NOMBRE: Pérez Garcia Marina Elena.
MATERIA: Análisis e interpretación de las teorías de la conservación del patrimonio
edificado.
SESION 5: Centro Histórico concepto, intervenciones en el centro histórico de
Guadalajara.
Centro Histórico de Guadalajara
El origen del centro histórico de Guadalajara, Jalisco, se remonta a la época colonial de
México. La ciudad fue fundada por el explorador español Nuño Beltrán de Guzmán el 14
de febrero de 1542 con el nombre de "Santiago de Galicia de Compostela." La elección
del lugar se debió a su ubicación estratégica en el Valle de Atemajac y su proximidad a
fuentes de agua. El centro histórico de Guadalajara ha sido testigo de eventos históricos
significativos a lo largo de los siglos. Durante la época colonial, se convirtió en un
importante centro de comercio y gobierno en la región. Aquí se construyeron edificios
religiosos y civiles, como la Catedral de Guadalajara, el Palacio de Gobierno y la Iglesia
de Santo Domingo.
A lo largo de los años, el centro histórico ha experimentado cambios y renovaciones. La
arquitectura colonial se mezcla con estilos posteriores, como el neoclásico y el art
Nouveau, lo que le da una rica diversidad arquitectónica. El centro histórico de
Guadalajara es conocido por su encanto colonial, sus calles empedradas, sus plazas y
sus edificios históricos bien conservados.
Catedral
La primera catedral de Guadalajara se construyó en 1549 por Felipe II Rey de España y
por consiguiente Virrey de la antigua Nueva Galicia. El Alarife Martín Casillas fue el
constructor en su proyecto inicial. En un principio la actual Catedral era un edificio
modesto creado con paredes de adobe y un techo de paja. Pocos años después, el techo
se incendió cuando los vecinos dispararon y las balas aterrizaron en el techo. Se dijo que
el incidente ocurrió durante la celebración de una misa.
El rey Felipe de España ordenó la construcción de una nueva catedral en 1568. Se
terminó en el sitio actual en 1618. Todo marchó bien durante 200 años cuando se produjo
un terremoto y se desplomaron la cúpula y las torres cuadradas. En 1826 el Arquitecto
Francisco Eduardo Tresguerras, fue el encargado de borrar toda huella de la decoración
barroca sustituyéndola por la sobriedad y elegancia del renacentismo.
En 1847, casi coincidiendo con la invasión estadunidense al territorio nacional, otro
temblor inutilizó la cúpula poco antes hecha, que hubo de demolerse y, a la par de su
reconstrucción, hacer también las torres, que entregaría el Arquitecto Manuel Gómez
Ibarra en 1854. Para hacerlas se usó material compacto pero ligero, adaptándoseles un
peculiar remate en forma de pirámide, como garantía de mayor estabilidad.
Entre 1874 y 1877 se construyó la hermosa Capilla de La Purísima, aprovechando el
hueco de la Puerta Sur catedralicia, cegado al construirse el Sagrario. En 1910 se instaló
el reloj que hasta la fecha marca las horas. Entre 1943 y 1951, el Arquitecto Ignacio Díaz
Morales ejecutó obras profundas de embellecimiento del inmueble. En 1992, se
desmanteló el Altar de cuatro caras y las esculturas que lo circundaban, para sustituirlo
con el Altar actual, según diseño de Fray Gabriel Chávez de la Mora.
Av.Alcalde
En la ciudad de Guadalajara existe una importante arteria vial que cruza su centro
histórico y tiene como punto central a la Catedral. Se trata de la avenida Alcalde-16 de
septiembre. Con el paso del tiempo, esta importante vía ha sobrellevado varias
transformaciones urbanas que han impactado la vida cotidiana de los tapatíos.
Conservó su aire provinciano hasta mediados del siglo XX. La antigua calle pasó a ser
una avenida, para dar fluidez a la gran cantidad de automóviles que empezaban a
circular por el centro de la ciudad. Parte del patrimonio arquitectónico se perdió y se dio
paso a un vida más vertiginosa y rápida. La ampliación de la vía sirvió para que este
camino fuera testigo de múltiples desfiles, peregrinaciones religiosas y eventos
deportivos.
A partir del 2014 , a raíz de un tren eléctrico que circularía por debajo de dicha calle, las
autoridades de la ciudad de Guadalajara determinaron que la avenida Alcalde-16 de
septiembre, sería semipeatonal. Esta controversial medida ha dividido las opiniones de
cierto sector de la sociedad tapatía pues, para algunos representa un bloqueo en
trayecto para cruzar el centro de la ciudad en automóvil y para otros, representa una
mínima oportunidad para rescatar el de por sí ya maltrecho patrimonio histórico y
cultural del centro de la ciudad de Guadalajara.
Plaza tapatía
La Plaza Tapatía prometía ser un centro recreativo que unificara la ciudad. Difuminar la
división entre los habitantes del Oriente y el Poniente fue el ideal bajo el que se
sustentaba el proyecto. Un beneficio económico se obtendría de los comercios en la
zona, pero principalmente se convertiría en un atractivo turístico y de agrado de los
jaliscienses.
El proyecto comenzó en 1955, aunque la inauguración fue hasta febrero de 1982, debido
a la mala planeación y sobretodo porque debieron demolerse edificaciones tradicionales
como la plaza de toros El Progreso, así como talleres mercantiles y unidades
habitacionales.
En su proyecto original el conjunto incluía un significativo componente de vivienda
(cancelado por presiones de los comerciantes) de esa carencia deriva su condición
desértica y peligrosa en las noches. También incluía la Plaza de Toros (demolida por su
propietario, don Ignacio García Aceves).
Esta, la fuente de la Inmolación de Quetzalcóatl es una de las esculturas más
representativas de la ciudad por su gran tamaño e imponencia en el centro de nuestra
cuidad, esta es obra de bronce es del escultor tapatío Víctor Manuel Contreras. Este
monumento, inaugurado en 1982, con este tema sobre el Dios tolteca/azteca fue
levantado en el centro de la explanada de la plaza, una curiosidad es que nuca se le
colocó la cabeza de la “serpiente emplumada”, misma que permanece a un costado y de
frente al cuerpo de la escultura.
Teatro Degollado (1856-1866)
A partir de 1888 se realizaron en el edificio algunas mejorías menores, tal como la
instalación de la luz eléctrica, cambio del techo del foro (el primero era de madera),
cambios de butacas, puertas, etc. En el año 1959, y por una excelente medida oficial, se
le encargó al Arq. Ignacio Díaz Morales el inspeccionar la obra y realizar los trabajos
necesarios para su restauración y puesta en valor. Este arquitecto, al parecer, tomó dos
resoluciones: recimentación del edificio y restauración general por una parte. Por la otra
decidió la modificación de todo el frente del edificio, y otras partes, también, en forma
totalmente arbitraria.
En primer lugar se procedió a destruir casi totalmente el pórtico de 8 columnas sobre
pedestales del frente. Luego modificó completamente la fachada, cerró ventanas, cubrió
todo de cantera nueva, agregó tímpanos quebrados, realizó un nuevo pórtico de tres filas
paralelas de columnas más altas con basa, etc. Lo mismo sucedía con el frontón, el que
se encontraba despegado del muro frontal, esto tenía un obvio sentido funcional: el tercer
piso era un hotel, y el cerrar con techo a dos aguas el frontón implicaba tapiar las
ventanas y no dar buena luz al interior. Al realizarlo no sólo se destruyó parte del edificio
original, sino que se cambió también la iluminación natural, el juego de sombras de la
fachada y el orden general de la construcción.