DF AM 008 - Los Diádocos
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que aportaban una serie de activos lo suficientemente valiosos verso §e mue§tra al monarca
como para ser desdeñados: la acorazada caballería pesada de empuñando una anA«fa
persas de las montañas iranias y dos magníficas armas con las de reyes'`.
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Pons
Tiempos convulsos
de la muehe de Alejandro
a Corupedio
robablemente su objetivo era convertirse en fimdador de vasto imperio. Los líderes fomaron facciones buscando su propio
gún heredero capaz de asumir su legado. Mientras que su padre mado rey. Sin embargo, nadie había sido testigo de la entrega del
se había asegurado su sucesión, Alejandro moría a una edad muy anillo, y el resto de generales presentes de ninguna forma iban a
tempranaytrasdesíloúnicoquedejabaeraunamujerextranjera dejar que las cosas sucedieran de manera tan simple. La caballería
embarazada. Al día siguiente de su muerte se convocó en Babilo- apoyaba la propuesta de su general, Pérdicas, mientras que la in-
nia m consejo, o mejor dicho, un gabinete de crisis con los mejo- fantería, bajo el mando de Meleagro, prefería ver en el trono a
res de entre sus amigos y generales, para decidir el fiituro de su Arrideo, el segundo hijo de Filipo 11, que aseguraba una cierta
DE§FIERTAFERRU | 7
continuidad dinástica, antes que ver coronado al hijo de una ex- Cuando supieron que Alejandro había muerto, formaron un ejér-
tranjera. Esto casi produjo un enfrentamiento entre ambos ban- cito y decidieron emprender la marcha de regreso a su hogar; sin
dos, pero gracias a la intervención de Eumenes se calmaron los embargo el camino les fiie cortado por el ejército macedonio: los
ánimos y se llegó a una situación de compromiso: Arrideo, bajo griegos se rindieron debido a la superioridad numérica de los ma-
el nombre de Filipo 111, gobernaría con el eventual fiituro hijo pós- cedonios, pero éstos les asesinaron a traición.
tumo de Alejandro Magno si éste fiiera varón, y así fi]e como ocu-
rrió: el bebé que Roxana dio a luz en agosto de 323 a. C. resultó LAS GUERRAS DE LOS DIÁDOCOS
ser un niño, al cual se le dio el nombre de Alejandro IV. Debido a El matrimonio de Pérdicas con Cleopatra, hermana de Alejandro,
la incapacidad de Filipo 111 para gobernar en solitario (padecía los desacuerdos sobre la asignación de las satrapías y los poderes
una enfermedad mental) se le asignó un consejero y tutor, fimción de regente y sus constantes intentos de mantener el control y la
que recayó en el respetado general de Alejandro, Crátero. Así que unidad política del imperio, rápidamente le crearon enemistades,
fiieron reconocidos como reyes conjuntamente, pero nunca lle- formándose una coalición en su contra. En ésta entraron Crátero,
garon a ejercer tal poder, como veremos a continuación. Antípatro, Antígono Mo#ofiflJmo, Lisímaco y Ptolomeo. El único
No sólo se estableció entonces quién ejercería la autoridad aliado de Pérdicas era Eumenes de Cardia, ya sátrapa de Capado-
en nombre de los reyes, sino también cómo se distribuirían las cia, conquistada por el propio Pérdicas.
satrapías entre los generales de Alejandro. Pérdicas, aparte de El conflicto estalló con el "robo" por parte de Ptolomeo del
sus funciones, se convirtió en quilarca de todo el reino (así, en cuerpo de Alejandro (la procesión fúnebre se dirigía a Macedo-
teoría, era superior a todos los demás generales); Antípatro con- nia pero fue desviada en dirección a Egipto), comenzando así la
servó su poder sobre Macedonia, la cual ya le había sido otor- primera de las guerras de los Diádocos (322-320 a. C.) con la in-
gada por el propio Alejandro y, además, se le asignó la tarea de vasión de Pérdicas de Egipto. Llegó al Delta sin demasiadas com-
supervisar los territorios europeos que conformaban el imperio; plicaciones, sin embargo no pudo forzar el Nilo, y en sus intentos
Crátero, como ya hemos visto, se convirtió en tutor y represen- perdió muchos soldados. El ejército se sublevó y Pérdicas murió
tante de los reyes; y Meleagro se convirtió en el sucesor de Pér- a manos de los conspiradores de su propio bando, Peitón, Se-
dicas. A Ptolomeo, de acuerdo con su propio deseo, se le asignó leuco y Antígenes.
ser sátrapa de Egipto; Antígono Mo#ofci/mo ("el Tuerto"), siendo Mucho mejor que a Pérdicas le iba a Eumenes, que venció a
ya sátrapa de Frigia, recibió la parte occidental de Asia Menor, Crátero, el cual pagó con su vida la derrota. Esta victoria le con-
Lisímaco recibió Tracia y Eumenes recibiría Capadocia y Pafla- firió el poder y el dominio sobre grandes territorios de Asia
gonia, aún por conquistar. Menor, pero con la muerte de Pérdicas su posición era débil:
Pero el acuerdo al que habían llegado en Babilonia no acabó como griego no podía contar con el apoyo del ejército macedo-
con las disputas. Pérdicas, argumentando que actuaba en nombre nio y, además, la muerte de Crátero, uno de los más populares
de Fflipo 111 Arrideo, Uevó a cabo una purga en el ejército y arrestó generales de Alejandro, le convirtió en blanco del odio de los
a los líderes del bando opositor, dando muerte a Meleagro. Tam- macedonios.
bién, para ir eliminando contendientes que podrían influir en el Tras estos acontecimientos se intentó llegar a un nuevo com-
desarrono de los acontecimientos, nombró a otros sátrapas de las promiso con el acuerdo de Triparadiso en el 321 a. C. en Siria.
restantes provincias, esta vez ya de acuerdo con sus propios de- Durante las negociaciones los grandes sátrapas volvieron a di-
seos. Poco después también fi]e asesinada Barsine -Estatira-, la vidir entre ellos el imperio: Antípatro se convirtió en el nuevo
segunda esposa de Alejandro (es probable que ella también estu- regente y guardián de los dos reyes en Macedonia, además de
viese embarazada, lo que la convertía en la rival de Roxana). controlar Macedonia y Grecia; Antígono MonofaJmo conservó
Pronto se hizo evidente que los generales de Alejandro se to- el control sobre Asia Menor: Frigia, Licia y, además, recibió Pan-
maron en serio las últimas palabras de su rey y decidieron ver filia y Licaonia. Asimismo se tenía que ocupar de expulsar a Eu-
cuál de ellos era el ``más fuerte", lo que dio lugar a las llamadas menes de Capadocia y poner en su lugar a Nicanor. Los demás
guerras de los Diádocos que llevarían a la división y el reparto sátrapas conservaron sus provincias, como por ejemplo Ptolo-
entre ellos del imperio de Alejandro. Pero el enfrentamiento al meo, que se quedó en Egipto, o Lisímaco en Tracia. Gracias a
que llegarían los generales no era el único peligro que se presen- este acuerdo a Seleuco se le entregó Babilonia como recompensa
taba tras la muerte de su líder: no nos olvidemos que Atenas, y sus compañeros conspiradores recibieron Media (Peitón) y Su-
que había estado bajo el yugo de Macedonia, al enterarse de la siana (Antígenes).
muerte de Alejandro inició una revuelta conocida como la Gue- Sin embargo, no duró mucho el síflfw qwo establecido en Tri-
rra Lamíaca, siendo necesario que Antípatro se desplazase allí paradiso y un nuevo conflicto emergió en el 319 a. C., provocado
para acallar la revuelta al derrotarles, con la ayuda de Crátero, por la muerte de Antípatro, o más bien por su testamento, que
en la batalla de Cranón en el 322 a. C. desencadenó la segunda guerra de los Diádocos (319-315 a. C.).
Otro problema al que tenían que enfrentarse era acabar con Antípatro, como una persona de no mucha ambición y gran leal-
la revuelta bactriana iniciada por los mercenarios griegos asenta- tad hacia la dinastía de los argeádas, designó como su heredero a
dos, en tiempos de Alejandro, en colonias en Bactria y Sogdiana. Poliperconte, un general de los tiempos de Filipo 11. Con esta si-
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guerras entre los Diádocos.
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itón, es derrotadojmr
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E a.C., en donde realizan un nuevoíepartodelassatrapías: Antípa- `--
tro obtiene la regencia, pero supone el inicio de la supremacía de
Antígono. #e se a que logra reunirse
Eumenes es condenado a muerte, en ausencia, por los Iíderes Peucestas entre ellos, no 1
macedonios allí reunidos. ®
Selouco y Peitón tratan de
retener a Eumenes en la i¥ií:góiigGnsa¿bi,gin3eFC;iti:£-Í:ÍE#:ogriui%is¥s ¡;'
Eumones tiene la intención inicial de llegar a Fenicia y región, pero este se zafa de
armar una flota con la que ir a Grecia y reunirse con su acoso y continúa su
Olimpla y Poliperconte, pero opta finalmente por marcha en dirección a
marchaí a oriente y unirse a los sátrapas que se han oriente.
sumado a su bando.
atravesar el
como el fuerte llamado Muro
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MOVIMIENTOS EN LA IUcllA
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Entre lo§ Íre§co§ de la llamada villa de Fanniu§ §ynistor, Bo§coreale, ltalia, apareció
Aauj/.a, diadema y aíp/.f (on el sol de Vergina, que clava su lanza sobre suelo a§iático,
ganado por la lanza -dor/.Afeíoj c^o/+. Una franja azul, el Hele5ponto, la separa
de A§lA, personiíicada en una mujer (on ge§to doliente.
tuación no estuvo muy de acuerdo Casandro, su hijo, a quien por adueñó del resto de Asia Menor y el sur de Siria (315 a. C.). Antí-
demás Diádocos, así que huyó a Asia Menor para ser recibido por vencer a Demetrio en la batalla de Gaza en el 312 a. C.) y Seleuco
Antígono. Así se creó otra coalición dirigida esta vez contra Poli- recuperó Babilonia, lo que le permitió en los siguientes años ob-
tener el control sobre las satrapías iraníes del imperio. Ante esta
perconte. En su composición, junto a Casandro y Antígono, tam-
bién estuvieron Ptolomeo y Lisímaco, mientras que Poliperconte situación Antígono se vio obligado a negociar, así que en el 3 1 1 a.
recibió tan solo el apoyo de Eumenes. Poliperconte, que era un ta- C. ambas partes decidieron que era necesario firmar la paz, con
lentoso militar al que le fáltaba destreza política, no pudo frenar las siguientes condiciones: Casandro se quedaba como protector
los avances de Casandro, sobre todo cuando éste empezó a contar de Alejandro IV hasta su mayoría de edad y se convertía en estra-
con el apoyo de Eurídice, esposa de Filipo 111 Arrideo, haciéndose tegodeEuropa;LisímacoyPtolomeosequedabanconsuspuestos
entonces nombrar regente. y territorios, y Antígono recibía Asia. Seleuco, no incluido en este
Aprovechando la ausencia de ambos generales, que se encon- tratado de paz, aún seguía en guerra con Antígono, que intentaba
traban en el Peloponeso, 0limpia, madre de Alejandro (que en el recuperar el control sobre los confines orientales del imperio.
319 a. C. había huido a Épiro junto con Roxana y el niño), volvió Llegó a entrar en Babilonia en el 310 a. C., pero la Guerra de Ba-
a Filipo 111 y su mujer, así como a muchos de los aristócratas que En estos años Casandro, comprendiendo que con la mayo-
le apoyaban, asegurándose de esta manera que el único heredero ría de edad de Alejandro IV perdería todo su poder, ordenó
fuese su nieto. Pero pronto los acontecimientos cambiaron de asesinar a Roxana y su hijo en el 310 a. C., y en el 308 a. C. fue
rumbo. Cuando Casandro volvió a Macedonia en el 316 a. C. con- asesinado Heracles, el hijo ilegítimo de Alejandro. Así, con sus
siguióqueolimpiafiiesejuzgadayejecutada,ytomóasíelcontrol muertes, quedó aniquilada la dinastía de los Argeadas. Con
sobre Macedonia, el rey niño y su madre. Queriendo fortalecer este nuevo panorama y sin reyes a la vista, Antígono y Deme-
más su poder y pretensiones al trono se casó con Tesalónica, her- trio fueron los primeros en proclamarse reyes en el 306 a. C.
manastra de Alejandro Magno. Poliperconte sólo consiguió con- (reconocidos por la multitud) y, seguidamente, lo hicieron
servar el poder sobre una parte del Peloponeso. también los demás Diádocos.
En ese momento Antígono estaba realizando la tarea que le Pero este tratado, como los que le precedieron, no acabó con
fue encomendada, eliminar a Eumenes -lo que le llevó su los conflictos. En los años siguientes se sucedieron una serie de
tiempo-. Como estratego de Asia se hizo cargo del ejército de confusas guerras y batallas. Antígono envió a su hijo Demetrio
Pérdicas y, además, amplió su ejército con las tropas de Seleuco. con un ejército a Grecia y las islas del Egeo, ya que sus posiciones
Tras varios enfrentamientos, Eumenes fiie finalmente derrotado eran clave para el dominio del Mediterráneo. Demetrio obtuvo
y muerto en el año 316 a. C., habiendo sido traicionado por sus numerosas victorias, como la de Salamina en Chipre enfrentán-
propias tropas. De esta manera, Antígono puso bajo su dominio dose a Ptolomeo. Después de asegurarse Chipre se dirigió hacia
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Rodas, isla que poseía una importante flota, y cuya conquista le berano. El fortalecimiento de la posición de Lisímaco, cómo no,
conferiría el dominio sobre todo el Egeo. La ciudad fúe sitiada du- despertó las sospechas de Ptolomeo y Seleuco, lo que provocó el
rante aproximadamente un año (por ello se ganó el apodo de Po- último enfrentamiento entre los generales, en este caso de dos an-
/¡.orceíes, "el sitiador"), pero al final fracasó y fue expulsado de tiguos aliados, Lisímaco y Seleuco. Éste, después de nombrar a su
Grecia por Casandro y Lisímaco. hijo Antíoco gobernante de sus territorios de Asia, derrotó y mató
Sin embargo, el ya octogenario Antígono siguió presionando a Lisímaco en la batalla de Corupedio, Lidia, en el 281 a. C., pero
hasta que las fuerzas aliadas de Lisímaco y Casandro se enfrenta- no disfrutó de su triunfo por mucho tiempo pues casi inmediata-
ron al fin a su ejército y el de su hijo en lpsus, en Asia Menor, en mente fue asesinado por Ptolomeo Cerfl##o, hijo mayor de Pto-
el año 301 a. C. Para ayudar a Lisímaco, Seleuco acudió con un lomeo -al que éste privó del trono nombrando heredero a su hijo
numeroso ejército y una gran cantidad de elefantes de batalla, que menor, Ptolomeo FÍ./aczeJ/o- pensando que así sucedería al general
resultaron decisivos en el enfrentamiento. Durante la lucha el viejo en el trono macedonio, hecho que nunca ocurrió ya que murió
general fue asesinado y su ejército dispersado por completo. dos años más tarde.
Como resultado de la cuarta guerra de los Diádocos Lisímaco re- Después de la muerte de Lisímaco en el 281 a. C. la mayor
cibió el oeste de Asia Menor, Seleuco y Ptolomeo se repartieron parte de su territorio se convirtió en campo de luchas y guerras, y
Siria, Casandro continuó con su dominio sobre Macedonia y Gre- parte de ese territorio fue ocupado por el reino de Pérgamo.
cia y Demetrio PoJ!.orccfes se quedó con Atenas y Corinto más los Por fin, tras más de cuarenta años (más de lo que duró la pro-
territorios por él conquistados. pia vida de Alejandro) de lucha constante por la herencia de su
líder, se estaba estableciendo un nuevo orden en el Mediterráneo
UN NUEVO ORDEN oriental, un orden al que sólo pondrían fin las conquistas roma-
El siguiente conflicto estalló en Grecia cuando en 294 a. C. De- nas. En Macedonia tomó el poder el hijo de Demetrio, Antígono
metrio, después de la muerte de Casandro en 298 a. C. y tras ser 11 Go7tczfas, cuyos sucesores prevalecerían en este país durante los
eliminados los posibles contendientes, se convirtió en gobernador próximos cien años. El gran imperio de Seleuco lo heredó su hijo,
de Macedonia. Mientras que Demetrio consolidaba su control Antíoco I Sofer ("el salvador''), que gobernaría en parte de Asia
sobre Grecia continental, los territorios que había heredado de su Menor, el norte de Siria, Babilonia e lrán. El hijo de Ptolomeo,
padre fueron invadidos por Lisímaco, Seleuco y Ptolomeo. Ptolomeo 11 F!.Jade//o, gobernó en Egipto y el sur de Siria, siendo
Deseando recuperar Asia, Demetrio preparaba una invasión los lágidas quienes más se resistieron al dominio romano (recor-
por mar a las antiguas posesiones asiáticas; sin embargo, en 288 demos a Cleopatra VII, su última reina, quien se suicidó en el 30
a. C. Lisímaco y Pirro, rey de Épiro, frustraron sus planes al ata- a. C.). En Asia Menor había varios estados helenísticos indepen-
car conjuntamente y expulsarle de Macedonia. Pero Demetrio dientes como Pérgamo, Bitinia o el Ponto. Algunos de ellos alcan-
seguía con su empeño de atacar Asia y decidió seguir con los zaron gran brillantez, como el de Pérgamo, que se convirtió en un
preparativos, esta vez en Grecia. Dejó allí al mando a su hijo An- verdadero centro cultural y artístico, llegando a competir con la
tígono 11 Gonoías, y él mismo con su ejército desembarcó en los Alejandría ptolemaica.
territorios de Lisímaco en Caria, consiguiendo numerosas vic-
torias. A pesar de ello fue derrotado por el hijo de Lisímaco, Aga-
tocles, y buscó refugio en Cilicia, que formaba parte del reino BIBLlnERAFÍA BÁslEA
de Seleuco. Este último llegó con un gran ejército y elefantes
kHs+in,M.M.. (I#+).. ThB Hellenistic world from AIBxandBr to thE Roman con~
para, de una vez por todas, acabar con el problemático hijo de
qugsí, [ambridge.
Antígono Mono/faJmo. Después de largas luchas, los soldados
BBng\son,H„ ((EW).. OiB 0iBdochBn: OiB NachfolgEr AIE!xEindBrs (3Z3-ZBl v.
finalmente abandonaron a Demetrio, y éste se entregó a la mer-
4Ar./, MünBhBn.
ced de Seleuco. Fue encarcelado cerca de Antioquía, y la falta de
[Link]. R.M.. (187D): "FrDm BabylDn to TriparadBisDs: 3Z3-3Zfl B.E.", Ítg
acción después de un par de años, le dejó marcado; Demetrio se
JournE]l of HEllEnic S{udiBsW^.", pp. UR-]] .
emborrachó hasta morir en el 283 a. C., poniendo así fin a su
tormentosa vida. LDzanD VElilla, A., (1993): f/mundo hg/gn/sÍ/.co. MBdrid.
A pesar de que Lisímaco y Pirro habían cooperado y se habían SriipJBv. 8., (lnrlr).. El mundo griBgo dBspuÉs dB AIEjandrD, 323 Ei.C. -30
.'..iaR±a, J.. :+ -+_ . `. `,. : `,L\-L.``£,,`+tiiiñ;Oít!\fiík;.±ÉéLJ_..``.íBri¡,;:t.#*rr .>.j2-?.,f}íizii -`+v¿*."` .-£..ri., £, `.` L-+r;.' =._[ `j, ú..t ,.., i-.*L. _ . . `...rii€:`r}£iÉáBiñi£qi[ñaÉi:.jézffi.aÉiií:j=Íiamnía£í#a`iizhEi'ÍÉ'
AmaMystowska,licenciadaenDerechoporlaUCM,ticenciadaenHistoriaporlaUAM,MagísterenCriminologíaporhUCMt.'\
y Máster en Historia y Ciencias de la Antigüedad de la UAM/UCM, es una joven investigadora interesada en la historia milita;,
centrándose sobre todo en la época helenística y la confederación aquea, tema de su actual tesis doctoral. También es una apa-
sionada de la cultura asiática, dedicándose a su estudio desde hace más de 5 años.
IZ | D[SPERTAFERRD
La legitimación de los
Por José Pascual
Universidad Autónoma de Madrid sucesores
1mundoqueabandonabaAlejandroeramuydiferentedel el imperio unido bajo su propio mando; otros, como Tolomeo,
personalidad del Conquistador había velado, darían forma defi- los sucesores. En este proceso todos los persas fiieron apartados
nitiva a este nuevo mundo que ahora comenzaba. Naturalmente del poder: los Diádocos se reservarían sólo para sí mismos los fiu-
no todo fiie nuevo, lapó/!.s no sólo subsistió, sino que, como estado tos de la conquista.
no autónomo, estructura socioeconómica e ideal de vida, se ex- Es evidente que esta realeza personal y estos reinos indepen-
tendió prodigiosamente, y el federalismo triunfó por doquier en dientes suponían una clara ruptura con la obra de Alejandro y
la Grecia propia, pero fiie ciertamente el auge y el predominio de con la legitimidad de la dinastía argéada, y fiie por lo tanto nece-
varios estados monárquicos de raíz grecomacedonia, creados por sario desde el principio elaborar las bases de una nueva legitima-
estos sucesores de Alejandro o Diádocos, una de las grandes no- ción a fin de que los Diádocos y las nuevas dinastías por ellos
vedades que vendría a caracterizar al Helenismo. establecidas pudieran mostrarse como reyes genuinos, lícitos y
Los Diádocos se aprovecharon de unos reyes, Filipo 111 Arri- conformealasleyes,quelesjustificarayhabilitaraparaelejercicio
deo y Alejandro IV, hermanastro e hijo póstumo de Alejandro res- del poder. Este proceso de legitimación se desarrolló principal-
pectivamente, incapaces de gobernar, así como de los puestos mente en una triple dirección: la definición de las cualidades per-
claves que ocupaban en el ordenamiento imperial alejandrino, sonales del rey, la necesidad de elaborar una teoría de la
para cambiar la legitimidad monárquica e institucionalizar su monarquía y de mostrar una imagen de la monarquía que fiiera
poder. Unos, como Pérdicas o Antígono, pretendieron mantener aceptable para los griegos, muchos de ellos ahora bajo regímenes
DESPERTAFERRÜ | 13
> Bu§to del rey DEME"O I Pot/OIcf" (opia [Link] de lo§ papiro§, Her(ulano, s. I d. C. Lo§ primero§ reye§ §e ba§aron en la estatuaria alejandrina para presentar§e ante §úbdito§
como herederos directos del Conquistador. Asi, Demetrio 1, al que su padre Antigono 1 otorgó la realeza en 305 a. C., al mi§mo tiempo que él mi§mo, §e hizo representar a la manera de
Alejandro. con el cabello ondulante. Ia boca e§trecha y entreabierta. la (abeza ligeramente indinada hacia la izquierda y la mirada levantada.
monárquicos, y para los pueblos no griegos que vivían en sus do- Pérdicas, Eumenes, Crátero, Antígono, Seleuco o Lisímaco, por
minios. En este sentido, los sucesores construyeron una nueva mencionar sólo algunos de los más importantes. Pero estaban
identidad real, multiforme, ambivalente, que sirvió para asentar obligados a ello, era la tradición de los poemas homéricos y del
su poder y para presentarse y relacionarse con sus súbditos, en la mismo Alejandro, estimulaba a sus tropas y asustaba al enemigo.
que éstos también participaron, y cuya influencia alcanzó a los Esto es, además de ser buenos estrategas, los Diádocos eran tam-
emperadores romanos. bién guerreros y dotaron a las nuevas monarquías de una forma
Como dijimos, todos los Diádocos, salvo Antípatro, el regente característica de liderazgo que despreciaba a quien, como por
que había permanecido en Macedonia, fiieron compañeros de ejemplo, Tolomeo V Epz/##es, a sus veinticinco años, tal y como
Alejandro y esta proximidad a la figura del Conquistador, real, refiere el historiador Polibio (XXII, 1 ) con cierto escándalo, aún
pretendida o exagerada, fi]e la primera fiiente de legitimidad. Así, no había tomado parte de expedición militar alguna. Dicho de
todas las dinastías de los sucesores se consideraron herederas di- una manera sencilla, su habilidad para mandar un ejército y su
rectas de Alejandro y su relación con el Conquistador impregnó valor ante el enemigo, la llamada a#dragc!fhi'cz, les legitimaba
de un aura de prestigio a los Diádocos, como nos deja entrever para reivindicar su derecho al trono.
Apiano (Syr., LVI-LVII) de Tolomeo o Seleuco; presuponía su Su maestría como estrategas y su arrojo en el combate con-
valor, habían sido nombrados por él, e incluso llegaron a difiindir tribuían a explicar sus victorias. Y es que el rey helenístico era,
las hazañas que los propios sucesores habían protagonizado junto ante todo, un monarca victorioso. La victoria cimentaba la fide-
a Alejandro. Crátero, por ejemplo, se hizo representar en la cace- lidad de su ejército y la popularidad del monarca entre unos súb-
ría en la que salvó a Alejandro de perecer entre las garras de un ditos que se sentían así protegidos. Gracias a ella, el rey puede
león. La mayor parte de los reyes helenísticos en general y de los apodarse Salvador (Soícr), como Tolomeo, o simplemente el Ven-
sucesores en particular desarrollaron conscientemente una imi- cedor ([Link]¡for), como Seleuco. Es la victoria, sobre todo la victo-
tación de Alejandro, tratando de subrayar su continuidad con el ria, la que se convierte en verdadera legitimadora del poder real,
Macedonio e invocando el precedente alejandrino para muchas la que revela las cualidades del monarca y fiinda el derecho fiin-
de sus actuaciones. En este mismo sentido, los sucesores destaca- damental a llevar el título de rey (Polibio, XI, 34). La victoria cons-
ron su propio origen macedonio en una línea que sugería también tituye en sí misma un título legal a la propiedad del territorio.
la legitimidad de su poder. Parte de la imagen que transmitían era Como nos dicen Diodoro (XVIII, 39 y 45) o Polibio (XVIII, 51,
macedonia, adoptaron muchas de las instituciones de Macedonia 3-6; XXVIII, 1, 69), el reino es tierra conquistada por las armas,
y el ejército contó con una estructura y un equipamiento mace- por la lanza o espada del rey. Mediante la victoria, el rey obtenía
donios. Seleuco, por ejemplo, llegó a dar nombres macedonios a la gloria en vida y la fama que le confería la inmortalidad y le per-
varias de las ciudades que fiindó e incluso a regiones enteras, y así mitía llevar la diadema o la cinta que ornaba tradicionalmente al
nacieron en Asia las nuevas Pela, Berea, Dión, Cirro, etc. o la Pie- vencedor en los juegos. Ahora bien, la victoria nunca era pura-
ria, la comarca macedónica junto al monte Olimpo. mente humana, sino que, otorgada por los dioses, mostraba al
monarca como un ser superior, favorecido y protegido por la di-
GANADO CON LA LANZA vinidad, conformaba, por decirlo así, el elemento carismático del
Como compañeros de Alejandro, los sucesores eran comandan- soberano, que dotaba al monarca de un halo de sacralidad.
tes que habían obtenido mandos castrenses y dirigido ejércitos La victoria sirvió de base jurídica para que los Diádocos in-
en campaña. Es más, para poder llevar a cabo sus ambiciones e trodujeran, salvo el caso más tradicional de la Macedonia antigó-
incluso para sobrevivir, debieron recurrir frecuentemente al uso nida, un concepto eminentemente patrimonial del reino. Como
de la fuerza y, desde el mismo momento de la muerte de Ale- tierra conquistada, el reino pertenecía al rey y el soberano lo ad-
jandro, se adjudicaron cargos militares y territorios que les per- ministraba como si fiiera su casa u [Link], su propio dominio, y lo
mitieran crear su propio ejército personal, al no poder contar que llamamos fiincionarios eran, en realidad, los amigos del rey;
ya con el ejército macedónico. Nadie esperaba tampoco de los los ingresos del Estado, los ingresos del rey; y el ejército, las fiierzas
sucesores de Alejandro que permanecieran en sus palacios res- del rey. Podemos decir que no había Estado independientemente
pectivos mientras sus soldados peleaban por ellos. Todo lo con- de la persona del rey, que existía únicamente la soberanía del rey.
trario, se daba por sentado que el diádoco, y pronto nuevo rey, Esta misma concepción patrimonial, junto a la tradición monár-
debía mandar el ejército y combatir personalmente. Durante la quica macedonia, asentaron también el derecho hereditario di-
batalla, el soberano, vestido de púrpura y tocado con un casco nástico puesto que, como dominio personal, el reino podía
reluciente, sobre el que Seleuco y Pirro colocaban la diadema, transmitirse a un hijo, como hicieron todos los Diádocos o, en
resultaba peligrosamente visible, y la lista de los Diádocos que todo caso, debía permanecer dentro de la dinastía reinante (Poli-
murieron en campaña se aproxima a la totalidad de los mismos: bio, V, 40, 5; 57.6; XXXI,11,11 ); un aspecto que diferenciará no-
14 | DEspERTAFERRn
> Tetradracma de plata del REY LI§ÍMACO (305-281 a. C.). Los suce§ore§ emplearon en §us
acuñacione§ el retrato de Alejandro (omo vencedor (on la diadema y como deidad heroi(a
con lo§ cuernos de Zeus Ammón. Le invo(aban a§í como divinidad prote(tora y como an-
T Pentadracma del rey TOLOME01 JÜ7FA (305-282 a. C.), tipo §voro" 210. Dcspués de
adquirir el título de rey, los Diádoco§ tendieron a §ustituir la imagen de Alejandro por
la suya propia como e§ta acuña(ión en oro donde Tolomeo I §e repre§enta con la cinta
del vencedor y la égida de Zeu§. El rever§o, con el águila §osteniendo entre sus garras
dor"- de Tolomeo 1.
BUSCANDO LA LEGITIMIDAD
Con todo, la victoria militar no fue suficiente para legitimar la
realeza de los sucesores de Alejandro. Ciertamente el proceso
de revalorización de la monarquía había comenzado ya antes en el rey poseía recta inteligencia (P#ró#es!.s o d!.ó#o!.fl) y moderación
el siglo IV a. C., cuando algunos pensadores griegos de la talla (e#krflfe!'a) y en sus relaciones con los hombres mostraba una
de lsócrates, Jenofonte, Platón o Aristóteles habían destacado magnanimidad (megt3Jops/cbés) y equidad (epí.cÍ'ke¡.a) que incluían
las cualidades de justicia, moderación y autocontrol que, unidos la bondad y la clemencia. Amante del género humano, en el marco
al mando militar y sabio gobierno, podía poseer un monarca así del concepto de la p#[Link]#Írop!'a, tan caro a la ética griega, sentía
como la estabilidad y permanencia habituales de un régimen afecto (ph!.Jósforgos) hacia sus parientes, amigos y súbditos, se re-
monárquico, pero, debido a que era una forma de gobierno que lacionaba con ellos a través de una paternal y cariñosa compren-
en la mentalidad griega se consideraba únicamente apta para los sión (pti!.J!'a) y les concedía gran número de beneficios (evcrges!'a).
bárbaros, esclavos por naturaleza, y que tenía dificil encaje con En este sentido, en el de la defensa del género humano, los suce-
las viejas libertades de la póJ!.s, fiie preciso elaborar desde el prin- sores se presentaron también como paladines de la civilización
cipio una teoría política y un aparato de propaganda que tratara frente a los bárbaros, caso, por ejemplo, de los antigónidas contra
de legitimar ideológica, ética y filosóficamente la realeza posta- gálatas, ilirios y tracios. El rey era sabio (sopbós), la tradición po-
lejandrina y que mitigara la realidad de un gobierno autocrático pular le presentaba debatiendo con los filósofos en el banquete, y
al cual los griegos debían ahora acomodarse. Tal reelaboración abnegado gobernante (eú#o!.os). Se caracterizaba por su sentido
de la monarquía se basó, en primer lugar, en la revalorización de la justicia. Como legislador y juez supremo, buscaba la verdad
de las cualidades personales del monarca y en la definición de (Isócrates, N!.cocJes, 22), escuchando a sus súbditos, su voluntad
las funciones de la monarquía. hacíalaley(Isócrates,Demó#[Link],36)yllegabaaconvertirseenley
Comandantes supremos, esforzados y valientes, victoriosos y viviente (#ómos émpsychos). Y, así, la paz continuada y el ejercicio
favorecidosporlosdioses,protectoresybenefactoresdeloshom- de la justicia creaban la armonía o concordia necesaria (riomó-
bres, los Diádocos y el resto de los reyes que les siguieron cons- #o¡.ci) para la felicidad humana y llegaron a ser consideradas las
truyeron una imagen ideal del soberano que no cesaron de principales fiinciones de la monarquía. Finalmente, los Diádocos
completar y difiindir y que dotó de verdadera unidad a la realeza adoptaron una divinidad como protectora de la dinastía, por
helenística. De este modo, la propaganda monárquica, ya desde ejemplo, Seleuco con el Apolo didimeo próximo a Mileto, eran
la época de los Diádocos, atribuyó al soberano una sucesión de piadosos (e#sebcoí), rendían culto a los dioses ancestrales y cui-
cualidades que terminaron por configurar una verdadera exce- daban de la religión tradicional.
lencia (arefc') real. En primer lugar, el rey helenístico estaba do- Los Diádocos elaboraron asimismo una representación visual
tado de la mejor naturaleza (pft/sÍ.s), que mostraba belleza, como y ceremonial y asumieron una serie de códigos simbólicos, cre-
el caso de Demetrio I (Plutarco, Demefri.o, 11, 2), y superioridad ando una imagen pública que legitimara su poder y les permitiera
fisica, como Seleuco 1, de quien se decía que era capaz de abatir a ser aceptados y relacionarse con sus súbditos. Culturalmente grie-
un toro con sus manos (Apiano, [Link]), reflejo externo de un gos, remodelaron en buena medida su propia imagen sobre la tra-
carácter noble innato. A esta destacada naturaleza se le unía una dición griega ya existente y la incorporaron al repertorio visual
educación superior que le permitía desarrollar una serie de cua- acostumbrado para hacerla comprensible a los grecomacedonios.
lidades morales y de aptitudes para gobernar. En consecuencia, Emplearon en primer lugar la tradición macedónica, tomaron la
DEspERTAFERRn | 15
diadema y la corona, el cetro (scépfro#) y el aniuo cuyo engaste la libertad de los griegos. Trataron de respetar en la medida de lo
tenía su sello, y se cubrieron con la túnica o clámide, purpúrea en posible la autonomía intema de las póJcz.s griegas, de conservar su
su caso, el gorro (katís!.a) y las botas (krepí'dcs) típicas de Macedo- apoyo, y les otorgaron privilegios y donativos. Precisamente en
nia. Por todo el reino las nuevas estatuas reales, honoríficas o cul- las relaciones entre el rey y sus súbditos se enmarca el culto del
tuales, que figuraban en los edificios públicos y santuarios, que empezaron a ser objeto los Diádocos. La iniciativa partió
representabanalmonarcacomounadultojoven,comojineteven- ahora de las PóJe¡.s que tributaron honores divinos, dedicaron es-
cedor o exhibiendo una musculatura aúética. Demetrio PoJ!.orcefes tatuas de culto (ágciJma) u organizaron festivales en honor de los
fiie el primero en representarse en las monedas y, a partir de él, reyes. No había nada de impío en ello puesto que la religiosidad
todos los reyes helenísticos incluyeron su retrato en las acuñacio- griega primaba la capacidad de escuchar las súplicas de los hom-
nes monetarias, tratando de mostrar sus cualidades, su coraje y bres y de offecerles la ayuda que precisaban y la capacidad de un
sabiduríaylasbondadesdelrégimenmonárquico,comolajusticia ser superior para hacer visible o manifiesto (cp!.phó#e!.a) su poder.
y la paz. Además, las cartas, escritos, declaraciones y decretos, así La nueva realeza se convertía así en un campo abierto a la nego-
como los diferentes fiincionarios provinciales, les hacía presentes ciaciónycolaboraciónentreelreyysussúbditos,puesenlainter-
entre las distintas comunidades que componían el reino. acción con las comunidades del reino, mediante el consentimiento
La capital, con sus edificios monumentales, y el palacio, con otorgado, los Diádocos buscaron también legitimar su poder y
elboatocortesano,lapléyadedeservidoresyfiincionarios,lasau- utflizarlo efectivamente.
diencias, ceremonias y banquetes, sugerían entre sus súbditos el En definitiva, los Diádocos crearon una nueva legitimidad
poder y la riqueza de los Diádocos y de los reyes posteriores. El monárquica basada en su origen macedonio, la camaradería con
mecenazgo real en el arte, la filosofia y la literatura y la creación Alejandro, el liderazgo militar, las cualidades personales del go-
de los Uamados institutos de investigación y bibliotecas como el bernante, la teoría e imagen de la realeza y la colaboración, nego-
Museo y la Biblioteca de Alejandría, creados por Tolomeo 1, o las ciación e interacción con sus súbditos. Es posible que, desde
bibliotecas de Pela, Antioquía, posible obra de Seleuco, y Pérgamo nuestra perspectiva contemporánea, racionalista y un tanto es-
contribuyeron de una manera muy poderosa a propagar la ima- céptica,consideremosquelossucesoresdeAlejandrofiieronunos
gen de la monarquía. Junto a todo ello, los festivales y procesiones usurpadores que introdujeron autocracias militares, pero esto no
fastuosos, pagados por el monarca, les permitieron dirigirse a un deja de ser una perspectiva simplista: los Diádocos tuvieron que
sector mucho más amplio. contar con el apoyo práctico e ideológico de sus súbditos al
tiempo que, en un mundo caótico y violento, que contribuyeron
HELENOS Y NATIVOS también a crear, sólo ellos podían aportar cierta estabilidad y le-
Los Diádocos atendieron también a las amplias poblaciones nati- galidad. Su obra política, tanto en el campo del mapa de los esta-
vas sobre las que gobernaban y de las que constituían, como en el dos de su tiempo como en el de la teoría del poder, así como la
caso seléucida, su único factor de unidad. Llegaron a adoptar for- difiisióndelaculturagriegaquepromovieron,estabandestinadas
mas faraónicas o a presentarse en Babilonia con la titulatura tra- a perdurar a lo largo de muchas generaciones.
dicional de los monarcas del Oriente. El patronazgo, las visitas, las
construcciones, su participación en actividad ritual, los regalos,
etc. acomodaban la realeza a la tradición local. De hecho, el rey
BiELinERAFÍA BÁsi[A
aparece en una diversidad de papeles locales interactuando con
BusNarTh. M. (l"E).. The LBgBcy of AIBXBndBr. Politics, WarfEirB and Propa-
elites, comunidades y tradiciones de varias áreas que no eran grie-
ganda undí£r Íhp £uccpssflr§. Üxfi]rd University Press.
gas. Sin embargo, se tendía también en todas partes a expresar el
EBkstEin, A.M. (ZDDg):"HBllBnistiB MonarBhy in ThEDry and pr3BtiBe" En R.K.
derecho a gobernar mediante la superioridad militar, la continui-
Bahi\. A Companion to BrBBk and Ri]mBn Pi]litii:al Thought. HIÍ]GkwBIJ.
dad con Alejandro y Macedonia y la cultura griega. La helenidad
Dxfl]rd.
era claramente mostrada, una helenidad que no sólo era compren-
dida por los súbditos de origen grecomacedonio, sino que tam- Erskine. A. (Ed.) (Z00B): 4 fDmpan/.m of #g//gn/.sÍÍ.F Wor/d Ella[kwBll. Ox-
bién, a través de ella, los súbditos que no eran griegos percibían el fDrd.
origen extranjero y el poder de los reyes. Los Diádocos cuidaron HabiBht, [h. (ZDD6): #g//[Link]í.4 Mní7r4A/.gs.. sg/g4ÍgJpÍ7pgrs. UnivErsity Df
José Pascual González es Profiesor Tiitular de Historia Antigua en la Universidad Autónoma de Madrid, donde imparte c:lases
desde 1986. Helenísta, sus principales líneas de investigación se centran en los periodos clásico y helenístico en la Grecia central,
especialmente Beocia, la Lócride Epicnemidia y los pueblos del entorno de las Termópilas; elfederalismo griego; elfaccionalismo
y la staists en el seno de la póti\s, los estudios territoriales y los sistemas de infiormación geográfica y la historia militar. Como fruto
dé'.esta dedicación pueden anotarse más de 70 publicaciones.
IE | DESPERTAFERRÜ
CAMIENTO DEL IMPERIO PERSA Y NO FUE HASTA SUS ÚLTIMOS AÑOS CUANDO SE EM-
BARCÓ EN UNA SERIE DE PROFUNDAS REFORMAS PARA INTEGRAR A LOS IRANIOS EN EL
EJÉRCITO REAL. ESTE CAMBIO DE ACTITUD PUEDE DATARSE A FINALES DEL VERANO 0 COMIENZOS
DEL OTOÑO DEL 330 A. C., MOMENTO EN EL QUE ALEJANDRO SE CONVIRTIÓ EN "UN ADMIRADOR
DE LAS COSTUMBRES PERSAS" (DIOD. XVIII.48.5).
no de sus primeros pasos fue la creación de los cpÍ.go- Algo más tarde, en el 323 a. C., en Babilonia, Alejandro trató
y agilidad" (Plutarco, VÍ.da cJe AJc/.o#dro, LXXI.1 ). Según Arriano Peucestas ya había vuelto de Persia, de donde había tra-
(A#áb. VII.6.1), Alejandro en persona le dio el nombre de ep!.- ído su ejército de veinte mil persas, a más de un buen
gorioí. a esta falange, lo que, unido al hecho de que Diodoro contingente de coseos y tapuros, que según informacio-
(XVII.108.3) la denomine como fl#fí.fagma, demuestra que su nes eran los pueblos más belicosos de todos los alrede-
intención era emplear esta nueva formación para reemplazar a dores de Persia [...] Distribuyó estos hombres entre los
su fflange macedonia. Esto no pasó desapercibido a los propios batallones macedonios, de suerte que un decurión man-
macedonios, ya que la llegada de los ep!.go#o!. a Susa precipitó el dase la sección, y en el siguiente grado un dí.moi.r!'Íes ma-
motín de las fuerzas de Alejandro. cedonio, y un dekasfcíícro (llamado así por su soldada,
DESPERTAFERRD | 17
> CARRILLERA -paragnátide-de bronce perteneciente a un casco frigio. §.V a. C„ Mu§eo Arqueológico de Atenas. El casco frigio o tracio Íue ampliamente utilizado por lo§
infante§ y jinetes griego§ y macedonios en los §iglos V y lv a. C. Con Íre{uencia. estas carrillera§ mostraban relieve§ de bigote§ y barba§.
que es inferior a la del cí[Link]!.r!'Íes, pero mayor que la de tenido su bautismo de fiiego en la fiitura campaña de Arabia,
los que no tienen grado alguno). En el escalafón venían pero este plan ft abandonado tras la muerte de Alejandro y la
luego doce persas y el último de la sección era también fflange mixta nunca llegó a entrar en acción.
un macedonio, también un dekasfó£ero; en resumen,
componían la sección cuatro macedonios, los tres reci- ARQUEROS Y HONDEROS PERSAS
bían pagas extras, y otro al mando de la sección, y doce Las unidades de arqueros y honderos persas que mencionan las
persas. Los macedonios estaban equipados con su arma- fuentes, principalmente Diodoro, durante la era de los Diádo-
mento tradicional, y los persas eran arqueros o lanzado- cos que siguió a la muerte de Alejandro fiieron aquellas inicial-
res de jabalinas de correa. mente reclutadas para la falange mixta, aunque ahora
empleadas de forma separada en los diferentes teatros de ope-
En otras palabras, los macedonios constituían las tres pri- raciones del conflicto.
meras filas y la última, y los persas las restantes doce interme- De forma inmediata a la muerte de Alejandro, una serie de
dias. En un libro anterior (Sekunda, N. y MCBride, A. (1984): estados griegos se alzaron en armas contra la hegemonía mace-
The Army of Alexander the Great, Londres, pp. 23 y 25) suserí dónica desencadenando la Guerra Lamíaca, que toma su nombre
que esto era una adaptación del original orden de filas de los del sitio a que fiie sometida la ciudad de Lamia. Alejandro había
cíckas. Originalmente, el comandante de los diez (dekas), el de- dejado a Antípatro en Macedonia antes de partir para Asia, y
kc¡cíarc#es (o Joc#agos), estaba en la primera fila, el hombre de Crátero fiie enviado en su auxilio. Según Diodoro (XVIII.16.4),
"doble paga" ([Link]), según la Tóc£¡.ca de Arriano (6.2) co-
Crátero llegó a Macedonia con 6.000 infantes "de aquellos que
mandante de la mitad del Jochos, formaba en la novena fila, y habían cruzado a Asia con Alejandro" y 4.000 "de aquellos que
los dos "diez estáteras" (dekasíaíeroí.) permanecían en la octava habían sido alistados en el camino",1.000 arqueros y honderos
y la decimosexta filas. persas y 1.500 jinetes, que puso bajo el mando de Antípatro. Los
Estos no fiieron los únicos intentos de integrar a los iranios arqueros y honderos persas estarían presumiblemente entre los
dentro de las estructuras de control militar que se acometieron. 3.000 infantes de este tipo que según Diodoro (XVIII.16.5) to-
Las unidades iranias fiieron progresivamente reclutadas por el maron parte en la batalla de Crannon. Diodoro (XVIII.51.l)
ejército de la campaña hircana en adelante, y la integración de menciona otro destacamento de 500 arqueros y honderos persas
iranios en las filas de los Compañeros comenzó en el 330 a. C. entre las tropas de Arrideo, sátrapa de la Frigia Helespóntica.
En Susa (Opis), Alejandro organizó una boda multitudinaria de Sin embargo, parece que la mayoría de los 20.000 infantes
90 compañeros, tanto griegos como macedonios, con novias pro- persas reclutados por Peucestas en el 323 a. C. permanecieron
venientes de la aristocracia irania, la mayoría de etnia persa. EI en Persis, de donde éste, que había sido oficial de los h#asp!.sfcH.
propio Alejandro tomó dos esposas en esta ocasión, Barsine, la y sómaíopJ¡yjax (oficial de estado mayor, literalmente "guar-
hija mayor de Darío, y Parisátide, la hija pequeña daespaldas") de Alejandro, era sátrapa. Peucestas había apren-
de Artajerjes 111 Oco. Alejandro tam- dido a hablar persa y "se regía por las costumbres persas en
bién ordenó a sus soldados ma- todos los aspectos" (Arr. A#áb. VI.30.3, VII.6.3). Dio-
cedonios que legalizaran k` doro(XIX.14.5)continúa:
sus relaciones extraofi-
ciales con mujeres Por esta razón dicen que de entre todos los
asiáticas, lo que de macedonios Alejandro le permitió solo
hecho hicieron
más de 10.000
> Moneda acuñada por Antímaco 111 de Bactria, Museo
(Arr. Anáb.
Británico. En ella se miiestra al rey tocado con una
VII.4.8). El lec-
mMJ#4 bajo la que §e aprecia la diadema real, una
tor puede hallar estrecha cinta de tela. normalmente tejida en púr-
más detalles de pura y oro, que portaban los monarca§ como §ímbolo
en una de la§ moneda! de bronce de "e§{udo y ca§co" má detalladas, qLie müe§tra el símbolo de Lin rayo sobre un e§cudo ma-
cedonio. El escudo §en'a de bronce chapado en plata. Porta un (asco pilos, el modelo que invariablemente muestran este tipo de
monedas, también (hapado en plata. §egún justino qll.7.5. cÍ. Curcio Vlll.5.4). ante§ de la campaña de lndia Alejandro hizo cubrir
las ar" de §us hombre§ de plata. y les llamó amp/.deJ por §us e§cudos plateado§, por lo que cabe pen§ar que otros elemento§
de su panoplia también sen'an plateados. Las monedas miiestran estos ca5cos con un penacho de crin de caballo, interpretado, al
igual que la túnica griega sin mangas, como de color came§i. Ba5ándo" en la representación de la estáteía de Patraos, la túnica
no es del tipo eJom/.t que pendía sobre un hombro, sino que se llevaba sobíe ambos. El color del penadio y de la túnica está
abierto a di§cu§ión. El ^waf//.fíéí que puede ser identificado con cierto grado de verosimilitud en el !arcófago de Alejandro viste
una túnica roja. pero dada la progresiva adop(ión por parte del Ejército Real macedonio de amas y ropas cada vez más lujosa§,
es posible que los amrm//.deJ, o al meno§ la elite de la c^/./i.a/c^Í.a, hubieran adoptado el púrpura. La figura de la moneda de
Patrao! viste una Aauj/.a (bonete tradicional macedonio), por lo que puede que solo lo§ "oficiale§" de la primera fila de la falange
portaran el ca§co pilo!. En cualquier ca5o. nuesti.a figura no lleva ninguna coroi`a dorada en torno a §u pilos como muestran las
monedas de e§(udo y ca§(o, que podría ier una insignia de Íango reservada para oficiales superiore§. Tampoco conoce" a
ciencia cierta el color de la *aufí.a, que podía haber sido púrpuía en el cajo de la agém una §ub-unidad de elite originalmente
compue§ta por un /oc^of de 500 hombres. aunque quizá§ por e§tos tiempos expandido§ a una chí.//.ait^Í.a
> PILO§ de bronce, segunda mitad del s.V a. C„ Museo Arqueológico de Atena§. Este
tipo de cascos. inspirado§ en una gorra de fieltro o cuero del mi§mo nombre, Íue
muy común durante lo§ §iglo V y lv a. C. en Gre(ia, con o sin (arrillera!, como
este ejemplo.
T:OS EPIGONOI
Tras la muerte de Alejandro, los epí.go#o¡. aparecen repartidos en
Como ya hemos mencionado, Peucestas tenía a su disposición a Ewm. XVI.4) que los [Link] más jóvenes contaban con 60
3.000 hombres de todo origen (pc¡#Íodcipo!.), equipados para el años, pero la mayoría rondarían los 70 y algunos incluso más,
"pero todos euos eran irresistibles dada su fiierza y su experien-
servicio en el despliegue macedonio (Í4Aíi.s). En la batalla de Pa-
raetacene (317/316 a. C.) Eumenes tenía bajo su mando "unos cia, tal era la pericia y la osadía que habían adquirido en su im-
5.000 hombres equipados a la manera macedonia, aunque eran batible sucesión de batallas". Por tanto, si la mayoría de los
de todas las razas" (Diod. XIX.27.6). Estos 5.000 podían haber ¢rgyr¢sPÍ.des había cumplido los 70, debieron haber nacido en
incluido a los hombres de Peucestas, y presumiblemente el resto torno al 387 a. C., por lo que ya contarían con 43 años cuando el
provendría de los otros contingentes de las satrapías que forma- ejército cruzó a Asia en el 334 a. C.
ban el ejército de Eumenes. Al mismo tiempo descubrimos a Diodoro continúa con su descripción de la batalla:
"más de 8.000 soldados de diferentes orígenes con equipamiento
macedonio" en el ejército de Antígono (Diod. XIX.29. 3). En cuanto a la infantería, los ¢rgyr¢sp!.des, en orden ce-
rrado, cargaron contra aquellos dispuestos frente a ellos,
LOS ARGYRASPIDES matando a algunos en combate cuerpo a cuerpo y obli-
El término argyraspí.dcs (``escudos plateados") aparece por pri- gando a otros a huir. Irrefrenables en su carga, entablaron
mera vez en Diodoro (XVII.57.2) y Curcio (IV.13.27) como título combate con toda la fflange enemiga, demostrándose tan
alternativo para los h#asp!.sfaí. macedonios en la batalla de Gau- superiores en fuerza y pericia que no perdieron ni un
gamela. Sin embargo, esto parece ser retrospectivo, ya que Jus- hombre, pero del enemigo dieron muerte a más de 5.000
tino (XII.7.5; cf. Curcio VIII.5.4) nos dice que antes de iniciar la y pusieron en fiiga a toda su fiierza de infantería, cuyo nú-
campaña de lndia, Alejandro hizo recubrir las armas de sus hom- mero sobrepasaba varias veces el suyo propio. (XIX.43.1 )
bres de plata y llamó a su ejército los arg);[Link] por sus escudos
plateados. Por tanto, el cambio de nombre oficial del regimiento Sin embargo, el resto de las unidades de Eumenes no corrie-
parece haber tenido lugar antes de la campaña de lndia. Tras la ron la misma suerte, y "los macedonios [c![Link]] formaron
muerte de Alejandro, los [Link], comandados por Antíge- en cuadro y retrocedieron sanos y salvos hacia el río", donde se
nes -previamente mencionado como comandante de los J!ypas- unieron a Eumenes "a la hora de encender las lámparas" (Diod.
p¡.s£ai. tras las promociones de Sitacene del 331 a. C.-y Teutamo XIX.43.5). Durante la batalla, Antígono había capturado el tren
(Plut. E#m. XIII.2), tenían un total de 3.000 hombres (Diod.
XVIII.58.l, 59.3).
> Casco de bronce de tipo CALdDICO, segunda mitad del §.V a. (., Mu§eo Británico.
Lo§ ca§co§ de tipo calci'dico y §u variante de tipo ático, aunque un poco pasado§
de moda, §eguían §iendo empleados por los gueírero§ griegos y macedonios de Íi-
que les fiiera enviando a cometidos donde rece probable que este incremento de
tarde o temprano acabarían muertos" (Diod. 1.000 a 3.000 efectivos se produjera antes de
XIX.48.2). Los argyr¢sp¡.des acabaron finalmente su muerte. En la batalla de Paraetacene, Eume-
bajo servicio seléucida. nes posicionó a los flrgyrflsp!.cies macedonios a
continuación de "los hombres de los hwpc!sp!.sfai., más
LOS HYPASPISTAI de tres mil, siendo el total de csta fiierza comandado por
En el relato de las batallas de Paraetacene y Gabiene encontramos Antígenes y Tautamo" (Diod. XIX.28.1). En Gabiene, Eumenes
menciones tanto a los argyrasp¡.des como a los #/[Link]!.. Los emplazó primero a los h#asp!.sÍ¢¡. en la línea de batalla, y a los
historiadores actuales están divididos sobre a lo que Diodoro se argymsp!.des después (Diod. XIX.40.3).
dadas por otros sátrapas, como Alcetas, que tenía sus propios
(Polonia),cuentaconmásde70pubticacionescientíficasydivulgativas,especialmentepopularporswtrabajosdeépoca
iegayromanaparaOsÍ)[Link]íanodeEstudiosClásicosyOrientalesdesdesufundación
en Historia Militar de la Anti#e?qd.='.++
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EL§EÑORDEiomEMANo§
de MiguelA. Badal ,.¥
Novela finalista del Premio
CajaGranada 2010
EI Señor de Lordemanos es una documen- ,
tada novela que permitirá a[ lector sumer-
girse en la cotidianeidad de la Galicia me-
dieval, durante la época de las incursiones
vikingas; un período oscuro de la historia
en el que se dan cita terrores apocalípti-
cos, reliquias milagrosas y épicas batallas.
rum mm"
[Link]
ii;íí:::É.i,!
Z4 | DESPERTAFERRU
Reconstruyendo al
p:etFart:eo:mhwTheimMesen Pezheta i ros
CUANDO ALEJANDRO MAGNO MURIÓ DEJÓ UN IMPERIO FORJADO POR EL EJERCITO MACEDONIO.
LA ESPINA DORSAL DEL MISMO ERA LA FALANGE MACEDONIA, UNA VERSIÓN MEJORADA DE LA TRA-
DICIONAL FALANGE GRIEGA CON LANZAS MÁS LARGAS Y UNA FORMACIÓN MÁS CERRADA. LOS
HOMBRES QUE SERVÍAN EN LA FALANGE ERAN LLAMADOS FALANGITAS 0 PEZHETAJROJ -``COMPA-
ÑEROS A PIE" EN GRIEGO- Y SU EQUIPO ESTABA ADAPTADO A SU ESTILO DE LUCHA.
uando Filipo 11 inventó la falange macedonia, mejoró como el manejo de la sar!.ssa, pero esta disminución de tamaño
hasta a 16 filas. Mientras que las primeras cinco filas pugnaban tuvo una victoria decisiva sobre la fflange hoplita, y con la hege-
directamente con el enemigo, las filas restantes actuaban en monía macedonia sobre Grecia comenzó la era del fflangita, que
apoyo y como reemplazo de sus camaradas. Una fflange cons- no terminaría hasta la batalla de Pidna, cuando una nueva táctica
taba de 64 sy#Íagma!., cada uno de los cuales contaba con 256 de infantería se impuso: la táctica manipular de los romanos.
-
© Hctalroi
por supuesto al fa-
langita. Armas y ar-
madura, amén de los
ropajes necesarios, se
han reconstruido de
acuerdo a las fiientes
de equipo y panoplias
racterístico§ e§cudos en
porta un (asco de tipo ático con una gran cre§ta, mientras que el de la derecha
lleva un casco de tipo antigónida, y §u e§cudo deja entrever una coraza mu§(ulada
de bronce. Como podemos apreciar, era frecuente que tanto e§(udos como casco§
y greba§ Íueran poli{romados. Nótese el Íegatón de las pi(as. que servi'a no §olo
de contrapeso §ino de punta §ecundaria en caso de ruptura del a§ta de la jar/.jja.
Dos miembros de Hcfaí.ro!. han probado con la teoría del lino frente revestido con una lámina de bronce. En su cara interna
llevaría fijado un porpax de bronce, la abrazadera a través de la
pegado, y sus experimentos han dado en reconstrucciones sóli-
das y practicables, que se ajustan bien y resultan bastante cómo- que el soldado pasaría su brazo izquierdo, y una empuñadura,
das para el que la lleva; desde esta óptica el J!.#oíhorax pegado llamada a#Í¡.Jcibé. El a#£¡.Jabé solo se empuñaría cuando el escudo
se necesitaba en el cuerpo a cuerpo, y normalmente actuaba
parece una aproximación razonable a ese tipo de armadura. Las
ventajas del JÍ.#oÍJ¡ort2x parecen haber residido más en su como- como un lazo donde apoyar la muñeca al sujetar la pica. Además
didad y disponibilidad que en su peso, ya que una reconstruc- de este sistema, una correa de cuero que pasaría sobre el cuello
ción del mismo, con todos los accesorios necesarios pesa 4,2 kg, sustentaría el escudo y liberaría el hombro izquierdo de su peso.
mientras que un Ího7.4x de bronce pesa entre 3,4 y 4,2 kg, de- El frente del escudo estaría pintado en colores vivos, empleando
símbolos como el sol argéada, emblema real macedonio, u otros
pendiendo del grosor del metal.
La cabeza del falangita habría estado cubierta por uno de la motivos característicos. En nuestras reconstrucciones hemos
empleado pintura de caseína, soluble en agua y derivada de la
gran variedad de cascos que conocemos, la mayoría de los cuales
tendrían el rostro descubierto y habrían estado adornados con caseína láctea, ya conocida en la Antigüedad y por tanto un pig-
crestas de crin de caballo, plumas o incluso, a veces, pintados en mento posible para los escudos helenísticos.
colores vivos. Los cascos con el rostro descubierto proporcionan
suficiente protección pero al mismo tiempo permiten tener una LA SARJSSA
visión amplia, necesaria en el combate. Cascos típicos habrían La principal arma del fálangita era la famosa s¢r!.ssa que, según
sido los de tipo ático o tracio, con carrilleras, el más barato pÍ.Jos las fiientes antiguas como Teofrasto, era una pica de una longitud
cónico, o, a veces, incluso el más curioso de tipo frigio, con su cercana a los 5,5 m. La sarí.ssa consistía en un asta de madera re-
característica proyección de la parte superior. matada en una punta de hierro y con un regatón en su extremo
1
Y Durante la marcha. lo§ pezÁcía/./o/. DE§110NTABAN §U§ PICA§, (ompuestas por do§ mitades unida§ por un tubo m€táli(o. para facilitar el transporte de sus largas, grue§as y
pesadas armas. El macedonio porta un (asco de tipo ático, una armadura de láminas de hierro y grebas de bronce en la§ pantorrillas. Tras su es(udo, (olgado del hombro.
asoma una Aop/.j, prima lejana d€ la falcata ibérica. La túnica púrpura evidencia el elevado estatiis de e§t€ soldado. que es seguido por un auxiliar TR^Clo, equipado con una
inferior. De acuerdo a las teorías del profesor Andronikos, la sc!- a esto, era legítimo utilizar madera de fresno para la reconstruc-
r¡.ssa tenía un asta hecha de dos piezas unidas mediante una cióndelas¢r!.ssa,yaquepudohabersidoempleadacomomaterial
mangademetal,loquehabríasimplificadoeltransportedelarma para este arma en el s. IV a. C.; afortunadamente la madera de
durante la marcha y, si era quebrada en batalla, el empleo de la fresno está todavía disponible en la dimensión requerida.
las puntas de sus picas con una longitud de 51 cm y un peso de vertical, pero, como uno de nuestros amigos comentó durante
1,2 kg, mientras que el regatón tendría una longitud de 44,5 cm y un entrenamiento: ``lo primero que tienes que hacer es perder
el miedo a tus armas". Esto apoya la suposición de que los fa-
pesaría1,7kg,aunquedebidoalmaterialempleadosupesoacabó
siendo de 2 kg. Como manga conectora se empleó un tubo de 17 langitas se habrían entrenado de manera intensiva en el uso de
cm. Algunos experimentos con puntas de diverso tamaño y un sus sarí.ssa!. para evitar cualquier desorden en la batalla. En
asta de 3 cm de diámetro se demostraron inútiles, ya que el asta efecto, al contrario que en la tradicional falange hoplita, la fa-
se combaba por el peso, y al final un diámetro de la misma de 4 lange macedonia no podía componerse ya de contingentes re-
cm redujo el doblamiento de la s¢r¡.ssa a un nivel insignificante. cién reclutados por la ciudad-estado. Como resultado de esto,
Según los textos antiguos el asta era hecha en madera de cor- el anterior ejército de la poJi.s que podía ser llamado a las armas
nejo(Comwsmas).Pordesgracia,estetipodemaderaesmuyrara en caso de guerra fue desplazado por ejércitos profesionales,
en nuestros días y apenas disponible en la longitud adecuada, así bien entrenados y mortales en combate.
que tuvimos que llegar a un compromiso sin perder demasiada Como un arma secundaria, el soldado habría contado con
autenticidad. En la JJ¡'ada Homero menciona el uso de lanzas de una espada, que podía ser tanto un x!.phos con una hoja recta,
fresno, y, de hecho, la madera del fresno común (Fr"!.Ít# e;¥ccJ- para punzar, como una kopz.s curva, más efectiva para los tajos.
sÍ.or) era ampliamente empleada para ese fin. Así que, de acuerdo El pcz#[Link] habría llevado su espada en una vaina en su cos-
DE§FIERTAFERm | Z7
la pica no §olo mantenía al enemigo a raya. sino que permitia combatir de Íoma
tamaño sí importa.
i.'iodos de vida de la Antigua Grecia entre el 500 y el 300 a. C. Su método de trabajo, que llaman "Living Histor)í', comi)rende
visitas a escuelas, universidades y museos, así como su ®istencia a eventos de recorutruc£ión o imuguruiones de museos y ex-
Posiciones. Más inftnmación en [Link].
ZB | DEspmTAFERRn
ALEJANDRINOS.
a escalada armamentística y el enfrentamiento intestino terogéneos ejércitos se encontraban en pleno proceso de desarro-
personal. Al margen de consideraciones heroicas, dar muerte al de que estas unidades hubieran mantenido una homogeneidad
general rival en batalla tendrá, en la mayoría de los casos, unas étnica exclusivamente macedónica. Los compañeros mantendrán,
consecuencias prácticas más que evidentes en el resultado directo sin duda, su carácter aristocrático, aunque ya desde tiempos de
de la contienda. Más aún por el hecho de que los cada vez más he- Alejandro abrirán sus filas para integrar a los hijos de la nobleza
DESPERTAFERRU | ZE
< §arcófago del rey PENCL[§ D[ LltlA (}80-3ó2 a. C.), Mu§eo de Antalya ¢urquía).Aunque
anterior a la época de lo§ Diádocos, este relieve es una mLiestra palpable de la hete-
Podemos interpretar el origen de lo§ jinete§ por sus tocados: de izquierda a derecha,
el péta5o de un te§alio, el gorro Írigio de iin anatolio. el ca§co frigio de, probablemente,
tandarte macedonio, sino como implacables enemigos en la ocasione§ podía §er §ustituido por una coraza mu§culada, y un ca!co beocio de bron(e,
Guerra Lamíaca. en torno al cual aparece el relieve de una corona plateada. lo que le identifica (omo
ballería. El ejército macedonio siempre había sido deficitario en §e hizo popular entre los ^eía/.ro/; probablemente como §ímbolo de §u elevado estatiis.
caballerialigera,yaqueelEjércitoRealsolocontabaconloscuatro
escuadrones de prodromo¡.. Para suplir estas carencias, Alejandro atención a este tipo de tropas y en ocasiones los califican de forma
hizo uso de caballería auxiliar o mercenaria, en un principio tracia genéricacomomedosypartos,quizásparareferirseaaquellosar-
y griega, aunque tenemos noticias de que en Hidaspes contó con mados con jabalinas y arcos respectivamente, aunque a buen se-
un numeroso contingente de escitas (Arriano, A#óbasí.s, V.12). guro debieron englobar diversos tipos de tropas de muy diversas
ElempleodecaballeríaligeranativaporpartedelosDiádocosfiie nacionalidades. A quien sí mencionan por primera vez es a los ji-
masivo. Desgraciadamente, las fiientes no prestan demasiada netes tarentinos, tropas vinculadas con la ciudad de Tarento, al
3n i DESPERTAFERRn
sur de ltalia. Aunque el papel que desempeñan en este periodo es escaramuza de la caballería ligera antigónida, y no logró impo-
marginal, gozarán de gran fama en el fiituro, hasta el punto de nerse hasta que recibió refiierzos en foma de caballería ligera con
que, con independencia de su proveniencia geográfica, darán la que contrarrestar las tácticas del enemigo.
nombre a un tipo de cabauería ligera armada con escudo y lanza. Cada una de estas unidades debió de haber empleado sus
formaciones tradicionales. Conocemos las virtudes de la cuña
EMPLEO TÁCTICO macedonia que, con el comandante en el vértice frontal del trián-
El despliegue de la caballería en batalla, que en tiempos de Ale- gulo, tenía gran capacidad de movimiento y maniobrabilidad
jandro buscaba guardar cierta simetría o compensación entre el para los ataques oblicuos tan característicos de Alejandro. Sin
flanco derecho, ocupado por los Compañeros, y el izquierdo, pro- embargo, puede que su origen fiiera oriental, adoptada por los
tracios de los escitas y por los macedonios de aquellos. La caba-
piedad de los tesalios, para ejecutar la famosa maniobra del yun-
11ería pesada persa, sin embargo, confiaba más en su potencia
que y el martillo, comienza a ganar en versatilidad. Las batallas
de los Diádocos contemplan ffecuentes despliegues asimétricos, de choque que en su maniobrabilidad, por lo que la columna era
en los que la cabanería pesada se concentra en un flanco (gene- su formación predilecta, mientras que los tesalios combatían en
ralmente el derecho, el de honor) para, bajo el mando directo del rombo, que podría tratar de combinar las virtudes de ambas for-
maciones. Aunque seguramente cada uno de estos tipos de tropa
general,asestarungolpedecisivoálenemigo,mientrasqueelotro
flanco es cubierto por caballería ligera, con órdenes de emplear siguiera empleando sus formaciones
tácticas de escaramuza para contener a los jinetes enemigos del
flanco opuesto.
Dada la inexpugnabilidad de la fálange ante los ataques ffon-
tales de tropas montadas, el papel de la caballería pesada será el
> Los JINETE§ IRANK)§ con§tituirán la
de dispersar a los jinetes desplegados ffente a ellos para, acto se-
e§pina dorsal de la caballen'a pesada
guido, amenazar el flanco y la retaguardia de la infantería. El rol de lo§ Diádocos y los mejores de
de la caballería ligera será más complejo y variado, ya que a las ello§ pa§arán a fomar parte de §us
fimciones que debían desempeñar en campaña como explorado- #ma/. o guardia§ per§onale§. Esto§
``proto-catafracto§" §on descrito§ por-
res,forrajeadoresyhostigadoresdeberíasumarsesuvaliosaapor-
tando pe§adas amadura§ que prote-
tación en la batalla, desde la contención de la caballería enemiga
gen'an tanto su (uerpo (omo el de
al acoso de los flancos de la fflange, sus monturas. Parece que tras la in-
racterístico de la
eficacia de estas
tropas sea la ba-
talla de Paraeta-
cene (317 a. C.),
en la que la ca-
ballería pesada
de Eumenes se
vio completa-
mente impo-
tente ante las
tácticas de
DESFIERTA FERRD | 31
> Estatuilla de un jlNET[ PARTO, Mu§eo Británico. Lo§ Diádocos §upieron valorar la cefes. Tras derrotar a los jinetes
pericia con el letal arco compue§to y las tácticas de hostigamiento de estos enemigos, éste se lanzó en su per-
aíamados jineles iranios. © pHGcoM/wikiinedia commons
secución. Según algunos autores,
la caballería seléucida podría
tradicionales ( sabemos que probablemente,
haber protagonizado una huida
en lpsus, la caballería pesada de Deme-
fingida para apartar a Demetrio
trio formó en cuña), cabe pensar que la
cada vez mayor permeabilidad de los ejérci-
de la bataua, ya que cuando recu-
paña tras campaña. Como resultado, Eumenes acabó siendo ven- BEnnEt, 8. y Roberts, M. (ZnnEl): 777g Wars o/A/gwf/pr's £uccgssors J?7-
dido por sus propios [Link] a Antígono, que de nuevo
2#/% Z vols. PEn E Sword.
transfomó una posible derrota en una victoria decisiva.
SEkunda, N. (1984): 7hg Am/ o/A/Ex4ndgr £Ap Grgaf, DsprBy Publishing.
La caballería también podía ser un arma de doble filo. En
> BibliDgrafía [Dmplgta en [Link]-BdiBimes.[Dm
lpsus (301 a. C.), la clave de la batalla estuvo en la neutralización
de la caballería pesada antigónida, al mando de Demetrio PoJÍ.or -
-^ .,.-.-.....-.. i. t*i.ü. . : .-.., ' ., " . -` .-.-,.. ` -....-.- ;irt--:.;:rt::-+J: -,..:ÍÍÍLÉ..j:.á!t.; ..,. + i,:`t-:.
Casandro envía a Lislmaco a dos de sus generales: Ploistarco no logra atravesar el BÓsfor
Prepelao, primero, y Ploistarco después, ambos con nta más al norte pero apenas llega
numerosas tropas. Lisímaco invade Asia Menor, año ¡Ón de los hombr
-,_ -_. r','` Jm 302 a.C.
THR_AC JJ€.. Heraclea
Casandro, en infeíioridad de
-_ ---, ^, pontica
#t-b#L
condiciones, trata de bbquear
el avance de Demetrl® hacia ITHYNIA
Macedonia. `` _
¡E#
ndro, temeroso, Qónvence j Thessalonice EiiEi Ei= FysimT;chiá`
#8:#,:"ya#,#::a
iñ!jgo:
®
e §e sphan luego
y Ptolomeo.
iFrvencióndeDemetrioen
EPIRuS
p_irro
L
I
Casandi.¿ó-:;':.:¿iíe=\`: o=e`i
:emlg,:::Íé:Pe,=offiu,:
de evitar que a Lisímac
refuerzos de Macedoni
L=
PoliDeFcÓ'»íe óQ30 De
oGpeecg¡L:sLoats,¡fuunef:[adsed%ecmaestá¡nod:o L,G^O
pierden una tras otra todas sus
posiciones.
D®motrlo iiene la intención final
NESIOT^
de apoderarse de Macedonia,
ano 304/303 a.C. Dom®trlo desembarca de regreso en
Éteso y omprende con éxito la recon-
quista de todos los territorios perdidos.
á:!:gn:rvoa?necnu?nn,t:ñ.ari:Lsámd:¥
sLüt#;E:o:%:a,eT:eun¡?,:flá[Link]ií::u:náóín:!,á? ciones Lisímaco opta por retir€
Íegresa a Asia Menor.
Lislmaco y Prepolao se dividen, el
primero marcha hacia el interior, el
segundo hacia la costa egea. Una tras
otra caen en su poder las ciudades anti-
gonidas.
Ro3:smso:ri#e:netLggun3árnaá:rLdaec|:áad
no quiere perder su neutralidad y Ot:ramf:°nttaaq§J
rechaza la oferta. Asedio de F]odas por
Demetrlo. año 305®04 a.C. del Nilo no €
Mare L ,\yc,um La ciudad logra Íesistir. Demetrio se
retira.
0 t:,tae::s::,TadáeA#:'g::3a?eu'tecgaa;ali:;Sá#::r#d:;a#
intermnable área pantanosa, unida a la fime resistencia d€
fuerzas ptolemaicas casi conducen al desastre al ejército
Antígono, que decide retirarse.
Iñ_+ͱ,
Alexandria
--¥_tg:
La batalla de
Ipsus por David Sierra Estornés
EN LAS LLANURAS DE IPSUS, EN EL AÑ0 301 A. C., TENÍA LUGAR UNA DE LAS BATALLAS MÁS IM-
PORTANTES DE LA HISTORIA, DONDE SE IBA DECIDIR EL FUTURO DE LO QUE HASTA HACE POCO MÁS
DE VEINTE AÑOS HABÍA SIDO EL IMPERIO CREADO POR ALEJANDRO MAGNO. UNA VICTORIA DE
ANTÍGONO MONÓFTALMOS ABRIRÍA LA POSIBILIDAD A LA REUNIFICACIÓN, UNA DERROTA LA CE-
RRARÍA DEFINITIVAMENTE.
e
-
0 J 7J ,
Antígono intenta
ejército. Antígono opta
apa. Espera a reunirse con Soleuc
e pero el mal tiempo se ceb
PONTuS
5-
§
E=
(TL-i a::Fnsc#:rfaudeo|eAcn?ÍT[Link]t:e
atíeve a atacar y trata de
rodearle y desabastecerle.
tourus
falcados.
MEDIA
AT RLO PAT E N E
§\ " CAPPADOcth T16ris
2 o g r ,h
Primavera del año 301 a.C. Los
ejércitos coaligados de Seleuco
y:,us:Faancdoo¡:abnazt:Ras%:rc:sF;ág,aGh{hoíNs`
Nisibis
T`f+n-:gÁ%Ñ-[-Á +%g8\S^ü °Antíg o ntó 4€soporAMM
0
Taut"C\+tf#?a/- Seteuco
Antígono reune sus fuerzas: unos 50.
Seleuco
Í;tbvfoi,:f¿
Babylonia
deserta
on la paz del año 311 a. C., que había puesto fin a la Ter- La guerra se volvería a reanudar en el año 307 a. C., cuando
que se firma, sus principales rivales, Casando, Lisímaco y Ptolo- Diádocos (307-301 a. C.). Demetrio alcanzaría el punto culmi-
meo, reconocen a Antígono como soberano de toda Asia, que pasa nante de su expedición cuando fue reconocido, junto con su
a gobernar sobre Asia Menor y Siria. Esta paz supone solamente padre, como libertador de Atenas.
una tregua en el conflicto de intereses que enfrentaba a los Diá- Con Casandro expulsado de Grecia, Antígono dirigiría su mi-
docos en su lucha por controlar los antiguos territorios pertene- rada hacia Chipre, una de las más preciadas posesiones de Ptolo-
cientes al imperio de Alejandro. meo y punto clave en el control del Mediterráneo oriental. Hacia
34 | DESPERTAFERRU
esta isla fiie enviado su hijo al mando de una poderosa flota, que éxito en su avance, Lisímaco se hacía con el control de Frigia y
se encontraría con la armada de Ptolomeo. En la que se conoce Prepelao dominaba la Eólida y la Jonia.
como batalla de Salamina (306 a. C.), uno de los mayores enfren- La noticia de la invasión le llega a Antígono cuando se en-
tamientos navales de la historia, donde participaron alrededor de contraba en Antigonia -actual Antakya-, la capital de su reino.
400 barcos, Demetrio derrotó de forma decisiva a Ptolomeo, cau- A pesar de su edad, casi 80 años, Antígono, al frente de su ejér-
sándole importantes pérdidas en su flota. Tras esta victoria Antí- cito, logra marchar con gran rapidez hacia donde se encuentran
sus enemigos. Primero llega a Tarsos, donde paga a su ejército,
gonovolvíaaencontrarseenlacúspidedesupoder,circunstancia
después cruza los Montes Tauro, para llegar finalmente a Frigia.
que aprovecharía para asumir el título de bas!.Jeí# -"rey"- , deci-
sión que sería imitada por Ptolomeo, Lisímaco y Seleuco, los cua- Ante el avance de Antígono y dada su inferioridad de fuerzas
les serían nombrados reyes en sus respectivos dominios. respecto a las de este, Lisímaco decide evitar a toda costa la ba-
El siguiente objetivo de Antígono sería Egipto, pero, a pesar talla campal y retirarse hacia el norte, confiando en la llegada de
del éxito inicial, la invasión terminaría en fracaso, debido princi- Seleuco proveniente del este y de Ptolomeo procedente del sur.
La retirada controlada llevada a cabo por Lisímaco es un ejemplo
palmente a las adversas condiciones climatológicas, que impidie-
ron que la flota pudiera entregar los suministros que necesitaba de habilidad militar. Este, aprovechando las condiciones mete-
orológicas y geográficas, protege a su ejército con una serie de
el ejército de tierra. Tras este fracaso, el incasable Antígono dirige
campamentos fortificados, hasta que la llegada del invierno se-
su mirada a Rodas, isla que controlaba el acceso al mar Egeo y
parará a ambos ejércitos.
que, aunque neutral, mantenía estrechas relaciones con Ptolomeo.
Por momentos la situación de Antígono se vuelve crítica: Se-
A pesar del despliegue tanto naval como terrestre empleado por
leuco se acerca hacia Capadocia al frente de un considerable
Demetrio para tomar la isla, la acción terminaría en un nuevo fra-
ejército. Ptolomeo había penetrado en Palestina y se dirigía hacia
caso para la causa antigónida. Aún así Demetrio recibiría el título
el norte al mando de un poderoso contingente militar. Para con-
de PoJÍ.orcefes (``el asediador de ciudades"), por la habilidad de-
trarrestar al ejército seléucida, Antígono envía una fuerza expe-
mostrada en las técnicas de asedio durante el sitió de Rodas.
dicionaria para atacar Babilonia y así conseguir la retirada de
A pesar de esta derrota, padre e hijo pronto se repondrían. En
Seleuco, pero fracasa en su propósito. Sí que tiene más ,éxito en
el año 304 a. C., Demetrio desembarca en Grecia al mando de un
Palestina, donde expande rumores sobre una victoria suya sobre
gran ejército con el objetivo de ayudar a su aliada Atenas, que en Lisímaco. Cuando llegan a oídos de Ptolomeo, este decide volver
ese momento se encontraba sitiada por las fiierzas de Casandro.
a Egipto. Ante su situación de inferioridad, Antígono se ve obli-
En una campaña relámpago, Demetrio obligaría a este a abando-
gado a ordenar a su hijo que se retire de Tesalia y se reúna con
nar Grecia y replegarse a Macedonia. Ante esta situación tan crí-
él lo antes posible. Finalmente, Seleuco, tras una marcha épica
tica, Casandro intenta negociar, pero los antigónidas solo estaban
que había comenzado en la lndia y que le había Uevado a reco-
dispuestos a aceptar una rendición incondicional, por lo que la
rrer de este a oeste los distintos dominios de su imperio, llega
guerra continúa. Casandro, obligado por la necesidad, recurre a hasta el este de Capadocia. El comienzo del invierno pone fin a
Lisímaco, con el que firma un pacto de alianza y acuerda el envío
las operaciones militares.
de un ejército de apoyo al mando de Prepelao. A esta alianza se
Con la primavera del año 301 a. C. se reanuda la campaña, los
unen posteriormente Ptolomeo y Seleuco; eran los prolegómenos ejércitos de Lisímaco y Seleuco logran unirse en las cercanías de
de la campaña que conduciría a la batalla de lpsus. la actual Ankara y casi al mismo tiempo se reúnen las fiierzas de
Antígono y Demetrio en Sinnada -actual §uhut-. Finalmente
LA CAMPAÑA DE IPSUS ambos ejércitos se encontrarían en lpsus.
Ante la crítica situación en la que se encuentra Casandro, fiierte-
mentepresionadoporDemetrioenTesalia,laestrategiaqueadop- LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS
tan los coaligados es la de presionar lo suficiente a Antígono en Afortunadamente han llegado hasta nosotros una serie de manua-
Asia para así obligarle a pedir a su hijo que abandone Grecia y les que analizan de forma teórica la táctica de los ejércitos hele-
acuda en su apoyo. La campaña comenzaría en el verano del año nísticos; el más antiguo fiie escrito por Asclepiodoto, al que
302 a. C. con el cruce del Helesponto -actual estrecho de los Dar- siguieron Eliano y Arriano. En euos se nos describe de forma de-
danelos- por parte del ejército de Lisímaco y Prepelao. Era la pri- tallada la organización de estos ejércitos, tanto la estructura de la
mera vez en muchos años que Asia Menor volvía a sufrir los infantería como el ordenamiento de la caballería, sin olvidarse de
desastres de la guerra. Una vez cruzado el estrecho, ambos sfrtzfe- dedicar pequeños apartados a la organización de las unidades de
goz. dividieron sus fiierzas. Prepelao marcharía por la costa, mien- elefantes y de carros de guerra. Gracias a estos manuales conoce-
tras que Lisímaco hacía lo propio por el interior del oeste de mos, por ejemplo, las distintas formaciones que una falange bien
Anatolia. El objetivo de estos movimientos era conseguir el apoyo entrenada podía adoptar en el campo de batalla.
del máximo número de ciudades de Asia Menor antes de que An- El fimdamento táctico que subyacía en los ejércitos de los Diá-
tígono pudiera reaccionar. Ambos generales cosecharon un gran docos era el mismo que en la época anterior de Filipo y Alejadro.
LOCHOS DE PEZHET;AIROI
El /ochos era la unidad táctica básica de la infanteria, teóricamente compuesta por 512 hombres fomados en 32 columna§ o deka/
(arcaismo derivado de los 10 hombres que originalmente componian cada columna) de 16 hombres de fondo cada una. Al frente de la
misma e§taba un /odlagos, y cada dekas estaba líderada por un dekadarcha. Un suboficial llamado d/.mo/.n.Íes estaba a cargo de la segur
mitad de la dekas, y un dekasÉíe/os, veterano de §uperior paga (10 estáteras), cerraba cada iina de las do§ mftades (filas sa y 16a) para
imprimir moral y asegurarse que nadie abandonaba la fomación. Dos o ftes /ocho/'fomaban un batallón o Íax/.s.
En cuanto a las formaciones, el despliegue de combate habitual del /ochos constaria de 16 filas de fondo, sin intervalos entíe las filas
pero con espacio§ entre las columnas. En determjnadas ocasione§, especialmente a la hora de recibir una carga, Ia segunda mftad de cada
dekas ocuparia ese espacio entre columnas para oftecer un frente más compacto, aunque de solo s filas de fondo. Por contra, el /ochos
también podia adoptar fomaciones más profundas, de 32 filas de fondo, para facilitar su movilidad durante marchas o maniobras.
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DESFIERTAFEmD i =5
principal era la del "martillo y el yunque": la caballería de los he- principio Antígono partía con ventaja, ya que su infantería era
f¢i+oz. rodeaba y atacaba el flanco enemigo, mientras en el centro superior en cantidad y, probablemente, en calidad. La mayoría
lafflangedepezhefc#.roí.avanzabayfijabaalrestodelaformación de las fuerzas de infantería de Seleuco serían tropas indígenas
contraria, recibiendo ésta la presión de la infantería de frente, reclutadas por este en sus satrapías orientales, de menor calidad
mientrasqueporelflancoylaretaguardialaaccióncorrespondía que la infantería del ejército antigónida, formada en su mayor
a la caballería. La principal aportación de los sucesores de Alejan- parte por macedonios y mercenarios de origen griego. Además,
dro al arte de la guerra fiie el empleo masivo de elefantes en las la mayor parte de la caballería de Seleuco estaría formada por
batallas campales. Los macedonios comenzaron a usar este tipo arquerosligerosylanzadoresdejabalinamontadosacaballo,los
de ``arma" tras combatir contra ellos en la lndia. cuales no podían ser empleados en una carga. Esto hacía que
Laclavedeléxitodelafálangehelenísticaresidíaenlasar¡.ssa, Antígono y Demetrio gozaran también de superioridad en ca-
una pica de aproximadamente 5,5 metros, que permitía alcanzar ballería pesada, que era la clave del dispositivo táctico de los ejér-
al enemigo a mayor distancia que otros tipos de lanzas, y en la citos de los Diádocos. Seleuco y Lisímaco eran superiores a sus
profiindidad de su formación, que normalmente era de 16 hom- oponentes en cuanto al número de elefantes, en una proporción
bres por fiiila, aunque podía llegar hasta los 32 combatientes. A de seis a uno, arma que sería de gran utilidad en los momentos
pesar de que la fflange era claramente superior a cualquier otra decisivos del combate. Pero como se demostraría en la batalla,
formación de infantería pesada de su tiempo, presentaba ciertas la clave de la misma estaría en la actuación de la caballería de
debilidades, como su vulnerabilidad a los ataques por los flancos ambos contendientes.
y a los proyectiles, junto con sus dificultades para maniobrar por En cuanto al despliegue de los ejércitos en lpsus ninguna
un terreno irregular. fuente trata este tema, pero por los datos que tenemos sobre el
Durante las guerras de los Diádocos, muchas de las batallas desarrollo de la batalla y por las descripciones de otras batallas
fiieron decididas por la caballería pesada. Su arma principal era mejor conocidas, este pudo ser de la siguiente manera:
una lanza de una longitud aproximada de 3,5 metros llamada Tál y como había hecho en Paraitacene (317 a. C.) y Gabiene
jxysfo#.Cuandoestaseenffentabaaotracaballería,unadesustác- (316 a. C.), Antígono colocaría en uno de sus flancos, desconoce-
ticas consistía en herir a los caballos de sus enemigos para así des- moscual,alacaballeríaligeraconórdenesdemantenersealade-
[Link],lacaballeríaeramáseficaz fensiva y evitar el contacto con el enemigo hasta que este hubiera
cuando atacaba sus flancos o retaguardia. Frontalmente, una for- sido derrotado en el otro flanco. Mientras, el grueso de sus jinetes,
mación de infantería pesada bien ordenada, como era la fálange, formadoensumayorparteporcaballeríapesada,eradesplegado,
estaría en condiciones de resistir el ataque de cualquier caballería al mando de su hijo, en el otro flanco. En las batallas de los Diá-
pesada, ya que, en general, sería prácticamente imposible obligar docos era frecuente que, mientras se refiierza un ala para con ella
a un caballo a cargar contra un muro de lanzas. realizarelataqueprincipal,laotraseretrasaysemantienealade-
fensiva. La fflange ocuparía el centro del despliegue. La infantería
LA BATALLA DE IPSUS ligera y los elefantes se habrían situado como pantalla delante de
El relato detallado de Diodoro Sículo, nuestra fuente principal la infantería pesada y cubriendo el flanco defensivo de la forma-
para las guerras de los Diádocos, finaliza bruscamente al llegar a ción. Los hostigadores cubrirían los espacios entre los animales.
la campaña de lpsus. A partir de este momento sólo se conservan ElplandeAntígonoconsistíaenmantenerlafflangeylacaballería
fragmentos. El texto principal para analizar este enfrentamiento colocada en su flanco más débil a la defensiva mientras que el ata-
es el de Plutarco y, más concretamente, la biografía que dedica a que principal lo realizaría Demetrio, al mando del ala más fiierte,
Demetrio, donde nos narra de forma resumida el desarrollo de al frente de la caballería pesada. Su misión era primero derrotar a
esta batalla. Ambos autores parecen derivar sus relatos de la obra la caballería enemiga situada en ese flanco y posteriormente en-
de Jerónimo de Cardia, contemporáneo de los hechos narrados, volver el ala y la retaguardia de la fálange contraria. Esta era la
el cual escribió un relato donde narraba los acontecimientos ocu- mismatácticaquehabíaempleadoAntígonoenParaitaceneyGa-
rridos desde la muerte de Alejandro hasta las Guerras Pírricas. biene, lanzando su flanco derecho reforzado contra el enemigo.
Ellugarprecisodondepodríahabersedesarrolladoelenfren- Demetrio había empleado una táctica similar en Gaza (312 a. C.),
tamiento de lpsus, localidad situada en la antigua región de Frigia, peroenestecasoelataqueprincipalhabíacorrespondidoalflanco
se ha identificado con el actual pueblo de Sipsin, muy cerca de la izquierdo.
antigua fortaleza bizantina de Aftonkarahisar. Seleuco y Lisímaco habrían dividido su caballería en dos sec-
El ejército combinado de Antígono y Demetrio contaba con ciones, repartidas entre ambos flancos. La mayor parte de los ji-
alrededor de 70.000 infantes, 10.000 jinetes y 75 elefantes. Las netes que Seleuco había traído consigo desde los confines de su
fuerzas dirigidas por Seleuco y Lisímaco sumaban un total de imperio estaría al mando de su hijo, Antíoco, desplegados frente
64.000 infantes, 10.500 caballos, 400 elefantes y 120 carros de a la caballería dirigida por Demetrio. La caballería del otra ala
guerra (Plut., Dem. XXVIII). Por número de fuerzas implicadas, estaría formada, en su mayor parte, por los jinetes del ejército
de Lisímaco. Opuesta a la falange de Antígono se encontrarían dría haber aprovechado para atacar su retaguardia. Segundo, Se-
los fflangitas de Lisímaco y Seleuco, protegidos por una pantalla leuco, colocando a sus elefantes entre su ejército y la caballería de
de alrededor de 100 elefantes al mando de Lisímaco. El resto, Demetrio, alejada en ese momento del campo de batalla, evitaba
unos 300 elefantes, permanecerían en reserva bajo el mando di- que este pudiera acudir en ayuda de su padre. La maniobra de Se-
recto de Seleuco. La infantería ligera, al igual que en el caso de leuco, unida a su superioridad en número de elefantes, sería el fac-
sus enemigos, se ubicaría por delante de la formación, cubriendo tor clave que determinaría el resultado de lpsus.
los espacios dejados por los elefantes. Las fuentes no nos dicen Sobre el desarrollo del combate en el flanco defensivo de An-
nada sobre la disposición de los carros de guerra que había tra- tígono, poco sabemos. El relato de Plutarco focaliza su atención
ído Seleuco, por lo que probablemente no tuvieron ninguna in- en los hechos más decisivos del enfrentamiento de lpsus y no trata
fluencia en lpsus. otros acontecimientos más secundarios. Pero por lo que deduci-
La narración de Plutarco (Dem. XXIX) del desarrollo de la ba- mos de las escasas líneas conservadas de Diodoro (XXI, 29), el
talla presenta dos partes bien diferenciadas. En primer lugar, el combate en ese sector se mantendría igualado. De hecho, se nos
combate comienza cuando Demetrio, al frente de la cabanería pe- indica cómo los elefantes de Lisímaco se enfrentan con los de An-
sada, carga contra los jinetes de Antíoco, a los que tras una lucha tígono en una dura y disputada lucha sin un vencedor claro.
de duración incierta consigue rechazar. Entonces tiene lugar uno Demetrio, después de perseguir a Antíoco durante un tiempo,
de los momentos clave de la batalla de lpsus: en persecución del decide regresar al campo de batalla. Cuando lo hace, se encuentra
enemigo derrotado, Demetrio, en su ardor combativo, se aleja en con su ruta bloqueada por los elefantes de Seleuco. Demetrio era
exceso del campo de batalla. Se ha especulado con la posibilidad incapaz tanto de atacar al enemigo como de acudir en ayuda de
de que la huida de la caballería de Antíoco fiiese fingida, con el su padre que en ese momento se encontraba en dificultades. Se-
objetivo de alejar a la poderosa caballería antigónida del campo leuco, con la caballería pesada enemiga inmovilizada, decide eje-
de batalla, idea que podría ser confirmada por el posterior des- cutar una maniobra decisiva. Al frente de su caballería ligera,
arrollo de los hechos. compuesta por arqueros -h!.ppofoxofaz.- y lanzadores de jabalina
Seleuco, aprovechando la ausencia de la caballería de Deme- -[Link]#ÍÍ.saí.-, maniobra para flanquear y rodear la fálange de
trio, movería a sus elefantes de la reserva y los situaría como pan- Antígono. Estos jinetes, probablemente, habían sido mantenidos
talla protectora con un doble objetivo. Primero, proteger la en reserva por Seleuco, de ahí que se pueda pensar que la huida
retaguardia de la falange de Lisímaco de un posible ataque del de la caballería de Antíoco habría sido fingida y entraba dentro
triunfante Demetrio, que tras acabar con los jinetes enemigos po- de los planes de batalla de este rey. Seleuco, intentando posible-
DEspERTAFERm | 37
> PLUTARCO (fm/.//.o Paw/o, XIX.2) de§cribe la impre§ión que la Íalange macedónica causó en Emilio Paulo, una formación prácticamente imbatible en iin ataque frontal en terreno
llano:"[. ..] §e presentó Emilio y cogió a lo§ macedonio§ de los cuerpo§ de élite con la punta de las §ari§a§ ya clavada§ en lo§ e§cudos de lo§ romanos y sin dejar que lo§
alcanzaran las espadas de aquello§. Cuando los demás macedonio§ §e quitaron el escudo de su hombro y, a una orden dada, §e apre§taron a resistir (on las sarisas inclinada§
contra los escudos del enemigo, al ver la solidez de la formación (ompa(ta de e§(udos y la dureza de la§ armas puesta§ Írente a ellos, se apoderó de él la inquietud y el
miedo; pues jamás habia visto e§pectáculo tan terrible [. . .]". La ilustración recoge el choque de do§ Íalanges, enzarzado§ ya en el cuerpo a cuerpo. En primer plano, el
piquero de la izquierda ha quebrado §u ja//.ffa algo habitual en combate, y. dándole la vuelta, pelea con el regatón de la misma. §e cubre con un ca§co de tipo frigio y
porta una armadura anatómica de bron(e, y §e puede apre(iar {omo embrazaría el escudo con el antebrazo y un telamón. Detrás §uyo un oficial, perdida su far/.ff4 esgrime
una espada corta, J/?^oJ, y se protege con un //.noíbo/ax reíorzado con e§camas metálicas; su casco es de tipo calcídico. Contra ellos combaten falangitas, con //.no&horaJ y
cascos de tipo pilos. §us e§cudos están policromados, como lo§ que aparecen en la tumba de Ly§on y Kallicles (finales §. 111 a. C.-primera mitad s. 11 a. C.).
una derrota terminaría en tablas. Pero en lpsus la ayuda esperada Plutamo (ZUÜB): V/.dBs pard/g/as,Ogmír/.o-Aníon/.o. BrBdüs. Madrid.
nollegaríanunca.Éste,abandonadoporsushombresyporsues-
colta, moriría bajo una lluvia de proyectiles lanzados por la caba- BIBLmERAFÍA BÁsl[A
llería ligera de Seleuco. El único que no le abandonaría y que
NustJn, M. (IHH+).. ThB HBllBnistic WDrld from AIBXBndBr to thB ÍlomEin Eon-
recuperaría su cadáver sería Torax de Larisa. Su hijo Demetrio lo-
qugsí.. A £g/£cÍ/.on oÍAnc/.gní Jourcgs. [ambridgB UnivErsity PrBss.
graría huir al frente de 5.000 infantes y 4.000 jinetes (Plut., Dcm. B@mbridgE.
XXX).
""s,R. (lq").. AntigonDs the onB-EyBd and thB [rEBtiDn Df the HBIIBnistiB
Los coaligados ganaron la batalla gracias a la habilidad táctica
§fBfg. UnivErsity Df [alifornia F'ress. BBrkEIEy.
demostrada por Seleuco, tanto en empleo de sus elefantes para
Walbank, R. (19sl): r+g #g//gní.sÍ/.4 Wor/J. Harvard University F]rEss. [am-
contrarrestar a la caballería de Demetrio como en su habilidad
bridgE (MassaEhusEtts).
para rodear y amenazar el flanco descubierto de la fálange anti-
Wd\[Link]. R. (1").. Oividing thB SpDils: ThB WBr for AIBxandBr thB BrEat's
gónida. También influiría en el resultado de la batalla la dema-
siado impetuosa persecución llevada a cabo por Demetrio, que le fmp/.rg. Oxford University PrBss. DxfDrd.
alejaría en exceso del resto del ejército desprotegiendo el flanco y > BibliDgrafía EDmplEta En [Link]"-Bdi[in"s.[Dm
la retaguardia de su fálange.
Sierra Estomés es licenciado en Historia por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y en Comuricaw:íón Aw
diovisual Por la Universidad Complutense de Madrid. Diploma de Estudios Avanzados (DEA) por la UNED. Actualmente realiza
s« TGsz's Docíoraj sobre El ejército romano republicano (406-107 a.C.): la táctica de la legión manipular.
38 | DE§PERTAFERRn
El agotamiento de
Macedonia
CUANDO EN 279 A. C. LOS GÁLATAS DE BOLGIOS PASEARON TRIUN-
FANTES LA CABEZA DE PTOLOMEO CERAUNO POR MACEDONIA, SU
ATEMORIZADA POBLACIÓN, ENCERRADA TRAS LOS MUROS DE LAS
CIUDADES, SIN DUDA IMPRECARÍA A LA TORNADIZA TycHÉ -FOR-
TUNA- QUE DOS GENERACIONES ANTES HABÍA CONVERTIDO A LOS
MACEDONIOS EN AMOS DEL MUNDO. PERO, ¿CUÁLES FUERON LAS
CAUSAS DE ESE DECLIVE?
Por Alberto Pérez Rubio
míaca. El ejército de Atenas y de la Liga Etolia conseguirá sitiar ros de Alejandro, y el propio hijo de Antípatro, Casandro, que
debería haber sido lugarteniente de Poliperconte, se alzará en
a Antípatro, que había entrado en Tesalia con 13.000 infantes -
cambio contra él, apoyado por todos los Diádocos salvo por Eu-
de los que no todos serían macedonios, sino que contaría tam-
menes. Poliperconte intentará mantener el control de las ciuda-
bién con auxiliares ilirios y tracios- y 600 jinetes, en la ciudad
desgriegasproclamandosulibertaden319a.C.,pero,derrotada
de Lamia. Esas cifras distan mucho del potencial completo del
su flota y tomada Atenas por Casandro, se verá arrinconado en
ejército macedonio en 334 a. C., lógico si tenemos en cuenta los
el Peloponeso. En 317 a. C. Filipo Arrideo, o más bien su intri-
soldados que acompañaron a Alejandro y los posteriores refiier-
gante esposa Eurídice, depuso a Poliperconte y nombró regente
zos que se le fueron enviando hasta 324 a. C., en total alrededor
a Casandro. Aquel se volvió hacia Olimpia, la madre de Alejan-
de 35.000-40.000 hombres. Sólo con las tropas aportadas por Le-
dro, eclipsada durante la regencia de Antípatro pero decidida a
onato, sátrapa de Frigia y, sobre todo, con los 10.000 veteranos
reivindicar los derechos dinásticos de su nieto. Apoyada por un
de la campaña asiática que con Crátero regresaban al hogar,
ejército epirota, entró en Macedonia aprovechando la ausencia
pudo Antípatro reponerse y vencer a los atenienses y sus aliados de Casandro, y los macedonios desertaron del infortunado Fi-
en la batalla de Cranón (322 a. C.). Sin embargo el poderío mi- lipoArrideoysuesposa:elnombredeAlejandrotodavíapesaba.
litar de Macedonia nunca sería de nuevo tan absoluto como en 0limpia los encerró en una mazmorra, pero ante las simpatías
los viejos tiempos que vieron a Filipo 11 aplastar en Queronea a
que pudiesen despertar asesinó a Filipo y obligo al suicido a Eu-
beocios y atenienses (338 a. C.). rídice, dándole a escoger entre la espada, la cicuta y la horca.
"Ojalá 01impia reciba regalos como éstos'', habría pedido Eurí-
MACEDONIOS CONTRA MACEDONI0S dice antes de ahorcarse. La cruel madre del Magno desató una
Con el Acuerdo de Triparadiso (321 a. C.) Antípatro se convirtió sangrienta persecución entre los partidarios de Casandro, pero
en regente y guardián de los herederos de Alejandro -dada la éste regresó y la capturó en Pidna junto con Roxana y el niño
minoría de edad de su hijo con Roxana, Alejandro IV, y la dis- Alejandro IV. La profecía de Eurídice se cumplió, y Olimpia,
capacidad psíquica de su hermanastro, Filipo Arrideo-, y antes condenada por una asamblea de macedonios, fue ejecutada por
de morir dos años después, elegirá como sucesor a otro veterano, los parientes de aquellos que había asesinado. En 310 a. C. Ca-
DEspERTAFERRn | 3E
> Terracota con JOYEN MACEDONIO, c. }00 a. C.. Museo Británico. Londre§. El muchacho aparece ataviado con la indumentaría típica de Macedonia: la Aauji.¿ e§pecie de boina plana
Je la que quizás de§cienda el /aAu/, el tradicional gorro que aún hoy en día llevan los hombres aígano§-, una clámide, capa {aracteri§ticamente militar, y botas.
sandro asesinó a la bactria y a su hijo, y en 308 a. C. pactó la paz su retaguardia en apoyo de los beocios, y consiguió que su es-
con Poliperconte que, a cambio de ser reconocido como sírt2fegos posa Lanasa, hija del tirano Agatocles de Siracusa, le abandonase
de las posesiones macedónicas en el Peloponeso, mató a Hera- para casarse con él. Aparte de la herida en el orgullo del epirota,
cles, bastardo de Alejandro. La línea sucesoria del Magno que- Lanasa aportó como dote la estratégica isla de Córcira, en el mar
daba así segada. Jónico. Al año siguiente Demetrio atacó Etolia, aliada de Pirro,
Casandro gobernó Macedonia hasta el 297 a. C., y durante y realizó una incursión punitiva en Épiro, pero Pirro derrotó en
esos años el país no vio actividad bélica dentro de sus fronteras, Etolia a su general Pantauco y el conflicto quedó en tablas.
aunque las guerras en Grecia, contra Poliperconte primero y De- El poder de Demetrio, que controlaba la mayor parte de Gre-
metrio [Link]£es -"sitiador de ciudades"- después, sin duda cia y el Egeo, resultaba demasiado amenazador para el resto de
implicaron más merma en sus recursos humanos. los monarcas que se habían repartido el lmperio de Alejandro.
Cuando en 289 a. C. "el sitiador de ciudades" comenzó a prepa-
MACEDONIA DIVIDIDA rar la invasión de Asia, reuniendo un ejército enorme, 98.000
Entre esa fecha y el ascenso al trono de Antígono 11 Go#afas en infantes y 12.000 jinetes, y encargando la construcción de una
276 a. C., poco más de dos décadas, se sucederán hasta seis go- imponente flota de 500 naves, Seleuco, Lisímaco y Ptolomeo se
bernantes en Macedonia. El hijo mayor y sucesor de Casandro, coaligaron, incitando además a Pirro a romper su tratado con
Filipo, murió al año siguiente de ascender al trono, y sus herma- Demetrio -una alusión a sus "cuernos", no precisamente los de
nos Antípatro y Alejandro se enzarzaron en una guerra fraticida, Zeus Amón, habría ayudado-. Así, en la primavera del 288 a. C.,
apoyado el segundo por su madre Tesalónica, hija de Filipo 11 y mientras Demetrio marchaba al norte para conjurar la amenaza
hermanastra de Alejandro, que consiguió que partieran el reino. contra Macedonia, simultáneamente invadida por Pirro desde
Antípatro obtuvo la parte oriental del mismo y Alejandro la oc- el oeste y por Lisímaco desde el este, Ptolomeo envío su flota
cidental, con el río Axio como frontera. Poco duró el acuerdo, y contra Atenas, que se rebeló contra el "sitiador de ciudades", aun-
en 294 a. C. Antípatro asesinó a su madre -un crimen inexpiable que su hijo Antígono pudo conservar el estratégico puerto del
en la mentalidad griega- y su hermano hubo de huir al exilio. Pireo. Demetrio se opuso primero a Lisímaco, viejo general de
Alejandro pidió ayuda tanto a Demetrio, que no pudo prestarla Alejandro, pero algunos de sus soldados macedonios comenza-
por encontrase en campaña contra Esparta, como a Pirro, que ron a desertar, con lo cual optó por volverse contra Pirro, con la
desde el 297 a. C. reinaba en Épiro. Pirro vio abierta la posibili- esperanza de que las lealtades ``nacionales" no operaran aquí.
dad de expandir sus dominios, y a cambio de su ayuda exigió las Pero los macedonios estaban cansados, cansados de guerras in-
regiones de Parauea y Tymphaea, en la frontera entre Macedonia terminables para satisfacer la ambición de un monarca con el
y Épiro, y las de Ambracia, Anfiloquía y Acarnania. Expulsado que apenas podían identificarse, y que tampoco podía esgrimir,
Antípatro, éste pidió a su vez ayuda a Lisímaco, cuya amenaza realmente, continuidad con los argéadas. El gobierno de Deme-
forzó a Alejandro a repartir otra vez el reino con su hermano y trio, más cercano con su pompa y su lujo a esquemas orientales,
a Pirro a retirarse a Épiro, pero conservando sus nuevas adqui- elevado por ciudades como Atenas a la categoría divina, poco
siciones territoriales. tenía que ver con la monarquía tradicional macedónica, donde
Entretanto Demetrio PoJÍ.orcefes, frustrada su campaña pe- la asamblea de los macedonios en armas tenía su peso y la figura
loponesia, se presentó en la frontera entre Macedonia y Tesalia real era cercana al común. Reveladora es la anécdota que narra
en respuesta a la previa llamada de Alejandro, para encontrarse Plutarco (Demeírí.o, XLII) :
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quedó al mando de sus guarniciones en la Grecia continental. tíoco se encontraba en Asia, "el rayo" reunió a las derrotadas
Pirro y Lisímaco se repartieron Macedonia, y las alianzas volvie- fuerzas de Lisímaco, que le proclamaron rey de Macedonia. An-
ron a escribirse, en ese vaivén diplomático siempre consecutivo a tígono Go#aías intentó también aprovechar la oportunidad, zar-
un cambio en el equilibrio de poder. El de Épiro buscó apoyo en pando hacía Macedonia en la primavera del 280 a. C., pero fue
Antígono Go#aías, temerosos ambos del poder del viejo lugarte- derrotado por Ccra%#o, que controlaba ya la antigua flota de Li-
niente de Alejandro, que se alió a su vez con la Liga Etolia. símaco. Hubo de volver a sus posesiones en Grecia, que se rebe-
En 285 a. C., libre ya Lisímaco de la amenaza de Demetrio laron dada su debilidad, y poco faltó para que perdiera todo. "El
en Asia Menor, invadió la parte de Macedonia ocupada por rayo" pactó la paz con Antíoco, ocupado en Asia, y con Pirro, a
Pirro, copando a éste y a las fuerzas que Antígono había enviado punto de embarcarse en su aventura itálica, y pudo ocupar toda
en su ayuda en Egas, la antigua capital. Cortado el aprovisiona- Macedonia y Tesalia.
miento y desertando sus tropas macedonias a Lisímaco, que ju- Pero todas estas convulsiones en Tracia y Macedonia no de-
gaba también la carta "nacionalista" al echarles en cara que bieron pasar inadvertidas en las regiones septentrionales de los
sirvieran a un rey epirota, Pirro hubo de retirarse a Épiro. Ma- Balcanes, y en la primavera del año siguiente, 279 a. C., se pro-
cedonia volvía a estar unida, aunque efímeramente porque, en dujo una invasión de gentes celtas, los gálatas (véase DF no 2).
lo que parecía el desenlace definitivo por el control del lmperio El impetuoso Ptolomeo Cera##o intentó hacerles frente con las
de Alejandro, la batalla de Corupedio (281 a. C.), el anciano Li- primeras tropas que pudo reunir, pero pagó con su vida su pre-
símaco, de 74 años, fue derrotado por Seleuco, de 77, muriendo cipitación. Los gálatas saquearon a placer, con la aterrorizada
en el campo de batalla. De esa pasta estaban hechos los compa- población encerrada en las ciudades, inexpugnables para estos
ñeros de Alejandro, hombres que "a esa edad tenían el fuego de bárbaros, desconocedores de las sutilezas de la guerra de asedio.
la juventud y un insaciable deseo de poder" (Justino, Epí'fome, Un pariente de Cerfl%#o, Meleagro, fue elegido rey por el ejército
XVII,1). y depuesto a los dos meses por su incompetencia, al igual que
su sucesor, Antípatro [Link], sobrino de Casandro. Sóstenes,
EL DESASTRE GÁLATA quizás un antiguo general de Lisímaco, se puso al frente del ejér-
Pero poco pudo Seleuco disfrutar de su triunfo, ya que unos cito -aunque se negó a ser elegido rey-, pero pese a algunos éxi-
meses después, al poco de cruzar el Helesponto dispuesto a ha- tos iniciales fue derrotado por los gálatas, que siguieron
cerse con el vacante trono de Macedonia, fue asesinado por Pto- campando a placer por la desventurada Macedonia hasta que en
lomeo Cerc!w#o -"el rayo''-. Ceraw#o, intrigante hijo de otoño encaminaron sus pasos hacía el sur. Peonia se perdió, y
Ptolomeo 1, se había exiliado de Egipto al ser desplazado como ciudades como Casandrea, gobernada por el tirano Apolodoro,
heredero por su hermanastro Ptolomeo 11, y había encontrado eran virtualmente independientes.
refugio en la corte de Lisímaco. Tras la derrota de Corupedio De entre todos los pretendientes al vacante trono macedo-
fue perdonado por Seleuco, al que pagó su benevolencia con la nio, Antíoco, el hijo y heredero de Seleuco, y Antígono Go#aías
daga. Descabezado el ejército seleucida, ya que el heredero An- eran los más fuertes. Antígono atacó las posesiones seleucidas
DEspERTAFERRn | 41
en Asia Menor, aliado con Nicomedes de Bitinia y las ciudades cuenta que se trataría de una denominación general para emi-
de Bizancio y Heraclea, y en 277 a. C. estaba operando en Tracia, grantes de origen griego, no forzosamente macedonios. Éste
dispuesto a ocupar Macedonia. Allí venció a un contingente gá- autor concluye que fue realmente la invasión gálata la que debi-
lata de 18.000 hombres en Lisimaquea, y enroló a los supervi- litó a Macedonia, al afectar al conjunto de la población, también
vientes en su ejército de mercenarios griegos. En Macedonia a mujeres en edad fértil, niños, etc. Desastrosa como fue, cabe
expulsó a los distintos pretendientes al trono -Antípatro [Link], plantearse su impacto, dada su relativa brevedad y a que sabemos
un tal Arrideo y Ptolomeo, hijo de Lisímaco-, y tomó Casandrea por Hanson de las dificultades de los ejércitos antiguos para
tras diez meses de asedio. Así, en 276 a. C., Macedonia volvía a afectar seriamente a la agricultura en sus devastaciones.
estar en paz, hasta que en 273 a. C. Pirro, regresado de ltalia, En cualquier caso, cuando repasamos los números de infan-
volvió a la carga. Derrotado Antígono, cuyos mercenarios gálatas tes macedonios que los monarcas antigónidas son capaces de re-
permitieron su retirada luchando hasta la muerte, Pirro tomó clutar, éstos son sensiblemente inferiores a las cifras de que
Egas, donde sus celtas saquearon las viejas tumbas reales mace- dispusieron un Filipo 11 o un Alejandro. Así, Antígono Dosón,
dónicas. Antígono intento recuperar posiciones pero volvió a en la batalla de Selasia (222 a. C.) pudo alinear a 13.000 mace-
ser derrotado por Ptolemaios, hijo del rey de Épiro. Sólo tras la donios; una generación después, su sucesor Filipo V, desgastado
muerte de Pirro al año siguiente en Argos pudo Antígono volver su reino por innumerables guerras, cuando hubo de enfrentar a
a ocupar firmemente el trono de Macedonia, a la que dio paz - las legiones sólo pudo disponer de 18.000 macedonios en su ejér-
dentro de sus fronteras- durante su largo reinado, que se pro- cito, reclutando incluso muchachos de dieciséis años y veteranos
longó hasta el 239 a. C. Paz que permitió al país recuperarse y casi ancianos. Luego de una generación de paz, su hijo Perseo
volver a ocupar una posición preponderante en el mundo hele- pudo en cambio disponer de 26.000 macedonios, crecimiento
nístico, hasta que el poder de Roma desalojó del trono al último que evidencia por contraste el desgaste que en al potencial de-
antigónida, Perseo, tras la batalla de Pidna (168 a. C.). mográfico suponía la guerra, pero que está muy lejos de las cifras
de alrededor del 336 a. C.
UN PAÍS EXHAUSTO En nuestra opinión una serie factores se coadyuvaron para
A cualquiera poco familiarizado con los protagonistas de estos debilitar a Macedonia. No sólo la falta de los hombres que mar-
años convulsos y sus incesantes cambios de fortuna puede re- charon con Alejandro o emigraron después, ni la depredación
sultarle confuso seguir el relato que hemos desgranado, pero la gálata, explicarían la debilidad del país, sino que hay que mirar
sola sucesión de acontecimientos y conflictos, con Macedonia hacía los acontecimientos políticos, hacía el desgaste que supo-
invadida, desgarrada y saqueada, da una idea de lo que fue ese nen las continúas guerras, muy a menudo libradas en territorio
medio siglo para el país. Se ha discutido mucho sobre los efectos macedonio. Vemos a ejércitos recorriendo el país, tropas cuyo
que la expansión imperial tuvo sobre Macedonia, con autores impacto en términos de aprovisionamiento y pillajes no cabe su-
como Bosworth para los que la sangría humana que supuso el bestimar, y reclutas continuadas de hombres, campesinos que
reclutamiento continuo de varones jóvenes y la emigración de no pueden cultivar sus tierras y cuyo cansancio es patente en las
colonos a los nuevos reinos constituidos en Oriente debilitó irre- abundantes deserciones y escaso apego a sus líderes. Más que las
mediablemente su potencial militar, mientras que otros como conquistas de Alejandro, fue el áspero reajuste de la o!.k#me#e
Billows han puesto en tela de juicio estas asunciones. Para Bi- que suponen las guerras de los Diádocos lo que dejó agotada a
llows, que se apoya en datos acerca de la Macedonia otomana la patria de aquellos que habían conquistado el mundo.
de finales de XIX, cabe suponer para la Macedonia de Filipo 11,
con una extensión de alrededor de 30.000 km2 y una densidad
de alrededor de 40 habitantes/km2 (quizás un poco elevada
BIBLlnERAFÍA BÁsl[A
desde nuestro punto de vista), una población de entre 1.000.000
ÜiN\"s.R.A.((q#)..KingsandcDIDnists:BspBctsofMaBBdDnianimperiBlism.
y 1.500.000 habitantes. La marcha de 40.000 hombres, menos de
Elrill.
un 4°/o del total de la población, aunque importante, no sería de-
BDswDrth, A. 8 (1986): "AIExandBr the ErEat and thE DBi:linE Üf MaBBdün",
sastrosa, algo en lo que coincidimos si tenemos en cuenta que
los porcentajes de reclutamiento podrían haber ido en una hor- Bn ThE JDurnal i]f HBllBnic StudiBs,W^.(Hñ. pp.l-(1
quilla de entre el 8% de la población en situaciones normales y Bis"r+h. A. B (l"H)., ThB LBgacy of AIBxandBr. PDlitics, WarfarB, and pro-
el 20% en casos de emergencia -como conocemos para otras so- paganda undBr thB SuccEssors. [Link].
ciedades coetáneas-. Para Billows, además, cuando se habla de T@rn, W. W. (1913): Aní[Link] É;mdfas. DxfDrdl
ALlberto Pérez es ücenciado en-Hístoria y eri Ciencia Empresariales por la UAM, Máster en Historia y Ciencias de la Antigüeda¢
la uAM/UCM;ábóÑÉbíi)iiñiid6* hdbtiüü-d€Eflitient wtiare y péq{P?; de-:P?Sperta Femo. , .`... „. :* , \
4Z | DESPERTAFERRn
Elefantes de guerra
en el mundo helenístico
por algunos registros sánscritos de los Vedas, el uso de elefantes aventuras de Alejandro bien podrían haber tenido aquí su fin.
de combate ya era habitual en la lndia hacia 1100 a. C. No obs-
tante, no sería hasta la mítica batalla de Gaugamela (331 a. C.) ¿EL TANQUE DE LA ANTIGÜEDAD?
cuando los griegos encarasen por primera vez un ejército que in- A partir de Hidaspes, Alejandro y sus oficiales comprendieron
cluyera a estas enormes bestias. En efecto, en aquella ocasión rápidamente las múltiples utilidades con que podían emplear a
Darío 111, último rey de Persia, trató de frenar la imparable ima- los elefantes en el campo de batalla. Así, muchos autores han
ginación del genial estratega Alejandro mediante un recurso de considerado lícito entender al elefante como una especie de an-
choque, como eran sus quince elefantes de guerra. El objetivo tecedente, salvando las distancias, del tanque contemporáneo.
prioritario de los mismos debía ser, probablemente, el de romper Efectivamente, el elefante tiene una gran utilidad ofensiva, al
el inexorable avance de las formaciones de la fflange macedonia. quebrar completamente, por su fiierza y su fiereza, las líneas de
Poco sabemos sobre el modo en qué los persas pensaban usar los la infantería contraria, y permite a su vez que las tropas avancen
elefantes, pues estos quedaron relegados a la retaguardia durante pertrechadas tras su cuerpo descomunal, ofreciendo refugio a
la batalla. Una situación muy diferente encontró, sin embargo, en los hombres de a pie. Asimismo, en muchas ocasiones se empleó
el enfrentamiento con el rey Poro durante la batalla del Hidaspes, el elefante no sólo como elemento mismo de violencia, sino tam-
donde Alejandro hubo de afrontar definitivamente el peligro de bién como medio de transporte y plataforma estratégica desde
oponerse a los magníficos elefantes indios. Conociendo la hábil la que lanzar ataques. Para este fin, los elefantes podían soportar
estrategia del joven conquistador macedonio, Poro recurrió a sus sobre su cuerpo estructuras de diversos formatos, normalmente
doscientos elefantes para tratar de anular los movimientos de la construidas en madera ligera y fijadas al cuerpo del animal por
DESPERTAFERRU | 43
> Anverso de un decadracma de plata emitido por Alejandro Magno, c. 327-324 a. C., que conmemoraria §u victoria de Hida§pes: el propio AL[JANDRO, a lo" de Bucéfalo,
carga contra un elefante indio conducido por su mahouí y §obre el que combatiría PORO.
medio de cuerdas y cadenas aseguradas alrededor de su vientre, jetivo en el uso de los elefantes por parte de los generales he-
que suelen ser denominadas torres. A su vez, las paredes de la lenísticos: los caballos que no habían conocido con anteriori-
torre, que podía ser atacada con fuego, estaban reforzadas con dad a estos paquidermos huían despavoridos ante su presencia,
pieles húmedas en las que a veces se colgaban también escudos e igual sucedía con los soldados. Aquellos que no abandonaban
en los laterales. En estas torres se posicionaban diferentes hom- su puesto y trataban de aguantar la carga del elefante solían
bres, normalmente arqueros o lanceros de reducido peso, que verse aplastados por su peso y el empuje de sus movimientos,
aprovechaban la atalaya en movimiento, que era el elefante con o quizás estrujados y quebrados entre los potentes músculos
su torre, para sembrar sus proyectiles entre los enemigos y pro- de la trompa. Éste era, sin duda, el modo más sencillo y más
teger simultáneamente al animal, tanto desde el frente y los flan- frecuente en el empleo de los elefantes de combate. No obs-
cos como por su retaguardia, rentabilizando al máximo la tante, esta función de los elefantes resultaba también de grave
superioridad posicional de su grupa. riesgo, pues en primer lugar dependía del conocimiento que
Si bien los números referidos en las fuentes antiguas varían los enemigos tuviesen sobre los elefantes y si tenían experiencia
mucho, podemos establecer que lo habitual era que, además del o no en la lucha contra ellos. De este modo, los soldados vete-
mcz#o#f o cuidador/conductor, que iba sentado a horcajadas sobre ranos no huían despavoridos, y podían llegar a hacer frente al
el cuello del animal, el elefante transportase a tres soldados en la animal. Asimismo, para emplear la caballería contra los ele-
torre. No obstante, no era inusual que la bestia fiiese acompañada fantes, los caballos debían haber sido entrenados anterior-
también de fuerzas de escolta, que solían estar compuestas por mente con tal fin. Ésta fue la razón del éxito de Pirro en su
tropas ligeras, para proteger al animal. Al fin y al cabo, el trans- primer enfrentamiento contra los romanos en la batalla de He-
porte de la torre en su espalda convertía al elefante en un efectivo raclea, con la que se iniciaron las Guerras Pírricas. En ella, la
mucho más lento y, por tanto, también más vulnerable. Por esta caballería romana, que no había visto nunca un elefante, se vio
razón, no resulta extraño tampoco en el mundo helenístico en- totalmente superada por la presencia de las descomunales bes-
contrar elefantes que sólo transportaban a su conductor, lo que tias y emprendió una pavorosa huida que facilitó definitiva-
permitíapotenciarlascuálidadesmismasdelelefantecomoarma. mente la victoria para Pirro. No obstante, una vez las monturas
Sin las torres, los elefantes resultaban mucho más rápidos y agre- han sido acostumbradas, podían suponer un peligroso opo-
sivos, lo que convertía su avance en una marcha mortífera, tal y nente contra los elefantes, tanto en velocidad como en movili-
como demuestra el genio del gran Anibal, quien montaba su pro- dad. En segundo lugar, el elefante es un animal que, si bien
pio elefante y empleaba sus paquidermos como estremecedoras podía emplearse en el campo de batalla para provocar el pá-
fiierzas de choque. nico, resulta a su vez también muy propenso él mismo al
De cualquier modo, en ambos casos, con torre o sin ella, miedo, lo que suponía un grave riesgo, pues el enemigo ave-
era frecuente que el elefante viese reforzadas sus de zado en la lucha contra elefantes solía intensificar su
por sí temibles cualidades. Así, los colmillos ataque para tratar de provocar la huida de la bestia, lo
solían aguzarse, y en algunos casos incluso que a su vez podía provocar horribles consecuencias
se alargaban, amarrándoles afiladas piezas entre aquellos que combatían en el mismo bando del
de metal, lo que sin duda debía aumentar en animal, aplastados durante la fuga de éste. Esta fue
gran medida el aterrador aspecto de estas la estrategia empleada por el ejército ro-
bestias, que en plena batalla, y conduci- mano en Magnesia (190 a. C.), que
dos por expertos jinetes, resultaban condujo a Antíoco el Grande a una
una aparición de auténtica pesadi- triste derrota.
=" _.. ,_`
lla. A su vez, el elefante solía por-
> [igura de terracota de Myrina, §. 111 a. C., ela-
tar también algunas piezas de
armadura, especialmente en la borada en recuerdo de la llamada BATAUA
los costados y los cuartos tra- 1 §obre lo§ gálata§. [1 elefante e§tá
cabo, no podemos desdeñar cuello Jel que cuelga una campana- parecen
el miedo como principal ob- protegido§ por lo que §erían bandas metálicas.
44 | DESPERTAFERRÜ
EMPLEO POR LOS MONARCAS HELENÍSTICOS A este respecto, los tratadistas antiguos sobre cuestiones
Por euo, la ventaja estratégica obtenida por la presencia de elefan- bélicas solían recomendar que en el uso de elefantes se emple-
tes de combate en el campo de batalla debía estar muy bien cal- aran grupos de número reducido, para minimizar los posibles
culada para poder resultar absolutamente decisiva. Así sucedió en infortunios que su mal comportamiento en batalla pudiesen
la llamada Batalla de los Elefantes (275 a. C.), en la que Antíoco I llegar a provocar. Esta lección fue rápidamente aprendida por
consiguió poner fm al devastador avance de los gálatas. Por el con- los romanos, que solían aplazar el empleo de elefantes en la ba-
trario, en la gran batalla de Rafia (217 a. C.), Antíoco el Grande talla para el final de la misma, como medida de emergencia
opuso un centenar de sus elefantes indios a los más de 70 paqui- ante posibles dificultades o para definir definitivamente el des-
dermos africanos de Ptolomeo IV, con resultado dispar, pues si tino de la contienda. Sin embargo, más allá de la utilidad en
bien la carga entre ambos contingentes de elefantes se saldó a favor tanto que arma, los elefantes tenían además diversas funciones
de Antíoco, cuyas bestias ahuyentaron fácilmente a las de Ptolo- que resultaban muy poco desdeñables. Por ejemplo, resultaban
meo, lo cierto es que la fatal confianza de Antíoco en su éxito le fundamentales en acciones de asedio. Por su fuerza y por su
llevó a desatender el centro de la batalla, donde la fálange enemiga movilidad, los elefantes podían quebrar ellos mismos fortifi-
superaba a sus hombres, con un resultado final ciertamente favo- caciones de poca entidad, como empalizadas o muros bajos, y
rable a las fiierzas ptolemaicas. a su vez, los hombres emplazados en las torretas de las grupas
de la bestia podían hostigar fácilmente al enemigo mientras
avanzaban las armas de asedio y el resto de los hombres. Así
ELEFANTES INDIOS
sucedió por ejemplo en Numancia, donde los elefantes de Yu-
Y ELEFANTES AFRICANOS gurta sirvieron a Escipión el Joven como torres móviles. Por
as fuentes clásicas señalan que los elefantes indios eran ma- otra parte, su condición de porteadores es más que evidente,
yores y más agresivos que los elefcintes cifricanos, y así por
lo en la batalla de Rafia (217 a. C.):
pudiendo cargar grandes paquetes que de otro modo resulta-
rían de difícil transporte. Incluso llegaron a usarse para realizar
ejecuciones ejemplares, siendo los condenados aplastados por
sus enormes patas. Sin embargo, podemos considerar que su
utilidad más interesante era su cualidad como muro de de-
fensa; los Diádocos emplearon elefantes como respuesta a di-
ficultades geográficas, como cuando Pérdicas trataba de cruzar
otros pcisc)ies T`an confundldo a los hisbriadores, dado el Nilo para deponer al autoproclamado rey Ptolomeo I Soícr
ue el elefante indio -E/ephcis [Link]-es de menores dimen-
en Egipto, y ante la fuerza de la corriente, hubo de posicionar
ones que el elefante ofricano de lo scibana -[oxodonto ofri.-
ncr-. En efecto, además de otras cciracterísticas morfológicas sus elefantes a modo de dique para facilitar el paso de sus fuer-
ue los diferencian, el primero cuenta con altura en cruz de zas. Ésta utilidad del elefante tuvo incluso su repercusión en el
ntre 2,5 y 3,5 m y puede llegar a pesar hasta 5 t, mientras campo de batalla, como quedó perfectamente ejemplificado en
ue el segundo alcanza hasta los 4 m y puede pesar hasta 7,5
lpsos (301 a. C.), donde Seleuco empleó buena parte de sus
Además, el elefante africano de lci sabana nunca ha sido
omesticcido. Sin embargo, la oparente contradicción de los cuatrocientos elefantes para bloquear el avance de la caballería
utores cintiguos no es tal: cuondo hablan de elefantes africa- de Demetrio PoJÍ.orcefes, creando con ellos un muro alrededor
os o libios se están refiriendo a una especici hoy ccisi extintci,
de su enemigo; atrapado, Demetrio hubo de contemplar como
[oxodoníc} cyc/oÍ/.s o elefcinte del bosque, con una alturci en
masacraban al resto de sus fuerzas mientras buscaba la forma
® entre 2 y 2j m. Ésta sería la especie que emplearían
prhmdosdeekúffir°S#Cd:str:;:rf|°esn=: de huir.
aprovisionamiento, y
FRENAR A LOS ELEFANTES
también los cartagi.
neses. Normalmente Evidentemente, la introducción de los elefantes en la guerra he-
i`o contarían con to- lenística produjo, a su vez, la aparición de diversas innovaciones
rTeto debido a su
`. mayor tomaño, aun- y mecanismos cuyo objetivo era el de frenar a los paquidermos
que en Rafia se men- y evitar su ataque. En este sentido, resulta memorable el ingenio
ciona a elefantes de los grandes estrategas, como Escipión el Africano, que en
lógidas con torre, Zama (202 a. C.), ante el mismo Aníbal, organizó el orden de
pero puede que se batalla de sus fuerzas a modo que quedasen amplios pasillos
tratose de elefcintes
indios especicilmente entre los diferentes cuerpos de infantería, de modo que los sol-
Iongevos o reprodu- dados quedasen habilitados para dejar que los elefantes, en su
cidos en cautividad. loca carrera, pasasen entre ellos sin percance alguno para los ro-
manos. Sin duda, esta estrategia debía mucho a la empleada por
Alejandro en Gaugamela ante los carros fdcados persas. No obs-
DESPERTAFERRn i 4E
V Áff J/6"JZ/# Museo Británico, Londres. primera mitad del s. 111 a. C. La primitiva moneda romana eran lingote§ de bronce como é§te, probablemente emitido tras la victoria
sobre Pirro: en uno de §u§ lados aparece un eleíante, y en el otro un cerdo, re(uerdo del pavor que los gorrino§ causaron en lo§ paquidermos.
tante, demostraciones de genial inteligencia militar como éstas No obstante, de forma sorprendente, los antiguos considera-
no estaban al alcance de todos. Así, para frenar a los paquider- ban que la más efectiva herramienta para contrarrestar a los ele-
mos se emplearon diferentes métodos. A pesar de su imponente fantes de combate no era otra que el uso de cerdos. En la batalla
de Beneventum (275 a. C.), los romanos consiguieron ahuyentar
potencial, el elefante de guerra está del todo vinculado a su con-
ductor o maí!o#f, auténtico responsable de la actuación del ani- a los elefantes de Pirro gracias a los berridos de los cerdos. Igual-
mal, y también su talón de Aquiles, pues con el mc!ftowf abatido, mente, en el asedio de Mégara (265 a. C.), Antígono Go7¡ciíc# trató
el animal puede ser hostigado para que gire en redondo y encare de forzar las defensas de la ciudad mediante el uso de elefantes.
Ante la desesperación, los megarenses soltaron un buen número
a las fuerzas de su mismo bando.
de cerdos embadurnados en aceite ardiendo, y los chillidos de
Pero más allá de esto, el mundo helenístico trató de generar
estos provocaron un profiindo pánico en los paquidermos, que
auténticas herramientas con las que combatir al elefante. La
huyeron sin remedio. De este modo, los antiguos pensaban que
primera noticia que tenemos sobre ello aparece de modo si-
el elefante temía al cerdo, aunque probablemente lo que espan-
multáneo al primer encuentro de los griegos con los elefantes,
taba al paquidermo no era sino el agudo sonido característico
pues Darío 111 había sembrado parte del terreno con abrojos,
emitido por los puercos. Sin embargo, tenemos pocos registros
un arma en forma de estrella, con punzantes espinas pensada
sobre ello y la cuestión parece más bien anecdótica.
para frenar cualquier tipo de avance terrestre. Estos abrojos Pese a todo, con la llegada del lmperio romano, los elefan-
serán rápidamente incorporados por los ejércitos helenísticos,
tes fueron cediendo su espacio en los campos de batalla y aca-
que las enterraban en el campo de batalla para asegurar ciertas baron siendo relegados a las arenas del circo y a los
zonas o impedir el avance de los elefantes, quienes al pisarlas
espectáculos de masas. La pérdida de los dominios en la lndia
se clavarían sus múltiples puntas, perdiendo pie y quedando
por los señores seléucidas, el fin de los reinos helenísticos y el
inhabilitados para el ataque. El riesgo de los abrojos está en dominio incontestable de Roma propiciaron el abandono de
que, llegado el caso, puede incluso afectar a las propias tropas. su empleo militar en el Mediterráneo antiguo, quedando sólo
Por otra parte, diversas armas especialmente pensadas para el recuerdo de su decisiva participación en las más gloriosas
atacar a los elefantes fueron otros medios empleados contra los batallas del Helenismo.
ellos en el campo de batalla. Ya Alejandro se había visto obli-
fundamental de la victoria, razón por la que adoptó el elefante > BibliDgrafía [Dmpleta Bn [Link]-BdiEiünBs.[Dm
como su símbolo.
La consolidación del
Egipto lágida
Por ALlba de Frutos
lnstituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Próximo
Oriente Antiguo (CCHS-CSIC)
ero ¿cómo lograron los lágidas hacer efectivo su control ha legado una cantidad ingente de documentación con la que re-
por la nueva corona, fiie el destino mayoritario de los nuevos ha- nio del universo. La condición supra-humana, entre heroica y
bitantes. Del área de EI Fayum proceden buena parte de los papi- divina, que se creyó propia de Alejandro fiie también hábilmente
ros escritos en griego. El sistema burocrático, explotado por los explotada por el primero de los lágidas. En efecto, a la proclama-
ptolomeos hasta sus últimas consecuencias, y la costumbre intro- ción de Alejandro como hijo de Zeus tras su visita al oráculo de
ducida en los primeros tiempos del reinado de Ptolomeo 11 F!.Ja- Siwa pronto se añadieron otras leyendas, como la que afimaba
deJ/o de reutilizar el papiro como cartonaje para las momias nos una descendencia común de Sofer y Alejandro a través de Hera-
DESFIERTA FERRU | 47
> Anver§o de iin octadracma con PloLOME0 11 f llADELfo, con diadema, y su hemana y espo§a, M§"O[ 11, también con diadema y velada. Detrás de Ptolomeo aparece el tipico escudo
celta. Íhür£oJ, conmemorando su victoria sobre los mercenario§ gálatas que en 27Ó a. C. habrian conspirado para hacer§e con Egipto. La§ reina§ lágidas jugaron iin papel destacado en
la tran§misión hereditaria del poder y en el juego político de la dinastía. de§de Ar§inoe 11 a la má§ Íamosa, Cleopatra Vll.
cles o como la filiación posterior que haría descender a uno y otro poseer un incomparable fondo bibliográfico a cargo de los pri-
de Zeus a través de Dioniso. Pero sin duda la mayor proyección meros filólogos de la historia: Aristófanes de Bizancio y Aristarco
de la justificación teológica de la nueva monarquía responde al de Samotracia entre otros. La magnificencia de la que se preten-
establecimiento del culto al monarca, por una parte, y al culto di- dió dotar a la nueva capital del mundo griego queda perfecta-
nástico, por otra. El segundo de ellos surge al elevar al difimto mente reflejada en la descripción de Calíxeno, que nos ha
Alejandro al nivel de un dios estatal y establecer un sacerdocio transmitido Ateneo, de la procesión que formó parte de las Pío-
epónimo, que pasará a ser el sacerdocio más importante del país Jcma!.a o fiestas instituidas por Ptolomeo 11 F!.JacJeJ/o en honor
ya que encabezará los protocolos de datación de los documentos de su padre que, celebradas cada cuatro años, pretendían rivalizar
oficides, al que se irán uniendo sucesivamente cada difiinto mo- con los Juegos Olímpicos. En efecto, la procesión se va a confi-
narca de la línea dinástica. Dar un paso más allá en la proclama- gurar como un escaparate para la difiisión de la ideología real
ción de la divinidad del monarca le corresponde a Ptolomeo 11 antelapoblaciónalejandrinaylosdelegadosdelasciudadesgrie-
[Link]!eJ/o, al instaurar para sí mismo y para su esposa Arsínoe el gas invitadas a asistir: de un lado, Dioniso -la descripción de
culto al monarca en vida. cuyo cortejo configura la parte central de la procesión- aparecerá
como el ancestro divino de la familia y, por tanto, el garante de
ALEJANDRÍA: EL REFLEJO DE LA GLORIA LÁGIDA su poder y del ejercicio del mismo y, de otro, la procesión es tam-
La posesión del cuerpo de Alejandro convertirá a Alejandría en bién la puesta en escena de la pujanza militar y riqueza lágidas a
uno de los principales focos de atracción ``tuística", ciudad con- juzgar por los suntuosos desfiles de las tropas armadas.
cebida y destinada a ser no solo el principal puerto comercial y
V fachada del T[mo D[ lfl| [lú Los ptolomeo§ fueron consciente§ de que. para mantener
cultural del Mediterráneo sino también el escaparate de la gloria la estabilidad del paí§, necesitaban apoyo por parte del clero egipcio. Dentro de §u política
guaylaculturagriegasasícomounfocodedifiisióndelamisma,
que pone de relieve el interés de los ptolomeos -interés compar-
tido con otros monarcas helenísticos- por el patronazgo de las
Artes y las Ciencias. Confiada su ejecución a Demetrio
de Falero, la nueva institución toma como mo-
delos la Academia de Platón y el Liceo
aristotélico, y llegará a
¡L`
..,- _-,., ~
í+,
48 | DESPERTAFERRÜ
LA MONARQUÍA LÁGIDA: UNA CUESTIÓN DE cales, el clero egipcio y un pequeño grupo formado por las élites
EQUILIBRI0 locales, cuya fiinción dentro de la administración nos es dificil de
Además de [Link].s o reyes herederos de la tradición macedonia, precisar.
Alejandro y los Ptolomeos van a penetrar en las estructuras de La riqueza atesorada por el suelo egipcio determinará la polí-
poder nativas, respaldadas éstas a su vez por una elaboración teo- tica exterior adoptada por Sofer. Consciente de la defensa que
lógica propia. Sin ánimo de subvertirla, sino beneficiándose de otorgan las propias ffonteras naturales, el objetivo último a per-
ella, asumieron su papel de faraones egipcios ál hacerse coronar seguir será la instauración de una talasocracia para proteger
en Menfis, cumplir con el protocolo tradicional de ascensión al Egipto de ataques exteriores mediante la anexión de Chipre, Siria,
poder y recibir, tras ello, la titulatura real. Sin embargo, este "doble Celesiria -enclave fimdamental para la defensa de Egipto y Chi-
aspecto" de la regencia lágida no responde a dos propósitos ple- pre-,Cirenaicaynumerosasciudadesportuariasdeláreafenicia,
namente diferenciados, sino que los objetivos que subyacen -la delasqueobtendríaelaccesotantoalasgrandesrutascomerciales
ideología monárquica y la propaganda empleada a fin de obtener como a las maderas del Libano empleadas en la construcción de
la legitimidad- son los mismos aunque expresados a través de los la flota. La política económica tiende a favorecer la posición de
códigos y convenciones que a una y otra cultura, egipcia y mace- Egipto en el exterior a través del comercio, destinado a garantizar
donia, le son propias. No obstante, esta continuidad con el pasado el suministro de artículos no disponibles y la monetización: el ex-
no afecta solo a la dimensión ideológica, sino que se observa en cedente de la producción agrícola se comercializa con el objetivo
otros ámbitos del ejercicio del poder. Así, la estructura socioeco- de adquirir plata acuñada para pagar a los soldados a la vez que
nómica sobre la que descansaba la sociedad egipcia en tiempos se prohil)e la circulación de moneda extranjera en las zonas que
anteriores no se ve excesivamente alterada, ya que se apuesta por integran el imperio ptolemaico.
la combinación de elementos de la tradición faraó- El control de las finanzas, la administración, la defensa y la
nica con prácticas persas, macedonias y griegas. consolidación de la propia dinastía serán también las principales
De acuerdo con ello, es propio de la administra- preocupaciones de Ptolomeo 11 [Link]/o, quien seguirá las líneas
ción egipcia el sistema de agricultura, la división políticas asumidas por su padre aunque mejoradas en su aplica-
territorialylostemplosysusrespectivossacer- ción práctica. A fin de fortalecer la línea dinástica, Ptolomeo 11
docios. La novedad deriva, por el contrario, de establece el matrimonio entre hermanos al tomar por esposa a su
1a implantación de las instituciones fiscales hermana Arsinoe 11, mujer de excepcional genio político, con lo
de la Grecia del s. IV a. C. como, por ejem- que quedó garantizado de este modo su apoyo y evitó el debflita-
plo, la banca estatal. miento de Egipto a través de alianzas con rivales. En la medida
De este modo se mantuvieron las uni- en que el matrimonio incestuoso contraviene la tradición griega,
dades de administración territorial de la fiie necesario dotarle de una sanción divina, tomando para euo
cAonz (el campo egipcio): los rzomoz., cir- como referente el h!.eros g¢mos o matrimonio sagrado de Zeus y
cunscritos a ellos como unidades menores Hera y el de lsis y Osiris.
los Íopo¡. o fopargw¡.ai., y finalmente, los pue- En lo que a la administración territorial se refiere, el rey, si-
blos o komaí., a cargo del estratego, el to- guiendounaprerrogativafaraónicaaunquetambiénpropiadelos
parca y el comes respectivamente. Un cada reyesmacedonios,eselúnicopropietariodeunatierraganadapor
"derecho de conquista". La tierra, de este modo, se divide legal-
vez mayor flujo de inmigrantes griegos co-
menzó a ocupar los principales puestos ad- mente en bcB!.J!.ke ge o "tierra real" y la ge e# aphesí. o "tierra remi-
ministrativos de modo que, sin que hubiera tida'', dividida a su vez en las siguientes subcategorias: hí.erfl ge, la
una política lingüística definida por parte de tierra donada a los templos, dorefl o tierra concedida a los fimcio-
la monarquía, el griego -a pesar de ser propio narios reales en cargo, i.d¡.okíefos ge o "tierra privada" y la poJit!.ke
de solo una minoría de la población- se con- ge o "tierra de la ciudad". Una de las innovaciones de la política
vierte en la lengua que domina la vida pública. ptolemaica para hacer fiente a los problemas de las levas de sol-
Por otra parte, la población egipcia estaba inte- dadosyatraerasíalosgriegosnoegipciosasusfilasconsisteenla
grada por una ingente masa de campesinos, res- entrega de kJero¡. o lotes de tierra a los soldados a cambio de las
ponsables de buena parte de la riqueza derivada prestaciones militares. Estas cleruquías no eran en principio he-
de la explotación de la tierra y de los ingresos fis- reditarias. Paulatinamente se volvieron pemanentes, aunque sub-
arrendadas a los egipcios, y los colonos militares pasaron en
Naupactqsi
--. Ga]atia
sició`n'
Rodas sei,no"k3ssíe:u#':tiLo:Mpm
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Filoteras en Egipto
él-`Dakhia_...± .,' "~,+, í ------.
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Tebas!':
Perdido a manos de
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Ej,;iá-Ít:n:a¿S-----`-o:-8:b
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Meroe ó/C7t¿7Í¿[Link]
Inmediatamente después de estos sucesos, Ptolomeo se Visita también los almacenes en los que se guarda el lino
vio obligado a guerrear contra sus propios súbditos. Este y pon el máximo cuidado para asegurarte de que los tela-
rey, en efecto, había armado a los egipcios para la guerra res están al mayor fiincionamiento posible y que los teje-
contra Antíoco: tal determinación le resultó acertada para dores proveen el tejido prescrito por el nomo. Y, si alguno
el presente, pero equivocada para el fiituro. La victoria de de ellos va con retraso en relación a los productos que se
Rafia ensoberbeció a aqueuas gentes y ya no soportaron le han ordenado, se le ha de cargar el precio establecido,
más la autoridad. Se creían capaces de bastarse a sí mis- según la ordenanza, para cada tipo. Pon mucho cuidado
mos y buscaron un capitoste bien figurado, cosa que aca- también en que el lino sea de buena calidad y que tenga
baron por lograr, y muy pronto. (Polibio V, 107) éste el número de hilos prescritos en la ordenanza. Visita
de la misma manera las lavanderías en las que se lava el
En cualquier caso la tierra y su régimen de explotación, al lino y anota en una lista si ha de reponerse el aceite de li-
igual que otras actividades económicas como la banca o la circu- cinio y el natrón [. . .] ([Link].111, 703, líneas 90-100. Fi-
lación monetaria, estaban bajo estricta supervisión estatal. En nales del s. 111 a .C.)
para el ecónomo, constituye un excelente ejemplo del control cen- El comercio exterior fiie una de las actividades que F¡.JadeJ/o
tral al que estaba sometido el fisco y la economía y del celo con el favoreció con gran intensidad. Para ello llevó a cabo una serie de
que se llevaba a cabo. campañas en la Baja Nubia a fin de facilitar la extracción sistemá-
5D | DEspERTAFEmD
tica de oro y la adquisición de elefantes > La PIEDM RO§ET" contiene el decreto de Menfi§,
los esfiierzos por controlar y proteger un excelente ejemplo del grado de cooperación
tres rutas comerciales: la que corre a que Corona y (lero §e vieron obligados a
alcanzar (on vistas a la §upervivencia de
través del reino meriótico, la que va
la primera.
hasta el Mar Rojo y la célebre ruta del
incienso a través de la cual llegaban a
Egipto marfiles, incienso y especias EL OCASO DE LOS PTO-
del interior de África, la península LOMEOS
Arábiga y la lndia. Diversas noticias A lo largo del s. 11 a. C. Egipto
aparecidas en los papiros del Archivo asiste al agotamiento de su di-
de Zenón, un conjunto de aproxima- nastía. Son numerosos, com-
damente 2.500 papiros relativos a la plejos y de profundo alcance
administración de la finca que [Link]- los motivos que llevarán a ello.
deJ/o legó a su dieceta Apolonio, nos Por un lado, el modelo de sucesión
hablan de la importación de produc- facilitó las rivalidades familiares, que a
tos de lujo como cerdos sicilianos, menudo se saldaron con el asesinato de los
vinos y quesos desde diferentes puntos reyes o de los aspirantes al trono. Por otra parte, la
del Egeo. dinastía fue perdiendo las posesiones y la influencia en el exte-
rior hasta retener únicamente Cirenaica y Chipre. En el interior
EL REY Y LOS TEMPLOS tuvieron lugar hasta siete levantamientos (documentados) pro-
No podemos obviar que la consolidación de cualquier régimen tagonizados por la población nativa, que en algunos casos des-
de gobierno depende en buena medida de dos factores relaciona- embocaron en la creación de un estado independiente, como
dos entre sí: la percepción que de él tengan sus súbditos y las ne- Tebas, gobernada entre los años 205 y 186 a. C. por sendos reyes
otro, los faraones, objeto de honores y culto propios de la religión cEIDna, BrítiBa ___ _|
egipcia, serán presentados como los legítimos regentes.
á* de Frutos Garcta es licenciada en Filología Clásica por la UCM y ha cursado el Máster lnteruniversitario en HistoriT£\
Ciencias de la Antigüedad Por la UAM/UCM. Su principal campo de interés es la papirología gríega y la historia y sociedades del
Egipto grecorromano, y en la actualidad disfruta de una beca predoctoral FPI, concedida Í)or el MICINN, en el lr\stitu+o de Len-
guas y Culturas del Mediterráneo y Próximo Oriente Antiguo íCCHS-CSJCJ.
ÑS#p§§ cupóN DE PEDii» Ap" qu7d=:=..ELE_#LbFE-h"
NhyApdEdei DC=;==. HtiA liiAsmb lnmAD INrú*
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N'tüm
19_T" +1
mnom^Nspomm D poicomEos D
Olerie véllde hosto el 30 de dl€lembre de 201 I
EIwl^R ESIE [Link] A [Link]^S ^NDRE^ s.L, cftLllERES 21, POL. lND. ^LPEDREIE 2e.3o, ^LPEDkEIE, l\A^DRID. SPAIN.
The Gods of Battle. The Thracians at War 1500
BC-AD 150
El prefacio del difunto Alexander Fol, tracólogo por excelencia, ya da crédito al buen hacer de
este libro, una de las escasas obras dedicada§ la guerra entre los tracios, ese pueblo del que He-
ródoto dijo que era el más numeroso de los que habitaban el mundo salvo los indios. Pese a lo
que el título indica, la obra se centra, como no podía ser de otra manera, en la segunda mitad
del primer milenio antes de nuestra era, en que contamos con más testimonios de los textos, de
la iconografia -un error mínimo se le desliza aquí, ya que en un fresco de la tumba de Alexan-
drovo identifica como el garrote de un guerrero lo que sería un Jagobo/o#, palo empleado para
cazar liebres- y de la arqueología; Webber aúna perfectamente esas tres fuentes, destacando su
conocimiento de los últimos hallazgos, y pinta un panorama muy completo. Arranca con el bos-
ISBN: 978-1-84415-835-5
quejo de la historia de Tracia, que pone en antecedentes a aquellos poco familiarizados con la
Idioma: Inglés misma, para luego entrar en materia, con capítulos dedicados a la vestimenta, la armadura y
Páginas: 256
armas, los ejércitos tracios, su organización militar, fortificaciones, tácticas, y acabar con un ca-
Autor: Chris Webber
pítulo sobre las distintas tribus tracias. Buen aparato gráfico, con abundantes fotografías a color,
Editor: Pen & Sword
Web editor: para un libro ameno y muy completo.
~.[Link]
Alejandro Magno
Originalmente editado en alemán, no en balde su autor Pedro Barceló ejerce como catedrático
de Historia Antigua en la Universidad de Postdam, aparece ahora en castellano esta biografia
del Alejandro. Barceló nos ofreció ya hace algunos años una buena biografia sobre otro genio
militar de la Antigüedad, Aníbal, y ahora repasa la trayectoria d€ ese que para la posteridad ha
quedado como el Grande, un adjetivo que desde luego le casa mejor que a nadie. Alejada del
panegirismo de un Tarn, que ve en Alejandro casi un unificador de la humanidad, o de las negras
tintas de un Bosworth, que le pinta haciendo bailar al mundo una danza macabra, esta biografía
es un relato equilibrado de la vida ese nuevo Aquiles, que repasa su fulgurante trayectoria ha-
ciendo más hincapié en una visión amplia de la situación política, cultural y social de la época
que en los más controvertidos aspectos de su compleja personalidad. El libro comienza, acerta-
damente, con un capítulo dedicado a "la transformación del mundo después de Alejandro" -
tema que será familiar para los lectores de este número-, para luego desgranar su vida, con un
epílogo en el que se describe la recepción de la figura alejandrina por la posteridad, a medio ca-
mino entre la Historia y la leyenda. Como decimos el enfoque es más P`olítico que meramente
militar, y resulta atractivo al intentar explicar las actuaciones de Alejandro, desde su acceso al
trono tras el asesinato de su padre, cuando tiene que afirmar su autoridad ante la turbulenta
aristocracia macedonia y las levantiscas poJei.s griegas, hasta los retos que suponen el control y
la gestión del recién adquirido -por la lanza- Imperio aqueménida, de cuyos soberanos se con-
ISBN: 978-84-206-5350-1
ceptuaba heredero. El autor domina la ingente bibliografía sobre el tema, que añade para cual-
Páginas: 388
Autor: Pedro Barceló quiera interesado en profundizar, además de orientar sobre las fuentes a nuestra disposición e
Editor: Alianza Editorial incluir una cronología y un acertado aparato gráfico, con buenos ma-pas, aunque un poco sosos,
Web editor: en blanco y negro. Un personaje fascinante cuyo poder evocador dista mucho de estar apagado,
[Link] como muestra este libro: ``¿Ha muerto Alejandro? No, Alejandro vive y reina".
Pax Romana
Aunqueenestasecciónsiemprehemostenidounaciertaprevenciónconrespectoalanovelahistórica
que nos ha condicionado a no reseñar ninguna hasta el momento, todo prejuicio y reparo previo ha
desaparecidotrasleerPifliíRoma#a,óperaprimadeYeyoBalbás,miembrodelgrupodereconstrucción
histórica EI Clan del Cuervo y estrecho colaborador de Dcsperífl Ferro. Para los que hayáis tenido la
suerte de conocer los trabajos previos del autor, cuya faceta de reconstructor incluye la participación
en documentales históricos de gran interés, como la Cha#so# dc ROJarid (2010) o, próximamente, un
filme sobre las Navas de Tolosa, huelga decir que el trabajo de documentación de PÍ" Roma#a es ex-
haustivo. De hecho, al fmal incluye un apartado de apuntes históricos que, aunque nació con la idea
deseñalarquéhaydeverdadydeficciónenlanovela,haterminadosiendounapuestaaldíasobreel
conocimientoarqueológicoexistenteentomoalasGuerrasCántabras,centroargumentaldelanovela.
La acción nos sitúa en la campaña del año 25 a. C., aunque una sucesión de/ashbacks, que nos trans-
portan a la ciudad de Roma, sirve de excusa no solo para definir la propia personalidad del protago-
ISBN: 978-84-9918-357-2
nista, sino para retratar el tránsito de la República al lmperio. Sin embargo, más allá de ser un
Páginas: 604
compendio de datos históricos, Pflx Romaíia trata de ceñirse a un tema o "idea controladora" estre-
Autor: Yeyo Balbás
chamenteligadaasumismotítulo:¿sepuedealcanzarlapazmediantelaguerra?Latrama,portanto,
Editor: Roca Editorial
gira en torno al uso de la violencia y los límites de la libertad. Está compuesta por ocho ciclos argu-
Web editor:
mentales, a su vez divididos en otros sub-ciclos, en los que se aborda este tema desde una perspectiva
[Link]
[Link],
eso no quita para que Pifljc Roma#a sea, al fin y al cabo, una novela de aventuras, que demuestra que
es posible dotar a una obra "de género" de un cierto contenido intelectual y que, al mismo tiempo, re-
sulte sumamente entretenida.
Nueva edición de un clásico editado ori- Nuego juego de cartas sobre las batallas
ginalmente en 1975. Con éste y otros 3 de las Guerras de las Rosas. En las cartas
lanzamientos, ExcaJ!.bre Ga mcs práctica- encontramos representados a líderes his-
mente resucita este año tras décadas de tóricos como el rey Enrique VI, Margarita
"hibernación': Se trata de un diseño mul-
de Anjou, el rey Eduardo IV, el rey Ri-
tijugador que trata a nivel estratégico el cardo 111 o Richard Neville, Duque de
j surgir y caída de grandes imperios de la Warwick (el "King Maker''). Cada jefe
Antigüedad en Oriente Próximo. Abarca tiene un valor de habilidad de combate
desde el lmperio Nuevo egipcio hasta la Era de los Cuatro Reinos (desde que afecta a la moral de las tropas que dirija. Las cartas de tropas incluyen
el 1500 a. C. al 600 a. C). El juego intenta combinar los objetivos diplo- todos los tipos de la época. Cada carta de tropa tiene un valor de cohesión,
máticos y políticos de los pueblos del periodo con un sistema de combate una capacidad de movimiento por el campo de batalla y una capacidad
rápido. Se trata de un diseño que comparte muchas similitudes con los de combate. Se incluye una buena variedad de cartas de terreno que se
juegosdelal£nea,Britannia(ChariotLords,Italia,Hipania,Clrina:The emplean para configurar el campo de batalla antes de comenzar a jugar.
[Link] K!.#gdom): cada jugador controla una serie de potencias según También cartas "especiales" que dan ambientación de la época y permiten
van apareciendo y desvaneciéndose a lo largo de los siglos, y su objetivo la aparición de resultados típicos de la época como grandes hazañas he-
es conseguir la mayor expansión posible con cada una de ellas. Tenemos roicas o traiciones de lo más rastrero. Los jefes dan órdenes en el campo
por ejemplo asirios, egipcios, babilonios o hititas entre muchos otros pue- de batalla a las unidades bajo su mando, aunque su control sobre las mis-
blos. A diferencia de los juegos citados, aquí el mapa es hexagonal. La caja mas es limitado. En conjunto el sistema es sencillo y nos plantea básica-
es de estética totalmente "retro'', aunque tanto fichas como mapas han sido mente una situación en la que debemos sacar el máximo partido de
actualizadas a un estándar de calidad más nuestros recursos. Incluye un total de veinte
[Link]ásade- escenarios y un sistema de campaña. Com-
Para 2-4 jugadores Para 2 jugadores
cuado para competir en el mercado actual, ponentes: dos mazos de 110 cartas,140 mar-
Complejidad: baja Complejidad: baja
no deja de tener su atractivo. Componentes: cadores de status, reglas, ayudas de juego y Adaptabilidad para jugar
Adaptabilidad para jugar
200 fichas, ayudas de juego y reglas. en solitario: alta cinco dados de seis caras. en solitario: baja
[Link]ú[Link]¥5
Tlf. 918060157
5E | DESFIERTAFERRn
SC®LE75
SCALE 75 es el para no complicar el
reflejo de una trabajo de montaje ni
particular filoso- lo mas mínimo. Todas
fía en el mundo sus figuras van presen-
del modelismo. tadas en cajas protegi-
Una imagen dife- das y a todo color, que
rente, una nueva sirven de guía para el
concepción en la pintor'
presentación de Con Scale75 po-
figuras en metal dremos adentrarnos
para coleccio- en las diferentes épo-
nismo, con una cas con sus variadas
clara vocación de colecciones, descu-
Y Leónida§, rey de E§parta
ser un referente briendo en ellas figu-
en el mercado ras de altísima calidad fabricadas siempre en metal blanco a
T Gladiador tracio
nacional e inter- escala 75mm y presentadas en formato kit. La escala de 75mm
nacional. Aunque es una empresa muy joven (nace en septiembre fue la escogida por la marca, con la que se identifica su propio
del año 2010), desde su creación ha aumentado su catálogo mes a nombre, por el alto grado de detalle y calidad que se puede ofre-
mes con nuevas referencias cada vez mas dinámicas y atractivas. Ac- cer en este tamaño. Además, es una de las escalas mas agradeci-
tualmente cuenta ya con más de 15 referencias repartidas en dife- das por los pintores y coleccionistas para poder decorar y montar
rentes colecciones que representan distintas épocas históricas, desde las figuras de una manera cómoda y sencilla.
Roma a la Segunda Guerra Mundial. Figuras a pie, sentadas, a ca- Podemos decir, sin riesgo a equivocarnos, que Scale75 está sen-
ballo o en movimiento, hacen que la variedad de posturas y temáti- tando un precedente de calidad artística dentro de las figuras en kit
cas se vaya evidenciando en tan solo un año en el mercado. Además, de estas escalas y poco
la compañía también apuesta por complementos para el modelismo, a poco se está convir-
como la gama de aerografia de Grex entre otros productos. tiendo en un verda-
Scale75 nos permite disfrutar de los grandes personajes, hé- dero referente a tener
roes, mitos, leyendas, villanos y guerreros de toda la historia, cre- en cuenta para los que
ados a partir de los conceptos artísticos más revolucionarios del disfrutan de las figuras
modelismo. Carácter, movimiento, detalle, fuerza y épica son las históricas para pintar y
señas características de las creaciones de esta marca española. coleccionar.
Todos sus productos son fruto de un cuidado proceso de cre-
ación, desde la concepción misma de la idea, pasando por los me-
CABALLERÍA GODA
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Referencia: VGB/VGB G
Gama: 5-7th Century Germanic
Escala: 15 mm
Material: Metal
Formato de venta: Packs de 3 o
12 figuras a caballo
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Esculpidas por Michael Lovejoy
y pintadas por Simon Clarke
i=,:i*-.1`.`.:\;..::
FARAÓN,uNiMPERioAóñTLL-Á-sDELNiLÓ
Por Juan Segura
y gobernar nuestras urbes, lo que no es tarea fácil. Debere- Sin lugar a dudas, un título
mos habilitar terreno para que los ciudadanos construyan muy divertido para salir
sus hogares o construir caminos y carreteras para que pue- de la rutina estratégica
dan desplazarse de un lugar a otro. más puramente militar y
El juego está dividido en cinco misiones que superare- que domina el género de
mos consiguiendo unos objetivos mínimos, que normal- la estrategia.
mente consisten en levantar una ciudad que funcione. Para
|UGABILIDAD
ello deberemos crear un sistema
Se trata de un juego muy
productivo basado en el terreno
entretenido que nos man-
que nos rodea y que será distinto
tendrá horas y horas pegados al ordenador. La cons-
en cada etapa. Así que debere-
trucción, el comercio y la gestión de recursos se
mos decidir entre un sistema ba-
controlan por medio de un sistema ágil. Además tiene
sado en la agricultura, el ganado,
una curva de dificultad muy bien equilibrada que nos
la caza o la pesca. Esto obligará
irá introduciendo poco a poco los principales con-
a construir las infraestructuras
ceptos de juego. Lo hace tan bien que en pocas horas
necesarias para la producción, el
pasaremos a controlar todos los aspec-
almacenamiento y la distribu-
tos de juego sin notar apenas la dificul-
ción (granjas, campos, sistemas
tad. Esto no significa que no estemos
de riego, almacenes, graneros,
ante un juego complejo. Lo es y mucho,
mercados. . .). Será de vital importancia sumi-
pero su sistema de control está muy
nistrar agua potable a nuestros ciudadanos y
bien pensado para que la dificultad re-
conseguir materias primas y manufacturarlas
sida única y exclusivamente en los des-
para su comercialización.
afíos que el juego nos propone.
La religión tendrá un papel primordial.
Deberemos construir templos y hacer ofrendas GRÁFICOS Y SONID0
a los dioses. También será vital, para que nues- Los gráficos son sencillos pero espec-
tros ciudadanos estén contentos, pensar en el taculares, decenas de personajes dis-
entretenimiento. Todo esto no se construye de la nada y el comercio tintos desplazándose por la ciudad, muchos tipos de edificios, varios
con otras ciudades y naciones será de vital importancia para obtener tipos de terrenos, distintos tipos de productos, etc. Además se re-
todo el material que no se pueda conseguir en nuestro territorio. conocen fácilmente y proporcionan muchísima información sobre
Generar buenas vías de comunicación fluviales y terrestres se con- el desarrollo del juego. La música es muy buena. Casi 300 Mb en
vierte en algo fundamental, así como crear infraestructuras portua- formato Mp3 entre músicas de fondo, so-
rias y muelles de carga. nidos de ambientación y los comentarios
Far4Ó# no es un juego militar, así que olvidaos de atacar y de de todas las misiones y de muchos de los
llevar a cabo campañas de conquista. No es el objetivo. Pero sí ten- personajes que pasean por tu ciudad. To-
dremos ejército y unidades militares para protegernos de posibles talmente doblados al castellano e incluso
invasiones de ciudades y naciones vecinas. Pero nosotros no podre- con distintos acentos para los distintos
mos atacar. Será mucho más gratificante la construcción de grandes tipos de personajes.
T.íEJ\JJEJ\JJCJT.:+. L;L +JJS-J.C/r':JJL CLJLSJC+.
visiTA [Link]
[Link]
En 1 DESFIERTA
Ikko-Ikki
Guerras de religión en Japón 0"1
Japón desde siglos atrás, y habitualmente surgían cuando di- Secta de la Auténtica Tierra Pura"). Fue fundada por Shinran
ferentes comunidades locales unían sus fuerzas para protegerse Shonin ( 1174-1268) y hoy día es una organización religiosa to-
de algún daymz.o poderoso. Sus miembros solían incluir cam- talmente pacífica y la confesión budista mayoritaria en Japón.
pesinos, granjeros y minifundistas, entre los que había muchos Aunque frecuentemente denominados como "monjes guerre-
samuráis de clase baja que, en virtud de su experiencia en la ros", los mo#fo (creyentes) !.kko-¡.kk!. no habitaban en monas-
guerra, trataban de aportar su liderazgo militar a estas comu- terios, sino que eran legos y sacerdotes budistas que vivían y
nidades con las que estaban comprometidos y a las que sus fa- trabajaban en sus comunidades. Del mismo modo que los hu-
milias habían pertenecido durante generaciones. sitas de Bohemia despertaron las iras tanto de la lglesia como
DESPERTAFERRD | El
de la aristocracia euro- mas intelectuales como caminos hacia la salvación. Ya que sus
JAPÓN, 1560/70
peas, los mo#fo del /odo clérigos no estaban obligados a ser célibes ni a retirarse del
# Ba'8llaB Shinshu £ueron síempre mundo, eran capaces de hacer proselitismo entre el campesi-
© Ttmplos íkkoíkkí
retratados por sus enemi- nado con mayor libertad, por lo que su influencia creció rápi-
I TbrribrioB controlados
por loB Íkko ikki
gos como indeseables y damente entre el común de la gente.
Nom [Link] ma's iieJevances
"^ Daiinyos menores fanáticos. Unidos por el Los !.[Link]!. se convirtieron, de este modo, en los "gue-
fervor de sus creencias re- rreros sagrados" de Japón por excelencia. Los mo#fo se apres-
Tñ#8°ddeei?É2£N3:Ud%ai85a7o
ligiosas, comprometidos taban de buen grado a la lucha ya que su fe prometía el paraíso
con la equidad social y li- como recompensa inmediata a la muerte en combate, por lo
derados por carismáticos predicadores, sus ejércitos, prestos a
que no se amedrentaban ante nada. De acuerdo con las estruc-
la defensa de sus comunidades autogobernadas, estaban a la turas democráticas de todos los Í.kkí., los juramentos se firma-
altura de los de muchos samuráis. ban en un papel que portaba la imagen de Buda, en el que los
El líder del /ocZo Shi.#shí¿ en el siglo XV era Rennyo ( 1415- nombres allí escritos se establecían en círculo para que nin-
1499), que alcanzó tal fama por la radicalidad de su discurso
guno tuviera preeminencia sobre los demás. En algunas oca-
que fue obligado a abandonar la capital para exiliarse en la pro- siones estos documentos se quemaban y las cenizas eran
vincia de Echizen, donde estableció su cuartel general en Yos- disueltas en agua, brebaje que bebían los juramentados como
hizaki. Muy pronto sus seguidores se vieron envueltos en la rúbrica de su solemne y vinculante compromiso.
lucha por la supremacía que se estaba desarrollando entre va- Otro rasgo religioso prominente de los ejércitos [Link]í.
rios clanes samuráis en la adyacente provincia de Kaga. En
era su empleo de estandartes (banderas y, en su mayoría, pen-
1488 los [Link]-Í.kk¡. de Rennyo se rebelaron contra el dominio
dones) que portaban lemas budistas, generalmente la plegaria
de la familia samurái Togashi y, tras una serie de violentas re-
Nam# Am!.dfl 8%fs#. Otro lema rezaba "Aquel que avanza está
friegas, se hicieron con el control de Kaga. Por primera vez en
seguro de su salvación, pero el que retrocede irá al infierno".
la historia de Japón una provincia se veía gobernada por indi-
También se empleaban otros motivos como el soíoba, una serie
viduos que no eran ni cortesanos ni samuráis.
de formas y figuras que indicaban la relación entre el hombre
Fueron años dorados para los ¡.[Link]¡., que para finales
y el cielo.
del siglo XV ya se habían extendido fuera de Kaga y establecido
en localizaciones estratégicas, incluyendo Nagashima e lshi-
EL SITIO DE NAGASHIMA
yama Honganji, donde hoy día se levanta el castillo de Osaka.
El final del [Link]. vino de la mano del gran líder samurái
La resistencia de lshiyama Honganji fue puesta a prueba en
Oda Nobunaga (1534-1582), cuya prominencia política co-
1533. Para alivio de los [Link]í., su enorme complejo de tem-
menzó a fraguarse tras su victoria en Okehazama en 1560. Los
plos, rodeado por un "foso" natural formado por ríos y el pro-
años que transcurrieron entre 1570 y 1581 fueron testigo de
pio mar, se mostró inexpugnable ante este asalto. Esta más que
sus mayores logros -las batallas de Anegawa y Nagashino y la
oportuna demostración de fuerza propició un fuerte desarrollo
construcción del castillo de Azuchi-, pero estas campañas y
del comercio y durante los años siguientes las comunidades
avances históricos se vieron empañados por la hostilidad cons-
circundantes experimentaron un considerable crecimiento.
tante y guerra esporádica con los !.[Link]í.. Estos suponían una
Pronto se convirtió en el núcleo de un ejército que iba a con-
sumir el tiempo y los recursos de muchos generales samuráis
amenaza tanto económica como militar, por lo que Nobunaga
Sin embargo, el potencial económico y la fuerza militar Tanto Nagashima como lshiyama consistían en una com-
eran solo una parte del auge Í.kko-Í.kki.. La religión era la prin- pleja sucesión de empalizadas levantadas alrededor de un cas-
cipal inspiración. "Pronuncia el nombre de Amida Buda y es- tillo emplazado en el delta de un río. La guerra de Nobunaga
tarás salvado, iahora!" era el grito del fundador de la secta, y contra lshiyama Honganji se prolongaba ya más de una dé-
de ahí la práctica del #emb%ísw o "llamada a Buda" como cada, pero no podría ser afrontada con rotundidad a menos
medio de elevar su propio ardor guerrero e intimidar a los que Nagashima fuera previamente destruido. Existían dos
"enemigos de Buda". Esta sucesión de rezos tenía lugar incluso zonas clave en las defensas de Nagashima: el castillo y el mo-
en el campo de batalla: una crónica relata que en 1571, en Na- nasterio fortificado de Ganshoji. El castillo había sido cons-
truido en 1555 por lto Shigeharu, que lo perdió ante los
gashima, los samuráis podían escuchar el rumor del canto li-
túrgico Namw Am!.da B#Ísw por el que los !.kko-í.kkz. rogaban al Í.[Link]. cuando fue desplazado del poder por estos, algo que
cielo por la salvación de sus enemigos. Este rezo, que podía lle- estaba empezando a estar a la orden del día entre los dc!ymí.os
gar a ser repetido hasta 60.000 veces al día por los devotos, se que tenían este particular tipo de rival en el umbral de su casa.
convirtió en el lema de los ejércitos [Link]., que crecieron en Como Owari era la provincia natal de Oda Nobunaga, su fa-
efectivos ya que la Auténtica Tierra Pura daba la bienvenida a milia comenzó a sufrir con agudeza la presencia de los !.kkí. de
todos en su seno y no insistía en la meditación ni en otras for- Nagashima, y algunos miembros del clan Oda incluso se en-
EZ | DESF'ERTAFERRÜ
\ :,..Lü. ,i\ lg#ii_ 1 zal. Las patas de los caballos quedaron atrapadas en el fango y,
en sus desesperados intentos por liberarse, las monturas des-
1, FLOTADENOwwh
hacia la causa de sus vecinos.
En julio de 1573 tuvo lugar una nueva campaña, esta vez
con Nobunaga al mando directo de las operaciones. No hay
AtAOUES A HAGASHIWA 1571/74 datos sobre el tamaño de sus fuerzas, pero sabemos que inclu-
DELTA DEL RÍO NAGASHIMA ían un bien entrenado contingente de arcabuceros. A cubierto
por el avance desde el oeste de Sakuma Nobumori y Toyotomi
Hideyoshi, Nobunaga envió a este contingente a lo largo de los
frentaron a ellos en batalla en la margen septentrional del delta principales caminos que llevaban a Nagashima con la espe-
ranza de que sus salvas pudieran abrir brecha en las defensas.
del Nagashima, frente al castillo de Ogie, en noviembre de
Desgraciadamente, en el momento preciso en que sus hombres
1569. Los Í.kko-Í.kkí. consiguieron una victoria aplastante y aca-
estaban listos para disparar se desató un violento aguacero que
baron con la vida del hermano de Nobunaga, Nobuoki, pér-
empapó las mechas y las cazoletas de los arcabuces, inutili-
dida que añadió una dimensión personal a su necesidad
zando temporalmente nueve de cada diez armas. Los !.[Link]!.
estratégica de acabar con Nagashima.
interpretaron esto como una señal de favor divino e inmedia-
Oda Nobunaga asignó el mando a sus generales de con-
tamente lanzaron un contraataque para el que el ejército de
fianza Sakuma Nobumori y Shibata Katsuie. Los [Link]-!.kkí. tam-
Nobunaga no estaba preparado. Sus tropas comenzaron a re-
bién realizaron los preparativos pertinentes, como reforzar sus
troceder y la presión Í.kko-Í.kk!. se vio una vez más favorecida
puestos avanzados y establecer diferentes medidas defensivas.
por la ayuda celestial, ya que la lluvia cesó y el cielo se despejó
El 16 de mayo de 1571 el ejército de Nobunaga estableció su
de nubes, lo que les permitió emplear sus propios arcabuces,
campamento en Tsushima, al noreste de Nagashima, separado cuyas cazoletas habían estado cerradas y sus mechas se habían
del complejo defensivo por un río particularmente poco pro- mantenido secas dentro de bolsas impermeables. Los defenso-
fundo, aunque ancho. res llegaron incluso a avanzar peligrosamente cerca del propio
Se planeó una ofensiva sobre el área inmediatamente al Nobunaga que, a lomos de su caballo, se vio arrastrado al fra-
oeste de Tsushima, contra una serie de wfljw (comunidades in-
gor del combate. Una bala pasó rozando su oreja mientras que
sulares protegidas de las inundaciones por diques) desde otra acabó con uno de sus guardaespaldas tras penetrar por su
donde se podría lanzar un ataque sobre Ganshoji. Sin em- axila. Por segunda vez en dos años el ejército de Oda se vio
bargo, la operación fue un completo desastre. Cuando los sa- obligado a retirarse.
muráis a caballo comenzaron a vadear el río hacia el primer Nobunaga reanudó, por tercera vez, la refriega en 1574,
wa/.w, descubrieron que el lecho fluvial era un profundo loda- pero esta vez mucho mejor pertrechado. La conquista de la
provincia de lse le había reportado un insólito talento naval en
la persona de Kuki Yoshitaka ( 1542-1600) que, como muchos
capitanes japoneses de esta época, anteriormente había sido
un pirata de éxito. Nobunaga se hizo con los servicios
de Kuki y de su flota para acercar los combates a las
fortificaciones !.kko-¡.kki., lo que hasta ahora le había re-
sultado imposible. Yoshitaka castigó las defensas de Nagas-
hima con un constante bombardeo de bolas de cañón y flechas
incendiarias, centrándose especialmente en las torres de vigi-
lancia de madera. La presencia de sus naves también sirvió
para impedir la llegada de suministros o de posibles con-
tingentes de socorro, lo que permitió a las fuerzas te-
rrestres de Nobunaga tomar la mayoría de los
fuertes !.kko-!.kkí. periféricos y, por primera vez,
controlar el acceso de la margen occidental.
Apoyado por Kuki Yoshitaka, las tropas de tie-
f
J-
ÍF+
rra lanzaron un triple ataque desde el norte. Los
defensores, aunque demostraron una tenaz
resistencia, se vieron obligados a retro-
ceder de forma gradual hasta verse
arrinconados en dos pequeñas áreas
llamadas Nakae y Yanagashima,
donde no tenían más mar-
gen de retirada y escasas *. `.L _
esperanzas de soco-
rro. Amenazados
por la inani-
e§taban imbuido§ de un Íervor religio§o que les otorgaba una gran tenacidad en ba-
[Link] famo§os por §u§ [Link]ía, hicieron buen uso de cualquieí arma que e§-
masacraron a lo§ §amurái§ enemigos. Las figuras de la ilu§tración combinan una §erie
de peto y es(arcelas, mientra§ que el ARQllERO, tocado con uiia capucha de monje,
ción, para finales del mes de agosto de 1574 los defensores es-
taban listos para negociar la paz, pero sus propuestas cayeron
en oídos sordos. Herido por la muerte de su hermano y su pro-
pia humillación a mano de los !.kko-¡.kk¡., Nobunaga estaba re-
suelto a destruir las islas de Nagashima.
En lugar de aceptar su rendición, Nobunaga comenzó la
construcción de una alta empalizada alrededor de Nakae y Ya-
nagashima, que físicamente aislaba a los [Link]-Í.kki. del mundo ex-
terior. Las aproximadamente 30.000 personas que allí se TSuBul Jun" ® Am„ ''''''
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hacinaban no advirtieron que los soldados apilaban maleza seca
alrededor de las mismas hasta que, coincidiendo con los fuertes
® -ToshM
vientos que precedían los tifones de septiembre (a los que la
bahía de lse es propicia), Nobunaga prendió fuego a la gigan- Shlbam "k!
tesca pira. Las llamas se propagaron a través de los pequeños
cauces de agua y pronto todo el complejo de Nagashima se en- Íi?~-
contraba ardiendo. No se mostró ninguna clemencia, pero tam-
ropais de los Saigai lkki
poco hubo oportunidad de pedirla desde Nagashima: las tierras • (arcabuceros)
presentadas por sus diferentes unidades, además del incalculable expandido hasta convertirse en el centro de un complejo defen-
número de hombres y mujeres que sus tropas debieron arrastrar sivo de hasta 51 puestos avanzados apoyados por organizados
con ellos a sus provincias natales. Nobunaga dio orden a sus pelotones de arcabuceros. En abril, Nobunaga lanzó un ataque
pajes de ejecutar a los prisioneros, por lo que el número de ajus- por tierra contra lshiyama Honganji con una fuerza de 3.000
ticiados pudo alcanzar los 30 ó 40.000. hombres bajo el mando de Araki Muneshige y Akechi Mitsu-
Nobunaga redirigió entonces su atención sobre el monas- hide, lo que pudo haberse tratado de una tentativa para probar
terio de lshiyama Honganji, donde ya había fracasado en dos el temple de los defensores, ya que los 15.000 combatientes des-
ocasiones. Su primer intento tuvo lugar en agosto de 1570, plegados frente a él hicieron retroceder a sus hombres. De nuevo
cuando su ejército se quedó atónito ante la ferocidad del ataque Nobunaga en persona estuvo presente en lo más duro del com-
del que fue presa y por las disciplinadas y controladas salvas bate, durante el que recibió un balazo en la pierna.
de 3.000 arcabuceros. En la crónica S#Í.#chokoki. leemos que ``el La ferocidad de la defensa obligó a Nobunaga a revisar sus
fuego enemigo retumbaba entre el cielo y la tierra". El 12 de tácticas, y en vez del asalto directo optó por sitiar lshiyama
DEspERTAFERRn | E5
Honganji y rendir a sus defensores por hambre. Sin embargo, Los términos de la rendición no contemplaban derrama-
la fortaleza insular se abría hacia el mar lnterior, área mayor- miento de sangre, y la lucha sin cuartel de los 1 1 años anteriores
mente controlada por la flota del peor enemigo de Nobunaga, parecía tocar a su fin. A pesar de los precedentes establecidos en
el clan Mori, que mantuvo lshiyama Honganji bien aprovisio- Nagashima y en la provincia de Echizen, Nobunaga actuó con
nada. Nobunaga tuvo que recurrir de nuevo a los servicios de una generosidad poco característica en él para con esta secta que
Kuki Yoshitaka para reforzar el bloqueo, pero su plan fracasó le había ocasionado tantas complicaciones. El complejo defen-
cuando en agosto de 1576 los Mori hicieron gala de su supe- sivo fue arrasado, pero la vida de Shimotsuma Nakayuki, que
rioridad naval y desarbolaron la flota de Nobunaga en la pri- había firmado un juramento con su propia sangre, fiie respetada
mera batalla de Kizugawaguchi. y de hecho, en un gesto extraordinario, fiie obsequiado por sus
Sin embargo, a pesar del suministro de alimentos y muni- colegas con una pequeña estatua de Amida Buda como recono-
ciones por parte de los Mori, pronto resultó evidente para los cimiento a sus servicios.
defensores que cada vez contaban con menos simpatizantes. Años después, cuando el abad Kennyo elevó una petición
Esta pérdida de apoyos alarmó a los comandantes de lshiyama al sucesor de Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi, en la que soli-
Honganji, y el abad Kosa envió desesperadas peticiones de au- citaba su apoyo para reconstruir la catedral de la secta, no se
xilio por todo el país. Muchas de las facciones [Link]. se veían trataba ya de una fortaleza !.kko-!.kk!. sino de una sede religiosa
ya presentes en el castillo y ninguna más se unió a ellos, por lo para el /odo Sri!.nsriw. En 1589 Hideyoshi les cedió una parcela
que para 1578 la situación comenzaba a virar en favor de No- en Kyoto donde, en 1591, se construyó Nishi Honganji en la
bunaga. En la segunda batalla de Kizugawaguchi (1578) los forma de un magnífico, y desguarnecido, templo del /odo
enormes ``acorazados" de Nobunaga, de reciente construcción, Shinshu.
lograron cortar definitivamente las líneas de aprovisiona- El sucesor de Hideyoshi, Tokugawa leyasu, estaba decidido
miento de los Mori. a que los ¡.[Link]. no se alzaran de nuevo, y dos de los princi-
Los defensores de lshiyama Honganji se prepararon para pales lugares de interés del Kyoto actual son reflejo de cómo de-
afrontar el asalto final de Nobunaga, pero sorprendentemente el cidió resolver definitivamente el problema. Cuando el viajero
sitio aún hubo de durar dos años más. La guarnición estaba bajo llega a la ciudad se sorprende de encontrarse con dos templos
el enérgico mando de Shimotsuma Nakayuki (1551-1616). En /odo SA!.«sAz/, el Nishi Honganji y el Higashi Honganji. Ambos
días más gloriosos lshiyama Honganji había tenido la intención parecen ser la sede central de la misma organización religiosa y,
de marchar sobre la capital y convertir a Shimotsuma en el de hecho, están casi construidos uno junto al otro. Este hecho
nuevo sogún, pero en estos momentos resultaba evidente que tiene su origen en 1602, cuando leyasu aprovechó una disputa
no podía esperar más apoyo que el de las filas de sus propios sec- sucesoria en el seno del Jodo Shi.#shw para fiindar una sede al-
tarios. Ningún clan samurái había respondido a su llamada a las ternativa que rivalizara con la ya existente, construida por Hi-
armas y Uesugi Kenshin, que había amenazado a Nobunaga deyoshi en 1591. Este cisma debilitó el poder político de la secta,
desde el norte y apoyaba a Honganji, fdleció en 1578. El clan que se vio relegada a ser una influyente organización religiosa
Mori también era reacio a involucrarse en un enfrentamiento a pero incapaz de resurgir como el ejército de los monjes guerre-
gran escala con Nobunaga, y más aún tras la pérdida en 1580 de ros [Link]-Í.kkz., cuyas guerras de religión habían puesto en jaque
su estratégico castillo de Miki, lo que les privó de su principal a la clase samurái durante tantos años.
base de operaciones. Tál y como Nobunaga había planeado, la
fortaleza catedral se encontraba aislada.
Embutido en una oscura armadura y bajo un estandarte
BIBLlnBRAFÍA BÁsl[A
rojo que portaba un enorme disco solar dorado, Shimotsuma
Mass, J.P . (Bd.) (IHFIH).. The Origins of Japan's MBdiBvdl World: [i]urtiBrs,
dirigía las operaciones mientras que los ejércitos de Nobunaga
Clerics, Warriors, and F'easants in thE Fi]urtEenth GBntury. S+EiihTd
minaban las líneas exteriores de sus defensas. Los víveres co-
univBrsity PrEss.
menzaron a escasear y esta vez la flota de los Mori no zarpó en
ShivBly. D. H. y Mc[ullDugh, W. H. (Bds.) (1984): ThE [ambridge HistDry i]f
su ayuda. Ante esta situación, el abad Kosa y sus colegas cele-
Japan. vDl. Z: HEian Japan, [ambridgB UnivErsity PrBss.
braron un concilio y en abril de 1580 arribó un mensajero im-
SolDmDn, M (1977): "ThE Dilemm Df REligious F]ower", en Monumgn/a W/.p-
perial con una carta, remitida ni más ni menos que por el
emperador de Japón, en la que sugería una rendición honrosa. poní.4a, Vol 3Z, pp. il-Eii.
Dicha misiva, sin duda inducida por Nobunaga, tuvo resultado Turnbull, S. (I9gB): 7bg Jamura/... A M/.//.Íar/ #/.síür/. Japan Library.
Sbqhen'ItL;[Link]ónJaponesaenlauriiversidaddeLeedsyprofiesorvisítantedeEstudbsJaponeseseh`:.¿
versidad lnie`rnacional de ALkiia, en Japón. Es autor de más de setenta libros, en su mayoría sobre Japón y los samuráis.
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The introduction of war elephants during the Diadochi Wars marked a significant evolution in military tactics, highlighting the adaptation to combined arms warfare. Their initial use during the Battle of Gaugamela offered insight into psychological warfare, whereby the presence of these beasts aimed to break enemy lines and morale . The effectiveness of elephants became more pronounced with Seleuco's use at the Battle of Ipsus, where they played a pivotal role in victory . Tactically, their employment necessitated new formations and countermeasures, prompting adversaries to develop strategies such as troop spacing and the use of caltrops . The broader implication for Hellenistic warfare was a shift towards diverse unit types and tactics, as traditional phalanxes were supplemented by these powerful animals, which required both innovation in leadership and adaptability among adversaries . This evolution underscores the dynamic nature of post-Alexandrian military doctrine as generals sought to exploit and counter new technologies and battlefield innovations .
The outcomes of the Diadochi conflicts were heavily influenced by shifting political alliances and personal ambitions. Initially, coalitions such as the alliance of Casandro, Antígono, Ptolomeo, and Lisímaco against Poliperconte demonstrated the opportunistic nature of these alliances . Ambitions like those of Antígono, who aimed to control a vast portion of the empire, often antagonized other Diadochi, leading to further alliances against him with Seleuco, Lisímaco, and Ptolomeo . These alliances were not always stable; for example, Casandro's decision to eliminate potential heirs, such as Alejandro IV, was driven by personal ambition to maintain power . Ultimately, personal desires for dominance and strategic positioning dictated much of the shifting allegiances and resultant geopolitical divisions among the Diadochi .
War elephants became a valuable asset in the Diadochi Wars, with their first significant large scale use against Alexander the Great during the battle of Gaugamela, although not effectively . Their utility was recognized as a psychological and strategic tool, primarily for breaking enemy lines . However, their weaknesses were also apparent as they were susceptible to panic and difficult to control . Countermeasures included organized troop formations to create lanes for elephants to pass harmlessly, as employed by Escipión the African at the battle of Zama against Hannibal's elephants . Other methods involved using obstacles like caltrops to impede elephant advances and developing specialized weapons to target these beasts .
Antígono and Demetrio used a combination of military might and political maneuvers to expand and maintain control over their territories. Militarily, they achieved significant victories, such as Demetrio's win at Salamina, which secured Cyprus . However, their inability to conquer strategic locations like Rhodes reflected the limitations of their military strategies despite long sieges . Politically, Antígono proclaimed autonomy for Greek states and positioned himself as a protector of Alexander IV, strategies intended to gain popular support and legitimacy . Ultimately, their strategies led to temporary expansions but also provoked alliances against them due to perceived threats, as seen in the coalition following their rise in power post-306 BCE . The fluctuating success of their strategies indicates the challenge of sustaining long-term stability through military conquests without stable political alliances or diplomatic negotiations .
The decline of the Argead dynasty after Alexander's death was accelerated by both internal and external factors. Internally, the lack of a clear succession led to fragmentation among the Diadochi, who were all vying for power . This resulted in a series of conflicts as they attempted to establish dominion over different parts of Alexander's former empire. Externally, this disunity allowed emerging regional powers to challenge the weakened remnants of the Argead dynasty . The strategic elimination of potential heirs, such as Roxana and her son Alejandro IV by Casandro, effectively ended any continued lineage from Alexander, removing the political figurehead around which unity might be restored . These combined internal strife and external pressures not only fractured the previously cohesive empire but also spelled the end for Argead rule, as none of Alexander's generals were able to establish a dynasty of similar stature .
The Diadochi Wars demonstrate that coalition-building among Alexander's successors was essential for achieving temporary power balances, though inherently unstable. Successful coalitions, such as those against Antígono after he seized Babylon, were motivated by a shared interest in curbing an individual's growing power which posed a threat to all . However, these alliances were often undermined by personal ambitions and shifting allegiances, as seen with Casandro's betrayal of the Argeads to solidify his power in Macedonia . The strategic lesson is that while coalitions can temporarily stabilize regions or achieve particular military objectives, they require shared, sustained interests beyond immediate threats to remain effective. The fluid nature of these alliances suggests that power consolidation without addressing deeper mutual interests is vulnerable to dissolution .
Antígono sought to consolidate his power by taking control of the eastern Macedonian Empire, including entering and taking over Babylon, which forced Seleuco to flee to Egypt . This move demonstrated Antígono's attempt to expand his influence, leading to the formation of a new alliance by Ptolomeo, Seleuco, Lisímaco, and Casandro who opposed Antígono and his son, Demetrio, initiating a series of battles across regions like Caria and Palestine . The ultimate reaction to Antígono's rising power was the alliance's engagement in multiple conflicts to thwart his ambitions, resulting in negotiated peace but with continued underlying tensions .
Strategic geography played a critical role in the territorial redistribution among the Diadochi after the Battle of Ipsus, as control over key regions offered both defensive advantages and economic resources. Lisímaco took western Asia Minor, a strategic location that served as a buffer against European rivals and facilitated control over the Hellespont . Seleuco's acquisition of the eastern satrapies, including parts of Iran, expanded his reach into economically prosperous and culturally influential areas, reinforcing his power base . Ptolomeo solidified control over Egypt and parts of Syria, ensuring his access to Mediterranean trade routes and his kingdom's agricultural wealth . These redistributions highlighted the importance of controlling chokepoints and key cities, which not only offered military advantages but also integrated significant cultural and economic hubs into the successors' emerging domains. This delineation significantly influenced the political and economic landscape of the Hellenistic world, fostering distinct regional powers with specific strengths .
Demetrio's failed attempts to reclaim his father's territories were primarily due to strong opposition from former allies and rivals, inadequate support for sustained campaigns, and unfavorable strategic conditions. After his father's death at Ipsus, Demetrio lost key allies and struggled to hold previous gains, such as in Macedonia and Greece . His attempts to focus on naval power and reclaim lost territories through maritime invasions were undermined by coordinated attacks from Lisímaco and Seleuco, who repelled him from Macedonia . His continued reliance on military force without securing stable political alliances ultimately led to his capture and imprisonment by Seleuco . The impact on his legacy was significant; despite initial successes and notable victories, his inability to consolidate and expand his power network left him as a figure marked by ambition but with a diminished influence compared to other Diadochi who successfully carved out lasting kingdoms .
The Battle of Ipsus in 301 BCE resulted in the death of Antígono and the complete dispersal of his army, leading to a critical reshaping of power among the Diadochi . Seleuco's use of war elephants played a decisive role, showcasing the strategic military advantage they provided . Following the battle, territories were redistributed: Lisímaco took control over Western Asia Minor, Seleuco gained greater control over Iranian territories, and southern Syria, while Ptolemy retained control of Egypt and parts of Syria . This reallocation of territories weakened the central power Antígono attempted to establish and led to further fragmentation of Alexander's Empire, solidifying the territorial boundaries that defined the Hellenistic kingdoms .