CALENTAMIENTO GLOBAL
Llamamos calentamiento global a las consecuencias que generan la liberación de ciertos gases a la atmósfera, pero
este fenómeno en realidad está provocando una serie de cambios en los patrones meteorológicos de la Tierra a largo
plazo que varían según el lugar. Conforme la Tierra gira cada día, este nuevo calor gira a su vez, recogiendo
la humedad de los océanos, aumentando aquí y asentándose allá, y cambiando en definitiva el ritmo del clima al que
todos los seres vivos nos hemos acostumbrado. Las actividades humanas están impulsando la tendencia al
calentamiento global observada desde mediados del siglo XX.
CONCLUSIONES
Los científicos atribuyen la tendencia del calentamiento global observada desde mediados del siglo XX a la expansión
humana del "efecto invernadero", el calentamiento que se produce cuando la atmósfera atrapa el calor que se irradia
desde la Tierra hacia el espacio.
La vida en la Tierra depende de la energía proveniente del Sol. Aproximadamente la mitad de la energía luminosa que
llega a la atmósfera de la Tierra pasa a través del aire y las nubes hacia la superficie, donde es absorbida e irradiada
en forma de calor infrarrojo. Aproximadamente el 90% de este calor es absorbido por los gases de efecto invernadero
e irradiado nuevamente, lo que ralentiza la pérdida de calor hacia el espacio.
¿Cuáles son los efectos del calentamiento global?
Los signos del calentamiento global están por todas partes, y son más complejos que la mera subida de las
temperaturas.
El planeta se está calentando, desde el Polo Norte hasta el Polo Sur. Desde 1906, la temperatura media de la
superficie del planeta ha aumentado más de 0,9 °C, incluso más en las regiones polares sensibles. Y los efectos del
aumento de las temperaturas no están esperando a un futuro lejano: los efectos del calentamiento global están
apareciendo ahora mismo. El calor está derritiendo los glaciares y el hielo marino, cambiando los patrones de
precipitación e impulsando a los animales a que se desplacen.
Los científicos ya han documentado estos impactos del cambio climático:
El hielo se está derritiendo en todo el mundo, especialmente en los polos de la Tierra; entre ellos se incluyen los
glaciares de montaña, las capas de hielo que cubren la Antártida Occidental y Groenlandia, y el hielo marino del
Ártico. En el Parque Nacional de los Glaciares de Montana, el número de glaciares se ha reducido a menos de 30, en
comparación con los más de 150 que había en 1910.
Gran parte de este hielo que se derrite contribuye al aumento del nivel del mar. El nivel del mar en todo el mundo está
elevándose 3,2 milímetros al año, y el aumento se está produciendo a un ritmo más rápido en los últimos años.
La subida de las temperaturas está afectando a la vida silvestre y a sus hábitats. La desaparición del hielo ha puesto
en jaque a especies como el pingüino Adelia en la Antártida, donde algunas poblaciones de la península occidental se
han reducido en un 90 % o más. A medida que cambian las temperaturas, muchas especies se desplazan. Algunas
mariposas, zorros y plantas alpinas han emigrado más al norte o a zonas más altas y frías.
En promedio, las precipitaciones (lluvia y nieve) han aumentado en todo el planeta. Sin embargo, algunas regiones
están experimentando una sequía más grave, lo que aumenta el riesgo de incendios forestales, pérdida de cosechas y
escasez de agua potable.
Podrían producirse otros efectos a finales de este siglo, si el calentamiento continúa. Entre ellos:
Se espera que el nivel del mar aumente entre 26 y 82 centímetros o más para finales de siglo.
Es probable que los huracanes y otras tormentas sean más fuertes. Las inundaciones y las sequías serán más
frecuentes. Grandes zonas de Estados Unidos, por ejemplo, se enfrentan a un mayor riesgo de "megasequías" de
varias décadas de duración en 2100. Habrá menos agua dulce, ya que los glaciares almacenan aproximadamente tres
cuartas partes del agua dulce del mundo.
Se propagarán algunas enfermedades, como la malaria transmitida por mosquitos (y el resurgimiento del virus del Zika
en 2016). Los ecosistemas seguirán cambiando: algunas especies se trasladarán más al norte o tendrán más éxito;
otras, como los osos polares, no podrán adaptarse y quizá se extingan.
EFECTOS
Elevación de las temperaturas: A medida que se eleva la concentración de gases de efecto invernadero, también lo
hace la temperatura de la superficie del planeta. En la última década, del 2011 al 2020, se ha registrado el mayor
calentamiento hasta la fecha. Desde los años 80, cada década ha sido más cálida que la anterior. En casi todas las
zonas se han producido más olas de calor y días más calurosos. La elevación de las temperaturas provoca un
aumento en las enfermedades relacionadas con el calor y hace que trabajar en exteriores sea más difícil. Se producen
incendios incontrolados con mayor facilidad y se extienden más rápidamente cuando el ambiente es más cálido. Las
temperaturas del Ártico se han elevado al menos el doble de rápido que la media mundial.
Tormentas más potentes: Las tormentas destructivas se han vuelto más intensas y más frecuentes en muchas
regiones. A medida que se elevan las temperaturas se evapora mayor humedad, lo que causa inundaciones y
precipitaciones extremas, provocando más tormentas destructivas. El calentamiento del océano también afecta a la
frecuencia y magnitud de las tormentas tropicales. Los ciclones, huracanes y tifones se alimentan de las aguas
templadas de la superficie del océano. Estas tormentas destruyen a menudo hogares y comunidades enteras, lo que
provoca pérdidas ingentes en la economía y en vidas humanas.
Aumento de las sequías: El cambio climático está modificando la disponibilidad de agua, al hacerla más escasa en
más regiones. El calentamiento global genera escasez de agua en regiones ya de por sí secas, y está incrementando
el riesgo de sequías agrícolas que afectan a cultivos y sequías ecológicas que aumentan la vulnerabilidad de los
ecosistemas. Las sequías también pueden provocar destructivas tormentas de arena y polvo capaces de desplazar
miles de millones de toneladas de arena de un continente a otro. Los desiertos se expanden y se reducen las tierras
aptas para el crecimiento de cultivos. Mucha gente se enfrenta a períodos habituales de escasez de agua.
Aumento del nivel del océano y calentamiento del agua: El océano absorbe la mayor parte del calor generado por el
calentamiento global. El ritmo al que se ha elevado el calentamiento del océano ha aumentado considerablemente
durante las últimas dos décadas a todas las profundidades. A medida que se calienta el océano, su volumen aumenta
porque el agua se expande. El deshielo de las placas de hielo y los icebergs hace que se eleve el nivel del mar
amenazando a las comunidades litorales e insulares. Además, el océano absorbe dióxido de carbono y evita su
acumulación en la atmósfera. Pero un mayor contenido de dióxido de carbono hace que el océano se acidifique más,
lo que pone en peligro tanto a las especies marinas como a los arrecifes de coral.
Desaparición de especies: El cambio climático pone en riesgo la supervivencia de las especies terrestres y oceánicas.
Estos riesgos aumentan a medida que ascienden las temperaturas. Debido a la potencia del cambio climático
exacerbado, en el mundo se extinguen especies a un ritmo 1000 veces mayor que en cualquier otra época de la que
se tenga constancia en la historia humana. Un millón de especies están en riesgo de extinguirse en las próximas
décadas. Los incendios forestales, un clima extremo y la invasión de plagas con la aparición de enfermedades, todo
esto está entre las amenazas relacionadas con el cambio climático. Algunas especies serán capaces de adaptarse
geográficamente, pero otras, no.
Más riesgos para la salud
El cambio climático supone la mayor amenaza única para la salud de la humanidad. El cambio climático ya daña de
hecho la salud, a través de la contaminación, las enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos, los
desplazamientos forzados, las presiones en la salud mental, así como un aumento del hambre y la desnutrición en
lugares donde las personas no pueden producir o encontrar alimentos suficientes. Cada año, los factores
medioambientales acaban con la vida de cerca de 13 millones de personas. Los patrones del cambio climático están
extendiendo enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos producen más muertes y dificultan la capacidad
de los sistemas sanitarios para soportar la presión.
Pobreza y desplazamiento
El cambio climático aumenta los factores que llevan y mantienen a la gente en la pobreza. Las inundaciones pueden
arrasar barrios marginales, destruyendo hogares y comunidades. El calor dificulta la ejecución de trabajos en el
exterior. La escasez de agua puede afectar a los cultivos. Durante la última década (2010-2019), los sucesos
relacionados con el clima desplazaron a un total aproximado de 23,1 millones de personas de media al año,
aumentando sus probabilidades de caer en la pobreza. Muchos refugiados provienen de países que son más
vulnerables y menos preparados para adaptarse a los efectos del cambio climático.