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Contenido Unidad I

Este documento presenta una introducción a los conceptos de programas y proyectos psicopedagógicos. Explica que un programa psicopedagógico tiene como objetivo contribuir al campo educativo mediante la creación de espacios de prevención, promoción, orientación y enriquecimiento para la comunidad educativa. Asimismo, describe las fases típicas de un programa, que incluyen la planificación, promoción, intervención y ampliación del programa. Finalmente, resalta que la evaluación es un componente clave para valorar el grado en

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Contenido Unidad I

Este documento presenta una introducción a los conceptos de programas y proyectos psicopedagógicos. Explica que un programa psicopedagógico tiene como objetivo contribuir al campo educativo mediante la creación de espacios de prevención, promoción, orientación y enriquecimiento para la comunidad educativa. Asimismo, describe las fases típicas de un programa, que incluyen la planificación, promoción, intervención y ampliación del programa. Finalmente, resalta que la evaluación es un componente clave para valorar el grado en

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CONTENIDO UNIDAD I

Unidad I. Conceptualización para la elaboración de un programa y proyectos

psicopedagógicos

1.1 Conceptos de programa y proyectos

El programa psicopedagógico tiene el objetivo de contribuir en el campo educativo,

a través de la creación de espacios de prevención, promoción, orientación y

enriquecimiento para la comunidad educativa en los fenómenos que intervienen en el

clima escolar.

El modelo de programas en psicopedagogía permite definir las actuaciones para

mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje en función de las características de cada

individuo.

Servicios que ofrece el programa psicopedagógico

1. Acompañamiento en la actualización del manual de convivencia de acuerdo a lo

dispuesto en el Decreto 1965 de 2013.

2. Desarrollo de los componentes de prevención, promoción y protección dispuestos en el

manual de convivencia y en la Ruta de Atención Integral para la convivencia escolar, bajo

el marco de la Ley 1620 y en sus artículos 29 y 30.

3. Apoyo al Proyecto Educativo Institucional (PEI) de cada una de las instituciones, con el

fin de apoyar el mejoramiento de la calidad Educativa a la luz de los enfoques de

derechos, de competencias y diferencial, acorde con la Ley General de Educación, el

Decreto 1860 de 1994, la Ley 1098 de 2006.


4. Orientación y desarrollo de espacios de discusión y formación para los padres y madres

de familia dentro de la escuela, la Ley 1404 de 2010.

5. Capacitación de docentes y personal administrativo en pro del fortalecimiento del clima

escolar.

6. Orientación vocacional con miras al enriquecimiento del proyecto de vida de los

estudiantes.

Nuestra planeación y fases de ejecución son:

 Fase 1

Planeación y organización del programa de intervención psicoeducativa

 Fase 2

Promoción del programa

Establecimiento de convenios con I.E o colegios

 Fase 3

Intervención psicoeducativa

Evaluación trimestral de las intervenciones llevadas a cabo

 Fase 4

Ampliación del programa psicoeducativo hacia el bienestar escolar

Adherencia con otros profesionales de salud


La psicopedagogía es la disciplina dentro de la ciencia social que estudia los

mecanismos que se dan en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como su nombre

indica, dentro de esta disciplina convergen dos ciencias: la psicología y la pedagogía; por

tanto, los psicopedagogos estudian los procesos de la mente humana en relación a la

ciencia de la educación.

El modelo de programas en psicopedagogía, a través del estudio de necesidades

previas, desarrolla una serie de actuaciones a fin de mejorar los procesos de enseñanza-

aprendizaje de las personas en función de las características propias de cada individuo.

A la hora de definir un programa, encontramos diferentes conceptos que podemos

resumir en la siguiente definición: “se entiende por programa una acción continuada,

encaminada a lograr unos objetivos, previamente planificada, con la finalidad de satisfacer

necesidades, y/o enriquecer, desarrollar o potenciar determinadas competencias” (Morrill,

Rodríguez Espinar et al. y Riart).

A pesar de que existen diferentes definiciones, todas coinciden siempre en los

siguientes puntos:

Un programa debe de tener una base teórica fundamentada, es decir, basarse en

alguna teoría psicológica de intervención.

Evitar la improvisación ya que debe tratarse de una actividad totalmente

planificada.

Se diseña con el objetivo de dar solución a una serie de necesidades detectadas.

Uno de los aspectos sin determinar son los requisitos mínimos para reunir la

condición de programa, ya que, para determinadas personas, un programa puede ser de


métodos de estudio, de orientación vocacional, de prevención de drogodependencia, etc.

y para otros, solo es una parte de un programa más amplio con diferentes aspectos.

En general, la intervención por programas se caracteriza por:

 Estar elaborada en función de las necesidades diagnosticadas.

 Actuar por objetivos en un período de tiempo y sobre el contexto.

 Estar dirigida a todo el entorno implicado.

 Es preventiva y de desarrollo.

 Tener capacidad para anticiparse a dificultades o necesidades

futuras.

Fases de un programa

Dentro de un programa conviene aclarar en qué fases se estructura una

intervención a partir de las siguientes referencias:

Bisquerra y Álvarez

 Análisis del contexto para detectar necesidades

 Formular objetivos

 Planificar actividades

 Realizar actividades

 Evaluación del programa

Álvarez Rojo y Hernández

 Evaluación de necesidades

 Diseño del programa


 Aplicación del programa

 Evaluación del programa

Análisis de necesidades

Cuando se diseña cualquier intervención, se debe tener en cuenta el destinatario

de la misma. En el ámbito de intervención de la psicopedagogía, se encuentran grupos

diana diversos con unas claras necesidades ante las cuales se pretende dar respuesta, es

por esto que es imprescindible analizar la realidad en la que se va a trabajar y las

prioridades a las que se debe atender.

Para ello, existen diferentes mecanismos de recogida de información, desde la

observación, entrevistas, cuestionarios, test estandarizado… A partir de la información

obtenida, se conceptualiza el problema origen, las causas del mismo y los efectos que

puede generar.

Con esto, se puede hacer una priorización de necesidades y determinar las

técnicas o estrategias de intervención más adecuadas para cumplir con los objetivos

propuestos, teniendo en cuenta el tiempo que se va a dedicar, así como el grupo diana

con el que se va a trabajar.

Metodología

Se deberá establecer el tipo de estrategias y mecanismos que se van a poner en

marcha a la hora de establecer las acciones o actividades que se llevarán a cabo para

conseguir los objetivos marcados.

Como toda disciplina científica, diferentes escuelas de pensamiento y teorías

marcan criterios y claves para desarrollar los diferentes programas de intervención

psicopedagógica. Será fundamental tomar en consideración qué tipo de metodología se


va a poner en marcha a la hora de intervenir y que esta sea acorde con los demás

elementos propuestos en el programa.

Actividades

Por actividades dentro de los programas de intervención en psicopedagogía, se

entiende todas las acciones que se llevan a cabo a fin de conseguir los objetivos

marcados.

Se establecen una serie de pasos y dinámicas a seguir que permitirán llegar a las

metas propuestas o atender a las necesidades establecidas. Es importante en el diseño

de dichas actividades tener en cuenta los recursos, tanto materiales como humanos, que

se van a utilizar, así como el tiempo dedicado para la realización de las mismas, el

objetivo que se pretende y a la disposición de los participantes.

Por tanto, la puesta en marcha de actividades dentro de los programas de atención

psicopedagógica, implica la reflexión, planificación y organización de todas las variables

implicadas en el buen desarrollo de los programas.

Recursos

Para poner en marcha los programas de atención psicopedagógica, son

necesarios recursos personales o humanos, así como materiales. Cuando se detallan los

recursos necesarios para el desempeño de un programa, deberemos especificar a todo

profesional implicado, o material utilizado durante el proceso. De esta manera permite

contar con los recursos necesarios, prever costes o anticipar los requisitos necesarios

para dicha puesta en marcha y posibles contratiempos.

Evaluación
Evaluar implica valorar todos los elementos establecidos en el programa de

intervención. A través de la evaluación, se toma conciencia del grado de consecución de

los objetivos planteados inicialmente, así como se conoce la adecuación de los mismos a

las necesidades detectadas en su momento. Por otro lado, se determina si los tiempos y

recursos empleados fueron los idóneos.

En un proceso de intervención psicopedagógica, existen diferentes momentos de

evaluación. Primero, se realiza una evaluación que permite tomar conciencia del punto de

partida y diseñar las líneas de intervención. A lo largo del desarrollo del programa, se

deberá mantener el registro de evaluación continua a fin de poder detectar con la

suficiente anticipación las nuevas necesidades que van surgiendo y, con ello, reformular

de una manera dinámica todos los elementos del programa. Esto permite que los

programas de intervención psicopedagógica sean estructuras vivas, adaptadas a las

circunstancias reales de los destinatarios y entornos. Poder mantener ese continuo

feedback permite anticipar problemas y adaptarnos constantemente a los cambios

permanentes que sufren los grupos objeto de intervención.

Para realizar la evaluación, vamos a necesitar una serie de recursos, los cuales

dependen del grupo al que analicemos, el momento y el aspecto a evaluar. Por ello, se

utilizarán hojas de registro, encuestas, entrevistas, diarios de campo, hojas de

observación, test psicométricos…

Por otro lado, existe una evaluación final que permite hacer balance de todo el

proceso, crear una memoria de la intervención llevada a cabo y, con ello, reflexionar sobre

la práctica desarrollada y los resultados alcanzados a fin de mejorar los programas futuros

de los psicopedagogos y profesionales relacionados.

Concepto de proyectos
El proyecto pedagógico es una estrategia de aprendizaje que articula teoría-

práctica-investigación durante el proceso formativo de los profesionales licenciados en

educación.

El proyecto pedagógico como estrategia de aprendizaje posibilita que los

licenciados en formación se acerquen, intervengan y transformen la realidad

socioeducativa desde la racionalidad crítica inherente al perfil de un profesional

comprometido con la sociedad.

Estructura de los proyectos pedagógicos

 Los proyectos pedagógicos son la estrategia de aprendizaje de las

prácticas pedagógicas.

Los proyectos pedagógicos se estructuran teniendo en cuenta la planeación,

ejecución, evaluación y plan de mejora con su fundamentación, profundización y

profesionalización.

 Componentes académicos de los proyectos psicopedagógicos

La Fundamentación: Pretende el acercamiento a la realidad educativa y

sensibilización frente a ella a través del reconocimiento de agentes, factores, ambientes y

condiciones en las que se desarrollan diferentes procesos formativos; se busca que el

futuro profesional licenciado de la educación reconozca su campo de estudio, las

problemáticas que lo rodean en diferentes escenarios educativos que trasciendan el aula.

La Profundización: La relevancia es el reconocimiento del área específica de

formación; pretende favorecer la interacción en los diferentes escenarios educativos y la

identificación de situaciones socioeducativas; se refiere al conjunto de reflexiones que se


deben llevar a cabo sobre la historia, desarrollo y futuro del saber pedagógico en los

diferentes escenarios educativos.

La Profesionalización o aplicación: La intención es el mejoramiento de los

procesos formativos que se desarrollan en los diferentes escenarios y sus respectivas

modalidades. Cada estudiante practicante va descubriendo los modos propios para el

ejercicio de su formación. Se reflexiona en torno a su propia propuesta pedagógica, busca

su propia identidad en su ejercicio pedagógico.

Componentes administrativos de los proyectos pedagógicos

 Planear

Es concretar y precisar lo que se quiere realizar; organizar y estructurar la

intención pedagógica, la cual, parte de una necesidad del contexto o escenario educativo

teniendo en cuenta los alcances del mismo en el período académico.

 Ejecutar

Hacer efectivas las decisiones tomadas; enmarcadas en estrategias de la

investigación, la pedagogía y la práctica misma, porque estas son las dan la ruta de

implementación.

 Evaluar

Es seguir cursos de acción que conduzcan a la obtención de determinados

resultados en torno a la reflexión pedagógica del ser, saber, saber hacer y el convivir.

 Plan de mejoramiento

Es retroalimentar el proceso llevado a cabo y plantear acciones de mejora.


1.2 Finalidad de programas psicopedagógicos

Brindar atención a alumnos con dificultades personales y/o sociales que impacten

su desempeño académico. (Integración grupal, conflictos individuales y/o grupales, etc.)

Surge el modelo de programas como superación del modelo de servicios. Durante

la década de los setenta, numerosos trabajos han venido denunciando la insuficiencia del

modelo de servicios. Diversos autores, a la hora de analizar las tendencias presentes y

futuras de la orientación, ponen de manifiesto la necesidad de intervenir por programas y

que cualquier organización, servicio, etc., que se adopte debe ser la consecuencia del

programa que se pretende llevar a cabo.

El término programa se utiliza con mucha frecuencia por parte de diversos tipos de

profesionales, entre ellos los orientadores, es decir, los profesionales de la intervención

psicopedagógica. Sin embargo, no se dispone de una definición del concepto “programa”

que pueda ser unánimemente aceptada.

En un intento de definir este concepto se han presentado diversas propuestas:

 Morrill (1980) lo define como una “experiencia de aprendizaje

planificada, estructurada, diseñada a satisfacer las necesidades de los

estudiantes”.

 Rodrígruez Espinar et al. (1993) un programa es “un conjunto de

acciones sistemáticas, cuidadosamente planificadas, orientadas a unas metas

como respuesta a las necesidades educativas de los alumnos, padres y profesores

de un centro.

 Riart (1996) programa es una planificación y ejecución (elemento

diferenciador de la palabra programar; prgramar no implica ejecutar; sino que

implica todo el proceso de puesta en práctica), en determinados períodos de


tiempo (continuos o intermitentes), de unos contenidos (conceptuales,

actitudinales o procedimientales), encaminado a lograr unos objetivos

determinados a partir de unas necesidades (preventivas, de desarrollo o de

intervención) de las personas, grupos o instituciones inmersas en un contexto

espacio-temporal determinado.

Recogiendo estas definiciones podemos establecer que “se entiende por programa

una acción continuada, previamente planificada, encaminada a lograr unos objetivos, con

la finalidad de satisfacer necesidades, y/o enriquecer, desarrollar o potenciar

determinadas competencias.”

En cualquier caso, las distintas definiciones suelen coincidir en los siguientes

puntos: Se trata de una actividad planificada. Se aplica en un contexto determinado. Se

diseña y realiza con la intención de obtener unos objetivos concretos. Se diseña a partir

de la identificación de unas necesidades concretas (diagnóstico de necesidades).

La intervención por programas se caracteriza a grandes rasgos por:

 Ser una intervención desarrollada en función de las necesidades

diagnosticadas (de los alumnos, centro, servicios de institución, etc.)

 Actúa por objetivos a lo largo de un lapso de tiempo.

 Centrarse en las necesidades de un colectivo. Su actuación sobre el

contexto. Ser dirigida a todos los agentes implicados y usuarios.

 Ser una intervención preventiva y de desarrollo.

 Tener carácter proactivo.

Según Montané y Martínez (1994), podemos destacar las siguientes

características de este modelo referido a un centro educativo:


a) En cuanto al rol del orientador, la intervención por programas surge de su total

integración y colaboración con la institución educativa, partiendo de sus necesidades y

competencias de las cuales surgen las propuestas de intervención. Esto enlaza con el

modelo de consulta: el orientador actúa como consultor, asesor y formador de formadores.

b) En lo relativo a la planificación; los programas persiguen la consecución de los

objetivos educativos del centro o del aula, que se basan y entroncan a su vez en los

planteamientos de la institución y de su proyecto curricular.

c) Los recursos en la intervención por programas son en realidad todos los del

centro educativo y su entorno inmediato: el currículo, la metodología, los equipamientos,

los distintos profesionales, etc.

d) Los programas son procesos de acción integrados en mayor o menor medida en

el currículo general ordinario o facilitan dicha opción.

e) Respecto al equipo docente, un programa permite y favorece la cooperación, el

intercambio y el trabajo en equipo, así como la mejora progresiva del mismo puesto que

este equipo y cada uno de sus integrantes conocen y saben poner en práctica los

programas de orientación.

f) La evaluación en este tipo de intervención tiene una finalidad esencialmente

formativa, de mejora continua de los procesos y productos educativos por lo que favorece

el desarrollo.

g) El papel de los discentes es activo, en la mayor parte de los casos estos son

conocedores de las necesidades y potencialidades y de los beneficios y mejoras que su

desarrollo conllevará, por lo que son parte activa en el mismo.


h) El tipo de intervención más frecuente suele ser sobre déficits o necesidades

inmediatas, pero debería ser una intervención preventiva, grupal, proactiva y/o

intervención orientada al desarrollo.

i) La institución es un elemento dinámico en evolución. La intervención por

programas, a través del trabajo en equipo y la reflexión sobre la propia práctica genera

procesos de reforma, cambio e innovación en la propia institución educativa.

1.3 Tipos de programas psicopedagógico

La psicopedagogía es la disciplina dentro de la ciencia social que estudia los

mecanismos que se dan en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como su nombre

indica, dentro de esta disciplina convergen dos ciencias: la psicología y la pedagogía; por

tanto, los psicopedagogos estudian los procesos de la mente humana en relación a la

ciencia de la educación. El modelo de programas en psicopedagogía, a través del estudio

de necesidades previas, desarrolla una serie de actuaciones a fin de mejorar los procesos

de enseñanza-aprendizaje de las personas en función de las características propias de

cada individuo.

A la hora de definir un programa, encontramos diferentes conceptos que podemos

resumir en la siguiente definición: “se entiende por programa una acción continuada,

encaminada a lograr unos objetivos, previamente planificada, con la finalidad de satisfacer

necesidades, y/o enriquecer, desarrollar o potenciar determinadas competencias” (Morrill,

Rodríguez Espinar et al. y Riart).

A pesar de que existen diferentes definiciones, todas coinciden siempre en los

siguientes puntos:
 Un programa debe de tener una base teórica fundamentada, es

decir, basarse en alguna teoría psicológica de intervención.

 Evitar la improvisación ya que debe tratarse de una actividad

totalmente planificada.

 Se diseña con el objetivo de dar solución a una serie de

necesidades detectadas.

Uno de los aspectos sin determinar son los requisitos mínimos para reunir la

condición de programa, ya que, para determinadas personas, un programa puede ser de

métodos de estudio, de orientación vocacional, de prevención de drogodependencia, etc.

y para otros, solo es una parte de un programa más amplio con diferentes aspectos.

En general, la intervención por programas se caracteriza por:

 Estar elaborada en función de las necesidades diagnosticadas.

 Actuar por objetivos en un período de tiempo y sobre el contexto.

 Estar dirigida a todo el entorno implicado.

 Es preventiva y de desarrollo.

 Tener capacidad para anticiparse a dificultades o necesidades

futuras.

Son muchos los autores que, en el contexto educativo, han realizado diferentes

tipologías de programas, adoptando distintos criterios para su clasificación.

Algunos de los tipos de programas que hay según Álvarez Rojo y Hernández

Fernández (1998), atendiendo a las dimensiones son los siguientes:

 Programas preventivos:
Tradicionalmente estos programas se han asociado al ámbito educativo,

pero la prevención debería de ir más allá, iniciándose antes de la escolaridad. La

prevención como principio de intervención psicopedagógica, debe estar presente

en todo el ciclo vital del individuo, abarcado todos sus ámbitos, facetas y

contextos.

 Programas de desarrollo personal:

También se les denomina programas de educación o formación psicológica.

Este tipo de programas hacen referencia al logro de competencias psicológicas y

personales. Surgen a principios de los setenta y parten del principio de prevención

y desarrollo.

 Programas centrados en los aspectos vocacionales:

Los programas de orientación profesional deben de considerar los distintos

ámbitos de actuación orientadora profesional, que han de desarrollar procesos de

formación y orientación profesional a lo largo de la vida. Según Romero

Rodríguez, 2000, los ámbitos son tres: Ámbito educativo, ocupacional y de la

organización.

Siguiendo a Bonals y Sánchez Cano (2007) las posibilidades de la intervención

psicopedagógica a través de programas son tantas y tan diversas como lo es la

intervención psicopedagógica en general. Por eso, los intentos de clasificar de alguna

forma los programas dan lugar a múltiples criterios, muchas veces entrelazados, y su

categorización será una u otra –y probablemente todas igualmente válidas- en función del

criterio que se utilice. Veamos algunos ejemplos de estas posibles maneras de

agruparlos:

 Se pueden clasificar en función del proyecto de centro con el cual

se hallan vinculados. Por ejemplo, mediante un programa destinado a la mejora de


algún área específica de aprendizaje (lengua, matemáticas…) se colabora con el

proyecto curricular de un centro. Si, en cambio, se trabaja con los docentes un

programa sobre cómo tratar la relación familia-escuela, se estará interviniendo en

el marco de su proyecto educativo.

 Otra posible clasificación puede hacerse desde una perspectiva de

bloques temáticos: orientación, acción tutorial, hábitos de autonomía, resolución

de conflictos, relaciones familia-escuela, entre otros temas.

 También son agrupables por ámbitos de actuación, como, por

ejemplo: alumnos y familias, centros y sector.

 Podemos basarnos también en el origen de la intervención: puede

partir de una propuesta del asesor o ser fruto de una demanda de los

destinatarios. Existen programas promovidos por la Administración Educativa;

otras veces se aplican de forma colaborativa programas de tipo comunitario en los

que, además de los centros educativos, participan instituciones no propiamente

escolares.

 Pueden clasificarse también según la amplitud de su alcance. Un

programa puede ir destinado a profesionales pertenecientes a distintos centros de

un sector o bien aplicarse a un solo centro; y dentro de él dirigirse al conjunto del

claustro o bien a una etapa, ciclo.

 Según los destinatarios, hay programas más centrados en los

alumnos y otros cuyo objetivo fundamental es el de proporcionar estrategias al

profesorado. Desde esta misma vertiente, cabe añadir que algunos tipos de

programas pueden incidir a la vez en distintos niveles de destinatarios: un

programa de transición de primaria a secundaria, puede incluir también algunas

actividades específicas destinadas al grupo de padres de estos alumnos, a los

centros de secundaria que se van a hacer cargo del grupo, etc.


1.3.1 De orientación

Existen diferentes criterios a partir de los cuales se han realizado distintas

clasificaciones de los modelos de orientación educativa. Se han realizado clasificaciones

en función del período histórico donde se desarrollaron cada modelo, en función de la

teoría o escuela psicológica que sustenta el modelo, en función de la relación que

mantienen entre sí los agentes de la orientación (orientador, demandante de la

orientación, contexto social), en función del tipo de intervención, etc. Ciertos autores han

recurrido a más de un criterio para ofrecer una clasificación de los modelos (Monereo,

1996; Álvarez y Bisquerra, 1997).

Así, por ejemplo, el profesor J. M. Escudero Muñoz, en 1986 (cit., Vélaz de

Medrano, 1998) utilizaba como criterio de clasificación la relación que mantienen entre sí

el orientador y la persona orientada. Diferenciaba tres tipos de modelos:

 Modelo psicométrico: Donde el orientador es un experto en técnicas

de orientación, y el orientado el destinatario de los resultados de las mismas.

 Modelo clínico-médico: El orientador es un diagnóstico y diseñador

de intervenciones, que son puestas en la práctica por el tutor/profesor.

 Modelo humanista: El profesor adquiere el papel de orientador

activo. La orientación se entiende como un proceso de ayuda al individuo.

Por su parte, la profesora Rodríguez Moreno (1995) desde un criterio histórico,

distingue:

Los modelos históricos (los más “antiguos”) donde incluye el modelo de Frank

Parson de orientación vocacional, y el modelo de Brewer de principios del siglo XX.

Los modelos modernos. Incluye las aportaciones de Koos y Kefauver de 1932,

el modelo de orientación clínico, el modelo de consejo, y el sistema ecléctico.


Los modelos contemporáneos centrados en los servicios, la reconstrucción

social, y el desarrollo personal.

Los modelos centrados en las necesidades sociales contemporáneas, basadas

en las técnicas consultivas, la intervención directa, los Programas Integrales de

Orientación de carácter preventivo, y la adquisición de habilidades para el ciclo vital.

En función de los fines y ámbitos de intervención, el concepto de enseñanza-

aprendizaje, la relación entre orientador y resto de agentes y el enfoque psicológico

subyacente, como criterios de clasificación, el profesor Carles Monereo diferenciaba

en 1996 los siguientes tipos de modelos:

 Modelo asistencial o remedial (enfoque clínico).

 Modelo de consejo (vinculado a la corriente humanista). Modelo

consultivo (que relaciona con el enfoque conductista de la orientación).

 Modelo constructivista.

Por su parte, Álvarez y Bisquerra (1997) basaron su clasificación en los criterios

siguientes: teoría subyacente, tipo de intervención y tipo de organización de la institución

donde se realiza la orientación. En función de estos criterios distinguieron los siguientes

tipos:

Modelos teóricos: Se trata de modelos de origen teórico-académico que proceden

de muy distintas corrientes (modelo humanista, modelo psicoanalítico, modelo

conductista, modelo de la Gestalt, etc.).

Modelos de intervención: diferenciando entre modelos básicos (clínico, de

servicios, de programas y de consulta) y mixtos (resultado de una combinación de

enfoques, teorías, sistemas, etc.).


Modelos organizativos: incluyendo los modelos institucionales (sistemas seguidos

por los ministerios, comunidades autónomas, instituciones europeas, etc.) y los modelos

particulares (sistemas que ponen en marcha los centros educativos o los gabinetes

privados de orientación).

Por último, es necesario hacer referencia a la clasificación aportada por Rodríguez

Espinar, Álvarez, Echevarría y Marín en 1993, que clasifican los modelos a partir del tipo

de intervención. Esta clasificación aparecerá después como Modelos Básicos en la

tipología de Álvarez y Bisquerra del año 1997 (opus cit.):

Modelo de intervención directa e individualizada: modelo de counseling o modelo

clínico. Modelos de intervención directa y grupal: modelo de servicios, modelo de

programas, y modelo de servicios actuando por programas.

Modelo de intervención indirecta (individual o grupal): modelo de consulta.

Modelo de intervención a través de medios tecnológicos: modelo tecnológico.

Modelo de Consulta

El modelo de consulta trata de capacitar a las personas que demandan este

servicio (normalmente maestros y tutores) para que sean ellos/as quienes realicen las

intervenciones de orientación. Este modelo surge vinculado al ámbito de la salud, si bien

su desarrollo se produce en tres campos:

• Salud mental: Este campo fue impulsado por Caplan (1970), entendiendo la

consulta como un proceso de interacción entre dos profesionales con la intención de

resolver un problema. Aunque la consulta se realiza entre iguales, la acción está dirigida a

solucionar el problema, no a intervenir sobre la persona que presenta el problema, sino


sobre este directamente. La intervención es por tanto tanto proactiva como preventiva.

Esta forma de entender la consulta derivó en dos submodelos, el clínico y el conductual.

El submodelo clínico está centrado en el cambio de actitud de las personas y mantiene

una perspectiva terapéutica. Mientras, el submodelo conductual se centra en la

modificación de conducta, y su finalidad es tanto terapéutica como preventiva y de

desarrollo de la persona.

• Desde las organizaciones: Desarrollado por Lippit en la década de los cincuenta

del siglo pasado, concibe al consultor como un agente externo a la acción, que se centra

en el desarrollo de la persona en el mundo escolar, así como en la transmisión de valores.

Su actividad no es por tanto aconsejar sino desarrollar, con la intención de prevenir, y a

través de la mejora del clima.

• Ámbito educativo: En este ámbito cabe señalar la figura de Patonillet (1975) para

quien el consultor es un profesional que promueve el trabajo colaborativo entre todos los

agentes implicados en el desarrollo del alumno/a. Este submodelo tiene un carácter

preventivo, remedial y dirigido al desarrollo. Además, es un submodelo que contextualiza

la intervención en lo educativo, se preocupa por los elementos afectivos, y utiliza

procedimientos de modificación de conducta y desarrollo de las organizaciones.

En general, dentro del modelo de Consulta (y sus submodelos), el consultor es un

formador de formadores y de padres, así como un impulsor de la estructura funcional de

la organización educativa. Esto se pone de manifiesto en las fases habituales de

intervención del modelo: establecer las relaciones adecuadas, realizar los procesos y

analizar el impacto de las acciones.

Modelo de Counseling Durante la década de los 30 del siglo pasado, aparece el

término “counseling” (asesoramiento) pasando a utilizarse con el término que hasta el


momento dominaba el ámbito de la orientación educativa (guidance o dirección, aunque

con el sentido de dirigir u orientar). La utilización del término counseling responde a un

intento de especialización, aunque vinculada inicialmente al campo de las ciencias de la

salud y sobre todo a las teorías psicológicas de la personalidad. Dentro del counseling se

han desarrollado dos perspectivas básicas:

• Perspectiva vocacional: Se sustenta en la teoría de la psicología diferencial y el

diagnóstico psicológico. Fomentan la personalización de la orientación vocacional. El

procedimiento de intervención orientativa se inicia con el diagnóstico pasando al consejo y

por último al seguimiento de los resultados obtenidos.

• Perspectiva terapéutica: Se basa en la “terapia centrada en el cliente” de Carl

Rogers que permanece al margen de la visión médica o psicoanalítica. Esta perspectiva

sustituye el diagnóstico por la entrevista como sistema de recogida de información para el

proceso de orientación.

El concepto de counseling ha ido evolucionando, tal como puede comprobarse a

comparar las distintas definiciones que los autores han ido aportando. Por ejemplo, C.

Rogers afirmaba en 1951 que counseling era el proceso mediante el cual la estructura del

yo se relaja en el medio seguro de la relación con un terapeuta, generando dinámicas de

integración en un yo modificador. sin embargo, Blocher, en 1981 afirmaba que se trata de

ayudar a una persona a tomar conciencia de sí mismo y de los modos en que reacciona a

las influencias que ejerce el ambiente sobre su conducta, así como a establecer un

significado personal a sus conductas y clarificar metas y valores que le orienten en su

futura. A pesar de esta evolución y las distintas definiciones, la mayoría suelen coincidir en

estos elementos básicos:


 El counseling tiene como objetivo principal ayudar a tomar

decisiones personales.

 El counseling implica un proceso de aprendizaje.

En resumen, las características esenciales del modelo son las siguientes:

 Es un modelo relacionado con las teroías psicodinámicas de la

personalidad y de la salud mental.

 La intervención es directa e individual.

 El objetivo es la resolución de un problema (carácter terapéutico y

remedial).

La utilización del término counseling, y su traducción directa por “consejo” o

“asesoramiento”, puede inducir a cierto grado de confusión respecto a las características

del modelo, puesto que aconsejar o asesorar, en la expresión coloquial, no suelen

utilizarse para referirse al psicoanálisis con la intervención psicoterapéutica (estamos

refiriéndonos al lenguaje coloquial de la calle). Por otro lado, las propias características

del modelo pueden dar pie a confundirlo directamente con la psicoterapia. Para tratar de

evitar estos errores, puede ser útil tener en cuenta las siguientes consideraciones:

• Counseling vs psicoterapia: La psicoterapia trata trastornos conductuales de

relativa severidad (depresión, anorexia, dificultades de aprendizaje, etc.) mientras que el

counseling se centra en problemas de la persona vinculados principalmente al ámbito

escolar, y relativos a valores, actitudes, decisiones, etc.

• Counseling vs orientación: Con relación a la orientación existen tres posturas,

una de ellas que afirma que el counseling es una técnica más de la orientación. Otra

postura afirma que el counseling es el conjunto de actividades de asesoramiento que

realiza el psicopedagogo/pedagogo en un centro escolar, mientras que realmente orientar


lo hace el tutor o profesor. Por último, la tercera postura al respecto afirma que la

distinción entre counseling y orientación es inútil, puesto que la orientación es una

actividad compleja que implica dos tipos de intervención, la directa sobre los sujetos (sería

el counseling) y la indirecta sobre el centro educativo, escuela, familia, etc. (al que se

llamaría referiría con la expresión guidance).

Este modelo tiene la virtud de atender las demandas individuales, pero no es

capaz de poner en marcha los recursos necesarios para generalizar los beneficios al

grupo social ni a las instituciones.

Modelo de servicios

El modelo de servicios ha estado vinculado a las prestaciones que las instituciones

públicas han ofrecido a la ciudadanía. El fin básico de estas prestaciones o servicios ha

sido, tradicionalmente, atender las necesidades que la población ha demandado. Es decir,

el proceso de servicio se ha puesto en marcha en la medida que ha existido una demanda

previa.

En general este modelo puede definirse como toda aquella intervención directa

que realiza un equipo de profesionales especializados, sobre un grupo de sujetos que

presentan una necesidad y demandan la prestación.

El modelo de servicios tiene una voluntad pública, centrándose principalmente en

las necesidades de aquella parte del alumnado que presenta dificultades de aprendizaje o

se encuentra en situación de riesgo. Los orientadores, dentro de esta perspectiva, actúan

sobre el problema concreto (por tanto, sobre la persona que presenta el problema)

dejando el contexto en un segundo plano. En cuanto a sus características física, suelen

ser centros ubicados fuera de los colegios e institutos de enseñanza secundaria,

organizados por distritos, zonas o sectores.


Esta forma de actuar permite conectar los centros educativos con el sistema de

servicios a la comunidad. Actúan por tanto como una correa de transmisión entre la

realidad de colegios y los servicios comunitarios. Sin embargo, esta misma ventaja corre

el riesgo de desvalorizarse si no existe una voluntad expresa y manifiesta por parte de

ambas instituciones (colegio - servicio de zona) por mantener abiertas y en

funcionamiento las vías de comunicación. Además, por su propia idiosincrasia, estos

servicios actúan por funciones preestablecidas, y cuando lo hacen suelen

descontextualizar tanto la valoración del problema como la intervención (consecuencia

directa de la falta de implementación de sus funciones en el propio centro escolar). A esto

se añade otras deficiencias como el predominio de una perspectiva terapéutica

(lógicamente reforzada por su propia organización funcional) o la falta de recursos

materiales y humanos (generalizables a casi todos los sistemas educativos de los

distintos países).

Modelo de programas

El modelo de programas aparece como un intento de superar las deficiencias de

los modelos anteriores, más tradicionales y más antiguos en el tiempo. Este modelo se

basa en la intervención por programas. Cabe preguntarse por tanto qué se entiende por

programa. Las respuestas son muy diversas, casi tantas como corrientes de pensamiento

existen en las ciencias sociales. Puede comprobarse al cotejar la definición que ofrecen

distintos autores al respecto. En cualquier caso, las distintas definiciones suelen coincidir

en los siguientes puntos:

 Se trata de una actividad planificada.

 Se aplica en un contexto determinado.

 Se diseña y realiza con la intención de obtener unos objetivos

concretos.
 Se diseña a partir de la identificación unas necesidades concretas

(diagnóstico de necesidades).

El modelo de programa, como resultado natural de una evolución en la reflexión

sobre la orientación educativa, así como el resultado de un intento por adecuarse a los

contextos educativos contemporáneos, presenta una serie de características que lo

diferencian de modelos previos. Entre otras las siguientes:

 La intervención que promueve es directa, es decir, sobre las

personas o grupo de interés, si bien puede solicitar la colaboración de cualquier

agente para conseguir los objetivos del programa.

 El programa se suele diseñar para un grupo de sujetos, aunque con

pretensiones de que los resultados puedan alcanzar a todo el alumnado.

 El elemento primario es el conjunto de necesidades diagnosticadas

inicialmente, a partir de las cuales se planifican las acciones, sistematizándolas y

contextualizándolas.

 La evaluación es una parte más de la acción, acompañando a la

intervención en todo momento.

Estas características hacen que el modelo genere una serie de ventajas sobre los

anteriores:

 Permite establecer prioridades de intervención, a partir de los

resultados obtenidos en el diagnóstico de necesidades.

 Fomenta la reflexión crítica de la propia intervención basándose en

los resultados generados en la evaluación.

 Cuando se extienden los resultados de la intervención alcanzan a

un amplio número de personas.


 Promueve un sistema de trabajo basado en la cooperación y la

colaboración

No obstante, este modelo no es la panacea de la acción orientadora. Como

cualquier otra actividad genera una serie de problemas, algunos derivados de la realidad

del sistema educativo, y otros de la propia naturaleza del modelo. La Orientación basada

en Programas se enfrenta a la falta de implicación de los agentes activos de la

orientación. En la mayoría de las ocasiones se debe a la falta de recursos temporales y

materiales para poder afrontar el cambio que exige este modelo de trabajo holístico. Si

duda, la existencia de una infinidad de tareas cotidianas, la inexistencia de espacios de

encuentro que permitan el trabajo colaborativo, así como un número incontable de

factores fomentan esta situación.

1.3.2 Prevención o de intervención

La Orientación y la Intervención Psicopedagógica es un proceso de ayuda que

debe llegar a todas las personas, al objeto de potenciar el desarrollo humano en todos sus

aspectos, durante todo el ciclo vital. Este proceso debe formar parte del proceso

educativo formal y no formal, integrando todos los aspectos de la orientación en una

unidad de acción coordinada en la que se contemplan diferentes áreas y contextos de

intervención:

Áreas :

• orientación para la carrera

• orientación en los procesos de enseñanza y de aprendizaje

• prevención y desarrollo personal

• atención a la diversidad
Contextos:

• educación (formal, no formal, pública, privada...)

• laboral (privado, institucional...)

• comunitario (servicio social, servicio privado, organización)

• personal

• familiar

Programas de Intervención Psicopedagógica en el contexto Escolar

La Planificación

Los Programas han de estar integrados en el proceso educativo para ser aplicados

por el profesor en el aula al objeto de enriquecer, desarrollar o potenciar las

competencias.

Aspectos del diseño de los programas:

• aplicados en el aula (marco de la acción educativa)

• pensados en el aplicador (profesor y profesor-tutor)

• aplicables en distintos contextos y situaciones (flexibles)

• fáciles de aplicar (asequibles)

• interactivos

Contenidos básicos de los programas:

• motivación

• atención
• autoestima

• hábitos de trabajo

• clima de aprendizaje

• adaptación al cambio

• disciplina

• valores educativos

Los activadores del aprendizaje como contenidos de la Intervención

La tutoría no resulta adecuada cuando se pretende el éxito personal y académico.

El núcleo de la intervención es el aula. Es en la relación profesor-materia-alumnos donde

se generan comportamientos de indisciplina, desmotivación, falta de autoestima

(académica y personal), desatención y cima de aprendizaje poco propicio.

Programa de Orientación del clima de aula

• Describe su importancia en el aprendizaje y para la enseñanza.

• Determina las variables, los agentes y la importancia de su interacción.

• Expresa las percepciones que profesores y estudiantes tienen del C.A.

• Desarrolla actividades que pueden mejorar ciertos aspectos del C.A.

• Al finalizar el programa se obtienen los mejores resultados.

Metodología:

• A través de dimensiones y subdimensiones

• Contando con todos los agentes y factores


Programa de Orientación de la motivación Académica y del Aprendizaje

• analiza cómo se desprenden pautas de intervención para la motivación

• conciencia al profesor de la importancia de un nivel adecuado de motivación para

el aprendizaje eficaz

•Ofrece actividades sencillas y breves a integrar día a día en el aula para que los

estudiantes de motiven más por él estudia de la materia

Metodología:

• se trabaja la motivación desde la preocupación por relacionar los aspectos

internos y externos que pueden influir en la motivación por estudiar.

Programa de Orientación de la atención en el Aula

• muestra, a partir de los atributos, los tipos, las funciones y los factores de la

atención, cómo puede trabajar el profesor para mantener el nivel adecuado de atención.

• informa al profesor hasta qué punto sabe mantener el nivel adecuado de atención

en los estudiantes.

• ofrece recursos al profesor para que mantenga a sus alumnos con el nivel

adecuado de atención que favorezca su aprendizaje.

• desarrolla todos los contenidos de la atención que pueden influir en el

rendimiento académico para utilizarlos como recursos.

Programa de Orientación de los HÁBITOS de ESTUDIO

• se trata de corregir lagunas relacionadas con el aprender a aprender.

• el profesor debe enseñar a aprender y los estudiantes aprender a aprender.


• se relaciona con los hábitos de trabajo, la memoria y la atención

Metodología:

• el marco teórico del programa gira en torno de las estrategias de aprendizaje que

favorezcan este hecho. Las estrategias se dividen en dos apartados: las que se realizan

fuera del aula (organización del estudio en casa, control-autocontrol de tareas...), y las

que se realizan en el aula (toma de apuntes, lectura comprensiva, resumen, preparación

de exámenes, trabajos de curso...)

Programa de Orientación de la autoestima Académica y Profesional

• ofrece el concepto del constructor y examina los modelos de autoestima para

entender el proceso por el que el estudiante llega a integrar la valoración de sí mismo que

recibe del exterior.

• trabaja los tipos de autoestima relacionados con las aspiraciones académicas y

con el rendimiento académico.

• ofrece pautas y recomendaciones para modificar los niveles de autoestima en el

aula.

Metodología:

Además de los aspectos relacionados con el profesor, se han de trabajar los

relacionados con la familia.

Programa de Orientación de la disciplina en el Aula

• explica los comportamientos disruptivos en el aula y la forma en que son vistos

por los profesores.


• inicia al profesor en el campo teórico-práctico de la orientación de la disciplina en

el aula presentando brevemente modelos disciplinarios que puedan explicar y tratar los

comportamientos que interfieren en el proceso educativo (enseñanza y aprendizaje).

• pretende que el profesor entienda por qué se producen ciertos comportamientos

en el aula y ofrecer pautas para prevenir/corregir los disruptivos que dificultan el

aprendizaje del grupo.

Metodología:

Se ha de trabajar en relación con el programa de Clima de Aula y enfocado desde

los ámbitos escolar y familiar; en el primer caso con los referentes educativos de valores y

normas del Centro y, en el segundo, con los valores, normas y hábitos familiares.

Programa de Orientación al cambio

• es una ayuda a la enseñanza y al aprendizaje para que los estudiantes aprendan

a resolver situaciones nuevas que no pueden ser previstas ni por los profesores ni, en

consecuencia, por los programas que éstos elaboran; aunque sí puedan resolver a partir

del currículo establecido.

Metodología:

Se ha de integrar en el currículo de todas las materias la transferencia de los

aprendizajes para adaptar la formación de la formación y el meta aprendizaje a los futuros

requerimientos.

1.4 Bondades y beneficios de un programa psicopedagógico

La psicopedagogía se encarga de realizar evaluaciones para detectar las

deficiencias de aprendizaje y trabajar en ellas para que puedan ser superadas. El modelo

educativo de las escuelas es estandarizado y, en consecuencia, genera deficiencias en la


enseñanza al no tomar en cuenta los diversos modos o estilos de aprendizaje: algunas

personas son visuales y son capaces de memorizar pinturas y mapas conceptuales para

reproducirlos posteriormente; otras son son auditivas, es decir, repiten y aprenden lo que

escuchan; hay quienes pueden resolver operaciones matemáticas velozmente.

La psicopedagogía ofrece numerosos beneficios tanto para los estudiantes como

para la comunidad educativa en general. Los estudiantes con dificultades de aprendizaje

pueden superar sus dificultades y mejorar su rendimiento académico gracias a las

estrategias y técnicas diseñadas por los psicopedagogos. Además, la psicopedagogía

también puede ayudar a mejorar el bienestar emocional y social de los estudiantes, y

prevenir problemas de comportamiento en el aula. En cuanto a la comunidad educativa en

general, la psicopedagogía puede contribuir a un ambiente de enseñanza más inclusivo y

diverso, y también a mejorar la colaboración entre los maestros, padres y

psicopedagogos.

Para determinar el estilo de aprendizaje de una persona, se sugiere realizar una

intervención psicopedagógica y así identificar cuál es el estilo de aprendizaje que más se

adapta a las necesidades educativas.

La psicopedagogía tiene el objetivo de mejorar la forma en que una persona

desarrolla sus actividades. Tiene como misión principal lograr el desenvolvimiento

satisfactorio en el ámbito educativo a través del trabajo en conjunto de diversas áreas,

como:

 Área cognitiva: que es la encargada de la atención/concentración,

pensamiento, memoria, lenguaje, percepción y psicomotricidad.

 Área socio-afectiva: encargada del entorno escolar, familiar y

personal.
 Área de lecto-escritura: que abarca la comprensión lectora,

velocidad, ritmo y errores de lectura y escritura, así como otras relacionadas con el

uso del lenguaje para comunicación con otras personas de manera oral y escrita.

 Área de cálculo: que incluye la comprensión del lenguaje

matemático, manejo de operaciones y resolución de problemas, y todo lo

relacionado con cálculos matemáticos.

La intervención psicopedagógica ayuda a potenciar las fortalezas y a desarrollar

las áreas que se identifican como de mejora para que tu hijo tenga un mayor rendimiento

académico y, con ello, autoconfianza y bienestar personal.

La intervención psicopedagógica, además, otorga a tu hijo las herramientas

necesarias para que sea capaz de superar por sí mismo las dificultades cotidianas, tanto

en lo académico como en el área personal, usando habilidades que le permitirán apoyarse

en sus fortalezas y habilidades durante el proceso de aprendizaje.

Es importante resaltar que la psicopedagogía es una disciplina capaz de realizar

aportes en el desempeño académico que trascienden en el tiempo e influyen en la futura

vida laboral de tu hijo.

Entre los beneficios de la intervención psicopedagógica se encuentran:

 Proporciona respuestas a las necesidades individuales, alejándose de las

comparaciones con las necesidades de otros, evitando englobar todas las necesidades

educativas en un modelo único.

 Mejora el rendimiento académico.

 Ayuda a fortalecer la autoestima.

 Aporta herramientas que serán de utilidad en el futuro de tu hijo

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