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Testamento Carlos Ii

El testamento de Carlos II nombra sucesor al trono español a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, debido a que sus parientes cercanas renunciaron al trono para evitar unir la corona española a la francesa. Carlos II ordena a sus súbditos que reconozcan a Felipe de Anjou como su legítimo rey en caso de fallecer sin descendencia. Esta decisión desató la Guerra de Sucesión Española entre los partidarios de Felipe de Anjou y el archiduque Carlos de los Habsburgo.

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Testamento Carlos Ii

El testamento de Carlos II nombra sucesor al trono español a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, debido a que sus parientes cercanas renunciaron al trono para evitar unir la corona española a la francesa. Carlos II ordena a sus súbditos que reconozcan a Felipe de Anjou como su legítimo rey en caso de fallecer sin descendencia. Esta decisión desató la Guerra de Sucesión Española entre los partidarios de Felipe de Anjou y el archiduque Carlos de los Habsburgo.

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TESTAMENTO DE CARLOS II

Y reconociendo conforme a diversas consultas de Ministros de Estado, Justicia, que la razón, en que se
funda la renuncia de las Señoras Doña Ana, y Doña María Teresa, Reinas de Francia, mi Tía, y Hermana, a
la sucesión de estos Reinos, fue evitar el perjuicio de unirse a la Corona de Francia: y reconociendo, que
viniendo a cesar este motivo fundamental, subsiste el derecho de la sucesión en el Pariente más inmediato,
conforme a las leyes de estos Reinos, y que hoy se verifica este caso en el Hijo segundo del Delfín de
Francia.
Por tanto, arreglándome a dichas leyes, declaro ser mi Sucesor (en caso que Dios me lleve sin dejar hijos)
el Duque de Anjou, Hijo segundo del Delfín, y como à tal le llamo à la sucesión de todos mis Reinos, y
Dominios, sin excepción de ninguna parte de ellos:
Y mando, y ordeno à todos mis Súbditos, y Vasallos de todos mis Reinos, y Señoríos, que en el caso referido,
de que Dios me lleve sin sucesión legitima, le tengan y reconozcan por su Rey, y Señor natural, y se le dé
luego, y sin la menor dilación la posesión actual, precediendo el juramento, que debe hacer de observar las
leyes, Fueros, y costumbres de dichos mis Reinos, y Señoríos.
Madrid 3 de Octubre de 1700

CLASIFICACIÓN
Nos encontramos ante un texto histórico jurídico y contenido político. Se trata de una fuente primaria,
redactada por Carlos II a todos sus súbditos en Madrid el 3 de Octubre de 1700.
ANÁLISIS DE IDEAS
La idea principal del texto es la decisión de Carlos II de dejar en herencia el trono de todos sus Reinos
y Señoríos a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV.
Entre las ideas secundarias podemos destacar, en primer lugar, como cita la renuncia de parientes
cercanos, su tía Ana y su hermana Teresa, al trono para no unirse a la monarquía francesa. Es por esa
razón por la que busca otro pariente inmediato. A continuación, coincidiendo con el segundo párrafo, y
siguiendo las leyes del reino declara sucesor a Felipe de Anjou, hijo segundo del Delfín de Francia. Por
último, en el tercer párrafo, ordena a todos los súbditos de sus reinos que reconozcan como rey a la persona
que él ha elegido si muriera finalmente sin descendencia.
Carlos II fue monarca español entre 1665 y 1700. Hijo de Felipe IV, sufrió las consecuencias de la
consanguinidad de sus antecesores. Fue un monarca débil y enfermizo que concluiría su reinado iniciando
un conflicto sucesorio por el trono español.
CONTEXTO HISTÓRICO
El reinado de Carlos II se caracterizó por ser un periodo de inestabilidad política, económica y social.
En él se diferencian dos etapas:

La primera, la regencia de su madre Mariana de Austria, donde Carlos II hereda el trono con cuatro
años y el poder fue encomendado a su madre, Mariana de Austria, que confió en su confesor, el padre
Nithard. Sería sustituido por Fernando Valenzuela.

La segunda, el gobierno personal de Carlos entre (1675-1700). Proclamado rey en 1675 su


incapacidad le obligó a ceder el gobierno a su hermanastro, Juan José de Austria, hijo de Felipe IV.
Tras su muerte, el poder de los nobles aumenta al ejercer el poder el duque de Medinaceli y,
posteriormente el conde de Oropesa. Finalmente será su segunda esposa, Mariana de Neoburgo, la que
fue haciéndose con el poder.
La preocupación venía por quien heredaría el trono, un sector de la Corte abogaba por Felipe de
Borbón, nieto de Luis XIV, o un candidato austriaco que garantizaba la continuidad de la dinastía. La falta
de acuerdo desembocó en la guerra de Sucesión española (1700-1714).

En su testamento, Carlos II dejaba los reinos españoles a Felipe, duque de Anjou. No obstante,
existía otro candidato, el archiduque Carlos de Habsburgo, nieto también de Felipe IV. Felipe de Anjou llegó
a Madrid para coronarse como Felipe V (1701); la reacción de los Habsburgo, las Provincias Unidas e
Inglaterra fue constituir una Gran Alianza de la Haya (antiborbónica) a la que se unieron Portugal, Prusia y
el ducado de Saboya. El enfrentamiento de ambos bloques provocó la Guerra de Sucesión (1701-1714). La
guerra tuvo varios escenarios: Europa y la Península Ibérica.

En la península Castilla apoyó a Felipe de Anjou y Aragón a Carlos de Habsburgo. Aquí, las tropas
de Felipe V contraatacaron y derrotaron a la Gran Alianza en Almansa (1707), y después en las batallas
de Brihuega y Villaviciosa (1710). Solo Cataluña y Baleares quedaron fuera del control de Felipe V.

En 1711 ocurrió un acontecimiento decisivo: murió sin descendencia el emperador, hermano de


Carlos de Habsburgo, que asumió el trono. Esto llevó a las negociaciones de paz. Ambos bandos firmaron
la Paz de Utrecht, constituida por los tratados de Utrecht (1713) y Rastadt (1714). Los aliados, finalmente,
abandonaron Cataluña y las Baleares, que se negaron a aceptar a Felipe V y siguieron la guerra. Barcelona
cayó tras un duro asedio (1714) y las Baleares en 1715.
Las consecuencias de la guerra fueron importantes: Gran Bretaña se consolidó como una
potencia naval y comercial: se apoderó de Gibraltar, Menorca y el derecho en América al navío de
permiso, y el monopolio del llamado asiento de negros. Austria recibió Flandes, Nápoles, Sicilia y la
Toscana, mientras que Saboya obtuvo parte del Milanesado y Cerdeña. Portugal obtuvo la Colonia del
Sacramento (Uruguay) muy importante para el comercio. Y en España se instauró una nueva monarquía,
la borbónica con Felipe V, iniciando una nueva etapa en la que el país quedó disminuido territorialmente.

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