EL BARROCO: PROSA Y POESÍA
Este período se desarrolló plenamente en el siglo XVII. Para definir sus principales
rasgos, podemos compararlo con el período anterior: el Renacimiento.
Frente a la visión optimista del mundo y de la vida propia del Renacimiento,
en el Barroco predominan el pesimismo y el desengaño.
El pensamiento renacentista situaba al hombre en el centro del mundo, lo
invitaba a disfrutar de la vida y del momento presente. Durante el Barroco, el mundo se
convierte en un conjunto de falsedades y el ser humano está predestinado a la muerte.
(Estos dos rasgos se comprueban o verifican en los temas predominantes en la
literatura barroca y en las dos tendencias principales que enmarcan los géneros
literarios: el conceptismo y el culteranismo.)
Temática de la literatura barroca:
En el barroco se repiten temas tratados durante el Renacimiento (amor, naturaleza,
mitología), aunque con distinto tratamiento, la espontaneidad del Renacimiento va a verse
sustituida por la artificiosidad propia del Barroco, que conviertecada poema casi en un
juego de ingenio.
El amor: Se continua en la línea petrarquista (amor platónico, que
ennoblece al amante pero que, al no ser correspondido, sumía al poeta en la
melancolía y la desesperación). Aparece un tono de pasión y desesperación
distinto al renacentista: es muy frecuente la unión del amor y la muerte en el
mismo poema.
La visión amarga y desengañada del mundo origina otros dos temas:
Los autores del Barroco expresan sus críticas y su ironía más despiadada a través
de la presentación de las vanidades del mundo y el afán mostrado por alcanzar
bienes materiales y poder.
El tema de la fugacidad de la vida se presenta como reacción a un tema
renacentista: disfrutar del momento. Se resalta lo engañosa y efímera que resulta
la vida y se insiste en la pronta llegada de la muerte. Se incide en la brevedad de
la belleza y de la juventud.
LÍRICA:
Se mantiene la convivencia de la lírica tradicional junto a la culta.
Poesía tradicional: Muchos autores barrocos (Lope, Góngora, etc.)
recopilaron poesía popular, y ésta les servía como punto de partida para sus propias obras
e, incluso, compusieron obras carácter popular. Las formas métricas que predominaron:
romances, villancicos, letrillas.
Lírica culta: recoge la producción poética de los autores que siguen las dos
tendencias poéticas de la época: conceptismo y culteranismo. Las estrofas que siguen
siendo habituales en este período son: el terceto y el soneto. También serán muy frecuentes
las octavas reales (ocho versos endecasílabos de rima consonante, con esquema
ABABABCC) y las silvas (versos endecasílabos con versos heptasílabos intercalados y
rima consonante).
Tendencias: conceptismo y culteranismo: (pág. 230, libro de texto)
Góngora:
Fue el principal cultivador del culteranismo, que se caracteriza por la voluntad de
creación de un mundo poético de belleza idea: su poesía no pretende representar la realidad,
sino transformarla mediante metáforas en un mundo nuevo de belleza. (Es una poesía que,
por lo general, no conmueve. Hay un distanciamiento entre el poeta y lo que él canta,
puesto que el poema nunca trasluce nada de su intimidad, de lo que él siente, no
expresa los sentimientos del poeta.)
La obra poética de Luis de Góngora se suele dividir en dos etapas:
Primera etapa: está formada por las composiciones anteriores a 1610, más sencillas de
comprender, de carácter más popular y llano que las propiamente culteranistas.
Segunda etapa: Está marcada por sus obras más ambiciosas: Panegírico al duque de
Lerma, Fábula de Polifemo y Galatea y las Soledades. Esta etapa comprende una poesía
más difícil, que reúne todas las características de la poesía culterana: abundancia de
alusiones mitológicas, acumulación de metáforas embellecedoras, intensificación de
cultismos léxicos y sintácticos (hipérbaton, frase larga, ...)
Fábula de Polifemo y Galatea:
Extenso poema en octavas reales, de tema mitológico. Explica el enfado del
cíclope Polifemo, enamorado de la bella ninfa Galatea. Polifemo encarna la rudeza y
la brutalidad en contraste con la dulzura y la delicadeza de la ninfa Galatea. Ella no
corresponde al amor del cíclope, porque está enamorada del pastor Acis. Polifemo
arroja una enorme roca que aplasta al joven y su sangre derramada se convierte en
una fuente y en un río.
Emplea una lengua poética muy alejada de la común, lo cual exige al lector un
esfuerzo interpretativo y unos conocimientos mitológicos previos para descifrar lo que
dice.
Quevedo:
En la obra de Francisco de Quevedo, que abarca géneros muy distintos, se alternan
la gravedad y la angustia con el desenfado y la burla despiadada, si bien ambas facetas no
son sino el reflejo de una única realidad: el desengaño.
Su obra puede clasificarse de la siguiente manera:
a) Obras en verso: en el caso de la lírica de Quevedo los temas son muy variados: desde
las más serias reflexiones sobre la brevedad de la vida o la situación penosa de España
hasta los poemas amorosos, los burlescos, puros juegos poéticos, o las sátiras
personales. En sus poemas amorosos, que muchas veces ni siquiera están dirigidos a
una mujer real, expresa también su visión del mundo: la angustia ante la propia vida, el
amor como fuete de insatisfacción y de dolor, el paso del tiempo y la fugacidad de la
vida, y la muerte. Entre sus variadas y abundantes obras en verso destacamos:
Poesías amorosas
Poesías satíricas y burlescas
Poesías morales y filosóficas.
Su poesía puede clasificarse en dos grandes bloques:
La poesía grave, reflexiva, en la que el poeta expresa sus sentimientos o ideas con un
tono desgarrado (poemas metafísicos, amorosos, religiosos y morales). En ellos trata de
forma obsesiva el tema de la fugacidad de la vida y la certeza de la muerte. Predomina
un tono pesimista y desengañado.
La poesía como juego de ingenio: se da en los poemas satíricos, en los que predomina
el gusto por la experimentación lingüística. Esta poesía muestra una visión crítica de la
sociedad desde una perspectiva burlesca, hiperbólica. Los temas que trata son muy
variados: aparecen médicos, jueces, maridos engañados y, sobre todo, Góngora,
protagonista de numerosos poemas burlescos (ej. pág. 236).
El estilo de la poesía de Quevedo:
La originalidad de Quevedo está, no en los temas, sino en el uso especial de la
lengua, en la experimentación de los nuevos recursos expresivos. Los rasgos conceptistas
típicos de su poesía son:
Uso de metáforas
Creación de nuevas palabras (ej: archinariz).
Uso inusual de los diferentes tipos de palabras ("soy un fue, y un será, y un es
cansado". Fue, será y es con valor de sustantivo).
Abundancia de juegos de palabras (antítesis, hipérboles, paradojas, etc.).
b) Prosa: (en el apartado de prosa de estas fotocopias).
LA PROSA NARRATIVA Y DIDÁCTICA
Se produce una renovación en los géneros novelescos.
Desaparecen la novela pastoril y la de caballerías.
Se cultiva en abundancia la picaresca, tal vez porque es el género adecuado para
transmitir la visión crítica, pesimista y desengañada de la época. Destacan: El Buscón
de Quevedo, La vida y hechos de Estebanillo González, de Esteban González, Guzmán
de Alfarache, de Mateo Alemán.
Novela bizantina y novela corta: reciben la influencia de Cervantes. La novela bizantina
cervantista sirvió de modelo a Baltasar Gracián para componer su obra: El Criticón. Las
Novelas ejemplares sirvieron de modelo a Lope para crear sus Novelas a Marcia
Leonarda.
Prosa didáctica: se manifiesta a través de sátiras o mediante las colecciones de
emblemas (combinación de un dibujo y una frase explicativa que expresa una idea). La
principal obra del género didáctico es El Criticón de Baltasar Gracián
La prosa de Quevedo
Escribió una abundante y variada prosa, en la que se acentúa la tendencia político-
moral. En general se trata de una obra pesimista. Destacan las siguientes obras:
Sátiras morales y alegóricas: Los sueños.
Obras políticas: Política de Dios, gobierno de Cristo y tiranía de Satanás (hace
una dura crítica de la política de su tiempo a través de los Evangelios).
Obras filosóficas y morales: La cuna y la sepultura.
Obras de crítica literaria: La aguja de navegar cultos, en contra del
culteranismo.
Obras festivas y burlescas: La vida de corte, Cartas del caballero de la tenaza
Son breves narraciones sobre temas muy variados. Muestran una visión
despiadada del ser humano, ya que no hay clase ni oficio alguno que se salve de
la afilada visión crítica del autor: prestamistas, clérigos, estudiantes soldados, ...
Novela picaresca: Historia de la vida del Buscón llamado Pablos. Es una novela
más próxima a la picaresca de El Lazarilo, que al Guzmán de Mateo Alemán. El
estilo en que está escrita la novela es conceptista y, por lo tanto, son frecuentes
los juegos de palabras, los chites, etc..