MINISTERIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO
VICEMINISTERIO GENERAL
OFICINA DE BONOS PENSIONALES
EL BONO PENSIONAL
EN EL CONTEXTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL COLOMBIANA
Bogotá D.C.
EL BONO PENSIONAL
EN EL CONTEXTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL COLOMBIANA
ÍNDICE
ESTIMADOS LECTORES
ANTECEDENTES Y CONDICIONES DEL BONO PENSIONAL
-EL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL VIGENTE Y LA COEXISTENCIA DE DOS REGÍMENES
PENSIONALES.
-RÉGIMEN SOLIDARIO DE PRIMA MEDIA CON PRESTACIÓN DEFINIDA
-RÉGIMEN DE AHORRO INDIVIDUAL CON SOLIDARIDAD
-RÉGIMEN DE TRANSICIÓN PENSIONAL
-LOS DOS REGÍMENES DEL SISTEMA PENSIONAL Y LOS AHORROS O RESERVAS PARA
PENSIONES.
-FONDO DE PENSIONES PÚBLICAS -FOPEP-.
-FONDOS PRIVADOS DE PENSIONES -AFP-
-TÍTULO EQUIVALENTE AL APORTE
CARÁCTER Y FUNCIONES DE LA OFICINA DE BONOS PENSIONALES
-SURGIMIENTO DE LA OFICINA DE BONOS PENSIONALES (OBP)
-PERSPECTIVA DE LA OFICINA DE BONOS PENSIONALES (OBP).
-RESUMEN
CONCEPTO DE BONO PENSIONAL
-TÍTULO DE DEUDA PÚBLICA
-CLASES O TIPOS Y MODALIDADES DE BONOS PENSIONALES.
-ADQUISICIÓN DEL DERECHO AL BONO PENSIONAL TIPO A Y TIPO B.
-EL DERECHO AL BONO PENSIONAL POR APORTES (POR TRASLADO).
-UTILIDAD DEL BONO PENSIONAL.
-CARACTERÍSTICAS DE LOS BONOS PENSIONALES.
-CÁLCULO DEL VALOR DEL BONO PENSIONAL. (FÓRMULA).
-RENTABILIDAD DE LOS BONOS PENSIONALES
EMISORES DEL BONO PENSIONAL
-EMISORES DE BONOS PENSIONALES.
-EMISIÓN Y COBRO DE CUOTAS PARTES DE BONO O CUPONES.
-CONDICIONES DE LA EMISIÓN DEL BONO PENSIONAL.
-CONTRIBUYENTES Y CUPONES
EL BONO PENSIONAL DESPUÉS DE EMITIDO
-REDENCIÓN DEL BONO PENSIONAL.
-REDENCIÓN DE BONOS PENSIONALES TIPO A.
-REDENCIÓN DE BONOS PENSIONALES TIPO B.
RECOMENDACIONES PUNTUALES
-MULTIAFILIADOS
-SOLICITUD DE HISTORIA LABORAL.
-PARTICIPACIÓN.
-DURACIÓN DE LA EMISIÓN.
TÉRMINOS MÁS UTILIZADOS
EL BONO PENSIONAL
EN EL CONTEXTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL COLOMBIANA
ESTIMADOS LECTORES:
Los trabajadores colombianos están preocupados sobre el tema de las pensiones.
¿Podrán conseguir esta seguridad cuando finalicen su vida laboral activa? ¿Cómo
se puede adquirir el derecho de la pensión? ¿Cómo está organizado el sistema de
pensiones? ¿Qué entidades son responsables legalmente de atender las
inquietudes de los ciudadanos? ¿Qué significan los Bonos Pensionales para los
ciudadanos? ¿Cómo se valorizan los Bonos Pensionales? ¿Por qué se ha debido
organizar una Oficina del Estado, en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público,
para cuidar del proceso de emisión, expedición y redención de los Bonos
Pensionales? ¿Cómo se relaciona esta Oficina de los Bonos Pensionales con la
Nación, con el Instituto de los Seguros Sociales, con las Empresas Privadas que
Administran Fondos de Pensiones, con las instituciones financieras donde se
depositan los Bonos Pensionales?
En las cabezas de colombianos de edad avanzada o de edad joven, se agolpan
todas estas preguntas y mil más. Seguramente, cuando hayan concluido la lectura
de estas líneas explicativas surgirán inquietudes nuevas, muy personales, sobre
sus parientes o amigos, sobre el futuro de sus hijos, sobre el sistema pensional
mismo. Se espera que sea de esta manera: que muchos colombianos lean y
difundan entre sus seres queridos y conocidos, entre sus compañeros de trabajo,
estas ideas. Que alimenten esta página con sugerencias e interrogantes. De forma
tal que se avance en nuestra cultura sobre los derechos y obligaciones
ciudadanas, sobre nuestra condición de personas con responsabilidades futuras.
En verdad quien posea un proyecto de vida, para sí y para sus hijos, para los hijos
de la Nación, deberá preocuparle el estado actual de la seguridad social en el
país, en particular de todo lo referido al Sistema General de Pensiones.
Con estos elementos, la Oficina de Bonos Pensionales se presenta y entrega a
l@s amables con
ciudadanas y conciudadanos de Colombia, y a los interesados en el extranjero,
una información básica sobre el nacimiento legal de los Bonos Pensionales y las
respectivas funciones de servicio público de competencia de esta Oficina. Explica
el carácter y las clases de los Bonos, así como orienta sobre el método de
calcularlos.
Señala, la OBP además, el significado de una emisión de Bonos Pensionales.
Precisa qué entidades son Emisores de Bonos. La Nación u Otros. El “quéhacer”
del Instituto de los Seguros Sociales (ISS) en relación con la Oficina de Bonos
Pensionales.
Da el significado de una cuota parte por concepto de un Bono Pensional. Precisa
el carácter del Contribuyente de cuota parte de Bono y por tanto, del cupón que
representa la cuota parte, entre otros temas de interés para l@s ciudadan@s que
buscan una perspectiva de seguridad en su vejez, o en el caso de invalidez, o
pensando en las personas más cercanas y por cuya protección cada uno de l@s
trabajador@s vela, sus sobrevivientes.1[1]
ANTECEDENTES Y CONDICIONES DEL BONO PENSIONAL
-EL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL VIGENTE Y LA COEXISTENCIA DE
DOS REGÍMENES PENSIONALES.
La Ley 100 de 1993 produjo un cambio significativo en la estructura del Sistema
General de Pensiones colombiano. Entre las innovaciones de esta norma, se
encuentra la concentración de los variados regímenes de pensiones existentes en
dos grandes instituciones de libre elección por todos los colombianos vinculados
laboralmente o independientes: el régimen solidario de prima media con
prestación definida y el régimen de ahorro individual con solidaridad.
-RÉGIMEN SOLIDARIO DE PRIMA MEDIA CON PRESTACIÓN DEFINIDA
Régimen o conjunto de normas y procedimientos, mediante los cuales las
personas afiliadas o sus beneficiarios, obtienen el pago de las pensiones
previamente definidas de vejez, de invalidez o de sobrevivientes o una
indemnización. Y las prestaciones adicionales de mesada adicional y el auxilio
funerario. Este régimen es administrado por el Instituto de Seguros Sociales (ISS)
y por las cajas, fondos o entidades públicas o privadas que aún subsisten, bajo la
vigilancia y control de la Superintendencia Bancaria. (Ejemplo: CAPRESUB,
CAPRECOM, Fondo de Previsión del Congreso, Fondo del Pasivo de los
Ferrocarriles). Los afiliados a este régimen, cuya base de cotización sea igual o
superior a cuatro (4) salarios mínimos, legales, mensuales, vigentes, aportan una
cotización adicional del 1% sobre el salario para el Fondo de Solidaridad
Pensional. (Artículos 25, 26, 27,28, 29 y 30 de la ley 100 de 1993.)
-RÉGIMEN DE AHORRO INDIVIDUAL CON SOLIDARIDAD
Régimen o conjunto de entidades, normas y procedimientos, por medio de los
cuales se administran los recursos privados y públicos destinados a pagar las
1[1]
El artículo 1º del Decreto 3798 de 2003, reglamentó así la “ Cuota Parte de bono a cargo del ISS. La cuota parte de
bono que a partir del 19 de abril de 1994 esté a cargo del ISS, cuando el emisor del bono sea la Nación, se calculará de
acuerdo con el inciso 4° del artículo 16 del Decreto-ley 1299 de 1994. En estos casos la Nación emitirá el bono o cuota
parte de bono pensional de conformidad con el inciso tercero del artículo 17 de la Ley 549 de 1999.
“Los costos relacionados con la administración y custodia desmaterializada de la cuota parte a cargo del ISS, correrán
por cuenta de la Nación.
“Parágrafo. Los bonos emitidos no negociados y no pagados se reliquidarán de acuerdo con lo establecido en el
presente artículo. Las diferencias que surjan en relación con los bonos negociados y pagados se someterán al
procedimiento de compensación de que trata el artículo 3° del presente decreto. En los bonos pagados, cuando la cuota
parte de la Nación se incremente como resultado de la reliquidación, la parte faltante se actualizará y capitalizará hasta
la fecha de pago.”
pensiones y prestaciones que deben reconocer a sus afiliados. Está basado en el
ahorro formado con las cotizaciones y sus rendimientos financieros, en la
solidaridad por medio de las garantías de pensión mínima, y con los aportes al
Fondo de Solidaridad Pensional, como ocurre dentro del régimen de prima media.
Este régimen propende por la competencia entre las diferentes entidades
administradoras del sector privado, sector público y sector solidario, escogidos
libremente por los afiliados.
-RÉGIMEN DE TRANSICIÓN PENSIONAL
Al considerar el legislador la situación de personas que se verían afectadas
negativamente, si se impusiera de un sólo golpe el nuevo Sistema General de
Pensiones, decidió crear un régimen de transición para acceder al derecho a su
pensión (art. 36 ley 100/93)2[2].
Dicho régimen, posee como fundamento el respeto por los derechos adquiridos,
en lo referente a la edad (55, mujeres, 60, hombres), tiempo de servicio o número
de semanas cotizadas, y monto de la pensión de vejez, para acceder al derecho
pensional de vejez. Factores todos que se continuarán rigiendo por el régimen
donde estuvieren afiliados.
El régimen de transición aplica a las personas que al momento de entrar en
vigencia el Sistema General de Pensiones (para los servidores públicos del nivel
nacional a partir del 1° de abril de 1994, y para los servidores públicos del nivel
2[2]
ARTICULO 36. Régimen de Transición. La edad para acceder a la pensión de vejez, continuará en cincuenta y cinco (55) años para
las mujeres y sesenta (60) para los hombres, hasta el año 2014, fecha en la cual la edad se incrementará en 2 años, es decir, será de 57
años para las mujeres y 62 para los hombres.
La edad para acceder a la pensión de vejez, el tiempo de servicio o el número de semanas cotizadas, y el monto de la
pensión de vejez de las personas que al momento de entrar en vigencia el Sistema tengan 35 o más años de edad si son
mujeres o 40 o más años de edad si son hombres, o 15 o más años de servicios cotizados, será la establecida en el
régimen anterior al cuál se encuentren afiliados. Las demás condiciones y requisitos aplicables a estas personas para
acceder a la pensión de vejez, se regirán por las disposiciones contenidas en la presente Ley.
El ingreso base para liquidar la pensión de vejez de las personas referidas en el inciso anterior que les faltare menos de
diez (10) años para adquirir el derecho, será el promedio de lo devengado en el tiempo que les hiciere falta para ello, o el
cotizado durante todo el tiempo si éste fuere superior, actualizado anualmente con base en la variación del índice de precios
al consumidor, según certificación que expida el DANE. Sin embargo, cuando el tiempo que les hiciere falta fuere igual o
inferior a dos (2) años a la entrada en vigencia de la presente Ley. el ingreso base para liquidar la pensión será el promedio
de lo devengado en los dos (2) últimos años, para los trabajadores del sector privado y de un (1) año para los servidores
públicos.
Lo dispuesto en el presente artículo para las personas que al momento de entrar en vigencia el régimen tengan treinta y cinco (35)
o más años de edad si son mujeres o cuarenta (40) o más años de edad si son hombres, no será aplicable cuando estas personas
voluntariamente se acojan al régimen de ahorro individual con solidaridad, caso en el cual se sujetarán a todas las condiciones
previstas para dicho régimen.
Tampoco será aplicable para quienes habiendo escogido el régimen de ahorro individual con solidaridad decidan cambiarse al de
prima media con prestación definida.
Quienes a la fecha de vigencia de la presente Ley hubiesen cumplido los requisitos para acceder a la pensión de Jubilación o de vejez
conforme a normas favorables anteriores, aun cuando no se hubiese efectuado el reconocimiento, tendrán derecho en desarrollo de los
derechos adquiridos. a que se les reconozca y liquide la pensión en las condiciones de favorabilidad vigentes al momento en que
cumplieron tales requisitos.
PARAGRAFO. Para efectos del reconocimiento de la pensión de vejez de que trata el inciso primero(1º.) del presente artículo se tendrá
en cuenta la suma de las semanas cotizadas con anterioridad a la vigencia de la presente Ley, al Instituto de Seguros Sociales, a las cajas,
fondos o entidades de seguridad social del sector público o privado, o el tiempo de servicio como servidores públicos cualquiera sea el
número de semanas cotizadas o tiempo de servicio.
departamental y municipal a más tardar el 30 de junio de 1995), contaran con 35
o más años de edad (mujeres) o 40 o más años de edad (hombres), o 15 o más
años de servicios cotizados.
El Ingreso base de liquidación de la pensión a quienes les faltare menos de 10
años para adquirir el derecho, se cuenta como el promedio de lo devengado en el
tiempo que les haga falta. O el cotizado durante todo el tiempo si fuere superior,
actualizado aplicándole la Variación del Indice de Precios al Consumidor (VIPC)
del Dane. Si les falta un tiempo igual o menor a 2 años, el ingreso promedio de lo
devengado en los últimos dos años, para los trabajadores del sector privado y 1
año para los del sector público.
Este régimen de transición no aplica para quienes hayan elegido el régimen de
ahorro individual con solidaridad. Sí aplica para quienes habiendo escogido el de
ahorro individual, decidan trasladarse al de prima media con prestación definida.3[3]
REGÍMENES DEL SISTEMA PENSIONAL Y AHORROS O RESERVAS
En ambos regímenes, se requiere de un ahorro o reserva, constituido a partir de
las cotizaciones de los trabajadores, empleadores y el Estado, (estructura tripartita
de aportes) que financie el pago de las pensiones (Invalidez, Vejez y Muerte)
cuando se den los requisitos. Este capital ahorrado requiere del cuidado necesario
para que obtenga la rentabilidad o rendimiento (art. 101, ley 100/93) que
compense la pérdida de su poder adquisitivo.
-FONDO DE PENSIONES PÚBLICAS - FOPEP-.
Por lo dicho, se adopta la directriz de crear un Fondo Cuenta sin personería
jurídica - Fondo de Reservas para bonos pensionales - adscrito a la Dirección
General del Tesoro Nacional (art. 130 de la ley 100/93, concordado con el art. 26,
decreto 1299/94), y cuyos recursos pueden ser movilizados para contratar en
instituciones financieras que administren fiducias, o para invertir en títulos de
deuda nacional, colocados en el mercado de capitales. (art. 54 de Ley 100/93).
La administración de los recursos del régimen de prima media con prestación
definida, es delegada (art.52, Ley 100/93) al Instituto de Seguros Sociales, así
3[3]
Un fallo reciente (Sentencia C-789/02 del 24 de septiembre de 2002) de la H. Corte Constitucional (M.P.: Dr. Rodrigo
Escobar Gil) declara EXEQUIBLES los incisos 4º y 5º del artículo 63 de la Ley 100 de 1993. El inciso 4º, “bajo el
entendido que esta disposición no se aplica a las personas que cumplieron el requisito de tiempo de 15 años o más de
servicios cotizados cuando entró en vigencia la ley 100 de 1993”.
Otro tanto, refiriéndose al inciso 5ª, declaró su exequibilidad “en el entendido que el régimen de transición se
aplica a quienes estando en el régimen de prima media con prestación definida se trasladaron al régimen de
ahorro individual con solidaridad, habiendo cumplido el requisito de los 15 años o más de servicios cotizados
al momento de entrar en vigencia la ley 100 de 1993 y decidan regresar al régimen de prima media con
prestación definida siempre y cuando: a) trasladen a éste todo el ahorro que efectuaron al régimen de ahorro
individual con solidaridad; y, b) dicho ahorro no sea inferior al monto del ajuste legal correspondiente en caso
que hubieren permanecido en el régimen de prima media. En este evento el tiempo trabajado le será
computado en el régimen de prima media.” (Negritas en el texto. Se subraya).
mismo, a algunas cajas, fondos o entes de seguridad social, públicas o privadas,
mientras subsistan (art. 52, ley 100/93), pues se decidió en la ley su extinción.
-FONDO PRIVADO DE PENSIONES -AFP-.
Administran los recursos privados y públicos que aportan al pago de las pensiones
de los afiliados al régimen de ahorro individual con solidaridad, las entidades
privadas constituidas para ese fin y autorizadas y vigiladas por el Estado. Las
Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). El Fondo de Pensiones es el
conjunto de cuentas individuales de ahorro pensional, patrimonio de los afiliados a
este régimen.
-TITULO EQUIVALENTE AL APORTE
Los beneficiarios que hayan aportado o cotizado al ISS, a alguna caja o fondo o
entidad del sector público, o prestado servicios públicos, o trabajado en empresas
que de modo exclusivo tenían a su cargo el pago de las pensiones, y, con
posterioridad al 1° de abril de 1994, se hayan trasladado al régimen de ahorro
individual, se les reconoce el derecho de obtener un titulo equivalente a lo
aportado, (bono pensional tipo A) (literal h, Art. 60, ley 100/93). Este capital
acumulado debe ser suficiente para financiar y obtener una pensión superior al
110% del salario mínimo. También este capital debe reajustarse para contrarrestar
la pérdida de poder adquisitivo monetario, de acuerdo con la variación del índice
de precios al consumidor (VIPC) calculada por el DANE.
Este nuevo elemento del título o bono pensional que en concurso con el ahorro
proveniente de las cotizaciones, que deberá continuar realizando el ahorrador
pensional, y los aportes de la Nación cuando se requiera de una suma adicional
para financiar el monto de la pensión de vejez, invalidez y muerte, según las
circunstancias y en desarrollo del principio de solidaridad (art. 65 ley 100/93),
forma parte integrante de la capitalización pensional, por lo cual se requirió diseñar
una política financiera, administrativa y de gestión de estos pagos por parte del
Estado para atender a la emisión, expedición, depósito y redención de tal tipo de
título. Con el fin manifiesto de garantizar la seguridad, rentabilidad y liquidez de los
recursos del Sistema General de Pensiones. (Arts. 100 y 101, ley 100/93).
CARÁCTER Y FUNCIONES DE LA OFICINA DE BONOS PENSIONALES OBP
-SURGIMIENTO DE LA OFICINA DE BONOS PENSIONALES
La Oficina de Bonos Pensionales (OBP) es una dependencia del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público, creada en el año de 1994 y reglamentada en 1995,
para reconocer, liquidar, emitir y pagar los títulos denominados Bonos Pensionales
a cargo de la Nación.
En el contexto expuesto, se exige el nacimiento de la Oficina de Obligaciones
Pensionales, llamada luego de Bonos Pensionales, como dependencia de la
Dirección General del Tesoro Nacional, del Ministerio de Hacienda y Crédito
Público. Tomó forma jurídica por decisión del artículo 24 del Decreto Ley 1299 de
1994, para reconocer, liquidar, emitir bonos pensionales y cuotas partes a cargo
de la Nación, y reconocer y liquidar pensiones causadas que deban ser asumidas
por el Fondo de Pensiones Públicas del Nivel Nacional. En la actualidad, funciona
como dependencia del Vice – Ministerio General, de acuerdo con el Decreto 246
de 2004 que reformó la estructura del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.4[4]
4[4]
Artículo 11 del Decreto 246 del 28 de enero de 2004.. Oficina de Bonos Pensionales. Son funciones de la Oficina de
Bonos Pensionales, las siguientes:
1. Reconocer, liquidar, emitir, expedir, pagar y anular los bonos pensionales y cuotas partes de bonos a cargo de la
Nación.
2. Recibir las solicitudes presentadas por las administradoras de fondos de pensiones y por las aseguradoras para el
reconocimiento de la garantía de pensión mínima, verificar el cumplimiento de los requisitos legales para el otorgamiento
del citado beneficio y reconocer y pagar la garantía de pensión mínima de los afiliados al régimen de ahorro individual de
conformidad con el Artículo 4° del Decreto 832 de 1996 o las normas que lo modifiquen o adicionen.
3. Desempeñarse como autoridad técnica en materia de bonos pensionales, y actuar como mediador entre los emisores,
contribuyentes y entidades administradoras de bonos pensionales cuando quiera que se presenten discusiones entre
estos en razón del valor del bono o el método utilizado para su cálculo de acuerdo con lo estipulado en el Artículo 19 del
Decreto 1513 de 1998 o las normas que lo modifiquen o adicionen.
4. Adelantar las acciones de cobro contra las demás entidades pagadoras de pensiones a las cual es hubiere estado
afiliado o empleado el beneficiario del bono pensional por las cuotas partes de bono que a ellas corresponda.
5. Cumplir con las obligaciones legales de los emisores de títulos valores en materia de negociación de bonos
pensionales.
6. Participar en coordinación con la Dirección de Tecnología del Ministerio de Hacienda y Crédito Público en la
elaboración del plan de desarrollo tecnológico de la Oficina de Bonos Pensionales.
7. Administrar la información de bonos pensionales a cargo de la Nación.
8. Administrar el proceso funcional y operativo del sistema de información de bonos pensionales y cuotas partes a cargo
de la Nación.
9. Adelantar las actividades presupuestales conducentes a la emisión y al pago de bonos pensionales, cuotas partes y
garantías de pensión mínima.
10. Atender las reclamaciones y consultas de asuntos de su competencia que sean presentadas por el Instituto de
Seguros Sociales, las Administradoras de Fondos de Pensiones, las autoridades judiciales y los particulares.
11. Presentar a la Dirección General de Crédito Público y del Tesoro Nacional las proyecciones, análisis y evaluaciones
del fondo de reservas para bonos pensionales.
12. Proponer al Viceministro General para que se realicen los trámites tendientes a la celebración de los contratos para
la agencia, emisión, edición, colocación, garantía, administración y servicio de los bonos pensionales a cargo de la
Nación, de conformidad con el Artículo 127 de la Ley 100 de 1993 o de las normas que lo modifiquen o adicionen.
13. Proponer al Viceministro General para que se realicen los trámites tendientes a la celebración de los contratos de
auditoría externa para efectos de la emisión de los bonos pensionales o cupones de los mismos a cargo de la Nación.
14. Emitir conceptos jurídicos y atender los asuntos legales relacionados con las funciones y operaciones de la
dependencia, en coordinación con la Oficina Asesora de Jurídica, cuando así se requiera.
15. Atender, previa delegación del Ministro de Hacienda y Crédito Público, las demandas y reclamaciones que se
instauren en su contra o del Ministerio en materia de bonos pensionales y cuotas parte a cargo de la Nación y mantener
actualizado el registro de los procesos que sean atendidos por la dependencia.
16. Establecer la estadística de los Emisores de Bonos Pensionales del país, y de todos los bonos emitidos y por
emitirse, tenga o no cuota parte la Nación.
17. Presentar los informes que requieran los órganos de control.
18. Las demás que se le asignen y que correspondan a la naturaleza de la dependencia.
La OBP se desarrolla a partir de reglamentaciones dadas por el artículo 5º del
Decreto 1689 de 2.002 que amplía y precisa el alcance de sus objetivos y se
define aún más por medio del artículo 46 del decreto 1748 de 1995, donde se le
otorga la función de Reconocer, Liquidar, Emitir, Expedir, Pagar y Anular los bonos
pensionales y cuotas partes de bonos a cargo de la Nación, y atender todas las
condiciones relativas a los bonos pensionales, y reglamentar los artículos 115 y
siguientes de la ley 100/93 y los decretos leyes 656, 1299 y 1314 de 1994.
Además, la función de la OBP se adiciona y modifica por medio de los decretos
1474 de 1997 y 1513 de 1998. Por último, el decreto 13 de 2001, reglamenta los
artículos 115, 117 y 128 de la ley 100 de 1993, el decreto ley 1314 de 1994 y el
artículo 20 del decreto ley 656 de 1994.
La organización práctica para el desarrollo de las funciones administrativas legales
de la OBP, data del inicio del año 1995. Al fin de ese mismo año, efectúa las
primeras emisiones de bonos pensionales.
Sus atribuciones también comprenden: - Solicitar el reconocimiento y cobrar
oportunamente a los Contribuyentes las cuotas partes de Bonos Pensionales a
cargo de la Nación, en el contexto de la regulación del decreto 1748/95.
- Revisar, aprobar y pagar a tiempo las cuotas partes de responsabilidad de la
Nación, cuando el emisor del Bono sea otra entidad.
- Proponer y administrar un programa anual de caja, para establecer el respaldo
financiero, de acuerdo con las previsiones de pago de bonos.
- Coordinar, con la Dirección del Tesoro Nacional, el pago de los Bonos
Pensionales a cargo de la Nación y de cuotas partes de los Bonos emitidos por
otros emisores.
- Coordinar y establecer los procedimientos pertinentes entre todas las entidades
públicas y privadas que emitan Bonos Pensionales, con el objetivo de verificar si
hay lugar para el reconocimiento y pago de cuotas partes a cargo de la Nación.
Para cumplir con estas funciones, la OBP actualmente cuenta con talentos
humanos y recursos técnicos informáticos, con el archivo laboral masivo de los
trabajadores que alguna vez cotizaron al ISS, como también los archivos de
algunas entidades que antes de la ley 100/93, pagaban pensiones.
Cuando un afiliado ingresa al régimen de ahorro individual con solidaridad,
administrado por una AFP, aporta a la AFP y valida con su firma la historia laboral.
La AFP verifica con los empleadores y certifica la historia laboral para ser tenida
en cuenta para liquidación de bonos pensionales tipo A. La AFP por medio
magnético solicita a la OBP liquidación y emisión del Bono Pensional tipo A.
-PERSPECTIVA DE LA OBP
La OBP asume el firme propósito de dar continuidad a su esfuerzo de responder
con eficiencia y eficacia, con oportunidad y economía, en la prestación de sus
servicios de carácter técnico para la liquidación, emisión, expedición, pago, y
anulación, de los Bonos Pensionales. Apoyándose en la orientación de las
respectivas Políticas del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, coordinando
con todas las instancias que interactúan dentro y fuera del Ministerio, en especial
con el Viceministerio Técnico y la Dirección de Regulación Económica de la
Seguridad Social, la Dirección Nacional del Tesoro, así como con las AFP, el ISS,
Cajanal, o los Fondos Privados de Pensiones.
Dentro de tal perspectiva, se encuentra el fortalecimiento de los métodos y
procedimientos eficientes y adecuados de solución de los problemas que presente
la información requerida para liquidar, emitir y pagar Bonos Pensionales.
Desde ese ángulo, propenderá por mantener informados a los usuarios de su
sistema de las innovaciones propias de su desarrollo. Manejará cuidadosamente
los recursos, tanto los correspondientes al funcionamiento como los destinados
específicamente al pago de Bonos y cuotas partes de la Nación. Siempre
buscando optimizar la prestación del servicio a los colombianos
-LOS BONOS PENSIONALES EN EL CONTEXTO DE LOS DOS REGÍMENES
PENSIONALES VIGENTES
En resumen, como se expuso al inicio del texto, la entrada en vigencia del nuevo
Sistema de Seguridad Social Integral por medio de la Ley 100/93, transformó el
sistema que hasta el momento existía en el país, y brindó nuevas alternativas a
través de la creación de dos sistemas que coexisten: uno, basado en el régimen
de prima media con prestación definida, y otro, en el ahorro y capitalización
individual de los aportes hechos por los trabajadores y empleadores.
La Ley 100/93 da la posibilidad de escoger de modo libre entre los dos regímenes
pensionales, a los afiliados en forma obligatoria, es decir, los vinculados por medio
de contrato de trabajo o como servidores públicos, y los grupos de población
beneficiarios de subsidios, o, en forma voluntaria, si se trata de trabajadores
independientes y personas naturales residentes en Colombia o con domicilio en un
país extranjero.
Para facilitarlo, determinó que a las personas que optaran por el Régimen de
Ahorro Individual con Solidaridad les sería reconocida la totalidad de las
cotizaciones al ISS o a otra entidad que administraba pensiones hasta su fecha
de traslado. Ese reconocimiento se efectúa por medio de los Bonos Pensionales
(Bonos tipo A).
Este instrumento de deuda pública o bono pensional, será expedido a cargo de la
Nación, a los afiliados al Sistema General de Pensiones cuando haya
responsabilidad del ISS, la Caja Nacional de Previsión Social u otra entidad
sustituida por el Fondo de Pensiones Públicas del Nivel Nacional. (Bonos Tipo B)
La Nación asume así mismo el pago de las cuotas partes, por concepto de Bonos
Pensionales, a cargo de dichas entidades. (Art. 121 de ley 100/93).
CONCEPTO DE BONO PENSIONAL
-TÍTULO DE DEUDA PÚBLICA
El Bono Pensional es un título de deuda pública calculado con base en los aportes
realizados por los afiliados con anterioridad a la afiliación a los fondos privados, o
el traslado al ISS. Constituye el reconocimiento de los aportes realizados por cada
afiliado, al régimen del ISS o cualquier entidad que administraba pensiones. (Art.
113 ley 100/93).
En su conjunto, los Bonos Pensionales tipo A contribuyen, como aportes, a la
conformación del capital necesario para financiar las pensiones de los afiliados al
Sistema General de Pensiones por medio de los Fondos Privados de Pensiones
administrados por las AFP.
Los Bonos tipo B entran en el Fondo Común del ISS y sirven para pagar las
pensiones causadas hoy.
Los Bonos Pensionales constituyen en realidad una institución muy compleja,
porque exigen condiciones para adquirir el derecho, definen unas bases técnicas
para calcularlos, establecen responsabilidades en emisores y contribuyentes
respecto de su monto y valor, tanto en su liquidación y emisión, como en su pago.
Así mismo, se prevé la posibilidad de anulación de los mismos y por ende, las
condiciones legales de dicha situación (Artículo 43 del Decreto 1748 de 1995,
concordado con el artículo 17 del Decreto 3798 de 2003, que modifica el artículo
57 del Decreto 1748 de 1995, que a su vez modificó el artículo 15 del Decreto
1474 de 1997. Cfr., así mismo, el artículo 18 del Decreto 1725 de 1994, y el inciso
5º del artículo 17 de la Ley 549 de 1999).
.
Los Bonos Pensionales son creados por la ley 100 de 1993 (artículos 113 hasta
128 inclusive), al desmenuzar el tema del traslado entre los dos regímenes del
sistema general de pensiones. Pues el traslado de los afiliados, beneficiarios, de
los regímenes, o su permanencia en uno u otro, implica traslado o conservación
de aportes, ahorros y capitales, y por ende exige dirigir acertadamente esta gran
movilidad engendrada en el sistema financiero nacional con su impacto sobre el
valor mismo de los capitales correspondientes a la perspectiva futura de obtener
desde y mayoritariamente, pensiones mínimas de consumo, hasta las
posibilidades menores de pensiones de mayor monto, para la inversión. Todo
referido a la valorización de los capitales básicos para financiar las pensiones.
Como se indicó, además de la ley 100 de 1993, en los artículos citados, los bonos
pensionales se regulan por otras normas como: decretos legislativos 1299 y 1314
de 1994, a los cuales reglamentaron los decretos 1726 y 1725 de 1994, y el
artículo 3° del decreto 1889 de 1994. El decreto 1748 de 1995 derogó estos dos
últimos junto al artículo 3° del mencionado decreto. El 1748, a su turno fue
modificado primero por el decreto 1474 de 1997, y luego, por el decreto 1513 de
1998.
Se debe destacar que el decreto 1314 de 1994, reglamenta la emisión y redención
de los bonos pensionales por traslado de los servidores públicos al régimen de
prima media con prestación definida administrado por el ISS, y en particular,
regula los Fondos de Pago del Pasivo Pensional de las Universidades Oficiales,
los Institutos de Educación Superior Territoriales, los fondos los trabajadores de
las fuerzas militares y de policía, del magisterio y de Ecopetrol, con regímenes
exceptuados expresamente por la ley 100/93, (arts. 131, 242, 279). El artículo 7°
del 1314, dicta: “Los bonos pensionales a los que se refiere este decreto no serán
negociables en el mercado secundario.”
La pensión mínima de vejez (invalidez y sobrevivientes) contará con un monto
que no será inferior al valor del salario mínimo legal mensual vigente. (Arts. 35,
40, 48 y 65 de ley 100/93). El límite teórico máximo pensional llega a veinte
salarios mínimos legales mensuales vigentes. (Numeral tercero, artículo 28 del
decreto 1748/95).
-CLASES O TIPOS Y MODALIDADES DE BONOS PENSIONALES.
Si se observa con atención, el inciso 4 del artículo 128 de la ley 100/93 define el
derecho a bono pensional de los servidores públicos nacionales
independientemente del régimen que seleccionen.
El decreto 1314 de 1994, afirma de nuevo el derecho a bono pensional de los
servidores públicos que al elegir el régimen de prima media se trasladan al ISS.
Es decir, existen bonos pensionales (tipo B) que deben ser emitidos para aquellas
personas cuya elección libre fue el ISS, como entidad administradora de su cuota
y del mantenimiento del fondo común (decreto 1314/94), y también, bonos
pensionales (tipo A) que se deben expedir a las administradoras de fondos de
pensiones del régimen de ahorro individual con solidaridad. Regulaciones
puntuales sobre estos segundos se encuentran en el decreto ley 1299 de 1994.
El decreto reglamentario 1748/95 clasificó por su destinatario, estos dos tipos de
bonos pensionales, bonos A y bonos B.
Los bonos A, correspondientes a beneficiarios cuyo traslado se efectúa del
régimen de prima media con prestación definida, hacia el de ahorro individual con
solidaridad. Y, los bonos B, emitidos a servidores públicos que eligieron el régimen
de prima media con prestación definida, y se expiden con destino al ISS.
Este mismo decreto 1748/95, establece dos modalidades de bonos tipo A: la
modalidad 1, expedidos a favor de trabajadores cuya primera vinculación laboral
válida se inició después del 30 de junio de 1992. Y, la modalidad 2, bonos
expedidos a favor de trabajadores cuya primera vinculación laboral válida se inició
antes del 1° de julio de 1992.
- CLASES DE BONOS SEGÚN EMISOR
a) Expedidos por la Nación.
b) Expedidos por cajas, fondos o entidades públicas no sustituidas por el Fondo de
Pensiones Públicas del Nivel nacional.
c) Expedidos por empresas privadas o públicas, o cajas pensionales privadas que
asumieron exclusivamente a su cargo el reconocimiento y pago de pensiones
-ADQUISICIÓN DEL DERECHO AL BONO PENSIONAL TIPOS A Y B.
En síntesis, tienen derecho a los bonos pensionales Tipo A:
1) Los trabajadores que estén cotizando o hayan cotizado al ISS o a cajas, o
fondos de previsión del sector público, y cuando se trasladen demuestren haber
cotizado más de 150 semanas de cotización.
2) Quienes presten o hayan prestado servicios al Estado o sus entes
descentralizados como servidores públicos de orden nacional o territorial.
3) Quienes estén prestando servicios con empleadores del sector privado, con
contrato de trabajo, y cuyos empleadores tenían a su cargo el reconocimiento y
pago de las pensiones, si la vinculación laboral estaba vigente a la fecha de
expedición de la ley 100/93, o iniciara esta vinculación en tiempo posterior a tal
fecha.
4) Aquellos afiliados o que lo estuvieron, a cajas de previsión del sector privado a
cuyo cargo se encontrara el reconocimiento y pago de pensiones legales.
Recordando, la reglamentación para gestionar la liquidación, emisión, expedición y
redención, por parte de la OBP, del Bono tipo A, se encuentra en el decreto
1299/94. La del Bono tipo B, en el decreto 1314/94.
El derecho a los bonos Tipo B lo adquieren: los servidores públicos cuya
vinculación laboral válida se daba con algún empleador del sector público y no se
encontraban afiliados al ISS el día que entró en vigencia para ellos el Sistema
General de Pensiones. (1° de abril de 1994 para el orden nacional, y a más tardar,
el 30 de junio de 1995 para el orden territorial.) Como se señaló, la reglamentación
para gestionar la liquidación, emisión, expedición y redención, por parte de la
OBP, el Bono tipo B, se encuentra en el decreto 1314/94.
-EL DERECHO AL BONO PENSIONAL (POR APORTES - POR TRASLADO)
Tienen derecho a Bono Pensional las personas que hayan realizado aportes por lo
menos de ciento cincuenta (150) semanas antes de su fecha de traslado. Los
aportes se pueden haber realizado al ISS, cajas o fondos del sector público;
fondos o cajas del sector privado que reconocían pensiones o empresas del sector
público o privado que tenían a su cargo el reconocimiento de la pensión y tenían
relación laboral vigente a Diciembre 23 de 1993.
-UTILIDAD DEL BONO PENSIONAL
El monto del valor del Bono Pensional hace parte del capital que financia la
pensión.
Para el caso de los Bonos tipo A, el valor del Bono sólo se suma a la cuenta de
ahorro individual, en el momento de su redención. O bien, si se opta por
pensionarse anticipadamente, en el momento de su negociación en el mercado
secundario de valores. Desde su emisión hasta cuando se hace efectivo,
permanece en custodia en depósitos de valores autorizados por el Estado. Ahora,
en el Depósito Central de Valores de Colombia S.A., Deceval.
El Bono tipo B: ingresa en el fondo común del ISS y cuando se redime sirve para
pagar las pensiones de hoy.
-CARACTERÍSTICAS DE LOS BONOS PENSIONALES
Se expiden en pesos (moneda legal colombiana).
Expresan en forma inequívoca el DTF pensional.
Se expiden a nombre de cada afiliado.
Se emiten con seguridades que eviten su adulteración y falsificación.
Se mantienen en custodia, “desmaterializados” (en formas electromagnéticas), si
todavía no se redimen o negocian, y aún cuando se hayan negociado.
En el caso de los Bonos Tipo A, sólo son negociables cuando el afiliado haya
optado por una pensión anticipada o cuando cumpla los requisitos para
pensionarse, en el régimen de ahorro individual.
-CÁLCULO DEL BONO PENSIONAL
En desarrollo del artículo 115 de la ley 100 de 1993, La Oficina de Bonos
Pensionales del Ministerio de Hacienda (OBP), ha diseñado un sistema y presta
asesoría a los Emisores de los bonos pensionales para calcular el monto del valor
del Bono Pensional. Ofrece un programa gratuito (de software Bonos A y Bonos B)
para realizar el cálculo de los bonos y lo distribuye entre los usuarios.
Cuando las entidades territoriales y otras entidades públicas expidan bonos
pensionales al ISS, dichos Bonos se liquidan por medio del cálculo del valor
presente, a la fecha del traslado a uno de los regímenes, del capital necesario
para financiar una pensión de vejez, de acuerdo con la edad, el monto porcentual
y el tiempo laboral exigido por el régimen que aplique en el caso, menos el valor
presente a la fecha del traslado, de las cotizaciones futuras que deberá a la
respectiva administradora entre la fecha de traslado y la fecha en que adquiera el
derecho a la pensión, actualizadas y capitalizadas.
Se utiliza, para todos los cálculos un interés técnico real efectivo anual del 4%, los
factores actuariales serán calculados con los mismos parámetros técnicos del
Régimen de Ahorro Individual calculados al 4% real efectivo anual.
Los bonos determinados de este modo, devengarán un interés equivalente al DTF
pensional calculado como Índice de Precios al Consumidor (IPC) más 4 puntos
reales anuales, entre la fecha de traslado y la fecha de pago.
El salario para calcular bonos pensionales se establece a fecha de base que se
estipula como 30 de junio de 1992 o, si el trabajador no estaba activo en ese
momento, la fecha inmediatamente anterior a la mencionada fecha de base, se
determina asumiendo los mismos factores salariales que se utilizan para
reconocer la pensión, en el contexto de la Ley 100/93.
El salario determinado de este modo, se actualiza por medio del Índice de Precios
al Consumidor que certifique el Dane, hasta la fecha de traslado, factores
utilizados de igual manera para reconocer la pensión.
El emisor y cada contribuyente responden cada uno por su cuota parte en el bono.
Para ello, los bonos pueden emitirse por medio de cupones.
El fraccionamiento del bono es posible dentro del régimen de ahorro individual.
La rentabilidad de la financiación de los bonos pensionales corresponde a aquella
que certifique la Superbancaria, para los Fondos de Pensiones donde se halle
afiliado el titular.
(Con el fin de comprender la fórmula, obsérvense estas normas: artículo 3 del
Decreto 1299/94, para los Bonos tipo B: los artículos. 34 a 41 del Decreto
1748/95. Para los Bonos tipo A, los artículos 20 y 33, modalidad 1, artículo 24 del
Decreto 1748/95. Definición de Variables Matemáticas para el cálculo del Bono
Pensional: artículo 2 Decreto 1748/95).
-RENTABILIDAD DE LOS BONOS PENSIONALES
A partir de la fecha de emisión el valor de los Bonos, se actualiza diariamente con
la variación del Índice de Precios al Consumidor (Pensional) IPCP registrado por el
Dane, y se capitaliza a una tasa de rendimiento real efectivo anual del 3% y 4%.
El Bono Pensional posee una rentabilidad equivalente al DTF Pensional o tasa de
interés efectiva anual correspondiente al interés compuesto de la inflación anual
representada por el Índice De Precios al Consumidor -IPC- anual certificado por el
Dane, capitalizada a partir de la fecha de traslado al régimen de ahorro individual.
Del IPC+4 puntos, (Bonos Tipo A) si la persona firmó su afiliación antes del 31 de
Diciembre de 1998, y (en Bonos Tipo B) del IPC+3 puntos, si se trasladó después
de esa fecha. La Superintendencia Bancaria calcula y publica el DTF pensional.
El Bono tipo A gana rendimientos a partir de la fecha de traslado al régimen de
ahorro individual con solidaridad. Éstos se sumarán al valor del Bono hasta el
momento de la redención.
En esas condiciones, es importante tener presente que así los procesos de
revisión de la historia laboral y emisión del Bono (Tipo A) se extiendan en el
tiempo, no habrá pérdida de rendimientos, ya que éstos se empiezan a generar
desde el mismo momento de traslado al régimen seleccionado.
EMISORES DEL BONO PENSIONAL
Las entidades obligadas a emitir y expedir el Bono Pensional (Tipo A y Tipo B),
según reglas establecidas, se denominan los emisores:
La Nación (por intermedio de la OBP del Ministerio de Hacienda y Crédito Público)
reconoce las cotizaciones que se efectuaron al ISS hasta marzo 31 de 1994, o a
Cajanal en cualquier época, para quienes se trasladaron de régimen después del
1° de abril de 1994.
EL ISS reconoce las cotizaciones efectuadas a partir de abril 1° de 1994, fecha de
entrada en vigencia del Sistema General de Pensiones, lo que dentro de un Bono
se conoce como cuota financiera.
Todos los empleadores públicos y privados que reconocían y pagaban sus propias
pensiones, son potenciales emisores de bonos pensionales.
Fuera de la OBP, actúan importantes emisores de Bonos como la Secretaría de
Hacienda del Distrito Capital, Municipio de Medellín, Universidad de Antioquia,
Empresas Públicas de Medellín, Gobernación de Cundinamarca, Ministerio de
Defensa, OXY, ESSO, ECOPETROL, (Petroleras), Policía Nacional,
Superintendencia de Notariado y Registro. Y los Municipios y Gobernaciones,
entre otros.
-EMISIÓN Y COBRO DE CUOTAS PARTES O CUPONES.
Cuando un afiliado ha efectuado aportes a varias entidades, el Bono es emitido
por una de ellas, según el artículo 119 de la ley 100/93, y las demás tienen la
obligación de contribuir con la porción que les corresponde según el tiempo que el
afiliado les cotizó. Esa porción se conoce como cuota parte.
-CONDICIONES DE LA EMISIÓN EL EMISOR DEL BONO PENSIONAL
Cuando un afiliado ha efectuado aportes a varias entidades, el Bono es emitido en
primera instancia, por una de ellas. (Artículos 119, ley 100/93 y 14 del decreto ley
1299/94.):
- La última entidad a la cual haya realizado sus aportes, siempre y cuando el
tiempo sea igual o mayor a cinco años.
- Si el tiempo es menor, será expedido por la entidad donde haya efectuado el
mayor número de aportes.
- Si el tiempo de cotización es igual en dos o más entidades, el Bono Pensional
será expedido por la última entidad de éstas a la cual prestó servicios.
-CONTRIBUYENTES Y CUPONES
Así las cosas, el Bono Pensional será emitido por una sola entidad, pero en su
pago pueden estar obligadas, además del propio emisor, otras entidades en
función de la cuota parte que les corresponda. Estas otras entidades son
contribuyentes de un Bono Pensional.
El emisor del Bono Pensional actúa en relación con los contribuyentes como
mandatario para el pago de la cuota parte a que están obligados. Y transfiere a la
AFP, en el caso de los Bonos Tipo A, o al tenedor legítimo del bono, los pagos
realizados por los contribuyentes. Si el emisor se demora en el pago o en la
transferencia de los recursos, este hecho no exime a los contribuyentes de su
responsabilidad. Los contribuyentes pueden pagar de modo directo a las AFP o al
tenedor legítimo, su cuota parte.
Las cuotas partes reconocidas, se emiten como cupones de bonos pensionales.
Es decir que cada contribuyente se responsabiliza ante la AFP o el tenedor del
bono pensional, de la cuota parte incorporada en el cupón respectivo.
La liquidación de las cuotas partes se realiza siempre que se certifique o confirme
la información laboral que le da base a la contribución.
El emisor, debe informar a los contribuyentes el valor de la cuota a su cargo y
solicitarles el reconocimiento del cupón, dentro del término previsto para expedir el
bono pensional. Si el contribuyente reconoce la cuota parte incorporada en el
cupón, da la señal de autorización para suscribir en su nombre el cupón de su
cuota respectiva.
La OBP admite reconocimientos de cuotas partes por los contribuyentes, en
cualquier época. Si recibe el reconocimiento emite el cupón a nombre del
contribuyente. Mas no se responsabiliza de su pago, como ocurrió hasta el 31 de
diciembre de 1998, fecha límite que impuso el artículo 27 del decreto 1513/98 (que
adicionó el 65 del decreto 1748/95) para redimir íntegramente, como unidad, los
bonos pensionales y cobrar a los contribuyentes sus cuotas partes. De igual modo,
la OBP al reconocer en nombre de la Nación una cuota parte, admitirá que otro
emisor emita en su nombre, el cupón de bono pensional.
Si las cuotas partes no son reconocidas en el término previsto, el emisor expide el
cupón basado en la información confirmada o certificada y deja constancia del “no
reconocimiento” del cupón, e informa al trabajador y a la AFP. Debe actuar de
modo similar cuando haya reconocimiento parcial de cuotas partes.
El cupón como parte integrante del bono pensional, posee sus mismas
características. Por esa razón, la norma reglamentaria permite que el cupón del
bono pueda ser negociado y redimido de modo independiente.
Se ha autorizado por el decreto 1513/98 la compensación de obligaciones de pago
que sean exigibles de manera recíproca, devolución de aportes, bonos o cuotas
partes, por las entidades públicas, la Nación, y el Instituto de Seguros Sociales. 5[5]
En resumen se ha separado nítidamente la responsabilidad del emisor, frente a la
de los contribuyentes, tanto en lo que respecta a la emisión del bono en su
conjunto, como a las cuotas partes del mismo.
EL BONO PENSIONAL DESPUÉS DE EMITIDO
Una vez emitido el Bono Pensional se entrega “desmaterializado” (en medio
electromagnético) en custodia de una administradora de valores, en un depósito
de valores autorizado, hasta el momento de redención.
5[5]
Artículo 2º. Decreto 3798 de 2003. Pago de cuotas partes a cargo del ISS en bonos pensionales tipo A. De acuerdo
con lo dispuesto en el artículo 16 del Decreto-ley 1299 de 1994, cuando la Nación tenga la calidad de emisor de bonos
tipo A, podrá pagar por cuenta del Instituto de Seguros Sociales, ISS, el valor correspondiente a la deuda imputable por
concepto de cuotas partes de bono, que se originen en tiempos cotizados a partir del primero de abril de 1994 y hasta la
fecha del traslado al Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad. En el evento en que la Nación haya efectuado el
pago de las cuotas partes por cuenta del ISS, dichas sumas serán compensadas con el ISS, de acuerdo con los
mecanismos previstos en el presente decreto. (destaca y subraya la OBP).
“De manera previa a la emisión y expedición del cupón a cargo del Instituto de Seguros Sociales, ISS, dicha entidad
deberá realizar el reconocimiento de la cuota parte representada en el cupón, en la misma forma establecida en las
disposiciones vigentes, salvo que la historia laboral que haya servido de base para la emisión del cupón se encuentre
contenida en un archivo laboral masivo debidamente certificado por el Instituto, en cuyo caso no será necesario el
reconocimiento de la cuota parte.
“Si la historia que se tomó de base para la emisión del cupón consta en una certificación individual expedida por el ISS,
será necesario que esta entidad realice el reconocimiento de la cuota parte contenida en el cupón.”
“Artículo 4º. Decreto 3798 de 2003, Compensación de obligaciones entre las entidades territoriales y el ISS . Vencido el
plazo de que trata el artículo 18 del Decreto 1513 de 1998 para el traslado de las cotizaciones por parte del ISS, la
entidad territorial y el ISS deberán compensar las obligaciones de bono y de cuotas partes de bonos a favor del ISS por
concepto de bonos pensionales o cuotas partes de bono tipo B a cargo de la entidad territorial, con la suma adeudada
por el ISS por devolución de aportes, a partir de la fecha en que la entidad territorial reconozca la pensión a su cargo.”
El Bono Tipo A, en ningún momento se entregará al afiliado y no hará parte de la
cuenta individual, pero sí hará parte del capital para financiar la pensión. Salvo
que decida negociarlo para pensionarse anticipadamente, en cuyo caso, el
producido de su venta en bolsa de valores ingresa de inmediato a su cuenta de
ahorro individual.
El Bono Tipo B no se puede negociar. El Bono Tipo B ingresa al Fondo Común del
ISS. Cuando La Nación es emisor, en primer lugar, el ISS expide la resolución de
reconocimiento de pensión, y luego, la Nación redime el Bono Pensional
-REDENCIÓN DEL BONO PENSIONAL.
REDENCIÓN DE BONOS PENSIONALES TIPO A
La edad de redención normal, de Bonos Tipo A, corresponde a 62 años para los
hombres y 60, las mujeres. Si el afiliado requiere hacerlo efectivo antes de cumplir
esta edad, tendrá la posibilidad de negociarlo en el mercado de valores a través
de la Administrador (AFP). (Posiblemente a un menor valor del título).
Se contabilizan 500 semanas después de la fecha de traslado al régimen de
ahorro individual con solidaridad, si a la fecha de vigencia del sistema general de
pensiones el afiliado contaba con 55 años – si es hombre- o con 50 – si es mujer -.
Si completa el beneficiario, 1000 semanas de vinculación laboral válida, en el
supuesto de trabajo ininterrumpido a partir de la fecha de traslado al régimen de
ahorro individual con solidaridad.
En el caso de invalidez o de muerte, se genera la redención anticipada del Bono
Tipo A, y su valor se liquida actualizando y capitalizando el valor básico, desde la
fecha de traslado, hasta la fecha del siniestro.
Se redimen, también, en forma anticipada los Bonos tipo A, cuando sea pertinente
la devolución de saldos. Quienes no hayan acumulado el capital necesario para
financiar una pensión por lo menos de un salario mínimo, tienen derecho a la
devolución del capital acumulado en su cuenta de ahorro individual, incluidos los
rendimientos financieros y el valor del bono pensional, si a este hubiere lugar. (Art.
66, ley 100/93).
REDENCIÓN DE BONOS PENSIONALES TIPO B
Si se trata de trabajadores cobijados por el régimen de transición, se redimen a la
fecha cuando cumplirían la edad para pensión, según el régimen del que hacían
parte cuando entró en vigencia el Sistema General de Pensiones.
RECOMENDACIONES PUNTUALES
MULTIAFILIADOS
La AFP y el ISS son las responsables de verificar que el nuevo afiliado no se
encuentre multiafiliado, es decir, que no esté afiliado en una AFP y
simultáneamente en el ISS. Si se halla en esa situación, le deben solucionar el
problema. Si hay diferencias la Superintendencia Bancaria dirime los casos.
SOLICITUD DE HISTORIA LABORAL
Si el afiliado tiene derecho a un Bono Pensional, la AFP aporta la Historia Laboral
a la OBP o a la entidad emisora del Bono. La OBP confronta esa información con
la Historia del archivo de su Sistema. Cuando un afiliado ingresa al régimen de
ahorro individual en una Administradora de Fondos Privados de Pensiones AFP,
éste le solicita a la OBP información de la historia laboral que obre en su sistema
para completarla con la declarada por el afiliado, una vez la haya verificado.
PARTICIPACIÓN DEL AFILIADO
En el proceso de emisión del Bono Pensional el afiliado juega un rol determinante,
pues es la única persona que puede validar la información de su Historia Laboral,
con la cual es posible comenzar los trámites para la emisión del Bono Pensional.
SOBRE LA DURACIÓN DE LA EMISIÓN
La demora de la emisión del Bono depende de muchos factores. Entre otros, de
la agilidad y la calidad de la respuesta enviada por los empleadores, una vez
verifique su Historia Laboral. Si la información suministrada en cuanto a
certificaciones no es óptima, se retrasará la emisión. 6[6]
El proceso de emisión, está sujeto además, a que el ISS haya aportado la historia
laboral de todos sus afiliados desde el año 1967 hasta hoy. Por último, el tiempo
de respuesta depende de la calidad de la información que acopie y suministre la
Administradora.
GLOSARIO DE TÉRMINOS MÁS UTILIZADOS
ADMINISTRADORAS DE FONDOS DE PENSIONES (AFP): Son las entidades
creadas por la Ley 100/93, encargadas de administrar los fondos de pensiones del
Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad, conformados por las cuentas de
6[6]
Artículo 7º. Decreto 3798 de 2003, sobre el “Plazo para la emisión de bonos pensionales tipo A. La emisión de los
bonos pensionales tipo A se realizará dentro de los tres (3) meses siguientes a la fecha en que la información laboral
esté confirmada o haya sido certificada y no objetada, siempre y cuando el beneficiario haya manifestado previamente y
por escrito, por intermedio de la Administradora de Pensiones del Sistema General de Pensiones, su aceptación del valor
de la liquidación. Lo anterior, en concordancia con lo previsto en el artículo 52 del Decreto 1748 de 1995, modificado por
el artículo 14 del Decreto 1474 de 1997 y el artículo 22 del Decreto 1513 de 1998.
“Cuando se trate de emitir y redimir bonos de personas que hayan fallecido o hayan sido declaradas inválidas, los
términos previstos en este artículo se reducirán a la mitad.”
ahorro individual de sus afiliados y que constituyen un patrimonio autónomo.
Actualmente, en Colombia existen seis AFP: Colfondos, Santander, Horizonte,
Porvenir, Protección y Skandia. Las AFP ofrecen la gestión integral ante todos los
involucrados para lograr la emisión de los Bonos Pensionales. Asesoran a sus
clientes potenciales en el cálculo del Bono Pensional. Se encargan de coordinar
todos los trámites para la emisión de los Bonos pensionales de sus afiliados.
AFILIADO es el protagonista del proceso, con sus aportes al Sistema, con su
historia laboral.
ARCHIVO LABORAL MASIVO DEL ISS: historia del tiempo que estuvo o ha
estado afiliado al ISS. Se definen dos etapas: 1) de 1967 a 1994, y 2) a partir del
1° de enero de 1995.
BONO PENSIONAL: Es un título de deuda pública que reconoce las cotizaciones
realizadas, a nombre de sus beneficiarios, a los regímenes pensionales anteriores
a la Ley 100/93.
CUOTA FINANCIERA DEL ISS: La cuota parte del ISS cuando la Nación emite un
Bono Pensional.
CUOTA PARTE DE BONO PENSIONAL: Es el resultado de calcular el valor del
Bono Pensional en el 100% y dividirlo proporcionalmente en los tiempos de
vinculación laboral que entraron en su composición.
DTF PENSIONAL: Son los rendimientos que recibe el Bono Pensional Tipo A,
definidos por ley desde el momento del traslado hasta la fecha de redención.
Estos rendimientos están conformados por el IPC más unos puntos de interés real.
(3%).
EMPLEADOR se le dice a la empresa en la cual labora o laboró la persona afiliada
al ISS, o, a alguno de los Fondos Privados de Pensiones. Apoya a sus empleados
y ex empleados en los procesos de emisión de sus Bonos Pensionales. En
aquellos casos en que existen desacuerdos entre los trabajadores y el ISS o
cualquier entidad de pensiones, por la historia laboral, el empleador aporta los
soportes necesarios a favor de la solución de los inconvenientes de su empleado.
FECHA DE TRASLADO: corresponde al día cuando el trabajador toma la decisión
libre de escoger entre la afiliación al régimen solidario de prima media con
prestación definida y el régimen de ahorro individual con solidaridad, y ajustar su
situación pensional a lo definido por la ley 100 de 1993.
HISTORIA LABORAL: documento que recopila la información completa de la vida
laboral del afiliado a alguna de las Administradoras (ISS o AFP).
INSTITUTO DE SEGUROS SOCIALES (ISS): Es el principal administrador del
Régimen de Prima Media con Prestación Definida. Suministra la Historia Laboral y
reconoce los aportes realizados al Instituto por los afiliados que han decidido
trasladarse a un Fondo Privado de Pensiones. Adicionalmente, el ISS debe emitir
los Bonos Pensionales de aquellos afiliados a AFPs. que ingresaron por primera
vez a laborar después del 1° de abril de 1994.
OFICINA DE BONOS PENSIONALES (OBP): Es una dependencia del Ministerio
de Hacienda, que tiene como funciones reconocer, liquidar y emitir todos los
Bonos Pensionales cuya responsabilidad corresponda a la Nación. A su vez posee
las Historias Laborales correspondientes a vinculaciones con el ISS.
OTROS ADMINISTRADORES DEL RÉGIMEN DE PRIMA MEDIA. Además del
ISS hay otros administradores de Prima Media (CAJANAL, CAPRESUB,
CAPRECOM, Fondo del Congreso, Fondo de los Ferrocarriles).
PENSIÓN MÍNIMA DE VEJEZ O JUBILACIÓN: El monto mensual de la pensión
mínima no podrá ser inferior al valor del salario mínimo legal mensual vigente. Se
deduce que tampoco será superior al 85% del ingreso base de liquidación.
(Arts.34, 35, y 65 de la ley 100/93)
REDENCIÓN DEL BONO: Es el proceso mediante el cual se convierte el Bono en
efectivo. A la Fecha en que le reconozcan la pensión si es un Bono B. A los 62
años si es hombre y 60 si es mujer, si es Bono A. O, anticipadamente si fallece o
se invalida permanentemente, si es Bono A o B.
RÉGIMEN DE AHORRO INDIVIDUAL CON SOLIDARIDAD: Es el conjunto de
entidades, normas y procedimientos, mediante los cuales se administran los
recursos privados y públicos destinados a pagar las pensiones (vejez, invalidez y
sobrevivientes e indemnizaciones) y prestaciones que deban reconocerse a los
afiliados a las AFP. Posee su base en el ahorro que proviene de cotizaciones y
rendimientos financieros, en la solidaridad por medio de las garantías de pensión
mínima y aportes al fondo de solidaridad, y propende por la competencia entre las
diferentes entidades administradoras del sector privado, sector público y sector
solidario que los afiliados escojan libremente.
RÉGIMEN DE PRIMA MEDIA CON PRESTACIÓN DEFINIDA: Es el régimen
pensional mediante el cual los afiliados y sus beneficiarios obtienen una pensión
de vejez, de invalidez o de sobrevivientes, o una indemnización previamente
definidas. Los aportes de los afiliados constituyen un fondo común público que
garantiza el pago de las prestaciones a los pensionados, los gastos de
administración y constitución de reservas.
TIEMPO COTIZADO: Es el tiempo durante el cual el afiliado estuvo cotizando al
ISS, o cualquier otra entidad de pensiones que administre el Régimen de Prima
Media.
OBP/
31.12.02.
revisado
22.04.05
Sentencia T-427/22
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL EN PENSIONES-Deber de
información de las Administradoras de Fondos de Pensiones para
garantizar la libertad de elección de los cotizantes en el régimen
pensional
(…) la libertad de escogencia, como un principio asociado al derecho
fundamental a la seguridad social, supone la posibilidad para el afiliado en
materia pensional de elegir el régimen pensional; elegir entre la devolución
de saldos o seguir cotizando, en los términos del art. 66 de la Ley 100 de 1993
y, también, elegir la modalidad de pensión en los términos del art. 79 del
mismo estatuto. (…), igualmente, que el ejercicio adecuado de tal derecho
depende del cumplimiento del deber de las AFP de ofrecer información cierta,
suficiente, clara y oportuna.
ACCION DE TUTELA PARA SOLICITAR DEVOLUCION DE
SALDOS-Procedencia excepcional
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL-Es un derecho fundamental
y un servicio público cuya prestación debe asegurar el Estado
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL EN MATERIA
PENSIONAL-Fundamental
DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL EN PENSIONES-Libertad
de elección en materia pensional
DEVOLUCIÓN DE SALDOS EN EL SISTEMA GENERAL DE
SEGURIDAD SOCIAL EN PENSIONES-Alcance y contenido
Referencia: Expediente T-8.502.092
Magistrado ponente:
ANTONIO JOSÉ LIZARAZO OCAMPO
Bogotá, D. C., treinta (30) de noviembre de dos mil veintidós (2022).
La Sala Cuarta de Revisión de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, decide sobre la revisión del fallo de
segunda instancia adoptado el 16 de julio de 2021 por el Juzgado 14 Civil del
Circuito de Cali, que revocó la decisión dictada el 4 de junio de 2021 por el
Juzgado 9 de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de Cali, dentro del
proceso de tutela de la referencia, previas las siguientes consideraciones:
I. ANTECEDENTES
El 21 de mayo de 2021[1], Catalina Rincón Ramírez presentó demanda de
tutela en contra de la Sociedad Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías Protección S.A. -en adelante PROTECCIÓN-. En su criterio, esta
Administradora vulneró sus derechos al mínimo vital, seguridad social, vida
digna, libertad, dignidad humana e igualdad, al negar y “dilatar
injustificadamente su obligación legal de efectuar la devolución de ahorro de
[su] cuenta individual”[2], a pesar de que esta manifestó (i) haber cumplido con
la edad exigida por la ley para acceder a la pensión de vejez, (ii) no contar con
el capital necesario para el reconocimiento de la prestación (iii) no estar en la
posibilidad de continuar cotizando, y (iv) requerir de los referidos saldos, dado
que se encuentra desempleada y en una situación económica apremiante.
1. Hechos
1. El 1º de julio de 1995 Catalina Rincón Ramírez se afilió al Régimen de
Ahorro Individual con Solidaridad[3] (en adelante RAIS). Desde el 11 de
septiembre de 2001 está afiliada a PROTECCIÓN[4].
2. El 18 de agosto de 2020 la accionante cumplió 57 años. Para el 25 de
marzo de 2021, acreditaba un total de 963.28 semanas cotizadas [5] y un saldo
de $115’556.659 en su cuenta de ahorro individual en PROTECCIÓN[6].
3. Según afirma la accionante, el 20 de agosto de 2020 solicitó a
PROTECCIÓN el reconocimiento de la pensión de vejez anticipada o, en su
defecto, la devolución de saldos prevista por el artículo 66 de la Ley 100 de
1993[7].
4. En comunicación de marzo 16 de 2021 [8], PROTECCIÓN negó la
solicitud. Le informó que, a pesar de contar con 57 años, “la redención de su
bono pensional es 18-ago-2023 momento en el cual […] cumplirá 60 años de
edad”, razón por la cual, solo para esa fecha contaría “con el capital suficiente
para acceder a la pensión como lo establece el artículo 64 de la Ley 100 de
1993 […]”[9]. Para la fecha de la comunicación, indicó, no era procedente
iniciar el proceso de negociación del bono pensional, dado que “la Nación,
Industria Licorera de Caldas Emisor(es) y pagador(es), no expiden bonos
pensionales, y solo realiza[n] el pago una vez se cumpla la fecha de redención
normal de[l] bono pensional”, esto es, el 18 de agosto de 2023, momento en el
que la accionante cumpliría 60 años [10]. Así las cosas, señaló que realizaría la
definición del trámite pensional “una vez contemos con el capital total
(Cuenta de Ahorro Individual + Bono Pensional) acreditado en su Cuenta de
Ahorro Individual -CAI” [11].
5. El 23 de marzo de 2021, la accionante solicitó a PROTECCIÓN
reconsiderar la decisión y, en su lugar, “orden[ar] la devolución de saldos
incluido el capital acumulado en [su] cuenta de ahorro individual y el valor de
los bonos pensionales”[12]. Como sustento de su solicitud, manifestó que se
encontraba en una situación económica apremiante y que no se le podía
obligar a esperar “más de lo que ya he esperado […], adicionalmente dos años
más para redimir el bono pensional […]”[13].
6. El 14 de abril de 2021[14], PROTECCIÓN negó la solicitud de
reconsideración. Sostuvo que “la prestación principal por la cual esta
Administradora siempre debe procurar es la Pensión de Vejez, y en caso [de]
que no se cuente con las 1150 semanas cotizadas o no se tenga el capital
necesario para el reconocimiento de una pensión de un salario mínimo, será
entonces la devolución de saldos la prestación a reconocer, por lo que en el
presente caso al tener la afiliada derecho a la Pensión de Vejez, no es
procedente reconocer la prestación subsidiaria de devolución de saldos” [15]. En
consecuencia, indicó que “cuando cumpla la edad de pensión” deberá radicar
nueva solicitud de reconocimiento prestacional, “teniendo en cuenta que […]
tendría derecho a la [p]ensión a la fecha de redención del bono pensional, el
cual será el 18 de agosto de 2023”[16].
7. La actora sostiene que[17] (i) es “madre cabeza de familia”, (ii) se
encuentra desempleada, (iii) tiene una hija menor de edad “en escolaridad por
la cual deb[e] responder”, que “cursa último grado de bachillerato y
actualmente no cuent[a] con medios para pagar la pensión de su colegio y
menos aún para que siga cursando estudios universitarios […]”, por lo que ha
tenido que recurrir a apoyo familiar para sufragar el pago oportuno de dicho
emolumento, y (iv) su esposo no percibe ingresos desde el 12 de agosto de
2019.
2. Pretensiones y fundamentos de la demanda de tutela
8. La accionante considera que la entidad accionada vulneró sus derechos
fundamentales al mínimo vital, seguridad social, vida digna, libertad, dignidad
humana e igualdad, con ocasión de la reiterada negativa a reconocerle
la devolución de saldos -incluidos el capital acumulado en su cuenta de ahorro
individual, con sus respectivos rendimientos y la redención anticipada del
bono pensional-, a la cual considera que tiene derecho por cumplir con los
requisitos previstos en el artículo 66 de la Ley 100 de 1993: (i) tiene 57
años, (ii) “cuent[a] con 963.28 semanas cotizadas” (iii) “no [tiene] el capital
suficiente para acceder a una pensión de vejez”, y (iv) le es imposible
continuar cotizando al Sistema de Seguridad Social en Pensiones, pues se
encuentra desempleada, en la actualidad no percibe ingresos, su cónyuge
“est[á] en igual situación sin percibir ingresos desde 12 de agosto de 2019” y
tiene una hija menor de edad a cargo.
9. Según la tutelante, la conducta del fondo de pensiones “constituye [un]
acto ilegal”, pues “la Ley no habla de que se deba esperar 2 o 3 años más para
analizar si el capital tuvo suficiente rendimiento o no, para mirar si se puede
acceder o no a la pensión”. Por tanto, considera que la ley es clara en señalar
que ante el incumplimiento de los requisitos para acceder a la pensión de vejez
procede la devolución de saldos, “tal y como lo han ordenado en muchas
oportunidades las Altas Cortes”, en particular, se refiere a la Sentencia T-122
de 2019[18].
10. Con fundamento en lo anterior, solicita al juez constitucional “se
ordene de manera inmediata a PROTECCIÓN la devolución del capital
acumulado en [su] cuenta de ahorro individual incluidos los rendimientos y el
valor de los bonos pensionales a redimir anticipadamente”.
3. Respuestas de las entidades accionadas y vinculadas[19]
11. Sociedad Administradora de Fondos Pensiones y Cesantías
PROTECCIÓN S.A.[20]. Solicitó se negara la tutela “por carencia actual de
objeto”, al considerar que “Protección S.A. resolvió de fondo la solicitud de
prestación económica por vejez radicada por la accionante”.
12. Argumentó que la actora no contaba con el capital para acceder a una
pensión de vejez y, tampoco, a la garantía de pensión mínima. En ese sentido,
informó que dio trámite a la solicitud de devolución de saldos, para lo cual
gestionó la redención anticipada del bono pensional ante la Oficina de Bonos
Pensionales (en adelante OBP) y generó el derecho a bono, “cuyo EMISOR es
la INDUSTRIA LICORERA DE CALDAS y en el que participa la NACIÓN
como contribuyente”. Sin embargo, al validar el caso se advirtió la posibilidad
de que, a la fecha de redención normal del bono pensional, la actora contara
con el capital suficiente para tener derecho a la pensión de vejez. En
consecuencia, determinó que no era procedente la redención anticipada del
bono, pues “dicho procedimiento sólo se realizará hasta el 18 de agosto de
2023, momento en el que, la afiliada cumple los 60 años de edad”.
13. Agregó que negó la devolución de saldos pretendida, por cuanto los
derechos pensionales son irrenunciables; de ahí que la entidad “no podría ir en
contravía de los postulados Constitucionales [sic] […] teniendo presente que a
la fecha de redención del bono pensional es posible que la [tutelante] cuente
con el capital suficiente para tener derecho a una pensión de vejez”. Según
indicó, esta decisión se sustenta en la Sentencia T-445A de 2015, en la que se
estableció el deber de los afiliados al RAIS de esperar a la fecha normal de
redención del bono pensional, “a efectos de obtener una prestación económica
más favorable como lo es la pensión de vejez”.
14. Finalmente, y en caso de accederse al amparo, pidió al Juzgado que se
ordene a la OBP “que elimine el mensaje de error y no emitible que reporta la
historia laboral de la señora Catalina Rincón Ramírez, lo cual es indispensable
para que Protección S.A. pueda realizar el cobro de las cuotas partes del bono
pensional a la Industria Licorera de Caldas y a la Nación”.
15. Ministerio de Hacienda y Crédito Público - Oficina de Bonos
Pensionales (OBP)[21]. Solicitó, en primer lugar, rechazar la demanda de tutela
por falta de competencia, pues según el numeral 2º del artículo 1º del Decreto
1983 de 2017 las solicitudes que se interpongan en contra de cualquier
autoridad, organismo o entidad pública del orden nacional serán conocidas, en
primera instancia, por el Juez Laboral del Circuito u otro con similar
categoría.
16. En segundo lugar, pidió al juez declarar improcedente la solicitud, “por
tratarse de derechos con carácter legal y económico”. Sobre este aspecto,
manifestó que el mecanismo de amparo no puede emplearse para obtener “el
reconocimiento, emisión y redención (pago) de dos bonos pensionales tipo A
(modalidad 1 y modalidad 2)”, por ser derechos de carácter económico.
17. En tercer lugar, afirmó que la actora “no cumple con la totalidad de los
requisitos establecidos en el artículo 66 de la Ley 100/1993” para acceder a la
devolución de saldos; “por el contrario, […] tiene derecho a la pensión de
vejez, dado que a la fecha de redención normal de su bono pensional (18 de
agosto de 2023) contará con el capital suficiente para financiar una pensión de
por lo menos un salario mínimo”.
18. Según precisó, de un lado, si bien en este momento la actora no puede
acceder a la pensión de vejez anticipada, “dicha circunstancia, no habilita
desde ningún punto de vista la posibilidad de que la accionante pueda acceder
a la devolución de saldos […] dado que el capital requerido para pensión no
puede ser determinado solo ante la solicitud de pensión anticipada, sino que el
mismo debe extenderse hasta el momento en que se cause la fecha de
redención normal del bono pensional, momento en el cual la accionante de la
referencia sí contar[á] con el capital suficiente para financiar una pensión de
vejez, imposibilitándose así redimir anticipadamente el bono pensional para
acceder a la devolución de saldos por ella pretendida”. De otro lado, no es
posible tramitar “la prestación ‘subsidiaria’ del sistema (devolución de
saldos), por cuanto ello llevaría consigo el que renunciase a un derecho
pensional”; es por esto que al intentar la gestión de redención anticipada el
sistema lo impida con base en la observación de “Bono no emitible. El
beneficiario tendría saldo suficiente para una pensión en el RAIS a la fecha de
redención del bono”.
19. Por último, informó que la competencia de la Oficina de Bonos
Pensionales se limita a la liquidación, emisión, expedición o anulación de
bonos pensionales o cupones de bonos pensionales a cargo de la Nación, y que
el emisor de bono tipo A modalidad 2 a que tiene derecho la actora es de la
Industria Licorera de Caldas.
20. Administradora Colombiana de Pensiones COLPENSIONES[22].
Solicitó su desvinculación por falta de legitimación en la causa por pasiva,
puesto que las pretensiones de la tutela se dirigen contra PROTECCIÓN y se
refieren a prestaciones económicas previstas en el Régimen de Ahorro
Individual con Solidaridad, mientras que “Colpensiones solamente puede
asumir asuntos relativos a la administración del Régimen de Prima Media con
Prestación Definida en materia pensional”.
21. Industria Licorera de Caldas[23]. Solicitó la desvinculación por falta de
legitimación en la causa por pasiva, dado que las pretensiones se orientan a
que PROTECCIÓN realice la devolución de los saldos de la cuenta individual
de la tutelante, “en lo cual la Industria Licorera de Caldas no tiene ninguna
injerencia”[24] .
.
4. Sentencia de tutela de primera instancia[25]
22. En sentencia del 4 de junio de 2021, [26] el Juzgado 9 de Pequeñas
Causas y Competencia Múltiple de Cali concedió el amparo solicitado con
base en dos razones fundamentales. En primer lugar, que en el presente caso
se cumplen todas las condiciones establecidas en el art. 66 de la Ley 100 de
1993, toda vez que la actora alcanzó el requisito de edad, pero no así el del
capital suficiente para que se configurara su derecho a la pensión de vejez.
Según la interpretación del a quo, lo anterior es suficiente para que se
configure el derecho a elegir de la actora entre la devolución de saldos, como
prestación subsidiaria, o continuar cotizando al sistema para eventualmente
obtener una pensión de vejez. En este escenario, no habría ninguna
autorización legal para negar la devolución de saldos cuando esta es la
decisión de la afiliada.
23. En segundo lugar, señaló que la negativa de PROTECCIÓN de ordenar
la devolución de saldos e imponer el deber de esperar hasta el cumplimiento
de la edad de 60 para acceder a alguna prestación económica, es violatoria de
los derechos fundamentales invocados por la actora, y especialmente, del
derecho a la libertad de escogencia garantizado en el art. 66 de la Ley 100 de
1993.
24. Finalmente, decidió desvincular a COLPENSIONES y a la Industria
Licorera de Caldas por falta de legitimidad por pasiva.
5. Impugnación
25. En escrito radicado el 10 de junio de 2021, el apoderado del Ministerio
de Hacienda y Crédito Público - Oficina de Bonos Pensionales impugnó la
sentencia de tutela, con base en las siguientes razones[27]:
26. En primer lugar, indicó que existe una “imposibilidad jurídica” de parte
del jefe de la OBP para emitir y pagar el bono pensional de la accionante,
“como quiera que de acuerdo con la información registrada en el sistema
interactivo por la misma AFP PROTECCIÓN, la mencionada accionante
cuenta con el capital suficiente para acceder a la pensión de vejez cuando se
cause la fecha de redención normal de su bono pensional (18 de agosto de
2023)”[28]. Es por esto que el sistema interactivo de bonos pensionales arroja la
observación “Bono no emitible. El beneficiario tendría saldo suficiente para
una pensión en el RAIS a la fecha de redención del bono” [29], lo cual impide a
la accionante acceder a esta prestación subsidiaria, puesto que esto llevaría
consigo la renuncia a un derecho pensional.
27. En segundo lugar, indicó que “la señora cuenta con la posibilidad de
acceder hoy día a una pensión de vejez bajo la modalidad de retiro
programado sin negociación de bono pensional, donde la accionante sin
necesidad de seguir cotizando, puede acceder a la pensión de forma anticipada
a la fecha de redención del Bono Pensional” [30], información que, según se
señala en el escrito, debe ser corroborada por PROTECCIÓN por ser la
entidad obligada al reconocimiento de prestaciones que garanticen la
efectividad del derecho a la seguridad social integral. Según precisa, esta sería
una razón más para señalar que la accionante no cumple con los requisitos del
art. 66 de la Ley 100 de 1993 para acceder legalmente a la devolución de
saldos.
28. En tercer lugar señaló que, según “el análisis comparativo de cálculos
entre valor de un eventual bono pensional de la accionante y retiro
programado a fecha de solicitud 16/02/2021 (conforme la orden de tutela del 4
de junio de 2021), en contraste con el cálculo de un eventual bono pensional y
retiro programado a fecha de redención normal 18/08/2023 del bono
[…]”[31] se evidencia una diferencia tal que configuraría un “detrimento
patrimonial”[32] puesto que la accionante “percibiría un valor menor al que por
ley le corresponde y perdería prerrogativas a las que por ley tiene derecho” [33].
Por todo esto, argumentó que existe una imposibilidad legal y técnica para
emitir y pagar el bono pensional por redención anticipada para devolución de
saldos, lo cual no permitiría que se atribuya incumplimiento o responsabilidad
subjetiva por negligencia de la OBP.
29. Las anteriores razones para la negación de la devolución de saldos se
sustentarían en las siguientes cifras:
30. Explica la OBP que la accionante adquirió el derecho a que se emita en
nombre suyo un bono pensional Tipo A modalidad 1[34], en el que participa
como emisor y único contribuyente COLPENSIONES, por lo que la Nación –
Ministerio de Hacienda y Crédito Público no tiene obligación alguna dentro
del mismo[35]. Igualmente, explica que la accionante también adquirió el
derecho al reconocimiento de un bono pensional Tipo A modalidad 2, cuyo
emisor es la Industria Licorera de Caldas y participa como contribuyente la
Nación – Ministerio de Hacienda y Crédito Público, por esto señala que “la
actuación de esta Oficina ÚNICAMENTE se ha centrado en este caso en
particular, en «prestar» o facilitar al Emisor del bono pensional (INDUSTRIA
LICORERA DE CALDAS), el acceso al Sistema de Bonos Pensionales del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, dispuesto para Liquidar el bono
pensional”[36].
31. Al tener en cuenta las variables de liquidación ingresadas por
PROTECCIÓN en solicitud del 16 de febrero de 2021, señala que “el valor del
bono pensional, a fecha de redención anticipada, tomando como fecha de
cálculo la fecha del proceso del mes de febrero de 2021, oscilaría para el Bono
Pensional Tipo A Modalidad 2 en los $108,727,651.47 y para el Bono
Pensional Tipo A modalidad 1 en los $32,749,645.00, dando un valor total de
$141,477,296.00”[37]. Además, de acuerdo con la información ingresada por
PROTECCIÓN, el aporte efectuado a la cuenta de ahorro individual por
concepto de pensión, al mes de febrero de 2020, es de $121’378,365.00.
32. De acuerdo con los cálculos actuariales efectuados, “el valor del bono
pensional para el momento en que se cause la fecha de redención normal,
fijada para el día 18 de agosto de 2023, se aproxima el de modalidad 2 a los
$129,598,527.84 y el de modalidad 1 a los $39,036,121 resultando un total de
$168.634.648 tomando como referencia el pago del 1 de septiembre de
2023”[38].
33. Argumenta que, “[l]a diferencia de la sumatoria de los 2 bonos, es decir
lo que deja de percibirla [sic] accionante de acceder a la devolución de saldos
es de aproximadamente $27,157,352”[39], lo que daría lugar a un detrimento
patrimonial.
34. Según las cifras que aporta la entidad y de acuerdo “[…] con la
correspondiente nota técnica, para que la señora CATALINA RINCÓN
RAMÍREZ obtenga derecho a la pensión de vejez, la accionante requiere para
el mes de agosto del año 2023 por lo menos un valor de ($289,420,718.88)”,
[40]
de manera que, a la fecha de redención normal del bono pensional
modalidad 1 y 2 “[…] alcanzaría el capital total acumulado de
($290.013.283), monto más que suficiente para que la accionante pueda
obtener una pensión de por lo menos salario mínimo, incluso sin la
necesidad de que la accionante continúe cotizando […]”[41] (énfasis
original).
35. Sobre la modalidad del retiro programado afirma la OBP: “[…] existe
un hecho real y cierto consistente en que la afiliada puede acceder HOY DÍA
a una PENSIÓN DE VEJEZ bajo la modalidad de RETIRO PROGRAMADO
SIN NEGOCIACIÓN DE BONO PENSIONAL o en su defecto, al
reconocimiento de esa prestación a la fecha de redención normal del bono
pensional”[42] (énfasis original). La configuración de esta opción en el caso
concreto haría que no se cumplan los requisitos dispuestos por el art. 66 de la
Ley 100 de 1993, por lo que se reafirma la entidad en que la devolución de
saldos no es procedente.
36. En cuarto lugar, indica que la devolución de saldos es una prestación
subsidiaria, dado que el objeto del sistema es garantizar el amparo contra
contingencias derivadas de la vejez, muerte e invalidez, por medio de
pensiones y de prestaciones económicas determinadas en la Ley 100 de 1993.
En consecuencia, la devolución de saldos es excepcional ya que para poder
acceder a ella se requiere que “[…] la persona no cuente con el capital
suficiente para financiar una pensión de vejez de por lo menos un salario
mínimo, ni siquiera en el momento en que se cause la fecha de redención
normal del bono pensional”[43]. Por esto pide la aplicación del “principio de
favorabilidad”, que implicaría dar primacía a las prestaciones principales,
como la pensión de vejez, o de garantía de pensión mínima, sobre la
devolución de saldos, ya que estas permiten la garantía de otros derechos
fundamentales como la vida, la salud, la dignidad humana y la integridad
física y moral; además porque “[l]a experiencia de esta Oficina indica que los
afiliados a quienes se les hace la Devolución de Saldos perciben un dinero que
en pocos meses se termina, quedando el individuo de avanzada edad y
quebrantos de salud, ante la contingencia de la desaparición de ingresos y
desprotegido en los riesgos de salud”[44].
37. En quinto lugar, argumentó que la decisión de primera instancia omitió
estudiar recientes pronunciamientos judiciales [45] que fundamentarían la
imposibilidad jurídica de la devolución de saldos ordenada, al destacar el
carácter subsidiario de la prestación económica de la devolución de saldos y al
ratificar que el objetivo del sistema de pensiones es amparar la vejez, las
contingencias de invalidez y muerte por medio de prestaciones periódicas y
vitalicias. Además de esta omisión, agrega que la sentencia de primera
instancia fundamentó la decisión de devolución de saldos en la Sentencia T-
122 de 2019 de la Corte Constitucional, que no constituye precedente
aplicable al caso porque “no hay una relación de analogía estricta” [46] y
adicionalmente porque “[…] dicha decisión tiene efectos inter-partes, y por
ende, esta dependencia no está obligada a extender sus efectos a la totalidad
de afiliados sobre los cuales el Despacho considere que se encuentren en
situaciones similares”[47] (énfasis original).
38. Todo lo anterior explica la “imposibilidad jurídica” de la OBP para
cumplir el fallo de primera instancia, de suerte que si procediera a hacer la
devolución de saldos “[…] se incurriría en prevaricato”[48].
39. En sexto lugar, la OBP argumenta que la tutela es improcedente porque
“no puede ser utilizad[a] para obtener el reconocimiento de derechos de
carácter «económico»”[49], como lo es la solicitud de expedición del bono
pensional, por lo que la tutela “[…] resulta a todas luces improcedente, dado
que por medio de esta la accionante señora Catalina Rincón Ramírez, pretende
obtener de manera «indirecta» el reconocimiento y emisión de un bono
pensional a su favor, derecho que como lo ha establecido la jurisprudencia de
la honorable Corte Suprema de Justicia, no puede ser objeto de estudio a
través de este mecanismo constitucional […]”[50].
40. También indica que la tutela es improcedente porque no puede ser
utilizada para pretermitir trámites establecidos en la ley, en este caso los
establecidos para la expedición del bono pensional, según los cuales la
emisión se da una vez la AFP ingresa al sistema interactivo que alimenta las
bases de datos de la OBP la solicitud de emisión del bono pensional,
reportando la historia laboral verificada y certificada de la persona afiliada; y
en el caso de la solicitud elevada por PROTECCIÓN el 20 de agosto de 2020
la solicitud se encontraba “pendiente de emisión” [51].
41. Finalmente, solicita convocar al proceso a la Industria Licorera de
Caldas para integrar el litis consorcio necesario, toda vez que es cuotapartista
del bono pensional Tipo A Modalidad 2 y por esta condición podría verse
afectada por la decisión que se adopten en el proceso[52].
42. En consecuencia, pide que se declare la “nulidad” del fallo de tutela de
primera instancia y, subsidiariamente, solicita que “1. Se declare la
improcedencia de la acción de tutela de la referencia”; y 2. “Se revoque en su
totalidad el fallo de tutela”[53].
6. Sentencia de tutela de segunda instancia
43. En sentencia del 16 de julio de 2021 [54], el Juzgado 14 Civil del Circuito
de Cali revocó la sentencia de tutela de primera instancia con fundamento en
las siguientes razones:
44. (i) La seguridad social es una garantía irrenunciable y el objeto de la
Ley 100 de 1993 es el de “procurar el bienestar y el mejoramiento de la
calidad de vida de los ciudadanos, mediante las principales contingencias que
los afectan […]”[55]; (ii) en el régimen de ahorro individual con solidaridad el
derecho de acceso a la pensión se adquiere con base en el capital depositado o
aportado por el usuario, y no se determina por la edad o el tiempo de
cotización, como opera en el régimen de prima media con prestación
definida; (iii) la devolución de saldos es un derecho imprescriptible,
irrenunciable y suplementario, que se configura solo cuando no se cuenta con
el capital necesario para acceder a la pensión y busca evitar la posible
afectación de los derechos fundamentales al mínimo vital y a la vida digna del
afiliado.
45. Frente a la devolución de saldos, especifica que esta figura está
regulada en el artículo 66 de la Ley 100 de 1993, pero que debe leerse en
concordancia con el artículo 64 del mismo cuerpo normativo que establece
que, “[…] para acceder a una pensión de vejez en dicho régimen es necesario
que el capital acumulado en la cuenta de ahorro individual permita financiar
una pensión mensual del 110% del salario mínimo legal mensual vigente, y
que para ello deberá tenerse en cuenta el valor del bono pensional, si a él hay
lugar”[56].
46. A partir de estas premisas, concluye: (i) la accionante no cumple con la
totalidad de requisitos establecidos en art. 66 de la Ley 100 de 1993, ya que
“[…] tiene derecho a la pensión de vejez, dado que, a la fecha de redención
normal de su bono pensional, agosto 18 de 2.023 [sic], contará con un capital
suficiente para financiar una pensión de por lo menos un salario
mínimo”[57]; (ii) en el régimen de ahorro individual con solidaridad no se
tienen en cuenta las semanas cotizadas ni la edad, sino el capital acumulado en
la cuenta de ahorro individual; (iii) según informó la OBP, la accionante
puede acceder a la pensión de vejez en la modalidad de retiro programado sin
negociación del bono pensional y sin necesidad de seguir cotizando; y (iv) si
existe alguna posibilidad de que el usuario acceda a una mesada pensional, no
es procedente la devolución de saldos porque tiene un carácter apenas
subsidiario, de manera que en estos casos “debe privilegiarse siempre la
pensión, que es la prestación principal […]” [58]. Todo lo anterior
imposibilitaría la redención anticipada del bono pensional y la devolución de
saldos que solicita la accionante
47. Finalmente, frente a la libertad de elección, señala que esta libertad
encuentra límites en “[…] el cumplimiento de los requisitos establecidos por
el legislador para acceder a las prestaciones pensionales de este régimen, los
cuales no contemplan excepciones”[59]. Señala, además, que las cuentas de
ahorro individual no se comportan como las cuentas corrientes o de ahorros
bancarias, porque las primeras persiguen una finalidad de orden público, por
lo que su manejo y disponibilidad están detalladamente reguladas en la ley. De
modo que, si bien hay libertad de elección, esta no se puede ejercer
desconociendo el objetivo del sistema de pensiones que es amparar la vejez, y
las contingencias de invalidez y muerte mediante prestaciones periódicas y
vitalicias.
7. Actuaciones en sede de revisión
48. El expediente de la referencia fue seleccionado para revisión de la
Corte Constitucional, mediante auto del 28 de febrero de 2022 proferido por la
Sala de Selección de Tutelas Número Dos[60].
49. Mediante auto de 2 de mayo de 2022, el magistrado sustanciador
ordenó la práctica de las siguientes pruebas:
50. Al Fondo de Pensiones y Cesantías Protección S.A. le solicitó allegar:
“1. La historia laboral de la accionante, debidamente actualizada; 2. Copia del
expediente pensional de la tutelante, en el que se incluyan las solicitudes
presentadas por esta y las correspondientes respuestas emitidas por
PROTECCIÓN S.A.; 3. Certificación motivada en la que se indique si elevó
solicitud de liquidación de bono pensional a favor de la señora Catalina Rincón
Ramírez y que especifique si realizó la solicitud a la Industria Licorera de
Caldas; 4. Certificación motivada en la que se indique si existe certeza o no de
que efectivamente la accionante contará con el capital suficiente para financiar
una pensión de vejez o en su defecto una garantía de pensión mínima para el 18
de agosto de 2023, fecha de redención normal del bono pensional. 5. En caso
de que no exista certeza de ello, se aclare el motivo; Certificación motivada en
la que se aclare si es posible que, una vez cumplido el tiempo de redención
normal del bono, la accionante solo tenga derecho a la devolución de saldos; 6.
Certificación motivada en la que informe si la señora Catalina Rincón Ramírez
cumple los requisitos para acceder a la modalidad de retiro programado sin
negociación del bono pensional y en qué consiste esta alternativa”.
51. Al Ministerio de Hacienda y Crédito Público - Oficina de Bonos
Pensionales (OBP) le solicitó allegar:
“1. Certificación motivada en la que se indique si en la situación de la tutelante
se cumplen los requisitos para redimir anticipadamente el bono pensional para
efectos de otorgar una devolución de saldos a su favor. 2. Certificación
motivada en la que se indiquen y expliquen los elementos de juicio y
probatorios que se tuvieron en cuenta para concluir que, según el
correspondiente cálculo, la señora Catalina Rincón Ramírez tendrá el capital
suficiente para acceder a una pensión de vejez a los 60 años de edad, cuando
redima el valor del bono pensional. 3. Certificación motivada en la que se
indique si existe la posibilidad o no de establecer, con certeza, el valor del bono
pensional de la accionante a la fecha de redención normal -18 de agosto de
2023-. En caso afirmativo, que se indique el valor del bono pensional que se
proyecta para ese momento. 4. Certificación motivada en la que se aclare si
existe la posibilidad o no de que el valor del bono pensional que se proyecta
para la fecha de redención normal pudiese no llegar a alcanzar el monto
proyectado. En caso afirmativo, se aclare de qué depende que se alcance el
monto proyectado para el bono pensional en la fecha de redención normal. 4.
Certificación motivada en la que se aclare si es posible que, una vez cumplido
el tiempo de redención normal del bono, la accionante solo tenga derecho a la
devolución de saldos. 5. Certificación motivada en la cual se indiquen y
expliquen los elementos de juicio y probatorios que se tuvieron en cuenta para
concluir que la accionante tiene derecho a acceder a la modalidad de retiro
programado sin negociación del bono pensional y en qué consiste esta
alternativa”.
52. A la accionante le solicitó allegar:
“1. Copia de la solicitud elevada el 20 de agosto de 2020 a PROTECCIÓN
S.A., con código único de asesoría V20D66296. 2. Copia de la comunicación
del 3 de noviembre de 2021, en la que PROTECCIÓN S.A. informa a la actora
que aprueba los ciclos de su historia laboral. 3. Copia de la comunicación del
11 de noviembre de 2021, con número interno de radicación A-00454622, por
medio de la cual la tutelante señala que aportó historia laboral completa y
demás documentos que indica le fueron requeridos por PROTECCIÓN S.A.
para atender su solicitud. 4. Copia del oficio del 12 de abril de 2021, por medio
del cual PROTECCIÓN S.A. “envía comunicación ratificando su negativa a la
devolución de saldos”. 5. Comunicación por medio de la cual solicitó a
PROTECCIÓN S.A. se le remitiera proyección del bono pensional y se le
informara “el promedio del capital completo del bono pensional y la cuenta de
ahorro individual”.
53. Mediante comunicación del 11 de mayo de 2022, PROTECCIÓN
señaló que: (i) el mensaje de error en la historia laboral de la afiliada que
arroja el Sistema Interactivo de la Oficina de Bonos Pensionales del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, le impide solicitar la emisión y
redención anticipada del bono pensional de la accionante; (ii) según cálculo
ASPEN, la afiliada necesitaría aproximadamente $318’138.748 para tener
derecho a una pensión de vejez a fecha de redención normal del bono
pensional, y solo cuenta con $277’366.457, “razón por la cual la señora
Catalina Rincón Ramírez tendría derecho a la prestación subsidiaria de
devolución de saldos”[61] al tiempo de redención normal del bono; (iii) dado
que la afiliada no cumple con los requisitos para tener derecho a la pensión de
vejez, no puede acceder a la modalidad de retiro programado sin negociación
del bono pensional.
54. Mediante comunicación del 11 de mayo de 2022 [62] el Ministerio de
Hacienda y Crédito Público - Oficina de Bonos Pensionales (OBP) señaló lo
siguiente:
55. (i) Según los cálculos efectuados por la entidad, el valor de los bonos
pensionales de la accionante, a fecha de redención normal (18 de agosto de
2023) son los siguientes: bono pensional Tipo A, modalidad 2:
$146’343.184,82 y del bono pensional Tipo A, modalidad 1:
$44’079.746,83[63].
56. (ii) De acuerdo con los cálculos proyectados a fecha de redención
normal de los bonos pensionales de la tutelante (18 de agosto de 2023) y
teniendo en cuenta el saldo en cuenta que reportó PROTECCIÓN (a fecha de
11 de mayo de 2022), se proyecta un total de $317’627.083, por lo que “[…]
es preciso señalar que [la accionante] no podría acceder a una pensión de
vejez a la fecha de redención normal de sus bonos pensionales (18 de agosto
de 2023), pues para esos efectos se requiere contar con un capital en cuenta de
$[Link]”[64].
57. (iii) En la contestación de la tutela del 26 de mayo de 2021 se
argumentó por parte de la entidad que los valores eran más que suficientes
para financiar una pensión de vejez, por cuanto el saldo en cuenta de la señora
Catalina Rincón Ramírez, según información suministrada por
PROTECCIÓN, era de $121’378.635, valor superior al actual (según reporte
del 11 de mayo de 2022) que es de $ 113’708.618[65].
58. (iv) Especifica que sí existe la posibilidad de que no se alcance el
monto proyectado para la fecha de redención normal del bono, toda vez que
“el valor de un bono pensional proyectado a futuro, puede verse modificado
(aumentar o disminuir) en función de las variaciones del mercado,
particularmente la relacionada con el valor del salario mínimo mensual
decretado por el Gobierno Nacional y el Índice de Precios al Consumidor -
IPC, certificado por el DANE”[66].
59. (v) En consecuencia, en caso de que para la fecha de redención normal
de los bonos pensionales de la accionante no se cuente con el capital suficiente
para financiar una pensión de por los menos un salario mínimo, procederá la
devolución de saldos.
60. (vi) Frente a la prestación de “retiro programado sin negociación del
bono pensional”, señala la OBP que el Ministerio de Hacienda y Crédito
Público “NO funge como Administradora del Sistema General de Pensiones
creado por la Ley 100 de 1993, motivo por el cual NO está facultado
legalmente para hacer un pronunciamiento de fondo respecto de la prestación
que le corresponde en derecho a la señora Catalina Rincón
Ramírez”[67] (énfasis original).
61. Mediante comunicación electrónica del 6 de mayo de 2022, la
accionante allegó la siguiente información: (i) constancia de asesoría emitida
por PROTECCIÓN con fecha del 20 de agosto de 2020, código único de
asesoría V20D66296;[68] (ii) copia de la comunicación del 3 de noviembre de
2021 de PROTECCIÓN, en la que aprueba los ciclos de su historia laboral
desde 1967, y donde informa que su bono pensional tiene, a la fecha, un valor
de $135’353.366[69]; (iii) copia de su historia laboral con fecha de generación
del 18 de noviembre de 2020[70]; (iv) constancia de radicación de prestación
económica con fecha del 10 de febrero de 2021 [71]; (v) solicitud de
reconsideración con fecha del 18 de marzo de 2021 [72]; (vi) copia del oficio
fechado el 14 de abril de 2021 en el que PROTECCIÓN da respuesta negativa
a su solicitud de reconsideración de reconocimiento de la prestación
económica de devolución de saldos, argumentando que tiene derecho a la
pensión de vejez a fecha de redención normal del bono
pensional[73]; (vii) copia de la proyección del valor del bono pensional con
fecha del 25 de marzo de 2021, en el que se informa que el valor del bono,
actualizado a la fecha de la comunicación, es de $109’684.000 [74], y otros
documentos que ya obraban en el expediente[75].
62. Mediante auto del 12 de mayo de 2022 la Sala suspendió los términos
del presente proceso con la finalidad de reunir y valorar todo el acervo
probatorio del expediente y el allegado en sede de revisión.
II. CONSIDERACIONES
1. Competencia
63. La Corte Constitucional es competente para revisar los fallos de tutela
proferidos dentro del trámite de la referencia, con fundamento en lo dispuesto
en el inciso 3° del artículo 86 y el artículo 241.9 de la Constitución, en
concordancia con los artículos 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
2. Presentación del caso, problema jurídico y metodología de la
decisión
64. El asunto bajo examen versa sobre la posible vulneración del derecho
fundamental a la seguridad social de Catalina Rincón Ramírez por parte de
PROTECCIÓN y la Oficina de Fondos Pensionales del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público -OBP. Esta tendría como causa la negativa del
fondo de pensiones a reconocer la prestación económica de devolución de
saldos que regula el art. 66 de la Ley 100 de 1993 al considerar que, de
conformidad con la información que reporta el Sistema Interactivo de la OBP,
la tutelante tendría derecho a la pensión de vejez una vez se cumpla el tiempo
de redención normal de sus bonos pensionales, situación que se consolidaría
cuando cumpla 60 años, el 18 de agosto de 2023.
65. Si bien la accionante solicita la protección de un conjunto más amplio
de derechos (mínimo vital, vida digna, libertad, dignidad humana e igualdad),
los antecedentes del caso permiten identificar un conflicto entre la actuación
cuestionada y el derecho fundamental a la seguridad social, habida cuenta de
que está en discusión una prestación económica regulada por este sistema;
específicamente, se puede identificar un conflicto respecto del alcance de la
libertad de escogencia como uno de los principios de la seguridad social y
medio fundamental para realizar el derecho fundamental en cita.
66. Lo anterior exige que la Sala valore si ha ocurrido una vulneración al
derecho a la libertad de escogencia, como una libertad adscrita al derecho
fundamental a la seguridad social, lo que implica, además, determinar si se
han cumplido los deberes de debida información por parte de PROTECCIÓN,
sin los cuales la citada libertad no puede ejercerse cabalmente.
67. En virtud de lo anterior, la Sala deberá analizar si PROTECCIÓN y la
OBP del Ministerio de Hacienda y Crédito Público vulneraron el derecho a la
libertad de escogencia, como una libertad adscrita al derecho fundamental a la
seguridad social, de Catalina Rincón Ramírez al negar el reconocimiento de la
prestación económica de devolución de saldos, argumentando la imposibilidad
de redención anticipada del bono pensional, ya que, según cálculos de las
entidades, a la fecha de redención normal de dicho bono (cuando la accionante
cumpla 60 años) tendría el capital suficiente para que se le reconozca la
pensión de vejez. Igualmente, deberá analizar si PROTECCIÓN ofreció todas
las condiciones, en términos de información y debida diligencia, para que esta
libertad de escogencia se ejerciera de manera adecuada.
68. Para resolver el problema jurídico, la Sala deberá determinar, en primer
lugar, si la demanda de tutela es procedente, esto es, si satisface los requisitos
de legitimación en la causa, inmediatez y subsidiariedad.
3. Estudio de procedibilidad de la demanda de tutela
69. Legitimación en la causa por activa. En el asunto bajo examen se
satisface el requisito de legitimación en la causa por activa[76] porque
la solicitud de tutela fue presentada por Catalina Rincón Ramírez, quien es la
titular de los derechos fundamentales presuntamente vulnerados.
70. Legitimación en la causa por pasiva. Se satisface la legitimidad en la
causa por pasiva[77] por las siguientes razones: en primer lugar, la tutela se
interpuso en contra de PROTECCIÓN, entidad que negó el reconocimiento de
la prestación económica de devolución de saldos, actuación que
presuntamente habría desconocido los derechos fundamentales de la
accionante. En segundo lugar, de acuerdo con lo establecido en el Título III de
la Ley 100 de 1993, les corresponde a las administradoras de los fondos de
pensiones disponer de lo necesario para definir las prestaciones económicas al
interior del RAIS, y en el caso de la devolución de saldos, les corresponde la
gestión integral ante todos los involucrados (emisores y contribuyentes) para
lograr la emisión de los bonos pensionales. Así las cosas, dado
que PROTECCIÓN es una entidad de carácter privado, encargada de la
prestación del servicio público de la seguridad social, tiene legitimidad por
pasiva para ser parte en este proceso de tutela de conformidad con el art. 42.3
del Decreto-Ley 2591[78]. En efecto, el artículo 48 de la Constitución reconoce
la doble connotación de la seguridad social, tanto como un servicio público de
carácter obligatorio prestado bajo la dirección, coordinación y control del
Estado, como un derecho irrenunciable de todos los habitantes.
71. Mediante auto interlocutorio T-255 del 24 de mayo 2021 [79], proferido
por el Juzgado Noveno Municipal de Pequeñas Causas y Competencia
Múltiple de Cali, fue vinculado al proceso el Ministerio de Hacienda y Crédito
Público – Oficina de Bonos Pensionales. La Sala considera que respecto de
esta entidad también se satisface el requisito de legitimidad por pasiva puesto
que: (i) es la encargada de reconocer, liquidar, emitir, expedir, pagar y anular
los bonos pensionales y cuotas partes de bonos a cargo de la Nación, y atender
todas las condiciones relativas a los bonos pensionales (de conformidad con el
art. 5º del Decreto 1689 de 2002[80] y el art. 46 del Decreto 1748 de
1995[81]); (ii) tal como se indicó en los antecedentes de esta providencia,
Catalina Rincón Ramírez es beneficiaria de un bono pensional Tipo A,
modalidad 2 cuyo contribuyente es la Nación; (iii) el sistema interactivo de la
OBP, dispuesto para liquidar el bono pensional, arroja un mensaje de error y
no emitible en la historia laboral de la accionante, lo cual ha impedido que
proceda la redención anticipada del bono pensional que se requiere para la
devolución de saldos que se discute en este caso; finalmente, (iv) este
Ministerio es una autoridad pública en los términos del art. 86 constitucional y
el art. 13 del Decreto-Ley 2591 de 1991.
72. Mediante autos interlocutorios T-255 del 24 de mayo 2021 y T-250 del
1º de junio de 2021[82], el Juzgado Noveno Municipal de Pequeñas Causas y
Competencia Múltiple de Cali vinculó al proceso a COLPENSIONES y a la
Industria Licorera de Caldas, respectivamente; en momento posterior,
mediante la sentencia de tutela de primera instancia se ordenó su
desvinculación, por considerar que no les asistía interés en la causa. La Sala
considera que acierta el juez en la conformación del contradictorio por pasiva.
Al versar este caso sobre el reconocimiento de una prestación económica del
RAIS, no le corresponde a COLPENSIONES ejercer ninguna competencia.
Así mismo, la Industria Licorera de Caldas no tiene ninguna injerencia en la
determinación de la prestación económica aplicable a la accionante, pues esta
decisión corresponde en exclusiva a PROTECCIÓN; y dado que esta AFP no
ha elevado ninguna solicitud de emisión de bono pensional a la precitada
industria[83], no hay ninguna acción suya que amerite ser revisada por el juez
constitucional; por lo tanto, no le asiste interés en esta causa. Ahora bien, en
caso de que la Sala ordene el reconocimiento de la prestación económica
pretendida, la Industria Licorera de Caldas deberá proceder a emitir el bono
pensional en la parte que le corresponda, pero es preciso aclarar que esta
responsabilidad legal no la habilita para ser parte en la presente litis, sino que
sería una consecuencia propia de sus competencias y de la eventual orden que
emitiera el juez constitucional.
73. Acreditación del requisito de inmediatez. La tutela se ejerció dentro de
un término oportuno y razonable, a partir del momento en que ocurrió la
presunta vulneración de derechos fundamentales. En efecto, la demanda se
presentó el 21 de mayo de 2021, esto es, un mes y siete días después desde
que PROTECCIÓN negó la solicitud de reconsideración que elevó la
accionante, negativa que, según consta en el expediente, fue dada el 14 de
abril de 2021.
74. Ejercicio subsidiario de la acción de tutela. El art. 86 de la
Constitución regula la acción de tutela como un mecanismo judicial de
defensa de los derechos fundamentales de carácter subsidiario. Lo anterior
implica que es improcedente ante la existencia de un mecanismo de defensa
judicial principal, salvo que se utilice para evitar un perjuicio irremediable,
que debe ser inminente y grave y requerir de medidas urgentes e
impostergables, que habilitaría a la tutela como mecanismo transitorio [84]. En
todo caso, procede con efectos definitivos cuando “el afectado no disponga de
otro medio de defensa judicial” (art. 86 constitucional) o cuando existiendo
otros medios de defensa judiciales, estos sean inidóneos e ineficaces (art. 6 del
Decreto 2591 de 1991), lo cual deberá ser valorado por el juez de tutela en
cada caso concreto, atendiendo a las circunstancias en las que se encuentra el
solicitante[85].
75. La jurisprudencia constitucional ha señalado en reiteradas
ocasiones[86] que la tutela no procede para procurar el reconocimiento de
prestaciones económicas del sistema general de seguridad social en pensiones,
toda vez que existe el proceso ordinario laboral como mecanismo judicial
diseñado por el Legislador para conocer de las “[…] controversias relativas a
la prestación de los servicios de la seguridad social que se susciten entre los
afiliados, beneficiarios o usuarios, los empleadores y las entidades
administradoras o prestadoras […]” (numeral 4 del art. 2 del Código Procesal
del Trabajo y de la Seguridad Social).
76. Si bien es cierto que el juez ordinario laboral es competente para
conocer de las controversias suscitadas alrededor de la prestación económica
de devolución de saldos, lo cual lo hace ser un medio judicial idóneo, en este
caso, el proceso ordinario no ofrece una garantía eficaz, puesto que el
reconocimiento de la devolución de saldos en este caso depende, a su vez, del
reconocimiento de la libertad de escogencia de Catalina Rincón Ramírez. El
proceso ordinario es ineficaz ya que cuando haya resolución del caso, es
probable que la tutelante ya haya cumplido 60 años, momento en el cual no
habrá lugar para el ejercicio de la citada libertad, configurándose así una
vulneración definitiva de su derecho, puesto que se le habría negado la
posibilidad de elegir la devolución de saldos, posiblemente teniendo derecho a
ella, para disponer de su capital de manera autónoma en los términos del art.
66 de la Ley 100 de 1993 antes de cumplir 60 años de edad, límite que la parte
accionada ha dispuesto para que la accionante satisfaga su derecho pensional.
77. Adicional a lo anterior, la Sala tiene en cuenta que la accionante se
encuentra en una condición de debilidad manifiesta por sus condiciones
económicas ya que, según narra en la tutela [87], se encuentra desempleada
desde el 31 de diciembre de 2019; tiene una hija menor de edad quien depende
económicamente de ella; su esposo se encuentra en igual situación, pues no
recibe ingresos desde el 12 de agosto de 2019; debe atender diferentes deudas,
una de las cuales está respaldada en hipoteca, por todo lo cual ha debido
recurrir a lo que denomina “mendicidad familiar” [88]. Por lo anterior, la Sala
encuentra que la presente tutela cumple el requisito de subsidiaridad porque
invoca la protección del juez para evitar un perjuicio irremediable.
78. Con fundamento en lo anterior, la Sala encuentra que se justifica la
intervención inmediata del juez constitucional, como medio judicial definitivo
para procurar la protección del derecho a la seguridad social y, como una de
sus libertades adscritas, la libertad de elección. Por lo anterior, la Sala
encuentra satisfechos los requisitos de procedibilidad.
4. Estudio de fondo del caso
79. Dado que la demanda de tutela es procedente, en el presente apartado la
Sala precisará los elementos que fundamentan la resolución del caso. Para
tales efectos, se referirá a: (i) el derecho fundamental a la seguridad
social; (ii) la libertad de escogencia en el régimen pensional y el deber de
información de las AFP; y (iii) la devolución de saldos prevista en art. 66 de la
Ley 100 de 1993. A partir de estos elementos, examinará el caso concreto y,
de encontrar válido el amparo, determinará el remedio judicial que
corresponda impartir.
4.1. El derecho fundamental a la seguridad social
80. El artículo 48 de la Constitución reconoce la doble connotación de la
seguridad social, tanto como un servicio público de carácter obligatorio
prestado bajo la dirección, coordinación y control del Estado como un
derecho. Si bien inicialmente se protegía en conexidad con otros, como la
vida[89], la jurisprudencia constitucional lo ha reconocido como un derecho
fundamental autónomo[90], en la medida en que es imprescindible para
garantizar a todas las personas su dignidad[91] y, por esto, es un derecho
irrenunciable[92].
81. Por estar funcionalmente encaminado a la realización de la dignidad
humana, la seguridad social es reconocida como un derecho humano en el
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) [93],
en la Declaración Americana de los Derechos de la Persona (1948) [94] y en el
Código Iberoamericano de la Seguridad Social, que reconoce a la seguridad
social como un derecho inalienable del ser humano [95]. También se
reconoce como un principio de la Carta de la Organización de los Estados
Americanos (1948)[96] y como una obligación progresiva en la Convención
Interamericana de Derechos Humanos (1969)[97].
82. Como derecho fundamental, la Corte Constitucional ha reconocido que
la seguridad social se refiere al conjunto de medidas que tienen por objeto el
bienestar de todos los individuos por medio de la satisfacción de diferentes
necesidades reconocidas socialmente[98]. Frente a su contenido, el Comité de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en su observación General N°
19, ha señalado lo siguiente:
“2. El derecho a la seguridad social incluye el derecho a obtener y mantener
prestaciones sociales, ya sea en efectivo o en especie, sin discriminación, con
el fin de obtener protección, en particular contra: a) la falta de ingresos
procedentes del trabajo debido a enfermedad, invalidez, maternidad, accidente
laboral, vejez o muerte de un familiar; b) gastos excesivos de atención de
salud; c) apoyo familiar insuficiente, en particular para los hijos y los
familiares a cargo”.
83. Dentro de los elementos constitutivos de este derecho, la jurisprudencia
constitucional ha señalado los siguientes: “i) disponibilidad-sistema de
seguridad social, ii) riesgos e imprevistos sociales que comprenden: atención
de salud, enfermedad, vejez, desempleo, accidentes laborales, prestaciones
familiares, maternidad, discapacidad, sobrevivientes y huérfanos, iii) nivel
suficiente, iv) accesibilidad que implica cobertura, condiciones, asequibilidad,
participación e información y acceso físico, y v) relación con otros
derechos”[99].
84. El derecho a la seguridad social en Colombia ha sido desarrollado por la
Ley 100 de 1993, que establece el sistema integral de seguridad social y que
instituye tanto los regímenes generales de pensiones como los de salud,
riesgos profesionales y servicios complementarios. Este sistema está diseñado
para atender diferentes contingencias relacionadas con posibles disminuciones
en la salud o capacidad económica de los beneficiarios, “en las cuales el deber
de asistencia del Estado se torna especialmente apremiante debido a la lesión
potencial que se extiende sobre los derechos fundamentales de aquellos
titulares”[100].
85. En cuanto a la pensión de vejez, una de las prestaciones de la seguridad
social, la Corte Constitucional ha reconocido su carácter fundamental [101],
derivado del derecho a la seguridad social y del derecho a la protección de la
tercera edad establecido en el art. 46 constitucional [102]. Ha señalado que tiene
por objeto asistir a las personas y procurarles una mejor forma de vivir en la
etapa de la vejez, en la cual es esperable una disminución de productividad
que puede afectar la obtención de recursos económicos para disfrutar de una
vida en condiciones dignas[103], por lo que es un derecho que genera
obligaciones correlativas para el Estado y, por el principio de solidaridad, para
la sociedad[104].
4.2. La libertad de escogencia en el régimen pensional y el deber de
información de las AFP
86. La libertad de escogencia ha sido considerada por la jurisprudencia
constitucional como parte del sistema de seguridad social integral,
especialmente en materia de salud donde es reconocida expresamente por la
ley[105]. La Corte Constitucional ha señalado que, a pesar de que fue
establecida por la Ley 100 de 1993 en materia de salud, es una prerrogativa
que protege la dignidad humana, pues desarrolla la autonomía para tomar
decisiones determinantes para la vida de un afiliado [106], y también protege el
libre desarrollo de la personalidad[107] y la seguridad social.
87. En la Sentencia T-122 de 2019 se reconoció que esta libertad también
es exigible en materia pensional, puesto que el Legislador estableció en el art.
66 de la Ley 100 de 1993 la opción autónoma, en cabeza del afiliado, de
escoger entre la devolución de saldos o seguir cotizando al sistema pensional.
En igual sentido en, relación con esta prerrogativa, al efectuar el control de
constitucionalidad del literal p) del art. 2 de la Ley 797 de 2003, mediante
sentencia C-375 de 2004, la Corte Constitucional reconoció que la elección de
esta prestación económica es un derecho:
“Cuando el legislador estableció que los afiliados que al cumplir la edad de
pensión no reúnan los demás requisitos para tal efecto, tendrán derecho a una
devolución de saldos o indemnización sustitutiva no instituyó mandato alguno
que vincular [sic] a tales aportantes. Por el contrario, incorporó una permisión
libre en cabeza de los mencionados cotizantes, en el sentido de autorizarlos a
optar por recibir la señalada restitución dineraria, o no hacerlo, y continuar
cotizando al sistema hasta tanto alcancen el monto requerido de cotizaciones
para acceder al beneficio pensional” [108]. Énfasis original
88. De lo anterior se desprende que la devolución de saldos no solamente
es una prestación económica que protege derechos fundamentales sino que
elegirla también es manifestación del ejercicio de una libertad fundamental
que la Corte Constitucional ha reconocido.
89. Asimismo, este derecho a elegir o escoger en materia pensional,
también se manifiesta en la posibilidad que tiene el afiliado de seleccionar
alguna modalidad de pensión entre las distintas alternativas que regula el
sistema y que están enumeradas en el art. 79 de la Ley 100 de 1993, así:
“Artículo 79. Modalidades de las Pensiones de Vejez, de Invalidez y de
Sobrevivientes. Las pensiones de vejez, de invalidez y de sobrevivientes,
podrán adoptar una de las siguientes modalidades, a elección del afiliado o de
los beneficiarios, según el caso: a) Renta vitalicia inmediata; b) Retiro
programado; c) Retiro programado con renta vitalicia diferida, o d) Las demás
que autorice la Superintendencia Bancaria”. Énfasis añadido
90. Mediante la Circular 013 de 2012[109], la Superintendencia Financiera de
Colombia[110] autorizó las siguientes cuatro modalidades de pensión,
adicionales a las establecidas en el precitado art. 79: (i) renta temporal cierta
con renta vitalicia de diferimiento cierto, (ii) renta temporal con renta vitalicia
diferida, (iii) retiro programado sin negociación de bono pensional y (iv) renta
temporal con renta vitalicia inmediata.
91. La jurisprudencia constitucional ha evidenciado un deber de debida
diligencia de las empresas aseguradoras [111] respecto de los tomadores,
beneficiarios o usuarios de sus productos, toda vez que aquellas son expertas
en los servicios que ofrecen y, por tanto, se encuentran en una mejor posición
para brindar información suficiente sobre esta relación jurídica, sus cláusulas,
efectos, montos asegurables y la forma como se comporta el mercado -
relación que en muchos casos involucra derechos fundamentales-, de tal forma
que los tomadores, beneficiarios o usuarios, puedan tomar decisiones acerca
de sus productos a partir de información suficiente, clara, cierta, pertinente y
oportuna. Este deber de diligencia también ha sido reconocido en la
jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.
92. Así, por ejemplo, en el caso del contrato de seguro la Corte
Constitucional exige un deber de diligencia de las empresas, del cual depende
la posibilidad de la declaración de reticencia, salvo que se logre demostrar
mala fe por parte del tomador [112]. La Corte Suprema de Justicia ha reconocido
un deber de “información suficiente, oportuna, verificable, clara, exacta y
verdadera” [113] del asegurador respecto del tomador a fin de que este entienda a
cabalidad las condiciones contractuales.
93. En similar sentido, en el caso de los traslados de régimen pensional, la
Corte Constitucional ha exigido un deber de información por parte de los
fondos de pensiones, que consiste en “[…] brindar asesoría seria y concreta,
conforme con un análisis o estudio previo de la posición, la condición y la
situación fáctica del afiliado […]”[114], a fin de permitirle adoptar una decisión
consciente sobre su futuro pensional. Esta información cualificada es una
condición para que se pueda ejercer debidamente el derecho de libertad
escogencia que se ve materializado en la posibilidad del traslado.
94. El derecho a la información, además de ser fundamental (arts. 20 y 74
constitucionales), cumple varias funciones dentro del Estado Constitucional:
“i) garantizar la participación democrática y el ejercicio de los derechos
políticos; ii) es instrumental para el ejercicio de otros derechos
constitucionales, ya que permite conocer las condiciones necesarias para su
realización, y iii) asegura la transparencia de la gestión pública, y por lo tanto,
se constituye en un mecanismo de control ciudadano de la actividad
estatal”[115].
95. A los fondos privados de pensiones, al ser vigilados por la
Superintendencia Financiera, les son aplicables las normas que establecen los
derechos del consumidor financiero[116]. En la Ley 1328 de 2009 [117] se
establece que los principios orientadores que rigen las relaciones entre los
consumidores financieros y las entidades vigiladas, incluye la “transparencia e
información cierta, suficiente y oportuna”, que consiste en que “[l]as entidades
vigiladas deberán suministrar a los consumidores financieros información
cierta, suficiente, clara y oportuna, que permita, especialmente, que los
consumidores financieros conozcan adecuadamente sus derechos,
obligaciones y los costos en las relaciones que establecen con las entidades
vigiladas” (literal c del art. 3). Y, en el art. 7, que establece las “obligaciones
especiales de las entidades vigiladas”, se señala: “c) Suministrar información
comprensible y publicidad transparente, clara, veraz, oportuna acerca de sus
productos y servicios ofrecidos en el mercado”.
96. Frente al deber de información de las entidades financieras y
aseguradoras, la Corte Constitucional ha establecido que esta debe ser:
“(i) cierta, es decir, que responda efectivamente a la realidad jurídica y fáctica
del vínculo contractual; (ii) suficiente, esto es, que sea completa y no parcial,
de manera que el consumidor financiero pueda tener una idea integral y
detallada de la posición en la que se encuentra y de sus posibilidades de
actuación; (iii) clara, es decir, plenamente comprensible, incluso cuando su
naturaleza técnica dificulte su explicación, y (iv) oportuna, esto es, entregada
en el momento en que resulta relevante, y no después, para que el consumidor
financiero pueda tomar decisiones con base en ella”[118].
97. De todo lo anterior, resulta necesario concluir que la libertad de
escogencia, como un principio asociado al derecho fundamental a la seguridad
social, supone la posibilidad para el afiliado en materia pensional de elegir el
régimen pensional; elegir entre la devolución de saldos o seguir cotizando, en
los términos del art. 66 de la Ley 100 de 1993 y, también, elegir la modalidad
de pensión en los términos del art. 79 del mismo estatuto. Se concluye,
igualmente, que el ejercicio adecuado de tal derecho depende del
cumplimiento del deber de las AFP de ofrecer
información cierta, suficiente, clara y oportuna.
4.3. La devolución de saldos prevista en art. 66 de la Ley 100 de 1993
98. La Ley 100 de 1993 estableció el sistema de seguridad social integral,
planteándose como objetivo: “[…] garantizar los derechos irrenunciables de la
persona y la comunidad para obtener la calidad de vida acorde con la dignidad
humana, mediante la protección de las contingencias que la afecten” (art. 1).
99. Una de las contingencias reconocidas por este sistema es la de vejez,
atendida particularmente por el sistema general de pensiones (Libro I, Ley 100
de 1993) que está compuesto por el régimen solidario de prima media con
prestación definida (Libro I, Título II, Ley 100 de 1993) y el régimen de
ahorro individual con solidaridad (Libro I, Título III, Ley 100 de 1993),
sistemas que son excluyentes pero que coexisten[119].
100. De acuerdo con el art. 10 de la Ley 100 de 1993, el objetivo del
régimen de pensiones es “[…] garantizar a la población, el amparo contra las
contingencias derivadas de la vejez, la invalidez y la muerte, mediante el
reconocimiento de las pensiones y prestaciones que se determinan en la
presente Ley, así como propender por la ampliación progresiva de cobertura a
los segmentos de población no cubiertos con un sistema de pensiones”.
101. La Corte Constitucional ha señalado [120] que, dado el carácter vitalicio
de la pensión de vejez, es el mecanismo principal con que cuenta el sistema
para atender las contingencias derivadas de la merma en la capacidad
productiva y, por tanto, es la prestación que mejor cumple con los objetivos
del sistema. No obstante, los regímenes pensionales contemplan situaciones en
las cuales no es posible para el afiliado acreditar los requisitos para su
reconocimiento, de allí que se prevean prestaciones económicas subsidiarias,
como la indemnización sustitutiva y la devolución de saldos.
102. La devolución de saldos es una prestación subsidiaria o
complementaria[121] del RAIS, que está desarrollada en el art. 66 de la Ley 100
de 1993 y reconocida en el literal p) del art. 2 de la Ley 797 de 2003 [122]. El
precitado art. 66 establece:
“Artículo 66. Devolución de Saldos. Quienes a las edades previstas en el
artículo anterior no hayan cotizado el número mínimo de semanas exigidas, y
no hayan acumulado el capital necesario para financiar una pensión por lo
menos igual al salario mínimo, tendrán derecho a la devolución del capital
acumulado en su cuenta de ahorro individual, incluidos los rendimientos
financieros y el valor del bono pensional, si a éste hubiere lugar, o a continuar
cotizando hasta alcanzar el derecho.
103. De la disposición se deriva, como lo ha señalado la jurisprudencia
constitucional[123], que las prestaciones subsidiarias tienen lugar cuando no se
ha cumplido con los requisitos necesarios para acceder a la pensión. De
conformidad con el art. 64 de la Ley 100 de 1993 [124], en el caso del RAIS se
exige contar con el capital acumulado en la cuenta de ahorro individual que
permita obtener una pensión mensual superior al 110% del salario mínimo
legal mensual vigente. A partir de una interpretación sistemática de los arts. 65
y 66 de la Ley 100 se ha considerado que la devolución de saldos exige
una edad mínima para que las personas puedan optar por ella: 62 años de
edad, en el caso de los hombres, y 57 en el de las mujeres. En caso de que no
se considerara este mínimo de edad la prestación subsidiaria de devolución de
saldos nunca sería exigible, dado que no fue prevista en las condiciones para
acceder a la pensión de vejez en el RAIS, sino en las condiciones para acceder
a la garantía de pensión mínima.
104. A partir de lo anterior, los requisitos para acceder a la devolución de
saldos como prestación económica alternativa y subsidiaria a la pensión de
vejez en el RAIS son los siguientes, que deben acreditarse de manera
necesaria y concurrente: (i) tener 62 años de edad si es hombre y 57 si es
mujer; (ii) no haber cotizado el número de semanas exigidas para acceder a la
garantía de pensión mínima (1.150 por disposición del art. 65 de la Ley 100 de
993) y (iii) no haber acumulado el capital necesario para financiar una pensión
por lo menos igual al salario mínimo (art. 64 de la Ley 100 de 1993). En la
medida en que son requisitos concurrentes, tanto el número de semanas
cotizadas como el capital necesario, se deben valorar una vez el afiliado así lo
manifieste, siempre que tenga, como mínimo, 62 años en caso de los hombres,
y 57 en el de las mujeres.
105. Conviene reiterar que la pensión de vejez es una prestación económica
principal del sistema pensional. Sin embargo, en ejercicio de la libertad de
configuración legislativa[125], el Legislador reguló ciertas circunstancias en las
cuales el sistema debe aceptar que el afiliado decida entre seguir cotizando u
optar por una prestación subsidiaria, ya que a una determinada edad que
contempla la Ley no se ha configurado el derecho a la pensión de vejez.
106. En consecuencia, las AFP no pueden exigir condiciones o
cualificaciones adicionales. Y esto es así porque, si bien la prestación
económica de la devolución de saldos es subsidiaria y sustituta de la pensión
de vejez, su finalidad es aliviar la situación de desamparo que impide al
afiliado continuar cotizando al sistema. De manera que la naturaleza de esta
prestación no es compensatoria, sino que tiene como finalidad proporcionar
condiciones económicas que permitan a las personas de la tercera edad
enfrentar, con la mayor autonomía posible y en condiciones de bienestar, la
contingencia de la vejez[126]. Y en la medida en que es una figura que está
dispuesta para atender estas circunstancias, de su desarrollo y reconocimiento
efectivo depende la materialización de derechos fundamentales como la
seguridad social y el mínimo vital [127], por lo cual no pueden las AFP ni
cualquiera otra entidad, poner limitaciones al disfrute de derechos
fundamentales, que ni la Constitución, ni el legislador, ni el precedente
constitucional vinculante han reconocido.
107. En este punto, es relevante recordar que las prestaciones de la seguridad
social en pensiones no se regulan por un régimen contractual como el de los
seguros privados, cuyas cláusulas son disponibles por las partes, sino que se
trata de un régimen legal [128], cuyas normas son de orden público y de
obligatorio cumplimiento. Frente a esta interpretación del art. 66 de la Ley 100
de 1993, ha dicho la Corte Constitucional:
“A juicio de la Sala, en el caso sub examine, con fundamento en lo dispuesto
en la sentencia en cita, el artículo 66 de la Ley 100 de 1993 admite una única
interpretación concordante con la Constitución, según la cual la disposición
otorga al afiliado una de dos facultades: la de optar por la devolución de saldos
o de seguir cotizando. Por tanto, no incorpora la opción de negar la devolución
de saldos cuando sea solicitada por una afiliada, mujer, de 57 años, así se
alegue que existe la posibilidad de que ella, una vez cumpla 60 años –fecha de
redención normal del bono–, pueda alcanzar el capital necesario para financiar
una pensión de vejez”[129].
108. De este modo, esperar a la redención normal del bono pensional no es
uno de los requisitos establecidos por el Legislador para que se defina el
reconocimiento de la prestación subsidiaria de la devolución de saldos. Por el
contrario, la devolución de saldos es una de las situaciones que da lugar a la
redención del bono pensional. Al respecto, establece el Decreto 1299 de
1994[130]:
“Artículo 11. Redención del bono pensional. El bono pensional se redimirá
cuando ocurra alguna de las siguientes circunstancias: 1. Cuando el afiliado
cumpla la edad que se tomó como base para el cálculo del respectivo bono
pensional. 2. Cuando se cause la pensión de invalidez o de sobrevivencia. 3.
Cuando haya lugar a la devolución de saldos de conformidad con la Ley 100
de 1993”. Énfasis añadido
109. Y la normativa respecto de la redención anticipada de los bonos
pensionales, Decreto 3798 de 2003[131], establece en el inciso segundo del art.
15 lo siguiente:
“Artículo 15. Redención anticipada de bonos pensionales. || […] Si la
redención anticipada se origina en la devolución de saldos de que trata el
artículo 66 de la Ley 100 de 1993, el bono se actualizará y capitalizará desde
la fecha de corte hasta la fecha de la última cotización efectuada al Régimen de
Ahorro Individual con Solidaridad y actualizado desde esta fecha hasta aquella
en que se expida la resolución que ordena el pago. En los casos en que el
afiliado haya solicitado la indemnización sustitutiva, la liquidación y pago de la
misma se regirá por las normas vigentes”. Énfasis añadido
110. Finalmente, el art. 67 de la Ley 100 de 1993 establece lo siguiente
frente a la redención del bono pensional:
“Artículo 67. Exigibilidad de los Bonos Pensionales. Los afiliados que tengan
derecho a recibir bonos pensionales, sólo podrán hacer efectivos dichos bonos,
a partir de la fecha en la cual cumplan las edades para acceso a la pensión,
previstas en el artículo 65 de la presente Ley”.
111. De acuerdo con estas disposiciones, no se le pueden exigir a los
afiliados más condiciones para definir sobre el reconocimiento de la
devolución de saldos que las establecidas en el art. 66 de la Ley 100 de 1993,
ni aun el cumplimiento de las condiciones para la redención normal del bono
pensional. La anterior regla se deriva de la literalidad de las normas aplicables
al reconocimiento de la prestación económica de la devolución de saldos y a la
redención anticipada del bono pensional.
112. Además, se fundamenta en una interpretación acorde con el deber de no
dar un trato desigual injustificado por razón del sexo (inciso primero del
artículo 13 de la Constitución), toda vez que exigir esperar hasta la redención
normal del bono sería, materialmente, imponer una carga solo a las mujeres.
Esto es así porque, en el caso de los hombres, la fecha de redención normal
del bono pensional coincide con la edad legal para pensionarse (62 años); en
el caso de las mujeres no se da tal coincidencia porque la edad legal para
pensionarse es de 57 años y para la redención normal del bono es de 60
años[132]. Esta situación de las edades, que tiene origen en la legislación y en
las normas reglamentarias, no habilita la posibilidad de que se cambien las
reglas aplicables para la obtención de las prestaciones económicas a que se
tienen derecho que, en el caso de las mujeres, es a los 57 años. Además, valga
recordarlo, las normas aplicables al bono pensional permiten redimirlo de
manera anticipada en los casos de la devolución de saldos; de manera que, si
bien en el caso de las mujeres hay una diferencia entre las edades de pensión y
de redención normal del bono, la normativa permite resolver esta situación
con la figura de la redención anticipada.
113. Se sigue del anterior análisis normativo que la exigencia de esperar a la
redención normal del bono para decidir sobre la devolución de saldos no solo
no tiene sustento normativo, sino que además es una interpretación que
vulnera el principio de igualdad, al ser una exigencia que recae solo en las
mujeres, obligándolas a sobrevivir tres años sin la posibilidad de contar con el
capital de su cuenta de ahorro individual. De allí que en el año 2019 hubiese
señalado la Corte Constitucional: “Por tanto, se estaría exponiendo,
injustificadamente, a algunas mujeres, a tener que esperar 3 años adicionales,
es decir, hasta que cumplan 60 años, para acceder a una prestación a la que ya
(a la edad de 57 años) tendrían derecho”[133].
114. Por todo lo anterior, la interpretación del art. 66 de la Ley 100 de 1993,
según la cual las entidades pueden exigir a las mujeres esperar a la fecha de
redención normal del bono pensional para decidir sobre la prestación de
devolución de saldos desconoce su libertad de escogencia. Son ellas quienes,
de manera autónoma, pero debidamente informadas por las AFP, pueden
decidir si, ante el cumplimiento de los requisitos establecidos para el
reconocimiento de la devolución de saldos solicitan esta prestación subsidiaria
o continúan cotizando al sistema pensional.
5. Solución del caso concreto
115. A partir de lo señalado en el título anterior y conforme a la información
que reposa en el expediente, la Sala encuentra que, en el caso de Catalina
Rincón Ramírez, PROTECCIÓN incurrió en una omisión de su deber
información sobre todas las posibilidades reales y actuales, conforme a la
situación económica de la accionante, para acceder a una prestación del
sistema, con lo cual limitó injustificadamente su libertad de escogencia. Por
esto, la Sala encuentra procedente amparar el derecho fundamental a la
seguridad social de la tutelante. Para tales efectos, ordenará a PROTECCIÓN
que dé a Catalina Rincón Ramírez información cierta, suficiente, clara y
oportuna sobre las posibilidades que, conforme al sistema pensional,
especialmente en los arts. 66 y 79 de la Ley 100 de 1993 y la Circular 013 de
2012 de la Superintendencia Financiera de Colombia, tiene actualmente para
acceder a una prestación económica, a fin de permitirle adoptar una decisión
consciente y libre sobre su futuro pensional. De tal asesoría deberá quedar
constancia escrita.
116. Asimismo, le ordenará que, en el caso de que la elección de Catalina
Rincón Ramírez sea la devolución de saldos, verifique el cumplimiento de los
requisitos de ley teniendo en cuenta lo señalado en la parte motiva de esta
sentencia, en el sentido de que la exigencia de esperar a la redención normal
del bono pensional no es acorde con el art. 66 de la Ley 100 de 1993.
117. Finalmente, ordenará a la Oficina de Bonos Pensionales del Ministerio
de Hacienda y Crédito Público que, en caso de que la alternativa seleccionada
por la tutelante exija la redención anticipada del bono pensional, elimine el
mensaje de error y “no emitible” que reporta la historia laboral de la
accionante, para que sea posible la redención anticipada del bono pensional al
momento en que sea solicitada por PROTECCIÓN, de acuerdo con la elección
de Catalina Rincón Ramírez.
118. En todo caso, precisa la Sala que a pesar de encontrar vulnerado el
derecho a la seguridad social, no se ordenará directamente la devolución de
saldos, como es la pretensión de la accionante, ya que, de conformidad con lo
expuesto en precedencia, esta orden no solo podría ser perjudicial en el
escenario de falta de información que se evidencia sobre todas sus opciones
pensionales sino que, además, sería una subrogación indebida por parte del
juez frente a una decisión que corresponde tomar a Catalina Rincón Ramírez,
quien no ha tenido la oportunidad de ejercer cabalmente su derecho a la
libertad de escogencia.
119. La resolución del caso se fundamenta en las siguientes premisas que, a
su vez, se derivan de la descripción abstracta hecha en el título anterior:
120. (i) En el proceso de tutela de instancia se propuso la resolución de este
caso como únicamente relacionado con la interpretación de la figura de la
devolución de saldos, el alcance del derecho a la libertad de escogencia y la
aplicación del principio de favorabilidad. Si bien la Sala se refirió y referirá a
cada uno de estos puntos, encontró que la situación concreta no podía
resolverse si antes no se precisaba el deber de las AFP de brindar información
a los afiliados o usuarios, puesto que de este deber de información depende
que se pueda ejercer el derecho a la libertad de escogencia.
121. Lo anterior ya que, del estudio del expediente, aparecía manifiesto no
solo una diversidad de interpretaciones del art. 66 de la Ley 100 de 1993 (en
lo que se concentró el debate de instancia), sino una falta de información, al
punto que la OBP y PROTECCIÓN presentaron razones distintas sobre el
derecho de Catalina Rincón Ramírez y, en algunos puntos, contrapuestas.
122. Respecto a la falta de información, esta Sala constató que, si bien
PROTECCIÓN dio información a la tutelante sobre la figura de la devolución
de saldos y el procedimiento para acceder a esta prestación económica, no
informó sobre todas sus posibilidades de acuerdo a la legislación en la materia
y, sobre todo, frente a las consecuencias económicas de cada una de estas
opciones. La respuesta de la OBP fue que la tutelante estaba obligada a
esperar a la redención normal del bono pensional debido a unas consecuencias
económicas presuntamente favorables que nunca le dieron oportunidad de
comprender y valorar; mientras que la respuesta de PROTECCIÓN fue
únicamente la opción de la devolución de saldos, sin demostrar ninguna
diligencia en informar a la tutelante acerca de cuáles opciones podrían
procurarle una mejor satisfacción de su derecho a la seguridad social y de su
mínimo vital. Las posturas de estas entidades oscilaron entre tomar decisiones
paternalistamente en lugar de la accionante o dejarla sola y sin información
frente a una materia excesivamente técnica; ambas posturas afectan -por
acción y por omisión, respectivamente- el correcto ejercicio del derecho a la
libertad de escogencia.
123. (ii) De la información que reposa en el expediente quedó claro,
entonces, que PROTECCIÓN no ha dado información suficiente a la
accionante sobre las modalidades de pensión de vejez a las que puede acceder
en su condición económica actual. En el escrito de impugnación, la OBP
aseguró que en el caso de la tutelante se acreditaban todas las circunstancias
para que le fuera reconocida la pensión de vejez en la modalidad de retiro
programado sin negociación del bono pensional. No obstante, en respuesta al
auto de pruebas emitido por esta Sala, manifestó que no era competente para
pronunciarse sobre la prestación económica a que tendría derecho. Sobre este
mismo asunto, PROTECCIÓN informó que, en tanto que la afiliada no
cumplía con los requisitos para tener derecho a la pensión de vejez, no podía
acceder a la modalidad de retiro programado sin negociación del bono
pensional. A pesar de estos antecedentes, la Sala encuentra que
PROTECCIÓN no ha cumplido, en este caso, con su deber de ofrecer
información cierta, suficiente, clara y oportuna para que la accionante pueda
ejercer su libertad a elegir cuál de las diferentes alternativas de que dispone el
sistema es la más conveniente para su plan de vida, acorde con sus
circunstancias fácticas y económicas.
124. (iii) Tanto el juez de segunda instancia como las entidades demandadas
argumentaron que, en los casos de las mujeres que posiblemente alcanzarían
un capital suficiente para sufragar una pensión de vejez vitalicia al momento
de redención normal del bono, se debe aplicar el principio de
favorabilidad[134] y, por tanto, se les debe obligar a esperar a los 60 años de
edad para acceder a una prestación económica.
125. No se trata de un razonamiento adecuado, por cuanto el principio de
favorabilidad pensional se aplica en los casos donde existe duda seria y
objetiva[135] por parte del operador jurídico sobre la disposición aplicable,
situación en la cual se debe aplicar la interpretación o la disposición más
favorable al trabajador, al afiliado o al beneficiario del sistema de seguridad
social. Sin embargo, como se señaló supra, el art. 66 de la Ley 100 de 1993 no
exige el cumplimiento de la fecha de la redención normal del bono pensional y
establece de manera clara las condiciones que se deben acreditar para ejercer
el derecho a la libertad de escogencia, entre la devolución de saldos o seguir
cotizando. Significa esto que la “duda” que exponen los demandantes no es
una duda razonable en los términos en que lo ha exigido la jurisprudencia
constitucional[136], toda vez que la interpretación que plantean es contradictoria
con las reglas del sistema jurídico de la seguridad social.
126. Si en gracia de discusión se aceptara que existe una duda razonable
respecto de la interpretación de la disposición que desarrolla la figura de la
devolución de saldos, resolverla a favor de exigirle a la accionante, en este
caso concreto, esperar a la fecha de redención normal del bono no es la
interpretación más favorable para la afiliada, toda vez que tanto la OBP como
PROTECCIÓN informaron a esta Sala que no hay certeza que para esa fecha
la demandante pueda tener el capital suficiente para acceder a una pensión de
vejez vitalicia.
127. (iv) Finalmente, tampoco le asiste razón a la OBP cuando señaló en el
escrito de contestación de la tutela, como se indicó en los antecedentes de esta
providencia, que el Juzgado 9 de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de
Cali carecía de competencia para fallar en el presente caso puesto que, de
acuerdo con lo establecido en el numeral 2º del artículo 1º del Decreto 1983 de
2017[137], las tutelas interpuestas contra una entidad del orden nacional como el
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, debían ser conocidas en primera
instancia por los Jueces del Circuito o con igual categoría.
128. Como el mismo Decreto 1983 lo establece, las indicaciones
establecidas allí y en el artículo [Link].2.1 del Decreto 1069 de 2015 [138],
tienen la naturaleza de ser normas de reparto, pero no de definición de
competencias. Esto es así puesto que, en materia de tutela, el constituyente
directamente concedió competencia a todos los jueces de la República para
conocer de esta acción[139] y, la normativa estatutaria estableció como único
criterio determinador de la competencia el factor territorial (inciso 1º del
artículo 37 del Decreto 2591 de 1991), con la única excepción de las acciones
dirigidas contra la prensa y los demás medios de comunicación que, de
acuerdo con la misma disposición estatutaria, deben ser conocidas por los
jueces de circuito (inciso 3º del artículo 37 del Decreto 2591 de 1991) [140]. En
consecuencia, un incumplimiento de las normas de reparto no da lugar a
nulidad de lo actuado, porque no constituye una vulneración al principio de
competencia, integrante del debido proceso[141].
6. Síntesis de la decisión
129. En el presente asunto, le correspondió a la Sala decidir
si la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías Protección S.A. y la
Oficina de Bonos Pensionales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público,
vulneraron el derecho fundamental a la seguridad social de la accionante al
negarle el reconocimiento de la prestación económica de devolución de
saldos, argumentando la imposibilidad de redención anticipada del bono
pensional, ya que, según cálculos de las entidades, a la fecha de redención
normal de dicho bono (cuando la demandante cumpla 60 años) tendría el
capital suficiente para el reconocimiento de la pensión de vejez.
130. Luego de encontrar acreditadas las exigencias de procedibilidad de la
demanda de tutela, (i) reiteró su jurisprudencia acerca del derecho
fundamental a la seguridad social, (ii) analizó el alcance de la libertad de
escogencia aplicado al régimen pensional y su relación con el deber de
información de las AFP y (iii) desarrolló el alcance de la figura de la
devolución de saldos prevista en el artículo 66 de la Ley 100 de 1993. A partir
de estos parámetros, la Sala concluyó, en primer lugar, que PROTECCIÓN
incurrió en una omisión de su deber de brindar
información cierta, suficiente, clara y oportuna, que limitó injustificadamente
el derecho a la libertad de escogencia de Catalina Rincón Ramírez. En
segundo lugar, concluyó que tanto PROTECCIÓN como la OBP realizaron
una interpretación inadecuada del art. 66 de la Ley 100 de 1993, al exigir el
requisito adicional, aplicado en algunos casos y solo a las mujeres, de esperar
a la redención normal del bono pensional, aun cuando la afiliada ya ha
cumplido los 57 años, exigidos por el estatuto pensional para acceder a aquella
prestación.
III. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Cuarta de Revisión de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del Pueblo y por mandato de
la Constitución
RESUELVE:
PRIMERO. LEVANTAR la suspensión de términos del expediente T-
8.502.092.
SEGUNDO. REVOCAR la sentencia de tutela de segunda instancia
proferida el 16 de julio de 2021 por el Juzgado 14 Civil del Circuito de Cali y,
en su lugar, TUTELAR el derecho fundamental a la seguridad social de
Catalina Rincón Ramírez.
TERCERO. REVOCAR PARCIALMENTE la sentencia de tutela de
primera instancia proferida el 4 de junio de 2021 por el Juzgado 9 de Pequeñas
Causas y Competencia Múltiple de Cali en los resolutivos segundo y tercero.
CUARTO. ORDENAR a la Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías Protección S.A. que, en el término de diez (10) días hábiles,
contados a partir de la notificación de la presente providencia, cite a Catalina
Rincón Ramírez para darle
información cierta, suficiente, clara y oportuna acerca de todas sus opciones
pensionales y de las consecuencias económicas de cada una de ellas (en
particular, de las previstas en los arts. 66 y 79 de la Ley 100 de 1993 y en la
Circular 013 de 2012 de la Superintendencia Financiera de Colombia); de lo
anterior deberá quedar constancia escrita.
QUINTO. ORDENAR a la Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías Protección S.A. que, una vez cumplida la orden anterior y si la
decisión tomada por Catalina Rincón Ramírez es la devolución de saldos,
verifique el cumplimiento de los requisitos de ley teniendo en cuenta lo dicho
en la parte motiva de esta providencia, en el sentido de que la exigencia de
esperar a la redención normal del bono pensional no es acorde con el art. 66 de
la Ley 100 de 1993.
SEXTO. ORDENAR a la Oficina de Bonos Pensionales del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público que, en un término no mayor de diez (10) días
hábiles, contado a partir de la solicitud que haga la Administradora de Fondos
de Pensiones y Cesantías Protección S.A., elimine el mensaje de “error” y “no
emitible” que reporta la historia laboral de Catalina Rincón Ramírez.
SÉPTIMO. ADVERTIR a la Administradora de Fondos de Pensiones y
Cesantías Protección S.A. para que en lo sucesivo no vuelva a incurrir en la
omisión de su deber de brindar información cierta, suficiente, clara y oportuna
a sus usuarios, acerca de todas sus opciones pensionales, y de las
consecuencias económicas de cada una.
OCTAVO. LIBRAR, por la Secretaría General de esta Corte, la
comunicación de que trata el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991, para los
fines allí previstos.
Comuníquese y cúmplase,
ANTONIO JOSÉ LIZARAZO OCAMPO
Magistrado
PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA
Magistrada
HERNÁN CORREA CARDOZO
Magistrado (E)
MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ
Secretaria General
Fecha de presentación de la demanda de tutela, según acta de reparto que obra a folio 2 del cuaderno
[1]
“Expediente Completo [Link]”, del expediente digital.
[2]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Demanda de tutela, fl. 6.
[3]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Contestación de tutela, fl. 58.
[4]
Ibíd., fl. 93.
Fecha de primera cotización: 1995/08, fecha de última cotización: 2020/01. Expediente digital.
[5]
Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Historia Laboral, fl. 29.
[6]
Ibíd., fls. 28-38.
[7]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Demanda de tutela, fl. 5.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Comunicación del 16 de marzo
[8]
de 2021 emitida por PROTECCIÓN, fls. 13-14.
[9]
Ibid., fl. 13.
Esta información es reiterada en comunicación electrónica enviada por PROTECCIÓN el 25 de marzo
[10]
de 2021. Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Respuesta emitida por
PROTECCIÓN el 25 de marzo de 2021, Caso SER-02304395, fls. 26-27.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, fl. 13. Posteriormente, el 25 de
[11]
marzo de 2021, en atención a la solicitud de la accionante de que se le remitiera la proyección del bono
pensional y se le informara “el promedio del capital completo del bono pensional y la cuenta de ahorro
individual” (fl. 26), mediante la comunicación SER-02304395, PROTECCIÓN le indicó que el valor del
bono pensional, actualizado y capitalizado al 30 de enero de 2021, ascendía a la suma de $109’684.000.
Además, le informó que “al momento no es posible la negociación del bono ya que Nación- Industria
Licorera de Caldas Emisor(es) y pagador(es), no expiden bonos pensionales, y solo realizará el pago una
vez se cumpla la fecha de redención normal de su bono pensional la cual es el 18/08/2023”. Expediente
digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Respuesta emitida por PROTECCIÓN el 25 de
marzo de 2021, Caso SER-02304395, fl. 27.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Solicitud de reconsideración del
[12]
23 de marzo de 2021, Radicado No. QOR02330381, fls. 15-22.
[13]
Ibíd., fls. 15-22.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Respuesta emitida por
[14]
PROTECCIÓN el 14 de abril de 2021, Radicación No. QOR-02330381, fls. 23-25.
[15]
Ibíd., fls. 24
[16]
Ibíd., fls. 24.
[17]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Demanda de tutela, fl. 5.
[18]
Ibíd., fl. 11.
La demanda de tutela fue admitida mediante Auto de 24 de mayo de 2021. Por medio de esta misma
[19]
providencia, el juez ordenó vincular al trámite constitucional al Ministerio de Hacienda y Crédito
Público – Oficina de Bonos Pensionales y a Colpensiones. Expediente digital. Cuaderno “Expediente
Completo [Link]”. Auto interlocutorio No. T-255, fl. 40.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Contestación de tutela, fls 91-
[20]
108.
[21]
Ibíd., fls. 52-81.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Contestación de tutela, fls. 82-
[22]
92.
Mediante providencia del 1 de junio de 2021, el Juzgado Noveno Municipal de Pequeñas Causas y
[23]
Competencia Múltiple de Cali ordenó vincular al trámite constitucional a la Industria Licorera de Caldas.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Auto Interlocutorio No. T-270, fl.
109.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Contestación de tutela, fls. 120-
[24]
165.
Expediente digital, Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, Sentencia de primera instancia y
[25]
anexos, fls. 166-193.
La fecha del fallo de segunda instancia fue corregida por el Juzgado 14 Civil del Circuito de Cali,
[26]
mediante oficio No. 1124 del 22 de noviembre de 2021. (Expediente digital, Cuaderno “AUTO DE
TRAMITE 209 CORRIGE FALLO DE TUTELA RAD 09 PQC 2021 254 [Link]”.
Expediente digital, Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, Escrito de impugnación, fls.
[27]
194-229.
[28]
Ibíd., fl. 195.
[29]
Ibíd., fl. 200.
[30]
Ibíd., fl. 195.
[31]
Ibíd., fl. 196.
Asegura la entidad demandada: “La diferencia de la sumatoria de los 2 bonos, es decir lo que deja de
[32]
percibirla [sic] accionante de acceder a la devolución de saldos es de aproximadamente $27.157.352”
(Expediente digital, Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, Escrito de impugnación, fls. 202-
203). A continuación, señala: “Así mismo, el Valor de Retiro Programado a fecha de solicitud
04/02/2021 es de $273,222,574.83 y a fecha de Redención 18/08/2023 es de $289,420,718.88, siendo la
diferencia de $16.198.144”. Ibíd., fl. 203.
[33]
Ibíd., fl. 196.
Cita como fundamento normativo el inciso séptimo del artículo 17 del Decreto 3798 de 2003,
[34]
concordado con el artículo 11 del Decreto 3995 de 2008, recopilados en el Decreto 1833 de 2016, “Por
medio del cual se compilan las normas del Sistema General de Pensiones”. Ibíd., fl. 199.
[35]
Ibíd., fl. 199
[36]
Ibíd., fl. 200
[37]
Ibíd., fl. 201
[38]
Ibíd., fl. 201
[39]
Ibíd., fl. 203
[40]
Ibíd., fl. 201
[41]
Ibíd., fl. 202
[42]
Ibíd., fl. 203
[43]
Ibíd., fl. 203
[44]
Ibíd., fl. 205
Se refiere a la sentencia de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, SL1142-2021
[45]
y la sentencia del Juzgado Único Laboral del Circuito de Arauca proferida el 6 de mayo de 2021 en
proceso de radicado No. 2020-00202-02.
[46]
Expediente digital, Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, Escrito de impugnación, fl. 198
[47]
Ibíd., fl. 204
[48]
Ibíd., fl. 207
[49]
Ibíd., fl. 207
[50]
Ibíd., fl. 207
[51]
Ibíd., fl. 210
[52]
Ibíd., fl. 213
[53]
Ibíd., fl. 195
Expediente digital, Cuaderno “Expediente Completo [Link]”, Fallo de segunda instancia, fls.,
[54]
288-298.
[55]
Ibíd., fl. 292.
[56]
Ibíd., fl. 295.
[57]
Ibíd., fl. 295.
[58]
Ibíd., fl. 297.
[59]
Ibíd., fl. 296.
Auto del 28 de febrero de 2022 proferido por la Sala de Selección de Tutelas Número Dos, puede
[60]
consultarse en: AUTO SALA DE SELECCION 28 DE FEBRERO DE 2022 NOTIFICADO 15 DE
MARZO DE [Link] ([Link])
Expediente digital, “2.4-Respuesta 1 solicitud de información Corte Constitucional caso
[61]
[Link]”, fl. 2
Expediente digital, Comunicación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Radicado 2-2022-
[62]
019896.
[63]
En la comunicación se anexa la siguiente tabla:
Proyección del valor de los bonos pensionales de la accionante a la fecha de contestación de la tutela (26 de
mayo de 2021):
Detalle cálculo saldo pensión mínima a fecha de redención normal
Saldo Rai $129’982,227.98
Valor Bono principal a fecha de proceso $129’598,527.84
Valor segundo Bono a fecha de proceso $39’036,121.18
Retiro programado 0.0174
Valor Retiro programado $289’420,718.88
Proyección del valor de los bonos pensionales de la accionante a la fecha (11 de mayo de 2022):
Detalle cálculo saldo pensión mínima a fecha de redención normal
Saldo Rai $127’204,153.02
Valor Bono principal a fecha de proceso $146’343,184.82
Valor segundo Bono a fecha de proceso $ 44’079,746.83
Valor Retiro programado $334’451,552.39
Expediente digital, Comunicación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Radicado 2-2022-
[64]
019896, fl. 2.
[65]
Ibíd.
[66]
Ibíd.
Expediente digital, Comunicación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Radicado 2-2022-
[67]
019896, fl. 4.
[68]
Expediente digital, “2.1-1. V20D66296 -ASESORIA - ENTREGA [Link]”
Expediente digital,
[69]
“2.1-2. APROBACION HISTORIA LABORAL PARA BONO
[Link]”.
[70]
Expediente digital, “2.1-3. A-00454622 ASESORIA-HISTORIA [Link]”.
Expediente digital, “2.1-4. APROBACION
[71]
HISTORIA LABORAL Y TRAMITE DE
DEVOLUCION DE [Link]”
Expediente
[72]
digital, “2.1-5. DERECHO DE PETICION -SOLICITUD DE
[Link]”
[73]
Expediente digital, “2.1-6. NEGACIÓN A SOLICITUD DE RECONSIDERACIÓ[Link]”, fl. 1.
[74]
Expediente digital, “2.1-8. PROYECCION BONO [Link]”, fl. 1.
Expediente digital, “2.1-7. NEGACION DE PRESTACION DE PENSION DE VEJEZ
[75]
[Link]” y “2.1-9. BONO [Link]”.
[76]
Artículo 10 del Decreto 2591 de 1991.
[77]
Artículos 5 y 13 del Decreto 2591 de 1991.
“Artículo 42. Procedencia. La acción de tutela procederá contra acciones u omisiones de particulares
[78]
en los siguientes casos: […]. 3. Cuando aquel contra quien se hubiere hecho la solicitud esté encargado
de la prestación de servicios públicos”.
[79]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Auto interlocutorio No. T-255,
fl. 40.
[80]
“Por el cual se modifica parcialmente la estructura del Ministerio de Hacienda y Crédito Público”.
“Por el cual se dictan normas para la emisión, cálculo, redención y demás condiciones de los bonos
[81]
pensionales y se reglamentan los Decretos leyes 656, 1299 y 1314 de 1994, y los artículos 115,
siguientes y concordantes de la Ley 100 de 1993”.
[82]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Auto interlocutorio No. T-270,
fl. 109.
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Contestación acción de tutela,
[83]
Industria Licorera de Caldas, fl. 125.
[84]
Sobre las características del perjuicio irremediable pueden consultarse, entre muchas otras, las sentencias
T-101 de 2019, T-002 de 2019, T-405 de 2018, T-294 de 2018, T-207 de 2018.
[85]
Ver sentencias T-524 de 2019; T-617 de 2016, T-074 de 2016, T-789 de 2014, T-604 de 2014, T-586 de
2010 y SU-377 de 2014.
[86]
Entre otras, pueden verse las sentencias T-414 de 2018, T-323 de 2016, T-675 de 2015, T-344 de 2013, T-
807 de 2007 y T-951 de 2005.
[87]
Para soportar lo dicho anexó: registro civil de nacimiento de su hija, certificación del colegio en el que esta
se encuentra matriculada, certificación de la EPS en la que consta que su esposo no es cotizante, extractos de
entidad bancaria en los que se evidencia la deuda respaldada en hipoteca. Expediente digital.
Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Demanda de tutela.
[88]
Expediente digital. Cuaderno “Expediente Completo [Link]”. Demanda de tutela, fl. 5.
[89]
Ver, entre otras, las sentencias T-354 de 2005, T-1014 de 2004, T-1182 de 2003 y T-495 de 2003.
[90]
Sentencias T-191 de 2020 y T- 396 de 2018.
[91]
Ver, entre otras, las sentencias T-328 de 2017, T-569 de 2015, T-528 de 2012, T-032 de 2012 y T-658 de
2008.
[92]
Ver, entre otras, las sentencias T-116 de 2020, T-192 de 2019, T-396 de 2018, T-234 de 2018 y T-631 de
2010.
“Artículo 9. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la
[93]
seguridad social, incluso al seguro social”. Pacto aprobado por la Ley 74 de 1968.
“Artículo XVI. Toda persona tiene derecho a la seguridad social que le proteja contra las
[94]
consecuencias de la desocupación, de la vejez y de la incapacidad que, proveniente de cualquier otra
causa ajena a su voluntad, la imposibilite física o mentalmente para obtener los medios de subsistencia”.
[95]
“Artículo 1. 1. El Código reconoce a la Seguridad Social como un derecho inalienable del ser humano.
|| 2. Este derecho se concibe como garantía para la consecución del bienestar de la población, y como
factor de integración permanente, estabilidad y desarrollo armónico de la sociedad”. Este código fue
aprobado por el Congreso mediante Ley 516 de 1999, “por medio de la cual se aprueba el ‘Código
Iberoamericano de Seguridad Social’, acordado por unanimidad en la ‘Reunión de Ministros - Máximos
Responsables de Seguridad Social de los Países Iberoamericanos’, celebrada en Madrid (España) los
días dieciocho (18) y diecinueve (19) de septiembre de mil novecientos noventa y cinco (1995)”.
[96]
“Los Estados miembros, convencidos de que el hombre sólo puede alcanzar la plena realización de sus
aspiraciones dentro de un orden social justo, acompañado de desarrollo económico y verdadera paz,
convienen en dedicar sus máximos esfuerzos a la aplicación de los siguientes principios y mecanismos: a)
Todos los seres humanos, sin distinción de raza, sexo, nacionalidad, credo o condición social, tienen derecho
al bienestar material y a su desarrollo espiritual, en condiciones de libertad, dignidad, igualdad de
oportunidades y seguridad económica […]”.
“CAPITULO III. Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Artículo 26. Desarrollo Progresivo:
[97]
Los Estados Partes se comprometen a adoptar providencias, tanto a nivel interno como mediante la
cooperación internacional, especialmente económica y técnica para lograr progresivamente la plena
efectividad de los derechos que se derivan de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia
y cultura, contenidas en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, reformada por el
Protocolo de Buenos Aires, en la medida de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios
apropiados”.
[98]
Sentencia T-116 de 2020.
[99]
Sentencia C-422 de 2016.
[100]
Sentencia T-539 de 2009.
Al respecto pueden verse, entre otras, las sentencias C-107 de 2002, T-280 de 2019, T-379 de 2017 y
[101]
T-790A de 2012.
“El Estado, la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia de las personas de la
[102]
tercera edad y promoverán su integración a la vida activa y comunitaria. || El Estado les garantizará los
servicios de la seguridad social integral y el subsidio alimentario en caso de indigencia.
[103]
Sentencia SU-062 de 2010.
[104]
Sentencia T-191 de 2020.
Al respecto pueden verse, entre otras, las sentencias T-845 de 2003, T-676 de 2008 y T-519 de 2014
[105]
y el Auto 205 de 2016.
[106]
Sentencia T-695 de 2014.
[107]
Sentencia T-122 de 2019.
Sentencia C-375 de 2004. En esta sentencia, la Corte señaló que aceptar la hipótesis de que fuera
[108]
obligatorio seguir trabajando de manera forzada hasta tanto se adquiriera el monto de cotización para
acceder a una pensión de vejez “[…] daría al traste con principios y fines constitucionales, tales como la
libertad y la dignidad humana. De igual manera, resulta irrazonable instituir la obligación de seguir
aportando al fondo pensional hasta tanto se alcance las semanas de cotización requeridas, a sujetos que
están desempleados y que, dada su avanzada edad, difícilmente podrán conseguir otra fuente de
ingresos”.
“Referencia: Adiciona el numeral 3 al Capítulo II del Título IV y se modifica el subnumeral 3.3 del
[109]
Capítulo II del Título VI de la Circular Básica Jurídica en relación con nuevas modalidades de pensión”.
La Superintendencia Financiera fue creada mediante el Decreto 4327 de 2005 “[p]or el cual
[110]
se
fusiona la Superintendencia Bancaria de Colombia en la Superintendencia de Valores y se modifica su
estructura” que, en su artículo 1 establece: “Artículo 1. Fusión y denominación. Fusiónase la
Superintendencia Bancaria de Colombia en la Superintendencia de Valores, la cual en adelante se
denominará Superintendencia Financiera de Colombia”.
[111]
Este deber de debida diligencia consiste en “[…] brindar a los consumidores financieros una «atención
debida y respetuosa en desarrollo de las relaciones que establezcan con aquellas, y en general, en el
desenvolvimiento normal de sus operaciones […] de forma que se propenda por la satisfacción de las
necesidades con el consumidor financiero, de acuerdo con la oferta, compromiso y obligaciones acordadas»”
(Sentencia T-027 de 2022).
[112]
Al respecto, las sentencias SU-1554 de 2000, T-316 de 2015, T-222 de 2014 y T-832 de 2010.
[113]
“Y en cuanto al asegurador atañe, también conlleva las obligaciones de proporcionar al tomador
información suficiente, oportuna, verificable, clara, exacta y verdadera, en especial sobre los amparos básicos
y exclusiones, permitiendo que este entienda a cabalidad las condiciones contractuales; y, acaecido el
siniestro y satisfechas las condiciones que el beneficiario debe colmar para reclamarle la indemnización,
pagarla completa y oportunamente”. Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación civil, Expediente: 11001-
31-03-040-2014-00072-01, 30 de septiembre de 2021.
[114]
Sentencia T-191 de 2020. Al respecto, ver también la sentencia C-401 de 2016.
[115]
Sentencia T-774 de 2015.
[116]
Sentencia T-774 de 2015.
[117]
“Por la cual se dictan normas en materia financiera, de seguros, del mercado de valores y otras
disposiciones”
[118]
Sentencia T-027 de 2022. En esta providencia, a pesar de que la Corte Constitucional declaró la carencia
actual de objeto por hecho superado y por hecho sobreviniente, con fundamento en lo dispuesto por el art. 24
del Decreto 2591 de 1991, previno a “Bancolombia S.A. y a Seguros de Vida Suramericana S.A. para que, en
lo sucesivo, en estricto acatamiento de lo previsto en el artículo 3 de la Ley 1328 de 2009, (i) brinden a los
consumidores financieros información cierta, suficiente, clara y oportuna, sobre sus obligaciones
contractuales, y (ii) les ofrezcan alternativas orientadas a proteger sus derechos y satisfacer sus necesidades,
en especial cuando se trata de sujetos de especial protección constitucional”. Según precisó la Corte, las
citadas entidades “incumplieron sus deberes de debida diligencia e información en la ejecución del contrato
de seguro de vida grupo deudores que amparaba el crédito hipotecario que la accionante adquirió con esa
entidad bancaria en noviembre 2009 y, de esa manera, amenazaron sus derechos fundamentales a la vivienda,
la vida digna y el mínimo vital de un sujeto de especial protección constitucional”. Ahora bien, en relación
con el deber de debida diligencia de estas entidades, igualmente exigible de los fondos de pensiones, “estas
entidades les deben brindar a los consumidores financieros una ‘atención debida y respetuosa en desarrollo de
las relaciones que establezcan con aquellas, y en general, en el desenvolvimiento normal de sus operaciones
[…] de forma que se propenda por la satisfacción de las necesidades del consumidor financiero, de acuerdo
con la oferta, compromiso y obligaciones acordadas’. Esto implica que, en todo momento, durante el
desarrollo de la relación contractual, las entidades financieras y aseguradoras asesoren a sus clientes de forma
idónea, suficiente y oportuna, con el fin de que estos puedan tomar las decisiones que mejor se ajusten a sus
intereses y necesidades”.
[119]
Sentencia C-422 de 2016.
[120]
Ver entre otras, las Sentencias T-608 de 2019, T-148 de 2019, T-839 de 2014 y T-294 de 2013.
[121]
Ver entre otras, las Sentencias T-100 de 2015 y T-511 de 2014.
“Artículo 2°. Se modifican los literales a), e), i), del artículo 13 de la Ley 100 de 1993 y se adiciona
[122]
dicho artículo con los literales l), m), n), o) y p), todos los cuales quedarán así: Artículo 13.
Características del Sistema General de Pensiones. […] p) Los afiliados que al cumplir la edad de pensión
no reúnan los demás requisitos para tal efecto, tendrán derecho a una devolución de saldos o
indemnización sustitutiva de acuerdo con el régimen al cual estén afiliados y de conformidad con lo
previsto en la presente ley”.
[123]
Ver, entre otras, la Sentencia T-307 de 2021.
“Artículo 64. Requisitos para obtener la pensión de vejez. Los afiliados al Régimen de Ahorro
[124]
Individual con Solidaridad, tendrán derecho a una pensión de vejez, a la edad que escojan, siempre y
cuando el capital acumulado en su cuenta de ahorro individual les permita obtener una pensión mensual,
superior al 110 % del salario mínimo legal mensual vigente a la fecha de expedición de esta Ley,
reajustado anualmente según la variación porcentual del Índice de Precios al Consumidor certificado por
el DANE. Para el cálculo de dicho monto se tendrá en cuenta el valor del bono pensional, cuando a éste
hubiere lugar”.
Libertad de configuración que reconoció la Corte Constitucional como competencia del Legislador
[125]
para diseñar el sistema de seguridad social integral. En esa oportunidad se demandó, entre otros, el art.
66 de la Ley 100 de 1993 y este tribual señaló: “Atendiendo los anteriores parámetros, el legislador en
ejercicio de su libertad de configuración señaló los requisitos que deben ser cumplidos para tener
derecho a las distintas prestaciones dentro de cada uno de los subsistemas del régimen de seguridad
social en pensiones, tomando en consideración dos variables fundamentales: la edad y el tiempo de
servicio”. Sentencia C-086 de 2002.
Sobre esto, dijo la Corte Constitucional: “Sin embargo, la finalidad última de estas acreencias
[126]
[prestaciones subsidiarias] no es sólo recibir una compensación. Ante todo es proporcionar una
contribución que facilite enfrentar con la mayor autonomía y bienestar posibles la contingencia de la
vejez. Esta es, en buena medida la que le permite satisfacer con suficiencia sus necesidades básicas
(alimentarse, asearse, vestirse, contar con una vivienda apropiada). Sin ella, y aparte sin ingresos
periódicos de orden pensional o de otro tipo, un ser humano se ve en la necesidad de vivir de la caridad o
en la indigencia, con los sacrificios que esto implica para su dignidad. Por ello, se ha indicado que se
trata de una garantía subsidiaria del mínimo vital” (Sentencia T-839 de 2014).
[127]
Sentencias T-640 de 2013 y T-708 de 2009.
[128]
Sentencia C-086 de 2002.
[129]
Sentencia T-122 de 2019.
“Por el cual se dictan las normas para la emisión, redención y demás condiciones de los bonos
[130]
pensionales”.
Por el cual se reglamenta parcialmente el artículo 17 de la Ley 549 de 1999, se dictan medidas en
[131] “
relación con la emisión de bonos pensionales, se establecen mecanismos para la compensación de
obligaciones entre entidades públicas por concepto de obligaciones pensionales”.
[132]
De acuerdo con el art. 15 del Decreto 1748 de 1995 (incorporado en el artículo [Link].1.1 del Decreto
1833 de 2016, “por medio del cual se compilan las normas del Sistema General de Pensiones”) la fecha de
redención normal de los bonos tipo A se determina según sea la más tardía, en el caso concreto, de las
siguientes: “a) La fecha en que el beneficiario del bono cumple 62 años de edad si es hombre, o 60 si es
mujer. b) 500 semanas después de FC [“fecha de corte”], si a la fecha de entrada en vigencia del Sistema
General de Pensiones el beneficiario del bono tenía 55 o más años de edad si es hombre, o 50 o más si es
mujer. c) La fecha en que completaría 1.000 semanas de vinculación laboral válida, suponiendo que trabajara
ininterrumpidamente a partir de FC [“fecha de corte”]” (art. 20 al que remite el art. 15 del decreto en
comento). Cuando la fecha aplicable sea la del literal a, ocurre que en el caso de los hombres la edad
establecida en el art. 66 de la Ley 100 para la devolución de saldos coincide con la establecida en el Decreto
1748 para la redención normal del bono pensional: 62 años. En el caso de las mujeres no hay tal coincidencia
y la edad requerida para la devolución de saldos es de 57 años y la edad para la redención normal del bono es
de 60 años.
[133]
Sentencia T-122 de 2019.
[134]
En la sentencia T-832A de 2013, se señaló: “El principio de favorabilidad se aplica en aquellos casos en
que surge duda en el operador jurídico sobre cuál es la disposición jurídica aplicable al momento de resolver
un asunto sometido a su conocimiento, al encontrar que dos o más textos legislativos vigentes al momento de
causarse el derecho, gobiernan la solución del caso concreto. En estos eventos los cánones protectores de los
derechos del trabajador y la seguridad social ordenan la elección de la disposición jurídica que mayor
provecho otorgue al trabajador, o al afiliado o beneficiario del sistema de seguridad social”. Sobre el principio
de favorabilidad aplicado en materia pensional pueden consultarse, entre otras, las sentencias T-370 de 2018,
T-026 de 2017, T-435 de 2014 y T-832A de 2013.
[135]
Sentencia T-545 de 2004: “La seriedad y la objetividad de la duda dependen a su vez de la razonabilidad
de las interpretaciones. En efecto, la fundamentación y solidez jurídica de las interpretaciones, es la que
determina que la duda que se cierne sobre el operador jurídico, sea como tal una duda seria y objetiva”.
[136]
En la Sentencia T-122 de 2019 se precisa: “Esta Corte ha explicado que la duda que da lugar a la
aplicación del principio de favorabilidad debe estar cualificada por su ‘seriedad’ y ‘objetividad’, que ha
derivado de la satisfacción de, entre otras, 3 exigencias en la interpretación de la disposición que da lugar a
aquella: i) la interpretación no debe contradecir las reglas básicas del sistema jurídico al que pertenece; ii) la
interpretación debe estar fundamentada en criterios judiciales o administrativos reiterados[136]; y iii) la
argumentación debe ser suficiente”.
[137]
“Por el cual se modifican los artículos [Link].2.1, [Link].2.4 y [Link].2.5 del Decreto 1069 de 2015,
Único Reglamentario del sector Justicia y del Derecho, referente a las reglas de reparto de la acción de
tutela”.
[138]
“Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Justicia y del Derecho”
[139]
Al respecto, en la Sentencia C-154 de 2016 se indica: “El artículo 86 de la Carta Política consagró la
acción de tutela como un mecanismo de protección inmediata de los derechos constitucionales fundamentales
de la personas [sic] y asignó a «todos los jueces» competencia para conocer dicha solicitud de amparo. En
armonía con tal previsión, esta Corporación en múltiples y reiteradas oportunidades ha destacado la
competencia general asignada a los jueces y ha indicado que factores formales, como criterios de reparto,
aunque valiosos, no pueden frustrar la efectiva protección de los derechos superiores”.
[140]
Norma declarada exequible condicionalmente mediante la Sentencia C-940 de 2010.
[141]
Así lo ha señalado esta Corte: “De esta forma, aún bajo la existencia de estas reglas de reparto, que en lo
posible deben ser respetadas, cuando quiera que se produzca un yerro en el mismo, esto no significa que el
juez que recibe el proceso para su conocimiento sea o pueda declararse incompetente, pues debe conocer
de la causa, a prevención, si ejerce jurisdicción en el lugar donde ocurriere la violación o la amenaza de los
derechos fundamentales. Y es que el Constituyente enfatizó, en el artículo 86 del Estatuto Superior, que por la
trascendencia de la acción de tutela como mecanismo de salvaguarda de los derechos fundamentales – cuya
garantía es la teleología del Estado Social de Derecho – ‘(…) [e]n ningún caso podrá transcurrir más de diez
días entre la solicitud de tutela y su resolución (…)’. Por ende, por ningún motivo, un problema de reparto
puede llegar –en la práctica– a la consecuencia de demorar un procedimiento preferente y sumario, como es la
acción de tutela, más de diez días”, énfasis añadido. Auto 153 de 2009. Esta postura ha sido ratificada entre
otras, en los siguientes autos 296 de 2021, 240 de 2012, 254 de 2008 y 256 de 2008.