposa
de la conducta, sin perjuicio de que con posterioridad proceda la reclasificación correspondiente.
"También podrá ordenarse la aprehensión de una persona cuando resista o evada la orden de
comparecencia judicial y el delito que se le impute merezca pena privativa de la libertad.
"La autoridad judicial declarará sustraído a la acción de la justicia al impu­tado que, sin causa jus­
tificada, no comparezca a una citación judicial, se fugue del establecimien­to o lugar donde esté
detenido o se ausente de su domicilio sin aviso, teniendo la obligación de darlo. En cualquier caso,
la declaración dará lugar a la emisión de una orden de aprehensión en contra del impu­tado que
se haya sustraído de la acción de la justicia.
"El Juez podrá dictar orden de reaprehensión en caso de que el Ministerio Público lo solicite para
detener a un impu­tado cuya extradición a otro país hubiera dado lugar a la suspensión de un
procedimien­to penal, cuando en el Estado requirente el procedimien­to para el cual fue extraditado
haya concluido.
"El Ministerio Público podrá solicitar una orden de aprehensión en el caso de que se incumpla una
medida cautelar, en los términos del ar­tícu­lo 174, y el Juez de Control la podrá dictar en el caso de
que lo estime estrictamente necesario."

Sección Primera Jurisprudencia 4617


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Con la precisión de que si bien es cierto que al tratarse de la emisión de la


orden de aprehensión, por lógica el impu­tado no estará presente, porque preci­
samente se pide dicha orden para que éste sea conducido al proceso; empero,
ello no impide que las demás partes sí puedan estar presentes en dicha audiencia
(Juez y fiscal), ya sea en audiencia privada o mediante el sistema informático en
intercomunicación.

En esas condiciones, de lo anteriormente reseñado se estima que la auto­


ridad responsable al momento de librar la orden de aprehensión contra el que­
joso, no la emitió por ninguna de las formas establecidas por el precepto 143
del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, porque no se realizó ni en
audiencia privada, ni mediante el sistema informático que prevé dicho ar­tícu­lo.

En tanto que al no haberse emitido en audiencia privada ni por el sistema


informático, la determinación que resolvió la solicitud de orden de aprehensión
contra el quejoso se estima, a juicio de este órgano de control constitucional,
que se transgredieron las formalidades esenciales del procedimien­to del siste­
ma penal acusatorio, el cual establece que, por regla general y salvo específica
excepción, la resolución relacionada con la orden de captura debe ser emitida
por el juzgador en audiencia privada o por el sistema informático referido, que
garantice su autenticidad; de tal manera que si el fallo reclamado no cumple
con dicha disposición, es evidente que se vulneran en perjuicio del quejoso las
garantías de seguridad jurídica y debido proceso.

Lo anterior es así, ya que el juzgado responsable, para el dictado de la soli­


citud de orden de aprehensión, no se encuentra facultado para omitir la celebra­
ción de la audiencia privada o por el sistema informático, ni aun bajo el supuesto
de que se realizaría por escrito de lo acontecido en la audiencia privada, porque
no existió debate; en tanto que, como se ha establecido, tanto el juzgador como
el fiscal están obligados a que la resolución de una petición de orden de captura
sea en audiencia privada o por el sistema informático, en presencia del Juez de
Control y el fiscal peticionario, sin perjuicio de que posteriormente agregue el
registro documentado de la audiencia privada.

Se afirma lo anterior, porque el ar­tícu­lo 14 de la Constitución Política de los


Estados Unidos Mexicanos establece lo siguiente:

4618 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Ar­tícu­lo 14. A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de per­


sona alguna.

"Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones


o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente esta­
blecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimien­to
y conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho."

De la parte relativa del ar­tícu­lo transcrito se obtiene que nadie puede ser
privado de su libertad, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previa­
mente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del
procedimien­to y conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho.

En relación con las formalidades esenciales del procedimien­to, el Pleno de


la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció que son aquellas que
garantizan una adecuada y oportuna defensa, previa al acto privativo, dentro
de las cuales se encuentra la concerniente a que se dicte una resolución que
dirima las cuestiones peticionadas que pudieran tener como fin la conducción
al proceso del gobernado, dado que de existir alguna deficiencia en la exposi­
ción (en audiencia privada) o en la intercomunicación de datos (por el sistema
informático) que realice la Fiscalía, puede ser benéfico para los impetrantes del
amparo.

Por analogía es aplicable la jurisprudencia P./J. 47/95, del Pleno de la Su­


prema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo II, diciembre de 1995, página 133,
con número de registro digital: 200234, de rubro y texto siguientes:

"FORMALIDADES ESENCIALES DEL PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE


GARANTIZAN UNA ADECUADA Y OPORTUNA DEFENSA PREVIA AL ACTO
PRIVATIVO. La garantía de audiencia establecida por el ar­tícu­lo 14 constitucional
consiste en otorgar al gobernado la oportunidad de defensa previamente al acto
privativo de la vida, libertad, propiedad, posesiones o derechos, y su debido res­
peto impone a las autoridades, entre otras obligaciones, la de que en el juicio
que se siga 'se cumplan las formalidades esenciales del procedimien­to'. Éstas
son las que resultan necesarias para garantizar la defensa adecuada antes del

Sección Primera Jurisprudencia 4619


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

acto de privación y que, de manera genérica, se traducen en los siguientes re­


quisitos: 1) La notificación del inicio del procedimien­to y sus consecuencias; 2)
La oportunidad de ofrecer y de­sahogar las pruebas en que se finque la defensa;
3) La oportunidad de alegar; y 4) El dictado de una resolución que dirima las
cuestiones debatidas. De no respetarse estos requisitos, se dejaría de cumplir
con el fin de la garantía de audiencia, que es evitar la indefensión del afectado."

Por su parte, el ar­tícu­lo 20 de la Carta Magna establece que todo proceso


penal debe ser acusatorio y oral y se regirá, en lo que interesa, por los princi­
pios de concentración e inmediación; en el caso es aplicable, porque en lo que
a la concentración se refiere, conforme a lo establecido en el precepto 143 de
la codificación nacional, en caso de que el Juez de Control tuviera alguna duda,
en dicha audiencia o por el sistema informático podrá solicitarle al fiscal las
aclaraciones o precisiones, a fin de que pueda resolverse judicialmente la orden
de captura, y respecto a la inmediación se refiere, porque dicha audiencia o
sistema aludido se llevará en presencia del Juez de Control y el fiscal, ya sea
física o en forma virtual por el sistema informático relativo, pero debidamente
intercomunicadas, como lo establece el numeral 143 aludido.

De la interpretación sistemática de ambos preceptos constitucionales se


desprende que en todo proceso penal se deben observar, entre otros, los prin­
cipios de concentración, inmediación y oralidad; por tanto, es claro en el caso
de que se lleve a cabo la audiencia privada, se de­sarrolle en presencia del
juzgador; principios los anteriores que tampoco se ven mermados si la resolu­
ción de la orden de captura se realiza por el sistema informático que se estime
pertinente, dado que dichos principios se continúan respetando, pues en cuanto
a la inmediación se refiere, al existir un flujo de información entre el Juez de
Control con el fiscal para la emisión, en el caso de la orden de captura, es evi­
dente que están intercomunicadas ambas partes, y respecto a la oralidad también
existe, aunque por un medio informático, atento a la información que llegase a
intercambiarse entre el a quo y la agente del Ministerio Público investigador.

Asimismo, conforme al precepto 143 del Código Nacional de Procedimien­


tos Penales y debido a la secrecía del caso, la presentación de los argumentos
e indicios se debe hacer en audiencia privada en forma oral o por el sistema
informático relativo; que el fiscal debe exponer datos que establezcan que se

4620 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

ha cometido un hecho que la ley señale como delito y que exista la probabilidad
de que el impu­tado lo cometió o participó en su comisión, especificando el tipo
penal, grado de ejecución del hecho, la forma de intervención y la naturaleza
dolosa o culposa de la conducta, como lo refiere el precepto 141 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, debiendo el juzgador resolver dicha peti­
ción en audiencia privada o por el sistema informático relativo, exponiendo los
fundamentos y motivos en que se sustente la orden de aprehensión.

Precisándose que existen dos formas para emitir la orden de captura, esto
es, en audiencia privada o por el sistema informático, en las cuales existe la
oralidad, pues en la primera es física y, en la segunda, mediante un medio
informático, conforme al ar­tícu­lo 143 del ordenamien­to nacional, siendo la
"oralidad" el medio distintivo y la vía instrumental idónea que permite el de­
sarrollo del nuevo sistema penal acusatorio, sin la cual no se pueden estimar sa­
tisfechos los principios que marca el respectivo sistema penal acusatorio, en
específico, los de concentración e inmediación, toda vez que en el caso de la
audiencia privada el fiscal, como órgano técnico de la acusación, debe exponer
los datos relacionados con los que sustente el libramien­to de la orden de aprehen­
sión ante el a quo, quien escuchará y si así lo estima pertinente, solicitará al
fiscal aclaraciones o precisiones respectivas, a fin de que pueda resolver con­
forme a derecho en audiencia privada; y si fuese por el medio informático, el
fiscal puede presentar su solicitud, en el caso de captura, por cualquier medio
que garantice su autenticidad; empero, la resolución también puede realizarse
mediante el sistema informático aludido, en el que existirá flujo de información
entre el Juez y el fiscal para disipar precisiones o aclaraciones que el juzgador
estime pertinentes; y ya una vez dictada la determinación de captura en audien­
cia privada o por el sistema informático, con expresión de los fundamentos y las
motivaciones, en el caso de la audiencia privada quedará el fiscal notificado de
su emisión en ese momento, como lo establece el precepto 63 del ordenamien­to
nacional;9 y en caso de efectuarse por el referido sistema, cuando sea notifica­
do del citado fallo por el medio pertinente.

9
"Ar­tícu­lo 63. Notificación en audiencia.
"Las resoluciones del órgano jurisdiccional serán dictadas en forma oral, con expresión de sus
fundamentos y motivaciones, quedando los intervinientes en ellas y quienes estaban obligados a

Sección Primera Jurisprudencia 4621


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En las relatadas consideraciones y en el caso concreto, no resulta viable


analizar la resolución escrita que emitió la autoridad responsable, dado que del
análisis íntegro de la determinación de dieciocho de noviembre de dos mil vein­
tidós, en la que se emitió la orden de aprehensión, no se advierte que se haya
emitido de ninguna de las dos formas que establece el ar­tícu­lo 143 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, esto es, en 1) audiencia privada, o 2) me­
diante un sistema informático, con las formalidades ahí establecidas, en caso
de solicitud de precisión o aclaraciones por parte del Juez de Control.

Además de que, no obstante, la decisión escrita tiene su origen en la


audiencia o por el sistema informático mediante el cual se resuelve la solicitud
de orden de aprehensión, esto es, en la determinación que de manera verbal o
informática emite el Juez de Control, la cual debe contener todos los argumentos
que la rijan, en tanto que la escrita sólo constituye un registro de las considera­
ciones que se expresaron oralmente en la audiencia privada o por el sistema
informático, en caso de este último, debe precisarse cuál medio se utilizó, por
lo que no es viable que tenga validez la pieza escrita cuando no se de­sahogó
de ninguna de las dos formas aludidas, en audiencia privada o por el sistema
informático, a fin de que le diera legitimidad a lo escrito; incluso, no se estaría
en aptitud de comprobar si la resolución escrita excede o no el alcance de lo
que se hubiera determinado en la resolución oral, en caso de llevarse a cabo en
audiencia privada, o la determinación que se emita mediante el sistema infor­
mático, dado que en el documento escrito debe quedar asentado el medio
utilizado, y si en su caso hubieron aclaraciones o precisiones por parte del juz­
gador a la Fiscalía.

Por tanto, como se ha expuesto, la autoridad responsable no se encuentra


facultada para inobservar lo establecido en el ar­tícu­lo 143 del Código Nacional
de Procedimien­tos Penales, y dejar de realizar la audiencia privada o utilizar
el sistema informático que estime pertinente, en el que al usar cualquiera de los
dos, debe quedar establecida la intercomunicación relativa, pues en la audiencia

asistir formalmente notificados de su emisión, lo que constará en el registro correspondiente en los


términos previstos en este código."

4622 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

evidentemente ello se demuestra con el disco versátil digital que, en su caso,


se expida, mientras que si es por un sistema informático, debe establecerse
cuál se utilizó y, en su caso, qué flujo de información existió entre juzgador y
fiscal para realizar aclaraciones y precisiones que se realizaron y fueran acordes
con lo plasmado en la orden de captura, en atención a la seguridad jurídica a
favor del justiciable, pues en el caso sólo se plasmó el dictado de la resolución
correspondiente por escrito; no obstante, ello no es eximente de llevarse a cabo
la emisión de la orden de captura por cualquiera de esos dos medios, ni siquiera
bajo el supuesto de que no existiera debate (en caso de la audiencia privada),
dado que ello es evidente que en tratándose de una solicitud de orden de
aprehensión, el gobernado no estaría presente, porque en esas solicitudes im­
pera la secrecía, además de que de ser positiva dicha petición, implicaría la
conducción del proceso del justiciable.

En esas condiciones es que se estima que el Juez de Control responsable


está obligado a observar lo establecido en el numeral 143 del Código Nacional
de Procedimien­tos Penales, para dirimir la controversia en audiencia privada
o por el sistema informático pertinente, sin perjuicio de que posteriormente
agregue el registro documentado de cualquiera de éstas.

En consecuencia, la sentencia reclamada contraviene lo previsto por los


ar­tícu­los 14 y 20 de la Constitución Federal, en relación con los diversos 63,
67, segundo párrafo, 142 y 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales,
dado que el Juez de Control señalado como responsable no emitió la orden de
captura mediante ninguna de las formas que señala el precepto 143 referido,
esto es, en audiencia privada o por el sistema informático relativo, lo que implica
infracción al principio de oralidad, ya sea física o mediante un sistema informá­
tico, en el que exista intercomunicación que sirve como principal herramienta
del nuevo sistema de justicia penal de corte acusatorio y oral, objeto de la re­
forma constitucional de dieciocho de junio de dos mil ocho.

Con la precisión de que en la solicitud de la orden de aprehensión, la verifi­


cación de los hechos que el fiscal sostiene lleva consigo una serie de exigencias
que son indiscutibles, entre ellas, el cumplimien­to del principio de inmediación,

Sección Primera Jurisprudencia 4623


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

al constituir la herramienta metodológica en que debe incorporarse los datos


que le permitan al Juez percibir toda la información para librar o negar la orden
de captura, la cual no se ve mermada, en caso de realizarse por el medio infor­
mático, dado que existe intercomunicación entre el juzgador y fiscal, en caso de
aclaraciones y precisiones, que el primero solicite.

En ese sentido, la inobservancia del principio de inmediación en la primera


instancia constituye una falta grave a las reglas del debido proceso, ya que in­
defectiblemente debe celebrarse la audiencia privada o por el sistema informá­
tico, previsto en el invocado ar­tícu­lo 143 del ordenamien­to nacional, porque sin
inmediación la resolución que se emita carece de fiabilidad, en tanto que en el
caso, el fiscal no interactúa con el Juez de Control que resolverá sobre la solici­
tud de orden de captura, en relación con los datos expuestos oralmente por el
fiscal, en caso de audiencia privada, o los que le remita la Fiscalía, en caso de
emitirse por cualquier medio informático que se estime pertinente, pero que ga­
rantice su autenticidad entre el Juez de Control y la Fiscalía, en la que quede
evidencia que ambos funcionarios estuvieron interconectados, de ser el caso, a
fin de que la Fiscalía dé respuesta a las precisiones o aclaraciones que, en su
caso, pudiese solventar ante la petición del juzgador. Máxime que sin la cele­
bración de la audiencia privada o mediante el sistema informático, el principio
de concentración se ve igualmente afectado o, al menos, disminuido sin una
justificación razonable, dado que en caso de alguna imprecisión o aclaración, el
juzgador no podría solicitarla al momento al fiscal para que la aclare.

Así, el conjunto de reglas y principios que rigen los procesos no sólo cons­
tituyen protecciones para un ámbito formal del derecho de acceso a la justicia,
también protegen el derecho de acceso a la justicia en su vertiente sustantiva,
esto es, aquella dimensión del derecho que asegura resultados adecuados y
justos para pretensiones legítimas; esta necesidad de certeza es particularmente
crítica en los procesos penales donde el bien jurídico del que finalmente se dis­
pone es la libertad personal.

De ahí que el Estado debe asegurarse que la privación de la libertad emane


de un proceso en primera instancia, que ha cumplido cabalmente con las reglas

4624 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

y los principios que lo sustentan, entre los que se encuentran el de oralidad (fí­
sica o informática, en el presente caso), inmediación y concentración, que final­
mente justifican ese resultado como válido.

Por ende, reponer un procedimien­to donde se ha omitido una formalidad


esencial disminuye la incertidumbre sobre la legitimidad de las consecuencias de
un proceso que no se ha sujetado a principios y reglas claras, preexistentes y
establecidas en la Constitución, pues elimina la duda –siempre latente– de que
de haberse conducido correctamente hubiese producido un resultado distinto.

Las anteriores consideraciones fueron sostenidas en la jurisprudencia 1a./J.


56/2018 (10a.), emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, consultable en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Décima Época, Libro 58, Tomo I, septiembre de 2018, página 727, con número de
registro digital: 2018013, de rubro: "PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN. PARA GA­
RANTIZAR SU EFICACIA EN LA AUDIENCIA DE JUICIO, EL JUEZ QUE DIRIGE
LA PRODUCCIÓN DE LAS PRUEBAS DEBE SER EL QUE DICTE LA SENTENCIA,
SIN DAR MARGEN A RETRASOS INDEBIDOS."

En este orden de ideas, la transgresión al principio de inmediación en la


emisión de una orden de aprehensión constituye una falta grave al derecho
al debido proceso, al no emitirse el fallo de captura mediante una audiencia
privada o por el sistema informático, previsto en el ar­tícu­lo 143 del Código Na­
cional de Procedimien­tos Penales.

Finalmente, la circunstancia de que el Juez de Control resuelva en audiencia


privada o por el sistema informático, dota de seguridad jurídica ese acto proce­
sal y maximiza el principio de inmediación como componente del debido pro­
ceso y respeto de los derechos del justiciable.

Considerar lo contrario, esto es, que es innecesaria en la emisión del dictado


de la orden de aprehensión mediante la celebración de la audiencia privada o
por el sistema informático, previsto en el ar­tícu­lo 143 del Código Nacional de Proce­
dimien­tos Penales, provocaría indefensión al quejoso por generarle inseguridad

Sección Primera Jurisprudencia 4625


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

jurídica, porque lo determinado en el fallo escrito debe ser conforme a lo que


hubiere expuesto el fiscal, como se ha dicho, ya sea en forma oral en audiencia,
o lo que hubiese en su caso remitido, mediante el sistema informático y, en
consecuencia, de existir alguna omisión, ello impactaría en su beneficio; lo que
no sucede si la orden de captura se emitió en forma escrita, cuando el precepto
referido no señala que la emisión sea en forma escrita, como tradicionalmente se
hacía, pues dicho numeral es enfático al señalar la particularidad de que sea
su emisión en audiencia privada o por el sistema informático relativo, con base en
la petición de la Fiscalía que puede realizar por cualquier medio que autorice
su autenticidad o en audiencia privada.

En cuanto al uso del sistema informático, es aplicable a lo anterior la tesis


aislada XXXII.2 P (10a.), emitida por el Tribunal Colegiado del Trigésimo Segundo
Circuito, que se comparte, visible en la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, Libro 59, Tomo III, octubre de 2018, página 2409,
con número de registro digital: 2018230, de rubro y texto siguientes:

"ORDEN DE APREHENSIÓN EN EL SISTEMA PROCESAL PENAL ACUSA­


TORIO Y ORAL. LA DECRETADA POR EL JUEZ DE CONTROL POR EL SISTEMA
INFORMÁTICO, NO CONTRAVIENE LOS PRINCIPIOS DE ORALIDAD E INME­
DIACIÓN QUE LO RIGEN, SI EXISTE NECESIDAD JUSTIFICADA DE CAUTELA.
Los principios de oralidad e inmediación que rigen el sistema procesal penal
acusatorio y oral, contenidos en el ar­tícu­lo 20, apartado A, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, señalan que todas las audiencias
serán orales y deberán de­sarrollarse en presencia del órgano jurisdiccional y de
las partes que deban intervenir en ellas, sin posibilidad de delegar a diversa
persona la admisión, de­sahogo o valoración de pruebas, y la cual deberá reali­
zarse de manera libre y lógica. Por su parte, los ar­tícu­los 141, fracción III, 142 y
143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales prevén que las solicitudes,
entre otras, de órdenes de aprehensión deben resolverse por el Juez de Control
con la debida secrecía, inclusive, con el uso de sistemas informáticos, sin que
para su dictado deba mediar la participación del interesado (audiencia oral),
según puede inferirse de dichos preceptos. Por tanto, si el Juez de Control ordena
la aprehensión del impu­tado por cualquier medio que garantice su autenticidad,

4626 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

como puede ser el sistema informático, cuando existe necesidad justificada


de cautela por haber evidencia de la posibilidad de que se evada a la acción de
la justicia, no transgrede los principios citados, pues acorde con el marco legal
aludido, es innecesario, que en esos casos, exista cita previa u orden de
comparecencia."

En las relatadas consideraciones, ante lo fundado de los conceptos de


violación, suplidos en su deficiencia, lo que procede será, en la materia de re­
visión, modificar el fallo constitucional recurrido y este Tribunal Colegiado estima
procedente conceder al quejoso ********** la protección de la Justicia Federal
solicitada, para los efectos siguientes:

1. El juzgado de control responsable deje insubsistente la resolución re­


clamada de dieciocho de noviembre de dos mil veintidós, dictada dentro de la
causa penal **********.

2. Reponga el procedimien­to en primera instancia en el que, siguiendo


los lineamien­tos de esta ejecutoria, dé cumplimien­to a lo establecido en el nu­
meral 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, a fin de resolver en
cualquiera de las dos formas la solicitud de orden de aprehensión peticionada
por la fiscal del Ministerio Público adscrita a la Unidad de Investigación y Judi­
cialización en Delitos contra la Libertad y Seguridad Sexual 7, con residencia en
esta ciudad, ya sea en 1) audiencia privada, o 2) por el sistema informático que
estime pertinente, que de ser de esta última forma, deberá especificarse qué
medio informático se utilizó y, en su caso, qué intercomunicación existió entre el
juzgador y el fiscal del conocimien­to, a fin de que el justiciable cuente con la
seguridad jurídica que le asiste.

Lo anterior, con la exposición de sus fundamentos y motivos que le den


sustento al sentido de la determinación adoptada, así como en caso de cele­
brarse en audiencia privada, deberá emitirse el dictado de su posterior versión
escritural, que no puede faltar al encontrarse dentro de los supuestos a los que

Sección Primera Jurisprudencia 4627


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

hace alusión el ordinal 67 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, que


deberá ser un extracto de la dictada en forma oral o de la que se dicte a través
del sistema informático pertinente, sin exceder las consideraciones vertidas en
aquélla, según el penúltimo párrafo del mismo precepto legal invocado.

Concesión que se hace extensiva a los actos de ejecución reclamados al


director jurídico de la Policía de Investigación, en ausencia del director general,
con residencia en esta ciudad, toda vez que el quejoso impugnó la ilegalidad
de dichos actos, exclusivamente en vía de consecuencia, es decir, los hizo de­
pender de la orden de captura reclamada a la ordenadora; por tanto, si entre
dicha orden y su ejecución existe un víncu­lo jurídico causal que hace lógico
concluir que la ejecución corra, por derivación necesaria, la misma suerte de
aquélla, entonces lo procedente es hacer extensiva la concesión del amparo
en cuanto a las citadas ejecutoras.

Es aplicable al caso la jurisprudencia 88, de la otrora Tercera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Apéndice al Semanario
Judicial de la Federación 1917-2000, Tomo VI, Materia Común, página 70, con
número de registro digital: 917622, del tenor siguiente:

"AUTORIDADES EJECUTORAS, ACTOS DE, NO RECLAMADOS POR VI­


CIOS PROPIOS. Si la sentencia de amparo considera violatoria de garantía la
resolución que ejecutan, igual declaración debe hacerse respecto de los actos
de ejecución, si no se reclaman, especialmente, vicios de ésta."

Atento a lo anterior, resulta innecesario el estudio de los conceptos de vio­


lación expresados por el peticionario en cuanto al fondo del asunto, en virtud de
que la violación procesal destacada de manera oficiosa, es suficiente para con­
ceder la protección de la Justicia Federal solicitada.

Es aplicable al caso la jurisprudencia 107, de la otrora Tercera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en el Apéndice al Semanario
Judicial de la Federación 1917-2000, Tomo VI, Materia Común, jurisprudencia
SCJN, página 85, con número de registro digital: 917641, del tenor siguiente:

4628 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"CONCEPTOS DE VIOLACIÓN, ESTUDIO INNECESARIO DE LOS. Si al exa­


minar los conceptos de violación invocados en la demanda de amparo resulta
fundado uno de éstos y el mismo es suficiente para otorgar al peticionario de
garantías la protección y el amparo de la Justicia Federal, resulta innecesario el
estudio de los demás motivos de queja."

Asimismo, este órgano colegiado se abstiene de realizar pronunciamien­to


respecto de la necesidad de la cautela para la procedencia o no de la orden de
aprehensión, toda vez que el fallo reclamado es inconstitucional por los motivos
expuestos; además, porque la fiscal deberá exponer en audiencia privada o por
el sistema informático ante el Juez de Control, cómo se acredita dicha necesi­
dad, pues sus argumentos serán la base para que el juzgador decida si resulta
procedente o no dicha orden de captura.

Por lo expuesto y con fundamento en los ar­tícu­los 74, 75, 80, 81, fracción
I, inciso e), 84 y 93 de la Ley de Amparo, se resuelve:

PRIMERO.—Queda firme el sobreseimien­to decretado por la Juez de Dis­


trito, respecto de los actos que reclamó del Juez de Control y Tribunal de
Enjuiciamien­to, Región Uno, para la Atención de Delitos No Graves, con sede en
Chiapa de Corzo, Chiapas; comandante regional Zona Centro de la Policía de
Investigación; jefe de grupo adscrito al Departamento de Ejecución de Órdenes
de Aprehensión de la Policía de Investigación, todos con residencia en Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas; Jueza de Control de la Región Tres, del Distrito Judicial de
Villaflores y Regional de la Zona Fraylesca de la Dirección General de la Policía
de Investigación, ambos con sede en Villaflores.

SEGUNDO.—En la materia de la revisión, se modifica la sentencia sujeta a


revisión.

TERCERO.—Para los efectos precisados en esta ejecutoria, se concede


el amparo y protección de la Justicia Federal en el juicio de amparo **********,
del registro del Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales
y de Amparo en Materia Penal en el Estado de Chiapas, con sede en Cintalapa
de Figueroa, Chiapas, promovido por **********, contra los actos que reclamó del
Juez de Control y Tribunal de Enjuiciamien­to de los Distritos Judiciales de Chiapa,

Sección Primera Jurisprudencia 4629


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Cintalapa y Tuxtla, con sede en Cintalapa de Figueroa, Chiapas, consistente en


la determinación de dieciocho de noviembre de dos mil veintidós, dictada en los
autos de la causa penal **********, en la que libró la orden de aprehensión en
contra del citado quejoso por el hecho que la ley señala como delito de violación,
y su ejecución por parte del director jurídico de la Policía de Investigación, en
ausencia del director general, con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Notifíquese, devuélvanse los autos al Juzgado de Distrito y, en su oportu­


nidad, archívese este toca como asunto concluido.

Así lo resolvió el Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil del


Vigésimo Circuito, por unanimidad de votos de los Magistrados, presidente
Fidel Quiñones Rodríguez y Jorge Mason Cal y Mayor, con Velia del Carmen
López Rivera, secretaria de tribunal en funciones de Magistrada, por autoriza­
ción de la secretaria ejecutiva de Adscripción del Consejo de la Judicatura
Federal, en oficio digital SEADS/1094/2023, de veintiséis de abril del presente
año, de conformidad con el ar­tícu­lo 174, párrafo segundo, del Acuerdo Ge­
neral de Carrera Judicial, en congruencia con el ar­tícu­lo 30 de la Ley Orgánica
del Poder Judicial de la Federación, en relación con el numeral V.2.8. de los
Lineamien­tos para integrar las listas de personas habilitadas para sustituir a
Magistradas y Magistrados de Circuito, Juezas y Jueces de Distrito, en casos
de ausencias temporales superiores a quince días y en casos de impedimento,
siendo ponente el primero de los nombrados.

Firman electrónicamente los Magistrados y la secretaria de tribunal en


funciones de Magistrada, que integran este órgano jurisdiccional, ante Julissa
Montserrat Herrera Morales, secretaria de Acuerdos que da fe.

La suscrita secretaria de Acuerdos del Primer Tribunal Colegiado en Mate­


rias Penal y Civil del Vigésimo Circuito, hago constar y certifico: Que el presente
asunto se aprobó el veintidós de septiembre de dos mil veintitrés y se terminó
de engrosar el veintiséis de septiembre de la presente anualidad.

En términos de lo previsto en los ar­tícu­los 108 y 113, fracción I, de la


Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, en esta
versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

4630 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Nota: Los Acuerdos Generales del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, que
abroga los acuerdos de contingencia por COVID-19 y reforma, adiciona y
deroga diversas disposiciones relativas a la utilización de medios electrónicos
y soluciones digitales como ejes rectores del nuevo esquema de trabajo en
las áreas administrativas y órganos jurisdiccionales del propio Consejo;
43/2015, relativo a la especialización y cambio de denominación de los Tribu­
nales Colegiados del Vigésimo Circuito con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas;
a las reglas de turno, sistema de recepción y distribución de asuntos entre los
mencionados órganos colegiados, así como al cambio de denominación de la
actual Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados refe­
ridos y 3/2013, relativo a la determinación del número y límites territoriales de
los Distritos y Circuitos Judiciales en que se divide la República Mexicana; y
al número, la jurisdicción territorial y especialización por materia de los Tribu­
nales de Circuito y de los Juzgados de Distrito citados en esta sentencia,
aparecen publicados en el Semanario Judicial de la Federación del viernes
21 de octubre de 2022 a las 10:31 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de
la Federación, Undécima Época, Libro 18, Tomo IV, octubre de 2022, página
3775 y Décima Época, Libro 24, Tomo IV, noviembre de 2015, página 3767,
así como en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima
Época, Libro XVII, Tomo 2, febrero de 2013, página 1559, con números de
registro digital: 5719, 2766 y 2325, respectivamente.

Las tesis aisladas 1a. XXVIII/2019 (10a.), 1a. XXIX/2019 (10a.), XIX.1o.P.T.4 P (10a.)
y XXXII.2 P (10a.) y de jurisprudencia 1a./J. 55/2018 (10a.), 1a./J. 56/2018
(10a.) y 1a./J. 54/2019 (10a.) citadas en esta sentencia, también aparecen
publicadas en el Semanario Judicial de la Federación de los viernes 5 de
abril de 2019 a las 10:09 horas, 10 de octubre de 2014 a las 9:30 horas, 26
de octubre de 2018 a las 10:36 horas, 28 de septiembre de 2018 a las 10:37
horas y 5 de julio de 2019 a las 10:12 horas, respectivamente.

La tesis de jurisprudencia 107 citada en esta sentencia, también aparece publicada


en el Semanario Judicial de la Federación, Séptima Época, Volúmenes 175 a
180, Cuarta Parte, página 72, con número de registro digital: 240348.

Esta sentencia se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

ORDEN DE APREHENSIÓN EN EL SISTEMA PENAL ACUSATORIO. NO


DEBE EMITIRSE EN FORMA ESCRITA, SINO EXCLUSIVAMENTE EN

Sección Primera Jurisprudencia 4631


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

AUDIENCIA PRIVADA O POR EL SISTEMA INFORMÁTICO A QUE


ALUDEN LOS PÁRRAFOS SEGUNDO Y QUINTO DEL AR­TÍCULO 143
DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES, GARANTI­
ZANDO LA ORALIDAD FÍSICA O VIRTUAL.

Hechos: Al resolver la solicitud de orden de aprehensión peticionada por


la Fiscalía, el Juez de Control no la emitió por ninguna de las formas esta­
blecidas en el ar­tícu­lo 143 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales,
es decir, en audiencia privada o mediante el sistema informático respectivo,
sino por escrito, en atención a que, a su consideración "no se requería de
un debate para el mismo".

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que el


Juez de Control, de conformidad con el ar­tícu­lo 143, párrafos segundo y
quinto, del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, no debe emitir la
orden de aprehensión en forma escrita, sino exclusivamente en audiencia
privada o a través del sistema informático relativo, garantizando la oralidad
(física o virtual), con el fin de que el Ministerio Público pueda realizar las
precisiones o aclaraciones correspondientes que le solicite el Juez de
Control, a fin de que éste, en su caso, pueda dar una clasificación jurídica
distinta a los hechos que se planteen o a la participación que tuvieron los
imputados en los mismos.

Justificación: Lo anterior, porque el ar­tícu­lo 143, párrafos segundo y quinto,


del Código Nacional de Procedimien­tos Penales señala que la resolución
sobre la solicitud de orden de aprehensión debe emitirse en audiencia
privada o por el sistema informático, precisándose que en ambas formas
debe existir una intercomunicación entre el juzgador y la Fiscalía durante
la emisión de la orden de captura, para realizar precisiones o aclaraciones
que solicite el a quo, en la que se privilegie la oralidad; enfatizándose que
por el sistema informático, esa comunicación consiste en la interacción de
comunicación con flujo de información entre el emisor y receptor, pudiendo
tener el Juez de Control y la Fiscalía ambas funciones, al contar con una
comunicación activa de información, debiendo emplear la autoridad respon­
sable el sistema aludido que estime pertinente, que contenga los recursos

4632 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

físicos (hardware), lógicos (software) y humanos, por ejemplo, una compu­


tadora con un programa de intercomunicación y las personas intervinientes
(Juez y fiscal) que hagan uso de los dos recursos anteriores, en la que
debe garantizarse la oralidad, ya sea de forma física, en caso de realizarse
en audiencia privada, o virtual por el sistema informático que utilicen las
partes aludidas, debiendo justificarse lo anterior a través del disco versátil
digital (DVD), en caso de audiencia privada, o con la información que jus­
tifique qué sistema se utilizó.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y CIVIL DEL VIGÉSIMO


CIRCUITO.
XX.1o.P.C. J/1 P (11a.)

Amparo en revisión 80/2023. 28 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Velia del Carmen López Rivera, secretaria de tribunal autorizada por el Pleno
del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones de
Magistrada. Secretaria: Milagros Trinidad Amador Díaz.

Amparo en revisión 98/2023. 11 de julio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Velia del Carmen López Rivera, secretaria de tribunal autorizada por el Pleno
del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones de
Magistrada. Secretaria: Diana Isabel Ivens Cruz.

Amparo en revisión 538/2022. 9 de agosto de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Velia del Carmen López Rivera, secretaria de tribunal autorizada por el Pleno
del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones de
Magistrada. Secretario: Walberto Gordillo Solís.

Amparo en revisión 186/2023. 6 de septiembre de 2023. Unanimidad de votos.


Ponente: Fidel Quiñones Rodríguez. Secretario: Juan Manuel Morán Rodrí­
guez.

Amparo en revisión 167/2023. 22 de septiembre de 2023. Unanimidad de votos.


Ponente: Fidel Quiñones Rodríguez. Secretaria: Marylin Ramírez Avendaño.

Esta tesis se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 16 de octubre de 2023, para los efectos
previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.

Sección Primera Jurisprudencia 4633


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

PRISIÓN PREVENTIVA OFICIOSA. EL AR­TÍCULO 167 DEL CÓDIGO NACIONAL


DE PROCEDIMIENTOS PENALES EN LA PORCIÓN QUE LA REGULA ES
INCONVENCIONAL, DE CONFORMIDAD CON LA SENTENCIA EMITIDA POR
LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS EN EL CASO
GARCÍA RODRÍGUEZ Y OTRO VS. MÉXICO.

AMPARO EN REVISIÓN 76/2023. 30 DE MAYO DE 2023. UNANI­


MIDAD DE VOTOS. PONENTE: JAIME FLORES CRUZ. SECRE­
TARIO: IVÁN OSBALDO JACOBO CORTÉS.

CONSIDERANDO:

NOVENO.—Decisión. Los agravios son fundados con la debida suplencia


de la queja, conforme a lo previsto en el ar­tícu­lo 79, fracción III, inciso a), de la
Ley de Amparo.

Apoya lo anterior la tesis 2a./J. 67/2017 (10a.), de la Segunda Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 44, Tomo I, julio de 2017, página
263, con número de registro digital: 2014703, que dice:

"SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE. SÓLO DEBE EXPRESARSE SU


APLICACIÓN EN LA SENTENCIA CUANDO DERIVE EN UN BENEFICIO PARA
EL QUEJOSO O RECURRENTE (LEY DE AMPARO VIGENTE HASTA EL 2 DE
ABRIL DE 2013). La figura de la suplencia de la queja deficiente prevista en el
ar­tícu­lo 76 Bis de la Ley de Amparo abrogada, consiste en examinar cuestiones no
propuestas por el quejoso o recurrente en sus conceptos de violación o agravios,
respectivamente; sin embargo, no debe ser absoluta en el sentido de expresar
su aplicación, sino sólo en aquellos casos donde el juzgador la considere útil
para favorecer al beneficiado y, por ende, resulte procedente el amparo, por lo
que no debe incluirse en la motivación de la sentencia el estudio del acto recla­
mado en suplencia cuando dicho análisis, lejos de beneficiar al promovente, lo
perjudique o no le reporte utilidad alguna."

En efecto, el ahora recurrente precisó que le causa agravio la resolución


recurrida respecto al tópico relativo a la medida cautelar de prisión preventiva

4634 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

oficiosa que le fue impuesta, pues el Juez Federal consideró que al tratarse
del delito de pederastia, previsto en el ar­tícu­lo 327 del Código Penal del Estado de
Tabasco, se encuentra catalogado como de prisión preventiva oficiosa en los ar­
tícu­los 19 constitucional y 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales.

Agregó que el Juez Federal no atendió puntualmente la solicitud que se


le hizo en la demanda de amparo, respecto a que el asunto debía resolverlo
atendiendo al principio pro persona, lo que implicaba que acudiera a la norma
que contemplara la protección más amplia, ya fuere en el derecho nacional o
internacional.

Así, señaló el recurrente que en contraposición al derecho nacional que


contempla la prisión preventiva oficiosa en automático para restringir la libertad,
el derecho internacional contempla la prisión preventiva, no como regla general ni
en automático, en congruencia con el derecho a la libertad previsto en el ar­tícu­lo
7, numeral 1, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Además, refirió que el Juez Federal debió acudir a la norma internacional


por ser el ordenamien­to que protege con mayor amplitud el derecho a la libertad
personal, lo anterior con remisión expresa al ar­tícu­lo 1o., párrafo segundo, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Menciona también que el Juez Federal no atendió al principio de propor­


cionalidad para imponer la prisión preventiva oficiosa, esto es, que el Ministerio
Público tenía que justificar por qué otras medidas cautelares no serían sufi­
cientes para los fines legales a que se refiere el ar­tícu­lo 153 del Código Nacional
de Procedimien­tos Penales, en congruencia con la parte inicial del párrafo se­
gundo del ar­tícu­lo 19 constitucional.

Finalmente, refiere el recurrente que el Juez Federal no realizó un control


de convencionalidad para privilegiar el derecho a la libertad del impu­tado por
encima de la prisión preventiva, atendiendo a que los tratados internacionales
también son ley suprema y que los Jueces están obligados a aplicarlos, aten­
diendo, claro está, al principio pro persona, aplicando la norma que más le
beneficie.

Sección Primera Jurisprudencia 4635


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Agravios que resultan, se itera, fundados, suplidos en su queja deficiente


y suficientes para modificar la sentencia recurrida y conceder el amparo solici­
tado respecto al tópico de la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa que
le fue impuesta, con base en las siguientes consideraciones.

Medida cautelar de prisión preventiva oficiosa. A criterio de este órgano de


control constitucional, el Juez Federal no estuvo en lo correcto al resolver sobre
tal tópico.

En efecto, en el caso, tras la solicitud del Ministerio Público de imponer la


referida medida cautelar al aquí recurrente, y habiendo realizado la defensa
manifestaciones al respecto, la Jueza de Control acordó favorablemente la peti­
ción de la Fiscalía, para ello manifestó basarse en el ar­tícu­lo 19, segundo párrafo,
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en relación al 155,
fracción XIV, del Código Nacional de Procedimien­tos Penales. Es importante
destacar que si bien la responsable no menciona el ar­tícu­lo 167 de la ley pro­
cesal penal aplicable, su razonamien­to jurídico conduce a la norma de que se
trata, ya que tal precepto legal es el que dispone que el delito de pederastia
es de aquellos que ameritan prisión preventiva oficiosa. Aún más, porque en este
asunto, antes de cualquier violación de índole procesal o formal, se atiende de
manera preferente el vicio de fondo destacado en los agravios, atento a lo esta­
blecido en el último párrafo del ar­tícu­lo 79 de la Ley de Amparo.

Al respecto, es de atenderse la tesis del Pleno de la Suprema Corte de


Justicia de la Nación, de rubro y texto siguientes:

"FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN. EL CUMPLIMIENTO A DICHA GA­


RANTÍA TRATÁNDOSE DE RESOLUCIONES JURISDICCIONALES SE VERIFICA
SIN QUE SE INVOQUEN DE MANERA EXPRESA SUS FUNDAMENTOS, CUANDO
LOS RAZONAMIENTOS DE ÉSTAS CONDUZCAN A LAS NORMAS APLICADAS.
La garantía de legalidad consagrada en el ar­tícu­lo 16 de la Constitución Federal
consiste en la obligación que tiene la autoridad de fundar y motivar todo acto
de molestia que se dirija a los particulares, pero su cumplimien­to se verifica de
manera distinta tratándose de actos administrativos y de resoluciones jurisdic­
cionales. Lo anterior es así, porque en el acto administrativo que afecta de ma­
nera unilateral los intereses del gobernado, se debe cumplir con la formalidad de

4636 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

invocar de manera precisa los fundamentos del mismo, a efecto de que esté en
posibilidad de conocer el sustento jurídico del acto que le afecta, mientras que
la resolución jurisdiccional presupone el debido proceso legal en que se plantea
un conflicto o una litis entre las partes, en el cual el actor establece sus preten­
siones apoyándose en un derecho y el demandado lo objeta mediante defensas
y excepciones, constituyendo la fundamentación de la resolución el análisis ex­
haustivo de los puntos que integran la litis, es decir, el estudio de las acciones
y excepciones del debate, sin que se requiera de la formalidad que debe pre­
valecer en los actos administrativos, toda vez que dentro del citado análisis se
dan razonamien­tos que involucran las disposiciones en que se funda la resolu­
ción, aun sin citarlas de forma expresa. En consecuencia, aun cuando por regla
general la autoridad emisora de una resolución jurisdiccional está obligada a
fundar tal acto citando los preceptos con los que se cumpla esa exigencia, ex­
cepcionalmente, si los razonamien­tos de la resolución conducen a la norma
aplicada, la falta de formalidad puede dispensarse, de ahí que las resoluciones
jurisdiccionales cumplen con la garantía constitucional de referencia sin nece­
sidad de invocar de manera expresa el o los preceptos que las fundan, cuando
de la resolución se advierte con claridad el ar­tícu­lo en que se basa." (Registro
digital: 191358. Instancia: Pleno. Novena Época. Materias: constitucional y
común. Tesis: P. CXVI/2000. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Tomo XII, agosto de 2000, página 143. Tipo: aislada)

Ahora bien, este Tribunal Colegiado considera que la medida cautelar de


prisión preventiva oficiosa, materia de estudio, se sustenta en normas inconven­
cionales, como enseguida se explica.

En principio, se tiene que con la reforma constitucional al ar­tícu­lo 1o. de


la Carta Magna en materia de derechos humanos, publicada en el Diario Oficial
de la Federación el diez de junio de dos mil once, en nuestro sistema jurídico se
abandonó la idea de que por virtud del principio de supremacía constitucional,
inmerso en el ar­tícu­lo 133 de la propia Ley Fundamental, el examen de la cons­
titucionalidad de leyes constituía una facultad exclusiva de los órganos del Poder
Judicial de la Federación, a través de las vías idóneas para ello, pues tal limi­
tación de­sapareció al rediseñarse la forma en que los órganos del sistema juris­
diccional mexicano deben ejercer el control de constitucionalidad.

Sección Primera Jurisprudencia 4637


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En efecto, a partir de la citada reforma constitucional, todas las autoridades


de nuestro país, principalmente las de carácter jurisdiccional, están facultadas y
obligadas, en el ámbito de sus competencias, a observar los derechos inmersos
en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano
es Parte.

En ejercicio de tal facultad los Jueces nacionales, tanto federales como


locales, se encuentran facultados para emitir pronunciamien­to en respeto y ga­
rantía de los derechos humanos reconocidos por la Constitución Mexicana y los
tratados internacionales, con la limitante de que los Jueces nacionales, en ejer­
cicio de esta facultad, no están en posibilidad de hacer declaratoria de inconsti­
tucionalidad de normas generales, sino sólo a inaplicarlas en el caso concreto.

Así, dentro de este nuevo paradigma constitucional, nuestro Más Alto Tri­
bunal del País sostuvo, entre otros, el criterio relativo a que los Jueces del país,
en el ámbito de su competencia, se encuentran obligados a dejar de aplicar las
normas inferiores cuando sean contrarias a las contenidas en la Constitución y
en los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

Todo lo anterior encuentra sustento en el criterio contenido en la tesis


P. LXVII/2011 (9a.), localizable en la página 535 del Semanario Judicial de la
Fede­ración y su Gaceta, Décima Época, Libro III, Tomo 1, diciembre de 2011 con
número de registro digital: 160589, que dice así:

"CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO EN UN MODELO DE


CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD. De conformidad con lo previsto
en el ar­tícu­lo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
todas las autoridades del país, dentro del ámbito de sus competencias, se en­
cuentran obligadas a velar no sólo por los derechos humanos contenidos en la
Constitución Federal, sino también por aquellos contenidos en los instrumentos
internacionales celebrados por el Estado Mexicano, adoptando la interpretación
más favorable al derecho humano de que se trate, lo que se conoce en la doc­
trina como principio pro persona. Estos mandatos contenidos en el ar­tícu­lo 1o.
constitucional, reformado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la
Federación de 10 de junio de 2011, deben interpretarse junto con lo establecido

4638 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

por el diverso 133 para determinar el marco dentro del que debe realizarse el
control de convencionalidad ex officio en materia de derechos humanos a cargo
del Poder Judicial, el que deberá adecuarse al modelo de control de constitu­
cionalidad existente en nuestro país. Es en la función jurisdiccional, como está
indicado en la última parte del ar­tícu­lo 133 en relación con el ar­tícu­lo 1o. cons­
titucionales, en donde los Jueces están obligados a preferir los derechos huma­
nos contenidos en la Constitución y en los tratados internacionales, aun a pesar
de las disposiciones en contrario que se encuentren en cualquier norma inferior.
Si bien los Jueces no pueden hacer una declaración general sobre la invalidez
o expulsar del orden jurídico las normas que consideren contrarias a los dere­
chos humanos contenidos en la Constitución y en los tratados (como sí sucede en
las vías de control directas establecidas expresamente en los ar­tícu­los 103, 105
y 107 de la Constitución), sí están obligados a dejar de aplicar las normas infe­
riores dando preferencia a las contenidas en la Constitución y en los tratados en
la materia."

Cabe citar también al respecto, las tesis sustentadas por nuestro Más Alto
Tribunal del País, cuyos datos de identificación, rubro y texto son los siguientes:

"CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO EN UN MODELO DE


CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD. De conformidad con lo previsto
en el ar­tícu­lo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
todas las autoridades del país, dentro del ámbito de sus competencias, se en­
cuentran obligadas a velar no sólo por los derechos humanos contenidos en la
Constitución Federal, sino también por aquellos contenidos en los instrumentos
internacionales celebrados por el Estado Mexicano, adoptando la interpretación
más favorable al derecho humano de que se trate, lo que se conoce en la doc­
trina como principio pro persona. Estos mandatos contenidos en el ar­tícu­lo 1o.
constitucional, reformado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la
Federación de 10 de junio de 2011, deben interpretarse junto con lo estable­
cido por el diverso 133 para determinar el marco dentro del que debe realizarse
el control de convencionalidad ex officio en materia de derechos humanos a
cargo del Poder Judicial, el que deberá adecuarse al modelo de control de cons­
titucionalidad existente en nuestro país. Es en la función jurisdiccional, como
está indicado en la última parte del ar­tícu­lo 133 en relación con el ar­tícu­lo 1o.

Sección Primera Jurisprudencia 4639


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

constitucionales, en donde los Jueces están obligados a preferir los derechos


humanos contenidos en la Constitución y en los tratados internacionales, aun a
pesar de las disposiciones en contrario que se encuentren en cualquier norma
inferior. Si bien los Jueces no pueden hacer una declaración general sobre la in­
validez o expulsar del orden jurídico las normas que consideren contrarias a los
derechos humanos contenidos en la Constitución y en los tratados (como sí
sucede en las vías de control directas establecidas expresamente en los ar­tícu­
los 103, 105 y 107 de la Constitución), sí están obligados a dejar de aplicar las
normas inferiores dando preferencia a las contenidas en la Constitución y en
los tratados en la materia." [Registro digital: 160589. Instancia: Pleno. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro III, Tomo
1, diciembre de 2011. Tesis: P. LXVII/2011(9a.), página: 535]

"CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Y DE CONVENCIONALIDAD (RE­


FORMA CONSTITUCIONAL DE 10 DE JUNIO DE 2011). Mediante reforma
publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011, se modi­
ficó el ar­tícu­lo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
rediseñándose la forma en la que los órganos del sistema jurisdiccional mexicano
deberán ejercer el control de constitucionalidad. Con anterioridad a la reforma
apuntada, de conformidad con el texto del ar­tícu­lo 103, fracción I, de la Consti­
tución Federal, se entendía que el único órgano facultado para ejercer un control
de constitucionalidad lo era el Poder Judicial de la Federación, a través de los
medios establecidos en el propio precepto; no obstante, en virtud del reformado
texto del ar­tícu­lo 1o. constitucional, se da otro tipo de control, ya que se esta­
bleció que todas las autoridades del Estado Mexicano tienen obligación de res­
petar, proteger y garantizar los derechos humanos reconocidos en la Constitución
y en los tratados internacionales de los que el propio Estado Mexicano es parte,
lo que también comprende el control de convencionalidad. Por tanto, se con­
cluye que en el sistema jurídico mexicano actual, los Jueces nacionales tanto
federales como del orden común, están facultados para emitir pronunciamien­
to en respeto y garantía de los derechos humanos reconocidos por la Constitu­
ción Federal y por los tratados internacionales, con la limitante de que los Jueces
nacionales, en los casos que se sometan a su consideración distintos de las vías
directas de control previstas en la Norma Fundamental, no podrán hacer decla­
ratoria de inconstitucionalidad de normas generales, pues únicamente los órga­
nos integrantes del Poder Judicial de la Federación, actuando como Jueces

4640 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

constitucionales, podrán declarar la inconstitucionalidad de una norma por no


ser conforme con la Constitución o los tratados internacionales, mientras que las
demás autoridades jurisdiccionales del Estado Mexicano sólo podrán inaplicar
la norma si consideran que no es conforme a la Constitución Federal o a los
tratados internacionales en materia de derechos humanos." [Registro digital:
2002264. Instancia: Primera Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Décima Época, Libro XV, Tomo 1, diciembre de 2012. Tesis: 1a./J.
18/2012 (10a.), página: 420]

"CONTROL DIFUSO. SU EJERCICIO EN EL JUICIO CONTENCIOSO ADMI­


NISTRATIVO. Si bien es cierto que, acorde con los ar­tícu­los 1o. y 133 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las autoridades juris­
diccionales ordinarias, para hacer respetar los derechos humanos establecidos
en la propia Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado
Mexicano sea parte, pueden inaplicar leyes secundarias, lo que constituye un
control difuso de su constitucionalidad y convencionalidad, también lo es que
subsiste el control concentrado de constitucionalidad y convencionalidad de
leyes, cuya competencia corresponde en exclusiva al Poder Judicial de la Fe­
deración, a través del juicio de amparo, las controversias constitucionales y las
acciones de inconstitucionalidad. La diferencia entre ambos medios de control
(concentrado y difuso), estriba en que, en el primero, la competencia específica
de los órganos del Poder Judicial de la Federación encargados de su ejercicio
es precisamente el análisis de constitucionalidad y convencionalidad de leyes,
por tanto, la controversia consiste en determinar si la disposición de carácter
general impugnada expresamente es o no contraria a la Constitución y a los tra­
tados internacionales, existiendo la obligación de analizar los argumentos que al
respecto se aduzcan por las partes; en cambio, en el segundo (control difuso)
el tema de inconstitucionalidad o inconvencionalidad no integra la litis, pues ésta
se limita a la materia de legalidad y, por ello, el juzgador por razón de su función,
prescindiendo de todo argumento de las partes, puede de­saplicar la norma.
Ahora bien, en el juicio contencioso administrativo, la competencia específica
del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa es en materia de legali­
dad y, por razón de su función jurisdiccional, este tribunal puede ejercer control
difuso; sin embargo, si el actor formula conceptos de nulidad expresos, solici­
tando al tribunal administrativo el ejercicio del control difuso respecto de deter­
minada norma, de existir coincidencia entre lo expresado en el concepto de
nulidad y el criterio del tribunal, éste puede inaplicar la disposición respectiva,

Sección Primera Jurisprudencia 4641


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

expresando las razones jurídicas de su decisión, pero si considera que la norma


no tiene méritos para ser inaplicada, bastará con que mencione que no advirtió
violación alguna de derechos humanos, para que se estime que realizó el control
difuso y respetó el principio de exhaustividad que rige el dictado de sus senten­
cias, sin que sea necesario que de­sarrolle una justificación jurídica exhaustiva
en ese sentido, dando respuesta a los argumentos del actor, pues además de
que el control difuso no forma parte de su litis natural, obligarlo a realizar el es­
tudio respectivo convierte este control en concentrado o directo, y transforma la
competencia genérica del tribunal administrativo en competencia específica.
Así, si en el juicio de amparo se aduce la omisión de estudio del concepto de
nulidad relativo al ejercicio de control difuso del tribunal ordinario, el juzgador
debe declarar ineficaces los conceptos de violación respectivos, pues aun
cuando sea cierto que la Sala responsable fue omisa, tal proceder no amerita
que se conceda el amparo para que se dicte un nuevo fallo en el que se ocupe
de dar respuesta a ese tema, debido a que el Poder Judicial de la Federación
tiene competencia primigenia respecto del control de constitucionalidad de
normas generales y, por ello, puede abordar su estudio al dictar sentencia.
Si, además, en la demanda de amparo se aduce como concepto de violación
la inconstitucionalidad o inconvencionalidad de la ley, el juzgador sopesará de­
clarar inoperantes los conceptos de violación relacionados con el control difuso
y analizar los conceptos de violación enderezados a combatir la constituciona­
lidad y convencionalidad del precepto en el sistema concentrado." [Registro
digital: 2006186. Instancia: Segunda Sala. Fuente: Gaceta del Semanario Judi­
cial de la Federación, Décima Época, Libro 5, Tomo I, abril de 2014. Tesis: 2a./J.
16/2014 (10a.), página: 984]

"CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Y CONVENCIONALIDAD. CONDI­


CIONES PARA SU EJERCICIO OFICIOSO POR LOS ÓRGANOS JURISDICCIO­
NALES FEDERALES. El párrafo segundo del ar­tícu­lo 1o. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos dispone que las normas relativas a los
derechos humanos se interpretarán de conformidad con la propia Constitución
y con los tratados internacionales de la materia, favoreciendo en todo tiempo a
las personas la protección más amplia, de donde deriva que los tribunales fe­
derales, en los asuntos de su competencia, deben realizar el estudio y análisis
ex officio sobre la constitucionalidad y convencionalidad de las normas aplica­
das en el procedimien­to, o en la sentencia o laudo que ponga fin al juicio. Ahora,
esta obligación se actualiza únicamente cuando el órgano jurisdiccional advierta

4642 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

que una norma contraviene derechos humanos contenidos en la Constitución


Federal o en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea
Parte, aun cuando no haya sido impugnada, porque con su ejercicio oficioso se
garantiza la prevalencia de los derechos humanos frente a las normas ordina­
rias que los contravengan. De otra manera, el ejercicio de constitucionalidad y
convencionalidad de normas generales no tendría sentido ni beneficio para el
quejoso, y sólo propiciaría una carga, en algunas ocasiones desmedida, en
la labor jurisdiccional de los Jueces de Distrito y Magistrados de Circuito." [Regis­
tro digital: 2006808. Instancia: Segunda Sala. Fuente: Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 7, Tomo I, junio de 2014. Tesis:
2a./J. 69/2014 (10a.), página: 555]

"CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Y CONVENCIONALIDAD EX


OFFICIO. CONDICIONES GENERALES PARA SU EJERCICIO. La autoridad
judicial, para ejercer el control ex officio en los términos establecidos en el ex­
pediente Varios 912/2010 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, debe
asegurarse que se ha actualizado la necesidad de hacer ese tipo de control, es
decir, en cada caso debe determinar si resulta indispensable hacer una interpre­
tación conforme en sentido amplio, una en sentido estricto o una inaplicación, lo
cual ocurre cuando se está en presencia de una norma que resulta sospechosa
o dudosa de cara a los parámetros de control de los derechos humanos. De este
modo, cuando una norma no genera sospechas de invalidez para el juzgador,
por no parecer potencialmente violatoria de derechos humanos, entonces no se
hace necesario un análisis de constitucionalidad y convencionalidad exhaustivo,
porque la presunción de constitucionalidad de que gozan todas las normas ju­
rídicas no se ha puesto siquiera en entredicho. Lo anterior es así, porque como
se señaló en el citado expediente Varios, las normas no pierden su presunción
de constitucionalidad sino hasta que el resultado del control así lo refleje, lo que
implica que las normas que son controladas puedan incluso salvar su presunción
de constitucionalidad mediante la interpretación conforme en sentido amplio, o
en sentido estricto." [Registro digital: 2010954. Instancia: Primera Sala. Fuente:
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 27, Tomo
I, febrero de 2016. Tesis: 1a./J. 4/2016 (10a.), página: 430]

Es cierto que en las tesis insertas el Alto Tribunal de la Nación fue enfático
en que el control difuso de constitucionalidad y/o convencionalidad debía ser
realizado por los Jueces nacionales, dentro del ámbito de su competencia, en

Sección Primera Jurisprudencia 4643


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

tanto que para los tribunales de amparo tal facultad quedaba limitada a las normas
que regularan el juicio de amparo, esto es, las contenidas en la Ley de Amparo,
la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y el Código Federal de
Procedimien­tos Civiles, de modo que no era factible realizar dicho control difuso
sobre normas aplicadas por la autoridad responsable en el acto reclamado;
empero, tal criterio quedó superado al emitirse el diverso contenido por el Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que establece:

"CONTROL DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL. CONTENIDO Y AL­


CANCE DEL DEBER DE LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES DEL PODER
JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN DE REALIZARLO AL CONOCER JUICIOS DE
AMPARO DIRECTO E INDIRECTO [ABANDONO DE LAS TESIS AISLADAS P.
IX/2015 (10a.) Y P. X/2015 (10a.)].

"Hechos: Diversos Tribunales Colegiados de Circuito discreparon en torno


al alcance del control de regularidad constitucional ex officio en el juicio de am­
paro, respecto a si debe limitarse a las leyes procesales que rigen el juicio de
amparo (Ley de Amparo, Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y
Código Federal de Procedimien­tos Civiles) o debe incluir, también, las normas
procesales y sustantivas aplicadas en el acto reclamado.

"Criterio jurídico: Los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial de la Fede­


ración cuando actúan en amparo directo e indirecto deben realizar control de re­
gularidad constitucional ex officio, tanto respecto de las disposiciones procesales
que regulan el juicio de amparo, como sobre las normas sustantivas y procesa­
les que se aplicaron en el acto reclamado.

"Justificación: Conforme a lo dispuesto en los ar­tícu­los 1o., 103 y 133 de


la Constitución General, así como a lo resuelto por el Tribunal Pleno de la Su­
prema Corte de Justicia de la Nación al resolver el expediente varios 912/2010,
el control de regularidad constitucional debe realizarse por los Juzgados de
Distrito y los Tribunales Colegiados de Circuito, en el ámbito de sus competen­
cias y procedimien­tos. Así, de una nueva reflexión, este Tribunal Pleno considera
necesario abandonar el criterio reflejado en las tesis aisladas P. IX/2015 (10a.)
y P. X/2015 (10a.), de títulos y subtítulos: ‘CONTROL DE REGULARIDAD CONS­
TITUCIONAL EX OFFICIO. LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

4644 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

DEBEN EJERCERLO SÓLO EN EL ÁMBITO DE SU COMPETENCIA.’ y ‘CONTROL


DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL EX OFFICIO. LOS TRIBUNALES COLE­
GIADOS DE CIRCUITO NO ESTÁN FACULTADOS PARA EJERCERLO RESPECTO
DE NORMAS QUE RIGEN EL JUICIO DE ORIGEN.’, porque dichos órganos ju­
risdiccionales, para dar cumplimien­to al mandato constitucional de proteger,
respetar y prevenir violaciones a los derechos humanos previsto en el ar­tícu­lo
1o. constitucional, deben realizar control ex officio tanto sobre las disposiciones
procesales que regulan el juicio de amparo, directo e indirecto (Ley de Amparo,
Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y Código Federal de
Procedimien­tos Civiles, supletorio de la Ley de Amparo), como sobre cuales­
quiera disposiciones aplicadas en los actos reclamados cuya constitucionalidad
revisan en el juicio constitucional. Lo anterior, porque se estima que el ejercicio
de ese control es necesario para proteger los derechos humanos reconocidos
constitucionalmente; es compatible con razones de seguridad jurídica porque
no interfiere con el funcionamien­to de instituciones como la preclusión o la cosa
juzgada; y armoniza con el funcionamien­to del sistema, ya que respeta el régi­
men federal y la distribución de competencias entre los órganos jurisdiccionales;
en el entendido de que el resultado de ese control se limita a la inaplicación de
normas generales en el acto concreto de aplicación sin generar efectos futuros
y de que, cuando ese control lo realice el Tribunal Colegiado de Circuito, tanto
en amparo directo como indirecto en revisión, con fundamento en los ar­tícu­los 64,
párrafo segundo, y 73, párrafo segundo, de la Ley de Amparo, aplicables por
identidad de razón, y con la finalidad de permitir a las partes conocer la realiza­
ción del control de regularidad constitucional ex officio, éste deberá publicar
previamente el proyecto de sentencia y dar vista a las partes, para que tengan
la oportunidad de exponer lo que a su derecho convenga." [Registro digital:
2024159. Instancia: Pleno. Undécima Época. Materias: común. Tesis: P./J. 2/2022
(11a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Undécima
Época, Libro 10, Tomo I, febrero de 2022, página 7. Tipo: Jurisprudencia]

En el criterio de previa cita, el Alto Tribunal determinó que conforme a los


ar­tícu­los 1o., 103 y 133 de la Constitución General, así como a lo resuelto por el
Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al resolver el ex­
pediente varios 912/2010, el control de regularidad constitucional debe realizar­
se por los Juzgados de Distrito y los Tribunales Colegiados de Circuito, en el
ámbito de sus competencias y procedimien­tos, por lo que en una nueva reflexión

Sección Primera Jurisprudencia 4645


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

era necesario abandonar el criterio reflejado en las tesis aisladas P. IX/2015


(10a.) y P. X/2015 (10a.), de títulos y subtítulos: "CONTROL DE REGULARIDAD
CONSTITUCIONAL EX OFFICIO. LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIR­
CUITO DEBEN EJERCERLO SÓLO EN EL ÁMBITO DE SU COMPETENCIA." y
"CONTROL DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL EX OFFICIO. LOS TRIBUNA­
LES COLEGIADOS DE CIRCUITO NO ESTÁN FACULTADOS PARA EJERCERLO
RESPECTO DE NORMAS QUE RIGEN EL JUICIO DE ORIGEN.", porque dichos
órganos jurisdiccionales –Juzgados de Distrito y los Tribunales Colegiados de
Circuito–, para dar cumplimien­to al mandato constitucional de proteger, respetar
y prevenir violaciones a los derechos humanos previsto en el ar­tícu­lo 1o. cons­
titucional, deben realizar control ex officio tanto sobre las disposiciones proce­
sales que regulan el juicio de amparo directo e indirecto –Ley de Amparo, Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación y Código Federal de Procedimien­
tos Civiles, supletorio de la Ley de Amparo–, como sobre cualquier disposición
aplicada en los actos reclamados cuya constitucionalidad revisan en el juicio
constitucional.

Lo anterior justificó, primero, porque el ejercicio de ese control es necesario


para proteger los derechos humanos reconocidos constitucionalmente; luego,
es compatible con razones de seguridad jurídica porque no interfiere con el
funcionamien­to de instituciones como la preclusión o la cosa juzgada y, por
último, porque armoniza con el funcionamien­to del sistema, ya que respeta el
régimen federal y la distribución de competencias entre los órganos jurisdiccio­
nales; en el entendido de que el resultado de ese control se limita a la inaplica­
ción de normas generales en el acto concreto de aplicación, sin generar efectos
futuros y de que, cuando ese control lo realice el Tribunal Colegiado de Circuito,
tanto en amparo directo como indirecto en revisión, con fundamento en los
ar­tícu­los 64, párrafo segundo y 73, párrafo segundo, de la Ley de Amparo, apli­
cables por identidad de razón, y con la finalidad de permitir a las partes conocer
la realización del control de regularidad constitucional ex officio, éste deberá
publicar previamente el proyecto de sentencia y dar vista a las partes para que
tengan la oportunidad de exponer lo que a su derecho convenga.

Atento a lo anterior, todos los tribunales que conocen del juicio de am­
paro –vía indirecta, directa o en revisión– se encuentran facultados para rea­
lizar el control difuso de constitucionalidad y/o convencionalidad de las normas

4646 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

–procesales o sustantivas– aplicadas en el acto reclamado cuando adviertan en


éstas algún vicio de constitucionalidad o convencionalidad.

Así pues, en ejercicio de la facultad con que cuenta este tribunal para rea­
lizar el control difuso de normas, es que se analiza la convencionalidad del ar­
tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, a partir del bloque
de regularidad constitucional aplicable.

Bloque de regularidad de constitucionalidad y/o convencionalidad. El Alto


Tribunal de la Nación ha señalado que las autoridades judiciales, para realizar
el control de normas, deben aplicar el parámetro de regularidad constitucional, lo
cual claramente no se limita al texto de la norma –nacional o internacional– sino
que se extiende a la interpretación que hagan los órganos autorizados –tribu­
nales constitucionales y organismos internacionales, según corresponda–. Así
también, no soslayó que la Corte Interamericana ha establecido que "los órganos
del Poder Judicial deben ejercer no sólo un control de constitucionalidad, sino
también de convencionalidad ex officio entre las normas internas y la Conven­
ción Americana". De igual forma, sostuvo que el control de convencionalidad es
un control de constitucionalidad desde el punto de vista sustantivo, dada la inter­
pretación material que se hace del ar­tícu­lo 1o. constitucional.

Las consideraciones anteriores se encuentran inmersas en la tesis de la


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro y texto
siguientes:

"PARÁMETRO DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL. SE EXTIENDE A


LA INTERPRETACIÓN DE LA NORMA NACIONAL O INTERNACIONAL. Las
autoridades judiciales deben aplicar el parámetro de regularidad constitucional
–incluidos, por supuesto, los estándares sobre derechos humanos–, lo cual,
claramente, no se limita al texto de la norma –nacional o internacional– sino que
se extiende a la interpretación que hagan los órganos autorizados –tribunales
constitucionales y organismos internacionales según corresponda–. Al respecto,
la Corte Interamericana ha establecido que ‘los órganos del Poder Judicial
deben ejercer no sólo un control de constitucionalidad, sino también de con­
vencionalidad ex officio entre las normas internas y la Convención Americana’.
En similar sentido, el Pleno de esta Suprema Corte de Justicia estableció, en la

Sección Primera Jurisprudencia 4647


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

contradicción de tesis 21/2011, que ‘el control de convencionalidad es un control


de constitucionalidad desde el punto de vista sustantivo, dada la interpretación
material que se hace del ar­tícu­lo 1o. constitucional’. [Registro digital: 2010426.
Instancia: Primera Sala. Décima Época. Materias(s): constitucional. Tesis: 1a.
CCCXLIV/2015 (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Décima Época, Libro 24, Tomo I, noviembre de 2015, página 986. Tipo: Aislada]

Ahora, también importa destacar que el Estado Mexicano ratificó la Con­


vención Americana sobre Derechos Humanos –Pacto de San José– el veinticua­
tro de marzo de mil novecientos ochenta y uno, y aceptó el dieciséis de diciembre
de mil novecientos noventa y ocho la competencia contenciosa de la Corte In­
teramericana de Derechos Humanos, por lo cual las sentencias que ésta emite
son vinculantes para el Estado Mexicano.

Al respecto, resultan ilustrativos los criterios sustentados por el Más Alto


Tribunal del País, cuyos rubros y textos son los siguientes:

"SENTENCIAS DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMA­


NOS. TODAS LAS AUTORIDADES DEL ESTADO MEXICANO, INCLUYENDO EL
PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN, DEBEN ACATAR LO ORDENADO EN
AQUÉLLAS. El Poder Judicial de la Federación tiene la obligación de acatar una
orden que le incumba por estar contenida en una sentencia de un tribunal inter­
nacional, como sería el caso de juzgar a los perpetradores de violaciones de
derechos humanos declaradas por el organismo internacional. Así, conforme a
las obligaciones internacionales adquiridas soberanamente por México, todos
sus Poderes deben cumplir con lo ordenado en las sentencias emitidas contra
el Estado Mexicano. Esto tiene su fundamento en el ar­tícu­lo 26 de la Convención
de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que establece el principio pacta sunt
servanda, y que prescribe que todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser
cumplido por ellas de buena fe y, para el caso específico del Sistema Interame­
ricano de Protección de Derechos Humanos, en el ar­tícu­lo 68.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos que establece que los Estados Parte se
comprometen a cumplir la decisión de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, en todo caso en que sean partes." [Registro digital: 2006181. Instancia:
Primera Sala, Décima Época. Tesis: 1a. CXLIV/2014 (10a.). Fuente: Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Libro 5, Tomo I, abril de 2014, página 823]

4648 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. EFECTOS DE


SUS SENTENCIAS EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO MEXICANO. El Estado
Mexicano se adhirió a la Convención Americana sobre Derechos Humanos el
24 de marzo de 1981 y reconoció la competencia contenciosa de la Corte In­
teramericana de Derechos Humanos el 16 de diciembre de 1998, mediante
declaración unilateral de voluntad que fue publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 24 de febrero de 1999. En ese sentido, los ar­tícu­los 133 y 1o. de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconocen la vigencia
de los tratados internacionales en nuestro ordenamien­to jurídico interno y esta­
blecen la obligación de las autoridades nacionales de aplicar los derechos
humanos de conformidad con la Constitución y los tratados internacionales vi­
gentes en nuestro país. Por lo anterior, la ratificación de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos y el reconocimien­to de la jurisdicción contenciosa de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, generan como una consecuen­
cia ineludible que las sentencias emitidas por dicho tribunal internacional, en
aquellos casos en los cuales México haya sido parte en el juicio, resulten obli­
gatorias para el Estado Mexicano, incluidos todos los Jueces y tribunales que
lleven a cabo funciones materialmente jurisdiccionales. Esta obligatoriedad al­
canza no sólo a los puntos resolutivos de las sentencias en comento, sino a
todos los criterios interpretativos contenidos en las mismas." [Registro digital:
2000206. Instancia: Primera Sala, Décima Época. Materias: constitucional y
penal. Tesis: 1a. XIII/2012 (10a.). Fuente: Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Libro V, Tomo 1, febrero de 2012, página 650]

"SENTENCIAS EMITIDAS POR LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS


HUMANOS EN ASUNTOS DONDE EL ESTADO MEXICANO FUE PARTE. PARA
QUE SUS CRITERIOS TENGAN CARÁCTER VINCULANTE NO REQUIEREN SER
REITERADOS. De los párrafos 339 y 347 de la sentencia dictada por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en el caso Radilla Pacheco Vs. Estados
Unidos Mexicanos, se advierte que los Jueces y tribunales internos, además de
velar por el cumplimien­to de las disposiciones de fuente internacional, deben
tomar en cuenta la interpretación que de éstas ha realizado esa Corte, así como
la obligación del Estado de garantizar que la conducta que motivó su responsa­
bilidad no se repita. De lo anterior se sigue que la interpretación en materia de
derechos humanos realizada por esa Corte Internacional, al resolver un caso
en el que el Estado Mexicano fue Parte, aun cuando se trate de una sentencia

Sección Primera Jurisprudencia 4649


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

aislada por lo que hace a éste, adquiere el carácter y fuerza vinculante de pre­
cedente jurisprudencial, máxime que este Alto Tribunal, en la tesis aislada P.
LXV/2011 (9a.), de rubro: ‘SENTENCIAS EMITIDAS POR LA CORTE INTERAME­
RICANA DE DERECHOS HUMANOS. SON VINCULANTES EN SUS TÉRMINOS
CUANDO EL ESTADO MEXICANO FUE PARTE EN EL LITIGIO.’, derivada de la
resolución del expediente varios 912/2010, sostuvo que las resoluciones pronun­
ciadas por la Corte Interamericana son obligatorias para todos los órganos del
Estado Mexicano, al haber figurado como parte en un litigio concreto, siendo
vinculantes para el Poder Judicial. Por tanto, para que los criterios de las sen­
tencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en asuntos
donde el Estado Mexicano fue parte adquieran el carácter de vinculantes, no
requieren ser reiterados, máxime que respecto de estas sentencias no operan
las reglas que para la conformación de la jurisprudencia prevé el ar­tícu­lo 192
de la Ley de Amparo." [Registro digital: 2003156. Instancia: Pleno, Décima
Época. Materias: constitucional. Tesis: P. III/2013 (10a.). Fuente: Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta, Libro XVIII, Tomo 1, marzo de 2013, página 368]

De igual forma, cabe destacar que la Corte Interamericana de Derechos


Humanos ha reconocido en diversas sentencias que la prisión preventiva, en sí
misma, no es contraria al derecho internacional de los derechos humanos y
constituye una medida que los Estados pueden adoptar, siempre y cuando éstas
se ajusten a los requisitos convencionales, lo cual ha fijado en cada caso con­
tencioso resuelto sobre este tópico.

Así, en el caso "López Álvarez Vs. Honduras"1 la Corte Interamericana de­


terminó esencialmente que las características personales del supuesto autor y
la gravedad del delito no son, por sí mismos, justificación suficiente de la prisión
preventiva.

Luego, en el caso "Jenkins Vs. Argentina"2 la Corte Interamericana sostuvo,


en lo medular, que la regulación que excluía automáticamente del beneficio de
tiempo máximo de prisión preventiva para todas aquellas personas impu­tadas

1
https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articu­los/seriec_141_esp.pdf
2
https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articu­los/seriec_397_esp.pdf

4650 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

por narcotráfico, es decir, sobre la base del delito específico impu­tado, constituía
una normativa discriminatoria, arbitraria y violatoria del principio de presunción de
inocencia, conforme a los ar­tícu­los 1.1, 2, 7.1, 7.3, 7.5, 24 y 8.2 de la Convención
Americana.

En tratándose de México, la Corte Interamericana de Derechos Humanos,


al resolver el caso "Tzompaxtle Tecpile y otros contra México"3 –siete de no­
viembre de dos mil veintidós– determinó que la prisión preventiva regulada en el
ar­tícu­lo 161 del Código Federal de Procedimien­tos Penales –de mil novecientos
noventa y nueve–, aplicable al proceso penal inquisitivo mixto o tradicional,
es contraria a la Convención Americana porque: a) no hace referencia a las fi­
nalidades de la prisión preventiva, ni a los peligros procesales que buscaría
precaver para los casos de prisión preventiva oficiosa por delincuencia organi­
zada; b) tampoco se propone ponderar a través de un análisis la necesidad de
la medida frente a otras medidas menos lesivas para los derechos de la persona
procesada, como lo serían las medidas alternativas a la privación a la libertad;
y, c) se establece preceptivamente la aplicación de la prisión preventiva para
los delitos que revisten cierta gravedad, una vez establecidos los presupuestos
materiales, sin que se lleve a cabo un análisis de la necesidad de la cautela
frente a las circunstancias particulares del caso.

Finalmente, en reciente data la Corte Interamericana de Derechos Humanos,


el veintisiete de enero de dos mil veintitrés, al resolver el caso "García Rodríguez
y otro Vs. México", sentencia notificada oficialmente al Estado Mexicano el doce
de abril del propio año, realizó –entre otros– un análisis sobre la compatibili­
dad de la figura de la prisión preventiva oficiosa con la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en donde resolvió que el ar­tícu­lo 319 del Código de
Procedimien­tos Penales para el Estado de México –de dos mil– y el ar­tícu­lo 19
de la Constitución –en su texto reformado en el año dos mil ocho–, son contrarios
a los parámetros establecidos en la propia Convención.

Esta última sentencia es de suma relevancia para el sistema jurídico mexicano,


ya que en ésta la Corte Interamericana de Derechos Humanos –siempre en lo

3
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Sección Primera Jurisprudencia 4651


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

que atañe a la prisión preventiva oficiosa, que es lo que interesa para este es­
tudio–, hizo una declaratoria importante e impuso dos obligaciones al Estado
Mexicano, tal como se advierte de las consideraciones en las que se sustenta
el fallo, las que se transcriben a continuación:

"b) La prisión preventiva en el ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana y en


el Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de México de 2000.

"152. Los representantes y la Comisión alegaron que la figura de la prisión


preventiva oficiosa que fue aplicada en el caso concreto resultaba contraria per
se a la Convención Americana y vulneraba los derechos a la libertad personal
(ar­tícu­lo 7 de la Convención Americana) y a la presunción de inocencia (ar­tícu­lo
8.2 de la Convención).

"153. A continuación, la Corte analizará esos alegatos en el siguiente orden:


a) aspectos generales sobre la prisión preventiva, el derecho a la libertad per­
sonal y la presunción de inocencia; b) la compatibilidad de la figura de la prisión
preventiva contenida en el Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de
México de 2000 y en el ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana con la Conven­
ción American; y, c) conclusión.

"i. Aspectos generales sobre la prisión preventiva, el derecho a la libertad


personal y la presunción de inocencia

"154. De forma preliminar, corresponde recordar que los Estados tienen la


obligación de garantizar la seguridad y mantener el orden público dentro de su
territorio, y que, por consiguiente, deben emplear los medios necesarios para
luchar contra los fenómenos de delincuencia y criminalidad organizada inclu­
yendo medidas que impliquen restricciones o, incluso, privaciones a la libertad
personal. Sin perjuicio de lo anterior, el poder del Estado no es ilimitado para
alcanzar sus fines, independientemente de la gravedad de ciertas acciones y
de la culpabilidad de sus presuntos autores. En particular, las autoridades no
pueden vulnerar los derechos reconocidos en la Convención Americana, tales
como los derechos a la presunción de inocencia, a la libertad personal, al debido
proceso y no pueden llevar a cabo detenciones ilegales o arbitrarias, entre

4652 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

otros.4 La prisión preventiva en sí misma no es contraria al derecho internacional


de los derechos humanos y constituye una medida que los Estados pueden
adoptar, siempre y cuando se ajusten a los requisitos convencionales.

"155. Sobre la arbitrariedad referida en el ar­tícu­lo 7.3 de la Convención


Americana, la Corte ha establecido que nadie puede ser sometido a detenciones
o encarcelamien­tos por causas y métodos que –aun calificados de legales–
puedan repu­tarse como incompatibles con el respeto a los derechos fundamen­
tales del individuo por ser, entre otras cosas, irrazonables, imprevisibles o faltos
de proporcionalidad.5 Se requiere que la ley interna, el procedimien­to aplica­
ble y los principios generales expresos o tácitos correspondientes sean, en sí
mismos, compatibles con la Convención. Así, no se debe equiparar el concepto
de "arbitrariedad" con el de ‘contrario a ley’, sino que debe interpretarse de ma­
nera más amplia a fin de incluir elementos de incorrección, injusticia e imprevi­
sibilidad.6 Por otra parte, el ar­tícu­lo 8.2 se refiere al derecho a la presunción de
inocencia.

"156. La Corte ha considerado que para que una medida cautelar restrictiva
de la libertad no sea arbitraria y no se vea afectado el derecho a la presunción de
inocencia, es necesario que: a) se presenten presupuestos materiales relacio­
nados con la existencia de un hecho ilícito y con la vinculación de la persona
procesada a ese hecho; b) esas medidas cumplan con los cuatro elementos
del ‘test de proporcionalidad’, es decir, con la finalidad de la medida que debe
ser legítima (compatible con la Convención Americana),7 idónea para cumplir

4
Cfr. Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 95.
5
Cfr. Caso Gangaram Panday Vs. Surinam. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de enero
de 1994. Serie C No. 16, párr. 47. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de abril de 2018. Serie C No. 354, párr. 355. Caso
Romero Feris Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de octubre de 2019.
Serie C No. 391, párr. 91. Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 96 y Caso
Villarroel Merino y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 24 de agosto de 2021. Serie C No. 430, párr. 86.
6
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, Excepciones Preliminares, Fondo, Repa­
raciones y Costas, supra, párr. 92. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 355 y Caso
Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 91 y Caso Tzompaxtle, Tecpile y otros Vs, México, supra,
párr. 96.
7
Cfr. Caso Servellón García y otros Vs. Honduras. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152, párr. 89. Caso Mujeres Víctimas

Sección Primera Jurisprudencia 4653


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

con el fin que se persigue, necesaria y estrictamente proporcional;8 y, c) la de­


cisión que las impone contenga una motivación suficiente que permita evaluar
si se ajusta a las condiciones señaladas.9

"157. En lo que se refiere al ‘test de proporcionalidad’, la Corte ha afirmado


que corresponde a la autoridad judicial de­sarrollar un juicio de proporcionali­
dad al momento de imponer una medida privativa de la libertad. La Corte ha
considerado la prisión preventiva como una medida cautelar y no una medida
de carácter punitivo,10 la cual debe aplicarse excepcionalmente, al ser la más
severa que se puede imponer al procesado por un delito, quien goza del dere­
cho a la presunción de inocencia.11 A su vez, este tribunal ha indicado en otros
casos que la privación de la libertad de un impu­tado o de una persona proce­
sada por un delito no puede residir en fines preventivo-generales o preven­
tivo-especiales atribuibles a la pena.12 En consecuencia, ha indicado que la
prisión preventiva, por tratarse de la medida más severa, debe aplicarse excep­
cionalmente y la regla debe ser la libertad del procesado mientras se resuelve
acerca de su responsabilidad penal.13

"158. Dado lo anterior, corresponde a la autoridad judicial imponer medi­


das de esta naturaleza únicamente cuando acredite que: a) la finalidad de las

de Tortura Sexual en Atenco Vs. México, supra, párr. 251. Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra,
párr. 92 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 97.
8
Cfr. Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre
de 2005. Serie C No. 135, párr. 197. Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco Vs. México,
supra, párr. 251. Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 92 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs.
México, supra, párr. 96.
9
Cfr. Caso García Asto y Ramírez Rojas Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2005. Serie C No. 137, párr. 128. Caso Romero Feris Vs.
Argentina, supra, párr. 92 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 96.
10
Cfr. Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de febrero
de 2006. Serie C No. 141, párr. 69 y Caso Tzompaxtle, Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 104.
11
Cfr. Caso Tibi Vs. Ecuador, Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 7 de septiembre de 2004. Serie C No. 114, párr. 106. Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra,
párr. 97 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 104.
12
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, Excepciones Preliminares, Fondo, Repara­
ciones y Costas, supra, párr. 103. Caso Romero Feris Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas,
supra, párr. 97 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 104.
13
Cfr. Caso López Álvarez Vs. Honduras, supra, párr. 67. Caso Barreto Leiva Vs. Venezuela. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de noviembre de 2009. Serie C No. 206, párr. 121. Caso
Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 97 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 104.

4654 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

medidas que priven o restrinjan la libertad sea compatible con la Convención;


b) que las medidas adoptadas sean las idóneas para cumplir con el fin perse­
guido; c) que sean necesarias, en el sentido de que sean absolutamente in­
dispensables para conseguir el fin de­seado y que no exista una medida menos
gravosa respecto al derecho intervenido entre todas aquellas que cuentan con
la misma idoneidad para alcanzar el objetivo propuesto; y, d) que resulten es­
trictamente proporcionales, de tal forma que el sacrificio inherente a la restricción
del derecho a la libertad no resulte exagerado o desmedido frente a las ven­
tajas que se obtienen mediante tal restricción y el cumplimien­to de la finalidad
perseguida.14

"159. En lo que refiere al primer punto, el tribunal ha indicado que la medida


sólo se debe imponer cuando sea necesaria para la satisfacción de un fin legí­
timo, a saber: que el acusado no impedirá el de­sarrollo del procedimien­to ni
eludirá la acción de la justicia.15 Asimismo, ha destacado que el peligro procesal
no se presume, sino que debe realizarse su verificación en cada caso, fundado
en circunstancias objetivas y ciertas del caso concreto.16 La exigencia de dichos
fines encuentra fundamento en los ar­tícu­los 7.3, 7.5 y 8.2 de la Convención.
En ese sentido, corresponde recordar que el Comité de Derechos Humanos de
Naciones Unidas indicó que la reclusión previa al juicio no puede ser preceptiva
ante todo tipo de delito, sino que debe analizarse según las circunstancias de
cada caso y que habrá de determinarse caso a caso cuándo la medida es ra­
zonable y necesaria.17

"160. Respecto de la necesidad, la Corte encuentra que, al ser la privación


de la libertad una medida que implica una restricción a la esfera de acción indi­
vidual, corresponde exigir a la autoridad judicial que imponga dicha medida,

14
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, Excepciones Preliminares, Fondo, Repa­
raciones y Costas, supra, párr. 93. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 356. Caso
Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 98 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 105.
15
Cfr. Caso Suárez Rosero Vs. Ecuador. Fondo. Sentencia de 12 de noviembre de 1997. Serie C
No. 35, párr. 77 y Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 357. Caso Romero Feris Vs.
Argentina, supra, párr. 99 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 106.
16
Cfr. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 357. Caso Romero Feris Vs. Argentina,
supra, párr. 99 y Caso Tzompaxtle Tecpile Vs. México, supra, párr. 106.
17
Cfr. Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observación General No. 35, Libertad y
seguridad personales, CCPR/C/GC/35 (2014), párr. 38.

Sección Primera Jurisprudencia 4655


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

únicamente cuando considere que los demás mecanismos previstos en la ley,


que impliquen un menor grado de injerencia en los derechos individuales, no
son suficientes para satisfacer el fin procesal.18

"161. Asimismo, esta Corte ha sostenido que las medidas alternativas


deben estar disponibles y que sólo se puede imponer una medida restrictiva de
la libertad cuando no sea posible el uso de otras medidas para mitigar sus fun­
damentos, y que las autoridades deben considerar medidas alternativas para
garantizar la comparecencia en el juicio.19 Por su parte, en el sistema univer­
sal de protección de derechos humanos, las Reglas Mínimas de las Naciones
Unidas sobre las Medidas no Privativas de la Libertad se refieren a la prisión
preventiva como último recurso y aclara que en el procedimien­to penal ‘sólo se
recurrirá a la prisión preventiva como último recurso, teniendo debidamente en
cuenta la investigación del supuesto delito y la protección de la sociedad y de
la víctima’. Además, agregan que las medidas sustitutivas de la prisión preven­
tiva ‘se aplicarán lo antes posible’.20 En un reciente caso, el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos ha señalado que la prisión preventiva consiste en una grave
injerencia en los derechos fundamentales y sólo se justifica cuando los tribunales
han considerado y juzgado insuficientes otras medidas menos lesivas.21

"162. En el mismo sentido, la Corte ha dicho –en los casos que se impon­
gan medidas privativas de la libertad–, que el ar­tícu­lo 7.5 establece límites tem­
porales a su duración; por ende, cuando el plazo de la prisión preventiva
sobrepasa lo razonable, procede limitar la libertad del impu­tado con otras me­
didas menos lesivas que aseguren la comparecencia al juicio. Los criterios que
podrán ser tenidos en cuenta para determinar la razonabilidad del plazo deberán

18
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, Excepciones Preliminares, Fondo, Repa­
raciones y Costas, supra, párr. 93. Caso Amrhein y otros Vs. Costa Rica, supra, párr. 356 y Caso
Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 110.
19
Cfr. Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 107 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs.
México, supra, párr. 111.
20
Naciones Unidas, Asamblea General, Reglas Mínimas de las Naciones Unidas sobre las Medi­
das no Privativas de la Libertad (Reglas de Tokio), Resolución 45/110, 14 de diciembre de 1990,
reglas 6.1 y 6.2 y Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr. 108. Asimismo, caso Tzompaxtle
Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 110.
21
Cfr. TEDH. Caso Selahattin Demirtas Vs. Turquía, sentencia de 22 de diciembre de 2020, aplicación
No. 14305/17, párr. 347.

4656 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

tener estrecha relación con las circunstancias particulares del caso concreto.
Teniendo en cuenta lo anterior, a la luz de lo dispuesto en los ar­tícu­los 7.3, 7.5
y 8.2 (presunción de inocencia), la Corte considera que las autoridades internas
deben propender a la imposición de medidas alternativas a la prisión preventiva,
a fin de evitar que se desvirtúe el carácter excepcional de la misma.22 Sobre ese
punto, corresponde recordar que los Principios y Buenas Prácticas sobre la
Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas (III) establecen
que: a) la privación de libertad previo a una sentencia condenatoria debe ser
por el tiempo mínimo necesario; b) la regla es la libertad del impu­tado y la excep­
ción es la prisión preventiva; c) en ciertos casos, cuando se prolonga en de­
masía, los requisitos que se repu­tan normales o suficientes para justificarla
devienen insuficientes y se requiere un mayor esfuerzo argumentativo; y, d)
se debe fundamentar y justificar en el caso concreto.

"163. Asimismo, la Corte ha considerado que cualquier restricción a la li­


bertad que no contenga una motivación suficiente (ar­tícu­lo 8.1) que permita
evaluar si se ajusta a las condiciones señaladas será arbitraria y, por tanto, viola
el ar­tícu­lo 7.3 de la Convención. De este modo, para que se respete la presun­
ción de inocencia (ar­tícu­lo 8.2) al ordenarse medidas cautelares restrictivas de
la libertad, es preciso que el Estado fundamente y acredite, de manera clara y
motivada, según cada caso concreto, la existencia de los referidos requisitos
exigidos por la Convención.23

"ii. La compatibilidad de la figura de la prisión preventiva en el ar­tícu­lo 19


de la Constitución Mexicana y en el Código de Procedimien­tos Penales para el
Estado de México de 2000 con la Convención Americana.

"164. La Corte considera que en el presente caso fue aplicada la figura de la


prisión preventiva de conformidad con lo establecido en la Constitución Mexicana

22
Cfr. Caso Bayarri Vs. Argentina. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 30 de octubre de 2008. Serie C No. 187, párr. 70. Caso Romero Feris Vs. Argentina, supra, párr.
109 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 112.
23
Cfr. Caso Argüelles y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Serie C No. 288, párr. 120. Caso Mujeres Víctimas de Tortura
Sexual en Atenco Vs. México, supra, párr. 251. Caso Jenkins Vs. Argentina. Excepciones Prelimina­
res, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2019. Serie C No. 397, párr.
71 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 113.

Sección Primera Jurisprudencia 4657


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

y lo dispuesto en el Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de México


de 2000. En ese sentido, el auto formal de prisión de 16 de abril de 2002 del
Juez Quinto Penal que dispuso la prisión preventiva de Daniel García Rodríguez,
así como la decisión de 30 de noviembre de 2002 del mismo juzgado mediante
la cual se dispuso la prisión preventiva de Reyes Alpízar Ortiz, se basaron en el
ar­tícu­lo 19 de la Constitución vigente en el año 2002 y en el Código de Pro­ce­
dimien­tos Penales para el Estado de México de 2000 que preveía la posibilidad
de otorgar la libertad provisional de la persona procesada bajo caución, salvo
cuando se trata de ‘delitos graves’ (ar­tícu­lo 319); mientras que otras decisiones
posteriores que revisaron esas medidas cautelares privativas de la libertad se ba­
saron también en la versión revisada del ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana
que dispone la llamada prisión preventiva oficiosa (como por ejemplo la deci­
sión de 24 de noviembre de 2011 del Juzgado Quinto Penal de Primera Instan­
cia, supra párr. 81). De conformidad con lo anterior, corresponde que esta Corte
analice la compatibilidad de la figura de la prisión preventiva contenida en el
ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana, tanto en la redacción que tenía cuando
las presuntas víctimas fueron objeto de la medida cautelar, como en la redacción
reformada en el año 2008, con la Convención Americana. Además, corresponde
analizar la figura de la prisión preventiva en el Código de Procedimien­tos Pe­
nales para el Estado de México de 2000.

"165. Se mencionó que la Constitución Política de México vigente al mo­


mento en que tuvieron lugar los hechos del caso establecía en su ar­tícu­lo 19 que
‘ninguna detención ante autoridad judicial podrá exceder del plazo de setenta
y dos horas, a partir de que el indiciado sea puesto a su disposición, sin que se
justifique con un auto de formal prisión en el que se expresarán: el delito que
se impute al acusado; el lugar, tiempo y circunstancias de ejecución, así como
los datos que arroje la averiguación previa, los que deberán ser bastantes para
comprobar el cuerpo del delito y hacer probable la responsabilidad del indiciado’.

"166. Del mismo modo, la redacción de ese ar­tícu­lo 19 de la Constitución


luego de la reforma del año 2008, agregó un segundo párrafo a continuación
del mencionado supra en el que se establece que el ‘Ministerio Público sólo
podrá solicitar al Juez la prisión preventiva cuando otras medidas cautelares no
sean suficientes para garantizar la comparecencia del impu­tado en el juicio, el
de­sarrollo de la investigación, la protección de la víctima, de los testigos o de
la comunidad, así como cuando el impu­tado esté siendo procesado o haya sido

4658 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

sentenciado previamente por la comisión de un delito doloso. El Juez ordenará


la prisión preventiva oficiosamente en los casos de delincuencia organizada,
homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, delitos cometidos con
medios violentos como armas y explosivos, así como delitos graves que deter­
mine la ley en contra de la seguridad de la nación, el libre de­sarrollo de la perso­
nalidad y de la salud.’

"167. Por su parte, el ar­tícu­lo 319 del Código de Procedimien­tos Penales


para el Estado de México de 2000, vigente en la época de los hechos, establecía
que: ‘Desde el momento en que quede a disposición del órgano jurisdiccional,
todo inculpado tendrá derecho a ser puesto en libertad provisional bajo caución
inmediatamente que lo solicite, si se reúnen los siguientes requisitos … IV. Que
no se trate de alguno de los delitos señalados como graves en la ley penal.’. A
su vez, el ar­tícu­lo 9 del Código Penal del Estado de México de 20 marzo de 2000
establecía que: ‘Se califican como delitos graves para todos los efectos legales:
… el de delincuencia organizada, previsto en el ar­tícu­lo 178; … el de homicidio,
contenido en el ar­tícu­lo 241; el de secuestro, señalado por el ar­tícu­lo 259; … y
los previstos en las leyes especiales cuando la pena máxima exceda de diez
años de prisión.’

"168. En lo que se refiere a la privación de la libertad sin condena en el


marco de un proceso penal, tal como lo establecía el ar­tícu­lo 319 del Código de
Procedimien­tos Penales para el Estado de México de 2000, el tribunal constata
que la norma aludida se refiere únicamente a la concurrencia de los presupues­
tos materiales, es decir, al hecho punible y a la participación del impu­tado, así
como a la gravedad del delito que se le está atribuyendo. La norma no hace
referencia a las finalidades de la prisión preventiva, ni a los peligros procesales
que buscaría precaver, ni tampoco a la exigencia de hacer un análisis de la
necesidad de la medida frente a otras menos lesivas para los derechos de la per­
sona procesada, como lo serían las medidas alternativas a la privación a la
libertad. Por lo tanto, tal como está concebida, la prisión preventiva no tiene fi­
nalidad cautelar alguna y se transforma en una pena anticipada.

"169. En el mismo sentido, esta Corte constata que el ar­tícu­lo 19 reformado


de la Constitución Mexicana, el cual establece que la autoridad judicial ‘ordenará
la prisión preventiva, oficiosamente’ para ciertos delitos, adolece de las mismas
problemáticas que fueron señaladas para el ar­tícu­lo 319 del Código de
Procedimien­tos Penales para el Estado de México de 2000.

Sección Primera Jurisprudencia 4659


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"170. En ambas disposiciones legales, la preceptividad del instituto, además,


limita el rol del Juez afectando su independencia (porque carece de margen de
decisión) y supone un acto que deviene exento de todo control real, al tener por
motivación la mera aplicación de la norma constitucional, impidiendo al impu­
tado controvertir los hechos o discutir el fundamento.

"171. En suma, de la lectura del ar­tícu­lo 319 del Código de Procedimien­tos


Penales para el Estado de México de 2000, y del ar­tícu­lo 19 de la Constitución,
cuando se trata de un proceso penal por un delito que conlleva sanciones pri­
vativas a la libertad, pareciera que, una vez comprobados los supuestos mate­
riales, basta con verificar que se le tomó la declaración a la persona procesada
(o que conste que se rehusó a declarar) para que se aplique la prisión preven­
tiva. De ese modo, el referido ar­tícu­lo establece preceptivamente la aplicación
de la prisión preventiva para los delitos que revisten cierta gravedad una vez
establecidos los presupuestos materiales, sin que se lleve a cabo un análisis de
la necesidad de la cautela frente a las circunstancias particulares del caso. A fin
de cuentas, nos encontramos frente a un tipo de prisión preventiva automática
o de oficio cuando se impu­tan ciertos delitos, sin que las autoridades tengan la
posibilidad de determinar la finalidad, la necesidad o la proporcionalidad de
la medida cautelar en cada caso.24

24
A lo anterior corresponde recordar que José Ramón Cossío Díaz, quien declaró como perito en
el presente caso, indicó que "las figuras de arraigo y la prisión preventiva oficiosa previstas en la
Constitución Mexicana no son compatibles con los estándares interamericanos sobre libertad per­
sonal, tutela judicial, garantías judiciales y presunción de inocencia. Ambas figuras constitucionales
carecen de idoneidad para cumplir con el fin que se busca alcanzar y son desproporcionadas al
restringir de manera desmedida el derecho a la libertad con respecto a las ventajas que con ellas
podrían llegar a obtenerse". El perito agregó que "a partir de la entrada en vigor de las reformas al
ar­tícu­lo 19 de la Constitución que establecen el carácter oficioso o automático de la prisión preven­
tiva, en función del delito por el que se formule impu­tación y se vincule a proceso, se eliminó el
carácter excepcional de la prisión preventiva". Del mismo modo, Rogelio Arturo Bárcena Zubieta,
perito ofrecido por el Estado, declaró durante la audiencia pública que "la prisión preventiva oficiosa
no sólo es contraria a los estándares interamericanos, sino que incluso … es contraria a la propia
Constitución, porque es cierto que la Constitución dice que se ordenará, los Jueces deben ordenar
oficiosamente la prisión en ciertos delitos, pero se les olvida leer que arriba de esa frase la Cons­
titución también establece que las medidas cautelares tienen que cumplir con objetivos de cautela,
… claramente hay un problema … de tensión o de violación directa de lo que establecen los están­
dares internacionales, incluso ya hasta con la división de poderes, porque si uno interpreta como
se ha interpretado en la práctica, la prisión preventiva oficiosa, lo que implica es que los Jueces …
no pueden ejercer la jurisdicción, porque el legislador ya les dijo que lo que tienen que hacer."

4660 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"172. Por otra parte, se podría también analizar si la prisión preventiva ofi­
ciosa dispuesta en el ar­tícu­lo 19 constitucional vulnera el principio de igualdad
y no discriminación establecido en el ar­tícu­lo 24 de la Convención Americana,
puesto que el mismo introduce un trato diferente entre las personas impu­tadas
por determinados delitos con respecto a las demás. A este respecto, el tribunal
ha establecido que los Estados deben abstenerse de realizar acciones que de
cualquier manera vayan dirigidas, directa o indirectamente, a crear situaciones
de discriminación de iure o de facto.25 Asimismo, en caso de que el trato discri­
minatorio se refiera a una protección de­sigual de la ley interna o su aplicación,
el hecho debe analizarse a la luz del ar­tícu­lo 24 de la Convención Americana26
en relación con las categorías protegidas por el ar­tícu­lo 1.1 de la Convención.
La Corte recuerda que una diferencia de trato es discriminatoria cuando la
misma no tiene una justificación objetiva y razonable,27 es decir, cuando no per­
sigue un fin legítimo y no existe una relación razonable de proporcionalidad entre
los medios utilizados y el fin perseguido.28

"173. En el caso de la prisión preventiva oficiosa, el trato diferenciado puede


verificarse en el hecho de que quienes están impu­tados de cometer ciertos
delitos no tendrán posibilidad de controlar ni de defenderse adecuadamente de la
medida, toda vez que hay un mandato constitucional que impone preceptivamente

Versión escrita de la declaración pericial de José Ramón Cossío Díaz durante la audiencia pública
del presente caso (expediente de fondo, folio 1252); declaración pericial de José Ramón Cossío
Díaz durante la audiencia pública del presente caso, y declaración pericial de Rogelio Arturo
Bárcena Zubieta durante la audiencia pública del presente caso.
25
Cfr. Condición jurídica y derechos de los migrantes indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03
de 17 de septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 103. Caso Ramírez Escobar y otros Vs. Guatemala.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 9 de marzo de 2018. Serie C No. 351, párr. 270.
26
Cfr. Caso Apitz Barbera y otros ("Corte Primera de lo Contencioso Administrativo") Vs. Venezuela.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de 2008. Serie C
No. 182, párr. 209. Caso Ramírez Escobar y otros Vs. Guatemala, supra, párr. 272, y Caso Montesinos
Mejía Vs. Ecuador, supra, párr. 115.
27
Cfr. Condición jurídica y derechos humanos del niño. Opinión Consultiva OC-17/02 del 28 de
agosto de 2002. Serie A No. 17, párr. 46. Caso Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2016. Serie C No. 315, párr. 125 y Caso
Guevara Díaz Vs. Costa Rica. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de junio de 2022.
Serie C No. 453, párr. 49.
28
Cfr. Caso Norín Catrimán (dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena Mapuche) y otros
Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C No. 279, párr.
200. Caso Flor Freire Vs. Ecuador, supra, párr. 125 y Caso Guevara Díaz Vs. Costa Rica, supra, párr. 49.

Sección Primera Jurisprudencia 4661


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

la medida cautelar privativa de la libertad. Sobre ese punto, es preciso recordar


que el ar­tícu­lo 8.2 de la Convención estipula que durante el proceso toda per­
sona tiene derecho, en plena igualdad, a distintas garantías mínimas del debido
proceso. Para este tribunal, es claro que la aplicación automática de la prisión
preventiva oficiosa sin considerar el caso concreto y las finalidades legítimas
para restringir la libertad de una persona, así como su situación diferencial res­
pecto de otros que, también al ser impu­tados por delitos, no están comprendidos
en el elenco del ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana, supone necesariamente
una lesión al derecho a la igualdad ante la ley, vulnerando el ar­tícu­lo 24 de la
Convención Americana, y a gozar, en plena igualdad, ciertas garantías del de­
bido proceso vulnerando el ar­tícu­lo 8.2 de dicho instrumento.

"174. Por estos motivos, este tribunal encuentra que los ar­tícu­los 319 del
Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de México de 2000 y 19 de
la Constitución, de acuerdo a su texto reformado en el año 2008, los cuales
fueron aplicados en el presente caso (supra párr. 164), contenían cláusulas, y
siguen conteniendo, en el caso del ar­tícu­lo 19 de la Constitución que, per se,
resultaban contrarias a varios derechos establecidos en la Convención Americana.
Esos serían los derechos a no ser privado de la libertad arbitrariamente (art. 7.3),
al control judicial de la privación de la libertad (art. 7.5), a la presunción de
inocencia (art. 8.2), y a la igualdad y no discriminación (ar­tícu­lo 24). En esa me­
dida, la Corte concluye que el Estado vulneró esos derechos, en relación con la
obligación de adoptar disposiciones de derecho interno establecida en el ar­tícu­lo
2 de dicho tratado, en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz.

"c) Sobre la aplicación del arraigo y de la prisión preventiva en el caso


concreto.

"175. En los acápites anteriores, el tribunal determinó que tanto la figura del
arraigo contenida en el ar­tícu­lo 154 del Código de Procedimien­tos Penales para
el Estado de México de 2000, como la de la prisión preventiva contenida en los
ar­tícu­los 319 del mismo código y 19 de la Constitución, de acuerdo con su texto
reformado en el año 2008, resultaban contrarias a la Convención Americana,
vulnerando los derechos a no ser privado de la libertad arbitrariamente (ar­tícu­
lo 7.3); al control judicial de la privación de la libertad (art. 7.5); a ser oído (ar­
tícu­lo 8.1), y a la presunción de inocencia (art. 8.2). Además, para la figura el
arraigo, la Corte concluyó que la misma vulneraba también al derecho a ser oído

4662 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

(ar­tícu­lo 8.1 de la Convención Americana), y que la prisión preventiva oficiosa


violaba del mismo modo el derecho a la igualdad y no discriminación (ar­tícu­lo
24 de la Convención Americana). Todos esos derechos se vulneraron en relación
con la obligación de adoptar disposiciones de derecho interno establecida en el
ar­tícu­lo 2 de la Convención Americana.

"176. Lo anterior resulta aún más problemático debido a la jurisprudencia


de la Suprema Corte de Justicia de México en la contradicción de tesis
293/2011,29 por medio de la cual aceptó que las restricciones expresas conte­
nidas en la Constitución Nacional desplazaban a las normas internacionales,
entre las cuales se encuentran las de la Convención Americana y las demás
integrantes del sistema interamericano de derechos humanos.30 En ese sentido,
según indicó el perito José Ramón Cossío Díaz, ‘los Jueces y Magistrados del
Poder Judicial de la Federación están obligados a acatar lo resuelto en la con­
tradicción de tesis 293/2011 y en el expediente varios 1396/2011, so pena de
ser sancionados, sin que puedan plantear su de­savenencia o cuestionar los
criterios del Pleno o las Salas de la propia Suprema Corte’. Además, según ese
perito, al aceptarse que las restricciones constitucionales prevalecen frente a los
derechos de fuente convencional y a la jurisprudencia y las resoluciones de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, ‘se hace nugatoria la posibilidad
de avanzar en el criterio que fortaleciera el principio pro persona. … Lo anterior,
genera que los alcances de la tutela judicial en México en los mecanismos de
control de detención, revisión por vías ordinarias y mediante juicio de amparo
de las detenciones impuestas bajo las figuras de arraigo y prisión preventiva

29
Véase la versión escrita de la declaración pericial de Rogelio Arturo Bárcena Zubieta durante la
audiencia pública del presente caso (expediente de fondo, folio 1238). El declarante recordó que
la "reforma constitucional en materia de derechos humanos de 10 de junio de 2011 obligó a todos
los operadores jurídicos y específicamente la SCJN a replantear la posición jerárquica de los dere­
chos humanos de fuente internacional en México. En ese contexto, la contradicción de tesis 293/2011
representa un fallo trascendental y parteaguas en la materia, pues constituye la primera sentencia
del Pleno de la SCJN en la que, de manera obligatoria para todas las Juezas y Jueces del país, se
estableció que (i) a partir de la referida reforma las normas de derechos humanos de fuente inter­
nacional forman parte del parámetro de regularidad constitucional en México, por lo que ya no se
relacionan con las normas constitucionales en términos jerárquicos, sino a partir del principio pro
persona y (ii) la jurisprudencia de la Corte IDH es vinculante para todas las Juezas y Jueces del país,
siempre que sea más favorable para las personas."
30
Versión escrita de la declaración pericial de José Ramón Cossío Díaz durante la audiencia pública
del presente caso (expediente de fondo, folio 1268).

Sección Primera Jurisprudencia 4663


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

oficiosa, sean ineficaces al no ser posible aplicar de manera adecuada el prin­


cipio pro persona’.31 En ese sentido y de conformidad con esa interpretación,32
el Estado Mexicano podría estar incumpliendo obligaciones internacionales que
se comprometió a acatar al firmar y ratificar los instrumentos internacionales
como la Convención Americana y las decisiones de la Corte Interamericana que
son de obligatorio cumplimien­to para los Estados Parte.

"177. En cuanto a lo anterior, corresponde recordar que este tribunal ha se­


ñalado de forma constante que las distintas autoridades estatales tienen en la
obligación de ejercer ex officio un control de convencionalidad entre las normas
y prácticas internas y la Convención Americana, en el marco de sus respectivas
competencias y de las regulaciones procesales correspondientes. Para llevar
a cabo esa tarea, las autoridades internas deben tener en cuenta no solamente
el tratado, sino también la interpretación que del mismo ha hecho la Corte, como
última intérprete de la Convención.33

"178. Los representantes y la Comisión alegaron que adicionalmente a la


existencia de normas restrictivas a la libertad que eran per se incompatibles con
la Convención Americana, lo cual vulnera la obligación de adoptar disposiciones

31
Versión escrita de la declaración pericial de José Ramón Cossío Díaz durante la audiencia pública
del presente caso (expediente de fondo, folio 1269).
32
Otras interpretaciones de la contradicción de tesis 293/2011, como la del perito Bárcena, entienden
que aunque es verdad que una mayoría de Ministras y Ministros decidió incorporar en la sentencia
en torno a las "restricciones constitucionales expresas, es cuestionable que se trate de un criterio
verdaderamente vinculante o que constituya ratio decidendi pues, como se mostró, (i) dicho tema
no figuraba en los puntos de contradicción, pues ni los tribunales contendientes, ni la SCJN al fijar
la litis, se pronunciaron o siquiera se refirieron a él, y (ii) la sentencia no dotó de contenido la expre­
sión ‘restricción constitucional expresa’, ni se clarificaron sus eventuales condiciones de aplicación
frente a los derechos humanos de fuente convencional. Es por ello que, como se dijo, tales consi­
deraciones podrían entenderse en realidad como obiter dicta, es decir, un criterio no vinculante u
obligatorio para las y los operadores jurídicos del país". El perito agregó que "con posterioridad a la
resolución de dicho precedente, la SCJN ha utilizado como parámetro de control constitucional las
normas de derechos humanos contenidos en tratados internacionales, incluso o pesar de su posible
tensión o contradicción con la Constitución". Versión escrita de la declaración pericial de Rogelio
Arturo Bárcena Zubieta durante la audiencia pública del presente caso (expediente de fondo, folios
1239 y 1940).
33
Cfr. Caso Almonacid Arellano y otros Vs. Chile. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 26 de septiembre de 2006. Serie C No. 154, párr. 124 y Caso Tzompaxtle
Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 219.

4664 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

de derecho interno contenida en su ar­tícu­lo 2, en el presente caso, el actuar de


las autoridades judiciales que aplicaron esas figuras convencionales también
vulneró los derechos a la libertad personal y a la presunción de inocencia reco­
nocidos en los ar­tícu­los 7 y 8.2 de la Convención Americana, en relación con
la obligación de respeto contenida en el ar­tícu­lo 1.1 del mismo instrumento,
en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, quienes estuvieron
privados de la libertad bajo la modalidad del arraigo, 47 y 31 días, respectiva­
mente, y alrededor de 17 años bajo la figura de la prisión preventiva oficiosa.

"179. Para este tribunal, no cabe duda de que al aplicar figuras que per se
son contrarias a la Convención Americana, las autoridades internas vulneraron
los derechos a la libertad personal y a la presunción de inocencia en perjuicio
de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, incumpliendo su obligación de
respeto contenida en el ar­tícu­lo 1.1 de la Convención Americana. Sobre este
punto, cabe recordar, por ejemplo, que el 24 de noviembre de 2011 la Jueza
Quinta Penal se basó en la gravedad del delito para fundamentar su permanen­
cia en prisión preventiva. Es así como en esa oportunidad indicó que el delito
que se les impu­taba ‘era y continúa siendo grave’, dado que la ley vigente al
momento de la comisión ‘jurídicamente impide la concesión de la libertad provi­
sional bajo caución’ (supra párr. 81).

"180. Por otra parte, el 30 de enero de 2018 la Jueza Penal de Primera


Instancia negó un recurso de revisión. Para decidir de esa manera, indicó que
la duración del juicio era atribuible a la intensa actividad de los procesados y
que había riesgo de fuga por parte de Daniel García. En esa decisión, analizó
el peligro de fuga del procesado basándose en condiciones subjetivas, tales
como la honradez, la lealtad o la rectitud del procesado, en lugar de analizar
elementos que permitan determinar de manera objetiva la posibilidad de mate­
rialización de ese riesgo procesal. De ese modo, indicó en esa decisión que
después de analizar las declaraciones de diversos testigos relativos a la con­
ducta de Daniel García, mientras éste se de­sempeñaba como servidor público,
afirmó que ‘se puede establecer que dicho acusado no se conducía con honradez,
lealtad ni rectitud en el ejercicio de sus funciones como secretario particular del
presidente Municipal de Atizapán de Zaragoza, motivo por el cual, indicaron,
que fue despedido de ese Ayuntamien­to … lo que hace más proclive el riesgo
de que el acusado se sustraiga de la acción de la justicia en caso de que sea
modificada la medida cautelar de prisión preventiva’ (supra párr. 86).

Sección Primera Jurisprudencia 4665


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"181. Del mismo modo, en cuanto a la prolongación de la prisión preventiva,


la Corte constata que el ar­tícu­lo 20.IX de la Constitución Mexicana establece,
desde su reforma en el año 2008, que ‘la prisión preventiva no podrá exceder del
tiempo que como máximo de pena fije la ley al delito que motivare el proceso y en
ningún caso será superior a dos años, salvo que su prolongación se deba al ejer­
cicio del derecho de defensa del impu­tado. Si cumplido este término no se ha
pronunciado sentencia, el impu­tado será puesto en libertad de inmediato mientras
se sigue el proceso, sin que ello obste para imponer otras medidas cautelares.’

"182. Por tanto, el ar­tícu­lo 20.IX de la Constitución obliga a ordenar la libera­


ción de las personas en prisión preventiva que hubiesen permanecido más de dos
años en ese estado, salvo que la prolongación del proceso se deba a su estrate­
gia de defensa. En ese sentido, la Corte nota que Daniel García Rodríguez y Reyes
Alpízar Ortiz presentaron varios recursos para solicitar su revisión, con el funda­
mento de que ésta se había convertido en una pena anticipada, pero sus solicitu­
des fueron rechazadas, bajo el argumento de que la legislación penal no permitía
otorgar libertad provisional en atención a la gravedad del delito y el procedimien­to
penal que se les aplicaba no contemplaba revisión de medidas cautelares (supra
párrs. 81, 83, 84 y 86). En esas decisiones no se efectuó un análisis a la luz de
las disposiciones del ar­tícu­lo 20.IX de la Constitución. Lo anterior se produjo de ese
modo, aun cuando las presuntas víctimas que presentaron los recursos solici­
taron el control de convencionalidad de la legislación, o la aplicación retroactiva
de las normas del sistema penal vigente a partir de 2008. Lo anterior significa
que, en el presente caso, las disposiciones del ar­tícu­lo 19 de la Constitución sobre
prisión preventiva oficiosa han sido interpretadas por las autoridades que tuvie­
ron conocimien­to de esos recursos, como una excepción a lo dispuesto en el
ar­tícu­lo 20.IX de la misma Constitución, sobre la duración máxima de esa medi­
da. En ese sentido, según esta interpretación, para los delitos enunciados en el
ar­tícu­lo 19 de la Constitución, no existiría la posibilidad de excarcelación al cabo
de los dos años, tal como lo establece el ar­tícu­lo 20.IX de ese mismo cuerpo
normativo, ni tampoco una necesidad de revisión periódica de la medida caute­
lar. Lo anterior se debería al hecho de que, en el caso de la prisión preventiva
oficiosa, es suficiente con la impu­tación de un delito para que la misma proceda,
situación que se actualiza permanentemente hasta el dictado de la sentencia, sin
que sea posible, en cada caso, determinar si la medida cautelar es idónea, ne­
cesaria o proporcional. En esas circunstancias, el principio de presunción de
inocencia queda vaciado de contenido.

4666 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"183. Adicionalmente, la Corte observa que las revisiones periódicas sobre


la pertinencia de mantener la prisión preventiva en perjuicio de Daniel García
Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, fueron efectuadas siempre a solicitud de parte
interesada y nunca correspondió a una revisión de oficio por parte de las auto­
ridades judiciales.

"184. Sobre este último punto, la Corte ha sostenido que la prisión preven­
tiva debe estar sometida a revisión periódica, de tal forma que no se prolongue
cuando no subsistan las razones que motivaron su adopción.34 En concreto,
afirmó que la autoridad judicial no tiene que esperar hasta el momento de dictar
sentencia absolutoria para que una persona detenida recupere su libertad, sino
que debe evaluar periódicamente si la finalidad, necesidad y proporcionalidad de
la medida se mantienen, y si el plazo de la privación a la libertad ha sobrepasado
los límites que impone la ley y, en su caso, la razón de dicha extensión. En ese
sentido, en cualquier momento en que aparezca que la prisión preventiva no
satisface estas condiciones, deberá decretarse la libertad, sin perjuicio de que
el proceso respectivo continúe.35

"185. Por último, para esta Corte es claro que la extensión por más de 17
años de la prisión preventiva significó, en los hechos, que se aplicara a los pro­
cesados una pena encubierta sin una condena, puesto que constituyó una me­
dida punitiva sin previo juicio acompañado de sus garantías, y por un lapso que
excede todo plazo razonable, ya que éste correspondió aproximativamente a la
mitad de la pena que se impuso en la sentencia condenatoria (supra párr. 10).
Sobre este punto, corresponde recordar que el Comité de Derechos Humanos
ha señalado que este régimen no puede utilizarse como forma de eludir los límites
y garantías del proceso penal o imponer una pena sin proceso.36 En ese sentido,
no hay duda acerca del hecho que, de forma flagrante y por la vía de los hechos,
se vulneró el ar­tícu­lo 8.2 de la Convención Americana, el cual establece que

34
Cfr. Caso Bayarri Vs. Argentina, supra, párr. 74 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México,
supra, párr. 114.
35
Cfr. Caso Argüelles y otros Vs. Argentina, Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas,
supra, párrs. 121 y 122 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 114.
36
Cfr. Comité de Derechos Humanos, Observación General No. 35. Libertad y seguridad personales,
U.N Doc. CCPR/C/GC/35 (2014). Párr. 14.

Sección Primera Jurisprudencia 4667


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia


mientras no se establezca legalmente su culpabilidad.

"B.4. Conclusión.

"186. De conformidad con lo expuesto, esta Corte determina que el Estado


es responsable por la violación al derecho a la libertad personal contenido en
los ar­tícu­los 7.1, 7.2, 7.4 y 7.5 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en relación con la obligación de respetar los derechos establecida en
el ar­tícu­lo 1.1 de la Convención, en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes
Alpízar Ortiz, por la ilegalidad de su detención, por la falta de información sobre
las razones de la misma y por no haber sido llevado sin demora ante una auto­
ridad judicial, luego de su aprehensión (supra párrs. 132, 135, 138 y 141).

"187. Asimismo, el Estado es responsable por la violación al derecho a la


libertad personal contenido en los ar­tícu­los 7.1, 7.3 y 7.5 de la Convención Ame­
ricana sobre Derechos Humanos, al derecho a ser oído y a la presunción de
inocencia reconocidos en los ar­tícu­los 8.1 y 8.2, en relación con la obligación
de respetar y de garantizar los derechos establecida en el ar­tícu­lo 1.1 de la Conven­
ción, así como la obligación de adoptar disposiciones de derecho interno con­
tenida en el ar­tícu­lo 2 de dicho instrumento, por la aplicación de la figura del
arraigo, contenida en el ar­tícu­lo 154 del Código de Procedimien­tos Penales para
el Estado de México de 2000, en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes
Alpízar Ortiz (supra párrs. 151 y 179).

"188. Por último, el Estado es responsable por la violación al derecho a la


liber­tad personal contenido en los ar­tícu­los 7.1, 7.3, y 7.5 de la Convención Ame­
ricana sobre Derechos Humanos, al derecho a la presunción de inocencia reco­
nocido en el ar­tícu­lo 8.2 del mismo instrumento, y el derecho a la igualdad ante
la ley establecido en el ar­tícu­lo 24 de dicho tratado, todos esos derechos en
relación con la obligación de respetar y de garantizar los derechos establecida
en el ar­tícu­lo 1.1 de la Convención, así como la obligación de adoptar disposicio­
nes de derecho interno contenida en el ar­tícu­lo 2 de dicho instrumento, por la
aplicación de la prisión preventiva oficiosa, establecida en el ar­tícu­lo 19 de la Cons­
titución Mexicana y en el Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de

4668 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

México de 2000, en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz


(supra párrs. 174, 179 y 185).

"… c). Conclusión.

"298. De conformidad con lo anterior, si bien la normatividad mediante la


cual se aplicó el arraigo y la prisión preventiva oficiosa a los hechos del caso ha
variado, para esta Corte no cabe duda que los aspectos que la hacen incompati­
ble con la Convención, según lo señalado supra, persisten en su redacción actual.
Esos aspectos son los que llevaron a este tribunal a declarar que las normas que
recogen las figuras del arraigo (ar­tícu­lo 154 del Código de Procedimien­tos Pena­
les para el Estado de México de 2000) y de la prisión preventiva oficiosa (ar­tícu­lo
154 del Código de Procedimien­tos Penales para el Estado de México de 2000,
así como el ar­tícu­lo 19 de la Constitución Mexicana, luego de que fuera refor­
mada en el año 2008) eran contrarias a la Convención Americana y a la obligación
a cargo del Estado de adecuar las disposiciones de derecho interno contenida
en el ar­tícu­lo 2 de la Convención Americana.

"299. La Corte recuerda que el deber general del Estado establecido en el


ar­tícu­lo 2 de la Convención Americana, incluye la adopción de medidas para
suprimir las normas y prácticas de cualquier naturaleza que impliquen una viola­
ción a las garantías previstas en la Convención, así como la expedición de nor­
mas y el de­sarrollo de prácticas conducentes a la observancia efectiva de dichas
garantías.37

"300. Conforme a lo expuesto y con relación a la figura del arraigo como


medida de naturaleza pre-procesal restrictiva de la libertad con fines investiga­
tivos, la Corte entiende que la misma resulta incompatible con la Convención
Americana, puesto que los postulados que definen sus características inherentes

37
Cfr. Caso Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas, supra, párr. 207; Caso
Durand y Ugarte. Sentencia de 16 de agosto de 2000. Serie C. No. 68, párr. 137. Caso Instituto de
Reedu­cación del Menor Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 206. Caso "La Última Tentación de
Cristo" (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile, supra, párr. 85 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México,
supra, párr. 215.

Sección Primera Jurisprudencia 4669


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

no son compatibles con los derechos a la libertad personal, al derecho a ser


oído y a la presunción de inocencia. Como consecuencia de lo anterior, el tribu­
nal considera que el Estado deberá dejar sin efecto, en su ordenamien­to jurídico,
toda la normatividad, incluyendo la constitucional, relacionada con el arraigo
como medida de naturaleza pre-procesal restrictiva de la libertad para fines
investigativos.

"301. Por otra parte, en lo que se refiere a la figura de la prisión preventiva


oficiosa, esta Corte ordena al Estado, como lo ha hecho en otros casos,38 ade­
cuar su ordenamien­to jurídico, incluyendo sus disposiciones constitucionales, para
que sea compatible con la Convención Americana. Para tales efectos, el Estado
deberá tomar en consideración lo indicado en los párrafos 154 a 163 y 184 de la
presente sentencia, en donde se establecen los requisitos que deben cumplir
las medidas de esa naturaleza para que sean compatibles con el referido tratado.

"302. Por otra parte, no sólo la supresión o adecuación de las normas en el


derecho interno garantizan los derechos contenidos en la Convención America­
na, de conformidad con la obligación comprendida en el ar­tícu­lo 2 de dicho ins­
trumento. También se requiere el de­sarrollo de prácticas estatales conducentes
a la observancia efectiva de los derechos y libertades consagrados en la misma,
puesto que la existencia de una norma no garantiza, por sí misma, que su aplica­
ción sea adecuada. En ese sentido, es necesario que la aplicación de las normas
o su interpretación, en tanto prácticas jurisdiccionales y manifestación del orden
público estatal, se encuentren ajustadas al mismo fin que persigue el ar­tícu­lo 2
de la Convención.

"303. Conforme a lo expuesto, se recuerda que las autoridades internas, al


aplicar las figuras del arraigo o de la prisión preventiva, deben ejercer un adecua­
do control de convencionalidad para que las mismas no afecten los derechos
contenidos en la Convención Americana de las personas investigadas o procesa­
das por un delito, atendiendo el principio pro persona. En ese sentido, corresponde

38
Cfr. Caso Extrabajadores Organismo Judicial Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo y
Reparaciones. Sentencia de 17 de noviembre de 2021. Serie C No. 445, párr.144; y Caso de los "Niños
de la Calle" (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala. Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de
mayo de 2001. Serie C No. 77, párr. 98 y Caso Tzompaxtle Tecpile y otros Vs. México, supra, párr. 217.

4670 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

reiterar que cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional como la


Convención Americana, todos sus órganos, incluidos sus Jueces y Juezas, están
sometidos a aquél, lo cual les obliga a velar por que los efectos de las disposicio­
nes de la Convención no se vean mermados por la aplicación de normas contra­
rias a su objeto y fin, sean éstas de naturaleza constitucional o legal, por lo que
–en el marco de sus respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes– las magistraturas y órganos vinculados a la administración de
justicia en todos los niveles están en la obligación de ejercer ex officio un con­trol
de convencionalidad entre las normas internas y la Convención Americana, y en
esta tarea deben tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la inter­
pretación que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de
la Convención Americana.

"…

"X. Puntos resolutivos

"338. Por tanto,

"La Corte

"Decide

"Por unanimidad, que:

"1. De­sestimar la excepción preliminar sobre cosa juzgada internacional,


de conformidad con los párrafos 19 a 22.

"2. De­sestimar la excepción preliminar sobre la falta de agotamien­to de los


recursos internos, de conformidad con los párrafos 27 a 30.

"Declara,

"Por unanimidad, que:

"3. El Estado es responsable por la violación al derecho a la libertad personal


contenido en el ar­tícu­lo 7.1, 7.2, 7.4 y 7.5 de la Convención Americana sobre

Sección Primera Jurisprudencia 4671


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Derechos Humanos, en relación con la obligación de respetar los derechos es­


tablecida en el ar­tícu­lo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Daniel García
Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, en los términos de los párrafos 126 a 141 y 186.

"4. El Estado es responsable por la violación a los derechos a la libertad


personal, a ser oído, y a la presunción de inocencia, reconocidos en los ar­tícu­los
7.1, 7.3, 7.5, 8.1 y 8.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
relación con la obligación de respetar y de garantizar los derechos establecida
en el ar­tícu­lo 1.1 del mismo instrumento, así como la obligación de adoptar dispo­
siciones de derecho interno contenida en el ar­tícu­lo 2 de dicho instrumento, por
la aplicación de la figura del arraigo en perjuicio de Daniel García Rodríguez y
Reyes Alpízar Ortiz, en los términos de los párrafos 146 a 151, 179 y 187.

"5. El Estado es responsable por la violación a los derechos a la libertad


personal, a la presunción de inocencia, y a la igualdad ante la ley reconocidos
en los ar­tícu­los 7.1, 7.3, 7.5, 8.2 y 24 de la Convención Americana sobre Dere­
chos Humanos, todos ellos en relación con la obligación de respetar y de garan­
tizar los derechos establecida en el ar­tícu­lo 1.1 de la Convención, así como la
obligación de adoptar disposiciones de derecho interno contenida en el ar­tícu­lo
2 de dicho instrumento, por la aplicación de la prisión preventiva oficiosa en per­
juicio de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, en los términos de los
párrafos 152 a 185 y 188.

"6. El Estado es responsable por la violación de los derechos a la integridad


personal, contenidos en los ar­tícu­los 5.1 y 5.2 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en relación con la obligación de respeto establecida en el
ar­tícu­lo 1.1 del mismo instrumento, y los ar­tícu­los 1 y 6 de la Convención Interame­
ricana para Prevenir y Sancionar la Tortura, por los hechos de tortura en perjuicio
de Daniel García Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, en los términos de los párrafos
201 a 222.

"7. El Estado es responsable por la violación al principio del plazo razona­


ble, y a la regla de la exclusión de la prueba obtenida bajo tortura, contenidos en
los ar­tícu­los 8.1 y 8.3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
en relación con la obligación de respetar los derechos establecida en el ar­tícu­lo
1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Daniel García Rodríguez y Reyes

4672 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Alpízar Ortiz, en los términos de los párrafos 241 a 245 y 265 a 272. Además, el
Estado es responsable por la violación de su obligación de investigar con la de­
bida diligencia contenida en los ar­tícu­los 8 y 25 de la Convención Americana,
en relación con la obligación de respetar los derechos establecida en el ar­tícu­lo
1.1 de dicho tratado, y 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana para Prevenir
y Sancionar la Tortura, por los hechos de tortura en perjuicio de Daniel García
Rodríguez y Reyes Alpízar Ortiz, en los términos de los párrafos 223 a 226.

"8. El Estado es responsable por la violación del derecho a las garantías


judiciales, contenido en los ar­tícu­los 8.2.d), e) y f), de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en relación con la obligación de respetar los dere­
chos establecida en el ar­tícu­lo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Daniel
García Rodríguez, en los términos de los párrafos 246 a 251, 256 y 257.

"Y dispone:

"Por unanimidad, que:

"9. Esta sentencia constituye por sí misma una forma de reparación.

"10. El Estado concluirá los procedimien­tos penales en los términos de los


párrafos 283 y 284.

"11. El Estado revisará la pertinencia de mantener las medidas cautelares


y excluirá todos los antecedentes incriminatorios que fueron obtenidos bajo
coacción o tortura en todos los actos procesales en los términos del párrafo 285.

"12. El Estado de­sarrollará las investigaciones previstas en los párrafos 286


a 288.

"13. El Estado deberá dejar sin efecto en su ordenamien­to interno las dis­
posiciones relativas al arraigo de naturaleza pre-procesal, en los términos de los
párrafos 292 a 294, 298 a 300 y 302 a 303.

"14. El Estado deberá adecuar su ordenamien­to jurídico interno sobre pri­


sión preventiva oficiosa, en los términos de los párrafos 292 y 293, 295 a 299 y
301 a 303."

Sección Primera Jurisprudencia 4673


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

De lo inserto se desprende que la Corte Interamericana declaró la incon­


vencionalidad de la figura jurídica de la prisión preventiva oficiosa regulada en
el ar­tícu­lo 19 constitucional, en su texto reformado en los años de dos mil ocho
y dos mil diecinueve –incluyendo la reforma de dos mil once–, esto es, el texto
constitucional que actualmente conocemos.

En toda su línea argumentativa la Corte Interamericana sostuvo de manera


puntual que la prisión preventiva oficiosa regulada en el precepto constitucional
aludido es inconvencional, porque de­satiende la jurisprudencia de la Corte Inte­
ramericana –respecto a los derechos de libertad personal y presunción de inocen­
cia reconocidos en los ar­tícu­los 7.3, 7.5 y 8.2 de la Convención–, en el sentido de
que para que una medida cautelar restrictiva de la libertad no sea arbitraria y no
se vea afectado el derecho a la presunción de inocencia, es necesario que:

a. Se presenten presupuestos materiales relacionados con la existencia de


un hecho ilícito y con la vinculación de la persona procesada a ese hecho;

b. Esas medidas cumplan con los cuatro elementos del "test de proporcio­
nalidad", es decir con la finalidad de la medida que debe ser legítima (compatible
con la Convención Americana), idónea para cumplir con el fin que se per­sigue,
necesaria y estrictamente proporcional; y,

c. La decisión que las impone contenga una motivación suficiente que


permita evaluar si se ajusta a las condiciones señaladas.

En lo que se refiere al "test de proporcionalidad", la Corte Interamericana


ha afirmado que corresponde a la autoridad judicial de­sarrollar un juicio de pro­
porcionalidad al momento de imponer una medida privativa de la libertad.

La Corte Interamericana también ha considerado a la prisión preventiva


como una medida cautelar y no una medida de carácter punitivo, la cual debe apli­
carse excepcionalmente al ser la más severa que se puede imponer al proce­
sado por un delito, quien goza del derecho a la presunción de inocencia.

A su vez, el citado tribunal interamericano ha indicado en otros casos que


la privación de libertad de un impu­tado o de una persona procesada por un

4674 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

delito no puede residir en fines preventivo-generales o preventivo-especiales


atribuibles a la pena.

En consecuencia, ha indicado que la prisión preventiva, por tratarse de la


medida más severa, debe aplicarse excepcionalmente y la regla debe ser la liber­
tad del procesado mientras se resuelve acerca de su responsabilidad penal.

De ahí que corresponde a la autoridad judicial imponer medidas de esta


naturaleza únicamente bajo los siguientes parámetros:

Cuando acredite que:

a. La finalidad de las medidas que priven o restrinjan la libertad sea com­


patible con la Convención;

b. Que las medidas adoptadas sean las idóneas para cumplir con el fin
perseguido;

c. Que sean necesarias, en el sentido de que sean absolutamente indis­


pensables para conseguir el fin de­seado y que no exista una medida menos
gravosa respecto al derecho intervenido entre todas aquellas que cuentan con
la misma idoneidad para alcanzar el objetivo propuesto, y

d. Que resulten estrictamente proporcionales, de tal forma que el sacrificio


inherente a la restricción del derecho a la libertad no resulte exagerado o desme­
dido frente a las ventajas que se obtienen mediante tal restricción y el cumplimien­to
de la finalidad perseguida.

En el caso del ar­tícu­lo 19 constitucional, la Corte Interamericana sostuvo


que dicho precepto se aparta de la jurisprudencia del Tribunal Interamericano al
establecer preceptivamente la aplicación de la prisión preventiva para los delitos
que revisten cierta gravedad, una vez establecidos los presupuestos materiales,
sin que se lleve a cabo un análisis de la necesidad de la cautela frente a las cir­
cunstancias particulares del caso, por lo que se está frente a un tipo de prisión
preventiva automática o de oficio cuando se impu­tan ciertos delitos sin que las
autoridades tengan la posibilidad de determinar la finalidad, la necesidad o la

Sección Primera Jurisprudencia 4675


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

proporcionalidad de la medida cautelar en cada caso. De esta forma, el precepto


constitucional limita el rol del Juez afectando su independencia (porque carece
de margen de decisión) y supone un acto que deviene exento de todo control
real, al tener por motivación la mera aplicación de la norma constitucional, impi­
diendo al impu­tado controvertir los hechos o discutir el fundamento.

Siguió señalando que la prisión preventiva oficiosa dispuesta en el ar­tícu­lo


19 constitucional también vulnera el principio de igualdad ante la ley y no discri­
minación –ar­tícu­lo 24 de la Convención– puesto que el precepto introduce un
trato diferente entre las personas impu­tadas por determinados delitos con res­
pecto a las demás, cuando el tribunal interamericano ha establecido que los
Estados deben abstenerse de realizar acciones que de cualquier manera vayan
dirigidas, directa o indirectamente, a crear situaciones de discriminación de iure
o de facto. Sobre todo porque una diferencia de trato es discriminatoria cuando
la misma no tiene una justificación objetiva y razonable, es decir, cuando no per­
sigue un fin legítimo y no existe una relación razonable de proporcionalidad entre
los medios utilizados y el fin perseguido.

Así, la Corte Interamericana determinó que el ar­tícu­lo 19 de la Constitución


Mexicana –en la porción que regula la prisión preventiva oficiosa–, resulta contra­
rio a varios derechos establecidos en la Convención Americana, como lo son el
derecho a no ser privado de la libertad arbitrariamente (art. 7.3), al control judi­
cial de la privación de la libertad (art. 7.5), a la presunción de inocencia (art. 8.2)
y a la igualdad y no discriminación (ar­tícu­lo 24).

Por tanto, concluyó que el Estado vulneró los derechos señalados, en relación
con la obligación de adoptar disposiciones de derecho interno establecidas en el
ar­tícu­lo 2 de dicho tratado –Convención Americana sobre Derechos Humanos–.

Como consecuencia de tal declaratoria de inconvencionalidad del ar­tícu­lo


19 constitucional –en tratándose de la prisión preventiva oficiosa–, el tribunal
interamericano condenó a México determinando diversas medidas de repara­
ción, garantía de no repetición, medidas de satisfacción, medidas de rehabilitación,
entre otras.

Derivado de estas condenas surgieron a cargo del Estado Mexicano dos


obligaciones:

4676 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

i. Adecuar su ordenamien­to jurídico, incluyendo sus disposiciones consti­


tucionales, para que sea compatible con la Convención Americana. Para tales
efectos, el Estado deberá tomar en consideración lo indicado en los párrafos
154 a 163 y 184 de la sentencia, en donde se establecen los requisitos que deben
cumplir las medidas de esa naturaleza para que sean compatibles con el refe­
rido tratado.

ii. En el marco de sus respectivas competencias y de las regulaciones


procesales correspondientes, las magistraturas y órganos vinculados a la admi­
nistración de justicia en todos los niveles están en la obligación de ejercer ex
officio un control de convencionalidad entre las normas internas y la Convención
Americana y, en esta tarea, deben tener en cuenta no solamente el tratado, sino
también la interpretación que del mismo ha hecho la Corte Interamericana.

En este contexto, este Tribunal Colegiado, en estricto acatamien­to a lo esta­


blecido en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ante
la declaratoria de inconvencionalidad del ar­tícu­lo 19 constitucional, los efectos
jurídicos que ésta tiene en el sistema jurídico mexicano y como órgano integrante
de la administración de justicia del Poder Judicial de la Federación, vinculado a
ejercer ex officio el control de convencionalidad entre las normas internas y la
Con­vención Americana sobre Derechos Humanos, procede a realizar el análisis
de convencionalidad de la prisión preventiva oficiosa impuesta al impetrante del
amparo, aquí revisionista, sustentada en lo toral en el ar­tícu­lo 167 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, partiendo de tener por no puesto o exclu­
yendo del parámetro de regularidad de constitucionalidad y/o inconvencionali­
dad el texto del ar­tícu­lo 19 constitucional, en la parte que contempla la prisión
preventiva oficiosa y, en su lugar, se atiende lo regulado en los ar­tícu­los 7.3, 7.5,
8.2 y 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como la
interpretación que en torno a los mismos ha hecho la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, respecto de la figura de la medida cautelar de prisión pre­
ventiva y, sobre todo, la jurisprudencia en la que declaró la inconvencionalidad
de la prisión preventiva oficiosa regulada por el ar­tícu­lo 19 de la Constitución
Mexicana.

Es orientadora al caso, para aplicar el bloque de regularidad de constitu­


cionalidad y/o convencionalidad así construido, el criterio contenido en la tesis
de la Primera Sala del Alto Tribunal de la Nación que señala:

Sección Primera Jurisprudencia 4677


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"CONTROL CONCENTRADO DE CONSTITUCIONALIDAD DE NORMAS


PENALES. DEBE REALIZARSE CON LAS DIRECTRICES CONSTITUCIONALES
VIGENTES AL RESOLVERSE EL JUICIO DE AMPARO. El análisis sobre la cons­
titucionalidad de una norma debe realizarse a partir del texto constitucional vigente
al momento en que se resuelve el juicio de amparo, en virtud de que en el con­
texto de derechos humanos reconocidos en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, no es posible realizar el control concentrado de constitucio­
nalidad de una norma jurídica apartándose del texto vigente, derivada del mo­
mento en que se cometió una conducta delictiva o acontezca la situación fáctica
concreta que debe analizarse bajo los parámetros definidos en la Constitución
Federal, pues asumir como válida esta práctica conduciría al extremo de reco­
nocer que en nuestro ámbito jurídico coexisten diversos sistemas constituciona­
les, identificados por el contenido de las normas constitucionales que se definan
por las reformas o modificaciones que se le hayan realizado; cuya vigencia y
aplicación estarán condicionadas al momento en que haya tenido lugar el hecho
que actualice el supuesto de aplicación de la norma constitucional en concreto.
Interpretación constitucional que es inaceptable, porque el único sistema cons­
titucional que puede emplearse para realizar el control de constitucionalidad
concentrado al resolverse el juicio de amparo es el que constituye derecho po­
sitivo y se encuentra vigente; pues no existe otro, porque precisamente la refor­
ma o modificación del texto de una norma constitucional, a partir de que entre
en vigor, genera que deje de ser eje rector de aplicación y observancia el con­
tenido anterior, porque ha sido sustituido. Es importante resaltar que el criterio
de aplicación del texto o contenido del sistema constitucional vigente al momento
en que se ejerce el control constitucional concentrado en el juicio de amparo, evi­
dencia su trascendencia e importancia tratándose de la obligación de todas las
autoridades del país de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos,
de conformidad con el principio de progresividad, como lo dispone el ar­tícu­lo
1o., párrafo tercero, de la Norma Fundamental. Lo cual implica que una vez in­
corporado el reconocimien­to de un derecho a la Constitución, con lo que se
logra avanzar en el ejercicio y tutela del derecho, como estándar mínimo exigi­
ble, no debe disminuirse el nivel alcanzado, sino progresarse gradualmente en
su cumplimien­to." [Registro digital: 2009923. Instancia: Primera Sala. Décima
Época. Materias: común y penal. Tesis: 1a. CCLXXIV/2015 (10a.). Fuente: Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación, Libro 22, Tomo I, septiembre de 2015,
página 302. Tipo: Aislada]

4678 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Así como también resulta aplicable el criterio sostenido en la tesis 1a.


CXLIV/2014 (10a.), por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, citada en párrafos previos de rubro: "SENTENCIAS DE LA CORTE INTE­
RAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. TODAS LAS AUTORIDADES DEL
ESTADO MEXICANO, INCLUYENDO EL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN,
DEBEN ACATAR LO ORDENADO EN AQUÉLLAS."

Inconvencionalidad del ar­tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos


Penales. El ar­tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales esta­
blece lo siguiente:

"Ar­tícu­lo 167. Causas de procedencia.

"El Ministerio Público sólo podrá solicitar al Juez de Control la prisión preven­
tiva o el resguardo domiciliario cuando otras medidas cautelares no sean suficientes
para garantizar la comparecencia del impu­tado en el juicio, el de­sarrollo de la
investigación, la protección de la víctima, de los testigos o de la comunidad así como
cuando el impu­tado esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente
por la comisión de un delito doloso, siempre y cuando la causa diversa no sea
acumulable o conexa en los términos del presente código.

"En el supuesto de que el impu­tado esté siendo procesado por otro delito
distinto de aquel en el que se solicite la prisión preventiva, deberá analizarse si
ambos procesos son susceptibles de acumulación, en cuyo caso la existencia de
proceso previo no dará lugar por si sola a la procedencia de la prisión preventiva.

"El Juez de Control en el ámbito de su competencia, ordenará la prisión


preventiva oficiosamente en los casos de abuso o violencia sexual contra meno­
res, delincuencia organizada, homicidio doloso, feminicidio, violación, secuestro,
trata de personas, robo de casa habitación, uso de programas sociales con fines
electorales, corrupción tratándose de los delitos de enriquecimien­to ilícito y ejer­
cicio abusivo de funciones, robo al transporte de carga en cualquiera de sus
modalidades, delitos en materia de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos,
delitos en materia de de­saparición forzada de personas y de­saparición cometida
por particulares, delitos cometidos con medios violentos como armas y explosi­
vos, delitos en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del

Sección Primera Jurisprudencia 4679


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como los delitos graves que determine
la ley en contra de la seguridad de la nación, el libre de­sarrollo de la personali­
dad, y de la salud.

"Las leyes generales de salud, secuestro, trata de personas, delitos elec­


torales y de­saparición forzada de personas y de­saparición cometida por particu­
lares, así como las leyes federales para prevenir y sancionar los delitos cometidos
en materia de hidrocarburos, armas de fuego y explosivos, y contra la delincuencia
organizada, establecerán los supuestos que ameriten prisión preventiva oficiosa
de conformidad con lo dispuesto por el párrafo segundo del ar­tícu­lo 19 de la Cons­
titución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

"Se consideran delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, los previs­
tos en el Código Penal Federal, de la manera siguiente:

"I. Homicidio doloso previsto en los ar­tícu­los 302 en relación al 307, 313,
315, 315 Bis, 320 y 323;

"II. Genocidio, previsto en el ar­tícu­lo 149 Bis;

"III. Violación prevista en los ar­tícu­los 265, 266 y 266 Bis;

"IV. Traición a la patria, previsto en los ar­tícu­los 123, 124, 125 y 126;

"V. Espionaje, previsto en los ar­tícu­los 127 y 128;

"VI. Terrorismo, previsto en los ar­tícu­los 139 al 139 Ter y terrorismo interna­
cional previsto en los ar­tícu­los 148 Bis al 148 Quáter;

"VII. Sabotaje, previsto en el ar­tícu­lo 140, párrafo primero;

"VIII. Los previstos en los ar­tícu­los 142, párrafo segundo y 145;

"IX. Corrupción de personas menores de dieciocho años de edad o de


personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o
de personas que no tienen capacidad para resistirlo, previsto en el ar­tícu­lo 201;

4680 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

pornografía de personas menores de dieciocho años de edad o de personas


que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o de perso­
nas que no tienen capacidad para resistirlo, previsto en el ar­tícu­lo 202; turismo
sexual en contra de personas menores de dieciocho años de edad o de personas
que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o de perso­
nas que no tienen capacidad para resistirlo, previsto en los ar­tícu­los 203 y 203 Bis;
lenocinio de personas menores de dieciocho años de edad o de personas que
no tienen capacidad para comprender el significado del hecho o de personas
que no tienen capacidad para resistirlo, previsto en el ar­tícu­lo 204 y pederastia,
previsto en el ar­tícu­lo 209 Bis;

"X. Tráfico de menores, previsto en el ar­tícu­lo 366 Ter;

"XI. Contra la salud, previsto en los ar­tícu­los 194, 195, 196 Ter, 197, párrafo
primero y 198, parte primera del párrafo tercero;

"XII. Abuso o violencia sexual contra menores, previsto en los ar­tícu­los 261
en relación con el 260;

"XIII. Feminicidio, previsto en el ar­tícu­lo 325;

"XIV. Robo a casa habitación, previsto en el ar­tícu­lo 381 Bis;

"XV. Ejercicio abusivo de funciones, previsto en las fracciones I y II del pri­


mer párrafo del ar­tícu­lo 220, en relación con su cuarto párrafo;

"XVI. Enriquecimien­to ilícito previsto en el ar­tícu­lo 224, en relación con su


séptimo párrafo, y

"XVII. Robo al transporte de carga, en cualquiera de sus modalidades,


previsto en los ar­tícu­los 376 Ter y 381, fracción XVII.

"Se consideran delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, los previs­
tos en el Código Fiscal de la Federación, de la siguiente manera:

"I. Contrabando y su equiparable, de conformidad con lo dispuesto en los


ar­tícu­los 102 y 105, fracciones I y IV, cuando estén a las sanciones previstas en

Sección Primera Jurisprudencia 4681


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

las fracciones II o III, párrafo segundo, del ar­tícu­lo 104, exclusivamente cuando
sean calificados;

"II. Defraudación fiscal y su equiparable, de conformidad con lo dispuesto


en los ar­tícu­los 108 y 109, cuando el monto de lo defraudado supere 3 veces lo
dispuesto en la fracción III del ar­tícu­lo 108 del Código Fiscal de la Federación,
exclusivamente cuando sean calificados, y

"III. La expedición, venta, enajenación, compra o adquisición de compro­


bantes fiscales que amparen operaciones inexistentes, falsas o actos jurídicos
simulados, de conformidad con lo dispuesto en el ar­tícu­lo 113 Bis del Código Fiscal
de la Federación, exclusivamente cuando las cifras, cantidad o valor de los com­
probantes fiscales, superen 3 veces lo establecido en la fracción III del ar­tícu­lo
108 del Código Fiscal de la Federación.

"Párrafo con fracciones declarado inválido por sentencia de la SCJN a


acción de inconstitucionalidad notificada para efectos legales 25-11-2022 (sic).

"El Juez no impondrá la prisión preventiva oficiosa y la sustituirá por otra


medida cautelar, únicamente cuando lo solicite el Ministerio Público por no resul­
tar proporcional para garantizar la comparecencia del impu­tado en el proceso,
el de­sarrollo de la investigación, la protección de la víctima y de los testigos o
de la comunidad o bien, cuando exista voluntad de las partes para celebrar un
acuerdo reparatorio de cumplimien­to inmediato, siempre que se trate de alguno
de los delitos en los que sea procedente dicha forma de solución alterna del pro­
cedimien­to. La solicitud deberá contar con la autorización del titular de la Fiscalía
o de la persona funcionaria en la cual delegue esa facultad.

"Si la prisión preventiva oficiosa ya hubiere sido impuesta, pero las partes
manifiestan la voluntad de celebrar un acuerdo reparatorio de cumplimien­to inme­
diato, el Ministerio Público solicitará al Juez la sustitución de la medida cautelar
para que las partes concreten el acuerdo con el apoyo del órgano especializado
en la materia.

"En los casos en los que la víctima u ofendido y la persona impu­tada de­
seen participar en un mecanismo alternativo de solución de controversias, y no

4682 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

sea factible modificar la medida cautelar de prisión preventiva, por existir riesgo
de que el impu­tado se sustraiga del procedimien­to o lo obstaculice, el o la Juez de
Control podrá derivar el asunto al órgano especializado en la materia, para pro­
mover la reparación del daño y concretar el acuerdo correspondiente."

De lo anterior se advierte, en lo que interesa, que el citado ar­tícu­lo 167


establece que la prisión preventiva se ordenará de manera oficiosa, entre otros,
en los casos de abuso o violencia sexual contra menores –pederastia–, delitos
como delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de
per­sonas, delitos cometidos con medios violentos como armas y explosivos, así
como delitos graves que determine la ley contra la seguridad de la nación, el libre
de­sarrollo de la personalidad y de la salud.

Como se aprecia –siguiendo la jurisprudencia de la Corte Interamericana


del "Caso García Rodríguez y otro Vs. México"–, la prisión preventiva establecida
en el precepto mencionado establece preceptivamente la aplicación de la prisión
preventiva para los delitos que revisten cierta gravedad una vez establecidos
los presupuestos materiales, sin que se lleve a cabo un análisis de la necesidad
de la cautela frente a las circunstancias particulares del caso, esto es, sin que
la autoridad judicial tenga la posibilidad de determinar la finalidad, la necesidad
o la proporcionalidad de la medida cautelar en cada caso, con lo que transgrede
los derechos a la libertad personal reconocidos en la Convención Americana
sobre Derechos Humanos a no ser privado de la libertad arbitrariamente (ar­tícu­lo
7.3.), al control judicial de la privación de la libertad (ar­tícu­lo 7.5.) y a la presun­
ción de inocencia (ar­tícu­lo 8.2.).

"Ar­tícu­lo 7. Derecho a la libertad personal.

"…

"3. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamien­to arbitrarios.

"…

"5. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un
Juez u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales y

Sección Primera Jurisprudencia 4683


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en


libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar con­
dicionada a garantías que aseguren su comparecencia en el juicio."

"Ar­tícu­lo 8. Garantías judiciales.

"…

"2. Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su


inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad."

Así también, la prisión preventiva oficiosa dispuesta en el ar­tícu­lo 167 del


Código Nacional de Procedimien­tos Penales vulnera el principio de igualdad y no
discriminación, establecido en el ar­tícu­lo 24 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, puesto que introduce un trato diferente entre las personas
impu­tadas por determinados delitos con respecto a las demás, en tanto que la
Corte Interamericana ha establecido que los Estados deben abstenerse de rea­
lizar acciones que de cualquier manera vayan dirigidas directa o indirectamente
a crear situaciones de discriminación de iure o de facto.

Aún más, porque la Corte Interamericana ha señalado que en caso de que


el trato discriminatorio se refiera a una protección de­sigual de la ley interna o su
aplicación, el hecho debe analizarse a la luz del ar­tícu­lo 24 de la Convención
Americana, en relación con las categorías protegidas por el ar­tícu­lo 1.1 de la
Convención, aún más, la Corte Interamericana ha sostenido que una diferencia
de trato es discriminatoria cuando la misma no tiene una justificación objetiva y
razonable, es decir, cuando no persigue un fin legítimo y no existe una relación razo­
nable de proporcionalidad entre los medios utilizados y el fin perseguido.

"Ar­tícu­lo 24. Igualdad ante la ley.

"Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen dere­
cho, sin discriminación, a igual protección de la ley."

De ahí que la prisión preventiva oficiosa regulada en el numeral en estudio


tampoco cumple con los lineamien­tos de la Convención Americana en este

4684 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

aspecto, pues no existe ninguna justificación objetiva ni razonable para el trato


de­sigual ahí contenido.

Atento a lo apuntado con antelación, la prisión preventiva oficiosa regulada


en el ar­tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales no se ajusta
a los lineamien­tos convencionales establecidos por la jurisprudencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, por lo que es inconvencional.

Consecuentemente, ante la declaratoria de inconvencionalidad del ar­tícu­lo


19 constitucional, emitida en la sentencia de la Corte Interamericana de Dere­
chos Humanos en el caso "García Rodríguez y otro Vs. México", y la que se emite
en esta ejecutoria respecto del ar­tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­
tos Penales, al resultar inconvencional el sustento jurídico analizado, debe inapli­
carse en el caso concreto para declarar así, en vía de consecuencia, inconvencional
la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa aplicada a la parte quejosa
recurrente, en el proceso penal de origen.

Derecho interno. En el caso, no se inadvierte la existencia de las jurispru­


dencias P./J. 20/2014 (10a.) y 2a./J 119/2014 (10a.), del Pleno y de la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que establecen:

"DERECHOS HUMANOS CONTENIDOS EN LA CONSTITUCIÓN Y EN LOS


TRATADOS INTERNACIONALES. CONSTITUYEN EL PARÁMETRO DE CONTROL
DE REGULARIDAD CONSTITUCIONAL, PERO CUANDO EN LA CONSTITUCIÓN
HAYA UNA RESTRICCIÓN EXPRESA AL EJERCICIO DE AQUÉLLOS, SE DEBE
ESTAR A LO QUE ESTABLECE EL TEXTO CONSTITUCIONAL. El primer párrafo
del ar­tícu­lo 1o. constitucional reconoce un conjunto de derechos humanos cuyas
fuentes son la Constitución y los tratados internacionales de los cuales el Estado
Mexicano sea parte. De la interpretación literal, sistemática y originalista del con­
tenido de las reformas constitucionales de seis y diez de junio de dos mil once,
se desprende que las normas de derechos humanos, independientemente de su
fuente, no se relacionan en términos jerárquicos, entendiendo que, derivado de la
parte final del primer párrafo del citado ar­tícu­lo 1o., cuando en la Constitución haya
una restricción expresa al ejercicio de los derechos humanos, se deberá estar
a lo que indica la norma constitucional, ya que el principio que le brinda supre­
macía comporta el encumbramien­to de la Constitución como norma fundamental

Sección Primera Jurisprudencia 4685


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

del orden jurídico mexicano, lo que a su vez implica que el resto de las normas
jurídicas deben ser acordes con la misma, tanto en un sentido formal como mate­
rial, circunstancia que no ha cambiado; lo que sí ha evolucionado a raíz de las
refor­mas constitucionales en comento es la configuración del conjunto de nor­
mas ju­­rídicas respecto de las cuales puede predicarse dicha supremacía en el
orden ju­rídico mexicano. Esta transformación se explica por la ampliación del ca­
tá­logo de derechos humanos previsto dentro de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, el cual evidentemente puede calificarse como parte
del conjunto normativo que goza de esta supremacía constitucional. En este sen­
tido, los derechos humanos, en su conjunto, constituyen el parámetro de control
de regularidad constitucional, conforme al cual debe analizarse la validez de las
normas y actos que forman parte del orden jurídico mexicano." [Instancia: Pleno.
Décima Época. Materia: constitucional. Tesis: P./J. 20/2014 (10a.). Fuente: Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación, Libro 5, Tomo I, abril de 2014, página
202. Tipo: Jurisprudencia. Registro digital: 2006224]

"AGRAVIOS INOPERANTES. LO SON AQUELLOS QUE PRETENDEN LA


DES­APLICACIÓN DE UNA RESTRICCIÓN, PROHIBICIÓN, LIMITACIÓN O EXCEP­
CIÓN CONSTITUCIONAL, CON APOYO EN UNA DISPOSICIÓN DE CARÁCTER
CONVENCIONAL. El Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
ha sostenido que los derechos humanos previstos en los tratados internacionales
se encuentran al mismo nivel que los reconocidos en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, conformando un mismo catálogo sin hacer refe­
rencia a una cuestión jerárquica; pero que cuando se esté en presencia de una
restricción, prohibición, limitación o excepción constitucional, prevalece o tiene
aplicación directa el texto de la Ley Fundamental frente a cualquier norma de
carácter internacional. En ese tenor, los agravios en los que se pretenda la de­sa­
plicación de una restricción, prohibición, limitación o excepción constitucional
con apoyo en una disposición de carácter convencional resultan inoperantes,
al tra­tarse aquéllas de una expresión del Constituyente que prevalece, en todo
caso y condición, frente a cualquier otra norma derivada, con independencia de
que ésta tenga el mismo nivel que la Constitución Federal." [Instancia: Segunda
Sala. Décima Época. Materia: común. Tesis: 2a./J. 119/2014 (10a.). Fuente: Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación, Libro 12, Tomo I, noviembre de 2014,
página 768. Tipo: Jurisprudencia. Registro digital: 2007932]

4686 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Criterios que establecen la prevalencia de las restricciones constituciona­


les, aún más, dichos criterios jurisprudenciales resultan obligatorios para este
tribunal en términos del ar­tícu­lo 217 de la Ley de Amparo; empero, en este asunto,
al atenderse –en estricto acatamien­to a la sentencia vinculante de la Corte Inte­
ramericana–, la exclusión de la porción apuntada del ar­tícu­lo 19 constitucional
del parámetro de regularidad constitucional y/o convencional, ésta ya no puede
considerarse una restricción constitucional para efectos del control de conven­
cionalidad que aquí se realiza; de ahí que no se trastocan la jurisprudencia del
Tribunal Nacional y su jerarquía en el Estado Mexicano.

Mucho menos se de­satiende la jurisprudencia P./J. 64/2014 (10a.), del


Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en la página 8 de la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 13, Tomo
I, diciembre de 2014, con número de registro digital: 2008148, que dice así:

"JURISPRUDENCIA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.


NO ES SUSCEPTIBLE DE SOMETERSE A CONTROL DE CONSTITUCIONA­LIDAD
Y/O CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO POR ÓRGANOS JURIS­DICCIONALES
DE MENOR JERARQUÍA. La obligación de las autoridades jurisdiccionales con­
tenida en los ar­tícu­los 1o. y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, de realizar un control de constitucionalidad y/o convencionalidad
ex officio en materia de derechos humanos y dar preferencia a los contenidos
en la propia Ley Suprema y en los tratados internacionales, aun a pesar de las dis­
posiciones en contrario contenidas en cualquier norma inferior, no contempla a
la jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, porque el
ar­tícu­lo 94 constitucional establece que será obligatoria para todos los órganos
jurisdiccionales de conformidad con lo que disponga la ley y, en este caso, la Ley
de Amparo así lo indica tanto en la abrogada como en el ar­tícu­lo 217 de la vi­
gente; de ahí que no privan las mismas razones que se toman en cuenta para
inaplicar una disposición emitida por el legislador cuando viola derechos huma­
nos de fuente constitucional o convencional. Cabe precisar que en los casos en
los que se pudiera advertir que una jurisprudencia del Alto Tribunal de­satiende
o contradice un derecho humano, cualquiera que sea su origen, existen los medios
legales para que se subsane ese aspecto. En conclusión, aun partiendo del
nuevo modelo de interpretación constitucional, no es posible determinar que la
jurisprudencia del Máximo Tribunal del país pueda ser objeto de la decisión de

Sección Primera Jurisprudencia 4687


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

un órgano de menor grado que tienda a inaplicarla, como resultado del ejercicio
de control de convencionalidad ex officio, porque permitirlo daría como resultado
que perdiera su carácter de obligatoria, ocasionando falta de certeza y seguri­
dad jurídica."

Adicionalmente, conviene precisar que el criterio sostenido por este órgano


colegiado atiende en todo momento al principio pro persona, tal como quedó
establecido en el apartado 303 del fallo interamericano que se acata, así como en
la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la que se ha
establecido que la diversa emitida por la Corte Interamericana de Derechos Hu­
manos es obligatoria para los Jueces mexicanos, siempre y cuando sea más
favorable a la persona.

Al efecto, la jurisprudencia que se cita es la identificada como P./J. 21/2014


(10a.), sustentada por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 5, Tomo I,
abril de 2014, página 204, Décima Época, con número de registro digital: 2006225,
de rubro y texto:

"JURISPRUDENCIA EMITIDA POR LA CORTE INTERAMERICANA DE DERE­


CHOS HUMANOS. ES VINCULANTE PARA LOS JUECES MEXICANOS SIEMPRE
QUE SEA MÁS FAVORABLE A LA PERSONA. Los criterios jurisprudenciales de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con independencia de que el
Estado Mexicano haya sido parte en el litigio ante dicho tribunal, resultan vincu­
lantes para los Jueces nacionales al constituir una extensión de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, toda vez que en dichos criterios se deter­
mina el contenido de los derechos humanos establecidos en ese tratado. La fuerza
vinculante de la jurisprudencia interamericana se desprende del propio mandato
establecido en el ar­tícu­lo 1o. constitucional, pues el principio pro persona obliga
a los Jueces nacionales a resolver cada caso atendiendo a la interpretación más
favorable a la persona. En cumplimien­to de este mandato constitucional, los ope­
radores jurídicos deben atender a lo siguiente: (i) cuando el criterio se haya emitido
en un caso en el que el Estado Mexicano no haya sido parte, la aplicabilidad del
precedente al caso específico debe determinarse con base en la verificación de
la existencia de las mismas razones que motivaron el pronunciamien­to; (ii) en todos
los casos en que sea posible, debe armonizarse la jurisprudencia interamericana

4688 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

con la nacional; y (iii) de ser imposible la armonización, debe aplicarse el criterio


que resulte más favorecedor para la protección de los derechos humanos."

De ahí que en modo alguno se de­satienden los criterios jurisprudenciales


de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino que al realizar un ejercicio de
ponderación entre los derechos establecidos en los ordenamien­tos internos y
los contenidos en la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, resulta evidente que resultan más favorables a la parte quejosa los emi­
tidos por la Corte Interamericana.

Aún más, porque la propia sentencia interamericana que se acata y la ju­


risprudencia de la Corte Interamericana, en sus fundamentos39 establece que el
Estado Mexicano no puede anteponer su derecho interno para dejar de cumplir
con sus obligaciones internacionales, esto, atento a lo establecido en el ar­tícu­lo
27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, pacto interna­
cional que también fue ratificado por el Estado Mexicano y, por ende, es de
observarse por este Tribunal Colegiado.

De ahí que no es dable a este Tribunal Colegiado anteponer a los efectos


vinculantes de la cosa juzgada internacional, el derecho interno –obligatoriedad
de la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la jurispruden­
cia misma– luego de la declaratoria de inconvencionalidad del ar­tícu­lo 19 cons­
titucional, en la porción que trata de la prisión preventiva oficiosa.

Finalmente, no escapa en el caso que existe ya radicado en la Suprema


Corte de Justicia de la Nación el expediente 3/2023, relativo a la recepción de
sen­tencias de tribunales internacionales, para atender una petición donde se
solicita la colaboración del Alto Tribunal con el objeto de que se determinen las

39
Caso Almonacid Arellano Vs. Chile.
"124. … Pero cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional como la Convención America­
na, sus Jueces, como parte del aparato del Estado, también están sometidos a ella, lo que les obliga
a velar porque los efectos de las disposiciones de la Convención no se vean mermadas por la aplica­
ción de leyes contrarias a su objeto y fin."
"125. En esta misma línea de ideas, esta Corte ha establecido que ‘según el derecho internacional
las obligaciones que éste impone deben ser cumplidas de buena fe y no puede invocarse para su
incumplimien­to el derecho interno’. Esta regla ha sido codificada en el ar­tícu­lo 27 de la Convención
de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969."

Sección Primera Jurisprudencia 4689


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

acciones a seguir en relación con la sentencia sobre excepciones preliminares,


fondo, reparaciones y costas emitidas por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, con relación al caso García Rodríguez y otro contra el Estado Mexicano.
Empero, este órgano de control constitucional considera que su tramitación no sus­
pende la ejecución del fallo interamericano, sobre todo porque la Corte Nacional
ha declarado que este tipo de resoluciones internacionales no pueden ser cues­
tionadas al constituir cosa juzgada internacional, emitida por un tribunal de ese
ámbito y respecto del cual el Estado Mexicano tiene aceptada su competencia
contenciosa; de ahí que lo único procedente es acatar y reconocer la totalidad de
la sentencia en sus términos por parte de todos los órganos del Estado Mexicano,
pues resultan vinculantes no sólo los puntos de resolución concretos de la sen­
tencia, sino la totalidad de los criterios contenidos en ella.

El criterio anterior se contiene en la tesis del Pleno del Alto Tribunal de la


Nación, de rubro y texto siguientes:

"SENTENCIAS EMITIDAS POR LA CORTE INTERAMERICANA DE DERE­


CHOS HUMANOS. SON VINCULANTES EN SUS TÉRMINOS CUANDO EL ESTADO
MEXICANO FUE PARTE EN EL LITIGIO. El Estado Mexicano ha aceptado la juris­
dicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por ello, cuando ha sido
parte en una controversia o litigio ante esa jurisdicción, la sentencia que se dicta
en esa sede, junto con todas sus consideraciones, constituye cosa juzgada, corres­
pondiéndole exclusivamente a ese órgano internacional evaluar todas y cada una
de las excepciones formuladas por el Estado Mexicano, tanto si están relacionadas
con la extensión de la competencia de la misma Corte o con las reservas y salve­
dades formuladas por aquél. Por ello, la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
aun como tribunal constitucional, no es competente para analizar, revisar, calificar
o decidir si una sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Hu­
manos es correcta o incorrecta, o si excede en relación con las normas que rigen
su materia y proceso. Por tanto, la Suprema Corte no puede hacer ningún pro­
nunciamien­to que cuestione la validez de lo resuelto por la Corte Interamericana
de Derechos Humanos, ya que para el Estado Mexicano dichas sentencias cons­
tituyen cosa juzgada. Lo único procedente es acatar y reconocer la totalidad de
la sentencia en sus términos. Así, las resoluciones pronunciadas por aquella
instancia internacional son obligatorias para todos los órganos del Estado Mexi­
cano, al haber figurado como parte en un litigio concreto, siendo vinculantes para

4690 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

el Poder Judicial no sólo los puntos de resolución concretos de la sentencia, sino la


totalidad de los criterios contenidos en ella." (Registro digital: 160482. Instancia:
Pleno. Décima Época. Materia: constitucional. Tesis: P. LXV/2011 (9a.). Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro III, Tomo 1, diciembre de
2011, página 556. Tipo: Aislada)

Atento a todo lo anterior, lo procedente en el caso es modificar la resolución


recurrida y conceder el amparo solicitado por la parte quejosa respecto al tópico
de la prisión preventiva oficiosa.

DÉCIMO.—Efectos. En congruencia con lo anterior, ante la inconvencionali­


dad del ar­tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, en lo relativo
a la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, lo conducente en el caso es
modificar el fallo recurrido en lo atinente al tópico que nos ocupa y, en su lugar,
con fundamento en los ar­tícu­los 74, fracción V y 77 de la Ley de Amparo, otorgar a
la parte quejosa ********** la protección constitucional para los efectos de que el
Juez de Control responsable resuelva en los términos siguientes:

i. Cite a las partes a una audiencia en la que deje insubsistente la medida


cautelar de prisión preventiva oficiosa que impuso al quejoso;

ii. Previo ejercicio de las facultades y derechos de las partes, en lo atinente


a medidas cautelares diversas a la declarada inconvencional, respetando el con­
trol horizontal, resuelva con libertad de jurisdicción; y,

iii. Para el caso de que el Ministerio Público solicite la medida de prisión


preventiva justificada, tome en cuenta, al resolver, el lapso que el quejoso ha per­
manecido sujeto a prisión preventiva oficiosa.

Al respecto, se invocan las tesis sustentadas por nuestro Más Alto Tribunal
del País, cuyos datos de identificación, rubro y texto son los siguientes:

"SENTENCIAS DE AMPARO. EFECTOS. El efecto jurídico de la sentencia


definitiva que se pronuncie en el juicio constitucional, concediendo el amparo, es
volver las cosas al estado que tenían antes de la violación de garantías, nulifi­
cando el acto reclamado y los subsecuentes que de él se deriven." (Registro

Sección Primera Jurisprudencia 4691


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

digital: 394449. Instancia: Pleno. Fuente: Apéndice al Semanario Judicial de la


Federación 1917-1995. Tomo VI, Parte SCJN. Tesis: 493. Página: 326)

"PROCEDIMIENTO, VIOLACIONES AL. Cuando se concede el amparo por


violación a las leyes del procedimien­to, tendrá por efecto que éste se reponga a
partir del punto en que se infringieron esas leyes." (Registro digital: 394348. Ins­
tancia: Tercera Sala. Fuente: Apéndice al Semanario Judicial de la Federación
1917-1995. Tomo: VI, Parte SCJN. Tesis: 392. Página: 264)

"DERECHOS HUMANOS. CONFORME AL AR­TÍCULO 1o. DE LA CONSTI­


TUCIÓN FEDERAL, VIGENTE DESDE EL 11 DE JUNIO DE 2011, LAS GARAN­
TÍAS PARA SU PROTECCIÓN PUEDEN ADOPTAR UN CARÁCTER POSITIVO O
NEGATIVO. El texto del ar­tícu­lo 1o., párrafo primero de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, vigente desde el 11 de junio de 2011, esta­
blece que las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en dicho
ordenamien­to fundamental y en los tratados internacionales de los que el Estado
Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección. En dichos tér­
minos, las garantías de protección, con el fin de tutelar los derechos humanos,
pueden adoptar diversas formas. Por ejemplo, aquellas que permiten invalidar
o anular el acto que no ha respetado los derechos de las personas; aquellas que
buscan producir el acto que promueve o protege tales derechos; así como aque­
llas que sancionan la omisión de actuación por quienes están constitucional­
mente exigidos a promover, respetar y proteger los derechos humanos. Lo anterior
se traduce en que las garantías de protección pueden generar actos de sentido
positivo o actos de sentido negativo. Unos u otros dependerán de la naturaleza
de la protección que persiga la garantía correspondiente; es decir, según tenga por
objeto producir un acto que promueva, respete o proteja los derechos hu­ma­nos."
(Registro digital: 2007056. Instancia: Primera Sala. Fuente: Gaceta del Semanario
Judicial de la Federa­ción, Décima Época, Libro 9, Tomo I, agosto de 2014. Tesis:
1a. CCLXXXVII/2014 (10a.). Página: 528)

Por todo lo ya expuesto y fundado se llega a la siguiente decisión:

PRIMERO.—Se modifica la sentencia recurrida.

SEGUNDO.—La Justicia de la Unión no ampara ni protege a la parte que­


josa contra el acto consistente en el auto de vinculación a proceso y la autoridad

4692 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

fijados en el resultando primero de este fallo, por las razones expuestas en la


sentencia recurrida.

TERCERO.—La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, contra el


acto y por la autoridad fijados en el resultando primero, relativo a la medida cau­
telar de prisión preventiva oficiosa impuesta, en los términos y para los efectos
establecidos en la parte final del considerando último de la presente ejecutoria.

Notifíquese; con testimonio de esta ejecutoria devuélvanse los autos al


lugar de su procedencia, háganse las anotaciones en el libro electrónico y, en
su oportunidad, archívese este recurso como asunto concluido.

Así, por unanimidad de votos, lo decidió vía remota el Tribunal Colegiado


en Materia Penal del Décimo Circuito, integrado por la Magistrada Margarita
Nahuatt Javier –presidenta–, el Magistrado Jaime Flores Cruz –ponente–, así
como el secretario en funciones de Magistrado Melchor Rafael Ramírez Maldo­
nado, quienes firman junto con Iván Osbaldo Jacobo Cortés, secretario que da
fe, en términos de los ar­tícu­los 184 y 188 de la Ley de Amparo, quien certifica que
la ejecutoria está incorporada al expediente electrónico, hoy doce de junio de
dos mil veintitrés.

En términos de lo previsto en los ar­tícu­los 108 y 113, fracción I, de la Ley


Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, en esta versión
pública se suprime la información considerada legalmente como reservada
o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: Las tesis de jurisprudencia P./J. 20/2014 (10a.), P./J. 21/2014 (10a.), P./J.
64/2014 (10a.), P./J. 2/2022 (11a.), 1a./J. 4/2016 (10a.), 2a./J. 16/2014 (10a.),
2a./J. 69/2014 (10a.), 2a./J. 119/2014 (10a.) y 2a./J. 67/2017 (10a.) y aisladas
1a. CXLIV/2014 (10a.), 1a. CCLXXXVII/2014 (10a.), 1a. CCLXXIV/2015 (10a.)
y 1a. CCCXLIV/2015 (10a.) citadas en esta sentencia, también aparecen publica­
das en el Semanario Judicial de la Federación de los viernes 25 de abril de
2014 a las 9:32 horas, 12 de diciembre de 2014 a las 9:35 horas, 11 de febre­
ro de 2022 a las 10:13 horas, 19 de febrero de 2016 a las 10:15 horas, 11 de abril
de 2014 a las 10:09 horas, 27 de junio de 2014 a las 9:30 horas, 14 de noviem­
bre de 2014 a las 9:20 horas, 7 de julio de 2017 a las 10:14 horas, 11 de abril de

Sección Primera Jurisprudencia 4693


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

2014 a las 10:09 horas, 8 de agosto de 2014 a las 8:05 horas, 11 de septiembre
de 2015 a las 11:00 horas y 13 de noviembre de 2015 a las 10:06 horas, res­
pectivamente.

La tesis aislada 392 citada en esta sentencia, también aparece publicada en el


Semanario Judicial de la Federación, Quinta Época, Tomo XXVI, página 938,
con número de registro digital: 365281.

Las ejecutorias relativas a la contradicción de tesis 293/2011 y al expediente varios


912/2010 citadas en esta sentencia, aparecen publicadas en el Semanario
Judicial de la Federación del viernes 25 de abril de 2014 a las 9:32 horas y
en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libros
5, Tomo I, abril de 2014, página 96 y I, Tomo 1, octubre de 2011, página 313,
con números de registro digital: 24985 y 23183, respectivamente.

Esta sentencia se publicó el viernes 27 de octubre de 2023 a las 10:37 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

PRISIÓN PREVENTIVA OFICIOSA. EL AR­TÍCULO 167 DEL CÓDIGO NA­


CIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES EN LA PORCIÓN QUE LA
REGULA ES INCONVENCIONAL, DE CONFORMIDAD CON LA SENTEN­
CIA EMITIDA POR LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HU­
MANOS EN EL CASO GARCÍA RODRÍGUEZ Y OTRO VS. MÉXICO.

Hechos: Una persona promovió juicio de amparo indirecto en el que recla­


mó, entre otros actos, la prisión preventiva oficiosa que se le impuso al ser
impu­tada por un delito que amerita dicha medida; el Juez de Distrito negó
la protección constitucional, al considerar que fue correcta su imposición, por
encontrarse previsto aquél en el catálogo que enlista el ar­tícu­lo 167 del Có­
digo Nacional de Procedimien­tos Penales. Inconforme, el impu­tado interpuso
recurso de revisión, argumentando en sus agravios que el Juez Federal
no rea­lizó el control de convencionalidad de la medida cautelar de prisión
preventiva oficiosa.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que el ar­


tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, en la porción
que regula la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa es inconven­
cional, al no atender a la jurisprudencia emitida por la Corte Interamericana

4694 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

de Dere­chos Humanos, específicamente a lo resuelto en el caso García


Rodríguez y otro Vs. México, vinculante para el Estado Mexicano.

Justificación: La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la senten­


cia que resolvió el caso García Rodríguez y otro Vs. México, se pronunció
en los términos siguientes: Primero, declaró la inconvencionalidad del ar­
tícu­lo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos –en
la porción que regula la prisión preventiva oficiosa–, en su texto reformado
en los años de 2008 y 2019, incluyendo la reforma de 2011, al resultar con­
trario a los derechos establecidos en la Convención Americana sobre De­
re­chos Humanos en sus ar­tícu­los 7, numerales 3 y 5, 8, numeral 2 y 24, y
condenó a México a diversas medidas de reparación, garantía de no repe­
tición, medidas de satisfacción, medidas de rehabilitación, entre otras. Se­
gundo, derivado de estas condenas surgieron a cargo del Estado Mexicano
dos obligaciones: i. Adecuar su ordenamien­to jurídico, incluyendo sus dis­
posiciones constitucionales, para que sea compatible con la Convención
Americana sobre Derechos Humanos; y ii. En el marco de sus respectivas
com­petencias y de las regulaciones procesales correspondientes, las ma­
gistraturas y órganos vinculados a la administración de justicia en todos los
niveles están obligados a ejercer ex officio un control de convencionalidad
entre las normas internas y la Convención y, en esta tarea, deben tener en
cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación que del mismo
ha hecho la Corte Interamericana. En ese sentido, se concluye que el ar­
tícu­lo 167 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, que establece
preceptivamente la aplicación de la prisión preventiva oficiosa para los de­
litos que revisten cierta gravedad una vez establecidos los presupuestos
materiales, sin que se lleve a cabo un análisis de la necesidad de la cautela
frente a las circunstancias particulares del caso, esto es, sin que la autori­
dad judicial tenga la posibilidad de determinar la finalidad, la idoneidad, la
necesidad o la proporcionalidad de la medida cautelar en cada caso, trans­
grede los derechos a la libertad personal reconocidos en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, a no ser privado de la libertad arbi­
trariamente (ar­tícu­lo 7, numeral 3), al control judicial de la privación de la
libertad (ar­tícu­lo 7, numeral 5), a la presunción de inocencia (ar­tícu­lo 8,
numeral 2) y el principio de igualdad y no discriminación, al introducir un trato
diferente entre las personas impu­tadas por determinados delitos con res­
pecto a las demás (ar­tícu­lo 24). Así, la inconvencionalidad de la norma

Sección Primera Jurisprudencia 4695


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

secundaria de que se trata se declara atendiendo al principio pro persona,


conforme al párrafo 303 del fallo interamericano, tomando en consideración
que no se trastoca la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación y su jerarquía en el Estado Mexicano, y en atención al ar­tícu­lo 27
de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que también
fue ratificada por México. Aún más, porque la Corte Nacional ha declarado
que este tipo de resoluciones internacionales no puede ser cuestionada al
constituir cosa juzgada internacional, emitida por un tribunal de ese ámbito
y respecto del cual el Estado Mexicano tiene aceptada su competencia
contenciosa; de ahí que lo único procedente es acatar y reconocer la totali­dad
de la sentencia en sus términos por parte de todos los órganos del Estado
Mexicano, al resultar vinculantes no sólo los puntos de resolución concretos
de la sentencia, sino la totalidad de los criterios contenidos en ella.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL DÉCIMO CIRCUITO.


X.P. J/1 P (11a.)

Amparo en revisión 76/2023. 30 de mayo de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Jaime Flores Cruz. Secretario: Iván Osbaldo Jacobo Cortés.

Amparo en revisión 29/2022. 29 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Margarita Nahuatt Javier. Secretario: Lázaro Quevedo de la Cruz.

Amparo en revisión 142/2023. 6 de julio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Jaime Flores Cruz. Secretaria: Maricela Mar­tínez Montero.

Amparo en revisión 151/2023. 31 de agosto de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Melchor Rafael Ramírez Maldonado, secretario de tribunal autorizado por el
Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones de Magis­
trado. Secretario: Carlos Aranda Nieto.

Amparo en revisión 182/2023. 7 de septiembre de 2023. Unanimidad de votos.


Ponente: Melchor Rafael Ramírez Maldonado, secretario de tribunal autorizado
por el Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar las funciones de
Magistrado. Secretario: Luis Mariano Sánchez Mar­tínez.

Esta tesis se publicó el viernes 27 de octubre de 2023 a las 10:37 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 30 de octubre de 2023, para los efectos
previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.

4696 Octubre 2023


Sección Segunda
SENTENCIAS Y TESIS
QUE NO INTEGRAN JURISPRUDENCIA
A

ACCIÓN DE REDUCCIÓN DE ALIMENTOS. LA PENSIÓN ALIMENTICIA ES­


TABLECIDA EN FAVOR DE DIVERSOS ACREEDORES CON POSTERIORIDAD
A AQUELLA CUYA MODIFICACIÓN SE DEMANDA, JUSTIFICA UN CAMBIO
DE CIRCUNSTANCIAS O HECHO NOVEDOSO PARA SU PROCEDENCIA.

AMPARO DIRECTO 841/2022. 8 DE JUNIO DE 2023. MAYORÍA


DE VOTOS. DISIDENTE: JOSÉ MANUEL DE ALBA DE ALBA.
PONENTE: ISIDRO PEDRO ALCÁNTARA VALDÉS. SECRETARIO:
GUSTAVO JESÚS SALDAÑA CÓRDOVA.

CONSIDERANDO:

1. CUARTO.—Los conceptos de violación son sustancialmente fundados,


acorde con las consideraciones que se expondrán en párrafos subsecuentes.

2. Tales argumentos invocados en este juicio constitucional consisten, en


síntesis, en lo siguiente:

3. a) Los acreedores alimentarios que señala la Sala responsable no exis­


tían como tales, pues en dos mil quince la esposa del quejoso ********** y su
menor hijo de iniciales **********, vivían en familia sin que mediara juicio de alimen­
tos, por lo que hasta dos mil dieciocho tal consorte por propio derecho y en re­
presentación de dicho infante le reclamó alimentos, adquiriendo el carácter de
acreedores en el expediente **********, ocasionando un cambio de circunstancias.

4. b) La Sala responsable modificó ilegalmente, argumentando que el quejoso


ya contaba con acreedores alimentarios, lo cual no es así, porque el inconforme

4699
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

tuvo dependientes económicos hasta dos mil dieciocho que **********, en repre­
sentación de su menor hijo le demandó alimentos. Por tanto, no se justifica que
modificara el fallo impugnado.

5. c) Es errónea la apreciación de la Sala responsable, porque los infor­


mes de percepciones y deducciones de dieciséis de septiembre de dos mil
diecinueve y dieciséis de marzo de dos mil veintidós, a los cuales no da valor,
acreditan que la situación del quejoso cambió cuando se le demandaron alimen­
tos en el expediente **********, tomando en cuenta que el inconforme ya no vive
en familia, lo cual le ocasiona más gastos para sufragar sus necesidades y
gastos normales.

6. d) La Sala responsable arroja toda la carga alimentaria al quejoso, en


relación con el menor de iniciales **********, sin tomar en cuenta que se acreditó
que ********** cuenta con trabajo en la Universidad Pedagógica Veracruzana
conforme al informe rendido por el SAT, y percibe ingresos suficientes para co­
laborar con los alimentos del infante antes aludido.

7. e) Se provoca de­sequilibrio económico al quejoso dado que tiene nece­


sidades alimentarias, no obstante, se modificó sin fundamentación ni motivación
porque la demandada no acreditó tener gastos que erogar por los alimentos y/o
educación de la menor de edad.

8. f) La Sala responsable transgredió la igualdad de las partes porque la


tercera interesada no argumentó padecer de­sequilibrio económico en los ali­
mentos decretados para su menor hija por la reducción alimentaria reclamada.

9. Ahora bien, son sustancialmente fundados los conceptos de violación


sintetizados en los incisos a) y b), de acuerdo con las premisas que se de­sa­rro­
llan a continuación.

10. En principio, conviene señalar, que se ha definido al derecho de alimen­


tos, como la facultad jurídica que tiene una persona denominada acreedor ali­
mentista para exigir a otra llamada deudor alimentario lo necesario para vivir,
derivada de la relación que se tenga con motivo, entre otros, del parentesco
consanguíneo.

4700 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

11. La finalidad de los alimentos es proveer la subsistencia diaria de los


acreedores alimentarios, por lo cual la obligación y el derecho correlativo son
susceptibles de cambio, en atención a las diversas circunstancias que determi­
nan la variación en las posibilidades del deudor alimentista y en las necesidades
de los propios acreedores.

12. En esa tesitura, a efecto de que prospere la acción de reducción de


pensión alimenticia, el actor debe acreditar la existencia de causas posteriores
a la fecha en que se fijó la pensión, que hayan determinado un cambio en sus
posibilidades económicas o en las necesidades de las personas a quienes debe
dar alimentos y que, por ende, hagan necesaria una nueva fijación de su monto.

13. Sirve de apoyo a lo anterior, el criterio de la entonces Tercera Sala de


la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización, rubro y
texto establecen:

"Registro digital: 241437


"Instancia: Tercera Sala
"Séptima Época­
"Materia: Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Volumen 78, Cuarta Parte,
junio de 1975
"Página 14
"Tipo: Aislada

"ALIMENTOS. REDUCCIÓN DE LA PENSIÓN. CONDICIONES PARA QUE


PROCEDA LA ACCIÓN. Como la finalidad de los alimentos es proveer a la sub­
sistencia diaria de los acreedores alimentarios, es obvio que la obligación y el
derecho correlativo son susceptibles de cambio, en atención a las diversas cir­
cunstancias que determinan la variación en las posibilidades del deudor alimen­
tista y en las necesidades de los propios acreedores; por esta razón, para que
prospere la acción de reducción de pensión alimenticia, el actor debe acreditar
la existencia de causas posteriores a la fecha en que se fijó la pensión, que
hayan determinado un cambio en sus posibilidades económicas o en las nece­
sidades de las personas a quienes debe dar alimentos, y que por ende, hagan

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4701


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

necesaria una nueva fijación de su monto; siendo este el motivo por el que esta
Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en forma reiterada,
ha sostenido que en materia de alimentos no puede operar el principio de la
cosa juzgada."

14. En el caso, se desprende que el actor, ahora quejoso, reclamó en su


demanda natural la reducción de la pensión alimenticia definitiva incoada en
su contra en los autos del expediente **********, bajo el argumento toral de que
contaba con diversos acreedores, tales como su esposa ********** y su menor
hijo **********, procreado con ésta, quienes le demandaron alimentos en el juicio
**********, en el cual se les decretó una pensión del treinta por ciento de los in­
gresos del impetrante, equivalente al quince por ciento para cada uno de los
antes mencionados.

15. De modo que el porcentaje decretado para la diversa menor de edad


**********, lo dejaba en indefensión, aunado a que la madre de esa infante **********
tenía ingresos económicos en virtud de que se de­sempeñaba como empleada
de la Universidad Pedagógica Veracruzana, por lo que debía contribuir con la
obligación alimentaria de la niña, por tanto, era procedente la regraduación soli­
citada al cambiar las circunstancias.

16. A su vez, la parte demandada, hoy tercera interesada, entre otras cosas,
sustentó su defensa sobre la base de que el promovente tuvo conocimien­to de
que tenía un menor hijo de nombre ********** el cual, a lado de su progenito­ra
**********, habitaban como familia con el quejoso, en tal virtud, evidenció que el
nacimien­to de ese infante no resultaba una cuestión novedosa, aunado a que
su contraparte había podido cubrir sus necesidades, por lo que sólo buscaba
deslindarse de sus responsabilidades.

17. En ese tenor, agregó que no era suficiente demostrar que el promovente
estuviera casado, pues con el acta de matrimonio de veintiocho de abril de dos
mil quince y el acta de nacimien­to de diecisiete de noviembre de dos mil quince
a nombre del menor **********, en todo caso lo único que demostraba era que
cuando el impetrante fue demandado por la tercera interesada, aquél ya vivía
con su esposa, por lo que debió acreditar cuestiones novedosas.

4702 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

18. Aunado a que, contrario a las afirmaciones del accionante, la deman­


dada no tenía ingresos económicos ni contaba con empleo para la Universidad
Pedagógica Veracruzana, tan era así, que el actor omitió acreditarlo.

19. Por su parte, la Sala responsable sustentó el acto reclamado en que la


circunstancia en que se basó el promovente, relativa a que tenía dos nuevos
acreedores a los que se les fijaron alimentos en el expediente **********, no era
un hecho novedoso, porque al momento en que le fueron demandados los ali­
mentos en favor de su diversa hija **********, en el juicio de reconocimien­to de
paternidad **********, ya contaba con la familia integrada con ********** y, ade­
más, ya había nacido su diverso hijo **********.

20. Lo anterior lo robusteció la alzada porque a la fecha de once de noviem­


bre de dos mil quince en que se le emplazó en el juicio de reconocimien­to de
paternidad **********, ya había nacido su segundo hijo **********, porque ello
ocurrió el veintisiete de octubre de dos mil quince, esto es, seis días posteriores
a que presentó su escrito de demanda en ese procedimien­to.

21. Por último, estimó que debía entenderse que desde que se dilucidó el
juicio de reconocimien­to de paternidad, el ahora quejoso ya se hacía cargo del
segundo hijo y de su segunda esposa, porque además el impetrante refirió que
ésta no tuvo ingresos o actividad comercial que le permitiera contribuir con los
alimentos tanto para ella como para dicho infante.

22. Ahora bien, como se evidenció en párrafos precedentes, el cambio de


circunstancias que permite la regraduación de los alimentos, debe referirse a
hechos y circunstancias ocurridas con posterioridad al establecimien­to de la
medida alimenticia.

23. Como hechos acreditados del caso, es importante dejar establecido,


que tal como lo advirtió el tribunal de apelación, a la fecha en la cual se le em­
plazó al hoy quejoso en el juicio de reconocimien­to de paternidad ********** (once
de noviembre de dos mil quince), ya había nacido el segundo menor de edad
**********, pues ello ocurrió el veintisiete de octubre de dos mil quince, y ya se
encontraba casado el impetrante con **********.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4703


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

24. No obstante lo anterior, como se vio anteriormente, el quejoso sustentó


su acción de reducción de alimentos, derivado de que en el diverso expediente
**********, se estableció el treinta por ciento de alimentos para **********
y **********, respectivamente, lo cual se encuentra corroborado en constancias
del procedimien­to de origen.

25. En tal virtud, debe concluirse que si está demostrado que en el diverso
expediente **********, se fijaron alimentos en favor de los acreedores antes men­
cionados y a cargo de las prestaciones del impetrante, contrario a lo aducido
por la Sala responsable, ello sí ponía de manifiesto un cambio de circunstancias
o hecho novedoso a la época en la cual la parte tercera interesada le reclamó
el reconocimien­to de paternidad y, como consecuencia, se le condenó al pago
de alimentos en favor de su diversa hija **********.

26. Sin que obstara el solo hecho de que previo al emplazamien­to que se
realizó al ahora quejoso en el juicio de reconocimien­to de paternidad **********,
ya estuviera casado con **********, puesto que la Suprema Corte de Justicia de
la Nación ha establecido que el simple hecho de que en un juicio de alimentos, la
actora acredite tener el carácter de cónyuge del demandado, es insuficiente
para presumir que tiene necesidad de ellos.

27. Lo anterior, porque el Código Civil para el Estado de Veracruz de Igna­


cio de la Llave no establece presunción legal alguna en ese sentido, y aun
cuando su ar­tícu­lo 233 disponga que los cónyuges deban darse alimentos, este
deber constituye una obligación de carácter general que no hace distinción por
razón de género, en tanto no prevé que uno de ellos en particular esté obligado
a proporcionarlos.

28. En la especie, no obró en autos elemento de convicción que realmente


pusiera de manifiesto que el quejoso asumiera compromisos alimentarios con
su esposa **********, desde que se dilucidó el juicio de reconocimien­to de pater­
nidad **********, lo cual cobra especial relevancia, pues conforme a las premisas
plasmadas con anterioridad, es claro que la consorte no tenía la presunción de
necesitarlos.

29. En cambio, lo que sí está justificado en autos del procedimien­to de


origen, es un cambio de circunstancias en las posibilidades económicas del

4704 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

acreedor, ahora quejoso, derivado de que se estableció un treinta por ciento de


pensión alimenticia en favor de su consorte y de su menor hijo ********** respec­
tivamente, en el expediente **********.

30. Tiene sustento lo anterior, en la tesis de jurisprudencia de la Primera


Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización
título, subtítulo y texto establecen:

"Registro digital: 2003217


"Instancia: Primera Sala
"Décima Época­
"Materia: Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XIX, Tomo
1, abril de 2013
"Página: 619
"Tesis: 1a./J. 6/2013 (10a.)
­"Tipo: Jurisprudencia

"ALIMENTOS ENTRE CÓNYUGES. LA MUJER QUE DEMANDA SU PAGO


CON EL ARGUMENTO DE QUE SE DEDICÓ PREPONDERANTEMENTE AL TRA­
BAJO DEL HOGAR O AL CUIDADO Y EDUCACIÓN DE LOS HIJOS, TIENE A SU
FAVOR LA PRESUNCIÓN DE NECESITARLOS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE
VERACRUZ). El simple hecho de que en un juicio de alimentos, la actora acredite
tener el carácter de cónyuge del demandado, es insuficiente para presumir que
tiene necesidad de ellos. Lo anterior es así, porque el Código Civil para el Estado
de Veracruz no establece presunción legal alguna en ese sentido, y aun cuando su
ar­tícu­lo 233 disponga que los cónyuges deban darse alimentos, este deber
constituye una obligación de carácter general que no hace distinción por razón de
género, en tanto no prevé que uno de ellos en particular esté obligado a propor­
cionarlos; por el contrario, dicha obligación, en términos del numeral 232 de ese
código, es recíproca. Además, como el referido ar­tícu­lo 233 no establece cómo
o en qué medida los cónyuges deben proporcionarse alimentos, se entiende que
están obligados a otorgarlos conforme a la regla general de proporcionalidad
prevista en el ar­tícu­lo 242 del propio ordenamien­to, es decir, en atención a la
posibilidad del que debe darlos y a la necesidad del que debe recibirlos, situa­
ción que se corrobora con el ar­tícu­lo 100 del referido código, acorde con el cual

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4705


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

los cónyuges deben contribuir a su alimentación según sus posibilidades y dis­


tribuir la carga de esa contribución en la forma y proporción que acuerden.
Ahora bien, aun cuando dicha necesidad no pueda presumirse por el simple
hecho de que la actora demuestre que es cónyuge del demandado, cuando ésta
demanda el pago de alimentos con el argumento de que tiene necesidad de
ellos porque se dedicó preponderantemente al trabajo del hogar o al cuidado y
educación de los hijos, ya que en su matrimonio así se distribuyó la contribución
de referencia, se presume que tal argumentación es cierta, pues es un hecho
innegable que en México, por la permanencia de los roles de género, la mayoría
de las mujeres casadas se dedican preponderantemente a los quehaceres pro­
pios del hogar, así como al cuidado y educación de los hijos, lo cual les limita
sus oportunidades de de­sarrollarse profesional o laboralmente, con lo que redu­
cen notablemente la obtención de ingresos en comparación con los del marido;
de ahí que si se toma en cuenta que esa necesidad tiene como antecedente la
presunción de referencia y que se sustenta en hechos negativos atento a la dis­
tribución de las cargas probatorias, debe concluirse que es al demandado a
quien le corresponde demostrar lo contrario, es decir, que la actora está en con­
diciones de satisfacer sus necesidades alimentarias."

31. Asimismo, es aplicable la tesis de jurisprudencia sustentada por este Tri­


bunal Colegiado de Circuito, cuyos datos de localización, rubro y texto establecen:

"Registro digital: 159946


"Décima Época
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Materia: Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XIII, Tomo
4, octubre de 2012
"Página: 2053
"Tesis: VII.2o.C. J/32 (9a.)
­"Tipo: Jurisprudencia

"ALIMENTOS ENTRE CÓNYUGES. QUIEN LOS DEMANDA DEBE PROBAR


LA NECESIDAD DE RECIBIRLOS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).
Anteriormente era regla considerar que la mujer casada tenía la presunción de
necesitar alimentos, dado que la redacción del Código Civil para el Estado así

4706 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

lo preveía, pero en la actualidad la carga de demostrar la necesidad alimentaria


tratándose de cualquiera de los cónyuges actuando como acreedores corres­
ponde a quien la alega. Ello es así, pues los ar­tícu­los 100, 101 y 233 del referido
código sustantivo vigentes, disponen que los cónyuges contribuirán al sos­te­
nimien­to del hogar y a su alimentación, que sólo quien esté imposibilitado para
trabajar y carezca de bienes no estará obligado a ello; que sus derechos y
obligaciones serán siempre iguales; que existe derecho preferente entre cónyu­
ges en materia de alimentos y que éstos están obligados a darse esa asistencia
mutuamente. Ahora bien, de la interpretación relacionada de esos preceptos se
reconoce y destaca la igualdad de los cónyuges ante la ley; por ende, cuando
cualquiera de ellos demanda alimentos al otro, al momento de fijar en la sentencia
la pensión alimenticia definitiva no debe considerarse que goce de la apuntada
presunción. Por el contrario, quien sea parte actora tiene la carga de demostrar
la necesidad de recibirlos en términos del numeral 228 del Código de Pro­ce­
dimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz. Por tal motivo, el estudio de la
acción alimentaria no puede descansar en la presunción de que la parte acree­
dora necesita alimentos, pues la interpretación actual de la ley civil conduce al
trato igualitario de los cónyuges, toma en cuenta lo progresista de la legislación
y la tendencia general a la equidad de género. Por tanto, no basta estar en la
hipótesis de tener derecho a recibir los alimentos, toda vez que cuando esa
pretensión se demanda en juicio debe concatenarse con la obligación adjetiva
o procesal de demostrar los extremos de la acción, y es al cónyuge actor a quien
se impone el deber de probar la necesidad de recibir la pensión alimenticia."

32. En ese mismo sentido, adverso a lo determinado por la Sala responsa­


ble, tampoco era obstácu­lo que previo al emplazamien­to que se realizó al ahora
quejoso en el juicio de reconocimien­to de paternidad **********, ya hubiera naci­
do su menor hijo **********.

33. Lo anterior es así, toda vez que la Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis 251/2020, estableció
que cuando se promueve la acción de reducción de pensión alimenticia, ale­
gando como causa de pedir el nacimien­to de otro u otros hijos del deudor ali­
mentario, no basta la prueba de ese nacimien­to para proceder en automático a la
disminución solicitada, sino que debe atenderse al principio de proporcionalidad

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4707


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

rector de los alimentos, considerando las posibilidades económicas del deudor


alimentario y las necesidades de sus acreedores.

34. Asimismo, destacó que a partir del análisis integral de los elementos
para valorar las necesidades alimentarias de todos los acreedores y la capaci­
dad económica del deudor, se podrá determinar el importe de alimentos que
corresponde a los acreedores de la pensión preexistente y el importe que el
deudor destina para cubrir los alimentos de los nuevos acreedores, junto a la
propia subsistencia del deudor, para definir si cabe o no hacer una reducción a
la pensión alimenticia respecto de la cual se ejerció la acción.

35. En la especie, con ninguna de las pruebas aportadas se advierte que


el deudor alimentario se encontrara cubriendo los gastos del infante **********,
desde que se instauró el juicio de reconocimien­to de paternidad **********, pues
no bastaba la partida de nacimien­to de éste, toda vez que, como ya se dijo,
es insuficiente la circunstancia de que se justificara en autos la existencia de
dicho menor de edad para establecer la presunción de necesitar los alimentos
de su progenitor, en virtud a que, como lo estableció la Primera Sala de la Supre­
ma Corte de Justicia de la Nación, se debió acreditar con cualquier medio pro­
batorio que el deudor alimentario se encontraba cubriendo tales alimentos.

36. En ese sentido, con independencia de que el nacimien­to del aludido


menor de edad aconteciera con anterioridad al emplazamien­to que se realizó al
quejoso en el juicio de reconocimien­to de paternidad **********, lo relevante del
caso, es que lo que sí se justificó en autos es que el peticionario del amparo
comenzó a otorgar una pensión alimenticia tanto a la esposa como a dicho
menor de edad, con motivo del diverso procedimien­to **********, lo cual a criterio de
este órgano de control constitucional sí da noticia de un cambio de circunstancias.

37. Tiene apoyo lo expuesto en la tesis de jurisprudencia de la Primera Sala


de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización, título,
subtítulo y texto son:

"Registro digital: 2023537


"Undécima Época
"Instancia: Primera Sala­

4708 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Materia: Civil
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 5, Tomo II,
septiembre de 2021
"Página: 1892
"Tesis: 1a./J. 8/2021 (11a.)
­"Tipo: Jurisprudencia

"REDUCCIÓN DE PENSIÓN ALIMENTICIA. FORMA DE RESOLVER LA AC­


CIÓN RELATIVA CUANDO SE FUNDA EN EL NACIMIEN­TO DE NUEVOS HIJOS
DEL DEUDOR ALIMENTARIO.

"Hechos: Los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes discrepan


sobre cómo debe resolverse la acción de reducción de pensión alimenticia cuando
se funda en el nacimien­to de otro u otros hijos del deudor alimentario, pues para
uno de esos tribunales, basta la demostración de ese hecho para que proceda
la disminución, mientras que para el otro no es así, sino que se requiere además
agotar otros medios de prueba, para determinar si la pensión fijada previamente
debe reducirse.

"Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación determina que cuando se promueve la acción de reducción de pensión
alimenticia alegando como causa de pedir el nacimien­to de otro u otros hijos del
deudor alimentario, no basta la prueba de ese nacimien­to para proceder en
automático a la disminución solicitada, sino que atendiendo al principio de pro­
porcionalidad rector de los alimentos, considerando las posibilidades económi­
cas del deudor alimentario y las necesidades de todos sus acreedores, el Juez
ha de determinar el importe que el deudor destina para cubrir los alimentos de
los nuevos acreedores y, a partir de ahí, considerar si procede o no la reducción
de la pensión que previamente se había fijado en favor de los demandados.

"Justificación: Lo anterior es así, porque atendiendo al principio publicístico


que rige los procesos judiciales del orden familiar y al imperativo de tener como
consideración primordial el interés superior de la niñez, el Juez familiar debe
velar por que se respeten los derechos de los menores de edad involucrados,
tanto los que fueron demandados, como aquellos cuya existencia se invoca
como motivo para reducir la pensión alimenticia, y asegurarse de que sus dere­
chos alimentarios sean respetados y satisfechos cabalmente. Para lo cual, a

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4709


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

partir del análisis integral de los elementos para valorar las necesidades alimen­
tarias de todos los acreedores, y la capacidad económica del deudor, se podrá
determinar el importe de alimentos que corresponde a los acreedores de la
pensión preexistente y el importe que el deudor destina para cubrir los alimentos
de los nuevos acreedores, junto a la propia subsistencia del deudor, para definir
si cabe o no hacer una reducción a la pensión alimenticia respecto de la cual se
ejerció la acción."

38. Así, este órgano de control constitucional estima violatorio de derechos


humanos la postura adoptada en el acto reclamado, puesto que la acción ins­
taurada consistió en la reducción de pensión alimenticia. Desde esa perspectiva,
debe concluirse que la pensión alimenticia establecida en favor de diversos
acreedores sí justifica un cambio de circunstancias o hecho novedoso aun cuan­
do a la fecha en que se llevó a cabo el emplazamien­to del juicio cuya reducción
de alimentos se reclama, ya hubiera nacido el segundo hijo del promovente y
hubiera contraído nupcias, porque fue a partir de que se fijó la pensión a estos
últimos cuando el quejoso quedó legalmente obligado a proporcionarles alimen­
tos (cambio de circunstancias) en tanto la esposa no goza de la presunción de
necesidad y no se demostró que anteriormente le otorgara alimentos a su se­
gundo hijo.

39. En ese orden de ideas, si posteriormente al juicio de reconocimien­to de


paternidad **********, se determinó una pensión alimenticia del treinta por ciento
en favor de ********** (segundo hijo) y ********** (esposa), en el diverso expediente
**********, a cargo de las percepciones del impetrante, ello evidenció la existen­
cia de un cambio de circunstancias en las posibilidades económicas del peticio­
nario para cumplir con la pensión definitiva fijada en favor de su hija en la primer
controversia.

40. Se hace la precisión que en el caso no se ejercitó la acción de pago de


alimentos, por lo que el ejercicio de proporcionalidad en relación con las nece­
sidades de la parte acreedora y las posibilidades del deudor no constituye un
elemento de la acción instaurada, pues tal como quedó visto en esta ejecutoria,
lo relevante en la especie era justificar la existencia de un cambio de circuns­
tancias en las posibilidades económicas del peticionario para cumplir con la

4710 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

pensión fijada en favor de su hija en el juicio de reconocimien­to de paternidad


**********, en tanto se hizo valer la reducción de pensión alimenticia.

41. En esa línea argumentativa, se concede el amparo y protección de la


Justicia de la Unión a efecto de que la autoridad responsable proceda en los
siguientes términos:

42. I. Deje insubsistente la sentencia reclamada.

43. II. En su lugar, emita otra resolución, en la cual, acorde con las premisas
expuestas en esta ejecutoria, analice las cuestiones relativas al cambio de cir­
cunstancias en las posibilidades del quejoso con motivo del porcentaje de pen­
sión alimenticia establecido en el diverso expediente **********, y hecho lo
anterior, proceda conforme a derecho corresponda.

44. En virtud de la concesión alcanzada, resulta innecesario el análisis de


los demás conceptos de violación invocados por el peticionario del amparo,
pues aun con su análisis no obtendría un mayor beneficio.

45. QUINTO.—Los conceptos de violación expuestos en el amparo adhe­


sivo son ineficaces, acorde con las consideraciones que se expondrán en párra­
fos subsecuentes.

46. a) No procede el amparo directo que promueve el quejoso principal,


porque no fundó sus conceptos de violación, pues resultaron ambiguos, no los
razonó, otros son falsos y no controvierten la resolución combatida, su narrativa
es contradictoria, lo que pretende es quitarle alimentos a su menor hija y preten­
de basarse en criterios no aplicables, por lo que busca se subsanen sus defi­
ciencias, para no asumir sus obligaciones con su niña.

47. b) De las afirmaciones del quejoso se advierte que miente, incurre en


contradicciones, en todo caso lo que hizo fue llevar a cabo, en complicidad de
su esposa, un autoembargo para así querer demostrar algo novedoso y disminuir la
pensión de su hija. Con sus agravios, el quejoso principal pretende confundir
con el manejo de las palabras acreedores, con tesis y fundamentos inaplicables.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4711


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

48. c) No hubo cambios en detrimento del quejoso principal, sino todo lo


contrario, porque ahora tiene un alcance líquido positivo y debe estar recibiendo
una cantidad mayor derivado de su empleo, conforme se advierte en autos.

49. d) El quejoso no demostró nada novedoso, ni tampoco sus falsedades


para que sean procedentes sus reclamaciones de regraduación de pensión
alimenticia que percibe su menor hija y tiene recursos para cumplir con sus
obligaciones, no se desprende un cambio en sus posibilidades económicas y
no ha cumplido con sus compromisos alimentarios para su menor hija, y aun así
demanda la regraduación.

50. Ahora bien, son ineficaces los conceptos de violación identificados con
los incisos a) y b), de acuerdo con las razones que se exponen a continuación.

51. El ar­tícu­lo 182 de la Ley de Amparo establece:

"Ar­tícu­lo 182. La parte que haya obtenido sentencia favorable y la que tenga
interés jurídico en que subsista el acto reclamado podrán presentar amparo en
forma adhesiva al que promueva cualquiera de las partes que intervinieron en
el juicio del que emana el acto reclamado, el cual se tramitará en el mismo ex­
pediente y se resolverán en una sola sentencia. La presentación y trámite del
amparo adhesivo se regirá, en lo conducente, por lo dispuesto para el amparo
principal, y seguirá la misma suerte procesal de éste.

"El amparo adhesivo únicamente procederá en los casos siguientes:

"I. Cuando el adherente trate de fortalecer las consideraciones vertidas en


el fallo definitivo, a fin de no quedar indefenso; y

"II. Cuando existan violaciones al procedimien­to que pudieran afectar las


defensas del adherente, trascendiendo al resultado del fallo.

"Los conceptos de violación en el amparo adhesivo deberán estar encami­


nados, por tanto, a fortalecer las consideraciones de la sentencia definitiva,
laudo o resolución que pone fin al juicio, que determinaron el resolutivo favorable
a los intereses del adherente, o a impugnar las que concluyan en un punto de­

4712 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

cisorio que le perjudica. Se deberán hacer valer todas las violaciones procesales
que se hayan cometido, siempre que pudieran trascender al resultado del fallo
y que respecto de ellas, el adherente hubiese agotado los medios ordinarios de
defensa, a menos que se trate de menores, incapaces, ejidatarios, trabajadores,
núcleos de población ejidal o comunal, o de quienes por sus condiciones de
pobreza o marginación se encuentren en clara desventaja social para empren­
der un juicio, y en materia penal tratándose del impu­tado y del ofendido o
víctima.

"Con la demanda de amparo adhesivo se correrá traslado a la parte con­


traria para que exprese lo que a su interés convenga.

"La falta de promoción del amparo adhesivo hará que precluya el derecho
de quien obtuvo sentencia favorable para alegar posteriormente las violaciones
procesales que se hayan cometido en su contra, siempre que haya estado en
posibilidad de hacerlas valer.

"El Tribunal Colegiado de Circuito, respetando la lógica y las reglas funda­


mentales que norman el procedimien­to en el juicio de amparo, procurará resol­
ver integralmente el asunto para evitar, en lo posible, la prolongación de la
controversia."

52. Al respecto, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Na­


ción ha establecido que el ar­tícu­lo 182 de la Ley de Amparo impone la carga
procesal al adherente que busca la subsistencia del acto reclamado, de mejorar
las consideraciones del mismo, hacer valer violaciones procesales que pudieran
afectar sus defensas, o impugnar aquellos puntos decisorios que le perjudiquen.

53. Sin embargo, determinó que ello no es efectivamente atendido cuando


el adherente se limita a cuestionar los conceptos de violación del amparo prin­
cipal, sin ocuparse de esgrimir razones que generen convicción y certeza en el
juzgador constitucional sobre la corrección jurídica del fallo reclamado.

54. De tal suerte que, cuando en un amparo adhesivo se esgrimen razo­


namien­tos tendentes a demostrar que los conceptos de violación del amparo
directo principal son insuficientes para la concesión del amparo solicitado, el

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4713


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

adherente no cumple con el requisito de mejorar las consideraciones del fallo ni


expone las razones por las cuales considera que la sentencia del órgano juris­
diccional se ocupó adecuadamente de la controversia y valoró justamente los
puntos de hecho y derecho en cuestión.

55. Tiene sustento lo anterior, en la tesis de jurisprudencia de la Primera


Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización,
título, subtítulo y texto establecen:

"Registro digital: 2008072


"Décima Época
"Instancia: Primera Sala­
"Materia: Común
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 13, Tomo I,
diciembre de 2014
"Página: 51
"Tesis: 1a./J. 78/2014 (10a.)
­"Tipo: Jurisprudencia

"AMPARO ADHESIVO. SON INOPERANTES LOS ARGUMENTOS EN LOS


CUALES EL ADHERENTE SE LIMITA A COMBATIR LOS CONCEPTOS DE VIO­
LACIÓN DEL QUEJOSO PRINCIPAL, SIN ESGRIMIR RAZONES QUE MEJO­
REN LAS CONSIDERACIONES DEL ACTO RECLAMADO. El ar­tícu­lo 182 de la
Ley de Amparo impone la carga procesal al adherente que busca la subsistencia
del acto reclamado, de mejorar las consideraciones del mismo, hacer valer vio­
laciones procesales que pudieran afectar sus defensas, o impugnar aquellos
puntos decisorios que le perjudiquen. Sin embargo, ello no es efectivamente
atendido cuando el adherente se limita a cuestionar los conceptos de violación
del amparo principal, sin ocuparse de esgrimir razones que generen convicción y
certeza en el juzgador constitucional sobre la corrección jurídica del fallo recla­
mado. Cuando en un amparo adhesivo se esgrimen razonamien­tos tendientes
a demostrar que los conceptos de violación del amparo directo principal son
insuficientes para la concesión del amparo solicitado, el adherente no cumple
con el requisito de mejorar las consideraciones del fallo ni expone las razones
por las cuales considera que la sentencia del órgano jurisdiccional se ocupó

4714 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

adecuadamente de la controversia y valoró justamente los puntos de hecho y


derecho en cuestión. Por lo tanto, dichos argumentos serán inoperantes."

56. En esas condiciones, se de­sestiman los aludidos argumentos porque


la quejosa adhesiva los hace descansar sustancialmente en la improcedencia
de los conceptos de violación invocados en el amparo principal.

57. De modo que se limita a cuestionar los conceptos de violación del juicio
principal, sin ocuparse de esgrimir razones que generen convicción y certeza
sobre la corrección jurídica de la sentencia reclamada, por lo cual la inconforme
no cumple con la finalidad del amparo adhesivo.

58. Finalmente, son ineficaces los conceptos de violación sintetizados en


los incisos c) y d), pues con independencia de no pretender fortalecer los argu­
mentos de la sentencia reclamada, conforme a la finalidad del amparo adhesivo,
no hace valer violaciones procesales que trascendieran al resultado del fallo y
que concluyeran en un punto decisorio que pudiera perjudicarle; lo cierto es que
lo relevante del caso es que, acorde a lo expuesto en el considerando anterior,
se justificó en autos que posteriormente al juicio de reconocimien­to de paterni­
dad se determinó una pensión alimenticia del treinta por ciento en favor de
********** y **********, respectivamente, a cargo de las percepciones del ahora
quejoso derivado del diverso juicio **********.

59. Circunstancia que sí evidenció la existencia de un cambio de circuns­


tancias en las posibilidades económicas del peticionario para cumplir con la
pensión definitiva fijada en favor de su hija en la diversa controversia **********,
por ende, son irrelevantes las afirmaciones de la quejosa adhesiva en torno a
que su contraparte no ha asumido cabalmente sus compromisos alimentarios
y que tiene capacidad para hacer frente a aquéllas; de ahí que tampoco puedan
prosperar en el caso las tesis que invocó la quejosa adhesiva para fortalecer sus
afirmaciones.

60. Sin que obste su afirmación genérica en torno a que lo que hizo fue
llevar a cabo, en complicidad de su esposa un autoembargo, puesto que ello
constituye una afirmación subjetiva que no está demostrada en autos.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4715


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

61. En conclusión, al ser ineficaces los conceptos de violación, debe ne­


garse el amparo adhesivo.

62. SEXTO.—Con apoyo en lo dispuesto por los ar­tícu­los 278 y 279 del
Código Federal de Procedimien­tos Civiles, de aplicación supletoria a la Ley de
Amparo, por disposición expresa de su ar­tícu­lo 2o., deberá entregarse copia
autorizada de esta resolución a la parte que lo solicite y se encuentre autorizado
para ello, previa razón actuarial.

Por lo expuesto y fundado, este Tribunal Colegiado de Circuito

RESUELVE:

PRIMERO.—La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, contra el


acto que reclamó de la Octava Sala en Materia de Familia del Tribunal Superior
de Justicia del Estado de Veracruz con residencia en esta ciudad, consistente
en la sentencia definitiva pronunciada el nueve de septiembre de dos mil vein­
tidós, en el toca **********.

SEGUNDO.—Se niega el amparo adhesivo promovido por la tercera inte­


resada **********, en representación de su menor hija.

Notifíquese; anótese en el libro de gobierno, remítase una impresión de la


sentencia que aparece en el Sistema Integral de Seguimien­to de Expedientes
(SISE), con sus respectivas evidencias criptográficas, a la autoridad responsa­
ble; devuélvanse los autos a su lugar de procedencia y, en su oportunidad,
archívese el expediente.

Así, lo resolvió el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Séptimo


Circuito, por mayoría de votos de los ciudadanos Magistrados Isidro Pedro
Alcántara Valdés y Alfredo Sánchez Castelán, contra el voto particular del Ma­
gistrado José Manuel De Alba De Alba. Fue relator el primero de los antes
mencionados.

En términos de lo dispuesto en los ar­tícu­los 3, fracción XXI, 73, fracción


II, 111, 113, 116, octavo y duodécimo transitorios de la Ley General de Trans­

4716 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

parencia y Acceso a la Información Pública, así como en el segundo párrafo


del ar­tícu­lo 9 del Reglamento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
y del Consejo de la Judicatura Federal, para la aplicación de la Ley Federal
de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta
versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: Las tesis de jurisprudencia 1a./J. 8/2021 (11a.) y 1a./J. 78/2014 (10a.) citadas
en esta sentencia, también aparecen publicadas en el Semanario Judicial de
la Federación de los viernes 10 de septiembre de 2021 a las 10:19 horas y 5
de diciembre de 2014 a las 10:05 horas, respectivamente.

La parte conducente de la ejecutoria relativa a la contradicción de tesis 251/2020


citada en esta sentencia, aparece publicada en el Semanario Judicial de la
Federación del viernes 10 de septiembre de 2021 a las 10:19 horas y en
la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Undécima Época, Libro 5,
Tomo II, septiembre de 2021, página 1876, con número de registro digital:
30080.

Esta sentencia se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Voto particular del Magistrado José Manuel De Alba De Alba en el amparo directo
841/2022.

I. Introducción

(1) El que suscribe, no comparte la concesión del amparo porque, en mi conside­


ración, no se demostró el cambio de circunstancias para reclamar la reduc­
ción al pago de alimentos definitivos.

(2) A continuación paso a de­sarrollar la exposición de mis ideas, para lo cual, pri­
mero haré una breve reseña de los antecedentes relevantes del caso, del
criterio adoptado por mis compañeros y, finalmente, las razones del presente
voto.

II. Antecedentes relevantes

(3) Bien, en lo que interesa al caso, el presente controvertido deriva de la demanda


promovida por la persona aquí quejosa, en la que reclamó la reducción de la

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4717


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

pensión alimenticia definitiva decretada en favor de su hija menor de edad, en


un juicio ordinario civil instaurado en dos mil quince (en adelante juicio "1"), con­
sistente en el veinticinco por ciento de sus ingresos (en adelante 25 %), así
como la regraduación de la pensión retroactiva fijada en un cinco por ciento
(en adelante 5 %).

(4) Como hechos relevantes para el ejercicio de las acciones, narró que contaba
con diversos acreedores alimentarios, como lo eran su esposa y su hijo menor
de edad, quienes le habían reclamado el pago de los alimentos en un juicio
ordinario civil, instaurado en dos mil dieciocho (en adelante juicio "2"), en el
que se habría decretado el quince por ciento de sus ingresos (en adelante 15
%) para cada uno de los acreedores por concepto de alimentos definitivos.

(5) Seguido el juicio por su cauces legales, en primera instancia de dictó resolución
en la que se ordenó regraduar la pensión alimenticia decretada en favor de
su hija menor de edad, de un 25 % a un 15 %.

(6) En contra de dicha determinación, la parte demandada interpuso apelación, en


la que la Sala responsable determinó revocar la sentencia recurrida, para el
efecto de tener por no demostrada la acción de reducción de alimentos ante
el cambio de circunstancias.

(7) En términos generales, la Sala responsable determinó que para la procedencia


de la acción de reducción de alimentos, se debía justificar una modificación a
las circunstancias que imperaban al momento de fijar el monto de la pensión
alimenticia, para de ahí analizar si esa variación impactaba en la proporcio­
nalidad de la obligación establecida; pero que en el caso ello no sucedía,
porque la existencia de diversos acreedores alimentarios (esposa e hijo menor
de edad) no era un hecho novedoso, pues a la fecha en que se le había re­
clamado el pago de alimentos para su menor hija, ya se encontraba casado
y ya había nacido su hijo, por lo que desde ese entonces ya contaba con esas
obligaciones alimentarias y se encontraba en posibilidad de oponer al dere­
cho alimentario, sus diversas cargas a su capacidad económica.

(8) Asimismo, según razón, para tener por no justificada la acción de reducción de
alimentos, considero no ser suficiente demostrar la procreación de un hijo,
sino que debía atenderse a las necesidades de los acreedores posteriores;
pero que, en el caso, pese a las dos pensiones alimenticias fijadas en los
haberes del deudor, le restaba una cantidad considerable para afrontar sus

4718 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

necesidades y, en esa medida, había sido omiso en acreditar que, con ese
resto, no podía sufragar sus gastos personales.

(9) En contra de dicha determinación, el deudor alimentario promovió el juicio de


amparo que nos ocupa. La mayoría de los integrantes de este Tribunal Cole­
giado de Circuito determinaron conceder la protección constitucional, para el
efecto de tener por demostrada la variación de circunstancias.

(10) En síntesis, en la ejecutoria de amparo, mis compañeros refieren que para que
proceda la acción de reducción de alimentos, la parte actora debe acreditar
la existencia de causas posteriores a la fecha en que se fijó la pensión que
determinen un cambio en las posibilidades económicas de la persona deu­
dora o en las necesidades de las personas acreedoras.

(11) En esa medida, que la existencia del juicio "2", en el que se fijaron alimentos
en favor de dos personas acreedoras a cargo de las prestaciones del deudor
alimentario, sí constituía un cambio de circunstancias o hechos novedosos en
la época en la que se había promovido el juicio "1".

(12) Lo anterior, porque el derecho alimentario de la actual esposa era una cuestión
que no podía presumirse al momento del juicio "1", sino que debía ser demos­
trada, pues la esposa no contaba con presunción de necesitar alimentos; en
esa medida, existían elementos de prueba que justificasen que el deudor ha­bía
adquirido compromisos alimentarios con su esposa. Por lo que, si se había de­
mostrado que en el juicio "2" tenía derecho alimentario, ello era un cambio de
circunstancias en la capacidad económica del deudor.

(13) Asimismo, ninguna prueba se había aportado para demostrar que el deudor
alimentario había estado pagando los alimentos a su hijo menor de edad, ya
nacido al momento de de­sarrollarse el juicio "1", pues la disminución de los
alimentos, sustentada en el nacimien­to de un diverso hijo, no podía soportarse
por ese solo hecho, sino en la demostración de la afectación en la capacidad
económica del deudor, por pagar efectiva y objetivamente los gastos alimen­
tarios de ese nuevo acreedor.

(14) De ahí que si se había justificado que el deudor alimentario había comenzado
a otorgar alimentos a su hijo a consecuencia de la promoción del juicio "2",
ello traía consigo un cambio de circunstancias. En consecuencia, se concedió
la protección constitucional para el efecto de que se dejase insubsistente la

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4719


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

resolución reclamada y se dictase una nueva en la que se analizara el cambio


de circunstancias conforme a las directrices del proyecto (materialmente, para
tener por demostrado el cambio de circunstancias).

(15) Es decir, simplificando, lo que la sentencia propone es tener por demostrado


el cambio de circunstancias, porque no se demostró que se pagaban los
alimentos de la esposa e hijo al momento de habérsele demandado en el juicio
"1".

III. Razones del disenso

(16) Sin embargo, no comparto esas consideraciones, pues me parece que existe
una serie de vulneraciones a distintos principios constitucionales, como ex­
preso enseguida.

No variación de las circunstancias

(17) Respetuoso de la postura del proyecto de mayoría, en primer término, consi­


deró que la resolución reclamada se encuentra ajustada a derecho, porque
en mi consideración la acción de reducción al pago de alimento no se sus­
tentó en causas posteriores, surgidas con posterioridad a la resolución que
fijo los alimentos en definitiva.

(18) Bien, lo primero que hay que apuntar es lo que la Primera Sala de la Suprema
Corte de justicia de la Nación ha establecido para que prospere la acción de
reducción de pensión alimenticia, es decir, la persona actora debe acreditar
la existencia de causas posteriores a la fecha en que se fijó la pensión, que
hayan determinado un cambio en sus posibilidades económicas o en las
necesidades de las personas a quienes debe dar alimentos y que, por ende,
hagan necesaria una nueva fijación de su monto.

(19) Lo anterior encuentra sustento en la tesis siguiente:

"Registro digital: 241437


"Instancia: Tercera Sala
"Séptima Época­
"Materia: Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Volumen 78, Cuarta Parte, junio de
1975

4720 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Página: 14
"Tipo: Aislada

"ALIMENTOS. REDUCCIÓN DE LA PENSIÓN. CONDICIONES PARA QUE PROCEDA


LA ACCIÓN. Como la finalidad de los alimentos es proveer a la subsistencia
diaria de los acreedores alimentarios, es obvio que la obligación y el derecho
correlativo son susceptibles de cambio, en atención a las diversas circuns­
tancias que determinan la variación en las posibilidades del deudor alimen­
tista y en las necesidades de los propios acreedores; por esta razón, para que
prospere la acción de reducción de pensión alimenticia, el actor debe acre­
ditar la existencia de causas posteriores a la fecha en que se fijó la pensión,
que hayan determinado un cambio en sus posibilidades económicas o en las
necesidades de las personas a quienes debe dar alimentos, y que por ende,
hagan necesaria una nueva fijación de su monto; siendo este el motivo por el
que esta Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en forma
reiterada, ha sostenido que en materia de alimentos no puede operar el prin­
cipio de la cosa juzgada."

(20) Entonces, para este canon, la acción resultaría procedente no sólo por demos­
trar alguna causa posterior a la fecha en que se fijó la pensión alimenticia, sino
cuando esa causa determine un cambio en las posibilidades económicas del
deudor o en las necesidades de las personas a quienes debe dar alimentos
y que, por ende, hagan necesaria una nueva fijación de su monto. Éste es el
criterio que se adopta para analizar la acción de reducción de alimentos.

(21) De esta forma, es indudable que son cuatro los elementos de la acción: 1) que
exista la obligación de dar alimentos judicialmente; 2) la existencia de una
causa posterior a la fecha en que se fijó; 3) que la causa determine un cambio
en las posibilidades económicas de la persona deudora o en las necesidades
de la acreedora; y, 4) que ese cambio haga necesario ajustar el monto de los
alimentos. Evidentemente, corresponde a la parte accionante demostrar
los elementos de la acción.

(22) Sin embargo, me aparto de la sentencia mayoritaria porque, en mi considera­


ción, no se cumple con el segundo requisito de la acción: 2) la existencia de
una causa posterior a la fecha en que se fijó, en términos muy similares a los
que indicó la Sala responsable.

(23) Estimo lo anterior porque, contrario a lo indicado en la sentencia de la mayoría,


una sentencia que fija el pago de alimentos no puede considerarse una causa

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4721


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

posterior, ya que la sentencia de alimentos no es constitutiva de un derecho,


sino simplemente hace ostensible su pago;1 esto es, la sentencia sólo reco­
noce el derecho que existía previamente a la promoción del juicio.

(24) Desde ese punto de vista, la sentencia que fijó alimentos (al menos) para el
hijo del deudor, no creó la obligación alimentaria, sino sólo hace efectivo su
derecho a que se le allegue el pago para sufragar sus necesidades, pues esa
obligación es debida desde su nacimien­to. Así, al menos, la condena al pago
de alimentos para el menor, no generó el carácter de acreedor alimentario,
sino que sólo es el medio para que se paguen los alimentos que ya se le
deben desde el nacimien­to.

(25) Por lo que podemos afirmar que la condena al pago de alimentos para el hijo
menor de edad en el juicio "2" no puede considerarse como un punto de par­
tida para determinar la existencia de una causa posterior a la fecha en que se
fijaron los alimentos, sino que la causa debe retrotraerse al momento del na­
cimien­to del hijo; de ahí que si como señaló la Sala responsable, para el
momento de fijarse los alimentos en el juicio "1" (cuya reducción se solicitó),
ya había nacido el menor de edad, entonces no existe una causa posterior.

(26) En cuanto a los alimentos declarados en favor de la esposa, consideró que la


parte actora no cumplió con su carga probatoria, pues a él le correspondía
demostrar la existencia de una causa posterior.

(27) En efecto, en la resolución mayoritaria se indica que el cambio de circunstan­


cias estriba en que durante el juicio "1", su esposa y su hijo ya nacido no eran
sus acreedores alimentarios y que, entonces, el cambio de circunstancias o
causa posterior estribaba en la nueva obligación de ministrar alimentos; sin
embargo, no quedó demostrado que durante el juicio "1" su esposa no fuere
su acreedora alimentaria y que ahora sí.

(28) Esto es, si se parte del hecho de que, para el momento de de­sarrollarse el juicio
"1", el deudor alimentario ya contaba con nuevas nupcias, en mi considera­
ción, la persona actora y el proyecto de amparo debieron justificar, mediante
los medios de prueba allegados al proceso, que para el momento en que se
llevó el juicio "1" alguien más se hacía cargo de los alimentos de su hijo o que

1
Véase tesis aislada 1a. LXXXVII/2015 (10a.), de título y subtítulo: "ALIMENTOS. LA PENSIÓN ALI­
MENTICIA DERIVADA DE UNA SENTENCIA DE RECONOCIMIEN­TO DE PATERNIDAD DEBE SER
RETROACTIVA AL MOMENTO DEL NACIMIEN­TO DEL MENOR."

4722 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

su esposa se allegaba de sus propios alimentos al tiempo de estar litigando


los alimentos con su hija primigenia y que, por tanto, la obligación de pago
que se generó en el juicio "2" varió esa circunstancia.

(29) En este tramo de la resolución de mayoría se sugiere que la esposa no era su


acreedora, porque en el juicio "1" no hay medios de prueba que demostrasen
que el aquí quejoso pagaba esos alimentos; sin embargo, en mi considera­
ción, no puede tenerse por demostrada una posición "A", derivada del hecho
que no se demostró una posición "No A".

(30) Es decir, no puede tenerse por demostrado que "la esposa del quejoso no era
su acreedora antes", por el hecho de que "en el primer juicio no existe eviden­
cia de que sí lo fuera". El que en ese juicio no existan pruebas de "lo opuesto",
no significa que deba tenerse por demostrado que su esposa e hijo no eran
sus acreedores, pues no existe presunción legal en ese sentido y, por ello,
debió justificarse con medios probatorios.

(31) En otras palabras, en este supuesto, la resolución de amparo estima que ante
la falta de evidencia probatoria en el sentido de que, durante el de­sarrollo del
juicio "1", no se trató a la esposa e hijo como acreedores alimentarios, debe
tenerse por demostrado que en ese momento no eran sus acreedores.

(32) Empero, en mi consideración, el que no pueda sustentarse una posición afir­


mativa con el material probatorio que obra en el caso, tampoco significa que
entonces deba tenerse por cierta la posición negativa, es decir, que para esa
fecha no eran sus acreedores alimentarios, sino que ello, al ser entonces
elemento de la acción, debió ser justificado, ya sea mediante la comprobación
que ella contaba con ingresos o que de diverso modo se satisfacían sus ne­
cesidades alimentarias.

(33) De ahí que no comparta lo que se afirma en la sentencia, en el sentido de que


se demostró el cambio de circunstancias, pues no existe elemento de convic­
ción para determinar que su ya esposa y su hijo ya nacido no eran sus acree­
dores alimentarios al momento de fijar los alimentos de los que ahora se
solicita su reducción. Circunstancia que, entonces, le correspondía demostrar
al demandado.

(34) En ese tenor, considero que la resolución reclamada se encuentra ajustada a


derecho, pues el quejoso no demostró la existencia de alguna causa posterior

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4723


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

que variara las circunstancias y que entonces debía negarse la solicitud de


amparo.

(35) Aunado a lo anterior, la acción de reducción de los alimentos definitivos tam­


poco se corrobora, al tenor de los siguientes elementos: 3) que la causa de­
termine un cambio en las posibilidades económicas de la persona deudora,
o en las necesidades de la acreedora; y, 4) que ese cambio haga necesario
ajustar el monto de los alimentos.

(36) Lo anterior, pues más que los ingresos y egresos de un deudor alimentario, lo
que se juzga en el pago de alimentos es si la capacidad económica de una
persona puede cubrir las necesidades del acreedor; así, no cualquier egreso
novedoso vendría a modificar esas circunstancias, en tanto puede suceder
que, pese a contar con obligaciones nuevas, su capacidad para hacer frente
a sus necesidades y a las de su acreedor siga prevaleciendo y, entonces, no
existe un cambio de circunstancias propiamente.

(37) Desde este punto de vista, no basta con demostrar una obligación de pago a
nuevos acreedores para reducir la pensión, sino que –como adujo la propia
Sala responsable– tendría que justificarse que su capacidad restante es insu­
ficiente para sufragar sus propios gastos y se vulnera a consecuencia de la
nueva obligación de pago el principio de proporcionalidad, tal como se regula
en la tesis de jurisprudencia 1a./J. 8/2021 (11a.), que se cita en el párrafo 37
del proyecto, de título y subtítulo: "REDUCCIÓN DE PENSIÓN ALIMENTICIA.
FORMA DE RESOLVER LA ACCIÓN RELATIVA CUANDO SE FUNDA EN EL
NACIMIEN­TO DE NUEVOS HIJOS DEL DEUDOR ALIMENTARIO.", aspecto
que en la sentencia no se aborda de manera frontal y que, desde mi perspec­
tiva, es ajustado a derecho cuando la Sala señala que el actor no justificó que
con el monto restante de sus ingresos, es decir, el cuarenta y cinco por ciento
(45 %), no le alcanzaba para sufragar sus necesidades.

El nacimien­to de un hijo no constituye un cambio de circunstancias.

(38) Inclusive, para reforzar la no actualización de causas posteriores, es de traer


a colación que el ar­tícu­lo 252 Quáter del Código Civil para el Estado de Vera­
cruz de Ignacio de la Llave (CCV), regula la acción de reducción de alimentos
y establece, expresamente, que el nacimien­to de un hijo y una nueva relación
de pareja, no se considera como causas posteriores, en los siguientes
términos:

4724 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Ar­tícu­lo 252 Quáter

"Las sentencias o convenios en materia de pensiones alimenticias no podrán ser


modificados después de firmados, salvo que cambien las condiciones y cir­
cunstancias generales existentes en el momento de su emisión, por acon­te­
cimien­tos extraordinarios que no se pudieron prever por el órgano jurisdiccional
o por las partes, y que de llevarse adelante los términos de la sentencia o
convenio resulten prestaciones excesivamente onerosas para una de las par­
tes y notoriamente favorable para la otra.

"Sólo se consideran como acontecimien­tos extraordinarios, aquellas alteraciones


imprevisibles que sobrevienen por hechos o circunstancias ajenas a la volun­
tad de las partes, que modifican la situación económica y no de circunstan­
cias particulares o personales del deudor, como lo puede ser contraer nuevas
nupcias o procrear otro hijo."

(39) Como se advierte, este ar­tícu­lo define qué debe entenderse por "cambio de
circunstancias" para pedir la modificación a los alimentos definitivos, así, ex­
presa que deben entenderse: "acontecimien­tos extraordinarios que no se
pudieron prever por el órgano jurisdiccional o por las partes, y que de llevarse
adelante los términos de la sentencia o convenio resulten prestaciones exce­
sivamente onerosas para una de las partes y notoriamente favorable para la
otra".

(40) En esa medida, incluso, señala que por acontecimien­tos extraordinarios deben
entenderse "alteraciones imprevisibles que sobrevienen por hechos o circuns­
tancias ajenas a la voluntad de las partes, que modifican la situación econó­
mica" del deudor, y no sus circunstancias personales, como pueden ser
contraer nuevas nupcias o procrear otro hijo.

(41) Como se advierte, la legislación civil es enfática en reconducir el cambio de


circunstancias a la doctrina de la imprevisión, en el sentido de que sólo los
actos que no dependen de la voluntad del deudor podrán justificar una mo­
dificación a los alimentos.

(42) En ese tenor, en mi consideración, es más que evidente que la acción de re­
ducción de alimentos en el caso resultaba improcedente, pues la legislación
señala expresamente que el contraer nupcias y tener un hijo diverso no se
considera un hecho extraordinario en virtud de lo cual puedan modificarse las
sentencias de alimentos; por mayoría de razón, el que estas personas soliciten

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4725


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

el pago de alimentos tampoco podría considerarse como un cambio de cir­


cunstancias, pues es una consecuencia de la decisión del deudor y no un
hecho extraordinario imprevisible que no dependa de su voluntad.

Vulneración a diversos principios constitucionales.

(43) Finalmente, en ocasiones anteriores he manifestado que este tipo de asuntos


constituyen violencia de género (y, en el caso, contra una menor de edad,
misopedia), son discriminatorias, se prevalece el actor de su propio dolo y se
vulnera el derecho a la preferencia alimentaria.

(44) En efecto, en ocasiones anteriores he referido que el reclamo a la reducción


de alimentos, en los casos en que existe multiplicidad de acreedores, no se
encuentra sujeto a la voluntad del deudor, sino que la acción debe observar
las reglas de preferencia que establecen las normas de orden y exclusión
para el pago de los alimentos.

(45) Así, he sostenido que a lo largo de los ar­tícu­los 232 a 254 del CCV, la entidad
legisferante del Estado de Veracruz reglamentó el alcance y sustantividad del
pago de alimentos, es decir, estableció en qué consiste dicha obligación y
cómo se determina, las personas que se encuentran obligadas a su pago, las
modalidades y temporalidad de su pago, el momento en el que termina la
obligación y una prelación de orden en la obligación de atenderlos entre otras
cuestiones.

(46) Estas reglas responden a presupuestos y finalidades constitucionales, pues


tienden a garantizar los derechos de protección a la familia y de acceso a una
vida digna bajo un principio de igualdad.2 En ese tenor, aun cuando ni la le­
gislación sustantiva ni adjetiva del Estado de Veracruz regulan la acción de
disminución del monto de los alimentos, más allá de su existencia y de sus
elementos de concesión, es dable señalar que los principios que estructuran

2
Al respecto véase la tesis de jurisprudencia 1a./J. 36/2022 (11a.), de rubro: "PENSIÓN ALIMENTI­
CIA. SU CUANTIFICACIÓN DEBE REALIZARSE CON PERSPECTIVA DE GÉNERO, TOMANDO EN
CONSIDERACIÓN EL PRINCIPIO DE VIDA DIGNA Y DECOROSA."; así como las diversa tesis aisla­
das 1a. CLVII/2018 (10a.), de título y subtítulo: "DERECHO DE LOS MENORES DE EDAD A UN NIVEL
DE VIDA ADECUADO. OBLIGACIÓN DEL ESTADO DE GARANTIZAR LA PROTECCIÓN ALIMEN­
TARIA, CONTENIDA EN EL AR­TÍCU­LO 27 DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL
NIÑO." y 1a. LXXXVIII/2015 (10a.), de título y subtítulo: "ALIMENTOS. EL DERECHO A RECIBIRLOS
CONSTITUYE UN DERECHO FUNDAMENTAL DE LOS MENORES."

4726 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

las disposiciones en materia de alimentos, en lo general, rigen mutatis mutandis,


también en cuanto a la acción para lograr su disminución o su cancelación.

(47) Lo anterior, porque la reglamentación legal de los alimentos conforma un ver­


dadero "sistema jurídico" y, como tal, debe guardarse su congruencia y unidad
en la medida que, aun cuando la entidad legislativa haya sido silente en
cuanto a una amalgama de casos en que puedan verse involucrado el dere­
cho a los alimentos, esos vacíos pueden solventarse con los principios estruc­
turales del propio sistema.

(48) Ahora bien, en cuanto a la naturaleza de la obligación alimentaria es de mani­


festar que ésta puede ser solidaria o mancomunada, pero siempre será
divisible.

(49) En efecto, los ar­tícu­los 1917,3 1918,4 19205 y 19216 del CCV indican que una
obligación mancomunada es aquella en que existe pluralidad de deudores o
de acreedores, pero la sola mancomunidad no hace que cada deudor pueda
ser exigido del total de las obligaciones o que cada acreedor pueda exigir el
cumplimien­to completo. En cambio, en la obligación solidaria cada deudor
puede ser exigido de la totalidad de la obligación y/o cada acreedor pueda
exigir el pago total de la obligación la que no puede presumirse, sino que
nace de la ley o del consenso de las partes.

(50) En ese tenor, la PS-SCJN en la contradicción de tesis (hoy contradicción de


criterios) 410/2014, sostuvo que la obligación de ministrar alimentos es soli­
daria en relación con las personas que se encuentran obligadas a satisfacer
ese derecho. Derivado de posiciones contradictorias sobre el momento en
que nace la obligación subsidiaria de los ascendientes, la PS-SCJN en ese
expediente señaló que la obligación que surgía de la patria potestad era
solidaria, por lo que correspondía a ambos progenitores cumplir con esa obli­

3
"Ar­tícu­lo 1917. Cuando hay pluralidad de deudores o de acreedores, tratándose de una misma
obligación, existe la mancomunidad."
4
"Ar­tícu­lo 1918. La simple mancomunidad de deudores o de acreedores no hace que cada uno de
los primeros deba cumplir íntegramente la obligación, ni da derecho a cada uno de los segundos
para exigir el total cumplimien­to de la misma. En este caso el crédito o la deuda se consideran divi­
didos en tantas partes como deudores o acreedores haya y cada parte constituye una deuda o un
crédito distintos unos de otros."
5
"Ar­tícu­lo 1920. Además de la mancomunidad, habrá solidaridad activa, cuando dos o más acree­
dores tienen derecho para exigir, cada uno de por sí, el cumplimien­to total de la obligación; y soli­
daridad pasiva cuando dos o más deudores reporten la obligación de prestar, cada uno de por sí,
en su totalidad, la prestación debida."
6
"Ar­tícu­lo 1921. La solidaridad no se presume; resulta de la ley o de la voluntad de las partes."­

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4727


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

gación sin distinción de género y, a falta o imposibilidad de estas personas,


los ascendientes en segundo grado en ambas líneas, derivados de un principio
de solidaridad familiar, tenían obligación a ministrar los alimentos.7

(51) En cambio, una vez determinados, la ministración de los alimentos es una


obligación mancomunada y divisible en relación con la posición de los acree­
dores frente al deudor. Ello, puesto que así lo consideró la PS-SCJN en la
contradicción de tesis (hoy contradicción de criterios) 495/2012, en la que
estableció que no se integra el litisconsorcio pasivo necesario en los casos
en que el deudor alimentario reclame la reducción de una pensión alimenticia
fijada a distintos acreedores en un mismo controvertido, bajo el dicho de que
uno de ellos ha dejado de necesitarlos porque, en ese caso, la obligación de
pago de alimentos es divisible y mancomunada, en virtud de que se traduce
en la entrega de una suma de dinero, así que si puede fraccionarse, es divi­
sible y es mancomunada, por la presunción que se genera a partir de la
propia ley, y porque no existe disposición legal en el sentido de que la obliga­
ción de proporcionar o de recibir alimentos sea solidaria.8

(52) Esto es, la obligación alimentaria puede ser mancomunada o solidaria depen­
diendo de la relación jurídica que le dé origen, pero es divisible en la medida
que puede fraccionarse cada relación jurídica de pago entre deudores y
acreedores.

(53) En cuanto a la prelación del derecho alimentario, en primer término, es de in­


dicar que en los ar­tícu­los 2349 y 23610 del CCV, se establece que los padres
están obligados a dar alimentos a sus hijos, y que a falta o por imposibilidad
de aquéllos la obligación recae en los demás ascendientes, por ambas líneas,
que estuvieren más próximos en grado; a falta o por imposibilidad de los as­
cendientes o descendientes, la obligación recae en los hermanos del padre

7
Véase la tesis de jurisprudencia 1a./J. 69/2015 (10a.), de título y subtítulo: "OBLIGACIÓN SUBSI­
DIARIA ALIMENTICIA A CARGO DE LOS ASCENDIENTES EN SEGUNDO GRADO (ABUELOS). SE
ACTUALIZA EN LAS LÍNEAS PATERNA Y MATERNA, SÓLO ANTE LA FALTA O IMPOSIBILIDAD DE
AMBOS PROGENITORES."
8
Véase la tesis de jurisprudencia 1a./J. 48/2013 (10a.), de título y subtítulo: "LITISCONSORCIO
PASIVO NECESARIO. NO SE ACTUALIZA CUANDO SE DEMANDA LA CESACIÓN O DISMINUCIÓN
DE LA PENSIÓN ALIMENTICIA SOLAMENTE RESPECTO DE ALGUNO O ALGUNOS ACREEDORES
ALIMENTARIOS, PORQUE LA OBLIGACIÓN DE DAR ALIMENTOS ES DIVISIBLE Y MANCOMUNADA
(LEGISLACIONES DE LOS ESTADOS DE VERACRUZ Y COAHUILA)."
9
"Ar­tícu­lo 234. Los padres están obligados a dar alimentos a sus hijos. A falta o por imposibilidad
de los padres, la obligación recae en los demás ascendientes por ambas líneas que estuvieren más
próximos en grado."
10
"Ar­tícu­lo 236. A falta o por imposibilidad de los ascendientes o descendientes, la obligación recae
en los hermanos.

4728 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

y de la madre; finalmente, faltando los parientes anteriores, tienen obligación


de ministrar alimentos los parientes colaterales dentro del cuarto grado.11

(54) En cambio, el ar­tícu­lo 101 del CCV12 establece una prelación de acreedores, al
estatuir derecho preferente de las y los cónyuges y los y las hijas de recibir
alimentos sobre los ingresos y bienes de quien tenga a su cargo el sos­te­
nimien­to económico de la familia.

(55) De esta forma, la prelación tanto de acreedores como de deudores encuentra


guía bajo un canon de proximidad familiar, en la medida en que los parientes
más próximos excluyen a los más lejanos. Estas dos situaciones son comple­
mentarias y, en su conjunto, establecen el orden a observar para determinar
quién se encuentra obligado al pago de alimentos.

(56) En efecto, bajo el canon de la proximidad familiar, los y las progenitores se


encuentran obligados(as) a ministrar alimentos a las personas que les sean
acreedoras; sin embargo, ante escenarios en que deban afrontar esa obliga­
ción con recursos escasos o insuficientes, como en el caso de existir diversos
acreedores, la norma civil sujeta la obligación a un tope y dispone que los y
las descendientes y la pareja gozarán de un derecho preferente frente a los
restantes.

(57) De este modo, en caso de que aun así los recursos sean insuficientes para
satisfacer el derecho alimentario de dichas personas acreedoras, así como
para el caso de las restantes, el sistema jurídico divide la obligación alimen­
taria entre los miembros familiares más cercanos o restantes. De modo tal que
la prelación de créditos alimentarios no significa la denegación de la protec­
ción a la subsistencia de las personas, pues únicamente establece un régimen
escalonado de solidaridad familiar.

(58) Sistema normativo que encuentra cabida constitucional, además de los dere­
chos humanos mencionados en líneas anteriores, para el caso de las personas
menores de edad, en el ar­tícu­lo 18, numeral 1,13 de la Convención de los

"Faltando los parientes a que se refieren las disposiciones anteriores, tienen obligación de ministrar
alimentos los parientes colaterales dentro del cuarto grado."
11
Véase la tesis aislada de rubro: "ALIMENTOS. PRELACIÓN ENTRE LOS DEUDORES ALIMENTIS­
TAS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ)."
12
"Ar­tícu­lo 101. Los cónyuges y los hijos en materia de alimentos, tendrán derecho preferente sobre
los ingresos y bienes de quien tenga a su cargo el sostenimien­to económico de la familia y podrán
demandar el aseguramien­to de los bienes para hacer efectivos estos derechos."
13
"Ar­tícu­lo 18

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4729


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Derechos del Niño, que establece la obligación de los padres o madres en la


crianza y de­sarrollo de niños, niñas y adolescentes y 27, numeral 4,14 del mismo
cuerpo legislativo, que consagra el derecho humano de los y las menores de
edad a una pensión de alimentos por parte de sus padres o madres.

(59) Así, este Tribunal Colegiado de Circuito considera que las reglas de prelación,
en cuanto al derecho alimentario, deben observarse tanto para reclamar la
obligación de ministrar alimentos, como para reclamar la reducción de la mis­
ma en favor de los descendientes ya que, de este modo, se da congruencia
y unidad al sistema jurídico y se tutelan las disposiciones constitucionales de
protección a los derechos alimentarios de las infancias, de acceso a una vida
digna y de protección a la familia, bajo un principio de igualdad.

(60) En consecuencia, para poder determinar sobre la disminución de la pensión


alimenticia, deben observarse primero las reglas de preferencia para el pago
de alimentos a acreedores alimentarios.

(61) Esto es, los hijos e hijas acreedores alimentarios, al gozar del derecho de pre­
ferencia alimentaria en términos del ar­tícu­lo 101 del CCV, gozan también de
los beneficios de orden y exclusión para ser reclamados de la disminución
de alimentos, por variación en las condiciones económicas del deudor.

(62) Así, en caso de que la reducción de los alimentos se solicite por disminución
en la capacidad para ministrarlos, el deudor alimentario no cuenta con facul­
tad libre y expedita para demandar su disminución a cualquier acreedor, sino
que, en apego al canon de proximidad familiar, la disminución debe reclamar­
se, en primer orden, a acreedores no preferentes; ello, porque la obligación
al pago de los alimentos no deriva de la libertad o la voluntad de las personas,
sino de la ley y a ella deben ceñirse.

"1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimien­to del principio de
que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el de­sarrollo del
niño. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales la responsabilidad primordial
de la crianza y el de­sarrollo del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del niño."
14
"Ar­tícu­lo 27
"…
"4. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la pensión
alimenticia por parte de los padres u otras personas que tengan la responsabilidad financiera por
el niño, tanto si viven en el Estado Parte como si viven en el extranjero. En particular, cuando la
persona que tenga la responsabilidad financiera por el niño resida en un Estado diferente de aquel
en que resida el niño, los Estados Partes promoverán la adhesión a los convenios internacionales o
la concertación de dichos convenios, así como la concertación de cualesquiera otros arreglos
apropiados."

4730 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

(63) De este modo, la existencia de acreedores alimentarios no preferentes excluye


la acción de reducción en contra de acreedores preferentes; sin embargo,
una vez eliminada la obligación alimentaria en beneficio de los acreedores(as)
no preferentes y la capacidad económica del deudor siga siendo insuficiente,
entonces se encontrará en condiciones de reclamar la disminución a los
acreedores preferentes.

(64) En esa medida, en caso de que existan sólo acreedores alimentarios preferen­
tes, la acción tampoco puede intentarse en forma arbitraria en contra de uno
solo de ellos sino que, por un principio de igualdad, debe intentarse en contra
de todos.

(65) En ese sentido, en el caso concreto, se advierte cierto sesgo del deudor ali­
mentario en contra de su acreedor menor de edad, fruto de una relación pa­
sada. Ese sesgo es lo que, en mi estima, califica como actos de discriminación,
violencia de género y misopedia en el caso concreto, porque teniendo el
deudor alimentario la posibilidad de demandar la reducción también a su hijo
menor de edad, o en contra de su esposa, decide atacar el patrimonio indis­
pensable de su hija menor de edad, fruto de una relación pasada.

(66) Lo anterior, en criterio del suscrito, califica como una actitud de misopedia
transversalizada por una visión de género y de estigma hacia las relaciones
familiares "pasadas", ya que más que solicitarse de forma leal y de buena fe
la reducción de los alimentos, la base social en la que se enmarca el reclamo
de reducción alimenticia se sustenta en la de­satención o desvalorización que
se da a una niña que nació fruto de una relación pasada.

(67) Así, el hecho de no demandar la reducción bajo el dicho de que los ingresos
restantes son insuficientes, o no demandar al hijo o a la esposa, denota una
visión en la que el hombre y la adulta en la relación presente tienen mayor
valor que la tercera interesada.

(68) De ahí que, en mi consideración, exista discriminación, vulneración, violencia


de género, misopedia y, sobre todo, existe prevalencia del propio dolo. Todos
estos principios jurídicos que los juzgadores tienen la obligación de erradicar
del sistema y no permitir formen parte de las técnicas y estrategias de litigio.

Nota: Las tesis aisladas de rubro: "ALIMENTOS. PRELACIÓN ENTRE LOS DEUDO­
RES ALIMENTISTAS (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).", 1a.
LXXXVII/2015 (10a.), 1a. LXXXVIII/2015 (10a.) y 1a. CLVII/2018 (10a.) citadas
en este voto, aparecen publicadas en el Semanario Judicial de la Federación,
Séptima Época, Volumen 36, Cuarta Parte, diciembre de 1971, página 15; en
el Semanario Judicial de la Federación de los viernes 27 de febrero de 2015
a las 9:30 horas y 7 de diciembre de 2018 a las 10:19 horas y en la Gaceta

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4731


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libros 15, Tomo II,
febrero de 2015, páginas 1382 y 1380 y 61, Tomo I, diciembre de 2018, página
300, con números de registro digital: 242099, 2008543, 2008540 y 2018616,
respectivamente.

Las tesis de jurisprudencia 1a./J. 48/2013 (10a.), 1a./J. 8/2021 (11a.), 1a./J. 36/2022
(11a.) y 1a./J. 69/2015 (10a.) citadas en este voto, aparecen publicadas en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XXII,
Tomo 1, julio de 2013, página 335; en el Semanario Judicial de la Federación
de los viernes 10 de septiembre de 2021 a las 10:19 horas, 13 de mayo de
2022 a las 10:18 horas y 27 de noviembre de 2015 a las 11:15 horas y en la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Undécima Época, Libros 5,
Tomo II, septiembre de 2021, página 1892; 13, Tomo III, mayo de 2022, página
2687 y 24, Tomo I, noviembre de 2015, página 756, con números de registro
digital: 2004024, 2023537, 2024601 y 2010474, respectivamente.

Este voto se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

ACCIÓN DE REDUCCIÓN DE ALIMENTOS. LA PENSIÓN ALIMENTICIA


ESTABLECIDA EN FAVOR DE DIVERSOS ACREEDORES CON POSTE­
RIORIDAD A AQUELLA CUYA MODIFICACIÓN SE DEMANDA, JUSTIFI­
CA UN CAMBIO DE CIRCUNSTANCIAS O HECHO NOVEDOSO PARA SU
PROCEDENCIA.

Hechos: El quejoso demandó la reducción de la pensión alimenticia esta­


blecida en favor de una menor de edad en el juicio de reconocimien­to de
paternidad, bajo el argumento de que pagaba otra pensión en favor de dos
diversos acreedores que lo demandaron en un juicio instaurado posterior­
mente, mientras que su contraparte adujo que las cuestiones que hizo valer
el promovente no resultaban novedosas. La alzada consideró que el actor
no demostró un cambio de circunstancias, porque cuando se fijó la pensión
alimenticia en favor de su hija ya existían tanto la cónyuge como el menor
de edad.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que la pen­


sión alimenticia establecida en favor de diversos acreedores con posterio­
ridad a aquella cuya modificación se demanda a través de la acción de
reducción de alimentos, justifica un cambio de circunstancias o hecho no­
vedoso para la procedencia de ésta.

4732 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Justificación: Lo anterior, porque a efecto de que prospere la acción de


reducción de pensión alimenticia, el quejoso debe acreditar la existencia
de causas posteriores a la fecha en que se fijó la pensión, que hayan de­
terminado un cambio en sus posibilidades económicas o en las necesida­
des de las personas a quienes debe dar alimentos y que, por ende, hagan
necesaria una nueva fijación de su monto. Desde esa perspectiva, debe
concluirse que la pensión alimenticia establecida en favor de diversos
acreedores justifica un cambio de circunstancias o hecho novedoso, aun
cuando a la fecha en que se llevó a cabo el emplazamien­to al juicio cuya
reducción de alimentos se reclama, ya hubiera nacido el segundo hijo del
promovente y hubiera contraído nupcias, porque fue a partir de que se fijó
la pensión a estos últimos cuando el quejoso quedó legalmente obligado a
proporcionarles alimentos (cambio de circunstancias) en tanto la esposa
no goza de la presunción de necesidad y no se demostró que anteriormen­
te le otorgara alimentos a su segundo hijo. En esa línea argumentativa, si
posteriormente al juicio de reconocimien­to de paternidad se determinó una
pensión alimenticia en favor de su segundo hijo y esposa en diverso expe­
diente, a cargo de las percepciones del impetrante, ello evidenció la exis­
tencia de un cambio de circunstancias en las posibilidades económicas del
peticionario para cumplir con la pensión definitiva fijada en favor de su hija
en la primera controversia.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.


VII.2o.C.34 C (11a.)

Amparo directo 841/2022. 8 de junio de 2023. Mayoría de votos. Disidente: José


Manuel De Alba De Alba. Ponente: Isidro Pedro Alcántara Valdés. Secretario:
Gustavo Jesús Saldaña Córdova.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

AGENTE ADUANAL. LA EMISIÓN DE LA CONVOCATORIA PARA OBTENER


LA PATENTE RELATIVA, CONSTITUYE UNA FACULTAD REGLADA.

Hechos: Una persona física promovió juicio de amparo indirecto en contra de la


omisión de emitir la convocatoria para obtener la patente de agente aduanal en
términos de los ar­tícu­los 159, segundo párrafo, de la Ley Aduanera y 212 de su
reglamento. El Juez de Distrito le concedió el amparo al estimar que dicha omi­

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4733


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

sión se traduce en un obstácu­lo para el efectivo ejercicio del principio de legalidad


y del derecho al trabajo, por lo que ordenó al director general Jurídico de Adua­
nas y al titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México emitieran dicha con­
vocatoria. Inconformes, las citadas autoridades interpusieron recurso de revisión.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que la emisión de


la convocatoria para obtener la patente de agente aduanal es una facultad re­
glada y no discrecional, conforme a los ar­tícu­los 159 de la Ley Aduanera y 212
de su reglamento.

Justificación: Lo anterior, porque el hecho de que sea el reglamento referido


donde se establece el plazo en que debe realizarse la convocatoria, no le resta
obligatoriedad, pues complementa y da efectividad a lo ordenado en el ar­tícu­lo
159 de la Ley Aduanera. En efecto, en su segundo párrafo éste prevé que para
obtener la patente de agente aduanal, los interesados deberán cumplir con los
lineamien­tos indicados en la convocatoria respectiva; mientras que el diverso
212 de su reglamento refiere que ésta deberá realizarse cuando menos cada
dos años. Por tanto, al precisar un límite mínimo de tiempo para emitirla se otorga
seguridad jurídica a las personas que aspiran a obtener esa patente, y si bien
es cierto que el funcionamien­to de las aduanas corresponde a la rectoría eco­
nómica del Estado conforme a los ar­tícu­los 25 y 26 de la Constitución General,
también lo es que no significa que la emisión de la convocatoria indicada sea
una facultad discrecional, sino que está reglada en los preceptos legal y regla­
mentario señalados.

DÉCIMO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER


CIRCUITO.
I.10o.A.38 A (11a.)

Amparo en revisión 86/2023. Director de lo Contencioso y Amparos "1" de la Agencia


Nacional de Aduanas de México, en representación de su titular y del Director
General Jurídico de Aduanas. 31 de mayo de 2023. Unanimidad de votos.
Ponente: Ana María Ibarra Olguín. Secretaria: Edith Hernández Manzano.

Amparo en revisión 87/2023. Titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México


y otro. 8 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente: Alfredo Enrique
Báez López. Secretario: Hugo Edgar Pasillas Fernández.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

4734 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

ALIMENTOS ENTRE EXCÓNYUGES. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIONAR­


LOS SE ACTUALIZA ANTE EL DE­­SEQUILIBRIO ECONÓMICO AL MOMENTO
DE LA DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO DE PAREJA Y SE FIJA EN LA SENTEN­
CIA RESPECTIVA, SIENDO LA ÚNICA FUENTE DE OBLIGACIÓN ALIMENTA­
RIA ENTRE AMBOS, POR LO QUE ANTE LA INSUFICIENCIA DE ESA MEDIDA
PUEDE ACUDIRSE A LA OBLIGACIÓN DE LOS HIJOS DE PROPORCIONAR
ALIMENTOS A SUS PADRES (LEGISLACIÓN CIVIL DEL ESTADO DE VERA­
CRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE).

AMPARO DIRECTO 847/2022. 22 DE JUNIO DE 2023. MAYORÍA


DE VOTOS. DISIDENTE: ALFREDO SÁNCHEZ CASTELÁN.
PONENTE: JOSÉ MANUEL DE ALBA DE ALBA. SECRETARIO:
JUAN MANUEL TÉLLEZROA RUIZ.

CONSIDERANDO:

1. TERCERO.—Estudio de los conceptos de violación. Son parcialmente


fundados los conceptos de violación, ello en suplencia de la deficiencia de la
queja, en términos de lo que a continuación se expone:

2. Para empezar a abordar el estudio de los citados planteamien­tos, es


conveniente, en lo que nos interesa, establecer lo siguiente:

3. Consideraciones de la responsable.

- Que eran infundados los agravios expuestos por la apelante, toda vez que
defendió la postura del a quo, porque éste había absuelto al demandado del
pago de los alimentos señalados por la recurrente, porque no se había actua­
lizado la obligación alimentaria subsidiaria del demandado, consistente en "la
falta de cónyuge o excónyuge", al dejar de acreditar la accionante la falta o
imposibilidad de su cónyuge o excónyuge para proporcionarle alimentos y
que, en tal virtud, estableció la Sala responsable, en la sentencia apelada se
había cumplido con el principio de completitud en la impartición de justicia
contenido en los ar­­tícu­los 17 de la Constitución General y 57 del Código de Pro­
cedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, de donde
se derivan los principios de congruencia y exhaustividad, entendidos como el

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4735


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

análisis y resolución diligente de todos y cada uno de los puntos objetos del
debate, sin que abordara algunos ajenos a la controversia.

- Que aun cuando es verdad que, en el caso, es obligación que los órga­
nos jurisdiccionales suplan la deficiencia de la queja en favor, entre otros, de los
acreedores alimentarios; sin embargo, de ello no se sigue que necesaria y for­
zosamente todas las controversias sean resueltas a favor de los adultos mayores
de edad, ni de las mujeres por el solo hecho de serlo, sino que constituye úni­
camente el deber de los tribunales de privilegiar el pronunciamien­to de sus
decisiones o medidas, el orden constitucional y la tutela de los derechos cuando
sea procedente, aun cuando no formaran parte de los puntos litigiosos objeto
del debate pues, de lo contrario, se inobservaría el derecho humano a la tutela
jurisdiccional previsto en el ar­­tícu­lo 17 constitucional, así como los criterios de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre los que destacó la tesis de ju­
risprudencia 1a./J. 103/2017 (10a.), de título y subtítulo: "DERECHO DE ACCESO
EFECTIVO A LA JUSTICIA. ETAPAS Y DERECHOS QUE LE CORRESPONDEN."

- Que no se admitieron las pruebas relativas a las constancias del expedien­


te **********, del índice del Juzgado Cuarto de Primera Instancia, con residencia
en Orizaba, Veracruz, ni la carpeta de investigación **********, de la Fiscalía
Quinta Especializada en Investigación de Delitos de Violencia Contra la Fami­
lia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas, de la Unidad Integral de Procu­
ración de Justicia de Orizaba, Veracruz, por lo que, en tal sentido, el juzgado
primario no tenía la obligación de analizarlas, ni tampoco se actualizó la hipótesis
de la obligación alimentaria subsidiaria (consistente en la falta de cónyuge o
excónyuge) y no propiamente en la falta de prueba para justificar la necesidad
de la acreedora a percibir alimentos; de tal manera que, aun cuando a dichas
pruebas se les otorgara efectos demostrativos no serían útiles para modificar o
revocar la sentencia sujeta a revisión.

- Y reiteró que la absolución al demandado en comento, se sustentó en la


subsidiariedad de la obligación alimentaria de los hijos para con los padres, y
no en la falta de necesidad de percibir alimentos, lo cual, para la responsable,
se encontraba ajustado a derecho en términos del ar­­tícu­lo 235 del Código Civil
para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, y que era a la parte actora a
la que le correspondía acreditar los elementos de su acción en términos del

4736 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

precepto 228 del Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz


de Ignacio de la Llave, los cuales eran el parentesco entre ella y el deudor
alimentista, la capacidad económica de éste para proporcionar los alimentos
reclamados y la necesidad de la acreedora de percibir los alimentos y que, en
este caso, no existe alguna presunción a favor de la actora por ser una acción de
naturaleza subsidiaria; justificar también la existencia del deudor alimentario
legalmente preferente que, como ejemplo lo puede ser el esposo o excónyuge
de quien la ejercitó, y citó la tesis de jurisprudencia 1a./J. 103/2008, de la Pri­
mera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro: "ALIMENTOS
PARA ASCENDIENTES. ELEMENTOS QUE EL JUZGADOR DEBE TENER EN
CUENTA PARA DETERMINAR SI PROCEDE SU PAGO CUANDO LO RECLA­
MAN DE SUS DESCENDIENTES (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ)."

- Que también se debió atender a la prelación contenida en los ar­­tícu­los


233 y 235 del Código Civil para el Estado de Veracruz, de la cual se deriva el
reconocimien­to de un derecho natural primario, que es el emanado de la cele­
bración del matrimonio y, en su caso, del divorcio, en donde los esposos o excón­
yuges asumen la obligación de darse alimentos; disposición que se complementa
con los ar­­tícu­los 98 y 100 del código sustantivo civil del Estado, ambos anterio­
res a la reforma de diez de junio de dos mil veinte, en lo inherente a la igualdad
de los derechos y obligaciones de los consortes nacido del matrimonio y a la
reciprocidad al socorrerse, como sucede cuando uno de los dos esté imposibi­
litado para contribuir a las cargas económicas de la familia, en cuyo supuesto
al otro corresponde la obligación de asumirlas íntegramente y ministrar alimen­
tos a su cónyuge y, por ello, sólo a falta o por imposibilidad de este último, la
obligación de dar alimentos es al consorte o al excónyuge, y únicamente surge
a la vida jurídica la obligación de sus descendientes de proporcionarle alimen­
tos, si falta o existe imposibilidad del cónyuge a quien corresponde en primer
lugar el cumplimien­to de la obligación, pues éste es de un tipo condicional y
suspensivo en términos de los ar­­tícu­los 1871 y 1872 del Código Civil para el
Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave; siendo que para apoyar su determi­
nación citó, entre otras, la tesis aislada VII.2o.C.203 C (10a.), de este Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Civil de este Séptimo Circuito, de título y subtí­
tulo: "ALIMENTOS. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIONARLOS POR PARTE DE
LOS ASCENDIENTES, DESCENDIENTES, HERMANOS Y DEMÁS PARIENTES

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4737


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

COLATERALES DENTRO DEL CUARTO GRADO ES DE TIPO CONDICIONAL Y


SUSPENSIVO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ)."

- Que la parte actora, al absolver posiciones articuladas por su contraparte


y calificadas de legales, en las que aceptó que contrajo nupcias con el papá
del demandado, y que recibe de aquél una pensión alimenticia semanal, y
que también es acreedora a un pago bimestral por la cantidad de $**********,
por parte del programa del gobierno llamado "Bienestar", por lo que determinó
la responsable que la obligación de proporcionar alimentos a la parte actora
corresponde a su ahora excónyuge, es por lo que la acción no puede prospe­
rar, con independencia de que se encuentre acreditado el parentesco que une
a las partes y la capacidad económica para proporcionar alimentos del deman­
dado, así como la necesidad de la actora de percibir alimentos y que, según la
confesión de la actora, percibe una pensión semanal de su excónyuge, misma
que aun cuando no fuera suficiente para satisfacer las precitadas necesidades
alimentarias de la demandante o no se cubriera oportunamente su pago, no
podría producir el efecto jurídico de trasladar automáticamente esa carga a
su hijo demandado, ya que está al alcance legal de ella reclamar o exigir al
deudor alimentario primario el incremento y el cabal cumplimien­to de la propia
obligación, ya que ésta únicamente es dable de trasladarse a los descendientes
ante la falta o imposibilidad del referido consorte o exconsorte. Sobre este punto
la Sala responsable citó la doctrina escrita sobre el caso, y también apuntó que
no era óbice a lo resuelto que los órganos jurisdiccionales tienen a su favor de
allegarse las pruebas necesarias conducentes para justificar las necesidades
alimentarias de quienes reclaman el pago de alimentos y las posibilidades eco­
nómicas del obligado para suministrarlos; sin embargo, la absolución se apoyó
en la falta de actualización del deber de subsidiaredad de los hijos, de propor­
cionar alimentos a sus padres, y no en la incomprobación de tal necesidad y/o
posibilidad económica.

4. Estudio del asunto.

5. Son parcialmente fundados los conceptos de violación, ello en suplencia


de la deficiencia de la queja.

6. Para resolver los planteamien­tos, conviene establecer lo siguiente:

4738 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

7. Del ar­­tícu­lo 4o. constitucional se desprende que toda persona tiene dere­
cho a acceder a un nivel de vida adecuado, lo que implica la satisfacción de
otros derechos como la alimentación, educación, vestido, salud, vivienda, para
cumplir con las necesidades básicas de los seres humanos.

8. En ese sentido, es al Estado a quien, en principio, le corresponde ase­


gurar la satisfacción de estas necesidades básicas, así como garantizar el goce
de cada uno de estos derechos humanos reconocidos en la Constitución Ge­
neral y en los tratados internacionales.

9. Sin embargo, es a través de la doble dimensión de los derechos huma­


nos que el Estado delega facultades a los particulares para la optimización de
éstos, ya que esta dimensión constituye, por una parte, la conformación de dere­
chos públicos subjetivos; esto es, las relaciones con el Estado y, por su función
objetiva en la cual los derechos humanos se unifican, identifican e integran en
un sistema jurídico a las restantes normas, lo que hace que éstos permeen en el
resto de componentes del sistema jurídico.1

10. Es por ello que el Estado, para asegurar el pleno ejercicio de estos
derechos, vincula no sólo en el ámbito ético-social, sino a través del derecho a
la familia, para asegurar el cumplimien­to de la obligación alimentaria, con base
en el deber jurídico de asistencia mutua, solidaridad, subsistencia, por ser la
célula en la que el individuo nace, crece, se educa y se de­­sarrolla.

11. Así, a nivel local el ar­­tícu­lo 234 del Código Civil para el Estado de Vera­
cruz de Ignacio de la Llave señala que los padres están obligados a dar alimen­
tos a sus hijos, los cuales comprenderán los rubros de vestido, habitación y
asistencia en casos de enfermedad, así como los gastos necesarios para la
educación básica que puedan proporcionarles algún oficio, arte o profesión lícitos
y adecuados a sus circunstancias personales, de conformidad con el ar­­tícu­lo
239 del referido código.

1
Décima Época. Registro digital: 2012505. Instancia: Primera Sala. Tipo de tesis: Jurisprudencia.
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 34, Tomo I, septiembre de 2016.
Materia: Constitucional. Tesis: 1a./J. 43/2016 (10a.). Página: 333. "DERECHOS FUNDAMENTALES.
SU DIMENSIÓN SUBJETIVA Y OBJETIVA."

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4739


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

12. De ahí que si bien el Estado tiene la posición de garante de la protección


alimentaria, ello no implica que esté obligado a proveerla, sino debe promover,
respetar, proteger y garantizar las condiciones necesarias para que los indivi­
duos puedan tener acceso a ella.

13. De lo que se concluye que existe una interacción dual Estado-familia,


en el que la familia funge como institución social que hace efectivo el derecho
a la alimentación y educación, mientras el Estado de­­sempeña la función de ga­
rante y protector del cumplimien­to del mismo, con el fin de otorgarle a los acree­
dores alimentarios su autonomía y capacitarlos como miembros de una sociedad
democrática.

14. Es por ello que el derecho humano a los alimentos, consagrado en el


ar­­tícu­lo 4o. constitucional, abarca el ámbito subjetivo y objetivo de las personas,
y tiene como objetivo el de­­sarrollo integral del sujeto a quien se le proporcionan,
el cual va más allá del ámbito alimenticio en sentido estricto.

15. Al respecto, la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
ha sostenido que el derecho a la alimentación no implica un derecho a ser ali­
mentado, sino un derecho a alimentarse en condiciones de dignidad, pues se
espera que las personas puedan satisfacer sus propias necesidades a través
de su esfuerzo y trabajo.

16. Ahora, la cuestión toral de la sentencia reclamada fue el tema de la


subsidiariedad de la obligación alimentaria de los hijos para con los padres, y
no la falta de necesidad de percibir alimentos, ello en términos del ar­­tícu­lo 235
del Código Civil para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave y de los
criterios invocados por la responsable, entre los que se encuentra el emitido por
este Tribunal Colegiado de Circuito en la tesis aislada VII.2o.C.203 C (10a.), de
título y subtítulo: "ALIMENTOS. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIONARLOS POR
PARTE DE LOS ASCENDIENTES, DESCENDIENTES, HERMANOS Y DEMÁS PA­
RIENTES COLATERALES DENTRO DEL CUARTO GRADO ES DE TIPO CON­
DICIONAL Y SUSPENSIVO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).", en
la que se pone hincapié que primero debe recurrirse al exconsorte de la actora,
para que cubra la necesidad y no directamente al vástago como lo señaló la
responsable.

4740 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

17. En efecto, en toda su demanda de amparo la parte quejosa se duele


de que la pensión que percibe de su excónyuge es precaria y no le alcanza para
su subsistencia, y que por tal motivo recurrió a demandar a su hijo, hoy deman­
dado (tal como se advierte de la copia certificada del acta de nacimien­to cin­
cuenta y uno, visto a fojas 6 y 7 del juicio principal), inconformidad que es
fundada, en la medida en que la obligación de los hijos para con los padres tiene
su fundamento en un principio de solidaridad, basado en una expectativa de
asistencia recíproca, pues de conformidad con el ar­­tícu­lo 232, en relación con
el diverso 235, ambos del Código Civil para el Estado de Veracruz de Ignacio
de la Llave, la obligación de dar alimentos es recíproca, pues el que los da, tiene
a su vez el derecho de pedirlos; en este caso se presume que la quejosa, al ser
la madre del demandado, le proporcionó alimentos en su niñez, cuidados, asis­
tencia, por lo que no debe regirse tal obligación por el concepto de subsidiarie­
dad, ni puede atenderse al principio de prelación, pues tal ar­­tícu­lo tiene como
sustento un carácter inminentemente proteccionista a la persona que en cierta
etapa de su vida requiere ser alimentada por sus vástagos. Esto es así, porque
aunque lo normal es que los hijos demanden alimentos a sus ascendientes, ante
el aumento en la expectativa de vida del ser humano, en el caso, la acreedora
en la actualidad tiene setenta y cuatro años de edad, tal como se advierte del
acta de nacimien­to que obra agregada en autos, cada vez existen más asuntos
en los que los progenitores demandan a sus hijos, tal como es el caso, ante la
falta de solvencia económica para satisfacer sus necesidades más elementales,
siendo que en lo particular, el demandado hoy tercero interesado, en ningún
momento objetó la falta de socorro cabal con la obligación alimentaria que tenía
la quejosa en sus años de infancia, por lo que le asiste el derecho a la quejosa
de reclamarle la pensión alimenticia.

18. Lo anterior, con independencia de que la quejosa obtenga una pensión


alimenticia de su excónyuge pues, precisamente, el reclamo que hizo en el
juicio de origen, fue porque ésta es insuficiente para satisfacer sus necesidades,
amén de que al tener el grado de expareja, ya no puede reclamarle alimentos en
su calidad de consorte, pues el estatus de la quejosa hace que sólo se limite a
pedir el cumplimien­to de la pensión que recibe de su expareja, y por el tiempo
en el cual se concreticen tales acciones, se corre el riesgo de que se prive de
los satisfactores más elementales para la subsistencia de la quejosa.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4741


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

19. Sin que pase de­­sapercibido que este Tribunal Colegiado de Circuito,
haya sostenido la tesis aislada VII.2o.C.203 C (10a.), de título y subtítulo: "ALI­
MENTOS. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIONARLOS POR PARTE DE LOS
ASCENDIENTES, DESCENDIENTES, HERMANOS Y DEMÁS PARIENTES CO­
LATERALES DENTRO DEL CUARTO GRADO ES DE TIPO CONDICIONAL Y
SUSPENSIVO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).", pues en ésta se
trató de una obligación subsidiaria, que fue a cargo de los abuelos, en donde la
ley establece una prelación de deudores para satisfacer las necesidades de los
acreedores alimentarios menores de edad, y no en una relación directa, como
es el caso entre la madre y su hijo, en la que debe regir el principio de solidari­
dad familiar basado en una expectativa de asistencia recíproca.

20. Sin embargo, una vez que se estableció la solidaridad alimentaria que
tienen los hijos para con los padres, es importante señalar que también debe
estudiarse la necesidad que tiene la acreedora alimentaria para que sea benefac­
tora de los alimentos a cargo de su hijo, para lo cual se debe analizar, precisa­
mente, tanto las necesidades de ésta, como las posibilidades de su deudor, ello
en términos del ar­­tícu­lo 242 del Código Civil para el Estado de Veracruz de Ig­
nacio de la Llave, quehacer jurídico que corresponde a la Sala responsable, en
la que agote su jurisdicción en este sentido.

21. Tiene aplicación al caso el criterio emitido por la Primera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro y texto siguientes:

"Registro digital: 189214


"Instancia: Primera Sala
"Novena Época
"Materia: Civil
"Tesis: 1a./J. 44/2001
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XIV,
agosto de 2001,
"Página: 11
"Tipo: Jurisprudencia

"ALIMENTOS. REQUISITOS QUE DEBEN OBSERVARSE PARA FIJAR EL


MONTO DE LA PENSIÓN POR ESE CONCEPTO (LEGISLACIONES DEL DIS­
TRITO FEDERAL Y DEL ESTADO DE CHIAPAS). De lo dispuesto en los ar­­tícu­los

4742 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

308, 309, 311 y 314 del Código Civil para el Distrito Federal y sus correlativos 304,
305, 307 y 310 del Estado de Chiapas, se advierte que los legisladores estable­
cieron las bases para determinar el monto de la pensión alimenticia, las cuales
obedecen fundamentalmente a los principios de proporcionalidad y equidad
que debe revestir toda resolución judicial, sea ésta provisional o definitiva, lo que
significa que para fijar el monto de esta obligación alimentaria debe atenderse
al estado de necesidad del acreedor y a las posibilidades reales del deudor para
cumplirla, pero, además, debe tomarse en consideración el entorno social en
que éstos se de­­senvuelven, sus costumbres y demás particularidades que
representa la familia a la que pertenecen, pues los alimentos no sólo abarcan el
poder cubrir las necesidades vitales o precarias del acreedor, sino el solventarle
una vida decorosa, sin lujos, pero suficiente para de­­senvolverse en el status
aludido; de ahí que no sea dable atender para tales efectos a un criterio estric­
tamente matemático, bajo pena de violentar la garantía de debida fundamenta­
ción y motivación consagrada en el ar­­tícu­lo 16 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y, eventualmente, hacer nugatorio este derecho de
orden público e interés social."

22. En conclusión, este Tribunal Colegiado de Circuito considera que la


obligación alimentaria entre los excónyuges nace del de­­sequilibrio económico
al momento de la disolución de la ruptura de la pareja y se fija en la sentencia;
dicha determinación constituye la única fuente de la obligación alimentaria, por
lo que ya no se puede solicitar tal prestación por un deterioro posterior en las
condiciones de alguno de los excónyuges.

23. Lo anterior en virtud de que el ar­­tícu­lo 232 del Código Civil para el Es­
tado de Veracruz de Ignacio de la Llave establece que los alimentos deben
proporcionarse en forma recíproca; por otro lado, el diverso precepto 233 de ese
mismo ordenamien­to regula la obligación alimentaria entre los cónyuges, esto
es, con un carácter de solidaridad durante la vigencia de la relación marital, así
como cuando la obligación queda subsistente ante el divorcio y el propio código
regula la figura de la pensión compensatoria en cualquiera de sus vertientes,
aunque la misma no encuentre sustento en una relación de solidaridad, sino ante
el de­­sequilibrio económico advertido al momento de decretar el divorcio, o en la
disolución de la relación de pareja.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4743


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

24. A su vez, los ar­­tícu­los 234 y 235 del Código Civil local regulan la obli­
gación alimentaria entre padres e hijos, que descansa en los lazos filiales.

25. Por ello, cuando en una controversia familiar se decreta el divorcio y el


juzgador advierte un de­­sequilibrio económico en el que se coloca a alguno de
los cónyuges, lo que motiva a decretar una pensión compensatoria, ya sea re­
sarcitoria o asistencial e, incluso, ambas; es evidente que si con posterioridad
alguno de los excónyuges alega la insuficiencia de dicha medida, su pretensión
ya no es exigible, porque dejó de existir la obligación solidaria que da sentido a
los alimentos entre cónyuges, sino que se requiere acudir a otra fuente alimen­
taria, como lo es la obligación de los hijos de proporcionar alimentos a sus
padres.

26. Sentado lo anterior, al resultar fundados los conceptos de violación en


suplencia de la deficiencia de la queja, lo que procede es conceder la protec­
ción federal solicitada, para los siguientes efectos:

Que la autoridad responsable deje insubsistente la sentencia reclamada y,


en su lugar, dicte otra en la que determine que la obligación del tercero intere­
sado para con la quejosa es de carácter solidaria en términos del considerando
que antecede y, con plenitud de jurisdicción aborde el tema de si existe nece­
sidad de la peticionaria de amparo de recibir alimentos de su hijo.

CUARTO.—Autorización de copias. Con apoyo en lo dispuesto por los ar­­


tícu­los 278 y 279 del Código Federal de Procedimien­tos Civiles, de aplicación
supletoria a la Ley de Amparo, por disposición expresa de su ar­­tícu­lo 2o., deberá
entregarse copia autorizada de esta sentencia a la parte que lo solicite y se en­
cuentre autorizado para ello, previa razón actuarial.

Por lo expuesto, fundado se

RESUELVE:

ÚNICO.—La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, en contra


de la sentencia de veintiséis de agosto de dos mil veintidós, dictada por la Sexta
Sala en Materia de Familia del Tribunal Superior de Justicia del Estado, con re­
sidencia en esta ciudad, en el toca de apelación número **********.

4744 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Notifíquese; anótese en el libro de gobierno, una vez que lo permitan las


labores de este Tribunal Colegiado de Circuito, remítase una impresión de la
sentencia que aparece en el Sistema Integral de Seguimien­to de Expedientes,
con sus evidencias criptográficas, así como los autos al lugar de su procedencia
y archívese el expediente.

Así, lo resolvió el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sépti­


mo Circuito, por mayoría de votos de los ciudadanos Magistrados Isidro Pedro
Alcántara Valdés y José Manuel De Alba De Alba, en contra del voto particu­
lar del Magistrado Alfredo Sánchez Castelán. Fue ponente el segundo de los
nombrados.

En términos de lo dispuesto en los ar­­tícu­los 3, fracción XXI, 73, fracción


II, 111, 113, 116, octavo y duodécimo transitorios de la Ley General de Trans­
parencia y Acceso a la Información Pública, así como en el segundo párrafo
del ar­­tícu­lo 9 del Reglamento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
y del Consejo de la Judicatura Federal, para la aplicación de la Ley Federal
de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta
versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: Las tesis de jurisprudencia 1a./J. 103/2008, 1a./J. 103/2017 (10a.) y aislada
VII.2o.C.203 C (10a.) citadas en esta sentencia, aparecen publicadas en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXX,
agosto de 2009, página 9; en el Semanario Judicial de la Federación de los
viernes 24 de noviembre de 2017 a las 10:35 horas y 11 de octubre de 2019
a las 10:21 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Décima Época, Libros 48, Tomo I, noviembre de 2017, página 151 y 71, Tomo
IV, octubre de 2019, página 3461, con números de registro digital: 166746,
2015591 y 2020773, respectivamente.

La tesis de jurisprudencia 1a./J. 43/2016 (10a.) citada en esta sentencia, también


aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 9
de septiembre de 2016 a las 10:18 horas.

Esta sentencia se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4745


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Voto particular del Magistrado Alfredo Sánchez Castelán en el amparo directo


847/2022:

Disiento de la solución propuesta en este asunto, en razón de que, en mi opinión,


de conformidad con lo dispuesto por los ar­­tícu­los 234, 235 y 236 del Código
Civil para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, la prelación jurídica
de los deudores alimentarios ahí establecida, es de forma sucesiva y no simul­
tánea; esto es, estimo que la aquí quejosa no puede exigir el pago de alimen­
tos a su hijo, tercero interesado, si dicha quejosa tiene el carácter de acreedora
alimentista de su excónyuge, ello por virtud del divorcio decretado en el ex­
pediente número **********, del índice del Juzgado Cuarto de Primera Instancia
del Distrito Judicial de Orizaba, Veracruz (en esa época), en donde se fijó
a su favor el pago de la suma de cincuenta pesos diarios en concepto de
pensión alimenticia, con cargo a su excónyuge; por tanto, estimo que es a
su excónyuge a quien debe hacerle el reclamo de los alimentos por las razones
que se indican en el proceso de origen (por su condición de adulto mayor, im­
posibilidad de encontrar trabajo, requerimien­to de atención médica geriátrica,
y alimentación propia de su edad); sin ser óbice que estén divorciados, que
se hable de una pensión alimenticia congelada, que el deudor incumpliera con
la obligación convenida, y que desde el dos mil veintiuno ha dejado de pagar
los alimentos.

De ahí que si la aquí quejosa tiene el carácter de excónyuge, derivado de la reso­


lución del expediente **********, en donde se fijó, aun cuando por convenio,
una pensión alimenticia a su favor, con independencia de la suma de dinero que
ello sea, estimo que no puede demandar indistintamente a cualquiera de los
obligados legalmente a proporcionar alimentos sino que, por orden de prela­
ción, debe reclamarlos a quien la ley establece la calidad de responsable en
primer lugar a otorgárselos, en este caso, al excónyuge y sólo ante la falta o
imposibilidad de éste para proporcionarlos, es que estará en condiciones de
demandar a un hijo, en este caso, al hoy tercero interesado.

Así, concluyo que el acto reclamado es apegado a derecho, en cuanto que la Sala
responsable resolvió que la acción deducida en contra del tercero interesado
no puede prosperar, con independencia de estar acreditado el parentesco
que une a los contendientes, la capacidad económica del demandado y la
necesidad de la actora quejosa, de percibir alimentos.

Sin que obste lo considerado por la mayoría en torno a la aplicación del concepto
de pensión compensatoria, dado que el expediente en el que se decretó el di­
vorcio data del año dos mil cinco, época en la que no aplicaba ese concepto.

4746 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

En similares términos se pronunció la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, al resolver el amparo directo 5699/70, visible en el Semanario
Judicial de la Federación, Séptima Época, Volumen 36, Cuarta Parte, diciembre
de 1971, página 15, con número de registro digital: 242099, emitiendo la tesis
aislada de rubro y texto siguientes:

"ALIMENTOS. PRELACIÓN ENTRE LOS DEUDORES ALIMENTISTAS (LEGISLACIÓN


DEL ESTADO DE VERACRUZ). El legislador del Estado de Veracruz, en los
ar­­tícu­los 234 y 236 del Código Civil, ha establecido una clara prelación lógica
y jurídica entre los deudores alimentistas, pues, en el primer precepto men­
cionado dispone, reconociendo un derecho natural primario, que los padres
están obligados a dar alimentos a sus hijos, y que a falta o por imposibilidad
de aquéllos, la obligación recae en los demás ascendientes, por ambas líneas,
que estuvieren más próximos en grado, y en el ar­­tícu­lo 236 citado, dicho le­
gislador ha dispuesto que a falta o por imposibilidad de los ascendientes o
descendientes, la obligación recae en los hermanos de padre y madre; que
en defecto de éstos, en los que fueren de madre solamente, y que en defecto
de ellos, en los que fueren sólo de padre; y que faltando los parientes a que se
refieren los ar­­tícu­los mencionados, tienen obligación de ministrar alimentos
los parientes colaterales dentro del cuarto grado. De la redacción de los in­
vocados preceptos legales se desprende, de manera indudable, que quienes
primero tienen la obligación de dar alimentos a una persona, son los padres de
esta y que solamente en el caso de que dichos padres falten o estén imposi­
bilitados para suministrar dichos alimentos, la obligación pasa legalmente a
los ascendientes del deudor alimentista, y también sólo en la hipótesis de que
tales ascendientes, por ambas líneas, falten o estén imposibilitados para dar
alimentos, la obligación recaerá, primero en los hermanos de padre y madre;
en defecto de éstos, en los que fueren de madre solamente; y en defecto de
ellos, en los que fueren sólo de padre; y que faltando todos los parientes men­
cionados, la obligación de ministrar alimentos recaerá en los parientes co­
laterales dentro del cuarto grado. Así, pues, si en un caso todavía existe el
padre de las acreedoras alimentistas y éste no ha demostrado su imposibili­
dad de darles alimentos, resulta lógico y jurídico que sea él la única persona
sobre quien pesa la obligación natural y legal de suministrar alimentos a sus
hijas. Es verdad que el ar­­tícu­lo 243 del Código Civil del Estado de Veracruz
dispone que si fueren varios los que deben dar los alimentos y todos tuvieren
posibilidad para hacerlo, el Juez repartirá el importe entre ellos, en proporción
a sus haberes, pero no es menos cierto que este precepto legal debe inter­
pretarse sistemáticamente, esto, en función con los demás preceptos apli­
cables en la especie, que regulan la institución de los alimentos, dentro de
la cual se encuentran los ar­­tícu­los 234 y 236 mencionados, o sea, que el ci­
tado ar­­tícu­lo 243 opera sin desconocer la prelación lógica y jurídica entre los

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4747


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

deudores alimentistas que ha establecido el legislador y se refiere a grupos


de deudores alimentarios, como son ambos padres, o abuelos paternos y
maternos, o bien pluralidad de hijos, todos ellos se entiende, con posibilidad
económica para poder suministrar los alimentos."

En términos de lo dispuesto en los ar­­tícu­los 3, fracción XXI, 73, fracción II,


111, 113, 116, octavo y duodécimo transitorios de la Ley General de Trans­
parencia y Acceso a la Información Pública, así como en el segundo pá­
rrafo del ar­­tícu­lo 9 del Reglamento de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, para la aplicación de la Ley
Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamen­
tal, en esta versión pública se suprime la información considerada legal­
mente como reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos
normativos.

Este voto se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

ALIMENTOS ENTRE EXCÓNYUGES. LA OBLIGACIÓN DE PROPORCIO­


NARLOS SE ACTUALIZA ANTE EL DE­SEQUILIBRIO ECONÓMICO AL
MOMENTO DE LA DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO DE PAREJA Y SE FIJA
EN LA SENTENCIA RESPECTIVA, SIENDO LA ÚNICA FUENTE DE OBLI­
GACIÓN ALIMENTARIA ENTRE AMBOS, POR LO QUE ANTE LA INSU­
FICIENCIA DE ESA MEDIDA PUEDE ACUDIRSE A LA OBLIGACIÓN DE
LOS HIJOS DE PROPORCIONAR ALIMENTOS A SUS PADRES (LEGISLA­
CIÓN CIVIL DEL ESTADO DE VERACRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE).

Hechos: La quejosa promovió juicio ordinario civil donde demandó a su hijo


el pago de alimentos. Tras la secuela procesal, el Juez declaró improce­
dente la acción intentada, lo que fue confirmado por la Sala responsable,
con base en que la obligación de proporcionar alimentos le corresponde a
su excónyuge, a quien debía exigirle el pago de esos satisfactores prime­
ramente, a pesar de que percibe una pensión alimenticia de éste, pues aun
cuando no fuera suficiente para satisfacer sus necesidades alimentarias o
no se cubriera oportunamente, no podría producir el efecto de trasladar au­
tomáticamente esa carga a su hijo, ya que puede demandar al deudor
actual el incremento de esa obligación y, en caso de imposibilidad de éste,
sí podría reclamarle a su vástago el pago de alimentos.

4748 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que la obli­


gación alimentaria entre excónyuges nace del de­sequilibrio económico al
momento de la disolución del víncu­lo de pareja, se fija en la sentencia
respectiva y dicha determinación constituye la única fuente de obligación
alimentaria entre ambos, por lo que ante la insuficiencia de esa medida
puede acudirse a la obligación de los hijos de proporcionar alimentos a sus
padres.

Justificación: Lo anterior, porque el ar­tícu­lo 232 del Código Civil para el


Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave establece que los alimentos
deben proporcionarse recíprocamente; por otro lado, el diverso precepto
233 regula la obligación alimentaria entre cónyuges, esto es, con un ca­
rácter de solidaridad durante la vigencia de la relación marital, así como
cuándo la obligación queda subsistente ante el divorcio y el propio código
regula la figura de la pensión compensatoria en cualquiera de sus vertien­
tes, aunque la misma no encuentra sustento en una relación de solidaridad,
sino ante el de­sequilibrio económico advertido al momento de decretarse el
divorcio o la disolución de la relación de pareja. A su vez, los ar­tícu­los 234
y 235 del Código Civil citado regulan la obligación alimentaria entre padres
e hijos, que descansa en los lazos filiales. Por ello, cuando en una contro­
versia familiar se decreta el divorcio y el juzgador advierte un de­sequilibrio
económico en el que se coloca alguno de los cónyuges, lo que lleva a
establecer una pensión compensatoria, ya sea resarcitoria o asistencial e,
incluso, ambas, es evidente que si con posterioridad el beneficiario alega
la insuficiencia de dicha medida, su pretensión ya no es exigible, porque
dejó de existir la obligación solidaria que da sentido a los alimentos entre
cónyuges, por lo que requiere acudir a otra fuente, como lo es la obligación
de los hijos de proporcionar alimentos a sus padres.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.


VII.2o.C.36 C (11a.)

Amparo directo 847/2022. 22 de junio de 2023. Mayoría de votos. Disidente: Alfredo


Sánchez Castelán. Ponente: José Manuel De Alba De Alba. Secretario: Juan
Manuel TéllezRoa Ruiz.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4749


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

APELACIÓN CONTRA LA SENTENCIA DEFINITIVA DICTADA EN EL SISTEMA


PENAL ACUSATORIO. EL JUZGADOR DE ALZADA QUE LA RESOLVIÓ CO­
LEGIADAMENTE CON OTROS DOS JUZGADORES QUE PREVIAMENTE HA­
BÍAN FALLADO LA INTERPUESTA CONTRA EL AUTO DE VINCULACIÓN A
PROCESO, NO PUEDE VOLVER A CONOCER DE DICHO RECURSO, ANTE
LA REPOSICIÓN DEL PROCEDIMIENTO DE SEGUNDA INSTANCIA.

Hechos: En el juicio de amparo directo, en suplencia de la queja deficiente, se


advirtió la violación al mandato de no contaminación o de no conocimien­to previo
de la controversia, por el hecho de que dos juzgadores de alzada que previa­
mente habían resuelto colegiadamente la apelación contra el auto de vinculación
a proceso en una causa penal, conocieron de la apelación contra la sentencia
definitiva, de la que derivó el fallo condenatorio reclamado, junto con otro juzga­
dor, por lo que se dilucidó si este último podría también infringir dicho mandato,
al conocer nuevamente de ese recurso con motivo de la reposición del
procedimien­to de segunda instancia.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que el juzgador


de alzada que resolvió la apelación contra la sentencia definitiva colegiadamente
con otros dos juzgadores que previamente habían resuelto la apelación contra
el auto de vinculación a proceso, no puede volver a conocer de la apelación
contra la sentencia definitiva, ante la reposición del procedimien­to de segunda
instancia.

Justificación: Conforme a la tesis aislada 1a. XVI/2023 (11a.), de la Primera Sala


de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el juzgador de alzada que resolvió
la apelación interpuesta contra el auto de vinculación a proceso no puede co­
nocer de la apelación contra la sentencia definitiva dictada en el sistema penal
acusatorio, ya que infringiría el mandato de no contaminación o de no
conocimien­to previo de la controversia; en ese sentido, en aplicación del princi­
pio del derecho que establece "donde existe la misma razón, debe aplicarse la
misma disposición del derecho", se concluye que el juzgador de alzada que
conoció de la apelación contra la sentencia definitiva dictada en el sistema penal
acusatorio, junto con otros dos juzgadores que previamente habían resuelto la
apelación contra el auto de vinculación a proceso, podría infringir el mandato de
no contaminación o de no conocimien­to previo de la controversia, pues si bien
no conoció de la apelación contra el auto de vinculación, lo cierto es que tomó
una posición con respecto a la controversia al resolver la apelación contra la

4750 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

sentencia definitiva junto con los otros juzgadores que estaban impedidos, de
manera que no puede conocer nuevamente de ese recurso ante la reposición
del procedimien­to de segunda instancia, pues de otra manera se corre el riesgo de
que vulnere el mandato aludido.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL VIGÉSIMO


SEGUNDO CIRCUITO.
XXII.P.A.2 P (11a.)

Amparo directo 297/2022. 13 de julio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Carlos Alberto Martínez Hernández. Secretario: Christian Armando García
Ruiz.

Nota: La tesis aislada 1a. XVI/2023 (11a.), de rubro: "APELACIÓN CONTRA LA


SENTENCIA DEFINITIVA DICTADA EN EL SISTEMA PENAL ACUSATORIO.
EL TRIBUNAL DE ALZADA QUE RESOLVIÓ LA APELACIÓN INTERPUESTA
CONTRA EL AUTO DE VINCULACIÓN A PROCESO NO PUEDE CONOCER
DE AQUEL RECURSO (INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 20, APARTADO A,
FRACCIÓN IV, DE LA CONSTITUCIÓN GENERAL)." citada, aparece publicada
en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 16 de junio de 2023 a
las 10:22 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Un­
décima Época, Libro 26, Tomo IV, junio de 2023, página 3943, con número de
registro digital: 2026686.

Esta tesis se publicó el viernes 20 de octubre de 2023 a las 10:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN EN EL JUICIO LABORAL BUROCRÁTICO


TRAMITADO EN LA VÍA ESPECIAL. LAS PARTES PUEDEN COMPARECER
POR SÍ O A TRAVÉS DE REPRESENTANTE O APODERADO (LEGISLACIÓN
DEL ESTADO DE TABASCO).

Hechos: El Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Estado de Tabasco tramitó en


la vía especial un juicio laboral y citó a las partes a la audiencia de conciliación,
apercibiendo a la actora que de no comparecer personalmente daría por concluido
el conflicto y ordenaría el archivo del asunto y en cuanto a la demandada, se le
tendría por contestada la demanda en sentido afirmativo y por perdido el dere­
cho a ofrecer pruebas. En la audiencia referida, en razón de que la actora no

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4751


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

acudió personalmente, ordenó el archivo definitivo del expediente sin pronun­


ciarse sobre el reconocimien­to de la personalidad que solicitó quien compareció
con la finalidad de representarla. Contra esa determinación aquélla promovió
juicio de amparo directo.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que a la audiencia


de conciliación en el juicio laboral burocrático tramitado en la vía especial en el
Estado de Tabasco, las partes pueden comparecer por sí o a través de repre­
sentante o apoderado.

Justificación: El artícu­lo 134 de la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado


de Tabasco prevé que la comparecencia de las partes a la audiencia de concilia­
ción es obligatoria, sin exigir que sea personalmente; a su vez, el diverso 115 de
la propia ley dispone que los trabajadores podrán comparecer por sí o por
repre­sentantes acreditados mediante simple carta poder y los titulares podrán
hacerse representar por apoderados que acrediten ese carácter mediante sim­
ple oficio, de lo que se colige que la comparecencia obligatoria a la audiencia de
conciliación queda satisfecha si acuden de forma personal o a través de repre­
sentante o apoderado, según sea el caso. Al respecto, la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de criterios
201/2022, analizó el artícu­lo 876, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo, en su
texto anterior a la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de
mayo de 2019 y concluyó que era necesaria la comparecencia personal de las
partes a la etapa de conciliación, porque el precepto referido expresamente
les imponía esa obligación; sin embargo, a diferencia de tal disposición, el
artícu­lo 115 aludido no lo exige, por lo que no puede extenderse el alcance de
la interpretación de la Segunda Sala a esa disposición para exigir a las partes
su asistencia en esos términos, porque la sanción procesal prevista en caso de
incomparecencia es de la mayor trascendencia, a saber: para la trabajadora,
que se tenga por concluido el conflicto y se ordene el archivo del expediente; y
respecto de la demandada, que se le tenga por contestada la demanda en sen­
tido afirmativo y por perdido el derecho a ofrecer pruebas.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO DEL DÉCIMO CIRCUITO.


X.1o.T.20 L (11a.)

Amparo directo 1502/2022. 29 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Salvador Fernández León. Secretaria: Paulina Mariana Devars Álvarez.

4752 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Nota: La sentencia relativa a la contradicción de criterios 201/2022 citada, aparece


publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 13 de enero
de 2023 a las 10:14 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Fede­
ración, Undécima Época, Libro 21, Tomo III, enero de 2023, página 2463, con
número de registro digital: 31158.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

AUTO DE NO VINCULACIÓN A PROCESO Y NEGATIVA DEL JUEZ DE CON­


TROL DE DECRETAR EL SOBRESEIMIENTO EN LA CAUSA PENAL. AUN
CUANDO AMBAS DETERMINACIONES SE HAYAN EMITIDO EN LA AUDIEN­
CIA EN LA QUE SE RESUELVE LA SITUACIÓN JURÍDICA DE LA PERSONA
IMPUTADA, SON DISTINTAS Y AUTÓNOMAS, POR LO QUE CONTRA LA SE­
GUNDA ES IMPROCEDENTE EL RECURSO DE APELACIÓN.

AMPARO EN REVISIÓN 519/2022. 29 DE JUNIO DE 2023. MA­


YORÍA DE VOTOS. DISIDENTE: JUAN CARLOS PÉREZ MUÑOZ,
SECRETARIO DE TRIBUNAL AUTORIZADO POR LA COMISIÓN
DE CARRERA JUDICIAL DEL CONSEJO DE LA JUDICATURA
FEDERAL PARA DE­SEMPEÑAR LAS FUNCIONES DE MAGIS­
TRADO. PONENTE: JOSÉ DAVID CISNEROS ALCARAZ. SE­
CRETARIO: LUIS ANTONIO NÚÑEZ GUDIÑO.

CONSIDERANDO:

IX. Estudio de los agravios.

19. En parte de su agravio primero, el recurrente se duele de que la sen­


tencia recurrida adolece de una indebida fundamentación y motivación.

20. Dicho motivo de disenso es infundado.

21. En efecto, de la simple lectura del fallo impugnado se advierte que la


autoridad recurrida sí fundamenta y motiva la resolución impugnada, debido a
que cita los preceptos que considera aplicables al caso concreto, entre ellos,
los ar­tícu­los 14 y 16 constitucionales y diversos arábigos del Código Nacional
de Procedimien­tos Penales.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4753


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

22. Asimismo, para normar el fallo impugnado, el Juez Federal expuso las
razones en las que apoyó sus consideraciones y citó las tesis que estimó con­
ducentes con el objeto de justificar su decisión, por lo que de forma implícita
hizo suyos los argumentos vertidos en esos criterios.

23. Además, el Juez recurrido señala con precisión las circunstancias es­
peciales, razones particulares o causas inmediatas que toma en consideración
para negar el amparo solicitado. De ahí lo infundado del agravio a estudio.

24. Ilustran lo anterior, las jurisprudencias emitidas por el Alto Tribunal, de


rubro y texto siguientes:

"FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN. De acuerdo con el ar­tícu­lo 16 de la


Constitución Federal, todo acto de autoridad debe estar adecuada y suficiente­
mente fundado y motivado, entendiéndose por lo primero que ha de expresarse
con precisión el precepto legal aplicable al caso y, por lo segundo, que también
deben señalarse, con precisión, las circunstancias especiales, razones particu­
lares o causas inmediatas que se hayan tenido en consideración para la emisión
del acto; siendo necesario, además, que exista adecuación entre los motivos
aducidos y las normas aplicables, es decir, que en el caso concreto se configu­
ren las hipótesis normativas."9

"SENTENCIA. CUANDO EL JUEZ CITA UNA TESIS PARA FUNDARLA,


HACE SUYOS LOS ARGUMENTOS CONTENIDOS EN ELLA. Cuando en una
sentencia se cita y transcribe un precedente o una tesis de jurisprudencia, como
apoyo de lo que se está resolviendo, el Juez propiamente hace suyos los argu­
mentos de esa tesis que resultan aplicables al caso que se resuelve, sin que se
requiera que lo explicite, pues resulta obvio que al fundarse en la tesis recoge
los diversos argumentos contenidos en ella."10

25. En otra parte de su agravio primero, el inconforme señala que la sen­


tencia impugnada carece de congruencia interna.

9
Localización: Séptima Época. Registro digital: 238212. Instancia: Segunda Sala. Fuente: Semanario
Judicial de la Federación. Volúmenes 97 a 102, Tercera Parte. Tipo de Tesis: Jurisprudencia. Materia:
Común. Página: 143.
10
Localización: Novena Época. Registro digital: 192898. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta. Tomo X, noviembre de 1999. Tesis: P./J. 126/99. Tipo de tesis: Juris­
prudencia. Materia: Común. Página: 35.

4754 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

26. Refiere que es contradictorio que el Juez constitucional afirme que el


auto de no vinculación a proceso con efectos de sobreseimien­to se trate de una
sola determinación, pero si se trata de un auto de vinculación a proceso sin
efectos de sobreseimien­to son dos actos procesales, independientes y
autónomos.

27. Por lo anterior, el recurrente sostiene que la sentencia recurrida es in­


congruente, en virtud de que, en un primer momento, el Juez constitucional re­
conoce que el sobreseimien­to en la causa no es exclusivo del trámite que
establece el primer párrafo del ar­tícu­lo 327 del Código Nacional de Procedimien­
tos Penales, sino que existe otro momento para determinarlo, que es en el auto
de no vinculación a proceso, siempre que se actualicen las causas del mencio­
nado numeral.

28. Por ende, el juzgador sostiene que "si el auto de no vinculación a pro­
ceso se dicta con efectos de sobreseimien­to sí es apelable, pero si no tiene ese
efecto, entonces no es admisible el recurso de apelación", lo que, insiste, es una
incongruencia.

29. Dichos motivos de disenso son infundados por las consideraciones


siguientes:

30. En efecto, el principio de congruencia está referido a que la sentencia


debe ser congruente consigo misma y con la litis sometida ante la potestad de
la persona juzgadora.

31. De ahí que se hable, por un lado, de congruencia interna, entendida


como aquella característica relativa a que la sentencia no contenga resoluciones
o afirmaciones que se contradigan entre sí y, por otro, de congruencia externa,
que en sí atañe a la concordancia que debe haber con la demanda y con el
informe justificado, esto es, que la sentencia no distorsione o altere lo pedido o
lo expresado en el aludido informe, sino que sólo se ocupe de las pretensiones
de las partes y de éstas, sin introducir cuestión alguna que no se hubiere
reclamado.

32. Sostiene lo antes expuesto, la tesis emitida por la entonces Tercera Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro y texto siguientes:

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4755


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"CONGRUENCIA DE LA SENTENCIA. EN QUÉ CONSISTE ESTE PRINCI­


PIO. La congruencia significa conformidad en cuanto a extensión, concepto y
alcance entre lo resuelto por el órgano jurisdiccional y las demandas, contesta­
ciones y demás pretensiones deducidas oportunamente por las partes."11

33. Asimismo, tiene aplicación la tesis emitida por el Primer Tribunal Cole­
giado en Materia Administrativa del Primer Circuito, que este órgano colegiado
comparte, de rubro, texto y datos de localización siguientes:

"PRINCIPIO DE CONGRUENCIA. QUE DEBE PREVALECER EN TODA RE­


SOLUCIÓN JUDICIAL. En todo procedimien­to judicial debe cuidarse que se
cumpla con el principio de congruencia al resolver la controversia planteada,
que en esencia está referido a que la sentencia sea congruente no sólo consigo
misma sino también con la litis, lo cual estriba en que al resolverse dicha con­
troversia se haga atendiendo a lo planteado por las partes, sin omitir nada ni
añadir cuestiones no hechas valer, ni contener consideraciones contrarias entre
sí o con los puntos resolutivos."12

34. En esas condiciones, del análisis de la sentencia recurrida se despren­


de que el Juez de Distrito es congruente en su determinación, al interpretar el
contenido del ar­tícu­lo 319 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, pues
consideró lo siguiente: (fojas 129 vuelta y 130)

• El sobreseimien­to puede decretarse en la audiencia de vinculación a


proceso, cuando se dicte auto de no vinculación proceso y se actualice alguna
de las hipótesis del ar­tícu­lo 327 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales,
es decir, si al dictarse un auto de no vinculación a proceso se decreta también
el sobreseimien­to en la causa penal, es evidente que dicha determinación cons­
tituye una sola, dado que el sobreseimien­to fue emitido en el mismo acto como
consecuencia directa de la no vinculación.

11
Localización: Registro digital: 239479. Instancia: Tercera Sala. Séptima Época. Materias: Común.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación. Volúmenes 217 a 228, Cuarta Parte, página 77. Tipo:
Aislada.
12
Localización: Registro digital: 195706. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Novena Época.
Materias: Administrativa, Común. Tesis: I.1o.A. J/9. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta. Tomo VIII, agosto de 1998, página 764. Tipo: Jurisprudencia.

4756 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

• Si al dictarse el auto de no vinculación a proceso el Juez, a solicitud de la


defensa, se pronunció en el sentido de que no procede el sobreseimien­to en la
causa, dicha determinación no forma parte del auto de no vinculación proceso,
sino que reviste una resolución independiente, pues no constituye una conse­
cuencia directa del mencionado auto, sino un pronunciamien­to realizado a pe­
tición de la parte interesada.

35. En efecto, el Juez constitucional sostiene su resolución considerando,


en esencia, las dos premisas siguientes: i) si el sobreseimien­to se emite de oficio
al dictar el auto de no vinculación a proceso como consecuencia directa del
ar­tícu­lo 327 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, éste constituye una
única determinación y, ii) si el pronunciamien­to de sobreseimien­to se realiza a
petición de parte, éste constituye una determinación diversa del auto que resuel­
ve la situación jurídica del indiciado.

36. Por tanto, sin pronunciarse sobre la legalidad del criterio sostenido por
el Juez Federal, por la materia del agravio, este tribunal de amparo considera
que esas premisas no vulneran el principio de congruencia interna, esto es, no
son afirmaciones que se contradigan entre sí, pues contrario a lo que sostiene
el quejoso, únicamente parten de supuestos en los que, a criterio del juzgador,
para determinar si el sobreseimien­to dictado en la audiencia donde se resuelve
la situación jurídica de una persona impu­tada constituye una única determina­
ción o no, debe atenderse a si éste se emitió como consecuencia directa del
auto de no vinculación a proceso, o si existió petición de parte y de la misma
derivó una negativa. De ahí lo infundado del agravio a estudio.

37. Luego, en otra parte de su agravio primero, el recurrente manifiesta que,


contrario a lo señalado por el Juez de Distrito, el auto de no vinculación a pro­
ceso puede tener "efecto de sobreseimien­to" o "no"; por ende, ello constituye una
sola determinación y no dos distintas.

38. Lo anterior –refiere– porque uno de los contraargumentos que la defen­


sa puede oponer al fiscal es que el hecho no sea constitutivo de delito y, de ser
así, la persona juzgadora debe pronunciarse respecto a si se decreta auto de
vinculación o auto de no vinculación y, por otro lado, porque el legislador federal
no distinguió que debieran ser dos momentos procesales distintos.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4757


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

39. Argumenta el disidente que el legislador no distó en que si el Juez de


Control emite un auto de no vinculación a proceso sin efectos de sobreseimien­to,
se trate de dos actos procesales distintos, ni que ese supuesto sea diverso al
dictado de un auto de no vinculación a proceso con efectos de sobreseimien­to,
sino que lo que se regula es que si en el momento se actualiza una causal de
sobreseimien­to, el efecto es que el fiscal ya no podría seguir investigando.

40. Afirma el disidente que el ar­tícu­lo 319 del Código Nacional de


Procedimien­tos Penales no distingue que el auto de no vinculación a proceso,
con o sin efectos de sobreseimien­to, se trate de dos actos procesales distintos,
por lo que deberá estarse a que se trata de un mismo acto o resolución pues,
insiste, el Juez de Control debe analizar si el hecho es de naturaleza delictiva o
no, y ese análisis lo hace al momento de resolver sobre si decide dictar o no auto
de vinculación a proceso.

41. En esa línea, también sostiene que los ar­tícu­los 316, fracción III y 327
del Código Nacional de Procedimien­tos Penales no señalan que el auto de no
vinculación a proceso "con o sin efectos de sobreseimien­to" sean dos actos o
decisiones procesales distintas, sino una sola.

42. Dichos motivos de inconformidad son infundados.

43. Lo anterior, pues aun cuando este tribunal de amparo no está de acuer­
do con las consideraciones con las que el Juez Federal sostiene la negativa del
amparo, se considera que no asiste la razón al inconforme.

44. Es así, pues a juicio de este órgano constitucional el auto que resuelve
la situación jurídica de la persona indiciada (vinculación o no vinculación a pro­
ceso) y el diverso de sobreseimien­to, son autónomos.

45. Para dar una respuesta oportuna a los motivos de disenso que hace
valer el recurrente, este tribunal federal estima imperante establecer la diferencia
entre estas dos figuras jurídicas (vinculación o no vinculación a proceso y
sobreseimien­to):

46. En efecto, los ar­tícu­los 307, 309, 313, 315, 316, 318, 319, 327, 328, 329
y 330 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales señalan:

4758 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Ar­tícu­lo 307. Audiencia inicial.

"En la audiencia inicial se informarán al impu­tado sus derechos constitucio­


nales y legales, si no se le hubiese informado de los mismos con anterioridad, se
realizará el control de legalidad de la detención si correspondiere, se formulará
la impu­tación, se dará la oportunidad de declarar al impu­tado, se resolverá sobre las
solicitudes de vinculación a proceso y medidas cautelares y se definirá el plazo
para el cierre de la investigación.

"En caso de que el Ministerio Público o la víctima u ofendido solicite la pro­


cedencia de una medida cautelar, dicha cuestión deberá ser resuelta antes de
que se dicte la suspensión de la audiencia inicial.

"A esta audiencia deberá concurrir el Ministerio Público, el impu­tado y su


defensor. La víctima u ofendido o su asesor jurídico, podrán asistir si así lo de­sean,
pero su presencia no será requisito de validez de la audiencia."

"Ar­tícu­lo 309. Oportunidad para formular la impu­tación a personas detenidas.

"La formulación de la impu­tación es la comunicación que el Ministerio Pú­


blico efectúa al impu­tado, en presencia del Juez de Control, de que de­sarrolla
una investigación en su contra respecto de uno o más hechos que la ley señala
como delito.

"En el caso de detenidos en flagrancia o caso urgente, después que el Juez


de Control califique de legal la detención, el Ministerio Público deberá formular la
impu­tación, acto seguido solicitará la vinculación del impu­tado a proceso sin per­
juicio del plazo constitucional que pueda invocar el impu­tado o su defensor.

"En el caso de que el Ministerio Público o la víctima u ofendido o el asesor


jurídico solicite una medida cautelar y el impu­tado se haya acogido al plazo
constitucional, el debate sobre medidas cautelares sucederá previo a la suspensión
de la audiencia.

"El impu­tado no podrá negarse a proporcionar su completa identidad, debiendo


responder las preguntas que se le dirijan con respecto a ésta y se le exhortará
para que se conduzca con verdad.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4759


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"Se le preguntará al impu­tado si es su de­seo proporcionar sus datos en


voz alta o si prefiere que éstos sean anotados por separado y preservados
en reserva.

"Si el impu­tado decidiera declarar en relación a los hechos que se le impu­


tan, se le informarán sus derechos procesales relacionados con este acto y que
lo que declare puede ser utilizado en su contra, se le cuestionará si ha sido
asesorado por su defensor y si su decisión es libre.

"Si el impu­tado decide libremente declarar, el Ministerio Público, el asesor


jurídico de la víctima u ofendido, el acusador privado en su caso y la defensa
podrán dirigirle preguntas sobre lo que declaró, pero no estará obligado a respon­
der las que puedan ser en su contra.

"En lo conducente se observarán las reglas previstas en este código para


el de­sahogo de los medios de prueba."

"Ar­tícu­lo 313. Oportunidad para resolver la solicitud de vinculación a


proceso.

"Después de que el impu­tado haya emitido su declaración, o manifestado


su de­seo de no hacerlo, el agente del Ministerio Público solicitará al Juez de
Control la oportunidad para discutir medidas cautelares, en su caso, y posterior­
mente solicitar la vinculación a proceso. Antes de escuchar al agente del Minis­
terio Público, el Juez de Control se dirigirá al impu­tado y le explicará los
momentos en los cuales puede resolverse la solicitud que de­sea plantear el
Ministerio Público.

"El Juez de Control cuestionará al impu­tado si de­sea que se resuelva sobre


su vinculación a proceso en esa audiencia dentro del plazo de setenta y dos
horas o si solicita la ampliación de dicho plazo. En caso de que el impu­tado no
se acoja al plazo constitucional ni solicite la duplicidad del mismo, el Ministerio
Público deberá solicitar y motivar la vinculación del impu­tado a proceso, expo­
niendo en la misma audiencia los datos de prueba con los que considera que
se establece un hecho que la ley señale como delito y la probabilidad de que el
impu­tado lo cometió o participó en su comisión. El Juez de Control otorgará la

4760 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

oportunidad a la defensa para que conteste la solicitud y si considera necesario


permitirá la réplica y contrarréplica. Hecho lo anterior, resolverá la situación jurí­
dica del impu­tado.

"Si el impu­tado manifestó su de­seo de que se resuelva sobre su vinculación


a proceso dentro del plazo de setenta y dos horas o solicita la ampliación de
dicho plazo, el Juez deberá señalar fecha para la celebración de la audiencia
de vinculación a proceso dentro de dicho plazo o su prórroga.

"La audiencia de vinculación a proceso deberá celebrarse, según sea el


caso, dentro de las setenta y dos o ciento cuarenta y cuatro horas siguientes a
que el impu­tado detenido fue puesto a su disposición o que el impu­tado com­
pareció a la audiencia de formulación de la impu­tación.

"El Juez de Control deberá informar a la autoridad responsable del


establecimien­to en el que se encuentre internado el impu­tado si al resolverse su
situación jurídica además se le impuso como medida cautelar la prisión preven­
tiva o si se solicita la duplicidad del plazo constitucional. Si transcurrido el plazo
constitucional el Juez de Control no informa a la autoridad responsable, ésta
deberá llamar su atención sobre dicho particular en el acto mismo de concluir
el plazo y, si no recibe la constancia mencionada dentro de las tres horas siguien­
tes, deberá poner al impu­tado en libertad."

"Ar­tícu­lo 315. Continuación de la audiencia inicial.

"La continuación de la audiencia inicial comenzará con la presentación de


los datos de prueba aportados por las partes o, en su caso, con el de­sahogo de
los medios de prueba que hubiese ofrecido y justificado el impu­tado o su defen­
sor en términos del ar­tícu­lo 314 de este código. Para tal efecto, se seguirán en
lo conducente las reglas previstas para el de­sahogo de pruebas en la audiencia
de debate de juicio oral. De­sahogada la prueba, si la hubo, se le concederá la
palabra en primer término al Ministerio Público, al asesor jurídico de la víctima y
luego al impu­tado. Agotado el debate, el Juez resolverá sobre la vinculación o
no del impu­tado a proceso.

"En casos de extrema complejidad, el Juez de Control podrá decretar un


receso que no podrá exceder de dos horas, antes de resolver sobre la situación
jurídica del impu­tado."

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4761


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"Ar­tícu­lo 316. Requisitos para dictar el auto de vinculación a proceso.

"El Juez de Control, a petición del agente del Ministerio Público, dictará el
auto de vinculación del impu­tado a proceso, siempre que:

"I. Se haya formulado la impu­tación;

"II. Se haya otorgado al impu­tado la oportunidad para declarar;

"III. De los antecedentes de la investigación expuestos por el Ministerio


Público, se desprendan datos de prueba que establezcan que se ha cometido
un hecho que la ley señala como delito y que exista la probabilidad de que el
impu­tado lo cometió o participó en su comisión. Se entenderá que obran datos
que establecen que se ha cometido un hecho que la ley señale como delito
cuando existan indicios razonables que así permitan suponerlo, y

"IV. Que no se actualice una causa de extinción de la acción penal o exclu­


yente del delito.

"El auto de vinculación a proceso deberá dictarse por el hecho o hechos


que fueron motivo de la impu­tación, el Juez de Control podrá otorgarles una
clasificación jurídica distinta a la asignada por el Ministerio Público misma que
deberá hacerse saber al impu­tado para los efectos de su defensa.

"El proceso se seguirá forzosamente por el hecho o hechos delictivos se­


ñalados en el auto de vinculación a proceso. Si en la secuela de un proceso
apareciere que se ha cometido un hecho delictivo distinto del que se persigue,
deberá ser objeto de investigación separada, sin perjuicio de que después
pueda decretarse la acumulación si fuere conducente."

"Ar­tícu­lo 318. Efectos del auto de vinculación a proceso.

"El auto de vinculación a proceso establecerá el hecho o los hechos delic­


tivos sobre los que se continuará el proceso o se determinarán las formas anti­
cipadas de terminación del proceso, la apertura a juicio o el sobreseimien­to."

4762 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Ar­tícu­lo 319. Auto de no vinculación a proceso.

"En caso de que no se reúna alguno de los requisitos previstos en este


código, el Juez de Control dictará un auto de no vinculación del impu­tado a
proceso y, en su caso, ordenará la libertad inmediata del impu­tado, para lo cual
revocará las providencias precautorias y las medidas cautelares anticipadas que
se hubiesen decretado.

"El auto de no vinculación a proceso no impide que el Ministerio Público


continúe con la investigación y posteriormente formule nueva impu­tación, salvo
que en el mismo se decrete el sobreseimien­to."

"Ar­tícu­lo 327. Sobreseimien­to.

"El Ministerio Público, el impu­tado o su defensor podrán solicitar al órgano


jurisdiccional el sobreseimien­to de una causa; recibida la solicitud, el órgano juris­
diccional la notificará a las partes y citará, dentro de las veinticuatro horas siguien­
tes, a una audiencia donde se resolverá lo conducente. La incomparecencia de
la víctima u ofendido debidamente citados no impedirá que el órgano jurisdic­
cional se pronuncie al respecto.

"El sobreseimien­to procederá cuando:

"I. El hecho no se cometió;

"II. El hecho cometido no constituye delito;

"III. Apareciere claramente establecida la inocencia del impu­tado;

"IV. El impu­tado esté exento de responsabilidad penal;

"V. Agotada la investigación, el Ministerio Público estime que no cuenta con


los elementos suficientes para fundar una acusación;

"VI. Se hubiere extinguido la acción penal por alguno de los motivos esta­
blecidos en la ley;

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4763


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"VII. Una ley o reforma posterior derogue el delito por el que se sigue el
proceso;

"VIII. El hecho de que se trata haya sido materia de un proceso penal en


el que se hubiera dictado sentencia firme respecto del impu­tado;

"IX. Muerte del impu­tado, o

"X. En los demás casos en que lo disponga la ley."

"Ar­tícu­lo 328. Efectos del sobreseimien­to.

"El sobreseimien­to firme tiene efectos de sentencia absolutoria, pone fin al


procedimien­to en relación con el impu­tado en cuyo favor se dicta, inhibe una
nueva persecución penal por el mismo hecho y hace cesar todas las medidas
cautelares que se hubieran dictado."

"Ar­tícu­lo 329. Sobreseimien­to total o parcial.

"El sobreseimien­to será total cuando se refiera a todos los delitos y a todos
los impu­tados, y parcial cuando se refiera a algún delito o a algún impu­tado, de
los varios a que se hubiere extendido la investigación y que hubieren sido objeto
de vinculación a proceso.

"Si el sobreseimien­to fuere parcial, se continuará el proceso respecto de


aquellos delitos o de aquellos impu­tados a los que no se extendiere aquél."

"Ar­tícu­lo 330. Facultades del Juez respecto del sobreseimien­to.

"El Juez de Control, al pronunciarse sobre la solicitud de sobreseimien­to


planteada por cualquiera de las partes, podrá rechazarlo o bien decretar el
sobreseimien­to incluso por motivo distinto del planteado conforme a lo previsto
en este código.

"Si la víctima u ofendido se opone a la solicitud de sobreseimien­to formu­


lada por el Ministerio Público, el impu­tado o su defensor, el Juez de Control se

4764 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

pronunciará con base en los argumentos expuestos por las partes y el mérito de
la causa.

"Si el Juez de Control admite las objeciones de la víctima u ofendido, dene­


gará la solicitud de sobreseimien­to.

"De no mediar oposición, la solicitud de sobreseimien­to se declarará proce­


dente sin perjuicio del derecho de las partes a recurrir."

• Auto de vinculación y auto de no vinculación a proceso.

47. De los numerales transcritos, se advierte que una vez formulada la


impu­tación y otorgada la oportunidad de declarar a la persona impu­tada, la Jueza
o Juez de Control deberá decidir la situación jurídica de la parte impu­tada, emi­
tiendo auto de vinculación o auto de no vinculación a proceso.

48. Para tal efecto, en la misma audiencia se expondrán los datos de


prueba.

49. En ese sentido, a efecto de dictar un auto de vinculación a proceso, la


persona juzgadora deberá verificar que existen las circunstancias siguientes:

• Se haya formulado la impu­tación.

• Se haya otorgado la oportunidad para declarar a la persona impu­tada.

• De los antecedentes de la investigación expuestos por el Ministerio Público,


se desprendan datos de prueba que establezcan que se ha cometido un hecho
que la ley señala como delito y que exista la probabilidad de que la persona
impu­tada lo cometió o participó en su comisión. Entendiéndose que obran esos
datos cuando existan indicios razonables que así permitan suponerlo.

• Que no se actualice una causa de extinción de la acción penal o exclu­


yente del delito.

50. En ese sentido, el auto de vinculación a proceso debe dictarse por el


hecho o hechos que fueron motivo de la impu­tación, aun cuando la persona

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4765


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

juzgadora le otorgue una clasificación jurídica distinta a la asignada por el Minis­


terio Público.

51. Por tanto, el efecto del dictado de un auto de vinculación a proceso es


establecer el hecho o hechos por los que: i) se continuará el proceso, ii) las
formas de terminación anticipada, iii) la apertura a juicio o iv) el sobreseimien­to,
y tiene como finalidad sujetar a la persona impu­tada a una investigación penal.

52. Por su parte, el auto de no vinculación a proceso debe ser emitido por
la persona juzgadora cuando no se reúna alguno de los requisitos mencionados
en el parágrafo 49 de esta ejecutoria y sus efectos son, en su caso: i) ordenar la
inmediata libertad de la persona impu­tada, ii) revocar las providencias precau­
torias y/o iii) revocar las medidas cautelares anticipadas.

53. Es menester señalar que el auto de no vinculación a proceso no impide


que el Ministerio Público vuelva a formular impu­tación, a no ser que se decrete
el sobreseimien­to en la causa.

54. Sin embargo, el análisis jurídico de esa premisa se realizará con pos­
terioridad, pues es parte de la interpretación que este órgano colegiado realizará
en mérito del contenido de la norma jurídica que contempla el ar­tícu­lo 319 del
Código Nacional de Procedimien­tos Penales.

55. Por tanto, a efecto de ahondar en el estudio relativo, se considera indis­


pensable señalar que en la contradicción de tesis 87/2016,13 la Primera Sala del
Alto Tribunal precisó que en el dictado del auto de vinculación a proceso existen
dos momentos relevantes.

13
Dicha contradicción de tesis forma la jurisprudencia de rubro y texto siguientes:
"AUTO DE VINCULACIÓN A PROCESO. PARA SATISFACER EL REQUISITO RELATIVO A QUE LA
LEY SEÑALE EL HECHO IMPUTADO COMO DELITO, BASTA CON QUE EL JUEZ ENCUADRE LA
CONDUCTA A LA NORMA PENAL, DE MANERA QUE PERMITA IDENTIFICAR LAS RAZONES QUE
LO LLEVAN A DETERMINAR EL TIPO PENAL APLICABLE (NUEVO SISTEMA DE JUSTICIA PENAL).
Del ar­tícu­lo 19, párrafo primero, de la Constitución Federal, reformado mediante Decreto publicado
en el Diario Oficial de la Federación, el 18 de junio de 2008, se desprende que para dictar un auto de
vinculación a proceso es necesario colmar determinados requisitos de forma y fondo. En cuanto a

4766 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

56. El primero, relacionado con el ámbito normativo consistente en cumplir


la exigencia que la disposición constitucional refiere para determinar que un
hecho puede encuadrar en una hipótesis delictiva, que podríamos definir como
la identificación de la norma penal relevante.

57. Y, un segundo paso, que se refiere a un ámbito fáctico, relativo a que


una vez definido el hecho materia de la impu­tación y el tipo penal en que se
estima encuadra, se continúa con la ponderación de datos de prueba a partir

estos últimos es necesario que: 1) existan datos que establezcan que se ha cometido un hecho, 2)
la ley señale como delito a ese hecho y 3) exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o
participó en su comisión. Ahora, el texto constitucional contiene los lineamien­tos que marcan la
transición de un sistema de justicia penal mixto hacia otro de corte acusatorio, adversarial y oral,
como lo revela la sustitución, en los requisitos aludidos, de las expresiones ‘comprobar’ por ‘esta­
blecer’ y ‘cuerpo del delito’ por ‘hecho que la ley señala como delito’, las cuales denotan un cambio
de paradigma en la forma de administrar justicia en materia penal, pues acorde con las razones que
el propio Poder Constituyente registró en el proceso legislativo, con la segunda expresión ya no se
requiere de ‘pruebas’ ni se exige ‘comprobar’ que ocurrió un hecho ilícito, con lo cual se evita que
en el plazo constitucional se adelante el juicio, esto es, ya no es permisible que en la etapa preliminar
de la investigación se configuren pruebas por el Ministerio Público, por sí y ante sí –como sucede
en el sistema mixto–, con lo cual se elimina el procedimien­to unilateral de obtención de elementos
probatorios y, consecuentemente, se fortalece el juicio, única etapa procesal en la que, con igualdad
de condiciones, se realiza la producción probatoria de las partes y se demuestran los hechos objeto del
proceso. De ahí que con la segunda expresión la norma constitucional ya no exija que el objeto de prueba
recaiga sobre el denominado ‘cuerpo del delito’, entendido como la acreditación de los elementos
objetivos, normativos y/o subjetivos de la descripción típica del delito correspondiente, dado que
ese ejercicio, identificado como juicio de tipicidad, sólo es exigible para el dictado de una sentencia,
pues es en esa etapa donde el Juez decide si el delito quedó o no acreditado. En ese sentido, para
dictar un auto de vinculación a proceso y establecer que se ha cometido un hecho que la ley señala
como delito, basta con que el Juez encuadre la conducta a la norma penal, que permita identificar,
independientemente de la metodología que adopte, el tipo penal aplicable. Este nivel de exigencia
es acorde con los efectos que genera dicha resolución, los cuales se traducen en la continuación
de la investigación, en su fase judicializada, es decir, a partir de la cual interviene el Juez para
controlar las actuaciones que pudieran derivar en la afectación de un derecho fundamental. Además,
a diferencia del sistema tradicional, su emisión no condiciona la clasificación jurídica del delito,
porque este elemento será determinado en el escrito de acusación, a partir de toda la información que
derive de la investigación, no sólo de la fase inicial, sino también de la complementaria, ni equivale
a un adelanto del juicio, porque los antecedentes de investigación y elementos de convicción que
sirvieron para fundarlo, por regla general, no deben considerarse para el dictado de la sentencia,
salvo las excepciones establecidas en la ley."
Localización: Registro digital: 2014800. Instancia: Primera Sala. Décima Época. Materias: Penal.
Tesis: 1a./J. 35/2017 (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 45, Tomo
I, agosto de 2017, página 360. Tipo: Jurisprudencia.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4767


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

de los cuales se puede establecer que se ha cometido un hecho, esto es,


suponer la realización de un acontecimien­to específico, momento en el que
habrá de definirse sobre el estándar probatorio que debe cumplirse al realizar
ese ejercicio.

58. En el nuevo sistema penal el auto de vinculación a proceso es un acto


dentro del procedimien­to, cuya emisión trae como consecuencia que a la per­
sona impu­tada se le sujete a una investigación formalizada por un plazo peren­
torio no mayor a seis meses, a fin de que las partes involucradas en el conflicto
penal recaben medios de convicción que permitan determinar en una etapa
posterior, denominada intermedia, si lo obtenido es suficiente para que la auto­
ridad ministerial formule acusación a la persona impu­tada y, en su caso, se le
lleve a juicio oral para determinar su responsabilidad en el hecho delictuoso
impu­tado.

59. En ese contexto, en el sistema penal acusatorio oral, la vinculación


se realiza en función de los hechos, siempre y cuando se establezca que los
mismos están tipificados como delito y que existe la probabilidad de que la
persona indiciada lo cometió o participó en su comisión, lo que ocurrirá cuando
existan indicios razonables que así permitan suponerlo.

60. Por otra parte, de la contradicción de tesis 355/2019,14 resuelta por la


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, respecto del auto de

14
De dicho criterio derivó la jurisprudencia de rubro y texto siguientes:
"AUTO DE NO VINCULACIÓN A PROCESO. LA VÍCTIMA U OFENDIDO ESTÁN LEGITIMADOS PARA
INTERPONER EL RECURSO DE APELACIÓN EN SU CONTRA, PORQUE AFECTA INDIRECTAMENTE
SU DERECHO A LA REPARACIÓN DEL DAÑO, EN LOS CASOS EN QUE ÉSTA PROCEDA, Y POR­
QUE CON DICHA LEGITIMACIÓN SE ASEGURA SU DERECHO DE ACCESO A LA JUSTICIA.
"Hechos: En dos procesos penales en los que se decretó un auto de no vinculación a proceso, las
víctimas impugnaron dicha determinación mediante el recurso de apelación. Los Tribunales Cole­
giados contendientes sostuvieron criterios distintos respecto de si el auto de no vinculación a pro­
ceso afecta la reparación del daño en perjuicio de la víctima u ofendido, y entonces resolvieron de
forma diferenciada sobre la legitimación de las víctimas para apelar dicho auto.
"Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que la
víctima o parte ofendida del delito sí cuentan con legitimación para interponer el recurso de apela­
ción en contra del auto de no vinculación a proceso, porque éste afecta de manera indirecta la re­
paración del daño. El auto de no vinculación a proceso tiene como consecuencia que no se continúe

4768 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

no vinculación a proceso, se tiene que realiza una interpretación de los ar­tícu­los


318 y 319 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, sosteniendo que la
no vinculación tiene como efecto que no se continúe con la investigación en su
fase complementaria ni, por ende, de juicio.

61. Asimismo, establece que el Ministerio Público puede seguir la investi­


gación y formular una nueva impu­tación; sin embargo, que ello dependerá de
que éste decida ejercer sus facultades para tal efecto.

• Sobreseimien­to en el procedimien­to penal acusatorio.

62. Una vez asentadas las bases relativas al dictado del auto de vinculación
o auto de no vinculación a proceso, así como sus efectos, debe analizarse lo
conducente al sobreseimien­to en la causa.

63. De los ar­tícu­los citados en el parágrafo 46 de esta ejecutoria, se tiene


que el sobreseimien­to tiene efectos de sentencia absolutoria, pues pone fin al
procedimien­to e inhibe una nueva persecución penal por el mismo hecho; por
tanto, hace cesar todas las medidas cautelares que se hubiesen decretado.

64. Esta figura jurídica se actualiza cuando surge alguna de las hipótesis
siguientes:

con la investigación, en su fase complementaria, y que no se lleve a cabo la etapa de juicio, en la


que, de ser el caso, se declararía la culpabilidad del acusado y, por lo tanto, su correspondiente
condena de reparar el daño.
"Justificación: El ar­tícu­lo 459, fracción I, del Código Nacional de Procedimien­tos Penales faculta
expresamente a la víctima o parte ofendida para impugnar aquellas determinaciones que versen
sobre la reparación del daño causado por el delito, con independencia de que se hayan o no cons­
tituido en coadyuvantes del Ministerio Público. Esto legitima a la víctima o parte ofendida para apelar
el auto de no vinculación a proceso, pues tal auto impide el de­senvolvimien­to de un proceso que
entre sus culminaciones podría contener la condena a reparar el daño. Con dicha legitimación se
asegura el derecho de acceso a la justicia de las víctimas o partes ofendidas, pues dadas las con­
secuencias que dicha determinación trae consigo, es de suma importancia que su legalidad sea
controlada por el tribunal de alzada, para garantizar que la misma sólo se presentará en los casos
en los que efectivamente no existen elementos para continuar con la investigación."
Localización: Registro digital: 2022501. Instancia: Primera Sala. Décima Época. Materias: Penal,
Constitucional. Tesis: 1a./J. 54/2020 (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación.
Libro 81, Tomo I, diciembre de 2020, página 295. Tipo: Jurisprudencia.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4769


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

a) El hecho no se cometió.

b) El hecho cometido no constituye delito.

c) Apareciere claramente establecida la inocencia de la persona impu­tada.

d) La persona impu­tada esté exenta de responsabilidad penal.

e) Agotada la investigación, el Ministerio Público estime que no cuenta con


los elementos suficientes para fundar una acusación.

f) Se hubiere extinguido la acción penal por alguno de los motivos estable­


cidos en la ley.

g) Una ley o reforma posterior derogue el delito por el que se sigue el proceso.

h) El hecho de que se trata haya sido materia de un proceso penal en el


que se hubiera dictado sentencia firme respecto de la persona impu­tada.

i) Muerte de la persona impu­tada.

j) En los demás casos en que lo disponga la ley.

65. Es imperante señalar que al pronunciarse sobre el sobreseimien­to, la


persona juzgadora puede hacerlo de oficio, atender a los argumentos vertidos
por las partes, decretarlo por motivo distinto, o bien, rechazarlo.

66. Ahora, es importante precisar que en el amparo en revisión 119/2018,15


la propia Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al dilucidar

15
De dicha ejecutoria derivaron diversos criterios de rubros y datos de localización siguientes:
1. Tesis: 1a. LXXX/2019 (10a.). Registro digital: 2020690. "PRINCIPIO DE IGUALDAD PROCESAL EN
EL PROCEDIMIENTO PENAL. SUS ALCANCES.", publicada en el Semanario Judicial de la Federa­
ción del viernes 27 de septiembre de 2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Libro 70, Tomo I, septiembre de 2019, página 123, tesis aislada.
2. Tesis: 1a. LXXXII/2019 (10a.). Registro digital: 2020670. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL.
PROCEDIMIENTO A SEGUIR CUANDO EL FISCAL NO FORMULA ACUSACIÓN EN EL PLAZO QUE

4770 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

los efectos que tiene el que el Ministerio Público no formule acusación, asienta
que el sobreseimien­to en la causa penal tiene como consecuencia extinguir la
pretensión punitiva del Estado.

• Estudio

67. Atento a lo antes expuesto, este Tribunal Colegiado considera que el


auto de no vinculación a proceso y el diverso de sobreseimien­to en la causa son
dos decisiones jurídicas distintas y, por ende, en ningún caso depende una de
la otra, puesto que su materia y alcances irrogan un análisis y una consecuencia
jurídica que son independientes.

LA LEY PREVÉ PARA TAL EFECTO.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes
27 de septiembre de 2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Libro 70, Tomo I, septiembre de 2019, página 121, tesis aislada.
3. Tesis: 1a. LXXXIV/2019 (10a.). Registro digital: 2020669. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL. LA PRE­
VENCIÓN QUE REGULA EL AR­TÍCULO 325 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENA­
LES, NO VULNERA EL PRINCIPIO DE IMPARCIALIDAD.", publicada en el Semanario Judicial de la
Federación del viernes 27 de septiembre de 2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Libro 70, Tomo I, septiembre de 2019, página 120.
4. Tesis: 1a. LXXXVI/2019 (10a.). Registro digital: 2020668. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL. LA
PREVENCIÓN QUE REGULA EL AR­TÍCULO 325 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS
PENALES CUANDO EL FISCAL NO FORMULA ACUSACIÓN, NO VULNERA EL PRINCIPIO DE
IGUALDAD PROCESAL.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 27 de
septiembre de 2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la Federa­
ción, Libro 70, Tomo I, septiembre de 2019, página 119, tesis aislada.
5. Tesis: 1a. LXXXV/2019 (10a.). Registro digital: 2020667. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL. LA
PREVENCIÓN QUE DISPONE EL AR­TÍCULO 325 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS
PENALES, ES ACORDE CON LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA VÍCTIMA U OFENDIDO.",
publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 27 de septiembre de 2019 a las
10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 70, Tomo I,
septiembre de 2019, página 118, tesis aislada.
6. Tesis 1a. LXXXIII/2019 (10a.). Registro digital: 2020666. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL. LA
PREVENCIÓN QUE DISPONE EL AR­TÍCULO 325 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS
PENALES CUANDO EL FISCAL NO FORMULA ACUSACIÓN, NO VIOLA EL DERECHO AL DEBIDO
PROCESO.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 27 de septiembre de
2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 70,
Tomo I, septiembre de 2019, página 117, tesis aislada.
7. Tesis aislada 1a. LXXXI/2019 (10a.). Registro digital: 2020665. "EJERCICIO DE LA ACCIÓN
PENAL. LA FORMULACIÓN DE LA ACUSACIÓN CORRESPONDE AL FISCAL EN TÉRMINOS DEL
AR­TÍCULO 21, SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 27 de septiembre
de 2019 a las 10:36 horas, Décima Época, Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro
70, Tomo I, septiembre de 2019, página 116, tesis aislada.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4771


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

68. En efecto, como se sostuvo con antelación, al decidir la situación jurí­


dica de la persona indiciada la Jueza o Juez de Control debe analizar hipótesis
distintas a las que estudia, ante la decisión de sobreseer o no en la causa, tal
como se aprecia a continuación:

Auto que resuelve la situación jurídica Sobreseimien­to


[vinculación o no vinculación]
Se haya formulado la impu­tación. El hecho no se cometió.

Se haya otorgado la oportunidad para El hecho cometido no constituye delito.


declarar a la persona impu­tada.
Apareciere claramente establecida la ino­
De los antecedentes de la investigación cencia de la persona impu­tada.
expuestos por el Ministerio Público, se des­
prendan datos de prueba que establez­ La persona impu­tada esté exenta de res­
can que se ha cometido un hecho que la ponsabilidad penal.
ley señala como delito y que exista la pro­
babilidad de que la persona impu­tada lo Agotada la investigación, el Ministerio
cometió o participó en su comisión. Enten­ Público estime que no cuenta con los ele­
diéndose que obran esos datos cuando mentos suficientes para fundar una
existan indicios razonables que así per­ acusación.
mitan suponerlo.
Se hubiere extinguido la acción penal por
Que no se actualice una causa de extinción alguno de los motivos establecidos en la
de la acción penal o excluyente del delito. ley.

Una ley o reforma posterior derogue el


delito por el que se sigue el proceso.

El hecho de que se trata haya sido materia


de un proceso penal en el que se hubiera
dictado sentencia firme respecto de la
persona impu­tada.

Muerte de la persona impu­tada.

En los demás casos en que lo disponga


la ley.

69. Por tanto, al analizar cuestiones jurídicas diversas, las resoluciones emitidas
por la persona juzgadora respecto de la "no vinculación a proceso" y el "sobreseimien­
to" en la causa, no constituyen una única determinación, sino dos distintas.

4772 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

70. Se justifica lo antes expuesto porque, en primer término, el análisis de


estas figuras jurídicas depende de supuestos diferentes.

71. En segundo, porque su consecuencia jurídica también lo es, pues como


se dijo, la no vinculación a proceso únicamente tiene como efecto que no se
continúe con la investigación penal y, por ende, que no se someta a la persona
impu­tada a etapas posteriores, es decir, no se sigue el proceso y, por otra parte,
el sobreseimien­to en la causa conlleva la extinción de la acción persecutoria,
pues tiene efectos de una sentencia absolutoria.

72. Por ende, a juicio de este tribunal de amparo, el ar­tícu­lo 319 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales debe analizarse de manera conjunta con
los diversos 307, 309, 315, 316, 318, 327, 328, 329 y 330 de la misma legislación,
pues de esa manera es viable establecer la naturaleza de ambas figuras jurídicas.

73. En esa tesitura, a juicio de este Tribunal Colegiado, se tiene que el seña­
lado numeral 319 contempla que "es la resolución de sobreseimien­to la que impide
que el Ministerio Público pueda formular una nueva impu­tación cuando se hubiere
dictado un auto de no vinculación a proceso y no propiamente esta última."

74. Para mejor comprensión de lo antes expuesto, se inserta el cuadro


siguiente:

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4773


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

75. Se insiste, la no vinculación a proceso es la resolución por la que la


persona juzgadora resuelve la situación jurídica de la diversa impu­tada en un
proceso penal.

76. Para emitirla debe analizar que no se haya cumplido alguno de los re­
quisitos previstos en el ar­tícu­lo 316 del Código Nacional de Procedimien­tos
Penales, como necesarios para dictar un auto de vinculación, es decir, que i) no
se haya formulado impu­tación, ii) no se haya otorgado al impu­tado la oportuni­
dad de declarar, iii) no se desprendan datos de prueba que establezcan que se
haya establecido un hecho o que no exista la probabilidad de que el impu­tado
lo cometió o participó en el mismo, iv) que se actualice alguna causa de extin­
ción de la acción penal o excluyente del delito.

77. Como se vio, en esencia, dicha resolución tiene como finalidad que no
se sujete a la persona impu­tada a una investigación formalizada, por no existir
en ese momento, los elementos que prevé la legislación penal para hacerlo. Es por
ello que existe la posibilidad de que el Ministerio Público pueda formular de
nueva cuenta impu­tación.

78. Por su parte, el sobreseimien­to en la causa puede decretarse de oficio


o a petición de parte en cualquier momento del proceso penal (incluido, luego
de la audiencia16 en la que se citó a las partes para resolver la situación jurídica
de la persona impu­tada).

79. En ese tenor, la Jueza o Juez de Control debe analizar si se cumple o


no alguna de las hipótesis previstas en el ar­tícu­lo 327 de la citada legislación,
es decir, si: i) se acreditó que el hecho no se cometió, ii) el hecho impu­tado no
constituye delito, iii) se acredite la inocencia de la persona impu­tada, iv) la per­
sona impu­tada esté exenta de responsabilidad penal, v) se extinga la acción
penal, vi) el hecho haya sido materia de un proceso penal en que se dictará
sentencia contra la persona impu­tada y, vii) la persona impu­tada muera.

16
Entiéndase la audiencia como el acto en el que la autoridad penal recibe, con carácter oficial, a
las personas para de­sahogar un acto jurídico y no a la emisión de la resolución conducente por parte
de la persona juzgadora.

4774 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

80. Siendo la consecuencia jurídica de dicha resolución la extinción de la


acción persecutoria y no sólo la paralización de la sujeción a un proceso.

81. De lo antes expuesto se advierte que tanto el auto de no vinculación a pro­


ceso como el auto de sobreseimien­to –aun cuando ambos se llegaren a emitirse
en la misma audiencia, este último de manera oficiosa o a petición de parte– son
determinaciones que resuelven cuestiones jurídicas distintas y, en mérito de ello,
sus consecuencias son diversas; por tanto, merecen un análisis particular y una
posterior decisión que será individual.

82. Entonces, el sobreseimien­to puede dictarse en cualquier etapa del


proceso penal, por lo que debe decirse que la norma que contempla el ar­tícu­lo
319 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales prevé que la persona juz­
gadora o las partes pueden advertir que se actualiza alguna de las hipótesis
previstas por el ar­tícu­lo 327 de la citada legislación, que tenga como consecuen­
cia decretar el sobreseimien­to en la causa, lo que impedirá a la representación
social volver a formular impu­tación, luego de dictado el auto de no vinculación a
proceso.

83. En mérito de ello, se estima que el agravio que hace valer el recu­
rrente es ineficaz, pues aun cuando las consideraciones en que el Juez de
Distrito sustenta la resolución recurrida son erróneas, lo cierto es que, como se
dijo, el auto de no vinculación a proceso y el sobreseimien­to en la causa son dos
determinaciones distintas (no obstante que su pronunciamien­to conste en una
misma audiencia, ya sea que se haya advertido por el juzgador o ese
pronunciamien­to se realice a petición de parte).

84. Como lo fue en este caso, en el sentido de que en la audiencia progra­


mada para resolver la situación jurídica del impu­tado, el Juez de Control también
se pronunció sobre la petición de sobreseimien­to que realizó la defensa.

85. Entonces, la incorrección en que se sustenta esa consideración no es


suficiente para revocar la sentencia recurrida, pues en efecto, la resolución de
sobreseimien­to no es susceptible de ser apelada.

86. Por tanto, no obstante que la decisión del Juez de amparo fue de­s­
a­certada, ello no beneficia al recurrente, pues de conformidad con el ar­tícu­lo

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4775


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

46717 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, la resolución que decide


el sobreseimien­to en la causa penal no es apelable.

87. En efecto, la determinación por la que la persona juzgadora decide


sobre el sobreseimien­to de la causa penal, al ser autónoma, no puede con­
templarse como parte de la diversa que resuelve la situación jurídica de la per­
sona impu­tada; de ahí que contra la misma no es procedente el recurso de
apelación.

88. En esa tesitura, aun cuando el Juez de amparo sostuvo de manera


errónea que el auto de sobreseimien­to puede constituir uno mismo con el diverso
de vinculación, cuando el Juez penal lo dicta de conformidad con el ar­tícu­lo 217 del
Código Nacional de Procedimien­tos Penales, ello no es suficiente para revocar
la sentencia recurrida, en virtud de que –como se dijo– al ser el sobreseimien­to
una resolución autónoma, en su contra no procede el recurso de apelación.

89. En similares términos se pronunció el Cuarto Tribunal Colegiado de


Circuito del Centro Auxiliar de la Primera Región, con residencia en la Ciudad
de México, al sostener la tesis que se comparte, de rubro y texto siguientes:

"RECURSO DE APELACIÓN PREVISTO EN EL AR­TÍCULO 467 DEL CÓDIGO


NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES. ES INADMISIBLE CONTRA LA
NEGATIVA DEL JUEZ DE CONTROL DE DECRETAR EL SOBRESEIMIENTO EN
LA CAUSA, SOLICITADO POR EL IMPUTADO CON MOTIVO DEL DICTADO DEL

17
"Ar­tícu­lo 467. Resoluciones del Juez de Control apelables
"Serán apelables las siguientes resoluciones emitidas por el Juez de Control:
"I. Las que nieguen el anticipo de prueba;
"II. Las que nieguen la posibilidad de celebrar acuerdos reparatorios o no los ratifiquen;
"III. La negativa o cancelación de orden de aprehensión;
"IV. La negativa de orden de cateo;
"V. Las que se pronuncien sobre las providencias precautorias o medidas cautelares;
"VI. Las que pongan término al procedimien­to o lo suspendan;
"VII. El auto que resuelve la vinculación del impu­tado a proceso;
"VIII. Las que concedan, nieguen o revoquen la suspensión condicional del proceso;
"IX. La negativa de abrir el procedimien­to abreviado;
"X. La sentencia definitiva dictada en el procedimien­to abreviado, o
"XI. Las que excluyan algún medio de prueba."

4776 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

AUTO DE NO VINCULACIÓN A PROCESO, AL NO ESTAR CONTENIDA DENTRO


DEL CATÁLOGO DE RESOLUCIONES APELABLES. El ar­tícu­lo 470, fracción II,
del Código Nacional de Procedimien­tos Penales establece la inadmisibilidad del
recurso de apelación cuando se deduzca en contra de resoluciones que no sean
impugnables por ese medio. Por su parte, el ar­tícu­lo 467 de ese código dispone
que serán apelables las siguientes resoluciones emitidas por el Juez de Control:
I. Las que nieguen el anticipo de prueba; II. Las que nieguen la posibilidad de
celebrar acuerdos reparatorios o no los ratifiquen; III. La negativa o cancelación
de la orden de aprehensión; IV. La negativa de la orden de cateo; V. Las que se
pronuncien sobre las providencias precautorias o medidas cautelares; VI. Las
que pongan término al procedimien­to o lo suspendan; VII. El auto que resuelve
la vinculación del impu­tado a proceso; VIII. Las que concedan, nieguen o revo­
quen la suspensión condicional del proceso; IX. La negativa de abrir el
procedimien­to abreviado; X. La sentencia definitiva dictada en el procedimien­to
abreviado, o XI. Las que excluyan algún medio de prueba. En consecuencia, el
recurso de apelación es inadmisible contra la negativa de decretar el
sobreseimien­to en la causa, ante la solicitud del impu­tado con motivo del dictado
del auto de no vinculación a proceso, al no estar contenida dentro del catálogo de
resoluciones apelables en términos del ar­tícu­lo mencionado. Sin que sea óbice,
el hecho de que la negativa del sobreseimien­to se emita en la misma audiencia
en la que se resuelva sobre la vinculación a proceso, en tanto que ambas reso­
luciones son independientes entre sí, puesto que la etapa de resolución de la
vinculación a proceso culmina con la decisión que al efecto dicte el Juez de
Control, mientras que la diversa determinación de negar el sobreseimien­to acon­
tece en un momento procesal diverso, ante la solicitud del impu­tado; de ahí que
no se actualice la hipótesis de admisibilidad del recurso de apelación, prevista
en el ar­tícu­lo 467, fracción VII, señalado."18

90. Finalmente, en su agravio segundo, el recurrente se duele de la consi­


deración del Juez de Distrito en el sentido de que no se vulneró su derecho
humano de acceso a la justicia en la vertiente de un recurso judicial efectivo, en

18
Localización: Registro digital: 2016879. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Décima
Época. Materia: Penal. Tesis: (I Región) 4o.1 P (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, Libro 54, Tomo III, mayo de 2018, página 2757. Tipo: Aislada.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4777


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

virtud de que podía combatir el sobreseimien­to de la causa mediante el recurso


de revocación previsto en el ar­tícu­lo 465 del Código Nacional de Procedimien­tos
Penales.

91. Determinación que el disidente estima incorrecta, pues refiere que el


recurso de revocación procede únicamente contra "resoluciones de mero trámite",
dentro de las que no encuadra la de la negativa de sobreseimien­to.

92. El anterior motivo de disenso es fundado, en razón de que, efectiva­


mente, el derecho humano de acceso a un recurso judicial efectivo, en este
caso, no se abastece con la revocación; sin embargo, a la postre es inoperante,
en virtud de que el hecho de que el Código Nacional de Procedimien­tos Penales
no contemple un medio de impugnación para combatir esa determinación, no
merma el derecho humano a que se alude.

93. En efecto, de conformidad con el ar­tícu­lo 46519 del Código Nacional de


Procedimien­tos Penales, el recurso de revocación procede contra resoluciones
de mero trámite que se resuelvan sin sustanciación.

94. Al interpretar dicho arábigo, en la contradicción de tesis 331/2019,20


la Primera Sala del Alto Tribunal del País señaló que para la procedencia del
recurso de revocación en el nuevo sistema de justicia penal, la determinación
impugnada debe cumplir con dos requisitos: el primero, que atañe a cuestiones
de mero trámite, es decir, aquellas que no resuelven el fondo del asunto y, el
segundo, que sean resueltas sin sustanciación.

19
"Ar­tícu­lo 465. Procedencia del recurso de revocación.
"El recurso de revocación procederá en cualquiera de las etapas del procedimien­to penal en las que
interviene la autoridad judicial en contra de las resoluciones de mero trámite que se resuelvan sin
sustanciación.
"El objeto de este recurso será que el mismo órgano jurisdiccional que dictó la resolución impugnada,
la examine de nueva cuenta y dicte la resolución que corresponda."
20
De dicha contradicción de tesis surge la jurisprudencia de rubro y datos de localización siguientes:
"RECURSO DE REVOCACIÓN. SIGNIFICADO DE LA EXPRESIÓN ‘SIN SUSTANCIACIÓN’, PREVISTA
POR EL AR­TÍCULO 465 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES."
Localización: Registro digital: 2022001. Instancia: Primera Sala. Décima Época. Materia: Penal. Tesis:
1a./J. 35/2020 (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 77, Tomo III,
agosto de 2020, página 2760. Tipo: Jurisprudencia.

4778 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

95. Argumenta el Alto Tribunal que respecto del primer requisito, debe
decirse que las actuaciones de mero trámite son aquellas que no implican un
importante y trascendente juicio de valoración, son cuestiones que impulsan el
proceso, pero que no trastocan la litis o el fondo del asunto, porque siempre se
refieren al de­senvolvimien­to del proceso y no a la decisión del litigio.

96. Entonces, es evidente que la resolución por la que la persona juzgadora


resuelve sobre el sobreseimien­to en la causa penal no es una de las contem­
pladas como de mero trámite, en tanto que sí incide en la litis, al decidirse si
aconteció o no alguna de las hipótesis previstas por el ar­tícu­lo 327 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales, pudiendo concluir en la extinción de la
acción persecutoria, lo que sí implica un juicio de valoración importante y
trascendente.

97. No obstante lo fundado del agravio, como se adelantó, el mismo se


torna inoperante, pues el hecho de que en la legislación penal aplicable no esté
contemplado un recurso por el que se pueda impugnar la resolución de la Jueza
o Juez de Control que decide sobre el sobreseimien­to en la causa, ello no vul­
nera en perjuicio del quejoso su derecho humano de acceso a un recurso judicial
efectivo, toda vez que el juicio de amparo salvaguarda ese derecho.

98. En ese sentido se ha pronunciado la Primera Sala del Máximo Tribunal


del País, al resolver el amparo directo en revisión 6357/2015, en el que señala lo
siguiente:

"Si bien es cierto que la doctrina mexicana ha insistido en que el juicio de


amparo no puede considerarse como un recurso –en virtud de que cuando un
caso llega a esa instancia su litis originaria se transforma para ventilar cuestiones
sobre derechos fundamentales–21 lo cierto es que, para efectos prácticos, el

21
Véase Fix-Zamudio, Héctor, Ensayos sobre el derecho de amparo, México, IIJ-UNAM, 1993, p. 86.
Consideraciones similares fueron vertidas en el criterio de la Suprema Corte visible en el Semanario
Judicial de la Federación, Quinta Época, Cuarta Sala, Tomo CXXVIII, página 91, de rubro y texto:
"JUICIO DE AMPARO, NO ES UN RECURSO. El amparo no es un recurso con el contenido que a tal
concepto confiere la doctrina procesal; esto es, una instancia o procedimien­to utilizado por las partes
para impugnar una resolución y así obtener su revocación, reforma o modificación; sino que es un

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4779


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

juicio de amparo sí permite a los Jueces constitucionales estudiar cuestiones de


legalidad y violaciones procesales de que las que el quejoso parece dolerse. En
la dinámica del juicio de amparo directo –inclusive también conocido como am­
paro casación– un tribunal integrado de forma colegiada revisa las resoluciones
de los juzgadores federales o locales cuando éstos emiten resoluciones que
ponen fin al proceso.

"Dicho lo anterior, esta Primera Sala considera que el Estado Mexicano


cumple cabalmente con la obligación convencional al contemplar el juicio
de amparo como una instancia jurisdiccional, a través de la cual los justi­
ciables pueden hacer valer sus de­sacuerdos respecto de las resoluciones
de los Jueces de única instancia." (énfasis añadido)

99. De dicha resolución deriva la tesis de rubro y texto siguientes:

"DERECHO FUNDAMENTAL A UN RECURSO JUDICIAL EFECTIVO. EL JUI­


CIO DE AMPARO CUMPLE CON LOS REQUISITOS Y CARACTERÍSTICAS QUE
PREVÉ EL AR­TÍCULO 8.2, INCISO H), DE LA CONVENCIÓN AMERICANA
SOBRE DERECHOS HUMANOS. El ar­tícu­lo 8.2, inciso h), de la Convención Ame­
ricana sobre Derechos Humanos establece el derecho de toda persona a recurrir
el fallo ante un Juez o tribunal superior en los juicios del orden penal. Esta Pri­
mera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha considerado que el
juicio de amparo, contemplado en los ar­tícu­los 103 y 107 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley de Amparo, reglamentaria
de estos preceptos constitucionales, cumple con la exigencia establecida en la
norma convencional del ar­tícu­lo 8.2, inciso h), respecto del derecho humano que
tiene toda persona a recurrir un fallo. Si bien es cierto que la doctrina mexicana
ha insistido en que el juicio de amparo no puede considerarse como un recurso
–en virtud de que cuando un caso llega a esa instancia su litis originaria se

procedimien­to de jerarquía constitucional, tendiente a conservar a los individuos en el disfrute de


sus garantías individuales, incluso las de exacta aplicación de la ley. Así pues, los efectos jurídicos
de una ejecutoria, aun cuando tienen semejanza con los de una sentencia de segunda instancia o
pronunciada en el recurso de apelación, porque este pronunciamien­to constituye un grado de
conocimien­to del conflicto o controversia, son diversos, pues la ejecutoria de amparo tiene entidad
propia en funciones de restituir al quejoso en el goce de la garantía violada."

4780 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

transforma para ventilar cuestiones sobre derechos fundamentales–, lo cierto


es que, para efectos prácticos, el juicio de amparo sí permite a los Jueces cons­
titucionales estudiar cuestiones de legalidad y violaciones procesales. En con­
secuencia, esta Primera Sala considera que el Estado mexicano cumple
cabalmente con la obligación convencional al contemplar el juicio de amparo
como una instancia jurisdiccional, a través de la cual los justiciables pueden
hacer valer sus de­sacuerdos respecto de las resoluciones de los Jueces de
única instancia."22

100. En efecto, a juicio del Máximo Tribunal del País, para efectos prácticos,
el juicio de amparo sí permite a los Jueces constitucionales estudiar cuestiones de
legalidad y violaciones procesales de las que la persona quejosa parece dolerse.

101. Con lo anterior, la Primera Sala considera que el Estado Mexicano


cumple cabalmente con la obligación convencional al contemplar el juicio de
amparo como una instancia jurisdiccional, a través de la cual los justiciables
pueden hacer valer sus de­sacuerdos respecto de las resoluciones de los Jueces
de única instancia.

102. Por ende, aun cuando el Código Nacional de Procedimien­tos Penales


no contempla un medio de impugnación ante las autoridades penales cuando
se resuelva sobre el sobreseimien­to en la causa, debe decirse que ello no vul­
nera el derecho humano del inconforme a un recurso judicial efectivo, pues el
mismo se salvaguarda, en virtud de que dicha determinación puede ser com­
batida mediante el juicio de amparo.

X. Decisión

103. En las relatadas condiciones, al haberse de­sestimado los agravios


hechos valer y no advertir queja deficiente que suplir, lo procedente es confirmar
la resolución recurrida.

22
Localización: Registro digital: 2013206. Instancia: Primera Sala. Décima Época. Materia: Consti­
tucional. Tesis: 1a. CCLXXVIII/2016 (10a.). Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Libro 37, Tomo I, diciembre de 2016, página 368. Tipo: Aislada.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4781


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

104. Por lo expuesto y fundado, este Tribunal Colegiado de Circuito resuelve:

PRIMERO.—Se confirma la resolución recurrida, atentas las consideraciones


expuestas en esta ejecutoria (apartado IX).

SEGUNDO.—La Justicia de la Unión no ampara ni protege a **********,


contra la resolución de 25 de abril de 2022, emitida en el toca **********, por el
Magistrado Juan Carlos Montes y Montes, integrante de la Primera Sala Penal y
Especializada en Impartición de Justicia para Adolescentes del Supremo Tribunal
de Justicia del Estado de Colima (apartado II, parágrafo 4), por los razonamien­
tos establecidos en esta ejecutoria y no los contenidos en el considerando sexto
de la resolución impugnada.

Notifíquese; publíquese; anótese en el libro de gobierno; de­se de baja en


la estadística de este Tribunal Colegiado; con testimonio de esta resolución remí­
tanse los autos al lugar de su procedencia y, en su oportunidad, archívese este
expediente.

Así, por mayoría de votos, lo resuelven los Magistrados Mar­tín Ángel Rubio
Padilla y José David Cisneros Alcaraz, así como el licenciado Juan Carlos Pérez
Muñoz23 (quien vota en contra), en sustitución del Magistrado Joel Fernando
Tinajero Jiménez, siendo presidente el primero y ponente el segundo de los
nombrados.

Para los efectos legales firman el presente engrose los Magistrados Mar­tín
Ángel Rubio Padilla, Joel Fernando Tinajero Jiménez y José David Cisneros Alcaraz,
con el secretario de Acuerdos que autoriza y da fe, conforme a lo dispuesto por
los ar­tícu­los 184 y 188 de la Ley de Amparo.

La remisión de la versión digital de la presente resolución hace las veces


de oficio de notificación.

23
De­signado mediante oficio CCJ/ST/1305/2023, suscrito por Karina Chimal Barrera, secretaria téc­
nica de la Comisión Permanente de la Secretaría Técnica de la Comisión de Carrera Judicial del
Consejo de la Judicatura Federal.

4782 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

En términos de lo previsto en los ar­tícu­los 113 y 116 de la Ley General


de Transparencia y Acceso a la Información Pública, en esta versión pública
se suprime la información considerada legalmente como reservada o confi­
dencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: La parte conducente de las ejecutorias relativas a las contradicciones de tesis


87/2016, 331/2019 y 355/2019 citadas en esta sentencia, aparece publicada
en el Semanario Judicial de la Federación de los viernes 4 de agosto de 2017
a las 10:12 horas y 14 de agosto de 2020 a las 10:22 horas y en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libros 45, Tomo I, agosto
de 2017, página 325; 77, Tomo III, agosto de 2020, página 2741 y 82, Tomo I,
enero de 2021, página 532, con números de registro digital: 27257, 29443 y
29630, respectivamente.

Las tesis aisladas 1a. CCLXXVIII/2016 (10a.) y (I Región)4o.1 P (10a.) y de jurispru­


dencia 1a./J. 35/2017 (10a.), 1a./J. 35/2020 (10a.) y 1a./J. 54/2020 (10a.) citadas
en esta sentencia, también aparecen publicadas en el Semanario Judicial de
la Federación de los viernes 2 de diciembre de 2016 a las 10:14 horas, 11 de mayo
de 2018 a las 10:16 horas, 4 de agosto de 2017 a las 10:12 horas, 14 de
agosto de 2020 a las 10:22 horas y 4 de diciembre de 2020 a las 10:16 horas,
respectivamente.

Esta sentencia se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Voto particular del licenciado Juan Carlos Pérez Muñoz, secretario de tribunal en
funciones de Magistrado en el amparo en revisión 519/2022.

En la sesión de referencia, la mayoría de los integrantes de este Tribunal Colegiado


del Trigésimo Segundo Circuito, con sede en la ciudad de Colima, Colima
determinaron, en esencia, confirmar la resolución recurrida, al tener en cuenta
que el auto de no vinculación a proceso y la solicitud de no decretar el
sobreseimien­to en la causa penal son actuaciones distintas.

En consecuencia, al no encuadrar en ninguna de las hipótesis de procedencia del


recurso de apelación en lo atinente a no decretar el sobreseimien­to, conside­
raron acertado la decisión de la autoridad responsable, en cuanto a de­sechar
el aludido medio de impugnación.

Sin embargo, como lo señalé en sesión, respetuosamente no coincido con los


argumentos antes señalados, menos aún con el sentido de la ejecutoria pues,

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4783


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

en mi opinión, resulta procedente el recurso de apelación contra la determi­


nación de no decretar el sobreseimien­to en la causa penal.

Para sostener la conclusión alcanzada, se considera necesario precisar el contenido


de los ar­tícu­los 316, 318, 319, 328 y 329 del Código Nacional de Procedimien­
tos Penales, de los que se advierte lo siguiente:

"Ar­tícu­lo 316. Requisitos para dictar el auto de vinculación a proceso.

"El Juez de Control, a petición del agente del Ministerio Público, dictará el auto de
vinculación del impu­tado a proceso, siempre que:

"I. Se haya formulado la impu­tación;

"II. Se haya otorgado al impu­tado la oportunidad para declarar;

"III. De los antecedentes de la investigación expuestos por el Ministerio Público, se


desprendan datos de prueba que establezcan que se ha cometido un hecho
que la ley señala como delito y que exista la probabilidad de que el impu­tado
lo cometió o participó en su comisión. Se entenderá que obran datos que
establecen que se ha cometido un hecho que la ley señale como delito cuando
existan indicios razonables que así permitan suponerlo, y

"IV. Que no se actualice una causa de extinción de la acción penal o excluyente del
delito.

"El auto de vinculación a proceso deberá dictarse por el hecho o hechos que fueron
motivo de la impu­tación, el Juez de Control podrá otorgarles una clasificación
jurídica distinta a la asignada por el Ministerio Público misma que deberá
hacerse saber al impu­tado para los efectos de su defensa.

"El proceso se seguirá forzosamente por el hecho o hechos delictivos señalados en


el auto de vinculación a proceso. Si en la secuela de un proceso apareciere
que se ha cometido un hecho delictivo distinto del que se persigue, deberá
ser objeto de investigación separada, sin perjuicio de que después pueda
decretarse la acumulación si fuere conducente."

"Ar­tícu­lo 318. Efectos del auto de vinculación a proceso.

"El auto de vinculación a proceso establecerá el hecho o los hechos delictivos sobre
los que se continuará el proceso o se determinarán las formas anticipadas de
terminación del proceso, la apertura a juicio o el sobreseimien­to."

4784 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Ar­tícu­lo 319. Auto de no vinculación a proceso.

"En caso de que no se reúna alguno de los requisitos previstos en este código, el
Juez de Control dictará un auto de no vinculación del impu­tado a proceso y,
en su caso, ordenará la libertad inmediata del impu­tado, para lo cual revocará
las providencias precautorias y las medidas cautelares anticipadas que se
hubiesen decretado.

"El auto de no vinculación a proceso no impide que el Ministerio Público continúe


con la investigación y posteriormente formule nueva impu­tación, salvo que en
el mismo se decrete el sobreseimien­to."

"Ar­tícu­lo 328. Efectos del sobreseimien­to.

"El sobreseimien­to firme tiene efectos de sentencia absolutoria, pone fin al


procedimien­to en relación con el impu­tado en cuyo favor se dicta, inhibe una
nueva persecución penal por el mismo hecho y hace cesar todas las medidas
cautelares que se hubieran dictado."

"Ar­tícu­lo 329. Sobreseimien­to total o parcial.

"El sobreseimien­to será total cuando se refiera a todos los delitos y a todos los impu­
tados, y parcial cuando se refiera a algún delito o a algún impu­tado, de los
varios a que se hubiere extendido la investigación y que hubieren sido objeto
de vinculación a proceso."

De lo anterior se aprecia que conforme a las reglas del sistema acusatorio, para
resolver la situación jurídica del impu­tado a proceso el Juez de Control puede
determinar las siguientes resoluciones:

a. Auto de vinculación, cuando estime que se encuentran cumplidos los requisitos


para ello.

b. Auto de no vinculación, en el cual se establece que el Ministerio Público continúe


con la investigación y, posteriormente, formule nueva impu­tación.

c. Auto de no vinculación, en el cual decreta el sobreseimien­to.

Ahora, la fracción VII del ar­tícu­lo 467 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales
establece que el recurso de apelación procede contra "el auto que resuelve
la vinculación del impu­tado a proceso".

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4785


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

En esas condiciones, se estima que dicha fracción debe interpretarse en relación


con los ar­tícu­los 316, 318 y 319 del Código Nacional de Procedimien­tos
Penales, pues el derecho de impugnación a las partes involucradas en el
nuevo proceso penal atiende a la naturaleza de la decisión provisional y no al
sentido de ésta.

En otras palabras, la previsión legislativa debe interpretarse en el entendido de que


cualquiera que sea el sentido de la resolución que resuelve la situación jurídica
del impu­tado a proceso puede ser apelada, pues la exégesis correcta de esa
disposición legal es estar en posibilidad de impugnar esa resolución, es decir,
que la apelación es procedente tanto contra el auto que vincula como también
el que no vincula a proceso al impu­tado, sea porque estimó sobreseer o porque
determine que el Ministerio Público continúe con la investigación y, posterior­
mente, formule nueva impu­tación.

Ahora, en el caso a estudio se advierte que en audiencia de 16 de febrero de 2022,


señalada para resolver la situación jurídica del impu­tado, el Juez de primera
instancia del sistema penal acusatorio del primer partido judicial, en funciones
de Juez de Control, proveyó sobre la petición de la defensa respecto del
sobreseimien­to en la causa, en esencia, negando la petición porque "para
sobreseer es necesario que los elementos de prueba no sean constitutivos de
delito y no se tiene esa información"; posteriormente, se pronunció sobre la no
vinculación a proceso.

Inconforme con lo anterior, la parte quejosa interpuso el recurso de apelación contra


"el auto que resolvió la solicitud de vinculación a proceso dictado en la conti­
nuación de la audiencia inicial el 16 (dieciséis) de febrero del 2022 (dos mil
veintidós), en la causa penal **********, del índice de este juzgado de control,
exclusivamente respecto a no decretar el sobreseimien­to en la causa."

En ese sentido, a mi juicio, se estima que contrario a lo que sostuvo el Juez Federal
y los integrantes de este Tribunal Colegiado, la determinación del Juez de
Control en el sentido de negar la petición de sobreseer en la causa al momento
en que se resuelve respecto de la situación jurídica del impu­tado a proceso,
forma parte de esa determinación y, por ello, resulta procedente el recurso de
apelación; ello, con fundamento en la fracción VII del ar­tícu­lo 367 del Código
Nacional de Procedimien­tos Penales.

Lo anterior es así, pues precisamente de lo que se duele el apelante es de la deter­


minación que resuelve su situación jurídica, pues desde su punto de vista, el
Juez debió dictar un auto de no vinculación a proceso con efectos de

4786 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

sobreseimien­to, y no uno donde se deje que el Ministerio Público continúe con


la investigación y, posteriormente, formule nueva impu­tación.

Ciertamente, al resolver la situación jurídica del impu­tado a proceso y estimar pro­


cedente dictar un auto de no vinculación, existen dos posibles escenarios: el
primero, que se deje que el Ministerio Público continúe con la investigación y,
posteriormente, formule nueva impu­tación y, el segundo, que se decrete el
sobreseimien­to en la causa.

Entonces, si el recurso de apelación se interpone contra la resolución del Juez de


Control donde determina no vincular a proceso y considera que el Ministerio
Público debe continuar con la investigación, pues el apelante la estima ilegal
porque debió decretar el sobreseimien­to, se estima que se está en el supuesto
previsto en la fracción VII del ar­tícu­lo 367 del Código Nacional de Procedimien­
tos Penales.

Lo que se afirma en ese sentido, porque la negativa de decretar el sobreseimien­to


tiene su origen en la obligación del Juez de Control de resolver la situación
jurídica del impu­tado, aquí quejoso, pues dicho juzgador considera que no se
está en ese supuesto, sino en el diverso de que el Ministerio Público continúe
con la investigación y, posteriormente, formule nueva impu­tación.

Por lo anterior, se insiste, contra la negativa de decretar el sobreseimien­to al resolver


la situación jurídica del impu­tado, es procedente el recurso de apelación pre­
visto en la fracción VII del ar­tícu­lo 367 del Código Nacional de Procedimien­tos
Penales y, al no estimarlo así, la autoridad responsable vulnera los derechos
de seguridad jurídica del quejoso.

Máxime al aseverar, tal como se hizo en el proyecto en mayoría, en el sentido de


que no se deja en estado de indefensión al quejoso, pues aun cuando no
procede el recurso de apelación contra el auto que no decreta el sobreseimien­
to, tal determinación es revisable a través del juicio de amparo indirecto que
se promueva en su contra.

Esto es así, pues en el particular el juicio de amparo sería visto como un recurso de
segunda instancia, lo cual no atiende a su naturaleza intrínseca, es decir, un
medio extraordinario de control constitucional.

Cobra exacta aplicación la jurisprudencia 1a./J. 8/2020 (10a.), de la Primera Sala


de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con número de registro digital:
2021551, Décima Época, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de
la Federación, Libro 74, Tomo I, enero de 2020, página 589, de rubro y texto:

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4787


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"TUTELA JURISDICCIONAL EFECTIVA. DIFERENCIAS ENTRE EL DERECHO A RE­


CURRIR UN FALLO ANTE UNA INSTANCIA SUPERIOR Y EL DE ACCEDER A
UN RECURSO ADECUADO Y EFECTIVO. Si bien los derechos mencionados
giran en torno al derecho fundamental de tutela jurisdiccional efectiva contenido
en el ar­tícu­lo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
debe tenerse presente que dichas prerrogativas son autónomas, con dimensio­
nes y alcances propios que exigen de­sarrollos interpretativos individualizados
que abonen en el entendimien­to y configuración del núcleo esencial de cada
derecho. Ahora bien, en cuanto al juicio de amparo, la Corte Interamericana
ha establecido que éste se encuentra en el ámbito del ar­tícu­lo 25 de la Con­
vención Americana sobre Derechos Humanos, ‘Pacto de San José’, recono­
ciéndolo, por su naturaleza, como el procedimien­to judicial sencillo y breve
que tiene por objeto la tutela de todos los derechos reconocidos por la Cons­
titución y la Convención citada; el mismo Tribunal Interamericano precisó que
el recurso consagrado en el aludido ar­tícu­lo 25 no es el recurso de apelación,
el cual está previsto, en el ar­tícu­lo 8.2 h), del mismo tratado. Esta diferencia
entre el derecho a la protección judicial y el derecho a la revisión, es de suma
relevancia para entender cuándo se está en presencia del derecho a recurrir
un fallo ante una instancia superior, en respeto al derecho al debido proceso,
y cuándo se está ante la exigencia del derecho a un recurso que ampare
derechos fundamentales de fuente nacional o convencional, por tanto, el
juicio de amparo debe considerarse como un medio de defensa diseñado
para proteger los derechos consagrados en la Constitución y la Conven­
ción Americana, y no como un mecanismo de segunda instancia, esto es,
un recurso que sirve de margen para la revisión de una decisión en el
marco de un proceso." (énfasis propio)

Así, en las relatadas consideraciones, no comparto la decisión final adoptada


por la mayoría y la razón de este voto es exponer los argumentos en que lo
sustento.

Finalmente, el presente voto es firmado electrónicamente por el secretario de tribunal


en funciones de Magistrado24 Juan Carlos Pérez Muñoz, en sustitución del Magis­
trado Joel Fernando Tinajero Jiménez y el secretario de Acuerdos de este
Tribunal Colegiado.

24
De­signado mediante oficio CCJ/ST/1305/2023, suscrito por Karina Chimal Barrera, secretaria téc­
nica de la Comisión Permanente de la Secretaría Técnica de la Comisión de Carrera Judicial del
Consejo de la Judicatura Federal.

4788 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

En términos de lo previsto en los ar­tícu­los 113 y 116 de la Ley General de Trans­


parencia y Acceso a la Información Pública, en esta versión pública se
suprime la información considerada legalmente como reservada o confi­
dencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: La tesis de jurisprudencia 1a./J. 8/2020 (10a.) citada en este voto, también
aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 31
de enero de 2020 a las 10:32 horas.

Este voto se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

AUTO DE NO VINCULACIÓN A PROCESO Y NEGATIVA DEL JUEZ DE


CONTROL DE DECRETAR EL SOBRESEIMIENTO EN LA CAUSA PENAL.
AUN CUANDO AMBAS DETERMINACIONES SE HAYAN EMITIDO EN LA
AUDIENCIA EN LA QUE SE RESUELVE LA SITUACIÓN JURÍDICA DE
LA PERSONA IMPUTADA, SON DISTINTAS Y AUTÓNOMAS, POR LO
QUE CONTRA LA SEGUNDA ES IMPROCEDENTE EL RECURSO DE
APELACIÓN.

Hechos: En la audiencia en la que se resolvió la situación jurídica de


la persona impu­tada dentro del sistema penal acusatorio adversarial, la
defensa solicitó el sobreseimien­to en la causa; al resolver, el Juez de
Control dictó auto de no vinculación a proceso y, en un momento posterior
en la propia audiencia, negó el sobreseimien­to. En mérito de lo anterior, el
indiciado interpuso recurso de apelación contra el auto de no vinculación
"exclusivamente respecto a no decretar el sobreseimien­to en la causa", el
cual se declaró inadmisible, pues la Sala responsable consideró que la
determinación que niega el sobreseimien­to no se encuentra establecida en
el ar­tícu­lo 467 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales como ape­
lable; decisión que posteriormente fue confirmada mediante recurso de
revocación.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito establece que al ser el


auto de no vinculación a proceso y el sobreseimien­to dos decisiones jurídicas
distintas y, por ende, autónomas, aun cuando se hayan emitido en la audien­
cia en la que el Juez o la Jueza de Control decide la situación jurídica de

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4789


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

la persona indiciada, contra la determinación que niega el sobreseimien­to


en la causa es improcedente el recurso de apelación.

Justificación: De conformidad con los ar­tícu­los 307, 309, 315, 316, 318 y
327 a 330 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, el auto de no
vinculación a proceso se emite cuando no se reúne alguno de los requisitos
señalados en el ar­tícu­lo 316 señalado y sus efectos son, en su caso: i) ordenar
la inmediata libertad de la persona impu­tada, ii) revocar las providencias
precautorias, y/o iii) revocar las medidas cautelares anticipadas, lo que conlle­
va que no se continúe con la investigación en su fase complementaria ni,
por ende, la de juicio, por lo que el Ministerio Público puede seguir la inves­
tigación y formular nueva impu­tación si decide ejercer sus facultades. Por
su parte, el sobreseimien­to se actualiza cuando surge alguna de las hipó­
tesis establecidas en el ar­tícu­lo 327 indicado y sus efectos son los de una
sentencia absolutoria, pues pone fin al proceso e inhibe una nueva perse­
cución penal por el mismo hecho; además, al extinguir la acción punitiva del
Estado, el Ministerio Público se encuentra impedido para volver a formular
impu­tación. Por ende, el ar­tícu­lo 319, último párrafo, del Código Nacional
de Procedimien­tos Penales debe analizarse en el sentido de que, aun cuan­
do el auto de no vinculación a proceso y el sobreseimien­to se decreten en
una misma audiencia, son determinaciones que resuelven cuestiones jurídicas
distintas y, en mérito de ello, sus consecuencias son diversas, lo que implica
su análisis particular y una posterior decisión que es individual, por lo que
son autónomas; de ahí que la negativa del Juez de Control de decretar el
sobreseimien­to solicitado no sea apelable.

TRIBUNAL COLEGIADO DEL TRIGÉSIMO SEGUNDO CIRCUITO.


XXXII.3 P (11a.)

Amparo en revisión 519/2022. 29 de junio de 2023. Mayoría de votos. Disidente:


Juan Carlos Pérez Muñoz, secretario de tribunal autorizado por la Comisión
de Carrera Judicial del Consejo de la Judicatura Federal para de­sempeñar
las funciones de Magistrado. Ponente: José David Cisneros Alcaraz. Secretario:
Luis Antonio Núñez Gudiño.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

4790 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

AUTO DE VINCULACIÓN A PROCESO. PARA SU DEBIDA MOTIVACIÓN DEBE


DETALLARSE DE MANERA SUFICIENTE EL LUGAR, TIEMPO Y CIRCUNS­
TANCIAS DE EJECUCIÓN DEL HECHO IMPUTADO.

Hechos: En la audiencia inicial el Ministerio Público formuló impu­tación contra una


persona, en la que de manera genérica señaló el lugar, tiempo y circunstancias
de ejecución del hecho impu­tado; aun cuando su defensor solicitó que se preci­
saran dichas circunstancias, el Juez de Control dictó auto de vinculación a proceso,
exponiendo de manera genérica el lugar, tiempo y circunstancias de ejecución
del hecho impu­tado, acto que se reclamó en la vía de amparo indirecto.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito, de la interpretación conforme


del artícu­lo 317 del Código Nacional de Procedimien­tos Penales, con los artícu­­los
19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 8, numeral 2,
inciso b), de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 14, numeral
3, inciso a), del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 6, numeral 3,
inciso a), del Convenio (Europeo) para la Protección de los Derechos Humanos
y de las Libertades Fundamentales, determina que para la debida motivación
del auto de vinculación a proceso deben detallarse suficientemente el lugar,
tiempo y circunstancias de ejecución del hecho impu­tado.

Justificación: Esto, para que el impu­tado conozca con toda amplitud las circuns­
tancias especiales, razones particulares o causas inmediatas de la impu­tación, pues
de esa manera estará en posibilidad de desplegar eficazmente su defensa.

CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO DEL CENTRO AUXILIAR DE LA


QUINTA REGIÓN, CON RESIDENCIA EN LOS MOCHIS, SINALOA.
(V Región)4o.4 P (11a.)

Amparo en revisión 1019/2022 (cuaderno auxiliar 425/2023) del índice del Segundo
Tribunal Colegiado del Vigésimo Cuarto Circuito, con apoyo del Cuarto Tribu­
nal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Quinta Región, con residencia
en Los Mochis, Sinaloa. 29 de junio de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:
José Manuel Quintero Montes. Secretario: Gilberto Hernández Ruiz.

Esta tesis se publicó el viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:23 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4791


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

AUTORIDAD RESPONSABLE PARA EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO.


TIENE ESE CARÁCTER EL SISTEMA MUNICIPAL DE AGUAS Y SANEAMIEN­
TO DE SAN PEDRO DE LAS COLONIAS, COAHUILA DE ZARAGOZA, CUAN­
DO SE LE RECLAMA LA FALTA DE SUMINISTRO DE AGUA POTABLE
(INAPLICABILIDAD DE LA TESIS DE JURISPRUDENCIA P./J. 92/2001).

Hechos: Un Juez de Distrito sobreseyó en el juicio de amparo indirecto promo­


vido por los quejosos contra la falta de suministro de agua potable en condicio­
nes de cantidad, calidad y frecuencia, al considerar que se actualizó la causal
de improcedencia prevista en el ar­tícu­lo 61, fracción XXIII, en relación con los
diversos 1o., fracción I y 5o., fracción II, de la Ley de Amparo, bajo el argumento
de que el Sistema Municipal de Aguas y Saneamien­to de San Pedro de las Co­
lonias, Coahuila de Zaragoza, no tiene el carácter de autoridad responsable.

Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que el Sistema


Municipal de Aguas y Saneamien­to de San Pedro de las Colonias, Coahuila de
Zaragoza, tiene el carácter de autoridad responsable para efectos del juicio
de amparo cuando se le reclame la falta de suministro de agua potable, en con­
diciones de cantidad, calidad y frecuencia.

Justificación: Lo anterior, porque el ar­tícu­lo 4o., sexto párrafo, de la Constitución


Política de los Estados Unidos Mexicanos (adicionado mediante decreto publi­
cado en el Diario Oficial de la Federación el 8 de febrero de 2012), prevé como
derecho fundamental de los particulares, que el Estado debe garantizar el de­
recho al acceso, disposición y saneamien­to de agua para consumo personal y
doméstico en forma suficiente, saludable, aceptable y asequible, y que en la ley
se establecerán las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso a ese
recurso natural. Ahora bien, en el Estado referido los actos realizados con motivo
de la prestación del servicio de agua para consumo personal y doméstico, rela­
cionados con el cobro y suspensión del suministro, se rigen por los ar­tícu­los 1,
primer párrafo, 2, 4, 11, 13, 21, fracciones II, XIII y XVIII y 86 de la Ley de Aguas
para los Municipios del Estado de Coahuila de Zaragoza, que regulan la activi­
dad y fijan los límites de los sistemas municipales de aguas y saneamien­to, por
lo que es claro que dichos actos se encuentran investidos de potestad pública
y, por ende, se consideran emitidos en un plano de supra a subordinación, ya
que dependen de lo que al respecto establece la Constitución General y la pro­

4792 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

pia ley de la materia y no de lo que se pudiera señalar en el contrato de adhesión


como si se tratara de un acto de comercio, toda vez que el derecho humano de
acceso al agua que se estableció en la Carta Magna se garantiza para todas las
personas mediante la prestación del servicio público de agua potable, por lo
que no tiene su origen en la voluntad contractual. Sin que resulte aplicable la
tesis de jurisprudencia P./J. 92/2001, del Pleno de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, Tomo XIV, julio de 2001, página 693, con número de registro
digital: 189353, de rubro: "AGUA POTABLE. CUANDO EL ESTADO PRESTA EL
SERVICIO MEDIANTE CONTRATOS ADMINISTRATIVOS DE ADHESIÓN, LA RE­
LACIÓN JURÍDICA ENTRE LAS PARTES NO CORRESPONDE A LA DE SUPRA
A SUBORDINACIÓN QUE EXISTE ENTRE UNA AUTORIDAD Y UN GOBERNA­
DO, SINO A UNA RELACIÓN DE COORDINACIÓN VOLUNTARIA ENTRE EL
PRESTADOR DEL SERVICIO Y EL PARTICULAR.", toda vez que ésta surgió antes
de la mencionada adición constitucional y tomando como base que el suminis­
tro de agua sólo dependía del acuerdo de voluntades expresadas en el contrato
administrativo de adhesión, sin considerar que la prestación de ese servicio
obedece a un derecho humano que el Estado debe garantizar a los particulares.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL


OCTAVO CIRCUITO.
VIII.1o.P.A.12 A (11a.)

Amparo en revisión 530/2022. 27 de abril de 2023. Unanimidad de votos. Ponente:


Miguel Ángel Álvarez Bibiano. Secretario: Arturo Sergio Puente Maycotte.

Esta tesis se publicó el viernes 6 de octubre de 2023 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4793


C

CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL. OPERA AUN CUANDO


EL DEMANDADO NO HAYA SIDO EMPLAZADO A JUICIO (INAPLICABILIDAD
DEL PÁRRAFO QUINTO DEL ARTÍCULO 11 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIEN­
TOS CIVILES PARA EL ESTADO DE VERACRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE).

AMPARO DIRECTO 26/2023. 13 DE SEPTIEMBRE DE 2023. MAYO­


RÍA DE VOTOS. DISIDENTE: JOSÉ MANUEL DE ALBA DE ALBA.
PONENTE: ISIDRO PEDRO ALCÁNTARA VALDÉS. SECRETARIO:
GUSTAVO JESÚS SALDAÑA CÓRDOVA.

CONSIDERANDO:

1. CUARTO.—Los conceptos de violación son sustancialmente fundados,


acorde con las consideraciones que se expondrán en párrafos subsecuentes.

2. Tales argumentos invocados en este juicio constitucional consisten, en


síntesis, en lo siguiente:

3. a) Se ocasionan agravios, debido a que la autoridad responsable otorgó


mayor validez a las tesis aisladas que a las jurisprudencias existentes que pre­
valecen, relativas a la caducidad de la instancia, lo que impactó en perjuicio del
quejoso, pues de autos se desprende que la parte actora promovió demanda
contra el peticionario, no obstante, dejó pasar cerca de dos años para empla­
zarlo a juicio, sin que en su momento el Juez natural lo sancionara por su omisión
procesal, no obstante que al contestar la demanda, presentar alegatos y formular

4795
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

su apelación, opuso la excepción y agravio relativos a la operancia de la cadu­


cidad de la instancia.

4. –La Sala responsable refirió que no operaba la caducidad de la instancia,


porque aún no había sido emplazado el quejoso pese a que éste, en apelación,
acompañó jurisprudencias que establecen la viabilidad de decretar la caducidad
de la instancia aun cuando no se hubiera emplazado a todas las partes, dada
la omisión procesal en que incurre la actora; por ende, se pasó por alto el tiempo
de inactividad procesal de la enjuiciante y su carga procesal de dar impulso al
procedimien­to, aun cuando era necesario que hiciera las gestiones que en dere­
cho correspondieran para lograr el emplazamien­to; empero, una vez presentada
la demanda, su contraparte fue omisa en actuar por más de ciento ochenta días,
lo cual se hizo valer en apelación no obstante fue desestimado ilegalmente.

5. –Se retomó el argumento del Juez para desestimar la excepción de cadu­


cidad de la instancia, no obstante que el inconforme destacó en apelación que si
bien no había acontecido el emplazamien­to, ello no era impedimento para que se
diera la figura de la caducidad de la instancia acorde con la invocación de juris­
prudencias. Las razones que expuso la alzada no eran motivo suficiente para
negar la caducidad de la instancia, ni para aplicar criterios aislados, puesto que
ello fue superado con la reforma judicial de derechos humanos en la cual se
incorporaron métodos de interpretación normativa, en relación con el reco­no­
cimien­to a los derechos humanos de fuente nacional e internacional a través de
un parámetro de control de la regularidad constitucional.

6. –De tal suerte que, con base en las exigencias y respectivas cargas
procesales, debió valorarse el asunto vinculado con lo dispuesto por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación en relación con la caducidad de la instancia en
la tesis de jurisprudencia 1a./J. 65/2018 (10a.), de título y subtítulo: "CADUCIDAD
DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. EL QUE PUEDA OPERAR AUN
CUANDO LO ÚNICO PENDIENTE EN EL JUICIO SEA LA CITACIÓN PARA OÍR
SENTENCIA, NO VULNERA EL DERECHO DE ACCESO A LA JUSTICIA Y ES
ACORDE AL PRINCIPIO PRO PERSONA.", puesto que el fundamento central del
Más Alto Tribunal descansa en que la caducidad debe decretarse como garantía al
derecho de acceso a la justicia y al principio pro persona en su vertiente de jus­
ticia pronta y expedita, que guarda una correcta proporcionalidad entre las obli­
gaciones del juzgador y la cargas procesales de las partes.

4796 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

7. –Ello, puesto que la caducidad de la instancia se da como consecuencia de


la omisión de impulsar el procedimien­to, lo cual es una carga mínima, tal como
solicitar por todos los medios necesarios que sea emplazado el demandado y
así evitar dejar paralizado el asunto por más de ciento ochenta días, acorde a lo
determinado por la Primera Sala del Más Alto Tribunal en la diversa tesis de juris­
prudencia 1a./J. 27/2006, de rubro: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA
MERCANTIL. EL NUMERAL 1076 DEL CÓDIGO DE COMERCIO QUE AUTORIZA
A DECRETARLA AUN CUANDO NO SE HAYA PRACTICADO EL EMPLAZAMIENTO,
NO VIOLA EL ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTA­
DOS UNIDOS MEXICANOS."

8. –Así lo considera, pues retoma el contenido de tal jurisprudencia, sobre esa


base, destaca la obligación de la parte actora de solicitar al Juez que ordenara
el emplazamien­to a efecto de que no operara la caducidad de la instancia, de no
hacerlo, ese hecho se tornaría impu­table a la parte accionante por ser la intere­
sada en que se resuelva la contienda, lo cual no hizo su contraparte, quien sólo
dejo transcurrir el tiempo sin gestionar el respectivo emplazamien­to.

9. –De ahí que si en materia mercantil se faculta a decretar la caducidad


de la instancia, incluso, cuando sólo queda pendiente el dictado de la sentencia,
con mayor razón se da en casos en que no ha sido emplazado el demandado,
al margen de que el artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el
Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave condicionara la caducidad de la ins­
tancia a que se emplazara, porque las jurisprudencias que invocó el impetrante
y que fueron desestimadas en alzada, son acordes al nuevo parámetro de control
de la regularidad constitucional y el reconocimien­to de los derechos humanos,
porque en ellos expresamente se toman en cuenta los temas concernientes, méto­
dos de interpretación y reconocimien­to de derechos humanos que no existían en
la Quinta y Novena Épocas, pues antes de la reforma se consideraban garantías
individuales concedidas por el Estado.

10. –Se fortalece lo anterior con las tesis aislada 1a. LXII/2014 (10a.), de la
Primera Sala del Alto Tribunal, de rubro: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN
MATERIA CIVIL. LA POSIBILIDAD DE QUE PUEDA ACTUALIZARSE DICHA
FIGURA ANTES DE QUE SEA EMPLAZADO EL DEMANDADO, NO IMPLICA UNA
AFECTACIÓN A SUS DERECHOS DE AUDIENCIA Y ACCESO A LA JUSTICIA

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4797


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

(LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL VIGENTE EN 2008)." y de jurispruden­


cia PC.VI.C. J/3 C (10a.), del Pleno en Materia Civil del Sexto Circuito, de título y
subtítulo: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. OPERA AUN ANTE LA OMISIÓN DEL
JUEZ DE EMPLAZAR A LA DEMANDADA, AL NO ACTUALIZARSE LA EXCEP­
CIÓN CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 82, PÁRRAFO SEGUNDO, DEL CÓDIGO
DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE PUEBLA.", pues la actora
promovió y no tuvo cuidado en mantener viva la instancia, además, el artícu­lo
137 Bis del Código de Procedimien­tos Civiles para el Distrito Federal, aplicable
para la Ciudad de México, que ahí interpretó la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, es análogo al artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el
Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, por lo que debió sancionarse dicho
descuido, pues tanto la ley como la jurisprudencia contemplan la figura de la
caducidad de la instancia.

11. –En ese tenor, aun cuando no hubiera sido emplazado el demandado,
es contrario a derecho que la Sala retomara el criterio del Juez natural y convali­
dara la aplicación de las tesis aisladas que limitaron sus derechos humanos de
acceso a la justicia y que trascendieron al resultado del fallo, pues debió aten­
derse a las reglas de aplicación de la jurisprudencia y, en ese sentido, el argu­
mento de la responsable para aplicar criterios de la Quinta y Novena Épocas debió
ser acorde al artícu­lo sexto transitorio de la Ley de Amparo y, en su caso, justifi­
car los moti­vos para que prevalecieran por encima de aquellos dictados con
posterioridad, toda vez que no se puede oponer a las tesis obligatorias en tér­
minos de los artícu­los 94 de la Constitución General y 217 de la Ley de Amparo,
debió atenderse a la reforma judicial en comento y criterios judiciales vigentes,
por lo que la Sala responsable no debió aplicar el criterio normativo que preten­
dió, pues condenó en un juicio especial hipotecario en el que operaba la cadu­
cidad de la instancia rebasando el principio pro persona.

12. b) La sentencia reclamada es incongruente, porque el quejoso señaló


en su escrito de apelación que parte de las formalidades esenciales del proce­
dimien­to era que el estado de cuenta certificado que se presentó contara con
todos los elementos exigidos por ley, y la autoridad responsable le dotó de valor
probatorio pleno porque supuestamente, al tratarse de una prueba reconocida por
ley, no podía valorarla.

4798 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

13. –En el propio fallo reconoció que las pruebas reconocidas por ley, sola­
mente deben cumplir con las formalidades exigidas y, en el caso, el estado de
cuenta certificado no cumplió con lo señalado normativamente.

14. –Según se aprecia del escrito de apelación del quejoso, controvirtió los
alcances y valor probatorio del estado de cuenta certificado, así como su validez.
Además, de conformidad con el artícu­lo 451-C del citado código estatal, dentro
de las excepciones que el demandado puede oponer está la falta de represen­
tación de poder bastante, por lo que en su contestación a la demanda hizo valer los
argumentos respectivos.

15. –Los vicios que se encuentran en esa prueba radican en que el contador
no acreditó estar autorizado por la institución bancaria para emitir el estado de
cuenta certificado, y si no cuenta con los requisitos de ley, la consecuencia legal de
las deficiencias del medio de convicción de la parte actora es que no se pueda
acre­ditar el supuesto incumplimien­to del contrato, pues soslaya el a quo que
sin el estado de cuenta certificado no se puede conocer con certeza cuántos
pagos se han realizado, cuáles son las cantidades adeudadas, intereses generados
y los descuentos que deben hacerse con motivo de los pagos efectuados.

16. –La autoridad responsable dijo estar impedida para valorar el contenido
del estado de cuenta certificado, pero lo cierto es que en la contestación y apela­
ción el quejoso no controvirtió su contenido, sino la falta de cumplimien­to de los
requisitos legales, porque a dicho medio de convicción no se acompañó el
instrumento notarial con el que se facultaría al contador público a elaborarlo,
lo cual consistía en parte de los requisitos previstos en el artícu­lo 68 de la Ley de
Instituciones de Crédito, por lo que al no haberlo acompañado carece de validez.

17. –De ahí que la alzada no fuera exhaustiva en cuanto a las constancias
de autos y emitió una sentencia incongruente, porque el impetrante controvirtió
en juicio y en apelación la falta de requisitos de validez del estado de cuenta
certificado, no su contenido, y en la propia sentencia se reconoció que éste no
podía ser sujeto a valoración cuando faltara alguno de los requisitos de ley, como
en este caso, la falta de autorización del contador y, aun así, determinó no valo­
rarlo porque a su parecer se dolió de su contenido, lo que es falso, por ende, resol­vió
a partir de postulados no verídicos y con base en un documento privado que fue

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4799


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

objetado, por lo que correspondía al tercero interesado acreditar que su estado


de cuenta certificado fue emitido por persona facultada.

18. Ahora bien, son sustancialmente fundados los conceptos de violación


sintetizados bajo el inciso a).

19. Para mayor claridad, conviene establecer, en primer término, que la Sala
responsable calificó de infundados los agravios del ahora impetrante, al estimar
la aplicabilidad de las tesis aisladas VII.1o.C.18 C, emitidas por el Primer Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Séptimo Circuito y de la otrora Tercera Sala del
Alto Tribunal, de rubros: "CADUCIDAD. EL CÓMPUTO RESPECTIVO NO CORRE
SI LA PARTE RECONVENIDA NO HA SIDO EMPLAZADA (LEGISLACIÓN DEL
ESTADO DE VERACRUZ)." y "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA (LEGISLACIÓN
DE VERACRUZ).", respectivamente.

20. Al respecto, determinó la alzada que si bien constituían criterios aisla­


dos, emergieron del Séptimo Circuito y aun cuando se emitieron en la Novena y
Quinta Épocas, emitían pronunciamien­to sobre el artícu­lo 11 de la legislación del
Estado de Veracruz, que establecía una prohibición expresa para decretar la
caducidad de la instancia en caso de no encontrarse emplazados todos los
demandados.

21. Sobre esa base estableció la inaplicabilidad de las tesis de jurispruden­


cia y aislada en que se apoyó el quejoso, PC.VI.C. J/3 C (10a.), de título y sub­
título: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. OPERA AUN ANTE LA OMISIÓN DEL
JUEZ DE EMPLAZAR A LA DEMANDADA, AL NO ACTUALIZARSE LA EXCEP­
CIÓN CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 82, PÁRRAFO SEGUNDO, DEL CÓDIGO
DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE PUEBLA.", 1a. LXII/2014
(10a.), de título y subtítulo: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL.
LA POSIBILIDAD DE QUE PUEDA ACTUALIZARSE DICHA FIGURA ANTES DE
QUE SEA EMPLAZADO EL DEMANDADO, NO IMPLICA UNA AFECTACIÓN A
SUS DERECHOS DE AUDIENCIA Y ACCESO A LA JUSTICIA (LEGISLACIÓN
DEL DISTRITO FEDERAL VIGENTE EN 2008)." y PC.XXVII. J/1 C (10a.), de título
y subtítulo: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL. EL CÓMPUTO
DEL TÉRMINO PARA QUE OPERE PUEDE INICIAR ANTES DEL EMPLAZAMIENTO
AL EXISTIR CARGAS PARA LA ACTORA Y NO SÓLO PARA EL ÓRGANO JURIS­

4800 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

DICCIONAL (INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 131 DEL CÓDIGO DE PROCEDI­


MIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE QUINTANA ROO, EN SU TEXTO
ANTERIOR A LA REFORMA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO OFICIAL EL 25 DE
JULIO DE 2014)."

22. Lo anterior, pues refirió que los anotados criterios interpretaban legisla­
ciones de distintos Estados en las cuales a diferencia del ordenamien­to local, no
se establecía una prohibición expresa para decretar la caducidad de la instancia
cuando no estuvieran emplazados los demandados; de ahí que no estuvieran
encaminadas a interpretar el artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles
para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.

23. Tales consideraciones se estiman violatorias de derechos humanos, pues


tal como lo hace valer el impetrante del amparo, conforme a la línea jurispruden­
cial que ha sustentado la Suprema Corte de Justicia de la Nación, obligatoria para
este tribunal constitucional, en estrecha vinculación con la naturaleza de la insti­
tución de la caducidad de la instancia y el principio dispositivo, se justificaba la
inaplicabilidad del artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado
de Veracruz de Ignacio de la Llave, en la parte que establece una condicionante
para que opere la mencionada figura, consistente en que estén emplazados
todos los demandados en el procedimien­to, en tanto contraviene el esquema
normativo vigente.

24. Como punto de partida, conviene establecer que atendiendo al contexto


vigente de protección de derechos humanos, de conformidad con los artícu­los 1o.
y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Sala respon­
sable se encontraba facultada para ejercer el control difuso de convencionalidad,
consistente en comparar mediante la cláusula de interpretación conforme, la
norma secundaria cuestionada frente a los postulados constitucionales y conven­
cionales estimados transgredidos, y de encontrar que aquélla se contraponía con
éstos, inaplicar la ley ordinaria dando preferencia a los derechos humanos conte­
nidos en la Carta Magna y en los tratados internacionales.

25. Ello es así, puesto que el disidente destacó en sus agravios de apela­
ción las razones por la que se justificaba la caducidad de la instancia, acorde
al marco legal, constitucional y línea de pensamien­to jurisprudencial desarrollado

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4801


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que desde su perspectiva había


superado la interpretación de tesis que hizo el juzgador de origen, por lo que debía
advertirse la violación a derechos humanos.

26. Es relevante lo señalado, en virtud de que el sistema jurídico mexicano


sufrió modificación a raíz de la interpretación efectuada por la Suprema Corte
de Justicia de la Nación en el expediente varios 912/2010. De tal suerte que el
modelo de control constitucional actual adoptó, junto con la forma concentrada
–propia de los tribunales de la Federación– la modalidad difusa. Ahora, cualquier
órgano jurisdiccional del país puede, en ejercicio de su potestad y de manera
oficiosa, inaplicar leyes que considere contrarias a la Constitución General o a
los tratados internacionales relacionados con los derechos humanos.

27. Por tanto, aun cuando no puede hacer declaratorias de inconstituciona­


lidad y expulsar del ordenamien­to normas generales, sí puede considerar en los
casos concretos los argumentos donde se aduce que algún acto o norma vulnera
esos derechos fundamentales. Esta consideración se adecua a los parámetros esta­
blecidos en la tesis aislada P. LXVII/2011 (9a.), emitida por el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, de rubro: "CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX
OFFICIO EN UN MODELO DE CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD."

28. Sirve de apoyo a lo expuesto, por su idea jurídica y en lo conducente, la


tesis de jurisprudencia pronunciada por este Tribunal Colegiado de Circuito, que
dispone:

"Registro digital: 2003522


"Décima Época
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Materia: Común
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XX, Tomo
2, mayo de 2013
"Página: 1106
"Tesis: VII.2o.C. J/3 (10a.)
"Tipo: Jurisprudencia

"CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO. LOS TRIBUNALES DE


ALZADA ESTÁN OBLIGADOS A RESPONDER DENTRO DEL ÁMBITO DE SU COM­

4802 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

PETENCIA LOS AGRAVIOS RELATIVOS A LA VIOLACIÓN DE PRECEPTOS


CONSTITUCIONALES. El sistema jurídico mexicano sufrió modificación a raíz de
la interpretación efectuada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el
expediente varios 912/2010, publicado en el Semanario Judicial de la Federa­
ción y su Gaceta, Décima Época, Libro I, Tomo 1, octubre de 2011, página 313.
El modelo de control constitucional actual adoptó, junto con la forma concentrada
–propia de los tribunales de la Federación– la modalidad difusa. Ahora, cualquier
órgano jurisdiccional del país puede, en ejercicio de su potestad y de manera
oficiosa, inaplicar leyes que considere contrarias a la Constitución o a los trata­
dos internacionales relacionados con los derechos humanos. Por tanto, aun
cuando no puede hacer declaratorias de inconstitucionalidad y expulsar del
orde­namien­to normas generales, sí puede considerar en los casos concretos los
argumentos donde se aduce que algún acto o norma vulnera esos derechos fun­
damentales. Esta consideración se adecua a los parámetros establecidos en la
tesis P. LXVII/2011 (9a.), consultable en la página 535 del Libro III, Tomo 1, diciem­
bre de 2011, Décima Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
de rubro: ‘CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO EN UN MODELO DE
CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD.’. Por tanto, actualmente ya no
encuentra respaldo legal la respuesta que los tribunales de alzada dan a los agra­
vios de apelación cuando sostienen que no pueden atender planteamien­tos
relativos a la violación de preceptos constitucionales."

29. Desde esa perspectiva, adverso a lo aducido por la Sala responsable,


aun cuando el ordenamien­to del Estado de Veracruz establezca una disposición
expresa en determinado sentido, ello es insuficiente para proceder en automático
a su aplicación, cuando ello se torna transgresor de derechos humanos, máxime
que –se insiste– el disidente destacó en sus agravios de apelación las razones
por las que se justificaba la caducidad de la instancia, acorde al marco legal,
constitucional y línea de pensamien­to jurisprudencial de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, que desde su perspectiva había superado la interpretación
de tesis que hizo el juzgador de origen por lo que debía advertirse la violación
a derechos humanos.

30. Esto es, expuso las razones por las cuales se justificaba la caducidad
de la instancia aun cuando no se hubiere efectuado el emplazamien­to del deman­
dado, conforme a las mencionadas prerrogativas vigentes.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4803


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

31. En ese sentido, este Tribunal Colegiado de Circuito coincide con los
argumentos vertidos por el quejoso en esta instancia de derechos fundamentales,
en tanto se justificaba la inaplicación de la porción normativa prevista en el penúl­
timo párrafo del artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado
de Veracruz de Ignacio de la Llave, que establece: "... La caducidad de la ins­
tancia sólo opera en los juicios, siempre y cuando hayan sido emplazados todos
los demandados ...", atento a las razones y fundamentos jurídicos que se expon­
drán a continuación.

32. El artícu­lo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexica­


nos, interpretado de forma armónica con el artícu­lo 1o. del aludido Ordenamien­to
Fundamental, establece el derecho humano de acceso a la impartición de justicia,
que se integra, a su vez, por los principios de justicia pronta, completa, imparcial
y gratuita.

33. Existen diversas especies de garantías o mecanismos tendentes a hacer


efectiva su protección, previstas en los artícu­los 8, numeral 1 y 25 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. Tales garantías subyacen en el dere­cho
fundamental de acceso a la justicia y detallan sus alcances en cuanto establecen
lo siguiente:

34. I. El derecho de toda persona a ser oída con las debidas garantías y dentro
de un plazo razonable, por un Juez o tribunal competente, independiente e impar­
cial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier
acusación penal formulada contra ella o para la determinación de sus derechos
y obligaciones del orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter;

35. II. La existencia de un recurso judicial efectivo contra actos que violen
derechos fundamentales;

36. III. El requisito de que sea la autoridad competente prevista por el respec­
tivo sistema legal quien decida sobre los derechos de toda persona que lo
interponga;

37. IV. El desarrollo de las posibilidades del recurso judicial; y,

4804 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

38. V. El cumplimien­to, por las autoridades competentes, de toda decisión


en que se haya estimado procedente el recurso.

39. Los preceptos mencionados deben interpretarse de manera sistemática,


a fin de hacer valer para los gobernados, atento al principio pro persona, la inter­
pretación más favorable que les permita el más amplio acceso a la impartición
de justicia.

40. Por cuanto hace al concepto de plazo razonable para resolver, es ilustra­
tivo el criterio emitido por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa
del Primer Circuito, cuyos datos de localización, rubro y texto son:

"Registro digital: 2002350


"Décima Época
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Materias: Constitucional y Común
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XV, Tomo
2, diciembre de 2012
"Página: 1452
"Tesis: I.4o.A.4 K (10a.)
"Tipo: Aislada

"PLAZO RAZONABLE PARA RESOLVER. CONCEPTO Y ELEMENTOS QUE


LO INTEGRAN A LA LUZ DEL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS
HUMANOS. En relación con el concepto de demora o dilación injustificada en la
resolución de los asuntos, el artícu­lo 8, numeral 1, de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, coincidente en lo sustancial con el artícu­lo 6 del
Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Liber­
tades Fundamentales, establece que los tribunales deben resolver los asuntos
sometidos a su conocimien­to dentro de un plazo razonable, como uno de los ele­
mentos del debido proceso; aspecto sobre el cual la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, considerando lo expuesto por el Tribunal Europeo de Dere­
chos Humanos, ha establecido cuatro elementos o parámetros para medir la
razonabilidad del plazo en que se desarrolla un proceso: a) la complejidad del
asunto; b) la actividad procesal del interesado; c) la conducta de las autoridades
judiciales; y, d) la afectación generada en la situación jurídica de la persona invo­

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4805


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

lucrada en el proceso. Además de los elementos descritos, el último de los tri­


bunales internacionales mencionados también ha empleado para determinar la
razonabilidad del plazo, el conjunto de actos relativos a su trámite, lo que ha
denominado como el ‘análisis global del procedimien­to’, y consiste en analizar
el caso sometido a litigio de acuerdo a las particularidades que representa, para
determinar si un transcurso excesivo de tiempo resulta justificado o no. Por tanto,
para precisar el ‘plazo razonable’ en la resolución de los asuntos, debe atenderse
al caso particular y ponderar los elementos descritos, conforme a criterios de nor­
malidad, razonabilidad, proporcionalidad y necesidad, para emitir un juicio sobre
si en el caso concreto se ha incurrido en una dilación o retardo injustificado, ya
que una demora prolongada, sin justificación, puede constituir, por sí misma, una
violación a las garantías judiciales contenidas tanto en los aludidos artícu­los
como en el numeral 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexica­
nos, por lo que el concepto de ‘plazo razonable’ debe concebirse como uno de los
derechos mínimos de los justiciables y, correlativamente, como uno de los debe­
res más intensos del juzgador, y no se vincula a una cuestión meramente cuantita­
tiva, sino fundamentalmente cualitativa, de modo que el método para determinar
el cumplimien­to o no por parte del Estado del deber de resolver el conflicto en
su jurisdicción en un tiempo razonable, se traduce en un examen de sentido
común y sensata apreciación en cada caso concreto."

41. De acuerdo con lo anterior, el plazo razonable para resolver no se vincula


a una cuestión meramente cuantitativa, es decir, sólo del tiempo que ha llevado
el desarrollo y conclusión de la controversia, sino que implica un análisis cuali­
tativo, o sea un examen de los elementos o parámetros que influyen para medir
la razonabilidad del plazo en que se desarrolla un proceso, entre los cuales se
destaca para nuestro análisis el segundo de ellos, que se refiere a la actividad
procesal del interesado, en tanto que exige de éste un seguimien­to diligente y
responsable al proceso iniciado para su expedita resolución.

42. Esto cobra especial relevancia en los juicios de carácter privado, donde
rige el principio dispositivo, mismo que tiene diversas aplicaciones, como que:
a) el proceso no se inicie hasta en tanto no se presente la demanda de la parte
interesada; b) el Juez no puede resolver otras cuestiones que no fueron plantea­
das en la demanda; c) las partes puedan poner fin al procedimien­to, ya sea
mediante desistimien­to, conciliación o transacción; y, d) las partes puedan re­

4806 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

nunciar a sus derechos procesales; principio que se traduce en que el ejercicio


de la acción, su desarrollo a través del proceso, los límites mismos de la acción y
la propia actividad del Juez, se regulan por la voluntad de las partes contendien­
tes, toda vez que son ellas las dueñas del derecho sustancial en dispu­ta y, en
consecuencia, les corresponde exclusivamente a ellas tanto la iniciación como el
desarrollo del proceso, con las limitantes válidas que establezca la propia ley.

43. En orden con lo expuesto, es de señalarse que el respeto a los derechos


humanos, en el caso el derecho a recibir justicia pronta y en un plazo razonable,
no debe supeditarse a requisitos legales innecesarios, excesivos, ni carentes de
razonabilidad o proporcionalidad.

44. Resulta aplicable al caso, por su sentido jurídico y en lo conducente, la


siguiente jurisprudencia, que establece:

"Registro digital: 2003521


"Décima Época
"Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
"Materia: Común
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Libro XX, Tomo
2, mayo de 2013
"Página: 1093
"Tesis: VI.3o.(II Región) J/3 (10a.)
"Tipo: Jurisprudencia

"CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO EN MATERIA DE DERE­


CHOS HUMANOS. CUANDO LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO
ADVIERTAN QUE EL RESPETO A LOS DERECHOS Y LIBERTADES DE ACCESO
A LA JUSTICIA, GARANTÍA DE AUDIENCIA Y TUTELA JURISDICCIONAL SE
SUPEDITÓ A REQUISITOS INNECESARIOS, EXCESIVOS, CARENTES DE RAZO­
NABILIDAD O PROPORCIONALIDAD, EN EJERCICIO DE AQUÉL, DEBEN ANALI­
ZAR PREPONDERANTEMENTE TAL CIRCUNSTANCIA, AUN CUANDO NO EXISTA
CONCEPTO DE VIOLACIÓN O AGRAVIO AL RESPECTO. De conformidad con
los artícu­los 1o. y 103 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexica­
nos, los órganos jurisdiccionales se encuentran legalmente vinculados a ejercer,
ex officio, el control de convencionalidad en sede interna, lo cual implica la

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4807


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

obligación de velar no sólo por los derechos humanos contenidos en los instru­
mentos internacionales firmados por el Estado Mexicano, sino también por los
establecidos en la Constitución Federal, adoptando la interpretación más favo­
rable conforme al principio pro persona. Así, deben proteger cabalmente, entre
otros, los derechos y libertades de acceso a la justicia, garantía de audiencia y
tutela jurisdiccional, acorde con los artícu­los 8, numeral 1 y 25 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los preceptos 14 y 17 de
la Constitución General de la República. Ahora bien, si la tutela jurisdiccional se
ha definido como el derecho de toda persona para acceder de manera expedita
a tribunales independientes e imparciales para plantear sus pretensiones o defen­
derse de ellas, con el objeto de que mediante la sustanciación de un proceso
donde se respeten ciertas formalidades se emita la resolución que decida la
cuestión planteada y, en su caso, se ejecuten las decisiones, es evidente que
el respeto a esos derechos y libertades no debe supeditarse a requisitos innece­
sarios, excesivos, carentes de razonabilidad o proporcionalidad; por ello, cuando
los Tribunales Colegiados de Circuito adviertan tal circunstancia, deben analizarla
preponderantemente, en ejercicio del control de convencionalidad, con la finali­
dad de proteger y garantizar los derechos humanos, aun cuando no exista con­
cepto de violación o agravio al respecto."

45. Bajo este panorama jurídico, debe analizarse ahora si se justifica o no


la inaplicación de la condición relativa a que para correr el término de la caduci­
dad en materia civil deben estar emplazados todos los demandados, ello a la luz
de un examen de proporcionalidad material; esto es, implica revisar si la porción
normativa prevista en la legislación ordinaria local es necesaria, si persigue una
finalidad constitucionalmente legítima y si es razonable y ponderable en una socie­
dad democrática.

46. A criterio de este Tribunal Colegiado de Circuito el artícu­lo 11 del Código


de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, en
la porción normativa que establece: "... La caducidad de la instancia sólo opera
en los juicios, siempre y cuando hayan sido emplazados todos los demanda­
dos ..."; no es acorde con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
ni al tratado internacional en cita, además, es contraria a la línea jurisprudencial
que al efecto ha desarrollado la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

4808 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

47. En primer lugar, no hay racionalidad en que la falta de emplazamien­to


a los demandados impida que opere la caducidad de la instancia.

48. Se afirma ello, porque ya nuestro Máximo Tribunal de la Nación estableció


en criterio firme que la inactividad procesal de la parte actora puede actualizarse
desde el dictado del primer auto a partir de la presentación de la demanda,
aunque no se haya emplazado a la parte reo, pues estimó que aun cuando sea
verdad que ésta todavía no está sujeta a seguir el procedimien­to, no pueden
dejarse vivos y al arbitrio de la actora los juicios, que quedarían paralizados de
no darse la caducidad de la instancia.

49. También señaló la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la contra­


dicción de tesis 24/2009, que en nada afecta los derechos del demandado que no
se le emplace a juicio, pues a quien se pretende sancionar es a la actora quien
abandonó el juicio, pero se le deja abierto su derecho para accionar uno nuevo
siempre que esté dentro del plazo legal que la ley contempla para ello.

50. En este sentido, la condición de que se encuentren emplazados los


demandados establecida por la norma legal sujeta a estudio, no es un elemento
objetivo que defina a la caducidad de la instancia, por lo que no puede excluirse
ese periodo para impedir que se actualice ésta.

51. Máxime que de conformidad con el artícu­lo 211, fracción II, del Código
de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave,
uno de los efectos de la presentación de la demanda es señalar el principio de
la instancia, sin sujetarla a ningún otro evento posterior.

52. De observarse sin mayor rigor el dispositivo analizado, esto es, proceder
de la manera en que lo concluyó la Sala responsable, incluso, originaría la perpe­
tuidad de los juicios porque al no emplazarse a alguno de los demandados no
podría correr el término de la caducidad de la instancia, cuando precisamente
tal figura tiene como finalidad esencial el que no se acumulen de manera indefi­
nida los negocios en los tribunales, estableciéndose una sanción para las partes
que abandonan el ejercicio de su acción procesal durante el tiempo que esta­
blece la ley.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4809


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

53. De modo que, por principio, resulta obligatorio para la parte actora el pro­
mover lo conducente a fin de impulsar el procedimien­to, para impedir que trans­
curra el término en que por inactividad suya podría incurrir en la caducidad de
la instancia.

54. Esa sanción procesal, también busca definir la situación jurídica de los
demandados que –en su caso– hayan ocurrido al juicio, quienes, a consecuen­
cia de la ley ordinaria en la porción examinada, permanecerían en la incertidum­
bre por la mera voluntad del actor cuando aquéllos no tienen por qué resentir la
indiferencia y desinterés de éste en seguir el proceso.

55. Así, la norma cuestionada permite en su sentido literal un periodo de


apatía del actor, quien se encuentra libre de sanción en virtud de un supuesto
fáctico que no guarda correspondencia con su obligación de proseguir el juicio,
ya que la parte actora una vez presentada y admitida su demanda, se encuentra
en aptitud de impulsar el procedimien­to, solicitando al Juez que se emplace a
la parte demandada, por ser la interesada en que se continúe y resuelva la con­
troversia planteada.

56. Por todo ello, incluso, la consecuencia material del señalado dispositivo
legal implicaría hacer nugatorio a los reos que hayan sobrevenido al juicio su
derecho a que se resuelva en un plazo razonable la controversia a la que fueron
llamados, pues se excluye de la figura de la caducidad de la instancia, sin suje­
ción a un término, el periodo que transcurre entre la presentación de la demanda y
la citación a juicio de todos los demandados. Se tolera pues la pasividad del actor
en una fase cuyo desarrollo no requiere de la presencia de sus adversarios.

57. En suma, esta disposición legal permite que se prolongue innecesaria­


mente un juicio, trayendo como resultado, por un lado, la no liberación a los
órganos jurisdiccionales de un juicio en el que la parte que lo inició perdió todo
interés en el mismo y, por el otro, la parálisis de juicios que por cuestiones impu­
tables al actor no se pueden resolver en lo principal, en perjuicio de los deman­
dados que, en su caso, hayan acudido a defenderse y a quienes no puede
definirse su situación jurídica por causa atribuible a su contraparte.

58. Cabe recordar que la caducidad de la instancia es de estricto orden


público porque la sociedad y el Estado están interesados en que los litigios no

4810 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

se encuentren paralizados indefinidamente, y porque los intereses de los particu­


lares a este respecto están supeditados a los generales de la colectividad, razón
por la cual la perención de la instancia ni es renunciable, ni puede ser materia de
convenio entre los interesados, además de que el Juez podrá decretarla de oficio.

59. La caducidad de la instancia no se produce hasta el momento en que


el órgano jurisdiccional la decrete, sino que opera desde el momento en que se
cumple el periodo de tiempo fijado, sin que durante el mismo las partes o una
de ellas hubieren impulsado el procedimien­to.

60. Dicho en otras palabras, la calificación de que la caducidad de la ins­


tancia opera de pleno derecho, se da no porque lo establezca expresamente el
precepto legal que la rige, sino porque esta institución procesal se surte por
mandato de ley, inmediatamente que se dan los elementos fácticos señalados
como hipótesis normativa, y la resolución judicial que eventualmente se emita al
respecto, será en todo caso una resolución declarativa y no constitutiva; esto
es, la declaración judicial no es elemento constitutivo de la caducidad de la
instancia.

61. Tan es así que la instancia se considerará extinguida desde el momento


en que transcurrió el término fijado por ley, y no hasta que se dicte la respectiva
resolución y que, aun en el caso de que con posterioridad al término de la cadu­
cidad de la instancia, las partes o el Juez impulsen el procedimien­to, ello no
impide que se decrete la caducidad de la instancia; máxime si se toma en cuen­
ta que la caducidad se considera como una preclusión máxima en tanto que se
constituye en la pérdida de todos los derechos procesales por la inactivi­dad de las
partes o una de ellas, una vez que transcurre el plazo de ciento ochenta días
naturales que la ley procesal civil local señala.

62. Por otro lado, se advierte que tampoco es necesaria la medida de que
se trata, pues si bien la restricción de que no opere la caducidad de la instancia
hasta en tanto se emplace a todos los demandados fue impuesta por el legisla­
dor local, ello no constituye un motivo válido para evitar que opere la sanción en
comento, dado que el emplazamien­to a la parte demandada sólo se estima
indis­pensable para integrar la litis, pero no para que quede suspendido o inte­
rrumpido el procedimien­to.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4811


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

63. Asimismo, no puede concebirse válida la exclusión de ese periodo (el


plazo que corre entre la presentación de la demanda y hasta el momento en que
se emplace a todos los demandados) a efecto de impedir la consumación de la
caducidad de la instancia, desde el aspecto de la proporcionalidad en sentido
estricto.

64. Efectivamente, la privación del derecho de los demandados que sí


acudieron a juicio, a que se defina su situación jurídica en un plazo razonable,
frente a la mínima afectación que se pudiere producir a la actora por inobservar
un requisito legal dogmático, no guarda concordancia ni equivalencia, pues ya
se dijo que la caducidad de la instancia no se vincula con la integración de la
litis, que es la razón legislativa subyacente para el establecimien­to de tal salve­
dad legal.

65. Expuesto en otros términos, sería absurdo preferir un requisito legal que
no responde a la naturaleza misma de la caducidad de la instancia, frente al
derecho humano de la parte demandada que ocurrió al litigio a que se le admi­
nistre justicia pronta, completa e imparcial.

66. De ahí que se insista en que el aludido artícu­lo 11, en la porción que se
analiza, implica hacer ilusorio el derecho humano de que se habla, cuando no
existe razón, ni proporción que valide esa medida; cuanto más que, como vimos,
uno de los elementos a tomar en consideración para definir si hay demora o
retardo injustificado en las resoluciones judiciales lo constituye precisamente la
actividad procesal del interesado o enjuiciante.

67. En ese sentido, si la caducidad de la instancia surge como una sanción


adjetiva que se impone a las partes, primordialmente a la actora, por su desin­
terés o mera inactividad procesal, entonces se puede actualizar en forma indi­
vidual antes de que se formalice la litis (previo al emplazamien­to de la parte reo),
lo que responde a la finalidad expresada de que no se perpetúen los juicios y
proporciona, a su vez, seguridad jurídica a los sujetos que hayan acudido a la
controversia.

68. Por ello, la falta de citación a juicio a través del emplazamien­to a todos
los demandados, de ninguna manera puede relevar al enjuiciante de impulsar y
mantener activo el proceso civil, para evitar que caduque la instancia.

4812 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

69. En congruencia con lo expuesto, el numeral objeto de estudio, en la por­


ción examinada, vulnera el derecho humano de acceso a la impartición de justicia
consagrado por el artícu­lo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que se integra, a su vez, por los principios de justicia pronta, completa,
imparcial y gratuita, por ende, se justificaba su inaplicación en el caso concreto.

70. Cobra especial relevancia a lo expuesto, la circunstancia de que el


ahora quejoso, tanto en su escrito de contestación a la demanda, como en sus
agravios de apelación, respectivamente, estimó actualizada la caducidad de la
instancia, sobre la base que, de actuaciones y del Portal Electrónico del Poder
Judicial del Estado de Veracruz, se ponía de manifiesto que la parte actora dejó
de actuar e impulsar el procedimien­to desde el cinco de noviembre de dos mil
diecinueve, hasta el dieciocho de mayo de dos mil veintiuno, por lo que, a su
criterio, transcurrió en exceso un periodo mayor a los ciento ochenta días pre­
vistos normativamente para que se decretara la caducidad de la instancia, deri­
vado de la inactividad procesal en que incurrió su contraparte.

71. En ese orden de ideas, la determinación adoptada en esta ejecutoria de


amparo, es coincidente con las premisas que al efecto ha sustentado mediante
jurisprudencia la Suprema Corte de Justicia de la Nación, obligatorias para este tri­
bunal federal, en torno a que la caducidad de la instancia opera en cualquier
momento, sin necesidad de que haya sido emplazado el demandado, pues este
requisito sólo es necesario para fijar la litis.

72. Lo anterior pues el Máximo Tribunal del País, para llegar a dicha con­
clusión, consideró que la garantía de acceso a la justicia no es un beneficio para el
particular, sino un derecho del gobernado para que se le administre justicia
dentro de los plazos y términos que fijen las leyes, con la obligación correlativa de
que aquél cumpla con los requisitos exigidos por la ley, de manera que a pesar
de que la voluntad de las partes es la que impera, ésta siempre está supeditada
a lo dispuesto por las leyes procesales.

73. En ese sentido, estableció que el reflejo del principio dispositivo con­
sistente en que el ejercicio de la acción, su desarrollo a través del proceso, sus
límites y la actividad del Juez, se regulan por la voluntad de las partes conten-
dien­tes, no viola el artícu­lo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4813


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Mexi­canos, porque no se impide el acceso a la impartición de justicia, pues no


coarta el derecho de la parte actora de acudir a los tribunales para resolver un
caso concreto.

74. Sobre esa base, concluyó que si bien corresponde a la autoridad judi­
cial emplazar a la parte demandada a efecto de hacerle saber que se ha instau­
rado un juicio en su contra, en caso de que dicha notificación no haya ocurrido,
la parte actora puede impulsar el procedimien­to, solicitando al Juez que ordene
el emplazamien­to al demandado con el fin de que no opere la caducidad de la
instancia, por lo que en el supuesto de que ésta se actualice, únicamente es impu­­
table a la actora, en virtud de que es la interesada en que se resuelva la contro­
versia planteada.

75. Tiene sustento lo expuesto en las jurisprudencias de la Primera Sala de


la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización, rubro y
texto son:

"Registro digital: 184348


"Novena Época
"Instancia: Primera Sala
"Materia: Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XVII, mayo
de 2003
"Página: 149
"Tesis: 1a./J. 22/2003
"Tipo: Jurisprudencia

"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. OPERA DESDE


EL PRIMER AUTO QUE SE DICTE EN EL JUICIO AUNQUE NO SE HAYA EMPLA­
ZADO AL DEMANDADO. El artícu­lo 1076 del Código de Comercio señala que
la caducidad de la instancia operará de pleno derecho cualquiera que sea el
estado del juicio, desde el primer auto que se dicte en el mismo y hasta la cita­
ción para oír sentencia, cuando hayan transcurrido ciento veinte días contados
a partir del día siguiente a aquel en que surtió efectos la notificación de la última
resolución judicial dictada, y que no hubiere promoción de cualquiera de las
partes, dando impulso al procedimien­to para su trámite, solicitando la continua­

4814 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

ción para la conclusión del mismo. La expresión ‘cualquiera que sea el estado
del juicio, desde el primer auto que se dicte en el mismo’, indudablemente atañe
a cualquier momento procesal dentro de una instancia, la cual da inicio con
la presentación de la demanda; por lo que es evidente que la caducidad de la
instancia puede operar desde el primer auto que se dicte en ésta, y no a partir de
que se emplace al demandado, pues ningún dispositivo de la legislación mer­
cantil exige esa actuación procesal para que opere esta figura, ya que en todo caso,
ese requisito será necesario para la integración de la litis, pero la falta de ésta,
de manera alguna releva al actor de mantener viva la instancia."

"Registro digital: 174785


"Novena Época
"Instancia: Primera Sala
"Materias: Constitucional y Civil
"Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXIV, julio
de 2006
"Página: 17
"Tesis: 1a./J. 27/2006
"Tipo: Jurisprudencia

"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. EL NUMERAL


1076 DEL CÓDIGO DE COMERCIO QUE AUTORIZA A DECRETARLA AUN
CUANDO NO SE HAYA PRACTICADO EL EMPLAZAMIENTO, NO VIOLA EL AR­
TÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXI­
CANOS. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la
jurisprudencia 1a./J. 22/2003, publicada en el Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Novena Época, Tomo XVII, mayo de 2003, página 149, con el rubro:
‘CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. OPERA DESDE EL
PRIMER AUTO QUE SE DICTE EN EL JUICIO AUNQUE NO SE HAYA EMPLA­
ZADO AL DEMANDADO.’, sostuvo que el artícu­lo 1076 del Código de Comercio
establece que la caducidad de la instancia opera de pleno derecho una vez
que transcurran ciento veinte días de inactividad procesal, desde el primer auto que
se dicte en el juicio y hasta la citación para oír sentencia, por lo que dicha figura
opera en cualquier momento de éste, sin necesidad de que haya sido emplazado
el demandado, pues este requisito sólo es necesario para fijar la litis. En ese
orden de ideas y tomando en consideración que la garantía de acceso a la jus­

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4815


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

ticia no es un beneficio para el particular, sino un derecho del gobernado para


que se le administre justicia dentro de los plazos y términos que fijen las leyes,
con la obligación correlativa de que aquél cumpla con los requisitos exigidos por
la ley, de manera que a pesar de que la voluntad de las partes es la que impera
en los juicios mercantiles, ésta siempre está supeditada a lo dispuesto por las
leyes procesales, se concluye que el indicado artícu­lo 1076 que constituye un
reflejo del principio dispositivo consistente en que el ejercicio de la acción, su
desarrollo a través del proceso, sus límites y la actividad del Juez, se regulan
por la voluntad de las partes contendientes, no viola el artícu­lo 17 de la Consti­
tución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Ello es así porque el citado
artícu­lo 1076 no impide el acceso a la impartición de justicia, pues no coarta el
derecho de la parte actora de acudir a los tribunales para resolver un caso con­
creto, y si bien corresponde a la autoridad judicial emplazar a la parte deman­
dada a efecto de hacerle saber que se ha instaurado un juicio en su contra, en
caso de que dicha notificación no haya ocurrido, la parte actora puede impulsar
el procedimien­to, solicitando al Juez que ordene el emplazamien­to al demandado
con el fin de que no opere la caducidad de la instancia, por lo que en el supuesto
de que ésta se actualice, únicamente es impu­table a la actora, en virtud de que
es la interesada en que se resuelva la controversia planteada."

76. No obsta a lo decidido que tales jurisprudencias interpretaran hipótesis


derivadas de la materia mercantil, toda vez que las premisas fundamentales que
plasmó el Máximo Tribunal de la Nación para arribar a la emisión de esos crite­
rios, guardan plena identidad con la naturaleza de la figura de la caducidad de la
instancia, principio dispositivo, finalidades esenciales de diligencia en el proce­
dimien­to, salvaguarda de derechos fundamentales, en vinculación con prerroga­
tivas constitucionales y convencionales.

77. Con mayor razón, se estima que prevalecen las mencionadas razones,
puesto que en dos mil catorce, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación se pronunció de manera específica y similar en torno a la caduci­
dad de la instancia en materia civil, concluyendo que la disposición procesal
civil del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, que señalaba que el cómputo
del plazo para que operara aquella figura iniciaba después de emplazar a la
parte demandada, vulneraba los principios de seguridad jurídica y de acceso a
la justicia pronta y expedita.

4816 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

78. Ello, puesto que el establecimien­to de la caducidad de la instancia, como


consecuencia del incumplimien­to de la carga del impulso procesal, encontraba
sustento en los principios de seguridad jurídica y de la administración de justicia
pronta y expedita contenidos, respectivamente, en los artícu­los 16 y 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que los actos que
integran el procedimien­to judicial, tanto a cargo de las partes como del órgano juris­
diccional, deben sujetarse a plazos o términos, y no podían prolongarse indefini­
damente, lo cual se advertía del propio artícu­lo 17 de la Ley Fundamental.

79. Consecuentemente, el mencionado Código de Procedimien­tos Civiles


para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave que hacía alusión a que el
cómputo del plazo para que operara la caducidad de la instancia iniciaba des­
pués de emplazar a la parte demandada, vulneraba los citados principios, en
tanto no se justificaba que el actor, en un juicio civil, tuviera un plazo ilimitado
para cumplir con las cargas procesales que le correspondían, anteriores al acto
de emplazamien­to de la enjuiciada.

80. Lo anterior, destacó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, procedía


en aquellos juicios en los que se ventilaran derechos particulares y, por consi­
guiente, disponibles de forma que su resolución afectaba, por lo general, exclu­
sivamente a los intereses particulares de las partes en contienda.

81. Encuentran apoyo tales premisas, en las tesis de la Primera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos datos de localización, rubro y texto
establecen:

"Registro digital: 2005617


"Décima Época
"Instancia: Primera Sala
"Materias: Constitucional y Civil
"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 3, Tomo I,
febrero de 2014
"Página: 633
"Tesis: 1a. LXI/2014 (10a.)
"Tipo: Aislada

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4817


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL. EL ARTÍCULO 137 BIS


DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL DISTRITO FEDERAL,
VIGENTE EN 2008, QUE PREVEÍA QUE EL CÓMPUTO DEL PLAZO PARA QUE
OPERE AQUELLA FIGURA INICIA DESPUÉS DE EMPLAZAR A LA DEMANDADA,
VULNERA LOS PRINCIPIOS DE SEGURIDAD JURÍDICA Y DE ACCESO A LA
JUSTICIA PRONTA Y EXPEDITA. La caducidad es una institución procesal de
interés público, acogida por nuestro derecho con el propósito de dar estabilidad
y firmeza a los negocios, disipar incertidumbres del pasado y poner fin a la inde­ci­
sión de los derechos. En ese sentido, dicha figura es una forma extraordinaria de
terminación del proceso por la inactividad procesal de una o ambas partes, que
deriva en una sanción por el abandono de la instancia, para evitar que un juicio
esté pendiente indefinidamente, y cuya consecuencia principal es la extinción
de la instancia, no de la acción. Así, el establecimien­to de la caducidad, como
consecuencia del incumplimien­to de la carga del impulso procesal, encuentra
sustento en los principios de seguridad jurídica y de la administración de justicia
pronta y expedita contenidos, respectivamente, en los artícu­los 16 y 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que los actos que
integran el procedimien­to judicial, tanto a cargo de las partes como del órgano
jurisdiccional, deben sujetarse a plazos o términos, y no pueden prolongarse
indefinidamente, lo cual se advierte del propio artícu­lo 17 constitucional. Conse­
cuentemente, el artícu­lo 137 Bis del Código de Procedimien­tos Civiles para el
Distrito Federal, vigente en 2008, que preveía que el cómputo del plazo para que
opere la caducidad de la instancia inicia después de emplazar a la demandada,
vulnera los citados principios, pues no se justifica que el actor, en un juicio civil,
tenga un plazo ilimitado para cumplir con las cargas procesales que le corres­
ponden, anteriores al acto de emplazamien­to de la demandada. Máxime, que la
caducidad de la instancia procede en aquellos juicios en los que se ventilan dere­
chos particulares y, por consiguiente, disponibles, de forma que su resolución
afecta, por lo general, exclusivamente a los intereses particulares de las partes
en contienda."

"Registro digital: 2005618


"Décima Época
"Instancia: Primera Sala
"Materias: Constitucional y Civil

4818 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

"Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 3, Tomo I,


febrero de 2014
"Página: 634
"Tesis: 1a. LXII/2014 (10a.)
"Tipo: Aislada

"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL. LA POSIBILIDAD DE


QUE PUEDA ACTUALIZARSE DICHA FIGURA ANTES DE QUE SEA EMPLAZADO
EL DEMANDADO, NO IMPLICA UNA AFECTACIÓN A SUS DERECHOS DE AUDIEN­
CIA Y ACCESO A LA JUSTICIA (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL VIGENTE
EN 2008). Si bien es cierto que la falta de emplazamien­to afecta los derechos
de audiencia y de acceso a la justicia del demandado que es condenado en un
juicio al cual no compareció por virtud de un indebido emplazamien­to, no puede
decirse lo mismo respecto de quien no fue emplazado debido a que el juicio
se extinguió antes de que se integrara la relación procesal. Así, en este último
supuesto, el demandado no sufrió afectación alguna en sus derechos de audiencia
o de debido proceso, ni de defensa, aun cuando no haya sido emplazado, porque
el juicio o la instancia terminó antes de que fuera llamado a éste, de forma que per­
manece en la misma situación en que se encontraba antes de presentarse la
demanda en su contra. Ahora bien, quien en todo caso sufre la afectación por
la declaración de caducidad antes de efectuarse el emplazamien­to es la actora,
quien sí tenía conocimien­to del juicio, pues fue quien lo promovió, y también quien
no tuvo el cuidado de mantener viva la instancia durante los ciento veinte días
que prevé el artícu­lo 137 Bis del Código de Procedimien­tos Civiles para el Dis­
trito Federal, vigente en 2008, motivo por el cual, la ley sanciona dicho descuido
con la extinción de la instancia, mas no de la acción, por lo que puede promover
otro juicio si así lo desea."

82. Conviene precisar que las razones plasmadas con anterioridad, incluso,
son compatibles con el criterio adoptado por este tribunal constitucional al resol­
ver por unanimidad de votos el amparo directo **********, en sesión celebrada el
nueve de mayo de dos mil diecinueve, puesto que ahí se concluyó en un asunto
de naturaleza civil en el cual se interpretó el artícu­lo 11 del código adjetivo, que
literalmente señala lo siguiente: "(13) Por último, resulta infundado el agravio
referido en la letra A de esta sentencia, pues le corresponde a la parte actora

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4819


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

proporcionar toda la información necesaria para realizar el emplazamien­to a la


demandada, tal como nombre y domicilio; por lo que es responsabilidad del
actor el impulsar el procedimien­to cuando el órgano jurisdiccional tarda en llevar
a cabo las diligencias solicitadas, pues es al actor al que le interesa la resolución
del juicio.–(14) Esto, pues el principio dispositivo que rige en los procesos judi­
ciales, implica una obligación constante a la parte actora, a través del impulso
procesal, para que acredite su deseo de deducir un derecho mediante la reso­
lución del juicio; por tanto, si proporcionó el domicilio en donde podía ser em­
plazada su contraparte, también tenía la obligación de solicitar al órgano
jurisdiccional que realizara dicho emplazamien­to y no solamente esperar a que
se llevara a cabo tal diligencia.–(15) Por ende, si la parte actora en el juicio se
desentiende de dicha obligación y la deja en manos del órgano jurisdiccional
hasta que éste le informe lo relativo a dicha diligencia, y tal autoridad tarda más
allá del término de ciento ochenta días establecido en el párrafo tercero del
artícu­lo 11 del código adjetivo civil se configura la caducidad de la instancia por
inactividad procesal."

83. Así, tal como lo aduce el peticionario del amparo, deviene inconcuso
que la línea de pensamien­to actual de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
a la luz del esquema de derechos humanos ha sido clara, expresa y contundente
en torno a que la caducidad de la instancia debe operar, con entera indepen­
dencia de que no se haya practicado el emplazamien­to de la parte demandada,
puesto que los procedimien­tos no pueden prolongarse indefinidamente y a
potestad de la parte actora, razones por las que, además, es claro que las tesis
aisladas en que se apoyó la Sala responsable han sido superadas por el criterio
vigente del Más Alto Tribunal, lo cual como quedó visto, es acorde al criterio que
ha sustentado esta autoridad constitucional.

84. En tales condiciones, este Tribunal Colegiado de Circuito adopta el


criterio que encuentra sustento en los siguientes argumentos:

85. Hechos: Se reclamó la ejecución de la garantía hipotecaria constituida


sobre un inmueble y diversas prestaciones accesorias. La defensa se sustentó
en que se actualizaba la caducidad de la instancia, acorde al marco legal, cons­
titucional y línea de pensamien­to jurisprudencial vigente desarrollada por la

4820 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

Suprema Corte de Justicia de la Nación. La Sala responsable desestimó los


agravios del apelante, bajo el argumento de que el numeral 11 del Código de
Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz establecía una prohibición
expresa para decretar la caducidad de la instancia cuando aún no estuviera
emplazada la parte demandada.

86. Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que la


caducidad de la instancia en materia civil opera aun cuando la parte demandada
no haya sido emplazada, por tanto, se justifica la inaplicabilidad del artícu­lo 11 del
Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz en la parte que
establece una condicionante para que se actualice tal figura, consistente en
que estén emplazados todos los demandados en el procedimien­to, en tanto no per­
sigue una finalidad constitucionalmente legítima, razonable ni ponderable, ade­
más es contraria con la línea jurisprudencial vigente que al efecto ha desarrollado
la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

87. Justificación: Lo anterior, pues el artícu­lo 17 de la Constitución Federal,


interpretado de forma armónica con el numeral 1o. del aludido Ordenamien­to
Fundamental, establece el derecho humano de acceso a la impartición de justicia,
que se integra a su vez por los principios de justicia pronta, completa, imparcial
y gratuita. Existen diversas especies de garantías o mecanismos tendentes a
hacer efectiva su protección, previstos en los artícu­los 8, numeral 1 y 25 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. Los preceptos mencionados
deben interpretarse de manera sistemática, atento al principio pro persona y al
plazo razonable como elemento del debido proceso. Esto cobra especial rele­
vancia en los juicios de carácter privado, donde rige el principio dispositivo, que
se traduce en que el ejercicio de la acción, su desarrollo a través del proceso,
los límites mismos de la acción y la propia actividad del Juez, se regulan por la
voluntad de las partes contendientes. En orden con lo expuesto, es de señalarse
que el respeto a los derechos humanos, en el caso, el derecho a recibir justicia
pronta y en un plazo razonable no debe supeditarse a requisitos legales innece­
sarios, excesivos, ni carentes de razonabilidad o proporcionalidad. De acuerdo
con tales premisas, deviene inconcuso que la caducidad de la instancia en
materia civil opera aun cuando la parte demandada no haya sido emplazada a
juicio, por tanto, se justifica la inaplicabilidad del artícu­lo 11 del Código de

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4821


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz en la parte que establece una


condicionante para que se actualice tal figura consistente en que estén empla­
zados todos los demandados en el procedimien­to, en tanto no persigue una fina­
lidad constitucionalmente legítima, razonable ni ponderable y es contraria con
la línea jurisprudencial vigente que al efecto ha desarrollado la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, quien incluso ya estableció en criterio firme, enfocado a
la materia mercantil, que la inactividad procesal de la parte actora puede actua­
lizarse desde el dictado del primer auto a partir de la presentación de la demanda,
aunque no se haya emplazado a la parte reo, puesto que aun cuando sea verdad
que ésta todavía no está sujeta a seguir el procedimien­to, no pueden dejarse
vivos y al arbitrio de la actora los juicios, que quedarían paralizados de no darse la
caducidad de la instancia, en la inteligencia de que en nada afecta los derechos
del enjuiciado que no se le emplace a juicio, pues a quien se pretende sancionar
es a la actora quien abandonó el juicio, empero se le deja abierto su derecho para
accionar uno nuevo siempre que esté dentro del plazo legal que la ley contempla
para ello. De observarse sin mayor rigor el dispositivo analizado, incluso origi­
naría la perpetuidad de los juicios porque al no emplazarse a alguno de los
demandados no podría correr el término de caducidad, cuando precisamente
tal figura tiene como finalidad esencial el que no se acumulen de manera inde­
finida los negocios en los tribunales, estableciéndose una sanción para las partes
que abandonan el ejercicio de su acción procesal durante el tiempo que esta­
blece la ley.

88. En esa línea argumentativa, se concede el amparo y protección de la


Justicia de la Unión a efecto de que la autoridad responsable proceda en los
siguientes términos:

89. I. Deje insubsistente la sentencia reclamada.

90. II. En su lugar emita otra resolución, en la que inaplique la porción norma­
tiva prevista en el penúltimo párrafo del artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos
Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave que establece: "... La
caducidad de la instancia sólo opera en los juicios, siempre y cuando hayan sido
emplazados todos los demandados ...", acorde a las premisas establecidas en
esta ejecutoria de amparo y, hecho lo anterior, proceda conforme a derecho
corresponda.

4822 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

91. En virtud del sentido alcanzado, es innecesario analizar el concepto de


violación sintetizado en el inciso b), pues la valoración probatoria relativa al estado
de cuenta certificado por contador público que se hace valer, está supeditada
al resultado al cual llegue la alzada al cumplimentar los lineamien­tos estableci­
dos en esta ejecutoria en relación con la caducidad de la instancia.

92. QUINTO.—Con apoyo en lo dispuesto por los artícu­los 278 y 279 del
Código Federal de Procedimien­tos Civiles, de aplicación supletoria a la Ley de
Amparo, por disposición expresa de su artícu­lo 2o., deberá entregarse copia
autorizada de esta resolución a la parte que lo solicite y se encuentre autorizado
para ello, previa razón actuarial.

Por lo expuesto y fundado este Tribunal Colegiado de Circuito:

RESUELVE:

ÚNICO.—La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, contra el


acto que reclamó de la Segunda Sala del Tribunal Superior de Justicia del Estado
de Veracruz con residencia en esta ciudad, consistente en la sentencia definitiva
pronunciada el treinta de noviembre de dos mil veintidós, en el toca **********.

Notifíquese personalmente; anótese en el libro de gobierno, remítase una


impresión de la sentencia que aparece en el Sistema Integral de Seguimien­to de
Expedientes (SISE) con sus respectivas evidencias criptográficas a la autoridad
responsable, devuélvanse los autos a su lugar de procedencia y, en su oportu­
nidad, archívese el expediente.

Así lo resolvió el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Séptimo


Circuito, por mayoría de votos de los Magistrados Isidro Pedro Alcántara Valdés
y Alfredo Sánchez Castelán, contra el voto particular del Magistrado José Manuel
De Alba De Alba. Fue relator el primero de los antes mencionados.

En términos de lo previsto en los artícu­los 108 y 113, fracción I, de la


Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, en esta
versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4823


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Nota: Las tesis aisladas, de rubro: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA (LEGISLA­


CIÓN DE VERACRUZ)." y VII.1o.C.18 C y de jurisprudencia 1a./J. 27/2006,
1a./J. 65/2018 (10a.), PC.VI.C. J/3 C (10a.) y PC.XXVII. J/1 C (10a.) citadas en
esta sentencia, aparecen publicadas en el Semanario Judicial de la Federa­
ción, Quinta Época, Tomo XLVIII, abril a junio de 1936, página 1014; en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomos VI,
julio de 1997, página 359 y XXIV, julio de 2006, página 17; en el Semanario
Judicial de la Federación de los viernes 7 de diciembre de 2018 a las 10:19
horas, 24 de junio de 2016 a las 10:24 horas y 27 de noviembre de 2015 a las
11:15 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima
Época, Libros 61, Tomo I, diciembre de 2018, página 208; 31, Tomo III, junio de
2016, página 1447 y 24, Tomo II, noviem­bre de 2015, página 1637, con números
de registro digital: 358557, 198255, 174785, 2018568, 2011958 y 2010517,
respectivamente.

Las tesis aisladas 1a. LXII/2014 (10a.) y 1a. LXI/2014 (10a.) citadas en esta senten­
cia, también aparecen publicadas en el Semanario Judicial de la Federación
del viernes 21 de febrero de 2014 a las 10:32 horas.

Las ejecutorias relativas a la contradicción de tesis 24/2009 (parte conducente) y


al expediente varios 912/2010 citadas en esta sentencia, aparecen publicadas
en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo
XXIX, abril de 2009, página 617 y Décima Época, Libro I, Tomo 1, octubre de 2011,
página 313, con números de registro digital: 21534 y 23183, respectivamente.

Esta sentencia se publicó el viernes 20 de octubre de 2023 a las 10:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Voto particular del Magistrado José Manuel De Alba De Alba en el amparo directo
26/2023.

I. Introducción

(1) El que suscribe, no comparte la decisión mayoritaria, pues considero que la figura
de la caducidad de la instancia debe ser analizada con un enfoque de dere­
chos humanos, a efecto de determinar caso por caso su constitucionalidad.
En ese tenor, en el caso concreto, la caducidad como sanción a la inactividad de
la parte actora no es idónea, es innecesaria y es desproporcional. Aunado a
ello, considero que se aplicó un criterio retroactivo al caso concreto.

4824 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

(2) A continuación paso a desarrollar la exposición de mis ideas, para lo cual, primero
haré una breve reseña de los antecedentes relevantes del caso, del criterio
adoptado por mis compañeros y finalmente las razones del presente voto.

II. Antecedentes relevantes

(3) Bien, en lo que interesa al caso, la presente controversia deriva de la promoción


de un juicio especial hipotecario, en el cual una institución bancaria demandó
la ejecución de una garantía hipotecaria formalizada en escritura pública el
pago del crédito e intereses. El demandado, al presentar su contestación
planteó, entre otras, la excepción de caducidad de la instancia, al estimar que se
había dejado de actuar en el proceso por la parte actora por el término reque­
rido por la ley.

(4) Seguida la secuela procesal, tanto en primera instancia como en apelación, se


condenó a la parte demandada al pago de las prestaciones reclamadas, salvo
la relativa al pago de las primas de seguro. En el punto que interesa destacar
se desestimó la excepción de caducidad de la instancia, pues en términos del
artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz
de Ignacio de la Llave, la caducidad de la instancia únicamente podía decre­
tarse una vez que se encontrasen emplazados todos los demandados.

(5) En contra de esa determinación se promovió demanda de amparo directo. En la


resolución dictada por mayoría de votos, el pleno de este Tribunal Colegiado
de Circuito consideró procedente conceder el amparo y protección de la Jus­
ticia de la Unión, para el efecto de que se inaplicara el artícu­lo 11 en mención,
en la porción relativa a que la caducidad de la instancia solo podía actualizarse
después del emplazamien­to de todos los demandados. Como justificación de
esa determinación se señaló lo que enseguida se resume:

– En atención a los artícu­los 1o. y 133 de la Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos, la Sala responsable se encontraba facultada para ejercer
el control difuso de convencionalidad, consistente en comparar mediante la
cláusula de interpretación conforme, la norma secundaria cuestionada frente
a los postulados constitucionales y convencionales, y de encontrar contrapo­
sición inaplicar la ley ordinaria.

– Aun cuando el ordenamien­to civil veracruzano estableciera una disposición expresa


en determinado sentido, ello era insuficiente para proceder en automático a
su aplicación cuando era transgresora de derechos humanos; así, se coincidía

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4825


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

con los argumentos expresados por la persona quejosa, en tanto se justificaba


la inaplicación del artícu­lo 11 en mención.

– El artícu­lo 17 de la Constitución General interpretado de forma armónica con el


1o. de ese mismo cuerpo normativo establecían el derecho humano de acce­
so a la impartición de justicia, mismo que se integraba con los principios de
justicia pronta, completa, imparcial y gratuita.

– Que existían diversas especies de garantías o mecanismos tendientes a efectivizar


su protección, como las previstas en los artícu­los 8, numeral 1 y 25 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, los cuales detallaban sus
alcances, en cuanto a que:

– El derecho de toda persona a ser oída con las debidas garantías y dentro de un
plazo razonable, por un tribunal competente, independiente e imparcial esta­
blecido con anterioridad.

– La existencia de un recurso judicial efectivo contra actos que violen derechos


fundamentales.

– Renuncia a hacerse justicia por propia mano.

– Cumplimien­to por las autoridades de las decisiones que adopten.

– Que esos preceptos debían interpretarse de manera más favorable, y que permi­
tieran el más amplio acceso a la impartición de justicia.

– En cuanto al plazo razonable, conforme a la tesis aislada I.4o.A.4 K (10a.), de


rubro: "PLAZO RAZONABLE PARA RESOLVER. CONCEPTO Y ELEMENTOS QUE
LO INTEGRAN A LA LUZ DEL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERE­
CHOS HUMANOS.", no se vinculaba a una cuestión meramente cuantitativa,
sino cualitativa, en el sentido de que debían analizarse diversos aspectos,
como la actividad procesal de la parte interesada. Ello adquiría relevancia en
los juicios regidos por el principio dispositivo.

– Que el respeto a los derechos humanos y, entre ellos, el de recibir justicia pronta
y en un plazo razonable, no debía supeditarse a requisitos legales innecesa­
rios, excesivos, ni carentes de razonabilidad o proporcionalidad.

– En ese tenor, se indicó que debía analizarse si se justificaba o no la inaplicación


de la condición consistente en que, para que corriera la caducidad debían
estar emplazados todos los demandados contenida en el artícu­lo 11 del Código

4826 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

de Procedimien­tos Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave,


a la luz del examen de proporcionalidad.

– Así, se indicó que no existía racionalidad en impedir que la caducidad de la instan­


cia no pudiera correr, sino hasta que se emplazara a todos los demandados;
puesto que la Suprema Corte de Justicia de la Nación había establecido que
la inactividad procesal de la parte actora puede actualizarse desde el dictado
del primer auto a partir de la presentación de la demanda sin ser necesario el
emplazamien­to de la parte demandada, pues aun cuando ésta no se encon­
traba sujeta al proceso, no podían paralizarse al arbitrio de la persona actora
los juicios.

– Asimismo, que en la contradicción de tesis 24/2009 (hoy contradicción de criterios)


dicho tribunal había señalado que en nada afecta los derechos de la parte
demandada que no se le emplace a juicio, porque a quien se pretendía san­
cionar era a la parte actora que había abandonado el juicio.

– Por ello, el emplazamien­to de los demandados no era un elemento objetivo que


definiera la caducidad, principalmente porque el artícu­lo 211, fracción II, de la
legislación procesal civil, uno de los efectos de la presentación de la demanda
era la de señalar el principio de la instancia sin sujetarla a ningún otro evento
posterior.

– Que de proceder en sentido contrario, se originaria la perpetuidad de los juicios,


cuando tal figura tenía como finalidad esencial que no se acumularan juicios
de manera indefinida. Por lo que resultaba obligatorio para la parte actora
promover lo conducente a fin de impulsar el procedimien­to.

– Que la sanción procesal también buscaba definir la situación jurídica de los deman­
dados que hubieren ocurrido a juicio a consecuencia de su promoción, a efecto
de que no permanecieran en la incertidumbre por voluntad de la parte actora.

– Que la caducidad era de orden público ya que la sociedad y el Estado se encon­


traban interesados en que los litigios no se paralizaren indefinidamente, ya
que el interés privado estaba supeditado a la generalidad de la colectividad,
motivo por el cual no podía ser renunciable, ni materia de convenio, y el tribu­
nal se haya facultado para decretarla de oficio, en el entendido de que ope­
raba de pleno derecho desde el momento en que se cumplía con el periodo
de inactividad por mandato de ley y no en el momento en que se declaraba
por el tribunal o porque lo la norma legal así lo estableciera (sic). Por lo que

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4827


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

el posterior impulso del proceso no impedía su actualización, al considerarse


como la perdida máxima de los derechos procesales.

– En suma, la norma en análisis permitía a la parte actora un periodo de apatía libre


de sanción, que no guardaba correspondencia con su obligación de proseguir
el juicio, pues en virtud de ésta podía promover ante el tribunal el emplazamien­to
correspondiente pues, de lo contrario, se haría nugatorio el derecho de los
demandados ya emplazados a que se resolviera el juicio en un plazo razo­
nable, y no se libera a los órganos jurisdiccionales de un proceso en el que
se perdió el interés.

– Por su parte, se indicó que la medida tampoco era necesaria, porque el empla­zamien­to
sólo era necesario para integrar la litis, pero no para que se suspendiera el
procedimien­to, es decir, la caducidad no se relaciona con la integración de la litis.

– Ello, porque no guardaba concordancia o equivalencia la privación del derecho de


los demandados que sí acudieron al proceso a que se definiera su situación
jurídica en un plazo razonable, frente a la mínima afectación que se pudiere
producir a la parte actora, es decir, resultaba absurdo preferir un requisito
legal que no respondía a la naturaleza de la caducidad frente al derecho
humano de la parte demandada.

– Por lo que la sanción al desinterés de la parte actora se podía actualizar en forma


individual antes de que se formalizare la litis, porque guardaba relación con la
finalidad de no perpetuar los procesos y proporcionar seguridad a los sujetos
que hubieren acudido como parte demandada.

– Por lo que el artícu­lo 11 del Código de Procedimien­tos Civiles para el Estado de


Veracruz de Ignacio de la Llave vulneraba el derecho humano de acceso a la
impartición de justicia.

– En ese sentido, en atención a los motivos de disenso de la persona quejosa, se


había dejado de actuar en el juicio especial hipotecario de origen del cinco
de noviembre de dos mil diecinueve al dieciocho de mayo de dos mil veintiuno,
porque había transcurrido en exceso el periodo de ciento ochenta días para
que operara la caducidad de la instancia.

– Que la conclusión adoptada era coincidente con las premisas que había susten­
tado la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien consideraba que el
acceso a la justicia no era un beneficio particular, sino un derecho de la per­
sona gobernada para que se le ministrara justicia, con obligación correlativa

4828 Octubre 2023


Quinta Parte TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO

a que cumpliera con los requisitos exigidos en la ley, por lo que, si bien la
voluntad de la persona imperaba, está siempre se supeditaba a lo dispuesto
por las leyes.

– Que el reflejo del principio dispositivo no impedía el acceso a la impartición de


justicia, porque no coartaba el derecho para poder acudir a los tribunales y
que, en esa medida, a través de él se podía solicitar al tribunal el emplazamien­to
de la persona demandada.

– Aspectos que se apoyaron en la cita de las tesis de jurisprudencia 1a./J. 22/2003,


de rubro: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. OPERA
DESDE EL PRIMER AUTO QUE SE DICTE EN EL JUICIO AUNQUE NO SE
HAYA EMPLAZADO AL DEMANDADO." y la diversa 1a./J. 27/2006, de rubro:
"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA MERCANTIL. EL NUMERAL
1076 DEL CÓDIGO DE COMERCIO QUE AUTORIZA A DECRETARLA AUN
CUANDO NO SE HAYA PRACTICADO EL EMPLAZAMIENTO, NO VIOLA EL
ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS."

– Criterios jurisprudenciales que si bien se referían a la materia mercantil, lo cierto


es que prevalecían, porque en dos mil catorce la Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en las tesis aisladas 1a. LXI/2014 (10a.),
de título y subtítulo: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL.
EL ARTÍCULO 137 BIS DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL
DISTRITO FEDERAL, VIGENTE EN 2008, QUE PREVEÍA QUE EL CÓMPUTO
DEL PLAZO PARA QUE OPERE AQUELLA FIGURA INICIA DESPUÉS DE
EMPLA­ZAR A LA DEMANDADA, VULNERA LOS PRINCIPIOS DE SEGURIDAD
JURÍDICA Y DE ACCESO A LA JUSTICIA PRONTA Y EXPEDITA." y 1a.
LXII/2014 (10a.), de título y subtítulo: "CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN
MATERIA CIVIL. LA POSIBILIDAD DE QUE PUEDA ACTUALIZARSE DICHA
FIGURA ANTES DE QUE SEA EMPLAZADO EL DEMANDADO, NO IMPLICA
UNA AFECTACIÓN A SUS DERECHOS DE AUDIENCIA Y ACCESO A LA JUS­
TICIA (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL VIGENTE EN 2008).", había
realizado pronunciamien­to especifico en torno a la caducidad de la instancia
en materia civil, en el sentido de que la disposición de la ahora Ciudad de
México que indicaba el cómputo del plazo para que operara la caducidad
iniciaba una vez emplazada la parte demandada, vulneraba los principios de
seguridad jurídica y de acceso a la justicia pronta y expedita, pues los proce­
sos debían sujetarse a plazos y no podían prolongarse indefinidamente.

Sección Segunda Sentencias y tesis que no integran jurisprudencia 4829


Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

– En esas condiciones, estimó procedente conceder la protección constitucional


para el efecto de que se inaplicara el artícu­lo 11 del Código de Procedimien­
tos Civiles para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, en la porción
normativa correspondiente.

III. Razones del Disenso

(6) Sin embargo, no comparto esas consideraciones, pues considero que la figura
de la caducidad debe ser analizada con enfoque de derechos humanos, a
efecto de determinar caso por caso su constitucionalidad.

(7) En efecto, los razonamien­tos base sobre los que se desarrolla la argumentación
de la resolución mayoritaria son los siguientes:

– La parte actora del proceso tiene la obligación de proseguir el juicio.

– La caducidad de la instancia es una sanción por no cumplir con la obligación de


proseguir el juicio.

– La finalidad de la caducidad de la instancia es no tener juicios abiertos indefini­


damente, y no dejar en la inseguridad a quien ya acudió al proceso.

– Sujetar la caducidad a que se emplace a los demandados es irracional, porque


vulnera la seguridad jurídica y el derecho a ser juzgados en un plazo razona­
ble de las personas demandadas que sí comparecieron a juicio.

– Sujetar la caducidad de la instancia a que se emplace a los demandados es inne­


cesario, porque para cumplir con la obligación de impulsar el proceso no
requiere que se realicen la totalidad de los emplazamien­tos.

(8) Esto es, la argumentación de la resolución de mayoría dimensiona a la caduci­


dad de la instancia como una sanción procesal para la parte actora que no
cumple con su obligación de proseguir con la continuación de un juicio, obli­
gación que deriva del orden público de no tener encadenados a los tribunales
indefinidamente en un proceso y del derecho de la parte demandada que ya
acudió al proceso a que éste se resuelva en un plazo razonable.

(9) Esa conceptualización es propia de una lógica estatista en la que los derechos
son otorgados, definidos y delimitados por el Estado, quien dice cómo y cuando
se pueden ejercer, en el que se estableció una esfera de prerrogativas priva­
das cuyo ejercicio se dejaba a la voluntad de las personas, pero ésta no podía

4830 Octubre 2023


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