DEDICATORIA
Dedicamos este trabajo a nuestros padres por el
gran esfuerzo que hacen por brindarnos lo mejor y en este
caso el de hacernos estudiar, para ser profesionales en el
futuro.
CARIBE (ANTROPOLOGÍA)
Caribe (antropología), miembro de los pueblos indígenas pertenecientes a la familia
lingüística caribe, ocupó diversas zonas del continente americano, aunque
probablemente sea oriundo del valle del río Orinoco. A finales del siglo XV los caribes
poblaron la mayoría de las islas de las Antillas Menores y la costa de la actual
Venezuela, territorios de los que expulsaron al pueblo arawaco.
Los caribes valoraban por encima de todo las hazañas en combate. No estaban
organizados en estructuras jerárquicas bajo el mando de un jefe, sino que peleaban
como guerreros solitarios y asaltaban otros pueblos.
Semejantes a los arawacos, los caribes manejaban la canoa con destreza y sus flotas a
veces llegaron a tener hasta 100 piraguas dotadas de velas. En tierra vivían en pequeños
asentamientos, practicaban la agricultura y pescaban y cazaban animales con cerbatanas,
mazas, hachas de piedra, arcos y flechas —cuya punta envenenaban con curare. Las
comunidades caribes estaban constituidas generalmente por varios grupos emparentados
por línea materna.
En el transcurso del siglo XVII, época en la que varios países europeos combatieron por
hacerse con el control de las Antillas Menores, los caribes fueron prácticamente
exterminados; sólo quedaron algunos grupos en las islas de San Vicente y Dominica. En
1796 el gobierno británico deportó a la mayoría de los 5.000 supervivientes desde San
Vicente a la isla de Roatán en la costa hondureña del mar Caribe.
Los caribes se dispersaron por tierra firme y en la actualidad forman un grupo de unos
40.000 individuos, cuyo núcleo se encuentra situado en Venezuela y la Guayana.
CENTROAMÉRICA
1 INTRODUCCIÓN
Centroamérica o América Central, región del continente americano, constituida por un
largo y estrecho istmo a manera de puente entre Norteamérica y Sudamérica.
Centroamérica, que es definida por los geógrafos como parte de América del Norte,
tiene una extensión de 523.000 km2 y comprende los siguientes países: Guatemala,
Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así como el sector más
meridional de México. La región tenía (según estimaciones para 1993)
aproximadamente 30 millones de habitantes.
2 ENTORNO NATURAL
En términos estrictamente geológicos, América Central empieza en el istmo de
Tehuantepec, al sur de México. Esa zona del estrecho divide las rocas volcánicas
situadas al noroeste del pliegue y la falla de la estructura de Centroamérica. El límite
geológico en el extremo sur está determinado por el valle del río Atrato, en Colombia,
ya territorio de Sudamérica, al este de la frontera con Panamá.
1 Historia geológica
Centroamérica es una región cuya corteza terrestre es especialmente inestable, ya que se
encuentra en el borde occidental de la placa tectónica del Caribe. La subducción de la
corteza oceánica de este borde, que empezó en el mioceno, hace 25 millones de años,
elevó la tierra desde el mar. En una primera etapa se formaron una península y un
archipiélago. Más tarde, hace 3 millones de años, las islas dispersas se fundieron para
formar un verdadero puente de tierra, o istmo, uniendo Norteamérica y Sudamérica.
Al mismo tiempo que la subducción y la elevación, se produjeron erupciones volcánicas
—por lo menos hay catorce volcanes activos en Centroamérica— y frecuentes
cataclismos. Solamente en este siglo Managua, capital de Nicaragua, ha sido destruida
dos veces por los terremotos. El más reciente, ocurrido en 1972, causó 10.000 víctimas.
La actividad volcánica ha producido un paisaje dotado de majestuosos conos levantados
por las erupciones de lava y ceniza, y bellísimos lagos formados en las calderas o
cráteres volcánicos apagados.
2 Regiones fisiográficas
Centroamérica es mayoritariamente una región montañosa y escarpada, con 109 volcanes, algunos a más de 4.000 m
sobre el nivel del mar. El volcán Tajumulco, en Guatemala, tiene 4.220 m. Centroamérica es, además, una de las
zonas del continente americano con mayor número de volcanes activos. La superficie terrestre asciende abruptamente
desde la estrecha región costera del océano Pacífico a las crestas de las montañas, y desciende gradualmente a una
vasta región que se extiende a lo largo del mar Caribe. Existen dos pasos interoceánicos que cortan de una parte a otra
las tierras altas de Centroamérica, uno en Nicaragua (desde la desembocadura del río San Juan hasta el lago de
Nicaragua) y el otro en Panamá (el paso del canal de Panamá). La costa del Pacífico tiene una longitud de 2.830 km,
y la del mar Caribe aproximadamente 2.740 km. Existen numerosos grupos de pequeñas islas frente a las costas
caribeñas, algunas de las cuales están habitadas, como las islas de la Bahía, en el golfo de Honduras.
3 Hidrografía
Los ríos más largos de Centroamérica desembocan en el Caribe, en tanto que los más
numerosos, pequeños y caudalosos desaguan en el Pacífico. Entre los más largos están
el Motagua, en Guatemala; el Ulúa, el Aguán y el Patruca, en Honduras; el Coco, que en
uno de sus tramos sirve de demarcación de la frontera entre Honduras y Nicaragua; el
río Grande y el Escondido, en Nicaragua, y el San Juan, que señala en una de sus partes
la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Algunos de los ríos que desembocan en el
Caribe son navegables por embarcaciones de poco calado, y los que desembocan en el
Pacífico son demasiado pronunciados o poco profundos para la navegación.
Centroamérica tiene tres grandes lagos: los lagos Nicaragua y Managua, en Nicaragua, y el lago Gatún, en Panamá.
Este lago forma parte del canal de Panamá, la gran vía comercial entre el Atlántico y el Pacífico.
4 Clima
La temperatura en Centroamérica, que está situada entre el trópico de Cáncer y el
ecuador, varía más en relación con la altitud que con la latitud. Se distinguen tres
principales zonas climáticas: la tierra caliente, que se extiende desde el nivel del mar
hasta los 910 m de altitud y tiene un promedio de temperatura anual de 24 ºC; la tierra
templada, que se extiende desde los 915 m hasta los 1.830 m y tiene una temperatura
media anual de 18,3 a 24 ºC; y la tierra fría, que comprende la zona situada entre los
1.830 y los 3.050 m, con un promedio de temperatura anual de 12,8 a 18,3 ºC.
Las costas caribeñas y las vertientes de las montañas orientales reciben el doble de
precipitaciones anuales que la costa del Pacífico y las vertientes de las montañas
occidentales. La relativa sequedad de las laderas de la costa del Pacífico se debe a la
presencia de aire frío estable producido por la corriente fría de California. Esta
corriente, como la de Humboldt, que corre paralela a la costa peruana, enfría el aire e
impide la absorción de vapor de agua, reduciendo así las posibilidades de precipitación.
Por el contrario, los efectos del agua templada del mar Caribe permiten que el aire
absorba abundante humedad, que es transportada después por los vientos predominantes
del Este. La condensación y los aguaceros tienen lugar cuando los vientos fluyen hacia
arriba y caen sobre las altas laderas de Centroamérica. Las precipitaciones son más
intensas en la costa de los Mosquitos, en el extremo oriental de Nicaragua. San Juan del
Norte recibe un promedio aproximado de 6.350 mm de lluvia al año.
5 Flora
En Centroamérica hay una gran variedad de plantas, y la vegetación es similar a la que existe en Norteamérica y
Sudamérica. Las tierras bajas de selva tropical de las costas caribeñas y del Pacífico se parecen a la selva o floresta
tropical de Sudamérica. Esto es especialmente cierto por debajo de los 1.000 m, donde son abundantes palmeras,
helechos arborescentes, lianas y epifitas (plantas aéreas), que reflejan el alto grado de humedad y de precipitaciones
de la región. La vegetación muestra similitudes con la de Norteamérica a altitudes localizadas entre los 1.000 y
1.600 m. Los bosques de pinos y robles de las tierras elevadas se parecen a los de México. En las regiones altas de
Guatemala crecen hierbas similares a las que crecen en México y Estados Unidos. Y en Costa Rica, a 3.100 m, crecen
hierbas altas que son muy parecidas a las que crecen en los tres ramales de la cordillera de los Andes en Sudamérica.
6 Fauna
La mayoría de los animales de Centroamérica son parecidos a los que existen en Sudamérica y sólo en algunos casos
a los de Norteamérica. Animales como la zarigüeya, el jaguar, el margay y el ocelote, que son miembros de la familia
de los Félidos, tienen vínculos con los de América del Sur. Por el contrario, el puma, el zorro gris y el coyote son de
origen norteamericano. El armadillo, el oso hormiguero y el oso bezudo sobreviven en las lagunas aisladas del oriente
centroamericano. El manatí se caza por su carne, al igual que la gran tortuga verde y la iguana. América Central es el
hábitat de una gran variedad de serpientes, como la boa constrictor. Los papagayos, el quetzal y los tucanes son muy
comunes en esta región y hay muchas especies de peces; también son importantes los tiburones del lago Nicaragua.
7 Recursos minerales
Los minerales de Centroamérica fueron el principal aliciente para atraer a los
colonizadores españoles. Existen yacimientos de oro y plata en Honduras y en las partes
altas de Nicaragua. Honduras también posee importantes yacimientos de plomo, cinc,
cobre y mineral de hierro de bajo grado; Nicaragua tiene grandes reservas de gas natural
en aguas del Pacífico. En las proximidades de Izabal, en Guatemala, hay grandes
yacimientos de níquel; también en este país hay importantes yacimientos de petróleo,
entre ellos los cercanos a Chinajá. Costa Rica posee grandes cantidades de bauxita en
los alrededores de Boruca. Panamá tiene considerables yacimientos de cobre.
3 POBLACIÓN
La mayoría de la población centroamericana vive en la zona del istmo orientada al Pacífico, donde ocupan las tierras
bajas y altas del entorno. Las poblaciones se dispersan por las lluviosas y boscosas faldas caribeñas y la costa.
1 Etnografía
Un porcentaje considerable de la población de Centroamérica es indígena o mestiza (de español e indio). La
población de la estrecha costa caribeña es predominantemente negra y mulata (mezcla de blanco y negro). Al menos
la mitad de la población de Belice es de origen africano. En Costa Rica la gran mayoría es de origen español sin
mezcla, y aproximadamente el 90% de los habitantes de El Salvador y Honduras son descendientes de mestizos. En
Guatemala, el 45% de la población es indígena y el resto mestiza. En Nicaragua y Panamá, el 70% de sus habitantes
son mestizos. Este último país tiene además una considerable población negra. En general, el elemento indígena es
menos manifiesto en el sur de Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
2 Demografía
Los habitantes de Centroamérica se concentran en grandes núcleos de población. La
densidad alcanza más de 385 hab/km2 en algunas partes de la meseta central de Costa
Rica, aunque extensas zonas del oriente hondureño y nicaragüense tienen menos de
4 hab/km2. El índice de crecimiento de población es alto en esta región. En la década de
1980, el índice de crecimiento anual en Nicaragua fue de 3,4%, en Guatemala de 2,9%,
en Costa Rica de 2,3% y en Panamá de 2,2%. El aumento de la población se debe
principalmente a los altos índices de natalidad y a la caída de los índices de mortalidad.
Para el año 2000 se calcula que Centroamérica tendrá 40 millones de habitantes. Para
escapar de los problemas sociales y económicos de las áreas superpobladas del Pacífico,
muchos centroamericanos se han trasladado a las relativamente vacías costas caribeñas
y a Estados Unidos.
La población centroamericana ha ido haciéndose cada vez más urbana. A principios de la década de 1990,
aproximadamente el 40% de la población de El Salvador, Guatemala y Honduras podía ser considerada urbana,
mientras que en Nicaragua y Panamá ascendía al 50%. Exceptuando Belice, en cada uno de estos países la capital es
la ciudad más grande.
3 Lenguas oficiales y habladas y religión
El español es el idioma oficial de todos los países centroamericanos, excepto Belice, donde el idioma oficial es el
inglés. Muchas de las poblaciones indígenas hablan su propio idioma, sobre todo en Guatemala y, en menor
proporción, en Nicaragua y Panamá. La religión católica es la predominante, aunque en las últimas décadas se han
introducido con fuerza diversas iglesias evangélicas con sede en Estados Unidos.
4 Cultura
Los modelos culturales en Centroamérica están definidos principalmente por la herencia maya y de otras culturas
indígenas, a las que se añade la herencia colonial hispánica. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha operado un
gran cambio en las ciudades de la región, donde los medios de comunicación de masas y las modernas instituciones
culturales ejercen una gran influencia. Los países centroamericanos han proporcionado a su población joven muchas
instalaciones educativas, pero, en comparación, una gran proporción de la población infantil no acude a la escuela. La
mayor parte de la población de más de 15 años de edad en Costa Rica y Panamá sabe leer y escribir, mientras que
más de un tercio de la población de la misma edad en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua mantiene un
alto grado de analfabetismo.
4 ECONOMÍA
A principios de la década de 1990, los países de Centroamérica tenían una economía
subdesarrollada, en la que la agricultura es la actividad económica más importante. La
industria manufacturera estaba dedicada al tratamiento de materias primas. La renta per
cápita anual era muy baja.
1 Agricultura
La agricultura es la base del desarrollo económico de Centroamérica. Los más importantes cultivos para la
exportación son el café, las bananas, el azúcar de caña, el cacao, el caucho y los cacahuetes (maní). Estos productos
se cultivan en grandes extensiones de tierra y constituyen una importante proporción de los ingresos por exportación,
fundamentalmente a Estados Unidos y Europa. Los alimentos para el consumo interno se cultivan en pequeñas
propiedades agrícolas, cuyos productos son utilizados para el consumo familiar, y se destina relativamente poco para
la comercialización. Estos productos de subsistencia son maíz, fríjoles (judías), bananas, yuca (mandioca) y arroz, así
como aves de corral. En las regiones secas del occidente centroamericano existen industrias de crianza de ganado en
extensos ranchos. En las grandes industrias agrícolas se emplean métodos de cultivo modernos, pero en las pequeñas
se sigue empleando generalmente técnicas poco avanzadas que impiden el aumento de la productividad.
2 Silvicultura y pesca
Casi la mitad del territorio de Centroamérica está cubierto de bosques. Los primeros
años de la colonización europea de Belice, por ejemplo, giraron alrededor de la
extracción de madera tintórea, y más tarde caoba, chicle y madera de pino. Las
compañías madereras británicas extrajeron también caoba y cedro en la costa caribeña.
En la actualidad, los bosques representan un porcentaje poco importante en el conjunto
de la economía centroamericana. El pino es la madera que más se explota, junto con
algunas maderas duras como cedro, caoba y palo de rosa.
La pesca es también una actividad comparativamente menor en la economía centroamericana. En las costas de Belice,
El Salvador y Panamá se captura camarón y langosta para la exportación, sobre todo a Estados Unidos. Desde
mediados de la década de 1960, Panamá ha desarrollado plantas industriales de harina y aceite de pescado.
Centroamérica muestra un índice de consumo de pescado per cápita muy bajo.
3 Minería
La exportación centroamericana de minerales es pequeña. El Salvador, Honduras y
Nicaragua producen en cantidades limitadas oro, plata, plomo, cobre y antimonio.
Guatemala exporta también pequeñas cantidades de petróleo crudo.
4 Industria
La mayor parte de la industria manufacturera de Centroamérica consiste en plantas de
tratamiento de materias primas de la región: caña de azúcar, café, algodón, madera y
pescado. Además, desde la década de 1950 se han hecho diversos intentos para reducir
la necesidad de importar artículos básicos. En muchas de las principales zonas urbanas
se han establecido fábricas de pintura, detergentes, neumáticos, artículos de papel y
cartón, fertilizantes e insecticidas.
La mayoría de las industrias manufactureras emplea menos de 100 trabajadores, y muchas apenas ofrecen trabajo a
un número reducido de personas. Las plantas industriales a gran escala no se han establecido debido a las carencias
de la región en cuanto a sus recursos de energía, su limitado sistema de transporte y el reducido volumen de su
mercado.
5 Energía
Aproximadamente la mitad de electricidad que se consume en Centroamérica es
producida por centrales hidroeléctricas, y el resto es producida en plantas que utilizan
productos derivados del petróleo. Una pequeña parte es generada por combustión de madera.
6 Transporte
Las montañas de Centroamérica presentan el mayor obstáculo al transporte por tierra, y la única arteria de transporte
por superficie que une todos los países de la región es la sección de la carretera Panamericana. Las costas del Caribe
y el océano Pacífico están unidas por vía férrea en Guatemala, Costa Rica y Panamá. En el interior, el transporte
fluvial es de poca importancia económica, pero Centroamérica tiene varios puertos marítimos importantes, como
Santo Tomás de Castilla y San José, en Guatemala; Puerto Cortés, en Honduras; Acajutla, en El Salvador; Corinto, en
Nicaragua; Limón, en Costa Rica, y Bahía de las Minas, en Panamá. El canal de Panamá es el mayor paso marítimo
entre los océanos Atlántico y Pacífico. La construcción del oleoducto que atraviesa el occidente de Panamá se
concluyó en 1982. Diversas líneas aéreas vuelan entre las principales ciudades de Centroamérica y a algunas remotas
comunidades de montaña.
7 Comercio exterior
Las dos terceras partes del comercio intercontinental de Centroamérica se realizan con
Estados Unidos. El resto se divide entre Europa, Canadá, México y algunos países de
Sudamérica. Las principales importaciones son artículos y productos manufacturados:
vehículos de motor, tractores, textiles, equipos eléctricos, alimentos elaborados y
productos químicos y farmacéuticos. Las exportaciones son básicamente de materias
primas: bananas, café, cacao, carne, chicle, algodón, caoba, balsa, pieles, cueros y
caucho.
El comercio entre los países de Centroamérica se ha incrementado de manera considerable desde 1960, año en que se
firmó un tratado que creaba el Mercado Común Centroamericano. Este tratado ha servido para derribar las barreras
que dificultaban el comercio entre las naciones de la región, y también estableció tarifas comunes de exportación para
muchos productos. El Banco Centroamericano de Integración Económica —una de sus principales instituciones de
crédito— concede préstamos y financia proyectos de desarrollo.
5 HISTORIA
La región comprendida entre México y Colombia albergó una extensa civilización
precolombina. La más importante fue la maya. El origen de esta civilización se remonta
al primer milenio a.C., y estuvo ubicado en las mesetas de Guatemala. Alcanzó su
mayor desarrollo entre los años 300 y 900, y su organización se basó en ciudades-estado
autónomas, ocupando los territorios de lo que ahora es el norte de Guatemala,
Honduras, Belice y la península de Yucatán. La unidad maya fue más cultural que
política, pero la influencia de su civilización fue muy amplia. Los logros artísticos y
científicos mayas sobrepasaron a sus contemporáneos europeos. No obstante, esta
civilización entró en decadencia hacia el año 900, y su pueblo fue conquistado por los
invasores toltecas procedentes de México.
El istmo estuvo también habitado por otros pueblos que no alcanzaron el nivel de desarrollo de los mayas.
Comerciaron con pueblos del sur y norte de América, haciendo de Centroamérica un puente entre las antiguas
culturas de las Américas. La población del istmo antes de la conquista española pudo haber sido de unos seis
millones, una cifra que no sería alcanzada de nuevo hasta el siglo XX.
1 El periodo colonial
En 1502, navegando por las costas caribeñas desde el golfo de Honduras hasta Panamá,
Cristóbal Colón tomó posesión de Centroamérica en nombre de la Corona española. Sus
informes estimularon a los conquistadores españoles, pues hablaban de la existencia de
riquezas y de grandes poblaciones detrás de las montañas del istmo. Diego, el hijo de
Colón, había emprendido la conquista de la isla La Española (las actuales República
Dominicana y Haití). En 1510, Vasco Núñez de Balboa fundó en el Darién la primera
colonia productiva de América, y fue el primer conquistador en remontar el istmo para
llegar a la costa situada al otro lado, cuyas aguas bautizó con el nombre de mar Pacífico.
Su sucesor, Pedrarias Dávila, que había ordenado la muerte de Balboa en 1517, extendió
la colonización hacia el norte y hacia el sur; en 1519 fundó la ciudad de Panamá, desde
donde emprendió la conquista de Nicaragua y Honduras. Tras ella, el territorio de
Centroamérica se convirtió en escenario de la lucha entre españoles que poseían
intereses en Panamá, La Española y México. Pedro de Alvarado, el lugarteniente de
Hernán Cortés, el conquistador de México, consolidó el control de todo el istmo,
especialmente después del triunfo sobre los mayas de Guatemala. Los conquistadores
asesinaron a una gran cantidad de indígenas, aunque las muertes entre éstos se debieron
más a las epidemias de viruela, disentería y sífilis que llegaron con aquéllos. Los que
sobrevivieron fueron esclavizados o reducidos a la servidumbre por los españoles, que
implantaron una sociedad agrícola basada en instituciones traídas de la península
Ibérica. No obstante, las costumbres y tradiciones indígenas se mantuvieron, gracias a
que se establecieron muy pocos españoles en pueblos y ciudades.
La Centroamérica colonial estuvo dividida en dos jurisdicciones. La audiencia de
Guatemala, que se extendía desde Chiapas (actualmente estado del sur de México) hasta
Costa Rica, era parte del virreinato de Nueva España y gozaba de cierta autonomía; su
capital, Antigua, se convirtió en centro burocrático, eclesial, comercial y administrativo.
El resto del territorio centroamericano (el que ocupa la actual república de Panamá), con
su importante ruta de tránsito, se agregó al virreinato de Nueva Granada, inicialmente
dependiente del virreinato del Perú.
En el siglo XVII, España permitió una cierta autonomía a los colonizadores que, con la cooperación de la Iglesia y el
Estado, dominaron y oprimieron a los indígenas y mestizos, empleándolos como mano de obra no remunerada. En el
siglo XVIII, los monarcas Borbones trataron de regenerar el imperio introduciendo reformas que promovieran nuevas
prácticas y actividades económicas, pero tales innovaciones pusieron a prueba la tradicional adaptación de los ricos
colonizadores y de la burocracia.
2 La Federación
En 1821 la clase criolla de Guatemala, imitando a la de México, rompió su vasallaje
respecto a España. La zona se convirtió en parte del Imperio mexicano de Agustín de
Iturbide. Pero cuando el gobierno conservador de éste cayó en 1823, los liberales
asumieron el control de la región, se independizaron de México y formaron las
Provincias Unidas del Centro de América. Sin embargo, Chiapas siguió perteneciendo a
México, y Panamá se unió a la Gran Colombia de Simón Bolívar.
Las Provincias Unidas, rechazando la herencia española, se embarcaron en un ambicioso pero poco realista programa
de reformas políticas y desarrollo económico. La guerra civil fue el resultado del insalvable regionalismo y las
intrigas políticas entre las clases dirigentes. En 1834, los liberales trasladaron la capital de la federación de Guatemala
a El Salvador, pero su política hubo de hacer frente a la feroz oposición y rebelión de los conservadores, así como a
las movilizaciones de la población. Cuando, en 1838, el líder campesino guatemalteco, Rafael Carrera, tomó la
ciudad de Guatemala, la federación empezó a desintegrarse. Finalmente, el presidente federal Francisco Morazán
renunció a su cargo en 1840. Entonces surgieron como repúblicas independientes Guatemala, Honduras, El Salvador,
Nicaragua y Costa Rica.
3 Las repúblicas centroamericanas
En esa época Gran Bretaña empezaba a reemplazar a España como fuerza dominante en
la región. El asentamiento británico de Belice, utilizado inicialmente como una zona de
abastecimiento y refugio de piratas, se convirtió en el principal centro de comercio de
toda Centroamérica con el exterior. La influencia británica se extendió por las costas del
Caribe hasta Panamá, y en 1862 Belice se convirtió oficialmente en colonia británica
con el nombre de Honduras Británica. Los intereses estadounidenses y británicos se
enfrentaron en 1849, a raíz de la necesidad de utilizar el istmo como la vía más rápida
para acceder a las minas de oro de California. El Tratado Clayton-Bulwer de 1850
resolvió algunos puntos de este conflicto anglo-estadounidense. Pero en 1855, William
Walker, un soldado estadounidense, invadió Nicaragua con un grupo de seguidores. Sin
embargo, un ejército unido de centroamericanos con ayuda británica lo expulsó en 1857.
Mientras tanto, en ese mismo año se había terminado la construcción de la vía férrea
panameña que permitió orientar el comercio centroamericano de Belice a los puertos
más accesibles de la costa del Pacífico, con lo que más tarde disminuiría la influencia
británica en la zona.
A partir de 1870, surgieron dictaduras que, en nombre del orden y el progreso,
promovieron el desarrollo del café como el principal producto de exportación de la
región; otro de los productos que cobró importancia, a expensas de una mayor
diversificación de la agricultura, fue el cultivo del plátano, controlado principalmente
por compañías extranjeras. Desde 1900, la empresa estadounidense United Fruit
Company fue la mayor fuerza económica (y política) de Centroamérica. Las inversiones
de esta compañía se extendieron al desarrollo de las vías férreas, la navegación y otras
áreas de interés para su expansión. Entre los ciudadanos centroamericanos, la gigantesca
compañía empezó a ser conocida como el ‘pulpo’. Las inversiones y el propio gobierno
estadounidense se convirtieron en la fuerza dominante del istmo. En 1903, movido por
su particular interés en la construcción del canal, Estados Unidos propició la
independencia de Panamá, desmembrándolo del territorio colombiano. Estados Unidos
ayudó a formar la Corte de Justicia de Centroamérica, pero su Ejército invadió
Nicaragua y la ocupó de 1912 a 1933, con lo que minó la vigencia de la institución.
En el siglo XX, el crecimiento económico produjo el surgimiento de nuevas clases
medias que empezaron a desafiar el predominio y control político de las clases
dominantes tradicionales. A mediados del siglo, surgieron, inicialmente en Costa Rica,
partidos reformistas y revolucionarios, y posteriormente se extendieron a cada uno de
los demás países.
En 1960 la creación del Mercado Común Centroamericano proporcionó la base para la
cooperación y el comercio interregional, pero la integración económica no ha sido
desarrollada con la suficiente rapidez. En la década de 1980 los países centroamericanos
tenían diversos sistemas económicos y de gobierno. La región estaba sumida en la
pobreza, la violencia paramilitar y la insurrección guerrillera. A finales de esa década,
sin embargo, se aportó una de las posibles soluciones a través de los esfuerzos
realizados por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para lograr la paz y la
estabilidad por medio de la cooperación regional. Estos esfuerzos cristalizaron en el
denominado Acuerdo de Esquipulas. Las hostilidades disminuyeron, y los nuevos
gobiernos democráticos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y
Panamá acertaron en la aplicación de medidas dirigidas al crecimiento económico de la
región y la democratización de los países que la integran.
En otro orden de cosas, Centroamérica se vio sacudida, entre los meses de octubre y
noviembre de 1998, por los efectos devastadores del huracán Mitch, el cuarto más
potente de los habidos en el siglo XX y el más mortífero de esa centuria en todo el
hemisferio norte. El Mitch, que llegó a las costas de Centroamérica el 26 de octubre,
azotó la región durante varios días con vientos que superaron los 250 km/h. Más de
12.000 personas perdieron la vida, hubo miles de desaparecidos y al menos dos millones
de desplazados. A los fuertes vientos se unieron lluvias torrenciales, que provocaron
inundaciones que, en algunas zonas, hicieron que el nivel de las aguas se elevara hasta
alcanzar más de 130 cm. Nicaragua y Honduras fueron los países más afectados, aunque
El Salvador y Guatemala también resultaron seriamente dañados. México y Belice
sufrieron asimismo las consecuencias, aunque en menor grado. Las inundaciones
arruinaron las cosechas, destruyeron puentes y carreteras y originaron desplazamientos
de tierras que enterraron bajo toneladas de escombros y lodo a hombres, ganado y
viviendas.