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Tipos de drogas y sus efectos

Este documento presenta un resumen de la historia de las drogas. Explica que las drogas como el cannabis y la cocaína se han usado ampliamente en la medicina a lo largo de la historia. Freud descubrió los efectos de la cocaína para combatir la depresión y aumentar el rendimiento, aunque luego se retractó al comprobar sus efectos negativos. Actualmente, las drogas siguen teniendo usos médicos controlados, pero también han generado problemas de adicción y criminalidad. El documento analiza los diferentes tipos de drogas

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Tipos de drogas y sus efectos

Este documento presenta un resumen de la historia de las drogas. Explica que las drogas como el cannabis y la cocaína se han usado ampliamente en la medicina a lo largo de la historia. Freud descubrió los efectos de la cocaína para combatir la depresión y aumentar el rendimiento, aunque luego se retractó al comprobar sus efectos negativos. Actualmente, las drogas siguen teniendo usos médicos controlados, pero también han generado problemas de adicción y criminalidad. El documento analiza los diferentes tipos de drogas

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COLEGIO BAUTISTA MISIÓN DE FE

- -

SEGUNDO Y TERCER AÑO BACHILLERATO.

Trabajo de Investigación

TEMA:

Las drogas.

INTEGRANTES

Calles Guzmán; Natalia Elizabeth


Flores Flores; Ángel Daniel.
Rodríguez Ribera; Brandon Daniel
Serrano Martínez; Emanuel Enrique.

ORIENTADORA:

Graciela Margarita Hernández Serrano

2023.

1
Tabla de contenido
JURADO........................................................................................................................................3
Introducción...................................................................................................................................4
Objetivo..........................................................................................................................................5
¿Qué son las drogas?...................................................................................................................1
Historia de las drogas....................................................................................................................2
Tipos de droga y sus efectos.........................................................................................................6
Drogas legales.............................................................................................................................28
Drogas en el deporte...................................................................................................................32
¿Qué es el dopaje?.....................................................................................................................33
Consecuencias del consumo de drogas......................................................................................34
Cómo afectan las drogas en el cerebro.......................................................................................38
Función del cerebro y las alteraciones de este como consecuencia de las drogas....................40
El consumo de drogas en los adolescentes................................................................................45
Los tipos de drogas mas consumidas en el mundo....................................................................48
CONCLUSIONES........................................................................................................................51
BIBLIOGRAFIA............................................................................................................................52

2
JURADO

3
Introducción
Las drogas, en todas sus formas y manifestaciones, han sido una presencia constante
a lo largo de la historia de la humanidad. Su influencia se extiende por todas las
culturas y períodos de tiempo, y su papel en la sociedad es complejo y multifacético.
Desde las drogas utilizadas en rituales religiosos y ceremonias ancestrales hasta las
sustancias químicas recreativas y medicamentosas que se consumen en la actualidad,
las drogas han desempeñado un papel destacado en la experiencia humana. Sin
embargo, con esta influencia han surgido una serie de problemas y desafíos que
afectan profundamente a individuos y comunidades en todo el mundo. En esta
introducción, exploraremos la diversidad de las drogas, su historia, sus usos y, lo que
es más importante, los problemas que han surgido en torno a ellas.

El problema de las drogas y sus consecuencias es un tema complejo y multifacético


que afecta a individuos, comunidades y sociedades en todo el mundo. El abuso de
drogas tiene un impacto negativo en la salud física y mental de las personas, así como
en su bienestar social y económico. Abordar este problema requiere un enfoque
integral que incluya la prevención, el tratamiento y la reforma de políticas. La lucha
contra el abuso de drogas es un desafío continuo que requiere el compromiso de
gobiernos, profesionales de la salud y la sociedad en su conjunto para buscar
soluciones efectivas y mejorar la calidad de vida de quienes se ven afectados por este
problema. Las drogas han sido un componente constante en la historia de la
humanidad, desde su uso en rituales religiosos hasta su papel en la medicina moderna
y la recreación. Sin embargo, también han planteado una serie de desafíos y
problemas complejos, desde la adicción y la criminalidad hasta los riesgos para la salud
y la comunidad. Para abordar estos problemas de manera efectiva, es fundamental
comprender la diversidad de las drogas y su impacto en las personas y la sociedad. La
regulación, la educación y la atención médica adecuada son algunas de las
herramientas que se utilizan para enfrentar este desafío en constante evolución.

4
Objetivo.

Objetivo General:
 Conocer las consecuencias físicas, psíquicas y sociales derivadas del consumo de las
distintas drogas. Desarrollando capacidades y habilidades que les posibilite tomar
decisiones responsables y coherentes con el valor salud.

Objetivo Especifico:
 Adquirir conocimientos y pautas de actuación para la reducción de riesgos.
 Adentificar los riesgos físicos y psíquicos derivados del consumo de las drogas de
síntesis.
 Analizar la presión grupal como factor favorecedor del inicio en el consumo de drogas,

5
¿Qué son las drogas?

Según la Organización mundial de la salud (OMS), droga es toda sustancia que


introducida en un organismo vivo por cualquier vía (inhalación, ingestión, intramuscular,
endovenosa) es capaz de actuar sobre el sistema nervioso central provocando una
alteración física y/o psicológica, la experimentación de nuevas sensaciones o la
modificación de un estado psíquico, es decir, capaz de cambiar el comportamiento de
la persona, y que posee la capacidad de generar dependencia y tolerancia en sus
consumidores. Además, su consumo puede causar:

Dependencia psicológica. Se produce cuando la persona tiene necesidad de


consumir la droga para experimentar un estado de placer o para evitar un cierto
malestar afectivo.

Dependencia física. Cuando el organismo se ha habituado a la presencia de la droga


y necesita esta sustancia para funcionar con normalidad.

Tolerancia. Cuando es necesario aumentar la dosis de una droga de consumo habitual


para conseguir los mismos efectos que se obtenían con dosis más pequeñas. El
consumidor habitual de cualquier tipo de droga puede experimentar alguno de estos
tres efectos o todos al mismo tiempo.

El concepto de droga hace referencia a que la modificación puede ser perjudicial o


beneficiosa y que depende del tiempo de administración y de la dosis y de las
características de la persona que la consume.

1
Historia de las drogas
Ampliamente utilizado desde la Antigüedad en numerosas culturas, el cannabis fue
introducido en la medicina occidental por el médico irlandés William Broome
O’Shaughnessey, profesor del Colegio Médico de Calcuta, quien publicó en 1839 sus
propiedades anticonvulsivantes. Tras volver a Londres, en 1842 entró en contacto con
el farmacéutico Peter Squire, consiguiendo producir el primer extracto comercial de
cannabis; “Squire’s Extract”.Posteriormente, Sir John Russell Reynolds, médico
personal de la Reina Victoria de Inglaterra, publicó en 1890, en The Lancet, un artículo
donde resumía sus treinta años de experiencia clínica con el hachís en el tratamiento
del insomnio, neuralgias, jaquecas, epilepsia o dismenorrea, entre otros trastornos.A
finales del siglo XIX, el cannabis o hachís, en diferentes presentaciones, era
ampliamente utilizado en la práctica médica y se encontraba presente en todas las
farmacopeas occidentales. Sin embargo, su uso terapéutico declinó tras su eliminación
de la Farmacopea Británica en 1932.

Freud, la coca y la depresión


La cocaína, un alcaloide de la planta de la coca (Erythroxylon coca) aislado en 1859
por el químico alemán Albert Niemann, fue comercializada como medicamento en
Estados Unidos en 1882, fundamentalmente para el dolor odontológico en los niños y
para el tratamiento de la gota. Pero el verdadero descubridor de sus propiedades
farmacológicas fue el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, quien en su juventud
estaba más inclinado hacia la investigación que hacia el ejercicio práctico de la
medicina, disciplina por la que parece que sentía verdadera aversión.

En 1884 llegó a sus manos un artículo de un médico militar alemán que llevaba por
título “Importancia y efectos psicológicos de la cocaína” y, aunque nunca había oído
hablar de esta sustancia, intuyó la posibilidad de que podría servir para el tratamiento
de ciertas enfermedades mentales.

2
A partir de ese momento, Freud inició sus estudios sobre la cocaína. Inicialmente, la
probó él mismo y comprobó una mejoría en su estado depresivo, además de una
mayor seguridad y capacidad de trabajo. En el transcurso de sus ensayos, Freud
comprobó que la lengua y los labios quedaban insensibilizados después de haber
consumido cocaína, así como que calmaba los dolores de la mucosa bucal y los
debidos a gingivitis.

En 1884, escribió su famoso trabajo Über Coca (“Sobre la coca”), en el que afirmaba
que esta sustancia era un medicamento muy eficaz para combatir la depresión, eliminar
molestias gástricas de tipo nervioso e incrementar la capacidad de rendimiento físico e
intelectual. Afirmaba también que no producía hábito, ni efectos secundarios, ni vicio.

Tras cinco artículos de auténtico proselitismo sobre la cocaína, Freud abandonó su


defensa y finalmente se negó a que éstos figurasen en sus obras completas, tras
comprobar sus efectos indeseables, incluida la muerte de su amigo y colega Ernst
Fleischl. No obstante, recomendó la cocaína al oftalmólogo Carl Köller, quien confirmó
su gran eficacia, diluida en forma de colirio, como anestésico en intervenciones
quirúrgicas oculares como las cataratas. Con este descubrimiento, la medicina dio un
paso de gigante y nació la anestesia local.

Sin embargo, el mayor éxito “terapéutico” de la cocaína surgió con su inclusión en


multitud de “elixires milagrosos” que se vendían, en la época del cambio de siglo, por
sus propiedades energizantes y vigorizantes. El más famoso de todos fue el
desarrollado por el químico y farmacéutico corso Angelo Mariani, que elaboró un vino
con extractos de hojas de coca patentado como “Vino Mariani”.

Mariani fundó, en 1863, la primera gran industria basada en la coca, e incluso recibió
una condecoración por el Papa León XIII por sus méritos en pro de la Humanidad. En
Estados Unidos, John Styth Pemberton formuló en 1885 un sucedáneo exento de
alcohol de este vino, al que llamó “French Wine Coca”.

3
La heroína, más segura que la morfina
Por su parte, la heroína nació en un intento de mejorar el perfil de seguridad de la
morfina, un alcaloide del opio, aunque inicialmente no se desarrolló como un agente
analgésico.

La diacetilmorfina, nombre técnico de esta droga, fue sintetizada en 1874 por el


químico Alder Wright, en el St. Mary’s Hospital Medical School de Londres, al tratar la
morfina con ácidos orgánicos, pero, a pesar de comprobar su capacidad para disminuir
la presión arterial y la frecuencia respiratoria, este agente no despertó el suficiente
interés clínico ni cuando en los siguientes años se demostró que en pacientes
tuberculosos calmaba la tos y facilitaba el sueño.

En 1895 logró su producción industrial, siendo comercializada en 1898 únicamente


para calmar la tos. Dreser describió este fármaco como una “droga heroica”, por lo que
el nombre comercial aportado por Bayer fue “Heroína”. Este fármaco adquirió un rápido
éxito comercial, siendo utilizado ampliamente en todo el mundo, especialmente como
antitusígeno.

La aparición de las anfetaminas para la congestión nasal


A finales de la década de 1920, la monopolización del comercio de la Ephedra vulgaris,
planta a partir de la cual se obtenía la efedrina, determinó que este principio activo
escaseara y se elevase de precio, lo que motivó el desarrollo de nuevas alternativas
terapéuticas para el tratamiento del asma y la congestión de vías respiratorias. Así, se
investigó la anfetamina, una sustancia sintetizada en 1887 por el químico japonés
Nagayoshi Nagai, y los laboratorios Smith Kline and French la comercializaron para uso
inhalatorio como descongestionante nasal.
El periodo de máximo esplendor en el uso médico de las anfetaminas fue la década de
1960. En Gran Bretaña, por ejemplo, el 2,5% de todas las prescripciones oficiales del
año 1959 eran preparados que contenían anfetaminas, siendo recomendadas, además
de como anorexígenos en la obesidad, para el tratamiento de la epilepsia,

4
esquizofrenia, depresión, colon irritable, esclerosis múltiple, traumatismos cerebrales y
disfunciones sexuales.
El éxtasis y la armada norteamericana
El prototipo de “droga de diseño”, la metilendioximetaanfetamina, conocida
popularmente como “éxtasis”, fue sintetizada en 1914 en los laboratorios alemanes
Merck también como agente anorexígeno, aunque no llegó a ser comercializada. Sin
embargo, fue utilizada con fines de investigación por la Armada norteamericana
durante las décadas de 1950 y 1960, y como agente facilitador de la comunicación
(agente entactógeno) entre el psicoterapeuta y el paciente durante la década de 1970.

Otras drogas de abuso de introducción más reciente en el arsenal recreativo vienen del
mundo de los anestésicos, como la fenciclidina, denominada en el mercado ilegal
“polvo de ángel”; la ketamina, otro anestésico general disociativo usado especialmente
en niños y ancianos, además de en cirugía veterinaria, que pasó al uso recreacional
(“ketas”, “special K”) al descubrirse casualmente, en la década de 1990, sus efectos
psicodélicos tras la recuperación de la anestesia; o el gammahidroxibutirato (GHB),
conocido vulgarmente como “éxtasis líquido”, otro anestésico empleado también en el
tratamiento del edema cerebral y del alcoholismo y como ingrediente de complementos
alimenticios de uso en gimnasios.

Los fenómenos adictivos asociados al consumo de heroína y cocaína ya eran


conocidos en las primeras décadas del siglo XX. La Pure Food and Drug Act, de 1906,
puso las primeras restricciones a la manufacturación de ambas sustancias. En 1914 la
cocaína fue ilegalizada en Estados Unidos en aplicación de la Harrison Narcotic Control
Act, y una década después, en 1924, se prohibió la heroína. Finalmente, en 1937 se
publicó la Marihuana Tax Act, que prohibía el consumo de cannabis, incluido en la lista
de sustancias prohibidas de la Convención sobre Drogas Narcóticas en 1961.

5
Tipos de droga y sus efectos
Narcóticos
La palabra narcótico es un vocablo griego que significa «cosa capaz de adormecer y
sedar». Esta palabra se usa con frecuencia para referirse a todo tipo de drogas psico
activas, es decir, aquellas que actúan sobre el psiquismo del individuo, se pueden
dividir en:

• Opio, opiáceos y sucedáneos sintéticos


• Neurolépticos o tranquilizantes mayores
• Ansiolíticos o tranquilizantes menores
• Somníferos o barbitúricos
• Grandes narcóticos o anestésicos generales

Neurolépticos o Tranquilizantes Mayores: Se trata de sustancias utilizadas para


tratar la depresión, las manías y las psicosis, y muchas de ellas se venden sin
prescripción médica en la mayoría de farmacias, entre estas están fenotiazinas, el
haloperidol y la reserpina.
Producen un estado de indiferencia emocional, sin alterar la percepción ni las funciones
intelectuales, sumamente tóxicos, poseen efectos secundarios tales como
parkinsonismo, destrucción de células de la sangre, arritmia cardiaca, anemia, vértigos,
entre otros.

Ansiolíticos O Tranquilizantes Menores: Habitualmente usados para tratar las


neurosis, estas drogas constituyen la mitad de todos los psicofármacos consumidos en
el mundo, a pesar de que producen un síndrome de abstinencia muy grave. En dosis
mayores funcionan como hipnóticos o inductores del sueño: algunos se usan como
relajantes musculares.
Producen letárgica, estupor y coma, con relativa facilidad. Al abandonar su consumo
pueden aparecer episodios depresivos, desasosiego o insomnio.

6
Somníferos O Barbitúricos: Su uso puede provocar lesiones en el hígado o en los
riñones, producir erupciones cutáneas, dolores articulares, neuralgias, hipotensión,
estreñimiento y tendencia al colapso circulatorio.
La intoxicación aguda puede llegar a provocar la muerte. La dependencia física se
genera entre las 4 o las 6 semanas.

Grandes Narcóticos: Existen varias sustancias usadas en anestesia general que


merecen estar incluidas en este grupo por su capacidad de producir sopor y
estupefacción, mayor que la de cualquier estupefaciente en sentido estricto. En dosis
leves produce una primara fase de excitación cordial, como el alcohol y luego sedación
y sopor. También generan tolerancia y, en consecuencia, adicción, pudiendo ocasionar
intoxicaciones agudas, e incluso la muerte.

Opio Y Sus Derivados: Con el nombre popular de adormidera o amapola se conoce el


fruto del cual se obtiene el opio y sus derivados. Es un polvo de color tostado. Se
extrae de los granos que contiene el fruto y entre sus usos medicinales se encuentran
la supresión del dolor, el control de los espasmos y el uso como antitusígeno. Entre sus
derivados se encuentra la morfina, la heroína, la metadona y la codeína, todos ellos
pueden brindar extraordinarios beneficios terapéuticos si son recetados y controlados
por un médico.
Los opiáceos se presentan como polvo para fumar o solución inyectable. Este narcótico
produce un estado de euforia y ensoñación; una sensación de éxtasis que se acorta
rápidamente a causa de la tolerancia, cuyos efectos físicos son:
 Pupilas contraídas
 Náuseas
 Decaimiento de la función respiratoria
 Pérdida de reflejos
 Falta de respuesta a los estímulos
 Desaceleración cardíaca

7
 Convulsiones
 Riesgo de muerte
Alucinógenas: Las drogas conocidas como alucinógenos son fármacos que provocan
alteraciones psíquicas que afectan a la percepción. La palabra «alucinógeno» hace
referencia a una distorsión en la percepción de visiones, audiciones y una generación
de sensaciones irreales. La alucinación es un síntoma grave de la psicosis de la mente
y su aparición distorsiona el conocimiento y la voluntad.
Los alucinógenos se consideran productos psicodélicos que inhiben los mecanismos de
defensa del yo, y facilitan la distribución de la sensibilidad, así como la aparición de
imágenes desconcertantes.

LSD (Ácido Lisérgico):El LSD es una sustancia semi sintética, derivado del argot,
extracto éste del cornezuelo del centeno, usado en medicina al final de la edad media.
También fue muy utilizado en obstetricia para evitar hemorragias puerperales y
promover la contracción del útero. En un principio fue utilizado con fines terapéuticos
de alcohólicos, cancerosos y otros enfermos terminales para ayudarles a superar el
trance. Posteriormente fue abandonada la práctica al comprobarse los resultados
adversos, tales como suicidios a causa de las engañosas imágenes y terroríficas
visualizaciones. También se comprobó que podía desencadenar esquizofrenia y
deterioros mentales variados.
Descubierto en 1938 se considera el ácido lisérgico como el alucinógeno más
poderoso, aunque no el más nocivo.

Éxtasis O Mdma: La metilendioximetanfetamina (MDMA), normalmente conocida


como (éxtasis), o (X-TC), es una droga sintética sicoactiva con propiedades
alucinógenas de gran potencial de emotivo y perturbador psicológico, con propiedades
similares a las anfetaminas. Se asemeja a la estructura de la metilendioxianfetamina
(mda) y de la metanfetamina, otros tipos de drogas sintéticas causante de daños
cerebrales. Durante los años 60 se utilizó con fines terapéuticos dado que según
determinados sectores de la psiquiatría ayudaba a la comunicación y al tratamiento de
neurosis fóbicas. El éxtasis produce efectos psíquicos de gran potencial perturbador.

8
Inicialmente el sujeto experimenta sensaciones de confianza y excitación, a las que
siguen un estado de hiperactividad e incremento en los pensamientos morbosos. Los
efectos del estimulante se diluyen provocando trastornos sicólogos, como confusión,
problemas con el sueño(pesadilla, insomnio), deseo incontenible de consumir
nuevamente droga, depresión, ansiedad grave y paranoia. Estos efectos han sido
reportados incluso luego de varias semanas de consumo. También se han informado
casos graves de psicosis. Entre los síntomas físicos pueden citarse: anorexia, tensión y
trastornos musculares similares a los presentes en la enfermedad de Parkinson,
bruxismo, náuseas, visión borrosa, desmayo, escalofrío y sudoración excesiva.

Metanfetamina: La persona que usa «Ice» piensa que la droga le proporciona energía
instantánea. La realidad es que la droga acelera el sistema nervioso, haciendo que el
cuerpo utilice la energía acumulada.
Los efectos que causa al cuerpo varían de acuerdo a la cantidad de droga utilizada.
Entre los síntomas observados se encuentran los siguientes: lesión nasal cuando la
droga es inhalada; sequedad y picor en la piel; acné; irritación o inflamación;
aceleración de la respiración y la presión arterial; lesiones del hígado, pulmones y
riñones; extenuación cuando se acaban los efectos de la droga(necesidad de dormir
por varios días); movimientos bruscos e incontrolados de la cara, cuello, brazos y
manos pérdida del apetito; depresión aguda cuando desaparecen los efectos de la
droga.

MDA: La MDA, es una droga similar a la anfetamina que también ah sido objeto de
abuso, presentando efectos psico-físicos similares a los de la MDMA. Está droga
destruye las neuronas productoras de serotonina, que regulan directamente la
agresión, el estado de ánimo, la actividad sexual, el sueño y la sensibilidad al dolor.

Cannabis o Marihuana: El Cannabis Sativa es un arbusto silvestre que crece en


zonas templadas y tropicales, con una altura de seis metros, extrayéndose de su resina
el hachís. Su componente más relevante es el delta-9-THC, conteniendo la planta mas
de sesenta componentes relacionados. Se consume preferentemente fumada, aunque

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pueden realizarse infusiones con efectos distintos. Un cigarrillo de marihuana puede
llegar a contener 150 mg. de THC, y llegar hasta el doble si contiene aceite de hachís,
lo cual puede llevar al síndrome de abstinencia si se consume de 10 a 20 días.
La dependencia se considera primordialmente psíquica. Los síntomas característicos
de la intoxicación son: ansiedad, irritabilidad, temblores, insomnios.
Puede presentarse en distintas modalidades de consumo, sea en hojas que se fuman
directamente, en resina del arbusto o en aceite desprendido de este último. De la
modalidad en que se presente la droga dependerá su denominación: «marihuana» es
el nombre de las hojas del cáñamo desmenuzadas, que después de secarse y ser
tratadas pueden fumarse, su efecto es aproximadamente cinco veces menor que el del
hachís.

Durante los años sesenta comienza el consumo casi masivo de la marihuana, así como
de otras alucinógenas como el peyote, el LSD, etc.
A pesar de ser una sustancia ilegal, su consumo sigue en aumento.
La marihuana común contiene un promedio de 3% de THC, pudiendo alcanzar el 5,5
%. La resina tiene desde 7,5 % llegando hasta 24%. El hachís(resina gomosa de las
flores de las plantas hembras) tiene un promedio de 3.6%, pero puede a tener 28%. El
aceite de hachís, un líquido resinoso y espeso que se destila del hachís, tiene un
promedio de 16% de THC, pero puede llegar a tener 43%.
El THC afecta a las células del cerebro encargadas de la memoria. Eso hace que la
persona tenga dificultad en recordar eventos recientes (como lo que sucedió hace
algunos minutos), y hace difícil que pueda aprender mientras se encuentra bajo la
influencia de la droga.

Estimulantes:Tradicionalmente usados para combatir la fatiga, el hambre y el


desánimo, los estimulantes provocan una mayor resistencia física transitoria gracias a
la activación directa del sistema nervioso central.

10
Estimulantes vegetales: El café, té, el mate, la cola, el caco, el betel y la coca son
plantas que crecen en muchas partes del mundo, a pesar que suelen consumirse
repetidas veces en el día, son sustancias tóxicas que poseen efectos secundarios.
Aunque los estimulantes vegetales son considerados como inocuos, conviene moderar
su consumo ya que se trata de sustancias tóxicas susceptibles de producir efectos
secundarios nocivos.
Estimulantes Químicos: La Cocaína es un poderoso estimulante de corta duración
que actúa sobre el sistema nervioso central. La cocaína proviene del árbol de la coca
que crece en América del Sur. La cocaína (clorhidrato de cocaína) de mayor consumo
en los estados unidos es un polvo blanco y cristalino que se extrae de las hojas de la
coca. La cocaína que se compra en la calle es una mezcla de cocaína pura y de otras
sustancias que se le añaden para aumentar las existencias y las ganancias del
vendedor. Estas sustancias con las cuales se mezcla son: talco. Harina, laxantes,
azúcar, anestesia local y otros estimulantes y polvos.
La cocaína que se puede fumar es precisamente la que se obtiene en la calle, la que se
convierte en base pura al eliminar la sal de hidroclorido y otras sustancias que se la
haya añadido. la Única forma de introducirla al sistema es fumándola.
Síntomas del uso de la cocaína:
 Tendencias suicidas
 Cambios drásticos en el ánimo
 Perdida de amigos y antiguos valores
 Abortos/ malformaciones congénitas en los hijos de madres consumidoras
 Perdida de peso, como resultado de perdida del apetito
 Dolores de cabeza crónicos
 Enfermedades respiratorias
 Deficiencia de vitaminas
 Adicción
 Crimen y arresto
 Muerte

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Señales del uso de cocaína:
 Pupilas dilatadas
 Boca y nariz seca, mal aliento, humedad de los labios con frecuencia
 Actividad excesiva, dificultad en quedarse quieto
 Hablador, pero la conversación carece de continuidad
 Nariz supurante, catarro o sinusitis crónica/problemas nasales
 Disminución repentina de calificaciones escolares y desempeño laboral
 Facilidad para caer en problemas o susceptibilidad a accidentarse
 Uso o posesión de parafernalia, incluyendo cucharitas, cuchillas de afeitar,
espejos. Pequeñas botellas con polvo blanco, absorbentes de plástico, vidrio o
metal, pipas de vidrio y antorchas o soplete en miniatura.
La cocaína es una de las drogas más adictivas que hay, ya que su efecto, aunque
fuerte es de corta duración.

Otra Forma De Usar Cocaína: Pasta Base también denominado «crack, bazuco»,
forma más peligrosa de cocaína que se puede fumar es una pasta de cocaína hecha
usando gasolina o ácido sulfúrico para extraer una pasta fumable, la pasta se seca y se
fuma en una pipa o se tritura para hacer un cigarrillo.

La cocaína se puede usar con otras drogas para producir una variedad de efectos.
A una euforia de cocaína le sigue a menudo un desplome que dura de 30 a 60 minutos
o más. Durante el desplome, el consumidor se siente cansado, ansioso e irritado. El
uso de la cocaína proporciona un alivio inmediato a estos síntomas y crea un ciclo de
uso para evitar los efectos resultantes no placenteros. Generalmente, mientras mayor
sea la euforia peor serán las consecuencias del desplome. El síndrome de retirada,
seguido del uso prolongado y extensivo de la droga, puede causar irritación, náuseas,
agitación, desordenes en el dormir, depresión aguda, dolores musculares y una intensa
ansia por la droga.

Anfetaminas: Fueron sintetizadas por primera vez entre la última década del siglo XIX
y la primera del siglo XX. Los primeros experimentos clínicos se iniciaron hacía 1930, y

12
desde 1935 se comercializó con gran difusión en el Reino Unido, Francia y Alemania.
Durante la segunda guerra mundial fue utilizada indiscriminadamente por todos los
bandos dado el carácter de euforizante que contiene la sustancia y la agresividad.

Las anfetaminas fueron utilizadas como estimulantes luego en forma de inhalaciones


para el tratamiento de catarros y congestiones nasales, más tarde como píldoras contra
el mareo y para disminuir el apetito en el tratamiento de la obesidad y, finalmente,
como antidepresivo. Presentan una elevada tolerancia que produce habituación y
necesidad de dosis progresivamente más elevada.

El consumo de este excitante está ampliamente extendido y distribuido por todas las
clases sociales. A diferencia de lo que sucede con la cocaína que la consumen
preferentemente los sectores medios y altos, las anfetaminas son consumidas tanto por
ejecutivos que pretenden sobreexcitación como por amas de casa que buscan un
anoréxico para sus dietas o por estudiantes que preparan exámenes. Al incidir en el
sistema orto simpático causan hipertensión, taquicardia, hiperglucemia, midriasis,
vasodilatación, periférica, hiperpnea, hiporexia, etc.

El estado de ánimo del adicto oscila entre la distrofia y la hipomanía, así como
ansiedad, insomnio, cefalea, temblores y vértigo. Pueden aparecer cuadros depresivos
y síndrome paranoides anfetamínicos. A dosis normales sus efectos varían de acuerdo
al individuo y las condiciones de ingesta. Pueden producir efectos placenteros,
hiperactividad y sensación desbordante de energía, pero también causan temblor,
ansiedad, irritabilidad, ira inmotivada y repentina y trastornos amnésicos e
incoherentes.

En la última fase se describe depresión, cuadros paranoides y delirios paranoides,


alucinaciones y trastornos de conducta. Tales situaciones se producen cuando las
dosis suministradas generalmente por vía endovenosa supera los dos gramos.

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Tomadas en dosis importantes son causantes de confusión, tensión, ansiedad aguda y
miedo.

El consumo de anfetamina produce en el cuerpo los siguientes síntomas:


 Acelera el ritmo cardiaco y pulmonar
 Dilata las pupilas
 Reduce el apetito
 Produce sequedad en la boca
 Sudores
 Dolores de cabeza
 Pérdida de visión
 Mareos
 Insomnio
 Ansiedad
 A largo plazo y/o usadas en dosis elevadas ocasionan:
 Temblores
 Pérdida de coordinación
 Colapso físico
 Daño a riñones y tejido
 Mal nutrición
 Aumento repentino de presión sanguínea que puede producir la muerte por
ataque, fiebre muy alta o insuficiencia cardiaca.

14
Para que una droga sea considerada como tal ha de cumplir las siguientes
condiciones: Una droga es una sustancia vegetal, mineral o animal que tiene efecto
estimulante, alucinógeno, narcótico o deprimente. Se conoce como droga blanda a
aquélla que tiene un bajo grado adictivo, como la marihuana, mientras que una droga
dura es fuertemente adictiva (como la cocaína y la heroína). Estas sustancias que
introducidas en un organismo vivo son capaces de alterar o modificar una o varias
funciones psíquicas de éste (carácter psicótropo o psicoactivo). Inducen a las personas
que las toman a repetir su autoadministración por el placer que generan. El cese en su
consumo puede dar lugar a un gran malestar somático o psíquico (dependencia física o
psicológica)

15
Su uso regular puede generar procesos conocidos como:

1. Tolerancia: a medida que el organismo se va adaptando a la presencia regular


de la sustancia se necesita una mayor cantidad para producir los mismos
efectos. Se habla de tolerancia cruzada cuando una persona tolera drogas de la
misma especie o de otro tipo

2. Dependencia: tras un uso habitual más o menos prolongado, la persona


necesita consumir la sustancia de que se trate para no experimentar síntomas
de abstinencia (dependencia física), para afrontar su vida cotidiana
(dependencia psicológica)

3. Síndrome de abstinencia: conjunto de reacciones físicas o corporales que


ocurren cuando una persona con adicción a una sustancia (alcohol o bebidas
con etanol, tabaco u otras drogas) deja de consumirla. Aunque los síntomas
varían en forma e intensidad de acuerdo con el producto empleado y el tiempo
que lleva desarrollándose la dependencia, en todos los casos se deben a que se
ha alterado el funcionamiento normal del sistema nervioso. Aunque no supone
un grave riesgo para la salud, es una experiencia temida por los
drogodependientes, sobre todo los heroinómanos.

4. Sobredosis: cantidad excesiva de una medicina o de una droga (o de varias


combinadas) que suele causar intoxicación o incluso la muerte. Los riesgos de
sobredosis aparecen sobre todo después de un paro prolongado del consumo,
cuando el organismo ha perdido la tolerancia a la dosis habitual.
Su abuso puede provocar distintos tipos de trastornos:

 Físicos: cuando dañan el organismo de la persona consumidora


 Psicológicos: cuando inciden negativamente sobre la relación de la persona
consigo misma o con su entorno afectivo
 Sociales: cuando impactan sobre la comunidad

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¿A qué llamamos uso?
Se entiende por uso aquella modalidad de consumo en la que, por el tipo de sustancia
consumida, por la cantidad o por las circunstancias en las que se produce el consumo,
no son probables consecuencias negativas inmediatas sobre la persona o sobre su
entorno.

Esta es la situación más habitual entre los adolescentes y los jóvenes que
experimentan con drogas por curiosidad, por diversión o para imitar a los demás. En la
mayoría de las ocasiones su consumo no llega más lejos, ni presentan riesgo de un
posible interés por sustancias o formas de consumo de mayor riesgo. Se trata de
consumos ocasionales y moderados, como los realizados por una gran mayoría de
consumidores de alcohol. Evidentemente, consumos esporádicos pueden ocasionar
reacciones de intoxicación aguda grave, aunque no sea lo más frecuente.

Los datos de consumo juvenil de drogas legales (tabaco y alcohol) y marihuana,


indican que prácticamente la mitad de los jóvenes se ha iniciado en el consumo de
estas sustancias, una proporción superior a la de generaciones anteriores.

En el caso del alcohol, la proporción de consumidores habituales destaca respecto al


resto de sustancias. El consumo está ampliamente extendido entre la población, sobre
todo en Europa, con niveles de consumo superiores al cincuenta por ciento de los
jóvenes con una edad superior a los 15 años.

En el caso del tabaco, el inicio en el consumo, variable entre regiones y países, puede
llegar a afectar a dos de cada cinco jóvenes, convirtiéndose en una pauta habitual en,
aproximadamente, uno de cada tres.

Más de las tres cuartas partes de los iniciados en el consumo de alcohol devienen en
consumidores habituales, y dos tercios de los iniciados en el consumo de tabaco, en
fumadores habituales. En el caso del cannabis, alrededor de la mitad de quienes se

17
inician en su consumo terminan siendo consumidores habituales de hachís y
marihuana.
¿A qué llamamos abuso?

Se entiende por abuso de drogas su uso inadecuado, susceptible de comprometer


física, psíquica y/o socialmente la evolución de la persona o de su entorno. Esta forma
de consumo no se refiere únicamente a la cantidad consumida de una sola vez, ni a la
repetición de un consumo moderado y controlado de ciertas sustancias.

Los riesgos del abuso están relacionados con la peligrosidad específica del producto,
con los daños para la salud y con las consecuencias sociales del consumo. Se trata de
un concepto ambiguo, porque se relaciona estrechamente con las costumbres propias
de cada cultura. Lo que una sociedad considera normativo en un momento de su
historia puede parecer abusivo para otra o para la misma en un momento diferente.

Hablamos de abuso cuándo se dan las siguientes circunstancias:

 La utilización de una sustancia en situaciones en que tal consumo puede


favorecer riesgos añadidos (al provocar una pérdida de concentración en la
conducción...)
 Se producen infracciones repetidas de las normas de convivencia, relacionadas
con el consumo de una sustancia (actos violentos o accidentes bajo los efectos
de las drogas...)
 La agravación de problemas personales o sociales causados o intensificados por
los efectos de una sustancia sobre la conducta (deterioro de las relaciones
familiares, problemas económicos...)
 Dificultades y/o incapacidad para cumplir las obligaciones en la vida profesional,
la escuela, la familia (ausencias repetidas, déficit de rendimiento en el trabajo,
malos resultados, absentismo escolar, exclusión, abandono de
responsabilidades...)
 Incapacidad para prescindir de las drogas durante varios días

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 Peligrosidad para la salud y el equilibrio de los demás (los riesgos que puede
provocar una mujer embarazada sobre el desarrollo del feto)

¿Cuándo comienza la dependencia?


Se habla de dependencia en aquellos casos en los que, tras un período de consumo
variable en función de la sustancia, se prioriza la relación con las drogas frente a otras
conductas consideradas más importantes con anterioridad. La vida cotidiana gira
prioritaria o exclusivamente en torno a la búsqueda y al consumo de la sustancia; es
entonces cuando puede decirse que una persona es drogodependiente.

Existe dos tipos de dependencia, asociadas o no, que se caracterizan por síntomas
generales:
 La imposibilidad de resistirse a la necesidad de consumir
 El crecimiento de una tensión interna, de una ansiedad ante el consumo habitual
 El alivio experimentado cuando se produce el consumo
 El sentimiento de pérdida del autocontrol respecto al consumo
 La dependencia psíquica

La privación de una droga de la que se es dependiente provoca una sensación de


malestar y ansiedad que puede llegar a la depresión. Una vez que cesa el consumo, el
individuo puede tardar en adaptarse a una nueva vida sin la sustancia. Esta
interrupción altera sus costumbres, deja un vacío y permite la reaparición del malestar
que el consumo intentaba suprimir. Esto explica en gran medida las recaídas, que
forman parte del lento proceso que permite consolidar una vida sin relación
problemática con las drogas.

La dependencia física
Algunas drogas provocan dependencia física: el organismo reclama la sustancia
mediante la aparición de síntomas físicos que traducen un estado de carencia. La
privación de algunas drogas tales como los opiáceos, el tabaco, el alcohol y ciertos
psicofármacos, genera un malestar físico que varía según la sustancia de que se trate:

19
dolores con los opiáceos, temblores con el alcohol, convulsiones con los barbitúricos y
las benzodiacepinas. Estos síntomas pueden ir acompañados de alteraciones
psicológicas (ansiedad, angustia...)
¿Cómo surge la adicción a las drogas a escala masiva?
En el mundo, existen muchas sustancias con la capacidad de entrar en el cerebro
humano e interferir con su funcionamiento. Muchas de ellas, además, no solo alteran la
dinámica normal del sistema nervioso, sino que además le van haciendo retoques que
nos predisponen a querer repetir la experiencia de consumir esa sustancia.

Este proceso por el cual consumir algo afecta de manera directa a nuestro
comportamiento yendo a la base de todo lo que hacemos, el encéfalo, ha conseguido
no solo que millones de personas hayan visto sus vidas dar un vuelco a causa de la
droga, sino que incluso el consumo de droga ya pueda ser entendido como un
fenómeno sociológico, que no ocurre en individuos aislados.

Por supuesto, muchos psicólogos ven en este hecho la necesidad de ofrecer servicios
especialmente diseñados para ayudar a las personas adictas. Andrés Quinteros
Turinetto, psicólogo y director del Centro de Psicología Cepsim, con varios locales en
Madrid, señala que las adicciones son tan complejas que en su centro se plantean
programas de intervención en los que siempre se trabaja desde el doble enfoque
psiquiátrico y psicoterapéutico.

Para encargarse de ello, desde el equipo de Cepsim han creado una institución
llamada CEPSIM-CETRAD, en la que se parte desde el principio desde una terapia
integral que aúna ambas aproximaciones. Hacerlo de otro modo no resultaría tan
eficaz, señala Andrés Quinteros, porque allí donde hay comportamiento (psicología)
hay cerebro en funcionamiento (psiquiatría), y viceversa.

Por ello, siempre que hablamos de las drogas más consumidas no estamos hablando
solamente de sustancias, sino también de las dinámicas de comportamiento que suelen
ir parejas a su consumo: las sustancias adictivas no son nada sin las acciones que

20
llevan a querer consumir más, y los profesionales de la salud mental pueden trabajar
modificando estos patrones de conducta.

Las drogas más consumidas, y sus efectos


Tal y como hemos visto, aunque las drogas más populares y utilizadas varíen en
cuanto a sus efectos, todas se basan en cambios en el cerebro y modificaciones en el
comportamiento del consumidor, predisponiéndolo a seguir consumiendo. Este círculo
vicioso es el responsable de que hoy en día existan sustancias tan omnipresentes
como las siguientes.

1. Alcohol: No hay que olvidar que el alcohol es una droga, que si bien es legal en
prácticamente todos los países, cuenta con dos características que la vuelven muy
peligrosa: es una de las más adictivas, y sus efectos hacen que aumente mucho la
probabilidad de muerte no solo en quien la consume, sino también en los demás,
debido a que lleva a cometer conductas de riesgo. Además, es una de las drogas más
consumidas, y la edad a la que se empieza a beber productos que contienen esta
sustancia es cada vez menor. Por otro lado, el proceso de dejar el alcohol es uno de
los más complicados, debido a la susodicha intensidad de la dependencia que genera
en los consumidores que abusan de la bebida. Por ello, el tratamiento por parte de
profesionales de la medicina y de la psicología es imprescindible.

2. Tabaco: Se trata de una sustancia altamente adictiva con un impacto muy


significativo en nuestra salud, ya que si bien sus efectos sobre la mente no suelen ser
tan intensos como los del resto de drogas que vemos por aquí (más allá de
predisponernos a ajustar nuestro comportamiento a la adicción), daña nuestro sistema
circulatorio y además de aumentar mucho nuestras probabilidades de padecer cáncer
hace que el organismo en general funcione peor y envejezca antes.

3. Cocaína: La cocaína es uno de los psicoestimulantes más consumidos, y además


aparece en contextos muy diferentes: desde fiestas y conciertos hasta oficinas y
lugares de trabajo, y por supuesto también en domicilios. Esto es así porque los efectos

21
excitatorios de la cocaína no solo son buscados por la sensación de euforia que
producen, sino que ciertos ambientes laborales son tan duros que los trabajadores ven
en esta sustancia un apoyo a corto plazo.
4. Anfetamina: Las anfetaminas se basan en la potenciación excesiva de los efectos
de la dopamina y la noradrenalina, sustancias que están presentes de manera natural
en el cerebro y que actúan como neurotransmisores, es decir, moléculas mensajeras
que van de una neurona a otra. Por otro lado, sus efectos estimulantes de las
anfetaminas han hecho que en ciertos casos, y solo bajo supervisión médica, versiones
de esta sustancia se utilicen como fármacos para tratar algunos trastornos, como por
ejemplo la narcolepsia o el TDAH.

5. Metanfetamina: La metanfetamina es un psicoestimulante emparentado con la


anfetamina, que como hemos visto también es una de las drogas más consumidas,
sobre todo en países de cultura occidental. Es además una de las drogas más adictivas
del mundo, hecho por el que está muy presente en el narcotráfico y solo está disponible
de manera legal a través de receta médica. Si bien los efectos de esta sustancia
empiezan con un estado de excitación general, Andrés Quinteros explica que muchas
de las personas enganchadas a esta droga terminan en un estado de estancamiento y
agotamiento constante debido a que pasan a ser incapaces de dormir en varios días.

6. Marihuana: La marihuana es una sustancia extraída de las diversas variantes de la


planta Cannabis sativa, y basa su funcionamiento psicoactivo en una molécula llamada
tetrahidrocannabinol, o THC. La marihuana tiene la particularidad de que presenta
ambivalencia en cuanto a su capacidad para inducir a estados de depresión o
activación del sistema nervioso, ya que es capaz tanto de generar estados de calma y
relajación como de excitación y euforia.

Por otro lado, otros efectos típicos de la marihuana son el desordenamiento de las
ideas y del habla, la desorientación y la inducción a estados de confusión o incluso de
paranoia. En algunos casos también aparecen efectos de tipo disociativo, como
alucinaciones o desrealización; y conviene no olvidar uno de sus efectos más

22
peligrosos, su capacidad de desencadenar brotes psicóticos en personas
predispuestas genéticamente a ello.

Mientras que otras drogas muy consumidas son utilizadas sobre todo en contextos
sociales, en comparación las características de la marihuana favorecen que esta
sustancia sea consumida a solas o en grupos muy pequeños, manteniendo una actitud
pasiva.

7. MDMA: También conocida como Éxtasis o Molly, esta droga está vinculada a
contextos recreativos y concretamente a eventos de música electrónica, si bien su
popularidad es tal que hace mucho que desbordó esa clase de escena. De hecho, es
una de las drogas más consumidas por los jóvenes durante los fines de semana,
normalmente a la vez que socializan. Los efectos del MDMA, que aparecen a los 45
minutos de haber ingerido la dosis, tienen que ver con la aparición de una sensación de
satisfacción y euforia, así como una mayor extraversión y ganas de socializar. Pero
más allá de sus efectos como droga estimulante, el Éxtasis puede causar desajustes
muy peligrosos en la capacidad de regular la temperatura del organismo, así como
complicaciones renales de alto riesgo.

23
Las drogas más adictivas y consumidas a nivel mundial

1. Heroína. La diacetilmorfina es una droga perteneciente al grupo de los


opioides. Todos los opiáceos son drogas adictivas que producen
dependencia física en muy poco tiempo, dando lugar a un síndrome de
abstinencia intenso y desagradable.
2. Cocaína. La benzoilmetilecgonina es una droga perteneciente al grupo de
los estimulantes. La cocaína es una de las drogas más adictivas del
mundo debido a su capacidad de producir placer intenso y estimular el
sistema de recompensa del cerebro. Es particularmente adictiva en forma
de crack.
3. Nicotina. La metilpirrolidin piridina es un alcaloide de la planta del tabaco.
Esta droga causa una gran dependencia física y síntomas de abstinencia
cuando se interrumpe el consumo. El tabaquismo es una adicción severa
y muchas personas encuentran gran dificultad para conseguir dejar de
fumar.
4. Metanfetamina. La ‘tina’, ‘meta’ o ‘cristal’, es una poderosa droga
estimulante capaz de provocar gran sensación de bienestar y euforia. Al
igual que otros estimulantes, provoca con rapidez dependencia física y
psicológica.
5. Alcohol. Se trata de una droga legal altamente adictiva. El alcohol puede
provocar una fuerte dependencia física y psicológica. El alcoholismo es la
adicción más frecuente del mundo, junto al tabaquismo.
6. Benzodiazepinas. Son drogas legales utilizadas para tratar la ansiedad y
el insomnio. Son muy adictivas y pueden provocar una gran dependencia
física.
7. Opioides recetados. Son medicamentos utilizados fundamentalmente
para aliviar el dolor. Estas sustancias son drogas legales muy adictivas,

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como el fentanilo. Pueden provocar gran dependencia física y están muy
relacionados con casos de sobredosis.
8. MDMA. El ‘éxtasis’ es una droga sintética que produce una elevada
euforia y empatía. Puede provocar adicción por su capacidad de producir
un placer intenso.
9. Marihuana. Si bien la marihuana no es tan adictiva como otras drogas, su
consumo habitual puede provocar una gran dependencia psicológica.

10. Inhalantes. Abarca una amplia categoría de drogas como el popper, el


óxido nitroso (gas de la risa) y diferentes disolventes. Estas drogas son
menos adictivas (como los esteroides anabolizantes) pero pueden
ocasionar importantes efectos adversos.

Nuevas drogas psicoactivas (NPD)


Con el paso de los años han aparecido nuevas drogas psicoactivas (NPD) de origen
sintético que también son adictivas. Las NPD (drogas emergentes, drogas de diseño o
drogas sintéticas) son sustancias psicoactivas creadas para imitar los efectos de las
drogas ilícitas tradicionales como la marihuana, la cocaína y la heroína. Algunas son
muy adictivas e incluso de efectos desconocidos en el cuerpo humano. A menudo se
sintetizan en laboratorios clandestinos utilizando gran variedad de compuestos
químicos, dando lugar a nuevas anfetaminas, catinonas y cannabinoides sintéticos.

Como decíamos, las nuevas drogas psicoactivas pueden tener efectos impredecibles
en la mente y el cuerpo, debido a su naturaleza no regulada. Algunos de los efectos
más comunes incluyen euforia, aumento de energía, alucinaciones y alteración de la
percepción. Estas nuevas drogas pueden provocar graves daños en el cuerpo, como
adicción, psicosis e incluso la muerte.

25
Las nuevas drogas más adictivas
Existen multitud de nuevas drogas psicoactivas, cada una con efectos propios y riesgos
únicos. Algunas de estas sustancias pueden resultar muy tóxicas y adictivas. En líneas
generales, podemos clasificar las nuevas drogas más adictivas en cinco grupos
distintos.

1. Cannabinoides sintéticos. Son compuestos que imitan los efectos del THC, el
ingrediente activo de la marihuana. Son drogas como el ‘pescao’, el Spice o la
marihuana sintética.
2. Catinonas sintéticas. Son sustancias estimulantes que imitan los efectos de la
cocaína y las anfetaminas. Por ejemplo, la mefedrona (sales de baño) o el alfa-
pvp. Crean adicción con rapidez y son bastante tóxicas.
3. Benzodiazepinas sintéticas. Estas sustancias imitan los efectos de las
benzodiazepinas y son drogas muy adictivas. Por ejemplo, el etizolam,
clonazolam, etc.
4. Nuevos opioides sintéticos. Son compuestos que imitan los efectos de los
opiáceos tradicionales como la heroína o la morfina. Por ejemplo, los derivados
del fentanilo, los nitacenos, el U-47700 (heroína rosa), etc.
5. Nuevos Psicodélicos. Este tipo de drogas imitan los efectos del LSD o los
hongos de psilocibina (‘setas mágicas’). Por ejemplo, la cocaína rosa, el 2C-B,
25I-NBOMe, etc.
6. El carfentanilo o carfentanil es un analgésico opioide usado en veterinaria para
anestesiar animales de gran porte tales como elefantes y osos, típicamente por
medio de dardos tranquilizantes. También ha sido usado en humanos, para
imágenes médicas de receptores opioides, y también como droga ilícita,
consumida por inyección, insuflación o inhalación. Los efectos y efectos

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secundarios del carfentanilo en humanos son similares a los de otros opioides, e
incluyen: euforia, relajación, alivio del dolor, constricción de las pupilas,
somnolencia, sedación, disminución de la frecuencia cardíaca, presión arterial
baja, disminución de la temperatura corporal, pérdida de la conciencia y
supresión de la respiración
Es importante tener en cuenta que la producción y consumo de las drogas emergentes
está en constante evolución y que se sintetizan muchas de estas sustancias
constantemente. Por lo tanto, esta lista no es exhaustiva y pueden existir otras muchas
drogas aún no conocidas.

El consumo de NPD es una preocupación creciente en todo el mundo, ya que a


menudo se comercializan como alternativa legal a las drogas tradicionales y pueden
obtenerse fácilmente a través de internet. Los gobiernos y organismos encargados de
hacer cumplir la ley trabajan para combatir la propagación de las NPD prohibiendo su
venta y posesión, pero el desarrollo de nuevas drogas psicoactivas sigue planteando
un desafío importante para la seguridad y salud pública en todo el mundo.

27
Drogas legales
Las drogas legales son aquellas sustancias con efectos psicoactivos que son
permitidas, no siendo su uso penado por ley a pesar de conocerse sus posibles
efectos. Este estatus legal puede referirse a su uso a nivel recreativo o bien a estar
pensados para otros usos, que no incluyen su consumo para lograr alterar la psique, y
por los cuales se considera algo permitido.

Tipos de drogas legales


Son muchas las drogas legales que existen, y que pueden recibir diferentes usos por
parte de la población. Algunos las usan como elemento recreativo, mientras que en
otros casos los consumidores pretenden beneficiarse de efectos relajantes o excitantes
de la sustancia en cuestión o emplearlos de cara a olvidar o disminuir algún tipo de
dolor físico o emocional. Entre las llamadas drogas legales, algunas de las más
conocidas son las siguientes.

1. Alcohol: Probablemente, la droga más utilizada y aceptada socialmente hasta el


punto de formar parte de una gran variedad de culturas. El alcohol o etanol es una
sustancia de tipo depresor, que disminuye la activación del sistema nervioso y que es
consumida por todo tipo de personas, generalmente a partir de la adolescencia.
Inicialmente tiene un efecto euforizante y relajante, así como en algunas personas
cierta desinhibición, pero posteriormente el tono general disminuye y aparecen
síntomas como visión borrosa, hipotonía y debilidad muscular o problemas para
focalizar la atención o inhibir conductas emocionales extremas. Un consumo excesivo y
abusivo puede llevar a hipoglucemias, mareos, vómitos, coma o incluso la muerte.
Asimismo, puede generar dependencia con gran facilidad (especialmente debido a su

28
aceptación social), así como síndromes de abstinencia con potencial mortal. Es
habitual que en personas alcohólicas aparezcan cirrosis, problemas renales y hepáticos
e incluso deterioro cognitivo.

2. Nicotina: El tabaco es otra de las drogas más consumidas mundialmente y, aunque


la legislación de muchos países prohíbe fumar en determinados espacios, el propio
hecho de fumar o comercializar productos con nicotina (especialmente tabaco) no está
prohibido. Se trata de una sustancia que tal vez pueda parecer relajante para
fumadores experimentados, pero en realidad es un psicoestimulante cuyo principal
mecanismo de acción es sobre la acetilcolina. Si los fumadores de larga duración lo
encuentran relajante es porque su consumo a largo plazo termina por bloquear dicho
neurotransmisor. Genera una gran cantidad de problemas, siendo especialmente
relevantes los pulmonares (destacan el cáncer de pulmón y la EPOC) y
cardiorrespiratorios.

3. El grupo de las xantinas: cafeína, teobromina, teofilina: Si bien poca gente las
considera como drogas, lo cierto es que se trata de sustancias que generan una
alteración en la química cerebral que tiene efectos sobre la conducta de modo que sí
se pueden considerar como tales. Se trata de sustancias de efecto estimulante,
generalmente generando un aumento de la activación cerebral. Eso sí, sus efectos son
mucho menores a los de otras sustancias, necesitándose de grandes cantidades para
poder llegar a ser peligrosas.

La cafeína es probablemente la más conocida como tal, siendo su consumo a través


del café la más frecuente. Aunque no se suele considerar la existencia de dependencia
como tal, sí se observa que para algunas personas es una sustancia adictiva y a la cual
el cuerpo genera tolerancia, pudiendo llegar a provocar cierto síndrome de abstinencia.
Una intoxicación es difícil de alcanzar, pero es posible con consumos masivos (a partir
de seis tazas de café empieza a ser peligroso).

29
Además del café hay que tener en cuenta que también puede encontrarse en una gran
cantidad de refrescos que, aunque quizás en menor medida también generan una
elevada. En cuanto a la teobromina y la teofilina, posiblemente pocas personas sepan a
qué nos estamos refiriendo. Sin embargo, se trata de componentes que están
presentes en el té y en el chocolate y que generan un aumento de la activación cortical
y de los niveles de energía.

4. Sustancias volátiles: Estamos ante sustancias que son legales debido a que su uso
original no se vincula al consumo o administración de la sustancia como tal en el
organismo. El nombre de volátiles se debe a que la vía de administración suele ser
inhalada o aspirada. Se trata de sustancias como el pegamento, la gasolina,
anestésicos o cetonas, que algunas personas usan con el fin de notar efectos
psicoactivos, generalmente de tipo depresor. Son sustancias con bajo potencial
adictivo, pero proclives a abusos que pueden generar graves daños entre otros en
hígado, columna vertebral, musculatura y sistema nervioso. También facilita la
aparición de comportamientos agresivos.

5. Psicofármacos y otros fármacos: Los psicofármacos, y en realidad todo tipo de


fármaco, es una sustancia que puede ser considerada droga legal (no en vano drugs
en inglés hacen referencia tanto al concepto de droga como de fármaco) al generar una
alteración en el sistema nervioso del paciente (en el caso de otros fármacos no
vinculados a la psiquiatría alteran la química de otras partes del organismo). En
principio el uso de estos fármacos es medicinal, motivo por el que son legales.
Probablemente el psicofármaco que más frecuentemente se utiliza en este sentido
sean las benzodiacepinas, las cuales se utilizan principalmente para tratar la ansiedad.
En su uso médico en principio se vigila en gran medida las dosis empleadas y los
tiempos que se emplean, si bien muchos profesionales médicos los recetan
excesivamente y durante más tiempo del que en principio deberían ser empleados.

30
Además de ello también se utilizan sustancias como las anfetaminas o derivados de
ellas, como el modafinilo o al adderall, que si bien tienen como función e indicación
problemas como el TDAH o la narcolepsia en ocasiones son utilizadas de manera
recreativa o incluso por estudiantes debido a sus propiedades estimulantes y a la
supuesta potenciación de la capacidad de concentrarse y mantenerse activo. También
en este caso pueden generar graves problemas de salud (incluyendo problemas
hepáticos y coronarios) y ser muy adictivos, siendo peligrosos si se usan sin control
médico.

Entre otros fármacos que no son empleados como psicofármacos pero que sí generan
adicción y dependencia y se consideran drogas legales son fármacos como los
esteroides, la morfina o la codeína, o los anestésicos como la fenciclidina. Los
esteroides también son otra sustancia que puede considerarse como droga legal; a
menudo se abusa de ellas en campos como el deporte y ello puede tener graves
repercusiones sobre la salud. En cuanto a la morfina, es un derivado del opio que se
usa para el tratamiento del dolor.

La codeína es un derivado de esta, presente en múltiples jarabes y medicamentos.


Ambos son opioides con efectos depresores y relajantes y que pueden generar
adicción y abstinencia, además de intoxicaciones. Por último, la fenciclidina es un
anestésico en la actualidad de uso veterinario y efectos psicodislépticos que puede
generar alteraciones perceptivas, pérdidas de sensibilidad, comportamientos agresivos
e incluso alucinaciones.

Las falsas drogas legales


Mención aparte merecen un tipo de sustancias de uso recreativo que si bien se venden
como legales en realidad lo que hacen es aprovechar el vacío legal que genera el poco
conocimiento al respecto de ellas o por ser tan recientes que aún no ha dado tiempo a
que sean prohibidas. Se trata de drogas que están llamadas a ser reguladas, y en
muchos casos prohibidas, y se aprovechan de la lentitud de las administraciones de
cara a establecer leyes o regulaciones al respecto para hacerse pasar por legales. En

31
realidad, estarían en situación de alegalidad: la legislación aún no las contempla. Ello
obedece pues a una especie de escalada o competición: según se van prohibiendo y
persiguiendo drogas concretas se van creando otras que se aprovechan de vacíos
legales. Además, se aprovechan de esta alegalidad para vender más: dicen ser
legales, lo que hace creer al consumidor que el peligro es mínimo. Sin embargo, en
muchos casos no se conocen sus efectos psicoactivos y muchas de ellas tienen
efectos devastadores en quienes las consumen. Por ejemplo, la conocida droga caníbal
o krokodil fueron en su momento alegales, creadas como intento de sustituto de la ya
perseguida heroína

Drogas en el deporte
A lo largo de los años siempre ha habido, desgraciadamente, una conexión entre el
deporte y las drogas. El dopaje ha ido ligado a muchos deportes y el uso de drogas
para aumentar el rendimiento deportivo, aunque cada vez está más perseguido, sigue
siendo una práctica existente.

Consumir drogas para aumentar el rendimiento, una mala opción: Existen algunas
sustancias que pueden provocar que el rendimiento se puede ver aumentado en
momentos concretos, pero los atletas que lo utilizan están haciendo trampas y
alterando sus organismos. El empleo de sustancias ilegales nunca será positivo por
varios motivos. Por un lado, porque su consumo es ilegal y, por lo tanto, se estarán
saltando las normas con tal de conseguir un objetivo. Por otro lado, porque el consumo
de estas sustancias puede provocar, tanto a corto como a largo plazo, problemas de
salud. Drogas como la cocaína, analgésicos, anfetaminas o estimulantes han sido
usadas y están prohibidas. Algunas por aumentar el rendimiento, otras para reducir
dolores físicos, relajarse, etc.

Algo que también vale la pena remarcar es que el dopaje va en contra de los valores
del deporte. Hacer trampas a través del consumo de drogas es contrario a todo aquello
que el deporte trata de transmitir, además de peligroso para la salud. También es una

32
falta de respeto hacia las competiciones y hacia los rivales, ya que no se estará en
igualdad de condiciones.

Pero aquí encontramos otro problema: las personas que no compitan no encontrarán la
barrera de los controles antidopaje. Eso significa que en personas no profesionales o
competiciones amateurs podrían darse estos casos sin que sean perseguidos. Por lo
tanto, si alguien no profesional consume drogas para tratar de mejorar su condición
física o conseguir un cuerpo más musculado, puede pagar muy caras las
consecuencias.
La vigorexia es una enfermedad que puede surgir a los individuos que practican mucho
deporte y dejan a un lado su salud. Es una adicción comportamental que provoca una
obsesión por el cuerpo el cuerpo y su estado físico. Es un trastorno grave y en caso de
padecerlo la persona deberá efectuar un tratamiento para dejar atrás esta adicción.

¿Qué es el dopaje?
Doparse es lograr de manera no natural el aumento de rendimiento deportivo, aunque
actualmente las normas antidopaje van más allá prohibiendo distintos tipos de
sustancias, según lo que marca la Agencia Mundial Antidopaje.

Esteroides anabolizantes androgénicos (EAA) o el dopaje sanguíneo a través de


transfusiones (EPO) son algunos de los más frecuentados. Hoy por hoy, los controles
antidopaje son algo habitual en el deporte de competición y así se ha reducido mucho a
nivel profesional, pese a que siguen existiendo muchos casos. Estos controles se
realizan por el bien de la salud de los deportistas y de la competición, que así no se ve
adulterada por las malas praxis de algunos deportistas.

A pesar de estos controles, el consumo de drogas para aumentar el rendimiento


deportivo sigue existiendo y es un problema que se debe visibilizar, así como
concienciar de los peligros de su uso junto con la práctica deportiva.

Peligros de hacer deporte y consumir drogas

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Nuestro cuerpo y salud se pueden ver gravemente afectados y estos son solamente
algunos de los principales problemas:
1. Problemas de corazón
2. Arritmias
3. Falsa sensación de mayor energía que deriva en fuertes bajones a posteriori
4. Tener accidentes o lesiones debido a un menor control de las acciones
5. Perder forma física debido a los malos hábitos que va generando la droga
6. Desarrollar adicción
7. Mareos y malestares durante o después de la práctica deportiva
8. Crear tolerancia a la droga que se consuma y que acabe generando adicción
9. Como se puede ver, consumir drogas siempre acabará siendo contraproducente
por mucha que algunas personas puedan creer que les será positivo.

Consecuencias del consumo de drogas


Las sustancias psicoactivas, mejor conocidas como drogas, son sustancias químicas,
de origen natural o sintético, que afectan las funciones del sistema nervioso central, es
decir, que afectan el cerebro y la médula espinal.

Existen varios tipos de sustancias psicoactivas y se dividen en cuatro categorías


básicas: depresores, estimulantes, opiáceos y alucinógenos.

Los depresores: también se conocen como hipnóticos o sedantes. Estos fármacos


desaceleran e inhiben la actividad neurológica, además, producen fatiga en el usuario.
El alcohol, los antihistamínicos, los barbitúricos y la droga de prescripción Valium son
ejemplos de medicamentos depresores.

Los estimulantes: aumentan la actividad cerebral. Los más utilizados son la cafeína y
la nicotina. La anfetamina y la cocaína también son estimulantes. Algunos estimulantes

34
se usan de forma recreativa y otros, tales como los antidepresivos, tienen fines
medicinales y se encuentran disponibles con receta médica.

Los alucinógenos: son sustancias que alteran la cognición y la percepción sensorial


del usuario. La marihuana, la psilocibina y la mezcalina son alucinógenos de origen
natural. Las drogas como el LSD y el éxtasis son alucinógenos sintéticos.

Los opiáceos: alivian sensaciones dolorosas, son derivados del opio y producen
efectos mediante la interacción con los receptores de opiáceos en el cerebro. La
codeína y la morfina son opiáceos administrados clínicamente para tratar el dolor. La
heroína es un opiáceo. Los opiáceos son altamente adictivos.

Según el Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), en el país, alrededor de tres


millones de personas han consumido drogas ilícitas alguna vez destacan, además que,
entre los jóvenes y menores de edad, la marihuana es la droga más consumida,
seguida de la cocaína y el éxtasis.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el abuso de sustancias
psicoactivas, tiene el potencial de producir cualquier combinación de problemas
crónicos de salud, problemas sociales, pérdida de la coordinación y la cognición e
incluso la muerte por sobredosis.

El consumo de drogas psicoactivas, genera alteraciones que pueden ser muy


peligrosas. Algunas de las consecuencias que puede traer el abuso de estas
sustancias, son:

1. Desajustes neuroquímicos en el cerebro. El consumo de drogas produce cambios


neuroquímicos y funcionales permanentes en el cerebro de los adictos. Causa
problemas de motivación, en la memoria y el control cognitivo. Además, los estudios
demuestran que también, se produce pérdida neuronal, problemas neurodegenerativos,
disminución de proteínas ácidas y otras consecuencias que afectan directamente al
cerebro.

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2. Alteración del humor. Las alteraciones del humor son frecuentes con el consumo
de droga. No solamente a largo plazo, sino también a corto plazo, lo cual significa que
una persona puede pasar de estar relajada a sentirse irritada y agresiva de manera
fugaz. A largo plazo, la personalidad de muchas personas puede verse alterada con el
consumo de sustancias psicoactivas.

3. Problemas familiares, relacionales y sociales. Los problemas a nivel familiar son


bastante frecuentes independientemente del tipo de drogas que se consuman. Los
problemas sociales también pueden presentarse cuando una persona es consumidora
habitual de estas sustancias, pudiendo perder amistades e incluso el trabajo. La
persona que consume drogas puede mostrar una pérdida de interés en sus aficiones y
otras actividades favoritas. Los problemas económicos también se asocian a las
conductas de drogadicción.

4. Adicción. La adicción es una de las principales consecuencias del consumo de


drogas. En el caso de las drogas duras, la adicción puede provocar que una persona
haga lo que esté en sus manos para obtener la sustancia que tanto quiere y necesita,
llegando incluso a robar o a tener relaciones sexuales por dinero o por una dosis.

5. Problemas cardiovasculares. Los problemas cardiovasculares son habituales con


el consumo prolongado de la gran mayoría de drogas, pues estas sustancias alteran el
funcionamiento normal del corazón. Mientras algunos fármacos provocan una actividad
muy alta de este órgano, otras hacen todo lo contrario. En ambos casos se produce
una variación de la presión arterial. Abusar de las drogas puede conducir a ataques
cardíacos, infecciones en los vasos sanguíneos y otros problemas cardiovasculares.

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6. Debilitamiento del sistema inmune. Los estudios muestran, que la mayoría de las
drogas debilitan el sistema inmunológico. Muchos fármacos como los opiáceos que
funcionan como analgésicos, provocan una serie de reacciones negativas en el sistema
inmune, lo que causa que los consumidores sean más susceptibles a enfermedades e
infecciones de todo tipo.

7. Problemas respiratorios. El consumo de drogas causa mayor riesgo a sufrir


enfermedades respiratorias como la neumonía. Los efectos secundarios de algunas
drogas incluyen dolores en el pecho y los pulmones o depresión respiratoria. Además,
el consumo de drogas como el tabaco o la cocaína pueden causar serios problemas de
salud pulmonar.

8. Conductas antisociales. El abuso de drogas, hace que los consumidores dejen de


practicar actividades que disfrutaban con anterioridad, además tienen mayor
probabilidad de tener problemas en el trabajo, como un rendimiento pobre e incluso su
abandono o despido. En el caso de los jóvenes, el rendimiento en el colegio o el
abandono del estudio, es una manifestación más que evidencia del consumo de este
tipo de sustancias.

9. Aislamiento. El aislamiento puede ser una consecuencia directa del consumo de


drogas. Por un lado, los jóvenes pueden aislarse de la familia o del trabajo, y en casos
graves como el consumo de heroína, el drogadicto puede aislarse a nivel social e
incluso personal, dejando de preocuparse por su apariencia física e higiene. Los
consumidores pueden vivir por y para la droga.

10. Ansiedad e insomnio. Es muy habitual que las personas que consumen drogas
con frecuencia, sufran ansiedad y alteraciones del sueño. de hecho, algunos individuos
reconocen que son incapaces de acostarse sin consumir marihuana una vez que se
habitúan a hacerlo. Las drogas como el éxtasis o la cocaína pueden alterar la calidad
del sueño, generando ansiedad nocturna o pesadillas.

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11. Otros trastornos psicológicos. Los problemas de ansiedad, insomnio y
depresión, son algunos de los problemas psicológicos que pueden experimentar los
consumidores de droga. En otros casos, además, pueden sufrir trastornos más serios
como la esquizofrenia o el trastorno paranoide.

12. Sobredosis. El consumo de drogas es peligroso y puede causar daños irreparables


para la salud de las personas que hacen uso de estas sustancias. Son muchos los
casos en que las dosis que se consumen son excesivas, lo que provoca serios
problemas para la persona. En algunos casos la sobredosis simplemente puede hacer
pasar un mal rato, al provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza e incluso
alucinaciones.

13. Muerte. En muchos casos el abuso de sustancias psicoactivas, puede llevar a la


hospitalización del paciente, al coma e incluso la muerte.

Cómo afectan las drogas en el cerebro

El cerebro es una de las partes más complejas y delicadas del cuerpo y de él dependen
los sentimientos, la forma de pensar y la capacidad de cómo relacionarnos con otras
[Link] drogas son sustancias que actúan sobre nuestro sistema nervioso
central. A nivel cerebral, las drogas actúan sobre los neurotransmisores alterando y
perturbando el correcto funcionamiento afectando a la conducta, estado de ánimo o
percepción. Además, son susceptibles de crear dependencia física y/o psicológica.

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Afectación de la salud en general: El consumo de drogas no sólo afecta a las funciones
del cerebro, sino que puede alterar y provocar patologías a todo el organismo.

El alcohol por ejemplo puede afectar al hígado, al estómago, a los pulmones, o el


tabaco puede dar problemas cardiovasculares, pulmonares, de piel, puede provocar
cáncer en diferentes partes del cuerpo, o el cánnabis con posibles repercusiones en el
sistema inmunológico, en el reproductor, a nivel pulmonar.

En cuanto a las drogas emergentes o nuevas drogas psicoactivas, la falta de


conocimiento e información clara sobre estas sustancias no permiten saber los
parámetros de seguridad hacia los consumidores. No se tienen conocimientos sobre
sus efectos.

Las drogas se suelen clasificar en tres grandes grupos:

Drogas depresoras del sistema nervioso central


Como por ejemplo el alcohol, la heroína, el opio, la morfina…
Son aquellas que inhiben o atenúan los mecanismos cerebrales que sirven para
mantener el estado de vigilia y pueden producir diferentes grados de efectos desde la
relajación, somnolencia, sedación hasta la anestesia o el coma.

Drogas estimulantes del sistema nervioso central


Como la cocaína, las anfetaminas, la nicotina (tabaco)…
Son sustancias que producen euforia, aumentan el estado de alerta y la actividad
motriz, y hacen que disminuya la sensación subjetiva de fatiga y el hambre.

Drogas perturbadoras del sistema nervioso central


Como el cánnabis, LSD, mescalina…

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Son aquellas que se encuentran en plantas, hongos o son productos de síntesis.
Distorsionan aspectos relacionados con la percepción, los estados emocionales y la
organización del pensamiento.

Problemas asociados: Situaciones de riesgo: el consumo de drogas puede llevar a


provocar o a padecer experiencias personales negativas. El poco o nulo control de las
cosas que están pasando a su alrededor, la percepción equivocada de los
acontecimientos, la inconsciencia de un entorno de peligro…son situaciones en las que
se puede encontrar la persona que ha realizado un abuso en el consumo de drogas.
Una persona sin control de sus actos ni control de las situaciones.

La dependencia física: es cuando el cuerpo se acostumbra al consumo de la droga.


Estado de adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos,
como el conocido síndrome de abstinencia, que aparece cuando se interrumpe la
administración de la droga.

La dependencia psicológica: es la sensación o sentimiento de satisfacción y un


impulso psíquico que exige el consumo regular o continuo de la droga para producir
placer o evitar malestar.

Policonsumo: patrón de consumo cada vez más extendido entre los estudiantes:
combinar dos o más drogas. Este tipo de consumo aumenta considerablemente los
riesgos para las personas, llegando a situaciones muy críticas.

Función del cerebro y las alteraciones de este como consecuencia de


las drogas.
El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo. Esta masa de tres libras de
materia gris y blanca se halla en el centro de toda la actividad humana: necesitamos el
cerebro para conducir un automóvil, disfrutar de una comida, respirar, crear una obra
de arte magistral y disfrutar las actividades de todos los días. El cerebro regula las

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funciones básicas del cuerpo, nos permite interpretar y responder a todo lo que
experimentamos y moldea nuestro comportamiento. En breve, somos nuestro cerebro:
él es todo lo que sentimos y pensamos, es lo que somos.

¿Cómo funciona el cerebro?


El cerebro se compara a menudo con una computadora increíblemente compleja e
intrincada. En vez de los circuitos eléctricos de chips de silicona que controlan los
dispositivos electrónicos, el cerebro tiene miles de millones de células llamadas
neuronas que están organizadas en circuitos y redes. Cada neurona actúa como un
interruptor que controla el flujo de información. Si una neurona recibe suficientes
señales de otras neuronas con las cuales está conectada, se activa y dispara su propia
señal a otras neuronas del circuito.

El cerebro está compuesto por muchas partes con circuitos interconectados que
funcionan juntas, en equipo. Los distintos circuitos cerebrales son responsables de
coordinar y llevar a cabo funciones específicas. Las redes de neuronas intercambian
señales entre ellas y con otras partes del cerebro, la médula espinal y los nervios que
se encuentran en el resto del cuerpo (el sistema nervioso periférico). Para enviar un
mensaje, la neurona libera un neurotransmisor en el espacio que existe entre ella y la
neurona siguiente. Este espacio se llama sinapsis. El neurotransmisor cruza la sinapsis
y se adhiere a los receptores de la neurona que recibe el mensaje, en forma similar a
una llave que calza en una cerradura. Esto origina cambios en la célula receptora.
Otras moléculas llamadas transportadores reciclan los neurotransmisores (es decir, los
devuelven a la neurona de donde salieron en primer lugar), limitando o cancelando de
esa manera la señal emitida entre las neuronas.
¿Cómo actúan las drogas en el cerebro?
Las drogas interfieren en la forma en que las neuronas envían, reciben y procesan las
señales que transmiten los neurotransmisores. Algunas drogas, como la marihuana y la
heroína, tienen la capacidad de activar neuronas porque su estructura química es
similar a la de un neurotransmisor natural del organismo; ello permite que se adhieran a
las neuronas y las activen. Si bien estas drogas imitan las sustancias químicas propias

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del cerebro, no activan las neuronas de la misma manera que un neurotransmisor
natural y provocan el envío de mensajes anormales a través de la red.

Otras drogas, como la anfetamina o la cocaína, pueden hacer que las neuronas liberen
cantidades anormalmente altas de neurotransmisores naturales o que, al interferir con
los transportadores, eviten el reciclamiento normal de estas sustancias químicas del
cerebro. Ello también amplifica o altera la comunicación normal entre las neuronas.

¿Qué partes del cerebro afecta el consumo de drogas?


Las drogas pueden alterar zonas importantes del cerebro que son necesarias para
funciones vitales y pueden impulsar el consumo compulsivo propio de la drogadicción.
Las zonas del cerebro afectadas por las drogas incluyen:

Los ganglios basales, que cumplen una función importante en las formas positivas de
motivación, incluidos los efectos placenteros de actividades saludables como comer,
interactuar socialmente o tener actividad sexual y también participan en la formación de
hábitos y rutinas. Estas zonas constituyen un nodo clave en lo que a veces se
denomina el circuito de recompensa del cerebro. Las drogas generan hiperactividad en
este circuito, lo que produce la euforia que se siente al consumirlas. Pero cuando la
presencia de la droga se repite, el circuito se adapta y disminuye su sensibilidad, lo que
hace que a la persona le resulte difícil sentir placer con algo que no sea la droga.

La amígdala extendida cumple una función en las sensaciones estresantes como la


ansiedad, la irritabilidad y la inquietud, las cuales son características de la abstinencia
una vez que la droga desaparece del sistema y motivan a la persona a volver a
consumirla. A medida que aumenta el consumo de la droga, este circuito se vuelve
cada vez más sensible. Y con el tiempo, una persona con trastorno por consumo de
drogas no las consume ya para lograr un estado de euforia, sino para aliviar
temporalmente ese malestar.

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La corteza prefrontal dirige la capacidad de pensar, planificar, resolver problemas,
tomar decisiones y controlar los propios impulsos. Esta es también la última parte del
cerebro en alcanzar la madurez, lo que hace que los adolescentes sean los más
vulnerables. Los cambios en el equilibrio entre este circuito y los circuitos de los
ganglios basales y la amígdala extendida hacen que una persona que sufre de un
trastorno por consumo de drogas busque la droga en forma compulsiva y tenga menos
control de sus impulsos.

Algunas drogas, como los opioides, también alteran otras partes del cerebro, tal como
el tronco del encéfalo, que controla funciones indispensables para la vida, entre ellas la
frecuencia cardíaca, la respiración y el sueño. Esta interferencia explica por qué las
sobredosis pueden debilitar la respiración y causar la muerte.

¿De qué manera producen placer las drogas?


El placer o euforia que se siente al drogarse no está muy bien comprendido todavía,
pero probablemente incluya oleadas de compuestos químicos que envían señales,
entre ellos los opioides naturales del organismo (endorfinas) y otros neurotransmisores
en zonas de los ganglios basales (circuito de recompensa). Al consumirlas, ciertas
drogas pueden generar oleadas de estos neurotransmisores mucho más grandes que
las ráfagas más pequeñas que se producen naturalmente en conexión con
recompensas sanas, como las de comer, escuchar o tocar música, emprender
actividades creativas o interactuar socialmente.

En un momento se pensó que las oleadas del neurotransmisor dopamina que producen
las drogas era la causa directa de la euforia, pero los científicos ahora consideran que
la dopamina tiene más que ver con hacernos repetir las actividades placenteras
(reforzar la conducta) que con la producción directa del placer.

¿De qué manera refuerza la dopamina el consumo de drogas?

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Actividades simples de la vida diaria pueden producir pequeñas ráfagas de
neurotransmisores en el cerebro y generar sensaciones placenteras. Las drogas
pueden apropiarse de este proceso.
La sensación de placer es la forma en que un cerebro sano identifica y refuerza
conductas beneficiosas como comer, socializar o tener actividad sexual. El cerebro está
cableado para aumentar las probabilidades de que repitamos las actividades
placenteras. El neurotransmisor dopamina es un componente esencial de este proceso.
Cada vez que el circuito de recompensa se activa a raíz de una experiencia sana y
placentera, una ráfaga de dopamina envía la señal de que está sucediendo algo
importante y es necesario recordarlo. Esta señal de la dopamina crea cambios en la
conectividad de las neuronas que hacen que resulte más fácil repetir la actividad una y
otra vez sin pensar en ello, lo que lleva a la formación de hábitos.

De la misma manera en que las drogas producen una euforia intensa, también
producen oleadas de dopamina mucho más grandes, lo que refuerza poderosamente la
conexión entre el consumo de la droga, el placer resultante y todas las señales
externas relacionadas con la experiencia. Las grandes oleadas de dopamina le
enseñan al cerebro a buscar drogas y a dejar de lado otras actividades y fines más
sanos.

Cuando a raíz de los cambios que originan en el sistema de recompensa se crea una
asociación entre ciertos factores de la rutina diaria o el ambiente de una persona y el
consumo de drogas, la exposición a esos factores puede desencadenar deseos
incontrolables de consumir drogas, aun si la droga no está disponible. Este reflejo
aprendido puede durar mucho tiempo, incluso en quienes que no hayan consumido
drogas en muchos años. Por ejemplo, personas que llevan diez años sin consumir
drogas pueden experimentar deseos intensos de hacerlo cuando vuelven a un
vecindario o a una casa donde han consumido en el pasado. Al igual que en bicicleta,
el cerebro recuerda.

¿Por qué las drogas son más adictivas que las recompensas naturales?

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Para el cerebro, la diferencia entre las recompensas normales y las recompensas de
las drogas se puede comparar con la diferencia entre alguien que susurra algo al oído y
alguien que grita en un micrófono. De la misma manera que bajamos el volumen de
una radio que está muy alto, el cerebro de una persona que hace uso indebido de las
drogas se ajusta y produce menos neurotransmisores en el circuito de recompensa o
reduce la cantidad de receptores que pueden recibir señales. El resultado es que la
capacidad de la persona para experimentar placer con las actividades que estimulan la
recompensa en forma natural (es decir, que refuerzan el comportamiento) también
disminuye.

Por eso, una persona que abusa de las drogas acaba por sentirse apagada, sin
motivación, desanimada o deprimida y no puede disfrutar de cosas que antes le
causaban placer. A esa altura, necesita continuar consumiendo drogas para sentir
apenas un nivel normal de recompensa, lo que solo empeora el problema y crea un
círculo vicioso. A menudo, también necesitará tomar cantidades mayores de la droga
para lograr la familiar euforia, un efecto que se conoce como tolerancia.

Las drogas inundan de dopamina el centro de recompensa del cerebro. El consumo de


drogas a largo plazo deteriora el funcionamiento del cerebro.

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El consumo de drogas en los adolescentes

El consumo de drogas en la adolescencia se asocia con la falta de criterio en las


interacciones sociales y personales.

Los adolescentes que experimentan con drogas y otras sustancias adictivas ponen en
peligro su salud y su seguridad. El cerebro de los adolescentes es especialmente
vulnerable a presentar cambios debidos a las sustancias adictivas que sobrecargan los
circuitos de recompensa.

Para ayudar a prevenir el abuso de drogas durante la adolescencia, habla con tu hijo
adolescente sobre las consecuencias de consumirlas y la importancia de tomar
decisiones saludables.

Diversos factores pueden contribuir al uso y abuso de sustancias adictivas por parte de
los adolescentes. La personalidad de tu hijo adolescente, las interacciones de la familia
y la comodidad que siente tu hijo con sus pares son algunos factores relacionados con
el consumo adolescente de sustancias adictivas.

Estos son algunos factores de riesgo comunes para el abuso de sustancias


adictivas en los adolescentes:

1. Antecedentes familiares de abuso de sustancias.


2. Una afección mental o de comportamiento, como depresión, ansiedad o
trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
3. Comportamiento impulsivo o riesgoso.
4. Antecedentes de eventos traumáticos, como haber tenido o haber visto un
accidente automovilístico, o haber sido víctima de abuso.
5. Baja autoestima o sentimientos de rechazo social.

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Los adolescentes pueden ser más propensos a probar sustancias adictivas por
primera vez cuando se encuentran en entornos sociales.

El alcohol y la nicotina o el tabaco pueden ser algunas de las primeras sustancias


adictivas más accesibles para los adolescentes. Debido a que el alcohol y la nicotina o
el tabaco son legales para los adultos, puede parecer que probar estas sustancias no
es tan dañino, aunque no son seguras para los adolescentes.

En general, los adolescentes desean sentirse aceptados por sus pares. Por eso, si un
amigo consume sustancias adictivas, tu hijo adolescente podría sentir que él también
necesita hacerlo. Los adolescentes también consumen sustancias adictivas para
sentirse más seguros con sus pares.

Si sus amigos son mayores, los adolescentes pueden encontrarse en situaciones más
riesgosas de las que están acostumbrados. Por ejemplo, podría no haber adultos
presentes, o los adolescentes más jóvenes podrían necesitar que sus amigos los lleven
en sus automóviles. Además, si se sienten solos o estresados, los adolescentes
podrían consumir sustancias adictivas para evitar estos sentimientos.

También podrían probar estas sustancias adictivas porque sienten curiosidad, o como
un modo de rebelarse y desafiar las reglas de la familia. Algunos adolescentes pueden
sentir que no les ocurrirá nada malo y, tal vez, no entienden las consecuencias de sus
acciones.

Mientras más temprano los jóvenes empiecen a consumir drogas, mayores serán las
posibilidades de continuar consumiendo en el futuro. El abuso de drogas en la juventud
puede contribuir al desarrollo de problemas como enfermedades cardíacas, presión
arterial alta y trastornos del sueño.

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Los jóvenes consumen drogas por varias razones

1. Para sentirse bien. Las drogas pueden producir sensaciones intensas de placer.
2. Para sentirse mejor.
3. Para desempeñarse mejor.
4. Por curiosidad y presión social.

Cuando una persona comienza a drogarse, tal vez perciba lo que parecen ser efectos
positivos. También puede sentir que es capaz de controlar el consumo, pero las drogas
se pueden apoderar muy rápido de la vida de una persona. Con el tiempo, si el
consumo de la droga continúa, otras actividades placenteras se vuelven menos
placenteras y la persona tiene que consumir la droga solo para sentirse normal. El
control de la necesidad de consumir la droga se hace difícil, aun cuando el consumo
cause muchos problemas para quien la consume y para sus seres queridos. Es posible
que algunas personas comiencen a sentir la necesidad de consumir mayores
cantidades de droga o consumirla con más frecuencia, incluso en las etapas iniciales
del consumo. Estas son las señales de la adicción.

48
Los tipos de drogas mas consumidas en el mundo

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CONCLUSIONES
Aun cuando las drogas han existido siempre y seguirán existiendo, el
Consumo problemático se ha manifestado con fuerza en las últimas décadas
Transformándose en un problema social que va en aumento ya que cada vez hay
Más personas que consumen algún tipo de droga, en mayores cantidades y a
Edades más tempranas. Hay una mayor variedad y hay mayores facilidades para
acceder a ellas
.
El consumo abusivo de drogas afecta a las personas, a las familias, a la
Sociedad, es decir, un problema que nos afecta a todos y que requiere ser
Enfrentado por los diferentes sistemas o grupos de nuestra sociedad (Familia,
Escuela, consultorio, empresa, municipio, universidad, entre otros).
La experiencia ha demostrado que la solución no está sólo en manos de
Los organismos de control, ni en la de los expertos, es fundamental que se
Involucre la comunidad, la escuela y especialmente la familia.

Prevención es trabajar los factores de protección: la capacidad de


Independizarse del grupo, de soportar la frustración, de aprender a
Ejercer la libertad, de generar una actitud optimista, segura, activa y
Valiente, sin miedos. La adolescencia, de los 13 a los 16 años, es un
Gran período de aprendizaje.

La prevención debe ser integral, con protocolos de detección precoz


Que cuenten con la implicación de todos los agentes sociales e
Invirtiendo en la formación y capacitación profesional. Así
Conseguiremos que la prevención de una respuesta eficaz a las
Diferentes realidades, teniendo en cuenta la perspectiva intercultural y
De género.

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BIBLIOGRAFIA
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