Laura Smil Zapata (1-22-4031)
Unidad 3
Introducción
Elementos psicológicos presentes en la entrevista
La entrevista, como herramienta fundamental en el ámbito psicológico,
se convierte en un escenario dinámico donde convergen diversas
dimensiones emocionales, cognitivas y sociales. En este contexto, los
elementos psicológicos desempeñan un papel crucial, dando forma a la
interacción entre el entrevistador y el entrevistado. La comprensión
profunda de estos elementos es esencial para optimizar el proceso de
entrevista, ya que no solo se trata de obtener información objetiva, sino
de explorar las complejidades del pensamiento, las emociones y los
comportamientos del individuo.
Desde la perspectiva del entrevistador, la habilidad para establecer
una conexión empática, gestionar la comunicación no verbal y
comprender las motivaciones subyacentes del entrevistado se erige
como un desafío psicológico. Asimismo, el entrevistador debe ser
consciente de su propio impacto en el entrevistado, reconociendo el
poder de la relación terapéutica en el proceso de revelación y
autoexploración.
En cuanto al entrevistado, los elementos psicológicos como la
ansiedad, la resistencia, la autoevaluación y la percepción de juicio
pueden influir significativamente en la calidad de la información
proporcionada. La gestión de estas variables requiere una comprensión
profunda de la psicología humana y la capacidad de crear un entorno
seguro y libre de juicio.
Los elementos psicológicos presentes en la entrevista son procesos
emocionales que operan en los individuos durante la interacción
personal estos son la resistencia (los cuales son actitudes y procesos de
oposición), la transferencia (que esta a su vez puede ser negativa,
positiva y contratransferencia), mecanismo de defensa (estos son
mecanismos que protegen al yo de la ansiedad), la ansiedad, la
catarsis.
RESISTENCIA
El término fue introducido en 1885 por el padre del psicoanálisis,
Sigmund Freud. Se denomina resistencia al conjunto de conductas y
actitudes de rechazo u oposición de un paciente frente al tratamiento, a
algún aspecto específico de la terapia o al terapeuta.
Desde un punto de vista general, un comportamiento de resistencia es
una conducta de oposición de un individuo frente a otro individuo, grupo,
o cambio en su forma de vida. Es decir, resistirse puede significar
oponerse a algo que produzca un cambio en su vida. “Resistencia
significa oposición. Todas las fuerzas que dentro del paciente se
oponen a los procedimientos y análisis”.
El paciente que acude a terapia con la esperanza de cambio, a la vez,
se resiste a ello. Esto es debido a la activación de una serie de
mecanismos que le impide cambiar, son resistencias que provienen de
naturalezas distintas dependiendo de la estructura de personalidad y de
las defensas de cada persona. Son inconscientes y surgen de forma
automática, protegiendo al paciente de la angustia que supone la toma
de conciencia de los conflictos, pensamientos y deseos inaceptables.
Buscan evitar descubrir y sentir vivencias que puedan doler, pero
también, son resistencias a cambiar cierto grado de seguridad, ya que, a
pesar del sufrimiento, el paciente se encuentra en un equilibrio que ha
alcanzado, aunque sea a costa de renuncias y limitaciones.
La resistencia puede ser consciente, inconsciente o preconsciente y se
manifiesta a través de actos, expresiones, posturas, silencios,
emociones, actitudes, ideas, impulsos, pensamientos y fantasías.
Las resistencias se presentan desde el inicio de la terapia, antes,
durante y al finalizar el tratamiento. En principio, no se conciben como
algo necesariamente negativo, ya que pueden servir para descifrar
ciertos aspectos del sujeto y del proceso psicoterapéutico, y ser una
oportunidad para hacer cambios y ajustes a partir del nuevo
conocimiento. Sin embargo, aunque son normales durante la terapia, y
su aparición en los inicios no es una razón para preocuparse, si
persisten o aumentan como un patrón general del paciente a lo largo de
la terapia puede suponer un problema. Si no se rompen, no podemos
acceder a las distintas fases del proceso psicoterapéutico y no hay
posibilidad de cambio.
Situaciones comunes en la resistencia
El sujetó calla
Ésta es la forma más común de resistencia, en ella el entrevistado
guarda silencio y no responde a las preguntas del entrevistador. En este
caso, el silencio es una forma de manifestar que el sujeto no está
dispuesto -ya sea consciente o inconscientemente- a revelar algo de su
personalidad al sujeto que entrevista. Sin embargo, el silencio también
brinda elementos de información en los gestos, la postura y las acciones
del entrevistado.
El sujeto no siente deseos de hablar
Ésta es una variante de la primera forma de resistencia, en ella el sujeto no
está totalmente en silencio, sin embargo, manifiesta no tener deseos de
hablar, o de no tener nada que comentar o decir. En este caso, al igual que
en la anterior, se deben explorar las posibles causas de esta sensación de
apatía al ser entrevistado
Ausencia de afecto al hablar
En este caso el individuo sí verbaliza, no obstante, sus verbalizaciones
son monótonas, secas, como si no le interesara lo que se comenta, o que
no le pareciera importante; no genera ningún tipo de emoción o
sentimiento.
La postura del sujeto
Con mucha frecuencia podemos identificar las resistencias simplemente
en la postura que asume el sujeto al entablar la comunicación. La rigidez,
la tensión, las manos apretadas, los brazos cruzados frente al pecho, la
mirada extraviada, las piernas fuertemente juntas, el bostezo. Cualquier
postura tensa que se mantenga invariable por el tiempo que dure la
entrevista puede ser señal de resistencia, al igual que los mensajes no
verbales que no correspondan con los verbales.
Fijación en el tiempo
Nos referimos a las entrevistas que se producen más de una vez con un
mismo sujeto y en las cuales éste insista sólo en hablar de un tópico en
tiempo pasado, sin querer cambiar al tiempo presente o cualquier otro
tiempo. El enfocarse sólo en un periodo de su tiempo de vida.
Fijación en acontecimientos de escasa importancia
Al igual que en el apartado anterior, cuando se mantiene más de una
entrevista con un individuo que insista en concentrarse en sucesos que
no tengan importancia para el tópico a discusión.
Evitar temas
Es muy propio de cualquier ser humano evitar las situaciones que nos
producen angustia o vergüenza, sin embargo, si éstos son los tópicos de
la entrevista y el sujeto pretende una y otra vez evitar dichos temas o
rehuirlos, entonces podemos identificar estos intentos como un tipo de
resistencia.
Rigideces
En igual caso que las anteriores, esta forma se presenta en entrevistas
que se realizan más de una vez con un sujeto y se refiere al intento de la
persona de formar patrones o rituales en las entrevistas, hablar de los
mismos temas, empezar cada entrevista de la misma forma, pretender
que cada entrevista se realice de igual forma que las anteriores.
El aburrimiento
La demostración explicita de manera no verbal de que el sujeto se
encuentra aburrido en las entrevistas; acciones como el bostezo, el
consultar frecuentemente la hora, el estirarse o cerrar los ojos como si se
pretendiera dormir; éstas son formas de resistencia ejecutadas en el
lenguaje del aburrimiento.
La actuación
Actuar en lugar de narrar es un fenómeno que se presenta
frecuentemente en las entrevistas clínicas y de asesoría. Esta forma de
resistencia consiste en repetir las acciones y las emociones en lugar de
narrarlas; esto es una forma de evitar los sentimientos que experimenta,
así, mientras los actúa se aleja de lo que en verdad piensa o siente,
también es una variante de los mecanismos de defensa que se abordarán
más adelante.
El sujeto considera que no es necesaria la entrevista
Elemento común de las entrevistas clínicas, educativas, laborales y de
asesoría, en las que el sujeto es referido a la entrevista por alguien más,
su padre, maestro, supervisor, entre otros. En esta forma de resistencia el
sujeto arguye una y otra vez que el no necesita estar ahí y justifica de una
y mil maneras el que haya sido canalizado a la entrevista.
El sujeto se olvida de las citas
Esta forma de resistencia es frecuente en los procesos donde se realiza
más de una entrevista, en las que el sujeto debe tocar temas que prefiere
evitar, ya sea consciente o inconscientemente. Esta forma de resistencia
se presenta como la ausencia del sujeto a la cita.
TRASNFERENCIA
Sigmund Freud La definió como:
Reediciones, reconstrucciones de emociones y fantasías que habrían de
ser despertadas y hechas conscientes con el avance del análisis, con
una característica sustitución de una persona más temprana por la
persona del médico.
La transferencia es un concepto que designa el proceso psicológico a
través del cual una persona inconscientemente transfiere y reactiva, en
sus relaciones interpersonales y sociales nuevas, sus antiguos
sentimientos, afectos, expectativas o deseos infantiles reprimidos o no
resueltos. Se trata de afectos que pueden haber estado orientados
originariamente hacia los padres, los hermanos, maestros u otras
personas significativas en la infancia y que en la vida adulta mantienen
su presencia y su efectividad psíquica, siendo por tanto posible
transferirlos a relaciones actuales.
Freud mencionaba que la transferencia puede implicar reediciones
simples o inmodificadas de vivencias infantiles, o de reelaboraciones
complejas y sublimadas. Mientras que en los Estudios sobre la histeria
(1895), el tema de la transferencia había sido tratado como un
obstáculo, a la vez que Freud manifestaba su íntima vinculación con la
resistencia, ahora es caracterizada como el medio auxiliar más eficaz
del psicoanálisis.
Estas reacciones de transferencia como las denomina Greenson,
pueden reconocerse porque tienen al menos cinco elementos comunes
estos son:
♦ Impropiedad
Se refiere a la forma en que un sujeto reacciona a una situación, si
su reacción excede a la causa de la misma, pudiera no tener origen
en la acción, sino en una reacción transferencial.
♦ Intensidad
Es el sentir algo por alguien que excede el conocimiento del mismo.
En otras palabras, resulta muy complicado explicar racionalmente
que odiemos u amemos a alguien que hemos conocido hoy; un
sentimiento tan intenso sólo puede explicarse por una larga relación;
en cambio, no se justifica por alguien a quien hemos visto una sola
vez.
♦ Ambivalencia
Todas las reacciones de transferencia se caracterizan por la
coexistencia de sentimientos contrapuestos, lo que determina las
reacciones de impropiedad, este es un signo de la transferencia.
♦ Los caprichos
Se refiere a que los sentimientos originados por las reacciones
transferenciales suelen ser inconstantes, erráticos y caprichosos;
pueden originar sentimientos que cambian día con día, de entrevista
a entrevista.
♦ La tenacidad
Por este término entendemos el hecho de que las reacciones
transferenciales se resisten a ser eliminadas, es decir son
perseverantes o tenaces; cuesta mucho eliminarlas
Ahora bien, las transferencias pueden clasificarse en tres formas, y
describiremos en seguida:
Las transferencias positivas
Son los sentimientos amistosos y afectuosos hacia el entrevistador o
terapeuta. En términos generales podemos decir que la transferencia
positiva surge cuando el analizado siente ciertas gratificaciones por parte
del analista y se dispone hacia él con una actitud de amor, distinta a la
cooperación consciente producto de la alianza terapéutica
Las transferencias negativas
Greenson menciona que esta particular forma de transferencia se
caracteriza por la expresión de sentimientos hostiles y de enojo, la cual se
produce cuando el paciente revive relaciones y situaciones que vivió
durante su infancia y los canaliza hacia el entrevistador, esta encarna los
conflictos inconscientes del sujeto lo que desencadena la hostilidad y la
agresión.
Contratransferencia
Durante la relación interpersonal de la entrevista no sólo el entrevistado
tiene sentimientos o afectos producto de su desarrollo emocional y que
pudieran no estar resueltos, también el entrevistador está expuesto al
desarrollo de tales sentimientos; a estas emociones y afectos que se
establecen transferencialmente en el entrevistador y orientados al
entrevistado se les llama contratransferencias.
MECANISMOS DE DEFENSA
Estos mecanismos son las estrategias que, según la estructura psíquica
psicoanalítica, el “yo” maneja para satisfacer los impulsos del “ello”
basados en el principio del placer, sin ofender al “superyo”, regido por
su carácter moral. De esta forma se defiende de pensamientos o
emociones que podrían generarle determinados trastornos (ansiedad,
depresión, etc.).
En definitiva, los mecanismos de defensa se encargan de mantener el
equilibrio psicológico para hacer frente a la angustia o ansiedad que
provocan determinadas situaciones. Son mecanismos para filtrar el
contenido inconsciente que nos resultaría demasiado perturbador si
aflorara a la consciencia.
Debido a que la angustia es molesta por naturaleza, y amenaza
desintegrar el equilibrio que mantiene la salud emocional, “Freud creía
que las personas desarrollaban una serie de mecanismos de defensa
para enfrentarla”. De acuerdo a la teoría freudiana, una de las tareas
más importantes del yo es enfrentar las amenazas y peligros que
acechan a las personas y producen angustia.
Existen muchos mecanismos de este tipo, entre ellos están:
Represión
Proceso que apunta a mantener en el inconsciente todas las ideas,
recuerdos, deseos o impulsos inaceptables o desagradables. Este
mecanismo de defensa es el primero que dio a conocer Freud, y si
nos ponemos a examinar los demás mecanismos, todos tienen a
éste como base, cuyo propósito es reducir la ansiedad al eliminar la
carga emocional de la consciencia.
Regresión
Como su nombre lo dice, es regresar a nivel conductual para hacerle
frente a una situación que nos causa ansiedad. Reacción de la mujer:
berrinche, llora, pide que le muestren los registros del reloj para
comprobar, grita y reacciona de otras formas. Es decir, se comporta
como una persona de menor edad.
Desplazamiento
Al hablar de desplazamiento nos referimos al hecho de que el sujeto
encuentra conflictiva la canalización del impulso inconsciente tal y
como este se origino, de tal manera, el yo lo desvía de una manera
parcial y mas aceptable para el sujeto, , el sujeto la desencadena en
otro objeto, por dar un ejemplo, un sujeto que tuvo problemas en el
trabajo y desea golpear a su jefe o hacerle ver su enfado, llega a su
casa y discute con su esposa por cosas sin importancia. Otras
reacciones son romper algo cuando estamos enojados, golpear
contra la pared, entre otras.
Racionalización
Tal mecanismo se genera cuando el yo busca explicaciones o
razones que presenten su comportamiento como algo aceptable. Por
ejemplo, un joven quiere ponerse un tatuaje en el brazo, pero su
familia y religión no se lo permiten, así que el conflicto entre lo que él
quiere y lo que se supone debe hacer, causan ansiedad.
Negación
Este mecanismo es muy frecuente cuando un sujeto se enfrenta la
ansiedad.
Proyección
Consiste en atribuirle a otro u otros impulsos, deseos y sentimientos
que no admitimos tener.
Sublimación
Es encontrar salidas inofensivas para la tensión asociada con las
necesidades frustradas refinando los impulsos primitivos.
Identificación
El deseo inconsciente de ser otro, de parecerse a otro o de tener las
cualidades de otro, de tal manera, el sujeto se apropia de
características de otros a través de la imitación.
Formación reactiva
El sujeto percibe un conflicto entre un impulso que experimenta y su
expresión comportamental, es decir siente impulsos fuertes a realizar
algo, pero considera imposible hacerlo por la importancia real o
percibida del sujeto a quien va dirigido.
Fantasía
Cuando hay cosas que no podemos hacer, o cuando nuestra vida no
es lo que quisiéramos, o deseamos cosas que nos son imposibles
obtener, surge este mecanismo de defensa, fantasía, que es la
satisfacción mágica de las necesidades.
ANSIEDAD
Estado mental que se caracteriza por una gran inquietud una intensa
excitación y una extrema inseguridad.
La ansiedad es un concepto originalmente desarrollado por la teoría
psicoanalítica, la cual la conocía como angustia. Sin embargo, su
espacio de influencia no se limitó a esta y hoy ocupa un espacio
preponderante entre todas las ciencias de la salud, definiendo una serie
de síntomas asociadas a la descarga de la adrenalina.
La ansiedad debe ser detectada por el entrevistador para que la relación
interpersonal no salga afectada. Durante la entrevista se puede
incrementar tanto la ansiedad como los mecanismos de defensa.
Freud describió que la ansiedad surge de situaciones en que el sujeto
no puede manejar la tensión. Pero también realizó una clasificación de
la ansiedad, de la cual se distinguen las siguientes más generales:
Ansiedad objetiva: surge un miedo a partir del medio, del
exterior. La causa del miedo se debe a un peligro verdadero, a
algo definido.
Ansiedad neurótica: a diferencia de la ansiedad objetiva, el
miedo que surge en la ansiedad neurótica no está directamente
vinculado hacia algún objeto definido del exterior.
Ansiedad moral: a diferencia de la ansiedad neurótica, aquí el
miedo surge por las demandas del super yo, y es percibido como
autodesprecio, culpa, deseos de castigo56, y en algunos casos se
da la depresión.
CATARSIS
Catarsis es la liberación emocional que se produce con el método de
asociación libre.
El término catarsis proviene del griego antiguo y significa purificación. La
primera referencia a este proceso psicológico se origina en los textos de
Aristóteles como una consecuencia de las tragedias griegas.
Siglos después, Sigmund Freud y Joseph Breuer rescataron esa idea
para definir lo que ellos llamaron «el método catártico» en el enfoque
psicoanalítico. Se trata de una estrategia terapéutica mediante la cual,
se saca a la luz emociones reprimidas a través de la hipnosis o la propia
terapia. Para ello, era necesario «desbloquear» recuerdos, abrir esas
trampillas psicológicas bajo las cuales, escondemos a menudo muchos
de nuestros problemas.
La catarsis entonces puede definirse como el despliegue de emociones,
como un acto de explosión emocional asociado con la rememoración de
un hecho o la narración de un problema, en el contexto de una
entrevista terapéutica. Las catarsis son fenómenos comunes en la
entrevista psicológica, surgen en ocasiones de manera espontánea
como consecuencia de la relación interpersonal que se construye entre
el entrevistador y entrevistado.
Conclusión
En conclusión, los elementos psicológicos son intrínsecos a las
entrevistas y tienen un impacto directo en la calidad de la interacción y
en la toma de decisiones. La conciencia y la gestión adecuada de estos
elementos son esenciales para facilitar entrevistas efectivas y justas.
En el proceso de una entrevista resulta inevitable la interacción entre el
entrevistador y el entrevistado porque toda persona emite estímulos y
responde a los estímulos producidos por los otros, siendo a este
constante flujo lo que se le denomina interacción. El entrevistador debe
estar totalmente consciente de que su actitud impacta de manera
definitiva la conducta del entrevistado, y que este último también ejerce
una afección en su propio proceder. Si el entrevistador es capaz de
controlar y conducir esta interacción, podrá dirigirla a la consecución de
la información a partir de cualquier entrevistado y cualquier situación.
Como consecuencia de estas interacciones humanas, los
entrevistadores y los entrevistados revelan de manera no siempre
consciente ni voluntaria, algunos elementos de su personalidad que
arrojan datos que pueden ser pertinentes para el proceso de la
entrevista.
Bibliografía.
Técnicas y teoría de la entrevista
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