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El Átomo A Lo Largo de La Historia

El documento resume los principales modelos atómicos a lo largo de la historia, desde las primeras teorías del atomismo en la antigua Grecia hasta el modelo actual. Destaca las contribuciones de científicos como Dalton, Thomson, Rutherford, Bohr, Schrödinger y Dirac, cuyos modelos atómicos sucesivos llevaron a una mejor comprensión de la estructura del átomo y el comportamiento de los electrones. El documento concluye señalando que aunque el modelo actual ha soportado bien las pruebas empíricas

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El Átomo A Lo Largo de La Historia

El documento resume los principales modelos atómicos a lo largo de la historia, desde las primeras teorías del atomismo en la antigua Grecia hasta el modelo actual. Destaca las contribuciones de científicos como Dalton, Thomson, Rutherford, Bohr, Schrödinger y Dirac, cuyos modelos atómicos sucesivos llevaron a una mejor comprensión de la estructura del átomo y el comportamiento de los electrones. El documento concluye señalando que aunque el modelo actual ha soportado bien las pruebas empíricas

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El átomo a lo largo de la historia.

Publicado el 9 junio, 2020 por MolaSaber

Este resumen de los modelos atómicos a lo largo de la historia es algo que


me hubiera gustado encontrar en mi época de estudiante. Por eso lo he
hecho.

Empezamos este viaje de conocimiento hace miles de años, mucho antes del
atomismo de la Antigua Grecia. Y es que los pocos registros que han llegado
hasta nuestros días sugieren que Mosco de Sidón ya hablaba de diminutas
partículas indivisibles desde antes de la Guerra de Troya.

Habrían de transcurrir siglos hasta llegar a los padres reconocidos del


atomismo, teoría filosófica que se fundamentaba en razonamientos lógicos
y la observación del mundo pero no en la experimentación. Y, a pesar de
ello, sorprende lo mucho que se acercaron.
Casi 100 años después llegaría el turno de Epicuro. Para él, y para otros
muchos filósofos, el universo no podía ser determinista, el ser humano tenía
que hacer uso de su libre albedrío. Por ello planteó que el azar era un
fenómeno inherente al movimiento de los átomos.
Pero la filosofía occidental no fue la única que exploró estos pensamientos.
Así conocemos a Kanada, sobrenombre que significa «comedor de partículas»
pues dicen, que fue desmenuzando su comida en partes cada vez más
pequeñas, cuando se le ocurrió que debía haber un límite.
Volviendo a Grecia antes de Kanada, Empédocles también estableció que la
materia estaba formada por 4 elementos: tierra, agua, aire y fuego.
Aristóteles apoyó este pensamiento, negó el átomo y así nos pasamos 2000
años. Por suerte, la humanidad abrazó el pensamiento científico.

Entramos en un era de ciencia experimental, donde las hipótesis se ponen


a prueba con datos extraídos de la realidad. Dalton, que conocía el
comportamiento de los gases, vio que las ideas de Demócrito encajaban con
sus estudios y presentó el primer modelo científico del átomo.
El modelo de Dalton, aún con sus problemas, significó un antes y un
después. Luego, a finales del siglo XIX, Thomson descubría el electrón
abriendo la veda a nuevas propuestas atómicas. El modelo cúbico
representó un paso importante hacia el entendimiento del enlace químico.
Fue una época emocionante, llena de descubrimientos, entre ellos, el
fenómeno de radiactividad o los espectros de emisión de luz de los
elementos. Todo esto debía encajar y el físico japonés Hantaro Nagaoka lo
intentó con una propuesta que se parecía al sistema de Saturno.
Y también lo hizo J.J.

Thomson, que a raíz de sus experimentos con rayos catódicos, da forma a


su peculiar modelo años después. Por aquel entonces aún se refería a los
electrones como corpúsculos de carga de negativa.
Con cada experimento se desentrañaba más y más la realidad del átomo.
Perrin demostró que las cargas negativas de los rayos catódicos se
transferían al “exterior” del átomo y de ahí nace su modelo planetario con
carga positiva central.
Poco después Rutherford haría chocar partículas alfa contra una fina lámina
de oro. Comprobó que algunas de estas partículas se desviaban, incluso en
sentido opuesto, lo que significaba que debían estar chocando contra un
núcleo de carga positiva y que el resto del átomo estaba casi vacío.

Esta visión del átomo se ha instalado en la cultura popular como una


abstracción lo bastante buena para ayudar a entender sus partes
fundamentales, pero, como veremos más adelante, insuficiente para
explicar las interacciones químicas o fenómenos de naturaleza cuántica.
Partiendo del modelo de Rutherford, Bohr dispuso los electrones en órbitas
circulares ordenadas por niveles de energía. Las limitaciones del modelo
dieron pie al desarrollo de la Mecánica Cuántica, pero por su sencillez aún
se utiliza para comprender la teoría atómica.
Continuando con el modelo de Bohr, que no alcanzaba a explicar la
existencia de electrones de un mismo nivel energético pero con distinta
energía —realidad observada en los espectros de algunos átomos—,
Sommerfeld concluyó que debía haber subniveles dentro de un mismo nivel
energético. Además aplicó un enfoque relativista en sus estudios puesto que
los electrones pueden alcanzar velocidades cercanas a la de la luz.
Y entonces llegó Schrödinger —sí, sí, el del gato—, y describió el
comportamiento ondulatorio del electrón, sin posición definida dentro del
átomo en una zona de probabilidad, los orbitales atómicos. Su ecuación
para la función de onda es una de las más famosas de la física.
Y no podemos olvidar a Chadwick que con sus experimentos observó
energías muy superiores de las que cabría esperar en ciertas colisiones
radioactivas, encontrando el neutrón, partícula predicha por Rutherford en
1920. El retrato del átomo se completaba.
Al final, tantas mentes aportando piezas de este enorme rompecabezas para
llegar al modelo actual, nacido en 1928 con la ecuación de Dirac, una
versión relativista de la de Schrödinger; y con la aportación de Jordan,
introduciendo el espín (con lo que se predeciría más adelante la
antimateria).
Desde entonces este modelo, que se ha ido afinando, soporta bastante bien
los embates de las realidad. Ahora sabemos que neutrones y protones están
conformados a su vez de quarks y que estos pueden interactuar con las
partículas virtuales del vacío.

¿Qué nos seguirá deparando el estudio de la física? Quién sabe, pero hasta
aquí llega este post de los modelos atómicos.

Espero que lo hayas disfrutado. Nos vemos pronto con más conocimiento
que mole saber. ¡Hasta otra!
[Link]

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