SOPORTE VITAL BÁSICO (BLS)
GARCÍA LUIS ALEXANDER
El actuar cuando se produce un paro cardiaco es un punto importante a tratar, sin
embargo, actualmente existe una barrera en la que identificarlo es el principal problema.
El RCP es usado en pacientes que no responden y tienen una respiración ausente o
anormal, siendo este un signo claro de paro cardiaco. Para comenzar RCP es necesario
determinar si el paciente lo necesita o no, se comienza con la posición de recuperación,
esta posición está indicada en pacientes que tienen un nivel de capacidad de respuesta
disminuido (normalmente por enfermedad o por un trauma no físico), está posición está
indicada en personas que no cumplen con los criterios para el inicio de compresiones
torácicas (RCP); por ello es importante la vigilancia/control de la respiración del paciente
y si esta se ve alterada, está ausente o anormal, debe girarse el paciente e iniciar las
compresiones torácicas.
En el soporte vital básico (BLS) es necesario el reconocimiento de un paro cardiaco, por
ello se desarrollaron pautas importantes para reconocerlo y actuar ante este.
● ¿Cómo reconocerlo?:
○ Inicie la RCP en cualquier persona que no responda o tenga respiración
anormales o ausentes.
○ Se debe considerar a la respiración lenta y dificultosa (respiración
agónica) como un signo de paro cardíaco.
○ Puede ocurrir un período corto de movimientos similares a convulsiones al
comienzo del paro cardiaco, evalúe a la persona después de que la
convulsión haya cesado: Si no responde y tiene respiración ausente o
anormal, inicie la RCP.
● ¿Cómo alertar al servicio de emergencias?
○ Alertar a los servicios de emergencia inmediatamente si la persona está
inconsciente con respiración anormal o ausente.
○ Algún transeúnte con su teléfono móvil debe marcar al EMS, activar el
altavoz y solicitar asistencia con el despachador.
○ Si estás solo, activa primero el EMS y comience las compresiones.
Compresiones torácicas de alta calidad
○ Comience las compresiones torácicas lo antes posible.
○ Realice compresiones en la mitad inferior del esternón («en el centro del
pecho»).
○ Comprima a una profundidad de al menos 5 cm pero no más de 6 cm.
○ Comprima el pecho a una velocidad de 100 a 120 minutos−1 con la menor
cantidad de interrupciones posibles.
○ Deje que el pecho retrocede completamente después de cada compresión;
No se apoye en el pecho.
○ Realice compresiones torácicas sobre una superficie firme siempre que sea
posible.
● Respiraciones de rescate
1. Deje que el pecho retroceda completamente después de cada compresión; No se
apoye en el pecho.
2. Realice compresiones torácicas sobre una superficie firme siempre que sea
posible.
En la guía de práctica clínica observamos dos algoritmos que nos ayudan al manejo de
un paciente que requiere atención médica de emergencias (RCP) y un soporte vital básico:
El soporte vital básico implica un seguimiento de pasos necesarios para una respuesta
eficaz ante alguna emergencia, los pasos son:
1. Seguridad: de la víctima, tuya y del área.
2. Respuesta: mueve ligeramente los hombros y pregunta suavemente ¿estás bien?.
3. Vía respiratoria: si no responde, coloca sobre su espada y usa ambas manos, una
sobre su frente y otra en su barbilla, levanta ligeramente su rostro de la barbilla y
evalúa la vía respiratoria.
4. Respiración: mira, escucha y siente su respiración durante <10 seg; la víctima que
apenas respira o toma aire por momentos, que jadea lenta y ocasiona ruido, NO
respira normal.
5. Respiración ausente o anormal: alerta al EMS tú mismo o con ayuda de alguien
más, mantente cerca del paciente, activa el altavoz y deja libres tus manos para
iniciar RCP.
6. Envía por un AED: envía a alguien por un AED, si estás solo no dejes a la víctima
para poder realizar RCP.
7. Circulación: comience las compresiones torácicas, arrodíllate junto a la víctima,
coloca el talón de tu mano sobre el pecho (esternón) y coloca tu otra mano encima
y cruza tus dedos, mantén tus brazos rectos y posicionate recto sobre el pecho de
la víctima y presiona el esternón aproximadamente 5 cm (no más), después de
cada compresión retira totalmente las manos sin tocar el esternón, repite a un
paso de 100-120).
8. Combina el RCP con la respiración de rescate *si eres inexperto en la respiración
de rescate solo realiza compresiones.
9. Cuando llegue el AED: enciendelo y coloca las almohadillas del electrodo, sigue las
instrucciones de uso, si vas a realizar un choque asegurate que nadie esté tocando
a la víctima y oprime el botón como se indica.
10. Reanuda el RCP si no hay respuesta.
11. Si no hay AED disponible: continúa el RCP a menos: algún profesional te indique, la
víctima se mueve y, abre sus ojos y respira, o que tu estés cansado.
12. Si no responde pero respira normal: colócalo en la posición de recuperación y
vigilalo en caso de necesitar RCP nuevamente.
Reconocer cuando la víctima está sufriendo un paro cardiaco es vital para aplicar
compresiones o no, un paro cardiaco es un estado en el que una persona no responde
(inconsciente) y sufre de respiración ausente o anormal. Existen pautas a tomar en cuenta
para diferenciarlo de otra emergencia médica: respiración agónica y convulsiones.
La alerta o llamado al servicio de emergencias tiene como objetivo el auxilio y traslado
del paciente a un hospital para su tratamiento, elegir el hacer RCP o alertar primero al
EMS depende de las circunstancias de la víctima, pero el activar el EMS aporta una
ventaja y es razonable hacerlo. Al realizar las compresiones torácicas es necesario una
buena técnica de compresión que ayude a garantizar el bienestar del paciente (no
siempre puede ocurrir, aún si se hace correctamente) , la eficacia de estas depende de la
posición correcta de la mano y la profundidad, la frecuencia, el grado de compresión
torácica y el retroceso de la pared torácica; y las pausas de las compresiones requieren
una minimización de ellas par evitar lesiones.
Posición de la mano durante las compresiones
La evidencia de la posición óptima de la mano fue revisada por ILCOR en 2020.1 Aunque
las recomendaciones para la posición de la mano durante las compresiones se han
modificado a lo largo del tiempo, estos cambios se han basado únicamente en evidencia
de certeza baja o muy baja, sin datos que demuestran que una posición específica de la
mano fuera óptima en términos de supervivencia del paciente. En la revisión sistemática
más reciente, no se identificaron estudios que informaran resultados críticos como
resultados neurológicos favorables, supervivencia o RCE.
Posición de la mano durante las compresiones
La evidencia de la posición óptima de la mano fue revisada por ILCOR en 2020.1 Aunque
las recomendaciones para la posición de la mano durante las compresiones se han
modificado a lo largo del tiempo, estos cambios se han basado únicamente en evidencia
de certeza baja o muy baja, sin datos que demuestren que una posición específica de la
mano fuera óptima en términos de supervivencia del paciente. En la revisión sistemática
más reciente, no se identificaron estudios que informaran resultados críticos como
resultados neurológicos favorables, supervivencia o RCE.
Profundidad, frecuencia y retroceso de la compresión torácica:
ILCOR recomienda una frecuencia de compresión torácica manual de 100 a 120 min−1
(recomendación fuerte, evidencia de certeza muy baja), una profundidad de compresión
torácica de aproximadamente 5 cm (2 pulgadas) (recomendación fuerte, evidencia de
certeza baja) mientras se evitan profundidades de compresión torácica excesivas (más
de 6 cm [más de 2,4 pulgadas] en un adulto promedio) durante la RCP manual
(recomendación débil, evidencia de certeza baja) y sugieren que las personas que
realizan RCP manual eviten apoyarse en el tórax entre compresiones para permitir el
retroceso completo de la pared torácica (recomendación débil, evidencia de certeza muy
baja).
Superficie firme
Cuando la RCP se realiza sobre una superficie blanda (por ejemplo, un colchón), tanto la
pared torácica como la superficie de apoyo se comprimen.66 Esto tiene el potencial de
disminuir la profundidad efectiva de la compresión torácica. Sin embargo, se pueden
lograr profundidades de compresión efectivas incluso en una superficie blanda, siempre
que el proveedor de RCP aumente la profundidad de compresión general para compensar
la compresión del colchón.
Obstrucción de las vías respiratorias por cuerpo extraño
La obstrucción de las vías respiratorias por cuerpo extraño (FBAO, por sus siglas en
inglés) es un problema común, y muchos casos se alivian fácilmente sin necesidad de
involucrar a los proveedores de atención médica. Sin embargo, la obstrucción de las vías
respiratorias por cuerpo extraño es una causa importante de muerte accidental. Puede
afectar a todas las edades, pero es más común en niños pequeños y adultos mayores.
Como la mayoría de los eventos de asfixia están asociados con la alimentación, son
comúnmente presenciados y potencialmente tratables. Al principio, las víctimas son
conscientes y receptivas, por lo que a menudo hay oportunidades para una intervención
temprana, que puede salvar vidas. Por cada caso que conduce a la hospitalización o a la
muerte, hay muchos más que se tratan eficazmente con primeros auxilios en la
comunidad.
Tratamiento de la obstrucción de las vías respiratorias por cuerpo extraño
Se debe alentar a una persona que está consciente y es capaz de toser, ya que la tos
genera presiones altas y sostenidas en las vías respiratorias y puede expulsar el cuerpo
extraño. El tratamiento agresivo con golpes en la espalda, compresiones abdominales y
compresiones torácicas conlleva el riesgo de lesiones e incluso puede empeorar la
obstrucción. Estos procedimientos, en particular las compresiones abdominales, se
reservan para las víctimas que tienen signos de obstrucción grave de las vías
respiratorias, como incapacidad para toser o fatiga. Si la tos no logra eliminar la
obstrucción o la víctima comienza a mostrar signos de fatiga, dé hasta 5 golpes en la
espalda. Si estos no son efectivos, dé hasta 5 compresiones abdominales. Si ambas
intervenciones no tienen éxito, se continúa con una serie adicional de 5 golpes en la
espalda seguidos de 5 compresiones abdominales.