Pensando en alto: Thinking Aloud
Realizar un test de usabilidad con usuarios que hablan en
voz alta es barato, robusto, flexible y fácil de hacer.
La usabilidad es longeva, como lo es el comportamiento humano, al contrario muchas veces de
la tecnología. Y en 1993 Jakob Nielsen ya declaraba en su libro Usability Engineering que este
método es el más rentable de todos.
Para definir la técnica thinking aloud, parafraseamos a Nielsen hace 19 años:
Definición: «Es un test en el que se le pide al participante que use un sistema mientras piensa
continuamente en voz alta, verbalizando sus pensamientos mientras se mueve por la interfaz de
usuario».
Para realizar un test de usabilidad thinking aloud sólo necesitas hacer tres cosas:
1. Localizar usuarios representativos.
2. Darles tareas relevantes.
3. Callarte y esperar a que los usuarios hablen.
Beneficios del Think-Aloud
El método tiene muchas ventajas, la más importante es que sirve de ventana al alma, al descubrir
qué piensan los usuarios de tu diseño. En concreto te permite escuchar sus mal entendidos, que
derivarán en recomendaciones de rediseño e incluso en aprendizaje de porqué algo de la interfaz
es incorrecto o fácil de usar.
Los beneficios más destacados del thinking aloud son:
Barato. No precisa aparatos especiales. Simplemente te sientas junto al usuario y tomas
notas de lo que diga. Lleva un día tomar datos de unos 5 participantes, que es todo lo que
se necesita para conseguir los comportamiento más importantes.
Robusto. La mayoría de quienes proporcionan servicios de usabilidad están pobremente
formados en la materia y carecen de metodologías adecuadas, por eso, a no ser que
obliges a los participantes a decir lo que tú quieres, obtendrás buenos resultados aunque
el test esté pobremente realizado. Al contrario que en los estudios cuantitativos, donde el
más pequeño error, inutiliza un estudio o hace que se malinterpreten los resultados.
Flexible. Puedes usarlo en cualquier fase del ciclo del producto, desde prototipos
iniciales a aplicaciones completamente terminadas. Está preferentemente ideado para
proyectos ágiles. Puedes usarlo en proyectos de cualquier tecnología y en cualquier tipo
de interfaz de usuario.
Convincente. Los desarrolladores más duros, los diseñadores más arrogantes y los
directivos más estirados debilitan su resistencia en cuanto se exponen directamente a la
opinión del consumidor final. Sentarlos en las sesiones no les supondrá mucho tiempo y
es la mejor forma de motivarles para que presten atención a la usabilidad.
Fácil de aprender. Tener un especialista en usabilidad es lo mejor, pero los equipos
pequeños pueden beneficiarse si los diseñadores hacen ellos mismos sus propios test de
usuario.
Desventajas del Think-Aloud
Ser barato y robusto son dos ventajas enormes para este método cualitativo, pero la otra cara es
que no genera estadísticas detalladas. Puedes hacerlos, pero en la gran mayoría de los proyectos
no es recomendable. Mejor guardas el presupuesto y lo inviertes en más iteraciones del diseño.
Otros problemas:
Situación poco natural. La mayoría de las personas no se hablan en voz alta a sí
mismas. Esto hace difícil a los participantes de un test mantener el monólogo en cuanto
se centran en las tareas del test.
Declaraciones filtradas. Se supone que los participantes tienen que decir lo que les viene
a la mente tan pronto como lo piensan, y no ofrecer un comentario editado tras una
reflexión. Pero la mayoría de la gente quiere parecer inteligente y hay un riesgo de que se
callen hasta que no hayan pensado detalladamente la respuesta. No caigas en la trampa:
es esencial obtener sus pensamientos directamente. Normalmente tendrás que repetir a los
participantes que hablen.
Sesgar el comportamiento del participante. Los apuntes al usuario y la clarificación de
preguntas son normalmente necesarios, pero para un facilitador inexperto, las
interrupciones pueden fácilmente cambiar el comportamiento del usuario. Descarta estos
casos del análisis para que no afecten a tus resultados.
Ninguna panacea. Es una técnica de usabilidad más, pero no la única. Sirve para muchos
casos, pero no para todos. En cuanto tengas un poco de experiencia en usabilidad, querrás
usar un abanico más amplio de técnicas.