UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMON
FACULTAD DE MEDICINA AURELIO MELEAN
Infecciones de transmisión
sexual
NOMBRE: Johan Torrico Farfan
DOCENTE: DR. Marcelo Rojas
ASIGANTURA: Epidemiologia
FECHA: 30/11/2023
Infecciones de transmisión sexual
Panorama general: Segú n la informació n de la que se dispone actualmente, má s
de 30 bacterias, virus y pará sitos diferentes se transmiten por contacto sexual,
incluido el coito vaginal, anal o bucal. Algunas ITS también pueden transmitirse de
la madre al hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Ocho son los agentes
pató genos vinculados a la má xima incidencia de ITS. Cuatro de esas infecciones se
pueden curar actualmente: la sífilis, la gonorrea, la clamidiosis y la tricomoniasis.
Las otras cuatro son infecciones víricas incurables: la hepatitis B, la infecció n por el
virus del herpes simple (VHS), la infecció n por el VIH y la infecció n por el virus de
los papilomas humanos (VPH).
A ellas se suman los brotes emergentes de nuevas infecciones que pueden
contraerse por contacto sexual, como la viruela símica, las infecciones por los
virus Shigella sonnei o Neisseria meningitidis, o el ébola y el zika, así como la
reaparició n de ITS desatendidas como el linfogranuloma venéreo. Todas ellas
presagian retos crecientes en la prestació n de servicios adecuados para la
prevenció n y el control de las ITS.
Datos epidemiológicos
Cada día se contraen en todo el mundo más de un millón de infecciones de
transmisión sexual (ITS), la mayoría de las cuales son asintomáticas.
Se estima que cada año se producen 374 millones de nuevas infecciones por 1
de cada 4 ITS curables: clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis.
Se estima que más de 500 millones de personas de entre 15 y 49 años padecen
una infección genital por el virus del herpes simple (VHS o herpes).
La infección por el virus del papiloma humano (VPH) se asocia con más de 311
000 muertes por cáncer de cuello uterino cada año.
Se estima que en 2016 casi un millón de mujeres embarazadas estaban
infectadas con sífilis, lo que provocó más de 350 000 resultados adversos en el
parto.
Las ITS tienen un impacto directo en la salud sexual y reproductiva a través de
la estigmatización, la infertilidad, el cáncer y las complicaciones del embarazo y
pueden aumentar el riesgo de contraer el VIH.
La resistencia a los medicamentos es una amenaza importante para reducir la
carga de las ITS en todo el mundo.
Se producen 500 millones de nuevos casos de ITS curables, sin incluir el SIDA,
cada año.
536 millones de personas tienen el virus que causa el herpes genital (HSV-2)
Aproximadamente, 291 millones de mujeres tienen una infección por el virus
del papiloma humano (VPH) a lo largo de su vida.
La mayoría de las infecciones de transmisión sexual no presentan síntomas
visibles.
Síndromes y etiologías más comunes en Bolivia
Flora bacteriana normal
Flujo vaginal
Afecció n en la cual la usuaria se queja de un flujo vaginal anormal (leucorrea).
Vaginitis
La vaginitis es una inflamació n de la vagina que puede dar como resultado
secreció n, picazó n y dolor. Habitualmente, la causa es un cambio en el equilibrio de
las bacterias vaginales o una infecció n. La reducció n de los niveles de estró geno
después de la menopausia y algunos trastornos de la piel también pueden causar
vaginitis.
Los tipos má s frecuentes de vaginitis son:
Vaginosis bacteriana. La vaginosis bacteriana se produce por la
proliferació n excesiva de bacterias que se encuentran naturalmente en la
vagina, lo que altera el equilibrio natural de esta.
Candidiasis vaginal. Esta afecció n generalmente aparece debido a un
hongo que se encuentra naturalmente en la vagina, llamado "Candida
albicans".
Tricomoniasis. La tricomoniasis se produce por un pará sito y se suele
trasmitir sexualmente.
El tratamiento depende del tipo de vaginitis que tengas.
Cervicitis
Se refiere a una patología frecuente en la que el cuello uterino se encuentra
inflamado, generalmente por una enfermedad de transmisió n sexual, como puede
ser la clamidia o la gonorrea, o por razones no infecciosas.
La cervicitis puede gestarse por las siguientes causas:
Vaginosis bacteriana.
Exposició n a ciertos químicos.
Infecciones de transmisió n sexual recurrentes (clamidiosis, gonorrea,
herpes genital, tricomoniasis y virus del papiloma humano).
Reacciones alérgicas ocasionadas por algunos artículos de higiene
femenina, como las duchas y desodorantes vaginales, así como los
espermicidas o el lá tex de los preservativos.
Entre los factores de riesgo que pueden desencadenar una cervicitis se encuentran:
Colocació n de un dispositivo insertado en el á rea pélvica (diafragma o DIU).
Antecedentes de enefermedades de transmisió n sexual.
Haber tenido relaciones sexuales a corta edad.
Tener má s de una pareja sexual.
Tener una nueva pareja sexual.
Tener una pareja sexual que mantiene sexo con varias personas má s.
Manejo sindrómico de Infecciones de transmisión sexual
El manejo sindró mico de los casos permite a todos los prestadores de
atenció n de salud de primera línea adecuadamente capacitados
diagnosticar un síndrome de ITS y tratar a los pacientes en la primera
consulta, con lo que se ayuda a prevenir la mayor diseminació n de las ITS
en los lugares en los que no se dispone de un diagnó stico etioló gico. El
manejo sindró mico de los casos incluye también la educació n sobre salud
del paciente (acerca de la infecció n, la forma en la que se transmiten las
ITS, los comportamientos sexuales de riesgo y la forma de reducir el
riesgo), el manejo de las parejas y proporcionar preservativos y
lubricantes.
El tratamiento basado en este enfoque se elige de manera que cubra los
pató genos principales causantes de los síndromes en la zona geográ fica
específica de que se trate. Para tomar esta decisió n, se realiza un aná lisis
de laboratorio de los síndromes y se determinan los patrones de cada uno
de ellos. Esto hace que el manejo de cada paciente individual no dependa
de los resultados de un aná lisis de laboratorio. De forma perió dica se
vuelven a examinar los síndromes con una doble finalidad: asegurar que
las decisiones de elecció n de fá rmacos antimicrobianos continú en siendo
vá lidas y vigilar la posible aparició n de resistencias a los antimicrobianos.
Si no se realiza este examen, el enfoque sindró mico pierde su base
científica.
Secreción uretral
Los pacientes varones que refieren una secreció n uretral o disuria (dolor durante
la micció n) deben ser examinados para detectar posibles signos de secreció n. Las
ITS graves que causan una secreció n uretral son la gonorrea y la infecció n por
clamidia. En el manejo sindró mico, el tratamiento de un paciente con secreció n
uretral debe abarcar adecuadamente estas dos ITS. Si se dispone de medios de
laboratorio fiables, puede establecerse la distinció n entre estos dos gérmenes y
puede aplicarse un tratamiento específico. Los síntomas persistentes o recurrentes
de uretritis (inflamació n de la uretra) pueden deberse a una resistencia
farmacoló gica, un mal cumplimiento del tratamiento o una reinfecció n. Si los
síntomas persisten o reaparecen después de un tratamiento adecuado para la
gonorrea y para la infecció n por clamidias en el paciente y en su pareja o parejas,
se le debe dar tratamiento para la tricomoniasis si en la zona geográ fica se dan
casos de esta ITS.
Flujo vaginal
Cuando una mujer refiere de forma espontá nea un flujo vaginal anormal (en
cuanto a cantidad, color u olor), lo má s frecuente es que se deba a una infecció n
vaginal, aunque también puede ser debido a una ITS como la infecció n por
clamidias o la gonorrea. La detecció n de estas ITS resulta difícil porque un elevado
porcentaje de las mujeres con gonorrea o infecció n por clamidias son
asintomá ticas. En las mujeres que consultan por secreció n, se puede intentar
identificar a las que tienen una mayor probabilidad de infecció n por gonorrea,
clamidias o ambas. Para identificar a las mujeres con un mayor riesgo de sufrir una
ITS, puede ser ú til una evaluació n del nivel de riesgo de la mujer, en especial
cuando los factores de riesgo está n adaptados a la situació n local. El conocimiento
de la prevalencia local de la gonorrea o la infecció n por clamidias en las mujeres
que presentan secreció n vaginal es importante a la hora de tomar la decisió n de
tratarlas por una ITS. Cuanto mayor es la prevalencia, má s justificado está el
tratamiento. En las mujeres con una evaluació n del riesgo positiva hay una mayor
probabilidad de infecció n cervical que en las que tienen una evaluació n del riesgo
negativa. Así pues, a las mujeres con flujo vaginal y una evaluació n del riesgo
positiva se les debe ofrecer un tratamiento para la gonorrea y para la infecció n por
clamidias.
Enfermedad de úlcera genital
La prevalencia relativa de las infecciones que causan ú lceras genitales varía
considerablemente en diferentes partes del mundo y puede cambiar
extraordinariamente con el transcurso del tiempo. La distinció n entre
enfermedades con síntomas similares de ú lceras genitales resulta con frecuencia
inexacta. Ademá s, los síntomas y los patrones de las ú lceras genitales pueden verse
modificados en presencia de una infecció n por el VIH.
Tras una exploració n para confirmar la presencia de ú lceras genitales, debe
administrarse un tratamiento apropiado al entorno y los patrones de sensibilidad
antimicrobiana locales. Por ejemplo, en las zonas en las que hay una prevalencia
tanto de sífilis como de chancro blando, los pacientes con ú lceras genitales deben
ser tratados para ambos trastornos en el momento de la presentació n inicial, con
objeto de asegurar que se ha aplicado un tratamiento adecuado en caso de que
haya una pérdida del seguimiento.
Los informes de América Latina indican que la enfermedad de ú lcera genital (EUG)
se debe con mayor frecuencia a infecciones por el virus del herpes simple de tipo 2
(VHS-2). Esto tiene consecuencias por lo que respecta a la eficacia del manejo
sindró mico de la EUG si no se contempla un tratamiento antiviral específico para el
VHS-2.
Clamidiasis
La infecció n por la bacteria Chlamydia trachomatis es la infecció n de transmisió n
sexual (ITS) bacteriana má s frecuente en todo el mundo, y se da con mayor
frecuencia en adultos jó venes sexualmente activos. La prevalencia má s alta de
infecciones por clamidias en el sexo femenino se da en el grupo etario de 15 a 19
añ os, seguido del de 20 a 24 añ os.
La Clamidiasis se transmite al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales
sin protecció n con una persona con infecció n por C. trachomatis, o bien de madre a
hijo durante el parto.
La infecció n por C. trachomatis causa cervicitis en las mujeres y uretritis en los
hombres, así como infecciones extragenitales, como las rectales u orofaríngeas. La
infecció n por clamidias no tratada puede causar complicaciones graves en la salud
reproductiva de las mujeres, como la infertilidad. La infecció n materna se asocia
resultados adversos graves en los recién nacidos. El diagnó stico de la Clamidiasis
se basa generalmente en los aná lisis de laboratorio, y la infecció n no complicada
puede curarse fá cilmente con antibió ticos y generalmente se resuelve en días o
semanas.
El linfogranuloma venéreo (LGV) es una enfermedad que consiste en una ú lcera
genital que afecta el tejido linfá tico y es causada por la cepa (serovariedad) má s
invasora de C. trachomatis. El LVG tiene una prevalencia cada vez mayor en los
hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) en algunos entornos.
Se ha observado que las ITS no ulcerosas, como la gonorrea, la infecció n por
clamidias y la tricomoniasis, aumentan la transmisió n de las ITS, incluida la
transmisió n y la infecció n por el VIH. Ademá s, un 10-40% de las personas con
infecció n por gonorrea presentan también una infecció n por clamidias.
Gonorrea
La gonorrea, causada por Neisseria gonorrhoeae, es la segunda ITS bacteriana má s
frecuente y da lugar a una notable morbilidad y a un costo econó mico sustancial en
todo el mundo. La gonorrea se transmite a través de las relaciones sexuales
vaginales, anales u orales sin protecció n con una persona que tenga gonorrea, o
bien de la madre al hijo durante el parto. El uso correcto y uniforme de condones
reduce significativamente el riesgo de transmisió n sexual.
La gonorrea es a menudo asintomá tica en las mujeres. Si no se la trata, la infecció n
gonorreica puede causar complicaciones graves.
De todas las ITS, la gonorrea es la má s resistente a los antibió ticos. Se ha descrito
en todo el mundo un aumento de la resistencia a la mayor parte de los antibió ticos
utilizados para tratar las infecciones gonorreicas, lo que plantea la inquietud de
que aparezcan casos de infecció n gonocó cicas que no sean tratables, con
consecuencias graves para la salud sexual y reproductiva.
En la medida de lo posible, los países deben actualizar sus directrices nacionales
para el tratamiento de la infecció n gonocó cica basá ndose en una vigilancia de la
resistencia reciente a los antimicrobianos. Si no se dispone todavía de una
vigilancia local en funcionamiento sobre la resistencia a los antimicrobianos, la
OPS insta a los países a aplicar la versió n má s reciente de las directrices de la OMS
para el tratamiento de N. gonorrhoeae
Sífilis
La sífilis es una infección bacteriana causada por Treponema pallidum que da lugar a
una morbilidad y mortalidad sustanciales. Se trata de una infección de transmisión
sexual (ITS) que generalmente se transmite por el contacto con úlceras infecciosas
presentes en los genitales, el ano, el recto, los labios o la boca; por medio de las
transfusiones de sangre, o mediante la transmisión maternoinfantil durante el
embarazo.
El uso correcto y uniforme de preservativos reduce significativamente el riesgo de
infección. La transmisión maternoinfantil de la sífilis (sífilis congénita) es prevenible y
puede alcanzarse a través de una detección y tratamiento tempranos.
Tricomoniasis
La tricomoniasis, causada por el pará sito protozoario Trichomonas vaginalis, es la
infecció n de transmisió n sexual (ITS) curable má s frecuente a nivel mundial. En
comparació n con la infecció n por clamidias y otras ITS con tasas de prevalencia
mayores en las mujeres de 15 a 25 añ os, las infecciones por T. vaginalis parecen
alcanzar un má ximo en una fase considerablemente má s avanzada de la vida (entre
los 40 y los 50 añ os).
La tricomoniasis durante el embarazo puede conducir a un parto prematuro y a
peso bajo al nacer. En personas con tricomoniasis o sus síntomas, es aconsejable el
tamizaje para otras enfermedades de transmisió n sexual siempre que los recursos
disponibles lo permitan.
La infecció n es asintomá tica en al menos un 50% de las mujeres y un 70-80% de
los hombres.
Conjuntivitis neonatal
Las bacterias Neisseria gonorrhoeae pueden causar la conjuntivitis gonocó cica, así
como la infecció n de transmisió n sexual denominada gonorrea. Una mujer que
tenga gonorrea sin tratar puede transmitirle estas bacterias al bebé durante el
parto. Los síntomas generalmente incluyen enrojecimiento de los ojos, presencia
de pus espeso en los ojos e inflamació n de los pá rpados. Este tipo de conjuntivitis
generalmente se presenta en los primeros 2 a 5 días de vida. También puede
evolucionar a infecciones graves de la sangre (bacteriemia) y del recubrimiento del
cerebro y la médula espinal (meningitis) en los recién nacidos.
Diagnostico diferencial
Torsión testicular es un cuadro de urgencia debido a la rotació n del testículo y la
consecuente estrangulació n de su flujo de sangre. Los síntomas son dolor escrotal
agudo e hinchazó n, ná useas y vó mitos. El diagnó stico se basa en el examen físico y
se confirma con una ecografía Doppler color. El tratamiento es la resolució n
manual inmediata de la torsió n, seguida por una intervenció n quirú rgica.
Trauma testicular
Una ruptura testicular es tipo muy raro de traumatismo testicular. Puede ocurrir
cuando el testículo recibe un golpe potente y directo o cuando el testículo se
aplasta contra el hueso pú bico (el hueso que forma la parte anterior de la pelvis),
lo que ocasiona un sangrado dentro del escroto. Una ruptura testicular, al igual que
una torsió n testicular y otras lesiones graves en los testículos, causa un dolor
extremo, inflamació n del escroto, ná useas y vó mitos.