Ecosistema aéreo: características, tipos y
animales
El ecosistema aéreo está formado por todos los
factores bióticos (seres vivos) y abióticos (elementos
inertes) que interactúan en la troposfera. En estricto
sentido se trata de un ecosistema de transición, ya que
ningún organismo vivo cumple su ciclo de vida completo en
el aire.
La característica abiótica principal del ecosistema
aéreo es que el sustrato en el que se desenvuelve es
el aire. Este es una mezcla de gases y por lo tanto un
sustrato de menor ecosistema que el terrestre o el
acuático.
Por otra parte la atmosfera es el espacio donde
se desarrollan los procesos climáticos, en
especial las precipitaciones, los vientos y
tormentas.
Aunque en el medio aéreo dominan por
excelencia las aves, también existen insectos y
mamíferos voladores. En otros grupos animales,
como los peces y reptiles, existen especies
capaces de hacer vuelos de planeo.
Características generales
Los ecosistemas aéreos se forman sobre todo en
la parte baja de la troposfera, la cual es la capa
inferior de la atmósfera. Esta capa alcanza un
espesor de 16 Km en el ecuador y 7 Km en los
polos, debido al abultamiento por la rotación
terrestre.
Estos ecosistemas a diferencia de los terrestres y
acuáticos, no poseen un componente biótico
permanente. Por tanto, ningún organismo vivo
cumple la totalidad de su ciclo de vida en este
ecosistema y no hay productores primarios, por lo
que no es autosuficiente.
Los ecosistemas aéreos tienen tres
características generales: el sustrato es el aire,
en este se desarrollan los fenómenos climáticos y
el componente vivo es transicional.
– Componentes abióticos
Entre los componentes abióticos del ecosistema
aéreo está el aire, con los gases que lo componen
y el vapor de agua que se incorpora.
Adicionalmente existe una gran cantidad de
partículas de polvo en suspensión.
El aire
Es el componente de la troposfera (capa inferior
de la atmósfera), directamente en contacto con la
superficie terrestre. El aire está compuesto
fundamentalmente de nitrógeno en un 78,08% y
oxígeno en cerca del 21%, más CO2 (0,035%) y
gases inertes (argón, neón).
Densidad
La densidad del aire disminuye con la altura y la
temperatura, lo cual asigna una característica
diferencial importante entre ecosistemas aéreos.
Así, en las zonas de alta montaña el aire será
menos denso en comparación con áreas al nivel
del mar.
Igualmente, las masas de aire sobre zonas
desérticas disminuyen su densidad durante el día
(altas temperaturas) y la aumentan en la noche
(baja temperatura).
Temperatura
La troposfera se calienta de abajo hacia arriba,
porque el aire en general es invisible a la
radiación ultravioleta proveniente del sol Esta
radiación incide en la superficie terrestre y la
calienta, haciendo que emita radiación infrarroja
o calor.
Parte de la radiación escapa al espacio exterior,
otra es retenida por el efecto invernadero de
algunos gases de la atmósfera (CO2, vapor de
agua).
La temperatura del aire es menos estable que la
de la tierra y la del agua, variando con las
corrientes de viento y con la altura. A medida que
se asciende en la troposfera la temperatura
disminuye a razón de 6,5 ºC/Km. En la parte
superior de la troposfera (la tropopausa), la
temperatura disminuye a -55 ºC.
Humedad
Como parte del ciclo del agua en su fase de
evapotranspiración, el agua en estado gaseoso o
vapor de agua, se incorpora a la atmósfera. La
cantidad de vapor de agua presente en el aire
(humedad relativa) es una característica
importante de los distintos ecosistemas aéreos.
El aire de las áreas desérticas presenta una
humedad relativa de alrededor de 20% al
mediodía y 80% por la noche. Mientras que en el
aire en la selva tropical lluviosa se detecta una
humedad del 58-65% al mediodía y de 92-86% en
la madrugada.
Los vientos
Las diferencias de temperatura producto de los
movimientos de la Tierra en relación al Sol, generan
diferencias de presión atmosférica entre regiones.
Esto provoca que las masas de aire se desplacen de
las zonas de alta presión a las de baja presión
generando los vientos.
Las lluvias y las tormentas
La troposfera es el ámbito de los fenómenos
climatológicos, entre ellos la acumulación de
nubes de vapor de agua. El agua evaporada
asciende con las masas de aire caliente y al irse
enfriando se condensa en torno a partículas en
suspensión formando nubes. Al llegar la carga de
agua condensada a un punto crítico, se produce
la lluvia.
Tormentas, huracanes, tornados
Otra perturbación que afecta al ecosistema aéreo
son las tormentas, que en algunos casos llegan a
ser huracanes con fuertes vientos y lluvias
torrenciales. Las tormentas son fenómenos
meteorológicos que suceden cuando se enfrentan
dos masas de aire con temperaturas diferentes.
En otros casos se forman tornados, que son
columnas de aire girando a altísima velocidad
cuyo vértice entra en contacto con la tierra.
Partículas de polvo
Otro componente abiótico del ecosistema aéreo
es el polvo (pequeñas partículas materiales en
suspensión). Los vientos y la evaporación,
arrastran partículas de la superficie de la tierra y
de los cuerpos de agua hacia la troposfera.
Por ejemplo, anualmente una nube de polvo de los
desiertos africanos se mueve anualmente hasta
América. Se trata de cientos de millones de
toneladas de polvo que cruzan el océano
Atlántico y se depositan en distintos lugares de
América.
La concentración de polvo del Sahara en algunos
lugares de América puede llegar a ser de 30 a
50 microgramos por metro cúbico.
– Componentes bióticos
Tal como se señaló, no hay ningún ser vivo que
cumpla la totalidad de su ciclo biológico en el
ecosistema aéreo. Sin embargo, se ha detectado la
presencia de gran diversidad de microorganismos
terrestres y marinos en la troposfera.
Bacterias, hongos y virus
En muestras de aire tomadas por aviones de la
NASA se han detectado bacterias, esporas de
hongos y virus en suspensión. En este sentido, se
están realizando estudios para determinar si
algunas especies de bacterias son capaces de
realizar funciones metabólicas en ese ambiente.
Las bacterias son arrastradas de la superficie marina
o transportadas junto al polvo terrestre por los
vientos y las masas de aire caliente ascendente.
Estas bacterias viven en las partículas de polvo y en
las gotas de agua en suspensión.
Polen y esporas
Otros componentes vivos que transitan por el
ecosistema aéreo son los granos de polen y las
esporas. Las espermatófitas (plantas con
semillas) realizan su propagación sexual
mediante la fusión del grano de polen y el óvulo.
Para que esto ocurra el grano de polen (gameta
masculina) debe desplazarse hasta el óvulo
(gameta femenina). Este proceso ocurre bien sea
por el viento, por animales o por el agua.
En los casos de polinización por viento
(anemófila) o por animales voladores (zooidiofila),
el polen pasa a formar parte transitoria del
ecosistema aéreo. Igualmente ocurre con las
esporas que conforman la estructura de
propagación de los helechos y otras plantas sin
semillas.
Animales
Animales
Existe una gran cantidad de animales que se han
adaptado para incursionar en el ecosistema aéreo.
Entre estos están las aves voladoras, los insectos
voladores, mamíferos voladores, reptiles voladores e
incluso peces voladores.
Tipos de ecosistemas aéreos
Son escasos los abordajes del medio aéreo como
ecosistema y en ese sentido no existen
clasificaciones que diferencien tipos de
ecosistemas aéreos. Sin embargo, en el contexto
de la troposfera existen diferencias entre
regiones, tanto en sentido latitudinal y
longitudinal, como vertical.
Zonificación latitudinal
El ecosistema aéreo varía en altitud, presión y
temperatura entre el ecuador y los polos. De igual
forma varía dependiendo de si la columna de aire
está sobre la tierra o sobre el mar.
Por tanto, los seres vivos que transitan por el
ecosistema aéreo varían, dependiendo de la
región donde se encuentre la columna de aire.
Zonación vertical
Al ascender en la troposfera también varían las
condiciones abióticas del ecosistema aéreo; la
temperatura disminuye al igual que la densidad
del aire. En los primeros 5.000 msnm el
ecosistema aéreo cuenta con la incursión de las
aves y algunos insectos.
Por su parte, el resto de animales solo interactúa
en este ecosistema a la altura de doseles
arbóreos. Además, en el ecosistema aéreo por
encima de los 5.000 msnm se encuentran
bacterias y esporas de hongos.
A su vez se manifiesta una zonificación territorial,
encontrándose que sobre la tierra predominan
especies de bacterias terrestres y sobre el mar
bacterias marinas.
Animales del ecosistema aéreo
Son diversos los grupos animales capaces de
volar o al menos planear a fin de incursionar por
el aire. Aunque algunos pueden llegar a
permanecer hasta meses volando, todos tienen en
algún momento que abandonar este ecosistema
para alimentarse, descansar o reproducirse.
– Aves
Existen cerca de 18.000 especies de aves en el
mundo, de las cuales la mayoría es capaz de
volar. Las aves no solo se trasladan por el aire,
muchas cazan a sus presas en vuelo e incluso
cumplen parte de su ciclo reproductivo.
Vencejo real (Tachymarptis melba)
Esta especie es capaz de mantenerse en vuelo
por meses y según un estudio realizado puede
mantenerse en el aire hasta 200 días continuos.
Los estudios prosiguen para determinar cómo logra
esta ave mantenerse tanto tiempo en el aire y
especialmente si es capaz de dormir en vuelo. El
vencejo real no requiere detenerse para comer, ya
que se alimenta de insectos que captura en pleno
vuelo.
Albatros (Diomedeidae)
Son una familia de aves marinas muy eficientes
en el vuelo en planeo, que se extiende
ampliamente por el mundo. Entre sus especies
está el albatros viajero o errante que alcanza una
media de 3 m de envergadura de alas.
Los albatros cabeza gris vuelan 950 Km diarios
desde el sur de Georgia dándole la vuelta a
la antartida. Estas aves tardan 46 días en
completar su viaje.
– Insectos
Los insectos son el grupo animal más numeroso
que existe, tanto en especies como en tamaño de
poblaciones. Muchas especies de insectos son
voladoras, entre ellas las abejas, avispas,
moscas, zancudos, escarabajos, langostas y
otras.
La abeja (Anthophila)
Las abejas son insectos muy apreciados debido a
su producción de miel y a su papel en la
polinización de las plantas. La especie más
común en la industria apícola (producción de
miel) es Apis mellifera.
Son insectos sociales y las obreras realizan
constantes viajes a largas distancias buscando
polen y néctar. Las especies de abejas tienen
distintos rangos de vuelo, es decir la distancia
máxima desde la cual logran regresar a su nido.
En Melipona sp. la máxima distancia registrada
es de 2,1 km mientras que para Bombus
terrestris son 9,8 km y en Apis mellifera son
13,5 km. Sin embargo la máxima registrada es 23
Km, alcanzada por la especie Euplusia
surinamensis.
La langosta (Acrididae)
Esta familia de insectos incluye cerca de 7.000
especies migratorias que llegan a formar enormes
poblaciones y transformarse en plagas. Recorren
muchos kilómetros en grandes enjambres devorando
los cultivos y otras plantas que encuentran a su
paso.
Mamíferos
Entre los mamíferos que incursionan en el
ecosistema aéreo destacan los murciélagos
(Chiroptera). Estos son los únicos mamíferos que
realizan un vuelo activo (con el impulso de sus alas).
Hay otros mamíferos de vuelo pasivo o
planeadores como la ardilla voladora siberiana
(Pteromys volans) o la ardilla centroamericana
(Glaucomys volans).
Entre los roedores también hay planeadores como
los del género Idiurus y en otros grupos como
los dermópteros o colugos
– Reptiles
Algunas especies asiáticas que han desarrollado la
capacidad de transitar fugazmente por el ecosistema
aéreo. Esto lo logran saltando desde los árboles y
aplanando su cuerpo hasta el doble de su ancho
normal y logran planear incluso mejor que las ardillas
voladoras.
– Peces
Existe un grupo de peces denominados voladores
capaces de incursionar temporalmente en el
ecosistema aéreo para escapar de sus
depredadores. Se trata de 70 especies que
poseen aletas caudales adecuadas para
impulsarlos fuera del agua.
A partir de ese impulso estos peces pueden
planear una distancia de alrededor de 50 m,
alcanzando velocidades de hasta 60 Km/h. Esta
capacidad de planear es gracias a sus aletas
pectorales inusualmente grandes.