Apuntes
Gustavo Lagos
Profesor UC., Chile
Octubre 2020.
a- Los procesos para extraer cobre
Cerca del 20% del cobre refinado de mina se producía en 2018, a partir de yacimientos
que contenían óxidos de cobre, los que se tratan, típicamente, mediante extracción por
solventes, lixiviación y electro obtención (Lix/SX/EW) (Figura 1.2), proceso desarrollado en
la segunda mitad del siglo XX. Estos yacimientos son superficiales ya que fue el oxígeno de
la atmósfera el que produjo la oxidación de los minerales, los que originalmente eran
principalmente sulfuros de cobre.
En la lixiviación, la roca mineralizada proveniente de la mina es chancada hasta un tamaño
máximo de 1,3 centímetros de diámetro aproximadamente, y posteriormente se coloca en
pilas, las que son regadas con una solución que contiene ácido sulfúrico diluido, el que
tiene por objeto activar la oxidación de hierro, siempre presente, para producir iones de
alto poder oxidante, los que causan la disolución del metal presente en los minerales. El
licor de cobre que sale de la lixiviación contiene aproximadamente unos 3 gramos por litro
del metal, es de color azulado, y es enviado a un proceso de extracción por solventes, el
que tiene el propósito de concentrar la solución hasta unos 40 a 45 gramos por litro de
cobre. Esta concentración hace que el siguiente proceso, la electro-obtención, sea más
rápida. La electro-obtención tiene el propósito que el cobre de la solución se deposite en
los cátodos, formando cobre electrolítico de pureza 99,99% o mayor. Este proceso es el
que más energía eléctrica usa en el tratamiento de minerales oxidados de cobre, por
cuanto en el ánodo debe romperse la molécula de agua para producir protones y oxígeno,
lo que es costoso energéticamente.
El resto del cobre refinado de mina, es decir cerca del 80% del total, se produce a partir de
yacimientos que contienen mineral sulfurado. El tratamiento para lograr cobre refinado es
mediante chancado – molienda – flotación – fusión y electro refinación. La molienda tiene
por objeto reducir el tamaño de partícula hasta un máximo de 0,2 milímetros de diametro,
para que el mineral sea liberado físicamente. Enseguida la roca molida es dosificada con
algunos reactivos y se agrega a grandes tanques que tiene inyección de aire, usualmente
desde el fondo. Las burbujas suben y se encuentran con las partículas que van
sedimentando. Los reactivos que se añadieron permiten que las burbujas se adhieran
selectivamente a las partículas de mineral y no a las partículas de roca con bajo contenido
de metal.
De esta manera, las burbujas con mineral adherido flotan, y son extraídas por la parte
superior de estos tanques (celdas de flotación), constituyéndose en el “concentrado”. Las
partículas que no flotan constituyen el relave. Antes de enviarlas al tranque de relave, se
recupera el máximo de agua y se neutraliza la pulpa restante a un pH de
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aproximadamente 7. Hay distintos procesos para depositar relaves. Está el proceso
tradicional, que transporta una pulpa con 70% de agua y el resto partículas, al tranque.
Una parte importante del agua que llega al tranque es recirculada al proceso de flotación.
También hay procesos más modernos de deposición que involucran depositar relaves que
contienen tan sólo 15% de agua.
Este se denomina el proceso tradicional y tiene dos productos principales, los cátodos y un
producto intermedio que es el concentrado de cobre, en que la concentración de cobre es
unas 30 veces mayor que aquella presente en la roca mineralizada que se extrae de la
mina y que es enviada a la planta concentradora. La roca mineralizada que llega a las
plantas tenía una concentración promedio de cobre algo bajo 1% a nivel global en 2018.
Los concentrados de cobre en 2018 tenían del orden de 25 a 27% de cobre. La alta
concentración de cobre en los concentrados permite transportar estos económicamente
para que sean fundidos en instalaciones remotas, lejos de la mina. Esta es la razón por la
que las plantas concentradoras que reciben material directo desde la mina deben estar en
la vecindad de los yacimientos, reduciendo al máximo el costo de transporte. La Figura 1.1
muestra el proceso tradicional para extraer el cobre.
Waste
Rock
Mine
Ore (< 1%)
Crushing
Concentrator Milling
Plant Flotation
S/L separation
Concentrate (27%)
Smelting Sulphuric acid
Anode (99.5%)
Electrorefining By products
Tailings Cathode (99.99%)
Figura 1.1- Proceso de concentración o tradicional
para extraer cobre a partir de minerales sulfurados.
Waste Run Off
Rock
Mine
Mine
Ore (0.5%)
Diluted
sulphuric acid
Leaching
Solution 3 g/l, Cu
Solvent
Extraction
Solution 45 g/l, Cu
Electrowinning
Cathode (99.99%)
Figura 1.2- Proceso hidrometalúrgico para extraer
cobre a partir de minerales oxidados.
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La calcopirita (CuFeS2) , es un mineral que contiene cobre, hierro y azufre, es el más
común en los yacimientos de cobre. Este metal representa el 34,6% del peso de dicho
mineral.
Las plantas concentradoras se construyeron por primera vez a gran escala a principios del
siglo XX, por cuanto uno de sus procesos claves, la flotación, fue descubierta a fines del
siglo XIX.
El objetivo de este proceso tradicional es producir cobre refinado clase A (al menos
99,99% de pureza), caracterizado y reconocido por las bolsas de metales del mundo como
cobre estándar, comercializable directamente para aplicaciones de conducción de energía
eléctrica. Debido a que el cobre refinado es igual, irrespectivo de su proveniencia, este
metal refinado es considerado un commodity. Cobre de menor pureza no es adecuado
para la conducción eléctrica, de acuerdo a las normas de construcción de equipos
industriales, electrónicos, y de construcción de edificios y viviendas existentes en los
diversos países del mundo.
El proceso de fusión que sigue a la planta concentradora tiene por propósito separar el
cobre del hierro y del azufre contenidos en la molécula de mineral calcopirita. El cobre
fundido, de aproximadamente entre 97,5% y 99,5% en concentración, se moldea en
ánodos antes de ser enviado a electro refinación. El hierro pasa a formar parte de los
silicatos (arena) que se adicionan al baño fundido, formando la escoria, y el azufre se
recupera como ácido sulfúrico de uso industrial o es emitido a la atmósfera.
La electro-refinación es un proceso electroquímico en que los ánodos de cobre
provenientes de la fundición se disuelven en el electrólito, consistente en una solución
con composición de unos 200 g/l de ácido sulfúrico, y simultáneamente se electro
deposita en el cátodo. El producto es cobre electrolítico de pureza al menos 99,99%.
Además, se genera barro anódico, que contiene los metales nobles y otros elementos
valioso, los que son procesados posteriormente en plantas especiales.
b- Mercados de cátodos y de concentrados
El precio del cobre catódico se crea en el proceso de oferta y demanda diaria en tres
bolsas de metales del mundo, la de Londres (LME), la de Shanghai, y la de Nueva York
(Comex). Ya que los cátodos son prácticamente iguales, sin importar en donde hayan sido
producidos, el cobre es un commodity. Los cátodos vendidos por las empresas
productoras ya sea al cliente final o a una de las bolsas de metales se valoran el precio
estipulado por una de las tres bolsas. El precio del cobre fijado en estas bolsas de metales
difiere en pequeñísimos porcentajes entre sí. El precio de los concentrados se fija
mediante procedimientos que serán discutidos en una sección posterior.
Los concentrados se tratan en las fundiciones de las empresas mineras o bien en
fundiciones independientes. Las primeras son denominadas fundiciones integradas o semi
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integradas. En 2018 estas, cuya propiedad estaba asociada a empresas que poseían minas
de cobre, era aproximadamente 29% del total de la capacidad de fundición mundial. Y
esta cifra iba en reducción. China trataba en 2018 cerca del 39% de los concentrados del
mundo en sus fundiciones, mayormente independientes, cifra aún lejana comparada con
el consumo global de cobre que tenía dicho país, el que era 49%.
A mediados del siglo XX las empresas que explotaban una mina tenían la correspondiente
fundición y refinería para poder producir cobre catódico. Con el crecimiento de la
industria del transporte fue posible construir fundiciones en cualquier parte del mundo y
transportar el concentrado hacia ellas. Crecieron en cantidad las fundiciones
independientes las que no pertenecen a una empresa minera sino a empresas
industriales. Estas son mucho más competitivas que las fundiciones integradas, ya que
dependen de sí mismas para su sostenibilidad económica, mientras que las primeras
están, con frecuencia, subsidiadas por las operaciones de las minas asociadas a ellas.
Desde poco después de la mitad del siglo XX las grandes mineras transnacionales fueron
abandonando la estrategia de construir fundiciones propias. Se produjo una
desintegración vertical. En 2018 la casi totalidad de las mayores empresas mineras
globales productoras de cobre tienen explícitamente la estrategia de llegar sólo hasta la
producción de concentrados y vender este a los precios que se negocian año para este
producto. Los concentrados no son un commodity, ya que difieren en forma muy
importante en su composición de cobre, de subproductos y de impurezas, y por ello no se
transan en bolsa.
Las diez mayores empresas mineras de cobre en el mundo tenían en 2018 cerca del 50%
de la producción mundial de cobre refinado, es decir, ninguna empresa en particular, ni
siquiera las cinco mayores, tenía poder de mercado. Ello significa que no podían afectar el
precio del cobre en forma sistemática, constituyendo un oligopolio. Si podrían hacerlo en
ocasiones especiales y por periodos limitados, aunque coordinarse para ello está
duramente penado por las normativas antimonopólicas. Estas empresas eran: Codelco,
Freeport Mc Moran, Glencore, BHP, Grupo Mexico, Rio Tinto, Anglo American, KGMH,
Antofagasta Minerals y First Quantum.
El cobre refinado es vendido por las empresas mineras y por las fundiciones y refinerías a
consumidores finales o a la industria de la semi manufactura. Estos fabrican tubos,
alambres, cables, planchas y otros productos que son posteriormente vendidos a los
consumidores finales, tales como los fabricantes de automóviles, de vehículos en general,
de bienes electrónicos (computadores, celulares, y otros), de línea blanca, de motores,
turbinas de avión, transformadores, de empresas distribuidoras de energía, etc.
Los concentrados de cobre son vendidos por las empresas mineras a fundiciones y
refinerías independientes, con las que tienen contratos anuales renovables.