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Las claves de la producción
de conocimiento
Claves para hacer
análisis de casos
Autor: Leonardo Ordóñez Díaz
Claves para hacer análisis de casos
¿Qué es un análisis de caso?
Existen múltiples formas de aprender acerca del mundo en el que vivimos y de sondear en su
inagotable variedad. El análisis o estudio de caso es una de ellas, y sin duda de las más versátiles,
puesto que se la emplea con provecho en áreas tan distintas como la antropología, la psicología,
la medicina, la biología, la sociología, el periodismo, la economía, el derecho, la administración de
empresas, la ecología, la filosofía, la pedagogía y la historia.
El análisis de caso es una técnica de
estudio e investigación que permite
examinar una realidad particular (un
paciente, una familia, una comunidad
indígena, una empresa, una especie
animal o vegetal, un ecosistema
local, un megaproyecto, un programa Casos interesantes surgen en los más variados contextos
político, un suceso polémico, un (a) La experiencia de un matrimonio interracial en un barrio de elite
dilema moral, una historia de vida…) (b) Los fallos en la ejecución de un proyecto hidroeléctrico
elegida para ello por su carácter (c) El estilo de vida de un grupo autóctono en un ecosistema
“ejemplar” o “representativo” de una semiárido
clase más amplia de hechos o eventos. (d) la acumulación de basuras en una zona biodidiversa
(e) La explotación del trabajo infantil en un área rural
Esta técnica es idónea para estudiar (f) La aplicación de un nuevo método quirúrgico a un paciente
situaciones o sucesos que, por una u
otra razón, son de especial interés para Todos estos pueden ser casos igualmente fecundos para fines de
el investigador –o para el profesor y su investigación o de aprendizaje.
grupo de estudiantes.
Los tipos de análisis de caso
Dependiendo del objetivo al que apuntan, existen dos tipos principales:
(1) Casos investigativos. Esta categoría se refiere a casos cuyo análisis sirve
para orientar la formulación de hipótesis o de principios aplicables a situaciones
similares. Así suele ocurrir, por ejemplo, en medicina, psicología y otras ciencias
de la salud, en donde las circunstancias de un paciente a menudo resultan
iluminadoras para entender y guiar el tratamiento de patologías que afectan a
muchas personas. En ocasiones un caso puede servir para generar hipótesis en
áreas de estudio poco exploradas; otras veces puede suceder que un caso atípico
conduzca a la revisión crítica de principios generalmente aceptados.
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(2) Casos formativos. Esta categoría abarca aquellos casos cuyo análisis es
útil para ejercitarnos en la toma de decisiones frente a encrucijadas o dilemas
prácticos que requieren una consideración atenta de las circunstancias y una
valoración de los elementos de juicio disponibles. Así suele pasar en ética y en
política, en donde el saber adquirido a través del estudio de un caso aporta
criterios o pautas para la toma de decisiones en otros casos parecidos. También
puede suceder que un caso sea ejemplar en sentido negativo, es decir, que ilustre
los efectos nocivos derivados de errores o malas decisiones que es mejor evitar en
situaciones análogas.
En suma, sea para encauzar la producción de conocimiento nuevo en un área del saber (casos
investigativos) o para contribuir al desarrollo de habilidades prácticas en un campo de aplicación (casos
formativos), los estudios de caso son una herramienta adaptable a los más diversos escenarios de
aprendizaje y por eso no existen recetas universalmente válidas para su realización. Sin embargo, como
veremos enseguida, existe un conjunto de directrices generales que son de mucha utilidad a la hora de
hacer el análisis de un caso.
La estructura del análisis de caso
Los casos para análisis usualmente tienen tres rasgos distintivos:
Son específicos: se enfocan en el estudio de situaciones o hechos únicos y concretos a través
de los cuales se tantea un problema y se adquiere familiaridad con un área de trabajo.
Son descriptivos: requieren registros precisos y escrupulosos de la situación o hecho elegido,
que se traducen más adelante en descripciones detalladas.
Son inductivos: se apoyan en la situación u objeto particular de estudio elegido para formular
hipótesis generales o identificar soluciones aplicables en escenarios parecidos.
De estos rasgos se derivan los pasos principales que marcan el proceso de análisis o estudio de un
caso, a saber:
1. SELECCIÓN Y DOCUMENTACIÓN
Al elegir un caso, es esencial enfocarse en una situación
o un hecho específico cuya naturaleza y características le
confieran carácter “ejemplar” / “paradigmático”, o lo tornen
de especial interés para profundizar en distintas facetas
del campo de investigación o el área de desempeño que
se esté abordando. En este orden de ideas, es bueno que
el caso elegido resulte llamativo e interesante, pero lo
realmente crucial es que sea relevante, significativo,
iluminador con respecto a los temas o cuestiones que nos
interesa indagar o presentar. A tono con ello, el eje del trabajo de selección consiste en especificar las
razones por las cuales la situación o hecho elegido “viene al caso”: (i) ¿Por qué es relevante? (ii) ¿Qué lo hace
representativo? (iii) ¿En qué sentido puede ser fructífero como fuente de conocimiento o de aprendizaje?
Claves para hacer análisis de casos 02
Ahora bien: para responder estas y otras preguntas similares es imprescindible conocer el perfil
general del caso y sus aspectos más destacados. Este conocimiento se obtiene mediante un trabajo
de documentación que supone la consulta de libros, artículos, periódicos, bases de datos, archivos,
etc., pero que puede apoyarse también en entrevistas, inspecciones sobre el terreno u otras formas de
trabajo de campo.
La documentación de un caso para fines de investigación
empírica usualmente tiene dos fases. En un primer momento, “Learning is the discovery
documentar el caso consiste en recabar información que that
something is possible.”
aporte elementos de juicio útiles para decidir si el caso
“vale la pena” y para verificar si ya ha sido abordado antes Fritz Peris
por otros investigadores o estudiosos. Luego, si se ratifica la
elección inicial, documentar el caso implica familiarizarse
con sus detalles lo suficiente como para que, con base en él, sea posible plantear una hipótesis de
trabajo o proponer una generalización que enriquezca o amplíe los conocimientos disponibles en
torno al tema.
Los estudios de caso orientados al desarrollo de habilidades prácticas y de toma de decisiones,
por su parte, pueden basarse en un trabajo de selección y documentación realizado previamente
por el profesor, quien asigna el caso a su grupo, o bien requerir de una selección realizada por los
propios estudiantes a partir de indicaciones generales u opciones suministradas por el profesor. En
contextos de este último tipo, lo recomendable en la selección es darle prioridad a aquellos casos cuyas
circunstancias o situaciones sean los más relevantes de cara al logro de los aprendizajes esperados.
2. EXPOSICIÓN Y ANÁLISIS
Una vez listo el trabajo de documentación, vienen dos pasos estrechamente correlacionados que
constituyen la columna vertebral del ejercicio, a saber:
(1) Hacer una exposición pormenorizada y rica en detalles de las circunstancias del caso.
(2) Efectuar un análisis juicioso de los elementos que le confieren al caso su carácter único.
La función de la exposición es trazar un cuadro lo más completo posible de lo sucedido y lo
suficientemente detallado como para que cualquier lector u observador se forme una idea precisa de
los hechos y las circunstancias atinentes. Un modo práctico de monitorear que la información ofrecida
en la exposición sea lo bastante completa consiste en verificar que el cuadro trazado aclare: ¿Qué
sucedió? ¿Quiénes intervinieron? ¿Cómo sucedió? ¿Dónde y cuándo? ¿Y por qué? En los casos formativos,
es clave que al exponer las circunstancias los estudiantes tengan ocasión de imaginar lo ocurrido y de
ponerse en el lugar de los participantes afectados.
La función del análisis, a su vez, es interpretar
los detalles y elementos de juicio disponibles
para comprender bien las implicaciones y el
alcance del caso con vistas a la producción de
conocimiento o al desarrollo de habilidades.
Claves para hacer análisis de casos 03
Las tareas de exposición y de análisis, desde luego, no se efectúan a tientas, sino que se orientan en
función de los intereses investigativos o formativos que suscitaron en primera instancia la elección
del caso. En otras palabras: al reconstruir e inspeccionar los detalles del caso, ya sabemos, o al
menos intuimos, qué es lo que andamos buscando.
En los casos investigativos, lo que se busca generalmente son hechos o series de hechos a partir
de los cuales sea posible inferir una noción o un principio aplicable a una gama de casos más amplia.
A veces sucede también que un caso de este tipo aporta evidencia desacorde o irreconciliable con
un principio considerado válido para casos semejantes. La buena noticia es que cualquiera de esos
resultados enriquece nuestro conocimiento: el primero, porque gracias al caso analizado entendemos
mejor cómo funcionan otros casos análogos; el segundo, porque nos obliga a revisar críticamente –y,
en lo posible, a enmendar– el saber que creíamos tener acerca de casos de ese tipo.
En los casos formativos, en cambio, lo que se busca casi siempre son
lecciones y aprendizajes acerca de cómo proceder (o cómo no proceder) cuando
nos enfrentemos, en nuestra experiencia personal o laboral, a situaciones o
circunstancias parecidas a las del caso analizado. Si bien es muy frecuente
utilizar como insumo sucesos de la vida real, también puede suceder que los
pormenores del caso correspondan a experimentos mentales o a circunstancias
hipotéticas. Esto subraya un hecho significativo: no todo aprendizaje valioso se
adquiere por situaciones vividas en carne propia. Mediante el análisis de casos
formativos podemos ensanchar nuestro horizonte de visión a través del estudio
de experiencias ajenas o, incluso, de situaciones imaginarias (por ejemplo,
procedentes de la literatura o del cine).
“¿Existirá alguien lo bastante astuto como para
aprender de la experiencia de otros?”
Voltaire
Ahora bien: sea que nos ocupemos de un caso investigativo o de uno formativo, en ambos escenarios
es crucial determinar el eje alrededor del cual gira el esfuerzo de observación y análisis. En otras
palabras: hay que precisar cuál es el problema que el análisis busca resolver. En este punto es buena
idea tener en mente preguntas cómo:
¿Qué hipótesis de trabajo –o qué principio generalizable– puedo formular a partir de este caso?
(Escenarios investigativos)
¿Cuál sería la mejor decisión frente a una situación o un dilema como el descrito en este caso?
(Escenarios formativos)
¿Qué podemos aprender, en suma, a partir de las circunstancias y detalles del caso en cuestión?
(Escenarios investigativos y formativos)
Claves para hacer análisis de casos 04
Responder preguntas-guía como estas u otras similares supone
una revisión minuciosa y paciente de los detalles y circunstancias
que rodean el caso, así como una reflexión detenida al respecto. Por
lo general, esta reflexión es guiada por modelos de interpretación
que forman el marco teórico de la investigación o por teorías
abordadas previamente en clase. En todo caso, no hay que
improvisar ni apresurarse a emitir un veredicto. Lo mejor es
suspender el juicio hasta haber examinado concienzudamente los
elementos de juicio disponibles. A fin de cuentas, de las respuestas
que les demos a las preguntas claves depende la última y decisiva
etapa del ejercicio, orientada a efectuar el balance y comentario
global de los resultados alcanzados.
3. COMENTARIO Y BALANCE
En esta parte la tarea consiste en especificar los
frutos logrados a lo largo del análisis. Tales frutos
pueden ser de distinto tipo. Puede ocurrir, por ejemplo,
que las facetas notables del caso sean generalizables y
aplicables a una variedad de situaciones afines. Puede
pasar también que el caso arroje luces acerca de cómo
actuar en determinadas circunstancias, a qué enfoques
teóricos recurrir para tomar cierto tipo de decisiones o
qué tropiezos típicos evitar. Puede incluso suceder que
el examen del caso nos abra los ojos a posibilidades
de la existencia humana en las que nunca se nos había
ocurrido pensar.
Cualquiera sea el resultado, en la parte final del análisis del caso hay que exponer
con cuidado a qué punto arribamos, sea explicando con argumentos por qué el caso
es generalizable, aclarando los motivos con base en los cuales elegimos una línea de
acción ante los dilemas planteados en el caso o detallando qué aspectos del mundo
real que desconocíamos emergieron al cabo del ejercicio.
Usualmente es buena idea coronar el trabajo con una conclusión sucinta organizada en tres
momentos: (i) recapitulación del problema que se trataba de resolver, (ii) comentario sintético de los
análisis efectuados en procura de la solución, y (iii) balance general de la solución propuesta y de los
aprendizajes obtenidos. Pero sea que se siga esta u otra fórmula para concluir, cuanto más preciso y
escueto sea el cierre, y cuanto más los resultados finales le hagan justicia a los detalles y al perfil del
caso, tanto más probable será que el saber cosechado resulte sólido y que los aprendizajes logrados
sean pertinentes para guiar futuros desempeños a nivel profesional o personal.
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Un par de observaciones complementarias
Los trabajos basados en análisis de casos son particularmente apropiados para el cultivo de
una amplia variedad de habilidades intelectuales, entre ellas la capacidad de observación, la
revisión crítica de ejemplos y situaciones concretas, la defensa argumentada de decisiones
y la formulación de preguntas e hipótesis (ver a este respecto las fichas Claves para plantear
preguntas de investigación y Claves para formular hipótesis de trabajo). Por tal razón, su uso es
valioso y pertinente no sólo en cursos y seminarios sino también en escenarios de prácticas, en
semilleros de investigación e incluso en trabajos de grado.
Para sacarle auténtico provecho a un análisis de caso, la iniciativa y el esfuerzo personal del
investigador o del estudiante son fundamentales: no en vano los análisis de casos son un método
ideal para aprender a aprender. Así, desde las faenas de documentación y examen concienzudo
del caso hasta los escenarios posteriores de presentación y debate conjunto de los resultados
obtenidos, la participación y el compromiso genuinos son la piedra de toque para el desarrollo de
capacidades analíticas, comunicativas y reflexivas del más alto nivel.
Y para terminar…
Recordemos que los análisis de caso de tipo formativo son los más comúnmente empleados en
los cursos universitarios de pregrado, y que su uso continúa siendo importante incluso al nivel de
los posgrados. Por tal razón, se recomienda a todos los interesados en el tema consultar, a modo de
complemento, la ficha Claves para hacer análisis de casos en ética, en la cual se examinan con más
detalle –y apelando a la perspectiva de un campo de aplicación específico: el de la formación moral–
los pasos para la elaboración de dicho tipo de trabajos.
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